La contaminación del aire, devastadora para los animales polinizadores

Estudio en India, de cuatro años, prueba efectos en la abeja melífera, uno de los organismos de los que depende la supervivencia humana

 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), nueve de las 10 ciudades más contaminadas del mundo están ahora en India. Sin embargo, casi no tenemos idea de cómo la contaminación del aire está afectando a otros organismos.

Científicos del Grupo de Ciencias de la Vida de Bangalore, en la India, comprobaron que la contaminación del aire podría ser devastadora para los organismos de los que más dependemos para nuestra supervivencia, como la abeja melífera, según una de las primeras investigaciones en el mundo con el fin de tratar de abordar los impactos fisiológicos y moleculares de la contaminación del aire en plantas y animales silvestres.

La Apis dorsata o abeja melífera asiática gigante no sólo es una residente común de las ciudades indias, sino también contribuye de manera importante a la seguridad alimentaria y a los ecosistemas de India. Produce más de 80 por ciento de la miel del país y poliniza más de 687 plantas sólo en Karnataka.

Se estima que 75 por ciento de las especies de cultivos dependen en cierta medida de los animales, en su mayoría insectos, para su producción. India es el mayor productor de frutas y el segundo, de hortalizas en el mundo.

Dirigidos por Shannon Olsson, del Centro Nacional de Ciencias Biológicas (NCBS, por sus siglas en inglés) de Bangalore, Geetha Thimmegowda y sus colegas se embarcaron en un estudio que duró cuatro años de más de mil 800 abejas silvestres, publicado esta semana en Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

Afecciones

Mediante una serie de experimentos junto con el experto en abejas, Axel Brockmann, del NCBS, y Dandipany Perunderai, investigador cardiovascular del Instituto de Ciencia de Células Madre y Medicina Regenerativa y el Instituto Cardiovascular Knight, los científicos hallaron que las abejas gigantes asiáticas de las áreas más contaminadas de la megaciudad de Bangalore presentaban tasas de visita de flores más bajas que en las áreas menos contaminadas.

Las abejas de áreas más contaminadas también mostraron diferencias significativas en el ritmo cardiaco, el recuento de células sanguíneas y la expresión de genes que codifican el estrés, la inmunidad y el metabolismo.

Al repetir estos experimentos con Drosophila, criada en laboratorio, se encontraron efectos similares, lo que sugiere que el impacto de la contaminación del aire no es específico de una especie ni probablemente sea el resultado de otros factores ambientales.

Hema Somanathan, que estudia el comportamiento de las abejas y la ecología de la polinización en el Laboratorio de Ecología Evolutiva y del Comportamiento del Instituto Indio de Educación e Investigación Científica, precisa que “el estudio se realizó con abejas silvestres que visitan las flores de forma natural en la ciudad de Bangalore y no en ensayos de laboratorio con abejas melíferas criadas en cajas de colmena que ya pueden estar estresadas o inmunodeprimidas.

"Por tanto, en mi opinión este estudio nos proporciona pruebas sólidas de que no todo va bien con nuestras abejas silvestres. Dada la escala de la alteración del paisaje y la urbanización en India, se espera que estos efectos sean generalizados y probablemente empeoren con el tiempo", sostuvo.

Asimismo, encontraron que más de 80 por ciento de las abejas recogidas de los puntos moderada y altamente contaminados murieron en 24 horas.

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Imágenes tomadas del sitio de la Universidad de Sevilla y del Nhgri.

Permitirá entender y tratar mejor enfermedades y trastornos vinculados con mutaciones de ese material genético, explican

 

Logran la secuencia completa, ininterrumpida y de mayor calidad de un cromosoma humano, un avance en genómica que ayudará a entender y tratar mejor enfermedades y trastornos vinculados con mutaciones en el cromosoma X.

Investigadores del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (Nhgri), parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, han producido la primera secuencia de ADN de extremo a extremo de un cromosoma humano, publican en Nature.

Los resultados muestran que ahora es posible generar una secuencia precisa, base por base de un cromosoma humano, y permitirá a los investigadores producir una secuencia completa del genoma humano.

"Este logro comienza una nueva era en la investigación genómica. La capacidad de generar secuencias completas de cromosomas y genomas es una hazaña técnica que ayudará a obtener la comprensión integral de la función de ese material e informar de su uso en la atención médica", destacó Eric Green, director del Nhgri.

Después de casi dos décadas de mejoras, la secuencia de referencia del genoma humano es la de vertebrados más precisa y completa producida. Sin embargo, hay cientos de huecos que se desconocen.

Estas brechas suelen contener segmentos de ADN repetitivos, excepcionalmente difíciles de secuenciar. Sin embargo, incluyen genes y otros elementos funcionales que pueden ser relevantes para la salud.

Debido a que un genoma humano es increíblemente largo y consta de alrededor de 6 mil millones de bases, las máquinas de secuenciación de ADN no las pueden leer todas a la vez. En cambio, los investigadores cortan el genoma en piezas más pequeñas, luego analizan cada una para producir secuencias de unos cientos de bases a la vez. Esas secuencias de ADN más cortas se deben volver a unir.

Adam Phillippy, autor principal e integrante del NHGRI, compara este problema con la resolución de un rompecabezas.

"Imagine tener que reconstruir un rompecabezas. Si está trabajando con piezas más pequeñas, cada una contiene menos contexto para averiguar de dónde vino, especialmente en partes del rompecabezas sin ninguna pista única, como un cielo azul. Es igual para la secuenciación del genoma humano. Hasta ahora, las piezas eran demasiado pequeñas y no había forma de unir las partes más difíciles", señaló.

