El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, saluda después de una conferencia de prensa el 6 de junio de 2021. REUTERS / Jose CabezasJOSE CABEZAS / Reuters

El Fondo Monetario Internacional alerta de los riesgos que surgen a partir de que El Salvador ponga en marcha legislación que obliga al uso de Bitcoin como moneda nacional

 

Tres días después de que el Congreso de El Salvador aprobase el uso oficial y obligatorio de la criptomoneda bitcoin en el país centroamericano, el Fondo Monetario Internacional alertó de los riesgos y aseguró que “en este contexto” el equipo del Fondo se reunirá con el presidente Nayib Bukele el jueves. “La adopción del Bitcoin como moneda genera una serie de cuestiones macroeconómicas, financieras y legales que requieren un análisis muy cuidadoso”, dijo Gerry Rice, portavoz del Fondo Monetario Internacional (FMI), en conferencia de prensa.

El Gobierno de El Salvador está buscando la aprobación de un préstamo para invertir en lo que considera una “oportunidad de oro” para que el país impulse su economía al salir de la pandemia. El monto y la duración se negocia entre las partes y ese proceso se está llevando a cabo actualmente, señaló Rice. En medio del proceso, Bukele envió al Congreso el fin de semana pasado una propuesta de ley que obliga al país a ofrecer bitcoin como forma de pago y a bancos a canjear deuda en dólares, la moneda que usa el país, por deuda en bitcoin, una criptomoneda sin regulación ni autoridad centralizada. Estados Unidos tiene la mayor participación de decisión en el FMI y la Casa Blanca ha alertado de los riesgos de ciberseguridad y confiabilidad de las criptomonedas.

 “La adopción del Bitcoin como moneda de curso legal plantea una serie de cuestiones macroeconómicas financieras y legales que requieren un análisis muy cuidadoso”, dijo Rice. “Estamos siguiendo de cerca los desarrollos y continuaremos la consulta con las autoridades. En ese contexto, puedo decirles que el equipo del FMI se reunirá con el presidente de el salvador hoy”.

“Lo que hemos dicho en general es que los activos cripto pueden traer riesgos significativos”, por lo que sugirió que debería haber “medidas efectivas de regulación”, agregó Rice.

Bukele anunció la propuesta el sábado en una conferencia sobre bitcoin, la criptomoneda mejor establecida en el mercado, cuyos precios se han disparado durante la pandemia de la covid-19 por ofrecer atractivos rendimientos. La moneda virtual no tiene un banco emisor central, como lo tienen la mayoría de los países y es, en muchas ocasiones, imposible de rastrear, por lo que se utiliza como moneda para cobrar rescate en casos de ciberataques.

 Por Isabella Cota

México - 10 jun 2021 - 13:12 COT

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Bitcoin y ethereum, de estrellas a estrelladas

La montaña rusa de las cotizaciones de las criptomonedas

El bitcoin tuvo un desplome de más del 30 por ciento en pocas horas y se acercó a los 30 mil dólares. Su pico había sido hace unas pocas semanas cuando cotizó por encima de los 63 mil dólares. Con el correr de la tarde revirtió algo de la pérdida para posicionarse en 38 mil. 

 

Las criptomonedas dieron una nueva muestra de la volatilidad extrema. El bitcoin tuvo un desplome de más del 30 por ciento en pocas horas y se acercó a los 30 mil dólares. Su pico había sido hace unas pocas semanas cuando cotizó por encima de los 63 mil dólares. Con el correr de la tarde revirtió algo de la pérdida para posicionarse en 38 mil.

El resto de las monedas digitales como ethereum también marcaron fuertes caídas de más del 20 por ciento, que se suman a pérdidas de más del 15 por ciento en los últimos días. En el mercado empezaron a aparecer las voces que alertaban de una burbuja en el mundo de las criptomonedas y aseguran que así como valían cero volverán a valer cero.

En las últimas jornadas se sumaron distintas noticias que potenciaron el desplome de valor de estos activos digitales. Por un lado la empresa Tesla que había sido la primera firma grande en el mercado internacional que aseguró que aceptaría bitcoin para la compra de sus autos dio marcha atrás en la decisión con la excusa del daño medioambiental.

Luego se supo que en China sancionaron una nueva regulación para limitar el uso de los criptoactivos como el bitcoin. El país impulsa una moneda digital propia que se llamará yuan digital y muchos la consideran como la próxima gran alternativa al dólar a nivel global.

En el China las transacciones de criptomonedas estaban prohibidas desde 2019 para evitar la salida de capitales del país. Pero ahora se refuerza esta situación a través de un comunicado de tres entidades chinas: la Asociación Nacional de Financiamiento de Internet, la Asociación Bancaria y la Asociación de Pagos y Compensación.

Aseguraron que “los precios de las criptomonedas se han disparado y caída y las actividades de especulación rebotaron. Estas fluctuaciones violan gravemente la seguridad de los activos de las personas y alteran el orden económico y financiero normal”.

El comunicado fue difundido a través de las redes sociales por el Banco Popular de China. En la publicación se mencionó además que “las pérdidas causadas por estas transacciones de inversión son asumidas por los propios consumidores”. Con ello se reiteró que los bancos y los proveedores de pago tienen prohibido ofrecer servicios basados en criptomonedas. 

Algunos de los inversores de Wall Street más importantes de las últimas décadas vienen vaticinando hace tiempo un colapso para las criptomonedas. Por ejemplo Warren Buffet fue uno de los más críticos sobre estos activos digitales y asegura que su precio no tiene ningún fundamente. En otras palabras plantea que pueden llegar a valer "cero" luego de haber sido una gran estafa para muchos inversores minoristas.

Sin embargo no todos los economistas e inversores se muestra escépticos del valor de las criptomonedas. En Wall Street comenzó a operar un de las plataformas de intercambio de criptoactivos más grande del mundo. Se llama Coinbase y batió record en su salida al mercado. El gran interrogante es si occidente seguirá siendo igual de flexible con las regulaciones de estas monedas digitales o avanzará en una línea similar a la que tomaron países como China o incluso India. 

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Mauricio Weibel: “Los fondos privados de pensiones son el ícono del modelo económico instaurado por Pinochet"

El periodista chileno investigó los desfalcos hechos a la luz del sistema de las AFP

El autor de "La Caída de las AFP" indagó sobre los efectos de este instrumento creado por José Piñera -hermano de Sebastián Piñera- en dictadura: ilegalidad, dineros en paraísos fiscales y fraudes. 

Una contundente derrota para el gobierno del empresario Sebastián Piñera fue el rechazo del Tribunal Constitucional a revisar el proyecto del tercer retiro del 10% de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) que ya había sido aprobado por el Congreso de Chile. Esto se suma al inicio de la revisión en el Congreso de una reforma constitucional para establecer un impuesto a los “súper ricos” para establecer una renta básica de emergencia (aunque sólo por una vez).

Para un país sumergido hace meses en una crisis institucional, sanitaria y económica, que el propio presidente se haya negado al retiro del dinero que los propios ciudadanos han ido ahorrando era un error político que el fallo del TC ratificó. De hecho, desde ayer que está reunido con su comité de emergencia y donde diversas fuentes coinciden en que el gobierno está más quebrado incluso más que el 18 de octubre de 2019 cuando comenzaron las protestas masivas en lo que se conoció como el “Estallido Social” que arrojó decenas de muertos, 500 jóvenes con daño ocular producto de los disparos al rostro de carabineros y un plebiscito donde se aprobó el cambio de la Constitución.

Y tal como el TC es reconocido como uno de los enclaves autoritarios que dejó la dictadura de Pinochet y que permite “atajar” cualquier ley aprobada por el Congreso, la otra institución heredada de la Constitución de 1980 —que deberá comenzar a reescribirse tras la elección de los constituyentes este 15 y 16 de mayo— son las AFP. Un instrumento creado nada menos que por el hermano del presidente, José Piñera que permite a diversas empresas privadas invertir con el dinero depositado obligatoriamente por los trabajadores para retirar en la jubilación.

