Domingo, 05 Julio 2020 06:27

La nueva fase de anexión israelí

La nueva fase de anexión israelí

Regresemos a Balfour. No se trata de si Israel se anexará Cisjordania más adelante este mes, o cuánto o cuánto más de ella. Se trata de la promesa original británica de 1917 –o el pecado original, si uno es árabe– y lo que expresaba en palabras. Porque, después de la verborrea acerca de la "simpatía" británica y las "aspiraciones" sionistas, la única oración de la Declaración Balfour sostenía que el gabinete en Londres veía "con ojos favorables el establecimiento en Palestina de una patria nacional para el pueblo judío". Y las palabras más importantes de esta oración eran "nacional" y "en Palestina". Podemos olvidar las tonterías sobre proteger los derechos de las "comunidades no judías existentes en Palestina", porque no teníamos la menor intención de hacer nada por el estilo. Por eso –y bien harían los lectores en echar una ojeada a ese malévolo documento– Alfred Balfour prefirió evitar identificar a esas misteriosas "comunidades no judías" como árabes, musulmanas o cristianas.

Así pues, primero veamos lo de "nacional", adjetivo de "nación", que en lenguaje actual significa un Estado. Al menos es lo que hemos tenido que aceptar, porque, si Balfour sólo quiso decir "nación" en el sentido de comunidad colectiva –es decir, un "pueblo"–, ¿por qué usaría las palabras "pueblo judío" después de haber expresado apoyo a una patria "nacional" para él? Pero la segunda expresión, de igual importancia, es "en Palestina". Porque Balfour –que, en efecto, significa el gabinete de guerra británico de 1917 en pleno– no especificó a qué parte de "Palestina" se refería cuando escribió sobre la "patria" judía.

¿Fue a la sección que se convirtió en Israel más de 30 años después? ¿O una porción mayor? ¿O todo lo que en 1920 se volvió el mandato británico sobre Palestina, es decir, lo que hoy es Israel, Cisjordania y la ciudad de Jerusalén (y Gaza, que por el momento, y por obvias razones, es otra historia). Incluso se podría alegar que la "Palestina" a la que Balfour se refirió en 1917 incluía Transjordania: lo que hoy se conoce como el reino de Jordania, en el otro lado del río Jordán, más adelante sustraído a Palestina por los británicos.

Entonces, cuando Benjamin Netanyahu les dijo hace dos meses a los israelíes que la extensión de la soberanía de Israel hacia Cisjordania sería "otro glorioso capítulo en la historia del sionismo", su predecesor sionista, Chaim Weizmann –quien tuvo extensa participación en la redacción y semántica de la Declaración Balfour– sin duda habría afirmado que ese objetivo ya se había alcanzado.

¿Acaso los británicos no habían hablado de "Palestina" sin hacer la menor delimitación geográfica de la "patria nacional" que los judíos establecerían dentro del futuro mandato? En otras palabras, en 1917 los judíos bien pudieron haber creído que los británicos les ofrecían una "Palestina" mucho más grande –de hecho, toda Palestina– de la que al final se puso en el camino de Israel en 1948. En esos días, por supuesto, "Cisjordania" no existía en la nomenclatura de judíos o árabes.

Las "comunidades no judías" (los árabes cristianos y musulmanes) en Palestina –a quienes Balfour no ofreció una "patria nacional"– vivían en todo ese territorio. Sin embargo –y esta es la expresión estremecedora de la declaración–, no se mencionaba que esos pueblos vivieran allí. Meramente "existían" allí (como en "los derechos de las comunidades no judías existentes en Palestina"). Eran una mayoría de los pobladores de Palestina, pero en definitiva no eran definidos según su identidad, sino según la identidad de quienes crearían su "patria" allí. Eran "no judíos".

Todo esto se remonta, desde luego, a las fronteras. Si los británicos creyeron que habían prometido –o si los judíos pensaban que les habían prometido– toda Palestina, entonces, ¿qué tonterías son estas acerca de una "anexión"? ¿Acaso los sionistas han olvidado el objetivo original de la Declaración Balfour? Así pues, ahora viene la verdadera amenaza a la noción misma de la "anexión".

Porque, si en efecto declara la soberanía israelí sobre el resto del antiguo mandato británico, ¿qué ha sido Cisjordania desde que fue ocupada por Israel en la guerra árabe-israelí de 1967? Esa conquista territorial –en un conflicto que los árabes empezaron– convirtió a Israel en potencia ocupante, con todas las obligaciones que entonces deben recaer sobre ella. Pero el argumento de Israel, todo este tiempo, fue y es que es un territorio "en disputa" –a menos que sea anexado, supongo–, puesto que no era un "territorio soberano" de nadie que pudiera ser "ocupado" cuando los israelíes se adentraron en Cisjordania hace 53 años. Por consiguiente, la noción misma de una "Palestina" árabe, de acuerdo con los israelíes, no existe porque no tiene todos los atributos de un Estado. Hagamos a un lado por el momento la aceptación de Naciones Unidas de su calidad de Estado: es la definición de esa calidad la que ha sido el fundamento de la negativa israelí a aceptar la existencia de una Palestina árabe.

Aquí volvemos a la ironía final de todo el proyecto colonial israelí en Cisjordania. Porque, si la lastimera versión de "Palestina" que tiene el presidente Abbas –Gaza y Cisjordania– carece de los atributos vitales de un Estado, tampoco Israel los tiene. En efecto, ¿qué país de la Tierra es incapaz de decir a su propio pueblo –ya no digamos al resto del mundo– dónde está su frontera este? ¿Corre por el centro de Jerusalén? ¿Alrededor del este de Jerusalén? ¿Alrededor del borde de los mayores desarrollos coloniales de Cisjordania, construidos, como siempre nos lo recordamos, casi por completo sobre la tierra de otro pueblo (los árabes)? ¿Irá a ser esta la nueva "frontera este" de Israel, sobre la que Netanyahu ha estado amenazando a los palestinos –alentado por Donald Trump y Jared Kushner– en meses recientes?

Pero si esta "anexión" se dará ahora en etapas –puede consumir un asentamiento aquí, un "puesto ilegal" en otra parte (fenómeno este último que es una de las excusas más risibles de Israel para engullir tierra ajena) –, de todos modos no define la ubicación de la frontera este israelí. La nueva anexión de Netanyahu, si va a ser poco a poco, tamaño salami, bocado a bocado, solo será otra frontera temporal, una frontera desangelada esperando la creación de una demarcación "soberana" más, que también será provisional.

En otras palabras, si Israel quiere una frontera este, tendrá que decir al mundo dónde va a estar la frontera final. Entonces tendrá todos los atributos de un Estado. Y no puede hacerlo –y Netanyahu no puede– porque de inmediato cobraría existencia el Estado de apartheid que los críticos de Israel afirman que es. En el momento en que Israel nos diga que toda la línea del río Jordán (no solo la parte norte) es la frontera de Israel, entonces los árabes de Cisjordania estarían viviendo sin derechos o votos dentro del Gran Israel.

Es interesante en qué terminos se han expresado en las semanas pasadas las objeciones a los planes de Netanyahu, si vamos a tomarlos en serio, así como consideramos lunático al gobierno de Trump. La Unión Europea ha resaltado la ilegalidad de tal despojo de tierra. Boris Johnson –quien ha elogiado y condenado la Declaración Balfour en el curso de pocos años, dependiendo de si buscaba nuevos acuerdos comerciales con Israel– ahora ha dicho en su artículo en un diario israelí que está "inmensamente orgulloso de la contribución británica al nacimiento de Israel en la Declaración Balfour de 1917".

Sin embargo, salvo dos tibias referencias a la "justicia" –tanto para israelíes como para palestinos, claro–, toda su tesis se basa en la idea de que las propuestas de anexión "fallarán en el objetivo de asegurar las fronteras israelíes (sic) y serán contrarias a los intereses israelíes a largo plazo". Sería, escribió, "una violación al derecho internacional". Y sería un regalo a los antisemitas ("esos que quieren perpetuar las viejas consejas acerca de Israel").

Sin embargo, ni una sola vez señala Johnson que la razón principal de oponerse a la anexión de Cisjordania es que es incorrecta e inmoral, un acto criminal de robo masivo de tierras que dejará a todo un pueblo –o a las "comunidades no judías", como hubiera dicho Balfour– sin los hogares y la tierra que en derecho les pertenece. Esta –que no es ninguna minucia de legislación internacional– es la razón principal por la que millones de personas en todo el mundo están atónitas ante la determinación israelí de adueñarse de ese territorio.

Y hasta que las potencias occidentales "civilizadas" impidan que Israel cometa esa inmoralidad –esa crueldad–, Netanyahu puede soplar y resoplar acerca de la anexión para contento de su corazón, e incluso poner la nueva, pero temporal alambrada fronteriza israelí sin sentir el menor temor.

Así pues, en vez de ponderar por qué Netanyahu y Gantz podrían estar divididos con respecto a su proyecto colonial –o cuánto temen una victoria de Joe Biden y, por tanto, tienen que empujar hacia delante, o cuánto temen una derrota de Trump y por tanto tienen que poner en suspenso sus nuevos planes coloniales, o qué contramedidas puede imponer la Unión Europea a la economía israelí, o qué tanto preocupa a Johnson su seguridad–, recordemos que todo esto se refiere a la existencia de Israel como Estado.

Para tener un Estado, debe tener fronteras. Pero sostener su reclamo de una frontera que abarque toda Cisjordania socava la moralidad sobre la cual existirá el Estado que vaya a crearse al final, con todos los atributos necesarios. Ese es el meollo del asunto. Quizá lo demostremos cuando los periodistas, comentaristas y analistas gastemos tanto tiempo en reportar y examinar los cargos de presunta corrupción contra Netanyahu –que él niega– como lo hacemos con respecto al crimen masivo e inminente de robar para siempre la tierra y propiedad de otro pueblo.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya

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Una mujer vestida con un hiyab toma fotografías este jueves frente el Museo de Santa Sofía en Estambul. EFE/Sedat Suna

Después de un siglo de absentismo en Oriente Próximo, Turquía vuelve a la región para defender sus intereses vitales. El presidente Erdogan se enfrenta a un aislamiento creciente de las potencias regionales y occidentales a causa del islamismo moderado que practica, lo que le obliga a intervenir en conflictos que hasta ahora los turcos ignoraban.

 

A fines de junio el diario francés Le Figaro se alarmaba al dar cuenta de la creciente influencia de Turquía en el Mediterráneo oriental, destacando la preocupación que esta circunstancia suscita en numerosos países de la región, desde Grecia a Egipto y desde Arabia Saudí a Israel, así como entre ciertas potencias occidentales, incluida Francia, cuyos planes para la zona son bien distintos a los de Ankara.

Naturalmente, los intereses de París y Turquía en Libia están alejados. Los franceses quieren un norte de África estable y apartado de cualquier forma de islamismo, por moderado que sea, mientras que los turcos aspiran a que los gobiernos acojan con afecto el islamismo moderado o que lo representen directamente, por supuesto garantizando la estabilidad.

Desde la desaparición del califato en el siglo XX, y desde que perdió sus posesiones en Oriente Próximo a manos de las potencias europeas en la Primera Guerra Mundial, Ankara había desarrollado una política modesta y nada agresiva en la región, una política sin aspiraciones trascendentes. Sin embargo, en los últimos años el presidente Recep Tayyip Erdogan ha puesto fin a un siglo de absentismo por motivos estratégicos.

Desde París el presidente Emmanuel Macron ha lanzado una campaña internacional para desacreditar a Erdogan, campaña que gira especialmente entorno al acuerdo marítimo que Ankara firmó en noviembre de 2019 con el gobierno de Trípoli reconocido internacionalmente. París asegura que ese acuerdo "suscita los miedos de una escalada regional a la luz de un creciente riesgo de conflicto".