De los 24 cromosomas humanos (incluidos X e Y), los autores del estudio Phillippy y Karen Miga, de la Universidad de California Santa Cruz, optaron por completar primero la secuencia de cromosomas X, debido a su vínculo con varios males, incluyendo hemofilia, enfermedad granulomatosa crónica y distrofia muscular de Duchenne.

Los humanos tienen dos juegos de cromosomas, uno de cada progenitor.

Por ejemplo, los humanos biológicamente femeninos heredan dos cromosomas X, uno de su madre y otro de su padre. Sin embargo, no son idénticos y contendrán muchas diferencias en sus secuencias de ADN.

En este estudio, los investigadores no secuenciaron el cromosoma X de una célula humana normal. Usaron un tipo especial, que tiene dos cromosomas X idénticos. Dicha célula proporciona más ADN para la secuenciación que una masculina, que tiene una sola copia de esa estructura genética.

De cuatro ejemplares a más de 80: cómo los hipopótamos de Pablo Escobar ponen en peligro el ecosistema colombiano

Los científicos estiman que, si no se hace nada, en dos décadas podría haber miles de ellos.

Cuando el imperio del narcotraficante Pablo Escobar se derrumbó, tras su muerte a manos de la Policía Nacional de Colombia en 1993, entre el enorme patrimonio que fue confiscado se encontraba su zoológico personal. La mayoría de los animales que albergaba, entre los que se encontraban rinocerontes, jirafas o cebras, fueron reubicados, salvo los hipopótamos. Casi tres décadas después los cuatro ejemplares de hipopótamos se han convertido en más de 80, según la última estimación, convirtiéndose en un problema para la flora y fauna autóctona de Colombia.

Un estudio recientemente publicado por la Universidad de California, en San Diego (EE.UU.), ha dado ahora la voz de alarma sobre el impacto que esta especie, considerada como el mayor animal invasor, está teniendo en los ecosistemas acuáticos del municipio de Puerto Triunfo, a cuatro horas al este de Medellín, en el norte del país latinoamericano.

"Esta especie única tiene un gran impacto en su ecosistema en su área de distribución nativa en África, y descubrimos que tiene un impacto similar cuando la importas a un continente completamente nuevo con un entorno y un elenco de especies completamente diferentes", sostiene el Profesor de Ciencias Biológicas de la UC San Diego, Jonathan Shurin, quien añade que "está claro que este efecto podría incluir consecuencias negativas para la calidad del agua y los recursos hídricos al alimentar algas y bacterias dañinas".

El estudio que llevó a cabo durante dos años el equipo investigador reveló que los hipopótamos cambian la calidad del agua al incorporar grandes cantidades de nutrientes y de material orgánico, principalmente a través de sus heces, de modo que sus grandes cantidades de deshechos están alterando la química y el oxígeno de los lagos.

Su crecimiento está generando muchas preguntas, como, por ejemplo, cuál será su interacción con los animales locales, como manatíes, caimanes o tortugas gigantes que habitan en los ríos cercanos, puesto que los hipopótamos, contrariamente a lo que se piensa, son muy rápidos y difíciles de atrapar, y son animales muy peligrosos.

La investigación alerta de la necesidad de manejar esta población de hipopótamos invasora por el peligro que supone la posibilidad de que su número pudiera llegar a miles durante las próximas décadas, ya que los científicos estiman que su población continuará creciendo dramáticamente.

Según Shurin, "si trazas el crecimiento de su población, mostramos que tiende a ir exponencialmente hacia el cielo", por lo que alerta de que "este estudio sugiere que existe cierta urgencia para decidir qué hacer con ellos". Aunque no tiene claro el modo de enfrentar este problema, el científico cree que ahora es el momento de hacerlo: "Es mucho más fácil de abordar cuando hay 80 hipopótamos en lugar de miles".

Publicado: 3 feb 2020 23:09 GMT

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Durante las excavaciones en el yacimiento arqueológico de Shum Laka, en Camerún.Foto Pierre de Maret

Realizan nuevo análisis de secuencias de ADN de cuatro niños hallados en sitio de Camerún

Un nuevo análisis de secuencias de ADN humano antiguo sitúa el origen de la humanidad en al menos cuatro linajes ancestrales que vivieron en África hace entre 200 mil y 300 mil años.

El trabajo, que ha contado con la participación de científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y que aparece publicado en el número más reciente de Nature, refuerza el argumento formulado por arqueólogos y genetistas de que los humanos modernos proceden de cuatro poblaciones africanas divergentes y separadas geográficamente.

África es la cuna del Homo sapiens y alberga la mayor diversidad genética humana del planeta. Sin embargo, los estudios de ADN antiguo de yacimientos arqueológicos africanos siguen siendo escasos, en parte debido al desafío que supone extraer material genético de esqueletos degradados en contextos tropicales.

Para este trabajo, los científicos han examinado el ADN de cuatro niños enterrados en el yacimiento arqueológico de Shum Laka, en Camerún, hace unos 8 mil y 3 mil años, durante la transición entre la Edad de Piedra y la Edad de los Metales. Por primera vez, han recuperado secuencias genéticas antiguas del oeste y centro de África. Algunas de ellas son las más antiguas recuperadas en los trópicos africanos.

Shum Laka, excavado por un equipo belga y camerunés hace más de 30 años, es un abrigo rocoso situado en la región montañosa de los Grassfields de Camerún, lugar que los lingüistas consideran desde hace mucho tiempo la cuna de las lenguas bantúes. Los hallazgos publicados ahora aportan pistas sobre este grupo extendido y diverso de lenguas habladas en la actualidad por más de un tercio de los africanos.

