Sábado, 17 Marzo 2012 08:25

Mano dura contra la protesta social

Mano dura contra la protesta social
El gobierno chileno invocó ayer la Ley de Seguridad del Estado contra unos veinte manifestantes de la región austral de Aysén, donde se produjeron violentos incidentes en el marco de la protesta que los pobladores vienen realizando desde hace más de un mes en demanda de medidas de desarrollo para la zona. El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, explicó que la querella que invoca la Ley de Seguridad del Estado en Aysén, presentada ayer, está dirigida a “violentistas” y que no toca a ninguno de los dirigentes que conforman el movimiento social de la región.

El funcionario expresó que le pidieron al Ministerio Público que intervenga en el caso de una veintena de personas individualizadas por Carabineros y la Intendencia, y que serían “activistas más violentos, más ultras”. “Esta no es una acción judicial contra una región”, señaló Hinzpeter, quien aseguró que el gobierno tiene toda la intención de retomar la mesa de trabajo lo antes posible.

Los pobladores de Aysén reclaman al gobierno desde el 12 de febrero un pliego cuya principal demanda es la rebaja del precio del combustible, pero que también incluye el mejoramiento de la conectividad de la zona, la creación de una universidad regional y medidas de estímulo al empleo y de apoyo a las empresas pequeñas y medianas, sobre todo las vinculadas con la industria pesquera. Desde entonces, los manifestantes realizaron marchas, bloquearon rutas y levantaron barricadas, lo que provocó problemas de abastecimiento, particularmente de combustible, y aumentos de precios, además de violentos enfrentamientos con efectivos de Carabineros.

Desde la noche del miércoles y durante toda la jornada del jueves, tras intentar retomar el diálogo entre dirigentes sociales y autoridades, la situación volvió a salirse de cauce, con enfrentamientos entre manifestantes y carabineros, que dejaron varios heridos, el aire viciado por los gases lacrimógenos, problemas de comunicación por corte de fibra óptica y otros incidentes.

Hinzpeter defendió la aplicación de la ley sosteniendo que el Ejecutivo ha “dado muestras enormemente concluyentes de la vocación que tiene por el diálogo”, pero “hay algunos que no quieren ver nada”. La Ley de Seguridad del Estado, promulgada bajo la última dictadura militar en 1975 y cuyas últimas modificaciones fueron aplicadas en 2010, endurece las penas para lo que se consideran delitos contra la seguridad interior y exterior de Chile y su abanico es tan amplio que involucra casi todo lo que altere el orden público: desde la protesta o cortes de tránsito, hasta barricadas y la quema de colectivos.

La decisión del gobierno y el accionar de la policía militarizada desencadenaron críticas y acusaciones de la oposición, del sector sindical, de la Iglesia Católica y hasta de algún oficialista. El senador por Aysén Antonio Horvath, de Renovación Nacional, del partido del presidente Sebastián Piñera, afirmó ayer que Carabineros “no tiene nada que hacer en la región porque estos temas se resuelven con acción policial normal; sirven para detener vándalos, delincuentes, encapuchados y nunca a manifestantes pacíficos que hacen ollas comunes y fogatas”.

El senador y vicepresidente del Partido por la Democracia, de la opositora Concertación, Ricardo Lagos Weber, sostuvo que la decisión del gobierno de recurrir a la Ley de Seguridad Interior “es una muestra de la fragilidad de este gobierno, que es incapaz de dialogar con la ciudadanía y entregar soluciones concretas y efectivas”. La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) acusó al gobierno de “incompetente”, de haber perdido el control en Aysén y llamó al presidente a asumir con responsabilidad las demandas del Movimiento Social y hacer propuestas concretas y efectivas para resolver de una vez el conflicto. En una declaración, la CUT afirmó que el Ejecutivo sólo enfrenta el conflicto con represión, “llevando a cabo operativos violentos contra los manifestantes y las casas de la población de Aysén, golpeando a mujeres y niños, usando balines que se disparan al cuerpo de las personas causando heridas graves”.
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Policía británica probará láser para cegar a manifestantes
Un láser que emite un haz de luz cegadora capaz de ahuyentar a manifestantes será puesto a prueba por la policía británica supuestamente para evitar que se repita los saqueos e incendios de este verano, afirmó el diario británico The Telegraph.

La tecnología impide temporalmente la visión de cualquiera que mire hacia la fuente.

El fabricante, Photonic Security Systems con sede en Gran Bretaña, espera ofrecer el artefacto a compañías navieras para disuadir a piratas. Aparatos similares han sido utilizados por las tropas de las Fuerzas Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF) en Afganistán para proteger a las caravanas de las tropas invasoras

El láser, parecido a un rifle y conocido como SMU 100, puede deslumbrar e incapacitar a los objetivos hasta una distancia de 500 metros con un haz de luz de hasta tres metros cuadrados. Su costo es de 25.000 libras esterlinas y tiene un alcance de luz infrarroja para detectar a las personas incluso en situación de la mala visibilidad.

Mirar al intenso rayo provoca un efecto de corta duración similar a la mirada fija en el sol, obligando al objetivo a dar la espalda.

