Buenos Aires se quedó sin servicio de Metro por el colapso del Sistema Argentino de Interconexión, que provocó uno de los apagones más grandes en la historia.Foto Ap

Argentina, Uruguay, partes de Brasil, Paraguay y Chile quedan sin luz; el suministro de agua también sufre interrupciones

 

Buenos Aires. Un excepcional fallo en el sistema de interconexión eléctrica dejó ayer sin luz a Argentina, Uruguay, partes del sur de Brasil, algunas zonas de Paraguay y varias ciudades de Chile, lo que afectó al menos a 45 millones de personas, informaron las empresas eléctricas de la zona.

 

El suministro, que se interrumpió a las 7:06 (hora local) y se restableció en la mayoría de las zonas afectadas más de 10 horas después, se originó porque "las tormentas del litoral sacaron de sistema líneas de Yacyretá-Salto Grande", lo que provocó el colapso del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), informó el ministerio de Energía. En concreto, habría sido un fallo en la conexión entre las centrales de Yacyretá sobre el río Paraná, que a su vez afectó la de Salto Grande, en el litoral argentino.

 

Página/12 informó que antes del apagón hubo una alerta que fue ignorada y ese problema inicial que no fue atendido tuvo un efecto dominó y todas las centrales dejaron de funcionar.

 

Lo que tendrían que haber notado es que cuando la frecuencia de las centrales se ve alterada, salen de funcionamiento como mecanismo de protección. Esa fue la situación, de acuerdo con la empresa de energía eléctrica Edesur, que generó el problema.

 

Es la primera vez que ocurre un apagón que alcanza a la totalidad de Argentina y Uruguay. En Paraguay se registraron cortes momentáneos de energía.

 

Uruguay y Argentina están interconectados, lo cual "permite que los sistemas de los países se protejan ante insuficiencias en cada uno", explicó el ministro de Industria, Guillermo Moncecchi.

 

Argentina, con 44 millones de habitantes, y Uruguay, con 3.4 millones, comparten un sistema de interconexión eléctrico centrado en la represa binacional de Salto Grande, ubicada unos 450 kilómetros al norte de Buenos Aires y unos 500 kilómetros al norte de Montevideo.

 

El presidente Mauricio Macri tardó horas en lamentar lo sucedido y alrededor de las 2 de la tarde anunció que se había restablecido la mitad del sistema eléctrico. "En este momento la situación de 50 por ciento de los usuarios ya se encuentra normalizada. Con el correr de las horas se restablecerá el servicio para todos los usuarios", tuiteó Macri.

 

De acuerdo con Página/12, el gobierno descartó que se haya tratado de un ciberataque como hipótesis principal y afirmó que en 48 horas habrá un primer informe de lo que pudo haber ocurrido, mientras la Secretaría de Energía precisó que "las causas se sabrán en 15 días".

 

En Argentina el corte de suministro eléctrico afectó a quienes se alistaban a celebrar el Día del Padre, el transporte y el alumbrado público. Se interrumpieron el suministro de agua, las comunicaciones telefónicas y el servicio de Internet en las principales ciudades.

 

"Me levanté a las 9 de la mañana, no había wifi, la nevera tampoco funcionaba, ni el agua del servicio central", explicó un joven llamado Iván.

 

El apagón masivo dejó sin semáforos Buenos Aires, lo que ocasionó más accidentes de lo habitual y obligó a reforzar los controles de tránsito en toda la ciudad.

 

Resultó afectado el sistema de distribución de agua potable durante unas horas debido a una falla general en el sistema de interconexión, confirmó la empresa pública Agua y Saneamientos Argentinos (Aysa), que tuvo que facilitar líquido a cuatro hospitales.

 

Todos los centros sanitarios tuvieron que recurrir a generadores externos para mantener los servicios de emergencia.

 

Los aeropuertos funcionaron durante unas horas gracias a generadores, mientras el servicio de trenes y el Metro de la capital argentina se interrumpió y casi todos los locales del centro porteño cerraron.

 

Un portavoz de la petrolera argentina YPF declaró a la agencia Reuters que todas las plantas en su refinería La Plata, clave en la cadena de suministro petrolero, fueron cerradas por el corte.

 

El apagón también incidió en los comicios de ayer en tres de las cuatro provincias del país para elegir a su próximo gobernador: Santa Fe (centro-oeste), San Luis (oeste) y Formosa (norte).

 

La cuarta provincia que convocó a sus ciudadanos a las urnas, Tierra del Fuego (sur), no se vio afectada, ya que no forma parte del sistema de interconexión nacional.

 

Alberto Fernández, uno de los candidatos presidenciales peronistas que buscan sacar a Macri en los comicios de octubre, tuiteó: "el presidente debería dar explicaciones sobre lo que están padeciendo los argentinos. Subieron las tarifas tanto como sus amigos exigieron, y generaron el apagón más grande de la historia", denunció quien lleva como compañera de fórmula para vicepresidenta a Cristina Fernández de Kirchner.

 

Usuarios de redes sociales dijeron que el corte alcanzó también a Paraguay y Brasil, aunque el operador del sistema brasileño de electricidad aseguró que no afectó al país.