“La expansión de las lenguas bantúes y los grupos de poblaciones que las hablaban a lo largo de los pasados 4 mil años es una explicación a por qué la mayoría de los que ahora viven en el centro, este y sur de África están estrechamente emparentados entre ellos y con los africanos del centro y el oeste”, explicó Carles Lalueza-Fox, investigador del CSIC, que trabaja en el Instituto de Biología Evolutiva (centro mixto del primero y la Universitat Pompeu Fabra).

Los nuevos hallazgos aportan datos sobre las múltiples etapas que conforman la historia antigua del Homo sapiens.

Cazadores recolectores

Los investigadores examinaron el ADN de los niños de Shum Laka al tiempo que analizaron el de antiguos cazadores recolectores del este y sur de África, así como secuencias de diferentes grupos que viven en el continente. Una combinación de todos estos datos ha hecho posible reconstruir el pasado del ser humano atendiendo a un modelo de diferentes linajes divergentes.

Los cuatro niños analizados están más emparentados genéticamente con los actuales cazadores recolectores centroafricanos que con las poblaciones que hoy día hablan lenguas bantúes.

 Cultivo de embrión de mono en el día 17, con las células marcadas para su seguimiento. Instituto Salk

El científico español Juan Carlos Izpisúa investiga en China fases del desarrollo embrionario nunca vistas en directo en el laboratorio

Científicos chinos y el español Juan Carlos Izpisúa han pulverizado un récord mundial al lograr cultivar embriones de mono en el laboratorio hasta los 20 días posteriores a la fecundación, obteniendo una visión sin precedentes del desarrollo de los primates. Los investigadores caminan ahora por las difusas fronteras de la bioética: las leyes de España y EE UU permiten investigar con embriones humanos sobrantes de las clínicas de fertilidad, pero fijan desde hace décadas una línea roja de 14 días, un tiempo insuficiente para que se forme el sistema nervioso central. Los 20 días en el embrión de mono equivalen “básicamente” a 20 días en los humanos, según Izpisúa.

El avance abre una caja negra. Hace más de tres décadas, el embriólogo británico Lewis Wolpert acuñó una frase mítica en su disciplina: “El momento más importante de tu vida no es tu nacimiento ni tu matrimonio ni tu muerte, sino la gastrulación”. El enunciado suena a broma, pero no lo es. La gastrulación, una etapa clave en el desarrollo de un embrión, ocurre entre dos y tres semanas después de la fecundación. En ese momento, la pelotita de 200 células surgida de la unión de un óvulo y un espermatozoide empieza a convertirse en una estructura compleja con tres capas: la primera dará lugar a los pulmones, el tracto gastrointestinal y el hígado; la segunda capa se transformará en el corazón, los músculos y los órganos reproductores; y la tercera se convertirá en la piel y el sistema nervioso. El equipo de Izpisúa ha podido ver la gastrulación en directo fuera del útero.

“Este método proporciona una primera mirada a la caja negra del desarrollo embrionario temprano”, festeja el investigador español, del Instituto Salk, en La Jolla (EE UU). Su equipo ha cultivado los embriones de mono en el Laboratorio de Investigación Biomédica con Primates de Kunming, una ciudad de seis millones de personas en el sur de China. En las instalaciones hay miles de monos, algunos de ellos modificados genéticamente para estudiar enfermedades como el cáncer, el párkinson y el alzhéimer.

Izpisúa, nacido en Hellín (Albacete) en 1960, celebra que “el Gobierno y los científicos chinos tienen la visión de que los estudios con primates son esenciales para la salud humana”. El investigador español asegura que sus experimentos serían “sin duda legales” en EE UU y los países europeos. “Yo trabajo con los chinos porque tienen la experiencia y las infraestructuras para desarrollar estos proyectos con primates”, afirma Izpisúa, cuyo equipo también ha generado en China embriones de mono con injertos de células humanas, según adelantó EL PAÍS en julio. Su objetivo final es cultivar órganos humanos para trasplantes.

El nuevo experimento de Izpisúa, publicado este jueves en la revista Science, perfecciona los protocolos utilizados en investigaciones previas con embriones humanos. Hasta hace muy pocos años, la comunidad científica solo podía estudiar la primera semana del desarrollo de un embrión, porque a partir de ese momento la estructura se desorganizaba fuera del útero. En 2016, el equipo de la bióloga Magdalena Zernicka-Goetz, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), presentó un sistema de cultivo —vitaminas y otras sustancias— que permitía acariciar el límite legal de 14 días. La línea roja, que antes era inalcanzable, ahora es accesible para cualquiera. Izpisúa la ha pulverizado en monos.

“Se sabe poco acerca de los procesos moleculares y celulares que ocurren durante el desarrollo embrionario”, explica el investigador español. La gastrulación se conoce bien en ratones y moscas, pero no en humanos, ni siquiera en monos. El equipo de Izpisúa ha utilizado macacos cangrejeros. “Nuestro método nos permite observar procesos clave del desarrollo por primera vez. Esta investigación, aunque la hayamos hecho con células de primates no humanos, puede tener implicaciones directas para la salud humana, como la generación de células, tejidos y organoides [para medicina regenerativa]”, subraya Izpisúa.