Un intrincado sistema que, en términos simples, hace a los cotizantes elegir distintos tipos de fondos de mayor o menor riesgos y las administradoras cuyos propietarios son norteamericanos (Cuprum, ProVida), italianos (Plan Vital), colombianos (Capital), chilenos (Modelo, Uno) y chileno-estadounidense (Habitat) que a su vez permiten a otras empresas o holdings “jugar” con ese dinero en el mercado. Por supuesto, los cotizantes no participan de las ganancias, pero si de las pérdidas, dando como resultado jubilaciones bajas y que no se condicen con lo ahorrado. Por cierto, Las fuerzas armadas y carabineros tienen un sistema de pensiones distinto hasta el día de hoy.

El periodista Mauricio Weibel, se sumergió en este sistema en el libro La Caída de las AFP (Aguilar) pero no tanto en su estructura sino en sus efectos: ilegalidad, dineros en paraísos fiscales y fraudes. Sus primeras páginas son reveladoras: una ex jefa de beneficios de Provida que había trabajado durante 28 años exigía recibir su pensión de invalidez. Llevaba dos años postrada, sin recibir el pago de su licencia médica y la AFP tenía la orden expresa de evitar que sus afiliados obtuvieran esa pensión, aunque el caso fuera terminal. Y por supuesto su intento, abogado mediante, fue rechazado. Un tipo de práctica totalmente normal en este sistema.

Pero eso es sólo lo más “suave” de una investigación que ordena y expone malos usos de estos fondos en personeros militares, lo normalizado de los paraísos judiciales, diversos actos de corrupción y personajes como el empresario Julio Ponce Lerou —yerno de Pinochet— ideólogo de una serie de operaciones de compraventa de acciones a través de sociedades anónimas y de inversiones cerradas, organizadas en torno a la compañía minera SQM. En este “juego” llamado “Caso Cascadas” por la estructura de la estafa, sólo la AFP principal (Habitat) perdió más de 11 millones de dólares, mientras que el resto entre 20 o 30 millones, consigna el libro. El empresario ganó nada menos que 128 millones de dólares, debiendo pagar una multa en 2020 de 3 millones de dólares, la multa más cara de la historia chilena.

La captura del estado

“Las AFP son, desde siempre el ícono del modelo económico instalado en dictadura”, señala Weibel. “Extraen y retienen los ahorros previsionales de los trabajadores, para invertirlos en instrumentos financieros, casi la mitad de ellos fuera del país. En otras palabras, miles de millones de dólares depositados en acciones o bonos de las grandes empresas, a través de operaciones que en muchas ocasiones sirvieron para socializar pérdidas de grupos económicos. ¿Cómo puede ser sensato sacar 85,000 millones de dólares de la economía para comprar títulos o monedas fuera de Chile? Si se repatriaran esos recursos, y se invirtieran en la economía real, tendríamos una sociedad con más empleo y, eventualmente, más justa”.

—Desde las primeras páginas del libro se refleja muy bien la ideología de la elite chilena que diseñó este sistema: autoritaria, tutelar y clausurada en si misma.

—En Chile y América latina, las elites han realizado largos procesos de captura del Estado, de sus recursos, de sus estructuras y de sus capacidades represivas. No es un problema sólo de Chile. O sólo de un sector ideológico. La captura del Estado, el ataque a la sociedad civil y la precarización de la democracia han ocurrido en casi todo el continente, salvo la excepción de Uruguay y Costa Rica.

—¿Qué cosas son las que más te impactaron e hicieron ruido en tu investigación?

—El robo a los inválidos y a los enfermos terminales, a quienes se negaba su pensión fraudulentamente. Creo que ese acto muestra la profunda falta de humanidad del sistema neoliberal

—La imagen exterior de Chile, pero también la que se nos impuso es la de un país serio, sin grandes corrupciones, donde la fiscalización ocurría.

—La impunidad y el abuso, por desgracia, son situaciones extendidas en nuestro continente, las que han pervivido por décadas y siglos. La justicia nunca fue un pilar de nuestro desarrollo. Eso permitió desde las desigualdades hasta las masacres.

—¿Cual es la responsabilidad de la Concertación que gobernó durante la transición a la democracia?

—La centroizquierda chilena optó por convivir con el modelo, beneficiándose privadamente de él, en desmedro de amplios sectores de trabajadores y trabajadoras. Los parlamentarios llegaron a tener dietas hasta casi 40 veces más grandes que el nivel del salario mínimo. El modelo de la dictadura se naturalizó apoyado en un modelo político excluyente, un sistema de medios con graves problemas de pluralismo y una concentración de la riqueza creciente, en medio de una cada vez mayor segregación social y territorial de las capas medias y pobres.

Weibel reconoce que la masividad y la forma autogestionada del “Estallido Social” lo sorprendieron. “Sin la revuelta, no estaríamos cambiando la Constitución y abriendo un nuevo ciclo social y político”, aunque también acepta que esta máquina de defraudar impuesta por la elite económica chilena, seguro que seguirá dándonos sorpresas en el futuro. “Ellos creen que son dueños de la vida de los demás, no sólo de su riqueza”.

Espionaje y monstruos en democracia

Weibel, que destapó también los casos de corrupción militar en el libro Traición a la Patria (2016) fue espiado junto a otros periodistas como Alejandra Matus, Pascale Bonnefoy Javier Rebolledo, quienes también han investigado las cloacas del poder. Según consignó el Centro de Investigación Periodística Ciper, la DINE (Dirección de Inteligencia del Ejército) intervino teléfonos y solicitó información personal, incluyendo además a funcionarios que supuestamente estaban prestando testimonio a los periodistas.

—¿Qué efectos tuvo profesionalmente el saber que hubo espionaje a tu trabajo en plena democracia? 

—Siempre lo sospechamos, mientras investigamos la corrupción militar. Hubo robos de equipos, amenazas a nuestras fuentes, seguimientos.

—En El Mercurio hace dos domingos apareció una carta de un contraalmirante justificando esto, ya que es para proteger la institución de sus propios funcionarios que pueden revelar información sensible.

—El trabajo de investigación periodística que hice abrió la puerta para que la Justicia investigara a 850 militares activos y en retiro, incluidos los últimos cuatro comandantes en jefe, Además permitió recuperar para el Presupuesto de la Nación unos 4,500 millones de dólares. El espionaje y las amenazas a la libertad de expresión fueron para acallar ese esfuerzo.

—¿Crees que es miedo de los militares o amedrentamiento o ambas? A mí me preocupa, considerando la persecución y violencia contra periodistas, sobre todo de medios independientes, durante el Estallido. 

—Siempre he creido que el que usa la violencia es porque es profundamente débil, porque tiene miedo. Y sí, hoy tenemos problemas muy graves en Chile con la seguridad de los periodistas.

—¿Qué simboliza este espionaje a periodistas -sé que no es solo contigo- en plena democracia? ¿Que el fantasma de la dictadura sigue materializándose?

—Como decía Gramsci, son los monstruos que emergen cuando el viejo orden cae y el nuevo aún no termina de nacer. Lo importante es que vamos a exigir verdad y justicia, además de construir memoria. La libertad de expresión esencial, pues su ejercicio permite demandar todos los demás derechos humanos.

Por Juan Carlos Ramírez Figueroa

29 de abril de 2021

Desde Santiago, Chile

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Mucho dinero y poco fútbol: así es la Superliga que proponen varios equipos ricos en detrimento de los más modestos

La guerra en el fútbol europeo sólo acaba de empezar: FIFA, UEFA, Unión Europea, las federaciones y las ligas nacionales critican con dureza "este proyecto cínico" con el que los clubes más ricos de Europa esperan cuadruplicar sus ingresos en una competición cerrada que pone en riesgo el futuro de los equipos medianos y pequeños.

