Brexit: el futuro del neoliberalismo en Europa

Mañana se decide en el Reino Unido la permanencia o la salida de la Unión Europea. Es una decisión histórica. El futuro de Europa y hasta de la economía mundial pueden estar en juego. Por eso el debate ha sido intenso y, frecuentemente, indecoroso.


Uno de los principales temas que atraviesa la discusión es el de la migración y por ello las acusaciones de racismo han ido y venido entre los que participan en esta controversia. Y si bien el tema de la migración es importante, lo es también la otra gran vertiente del debate: el futuro del neoliberalismo en Europa.


Quizás el punto más trascendental en el debate sobre la salida del Reino Unido de la UE es el de los poderes centralizadores de la Comisión en Bruselas. Ese organismo promovió la aplicación de la mezcla de políticas macroeconómicas más ineficaz que se conoce como respuesta a una crisis que no vio venir y que, por consiguiente, tampoco pudo prevenir. Rindiendo pleitesía a los dogmas más queridos del neoliberalismo y, en especial, al de la austeridad fiscal, la Comisión es culpable de uno de los desastres históricos más espectaculares en Europa desde la segunda guerra mundial. Su terca oposición a una política fiscal flexible que podría haber contribuido a enfrentar la crisis es hoy un ejemplo de libro de texto sobre cómo agravar una recesión. La destrucción de la vida de millones de personas en todo el continente, en especial en los países de la cuenca del Mediterráneo, es resultado de su soberbia e incompetencia, así como la de sus aliados en el Banco Central Europeo (y, dicho sea de paso, en el Fondo Monetario Internacional). Por eso una de las preguntas que se hace buena parte de la izquierda en el Reino Unido es fácil de comprender: ¿por qué permanecer en un esquema neoliberal que ha sido responsable de la destrucción de la economía europea?


El proyecto de integración europea fue visto por algunos como una fuerza que podría balancear y frenar los peores abusos del capitalismo en el Reino Unido. Pero el Tratado de Maastricht firmado en 1993 ya consagraba los principios del neoliberalismo en el plano macroeconómico, en especial las limitaciones al déficit fiscal. Y como la regla sobre déficit fiscal no es otra cosa que un mandato para recortar el gasto público (afectando directamente a rubros como salud, educación, vivienda y un medio ambiente sano), en realidad, se traduce en un ataque directo a los derechos sociales.
Posteriormente, con el Tratado de Lisboa de 2007 (en vigor desde 2009) aumentó el poder centralizador de varios organismos de la UE y, en especial, de la Comisión en materia de política macroeconómica al consagrarse el objetivo de la estabilidad de precios como la principal prioridad.


Vale la pena recordar que el Tratado de Lisboa fue un subterfugio para fijar a Europa en una trayectoria rígida de neoliberalismo. Así como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte fue un arma para amarrar las reformas neoliberales impuestas en México por el gobierno de Salinas, Lisboa fue el instrumento para reintroducir por la puerta trasera lo que se había querido imponer a través del proyecto de constitución europea. Ese proyecto fue rechazado en 2005 por sendos referendos en Francia y en Holanda. El proyecto constitucional tuvo que ser abandonado pero sus principios centralizadores y dogmas neoliberales fueron mantenidos en el Tratado de Lisboa. Así que aquí viene otra pregunta de la izquierda en el Reino Unido: ¿por qué confiar en las posibilidades del gradualismo para ir democratizando poco a poco la estructura de la integración neoliberal en Europa? Hay que ser optimistas, pero no ingenuos.


La verdad es que la Unión Europea no fue concebida para promover y beneficiar un proyecto social. Los derechos sociales arrancados al capital en la posguerra inmediata fueron desmantelados de manera sistemática, sobre todo a partir de Maastricht. Desde entonces, las prioridades fueron la desregulación comercial y financiera, la flexibilidad laboral (y su secuela de salarios estancados), así como la privatización de servicios públicos. Lo que hay que tener claro es que la destrucción del estado de bienestar no era una moda o una tendencia pasajera. Se basa en un proyecto que el capital buscó hacer realidad en toda Europa, concebida como espacio de rentabilidad y no como ambiente democrático. Y en su andamiaje institucional esa Europa neoliberal descansa en cuerpos de funcionarios que no tienen que rendir cuentas porque no han sido elegidos por nadie. Eso sí, están fuertemente comprometidos con los principios del neoliberalismo a ultranza. ¿Qué no se lo dijeron a Varoufakis con toda claridad? ¡Ninguna votación democrática puede ir contra los tratados y las reglas de la integración europea!


El futuro del neoliberalismo en la Unión Europea depende de muchos factores. Un eventual triunfo del Brexit podría convertirse en un golpe a los poderes centralizadores en la UE. Pero para cambiar el proyecto neoliberal lo que se necesita es un cambio radical en el paisaje político desde las bases nacionales en los estados miembros de la Unión Europea.
Twitter: @anadaloficial

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Miércoles, 22 Junio 2016 06:09

A dos días del crucial referendo del Brexit

A dos días del crucial referendo del Brexit

El primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, reiteró que salir de la Unión Europea (UE) afectaría la economía británica y la seguridad nacional; habría menos empleos, precios más altos y menos aliados. Así lo expresó en un discurso frente a la residencia oficial, en el 10 de Downing Street, a dos días de histórico referendo en el que se definirá la permanencia del país en el bloque comunitario.

“Brits don’t quit (Los británicos no abandonan”) dijo Cameron, dirigiéndose directamente a los votantes mayores, considerados más euroescépticos y dispuestos a acudir a las urnas, a que mediten en las consecuencias para la gente joven.

"Piensa en las esperanzas y sueños de tus hijos y tus nietos. Saben que sus posibilidades de trabajar, de viajar, y construir la clase de sociedad abierta y próspera que desean, depende del desenlace del referendo", indicó el jefe de gobierno conservador.

Advirtió que tras la votación no se podrá dar marcha atrás a un eventual Brexit (mezcla de palabras entre el nombre del país y la palabra exit, que significa salida). "Es irreversible. Dejaremos Europa para siempre" y la "próxima generación tendrá que vivir con las consecuencias durante más tiempo que el resto de nosotros", sentenció.

Las encuestas publicadas vaticinan resultados muy ajustados y en diferentes sentidos del referendo de este jueves. La media de sondeos que elabora la revista The Economist reveló que las personas mayores están a favor de abandonar la UE, 57 por ciento a 36, en una proporción mucho mayor que la población en general (44 por ciento partidarios de seguir, 43 de salir). En cambio, 60 por ciento de los jóvenes quiere seguir en la UE y sólo 20 por ciento quiere abandonar.

Por la noche de este martes, unas 6 mil personas asistieron al gran debate en el pabellón Wembley Arena. El ex alcalde de Londres, Boris Johnson, y su sucesor en el cargo, el laborista Sadiq Khan, lideraron dos equipos que defendieron respectivamente la salida y la permanencia en la UE.

Johnson descartó que Bruselas vaya a castigar a Londres con aranceles si abandona la UE. Estarían "locos", no pueden arriesgarse, aseguró. "Todo el mundo sabe que este país recibe una quinta parte de la producción de coches alemana, 820 mil vehículos al año", dijo, y añadió que "cerca de medio millón de empleos en Londres dependen directamente de la UE".

Khan blandió ante su predecesor unos folletos de la campaña a favor de salir del pacto con advertencias de que Turquía, país de mayoría musulmana, podría entrar a la UE. "Estás diciendo mentiras y asustando la gente".