La bióloga Elisa Martí investiga con ratones, pollos y peces el desarrollo embrionario de la médula espinal y sus patologías en el Instituto de Biología Molecular de Barcelona. A su juicio, ha llegado la hora de replantearse las líneas rojas. “Hay que ir con pies de plomo con la ética, pero los científicos tenemos que hacer un esfuerzo para convencer a la sociedad de que hay que ir más allá del límite de 14 días”, opina. “La investigación en biología del desarrollo es la base de las futuras terapias celulares para recuperar lesiones en cualquier órgano, desde infartos a lesiones medulares”, advierte.

“El límite de los 14 días se impuso en su momento por una serie de cuestiones morales y religiosas”, coincide Javier López-Ríos, del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, en Sevilla. En su opinión, hay que abrir cuanto antes el debate sobre esta línea roja. “Unos pensarán que un individuo surge en el momento de la fecundación, pero otros dirán que un embrión de 14 días es solo un conjunto de células que no siente ni padece”, señala. Un embrión tan primitivo es más pequeño que un grano de arena.

López-Ríos estudia en ratones el desarrollo embrionario de las extremidades, pero es consciente de las limitaciones de este animal de experimentación. “En el desarrollo embrionario temprano pasan muchas cosas de las que sabemos muy poco en los humanos”, reconoce. “Recapitular el desarrollo embrionario en el laboratorio no es el auténtico proceso que ocurre en el útero, pero es un sistema fantástico que te permite seguir a las células con el microscopio, hacer modificaciones y ver qué pasa”, aplaude. Ahora que es posible, es solo cuestión de tiempo que alguien cruce esa frontera artificial de 14 días con embriones humanos.

Sábado, 28 Septiembre 2019 05:24

Mosquitos transgénicos fuera de control

Mosquitos transgénicos fuera de control

Luego de dos años de liberar mosquitos transgénicos en Brasil, supuestamente para combatir la trasmisión de dengue, los insectos manipulados se cruzaron con los locales y prosperaron, contrariamente a lo que afirma la trasnacional Oxitec que los vende. La descendencia se transformó en una especie de "supermosquitos", que presentan riesgos más altos para la salud y el ambiente de los que ya existían antes del experimento. (https://tinyurl.com/y3mu7tnj) Dado que la misma empresa ha intentado este tipo de experimento en México, por ejemplo en Yucatán en años recientes, debería existir alerta y seguimiento sobre sus consecuencias también en el país.

Como en numerosos otros casos con cultivos y animales transgénicos (incluidos los resultantes a partir de nuevas biotecnologías como Crispr y otras), los seres vivos obviamente no se comportan como en los proyectos o en laboratorio, y el resultado de liberarlos es mucho peor que el problema que se decía atender. Lo que ahora está sucediendo en Brasil –que se puede extender mucho más allá– es exactamente una de las razones por la que muchos nos oponemos a la liberación de transgénicos.

Este preocupante caso con mosquitos manipulados se registró en Jacobina, estado de Bahía, luego del experimento de liberar 450 mil mosquitos transgénicos por semana, durante 27 meses, entre 2013 y 2015. La evaluación de resultados y la comprobación de que los mosquitos se habían reproducido y están fuera de control en el ambiente, se publicó en la revista Nature, en septiembre 2019, en un estudio en el que científicos participantes tomaron muestras de mosquitos a seis, 12 y 27 meses después de comenzar las liberaciones. (https://tinyurl.com/y2ozptu5)

Según Oxitec, los mosquitos transgénicos deberían cruzarse, pero no generar descendencia, o que fuera tan débil que no sobreviviera y así se reduciría la población de mosquitos trasmisores de enfermedad. Su teoría no ha probado funcionar en ninguno de los países donde se ha intentado, ya que luego de una primera reducción de mosquitos, éstos vuelven incluso en mayores cantidades. Tampoco se ha visto que tenga ningún efecto para combatir dengue ni otra enfermedad. En Jacobina, luego del primer año de liberación hubo un aumento notable y reportado de casos de dengue.

Los autores del nuevo estudio comprobaron que contrariamente a las promesas de la empresa, las secuencias transgénicas se incorporaron en el ADN de la población natural de mosquitos y que existe descendencia híbrida, robusta y que se reproduce en la naturaleza. La cepa de mosquitos usada por Oxitec provenía de una cruza entre mosquitos originarios de Cuba y México, por lo que la que existe ahora en el medio ambiente en Brasil es un híbrido de tres países. Hay ahora más mosquitos que trasmiten enfermedades, han adquirido más vigor y podrían incluso multiplicar su resistencia a insecticidas.

Las consecuencias de ese nuevo tipo de mosquito transgénico, asilvestrado y en libre movimiento, son impredecibles, tanto en sus efectos sobre la salud, como en otros mosquitos y en el ambiente. Se estima que podrían también cruzarse con otras especies de mosquitos más allá de Aedes aegypti (la especie primaria que trasmite dengue, chikunguña y zika) y trasmitir su material transgénico también al Aedes albopictus, o mosquito tigre, mucho más agresivo y difícil de combatir.

La empresa Oxitec fue comprada en 2015 por Intrexon, compañía trasnacional de biología sintética de Estados Unidos que se dedica, entre otros rubros, a producir animales transgénicos, como salmón y ganado. Pese a las alarmas que despierta el estudio, Oxitec-Intrexon continúa en otros estados de Brasil con sus experimentos con insectos transgénicos.

Para los experimentos de Oxitec se aportaron cuantiosos recursos públicos de municipios y universidades, escatimados a los presupuestos de salud. Un amplio reportaje sobre el caso de la agencia de noticias Rede Brasil Atual, muestra, además, que la comisión de bioseguridad de Brasil (CTNBio) actuó intencionalmente con negligenciapara autorizar la liberación, clasificando los estudios como de bajo peligro y sin riesgos de bioseguridad, además de no exigir el consentimiento previo, libre e informado de la población que durante más de dos años ha sido expuesta como conejillos de indias de la empresa y la CTNbio (https://tinyurl.com/y6nvj4b7).