 

La decisión de crear una Superliga europea al margen de la UEFA por parte de doce de los mejores equipos europeos ha provocado un auténtico cisma en el mundo del fútbol. Tras este anuncio ya nada será igual.

La FIFA, la UEFA y las ligas nacionales se oponen a un proyecto que nace bajo la égida de Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. El principal organismo europeo amenaza con sanciones ejemplares para los equipos díscolos, expulsándolos de las ligas nacionales, y para los jugadores, impidiéndoles jugar con sus respectivas selecciones.

Las repercusiones de este anuncio traspasan las fronteras meramente deportivas y hasta la propia Unión Europea y gobernantes como el primer ministro británico, Boris Johnson, o el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se han manifestado en contra de un proyecto que amenaza con dinamitar el mundo del fútbol y que recibe bastantes críticas por insolidario hacia los equipos más modestos, que podrían ver reducidos no sólo sus ingresos sino incluso su proyección. Hasta el propio Gobierno español se opone.

¿Qué es la Superliga europea de fútbol?

Por ir al grano: doce de los clubes más importantes de España, Inglaterra e Italia, entre los que se encuentran Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid, han creado su propia competición al margen de la actual Liga de Campeones que organiza la UEFA. Junto a los tres clubes españoles, los fundadores de una Superliga que revoluciona el panorama futbolístico europeo son los italianos Milan, Inter de Milán y Juventus y los ingleses Liverpool, Manchester City, Chelsea, Manchester United, Arsenal y Tottenham.

Próximamente habrá tres equipos más invitados: los que los impulsores de esta iniciativa esperan contar con el París Saint-Germain francés y los dos principales equipos alemanes, el Bayern de Múnich y el Borussia Dortmund. De momento los equipos franceses y alemanes rechazan sumarse a este proyecto.

Un proyecto largamente preparado

Aunque el anuncio oficial se hizo este pasado domingo, el proyecto de crear una Superliga europea entre los clubes y más ricos y poderosos del continente es un sueño que viene gestándose desde hace al menos cinco años a través de la Asociación de Clubes Europeos (ECA, por sus siglas en inglés), descontenta desde hace tiempo con el reparto económico de la la actual Liga de Campeones de la UEFA y hasta con el propio formato de la competición. En los últimos meses los rumores sobre que la inminencia de la Superliga habían crecido hasta convertirse en un ruido ensordecedor.

Según el comunicado distribuido por la Superliga, cuyo presidente es Florentino Pérez, la competición contaría con 20 participantes: los doce que ya se han sumado al proyecto, los otros tres que que se quiere incorporar, más cinco equipos que se clasificarán anualmente en función de su rendimiento y que irían rotando en función de sus logros deportivos.

Los equipos serán divididos en dos grupos de diez y disputarán partidos de ida y vuelta. Los tres primeros de cada grupo se clasificarán automáticamente para los cuartos de final, mientras que los que acaben en cuarta y quinta posición de cada grupo jugarán un playoff adicional a doble partido. La final será en mayo en una sede neutral.

¿Cuándo empezaría a jugarse?

Los partidos se jugarán entre semana y la primera edición se iniciaría el próximo mes de agosto de este año. Es, por tanto, iniminente.

Diferencias con la actual Liga de Campeones

En el plano deportivo, la principal diferencia es que la Superliga sería una competición semicerrada en las que 15 equipos tendrían plaza asegurada año tras año y otros cinco rotarían en función de sus méritos deportivos. Muchos equipos que actualmente juegan la Liga de Campeones ni tan siquiera podrán aspirar a entra en esta nueva competición y eso implica que muchos países europeos se quedarían sin representación. El actual formato de la Liga de Campeones, cuyo formato se quiere cambiar a partir del año 2024, reúne a 32 clubes distribuidos en ocho grupos de cuatro en su primera fase, una vez superadas las rondas previas, si bien la reforma que se presentará este lunes eleva ese cupo a 36 conjuntos a partir de 2024.

¿Habrá Superliga femenina?

La intención de la Superliga es comenzar con el formato para el fútbol masculino y ayudar "al avance y desarrollo del fútbol femenino", iniciando también la competición "tan pronto como sea posible", según afirma en el comunicado.

El reparto del dinero: la clave de todo

La principal (y casi única) razón por la que nace esta competición es la económica y así lo reconoce la nueva superliga en su comunicado oficial. "La creación de la nueva Liga se produce cuando la pandemia mundial ha acelerado la inestabilidad del actual modelo económico del fútbol europeo. [...] La pandemia ha desvelado que una visión estratégica y un enfoque comercial son necesarias para aumentar el valor y las ayudas en beneficio de la pirámide del fútbol en su conjunto", reza el comunicado.

En este momento de crisis los grandes clubes buscan desesperadamente mayores ingresos que apuntalen su economía y para ello necesitan jugar más partidos y contra rivales de su nivel, para captar la atención del público. Se trata de hacer negocio entre ellos y ser aún más ricos a costa de los que no lo son tanto. Con este nuevo formato esperan triplicar y hasta cuadruplicar en el mejor de los casos lo que ingresan actualmente con la Liga de Campeones. Los clubes impulsores de la iniciativa afirman que recibirán un primer pago en una vez de 3.500 millones de euros, "dedicado únicamente a acometer planes de inversión en infraestructuras y compensar el impacto de la pandemia de la Covid".

Además, los equipos participantes se repartirán otros 4.000 millones de euros al año. Los ingresos se repartirán en función de los méritos deportivos Se habla de que el campeón podría ganar hasta 400 millones de euros y que cada equipo recibiría un mínimo de 300 millones de euros al año por participar. Algunos equipos ya están recibiendo los beneficios: las acciones de la Juventus han subido un 13% este lunes tras anunciar el equipo italiano que jugará la Superliga.

¿Quién pone el dinero para la Superliga?

El dinero llegaría a través de la venta de los derechos televisivos. El banco de inversión JP Morgan es la entidad financiera que está detrás del proyecto de la Superliga.

Más dinero que en la Liga de Campeones

"Los pagos de solidaridad serán mayores que los actualmente generados por el sistema europeo de competición y se prevé que superen los 10.000 millones de euros a lo largo del periodo de compromiso de los clubes", afirma el comunicado de la Superliga.

Actualmente, las competiciones de clubes de la UEFA generan 3.250 millones de euros. De esos 295 millones de euros se destinan a costes organizativos y se reservan otros 227,5 millones de euros para pagos de solidaridad. De los ingresos netos resultantes, 2.730 millones de euros, el 6,5% se reserva para el fútbol europeo y permanece en manos de la UEFA y se reparten, 2.550 millones de euros entre los clubes participantes: 2.040 millones de euros se reparten entre los clubes que compiten en la la Liga de Campeones y la Supercopa y los otros 510 millones de euros en la UEFA Europa League. Es menos dinero y a repartir entre más equipos. Sirva como ejemplo que el Bayern de Múnich, campeón en 2020 de la Liga de Campeones, se embolsó poco algo más de 100 millones de euros y que en 2019 el equipo que más dinero ganó con la Liga de Campeones fue el Barcelona, que se embolsó de 117 millones. La diferencia es notable.

¿Cómo afecta la Superliga al fútbol más modesto?

 La gran duda que genera la Superliga el impacto que va tener en el resto de clubes y, sobre todo, cómo va a afectar a las competiciones nacionales, la Liga y la Copa. Es indudable que la Superliga supone un problema al resto de clubes, tanto desde el punto de vista deportivo como económico.

En el aspecto deportivo, son fundados los temores de que la Superliga implique una devaluación de las ligas nacionales. Aunque la Superliga dice que las dos competiciones son compatibles y que los grades equipos jugarán las dos, lo cierto es que la liga española perdería interés, con el Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid más centrados en la competición europea. Hay quien augura que la devalución de la Liga supondría menores ingresos económicos por los derechos televisivos y por tanto menos dinero a repartir entre los equipos españoles. 