Los franceses sostienen que con el acuerdo marítimo, Turquía podría impedir que se construyera el gasoducto que planea Israel para exportar gas a Europa. Los libaneses dicen que una parte de ese gas está en yacimientos situados dentro de su zona marítima, aunque lógicamente no están capacitados para defenderse de lo que califican de robo por parte del estado judío.

Además, las aguas de Chipre son también ricas en gas, lo que suscita una disputa entre Chipre y Grecia por un lado, y Turquía, que ocupa el norte de Chipre desde los años setenta, por otro lado. Los israelíes no han entrado abiertamente en el conflicto, aunque es evidente que no se quedan al margen y hacen que otros países, incluidos Chipre y Grecia, defiendan sus intereses.Turquía es un tema central en los medios de comunicación hebreos. Israel, que es con gran diferencia la potencia dominante en Oriente Próximo y la que dicta las políticas de sus aliados, es la enemiga número uno de Ankara y mueve activamente unas fichas que incluyen los Emiratos Árabes Unidos (EUA), Arabia Saudí y Egipto por este orden. Los ataques de los medios hebreos contra Turquía están a la orden del día y son muy numerosos.

Los medios hebreos no solo se hacen eco de los conflictos internacionales de la región. Alegan que Turquía es un país que no garantiza la libertad religiosa y que está destinando millones de dólares a organizaciones benéficas palestinas con el fin de manipular a los palestinos según sus intereses. Para más inri, decía la semana pasada The Jerusalem Post, los turcos destinan dinero a la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, donde un creciente número de israelíes quiere establecer el Tercer Templo en cuanto se presente la oportunidad.

Desde el momento en que Turquía, Francia y Grecia son miembros de la OTAN, parece difícil imaginar un escenario de guerra, pero bien podría ser que se registren incidentes como el que ocurrió en las aguas libias en junio entre los ejércitos de Francia y Turquía, donde Turquía se llevó el gato al agua a costa de Francia, una ofensa que Macron no ha digerido.

El ministro de Defensa griego, Nikolaos Panigiotopoulos, dijo hace pocas fechas que su país "está listo para un conflicto militar con Turquía". Atenas ha denunciado que los turcos están perforando en busca de gas y petróleo en dos decenas de lugares que los griegos consideran que están dentro de su jurisdicción, y hace pocos días barcos militares de los dos países registraron un incidente.

Con este complejo panorama es difícil definir las ambiciones de Erdogan. Por un lado es evidente que los países de Oriente Próximo y Europa están a disgusto con su islamismo y no quieren que llegue a otros lugares. Por otro lado, es obvio que a causa de ello, Turquía está siendo aislada por las potencias dominantes, una situación que a Erdogan no le queda más remedio que corregir buscando aliados a cualquier coste.

Las relaciones entre Erdogan y Washington han experimentado altibajos en los cuatro años de mandato del presidente Donald Trump. En el libro publicado en junio por el exconsejero para la seguridad nacional de Trump, John Bolton en más de una ocasión indica que Trump ha estado dando su apoyo a Erdogan, lo que por ejemplo justificaría la presencia turca en Libia.

Esta situación quizá cambiará si Trump pierde las elecciones de noviembre como indican las encuestas. Esto le crearía un serio problema a Erdogan, máxime si Francia consigue arrastrar al resto de la Unión Europea contra Turquía. La política exterior europea con respecto a Oriente Próximo no puede estar más equivocada. No solo no hay una voz unificada sino que cada país va a su bola sin tener en cuenta los intereses del continente en su conjunto, una circunstancia que aporta más inestabilidad a la región.

JERUSALÉN

05/07/2020 08:49

EUGENIO GARCÍA GASCÓN

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Las niñas y los niños no deben seguir siendo un botín de guerra

El caso de la violación sexual de una menor indígena por parte de un grupo de soldados del ejército colombiano, ha desatado un hecho mediático, que de algún modo sirve para visibilizar una horrorosa práctica que lamentablemente es histórica en Colombia.

La primera reacción como seres humanos es de indignación; no hay derecho que después de firmada la paz, sigan ocurriendo actos tan atroces y viles, como la violación de los niños por parte de los actores armados, pero aun lo más grave por parte de miembros de las fuerzas del orden que constitucionalmente están para defender la honra bienes de todos los ciudadanos de este país; más aún la de los niños y niñas que gozan de especial protección tal como lo contempla nuestra carta magna “. Las reacciones de los diferentes sectores de la sociedad reflejan cuan lejos estamos de superar los escollos para que la paz sea una realidad sobre todo en los territorios rurales y apartados de nuestro país.

Algunos y más algunas se apresuraron a poner en duda lo que lo que ya era una verdad reconocida y abogaron más por la defensa de los victimarios que por la victima e incluso dejando entrever que la menor se “expuso” porque se devolvió a buscar unos soldados amigos”. Posiciones lamentablemente no extrañas y propias de esta cultura patriarcal y machista que sospecha siempre de las víctimas, más si los victimarios tienen algún tipo de poder social, económico o como en este caso estatal, agregando así un hecho más de revictimización y violencia hacia los más vulnerables.

No fue más alentadora la respuesta de la justicia, que en manos de la Fiscalía y en tiempo récord, sospechoso para el abogado de las víctimas, porque según él hay otros implicados de rango más alto, se decidió imputar un delito menos grave, pero que en la misma línea insinúa el presunto consentimiento por parte de la victima configurando así una revictimización. El presidente de la republica expresó su dolor, por ser miembros del ejercito quienes cometieron este acto y promovio el linchamiento mediático, manifestando que habría que aplicarles la recién aprobada cadena perpetua para violadores, que aún no ha sido revisada por la corte constitucional y que ya muchos proveen la declarara inconstitucional y por tanto no se puede aplicar, ¡será que el señor presidente ignora esto?. Y en cuanto a revisar los procedimientos de las fuerzas armadas en los territorios indígenas, guardo silencio.

La respuesta generalizada ha apuntado al castigo drástico e implacable para los victimarios, obviamente que lo debe haber la sanción penal correspondiente, pero lo que no puede pasar es que se cierre un oscuro capítulo más aceleradamente, individualizando lo actos de unas personas “desadaptadas” como ha sucedido en anteriores ocasiones, hasta que tengamos noticias del próximo caso de impacto mediático y así concentrarnos en los síntomas y no en las causas estructurales que subyacen a estas deleznables prácticas.

Lo primero que hay que recordar es que este hecho está lejos de ser un caso aislado y se circunscribe en el contexto del conflicto endémico, que aunque se firmó un acuerdo de paz, aún no superamos plenamente y al contrario ha venido alentándose nuevamente desde diferentes sectores políticos, sociales e institucionales y desde el partido de gobierno que prometió hacer trizas el acuerdo y en el discurso inaugural solicitó el inmediato cambio de la cúpula militar que se había comprometido con el proceso; así como de nuevas y antiguas estructuras violentas y criminales de todo tipo que han venido copando territorios que antes de la firma del acuerdo controlaban las guerrillas de las Farc. Hoy estamos viendo con asombro y desesperanza los resultados de estas nuevas políticas.

Oxfan ONG Holandesa, en una investigación cuyo informe   denominó “Que dejen de cazar a los niñas y los niños” saquen mi cuerpo de la guerra”(2) reveló que entre los años 2008 y 2012 fueron víctimas de violencia sexual 48, 950 niñas y niños. Cada día según el informe fueron abusados 27 niñas y niños con una tasa más alta de niñas, por parte de los diferentes actores armados en el contexto del conflicto colombiano.

Estos ataques no son furtivos, en que un individuo solitario asalta a una menor y la viola, aquí se configura todo un componente más complejo y perverso que indica una lógica de guerra, en que el botín son los niños y niñas, usados para satisfacer a los vencedores. Las niñas vienen siendo secuestradas por varios días y sometidas a toda clase de vejámenes, hasta que se cansan sus victimarios o ellas logran huir, como ha ocurrido últimamente. Se llevan a cabo en zonas aún de conflicto, en las que sus poblaciones han sufrido históricamente los rigores del abandono del estado y por lo tanto son vulnerables. Ante la imposibilidad de defenderse o denunciar los casos, terminan por naturalizar estas violencias como parte de un sino trágico de la vida de los niños y las niñas. Se establece una relación de poder frente a las víctimas y a la población, en este caso por parte de personal que representa una parte de la institucionalidad, uniformados y armados por supuesto. Son prácticas que han venido siendo sistemáticas a lo largo del conflicto originadas en la degradación de la guerra prolongada y que continúan perpetuándose en lo que se ha llamado el pos-conflicto.

Si bien posterior a la firma de los acuerdos los casos se han venido reduciendo, todavía continúan siendo un grave problema que debería movilizarnos como sociedad. Por supuesto que no todos los abusos sexuales de los niños y las niñas responden a las lógicas del conflicto; pero debe ser un deber del estado velar porque en lo que concierne a sus agentes se apliquen los protocolos existentes para la prevención de este delito al interior de las fuerzas armadas. Este es lo mínimo que debe hacerse y que debemos vehementemente exigir para ir reduciendo hasta eliminar por completo delitos tan atroces como los que estamos conociendo. Esto pasa también por desactivar los discursos patriarcales, guerreristas y violentos que hacen parte del lenguaje cotidiano. Por ejemplo afirmaciones como “son las niñas las que buscan los soldados” o esto es un acto de una manada de desadaptados, hijos de familias desestructuradas”, o son actos de “manzanas podridas” es seguir ignorando, minimizando y desconociendo las causas estructurales que han rodeado estos hechos lo que suponen una forma más de violencia.

Revisión de la doctrina militar en torno al respeto de los derechos humanos de la población civil y en la percepción de que la población es cómplice o aliada de los grupos al margen de la ley y por lo tanto asumidos como enemigos.

Implica igualmente demandar que se cumplan los acuerdos de paz firmados en la Habana, que constituyen una carta de navegación que ataca los factores incursos del abandono histórico de estas comunidades. Que se  avance en el dialogo que está pendiente con otros grupos armados y que exista una decisión política y militar en el combate de las bandas criminales.

Que el estado haga presencia en las antiguas zonas de conflicto que dejaron las Farc, con educación, salud, saneamiento básico y desarrollo de procesos productivos integrales, como alternativa a los cultivos ilícitas que son factor de violencia.

La violencia sexual en los niños y niñas es un acto profundamente doloroso que deja huellas emocionales a corto y largo plazo que han sido ampliamente detalladas por los especialistas en el corto plazo: estrés postraumático, temor, ansiedad, trastornos del sueño, odio por su propio cuerpo, culpa, pobre autoestima, comportamientos autodestructivos y autoagresivos y conductas suicidas entre otros. A largo plazo: dificultades en las relaciones afectivas y sexuales, desconfianza hacia los hombres en el caso de las mujeres, pesadillas, escenas intrusivas, culpa, vergüenza, depresión crónica, consumo de sustancias psicoactivas, e intentos de suicidio. Por tanto requiere atención y acompañamiento especializado, con los que no cuentan generalmente las víctimas que a más de soportar el sufrimiento derivado del crimen, tienen que soportar la desidia de los entes encargados de la protección. La erradicación de estas formas de violencia requiere de acciones integrales y no de reducirlos meramente a respuestas facilistas, punitivas, populistas, que apuntan más a aliviar consciencias y pasar rápidamente la página.

Por Fabio Curtidor Argüello, profesor investigador Universidad Monserrate, Bogotá.

Docente Secretaría de Educación del Distrito, Bogotá.

Exdirector Aldea Bogotá; Aldeas Infantiles SOS Colombia.

(2) Hurtado, I. (2014). ¡Que dejen de cazar a las niñas y los niños! Informe sobre violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes en el conflicto armado en Colombia. Bogotá: Alen. Recuperado de: https://www.coljuristas.org/centro_de_documentacion/documento.php?id_doc=393

 

 

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¿Por qué América Latina es el epicentro de la pandemia?