“El sistema le dará a la policía un elemento de disuasión visual intimidante. Si usted no puede ver algo, no lo puede atacar”, dijo Paul Kerr, director de la empresa, a The Sunday Times.

Un vocero del Ministerio de Interiores expresó que científicos del Centro de Ciencia y Tecnología Aplicadas, creen que el uso del láser “tiene mérito” y que será probado por al menos una fuerza policial.


12 Diciembre 2011
(Con información de The Telegraph. Traducción de Ivana Cardinale, para Patria Grande)
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Martes, 06 Diciembre 2011 09:03

Investiga la ONU abusos contra ocupas en EU

Investiga la ONU abusos contra ocupas en EU
Nueva York, 5 de diciembre. Granjeros se suman al movimiento Ocupa Wall Street, manifestantes repudiaron la visita del "sucio" precandidato presidencial republicano Newt Gingrich, enfrentamientos con policía en Washington y Portland resultan en decenas de arrestos al continuar las acciones del movimiento Ocupa en todo el país, mientras un relator de la Organización de Naciones Unidas investiga posibles violaciones contra la libre expresión del movimiento en Estados Unidos.

Unos 400 manifestantes de Ocupa Wall Street, junto con líderes granjeros y de campañas de "comida justa" de varias partes del país, marcharon el domingo por jardines comunitarios de Nueva York en la acción "Ocupa la granja". La marcha avanzó desde el jardín comunitario la Plaza, en el East Village, hasta la Plaza Libertad, en demanda de una reforma agraria que limite el control empresarial de la producción y consumo de alimentos en el país, y que apoye a los pequeños granjeros. Entre los manifestantes estaba el presidente de la Coalición Nacional de Granjeros Familiares, agrupaciones que apoyan a jornaleros, La Vía Campesina, y granjeros que viajaron desde Colorado, Iowa, Maine y el estado de Nueva York, reportó Ocupa Wall Street.

Hoy, algunos manifestantes vestidos sólo con batas se presentaron a la entrada de un acto del precandidato presidencial republicano Newt Gingrich en respuesta a su comentario de que los activistas Ocupa deberían "bañarse" y buscar chamba, en lugar de protestar. El realmente "sucio" y necesitado de un baño es Gingrich –afirmaron los manifestantes–, ya que ha ganado millones de dólares representando intereses empresariales en Washington.

En otras partes del país, Ocupa Portland, en Oregon, intentó el fin de semana retomar un parque para restablecer su campamento, pero policías con equipo antimotines respondieron de manera agresiva e hirieron a un joven de 15 años para evitar que se instalara el plantón. De inmediato los manifestantes armaron una marcha hacia la alcaldía, que se detuvo momentáneamente para armar una fiesta, y retornó al parque para continuar su "festejo" de resistencia. La policía acabó deteniendo unas 12 personas.

En tanto, en Washington, integrantes del plantón en la plaza McPherson intentaron armar un "pabellón popular" de madera para protegerse del clima y realizar asambleas generales y foros, además de ser una estructura simbólica que representara las necesidades del 99 por ciento que se está quedando sin techo por "la desigualdad económica". La policía intervino por primera vez contra Ocupa Washington –de donde se había mantenido alejada y con mínimos enfrentamientos– para desmantelar la estructura y arrestó a más de 30 manifestantes.

Hoy, el famoso músico y activista político Jackson Browne ofreció un concierto en el otro plantón de Ocupa Washington en la Plaza Libertad. En entrevista con el Huffington Post declaró que la música es como "un latido de corazón". Interpretó cinco canciones, incluyendo Batalla por el futuro, inspirada en el movimiento.

En Seattle, manifestantes intentaron ocupar un almacén abandonado, y arreglaron el lugar con la intención de ofrecerlo para el "uso comunitario", pero unidades de choque de la policía los rodearon y arrestaron más de 20, empleando tácticas estilo militar, denunció Ocupa Seattle.

A la vez, Frank La Rue, el relator especial de Libertad de Expresión de la Organización de Naciones Unidas, informó que está redactando una "comunicación oficial" al gobierno estadunidense para solicitarle su postura sobre "los derechos humanos y constitucionales en torno al uso de autoridades policiacas locales para desmantelar manifestaciones pacíficas".

Afirmó que en ella sostendrá que la represión violenta de expresiones disidentes podría dañar la reputación internacional de Estados Unidos. En entrevista con el Huffington Post, La Rue indicó que parece que estas represiones están violando los derechos de los manifestantes. "Los ciudadanos tienen derecho de disidencia ante las autoridades, y no hay necesidad de usar fuerza pública para silenciar esa disidencia", dijo el guatemalteco. Añadió que las autoridades tienen el derecho de mantener el orden público, pero deben demostrar un "peligro de daño real" para justificar el uso de la fuerza.

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Miércoles, 23 Noviembre 2011 20:07

¿Quién conspira contra Siria?

