Martes, 21 Julio 2020 05:57

El dilema chino de Londres

Londres ha dado a Huawei hasta el 2027 para retirarse de la red 5G británica (Hollie Adams / Bloomberg L.P. Limited Partnership)

El Reino Unido no sabe cómo obtener dinero de Pekín sin enfurecer a Trump

 

El lema del Brexit fue “recuperar el control”. Boris Johnson y su banda de euroescépticos vendieron a los votantes la edad de oro de una “Gran Bretaña global” que disfrutaría de ventajosos tratados comerciales con Estados Unidos y China, seguiría disfrutando de su relación especial con Washington, recuperaría una butaca de primera fila en el gran teatro geoestratégico, tendría un papel protagonista en la seguridad planetaria, y no necesitaría para nada de la Unión Europea, bendito divorcio.

Pero, por el momento, las cosas no están saliendo precisamente de esa manera. Y aunque la pandemia no ayuda, sería injusto culparla de ella. El Reino Unido ha intentado un triángulo amoroso con Washington y Pekín, pero ha tenido que renunciar a la aventura casi antes de empezarla. Donald Trump le ha dicho a Boris Johnson que, o bien cancela progresivamente la participación de la empresa Huawei en el desarrollo de la red 5G de tecnología móvil británica, o bien se puede olvidar de ese fabuloso acuerdo comercial con el que sueña para compensar la salida de la UE. Y el premier no ha tenido más remedio que bajar la cabeza y decir que sí.

Pero las cosas no han quedado ahí, porque Londres se encuentra contra su voluntad en medio de la guerra comercial, política y estratégica entre los dos gigantes, el norteamericano y el asiático, recibiendo palos por todos los lados. Ayer, el ministro de Exteriores, Dominic Raab, anunció, una vez más bajo presiones del otro lado del Atlántico, la suspensión inmediata del Tratado de Extradición con Hong Kong y de la venta al territorio autónomo de material policial y militar antidisturbios, en vista de la autoritaria ley de seguridad impuesta recientemente por Pekín.

“Queremos tener una relación lo más cordial posible con la República Popular, pero estamos muy preocupados por los acontecimientos en Hong Kong y por la represión de la población uigur en la provincia de Xinjuag –señaló Raab en la Cámara de los Comunes–. Se trata por nuestra parte de una respuesta razonable y proporcionada al incumplimiento por parte de China de sus responsabilidades internacionales. A pesar de ello, consideramos que hay margen para una colaboración constructiva”.

Pero el belicoso embajador chino en Londres, Liu Xiaoming, no tardó en amenazar veladamente con represalias diplomáticas y comerciales. Y las cosas seguramente irán a peor, en vistas de que los halcones del Partido Conservador próximos a Trump pretenden que el Gobierno Johnson prohiba la aplicación TikTok, que utilizan centenares de miles de británicos para comunicarse por las redes sociales, por estimar que “su proximidad a los servicios de inteligencia chinos la convierten en una amenaza para la seguridad nacional”.

En un momento en que las placas tectónicas de la geoestrategia global están moviéndose, que China muestra las garras y las políticas de Trump, con su nacionalismo de América primero , han debilitado tal vez de forma permanente el viejo orden político, económico y de seguridad internacional, el Reino Unido creía que tras el Brexit iba a ser capaz de prosperar como potencia independiente de Europa y amiga de todos los pesos pesados, protegida de las tormentas por el paraguas diplomático de Washington, con un tratado comercial privilegiado con Pekín, y lavando el dinero de los oligarcas rusos en los bancos de la City. Pero se encuentra con que los sueños son una cosa y la realidad otra muy distinta, que las pelotas se le caen de las manos, es más vulnerable y está más aislado que nunca.

No se puede contentar a todo el mundo al mismo tiempo, pero Boris Johnson lo va a intentar en cualquier caso. De entrada se ha bajado los pantalones ante Trump, como Blair hizo ante Bush con la guerra de Irak, y ha dado a Huawei hasta el 2027 para su retirada de la red 5G, al tiempo que contempla nuevas restricciones a la participación china en la construcción de centrales atómicas en Somerset y Essex, suspende el Tratado de Extradición con Hong Kong y estudia qué medidas a tomar respecto a TikTok. Pero por otro le cuchichea a Xi Jinpin que no es cosa suya sino que la Casa Blanca le ha puesto entre la espada y la pared, y que si en noviembre gana Joe Biden las elecciones norteamericanas habrá “más flexibilidad” y las cosas serán diferentes. Pide tiempo.

Conocida es la frase del exsecretario de Estado norteamericano Dean Acheson cuando dijo que “Gran Bretaña ha perdido un imperio pero no ha encontrado su lugar en el mundo”. Lo cierto es que sus propias decisiones (Brexit) y la actitud de Trump no le están ayudando a encontrarlo. El desdén del presidente norteamericano por los valores democráticos tradicionales, su guerra comercial y política más o menos abierta con China y la renuncia a ejercer de sheriff del mundo han desestabilizado el papel del Reino Unido como potencia global de segundo orden con armas nucleares y asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, y han azuzado una crisis de identidad de la que forma parte el divorcio de la UE.

En el fondo de su ser, Boris Johnson y el Foreign Office saben que no pueden permanecer indiferentes al expansionismo chino, la intimidación creciente a Taiwán, la inquietante predisposición a enfrentarse con la India por la frontera en el Himalaya, los conflictos con Filipinas y Vietnam, la censura de Internet, el ciberespionaje, la opresión de los uigures, las nuevas leyes de seguridad y la violación de los pactos en virtud de los cuales el Reino Unido devolvió Hong Kong a la República Popular en 1997. Pero Londres carece de independencia económica y tecnológica, y necesita el comercio y el dinero chinos. Por eso nada entre dos aguas.