Entre los países con mayor cantidad de infectados por el Covid-19, hay cuatro latinoamericanos: Brasil (segundo), Perú (séptimo), Chile (octavo) y México (décimo). Chile tiene el triste récord de contagiados por habitante (15 mil cada millón), seguido por Perú (8 mil 500), muy por encima de Estados Unidos, España e Italia.

México es una de las naciones del mundo que menos exámenes hacen por habitante (apenas 4 mil 300), siendo el más rezagado de la región con mayor población. Chile hace 15 veces más tests por habitante y Bolivia 20 veces más.

En la semana que finalizó el 28 de junio, los cuatro primeros países del mundo en fallecidos por millón de habitantes son latinoamericanos: Chile con 48, México con 31, Perú con 28 y Brasil con 26 (https://bit.ly/3dSSnWg). En Bolivia y Colombia la tasa de contagiados crece de forma permanente.

A medida que se conocen nuevos datos, la indignación crece. En Sao Paulo, la diferencia en el porcentaje de muertos por el Covid-19 entre los barrios ricos y los pobres es alarmante. En Bela Vista, región central, mueren 20 personas por cada 100 mil habitantes; en Brás, barrio pobre del centro, fallecen 87 por cada 100 mil habitantes (https://bit.ly/2VyBFoK).

Encuentro tres razones básicas para comprender por qué América Latina es hoy el centro global de la pandemia, situación que está lejos de disminuir.

La primera es la desigualdad, que carga en sus ancas, como compañeras de viaje, la corrupción, el desmantelamiento de los servicios sanitarios y la pobreza estructural de la mitad de la población.

Mientras la OMS recomienda ocho camas de hospital por cada mil habitantes (en Brasil es de 2.2), en algunos municipios de la Baixada Fluminense (estado de Río de Janeiro), como Seropédica e Itaguaí, hay apenas 0.3 a 0.8 camas por cada mil habitantes (https://bit.ly/2V8XITa).

En Perú, 70 por ciento de la población trabaja en el sector informal. Algunos mercados, como La Victoria, en Lima, presentaban en mayo 86 por ciento contagiados (https://bit.ly/3ggo3q7).

En Chile, donde los de arriba violan la cuarentena como y cuando quieren, incluyendo al presidente, en los barrios "altos", como Las Condes y Providencia, 90 por ciento de los hogares tiene acceso a Internet. En Cerro Navia, La Pintana y Lo Espejo no alcanza ni a 30 por ciento, afectando las posibilidades de educación a distancia.

Un excelente artículo en El Desconcierto, titulado "No conocen su país", destaca que "75 por ciento de los ingresos de los chilenos se destina a pagar deudas y que 82 por ciento de los mayores de 18 años es deudor moroso" (https://bit.ly/3eCWGpw). Dos millones de personas tienen serios problemas para acceder al agua potable y en muchos hogares conviven cuatro generaciones bajo un mismo techo.

El segundo problema es la violencia, que ha desestructurado nuestras sociedades y convertido a los estados-nación en espectadores cómplices del neoliberalismo. El "monopolio de la violencia legítima", que se atribuye a los estados, es una broma macabra, cuando ya no hay diferencias entre mafias y estados.

Cada masacre es testigo de la complicidad de los cuerpos armados, como acaba de suceder en San Mateo del Mar y en cada una de las matanzas que se suceden, cada semana, contra poblaciones originarias y negras de nuestro continente.

Aunque algunos se hagan los distraídos, sabemos que la violencia forma parte de la acumulación por despojo/cuarta guerra mundial, que es la seña de identidad del capitalismo en este periodo de turbulencias y tormentas. Dicho de otro modo: la violencia es sistémica, para acumular riquezas y contener a los pueblos. No es una desviación del sistema, es su núcleo duro, lo que le permite existir.

La tercera causa se deriva de las anteriores: gobiernos erráticos, incapaces no sólo de contener la pandemia –algo que podría entenderse dadas las tremendas condiciones estructurales que heredaron– sino de aceptar sus fracasos, con un mínimo de humildad. Hay gobernantes que "mueven" la aguja del pico de la pandemia cuando las cuentas no les cuadran. No sólo en México.

La pandemia muestra tanto la crisis de la gobernabilidad, como las consecuencias de tres décadas de neoliberalismo sobre las instituciones y contra los pueblos. Los gobiernos no gobiernan, apenas acompañan servilmente los proyectos del capital y del imperio de Trump.

Como a esta pandemia sucederán otras, algunas ya anunciadas (como una peste porcina en ciernes) y otras inevitables (como las ambientales que presagian los incendios forestales, las plagas de langosta y la sucesión de sequías e inundaciones), es tiempo de reflexionar y tomar precauciones.

¿Quién va a defender a los pueblos cuando los gobiernos decretan el encierro masivo, mientras el extractivismo (minería, monocultivos y grandes obras) sigue destruyendo y asesinando? O nos organizamos o estaremos condenados a ser hojas en la tormenta sistémica.

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Una jueza ordena que la brigada de EE UU desplegada en Colombia suspenda sus actividades

El presidente Iván Duque debe remitir al Senado toda la información sobre los militares extranjeros que asesoran al Ejército en operaciones antinarcóticos

 

El presidente de Colombia, Iván Duque, debió haber pedido autorización al Congreso para la llegada de una brigada estadounidense que se encuentra desde el mes pasado en el país brindando asesoría el Ejército en operaciones antinarcóticos. Así por lo menos lo determinó una jueza del departamento de Cundinamarca, en el centro del país, al ordenar que los militares extranjeros suspendan sus actividades y el mandatario remita al Senado de la República, en un plazo de 48 horas, “toda la información y antecedentes relacionados con el ingreso, llegada y permanencia” de la brigada en cuestión.

El Senado podrá ejercer así su función de control político, señala el fallo de la magistrada Bertha Lucy Ceballos, del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, ante una acción interpuesta por un grupo de congresistas de diversos partidos. Los demandantes, que consideraban vulnerado su derecho a la participación política, incluyen a Iván Cepeda, del Polo Democrático; Antonio Sanguino, de la Alianza Verde; el izquierdista Gustavo Petro, rival de Duque en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, o varios miembros del partido FARC, con representación en el legislativo por cuenta del acuerdo de paz. “Me complace enormemente que la justicia en Colombia restaure nuestros derechos y nuestra soberanía”, celebró Cepeda. “Esperamos que el Congreso esté a la altura, y que niegue esa presencia invasora y hostil en nuestro territorio”, añadió.

En un escueto pronunciamiento, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, manifestó que el Gobierno es respetuoso de los fallos judiciales y de la independencia de poderes, y “en consecuencia se dará cumplimiento a la orden judicial”. Anunció, sin embargo, que impugnarán la decisión, ya que consideran que la presencia estadounidense en actividades de asesoría, capacitación y entrenamiento “no requiere el permiso del Senado de la República”.

A finales de mayo, la embajada de Estados Unidos y el Ministerio de Defensa informaron de la llegada a Colombia de una brigada norteamericana de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB, por sus siglas en inglés), “para ayudar a Colombia en su lucha contra narcóticos”. De acuerdo con la embajada, el despliegue de esa unidad especializada, que comenzó a principios de junio, se extendería por varios meses. “La misión de SFAB en Colombia es una oportunidad de mostrar nuestro compromiso mutuo contra el narcotráfico y el apoyo a la paz regional, el respeto de la soberanía y a la promesa duradera de defender los ideales y valores compartidos”, declaró en su momento el almirante Craig Faller, comandante en jefe del Comando Sur de los Estados Unidos.

Desde el anuncio, la llegada de las uniformados activó recelos y suspicacias. Acrecentadas además por la estrategia de la Casa Blanca de intensificar la presión contra el régimen de Nicolás Maduro en la vecina Venezuela. Varios congresistas se quejaron de no haber sido informados, y el presidente del Consejo de Estado, Álvaro Namen, recordó que el tránsito de tropas extranjeras por el territorio nacional, de acuerdo con la Constitución, exige la intervención de diversas autoridades. El Ejecutivo defendió que el papel de los militares estadounidenses se enmarcaba en la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, y por tanto no equivalía al tránsito de tropas ni a una brigada de combate.

Colombia es el principal productor de cocaína en el mundo. Después de haber alcanzado máximos históricos de 171.000 hectáreas, los narcocultivos comienzan a mostrar una tendencia a la baja en el Gobierno Duque, marcado por un regreso al prohibicionismo. La superficie total destinada a la hoja de coca, materia prima de la cocaína, pasó de 169.000 a 154.000 hectáreas al cierre del año pasado, de acuerdo con el informe anual del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos de Naciones Unidas (SIMCI).

Por Santiago Torrado

Bogotá - 02 jul 2020 - 21:24 COT

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Viernes, 03 Julio 2020 06:09

Así pudo acabar Israel con Palestina

Así pudo acabar Israel con Palestina

Israel mantiene su política de limpieza étnica, negándose a permitir el retorno de los palestinos a su tierra, en un 78% ocupada.

 

Pasan justo cien años desde que los vencedores de la Primera Guerra Mundial, reunidos en San Remo (Italia), planearan expulsar a los judíos europeos de sus tierras natales, enviándoles- ¡por su propio bien!- a Palestina, ocupada por Gran Bretaña tras la desintegración del Imperio Otomano. Se les prometió un estado propio en aquellas tierras ajenas, donde los dos pueblos semitas, los árabes y los judíos de Oriente Próximo, vivirían en paz.

Dos décadas después, tres hechos paralelos acelerarían este proceso:

1) El mundo conocería el horror de los crímenes fascistas contra los marxistas, anarquistas, eslavos, judíos, gitanos, personas con discapacidad y homosexuales, entre otros colectivos considerados "subhumanos"; lo curioso es que dicha barbarie justificase el plan de los países imperialistas ganadores de la Segunda Guerra Mundial de vaciar Europa de los judíos enviándolos a Oriente Próximo, mientras protegían a las fuerzas y personalidades fascistas (como Franco), siendo después sus aliados naturales en la lucha contra el socialismo.

2) Se consolidaría el movimiento anticolonial de liberación de los pueblos cuyos resultados inmediatos acabarían sentando un novedoso precedente en la estrategia del dominio de las potencias:

- En Asia central, antes de verse obligada a reconocer la independencia de la India, los británicos rompen al gigante asiático y sacan de sus entrañas un nuevo Estado cliente llamado República Islámica de Pakistán.
- En Oriente Próximo, y con el respaldo de la ONU, se funda la república judía de Israel.

Estos son dos casos únicos de cómo gestar un Estado sobre un fundamento religioso, que no étnico. Así, los británicos junto con los franceses (en el Líbano) siembran en estas vastas regiones regímenes de extrema derecha religiosa como retén al contundente avance de las fuerzas de izquierda nacionales y la Unión Soviética. La llegada de EEUU al escenario sólo intensificará la dinámica de esta ley de la jungla.

3) El calvario palestino que hoy entra en una nueva fase con el llamado Acuerdo del Siglo, diseñado por Trump-Netanyahu (Trumpyahu), empezó entonces con el proceso de Nakba La Catástrofe, que tuvo lugar entre 1947 y 1949, cuando el 80% de la población palestina, alrededor de 850.000 personas, fueron expulsadas de sus hogares y su tierra, primero por las bandas armadas sionistas y, luego, tras la fundación del Estado israelí en 1948, por el ejército de los ocupantes.

A pesar de la resolución 194 de la ONU de 1948 y la 3.236 de 1974 sobre una solución definitiva al conflicto y "los derechos de los refugiados palestinos al regreso y a la restitución", Israel mantiene su política de limpieza étnica, negándose a permitir el retorno de los palestinos a su tierra, en un 78% ocupada. A los pocos que podrán permanecer en sus casas se les llamará árabes israelíes.