En la temporada 2019-2020los veinte equipos de Primera División se repartieron 1.417 millones de euros de los derechos televisivos de los en torno a 2.000 millones que ingresó la Liga de Fútbol Profesional (LFP). El reparto, sin embargo, es desigual: Con 165 millones, el Barcelona fue el que más ingresó en el reparto de los derechos de televisión, mientras que el Real Madrid, campeón del torneo, se quedó en 156,2 millones de euros. El Atlético de Madrid llegó a los 124,2 millones. Los que menos ingresaron fueron Osasuna, Valladolid y Granada, con 47,1 millones de euros. Si los ingresos de la Liga decaen, también decaerán los ya de por sí bajos ingresos de los equipos más modestos. Y ellos no tienen una Superliga europea a la que agarrarse.

Rechazo generalizado: desde la UEFA a la Unión Europea

El esperado anuncio de la creación de la Superliga ha provocado numerosas reacciones y una oposición frontal de UEFA y la FIFA, las federaciones nacionales y de las ligas afectadas, la inglesa, la española y la italiana, que emitieron un comunicado para "detener este proyecto cínico". Hasta la propia Unión Europea ha criticado abiertamente el proyecto: "No hay margen para reservarlo a los pocos clubes ricos y poderosos que quieren romper los vínculos con todo lo que representan las asociaciones: ligas nacionales, ascensos y descensos y apoyo al fútbol aficionado de base", ha dicho el vicepresidente de la Comisión Europea para la Promoción del estilo de vida europeo, Margaritis Schinas.

Tampoco se ha quedado callado el Gobierno español. El ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, ha dejado clara la posición del Gobierno: no apoya la creación de esta competición. El Gobierno entiende, según reza el comunicado, que esta competición ha sido ideada sin contar con las instituciones representativas del fútbol.

Pero la condena más contundente ha sido la del presidente de la LFP, Javier Tebas, quien no se ha mordido la lengua: "Al fin van a salir del bar de las cinco de la mañana, de la clandestinidad, los gurús de la superliga de powerpoint, embriagados de egoísmo e insolidaridad. La UEFA, las ligas europeas y LaLiga llevamos tiempo trabajando en este momento y tendrán su debida respuesta". Habrá que estar atentos a los siguientes movimientos. La guerra en el fútbol europeo sólo acaba de empezar.

madrid

19/04/2021 14:50 Actualizado: 19/04/2021 18:38

Jorge Otero Maldonado@jorgeotero99


 

El banco aportará 4.200 millones de dólares para el nuevo torneo

JP Morgan, el respaldo financiero de la Superliga europea

El banco de inversión estadounidense JP Morgan anunció este lunes que correrá a cargo de financiar el proyecto de Superliga europea de fútbol, que fue propulsado por una docena de los clubes más poderosos del continente y que generó una seria controversia con la FIFA y la UEFA. La información fue confirmada en Londres por un vocero de esa entidad financiera a la agencia de noticias AFP.

"Puedo confirmar que hemos financiado la operación", se limitó a declarar a la AFP un portavoz del banco en Londres, sin revelar más detalles al respecto. Sin embargo, diversos medios europeos estimaron que el aporte del banco de inversión llega a 3.500 millones de euros (unos 4.200 millones de dólares), en concordancia con información que brindaron los clubes.

De acuerdo a lo que comunicaron los 12 clubes fundadores en la declaración de lanzamiento que hicieron el domingo, esa inversión será para compensar las pérdidas por la pandemia y para mejorar las infraestructura. "A cambio de su compromiso, los Clubes Fundadores recibirán, en conjunto, un pago de una sola vez de 3.500 millones de euros dedicado únicamente a acometer planes de inversión en infraestructuras y compensar el impacto de la pandemia del COVID", dice parte del comunicado que publicó el Real Madrid para anunciar la creación del nuevo certamen. 

Los clubes disidentes estiman que en el futuro podrán recibir hasta 10.000 millones de euros, cuando se comercialicen los derechos de televisación, imagen y merchandising, entre otros ingresos.

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¿Cuál será el mensaje sobre la "nueva época" de Putin que sacudirá al mundo el 21 de abril?

Un día después de que el Wall Street Journal diera a conocer la creación del ciber-yuan (https://on.wsj.com/3mTV4wP), Russia Today anunció que el zar Vlady Putin "se prepara a presentar su visión del futuro en un dramático discurso" que sus aliados juzgan será “el más importante hecho político del mundo (sic)”. Se trata de la detonación de una "nueva época" conforme desvanece la pandemia del Covid-19 en Rusia (https://bit.ly/32quTUR).

El ciber-yuan constituye un genuino game changer (punto de inflexión) y se moverá fuera de la dolarización y del sistema Swift de Estados Unidos que controla las transacciones financieras en más de 21 mil (sic) bancos del mundo. Swift y dólar son los dos verdaderos pilares del poder financierista omnipotente y omnímodo de Washington.

La poderosa presidenta del Consejo de la Federación, Valentina Matviyenko, adelantó que el discurso del 21 de abril daría respuestas a un sinnúmero de desafíos (sic) en el planeta: "será un mensaje para una nueva época", en medio del "ambiente difícil que enfrenta el mundo".

Russia Today rememora la conferencia realista de Putin en el Foro Económico Mundial de Davos de enero, donde expuso que la medida de "incrementar deuda para estimular las economías" es "obsoleta", ya que "sirve para ensanchar la brecha entre ricos y pobres", cuando “el costo de la educación y los servicios médicos ha aumentado en la mayoría de los países desarrollados (sic) en los pasados 30 años (https://bit.ly/2RLbHzd)”. En esa ocasión Putin sonó como epígono del economista francés Thomas Piketty, quien propone ideas creativas sobre la imperante desigualdad, la imperativa necesidad de fiscalizar los paraísos fiscales y la urgencia de elevar los impuestos a los multimillonarios de Forbes.

Hace 18 días (cinco antes del artículo perplejo del Wall Street Journal sobre el ciber-yuan y seis días antes del dramático "cambio de época" de Putin el 21 de abril), Bajo la Lupa ya había adelantado que “China tiene ya su sistema alternativo al Swift: el China International Payments System, al que algunos bancos rusos, asfixiados por las sanciones, han empezado a adherirse. Pronto seguirán el 15-RCEP y los países incrustados a las tres rutas de la seda que encabeza China. Rusia y China ya olieron sangre en el vulnerable dolarcentrismo y su insostenible Swift (https://bit.ly/3sqxOHN)”.

El pasado 13 de abril el canciller ruso Sergei Lavrov, durante su visita a Irán –21 días después de haber visitado a su homólogo chino Wang Yi, en Guilin–, en una entrevista a la agencia iraní Irna dio luz sobre las medidas a tomar para contrarrestar las asfixiantes sanciones masivas de Estados Unidos, con el fin de “adoptar pasos graduales hacia la desdolarización de las economías nacionales y a la transición (sic) de pagos con divisas nacionales o alternativas, así bien como cesar de usar el Sistema Internacional de Pagos Swift controlado por Occidente (https://bit.ly/2RK4krR)”.

El cronograma es seminal: reunión de China y Estados Unidos en Anchorage 18/19 de marzo (https://bit.ly/3mURrqe); tres días después, Lavrov en China 22/23 de marzo (https://bit.ly/3tFvA97); Wang Yi, el 27 de marzo en Irán (https://bit.ly/2Reo6LN); Lavrov, el 13 de abril en Irán (https://bit.ly/2QCsljK): ¡26 vibrantes días de recomposición geopolítica!

Un día después de la alerta sísmica del canciller Lavrov, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, aseveró que el “Kremlin no descarta la desconexión de Rusia del sistema de pagos occidental (https://bit.ly/32BRVsh)”, dada la “actitud hostil de varios (sic) países contra Rusia”. Dmitry Peskov expuso que el sistema de pagos ruso MIR "ha madurado lo suficiente y con el tiempo tendrá distribución global".

