Lunes, 26 Junio 2017 08:04

Trump intenta ganar tiempo con Cuba

Trump intenta ganar tiempo con Cuba

El mandatario se puso en sintonía con el senador anticastrista Marco Rubio: éste integra una comisión que investiga el Rusiagate. El freno a la apertura de Obama exime a las industrias de las aerolíneas y los cruceros.

 

En la política sobreactuada, Donald Trump es el primer actor. El presidente de Estados Unidos eligió ese juego de roles para mandarle señales a Cuba mientras él gana tiempo. Su anuncio realizado en Miami, el teatro que eligió para presentar lo que hará su gobierno con la isla, no fue escogido al azar. La ciudad es el epicentro político, económico y cultural de la Florida, el estado donde sacó una cantidad de votos sustantiva que le permitió superar a Hillary Clinton en la elección general de noviembre. También reside ahí el núcleo duro de la contrarrevolución cubana y además, es el bastión del senador Marco Rubio, el mismo que en campaña por las internas republicanas lo definió como “la persona más vulgar” que haya aspirado a la presidencia de EE.UU. Ahora ya no dice lo mismo. Necesita de Trump, igual que el magnate de él. Sobre todo porque el congresista integra la Comisión de Inteligencia del Senado que investiga la interferencia de Rusia en los comicios de 2016. El retroceso en los avances bilaterales que habían acordado Barack Obama y Raúl Castro tiene demasiado que ver con este intercambio de favores.


Trump y Rubio pertenecen al mismo partido, pero ése es un detalle menor en su relación por conveniencia. Quedó demostrado cuando el ex director del FBI, James Comey, asistió al Senado el 8 de junio para hablar del Rusiagate. Había durado apenas 24 días en su cargo. El ex funcionario declaró que el presidente le había hecho saber que debía clausurarse la investigación sobre la intromisión rusa en las elecciones que lo llevaron a la Casa Blanca. Lejos de adoptar esa postura, Comey deslizó que Trump “podría mentir” sobre el contenido de varios encuentros mantenidos en privado. Aquel le había pedido “lealtad” cuando el asesor de seguridad nacional Michael Flynn avanzó en la pesquisa sobre su relación con los rusos.


Rubio empezó a jugar un papel clave en esta trama cuando se transformó en una especie de abogado defensor del presidente. Antes que preguntarle al ex FBI sobre el affaire que comenzó con la filtración de correos de la ex secretaria de Estado Clinton y siguió con la denunciada intromisión de Rusia en las elecciones, el senador prefirió acorralar a Comey. Le preguntó por las filtraciones a la prensa de su investigación. También cuestionó su credibilidad. Antes de hurgar más en la denuncia sobre un problema de seguridad nacional, se inclinó por saber qué hace de su vida un ex funcionario despedido. No tardó demasiado en conocerse cuál era su moneda de cambio. Dos noches antes de aquella reunión en el Senado, Rubio había cenado con el presidente en la Casa Blanca.


La nueva-vieja política hacia Cuba que presentó Trump con su habitual histrionismo en Miami, es la que impuso de modo parcial el senador republicano. Son cambios a mitad de camino. La isla sigue perdiendo miles de millones en divisas -sobre todo por el bloqueo vigente desde el 3 de febrero de 1962-pero al mismo tiempo empresas de EE.UU comienzan a beneficiarse. Mantienen algunos intereses comerciales recuperados con la apertura de Obama. Así lo cuenta la periodista Fabiola Santiago en el Nuevo Herald, un medio que está lejos de reflejar los intereses del gobierno cubano: “...esta reversión instigada por los congresistas cubanoamericanos Marco Rubio y Mario Diaz-Balart exime a las industrias de las aerolíneas y los cruceros, las cuales podían haber perdido 3.500 millones de dólares de haber tenido lugar un cambio en las regulaciones del Departamento del Tesoro que les permite añadir los puertos de escala cubanos a sus itinerarios caribeños”.


Cuando Trump anunció este lavado de cara sin jabón de su política exterior hacia Cuba, estaba rodeado del elenco estable de conspiradores y terroristas cubanos. Si se trata de la isla, la política de EE.UU. tiene doble racero. Acompañaban al presidente los ya veteranos Angel de Fana, Jorge Luis García Pérez y Caridad Roque a quien el presidente llamó “la corajuda disidente cubana”. Esta mujer, tras la invasión de Playa Girón, recibió una condena a 20 años de prisión “por acciones de terrorismo y sabotaje”. Cumplió la mayor parte y emigró a Estados Unidos. De Fana también estuvo detenido en la isla y se sumó a la organización Cuba Independiente y Democrática (CID), dirigida por el fallecido Hubert Matos, comandante disidente de la Revolución. García Pérez, como los anteriores, es un declarado admirador de Luis Posada Carriles, el agente de la CIA que ideó el derribamiento del avión de Cubana en 1976 donde murieron 73 personas, entre pasajeros y tripulantes.En 2015, un documento desclasificado por el Departamento de Estado de EE.UU, señaló al terrorista cubano americano como el autor más probable del atentado.


“La relación de la CIA con Posada, quien cada vez más parece ser la persona que planeó el sabotaje, podría posiblemente llevar a alguna mala interpretación y bochorno, en cuanto él proveyó información no solicitada sobre planes extremistas significativos, más recientemente en febrero y junio de este año”, dice el documento del 76 que en 2015 reprodujeron los medios de Miami. Posada Carriles declaró cuando falleció Fidel Castro, que el líder revolucionarion “buscaba la oportunidad para matarme a mí y yo para matarlo a él”.