La Guerra de 1967: el segundo asalto

A partir de los años cincuenta, el recién nacido nacionalismo árabe se une a las fuerzas de izquierda y la Unión Soviética para contrarrestar el avance de EEUU e Israel en Oriente Próximo. Los intentos del panarabismo de construir una confederación árabe fracasan: son excluyentes, están basados en la alianza supremacista de una "etnia", la árabe, contra otras, y aunque se llamen "socialismo árabe", está encabezado por hombres militares-burgueses.

El 5 de junio de 1967, la aviación israelí ataca de forma "preventiva" al Egipto de Jamal Abdel Nasser, dando inicio a la Guerra de Junio o de los Seis Días entre Israel (respaldado por el Occidente y también las monarquías árabes) y una coalición de los ejércitos de Egipto, Jordania, Siria y Palestina. Los judíos ocupan el Sinaí egipcio, el Golán sirio, y el Jerusalén Este, la Cisjordania y la Gaza, o sea, la totalidad de Palestina. La URSS lanza un ultimátum al presidente de EEUU Lyndon B. Johnson: si en unas horas no saca de Siria las tropas israelíes que marchaban hacia Damasco, les lanzaría un ataque militar en defensa de su aliado. Johnson acepta y Moscú corta sus relaciones diplomáticas con Tel Aviv, a pesar de que la URSS es el primer país en reconocer el Estado israelí.

El resultado de esta guerra es una contundente derrota del nacionalismo árabe, pero también es el nacimiento del "nacionalismo palestino", liderado por Yaser Arafat, y de la «palestinización» de la lucha contra el colonialismo israelí, respaldada por las fuerzas progresistas del mundo. Se organizó la resistencia en los campos de refugiados palestinos levantados en el Líbano, Jordania y Siria, desde los partidos políticos, asociaciones, sindicatos y comités locales. Este fue el momento más glorioso de la lucha palestina.

1987: tiene lugar la primera Intifada: el enfrentamiento de un pueblo desarmado que lucha por su supervivencia utilizando piedras contras los artefactos más mortíferos utilizados por el régimen israelí. Mueren 3.162 palestinos y 127 israelíes, mientras el mundo, de nuevo, mira para otro lado.

1991: fin de la URSS: desaparece el principal amigo de los palestinos. EEUU empieza a convertir en escombros a los estados árabes rivales de Israel. La Guerra del Golfo Pérsico contra Iraq el mismo año es la pedagogía del terror del Nuevo Orden Mundial. El apoyo de Arafat a Sadam Husein es su sentencia de muerte. Miles de palestinos emigrantes son expulsados con sus familias de las petromonarquías que financiaron aquella maldita guerra. 

1993: Arafat firmará los Acuerdos de Oslo, que entrega más territorios fértiles palestinos a los israelíes, donde se instalarán decenas de miles de colonos judíos.Durante estos años, Israel, además de matar a decenas de miles de palestinos (incluidos niños), los encarcela, tortura, demuele sus viviendas, arranca millones de sus árboles frutales, se apodera de sus recursos naturales (agua y gas del Mediterráneo), los encierra en una inmensa cárcel de la que ni el presidente Mahmud Abbas puede salir sin el permiso de Tel Aviv, les corta el agua, la luz, los alimentos y medicinas, como si se tratase de un experimento con humanos.

El "Acuerdo del siglo": la "Solución Final"

Si EEUU tiene al menos 14 motivos para defender a Israel de forma incondicional, Donald Trump ha tenido dos para presentar en enero del 2020 una propuesta redactada por su yerno Jared Kushner y Netanyahu a la que llama Plan Estadounidense de Paz y Prosperidad, y que marca la tercera partición de las tierras palestinas:

Necesita: 1) el apoyo financiero del lobby israelí para su reelección en noviembre del 2020 y el voto de los fundamentalistas evangélicos, y 2) una victoria en su política exterior, tras sus fracasos con Irán, Venezuela, Corea del Norte China y Rusia.

El acuerdo, que se firmó entre EEUU e Israel -que no entre Israel y los palestinos-, estipula:

- El fin de un Estado palestino.
- Aunque la cartografía final no ha sido revelada y la anexión podrá llevarse a cabo por fases, se extiende la soberanía israelí sobre el 33 % de Cisjordania, que incluye el Valle del Jordán (sus tierras fértiles y sus recursos hídricos), donde habitan unas 56.000 personas, y los más de 235 asentamientos ilegales israelíes. Los barrios palestinos estarán rodeados de colonos y sin conexión territorial ni contacto con el mundo exterior. Los palestinos podrán "vivir", hasta la próxima anexión, en el 15% de su tierra natal. El plan hará irreversible el control actual de Israel sobre Cisjordania.

 - Los palestinos que viven en las áreas anexionadas no recibirán la ciudadanía israelí y seguirán viviendo bajo el sistema de Apartheid.

- Los palestinos, si rechazan esta oferta, serán castigados severamente, y para demostrarles que esta amenaza va muy en serio, Trump ha cortado la financiación a la Autoridad Palestina y a todas las instituciones internacionales de ayuda al pueblo palestino. Además, Israel puede retirar la ciudadanía a los palestinos que viven en Israel.

Objetivos de Israel

El primero es ir avanzando hacia la creación el Gran Israel. Los líderes israelíes son conscientes de que sus bombas nucleares no son suficientes para convertir su país en la potencia hegemónica de la región, en un diminuto territorio con 9 millones de habitantes, sin agua, tierra ni petróleo. Justamente todos estos elementos están en los países vecinos: se quedarán así con las tierras palestinas, el agua siria, el gas palestino y el petróleo iraquí.

Lanzó su plan de anexión para el 1 de julio de 2020 (fecha de la nominación de Trump como candidato a la presidencia por la Convención Republicana para las elecciones de noviembre), mientras el mundo estaba preocupado por el coronavirus, "lavándose las manos".

Netanyahu, que iba a ser juzgado por corrupción, en una maniobra parecida a un golpe de Estado en el mes de abril, se mantuvo en el poder como primer ministro: anunció la emergencia nacional por posible muerte de decenas de miles de israelíes, pretexto para formar un gobierno de emergencia con poderes especiales: ¡El 4 de mayo anunció la victoria contra la covid-19 y un número de fallecidos de menos de 250 personas! El 1 de julio iba a ser su gran día: se anexionaría grandes parcelas de Judea y Samaria (Cisjordania) y el Valle del Jordán a Israel. Pero Netanyahu ya ha entrado en la historia por ser el fundador de un Gran Israel: ha conseguido que EEUU traslade su embajada a Jerusalén y reconozca el dominio de este país sobre los Altos del Golán sirios ocupados. Ahora, tiene prisa para el último paso: teme que Trump no sea reelegido.

Salvo reducidos sectores de la sociedad israelí, entre ellos el Partido Comunista, el resto se cree con el derecho "divino" a quedarse con la tierra ajena y tratar a la nación palestina como Utermunch ("subhumanos"), como llamaban los alemanes supremacistas a los no arios. Si hay discrepancia sobre este tema, ésta gira en torno a cómo eliminar a los palestinos: de una vez o de forma discreta y escalonada. De hecho, algunos colonos se oponen al plan porque no lo consideran suficiente: no quieren ver a los palestinos ni de lejos.

¿Qué "Comunidad Internacional"?

Israel goza del mismo estatus de excepcionalidad-impunidad que EEUU: le han llovido críticas desde los cuatro costados del planeta por su plan de anexión ilegal, que es una violación flagrante del derecho internacional, pero nadie se ha atrevido a imponerle unas medidas disuasorias o corrosivas a dicho régimen. Gran Bretaña "no apoyará" la anexión (¡hasta que se normalice!) y Francia, Bélgica, Luxemburgo e Irlanda proponen medidas económicas punitivas en respuesta, pero hasta hoy no las han puesto en práctica.

Joe Biden "presionará" a Israel para salvarle de sí mismo, y 149 líderes judíos estadounidenses y 11 congresistas también le han aconsejado a Netanyahu desistir. Han propuesto lo mismo decenas de ex altos cargos militares, del Mossad, Shin Bet y miembros de Comandancia para la Seguridad de Israel (CEI). China está "profundamente preocupada" y Rusia se opone, mientras el Vaticano advierte de sus consecuencias.

Jordania muestra su enfado pero, al igual que el resto de los regímenes árabes, su dependencia militar y económica de EEUU le atan de manos y pies para "hacer algo". El plan Trumpyahu es una violación clara de la Carta de las Naciones Unidas y de los Convenios de Ginebra, que prohíben la adquisición del territorio por la guerra o por la fuerza.

Es hora de que los palestinos tejan lazos con las fuerzas progresistas de Oriente Próximo, y el resto del mundo, en vez de apoyarse en sus regímenes reaccionarios: Palestina necesita un Lenin. Quizás no sea tarde para plantear un cambio de estrategia: formar un movimiento popular de unidad nacional en torno a un programa político de liberación, y una diplomacia ofensiva en busca de apoyo real y efectivo (que no simbólico) de los trabajadores del mundo.

Por Nazanin Armanian

 02/07/2020 22:23

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La ONU pide una tregua mundial por la pandemia

Después de más de tres meses de negociaciones, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas alcanzó hoy un acuerdo y aprobó una resolución que apoya el pedido del secretario general António Guterres de una tregua mundial durante la pandemia.

Hasta ahora, la división entre Estados Unidos y China -enfrentados por la gestión y los orígenes de la pandemia- había hecho imposible la aprobación del texto, que finalmente salió adelante gracias a una nueva versión de compromiso impulsada en los últimos días.

La resolución fue aprobada por unanimidad y reclama un “cese de las hostilidades general e inmediato” en todos los conflictos que figuran en la agenda del Consejo de Seguridad y llama a las partes a facilitar una tregua humanitaria de al menos 90 días para que todas las personas puedan protegerse y tratarse en medio de la pandemia.

El texto, sin embargo, deja claro que la tregua no se aplica a las operaciones militares contra grupos considerados terroristas por los miembros del Consejo de Seguridad, como el Estado Islámico, Al Qaeda o el Frente al Nusra, una antigua filial de Al Qaeda en Siria.

Hace más de una semana, una amplia mayoría de los Estados miembros de la ONU aprobaron una resolución similar en la Asamblea General, el órgano deliberativo de Naciones Unidas que, a diferencia del Consejo de Seguridad, incluye a todos los países miembro, aunque sus decisiones no son vinculantes.

En una declaración conjunta, los 170 firmantes -entre los que además de naciones también se encontraban organizaciones de la sociedad civil y el Papa Francisco- apoyaron el mensaje de paz de Guterres y pidieron al mundo entero que concentre sus esfuerzos en la “lucha común” contra la pandemia de la Covid-19 en vez de continuar con conflictos armados que agravan las condiciones sanitarias.

El llamado a una tregua mundial está dirigido a la guerra en Siria, en Yemen, en Libia y conflictos de intensividad más baja e intermitentes en África, Asia, Medio Oriente y América Latina, con Colombia.

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Netanyahu refuerza su política de hechos consumados con la anexión israelí de parte de Palestina

El primer ministro israelí ha anunciado que el país comenzará a extender su soberanía a partes de Cisjordania a partir de julio

 

La anexión de buena parte de Cisjordania, sea de un solo trago o por fases, no es el primer paso ni tampoco será el último. Son muchos los que Israel ha dado en esta dirección en los últimos 72 años.

A fuerza de insistir en el empeño, no solo parece haber perdido la sensibilidad para darse cuenta de ello, sino que también ha acostumbrado a los demás a aceptar como normal lo que no lo es. Porque violar directamente el derecho internacional y resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU –sea en relación con la capitalidad de Jerusalén, los Altos del Golán sirios, el castigo colectivo a la población ocupada o los asentamientos– no es lo normal.