Tras traspasar a su estrella Babe Ruth a los Yankees de Nueva York por 125.000 dólares, el equipo de béisbol de los Medias Rojas de Boston se pasó ochenta y seis años sin ganar las Series Mundiales. Es lo que en el mundo del deporte se conoce como “la maldición del bambino”. La “maldición del Brexit” sería que Gran Bretaña, tras hacer el Brexit para “recuperar el control”, acabe perdiendo el poco que tenía.

Por Rafael Ramos | Londres, Reino Unido. Corresponsal

21/07/2020 01:34| Actualizado a 21/07/2020 02:24

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Crece la tensión en Siria tras la muerte de 33 soldados turcos

Fuerzas sirias y rusas atacaron a rebeldes apoyados por Turquía

Los bombardeos tuvieron lugar en Idlib, al noroeste de Siria, último bastión de los rebeldes al gobierno de Bashar al Assad. El presidente turco Recep Tayyip Erdogan respondió atacando objetivos militares sirios.

Al menos 33 soldados turcos murieron y otros 32 resultaron heridos en bombardeos del Ejército sirio en la provincia de Idlib ubicada al noroeste de Siria. Fuerzas sirias y rusas llevan adelante una ofensiva conjunta contra rebeldes que son apoyados por Turquía. El presidente turco Recep Tayyip Erdogan respondió a los bombardeos con ataques contra objetivos militares sirios. Horas más tarde conversó con su par ruso Vladimir Putin para poner paños fríos a la situación. No se descarta una reunión entre ambos en los próximos días.

Idlib es el último bastión rebelde dentro de Siria. La provincia es controlada por insurgentes islamistas apoyados por el Ejército turco. Los bombardeos llegaron tras semanas de creciente tensión entre Turquía, el único miembro musulmán de la OTAN, y Rusia, que apoya militarmente desde 2011 al gobierno sirio del presidente Bashar al Assad en la guerra contra los grupos rebeldes. Se trata de la mayor cifra de soldados turcos muertos en un solo día desde que Turquía intervino por primera vez en la guerra  Siria en 2016.

El canciller ruso, Serguei Lavrov, dio sus condolencias a Turquía por la muerte de los soldados y remarcó que la tragedia podría haberse evitado si Turquía proporcionara la ubicación de sus tropas. Lavrov informó que siempre están en contacto pero que en esta ocasión Turquía no les había informado que sus soldados estaban en la zona de fuego sirio, mezclados con los insurgentes islamistas de Idlib. "Tan pronto como esto quedó claro, le pedimos al gobierno sirio que hiciera una pausa en la acción militar e hiciera todo lo posible para garantizar la evacuación de los heridos y permitir el traslado de los soldados muertos al territorio turco", agregó el canciller.

Sin embargo, el ministro de Defensa turco, Huluso Akar, rechazó la justificación rusa. “Durante este ataque no había grupos armados (rebeldes) alrededor de las unidades turcas”, sostuvo el ministro. Ankara sostiene que Rusia sabía dónde estaban apostadas las tropas turcas. El encargado de Defensa informó que los ataques continuaron después de que los soldados notificaran al personal ruso que estaban siendo bombardeados.

Luego de conocer la información sobre las muertes, Erdogan convocó a su gabinete en una reunión de emergencia. Asistieron los ministros de Defensa y Asuntos Exteriores, así como el jefe de inteligencia y los comandantes militares. El principal asesor de prensa de la presidencia, Fahrettin Altun, dijo que allí se decidió atacar las posiciones conocidas de las tropas sirias por aire y tierra como represalia. Altun pidió a la comunidad internacional que cumpla con sus responsabilidades para poner fin a la violencia en Idlib. Además hizo referencia a los crimenes de lesa humanidad del gobierno sirio.

Turquía también informó que no va a seguir reteniendo a los refugiados que quieran llegar a la Unión Europea (UE). Esto generó que cientos de migrantes se dirijan a las fronteras entre Turquía y Grecia. En respuesta al anuncio turco, el gobierno griego cerró uno de sus pasos fronterizos con Turquía. También empezó los preparativos para redoblar la vigilancia en el mar Egeo, a lo largo de la frontera entre las numerosas islas griegas y la cercana costa oeste de Turquía. Por su parte, Rusia envió dos buques de guerra equipados con misiles crucero hacia las costas sirias en el Mar Mediterráneo, informó la agencia de noticias rusa Interfax.

Tras conocerse la muerte de los soldados turcos Putin y Erdogan dialogaron telefónicamente. "Se expresó una seria preocupación por la escalada de tensiones en Idlib que provocó numerosas bajas, incluso entre los militares turcos", informó el Kremlin en un comunicado sobre la conversación entre los mandatarios. La nota agregó que ambos líderes estuvieron de acuerdo en la necesidad de tomar medidas adicionales para distender la situación. También mencionaron la posibilidad de reunirse cara a cara para discutir las medidas.

El canciller ruso dijo que la conversación entre los presidentes estuvo centrada en la implementación del acuerdo de alto el fuego al que se había llegado en 2018. "La conversación fue detallada y dedicada a la necesidad de hacer todo lo necesario para implementar los acuerdos sobre Idlib'', precisó Lavrov. El arreglo se había roto luego de que ambos países se acusaran mutuamente de violar sus términos. Turquía exige que las fuerzas sirias que operan en Idlib se replieguen a las líneas del alto el fuego de 2018. Rusia dice que los acuerdos se malograron debido a los continuos ataques de los rebeldes islamistas apoyados por Turquía. "Pero debemos comenzar a implementar esos objetivos. Durante medio año no se ha hecho nada. El ejército sirio tiene todo el derecho de reaccionar ante las constantes violaciones", agregó el canciller ruso.