La Fundación Bill y Melinda Gates también financia a Oxitec para sus experimentos con mosquitos transgénicos. Esta fundación promueve también el uso de mosquitos con impulsores genéticos, una técnica altamente riesgosa para extinguir especies en la naturaleza. En África, la organización Target Malaria, financiada por la Fundación Gates, hizo una consulta muy deficiente sobre el uso de mosquitos transgénicos, evitando que la población tuviera información completa y crítica del experimento a que son sometidos, algo que integrantes del Grupo ETC pudimos documentar directamente (https://tinyurl.com/y5ptz6e4)

En ambos casos, tanto en Brasil como en Burkina Faso, queda claro que las poblaciones locales son usadas por las empresas y fundaciones como animales de laboratorio, no es un experimento transgénico con insectos, es además un experimento con humanos –y con todo el ecosistema– que debe ser inmediatamente detenido.

Por Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

La explosión demográfica global se ralentiza

El mundo albergará casi a 9.700 millones de personas en el año 2050. Son 2.000 millones más que en la actualidad, según las proyecciones publicadas este lunes por la ONU

Los seres humanos nacen, crecen, envejecen y mueren desde que habitan el mundo. Pero sobre todo, se multiplican. Así lo constata el informe bianual de la ONU sobre perspectivas de población publicado este lunes. En 2050, habrá 9.700 millones de personas en el planeta, según sus estimaciones. Son 2.000 millones más que hoy. Y serán muchas más en 2100, cuando se alcanzará el pico demográfico con 10.875 millones. Ambas proyecciones son ligeramente inferiores a las que calcularon y publicaron en la anterior edición del estudio, en 2017. Lo que significa que la humanidad crecerá a lo largo del siglo a un ritmo levemente menor del previsto hace dos años. Una ralentización que explica el descenso de la tasa de fecundidad global, que ha pasado de 3,2 nacimientos por mujer en 1990 a 2,5 en 2019. Y en 2050 caerá a 2,2 nacimientos por mujer.

“Muchas de las poblaciones de más rápido incremento se encuentran en los países más pobres, donde el crecimiento demográfico presenta desafíos adicionales en el esfuerzo para erradicar la pobreza, lograr una mayor igualdad, combatir el hambre y la desnutrición, y fortalecer la cobertura y la calidad de los sistemas de salud y educación para no dejar a nadie atrás”, analiza Liu Zhenmin, secretario general adjunto para asuntos económicos y sociales de las Naciones Unidas en un comunicado. En este sentido, añade, el informe ofrece una hoja de ruta que indica hacia dónde orientar la acción y las intervenciones para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, acordados por los 193 países de la ONU en 2015 para conseguir un mundo más justo, pacífico y un planeta todavía habitable en 2030.

"Se dice que la Agenda 2030 pone a las personas en el centro del desarrollo sostenible. Y este informe da información clave: dónde están, cuántos hijos tienen y cuánto viven. Por tanto, puede ser usado por los Gobiernos y ONG para anticipar tendencias demográficas y tenerlas en cuenta en sus programas", ha dicho Maria-Francesca Spatolisano, subsecretaria general de Coordinación de Políticas y Asuntos Interinstitucionales, UN-DESA, en la presentación del documento en sede de la ONU en Nueva York y que se ha retransmitido en directo a través de Internet.

Basándose en estas tres variables —fertilidad, mortalidad y migraciones internacionales—, los autores estiman que el país que más crecerá será India, que en 2027 superará a China como el más poblado del mundo y alcanzará los 1.450 millones de personas en 2100, mientras que el segundo tendrá 1.064 millones esa misma fecha. El resto de naciones que más incrementarán su población están predominantemente en África. Son, por este orden: Nigeria, Pakistán, República Democrática de Congo, Etiopía, Tanzania, Indonesia, Egipto y Estados Unidos. Todos ellos representarán la mitad del incremento demográfico global hasta 2050.

Por regiones, Europa es la única que perderá población entre 2019 y 2050 (con unas 25.000 personas menos), mientras que África casi la duplicará pasando de 1.300 millones a 2.500 de almas para esa fecha. Asía seguirá como la más poblada con 5.300 millones. Una primera posición que mantendrá a final de siglo a pesar de la reducción que experimentará hasta 4.700 habitantes en 2100, pero con el continente africano muy cerca, con menos de medio millón de habitantes de diferencia.

"África crece porque el número de nacimientos es mayor que el de muertes. Y eso se debe, en gran parte, a que se ha aumentado la supervivencia de los bebés al nacer como de las madres al dar a luz", ha analizado durante el lanzamiento John Wilmoth, director de a división de población de UN-DESA. Si bien ha reconocido que todavía queda trabajo por hacer en cuanto a acceso a servicios de planificación familiar y contraceptivos, pese a los avances en esta materia en el continente. En 2019, la mayor tasa de fertilidad la registra de hecho África subsahariana con 4,6 nacimientos por mujer, muy por encima del 2,1 que se calcula (en ausencia de migración) necesario para asegurar el reemplazo generacional, tal como anotan los autores.

"Una cuestión importante es que la población está envejeciendo", ha agregado John Wilmoth, director de a división de población de UN-DESA. Gracias al aumento de la esperanza de vida al nacer, en 2050, una de cada seis personas en el mundo (16% de la población) tendrá más de 65 años, frente al 9% actual. En Europa y América del norte, esa ratio será aún mayor, con un 25% de ese grupo edad.