 

Con el hashtag #Sin Luz, el apagón se convirtió trending topic en el Cono Sur. No faltaron los memes y las fotografías de las ciudades argentinas y uruguayas en completa oscuridad.

 

Una de las mayores preocupaciones en Uruguay era que la luz llegara "a las siete de la tarde", para ver un partido de futbol de la Copa América.

 

La compañía de electricidad de Paraguay, ANDE, informó que parte de la hidroeléctrica de Yaciretá quedó bloqueada y en consecuencia se fue brevemente el servicio en las ciudades de Ayolas, Villalbin, Pilar y otras aledañas.

 

Los servicios de energía comenzaron a restablecerse "lentamente" en Argentina y Uruguay

 

A las 18:30 horas (local), 98.5 por ciento de los servicios se encontraban conectados a la red de energía uruguaya, informaron autoridades. A las 20:15 ya se encontraban normalizado 98 por ciento de la demanda total, según la Secretaría de Energía.

 

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El gobierno de Maduro denunció un sabotaje orquestrado por Estados Unidos

Un corte dejó a Venezuela sin luz durante veinte horas

Según fuentes oficiales, el ataque golpeó de manera simultánea a cerca de diez instalaciones de generación y distribución en distintos puntos del sistema eléctrico.

A las 17 horas del jueves la casi totalidad del país quedó a oscuras. La luz se cortó en 22 de las 24 provincias, lo que trajo aparejado cortes de muchas de las comunicaciones telefónicas y de transporte. El primero en informar por parte del gobierno fue el ministro de energía eléctrica, Motta Domínguez, quien denunció un ataque en la unidad de “generación y transmisión en Bolívar, específicamente en el Guri, la columna vertebral de la electricidad”. 

Luego, cerca de las 20, el ministro de comunicación, Jorge Rodríguez, anunció que “la intención criminal pretendía someter al pueblo de Venezuela a varios días sin suministro eléctrico para agredirlo y maltratarlo”. El presidente Nicolás Maduro, por su parte, centró la responsabilidad en “la guerra eléctrica anunciada y dirigida por el imperialismo estadounidense”. La oscuridad fue total en la noche caraqueña, algunas velas, teléfonos con batería, generadores, estrellas, las calles en total soledad.


Al amanecer el viernes la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, declaró día no laborable y no escolar. Según fuentes oficiales, el ataque golpeó de manera simultánea a cerca de diez instalaciones de generación y distribución en distintos puntos del sistema del Guri, y, junto con eso, fueron dados ataques cibernéticos al sistema informático.


El país despertó en la incertidumbre, en los barrios de Caracas la gente salió temprano a buscar formas de llegar a sus compromisos, a pararse en la puerta de sus casas a conversar entre vecinos para reunir la información disponible, poca gente disponía de servicio telefónico para recibir mensajes. La ciudad estuvo tranquila, casi todos los comercios se mantuvieron cerrados, y la Plaza Bolívar, por ejemplo, se transformó en un punto de reunión de quienes buscaban información.


Marco Rubio, senador norteamericano, fue uno de los primeros de la oposición en anunciar el apagón: “el régimen de Maduro es un desastre”, tuiteó. Juan Guaidó, por su parte, escribió que “Venezuela tiene claro que la luz llega con el cese de usurpación”, y el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, afirmó: “No hay comida, no hay medicina, ahora no hay electricidad, lo próximo, no habrá Maduro”.


La oposición nacional centró sus denuncias en el sistema eléctrico, la crisis de la infraestructura, los robos que, denunciaron, son realizados con complicidad de las autoridades. El corte de luz nacional, que duró más de 20 horas, habría sido responsabilidad del gobierno y su política eléctrica.


No es la primera vez que se producen cortes de luz en el país, ni tampoco que se dan actos de sabotaje a las instalaciones eléctricas, denunciados como tal por las autoridades. Es en cambio la primera vez que sucede en estas dimensiones de envergadura y tiempo, y, a su vez, dentro de un cuadro político de estas características, donde ya se anticipaba la posibilidad que se den actos de sabotaje como parte de los ataques de desgaste y construcción de un escenario de caotización que busca desarrollar la estrategia de asalto.


En las primeras horas de la tarde el sistema comenzó a restablecerse parcial y progresivamente en distintas zonas del país y en Caracas. Uno de los temores era que el corte se prolongara hasta que nuevamente el país quedara en la oscuridad, lo que podía abrir el paso a la emergencia de grupos violentos como los que fueron activados en la semana del 21 de enero.


Este sábado habrá una movilización convocada por la derecha, y otra por el gobierno, una nueva fecha de medición de fuerzas y de imágenes en un cuadro de empate inestable. La oposición se encuentra en una aparente disminución de iniciativas luego del regreso de Guaidó el pasado lunes, lo que explicaría también la apuesta a una acción de saboteo al sistema eléctrico. No se le conoce agenda para luego del sábado, a excepción del anuncio de un paro escalonado en la administración pública. ¿Intentarán nuevos actos como el ataque eléctrico?


El chavismo por su parte necesita prevenir y estabilizar tanto el cuadro político, como también y sobre todo la situación económica. Sus principales fortalezas -la movilización, la conducción, la unidad y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana- se mantienen sin mayores fisuras.

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