Mientras las campañas por uno y por otro lado continúan, George Soros, el multimillonario que se hizo famoso al apostar contra la libra esterlina en 1992, predijo que “si el Reino Unido abandona la UE, cada hogar se vería afectado, pues el valor de la moneda caería "de forma vertiginosa", en un artículo publicado en The Guardian. Según él, la libra podría caer al menos 15 por ciento.

A su vez, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, afirmó que los británicos se "automutilarán" si votan a favor de salir de la UE. "A menudo damos por hecho lo que hemos construido, la paz, la libertad, la prosperidad... y un modo de vida que todo el mundo envidia", subrayó Juncker, para quien la construcción europea no habría sido posible "sin el pueblo británico".

Al seguir el apoyo de personalidades por la permanencia del Reino Unido dentro de la UE, el ex capitán de la selección inglesa de futbol David Beckham, declaró que votará por seguir en el bloque. "Por nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, deberíamos afrontar los problemas del mundo juntos, no solos"; también JK Rowling, la escritora de Harry Potter, ha expresado su apoyo a la permanencia.

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Miles validan firmas para el referendo contra Maduro

Miles de venezolanos hacían fila este lunes en colegios, estadios, bibliotecas, plazas y otros sitios para validar ante las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) las firmas que registraron para pedir la activación de un referendo revocatorio del mandato del presidente Nicolás Maduro.

La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, informó hace dos semanas que de las casi dos millones de firmas que recogió la oposición en mayo para convocar al revocatorio, unas 605 mil fueron invalidadas, pero quedaron habilitados para refrendar sus firmas 1.3 millones de ciudadanos; sólo son necesarias alrededor de 200 mil firmas válidas.

La validación continuará hasta el viernes, y el CNE tiene hasta el 26 de julio para revisar las firmas.

De proceder la validación, la oposición deberá reunir 3.9 millones de firmas en tres días. En caso de lograrlo, el CNE tiene 15 días para revisarlas, pudiendo rechazarlas y solicitar nuevas.

Si el CNE considera que se ha alcanzado el número requerido de firmas y huellas, debe convocar al referendo dentro de los siguientes 90 días.

En tanto, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, insistió en que en Venezuela hay "una situación de grave alteración de la vida institucional", en declaraciones al diario colombiano El Tiempo.

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Una campaña salpicada por la xenofobia

El líder del nacionalista británico antieuropeo UKIP, Nigel Farage, reconoció el impacto del asesinato de la diputada Cox y retiró un afiche en el que se ve a gran cantidad de migrantes bajo el slogan “tenemos que liberarnos de la UE y recuperar el control de nuestras fronteras”.

 


A tres días del referendo sobre Europa, el brutal asesinato de la diputada laborista Jo Cox el jueves pasado dejó a los Brexit a la defensiva y produjo ayer la primer defección de alto calibre. La Baronesa Warsi, ex ministra del gobierno de Cameron, señaló que podía haber razones económicas para abandonar la Unión Europea (UE), pero el “odio y la xenofobia” con que se había llevado adelante la campaña la obligaban a cambiar de bando. “Mentiras, xenofobia y odio: esa es la razón por la que dejo “dejar” la Unión Europea”, tuiteó.


Las encuestas siguen cabeza a cabeza, pero los europeístas de “Remain” descontaron la dramática desventaja que se insinuó la semana pasada y empezaron, en la recta final, a sacar media cabeza a sus rivales. La bolsa y la libra esterlina, con esa erótica hipersensibilidad que tienen para estos fenómenos, cerraron ayer al alza recuperando el terreno perdido en la última semana.


El líder del nacionalista británico antieuropeo UKIP, Nigel Farage, que ha personificado en los últimos cinco años la campaña para dejar la UE, reconoció el impacto del asesinato de Cox que lo obligó a retirar un incendiario afiche desplegado poco antes del hecho. En la imagen avanzaba una densa marea humana de inmigrantes de Siria bajo un slogan que decía “Breaking point. We must break free of the EU and take back control of our borders”(Punto de Ruptura. Tenemos que liberarnos de la Unión Europea y recuperar el control de nuestras fronteras”).


En un intento de despegarse de las acusaciones que le llovieron por el afiche, citado por Warsi como una razón fundamental para cambiarse de bando, Nigel Farage señaló a ITV que el asesinato le había cambiado el sentido a esa imagen. “Cuando mostré el afiche no hubo polémica. Pero después ocurrió una tragedia. Lo que está haciendo el primer ministro y la campaña de ‘Remain’ es mezclar la acción de un loco con las razones que tiene la mitad de los británicos que quieren recobrar el control de nuestras fronteras”, dijo el líder de los UKIP.
El tema inmigratorio y el tono apocalíptico han sido centrales en la campaña de los “Brexit”, sea del UKIP o del abundante contingente conservador que le dio la espalda a Cameron. El afiche encapsulaba en toda su brutalidad el estilo del “mundo post-fáctico” de las campañas políticas modernas, más centradas en la captura de percepciones y prejuicios que en un debate basado en hechos.
La imagen en cuestión no era de una embarcación de refugiados cruzando el Canal de la Mancha rumbo al Reino Unido sino una foto en la frontera de Croacia y Eslovenia. El referendo no podría hacer nada por detener esa marea aún si los Brexit ganaran por 20 puntos porque los refugiados en cuestión eran sirios, no europeos. Nada de eso importó la mañana en que se publicitó el afiche con el objetivo de reproducirlo ad infinitum en los noticieros del resto del día. Pero poco después de la una de la tarde, la realidad golpeó con toda su contundencia cuando un desequilibrado mental fascinado con la ultraderecha británica, Thomas Muir, asesinó a Cox, una líder proeuropeísta con una historia de lucha a favor de los inmigrantes.
En su primera presentación ante la justicia el sábado, Muir, dejó más salpicados a los Brexits con el veneno de la xenofobia. Cuando el juez le preguntó su nombre, contestó, “Death to traitors, freedom for Britain”, (Muerte a los traidores, libertad para los británicos) que, en la segunda línea más que en la primera, coincidía con uno de los ejes de campaña de los Brexit. En el homenaje parlamentario a Cox ayer, varios diputados no pudieron evitar las lágrimas y todos coincidieron en elogiar el espíritu de la diputada laborista que, según el primer ministro David Cameron, “le salvó la vida a mucha gente con su trabajo por Siria, Sudán y el Congo”. El laborista Stephen Kinnock, que compartía oficina con Cox, apuntó al afiche de la discordia. “Solo puedo imaginar su reacción al ver ese afiche que demonizaba a cientos de desesperados refugiados, entre ellos niños aterrorizados y hambrientos que huían de Estado Islámico y las bombas rusas. Jo entendía el impacto que tenía la retórica y hubiera respondido con toda su fuerza a esa mezcla deliberada de cinismo y desesperación”, indicó Kinnock.
Las encuestas siguen parejas, pero todavía no han medido el impacto del asesinato. Al igual que los inversores, los tomadores de apuestas se inclinan ahora por el campo pro-europeo. El tono con que habló Farage en las distintas entrevistas que le hicieron era el de alguien amargo y desilusionado ante esa trampa de último momento que la hacía la realidad. Aún así, más allá del resultado, está claro que el tema europeo ha expuesto un Reino Unido cada vez más fragmentado a nivel social y geográfico. Inmigrantes y Europa se han convertido en símbolos de una profunda polarización entre norte y sur, campiña y ciudad, y, más importante aún, entre una Inglaterra euroescéptica y una Escocia, Irlanda del Norte, y, en menor medida Gales, proeuropeas.
Me parece una confusión, y los propios seguidores de Laclau la hacen, hablar de populismo de izquierda y populismo de derecha. Desde mi punto de vista, no es la misma lógica de articulación la que se produce. El llamado populismo de derecha se rige por la idea identitaria de unificarse borrando toda diferencia, homogeneizándose. Para esto necesita un exterior que amenace esa identidad, evidentemente hablamos de los extranjeros y los inmigrantes. En el populismo de izquierda, el propio Laclau se encarga de demostrar que las diferentes demandas –ni siquiera en la extensión de la cadena equivalencial– se absorben, y que las diferencias se mantienen siempre. Por eso es tan inestable, contingente y frágil en definitiva.