Horas más tarde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump,y su par turco,  Erdogan, hicieron un llamado conjunto a Rusia y Siria para que detengan su ofensiva militar en la región de Idlib, informó en un comunicado la Casa Blanca.

Con las muertes de ayer, al menos 54 soldados turcos murieron solo este mes como parte de los intentos de Turquía de frenar la ofensiva sirio-rusa en Idlib. Los ataques vienen provocando una verdadera catástrofe humanitaria. Más de 950.000 personas tuvieron que dejar sus casas para huir de la violencia. Según la ONU, este es el mayor éxodo forzoso de desplazados en casi nueve años de guerra en Siria.

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Francia congelará la ‘tasa Google’ para evitar las sanciones de Trump

París se prepara para anunciar el miércoles en Davos que aplaza el pago del impuesto hasta diciembre si EE UU se compromete a no imponer nuevos aranceles

 

Nadie entierra aún el hacha de guerra, pero la idea es no agitarla demasiado y dejar así espacio para encontrar una solución en la larga batalla por la tasa Google que tiene de uñas a París y Washington. En un gesto conciliador, Francia ha ofrecido aplazar el cobro en 2020 del impuesto que aprobó el año pasado para las grandes compañías digitales extranjeras que operan en su territorio. A cambio, Estados Unidos estaría dispuesto a no imponer nuevos aranceles a productos franceses. La idea, que de aprobarse será anunciada el miércoles en el foro económico de Davos, es dar tiempo a que se logre pactar un impuesto internacional que debe proponer la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) este mismo año.

“Es una posibilidad sobre la mesa de negociaciones”, confirmó a EL PAÍS una fuente francesa próxima a las negociaciones. La idea, explicó, es “posponer” los pagos de la tasa —los cobros se realizan en abril y noviembre— hasta diciembre, “para permitir hallar un acuerdo en el marco de la OCDE”, que siempre ha sido el objetivo declarado de París. Los contactos en los últimos días han sido “muy regulares” entre los equipos negociadores de Washington y París, pero las conversaciones son “complejas”, admitió.

Francia aprobó en 2019 un gravamen de cerca del 3% del volumen de negocios de las compañías tecnológicas en el país que obtengan ingresos anuales de al menos 750 millones de euros (unos 830 millones de dólares) en sus actividades digitales mundiales. El primer cobro se realizó en noviembre, pero si se acepta la propuesta de París, podría también ser el último. Francia, que niega tajantemente la acusación de Washington de que se trata de un impuesto para sancionar a empresas norteamericanas, se ha manifestado desde el principio dispuesta a acabar con su tasa Google si se acuerda un tipo de pago de forma internacional, tarea que ha sido encargada a la OCDE. Francia está dispuesta, incluso, a reembolsar a las plataformas afectadas la diferencia entre la tasa cobrada y la que se llegue a fijar.

A cambio de la congelación de los cobros, Estados Unidos no hará realidad su amenaza de imponer un arancel de hasta el 100% a productos franceses importados, como el vino, por valor de 2.400 millones de dólares (unos 2.200 millones de euros).

Que había aires de acuerdo lo dejó caer ya el presidente francés, Emmanuel Macron, la noche del lunes, cuando anunció por Twitter que había mantenido el domingo una “excelente” conversación con el estadounidense Donald Trump sobre la tasa Google (que en Francia llaman GAFA, por las siglas de las principales plataformas digitales: Google, Amazon, Facebook y Apple). “Gran conversación con Donald Trump sobre la tasa digital. Trabajaremos juntos en un buen acuerdo para evitar la escalada de los aranceles”, escribió Macron. "¡Excelente!", respondió el presidente estadounidense.

Los principales negociadores del acuerdo, el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, el secretario norteamericano del Tesoro, Steven Mnuchin, y el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, se reunirán este miércoles en Davos.

En un evento como el Foro de Davos, dominado por las firmas estadounidenses y por el sector tecnológico, la tasa Google ocupa los primeros puestos de la agenda. La decisión de Francia de aplazar hasta diciembre su aplicación fue recibida con alivio, no solo por las empresas afectadas sino porque la decisión evita una nueva escalada comercial y un agravamiento de las tensiones entre EE UU y la Unión Europea.

Alivio en Davos

“Si es cierto que ocurre, es una buena noticia. La OCDE necesita más tiempo para articular una propuesta respecto a una tasa digital que sea aceptable para todos. Eso evitará que EE UU imponga sanciones por 2.400 millones de dólares a Francia y que eso desate una nueva escalada comercial”, sostiene Chad Brown, experto en comercio del Instituto Peterson en Washington. A su lado, el secretario general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Roberto Azevedo, advertía: “Esto no va a quedar aquí, a esta cuestión le queda mucho recorrido”.

Trump mantuvo ayer un encuentro con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que expresó su deseo de trabajar con el presidente de EE UU. “Estoy convencida de que podemos comprometernos con una agenda positiva en el ámbito comercial, pero también en tecnología, energía y muchos otros ámbitos”, declaró en un comunicado tras el encuentro. "Llevamos trabajando un tiempo en ello y esperemos que podamos conseguir algo importante. Un acuerdo con Europa es algo que todos queremos conseguir", apuntaba el mandatario estadounidense. Poco después, Trump agradecía la decisión a su homólogo francés, Emmanuel Macron: “Estados Unidos está muy contento con el resultado y agradecemos mucho lo que ha hecho el presidente Macron”.