Cinco días antes del bombástico anuncio sobre la "nueva época" de Putin, el muy influyente Sputnik da vuelo al “yuan digital chino: una reinvención del dinero que sacudirá el poder del dólar estadunidense (https://bit.ly/3giJ2M1)”.

¿El "cambio de época" de Putin pondrá el acento en su salida del Swift y en su desdolarización, bajo la cobertura de sus hasta hoy insuperables “armas hipersónicas (https://bit.ly/3e8G9e9)”?

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Dos bonaerenses frente a un banco reabierto tras la cuarentena por el coronavirus, el 3 de abril de 2020.Agustin Marcarian / Reuters

Antonio Guterres indicó los factores que llevan a subestimar la gravedad del problema.

El mundo se enfrenta a severos problemas de sostenibilidad de la deuda tras la crisis de coronavirus que no han sido debidamente entendidos ni manejados, según ha afirmado el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

En declaraciones a The Financial Times, el alto funcionario señaló que la "respuesta al covid-19 y a los aspectos financieros [de la crisis] ha sido fragmentada", así como "demasiado limitada en escala y tardía", mencionando también entre los contratiempos las existentes "divisiones geopolíticas".

Según Guterres, el hecho de que solo seis países fueran incapaces de pagar su deuda externa el año pasado —Argentina, Belice, Ecuador, el Líbano, Surinam y Zambia— ha creado la "ilusión" de estabilidad y "la percepción errónea de la seriedad de la situación".

El funcionario señaló que grandes países emergentes de ingreso medio, como Brasil y Sudáfrica, se han endeudado fuertemente gracias a prestadores nacionales y no inversores extranjeros, a tasas de interés mucho mayores que aquellas de las que gozan los países ricos. Esto hace que los peligros parezcan menos visibles que en las crisis anteriores en los mercados emergentes.

La incapacidad para fortalecer la sostenibilidad de la deuda presenta la "amenaza de que comprometamos la recuperación de las economías en desarrollo con consecuencias catastróficas para la vida de las personas: la expansión de la hambruna y la pobreza, y problemas dramáticos en los sistemas de salud y de educación". Estos, sostuvo, en muchas ocasiones llevan a la inestabilidad, perturbaciones sociales y conflictos. "Ahora todo está entrelazado", subrayó.

El Banco Mundial evalúa que unos 120 millones de personas se han visto bajo el umbral de la pobreza debido a la crisis de covid-19, la mayoría de los "nuevos pobres" se encuentran en los países de ingreso medio. La ONU anteriormente advirtió que el impacto severo a largo plazo de la pandemia podría llevar a la pobreza extrema a más de 200 millones de personas, elevando el número total a más de 1.000 millones de personas para el año 2030.

Publicado: 30 mar 2021 08:53 GMT

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Miércoles, 17 Febrero 2021 05:08

Otro récord del bitcoin: 50 mil dólares

Otro récord del bitcoin: 50 mil dólares

El bitcoin marcó este martes un nuevo récord al superar por primera vez los 50.000 dólares. Se trata de un nuevo record para la criptomoneda, que en los últimos 12 meses aumento en más de 10 veces su valor.

El máximo histórico se alcanzó durante el mediodía cuando tocó los 50.547,70 dólares. Luego retrocedió hasta los 49.505,35 dólares, acumulando de todas formas un aumento de 2,7 por ciento en la sesión y de más de un 70 por ciento en lo que va de año. 

El aumento exponencial de los precios genera fuerte debate sobre el futuro de las criptomonedaa. Mientras algunos observadores desconfían de la volatilidad de este mercado descentralizado, que no se basa en ningún activo, otros creen que la situación es muy diferente a la de 2017, cuando los precios habían subido con el mismo entusiasmo antes de estrellarse a principios de 2018

"El creciente interés de las empresas por las criptomonedas ha transformado el mercado en comparación con 2017", dijo Neil Wilson, analista de Markets.com. La semana pasada, el fabricante de coches eléctricos Tesla anunció por sorpresa que había invertido 1500 millones de dólares en bitcoin. El jefe de Tesla y hombre más rico del mundo, Elon Musk, no duda en ensalzar los méritos de la criptomoneda en las redes sociales.

En el mismo sentido el grupo MicroStrategy, una compañía de software estadounidense, anunció una captación de fondos de 600 millones de dólares para comprar la criptomoneda, que algunos analistas empiezan a considera el nuevo oro digital.

La adopción institucional de las criptomonedas empieza a acelerarse en 2021 con varios anuncios de  grupos bancarios y financieros que  se muestran cada vez más interesados en el bitcoin. La semana pasada el banco más antiguo de Wall Street, BNY Mellon, así como MasterCard anunciaron nuevos proyectos en el sector de las criptomonedas. El efecto reputacional de estos anuncios es uno de los catalizadores de la suba del precio de estos activos financieros. 

Muchos economistas a pesar del furor de compras del bitcoin plantean que el fenómeno es una burbuja que terminará estallando más temprano que tarde. Critican el uso de energía irracional de la moneda digital y que la descentralización que propone el bitcoin en verdad no sé cumple en la práctica, porque la mayoría de las operaciones termina realizándose a través de plataformas centralizadas. 

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Lunes, 08 Febrero 2021 05:48

Más y más

Más y más

El caso de GameStop sigue atrayendo la atención y generando un amplio espectro de puntos de vista. Expone una relevante tendencia de la economía que se repite de diversas formas. Ésta no es una mera anécdota. El problema se centra en la constante y creciente deformación de las funciones del dinero y del crédito. O, más bien, se trata de una de sus principales manifestaciones. Esto, que no es nuevo, sesga las reglas imperfectas del juego, cargado preferentemente hacia una de las partes.

El asunto se plasma de modo claro en la expresión D-D^; dinero que se convierte directamente en dinero incrementado; es decir, pasar de una cantidad de dinero a otra esperablemente mayor, mediante una serie de transacciones, pero sin que involucre la actividad productiva y la creación de riqueza (empleo, ingreso, inversión, consumo, bienestar) y, además, en el tiempo más corto posible. Otro testimonio de la inmediatez en la que se desenvuelve, cada vez más, la experiencia vital.

Ésta es la expresión del problema central de la naturaleza del dinero como una mercancía, es más, la mercancía por antonomasia. En efecto, por ahí empieza el estudio del capitalismo hecho por Marx y, también, el análisis de lo que se convirtió en la macroeconomía formulada por Keynes tras la crisis de 1929-33 y secuestrada prácticamente tras su publicación por los teóricos neoclásicos.

Se trata de cuando el dinero adquiere un significado por sí mismo. Una buena parte del valor de la actividad financiera se centra en las transacciones de los fondos de cobertura (hedge funds). Una de sus principales operaciones por monto y nivel de rentabilidad es la apuesta de que el valor de la acción de una empresa caerá. Se trata de una operación altamente especulativa, las ventas en corto, algunas de las cuales se hacen incluso sin que medie el traspaso real o electrónico de los títulos, sino que se hacen, como dicen en el argot: desnudas.

La rebelión de los pequeños inversionistas que se comunicaron mediante la plataforma de Reddit- r/wallstreetbets y operaron con base en la de Robinhood contra los fondos de cobertura, se ha tomado como un intento de democratizar la participación en los mercados financieros y contra el poder de las grandes firmas. Una forma de hacer justicia, David contra Goliat según han dicho algunos.

Pero lo cierto es que lo ocurrido y la existencia de mayores medios para hacer transacciones financieras en Internet abrieron un espacio para que el juego de D-D^ se extendiera a los pequeños, muchos de ellos; por cierto, su número se estima en cinco millones de participantes. Querían lo mismo que los fondos a los que atacaron, querían ganar incluso más rápido y usaron de modo muy audaz los mecanismos a su disposición. Nadie se lamentará por los fondos de cobertura altamente especulativos y que tienden incluso a alentar el resultado por el que apuestan, es decir, desvalorizar a una empresa y sacar beneficio. Tampoco habría que exaltar a los otros especuladores.