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Sábado, 11 Junio 2016 07:44

Tironeos por el referendo revocatorio

Tironeos por el referendo revocatorio

El chavismo anunció que hará una denuncia por fraude contra la oposición por las supuestas irregularidades en más de 600 mil firmas entregadas. La OEA discutirá el caso venezolano en una sesión el 23 de junio.

 

Las autoridades electorales venezolanas dieron ayer un paso hacia la activación del referendo con el que la oposición aspira a revocar el mandato del presidente Nicolás Maduro. Por su parte, el chavismo anunció que hará una denuncia por fraude contra la oposición por las supuestas irregularidades en más de 600 mil firmas entregadas. Además, la Organización de Estados Americanos (OEA) votará el 23 de junio si aplica la Carta Democrática a Venezuela, como ha solicitado el secretario general, Luis Almagro, para aumentar la presión internacional sobre el Gobierno de Maduro.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela puso formalmente fecha al proceso de validación de las firmas reunidas por la oposición para activar el referendo, que se llevará a cabo entre el 20 y el 24 de junio próximo. La noticia era largamente esperada por la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que había acusado al CNE de demorar el proceso sin razón e indefinidamente. El anuncio de las autoridades electorales coincidió con la llegada a Caracas del secretario general de la Unasur, Ernesto Samper, quien procura reforzar las gestiones abiertas para promover el diálogo entre el gobierno y la oposición de Venezuela, un país bajo estado de excepción (sitio), con protestas a diario y con el sistema económico declarado en emergencia.

La oposición venezolana condicionó cualquier posibilidad de diálogo con el gobierno a la activación del referendo, lo que potencia el efecto la noticia de que se haya fijado fecha a la validación de la firmas. La oposición reunió más de 1.800.000 firmas y las entregó el 2 de mayo pasado para su validación. Después de múltiples postergaciones, el CNE aceptó y puso en revisión casi 1.300.000, al alegar que más de medio millón estaban incluidas en planillas con errores formales o diversas irregularidades. El proceso incluirá una semana de reparos de firmas, durante la cual los electores podrán retirar sus decisiones en caso de que hayan cambiado de opinión. En la validación los electores acudirán a los centros nacionales del CNE para poner su huella dactilar, con lo que ratificarán su petición de la consulta. En esta etapa del proceso, la oposición necesita que se validen poco más de 190.000 firmas, pero en un segundo paso que exige la ley serán necesarias cuatro millones de rúbricas, que representan el 20 por ciento del padrón electoral. Los antichavistas pugnan para que el referendo se haga antes del próximo 10 de enero, debido a que, en caso de ser revocado el mandato de Maduro en ese plazo habrá que convocar a elecciones para elegir a su sucesor. Si esto ocurre después de esa fecha, el período del jefe de Estado deberá ser completado por el vicepresidente.

Luego de que el CNE pusiera la fecha de validación, el chavismo anunció que hará una denuncia por fraude. “Vamos a ir al Tribunal Supremo de Justicia en su Sala Constitucional y Sala Electoral a introducir un recurso que analice esto que creemos conforma un grave fraude a la ley”, dijo en rueda prensa el alcalde del municipio caraqueño de Libertador, Jorge Rodríguez, y agregó: “Veníamos diciendo que se estaba perpetrando un gigantesco fraude en contra de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, un gigantesco fraude a la ley, fraude a la voluntad de las personas”. “La voluntad del pueblo autoriza a una organización política ¿y qué hizo esa organización política? La manchó, la embarró 605.705 veces”, subrayó Rodríguez.

Por otra parte, el jueves 23 se realizará en la OEA una sesión en la que se debatirá la aplicación de la Carta Democrática a Venezuela, una postura impulsada por el secretario general del organismo, Luis Almagro. La Carta Democrática es un instrumento jurídico que puede llevar a gestiones diplomáticas o a la suspensión de Venezuela del ente y con el que busca aumentar la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro para que libere a los presos políticos y acepte convocar este año un referendo revocatorio. La sesión la ha convocado la presidencia de turno del Consejo Permanente, que ostenta Argentina, y en ella Almagro presentará el informe de 132 páginas con el que argumentó su invocación del artículo 20 de la Carta y en el que denuncia la continuidad de las violaciones de la Constitución en Venezuela, las violaciones de derechos humanos y la falta de respuesta a la grave crisis humanitaria. Los 34 Estados miembros deberán pronunciarse sobre un tema que la OEA ha evitado durante años y votar sobre si, como Almagro, consideran que en Venezuela existe una alteración del orden constitucional que afecta al orden democrático.

“Satisfacción con la presidencia del Consejo por fijación de fecha”, escribió ayer Almagro en su cuenta de Twitter.

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Lunes, 30 Mayo 2016 07:19

Al pueblo venezolano

Al pueblo venezolano

mayo 27, 2016 

 


AL PUEBLO VENEZOLANO

 

 

A LOS PODERES PÚBLICOS DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

 

Transcurridos tres meses desde que expusimos a través de los medios alternativos al país y al mundo la gravísima situación que padecemos todos los venezolanos, la misma se ha agravado peligrosamente convirtiéndose en un completo caos, expresado en la crisis económica brutal que sufrimos, la delincuencia que a diario asesina impunemente, el colapso de los servicios públicos y la violación descarada de principios constitucionales. Voces de alerta de venezolanos angustiados por evitar más deterioro, de la comunidad internacional y de funcionarios de países amigos, caen en saco roto sin ningún tipo de intención de enmienda para lograr la gobernabilidad, la paz y el bienestar tan anhelados por los ciudadanos.

 

El Proceso Constituyente, para nuestro pueblo fue, es y será, la oportunidad para que como iguales, con mucha fe, optimismo y entusiasmo en el porvenir decidamos el modelo de república que pueda materializar progreso, seguridad y bienestar para todos los venezolanos. Ni más ni menos como decimos en criollo, llegamos al llegadero, y en nuestra democracia la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente y que además los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos, mucho más cuando nuestra Constitución lo establece clara y expresamente en su articulado.

 

El Referendo Revocatorio, novel y extraordinario derecho político expresado en nuestra Carta Magna para afianzar la voluntad de las mayorías y con ella la soberanía popular, hoy luce pateado y burlado por algunos que hace más de tres lustros, manifestaban fervientemente a favor de su aprobación. El Referendo Revocatorio no es propiedad de ningún grupo político, ni de la oposición y sus intereses; ni del gobierno y su poder abusivo, y mucho menos de los intereses extranjeros que están expoliando nuestras riquezas. Es un derecho constitucional consagrado en los artículos 70 y 72 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de manera clara e inequívoca. Por ello es indignante que funcionarios del gobierno y del propio CNE expresen con burla que no habrá referendo este año.