¿Quién conspira contra Siria?
Tras la disolución del discurso sobre los “emiratos salafitas” y las “bandas armadas”, manifiestamente inconsistentes, el régimen sirio ha recurrido al discurso de la “conspiración colonial”, sobre todo tras la última decisión de la Liga Arabe. Este discurso suscita mucha pasión en algunas de las fuerzas políticas porque les permite encubrir su alineamiento sectario bajo una cuestión de principios asociada al enfrentamiento contra las potencias imperialistas que ambicionan las riquezas del mundo árabe; y encuentra algo de aceptación en medios intelectuales nacionalistas y de izquierdas porque les permite huir de la necesidad de dejar a un lado su pereza mental a la hora de analizar grandes cambios no recogidos en sus viejos diccionarios.

El discurso de la “conspiración” sólo es posible a condición de renunciar a la memoria. Presupone suprimir los hechos que desencadenaron la revolución popular siria:

El primer hecho es la tentativa inicial de un pequeño grupo de la izquierda laica de manifestarse en Damasco. Esta pequeño movimiento fue respondido con una severa violencia, lo que impidió que se transformara en un fenómeno más amplio en los medios intelectuales.

El segundo hecho es la tragedia de los niños de Deraa que escribieron sobre el muro la consigna “el pueblo quiere derrocar el régimen”, influenciados por la atmósfera general resultado de las revoluciones tunecina y egipcia. Esta pequeña travesura infantil se convirtió en la expresión estridente de una realidad doblemente reveladora. Por un lado, expresa la osadía de los niños, que se atrevieron a decir lo que los mayores callaban por miedo o por cálculo; así como ilumina, por otro lado, el carácter feroz del régimen y su policía secreta, dueños de Siria desde hace cuatro décadas. En lugar de pedir disculpas por las torturas infligidas a los niños y castigar a los culpables de este repugnante delito, el régimen se permitió ir más allá: detuvo a los niños y humilló y deshonró a las familias que acudieron a mediar, lo que encendió la chispa de la revolución en Hauran para extenderse luego a toda Siria. Y el cuerpo despedazado del pequeño mártir Hamza Al-Khatib se convirtió en un símbolo.

El tercer hecho es el menosprecio de las reivindicaciones del pueblo. El régimen sirio sustituyó la expresión “ratas” utilizada por Gadafi para describir a los manifestantes por la de “microbios”, muestra de altanería, desafío y arrogancia que sólo podía dejar paso a la represión sin piedad como único medio de frenar el movimiento popular, convirtiendo así cada manifestación en un campo abonado para el asesinato y la violencia.

Estos tres hechos deben ser la base de cualquier discurso en torno a la situación siria actual. Antes de hablar, como hace el régimen, de la “conspiración estadounidense-saudí-qatarí” que pretende hacerlo caer o, como hace la oposición, del empeño israelí en sostenerlo, debemos arrancar nuestros análisis de estos tres hechos. Sólo así podremos entender algo de la revolución siria, en su condición de revolución espontánea iniciada por una población desesperada en defensa de su dignidad humana, pisoteada por las botas militares, sin aguardar a una oposición a la que la represión había marginado y despedazado.

¡Difícil de creer la hipótesis de la “conspiración espontánea”! Esta clase de discurso mezquino pertenece al pasado y nunca más podrá convencer a nadie. ¿Cómo persuadir de ella a los sirios, testigos de esta combinación de instrumentos de tortura y medios de propaganda empleada para triturar la imagen heroica de su lucha y su nobleza?

La espontánea intifada popular no sorprendió sólo al régimen despótico; sorprendió también a la oposición democrática, como sorprendió al mundo en su conjunto. El desconcierto internacional al que asistimos en los primeros días de las revoluciones tunecina y egipcia se ha repetido en Siria a lo largo de los últimos ocho meses. Esto no significa, por supuesto, que no existan las conspiraciones contra la región. Empezó la conspiración en Egipto cuando el régimen comenzó a precipitarse en el abismo y las fuerzas conspiradoras corrieron a urdir una dictadura disfrazada para abortar la revolución. Como hubo una conspiración en el caso de Libia, propiciada por la obstinación del estúpido dictador, que dejó entrar la intervención extranjera, eligiendo la destrucción del país como precio a pagar por el derribo de su trono imaginario.

La sorpresa de la revolución no exime de responsabilidad a los revolucionarios y a las fuerzas de oposición. Sólo la revolución puede proteger Siria de la fragmentación que amenaza al país como consecuencia de la necia política del régimen, que se sustenta en el apoyo exterior y que no vacila en destruirlo todo.

En su noveno mes la revolución siria afronta cuatro graves peligros:

El primero es el deslizamiento hacia comportamientos sectarios. Esta es la trampa mayor que amenaza con demoler todos los valores en defensa de los cuales han muerto miles de personas. Cualesquiera que sean las causas, hay que decir “no” a la venganza sectaria, y es responsabilidad del Consejo Nacional Sirio y de todas las fuerzas de oposición el rechazo de este comportamiento. Una revolución que incurre en el racismo está cavando su tumba con sus propias manos.