Cabría pensar que a Israel le ocurre lo mismo que a Gregorio Samsa en la Metamorfosis de Kafka. Tras lo que inicialmente su familia recibe como una monstruosidad –su súbita conversión en algo parecido a un insecto– pronto da paso a una nueva normalidad que, a la postre, resulta mortal para él mismo. En este sentido, la comunidad internacional ha terminado anestesiada ante una secuencia imparable de violaciones israelíes que por mera acumulación se han convertido en "normales".

Israel ha denominado 'plan de paz' a lo que para los palestinos tan solo es el certificado de defunción de su sueño político y como resultado de una persistente (y consentida) estrategia de hechos consumados, ha logrado inclinar (¿irreversiblemente?) la balanza a su favor. Todo esto, con el salvoconducto concedido por Donald Trump para que Benjamin Netanyahu pueda proseguir su huida hacia adelante.

Una huida que ha acabado con la justicia pisándole los talones. Su estrategia deja una larga ristra de perdedores. Pierden, en primer lugar, los palestinos que sueñan con un Estado propio, tras haber renunciado en 1947 a aceptar el 44% de la Palestina histórica que les concedía el Plan de Partición (a pesar de ser el 70% de la población). En 1993 no les quedó más remedio que acepar quedarse reducidos al 26% del territorio y, ahora, el plan de Netanyahu es restar otro 30% de la menguada Cisjordania a partir del 1 de julio. El primer ministro israelí asegura que no se trata de una anexión, aunque implica aplicar la soberanía de Israel a partes de Cisjordania que contienen asentamientos y al Valle del Jordán.

A eso hay que añadir que no se ha escuchado la voz de los palestinos durante el proceso que ha llevado hasta aquí, que la anexión remata la discontinuidad física y que el control marítimo, aéreo y fronterizo del 'bantustán' palestino remanente estará en manos israelíes. Solo los que sueñan despiertos encuentran algún resquicio de esperanza política en el futuro. Y, por el camino, la decisión de Netanyahu se lleva definitivamente por delante a la depauperada Autoridad Palestina, con un Mahmud Abbas agotado y sin crédito alguno para pedir moderación a una población que hace tiempo le ha vuelto la espalda.

Pierden también los israelíes porque lo que se avecina no puede tampoco ser la ansiada paz, con el reconocimiento dentro de fronteras seguras por parte de sus vecinos (solo Egipto y Jordania lo han hecho) y con la normalización de relaciones. Nadie duda de la superioridad de fuerza de Tel Aviv, pero tras seis guerras y dos intifadas, nadie puede dudar tampoco de que no hay solución militar al conflicto.

Tratar de imponerse de este modo –sabiendo que Benny Gantz no se atreverá a romper la coalición porque es consciente de que, electoralmente, está en rumbo de caída sin freno– alimenta las opciones violentas tanto de los desesperados que ven arruinados sus proyectos de vida como de los grupos que, en ambos lados, siguen apostando por el "cuanto peor, mejor".

Igualmente, salen muy mal parados los Estados árabes, no solo sumisos ante los fuertes, sino también fragmentados entre sí y visiblemente acomodados a los dictados de Washington y Tel Aviv, lo que difícilmente va a encontrar eco positivo entre sus propias poblaciones. Y lo mismo cabe decir de la Unión Europea, que no ha logrado adoptar una línea de acción común por las diferencias internas entre sus miembros. El bloque comunitario sigue buscando en el diccionario palabras que expresen descontento y rechazo, pero se cuida de que no transmitan ninguna voluntad de pasar a los hechos y de que no hieran la sensibilidad de los gobernantes israelíes.

Estados Unidos, por su parte, dilapida así los últimos vestigios de credibilidad y de liderazgo que le quedan en la calle árabe, con un Donald Trump convertido en el valedor principal de Netanyahu. Trump sigue sin querer entender que, de ese modo, daña los intereses de su propio país, al tiempo que Washington pierde lustre inevitablemente como líder mundial, al bendecir una violación del derecho internacional. Y, en definitiva, pierde toda la comunidad internacional porque nunca es buena noticia que la ONU muestre su impotencia y que no se cumpla el derecho internacional.

A corto plazo, el único ganador es Netanyahu, pero son muchos los responsables de consentir su comportamiento.

Por Jesús A. Núñez

30/06/2020 - 21:22h

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Domingo, 28 Junio 2020 07:38

La sico-segmentación maniquea de EU

La elección en Estados Unidos podría agudizar aún más la confrontación entre los partidos políticos. En la imagen, apoyo a Joe Biden en New Hampshire.Foto Ap

Se discute si la revuelta de 40 ciudades en EU es una revolución cultural, un levantamiento de masas, una guerra racista o una guerra civil, en medio de su proto-balcanización (https://bit.ly/2BEXPyz).

A mi juicio, se trata de la “segunda guerra civil (https://bit.ly/31kzM2z)”, que engloba los anteriores componentes citados y desnuda al mediodía lo que parece su irreversible sico-segmentación maniquea, como postula persuasivamente el británico Alastair Crooke (AC), quien fue espía del MI6 y luego asesor principal del español Javier Solana, quien fuera el encargado de las relaciones exteriores de la Unión Europea.

Hoy, AC despacha en Beirut, centro importante del espionaje británico medio-oriental, desde su muy solvente portal Conflicts Forum.

Según AC, "el balance de fuerzas a nivel doméstico es tal que ningún partido puede, como deseara, forzar la sumisión del otro a su cosmogonía, ninguno puede prevalecer en forma decisiva" cuando "ni siquiera la elección de noviembre arreglará las cosas en una forma final" y, al contrario, "podría agudizar aún más la confrontación".

Formula dos vectores para tal escisión: 1. No existen más “hechos ( facts)”, sino que se han convertido en una "ideología que ha separado a dos campos irreconciliables", y 2. No existe ninguna "autoridad o fuente" para validar un “hecho ( fact)” cuando lo que prevalece es la "emocionalidad síquica (filósofo escocés Alasdair Macintyre dixit)". ¡Se extinguieron, cuando no mataron, a los árbitros en EU!

AC cita al historiador Michael Vlahos (MV), quien define el momento como una “nueva guerra civil (https://bit.ly/31iVGDc)” y aduce que “EU se ha dividido en dos diferentes naciones y se ha separado en dos sectas religiosas ( sic) incompatibles”: 1. El partido en el poder, que visualiza la identidad nacional arraigada en "una Era dorada temprana que preserva la propiedad, el comercio y la libertad", de tónica protestante calvinista, y 2. Una visión progresista del futuro, de tono apocalíptico, que vislumbra la perfección y la pureza por delante.

MV concluye que "en la definición del bien (sic) y el mal (sic), no existe lugar para un compromiso".

AC extrapola las "dos imágenes síquicas en conflicto a la geopolítica global", cuando "los estadunidenses se agitan fácilmente y se exasperan con las nociones de que China o Rusia pueden acuñar el vacío".

A juicio de AC, en Israel –país consubstancialmente supremacista/racista/Apartheid/paria, donde urge también un "Palestinian Lives Matter (PLM: Las Vidas de los Palestinos Importan)"– "se encuentran aterrados (sic) por el discurso liberal de BLM (Las Vidas de los Afro Importan), por la lucha venidera contra el racismo y la opresión".

Asiste la razón a AC si vislumbramos los resultados electorales de las primarias del Partido Demócrata en Nueva York –conglomerado urbano más importante de israelíes en el mundo y sede de Wall Street– donde la "ola insurgente" apoyó al afro Jamal Bowman –gran defensor de los derechos palestinos (https://bit.ly/3dwW4R6)–, respaldado por la reluciente estrella ascendente Alexandria Ocasio-Cortez, desbancó al legislador israelí-estadunidense Eliot L. Engel –zelote del irredentismo de Israel que preside el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara– quien representó a su distrito Bronx/Westchester County durante más de 30 años (https://nyti.ms/3g2Mp6C), lo cual repite el éxito de 2008 de los rebeldes del ala "izquierda" del Partido Demócrata: aliada al judío-progresista "socialista" Bernie Sanders, quien ha sido dos veces defraudado por el establishment del antidemocrático Partido Demócrata.

A mi juicio, se trata de un clásico epifenómeno de las transiciones que denotan la mentalidad maniquea del tercer siglo a. C., cuando una de las partes se autoarroga el derecho inmanente de la verdad absoluta y divina que exige la extinción de su contraparte y no da pie para los compromisos de colores diferentes al blanco y al negro. Así, el "otro", quien fuere, es linchado con todo un diluvio de epítetos peyorativos gracias a la ayuda de quien controle mejor los multimedia.

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Sábado, 27 Junio 2020 08:16

México, en tiempos del COVID 19.

México, en tiempos del COVID 19.

"En este país, llamado también 'República Mexicana', las pasadas elecciones federales consiguieron ocultar la realidad… por un instante: la crisis económica, la descomposición social (con su larga cauda de feminicidios), y la consolidación (a pesar de los supuestos “golpes mortales” al narco) de los Estados paralelos (o imbricados con el Nacional) del llamado “crimen organizado”. Aunque por poco tiempo, los asesinatos, secuestros y desapariciones de mujeres de todas las edades, pasaron a segundo plano. Lo mismo con la carestía y el desempleo. Pero, apagándose ya el entusiasmo por el resultado electoral, la realidad vuelve a decir 'aquí estoy, falta mi voto… y mi guadaña'".

                                                           Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", 21 de agosto de 2018.                                                                    

 

            Con su aguda y penetrante clarividencia, el 16 de marzo de 2020, el EZLN emitió un Comunicado importante, en el que planteaba claramente su postura frente a la epidemia mundial del COVID 19. Allí, al mismo tiempo que criticaba las torpes, frívolas y poco serias posturas, tanto de los 'malos gobiernos' como de toda la clase política de México sin excepción alguna, frente a esta emergencia, el neozapatismo anunciaba también el cierre de todos sus Caracoles en el Estado de Chiapas, así como una serie de medidas encaminadas a hacerle frente a esta nueva y complicada situación[1]. Cierre de los Caracoles y medidas de higiene especiales en todas sus comunidades, que hicieron que el neozapatismo mexicano haya sido el primer actor social y político que dentro de todo México tomó la medida inteligente del autoconfinamiento social, antes de que los periodistas o los intelectuales empezaran a hablar en serio de este problema, o de que los científicos, los médicos y los epidemiólogos comenzarán a explicarnos la magnitud y el enorme riesgo de esta pandemia mundial, y también antes de que cerraran sus puertas la Universidad Nacional Autónoma de México, las escuelas primarias y secundarias, las oficinas gubernamentales, algunos parques y jardines, los comercios, las tiendas, los negocios y algunas empresas, además de los hoteles, los cines, los restaurantes, los salones de reunión y de baile, y todos los demás lugares públicos en general.

            Gran clarividencia del neozapatismo sobre la real dimensión de esta pandemia mundial, que hizo que la misma fuese calificada por ellos, desde esa fecha del 16 de marzo de 2020, como una "amenaza real, comprobada científicamente, para la vida humana", y como un "peligro que amenaza la vida humana", sin distinción alguna de sexo, raza, nacionalidad, religión, lengua, condición social, etc. En cambio, todavía una semana después, el 22 de marzo, López Obrador minimizaba displicentemente el problema diciendo que no había que entrar en situación de pánico, que apenas estábamos en la fase 1, y que había que seguir la vida normal, y continuar visitando restaurantes y fondas igual que antes[2]. Dos posturas claramente contrapuestas frente a la pandemia, que en los últimos tres meses transcurridos han demostrado que la sabia y prudente postura neozapatista era la que se imponía asumir frente a esta excepcional emergencia mundial. Y también, el hecho de que al no haber tomado en serio el problema, el actual gobierno lopezobradorista es directamente responsable de la aún desconocida pero sin duda enorme magnitud de los estragos causados por el COVID 19 en México.