 

¿Es miedo y cobardía a medirse ante la voluntad popular?¿O es apoyarse en unos cada día más cuestionados CNE y TSJ para intentar ganar tiempo y seguir abusando, atropellando y disfrutando de las mieles del poder? Aquí ningún venezolano debería temerle al Referendo Revocatorio, a menos que esté seguro que perderá prebendas y se abrirá paso a la anhelada justicia. Ningún civil o militar, con o sin autoridad, debería entonces negar la posibilidad de que sea el propio pueblo venezolano, en quien reside la soberanía, que active los mecanismos constitucionales que le permitan superar esta espantosa situación actual, en paz, en democracia. La revocatoria del mandato fue una de las banderas fundamentales de la rebelión militar del 4 de febrero de 1992. Quienes dicen defender el legado de Hugo Chávez deberían aprender de su actitud cuando en 2004 aceptó gallardamente ir a un referendo revocatorio y reiteró ser un apasionado defensor de esa idea.

 

El Estado venezolano, y particularmente, el gobierno, debería ser el más interesado en garantizar la paz. Tristemente, vemos a diario cómo por el contrario, el gobierno es el que se empeña en obstaculizar los caminos democráticos y constitucionales, y en permanente demostración de abuso, autoritarismo y falta de escrúpulos, en sintonía con una incapacidad extrema para resolver los ingentes problemas que padecemos, abona el camino para la violencia, algo que lamentablemente, algunos actores de la oposición parecieran empeñados también en materializar.

 

El Decreto de Estado de Excepción y Emergencia económica, está basado en una serie de presupuestos expresados en sus considerandos, que no son más que una nueva muestra de falsedad y manipulación, con lo que el gobierno demuestra una vez más su carácter mentiroso, abusivo, autocrático y de irrespeto al pueblo venezolano, insistiendo en crear y hablar de guerras y enemigos externos e internos para tapar su ineptitud y las corruptelas de funcionarios y allegados en la más grande estafa política de la historia venezolana.

 

Quedó demostrada la total incapacidad de lograr algún efecto positivo a través de los tan promocionados 14 motores y el anterior decreto de emergencia económica durante los 60 días que tuvo vigencia. Ahora el gobierno más allá de prorrogar ese adefesio le añade el carácter de estado de excepción, con lo que aspira justificar los atropellos, violaciones a los Derechos Humanos y acentuar la criminalización de la protesta, demostrando de hecho el desprecio profundo que sienten por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, por la democracia y por la sociedad venezolana. Pretende este gobierno ilegítimo erigirse sobre las bombas lacrimógenas y bayonetas de sus órganos represivos, afianzado con espurias actuaciones de lo que debería ser el más alto tribunal de la República y ha devenido en verdugo de la institucionalidad venezolana, además del pranato delictual que campea impunemente en el país, intentando acallar el disenso creciente, el reclamo popular y peor aún, el hambre generalizada, el caos de los servicios públicos y la criminal situación de la salud en nuestro país. En otras palabras, caretas afuera, el gobierno pretende y actúa anulando de hecho la vigencia de nuestra Carta Fundamental.

 

Es tal la hipersensibilidad del venezolano común, que ante la sentencia del TSJ publicada en Gaceta Oficial 40.909, al establecer “con carácter vinculante” que si una persona posee “múltiples nacionalidades” y una de ellas es la venezolana “será ésta la que tenga prevalencia en todo lo concerniente al régimen jurídico aplicable a la misma”, surge suspicazmente la pregunta de si pretenderán agarrarse de esta sentencia para allanar el camino para la violación de los artículos 41 y 227 de la Carta Magna, específicamente ante la incertidumbre (¡el colmo!) de la nacionalidad del ciudadano Nicolás Maduro Moros.

 

Usted y su gobierno, Presidente Maduro, deberían de una vez por todas hablarle claro al país y dejar sus burlas y su cinismo, expresando lo que muchos sabemos: esto no es revolución, ni es socialismo y muchísimo menos tiene que ver con ideas bolivarianas. Díganle al país que no le da la menor gana acatar la Constitución y que Usted, su TSJ y su CNE, su partido y la fracción militar y policial en las que se apoya, están por encima de la Constitución y de la voluntad de las mayorías populares, que no va a renunciar, ni va a mostrar su partida de nacimiento, que no le importa el hambre que está pasando el pueblo y que van a seguir impulsando el enfrentamiento de pobres contra pobres para saciar su resentimiento, su mezquindad y garantizar aferrarse al poder y disfrutar con soberbia, arrogancia y descaro, las fortunas que algunos han amasado groseramente, derivadas del saqueo al tesoro nacional y del narcotráfico, entre muchas otras actividades delincuenciales. Vergüenza debería darles, pero definitivamente no saben ni les interesa el significado de esa palabra. Sigan hablando de lealtad, hablen de legado, hablen de patria, mientras con descaro siguen burlándose grotescamente de los venezolanos haciendo todo lo posible por acabar con Venezuela.

 

Venezolanos, venezolanas: llegó el momento de que cada quien asuma su responsabilidad en esta hora crítica que padecemos. Es imprescindible la unión de todos para enfrentar tanta burla, humillación, mentira y el grotesco intento de algunos de perpetuarse en el poder a como dé lugar. Hacemos un llamado sincero a deponer sectarismos e intereses particulares y grupales, a entender el compromiso que tenemos con nuestro futuro, con nuestros hijos, con nuestros nietos, para materializar la salvación nacional y evitar un desenlace fratricida que termine de arrasar con nuestra amada Venezuela. No son extranjeros los que van a resolver esta situación, tenemos que ser nosotros los venezolanos, que erigiendo como bandera la Constitución, reclamando su defensa, respeto y vigencia, superemos esta pesadilla y podamos reconocernos y reconciliarnos para reconstruir, ladrillo a ladrillo, entre todos, la Venezuela que nos merecemos. Que sea el pueblo venezolano, el soberano, quien diga si quiere salir de esta pesadilla o no.

 

“Con la verdad ni ofendo ni temo”. José Gervasio Artigas

 

Cap.(R), MSc., 4F, Ex–Const.
Florencio Antonio Porras Echezuría
6151584
Cap.(R), 4F
Luis Eduardo Chacón Roa
6049648
Cap.(R), Ing., 4F
Ismael Pérez Sira
4812682
May.(R), 4F
Carlos Guyón Celis
4309389
Gral.Brgda.(R), 4F
Rafael Virgilio Delgado 3629811
Cap.(R), Ing., 4 F Jesús Alberto García Rojas 8005829
TCnel.(R)
Emiro Brito Valerio
4523166
Cnel.(R), MSc.
Miguel Enrique Schmilinsky París
7606805
Phd., Prof. ULA
Wladimir Pérez Parra
7362580
Ing., Ex-Dip. AN
José Oscar Ramírez Rosales
8073655
Dra., Prof. ULA
Yajaira Romero 5778436
Abog.
Dolis Marina Sánchez Ramírez
14581843
Ex Constituyente Ernesto Alvarenga 5138985
Med.Vet., Ex – Dip. AN
Obdulio José Camacho
4666270
Abog. Javier Trejo 8029868
SM3era.(R)
Renny Ramiro Pedreañez Rincón
11393810
TCnel.(R), Ing. , MSc.
Luis Castellanos Hurtado 6851781
Prod. Agrop.
Manuel Moreno 11222725
Comerciante
Jean Josué Parra 14053793
Abog. Susana Kasrine Chidiak 8033364
Abog. Ubal Prado Santana 10832860
Ing. Germán A. Sánchez Ramírez 12039241
Tec. Julio César Rojas 8043341
MSc., Abog. Jim Morantes Monzón 12779215
Ing. Miguel Ángel Blanco 9693517
Polit., Prof. ULA José Domingo Sánchez 12347845
Lic. Eleida Katiuska Pérez Parra 9554393
Sr. José Luis Maldonado 1553170
Sr. Kais Bahsas 8088382
Lic. Yrak Nadechka Apolinar Zambrano 10749261
Prof. Rosa Pérez Sira 4362990
Lic. Jairo Debia 8089446
Lic Flor Porras Echezuría 6052250
Sra. Beatriz Debia 8070292
Abog. Marleny Devia 8076552
TSU Fátima Devia 8080376
Sra. Rita Devia 3296861
Abog. Alba Mayita Zambrano Álvarez 8085236
Abog. Carol Zambrano 12800727
Sra. Leidy Toscano 16020909
Polit. María Mercedes Flores Argote 21226128
Polit. Fabio Uzcátegui 15032972
TSU Deibi Mercado 19503709
Topog. Jesús Manuel Ramírez 4472489
Sgto.(R) Ramón Méndez 4702971
Transp. Orlando Puentes 9397832
Maestro Eglar Peña 19503709
Maestro José Araque 5768886
Sra. Dianora Devia 8074542
Sr. Alejandro Rodríguez 19146851
Sr. Miguel Devia 21330715
Estudiante universitaria Irochka Coromoto Porras Apolinar 19593710
Ing., Empresario Wilfredo Adrey Rojas Meléndez 7361405