Trump eligió la compañía de gente afín a estas ideas para presentar su política hacia Cuba. Pero en los hechos, su directiva que deroga una anterior del ex presidente Obama, solo se conocerá en los próximos 30 o 90 días. Es el tiempo que dispone para divulgar su letra chica. Recién en ese momento se sabrá cuál es el alcance de sus medidas hacia la isla.

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Un carroza temática con una réplica de un misil en el desfile de ayer.

 

Kim Il-sung exhibió por primera vez un misil de largo alcance y lanzó una dura advertencia contra EE.UU., en un momento de gran tensión en la región. El líder norcoreano presidió un desfile en Pyongyang.

 

Corea del Norte realizó ayer una demostración de poderío armamentístico, con motivo de la celebración del 105 aniversario del nacimiento de su fundador, Kim Il-sung, al exhibir por primera vez un misil de largo alcance. Además, lanzó una nueva dura advertencia contra Estados Unidos, en un momento de gran tensión en la región.

En el desfile militar de inmensa proporción (como suele mostrar el régimen comunista ante cada celebración) se incluyó un tipo de proyectil nunca antes mostrado en público: el misil balístico intercontinental (ICBM) de combustible sólido. A diferencia del combustible líquido, el sólido permite cargar los proyectiles más rápido y mantenerlos durante largas temporadas almacenados y listos para disparar.

A principios de año, el líder norcoreano Kim Jong-un, quien presidió ayer el desfile en la capital, Pyongyang, desde el balcón de la Casa de Estudios del Pueblo, enfundado en traje negro y corbata blanca, advirtió que el país ultimaba el desarrollo de un ICBM que sería capaz de alcanzar territorio estadounidense. El objetivo nominal del desfile era agasajar a Kim Il-sung pero el objetivo real, rendir homenaje a su nieto, Kim Jong-un, y que la población le enviara un mensaje de adhesión incondicional.

Aunque el líder de 33 años no tomó la palabra, el considerado número dos del régimen se encargó de mandar un mensaje claro y contundente al presidente estadounidense Donald Trump. En un tramo de su discurso, el vicemariscal Choe Ryong-hae aseguró: “Si Estados Unidos sigue con sus provocaciones temerarias, responderemos a una guerra nuclear con nuestras armas atómicas. Están creando una situación muy tensa que amenaza la paz y la seguridad, no sólo de la región, también del mundo entero”, aseguró Choe y exaltó los resultados de la apuesta de su país por la política “byeongjin” de llevar a cabo de manera simultánea su desarrollo económico y militar.

Corea del Norte garantizó la exacta difusión de sus advertencias gracias a que en esta ocasión permitió el ingreso de casi dos centenares de periodistas extranjeros, algo inusual en el cerrado régimen comunista. Por su parte, el portavoz del comandante general de las Fuerzas Armadas declaró: “Todas las acciones provocadoras y forajidas de Estados Unidos en los campos político, económico y militar para seguir con su política hostil hacia la DPRK (República Popular Democrática de Corea) serán contrarrestadas a través de una contra reacción del Ejército del pueblo. Nuestra contra reacción más severa en contra de Estados Unidos y sus fuerzas será ejecutada de forma tan despiadada que no permitirá a nuestros agresores sobrevivir”. Luego, para concluir dijo que la “grave histeria militar” del gobierno de Trump alcanzó una fase peligrosa que ya no puede ser pasada por alto.

Elevando otra vez el nivel de sus amenazas, el régimen reaccionó así a las advertencias de Trump, quien para impedirle a Kim Jong-un un nuevo ensayo nuclear y balístico desplegó un portaaviones y varios buques de guerra con baterías antimisiles cerca de aguas norcoreanas. No obstante y tal cual es su costumbre de tensar al máximo las relaciones pero sin llegar a romperlas, Corea del Norte no avanzó ayer más que en desafíos y advertencias dejando de lado la posibilidad que manejaba Washington de un lanzamiento de misiles balísticos o su sexto ensayo atómico en coincidencia con las efemérides de ayer.

Además de mostrar misiles de alcance medio Musudan y los misteriosos y temidos KN-08 y KN-14, que se lanzan desde plataforma móvil, desfilaron ante la plaza Kim Il-sung varios de los últimos desarrollos del régimen como el Pukguksong-1 y Pukguksong-2, exhibidos en público por primera vez. El primero de ellos es un misil balístico lanzado desde un submarino (SLBM) y el segundo, un proyectil de alcance medio que se tira desde plataforma móvil y que fue probado por primera vez en febrero y también el 5 de abril, ensayo que llevó a Washington a responder con el envío de un portaaviones nuclear a la península.

La preocupación aumentó desde que las fuerzas navales estadounidenses lanzaron misiles Tomahawk sobre una base aérea de Siria la semana pasada, en respuesta a un supuesto ataque con armas químicas de Damasco en contra de rebeldes y civiles. El bombardeo generó interrogantes respecto de los planes de Trump en torno a Corea del Norte, que realizó pruebas nucleares y de misiles en desafío de las sanciones de Naciones Unidas y de países occidentales. Por tal razón, Estados Unidos advirtió que la política de “paciencia estratégica” hacia Corea del Norte terminó. En esa línea estratégica, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, viajará hoy a Corea del Sur como parte de una gira por Asia que se extenderá por diez días.

 

 

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Lunes, 11 Julio 2016 07:33

Días y siglos de violencia

Martin Luther King, líder del movimiento por los derechos civiles; el actor Harry Belafonte y el cónsul general de Suecia en Nueva York, Tore Tallroth, durante la entrega de apoyo económico para promover dichas garantías. La imagen, de julio de 1966
 
Sabía que nunca más podría alzar mi voz contra la violencia por los oprimidos en los guetos sin primero hablar claramente del más grande proveedor de violencia en el mundo hoy día: mi gobierno.” Martin Luther King Jr., discurso en la iglesia Riverside, 1967.