En efecto, se abrió el espacio del juego hasta que las reglas de funcionamiento de los mercados, avaladas por las autoridades financieras, cerraron la llave y las operaciones se cancelaron. Funcionó, la plomería de los mercados que, al parecer, ni Robinhood ni sus usuarios tuvieron suficientemente en cuenta, craso error.

Aunque Robinhood no cobra comisiones a sus usuarios por la compraventa de títulos, sí tiene que mantener los fondos exigidos por las cámaras de compensaciones que aseguran que el dinero fluya a las cuentas que debe, lo mismo que los títulos intercambiados. Las cámaras sí cobran y ganan del margen de las transacciones de compra-venta.

Robinhood no tenía los fondos para seguir asegurando las crecientes operaciones de sus usuarios, el precio de la acción de GameStop se desplomó y el asunto acabó en una forma convencional de pirámide financiera, o sea que los que entraron al final comprando caro fueron los paganos de esta aventura. En el camino se llevaron por delante a grandes fondos de cobertura, tan sólo uno de ellos, Melvin Capital, perdió 2.8 mil millones de dólares, agujero que tapó mediante la aportación de otros fondos que lo respaldaron. En total las pérdidas en el sector se estiman en el orden de 6 mil millones. Toda la artillería se usó por ambas partes; unos ganaron y otros perdieron. GameStop eventualmente quebrará. La sociedad no mejoró ni un ápice.

Esto no descalifica, de ninguna manera, el hecho de que se desenmascaró, otra vez, el poder detrás de las grandes instituciones financieras, poder que no debe sorprender a nadie, sólo eso falta, y, también, las reglas y la permisividad en el que todo el tinglado se sostiene.

Este caso ocurre al mismo tiempo en que los mercados de valores como Wall Street están altamente sobrevaluados, los papeles se intercambian una y otra vez y, como ocurrió con GameStop y los miles de millones de dólares que todo eso involucró, ni un solo dólar se destina a la inversión productiva. Y los reguladores hacen el trabajo que los legisladores avalan. El sistema está carcomido. Muy pocos consiguen que D-D^, pero el impacto negativo es enorme.

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Sábado, 26 Diciembre 2020 08:56

La trampa de la deuda

La trampa de la deuda

Los obstáculos a una recuperación económica mundial

La aprobación y distribución en varios países de las primeras vacunas contra el covid-19 han provocado el entusiasmo de diversos economistas y el júbilo de las principales bolsas de valores. Sin embargo, la recesión pandémica está lejos de haberse superado y podría llevar a un peligro desenlace en los mercados financieros.

 

La recesión mundial pandémica de este año es diferente de las recesiones anteriores del capitalismo. El ciclo de auge y caída en la producción y la inversión capitalistas a menudo es desencadenado por un colapso financiero, ya sea en el sistema bancario, como sucedió en la Gran Recesión de 2008-2009, o en el mundo del «capital ficticio», de las acciones y bonos, como ocurrió en 1929 o 2001. Por supuesto, la causa subyacente de las caídas regulares y recurrentes radica en los cambios en la rentabilidad del capital. Esta es la causa última. Pero las causas inmediatas pueden diferir. Y no siempre tienen un origen de tipo financiero. La primera recesión mundial simultánea de la posguerra, la de 1974-1975, fue provocada por un fuerte aumento de los precios del petróleo tras la guerra árabe-israelí. La recesión de doble caída de 1980-1982 tuvo orígenes similares, mientras que la de 1991-1992 siguió a la primera guerra del Golfo.

La recesión pandémica tiene también una causa inmediata particular. Esta caída sin precedentes de la economía, que afecta al 97 por ciento de las naciones del mundo, se inició con un evento que podríamos llamar exógeno: la propagación de un virus mortal. Aunque es cierto que, como han argumentado muchos ecologistas, fue el afán de lucro de las empresas capitalistas –la exploración a toda costa de combustibles fósiles, la tala indiscriminada de bosques, la fiebre minera y la expansión urbana sin límites– el que creó las condiciones para el surgimiento de patógenos para los que el cuerpo humano carece de inmunidad.

 Pero lo cierto es que la caída de la producción, el comercio, la inversión y el empleo mundiales que vino a continuación no fue provocada por un colapso financiero o bursátil. Lo que hubo fue un colapso en la producción y el comercio, forzado o impuesto por las cuarentenas, que luego condujo a una enorme caída de los ingresos, el gasto y el comercio. La depresión comenzó con un shock exógeno, luego las cuarentenas llevaron a un shock de oferta y, a continuación, a un shock de demanda.

LA FIESTA DE LAS AYUDAS ESTATALES

Lo que no ha habido hasta ahora es un shock financiero. Por el contrario, los mercados de bonos y acciones de los grandes países se encuentran en niveles de alza récord. La razón está clara: la respuesta de los principales Estados fue inyectar billones en crédito en sus economías, para reforzar así los bancos y las grandes y medianas empresas, y realizar transferencias a millones de trabajadores desempleados o enviados al paro. Semejante liberalidad en el gasto como la vista en los últimos meses, financiada por la impresión de dinero de los bancos centrales, no tiene precedentes en la historia del capitalismo moderno.

Esto ha significado, contrariamente a lo que sucedió al comienzo de la Gran Recesión, que los bancos y las grandes instituciones financieras no estén ni cerca del colapso. Los balances bancarios son más sólidos hoy que antes de la pandemia. Las ganancias financieras van en aumento. Los depósitos bancarios se han disparado a medida que los bancos centrales aumentan las reservas de los bancos comerciales y que las empresas y los hogares acumulan efectivo, ya que la inversión se ha detenido y los hogares gastan menos.

De acuerdo con las estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicadas a comienzos de mes, en las principales economías las tasas de ahorro de los hogares han aumentado entre un 10 y un 20 por ciento. Buena parte de esos ahorros ha ido a los bancos. De manera similar, ha aumentado el efectivo en manos de corporaciones no financieras a medida que las compañías obtienen préstamos baratos o sin intereses garantizados por el Estado, o que las compañías más grandes emiten aún más bonos, todo ello alentado y financiado por programas estatales. El pago de impuestos ha sido diferido a medida que las empresas han ido a la cuarentena, lo que ha generado aún más liquidez. Según la OCDE, el aplazamiento de impuestos equivale en Italia al 13 por ciento del PBI y en Japón al 5 por ciento del PBI.

De hecho, en Estados Unidos las últimas cifras de ganancias corporativas, correspondientes al tercer trimestre, mostraron un fuerte aumento en las ganancias, casi en su totalidad debido a préstamos y subvenciones del Estado que han impulsado la liquidez, combinados con una reducción de los impuestos sobre las ventas y la producción, experimentada a medida que las empresas paralizaron sus operaciones. Las ganancias corporativas aumentaron 495 mil millones de dólares estadounidenses en el tercer trimestre, en contraste con una caída de 209 mil millones en el segundo trimestre.

 La Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos explicó, a fines de noviembre, que «las ganancias corporativas y los ingresos de los propietarios se han visto reforzados en parte por lo dispuesto en los programas de respuesta a la pandemia del gobierno federal, como el Programa de Protección de Cheques de Pago, los créditos fiscales para la retención de empleados y la licencia por enfermedad, que brindaron apoyo financiero a las empresas afectadas en el segundo y tercer trimestre». Durante la pandemia, alrededor de 1,5 billones de dólares en subvenciones y préstamos del Estado se destinaron a subsidiar empresas estadounidenses. Por lo tanto, las ganancias corporativas han sido sostenidas por la intervención estatal a costa de niveles sin precedentes de déficit fiscal y de aumentos en la deuda pública.