La encuesta de PwC a directivos publicada el lunes revela la elevada preocupación entre los ejecutivos ante el aparentemente inevitable fin del actual modelo de desarrollo tecnológico. La mayoría de directivos encuestados auguran que se empezarán a regular tanto el contenido como la estructura de la Red, la ruptura de las grandes compañías para reducir su poder y el establecimiento de algún tipo de compensación por el uso de los datos personales. “Si la economía global quiere poner en marcha las expectativas generadas por la cuarta revolución industrial, hará falta mayor coordinación en todos estos temas”, concluye el informe de la consultora.

París / Davos (Suiza) 21 ENE 2020 - 13:04 COT

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Grupo en la OEA busca abrir la puerta a una intervención armada en Venezuela

Washington. Doce países integrantes del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) votaron ayer en favor de convocar a los cancilleres de las 19 naciones signatarias para que aborden la crisis venezolana, durante una sesión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), lo que abre la puerta a una intervención armada regional a la república bolvariana, que a su vez consideró "nula" la decisión.

Varios países que no integran el TIAR se pronunciaron contra invocar el tratado. Bolivia se retiró de la sala y México y Uruguay dijeron que el TIAR es inapropiado para responder a una crisis interna como la venezolana. Más aún, México rechazó de forma "rotunda" la propuesta al argumentar: "consideramos que no hay un conflicto armado en el continente que amerite" su aplicación.

La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, tuiteó que su país "repudia" la infame pretensión de un reducido grupo de gobiernos belicistas de la OEA que pretenden alterar la paz de nuestra patria y la región valiéndose de un írrito instrumento para satisfacer la ansias de Estados Unidos por derrocar al gobierno de Venezuela”.

Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Guatemala, Haití, Honduras, El Salvador, Estados Unidos, Paraguay, República Dominicana y Venezuela, representada por el emisario de la oposición Gustavo Tarre, aprobaron que los cancilleres del TIAR se reúnan durante la segunda mitad de septiembre, sin precisar sitio ni fecha. Trinidad y Tobago, Uruguay, Costa Rica, Panamá y Perú se abstuvieron y Bahamas se ausentó.

El secretario estadunidense de Estado, Mike Pompeo, señaló que la convocatoria demuestra que el gobierno de Nicolás Maduro tiene una "influencia desestabilizadora" en la región.

El TIAR prevé opciones que van desde la negociación, la ruptura de relaciones diplomáticas, la suspensión de comunicaciones económicas, de transporte terrestre, marítimo, aéreo, comunicaciones radioeléctricas, radiofónicas y la opción de acciones coercitivas de carácter militar.

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Miércoles, 04 Septiembre 2019 06:16

Pesadilla en el banco central

Pesadilla en el banco central

Estas noches de verano los bancos centrales sufren una pesadilla recurrente. Sueñan que estalla un volcán llamado Recesión y que la erupción arrasa con economías enteras. Los flujos piroclásticos destruyen vidas y riqueza sin distingo. Angustiados, los responsables de los bancos centrales despiertan sobresaltados. Por un momento suspiran aliviados, pensando que sólo era una pesadilla. Pero para parafrasear el maravilloso microrrelato de Augusto Monterroso, cuando despiertan el dinosaurio sigue ahí.

No se necesita ser especialista en alta cocina macroeconómica para entender su inquietud. En los tiempos que corren, los nubarrones de una recesión están por todos lados. Y los bancos centrales saben que ya no tienen armas para enfrentarla.

La semana pasada se llevó a cabo la tradicional reunión de Jackson Hole, en Wyoming, Estados Unidos. Es una selecta conferencia organizada por la Reserva Federal de Kansas City, en la que participan funcionarios de bancos centrales, organismos financieros y especialistas en teoría macroeconómica. El tema este año fue el de los "desafíos" que enfrenta la política monetaria. Es el eufemismo que emplean los banqueros para hablar de sus pesadillas.

La última crisis llevó a los bancos centrales a aplicar una política de dinero fácil y bajas tasas de interés. Esa postura recibió el nombre de "flexibilidad cuantitativa" y consistió en inyectar billones de dólares y euros en el sistema financiero y bancario para evitar el colapso. Muchos alertaron sobre la hiperinflación que esto podría ocasionar. Pero 10 años después de haberse inaugurado esta política monetaria, las presiones inflacionarias brillan por su ausencia.

La economía de Estados Unidos se ha mantenido en expansión, pero a una tasa débil (promedio de 2.1 por ciento anual desde 2010). Y aunque la economía se mantiene cerca del pleno empleo, los salarios siguen estancados y no hay presiones inflacionarias por el lado de los costos laborales.

Y en cuanto a las tasas de interés, los bancos centrales han seguido manteniendo una tasa cero o cercana a cero, pero eso no ha servido para reactivar la economía. Los bancos centrales quisieran regresar a una política "normal", es decir, con tasas de interés cercanas a sus niveles históricos. Pero cualquier aumento en las tasas corrientes amenaza con desencadenar mayor volatilidad en las bolsas de valores y frenar todavía más una economía afectada por la deflación y atrapada en un paisaje de bajas tasas de crecimiento.

Ese es el escenario que ocupó la atención de los participantes en la conferencia de Jackson Hole. Algunos, como Larry Summers, el tristemente célebre macroeconomista de Clinton, concluyen que los bancos centrales deberían reconocer su impotencia. Frente a una nueva recesión no tienen ya campo de maniobra: ya no pueden reducir más sus tasas de interés. Además, relanzar otra ronda de flexibilidad monetaria sería parecido a lo que se intentó infructuosamente en Japón durante 20 años.