 

Fue uno de los discursos más peligrosos de la historia de Estados Unidos. En éste el líder del movimiento por los derechos civiles, apasionado apóstol de la lucha no violenta y una de las voces con mayor autoridad moral a escala nacional, vinculó la batalla por la justicia racial con la de la justicia social y económica, y contra las políticas bélicas. Llamó a conquistar "los trillizos de racismo, materialismo y militarismo" de Estados Unidos. (El discurso completo se puede leer en http://kingencyclopedia.stanford.edu/)

 

Lo que sucedió la semana pasada confirmó que aún se espera ese gran cambio.

 

La semana anterior dos hombres afroestadunidenses fueron agregados a la larga lista de víctimas de lo que llaman "exceso de fuerza" de la policía contra minorías en este país y la impunidad general de las autoridades en todos los niveles –temas al centro del movimiento Black Lives Matter. El jueves por la noche un veterano de guerra, afroestadunidense, decidió matar policías blancos en Dallas.

 

El presidente Barack Obama estaba en Varsovia, donde deploró los hechos y, como casi todas las autoridades nacionales, estatales y locales, exhortó a todos a poner fin a la violencia. Su procuradora general, Loretta Lynch, subrayó: "La violencia nunca es la respuesta". Pero Obama no estaba en una reunión de paz, sino en una cumbre de la OTAN, en la que se está evaluando cómo cercar a Rusia militarmente, entre otras cosas. Días antes había ordenado que se postergara al menos un año el retiro de tropas estadunidenses en Afganistán –ya supera a Vietnam como la guerra más larga en la historia del país y justo en la que había servido el soldado que mató a cinco policías en Dallas esta semana. Poco antes la Casa Blanca divulgó el número aproximado (nadie sabe la cuenta real) de víctimas civiles de su estrategia de asesinatos aéreos por drones en varios países.

 

Mientras tanto, aquí en casa, jóvenes afroestadunidenses repiten una y otra vez que están viviendo en una guerra en contra de ellos, cotidianidad definida por la violencia institucional implícita o explícita.

 

Los datos lo comprueban: en el país más encarcelado del mundo, casi 40 por ciento de reos son afroestadunidenses (sólo son 13 por ciento de la población nacional), uno de cada seis han estado en la cárcel sólo desde 2001 y uno de cada tres probablemente acabará en la cárcel. Fuentes: Sentencing Project, NAACP. Dicho sector de la población corre un riesgo 21 veces mayor que los blancos de morir por balazos de policías (ProPublica).

 

La profesora Michelle Alexander, de la Universidad Estatal de Ohio, en su libro The New Jim Crow, reveló que “hay más afroestadunidenses bajo control correccional –en prisión o libertad condicional– que los que estaban esclavizados en 1850, una década antes del inicio del la guerra civil”. Más aún: señaló que Estados Unidos encarcela un porcentaje más grande de su población negra que Sudáfrica en los tiempos del apartheid.

 

Obama y otros insisten en que las cosas están mejor que antes, que esto no es un regreso a los años 60. Pero en las calles dicen y sienten otra cosa. A pesar del hecho histórico de que un afroestadunidense sea el ocupante de la Casa Blanca, que dos procuradores generales de justicia eran y son afroestadunidenses, de que en la cúpula política (y económica) hay mucha más diversidad racial que nunca, en las calles sigue corriendo sangre sólo por el hecho del color de la piel. "Creo que fue simplemente que era negro en un lugar equivocado", comentó la madre de Alton Sterling, muerto cuando ya lo habían tirado al suelo dos policías en Baton Rouge la semana pasada.

 

Que sucedan estas cosas es parte de la experiencia cotidiana, en la que las madres afroestadunidenses están obligadas a advertir a sus hijos una y otra vez que se porten bien, que no hagan nada para provocar a la policía. Después tienen que pasar todos los días con la angustia de que su hijo aparecerá muerto o arrestado. Todos los días.

 

"Ser blanco es ser ciego", acusa Michael Eric Dyson, profesor de Georgetown y reconocido intelectual afroestadunidense, en un artículo del New York Times, en el cual denuncia que, en general, la "América blanca" sencillamente rehúsa escuchar a los afroestadunidenses. Afirma: "Nos sentimos impotentes para hacerles creer que nuestras vidas negras valen, impotentes para evitar que ustedes maten negros frente a sus seres amados". Concluye: "No los podemos odiar, de verdad. La mayoría de nosotros no. Eso es nuestro regalo a ustedes. No los podemos frenar. Esa es nuestra maldición".

 

En esta coyuntura, los ecos de hace más de 150 años siguen resonando también. Frederick Douglass nació durante la esclavitud. Se volvió uno de los líderes más extraordinarios del movimiento antiesclavista y fue invitado en 1852 a hablar en una celebración por el Día de Independencia, el 4 de julio. "¿Qué es, para el esclavo, el 4 de julio de ustedes? Respondo: un día que revela a él, más que cualquier otro día del año, la grave injusticia y crueldad de la cual es víctima constante. Para él, su celebración es una farsa. Sus gritos de libertad e igualdad, una burla hueca; sus oraciones e himnos, sermones y acciones de gracia con sus desfiles religiosos. Un velo delgado para encubrir crímenes que pondrían en desgracia a una nación de salvajes. No hay nación de la tierra culpable de prácticas más ofensivas y sangrientas que el pueblo de Estados Unidos en esta hora".

 

Que en 2016 aún es necesario gritar aquí  "las vidas negras valen" lo dice todo.

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Lunes, 11 Julio 2016 07:06

Reprimen las marchas por el racismo

En muchas ciudades se marchó con el lema “Black Lives Matter” (“Las vidas de los negros importan”).
 