 

 

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Oposición venezolana entrega un millón 850 mil firmas al CNE para el referendo

La oposición venezolana presentó la madrugada de este lunes un millón 850 mil firmas al Consejo Nacional Electoral (CNE) para activar la primera etapa en favor de un referendo revocatorio del mandato del presidente Nicolás Maduro, quien enfrenta un creciente descontento popular por la profundización de la crisis económica.

Jesús Torrealba, secretario ejecutivo de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que controla el Parlamento, informó que la entrega de las cajas con la documentación –que rebasó con mucho las 196 mil firmas requeridas para la primera fase– se hizo sin la presencia de la prensa y en sigilo para evitar la acción de grupos violentos vinculados al chavismo contrarios al proceso.
Este es sólo el inicio del camino que culminará con la realización del referendo revocatorio y la elección de un gobierno de unidad, escribió Torrealba en su cuenta de Twitter.


El CNE, acusado por la oposición de ser aliado del gobierno, dio el 26 de abril 30 días para recabar 195 mil 721 firmas, pero la oposición dijo haber recolectado 2.5 millones en tiempo récord, y, de acuerdo con la MUD, no se entregaron todas para acelerar el proceso de verificación. La oposición de derecha comenzó a presionar para que el proceso avance sin esperar los 30 días establecidos por la ley, como indicó la rectora electoral Tania D’Amelio.


La dirigencia del oficialismo solicitó al CNE participar en la auditoría de las firmas que la oposición recolectó para convocar un referendo contra Maduro, para contrarrestar posibles irregularidades en el proceso. No obstante, descartó tomar represalias contra las personas que firmaron para activar el eventual referendo revocatorio.


“Nosotros vamos a solicitar la transcripción, la auditoría y el análisis que hagamos de absolutamente todos los procesos relacionados con esta supuesta activación (del referendo revocatorio), explicó Jorge Rodríguez, alcalde de Caracas.


Mientras, el papa Francisco, preocupado por la situación política y social en Venezuela, envió una carta personal al presidente Nicolás Maduro tras el reciente ofrecimiento de la Iglesia católica de convertirse en mediadora en el país, informaron fuentes vaticanas en Roma. Según esto, el Papa argentino invitó a las partes a sentarse a dialogar con ocasión del Domingo de Pascua, el pasado 27 de marzo.


Las autoridades comenzaron inspecciones en instalaciones del grupo Empresas Polar, tres días después de que la mayor productora de alimentos procesados del país paralizó sus plantas de cerveza y malta por falta de materia prima.

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Dirigentes de la oposición y simpatizantes acudieron a la plaza Brion de Chacaito, en Caracas.

Caracas.

 

Al grito de y va a caer y va caer, este gobierno va caer y entre banderas venezolanas, miles de personas formaron largas filas este miércoles en una plaza del este de Caracas y otras ciudades del país para firmar las planillas que deberá entregar en los próximos días la coalición opositora para solicitar la activación del proceso de referendo revocatorio del mandato del presidente Nicolás Maduro.

 

Pero Maduro consideró sin viabilidad política los intentos de la oposición por sacarlo del poder, en su primera reacción a las firmas que recolectan sus adversarios. Nada de lo que están haciendo tiene viabilidad política, y la revolución aquí va a continuar y va a tener a este presidente por lo menos hasta 2018, aseguró en un encuentro con sus seguidores.

 

Concentraciones masivas tuvieron lugar en el inicio de esta campaña en más de siete estados del país, en el inicio de la recolección de firmas y huellas digitales a favor del proceso revocatorio. La alianza de derecha Mesa de la Unidad Democrática (MUD) espera tener en 48 horas las primeras casi 200 mil rúbricas requeridas para que el proceso continúe.

 

El inicio de la recolección se da un día después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) entregó a la coalición opositora las planillas requeridas para registrar las rúbricas, que de ser validadas por las autoridades electorales se podría activar el proceso para el referendo. Se deberán recabar en un plazo de 30 días 197 mil firmas en una primera fase (uno por ciento del padrón) y después cerca de 4 millones (20 por ciento).

 

Venezuela va a salir de este mal gobierno y lo vamos a hacer todos juntos, indicó el líder opositor Henrique Capriles tras firmar en la concentración del este de Caracas. El gobernador de Miranda llamó a prepararse para posibles movilizaciones y evitar que el oficialismo obstaculice el proceso; agregó que el referendo podría efectuarse a finales de noviembre o principios de diciembre.

 

La Constitución establece que se puede activar el referendo revocatorio a un funcionario electo popularmente luego de que alcance la mitad de su periodo, como es el caso de Maduro. Pero si el revocatorio ocurre después del 10 de enero y lo perdiera Maduro, la Constitución prevé que el vicepresidente –nombrado por el propio presidente– sea el remplazante.

 

El desafío opositor se inscribe en una dura crisis de escasez, alza de precios y recesión, a lo que se suma un sector público semiparalizado que labora sólo lunes y martes, aunado a una serie de cortes de agua y electricidad debido a la sequía que afecta un importante complejo hidroeléctrico.

 

A raíz de los apagones, que forman parte de las medidas del gobierno para hacer frente a la crisis energética, el lunes y martes hubo protestas en Maracaibo, segunda ciudad más importante del país y capital del estado petrolero de Zulia. Las protestas acabaron en saqueos a comercios e instalaciones públicas, así como daños a semáforos e inmuebles que dejaron al menos 25 detenidos.

 

Más de mil efectivos militares, policiales y de protección civil fueron enviados a Maracaibo para garantizar el orden y levantar las barricadas colocadas durante las protestas en rechazo al racionamiento eléctrico. Maduro ordenó reprimir los actos violentos.

 

 

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Domingo, 28 Febrero 2016 05:50

Bolivia: un tiro en el pie

Bolivia: un tiro en el pie

Durante siglos, salvo durante el breve intervalo de los gobiernos militares nacionalistas de clase media de Toro y Villarroel, Bolivia fue gobernada por una minoría oligárquica ferozmente racista que rotaba en la ocupación de los principales puestos. Nunca hubo un Estado digno de ese nombre, ya que la mayoría indígena de la población no daba su consenso ni ejercía la ciudadanía. Con la revolución boliviana de 1952 –en la que las milicias obreras destruyeron al ejército e impusieron de hecho una vasta reforma agraria– esa situación cambió radicalmente. Los obreros y campesinos entraron en la vida política y ni siquiera las dictaduras pudieron evitar su posterior evolución independiente ni afirmar un poder estatal todopoderoso.