            Porque más allá de las mentiras del gobierno de Andrés Manuel López Obrador sobre las cifras reales de contagios y de decesos provocados por el nuevo coronavirus, las que adolecen de un enorme y ahora ya confeso subregistro[3], no cabe duda de que esta pandemia actual constituye claramente una verdadera catástrofe general dentro de la historia de la nación mexicana, tantas veces agredida y engañada por sus gobernantes, y también por los poderosos y las clases dominantes que habitan en ella.

            Catástrofe económica, social, política y cultural para toda la sociedad mexicana, derivada del COVID 19, que se agrava y acrecienta en virtud del hecho de que se inscribe dentro de una situación previa de crisis también global del capitalismo mexicano, e incluso del capitalismo mundial, crisis que se arrastra desde hace ya varias décadas. Por eso, el neozapatismo ha señalado que "se viene una crisis económica mundial", y que ésta será o es ya el contexto adverso dentro del cual el gobierno mexicano se ve y se verá obligado a actuar dentro de los años inmediatos por venir. Y esto es algo que no depende y que no podría haber sido cambiado por ninguno de los que fueron candidatos de las elecciones de 2018 en México, pues se trata de un contexto planetario que también se hace presente, con sus peculiaridades respectivas, dentro de todos los países del orbe, y entre ellos, naturalmente, también en México. Por eso, los compañeros afirmaron sabiamente hace algunos meses que: "Cualquiera que hubiera quedado (Meade, Anaya, el Bronco o Miss Xerox), se hubiera tenido que enfrentar a ese “entorno mundial adverso” (así dicen los ThinkTanks del gran capital), y salir derrotado y buscando culpables. Y todos hubieran hecho y estarían haciendo lo que hace el gobierno actual: mentir y maquillar"[4].

            Crisis económica e incluso crisis global mundial, que en el caso mexicano y durante los dieciocho meses de gobierno de López Obrador, se ha estado acercando cada vez más peligrosamente al punto crítico del verdadero colapso económico, acompasado además de un creciente y cada vez más extendido descontento social general. Pues el obligado telón de fondo de los graves impactos del nuevo coronavirus en México, es precisamente el del país mal gobernado desde hace un año y medio por el torpe y pretencioso gobierno lopezobradorista, el que más allá de su vacía y rimbombante retórica de representar un supuesto cambio histórico fundamental, una profunda 'Cuarta Transformación', se ha mostrado en los hechos, en su gran mayoría, como 'más de lo mismo', es decir, como una lineal continuación de las políticas económicas neoliberales, de la creciente polarización y desigualdad social, junto al crecimiento explosivo de la violencia social descontrolada y múltiple, del indetenible proceso de degradación de toda la clase política mexicana, sin excepción alguna, y del abandono e indiferencia generales frente a cualquier posible expresión o desarrollo de la cultura nacional. Por eso, los compañeros neozapatistas han afirmado de manera concisa y lapidaria: "Y repetimos lo que antes señalamos: allá arriba son lo mismo... y son los mismos. Y la realidad les quita el maquillaje con el que quieren simular un cambio"[5].

            Pues tal y como lo ha planteado reiteradamente el neozapatismo, no avanzamos demasiado si pensamos que basta con cambiar a una persona, por ejemplo López Obrador, o a un Partido en el poder, por ejemplo Morena, para cambiar realmente las cosas, cuando de lo que se trata es de cambiar el sistema social capitalista en escala nacional y también mundial. Por eso, luego del nombramiento de López Obrador, los neozapatistas insistieron nuevamente en que no se trata de cambiar a un capataz malo, Peña Nieto, por uno supuestamente menos malo, Obrador, sino de conquistar realmente la libertad, derrotando al verdadero dueño de la finca, al capitalismo nacional y mundial, y suprimiendo a todos los finqueros, los capataces, los mayordomos y los caporales de los distintos países, departamentos o Estados, y municipios de todo el planeta.[6]

            Porque ahora, un año y medio después de su llegada al poder, es ya claro que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que pretendió presentarse en el mundo como un 'nuevo eslabón' de la serie de gobiernos 'progresistas' que protagonizaron, en gran parte de América Latina, el supuesto 'giro a la izquierda' desplegado en las primeras dos décadas del siglo XXI, nuevo eslabón que frente a las derrotas en Brasil, Argentina, Ecuador y Bolivia, vendría otra vez a relanzar un posible nuevo 'ciclo progresista', aliado con el también recientemente electo gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner en Argentina[7], ahora ese gobierno lopezobradorista ha terminado por mostrar su verdadera naturaleza profunda, y con ella, su profundo y mezquino carácter totalmente procapitalista, pero también su vacía y mentirosa retórica de ser un gobierno que pondría 'primero a los pobres', llevando a cabo la ya mencionada 'Cuarta Transformación' de México, que sería comparable a las anteriores transformaciones que en nuestra historia significaron la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana.

            Carácter agudamente procapitalista, y por ende, forzosamente contrario y opuesto a los intereses y las expectativas de las clases populares y subalternas de nuestro país, y falsa retórica de un enorme cambio histórico, que se contradice cada día con las realidades y con los hechos que cotidianamente vivimos, para alcanzar un grado extremo en los tres meses transcurridos desde la irrupción y luego difusión cada vez mayor de la pandemia mundial del COVID 19.

            Pues si observamos con cuidado la experiencia vivida en México en los últimos dieciocho meses, veremos que han continuado en general, e incluso a veces se han agudizado, las mismas políticas neoliberales de las últimas cuatro décadas, mientras nuestra economía se estanca cada vez más, y se acerca peligrosamente al abismo de un colapso económico de grandes proporciones, que muy probablemente vendrá acompañado de una enorme devaluación del peso mexicano, y de la quiebra masiva de muchas pequeñas y medianas empresas, además de agudizar hasta el extremo el ya grave e importante desempleo actual, y también la creciente precarización de la fuerza de trabajo todavía empleada. Por eso, los neozapatistas han subrayado el hecho de que, aunque López Obrador "decreta que se acabó el neoliberalismo", en realidad y de modo cada día más evidente, "la autodenominada 'Cuarta Transformación' (...) no es sino la continuación y profundización de la etapa más brutal y sanguinaria del sistema capitalista", es decir de la etapa neoliberal.[8]

            Por eso, ya desde antes que apareciera la pandemia actual, México se había convertido en 2019 en una economía estancada, que se dirigía directamente a un colapso económico, lo que con la pandemia se ha acelerado y agudizado, llevando a algunos analistas, muy poco sospechosos de ser de izquierda, a diagnosticar que vivimos en México la peor recesión económica de nuestra historia después de la provocada por la crisis mundial de 1929, frente a la cual lo que el gobierno mexicano está practicando es una "política económica ultraneoliberal, conservadora y procíclica, que acabará por golpear a los sectores más vulnerables de la población". Aunque ahora naturalmente, el gobierno de López Obrador aprovechará la circunstancia de la pandemia del COVID 19 como un pretexto o justificación de ese inminente y cercano gran colapso de la economía mexicana, debido en parte sin duda a la pandemia, pero mucho más y principalmente, a su torpe y criminal política económica neoliberal.[9]

            Política neoliberal mantenida y profundizada durante la pandemia, cuyos efectos se agudizan todavía más, en virtud de la vigencia del nuevo T-MEC, Tratado que no es otra cosa que la protocolización de la secular dependencia económica de México frente a Estados Unidos, y la actualización de la vieja Doctrina Monroe, y en donde de los tres socios de dicho Tratado, México es sin duda el socio perdedor, es decir, el proveedor de fuerza de trabajo barata y de materias primas a bajo costo, a la vez que consumidor importante de manufacturas, bienes de capital y tecnología, caros y controlados por los otros dos socios mencionados. Y puesto que Estados Unidos, y con ello su economía, es el país más afectado del mundo por la pandemia del COVID 19, y dado que Donald Trump está gestionando esta situación del modo más torpe y catastrófico posible, entonces nuestra alta dependencia económica de este país, habrá sin duda de afectarnos también de manera considerable, en el inmediato futuro por venir.[10]

            Neoliberalismo destructivo lopezobradorista, aplicado en los hechos y negado en los discursos, que es económicamente contrario a los intereses de las grandes mayorías populares, pues al mismo tiempo en que promociona y beneficia a los grandes capitales y empresarios, sacrifica y destruye a las clases y sectores populares y subalternos, lo que explica porque López Obrador ha mantenido los salarios de los trabajadores mexicanos como salarios que están entre los más bajos de toda Latinoamérica e incluso del mundo entero, al mismo tiempo que convierte a Carlos Slim, que ha sido durante varios años el hombre más rico del planeta, en el 'contratista favorito' del gobierno de la Cuarta Transformación, además de promover una nueva forma de corrupción al hacer proliferar a muchas nuevas e improvisadas 'proveedoras' del actual gobierno, sin ninguna experiencia empresarial, a las que a pesar de esto, se les adjudican jugosos contratos de manera directa y sin concurso alguno. Complicado panorama económico para el vasto universo de 'los pobres' mexicanos, que con el COVID 19 ha llegado ya al extremo de provocar que haya quienes declaren que vamos directamente hacia 'la hambruna', hacia una crisis por hambre de franjas significativas de ese creciente universo de personas que, en México, están todavía sumidas en la pobreza y la pobreza extrema, rondando el 65% de la población total[11].

            Riesgo de una verdadera hambruna, cuyos primeros síntomas ya empezaron a manifestarse en distintas ciudades y regiones de México, frente a los cuales el gobierno no ha hecho absolutamente nada, mientras que en cambio es la propia gente, o los sectores populares, o los curas de a pie, o los 'peatones de la historia' en general, los que han tratado de paliar o resolver en alguna medida el problema, como cuando artesanos o indígenas intercambian sus propias creaciones por comida, o cuando los dueños de un pequeño restaurante popular regalan raciones de comida a quien lo necesite, o las parroquias de colonias populares que hacen colecta entre sus feligreses para comprar despensas y repartirlas gratuitamente a quien lo solicite, o los comedores populares que abren las asociaciones civiles o los colectivos que trabajan con la gente del pueblo, o hasta la gente sin trabajo, sin dinero y sin comida que pone una bandera blanca en la puerta de su casa, para ser apoyada por quien pueda apoyarla, entre otros de los muchos ejemplos posibles.

            Conjunto de prácticas espontáneas de apoyo popular y de organización y auto-organización popular, generadas por la situación límite de la pandemia, que demuestra en los hechos la profunda verdad que encierra el sabio consejo del neozapatismo, de que no encontraremos solución a los principales problemas de nuestro país y de nuestro planeta, si no nos organizamos y nos auto-organizamos, desde abajo y a la izquierda, para enfrentar por nosotros mismos y para resolver con nuestras propias fuerzas dichos problemas. Porque los gobiernos de todo tipo y en todas partes son siempre 'malos gobiernos', y porque del 'arriba social' no podemos esperar nada bueno, sólo nos queda resistir y rebelarnos, y también organizarnos desde abajo, reconociendo que 'sólo el pueblo salva al pueblo', para desde este principio unirnos todos, para enfrentar, hoy y de inmediato a la pandemia y al capitalismo, y mañana, otra vez al capitalismo, mexicano y mundial. Pues como dice el Subcomandante Insurgente Moisés, "Como zapatistas que somos, lo que hacemos, cada que se puede, es decirle a la gente que se organice para resistir, para luchar, para tener lo que necesita", porque "...no es que alguien va a resolver el problema, sino que lo tenemos que resolver nosotros mismos, mismas, como colectivos organizados. Las soluciones las hace el pueblo...". Por eso, y frente a la actual pandemia, los compañeros han reiterado que, "Ante la ausencia de los malos gobiernos, exhortar a todas, a todos y a todoas, en México y el mundo, a que tomen las medidas sanitarias necesarias que, con bases científicas, les permitan salir adelante y con vida de esta pandemia"[12].