Los indicadores a escala mundial son inquietantes. Bajas tasas de interés, endeudamiento y déficits elevados, y tasas de crecimiento tenazmente mediocres. Todo indica que existen frenos adicionales a la demanda agregada y que sólo una política fiscal o medidas novedosas, como la renta básica universal, podrían revertir. Pero el pensamiento conservador sobre austeridad fiscal es una cárcel de ideas de la que es muy difícil escapar.

Pero el principal problema que enfrentan los bancos centrales estuvo ausente de las discusiones en Jackson Hole. La verdadera pesadilla de los bancos centrales es su irrelevancia, no sólo en emergencias, sino también en tiempos normales. La raíz de esta intrascendencia es múltiple. Primero, los bancos centrales no controlan la oferta monetaria, contrario a lo que se piensa comúnmente. Hoy, la oferta monetaria es manejada por los bancos comerciales privados. En vista de que los bancos privados crean dinero de la nada, su problema no es conseguir que alguien le deposite sus ahorros en dinero de alto poder. Su problema consiste en encontrar sujetos de crédito confiables. Y en los tiempos que corren, esa tarea no es fácil.

Segundo, el banco central tampoco controla la tasa de interés de referencia para los inversionistas. Sólo la tasa de muy corto plazo (24 horas) que afecta el mercado interbancario de reservas de dinero de alto poder. Y los bancos privados se las han ingeniado para usar todo tipo de tecnologías y optimización contable para reducir su necesidad de reservas.

Tercero, el sistema bancario en su conjunto puede llegar a necesitar más reservas en dinero de alto poder (por ejemplo, cuando se excede en sus operaciones de crédito). En ese caso, el banco central no tiene más remedio que adoptar una postura acomodaticia y proporcionárselas, a menos que prefiera frenar el crecimiento económico.

El banco central camina dándose aires de importancia y emite comunicados severos y formales, como si fuera el dueño del negocio. En realidad no es más que el siervo fiel de los bancos comerciales privados.

Twitter: @anadaloficial

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Facebook, multada con 5 mil millones de dólares y Twitter censura cuenta de Assange

Si partimos del concepto del poder militar que aplica Estados Unidos, es ineludible la jerarquía del C-4 (Comando/Control/Cibernética/Computadoras).

 

¿Quién "comanda" y "controla" las joyas tecnológicas de Silicon Valley del GAFAT (Google/Amazon/Facebook/Apple/Twitter)?

 

Más que la multa supuestamente "cuantiosa" de 5 mil millones de dólares, que asestó la deslactosada Comisión Comercial Federal (FTC, por sus siglas en inglés) a Facebook por su pisoteo a los "derechos de privacidad de los datos" (https://on.wsj.com/2Gboy54), llamó la atención la división de sus cinco miembros: tres republicanos a favor y dos demócratas en contra que criticaron su exigüidad punible dada la dimensión del daño (https://on.wsj.com/2Y3Ej8l).

 

No es casual que Elizabeth Warren, feroz senadora demócrata, exija la atomización de Facebook (https://bit.ly/2LCGzOU).

 

Ahora que Trump ha arremetido contra los vínculos de Google con China, se va asentando la proclividad electoral de los omnipotentes "dueños del universo tecnológico" del GAFAT (https://on.wsj.com/2xNhCqa).

 

Si por sus filias y/o fobias los conoceréis, queda clara la conectividad de Google y Twitter como enemigos de Trump y el Partido Republicano.

 

No queda muy prístino el verdadero "comando y/o control" de Facebook, de estrechos vínculos con Netanyahu (https://bit.ly/2XNay7y).

 

Facebook rompió con George Soros (https://bit.ly/2R2Lhnl), mientras apoyaba "extrañamente" al Brexit y a Trump con la desaparecida Cambridge Analytica (https://bit.ly/2pCFpEJ).

 

Mike Head, del sitio web de World Socialist (WSWS), publica que "Twitter elimina la cuenta de la organización de defensa de Assange" (https://bit.ly/2LlLjaD).

 

WSWS, al unísono de Russia Today, es de los pocos sitios que han difundido la forma arbitraria en la que Twitter suspendió la cuenta @Unity4J (https://bit.ly/18l44gk), plataforma que circula la información sobre la detención de Julian Assange, fundador de Wikileaks, encarcelado en la siniestra prisión Belmarsh, mientras enfrenta una extradición a EU, donde puede ser ejecutado por espionaje (US Espionage Act).

Con la mano en la cintura, la red "social" Twitter, que manipula a sus usuarios enjaulados, no dio razón a las protestas masivas ni ha contestado la "apelación" de los usuarios ni su mandamás Jack Dorsey se ha dignado contestar.

 

Ya había expuesto con antelación el organigrama bancario y ejecutivo de Twitter en San Francisco (https://bit.ly/2vmxf6V).

 

El encargado de "Twitter Latinoamérica" es el español Pepe López Ayala a cargo del eje México/Colombia/Chile/Argentina: aliado del neofranquista y fascista Partido Popular, de íntimos vínculos con Calderón y su presunto asociado Krauze Kleinbort, miembro de los Consejos de Administración de Televisa (https://bit.ly/2JAnSbJ) y Banco Santander (https://bit.ly/2GgjSeb).

 

El legendario músico Roger Waters, cofundador de Pink Floyd, denuncia la suspensión por Twitter para silenciar a los apoyadores de Assange a quien describió como "un gran héroe de la libertad de prensa y de la libertad de cualquier género".

 

Roger Waters comparó a Twitter con el Big Brother (Gran Hermano): personaje central de la novela distópica y totalitaria 1984 de George Orwell (https://amzn.to/2jdTyon).