El segundo peligro es el uso de las armas. Se han producido deserciones en el ejército y numerosos grupos militares afirman pertenecer al Ejército Libre. Es necesario que este ejército someta su estrategia a la dirección política, para que no se convierta en una herramienta de los intereses exteriores. Y es necesario que estos militares comprendan que la revolución siria es una revolución popular pacífica y no un golpe de Estado.
El tercer peligro es la tentación de la intervención militar exterior. Esta intervención sería mortal para la revolución porque alimentaría la ilusión de que las potencias colonialistas occidentales estarían acudiendo a salvar al pueblo del yugo de un régimen que, en realidad, siempre se especializó en inclinarse y ofrecer servicios al exterior a cambio de perpetuar su poder. La intervención militar exterior llegará, si es que ha de llegar, en el momento de máximo desfallecimiento del régimen, justo antes de su caída, por lo que no tendrá ningún sentido, y expondrá a Siria precisamente a la trampa de la “conspiración”.

El cuarto peligro puede venir de no tomarse suficientemente en serio la acción política. El régimen maniobra y miente, pero eso no quiere decir que no reciba presiones políticas. Pero las presiones árabes y, sobre todo, internacionales no solucionan el problema. El problema lo soluciona el pueblo sirio al emprender la batalla en favor de la democracia, una batalla que no está librando en el marco de ningún eje estratégico ni en favor de los déspotas del petróleo sino para defender la libertad de Siria y de los árabes. La responsabilidad de salvar a Siria de la conspiración a la que nos conduce la locura del régimen y su proyecto suicida, compete a la oposición y a los activistas de las Coordinadoras. Puede que el camino sea largo y difícil, pero es el camino de la libertad diseñado por la dignidad de la gente y es incompatible con la vileza y la represión.

La Plaza de Tahrir


Ha vuelto la plaza de Tahrir a sus dueños; han vuelto los revolucionarios de Egipto a su plaza. Ni la dictadura enmascarada ni la declarada volverán a ser posibles allí. La Junta Militar dio un golpe de Estado contra la revolución antes de que ésta alcanzase ninguno de sus objetivos y recuperó sus viejas prácticas represivas.
Han vuelto los jóvenes a la plaza para escribir una nueva página de su revolución. No puede detenerse la revolución a mitad de camino. Porque ese medio camino abre una amplia puerta a la contrarrevolución y permite a la conspiración vaciar de contenido el combate.

Los jóvenes egipcios son conscientes de esto y por eso afrontan las mismas balas en la misma plaza.
Son ellos los que llevan a su patria en las gargantas heridas de tanto gritar libertad; y en sus puños alzados el amor, la nueva vida y la solidaridad.

Al-Quds al-Arabi.  Traducida para Rebelión por Alma Allende

http://www.alquds.co.uk/index.asp?fname=data\2011\11\11-21\21qpt998.htm&arc=data\2011\11\11-21\21qpt998.htm

* Elias Khoury es un escritor, dramaturgo y crítico literariolibanés, nacido en Beirut en 1948. Es uno de los escritores árabes más conocidos, tanto dentro del mundo árabe como fuera de él.
Simpatizante decidido de la causa palestina en una época en la que esta cuestión dividía a la sociedad libanesa, fue miembro de Fatah, y por tanto de la OLP, y combatió en las filas de esta organización en la guerra civil libanesa, en la que resultó gravemente herido. Ha dirigido varias revistas literarias importantes, algunas en estrecha colaboración con autores como Adonis o Mahmud Darwish, y ha sido profesor en las universidades de Columbia y Nueva York, en la Universidad Americana de Beirut y en la Universidad Libanesa.
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La plaza Tahrir, símbolo de la revolución egipcia contra el régimen de Hosni Mubarak ha sido esta madrugada escenario de violento enfrentamientos entra la policía y manifestantes. Las fuerzas de seguridad han lanzado gases lacrimógenos contra los cientos de jóvenes que exigían mayor celeridad en el proceso judicial contra los altos cargos del régimen de Mubarak.

Los disturbios comenzaron durante un acto de homenaje a las víctimas de las revueltas populares. El Ministerio del Interior ha informado en un comunicado que un grupo de personas interrumpió el acto, impidiendo la continuidad de la marcha, y lanzó piedras contra los agentes, por lo que estos tuvieron que intervenir con gases lacrimógenos.

Según la versión digital del diario estatal Al Ahram, varios manifestantes han arrojado piedras contra la sede del Ministerio, ubicada en el centro de la capital y próxima a la plaza Tahrir, y han acusado a la policía de matar a sus hijos. La agencia oficial de noticias Mena ha explicado que los manifestantes eran miembros de la familia de uno de los "mártires de la revolución", Jaled Qotob. La policía antidisturbios se desplegó en las proximidades del ministerio y acordonó la zona.

Heridos

Un testigo ha subrayado que cuando parecía que la situación se había tranquilizado los policías antidisturbios comenzaron a avanzar hacia la plaza Tahrir y lanzaron gases lacrimógenos a cientos de personas congregadas allí que respondieron con piedras. Un responsable del Ministerio del Interior no identificado y citado por el diario Al Ahram ha negado que los agentes atacaran a los manifestantes.