            Y es claro que si la pandemia en México, no ha tenido aún efectos tan catastróficos y terribles como en Estados Unidos, o Italia, o España, eso se debe sobre todo a la sabiduría popular y a la auto-organización de la gente, mucho más que a las torpes y limitadas acciones de un mal gobierno mexicano que, siendo un gobierno completamente capitalista, es también un gobierno frívolo, irresponsable, mentiroso y ausente, que piensa siempre primero en la economía, es decir en la ganancia capitalista, luego en salvar y proteger a los ricos y a los poderosos, a los que sirve directamente, después en aparentar hacia el exterior una falsa actividad eficaz, 'para guardar las apariencias' y mantener una mínima credibilidad internacional, y sólo al final y muy marginalmente, en la salud y el bienestar de las clases populares, y esto último, exclusivamente en la línea de evitar y contener el descontento y la protesta sociales.

            Al mismo tiempo, y en parte conectado con la complicada situación económica antes descrita, ha seguido creciendo sin parar la violencia social descontrolada en múltiples formas, la que no es confrontada ni resuelta de ningún modo por el nuevo gobierno, sino simplemente ignorada, ocultada, maquillada y eludida, igual que en los gobiernos priistas y panistas recientes.

            Pues en México ha seguido creciendo de modo alarmante la violencia mortal contra las mujeres, lo que lo ubica como el país con mas feminicidios de toda América Latina, llegando hoy al vergonzoso dato de diez mujeres asesinadas cada día. Violencia descontrolada y criminal contra las mujeres, que ha sido muchas veces ignorada y otras veces banalizada por López Obrador, lo que ha provocado la irrupción de una legítima, potente y cada día más vasta protesta feminista, la que entre otras manifestaciones, incluye la de haber mantenido en paro durante meses varias Facultades de la Universidad más grande del mundo, la Universidad Nacional Autónoma de México, además de la de paralizar el país entero el 9 de marzo de 2020, y la de suscitar una creciente simpatía y apoyo de todas las clases y sectores subalternos en las varias marchas y manifestaciones públicas que ha organizado. Por eso, el tema del Segundo Encuentro Internacional de las Mujeres que Luchan, organizado por las mujeres neozapatistas en diciembre de 2019, tuvo como su tema central y único el de la 'Violencia contra las mujeres'. Y por eso también, las mujeres neozapatistas apoyaron la iniciativa del colectivo 'Brujas del Mar', del Paro Nacional de Mujeres del 9 de marzo, burlándose de la ridícula postura de López Obrador, prepotente y machista, al decir que él 'si les daba permiso' de faltar al trabajo a la mujeres y de hacer ese paro[13].

            Otra de las principales manifestaciones de la violencia descontrolada que exuda por todos los poros de la sociedad mexicana es la del narcotráfico, el que bajo el gobierno lopezobradorista ha continuado creciendo y prosperando de manera floreciente y sin trabas. Pues López Obrador declaró desde su campaña que si ganaba, él no iba a perseguir a nadie, lo que ha significado una doble amnistía, de un lado para el Presidente y para todos los funcionarios del gobierno anterior, con alguna pequeña excepción, y de otra parte, al conjunto de los Cárteles que operan desde hace muchos años en México.

            Amnistía, e incluso abierta tolerancia y pacífica convivencia con el narcotráfico, que López Obrador refrendó en su discurso del 30 de enero de 2019, donde a una pregunta expresa sobre la guerra del Estado en contra del narcotráfico, respondió que “Oficialmente ya no hay guerra. Nosotros queremos la paz”, agregando que ya no se había detenido a nuevos capos de los Cárteles porque “Esa no es nuestra función principal”, sino más bien garantizar la seguridad pública. Lo que se confirmó en octubre de 2019, cuando después de capturar a uno de los hijos del Chapo Guzmán, a Ovidio Guzmán López, se le dejo escapar por órdenes del propio Presidente, con un absurdo pretexto cualquiera, y también a finales de marzo de 2020, cuando López Obrador, de gira en Badiraguato Sinaloa, fue obsequiosamente a saludar a la madre del Chapo Guzmán. Declaraciones y señales que nos demuestran, no solamente que el Estado mexicano es un verdadero 'Estado fallido', que no controla gran parte de los territorios de México, sino también que existe una especie de evidente 'pacto implícito' entre los Cárteles del narcotráfico y el nuevo gobierno de Obrador, para que juntos 'cogobiernen' el país, y para que respetándose mutuamente, cada quien lleve adelante su propia actividad, sin inmiscuirse en las tareas y en los espacios del otro. Por eso, los compañeros neozapatistas hablan claramente de "la consolidación (a pesar de los supuestos 'golpes mortales' al narco) de los Estados paralelos (o imbricados con el Nacional), del llamado 'crimen organizado'"[14].

            Colusión evidente entre el gobierno lopezobradorista y el narcotráfico mexicano en general, y en particular con el Cártel de Sinaloa, que simplemente prolonga la misma situación que prevaleció durante todos los gobiernos príistas hasta el año 2000, e incluso con el primer gobierno panista de Vicente Fox, que fue el que dejó escapar al Chapo Guzmán de una prisión de alta seguridad. Y vale la pena recordar que según los analistas de este problema, dicho Cártel de Sinaloa es, cuantitativamente el más grande Cártel del mundo, y cualitativamente uno de los mejor organizados y más estructurados. Pues tiene células que actúan para organizar el tráfico de drogas en Colombia, Ecuador y Bolivia, además de empresas que lavan su dinero en Chile, Bolivia, Argentina, Guatemala y Estados Unidos, estando también ya establecido en España, que es la puerta de entrada de la droga a toda Europa. Frente a lo cual, la captura y el juicio de Joaquín Guzmán Loera, no es nada más que un simple hecho totalmente anecdótico, pues su Cártel de Sinaloa sigue funcionando, creciendo y prosperando como siempre, sin problema, y ello además, con la hipócrita y encubierta complacencia de ciertos bancos y de ciertos políticos del país que es el consumidor de drogas más grande del mundo, Estados Unidos[15].

            Otro modo en que la violencia social desbordada se manifiesta ahora en México, es a través del fenómeno de la migración, fenómeno mundial que se ha potenciado e intensificado enormemente en las últimas décadas, como otra de las varias manifestaciones de la crisis terminal del capitalismo mundial, y que dada la ubicación geográfica de México, contigua a Estados Unidos, hace de nuestro país un obligado y muy adecuado trampolín de paso hacia la nación estadounidense. Y puesto que la frontera de 3000 kilómetros es vasta, porosa e imposible de vigilar y controlar, aún con las más sofisticadas tecnologías modernas, entonces es lógico que las verdaderas mareas humanas provenientes de Centroamérica, del Caribe, de Sudamérica y hasta un poco de África, se vuelquen masivamente hacia México como una simple 'estación de paso' hacia Estados Unidos. Por eso, los neozapatistas habían anticipado sabiamente, antes del inicio del gobierno de López Obrador, que "En los planes del capital, el muro contra América Latina tendrá la forma del imposible cuerno de la abundancia y se llamará 'México'", agregando también que "Cuando Donald Trump dice que quiere construir el muro, todos están pensando en el Río Bravo, pero el capital está pensando en el Suchiate, el Usumacinta y el Hondo. En realidad el muro estará en México para detener a los que vienen de Centroamérica, y esto tal vez pueda ayudar a entender por qué Donald Trump, el 1 de julio, saludó al Juanito Trump, que había ganado las elecciones en México"[16].

            Y es claro que durante el año y medio ya transcurrido del gobierno lopezobradorista, esta tesis neozapatista se ha confirmado completamente, pues dicho gobierno se ha sometido con un servilismo extremo a los designios y deseos estadounidenses, llevando a cabo una política migratoria vergonzosa, que no sólo rompe con las antiguas tradiciones mexicanas de apoyo y recepción de diversas migraciones, como la española de la guerra civil, o la chilena y la argentina de las dictaduras militares de los años setentas del siglo pasado, sino que también degrada a México al triste papel de 'policía' de Estados Unidos, y al de un país sometido que según los neozapatistas, "en los nuevos planes 'geopolíticos', se ofrece [a] crear un “colchón”, un “amortiguador”, un filtro que reduzca drásticamente la migración", combinando de manera selectiva la represión brutal y la repatriación forzada de los migrantes a sus respectivos países, con la asimilación como fuerza de trabajo explotable por el capital, o el abandono en las muy precarias condiciones de los asilos de los gobiernos estatales o de la propia sociedad civil mexicana[17].

            Represión dura y terrible de los migrantes latinoamericanos y africanos, que ahora se apoya en la nueva e hipócrita versión del 'ejército', en la Guardia Nacional, mediante la cual Obrador ha continuado militarizando todo el país, igual e incluso peor que sus antecesores, a pesar de su hipócrita promesa de campaña de 'devolver al ejército a sus cuarteles', la que no sólo no ha cumplido, sino que en cambio, ha potenciado con dicha Guardia Nacional, la que no se utiliza para combatir al narcotráfico, lo que fue el pretexto de su creación, sino más bien para perseguir y reprimir a los migrantes, para imponer mediante la violencia cruda y descarnada los megaproyectos de este sexenio, y también para atacar y controlar a los cada día más diversos y fuertes movimientos sociales de protesta de los mas distintos tipos.

            Porque como ha sido ya señalado varias veces por organismos internacionales, como Amnistía Internacional, las violaciones a los derechos humanos han seguido creciendo y se han multiplicado y diversificado con el actual gobierno, igual que con los gobiernos anteriores, al mismo ritmo en que crece y se agudiza la mencionada militarización de todo el país, y que se imponen por la fuerza, en contra de las comunidades indígenas y de la población en general, los megaproyectos del Tren Maya o del Canal transístmico, entre otros. Por eso, y frente a esta militarización creciente y a los intentos de imponer en Chiapas el megaproyecto del Tren Maya, han dicho los compañeros neozapatistas que "Vamos a enfrentar, no vamos a permitir que pase aquí ése su proyecto de destrucción, no le tenemos miedo a su Guardia Nacional, que lo cambió de nombre para no decir ejército, que son los mismos, lo sabemos". Violaciones a los derechos humanos y militarización de la vida cotidiana de la sociedad mexicana, que ahora, con el pretexto de la pandemia del COVID 19, han recibido legitimación institucional y 'carta blanca' durante los próximos cuatro años, con el Acuerdo presidencial publicado el 11 de mayo de 2020, que acrecienta las facultades y tareas de la Guardia Nacional, aumentando su capacidad de acciones impunes, igual que la libertad de López Obrador de disponer a su antojo de dicha Guardia Nacional[18].      

            Junto a este complicado escenario económico y social que hemos brevemente reseñado, se despliega también en México, bajo el gobierno lopezobradorista, una nueva fase del ya añejo proceso de degradación y descomposición de toda la clase política mexicana en su conjunto. Pues acompasada con el Estado fallido obradorista, se ha agudizado la debacle de todos los partidos políticos, sin excepción alguna, los que a pasos agigantados pierden las ya escasas bases sociales que aún tenían, para mostrarse como lo que realmente son, es decir, como vulgares corporaciones de grupos de interés que, con muy tenues matices ideológicos, compiten como capataces en disputa para decidir, cada seis años, quien cumple mejor los deseos y quien defiende mejor los intereses del verdadero dueño de todo, del finquero, es decir del capitalismo tanto nacional como mundial.

            Y entonces vemos desfondarse totalmente al PRI, que al ya no estar en el poder pierde todo atractivo para la gente en general, y hasta para sus propios militantes, mientras que el PAN se fragmenta y se diluye en grupos y subgrupos, a cual más desorientados ideológicamente y sin liderazgos reales de ningún tipo, y si en cambio con múltiples microcaudillos emergentes, mientras el PRD se borra y extingue, al ritmo mismo en que sus líderes se venden al mejor postor y en la medida en que todas sus bases migran hacia MORENA. Y este último pseudopartido muestra que en realidad no es tal partido, sino sólo una coalición efímera de grupos y pequeños movimientos sociales y políticos que, junto a un claro amasijo de oportunistas y advenedizos, están todos nucleados en torno al caudillo fuerte hoy en el poder, pero sin el cual, vuelven a convertirse en múltiples tribus y micro-organizaciones sin unidad ni ideológica, ni política, ni de ningún tipo. Por eso, ahora mismo, el dirigente interino de MORENA acusa penalmente a la anterior dirigente por malos manejos financieros de los fondos del partido, mientras las diversas tribus velan armas en torno a los repartos de migajas de poder que derivarán de la cercana elección de su nueva dirigencia.