 

Waters sentenció que Twitter "es el brazo de la policía del pensamiento". Aquí discrepo en el túnel del tiempo, porque Twitter no llega aún a la sofisticación del Gran Hermano, sino que se parece más a la Inquisición medieval (https://bit.ly/2XLaCtl).

 

Mike Head fustiga que "Twitter se ha comportado como un trasnacional juez, jurado y verdugo, sin proporcionar explicación alguna, no se diga justificación".

 

Cabe señalar que también Trump se ha quejado amargamente de que Twitter hostiga en EU a la "derecha" conservadora –que detesta su mandamás estadunidense Jack Dorsey–, mientras que, de acuerdo a mi personal vivencia, el neofranquista/neofascista/neoliberal Pepe López Ayala persigue a los integrantes de la "izquierda" que detesta la dupla golpista Calderón/Krauze (https://bit.ly/30yf2AL).

 

Pese a todo, no faltan cándidos que aún exulten la libertad de expresión de las redes "sociales (sic)".

 

www.alfredojalife.com

 

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Responde Rusia: expulsa a 60 diplomáticos de EU

La anunciada respuesta simétrica del Kremlin a la expulsión de 154 diplomáticos rusos en 27 países comenzó este jueves al declarar Rusia persona non grata a 60 diplomáticos de Estados Unidos y ordenar el cierre de su consulado general en San Petersburgo.

Cada uno de los otros 26 países –que se sumaron a la iniciativa británica de "mandar una fuerte señal concertada" por la supuesta implicación rusa en el envenenamiento del ex espía ruso Serguei Skripal y su hija, Yulia, en Salisbury, Inglaterra, acusación que Rusia desmiente de modo tajante–, recibirá la misma represalia que aplicó contra Moscú.

Los respectivos embajadores, a partir de este viernes, serán convocados a la cancillería, donde se les entregará la notificación oficial sobre la expulsión de igual número de diplomáticos que los rusos que tuvieron que dejar sus territorios.

Al dar a conocer las medidas, el ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, dijo que Moscú "no podía dejar de responder a tantas acciones hostiles, absolutamente inadmisibles".

Para Lavrov, "una de la primeras conclusiones de toda esta situación es que, como habíamos señalado tantas veces y con razón, quedan en el mundo, en Europa, muy pocos países que pueden tomar decisiones de manera autónoma", afirmó.

Y explicó: "Sabemos que muchos países que expulsaron a uno o dos diplomáticos rusos tuvieron que hacerlo debido a la presión colosal, al fuerte chantaje que ejerce sobre ellos Washington que, lamentablemente, los ha convertido en su instrumento principal en los asuntos internacionales".

Por ello, y no sólo por ser el que expulsó más diplomáticos rusos y cerró el consulado general en Seattle, Rusia decidió empezar por Estados Unidos.

Lavrov encomendó al vicecanciller Serguei Ryabkov comunicar la respuesta rusa al titular de la embajada de Estados Unidos, John Huntsman: deberán abandonar el país antes del próximo 5 de abril 58 diplomáticos de la embajada en Moscú y dos de su consulado general en Yekaterimburgo, así como se concede dos días para desalojar el edificio de su consulado general en San Petersburgo, que será clausurado.

El jefe de la diplomacia rusa aprovechó la ocasión para volver a exigir que Gran Bretaña permita a funcionarios de la sección consular de la embajada en Londres visitar a Yulia Skripal, cumpliendo así con los compromisos que se desprenden de las Convenciones de Viena sobre Relaciones Consulares y sobre Relaciones Diplomáticas.

"Quiero comentar, entre paréntesis, con satisfacción, que por fin las autoridades británicas nos comunicaron el estado de salud al menos de Yulia Skripal. Según nos escribieron, se está recuperando rápidamente y su estado ya no es crítico. De nuevo exigimos que nos den acceso a Yulia por cuanto es ciudadana rusa", señaló el ministro de Relaciones Exteriores.

Según Lavrov, mientras el gobierno británico –con el pretexto del caso Skripal– "está forzando a todo el mundo a tomar una dirección antirrusa", Rusia sólo quiere "establecer la verdad".

 

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Trump acepta reunirse con el líder de Corea del Norte

Un enviado de Corea del Sur le entrega la invitación al presidente estadounidense en la Casa Blanca
 
El escenario más explosivo del planeta ha cambiado radicalmente. Hace tres meses Kim Jong-un y Donald Trump se insultaban y amenazaban con el holocausto nuclear; hoy van camino de sentarse en una mesa de negociación. El presidente de Estados Unidos ha aceptado "en el lugar y tiempo que se determine" la inesperada invitación del líder de Corea del Norte para reunirse cara a cara. La petición fue trasladada a Trump este jueves por un emisario surcoreano que el martes pasado se reunió en Pyongyang con Kim Jong-un. En el mensaje, el Líder Supremo ofrece la desnuclearización del país y frenar las pruebas nucleares y balísticas. Jamás se ha registrado un encuentro directo entre los mandatarios de ambas naciones.


El anuncio fue realizado por el enviado surcoreano en la propia Casa Blanca. Trump calentó la intervención señalando que iba a ser "muy importante" aunque no dio mayores especificaciones. Cuando el legado surcoreano habló, hizo temblar a Estados Unidos. No solo sacó a la luz la invitación, sino que Trump la había aceptado y que el encuentro estaba previsto para mayo. “Somos optimistas con este proceso diplomático. La República de Corea, los Estados Unidos y nuestos aliados nos mantenemos unidos y esperamos que no se repitan los errores del pasado. La presión continuará mientras Corea del Norte no acompañe sus palabras con acciones concretas”, afirmó el consejero de Seguridad Nacional surcoreano, Chung Eui-yong.