De momento, hay siete detenidos por estos hechos. Además, el corresponsal de Reuters en la capital egipcia ha podido comprobar la existencia de varios heridos, la mayoría por inhalación de humo y por cortes en la cabeza. "La gente está furiosa porque los juicios contra los altos ex funcionarios continúan retrasándose", ha dicho Ahmed Abdel Hamid, uno de los partícipes en estos disturbios. Algunos de ellos también demandaban la dimisión del líder del Consejo Militar que actualmente gobierna el país, Mohamed Hussein Tantawi. Por su parte, las organizaciones que en las últimas semanas han convocado varias protestas con las mismas reivindicaciones se han desmarcado de estos incidentes.

El ex ministro del Interior, Habib al-Adli, ya ha sido condenado por corrupción, pero él y otros altos cargos están siendo juzgados por la muerte de activistas durante la revolución. De estos mismos cargos se acusa a Hosni Mubarak, que actualmente está hospitalizado y cuyo juicio está previsto que empiece el 3 de agosto.

AGENCIAS - El Cairo - 29/06/2011
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Miles de personas han comenzado a concentrarse esta mañana en la plaza Syntagma de Atenas, delante del Parlamento, junto a los indignados griegos que llevan un mes acampados, en la primera de las dos jornadas de huelga general convocadas por los sindicatos con motivo de la votación del nuevo plan de austeridad exigido por la UE al Gobierno del primer ministro, Yorgos Papandreu.

La Policía ha movilizado a 5.000 agentes que estarán encargados de supervisar todas las marchas previstas hoy en la capital. Según informa Reuters, en los aledaños de la plaza se han registrado los primeros enfrentamientos de la jornada, donde los antidisturbios han cargado con gases lacrimógenos contra un grupo de manifestantes que han comenzado a lanzar palos y botellas.
 
La agencia EFE aseguró, además, que los enfrentamientos han continuado enfrente del Ministerio de Finanzas y que una fotógrafa habría resultado herida.
 
La decisión final sobre el nuevo paquete de ajustes, esencial para que el Ejecutivo acceda a las ayudas prometidas por los socios comunitarios y el Fondo Monetario Internacional, tendrá lugar mañana. Pero el debate se inició ayer con un llamamiento de Papandreu al "patriotismo".
 
El programa del Gobierno pretende ahorrar 28.000 millones a medio plazo y poner en marcha una serie de privatizaciones que lleven a las arcas del Estado otros 50.000 millones. Además quiere incluir en el Impuesto sobre la Renta la denominada "contribución de solidaridad" (entre el 1% y el 5%) a aplicar por tramos de ingresos, o que iría acompañado de nuevos recortes de sueldos y pensiones, despidos de funcionarios y más subidas de impuestos, informa Yiannis Mantas.
 
Transportes paralizados
 
Medidas consideradas excesivas e injustas por los ciudadanos que ven cómo nuevamente son ellos los que tienen que pagar las deudas de la crisis. Estos dos días de huelga convocados por los sindicatos la semana pasada justo después de que Papandreu se sometiera a una moción de confianza y obtuviera el visto bueno del Parlamento a la remodelación de Gobierno que se vio obligado a llevar a cabo tras la dimisión de varios ministros, afectan a todos los sectores.
 
Empezando por los transportes: a diferencia de la última huelga, hoy también se suman los controladores aéreos, que suspenderán su trabajo durante cuatro horas provocando cientos de cancelaciones de vuelos.
En Atenas, el único medio de transporte público que funciona es el metro, medida detsinada a que los atenienses puedan depslazarse hasta las zonas de manifestaciones. 
 
Autobuses y ferries también se han quedado parados. Asimismo, colegios, hospitales y medios de comunicación apoyarán el parón este martes.
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Siria sufrió ayer una nueva jornada negra por la muerte de al menos 19 manifestantes durante la represión de las protestas contra el régimen de Bashir al Assad en distintos puntos del país. Las nuevas manifestaciones convocadas contra el presidente sirio, pese a las últimas concesiones anunciadas por el régimen, fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad. Los denominados Comités de Coordinación Locales en Siria informaron en Facebook sobre los fallecidos y señalaron que hasta ese momento habían conseguido identificar a once. También ayer tropas sirias apoyadas por tanques y helicópteros tomaron el control de la ciudad de Maarat al-Numaan, en una continuación del mayor operativo militar de represión desde que comenzó la revuelta popular contra Assad.

Los Comités afirmaron que por lo menos seis personas murieron en Homs, donde además hay más de veinte heridos. Un joven de 16 años murió en Dael, en la sureña provincia de Daraa, donde se reportaron fuertes tiroteos desde la mañana. Los activistas señalaron que los tanques se desplazaron desde las afueras de la ciudad a la calle de Al Awsat, donde estaban los manifestantes. La represión violenta en las afueras de Damasco, Alepo y Deir al Zour dejó otros cuatro muertos. También hay víctimas mortales en Banias, donde el ejército disparó contra los manifestantes congregados tras la oración del viernes.

Los manifestantes se congregaron también en otras ciudades como Abu Kamal, Hama y Al Qamishli. Más de 3500 personas marcharon desde la mezquita de Shamsi Baha hacia el área de Jalidyya, en Homs, según los activistas. Otros tomaron las calles de Alepo, Banias y Arabeen, cerca de la capital, Damasco, informaron los activistas por Internet. Mientras, en la provincia de Homs, donde las fuerzas de seguridad fueron especialmente sangrientas, al menos tres personas, identificadas por sus nombres, murieron en Al Jalediya, dijo la organización Newroz en la red social. Los Comités indicaron que en esa localidad se registraron disparos y que los manifestantes vieron a uno de los seguidores del régimen matando a sangre fría a participantes en la protesta. La red Sham mostró en Facebook los nombres de dos muertos en Jalediya y de uno en la Plaza Hurriya (libertad) , en Homs.