Miles de personas salieron a protestar contra los últimos casos de gatillo fácil en muchas ciudades de EE.UU. La represión fue tan violenta que Obama acortó su viaje a España para intentar apaciguar la situación con una visita a Dallas el martes próximo.

 

Varias ciudades de Estados Unidos vivieron ayer, otra vez, horas de tensión y violencia cuando miles de personas salieron a las calles a protestar contra los últimos casos de gatillo fácil policial contra negros y fueron reprimidos, con un saldo final de alrededor de 250 detenidos y cinco oficiales con heridas leves.


Uno de los momentos más tensos de la noche se vivió en la ciudad de St Paul, en Minnesota, donde cientos de personas marcharon para pedir justicia por la muerte de Philando Castile, el ciudadano negro que murió, sentado en su auto, al lado de su novia y su hija pequeña, acribillado por un policía blanco durante un control de tráfico.


Según la policía, que intentó dispersar la protesta con bombas de humo y gas lacrimógeno durante horas, al menos 100 personas fueron detenidas, la mitad de ellos por bloquear una autopista interestatal.


La muerte de Castile desencadenó una nueva ola de protestas raciales la semana pasada, junto a la de Alton Sterling, un hombre negro al que dos policías blancos dispararon el martes a quemarropa cuando ya lo tenían reducido en el suelo en Baton Rouge, en el estado de Louisiana.


Tanto los oficiales que mataron a Sterling como el que acribilló a Castile fueron suspendidos y las autoridades prometieron una investigación federal a fondo. Sin embargo, las absoluciones de policías acusados de gatillo fácil en los últimos meses despertaron una desconfianza inmediata.


Por eso, Baton Rouge fue escenario, otra vez, de una de las mayores marchas del país, que, nuevamente, terminó con represión policial y un gran número de detenciones.


Según el movimiento Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan), 125 personas fueron detenidas por protestar, entre ellos uno de los líderes más importantes del movimiento, DeRay Mckesson, quien trasmitía en vivo todo lo que sucedía en la calle con su teléfono y a través de las redes sociales.


Las protestas contra la brutalidad y el racismo institucional que una y otra vez exhiben las policías de las ciudades y estados también se multiplicaron en San Antonio, Texas, en Chicago, Nueva York, Washington DC, Atlanta y Miami.


En Dallas, en tanto, la tensión aún se siente en el aire a tres días de la masacre de cinco policías a manos de un ex soldado, que se instaló como un francotirador el jueves pasado y disparó contra las fuerzas de seguridad durante una manifestación convocada por Black Lives Matter.


El sábado una falsa alarma desató un masivo operativo de seguridad alrededor de la sede de la policía local y desalentó cualquier posible protesta callejera. Ayer, el jefe de la Policía de Dallas, David Brown, reforzó el clima de tensión al afirmar en una entrevista de la cadena de noticias CNN que el autor de la matanza del jueves tenía planeado un ataque aún más grande y sangriento para “hacer pagar” a las fuerzas de seguridad su violencia contra minorías como los afroestadounidenses.


Desde España, donde se encuentra en visita oficial, el presidente Obama reivindicó el trabajo de la policía de Dallas y dijo que esa fuerza está intentando mejorar su relación con la comunidad afroestadounidense, “como pide Black Lives Matter”. No obstante, también pidió terminar con los abusos y el racismo.


Horas después, el vocero presidencial, Josh Earnest, informó a través de un comunicado que Obama viajará el próximo martes a la ciudad de Dallas para dar un discurso en homenaje a los cinco policías asesinados el jueves por un joven ex soldado de la guerra de Afganistán.


“El martes, 12 de julio, por invitación del alcalde de Dallas, Mike Rawlings, el presidente viajará a Dallas, Texas, para pronunciar un discurso en un homenaje a las víctimas en el Morton H. Meyerson Symphony Center”, informó Earnest. “En los próximos días habrá más detalles de la visita del presidente a Dallas”, agregó.


En el último año, los asesinatos de ciudadanos negros, en su mayoría desarmados, a manos de policías blancos desataron protestas masivas y, en algunos casos, hasta incidentes y pequeñas batallas campales en el corazón de varias ciudades estadounidenses.


Muertes como éstas no son nuevas en Estados Unidos; sin embargo, desde el asesinato de Michael Brown, un joven negro de Ferguson, Missouri, a manos de policías blancos, en agosto de 2014, las comunidades afroamericanas en el país han decidido responder saliendo a las calles para pedir justicia y cambios reales.


En lo que va del año, 506 ciudadanos murieron por disparos de policías en servicio en Estados Unidos, entre ellos 123 negros, según un relevamiento realizado por el diario The Washington Post.

 

 

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Lunes, 09 Mayo 2016 07:22

Rusia exhibe músculo militar

Un tanque Russian T-14 con las unidades Armata durante el desfile del Día de la Victoria en la Plaza Roja en Moscú de 2015.

Moscú celebra el Día de la Victoria: la rendición de Alemania y el fin de la Segunda Guerra Mundial. Los actos conmemorativos se realizarán en otros 40 países, entre ellos España.

 

La Plaza Roja de la capital rusa será el escenario de un desfile en el que el Kremlin mostrará su poderío armamentístico en medio de la creciente tensión con Occidente.

 

 


MOSCÚ.- Mañana es uno de los días más señalados del calendario ruso. La madrugada del 9 de mayo de 1945, representantes del alto mando de la Wehrmacht firmaban en Berlín el acta de capitulación incondicional de Alemania, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial en Europa. De los 75 millones de muertos que se calcula que tuvo aquel conflicto, unos 27 millones, el mayor número, fueron ciudadanos de la Unión Soviética, cuyas fuerzas armadas fueron decisivas para la derrota nazi.