"Kim Jong-un hablaba de desnuclearización con Corea del Sur, no solo congelación. También que no habría pruebas pruebas balísticas durante ese periodo. Se está logrando un gran progreso, pero las sanciones permanecerán hasta se llegue a un acuerdo. La reunión está siendo planeada", tuiteó Trump.


La materialización de una negociación directa entre Estados Unidos y Corea del Norte supone un paso histórico. Representa un triunfo para Trump, pero también una demostración del inmenso poder del eje Pekín-Washington.


En su estrategia para frenar la carrera armamentística de Pyongyang, la Casa Blanca ha blandido su poderío militar y exhibido una asperísima retórica prebélica. A ello ha sumado una escalada sancionadora en la que el apoyo de China, que absorbe el 90% de las exportaciones de Corea del Norte, ha resultado determinante.
Efecto de este cerco combinado, que ha desgastado profundamente al régimen norcoreano, ha sido la búsqueda de una válvula de escape por parte de Kim Jong-un. No solo se ha lanzado a un diálogo directo con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, que se celebrará en abril en la zona desmilitarizada, sino que ahora ha ofrecido y logrado una reunión cara a cara con su archienemigo estadounidense. Y al cesto ha añadido la perla más buscada: renunciar al arma atómica a cambio de la supervivencia del régimen. Justo lo que está dispuesto a aceptar Washington, siempre y cuando la desnuclearización sea permanente, y satisface a Pekín, que mantiene a Corea del Norte como glacis frente a su vecino del sur y las tropas americanas.


La posibilidad de que el diálogo fructifere es compleja. Los antecedentes históricos son pésimos. Las amenazas han sido muchas y las conversaciones con legados de Bill Clinton y George Bush hijo terminaron en fracasos. Esa experiencia ha armado de cautela a la Casa Blanca, pero no ha eliminado la esperanza de una resolución diplomática del conflicto. A ello ayudan dos factores clave: China apoya plenamente el diálogo, y el propio Trump, sin rebajar la presión, está dispuesto a este cara a cara. En este sentido, más allá de los insultos, bravuconadas y demostraciones de fuerza, Washington siempre ha mantenido expedita la vía del diálogo.


En diciembre pasado, el secretario de Estado, Rex Tillerson, incluso abandonó la exigencia estadounidense de que Pyongyang renunciase al arsenal nuclear y únicamente pidió un “periodo de calma” para sentarse a negociar. “No es realista decir que sólo pueden hablar si vienen a la mesa listos para renunciar a su programa. Han invertido demasiado en él [...] Estamos dispuestos a hablar con Corea del Norte en el momento que quiera. Estamos dispuestos a una primera reunión sin condiciones previas. Veámonos y hablemos del tiempo si hace falta o de si la mesa debe ser redonda o cuadrada, y luego empecemos a trazar una hoja de ruta”, dijo Tillerson.


Las palabras de Tillerson fueron avaladas por el mismo Trump, quien en una conversación con el presidente surcoreano se mostró dispuesto al diálogo con Pyongyang “en el tiempo apropiado y bajo las circunstancias correctas”. El deshielo propiciado por los Juegos Olímpicos de Invierno en Corea del Sur, así como el viraje de Kim Jong-un, han acabado abriendo la puerta. Sólo falta que ambos líderes la crucen.

Washington 9 MAR 2018 - 03:54 COT

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Sábado, 18 Noviembre 2017 08:02

Cincuenta y dos segundos

Cincuenta y dos segundos

 

Rusia y Estados Unidos, que tienen los arsenales nucleares con mayor capacidad de devastación, siguen sin poder pasar página a su desencuentro –por momentos casi ruptura–, que más allá de cualquier pretexto obedece a la intención de sacar beneficios a costa del otro.

Así lo confirmó el reciente fiasco de la esperada reunión en Vietnam de los presidentes ruso, Vladimir Putin, y estadunidense, Donald Trump, la cual no se llevó a cabo, a pesar de que Moscú la daba por segura. Más grave resultó que la Casa Blanca la canceló de modo brusco y humillante para el Kremlin, cuyos portavoces llevaban días anticipando que los mandatarios se disponían a buscar soluciones para Siria, Corea del Norte, Ucrania y otras grandes controversias de la agenda mundial.

A final de cuentas, como notable y único éxito, se dijo que los presidentes acordaron una declaración conjunta sobre Siria, que las respectivas cancillerías aprobaron tres días antes del esperado encuentro de Putin y Trump y que, en sentido estricto, es de carácter ambiguo: frases correctas que a nadie obligan a reconsiderar sus propios planes, antagónicos, para el futuro del país árabe.

No sorprende que poco después de difundir la declaración –presentada aquí como testimonio de que no todo está mal entre Moscú y Washington–, el Ministerio de Defensa de Rusia no encontró nada mejor que acusar al Pentágono de bombardear a tropas leales al gobierno sirio con imágenes sacadas no de un satélite militar, sino de un videojuego (los responsables admitieron la pifia, atribuyéndola a una simple confusión). Tampoco es raro que Estados Unidos obligara al canal de televisión ruso RT America a registrarse como agente foráneo, lo que establece limitaciones a su trabajo y tendrá una respuesta similar en Rusia contra medios financiados por Washington.

Para salvar la cara y consumo interno, algún funcionario ruso que no ha reclamado los derechos de autor se inventó el concepto de reunión de pie, con lo cual el Kremlin quiso demostrar a su auditorio que el encuentro de Putin y Trump sí tuvo lugar, aunque por problemas de agenda no pudieron mantener conversaciones amplias y formales, sentados en cómodos sillones.