La revolución siria contra Al Assad destacó efectivos de seguridad que se desplegaron en el centro de Homs, donde abrieron fuego contra las protestas. En Telbisa, en la misma provincia, los Comités informaron que también se disparó contra los manifestantes. El grupo Flash subrayó que hubo varios heridos en Marrat Neaman, en la provincia septentrional de Idleb, por las balas de las fuerzas de seguridad en una manifestación. Sin embargo, los Comités destacaron que no hubo heridos durante la protesta de unas 20.000 personas en Marrat Neaman, pese a que las fuerzas de seguridad abrieron fuego. La misma ONG apuntó que unidades militares entraron en ese municipio, pero que no han disparado hasta ahora.

Entre tanto, al menos una persona murió y otras nueve sufrieron heridas en Hersata, en los alrededores de Damasco, dijo Flash. También en las proximidades de la capital, pero en Al Kabun, un niño de nueve años fue herido de gravedad por las balas de las fuerzas de seguridad, señaló ese grupo.

En Duma, en las cercanías de Damasco, perecieron al menos dos manifestantes y 75 sufrieron heridas por disparos frente a la mezquita de Al Faqis, revelaron Flash y Newroz.

Esta última organización resaltó que las fuerzas de seguridad se llevaron los cadáveres y heridos, y detuvieron a más de ochenta personas. Estas informaciones no se han podido confirmar independientemente debido al férreo control de las autoridades que expulsaron, arrestaron, amenazaron y torturaron a numerosos periodistas.

Las muertes se han producido en un nuevo día de protestas, bautizado como “Viernes del jeque Saleh al Ali”, en homenaje a uno de los héroes contra el colonialismo francés del siglo XIX, en el que miles de sirios han desafiado el cerco policial y militar en torno a algunas ciudades.

Desde mediados de marzo pasado, Siria es escenario de revueltas populares que piden la introducción de reformas políticas y la caída del régimen, que por su parte acusa a grupos armados y a una gran conspiración internacional de estar detrás de las protestas.

En el frente diplomático, en tanto, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, descartó ayer una intervención de la Alianza Atlántica en Siria, pese al “infame ataque de las tropas gubernamentales a la población”, ya que no existe un mandato de la ONU para ello.

Por su parte, la Cancillería de Francia dijo que el gobierno de Nicolas Sarkozy quiere que la Unión Europea (UE) imponga sanciones aún más duras contra el gobierno de Assad, esta vez contra empresas. “Francia apoya una expansión de las sanciones europeas contra Siria a entidades económicas”, dijo el vocero de la Cancillería, Bernard Valero, quien agregó que las penalidades podrían tener por blanco a bancos y firmas privadas vinculadas al “régimen” sirio.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en una declaración contundente, dijo: “Exijo al presidente Assad y a sus autoridades, las autoridades sirias, que paren de matar gente, que se comprometan en un diálogo inclusivo y que asuman medidas audaces antes de que sea demasiado tarde”. Ban Ki-moon expresó también su deseo de que Naciones Unidas pueda conseguir unanimidad sobre Siria. “Espero que la ONU sea capaz de hablar con una posición coherente”, declaró.

Por su parte, Estados Unidos está considerando medidas adicionales para presionar al gobierno sirio, entre ellas, se estudia la posibilidad de acusar al presidente Bashar al Assad por crímenes de guerra, según dijo ayer un alto funcionario estadounidense. En una sesión con periodistas, el funcionario también señaló que las “medidas económicas” adicionales contra el régimen sirio podrían afectar el “sector petrolero y gasífero”. “Seguimos con mucha atención lo que ocurre y estamos considerando una serie de medidas para aumentar la presión”, aseguró el funcionario. La UE impuso ya dos tandas de sanciones contra Siria, entre ellas la inclusión de Assad en una lista de 23 funcionarios sirios a los que se les congelaron cuentas y se les prohibieron los viajes a los países del bloque.
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Domingo, 12 Junio 2011 11:58

El futuro de Siria pasa por Idlib

Idlib era solo una remota provincia agraria al noroeste de Siria, junto a la frontera turca. Ahora es el lugar donde está en juego el futuro de la revuelta contra el presidente Bachar el Asad y, por extensión, el futuro de todo Oriente Próximo. Idlib ha sido escenario de las primeras deserciones relevantes en el Ejército sirio y el propio Gobierno de Damasco admite que "de forma intermitente" ha perdido el control sobre la provincia. Eso ha abierto la posibilidad de que se produzca una situación similar a la de Libia, con un "territorio rebelde" en el que los insurgentes puedan organizarse y en el que sean posibles intervenciones extranjeras de tipo humanitario o militar.
La información disponible, como desde el inicio de la crisis, resulta confusa y ocasionalmente contradictoria. Pero los recursos bélicos desplegados para someter Idlib demuestran que el régimen considera muy grave la situación. Maher el Asad, hermano del presidente y virtual jefe del Ejército, utiliza helicópteros artillados para atacar desde el aire las ciudades de Jisr al Shughur y Maaret al Numan. El uso de la fuerza aérea por parte de Muamar el Gadafi en Libia fue el hito que separó en aquel país la revuelta política de la guerra abierta.