El proceso actual nació de la irrupción de los pobres y los trabajadores en la guerra del agua, en Cochabamba, y en la posterior del gas, que derrocó al gobierno proimperialista del hombre más rico del país. Un sindicalista y diputado indígena, Evo Morales, que no había dirigido esas luchas, sin embargo las canalizó hacia las elecciones nacionales, que ganó, y una Asamblea Constituyente, que logró organizar. La nueva Constitución mantuvo el carácter unitario del Estado pero lo declaró plurinacional y basado sobre las autonomías indígenas, campesinas y regionales y la democracia directa.


Los regionalismos dirigidos por distintas fuerzas oligárquicas locales –en Santa Cruz, Tarija, el Beni–, y los otros regionalismos, fruto del atraso cultural de amplios sectores de los trabajadores, fueron momentáneamente vencidos. La derecha clásica y sus partidos perdieron fuerza y unión y el gobierno inventó un partido, el Movimiento al Socialismo, que era en realidad un pool de direcciones burocráticas o semiburocratizadas de sindicatos y sectores sociales, muchas veces con conflictos de intereses y necesitados de un árbitro.


Evo Morales, como buen sindicalista, desempeñó ese papel desde 2006. El problema principal que tuvo que enfrentar fue la carencia de una formación política mínimamente homogénea y con intereses comunes porque los dirigentes del MAS están desesperados por tener un lotecito de poder propio y compiten entre sí por los cargos estatales más prestigiosos (y, en muchos casos, más lucrativos). Eso favoreció la fusión consiguiente entre el MAS y el Estado, que corrompió a los dirigentes sociales, los sometió al aparato estatal y les quitó la posibilidad de ejercer un control de las clases trabajadoras sobre un organismo, como el Estado, destinado a defender los intereses de las clases dominantes y explotadoras.


Evo tenía que asegurar la unidad de las diferentes naciones indígenas preservando sus derechos e identidades, construir las bases de un Estado más democrático plurinacional apoyado en la democracia directa y en las autonomías y, al mismo tiempo, modernizar el país, modificar su base económica y elevar la productividad y la cultura de los trabajadores bolivianos. Pero fracasó en esta tarea nada fácil, para la cual no estaba ni está política ni culturalmente preparado y recurrió a un indigenismo superficial y folclórico representado por ritos prehispánicos, flores y ropajes semiindios, y por funcionarios y diputados indígenas, sin preguntarse qué cubría ese pachamamismo de oropel.


Mientras tanto, su eminencia gris y teórico oficial, el vicepresidente Álvaro García Linera, trabajaba para construir un Estado jacobino, decisionista y verticalista que llevase a Bolivia a un capitalismo moderno, no a superar el sistema y construir las bases del socialismo. Primero habló de un capitalismo andino, formado por los restos de los ayllus y por la nueva burguesía aymara, que acumula sobre la base de la explotación gratuita o mal pagada de la mano de obra familiar o comunitaria.

Después, de un socialismo comunitario que no es ninguna de las dos cosas, sino un capitalismo de Estado en un país dependiente. Aprovechando los altos precios de las materias primas, ese capitalismo de Estado y su política desarrollista y extractivista logró importantes progresos económicos y sociales, pero dejó intacta la estructura capitalista y aplicó una política de imposiciones (como el gasolinazo), eliminando las consultas previas a las autonomías, como en el caso de la carretera por el TIPNIS, mientras facilitaba la corrupción de los funcionarios del MAS. Después, los precios de las materias primas (soya y minerales) se derrumbaron, y aunque la economía boliviana aún crece a 5 por ciento anual, en 2015 las exportaciones cayeron a la mitad.


Entonces García Linera, aprovechando el evismo de Evo Morales, creyó que funcionaría hacer un referendo cuando Evo tiene aún un amplio apoyo antes de que la situación económica empeorase. O sea, dar una salida tecnoburocrática al problema político de la carencia de cuadros, de partido y de políticas no capitalistas. La soberbia y el aislamiento de lo que siente la gente eran tan grandes que Evo esperaba un gran triunfo y declaró muy confiado que no se presentaría como candidato si el Sí no lograba el 70 por ciento (consiguió poco más del 48 y perdió votos a raudales incluso donde ganó).


Por olvidar que, como decía Bernard Shaw, a los pañales y los políticos hay que cambiarlos a menudo, por las mismas razones, una derecha reaccionaria, dividida y aislada se encontró de repente con el caudal popular del NO y finge encabezar y representar a amplias masas de obreros y campesinos que en realidad votaron por la democracia, contra la corrupción del MAS y hasta contra el vicepresidente, pero no contra el gobierno, su política, y menos aún contra Evo Morales. Éste ha perdido así parte de su prestigio de ganador y mediador. En los cuatro años que quedan hasta las elecciones se impone la necesidad de dar vida a la democracia, la autogestión y las autonomías para crear cuadros. Las medidas antidemocráticas y las calificaciones estalinistas contra los críticos de izquierda agravarán, por el contrario, la situación.

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Viernes, 26 Febrero 2016 06:24

El Evotest dio negativo

El Evotest dio negativo

Evo Morales no podrá postular en 2019 a un nuevo mandato. Lo decidieron los bolivianos el domingo pasado en un referéndum en el que el No le ganó al Sí por una diferencia de 130 mil votos. Las dos notas que siguen analizan las causas de la primera derrota electoral del líder indígena.

 

Evo Morales se metió solo en lo que, desde el comienzo, se veía como la elección más difícil en una gestión marcada por una sucesión de contundentes triunfos electorales durante una década. Como si la “abstinencia” electoral resultara insoportable para un líder que necesita de la continua aprobación de las masas, el presidente boliviano se lanzó a un referéndum para habilitar precozmente un cuarto mandato, cuando aún le quedan cuatro años para terminar su tercera gestión. De este modo, el propio gobierno que la pergeñó decidió, luego de seis años de aprobada, modificar la nueva Constitución Política que puso las bases del Estado Plurinacional en 2009. La pregunta era: “¿Usted está de acuerdo con la reforma del artículo 168 de la Constitución Política del Estado para que la presidenta o presidente y la vicepresidenta o vicepresidente del Estado puedan ser reelectas o reelectos por dos veces de manera continua?”.


La primera dificultad, obvia, de un referéndum de esta naturaleza es que unifica a todos los oponentes en la opción del No. Desde los racistas que nunca quisieron un gobierno campesino-indígena hasta quienes critican lo contrario –que no es un verdadero gobierno indígena sino un sucedáneo de matriz blancoide, o directamente un gobierno antindígena–, la coalición del No permitió la unificación de un voto que nunca se uniría detrás de una candidatura común. Se trata de algo natural, que no descalifica sus razones pero matiza lecturas que, como suele ocurrir en estos casos, tratan de leer el resultado de manera unidimensional.


Quizás se trate de algo más sencillo: una mezcla de desgaste tras una década de ejercicio del gobierno –y las consecuentes dificultades para transformar utopías movilizadoras en realidades vitales– con errores políticos intercalados, como convocar tan tempranamente un referéndum tras el triunfo electoral de 2014 con el 61 por ciento, más una mala campaña electoral. De esta forma, lo que se había avizorado como un proceso de despolarización en 2010-2014, ayudado por el éxito económico de Morales, devino renovada repolarización, y casi por mitades. En síntesis, Evo perdió con Evo, más que con la oposición.