UNA CRISIS CREDITICIA Y FINANCIERA

Existe la esperanza de que, en 2021, a medida que las vacunas se distribuyan y se terminen las cuarentenas, la economía mundial reverdecerá y lo acumulado en materia de ahorro de los hogares y ganancias corporativas saldrá al mercado una vez que la demanda reprimida vuelva a su curso normal. Volverá el gasto de los consumidores, se reanudarán los viajes y el turismo internacional, retornarán los eventos masivos y las empresas celebrarán un festival de inversiones.

Sin embargo, la OCDE es menos optimista. Le preocupa que gran parte del aumento en los ahorros personales se esté dando entre los ricos, que tienden a gastar un menor porcentaje de sus ingresos (¡es que tienen demasiado!). En las principales economías –y también en las otras–, el hogar promedio no ha acumulado ahorros. Muy por el contrario, ha elevado sus niveles de deuda. Además, con el eventual fin de las ayudas estatales en 2021, su situación bien podría deteriorarse. Esta desigualdad también se da en el sector empresarial. La OCDE estima que el grueso del apoyo estatal en préstamos y subvenciones ha ido a las empresas más grandes, particularmente del sector de la tecnología, uno de los sectores menos afectados por la recesión.

Aquí es donde podremos encontrar la tercera etapa de la recesión pandémica: una crisis crediticia y financiera. Algo así ocurrirá si las pequeñas y medianas empresas van a la quiebra a medida que se evapora el apoyo estatal, se mantienen bajos los ingresos por ventas, y aumentan la deuda y los costos salariales. El Instituto de Finanzas Internacionales informó recientemente que la relación entre la deuda y el PBI mundial pasará de 320 por ciento, en 2019, a una cifra récord de 365 por ciento, en 2020. La asociación empresarial de instituciones financieras concluye su último informe con crudeza: «Más deuda, más problemas». De acuerdo con el periodista económico Martin Wolf, «los mercados financieros han ignorado estas advertencias. La renta variable global ha alcanzado nuevos máximos y los diferenciales crediticios se han reducido, casi como si una deuda extrema fuera un buen desarrollo económico» (Financial Times, 29-XI-20). Como se ha informado anteriormente (véase «¿Hacia una depresión global?», Brecha, 20-III-20), incluso antes de la pandemia la deuda corporativa estaba en niveles récord, ya sea medida con relación al PBI anual o respecto del valor neto de los activos empresariales.

La OCDE reconoce que, si las ganancias corporativas cayeran de forma drástica en 2021, cuando los gobiernos retiren el apoyo financiero, muchas empresas «podrían sufrir situaciones de estrés». Ya ha aumentado significativamente el número de las llamadas empresas zombis: aquellas que no obtienen suficientes ganancias para cubrir los intereses de sus terribles deudas. La OCDE señala que una quinta parte de las compañías que operan en Bélgica, por ejemplo, no podrían cumplir con sus pasivos financieros durante más de tres meses sin contraer más deuda o recibir una inyección de capital. La proporción es mucho mayor en sectores como alojamiento, eventos y ocio.

El organismo concluye que «es probable que resurjan las preocupaciones sobre la estabilidad financiera», ya que la rápida acumulación de deuda en el sector público y en el empresarial pronto podría generar «problemas de solvencia en un gran número de compañías». Los defaults corporativos de las empresas más débiles podrían duplicarse en 2021, dice la OCDE, particularmente en «sectores muy afectados, como las aerolíneas, los hoteles y la industria automotriz». Es muy probable que se produzcan quiebras en pequeñas y medianas empresas del sector minorista, del ocio y del mercado inmobiliario comercial. El escenario es aún más sombrío en las llamadas economías emergentes.

De hecho, incluso en China, donde la economía experimenta la recuperación más rápida a nivel mundial, una serie de empresas con fuertes deudas ha comenzado a incumplir sus pagos de bonos, lo que pone al gobierno frente a un dilema. ¿Debería salvar a estas empresas –algunas de ellas propiedad de gobiernos locales– o debería dejar que quiebren para así reducir la carga general de la deuda? Esto no conduciría a un colapso financiero importante ni a un colapso en la recuperación de China porque el gobierno de ese país tiene reservas masivas y puede aprovechar los enormes ahorros de sus hogares, depositados principalmente en bancos estatales, a diferencia de lo que ocurre en otras economías importantes. Pero los problemas de estas empresas chinas sobreendeudadas son un presagio de lo que en 2021 podría ser un entuerto mucho mayor en otras economías.

CICATRICES DE LARGA DURACIÓN

Mucho dependerá de si, en 2021, cuando desaparezcan los subsidios estatales, el sector empresarial logra valerse por sí mismo. Aunque el costo de los intereses de la deuda actual se mantenga bajo, si las ganancias corporativas no aumentan el año que viene y, por el contrario, se desploman, la OCDE estima que a nivel mundial más del 30 por ciento de las empresas podrían atravesar «situaciones de estrés» y enfrentar una eventual bancarrota. Como mínimo, las compañías no aumentarán sus inversiones, sino que se quedarán de brazos cruzados. Existe, afirma la OCDE, el riesgo de un sobreendeudamiento que reduciría el crecimiento de la inversión empresarial en un 2 por ciento en comparación con el promedio a largo plazo anterior a la pandemia.

Así las cosas, incluso si se evita un tsunami de deudas y un colapso financiero causado por una ola de bancarrotas corporativas, es probable que la recuperación en la mayoría de las economías capitalistas sea muy débil. En su último pronóstico para la economía mundial, la OCDE habla de un «futuro más luminoso» para el próximo año, a medida que se distribuyen las vacunas contra el covid-19. Pero, de todas formas, considera que la mayoría de los países no recuperará las pérdidas de producción sufridas en 2020. Para fines de 2021, sólo unas pocas economías habrán experimentado cierto crecimiento del PBI real durante los dos años transcurridos desde fines de 2019.

La economía líder a ese respecto será China, con casi un 10 por ciento de crecimiento, seguida de Corea del Sur e Indonesia. Para finales de 2021 y por sí sola, China contribuirá con un tercio del crecimiento real del PBI mundial. Las economías capitalistas avanzadas del G7 o bien no habrán tenido ningún crecimiento real, como es el caso de Estados Unidos, o bien se habrán contraído entre un 3 y un 5 por ciento, como sucederá en los casos de Europa y Japón. El Reino Unido tendrá el peor desempeño de este grupo, con una contracción del 6,4 por ciento. Grandes economías del G20, como India y Brasil, habrán sufrido descensos significativos en su crecimiento.

La OCDE espera una «recuperación gradual pero desigual». Y eso, con base en los mejores desenlaces posibles en materia de impacto de las vacunas contra el covid-19. Incluso con ese escenario en mente, el organismo cree que el PBI de la economía mundial volverá a su nivel anterior a la pandemia para fines de 2021, pero quedará lejos –a una distancia de, al menos, 6 por ciento– de alcanzar el nivel que habría logrado sin la recesión pandémica.

 

Por Michael Roberts, economista marxista británico. Trabajó durante 30 años en la city londinense como analista económico.
23 diciembre, 2020

 

(Tomado de TheNextRecession, blog del autor. Traducción al español y titulación de Brecha.)

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Como de costumbre, el Banco de Suecia recompensa a los guardianes académicos del sistema capitalista

 Premio Nobel de Economía 2020

 

El premio del Banco de Suecia en memoria de Alfred Nobel, llamado Premio Nobel de Economía, ha sido atribuido este año a Paul Milgrom y a Robert Wilson , ambos profesores de la Universidad de Stanford, California, especialistas en la venta en subasta.

Es decir que se han especializado en el estudio de los mecanismos por los que se llega a establecer el precio definitivo en el  que se realiza la transacción de un producto o servicio en el juego entre  uno o varios oferentes y potenciales adquirentes. Juego en que el o los oferentes tratan de obtener el precio  más elevado y los adquirentes el precio más bajo.

Un caso particular  sería el de las licitaciones públicas.