También es nueva la autorización concedida a un pequeño grupo de periodistas de medios internacionales para que acompañaran a las tropas sirias. El enviado de la agencia estadounidense Associated Press explicó que a menos de dos kilómetros de Jisr al Shughur, la columna de vehículos militares con la que viajaba fue tiroteada y tuvo que detenerse. No hubo heridos. Cabe la posibilidad de que el incidente fuera organizado por el propio Gobierno para respaldar su versión de que se enfrenta a "grupos terroristas armados", pero todo indica que las tropas de El Asad topan en Idlib con una resistencia mucho menos pacífica que en otras zonas del país. Jisr al Shughur escapó al control de Damasco hace una semana. Eso es mucho tiempo para una dictadura como la siria, que presume de ser implacable frente al menor asomo de disidencia.

El cambio de actitud del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, es otro acontecimiento significativo. Erdogan hizo grandes esfuerzos para acercarse al régimen sirio y cerrar la crisis que a finales de los noventa amenazó con provocar una guerra entre ambos países, a raíz del apoyo de Damasco a los rebeldes kurdos en Turquía. En los pasados dos años estableció una amistad personal con Bachar el Asad y desde el inicio de la revuelta, en marzo, ha hablado por teléfono casi diariamente con el presidente de Siria. Hasta la semana pasada, Erdogan apostaba por la voluntad reformista de El Asad y creía que la situación podía reconducirse. Ahora habla de "atrocidades inaceptables". El dirigente turco ha dedicado las últimas jornadas a actos electorales y sus palabras pueden tener un tinte populista (la violencia del Ejército contra la población civil es tan impopular en Turquía como en el resto de los países vecinos); sin embargo, no se apunta a un radical giro diplomático para ganar unos votos cuando se es el claro favorito.

La frontera turca es la más delicada para Siria. Turquía pertenece a la OTAN, lo que facilitaría todo tipo de misiones de asistencia si Idlib se convirtiera finalmente en "territorio rebelde", y cuenta con una población mayoritariamente suní que simpatiza con los suníes sirios, protagonistas de la revuelta contra un régimen, el de El Asad, basado en la minoría chií alauí y respaldado en general por la minoría cristiana.

El número de refugiados sirios en Turquía es aún manejable: algo menos de 5.000 en las tiendas de campaña instaladas por la Media Luna Roja junto a la frontera, más una cantidad indeterminada en domicilios privados. Pero Erdogan ya ha anunciado que acogerá a cuantos haga falta. La opción de enviar a la familia a un territorio seguro podría empujar a muchos hombres sirios a empuñar las armas (Damasco dice que las que circulan por Idlib han sido enviadas por los Hermanos Musulmanes desde Turquía, aunque parece más probable que hayan sido robadas a su propio Ejército) y a sumarse a una insurrección.

Bachar el Asad aún es fuerte. El desenlace de la revuelta resulta imprevisible. En cualquier caso, la importancia estratégica de Siria (aliado de Irán, dominante en Líbano a través de la milicia chií de Hezbolá, teórico estandarte de la resistencia árabe contra Israel) hace trascendentales los acontecimientos de Idlib.

Por ENRIC GONZÁLEZ - Jerusalén - 12/06/2011
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Sábado, 28 Mayo 2011 08:35

Otro motivo para estar indignados

Con la excusa de limpiar la plaza y para que no haya problemas si el Fútbol Club Barcelona gana hoy la Liga de Campeones y a los barceloneses se les ocurre festejar el triunfo en la misma plaza en la que se encuentran los “indignados”, la policía catalana procedió ayer por la mañana a un brutal desalojo de los manifestantes que acampaban en la plaza Catalunya. La operación se saldó con 121 heridos y dos detenidos, provocó las quejas de parlamentarios socialistas al gobierno conservador de Convergencia i Unió, que decidió la medida y logró movilizar al 15-M justo en el momento en que parecía que estaba agonizando.
 
Los Mossos d’Esquadra, la policía regional catalana, que nunca se ha caracterizado por su delicadeza a la hora de llevar a cabo sus intervenciones urbanas, y la Guardia Urbana llegaron al campamento de los indignados por la mañana temprano con el objetivo de desalojarlo ya que, argumentaban, hacía falta limpiar la plaza y dejarla libre para los festejos masivos que se esperan si hoy el Fútbol Club Barcelona logra alzarse con la Champions.
 
Los manifestantes se resistieron y no dejaron trabajar a los funcionarios municipales que debían proceder a la limpieza. Entonces los Mossos procedieron a un brutal desalojo que fue captado por cientos de cámaras improvisadas y medios de comunicación que se encontraban en el campamento. Las imágenes recorrieron el país en pocas horas y los demás campamentos del 15-M se movilizaron convocando a nuevas manifestaciones y repudiando el acto.
 