***


En esta década el Movimiento al Socialismo (Mas) puso en pie, con bastante éxito, un nuevo modelo económico basado en el estatismo y cierta ortodoxia macroeconómica, junto a un nuevo Estado más abierto a la diversidad del país. “El socialismo es compatible con la estabilidad macroeconómica”, dijo en una oportunidad el ministro de Economía, Luis Arce Catacora, que ocupa el cargo desde hace una década (todo un hito en un país conocido por sus convulsiones económicas, que en los ochenta incluyó una hiperinflación). Los “chuquiago boys” –en referencia irónica al nombre aymara de La Paz– mostraron así una eficiencia que los neoliberales no habían conseguido, en parte gracias a los altos precios de las materias primas, pero también a la política de expansión del mercado interno, la nacionalización de los hidrocarburos, el cobro de impuestos y la gestión “prudente” de la economía. Hoy el escenario cambió, por la caída de los precios, pero el blindaje económico aún funciona e incluso se prevé una fuerte inversión pública.


El problema es que el referéndum despertó el sentimiento antirreeleccionista asentado en los perennes reflejos antiestatales de los bolivianos (aunque reclamen “más Estado”). Tampoco hay que desmerecer la penetración de cierta cultura política “liberal” de la mano del afianzamiento democrático desde 1982.


Morales logró adormecer esos reflejos, y como presidente-símbolo de una nueva era ganó elección tras elección durante una década. Pero hoy esa magia se ha disipado en gran medida. De todos modos, que tras una década, en un país políticamente inestable como Bolivia, aún mantenga casi la mitad de los votos no es un dato menor. Si los del No son votos de muy disímiles sensibilidades, los del Sí son un apoyo a la continuidad del mandatario cocalero. Por eso la oposición sabe que el Mas no está vencido para 2019, pero con seguridad el proyecto oficialista se ha debilitado.


Los resultados del domingo 21 pueden leerse como una pérdida de los sectores que el Mas había venido conquistando en las urnas –mediante su expansión hegemónica– pero que estaban lejos de una lealtad electoral absoluta: los votantes de las grandes ciudades y los del Oriente autonomista liderado por Santa Cruz. Los campesinos y las ciudades intermedias fueron los que salvaron al presidente de una derrota mayor. No obstante, conflictos locales en Potosí y El Alto, mal resueltos, debilitaron a Evo en estas zonas andinas bastiones del Mas.


Evo siempre creyó que su “pacto de sangre” es con los campesinos, que son ellos quienes nunca lo van a abandonar, mientras que el apoyo urbano es siempre desconfiado, volátil. Ahí siempre residió la fortaleza y la debilidad del proyecto de Evo, que se asentó en una matriz campesina (paradójicamente, cuando el país se vuelve cada vez más urbano).


A estos elementos se suma una campaña en la que la eficacia estuvo en mayor medida del lado del No, especialmente en las redes sociales (de hecho, el presidente llamó, tras el referéndum, a “debatir su uso” porque se organizan guerras sucias que “tumban gobiernos”). Otra dificultad del Mas fue siempre ganar alcaldías de ciudades grandes y gobernaciones: el prestigio gubernamental de Evo siempre fue inversamente proporcional al poco brillo de sus gobiernos locales.


Desde 2009, el pragmatismo le permitió a Evo ampliar su base a Santa Cruz, al tiempo que su gobierno se volvía cada vez más “normal” y perdía épica revolucionaria. No casualmente el discurso de la estabilidad fue remplazando el discurso del cambio. Y, por primera vez desde 2005, la elección del 21 de febrero de Morales careció de imágenes de futuro y se refugió en las conquistas del pasado. Fue una suerte de refugio en el Evo campesino que la gestión del poder había venido borrando en su figura; un retorno a los orígenes y al entorno en el que se siente más seguro.


En el marco de una creciente pérdida de iniciativa, las balas de la oposición –muy dispersa, por cierto– comenzaron a impactar frente al blindaje de meses y años previos. Así, la denuncia de que una ex pareja de Evo lideraba una empresa china que recibió contratos públicos sin licitación incidió sobre el capital moral de Evo, fuente de su legitimidad política. Ello se suma a los escándalos del Fondo Indígena: los proyectos fantasma financiados por el Estado acabaron como un cuestionamiento a la capacidad indígena para renovar la política. Es más, la develación de que el vicepresidente, Álvaro García Linera, no concluyó su licenciatura de matemática en México tuvo una repercusión desmesurada y lo obligó a revalidar, a la defensiva, su estatus de intelectual –pese a que es un asiduo invitado a varias universidades de prestigio por su obra teórico-política.


Pero, además, el No encontró un argumento que se transformó en un arma poderosa porque encajaba con un sentimiento generalizado, sobre todo en sectores urbanos: que el de Evo fue, en efecto, un buen gobierno en muchos aspectos, pero que no es bueno que se “perpetúe” en el poder.


Pero la pérdida de magia también resucitó otros fantasmas. La quema de la alcaldía de El Alto, en manos de la joven alcaldesa opositora Soledad Chapetón, por parte de “padres de familia” que protestaban dejó en evidencia que los repertorios de acción colectiva que en 2003 abrieron paso a la épica “guerra del gas” en otro contexto pueden ser la pervivencia de formas de protesta desmesuradas, que impiden un funcionamiento normal de las instituciones y causan muertes. Todo esto genera un fuerte rechazo de las “mayorías silenciosas” hacia los movimientos sociales, replegados a instancias corporativas, e incluso con tonalidades mafiosas, como ocurre con el cacique sindical alteño Braulio Rocha, quien había advertido a Chapetón que él sería “su pesadilla” y ahora fue detenido por el incendio.


***


Un aspecto de los gobiernos nacional-populares es su dificultad para aceptar un nuevo orden, plasmado por ejemplo en las constituciones aprobadas durante sus gestiones, y su tendencia a pensar esas cartas como resultado de correlaciones de fuerzas transitorias que hay que cambiar ante la menor posibilidad de “avanzar”. Eso provoca situaciones paradójicas –que también ocurrieron en Venezuela–: que dados los intentos de cambiar las nuevas cartas magnas, la defensa de esas constituciones termine en manos de las derechas que en su momento buscaron impedir su aprobación. Otra dificultad es hacer política con eficacia una vez debilitados sus enemigos.


El Mas deberá pensar en otro candidato para 2019, lo que podría tener como resultado positivo obligar al partido a abandonar la inercia de los triunfos electorales automáticos y actualizar su oferta transformadora. Por ahora es temprano para anticipar posibles candidatos. ¿El canciller David Choquehuanca? ¿El vicepresidente Álvaro García Linera? ¿El presidente del Senado y ex periodista Alberto González?


Pero más allá de candidaturas, la duda es si el gobierno logrará reenamorar a los bolivianos con nuevas propuestas transformadoras. Las ideas sobre una Bolivia potencia energética contuvieron un exceso de exitismo (y tonalidades de los años cincuenta), que opacó algunos avances efectivos en materia hidrocarburífera, mientras temas como salud y educación seguían como asignaturas pendientes. Lo mismo ocurrió con la compra de un satélite chino que generó demasiada sobreactuación, efectiva al comienzo pero contraproducente después.


Del lado del No, una oposición de “nueva derecha”, con bases territoriales en diversas regiones, buscará capitalizar los resultados frente a esfuerzos más minoritarios de construir una opción progresista no oficialista. Por ahora, el No es una yuxtaposición de múltiples voces. Pero como ya sabemos, la política depende mucho de quiénes se apropian de los “instantes huidizos” de la historia. Y esos instantes sobrevendrán en mayor medida con la salida del juego electoral, al menos como candidato, de Morales y la apertura de un escenario completamente nuevo desde 2006.