"El descenso en la proporción de población en edad trabajar está ejerciendo presión sobre los sistemas de protección social", alertan los autores. Un fenómeno muy acusado en Japón, donde hay 1,8 personas en edad laboral por cada mayor de 65. Es la relación de apoyo potencial (como se conoce este dato) más baja del mundo. Pero no va a estar solo en unos años. "Para 2050, se espera que 48 países, principalmente en Europa, América del norte y Asia oriental y suroriental, tengan relaciones de apoyo potencial por debajo de dos", apunta el documento.

En otras regiones, sin embargo, "hay largas cohortes de jóvenes", ha anotado Wilmoth. "En la mayor parte de África subsahariana, y en partes de Asia y América Latina y el Caribe, el descenso reciente de la fecundidad ha provocado que la población en edad de trabajar (25-64 años) crezca más rápido que la de otras edades, lo que, gracias a una distribución favorable de la población por edades, crea oportunidades para acelerar el crecimiento económico", se lee en el informe. Para beneficiarse de ese dividendo demográfico, la ONU sugiere en el documento que los gobiernos inviertan en educación y salud, especialmente para los jóvenes.

Madrid 17 JUN 2019 - 13:00 COT

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Multitudinario pañuelazo en Argentina por la despenalización del aborto

El 28M, en el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, las argentinas presentaban el nuevo proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE), para conquistar el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Es la octava vez que lo intentan.

La marea verde vuelve a teñir los alrededores del Congreso argentino, como una memoria presente, como si nunca se hubieran ido. Cada colectiva va ocupando las calles nuevamente. Grupos de amigas con purpurina, pañuelos verdes, niñas y niños con sus madres y jóvenes. Olor a choripán, cantos y mucho bombo.


Corrían los años 90 y un grupito de mujeres repartía folletos y recogía firmas frente al Congreso. Como cada lunes, dos veces al mes, intentaban concienciar a los paseantes apresurados sobre la importancia de una ley que legalizara el aborto. Les llovían piedras y les insultaban. Eran las pioneras del aborto, hoy las madres de esta Campaña. Fue en 2007 cuando, un 28 de Mayo, lograron presentar el proyecto de ley ante el Congreso argentino. Mucho cambió la sociedad desde entonces. La lucha incansable de Las Madres de Plaza de mayo, el Ni Una Menos y la confianza en el trabajo cotidiano en los barrios dan al movimiento feminista argentino una fuerza particular.


El 28M, en el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, las argentinas vuelven a insistir y lo hacen por octava vez consecutiva. Presentan el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE), para conquistar el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Lo hicieron a las 17:30 en un pañuelazo nacional, que fue apoyado por las principales capitales del mundo.


El año pasado fue histórico. El proyecto de ley para la legalización del aborto se discutía por primera vez dentro de las dos cámaras legislativas. El debate y la emoción marcaron las intervenciones de algunas de las diputadas en defensa del aborto. Participaciones como la de la macrista Silvia Lospennato o la progresista Victoria Donda hicieron pensar en la posibilidad de un acuerdo más allá de los intereses de partido. Y así fue, pero sólo en el Congreso, donde obtuvo media sanción. Unos meses más tarde la ley no logró pasar en el Senado. La marea verde no paró desde entonces. Acumuló fuerza en el Encuentro Nacional de mujeres, en el 8M y reuniendo aún más potencia desde la asamblea y desde los barrios, hacen que este 28 de Mayo sea ya histórico.

Este año presentan el proyecto con modificaciones respecto al anterior. La nueva iniciativa legaliza la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 y más allá de ese plazo según supuestos: violación, peligro de la vida o de la salud de la persona gestante. En todos estos casos se debe garantizar desde el sistema de salud público y también desde el privado, además se debe realizar durante los cinco días posteriores desde que se hizo la solicitud.


En un país donde aún está penalizado el aborto salvo en casos de violación o peligro para la salud o la vida de la madre, la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo se hace imprescindible. En Argentina abortan clandestinamente entre 370.000 y 520.000 mujeres al año según el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) del Ministerio de Salud. La mayoría de ellas lo hace en condiciones deficitarias e inseguras. Con suerte algunas acaban yendo al hospital por complicaciones médicas, muchas mueren. Desde la vuelta de la democracia en 1983 hasta el 2016, murieron más de 3.000 mujeres por abortos clandestinos. “El derecho al aborto legal, seguro y gratuito en Argentina es una deuda de la democracia, un tema de derechos humanos, de salud pública y de justicia social” opina la socióloga Mora Blaser.

Esta ley busca acabar con situaciones tan sangrantes, como el caso de la niña jujeña de 12 años que conmocionó al mundo cuando fue obligada a continuar con el embarazo fruto de una violación. En Argentina se registra un 16% de embarazos en adolescentes de entre 14 y 19 años y el 70% fueron no deseados. De estos embarazos unas 3000 son niñas de entre 10 a 13 años, según la UNFPA. Las jóvenes lo tienen claro, están cansadas de sufrir acoso, de no tener educación sexual, de ver compañeras que quedan embarazadas y tienen que abandonar el colegio. “Yo estoy en 1º de secundaria y aún no me enseñaron a poner un preservativo. Además hay mucho acoso: en el colectivo, en el metro. Estamos saliendo a la calle porque ya no lo soportamos más”, dice Celia de 13 años.