Los funcionarios municipales lograron llevarse cerca de 35 camiones con carpas, garrafas de gas, cocinas, todo lo que los manifestantes habían ido acumulando a lo largo de casi dos semanas de protestas. Pero la brutalidad de la policía de poco sirvió. A mediodía los indignados volvieron a la plaza y esta vez eran miles los convocados. La policía catalana no sólo los dejó regresar, sino que su máximo responsable, Felip Puig, tuvo que salir a dar la cara en una larga conferencia de prensa, luego de que hasta los parlamentarios socialistas se quejaron del uso desmesurado de la fuerza que ejercieron los Mossos contra los manifestantes.
 
El desalojo en Cataluña motivó a la ultraconservadora Esperanza Aguirre, que pidió que se hiciera lo mismo con los acampados en la Puerta del Sol, en Madrid, ya que, argumentó, están perjudicando a los comerciantes de la zona que ya se han quejado al gobierno regional en manos del Partido Popular. Pero Aguirre no tiene policía propia, por lo cual se tuvo que contentar con el apoyo que le dieron los empresarios emitiendo un comunicado pidiendo el desalojo de las plazas cuanto antes al gobierno. El alcalde socialista de Lleida, una pequeña ciudad de provincias en Cataluña, siguió el ejemplo de los barceloneses y mandó la policía local a desalojar a los indignados. A media tarde las redes sociales ardían convocando a manifestarse contra los abusos y a hacerlo de manera pacífica, apostando una vez más por la no violencia.
 
En Sol convocaron a manifestarse con ramos de flores en las manos, mientras una asamblea popular trataba de consensuar un documento de mínimas para elaborar una serie de reivindicaciones que puedan ser apoyadas por todo el movimiento a nivel nacional y que obligue a la clase política a hacerse cargo de una pelota que hasta ahora no parece haber caído en ningún tejado, ya que ni el PSOE ni el PP han dado muestras de querer dialogar con ellos.
 
A través de su página web, www.madrid.tomalaplaza.net, los indignados propusieron cuatro puntos básicos para comenzar a debatir con el resto de la plataforma y a los que consideran fácil de cumplir, si es que los políticos se deciden a oírlos: Reforma electoral encaminada a una democracia más representativa y de proporcionalidad real y con el objetivo adicional de desarrollar mecanismos efectivos de participación ciudadana; lucha contra la corrupción mediante normas orientadas a una total transparencia política; separación efectiva de los poderes públicos y creación de mecanismos de control ciudadano para la exigencia efectiva de responsabilidad política.
 
El movimiento volvió ayer a mostrar su heterogeneidad y su capacidad de atravesar capas muy disímiles de la sociedad española, ya que congrega desde profesores a estudiantes, jubilados, amas de casa, desocupados y, sobre todo, jóvenes que viven esta experiencia como su verdadero debut en política. La acción de la policía catalana actuó como un auténtico revulsivo en el momento en que la protesta languidecía y en medio centenar de ciudades volvieron a verse anoche concentraciones masivas. Los indignados todavía parecen tener mucho que decir.

Por Oscar Guisoni
Desde Madrid
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Jueves, 12 Mayo 2011 19:40

Piñera contra los estudiantes

Unos 15 mil estudiantes marcharon por Santiago de Chile, exigiendo al gobierno de Sebastián Piñera fortalecer la educación pública. "No vamos a permitir que con el dinero de los chilenos sean financiadas universidades privadas que lucran con las ilusiones de las familias", reclamó la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Camila Vallejo. La policía reprimió la protesta.

"Aquí hay intereses económicos personales", argumentó la dirigenta, en alusión a que el ministro de Educación, Joaquín Lavín, es dueño de un centro de educación superior, la Universidad del Desarrollo. Lavín, sin responder a la acusación, pidió a los estudiantes protestar pacíficamente. "Me tengo que preocupar por todos los estudiantes, incluidos los que no protestan", dijo.

La manifestación, respalda por masivas protestas regionales, apuntó a la inequidad educativa, la que a juicio de los estudiantes perpetua las brechas sociales del país. Las cifras del gobierno indican que solo 53 mil personas tienen educación superior completa en el 20 por ciento más pobre de la población, cifra que escala a 900 mil en el 20 por ciento más rico.

"No vamos a permitir que la educación siga siendo un negocio para pocos", insistió ante ello otro dirigente estudiantil frente al Congreso en la ciudad portuaria de Valparaíso. Las protestas, en la antesala de que Piñera emita su segundo discurso a la Nación el 21 de mayo, encuentran al oficialismo enfrentado también a una serie de conflictos ambientales y sociales.

El alto rechazo a Piñera, cuya gestión es desaprobada por la mitad de los chilenos, está cruzado por una serie de denuncias sobre supuestos actos de corrupción en compra de casas sociales, bienes militares y pagos a empresas proveedoras del Estado. En ese contexto, atravesado por las elecciones municipales de 2012 y las presidenciales de 2013, el gobierno ha defendido su obra, en especial sus iniciativas en pensiones y ampliación del postnatal.
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