Esta  teoría  pretende  explicar –con modelos matemáticos, abscisas y ordenadas-  la manera en que se  llega al precio de mercado o precio de equilibrio de cualquier producto o servicio.

El “detalle”  consiste en  que dicha teoría es totalmente ajena a una explicación de cómo funciona la economía real. Es decir no aporta nada a la economía  política.

Es un residuo de las teorías marginalistas y subjetivistas que, en el mejor de los casos aportaron a la explicación de fenómenos económicos fragmentarios  sin llegar nunca a una comprensión global  y unitaria de la economía  y  a deducir las leyes generales de su funcionamiento.

Milgrom y Wilson hablan del mercado  pero ignoran qué es realmente el mercado: el lugar donde se encuentran  productores y consumidores, donde los primeros “llevan” los productos  fabricados  para ser vendidos  y/o los servicios  creados para –pago mediante- ser utilizados.  Y aparentan ignorar que en el caso particular de las licitaciones públicas, donde  la corrupción -pasiva  de los funcionarios  y activa de las empresas  oferentes- es habitual y distorsiona  totalmente  el “precio de equilibrio”.

Ignoran también cómo es el proceso de fabricación de  los productos y de  los servicios  destinados al mercado, en el cual  participan por un lado  los dueños del capital, de los instrumentos  y  medios de producción y  por el otro los productores reales: los trabajadores manuales e intelectuales,  por el otro.   Proceso en el que tiene lugar la explotación capitalista, fuente del beneficio de los dueños del capital (plusvalía)  y genera  la contradicción principal del sistema: que entre la producción y el consumo se interpone la explotación del productor/consumidor  final.

Hablan del mercado como si en él existiera la competencia pura y perfecta, ignorando que el precio lo fijan los monopolios  y oligopolios y la enorme influencia   de los mecanismos  que incitan a la gente a consumir por encima  de sus necesidades básicas y de sus posibilidades económicas. Por ejemplo la compra incesante e innecesaria de nuevos modelos de teléfonos portátiles, de videojuegos, de zapatillas de marca o de automóviles, según sea el nivel socio-económico del eventual comprador.

Quizás no es casual que en la misma Universidad de Stanford donde son profesores los nobelizados de este año, funciona un Laboratorio de Tecnología Persuasiva que dirigido por el psicólogo  B. J Fogg, quien ha escrito un libro cuyo título lo dice todo: Tecnología Persuasiva: utilizar las computadoras para cambiar lo que pensamos y lo que hacemos (tecnologías interactivas [Persuasive Technology: Using Computers to Change What We Think and Do (Interactive Technologies)]. También se llama a esta disciplina captología.

En resumen: no hay tal “precio de equilibrio”  que se alcanzaría en un juego limpio entre productor  y consumidor actuando  libremente.

El productor capitalista necesita vender aunque el consumidor común no tenga la capacidad adquisitiva  necesaria de  la que, como productor, fue despojado  por el capitalista  durante el proceso de producción (plusvalía).

Y esto se manifiesta claramente en tiempos de crisis,  que cada vez son más recurrentes y prolongadas.

Por ello el sistema inventa mecanismos para robotizar  al común de la gente despojándolos de discernimiento y de lo que le queda de libre arbitrio, mediante la “tecnología persuasiva”.

Los economistas nobelizados ignoran o simulan ignorar  cómo funciona realmente el mercado contemporáneo, dominado por los grandes monopolios y oligopolios y que el poder económico está confiscando el poder de decisión en todos los órdenes (en cuanto a  qué se produce, qué se consume, cómo se trabaja [si se consigue trabajo], qué se lee, qué información se difunde  y cómo se presenta ésta, qué se piensa, cómo se ocupa el tiempo libre, etc.)

Y el Banco de Suecia se ocupa de  otorgarles  una aureola de prestigio a individuos que tratan  de esconder con  teorías que no tienen nada de  científicas    la realidad del sistema capitalista imperante.

El rasgo común de estos economistas “nobelizados” es que nunca aciertan en sus previsiones. Ni cuando pronostican el fin de las crisis (jamás aciertan a preverlas) ni cuando nos prometen “un mundo feliz” con el capitalismo mundializado.

Un caso ejemplar (pero no único) de los desaciertos de los economistas nobelizados es el de Robert Merton y Myron Scholes, que recibieron el premio Nobel de economía en 1997. Scholes fue el creador, junto con Black, de un método matemático “infalible” para prevenir los riesgos financieros. Merton y Scholes eran asesores de Long-Term Capital Management (LTCM) un gestor de hedge funds de primera línea. Pero el método Scholes-Black no impidió que LTMC quebrara en 1998 y fuera salvado en última instancia por un aporte de 3500 millones de dólares proveniente de 14 grandes bancos.

Otro ejemplo. Stiglitz, muy solicitado en tribunas académicas y políticas y celebrado por los “progresistas” de todo el mundo, recibió en 2001, junto con Akerlof y Spence, el Premio Nobel de Economía por su contribución a la teoría de la asimetría de la información, que sostiene que las fallas del mercado capitalista no se deben a la inexistencia de una competencia “pura y perfecta” (“la mano invisible del mercado”) sino que es el resultado de una información asimétrica e imperfecta que, dice, podría “tener profundos efectos en la forma en la que se comporta la economía”. Véase: http://www.project-syndicate.org/commentary/asymmetries-of-information-and-economic-policy/spanish.

Una prueba de la ineficacia de las teorías y de los métodos de Stiglitz para analizar la economía real es un informe que elaboró en 2002, encomendado por los grupos financieros Fannie Mae y Freddie Mac, donde afirmó que la actividad de dichos grupos, que garantizaban los préstamos hipotecarios concedidos por los Bancos a clientes poco solventes, no implicaban prácticamente ningún riesgo para el sistema bancario. Según Stiglitz el riesgo era del orden de entre uno sobre medio millón y uno sobre tres millones.Véase: Implications of the New Fannie Mae and Freddie Mac Risk-based Capital Standard. Joseph E. Stiglitz, Jonathan M. Orszag and Peter R. Orszag.

Contra las “previsiones” de Stiglitz, basadas en modelos matemáticos, las políticas de Fannie Mae y Freddie Mac contribuyeron en buena medida a desencadenar la crisis financiera que dura hasta hoy.

Otros nobelizados se han dedicado a estudiar por qué la gente compra una cosa y no otra,  la llamada “decisión en condiciones de incertidumbre o teoría de la elección”. O a  realizar estudios que se utilizan  en las operaciones de mercadotecnia para fomentar el consumismo. Son una actualización de las orientaciones subjetivistas en economía  con un agregado “neurobiológico” (neuroeconomía y neuromercadotecnia). Así es como en 2002 se le otorgó el Premio Nobel de Economía al psicólogo Daniel Kahneman por sus trabajos sobre la “teoría de las perspectivas”, base de la “finanza comportamental” y por sus trabajos sobre la “economía de la felicidad”.

Los personajes como Milgrom y Wilson, otros nobelizados en Economía y muchos otros profesores y académicos convenientemente mediatizados  ya fueron caracterizados por Marx, quien escribió en el Epílogo a la segunda edición alemana de El Capital (Londres 1873):

“La burguesía, en Francia e Inglaterra, había conquistado el poder político. Desde ese momento la lucha de clases, tanto en lo práctico como en lo teórico, revistió formas cada vez más acentuadas y amenazadoras. Las campanas tocaron a muerto por la economía burguesa científica. Ya no se trataba de si este o aquel teorema era verdadero, sino de si al capital le resultaba útil o perjudicial, cómodo o incómodo, de si contravenía o no las ordenanzas policiales. Los espadachines a sueldo sustituyeron a la investigación desinteresada, y la mala conciencia y las ruines intenciones de la apologética ocuparon el sitial de la investigación científica sin prejuicios”.

Por Alejandro Teitelbaum | 19/10/2020 | 

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