 

El 9 de mayo se organizan en toda Rusia y en la mayoría de exrepúblicas soviéticas actos en memoria de los combatientes antifascistas y víctimas de lo que aquí se conoce como Gran Guerra Patria. Uno de los más conocidos es el llamado “regimiento inmortal” (bessmertny polk), una marcha en la que los participantes portan retratos de sus familiares fallecidos en el conflicto. La primera marcha se convocó en Tomsk en 2012 ─aunque la idea se remonta al año 2007, cuando el presidente del consejo de veteranos de Tiumén organizó un evento similar─ y según el Ministerio de Exteriores ruso este año se realizará en 40 países, entre ellos España, donde recorrerá las calles de Madrid, Barcelona y San Sebastián. En la marcha también se conmemorará a los republicanos españoles que combatieron en las filas del Ejército Rojo.

 

 

Desfile militar

 

De todos los actos que se organizan con motivo del Día de la Victoria, el más conocido en Occidente es el desfile militar en la Plaza Roja de Moscú. Restablecido en 2008 no sin polémica, en este desfile, además de conmemorarse la contribución soviética a la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial, Rusia exhibe su músculo militar.

 

El desfile del año pasado, cuando se celebró el 70º aniversario del fin de la guerra, estuvo marcado por la controversia, ya que varios jefes de Estado y de gobierno optaron por declinar la invitación del Kremlin y no asistir al acto alegando motivos de agenda. Aunque el plante se pretendía una protesta por las interferencias rusas en el conflicto ucraniano, la decisión fue interpretada por muchos ciudadanos rusos como un gesto de desdén hacia su historia.

 

El desfile de 2016 quizá no sea tan sonado como el de 2015, aunque no será menos interesante, pues se trata del primero tras la operación en Siria de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia, que ha reforzado la condición de potencia militar del país (en la propia base aérea de Hmeymim, en Siria, se organizará un desfile del Día de la Victoria). Según informan los medios rusos, en el desfile en Moscú se presentará la nueva versión del equipo de combate Rátnik y el nuevo caza Sukhoi Su-35S, que acompañarán a los vehículos militares presentados el año pasado: el tanque T-14 Armata, el vehículo de combate de infantería Kurganets-25 y el sistema de artillería autopropulsado Koalitsiya-SV. El diario Komsomólskaya Pravda destaca que éste será el primer año en que participen mujeres soldado de la Universidad Militar del Ministerio de Defensa de la Federación Rusa.

 

 

Tensión con Occidente

 

El contexto internacional en el que se celebrará este desfile sigue siendo tenso, quizá incluso más que el año anterior. El 5 de mayo, la agencia de noticias Interfax informaba que el Ministerio del Interior, en conjunción con los Servicios Federales de Seguridad (FSB), había detenido a una docena de personas con armas y explosivos que planeaba realizar un atentado en Moscú durante los festejos del 9 de mayo. Según el FSB, los detenidos actuaban “con instrucciones de líderes de organizaciones terroristas que operan en Siria y Turquía”, y, aunque no proporcionó más detalles, todo lleva a pensar en un atentado islamista como venganza por la operación rusa en Siria.

 

Por lo demás, la tensión con Occidente no solamente persiste, sino que se ha agravado. El pasado 4 de mayo el Ministerio de Defensa ruso anunciaba la creación de tres divisiones militares, dos de ellas en la frontera occidental del país como respuesta a la presencia ampliada de la OTAN en Europa. Según el ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigú, las divisiones estarán completamente operativas a partir de finales de año.

 

Al otro lado de la frontera, el nuevo comandante de EUCOM ─el mando unificado de las Fuerzas Armadas de EEUU en Europa─ y de la OTAN para Europa, Curtis Scaparrotti, ha manifestado su intención de crear una nueva brigada militar permanente de tropas estadounidenses en Europa ─actualmente hay estacionados unos 65.000 soldados de ese país─; el 29 de abril, la Alianza Atlántica anunciaba la creación de cuatro nuevos batallones ─unos 4.000 soldados─ en Polonia y las repúblicas bálticas.

 

Tal acumulación de fuerzas a ambos lados de la frontera ha incrementado el riesgo de incidentes. Ya a mediados de abril, cazas Sukhoi Su-24 rusos pasaron muy cerca del destructor USS Donald Cook en el mar Báltico. Un oficial de ese buque citado por la BBC describió lo sucedido como un “ataque simulado” y aseguró que la cercanía de los aeroplanos rusos “podría haber causado un accidente”. Además, poco después un helicóptero ruso sobrevoló la zona y supuestamente tomó fotografías del USS Donald Cook. Por su parte, los medios rusos recuerdan que el barco estadounidense, aunque navegaba en aguas internacionales, se encontraba a 70 millas navales de territorio ruso. En EEUU varios senadores han pedido que, de producirse un nuevo incidente, la armada estadounidense pueda abrir fuego en respuesta y derribar los aviones rusos. Varias voces en Europa han alertado de que no existe ningún memorando entre Rusia y la OTAN para gestionar este tipo de incidentes, sólo acuerdos bilaterales entre algunos de sus Estados miembro y Rusia para prevenirlos.

 

El del USS Donald Cook no ha sido el único incidente. Estonia se quejó públicamente el pasado martes de que aviones militares rusos violan con regularidad su espacio aéreo. El ministro de Defensa estonio, Hannes Hanso, calificó de “increíblemente temeraria” la actitud de los aviones rusos que, según él, apagan el transpondedor cuando sobrevuelan el Báltico, lo que podría llevar a una colisión con un avión civil. “Los países normales no hacen algo así”, declaró Hanso, para quien Rusia busca con su comportamiento “provocar”.