Por eso, la Campaña Nacional pone el énfasis no sólo en legalizar la posibilidad de que “cualquier cuerpo gestante pueda interrumpir libremente el embarazo hasta la semana 14 incluida”, si no que además se centra en la prevención, en la educación sexual integral para decidir y en la venta libre de anticonceptivos. Además, las feministas van más allá, poniendo en el centro del debate el deseo a la maternidad. No sólo luchan para no morir, también quieren que la maternidad sea deseada, acompañada y que se haga en condiciones dignas y saludables para la persona gestante.


Si se consigue el derecho a abortar en Argentina será fundamental para avanzar en los derechos sexuales y reproductivos en América Latina. Argentina marca la agenda en la región donde, sólo Cuba, Uruguay, Guayana, Guyana Francesa y Puerto Rico, permiten abortar en las primeras semanas de gestación. En otros países como en El Salvador, Honduras, Haití, Nicaragua, República Dominicana y Surinám está completamente prohibido. El resto, como Argentina, permite el aborto según causales (violación, peligro para la vida y salud de la madre).


En 2018 la Campaña por el Derecho al aborto funcionó como una bola de nieve, contagiando con fuerza la lucha en toda Latinoamérica. “Se sabe que la marea empuja fuerte desde aquí. La Campaña ha logrado un impacto regional muy potente. Ha puesto en común las problemáticas en un momento en que todas enfrentamos la contra-ofensiva del fundamentalismo religioso. Nos quieren parar porque están viendo la capacidad del feminismo para hacer política desde el rechazo a la obediencia patriarcal, neoliberal y colonial” nos cuenta Verónica Gago, integrante de “Ni Una Menos”.


Argentina vive una situación compleja, marcada por la crisis económica, el empobrecimiento y el retroceso en materia de derechos. El actual presidente, Mauricio Macri, convirtió al Ministerio de Salud en una Secretaria, esto vino de la mano de un vaciamiento de recursos públicos. Además, los fármacos aumentan por la inflación y el acceso a la salud empeoró. Por eso la ley por la legalización se vuelve imprescindible sobre todo para las gestantes sin recursos. “La dimensión de clase es fundamental, por eso el aborto tiene que ser legal y gratuito. Esta cuestión ha logrado ir más allá de una reivindicación por un derecho individual- liberal” dice la integrante de “Ni Una Menos”.


La iniciativa de ley será clave en este año electoral. Veremos cómo marca la agenda política y los debates de campaña. El año pasado de los 38 senadores que votaron en contra, 12 pertenecían a partidos que apoyaron al kirchnerismo, los 26 restantes eran miembros de partidos conservadores. “Tenemos que insistir con algo fundamental: se trata de garantizar un derecho, no de una posición moral o religiosa individual. Quienes se oponen, están apoyando un sistema de clandestinidad clasista, racista y misógino que condena a la muerte especialmente a las mujeres con menos recursos. Es difícil aprobarlo porque el lobby de la iglesia católica tiene mucho poder en el interior de todas las fuerzas políticas”, opina la investigadora Verónica Gago.

El 27 de octubre el pueblo argentino votará y decidirá entre otras cosas, cuál será el derrotero de esta propuesta. No pinta fácil, mientras que la mayoría del macrismo defiende a los antiabortistas, el candidato kirchnerista a la presidencia Alberto Fernández y su compañera de fórmula Cristina Kirchner apuestan por la despenalización. Lo que sí es seguro es que la marea verde es imparable y que las argentinas seguirán en las calles y en el Congreso hasta que el aborto libre, seguro y gratuito sea ley.

Por Andrea Ana Gálvez

publicado
2019-05-29 08:15:00

 

 

Publicado enInternacional
Una misteriosa especie humana conquistó el techo del mundo hace 160.000 años

Hallado en China el fósil de un denisovano, la especie que se cruzó con los 'Homo sapiens' y les pasó genes que les permitieron vivir a gran altitud

 Científicos chinos y europeos han identificado un fósil como perteneciente a un denisovano, la misteriosa especie humana que pobló Asia hace miles de años y con la que los sapiens tuvimos una corta pero fructífera historia de sexo.


Un estudio publicado hoy en Nature describe los restos —la mitad de una mandíbula inferior y dos molares— que fueron encontrados en 1980 por un monje budista en la cueva de Baishiya, en la provincia china de Gansu, que comprende parte de la meseta tibetana. “Esta cavidad natural está considerada un lugar sagrado y los huesos humanos que aparecen aquí se suelen machacar para hacer medicinas tradicionales con supuestos poderes curativos”, explica Jean-Jacques Hublin, paleoantropólogo del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y coautor del estudio. No se sabe por qué, "el monje prefirió salvar los restos y regalárselos al sexto buda viviente de Gung-Thang, una autoridad religiosa, quien a su vez los donó a una universidad china”, explica. Ahora, 39 años después y gracias a la colaboración entre investigadores chinos y europeos, se ha demostrado que el hueso no era de un santo, sino de un denisovano adolescente de sexo desconocido que vivió hace al menos 160.000 años.


Los denisovanos son una especie humana sin rostro. Fueron descubiertos en 2010 y de ellos apenas se conocían cinco restos fósiles de menos de dos centímetros, todos hallados en la cueva rusa de Denisova, al sur de Siberia, que no permiten conocer el aspecto físico de estos humanos. Sin embargo, el frío de la cueva preservó el ADN, lo que ha permitido ensamblar todo su genoma a partir del diminuto diente de una niña. La genética los identificó como una especie hermana de los neandertales que apareció hace unos 400.000 años. Mientras los neandertales ocuparon Europa, los denisovanos se expandieron por Asia.