La fórmula hizo dudar incluso a los periodistas que integran el pool presidencial y uno de ellos, admirador abierto de Putin, llegó a publicar que ese encuentro tuvo una duración de apenas 52 segundos. Después el titular del Kremlin minimizó la suspensión de la reunión con su homólogo estadunidense por errores del personal que se encarga de coordinar los asuntos de protocolo, aunque reconoció que la relación bilateral atraviesa por una profunda crisis.

La mejoría en realidad no depende de cuánto dure la siguiente reunión de los presidentes. El problema es que la Casa Blanca ya no define la política hacia Rusia: es el Congreso el que marca la pauta y, mientras no levante sus severas restricciones legislativas, es previsible que se mantendrá –si es que no se incrementa– la tensión entre Moscú y Washington.

 

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Miércoles, 04 Octubre 2017 08:18

EU expulsa a 15 diplomáticos cubanos

La sede de la embajada cubana en Washington.

 

"Inaceptable"; no hay evidencia de los presuntos ataques acústicos: canciller Rodríguez

Tillerson acusa a La Habana de incumplir su obligación de proteger al personal de la embajada

 

Estados Unidos escaló sensiblemente este martes las tensiones con Cuba al anunciar la orden de salida de 15 diplomáticos de la embajada de La Habana en Washington, decisión que el gobierno isleño calificó de inaceptable.

En una nota oficial, el secretario de Estado, Rex Tillerson, informó que su oficina comunicó a Cuba la orden de salida de 15 de sus diplomáticos en su embajada en Washington, aunque destacó que se mantienen las relaciones diplomáticas.

La controvertida decisión constituye el más reciente capítulo en la escalada de tensiones, a raíz de los misteriosos ataques supuestamente sufridos por diplomáticos estadunidenses en La Habana, aparentemente con ultrasonido.

De acuerdo con Tillerson, la decisión de expulsar del país a los funcionarios se tomó ante el “fracaso de Cuba en adoptar medidas para proteger a nuestros diplomáticos de acuerdo con sus obligaciones ante la Convención de Viena.

Mantenemos nuestra relaciones diplomáticas con Cuba, y seguiremos cooperando con la isla en la medida en que investigamos estos ataques, expresó el secretario de Estado.

Poco antes, un funcionario del Departamento de Estado que solicitó conservar el anonimato dejó claro que se trata de una expulsión.

“Estamos expulsando a estos 15 cubanos hoy, aunque no han sido declarados personas non gratas, esperamos que se vayan en siete días”, dijo el diplomático.

En una conferencia de prensa en La Habana, el canciller Bruno Rodríguez afirmó que la decisión era injustificada e inaceptable, ya que no existen evidencias de la ocurrencia de los alegados incidentes.

El jefe de la diplomacia cubana formuló un llamado a no continuar politizando este asunto, lo cual puede provocar una escalada indeseada, así como enrarecer e incluso hacer retroceder la relación bilateral.

Esas relaciones, apuntó el canciller cubano, ya están afectadas por el anuncio que hizo en junio el presidente estadunidense, Donald Trump, de una nueva política hacia Cuba, alejándose de la política de aproximación iniciada por su antecesor Barak Obama.

En opinión de Rodríguez, la decisión del Departamento de Estado tiene un carácter eminentemente político, por lo que Washington es responsable del deterioro presente y futuro de las relaciones.

Estados Unidos alega que por lo menos 22 integrantes de su personal diplomático en La Habana fueron objeto de raros ataques, al parecer mediante ultrasonido, que les han provocado fuertes dolores de cabeza, edemas cerebrales, mareos y pérdida parcial de audición y memoria.

Aunque aún se desconoce el origen de estos episodios y sus responsables, el Departamento de Estado no tiene dudas de que se trata de ataques. Hay un padrón muy consistente, dijo el funcionario estadunidense.

El viernes, el Departamento de Estado anunció la decisión de reducir a la mitad su personal en la embajada en La Habana debido a estas agresiones, que por ahora no han sido explicadas.

Aunque la medida estadunidense para reducir su personal en La Habana fue unilateral, el paso de ordenar la salida de Estados Unidos de diplomáticos cubanos eleva la tensión, ya que la Casa Blanca admite no tener pruebas de la responsabilidad de Cuba en el caso.

La semana pasada Tillerson recibió a Rodríguez en el Departamento de Estado, precisamente para discutir la situación creada por estos incidentes.

En esa reunión, el canciller Rodríguez negó de forma tajante que Cuba hubiera perpetrado alguna vez ataques de cualquier naturaleza contra personal diplomático extranjero, y solicitó la cooperación de Washington en las investigaciones.

Los dos países restablecieron lazos diplomáticos en 2015 después de medio siglo de ruptura y desconfianza, pero la llegada de Trump a la Casa Blanca abrió una interrogante sobre el futuro de ese dehielo.

En junio Trump anunció el endurecimiento de las medidas administrativas que Obama había adoptado por decreto para facilitar los viajes y el comercio con la isla.

Al anunciar la reducción a la mitad de su personal en La Habana, el Departamento de Estado informó también la suspensión por tiempo indeterminado de la emisión de visas para cubanos.

Con la expulsión de los 15 diplomáticos es posible que la embajada cubana en Washington también suspenda la emisión de visados, en lo que representaría un enorme retroceso en el ya difícil proceso de acercamiento iniciado en 2015.

 

Consultar la declaración del Ministerio del Exterior de Cuba

 

 

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