 

El incremento de la presencia militar de la OTAN en el Báltico no es nuevo: comenzó el año pasado, cuando Estonia, Letonia y Lituania firmaron contratos multimillonarios con EEUU, Holanda, Noruega, Reino Unido y Polonia para la adquisición de armamento. El 25 de febrero, el ejército estadounidense llevó a cabo un desfile de blindados en Narva, una ciudad estonia con un importante porcentaje de población rusa y que se encuentra a escasos metros de la frontera con la Federación Rusa.

 

 

Clima de guerra fría

 

Este año las repúblicas bálticas y los países de Europa oriental esperan que tras la cumbre de la OTAN en Varsovia el próximo mes de julio se “envíe una señal” a Moscú advirtiéndole de que “el territorio de la Alianza será defendido pase lo que pase”. Esta cumbre coincidirá con los ejercicios militares “Anaconda 2016” en Polonia, en los que participarán más de 25.000 soldados de 24 Estados miembro de la OTAN ─incluyendo España─, además de seis Estados de la llamada Asociación para la Paz. En estas maniobras, según la agencia ucraniana UNIAN, también se pondrán a prueba los sistemas de ciberseguridad y defensa contra lo que se ha denominado “guerra híbrida”.

 

“He visto a la OTAN acercarse cada vez más a la frontera de Rusia por tierra, mar y aire, y todo ello se presenta en EEUU como una provocación de Rusia. Un militar incluso dijo: 'Putin está acercando sus tropas a la OTAN'. Es la OTAN la que se acerca a Rusia, Rusia no se mueve, está donde está”, afirmaba el profesor de la Universidad de Nueva York Stephen Cohen en una reciente entrevista con el programa The John Batchelor Show. Y recordaba algo más: “Si se ve esto a través de los ojos de Rusia, no se ha concentrado una formidable fuerza militar así en sus fronteras desde la invasión alemana en 1941”.

 

 

 

 

@angelferrero

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NAZARET – Funcionarios israelíes han expresado alarma ante una sucesión de medidas del gobierno interino egipcio que temen que puedan indicar una inminente crisis en las relaciones con El Cairo.
La creciente desavenencia se subrayó ayer cuando dirigentes de las facciones rivales palestinas Hamás y Fatah firmaron un pacto de reconciliación en la capital egipcia. El papel secreto de Egipto en la mediación del acuerdo tomó por sorpresa a Israel y a EE.UU.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el acuerdo de “tremendo golpe para la paz y gran victoria para el terrorismo”.

Otros eventos han aumentado las preocupaciones israelíes respecto a sus relaciones con Egipto, incluso señales de que El Cairo espera reanudar sus vínculos con Irán y renegociar un antiguo contrato para suministrar gas natural a Israel.

Aún más preocupante para los funcionarios israelíes son las informaciones sobre los planes de las autoridades egipcias de abrir el cruce hacia Gaza en Rafa, cerrado durante los últimos cuatro años como parte del bloqueo del enclave, respaldado por Occidente, a fin de debilitar a Hamás, el grupo islamista que gobierna la Franja.

Egipto está elaborando detalles para abrir permanentemente la frontera, dijo el domingo un funcionario del ministerio de Exteriores egipcio a la agencia noticiosa Reuters. El resultado sería el fin efectivo del bloqueo.

El mismo día, el ministro de Exteriores de Egipto, Nabil Elaraby, pidió a EE.UU. que reconozca el Estado palestino –refiriéndose a una acción esperada en septiembre por Mahmud Abas, el presidente palestino, para buscar el reconocimiento de Estado de Palestina en las Naciones Unidas.

Israel y EE.UU. han insistido en que los palestinos sólo pueden lograr la condición de Estado mediante negociaciones con Israel. Las conversaciones han estado moribundas desde que Israel se negó en septiembre pasado a renovar un congelamiento parcial de la construcción de asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este.

Según los analistas, el gobierno interino egipcio, bajo presión popular, se está distanciando conscientemente de algunas de las principales políticas de Hosni Mubarak, el presidente egipcio derrocado por un levantamiento popular en frebrero, con respecto a Israel y los palestinos.

Mubarak apoyaba ampliamente la política de bloqueo de Israel y Washington para contener la influencia de Hamás. Egipto recibe más de 1.300 millones de dólares al año de ayuda de EE.UU., una suma que solo es superada por la que recibe Israel.

Pero la opinión popular de Egipto parece volverse contra los estrechos vínculos diplomáticos con Israel.

Un sondeo publicado la semana pasada por Pew Research Centre mostró que un 54% de los egipcios apoya la anulación del tratado de paz de 1979 con Israel, y solo un 36% quiere que se mantenga.

El periódico israelí Yedioth Aharonoth informó esta semana de que los sitios egipcios de los medios sociales han llamado para mañana a una manifestación masiva frente a la embajada israelí para exigir la expulsión del embajador, Yitzhak Levanon.

En comentarios a varios medios noticiosos la semana pasada, altos responsables israelíes anónimos criticaron la nueva línea de política exterior de Egipto. Uno de ellos dijo al Wall Street Journal que las últimas acciones de El Cairo podrían “afectar la seguridad nacional de Israel a un nivel estratégico”.

Otro funcionario anónimo dijo al Jerusalem Post que “la actualización de la relación entre Egipto y Hamás” podría permitir que el movimiento islámico se convirtiera en una “formidable maquinaria militar terrorista”.

Silvan Shalom, viceprimer ministro de Israel, dijo el domingo a la Radio de Israel que Israel debe prepararse para cambios significativos en políticas que permitirían que Irán aumente su influencia en Gaza.

El jefe del estado mayor de Egipto, Sami Hafez Anan, respondió desdeñosamente en su página en Facebook a semejantes declaraciones, diciendo: “Israel no tiene derecho a interferir. Se trata de un asunto egipcio-palestino”.