(Fragmentos de una nota publicada en el blog La Línea de Fuego.)


Qué se gana y qué se pierde con el triunfo del No


Lilián Celiberti


¿Se puede hablar de una práctica política nueva cuando se convoca a la reelección de los mismos líderes? ¿Los cambios sólo pueden ser conducidos por Evo Morales en un país con tan amplios niveles de participación?, se pregunta la autora de esta nota, que intervino como acompañante electoral el domingo pasado.


Con el 99,72 de actas computadas [cifras de la noche del miércoles, cuando esta nota se cerró], el No se impone con un 51,30 por ciento, contra el 48,70 del Sí. La presidenta del Tribunal Electoral, Katia Uriona, lo informó oficialmente el martes en la noche, eliminando de ese modo la incertidumbre y la desconfianza generadas por la demora en los cómputos.


Participé como acompañante electoral el domingo 21 junto a un magistrado de la Corte Electoral de El Salvador y un representante del Consejo de Expertos Electorales de América Latina, en distintos puntos de votación en el departamento de Chuquisaca y su capital, Sucre. El grupo de acompañamiento electoral internacional presentó el lunes 22 su informe al Tribunal Supremo Electoral en la ciudad de La Paz. El informe destaca la enorme participación ciudadana que ratifica a Bolivia como uno de los países con mayores niveles de participación electoral de la región, sin distinción de sexo, edad ni segmento social, así como un procedimiento garantista de la expresión ciudadana.


¿Qué significa entonces el voto por el No? ¿Es, como dice el gobierno, sólo una operación política del imperialismo? Claro que para la derecha este resultado es una oportunidad para recuperar sus fueros. La polarización no es un buen escenario para la reflexión –de eso no hay duda–, pero tal vez este resultado fortalezca las corrientes críticas dentro y fuera del partido de gobierno, el Mas. Se necesitan esas voces para reencauzar los cambios.


Los diez años de gobierno de Evo Morales en Bolivia han generado aportes sustantivos a la participación de sectores excluidos históricamente de la definición de la agenda pública. Esta participación fue la que registramos en la comunidad indígena de Tarabuco y Yamparáez, así como en la ciudad de Sucre. Pero participación es también decir que No a una propuesta que asocia irremediablemente el cambio a los líderes. El proceso de cambio, por el contrario, está enraizado en las luchas de los movimientos sociales que han generado un desborde de “lo político”, formulando demandas que modifican la agenda pública. En Bolivia este desborde movimientista con fuerte componente indígena-campesino puso en jaque a varios gobiernos antes del triunfo del Mas.


La reforma constitucional de Bolivia expresa como eje central orientador la descolonización del poder, y sin duda su formulación constituye uno de los aspectos más transformadores de los últimos años. Los desafíos planteados por esa premisa tienen necesariamente carácter experimental y la conflictividad implícita que supone la construcción de una nueva institucionalidad alternativa al Estado nacional. La evolución de una “transición paradigmática” de semejante envergadura depende de cómo se desarrollen diferentes ejes conflictivos, tanto étnicos, regionales, culturales, como de clase. Es un terreno de extrema complejidad, que pone en juego prácticas políticas e institucionales nuevas que desarrollen capacidad crítica a la vez de fortalecer las voces del amplio espectro de sujetos políticos participantes. Este aspecto es el más contradictorio del llamado proceso de cambio conducido por el Mas. ¿Se puede hablar de una práctica política nueva cuando se convoca a la reelección de los mismos líderes? ¿Los cambios sólo pueden ser conducidos por Evo Morales en un país con tan amplios niveles de participación? Por eso es un error identificar el voto por el No como un voto sólo de la derecha. Pero sí es un límite de la izquierda. Como dice Luis Tapia, “si la concepción y la práctica de la democracia cambian y se la normativiza como procedimiento de selección de gobernantes, la concepción de ciudadanía y su práctica tienden a reducirse a la práctica de esos gobernantes”.


El No expresa también un pronunciamiento de quienes apuestan a procesos de renovación de los liderazgos políticos, de quienes se rebelan contra los abusos de poder, contra el crecimiento desarrollista extractivista, o de quienes rechazan el doble discurso sobre el patriarcado frente a las manifestaciones machistas de Evo un día sí y otro también. Expresa un desgaste del poder y de la práctica política que marca diferencias con grupos indígenas e intelectuales de izquierdas que inicialmente simpatizaron con la idea y luego se desmarcaron y por tanto se los califica de traidores. Expresa el rechazo a una práctica política que desdibuja el necesario equilibrio entre el Poder Legislativo, Ejecutivo y Judicial, con la consecuente ausencia de garantías para los y las ciudadanas.


¿Es posible refundar el Estado? Es una pregunta que interpela, teórica y políticamente, la posibilidad de construir estrategias de largo plazo que consoliden la tendencia a la plurinacionalidad consagrada en la nueva Constitución. El conflicto del Tipnis cuestiona ese principio en la medida en que es el Estado central el que define el trazado de una carretera que pasa por el territorio de pueblos indígenas de las tierras bajas.


Para la socióloga Patricia Chávez este proceso, que se propone la gigantesca tarea de descolonizar el Estado desde el Estado, debería estar acompañado por un efectivo proceso de despatriarcalización. Pero la contradicción es que para el Estado patriarcal no existe la opresión de género como un problema y “en todo caso le reconoce una existencia subsidiaria, es decir, prescindible, indefinidamente postergable” (Chávez, 2010:15).


¿Es posible la descolonización y despatriarcalización del Estado desde el Estado? ¿Qué pasa con las relaciones sociales cotidianas? ¿En qué sentido se transforman las relaciones cotidianas? ¿Es la integración al mercado lo que da la nueva carta de ciudadanía social?


La idea del “buen vivir” se introduce en los debates de América Latina como cuestionamiento al desarrollo capitalista y representa la búsqueda de una transición paradigmática que coloque nuevas premisas para la construcción social basadas en la desmercantilización de la vida y una nueva relación con la naturaleza. Recurre a la idea de comunidad, sosteniendo que el mundo no puede ser entendido desde el “yo” de Occidente, sino desde la interacción y complementariedad de todas las personas que habitan esa comunidad y a su vez de la relación entre las personas y la naturaleza. Más que una nueva construcción teórica, el buen vivir expresa una búsqueda en proceso, y se hace desde diferentes miradas y perspectivas. Pero cuando esta búsqueda se identifica sólo con la continuidad de ciertos líderes, se empobrece como discurso y como práctica.


La sostenibilidad de la vida cuestiona la racionalidad capitalista al poner las necesidades de las personas en el centro del análisis, en vez de las de los mercados. No es sólo una confrontación entre identidades urbanas o indígenas, es una perspectiva polifónica en el sentido más pleno de la palabra, que hace del diálogo una nueva cultura política donde las diferencias y la confrontación de experiencias no son patologías de la política, sino su misma posibilidad de construcción.

Descolonizar supone cuestionar el poder que se crea a partir de una relación colonial y, por tanto, cuestionar el sistema de privilegios, naturalizados en las relaciones cotidianas. En tal sentido la descolonización y la despatriarcalización son prácticas alternativas al ejercicio del poder que se abra al protagonismo de voces diversas y potencie liderazgos nuevos, supone analizar las formas en que se reproducen las relaciones de subordinación en la sociedad, la economía y la cultura. El No ofrece la posibilidad de construir otros procesos dentro y fuera del Mas. Queda la duda de la plasticidad y la capacidad de escucha de los líderes que se consideran a sí mismos como el cambio.


* Militante feminista uruguaya, integrante del colectivo Cotidiano Mujer.

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