Después de que los Homo sapiens salieran de África por primera vez, hace unos 100.000 años, se encontraron con los denisovanos y tuvieron sexo e hijos con ellos en varias ocasiones. Fruto de aquellos cruces hay unas gotas de ADN denisovano en los asiáticos, sus descendientes los nativos americanos (un 0,2% del genoma) y los habitantes de Oceanía (hasta el 5%). Por razones desconocidas, los denisovanos se extinguieron hace unos 40.000 años, el mismo destino que siguieron los neandertales en la misma época.


El nuevo hallazgo demuestra que los Homo sapiens no fuimos los primeros en ocupar la meseta del Tíbet, el techo del mundo sobre el que se asienta el Himalaya, la cordillera más alta del planeta. El trabajo, coliderado por Fahu Chen, de la Academia de Ciencias China, Dongju Zhang, de la Universidad de Lanzhou, y el equipo de Hublin, ha extraído proteínas de colágeno de uno de los dientes del fósil. Su secuencia de aminoácidos, aunque muy degradada, parece diferente de la de otras especies humanas e identifica los restos como denisovanos. Esto no solo implica que hubo otros humanos que conquistaron la meseta, con una altitud media de 4.500 metros, 120.000 años antes que nosotros, sino que probablemente fueron ellos los que nos pasaron algunas variantes genéticas necesarias para sobrevivir en este entorno hostil con escaso oxígeno, como han demostrado estudios recientes entre pobladores del Himalaya actuales.


“Neandertales y denisovanos vivieron durante cientos de miles de años en Eurasia y se adaptaron a estos entornos. Los humanos modernos llegaron de África y se mezclaron con ellos un poco, lo que les permitió adquirir variantes genéticas ventajosas. Esas variantes se hicieron cada vez más frecuentes. Por ejemplo, el 80% de los tibetanos actuales las portan”, resalta Svante Pääbo, genetista del Max Planck y autor principal de la secuenciación del genoma neandertal y denisovano. "Es muy interesante que se empiecen a encontrar denisovanos más allá de la cueva de Denisova. Presumiblemente ocuparon la mayoría de Asia en el pasado, así que espero que se encuentren muchos más restos en el futuro", comenta el genetista.


La técnica que analiza paleoproteínas puede ser la próxima revolución en evolución humana y probablemente permita aclarar qué aspecto tenían los denisovanos, si es que no lo ha hecho ya. “A juzgar por la mandíbula y lo que sabemos de otros fósiles ya conocidos de China como Maba [sur de China], Xujiayao [norte] y Penghu [Taiwán], que también pueden ser de denisovanos, estamos ante unos humanos muy parecidos a los de la Sima de los Huesos [en Atapuerca, Burgos], con una cabeza grande, los arcos de las cejas muy marcados, dientes voluminosos y frente huidiza”, explica Hublin.


El trabajo también confirma a Asia como una segunda cuna de la evolución humana más allá de África. “En China se conocen muchísimos fósiles humanos raros o inclasificables que ahora podrían ser adscritos a los denisovanos con las nuevas técnicas de análisis de ADN y paleoproteínas”, opina Antonio Rosas, paleoantropólogo del CSIC.


“Nuestra especie, aunque solitaria, es en realidad un crisol de humanidades ya extintas, y esa mezcla ha sido particularmente importante para nuestro éxito actual”, resalta María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, en Burgos. “Es curiosa la forma en que relatamos siempre como hazañas muchas de nuestras capacidades. Sin embargo, es una cura de humildad descubrir que parte de nuestros superpoderes estaban presentes en otras poblaciones humanas mucho antes que en la nuestra y que de hecho les debemos a ellas su herencia”, destaca.

Por Nuño Domínguez
2 MAY 2019 - 01:39 COT

Expertos británicos crean organoides de placenta humana

Un grupo de científicos británicos logró crear miniorganoides de placenta humana, que asegura que transformarán la comprensión de trastornos reproductivos como la preclampsia y los abortos espontáneos.

Los organoides –modelos celulares funcionales en miniatura de las etapas iniciales de la placenta humana– también permitirán a los investigadores explorar qué es lo que hace a un embarazo saludable y cómo determinadas enfermedades pueden pasar de la madre al bebé en desarrollo.

La placenta humana provee el oxígeno y todos los nutrientes esenciales para el crecimiento del feto. Si no logra desarrollarse adecuadamente, el embarazo puede fracasar y terminar en la muerte fetal o en un aborto espontáneo.

Ashley Moffett, profesora del departamento de patología, fisiología, desarrollo y neurociencia de la Universidad de Cambridge, quien codirigió el estudio, explicó que si bien la placenta es absolutamente fundamental para contener al bebé mientras crece en el útero, los expertos saben muy poco sobre ella por falta de buenos modelos experimentales.

"Es el primer órgano que se desarrolla, aunque también es el menos comprendido", señaló a periodistas en una conferencia.

Mejor comprensión de las enfermedades

El campo de la ciencia de los organoides ha florecido en los años recientes, con equipos de investigación que han desarrollado todo, desde minicerebros a minihígados hasta minipulmones, usados para lograr una mejor comprensión de la biología y las enfermedades humanas.

El equipo de Cambridge, cuyo trabajo fue publicado en la revista Nature, comenzó sus esfuerzos para desarrollar células placentarias humanas hace más de 30 años, cuando Moffett y colegas estudiaban eventos celulares en las primeras semanas del embarazo.

Los expertos gradualmente crearon formas de aislar y clasificar las células placentarias, y hallaron la combinación correcta para cultivarlas y un sistema organoide capaz de generar modelos de miniplacentas.

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