En una señal de pánico israelí, se informa de que Netanyahu está considerando el envío de su consejero especial, Isaac Molho, a El Cairo para conversaciones con el gobierno interino.

En las últimas semanas, Netanyahu se ha quejado repetidamente ante embajadores europeos y políticos estadounidenses visitantes de lo que considera un nuevo clima más hostil en Egipto.

A fines del pasado mes Elaraby dijo que Egipto está listo para “dar vuelta a la hoja” en las relaciones con Teherán, que se rompieron después de la firma del tratado de paz israelí-egipcio hace más de tres décadas.

Los funcionarios egipcios también han advertido de que el suministro de gas natural a Israel podría interrumpirse. El gasoducto ha sufrido dos ataques en el lado egipcio sólo en la semana pasada, presumiblemente en actos de sabotaje.

Incluso si Egipto sigue enviando gas, es casi seguro que insistirá en un fuerte aumento de precio, después de las informaciones de que Mubarak y otros funcionarios están siendo investigados por acusaciones de corrupción relacionadas con contratos en los que vendieron gas a Israel a precios reducidos.

Yoram Meital, experto en relaciones israelíes-egipcias en la Universidad Ben Gurion en Beersheva, dijo que el cambio de política de Egipto hacia Gaza amenaza con “provocar una severa crisis en las relaciones entre Egipto e Israel” al debilitar la política de Israel de aislar a Hamás.

Con el derrocamiento del autoritario régimen de Mubarak, señaló Meital, el gobierno egipcio se encuentra bajo presión para que tome más en cuenta la opinión local.

“Estamos al comienzo de esta crisis pero aún no hemos llegado allí. Sin embargo, hay sitio para mucho más deterioro en las relaciones en los próximos meses,” dijo.

Los analistas dijeron que El Cairo quiere restaurar su tradicional rol de liderazgo en el mundo árabe y considera que es obstaculizado por sus vínculos con Israel.

Menha Bahoum, portavoz del ministerio de Exteriores egipcio dijo al New York Times la semana pasada: “Estamos abriendo una nueva página. Egipto reanuda su rol del que un día abdicó.”

Esa evaluación es compartida por Hamás y Fatah, que miran ambos a Egipto para obtener ayuda, dijo Menachem Klein, profesor de política en la Universidad Bar Ilan.

Señaló que Abas ha perdido a su principal patrocinador árabe en la persona de Mubarak, y que la base de la dirigencia de Hamás en Siria es precaria en vista de la actual agitación en ese país.

Con crecientes demandas de reconciliación del público palestino, ninguna facción puede permitirse ignorar la marea de cambio que se extiende por el mundo árabe, dijo.

Meital dijo: “Entramos a un nuevo capítulo en la historia de la región y los políticos y el público israelíes no están ni cerca de comprender lo que está ocurriendo”.

Por Jonathan Cook*
CounterPunch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


*Jonathan Cook es escritor y periodista. Vive en Nazaret, Israel. Sus libros más recientes son: “Israel and the Clash of Civilizations: Iraq, Iran and the Plan to Remake the Middle East” (Pluto Press) y “Disappearing Palestine: Israel’s Experiments in Human Despair” (Zed Books). Su página en Internet es: www.jkcook.net. 
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El Gobierno chino suspendió este viernes sus intercambios militares con Estados Unidos en respuesta al plan de Washington de vender armas a Taiwán, informó la agencia oficial de noticias china Xinhua. Esta intención "perjudica las relaciones" entre las dos potencias, segura China, y la califica de "amenaza a la seguridad nacional".

"Este plan perjudicará definitivamente los lazos entre China y EEUU, tendrá un impacto muy negativo en los intercambios y la cooperación entre los dos países, y acarreará consecuencias a las que ninguna de las partes desea hacer frente", dijo el viceministro de Asuntos Exteriores, He Yafei, a través de la página web del Ministerio.

Además, el viceministro, que presentó una protesta formal ante el embajador estadounidense en China, Jon Huntsman, instó a EEUU a "reconocer plenamente la gravedad del asunto, revocar su decisión y dejar de vender armas a Taiwán".

El Gobierno de EEUU manifestó ayer al Congreso su intención de venderle armas a Taipei por un valor de más de 6.000 millones de dólares, incluidos helicópteros Black Hawk y baterías de misiles Patriot, pese a las protestas de China.

EEUU pretende vender a Taiwán 60 helicópteros Black Hawk, por un valor total de 3.100 millones de dólares, 114 misiles Patriot, por 2.810 millones, y aparatos de control conocido como Multifunctional Information Distribution Systems, por 340 millones.

Completan el paquete dos buques Osprey para desminado, por 105 millones de dólares, y 12 misiles Harpoon, por 37 millones.

Tensiones con bagaje

Washington, primera potencia económica, y China, tercera, mantienen desde hace 30 años una relación agridulce basada en la confrontación política por asuntos como los derechos humanos, el Tíbet, Taiwán y su defensa, y en la interdependencia económica.

Las tensiones entre las dos potencias ya se habían incrementado este mes, después de que Google amenazase con cerrar sus operaciones en China tras sufrir un ciberataque proveniente del país asiático, y de que Washington saliese en defensa de la compañía.

Además, el próximo encuentro entre el presidente estadounidense, Barack Obama, y el Dalai Lama (líder espiritual tibetano), una reunión a la que el régimen comunista se opone firmemente, dificulta todavía más las relaciones bilaterales.

Taiwán, en el punto de mira

Pero Taiwán es uno de los mayores motivos de conflicto entre EEUU y China, ya que Pekín considera a la isla parte de su soberanía (a pesar de estar autogobernada desde 1949) y exige a Washington que cese su apoyo militar.

El acercamiento económico y social a China, iniciado con la toma de posesión del presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, en mayo de 2008, ha fomentado la normalización en los lazos económicos y de transporte, y una relajación en la lucha diplomática, pero no ha borrado del todo la disputa política.

El presidente taiwanés, artífice de la actual distensión con China, considera que la isla necesita una defensa creíble ante las diferencias políticas con Pekín, su creciente poderío militar y su negativa a renunciar al uso de las armas contra Taiwán.

"La venta contribuye a que Taiwán se sienta más segura y confiada en sus intercambios con China e impulsa el desarrollo de los lazos entre las dos partes del estrecho de Formosa", dijo hoy Ma, en unas declaraciones recogidas por la agencia oficialista CNA.

La aprobación de la venta de armas ha reforzado la confianza taiwanesa en el apoyo estadounidense y fomenta la paz en el estrecho de Formosa, que ya ha registrado avances, dijo, por su parte, el Ministerio de Defensa isleño en un comunicado.

Por otro lado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán calificó la decisión del Gobierno de Obama como "una reafirmación de sus obligaciones con Taiwán bajo el Acta de Relaciones de Taiwán" y una muestra del buen estado de los lazos bilaterales.

Washington rompió vínculos diplomáticos con Taiwán en 1979 para establecerlos con China. Sin embargo, mantuvo con Taipei el Acta de Relaciones con Taiwán, mediante la cual se comprometió a reforzar las defensas de la isla, de la cual es el principal abastecedor de armas.

La venta de armas se efectuará si el Congreso estadounidense no expresa oposición en un plazo de 30 días.

PUBLICO.ES / EFE -

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Caracas, 30 de julio. Venezuela acusó hoy a las autoridades de Colombia de obrar con “hipocresía” y “aniquilar” los esfuerzos emprendidos para construir una relación bilateral positiva, haciendo uso de una “política guerrerista” que pone en peligro la paz regional al lanzar una “grosera campaña” que pretende implicar a Caracas en una supuesta entrega de armas a guerrilleros colombianos.

En este contexto, el presidente venezolano, Hugo Chávez, y su par brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, discutieron por teléfono el acuerdo militar entre Bogotá y Washington para colocar tres bases militares en Colombia. Además, Chile expresó preocupación por el tema de las bases militares, al tiempo que España y Brasil anunciaron por separado que pedirán explicaciones al presidente estadunidense Barack Obama.

La cancillería venezolana expresó su “indignación” por las acusaciones de Bogotá, de que incautó tres lanzacohetes adquiridos en 1988 por Venezuela a una empresa sueca y que estaban en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Ratificó su rechazo a “esta grosera campaña” y advirtió que “cada agresión del gobierno colombiano será respondida con medidas muy firmes”.

En un comunicado, difundido dos días después de que el presidente Chávez anunció que congelaba las relaciones con Colombia y retiraba a su embajador en Bogotá, resaltó que las acusaciones del vecino país “son la ilustración de la hipocresía con la cual actúan las autoridades colombianas cuando se trata de justificar la locura guerrerista que desarrollan”.

Apuntó que con esta actitud el gobierno colombiano “quiere justificar la instalación en su territorio de hasta cinco bases militares de la principal potencia bélica mundial”, refiriéndose al acuerdo que actualmente negocian Bogotá y Washington para el uso controlado de bases colombianas por parte de Estados Unidos para “el combate al narcotráfico y contra el terrorismo”.

“El gobierno colombiano no explica cómo circulan en su territorio miles de armas en manos de grupos irregulares, sino que exige cínicamente al de Venezuela explicar el origen de tres de ellas”, de acuerdo con el texto, considerando que Bogotá culpa a otros países de su guerra interna, particularmente a sus vecinos “gobernados por fuerzas de izquierda”.
Venezuela pidió al gobierno colombiano que “exija a Estados Unidos o a Israel” una explicación sobre cómo armas fabricadas en esos países están en manos de la guerrilla colombiana.

La declaración subrayó que “si la oligarquía colombiana, ante su fracaso histórico de construir un país viable, ha tomado la deshonrosa decisión de entregarlo en comodato a Estados Unidos, debe asumirla con claridad frente al pueblo de Colombia antes que escudarse detrás de pretextos absurdos”.

“Apelando a gobiernos y pueblos de la región a “detener esta política belicista que pretende convertir a Sudamérica en un área de violencia”, el comunicado de la cancillería venezolana concluyó que “la Colombia de hoy, ocupada militarmente y regentada por una elite belicista, se ha constituido en un peligro latente para la región entera”.

A su vez, el ministro venezolano de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, informó que su país revisará los acuerdos de suministro de gasolina a Colombia y extremará la seguridad para impedir el contrabando de combustible hacia el país vecino.

Por lo demás, la Cancillería confirmó una conversación telefónica en que Chávez comentó a Lula “acerca del peligro y la amenaza que representa el intento de colocar bases estadunidenses en Colombia”. El canciller brasileño, Celso Amorim, pidió ayer a Colombia “transparencia” sobre el acuerdo militar que negocia con Washington.

A su vez, Amorim y su colega español Miguel Ángel Moratinos anunciaron en Brasilia que pedirán explicaciones a Estados Unidos sobre la nueva apertura de bases militares en América Latina, y alertaron contra una militarización en la zona.

Lula y la mandataria chilena, Michelle Bachelet, pidieron este jueves que sea convocado el Consejo Sudamericano de Defensa para el próximo 10 de agosto en Quito, cuando está prevista una reunión de la Unión de Naciones Sudamericanas, para debatir la instalación de bases militares en Colombia ya que hay “inquietud” entre algunos países.

En otro orden, el gobierno colombiano decomisó este jueves casi una tonelada de explosivos a las FARC, informó el ejército.

Afp, Dpa y Reuters
 

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