            Y es por eso que frente a este vergonzoso panorama de la política mexicana actual, los neozapatistas nos hablan de "...un PAN rancio, un PRI sobornando al forense para que retrase el acta de defunción, [y] un PRD que de alguna forma tiene que demostrar que existe, y pensadores que les acompañan",[19] a lo que hay que agregar los ridículos partidos enanos, que no son otra cosa que negocios familiares o membretes de pandillas de políticos oportunistas y acomodaticios, y al nuevo "partido oficial" MORENA, que aspira fallidamente a convertirse en una suerte de nuevo PRI, aunque en este caso pintado muy tenuemente de un rosa moderado, discreto, domesticado y políticamente correcto, y que seguramente se desintegrará también y decaerá muy pronto, conforme se eclipse y apague el caudillo o 'rayito de esperanza' que lo cohesiona, le da estructura y le da su sentido profundo de efímera existencia.

            Finalmente, es claro que el gobierno de López Obrador es un gobierno no sólo indiferente frente a la cultura, las artes y las ciencias, sino incluso y en muchos casos, un gobierno abiertamente anticultural. Lo que explica que, por ejemplo, haya puesto la Editorial del Estado mexicano en manos de un escritor con nula experiencia editorial, y que en los altos puestos directivos de las Secretarías, o de los Institutos, o de las Instituciones que tienen que ver con la cultura, la investigación histórica, las artes y las ciencias, haya nombrado como funcionarios a personas de perfil bastante mediano, cuyo mayor mérito es, exclusivamente, su acrítico e incondicional apoyo al propio López Obrador. Además, redujo el presupuesto para cultura en 2019, y lo mantuvo prácticamente congelado para 2020, habiendo intentado en varias ocasiones, y a veces habiendo concretado, recortes importantes a los presupuestos de los Centros Públicos de Investigación, al Instituto Nacional de Antropología e Historia, a las Universidades públicas, al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, y a varios Fideicomisos, del cine, de las becas para los artistas y creadores, de los apoyos culturales, y de fomento a la investigación antropológica y arqueológica, entre otros varios.[20]

            Ataque sistemático y en varios frentes a la cultura, a las artes y a las ciencias, que se ha agudizado aún más durante la pandemia del COVID 19, provocando que los artistas se agrupen en tres movimientos, que incluyen el que se llama "No vivimos del aplauso", el Movimiento Colectivo por la Cultura y el Arte en México, y la Asamblea por las Culturas, los que frente a la total falta de apoyos por parte del gobierno han propuesto un Programa de apoyo que se llama 'Contigo en la Confianza'. Pero también hay otros artistas que se han auto-organizado para apoyarse entre sí mismos, como en el caso de la Convocatoria #Arte en Resistencia, que recaba dinero y despensas para darlos a los artistas más vulnerables y afectados por la pandemia actual. Indiferencia y agresiones a la cultura, las artes y las ciencias por parte del gobierno de Obrador, que contrasta enormemente con la promoción, el cultivo, la centralidad, la defensa y el abierto apoyo a estas actividades por parte del neozapatismo, que lo ha llevado a declarar incluso que, “...nuestro [camino] está basado en algunas de las raíces de las comunidades originarias (o indígenas): el colectivo, el apoyo mutuo y solidario, el apego a la tierra, el cultivo de las artes y las ciencias, y la vigilancia constante contra la acumulación de riqueza.  Eso, y las ciencias y las artes, son nuestra guía.  Es nuestro “modo”...”. Bella y muy clara declaración neozapatista, que frente a la mezquina y miserable postura del gobierno lopezobradorista frente a la cultura, las artes y las ciencias, brilla hoy con más fuerza, en esta emergencia nacional y mundial de la pandemia del nuevo coronavirus.[21]

 

                               *                          *                                 *

 

            Ahora, a finales de junio de 2020, y cuando las cifras de nuevos contagios y de decesos a causa del nuevo coronavirus siguen todavía peligrosamente al alza, tanto el gobierno federal de López Obrador como el gobierno de la ciudad de México, ciudad que es el epicentro principal de la pandemia en el país, están tratando de forzar, absurda y criminalmente, un prematuro retorno a la llamada 'nueva normalidad'. Y con ello, están jugando con fuego, pues pueden provocar un rebrote o segunda ola de la pandemia en México, que sea todavía peor y más grave de la que ya hemos vivido hasta ahora. Frente a esto, vale recordar la sabia postura neozapatista, que desde hace más de tres meses nos advirtió que se trata de una 'amenaza real' y un verdadero 'peligro' para la vida humana, la que debería prevalecer como criterio esencial por encima de la ganancia capitalista, de la economía en general, de los espurios intereses del Estado mexicano y también de los gobiernos actuales. Por eso, 'ante la ausencia de los malos gobiernos' sólo nos queda, a los 'peatones de la historia', el cuidarnos, y protegernos, y apoyarnos entre nosotros, y el autocuidarnos, autoprotegernos y autoapoyarnos, es decir, el organizarnos y auto-organizarnos desde abajo y a la izquierda, para vencer hoy a la pandemia del COVID 19 y salvar la vida, y mañana, para vencer al capitalismo nacional y mundial, y nuevamente volver a salvar, definitivamente, a la diversa, rica y multifacética vida humana en todo el planeta. ¡Así sea!

 

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 Junio de 2020.

 

[1] Cfr. Subcomandante Insurgente Moisés, "Por coronavirus el EZLN cierra Caracoles y llama a no abandonar las luchas actuales", del 16 de marzo de 2020, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

[2] Sobre estas torpes declaraciones de AMLO, cfr. la nota "No dejen de salir, yo les voy a decir cuándo: AMLO sobre pandemia de COVID-19", en el sitio de la revista Animal Político, del 23 de marzo de 2020, en https://www.animalpolitico.com/2020/03/no-dejen-de-salir-amlo-coronavirus-covid19/.

[3] La manipulación y ocultamiento consciente de las cifras verdaderas de contagios y muertes del COVID-19 ha sido tan escandalosa en México, que incluso provocó la publicación de varios artículos de la prensa internacional denunciando esta situación. En ellos, se estimaba que la cifra real debe ser de, en un caso entre 3 y 4 veces, y en otro caso 22 veces las cifras oficiales, frente a lo cual el gobierno mexicano se vio obligado a aceptar que si había un subregistro, pero bajo el tramposo argumento de que ese mismo subregistro era involuntario e inconsciente y que se daba en todos los países del mundo. Y si partimos de que en mayo de 2020, mientras Islandia hacía 147 pruebas por cada mil habitantes, e Italia 35 pruebas por cada mil habitantes, México en cambio hacía sólo 6 pruebas, pero no por cada mil, sino por cada diez mil habitantes, entenderemos una de las varias razones de ese tramposo y enorme subregistro. Sobre este punto, cfr. Azam Ahmed, "Hidden Toll: Mexico Ignores Wave of Coronavirus Deaths in Capital", en The New York Times, 8 de mayo de 2020, Juan Montes, "Death Certificates Point to Much Higher Coronavirus Toll in México", The Wall Street Journal, 8 de mayo de 2020, Jorge Galindo y Javier Lafuente, "La magnitud de la epidemia en México", en El País, 8 de mayo de 2020, Juan Omar Fierro, "Es oficial: hay subregistro de muertes", en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020 y Mathieu Tourliere, "Hacia una 'normalidad' luctuosa", en Proceso, núm. 2274, 31 de mayo de 2020.

[4] Cfr. Subcomandante Insurgente Galeano, "Sonata para violín en sol menor: dinero", del 15 de agosto de 2019, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

[5] Cfr. Subcomandante Insurgente Moisés, "Mensaje del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en los 100 años del asesinato del General Emiliano Zapata", del 10 de abril de 2019, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

[6] Para esta original y aguda tesis neozapatista, que concibe al capitalismo actual a través de la metáfora de imaginarlo como una enorme serie de fincas, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Primera parte: una finca, un mundo, una guerra, pocas posibilidades", del 20 de agosto de 2018, en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

[7] En nuestra opinión, López Obrador si forma parte de esta familia de los llamados gobiernos 'progresistas', pero siendo sin duda su peor versión posible, es decir, su variante más pálida, deslavada, atenuada y descolorida posible. Pues en el fondo, este gobierno actual mexicano si representa a los intereses de la burguesía nacional mexicana, igual que todos los gobiernos progresistas lo hicieron antes y lo hacen ahora con sus respectivas burguesías nacionales, pero a diferencia de ellos, que aunque fueron o son totalmente procapitalistas, sí eran o son genuinamente nacionalistas y a veces hasta anti-imperialistas, el gobierno mexicano lopezobradorista, en cambio, mantiene una postura tan servilmente sometida y dependiente de los Estados Unidos, que casi no parece ser parte de dicha familia. Por eso los compañeros neozapatistas afirman que, "Decir que el próximo gobierno es de izquierda o progresista, no es sino una calumnia". Para esta cita, y para la caracterización de estos 'gobiernos progresistas' latinoamericanos, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx, y Carlos Antonio Aguirre Rojas, Antimanual del Buen Rebelde, Ed. El Viejo Topo, Barcelona, 2015, y Movimientos antisistémicos y cuestión indígena en América Latina, Ed. Desde Abajo, Bogotá, 2018.

[8] Para esta caracterización de la política económica del gobierno de Obrador, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés, "Mensaje del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en los 100 años del asesinato del General Emiliano Zapata", del 10 de abril de 2019, ya antes citado.

[9] Sobre el fuerte estancamiento de la economía mexicana, previo a la pandemia, cfr. Braulio Carbajal, "Las grandes empresas pasaron mal el primer año del nuevo gobierno", en La Jornada, 8 de marzo de 2020, p. 17. Y sobre la recesión económica actual, y sus efectos sobre las clases y sectores subalternos, cfr. Rafael Croda, "La mayor recesión en 88 años", en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020 (de donde proviene la cita incluida en este párrafo), y Juan Carlos Cruz Vargas, "La estrategia de AMLO 'empuja al país al abismo'", en Proceso, núm. 2273, 24 de mayo de 2020.

[10] Sobre el carácter histórico de larga duración, y sobre la dimensión estructural de esta dependencia de México respecto de Estados Unidos, que hoy ha llegado a un extremo vergonzoso con el gobierno actual, cfr. Carlos Antonio Aguirre Rojas, "México en el largo siglo XX histórico. Pistas wallerstinianas para su reinterpretación", en Contrahistorias, núm. 33, 2020.

[11] Sobre estos puntos mencionados, cfr. Rubén Migueles, "Salario mínimo de México, de los más bajos del mundo" en El Universal, del 22 de enero de 2020, y Antonio Sandoval. "Así están los salarios de México frente al resto del mundo", en el sitio Alto Nivel, del 23 de septiembre de 2019, en https://www.altonivel.com.mx/economia/asi-estan-los-salarios-de-mexico-frente-al-resto-del-mundo/, en donde se refiere que el propio López Obrador tuvo que reconocer que los salarios mexicanos son más bajos que en Centroamérica y en China. Véase también, Mathieu Tourliere, "El contratrista favorito de la 4T", en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020, Esteban David Rodríguez y Quinto Elemento Lab, "Brotan de la nada las proveedoras de la 4T", en Proceso, núm. 2261, 1 de marzo de 2020. Y sobre el riesgo de una hambruna, cfr. Rodrigo Vera, "Vamos hacia una hambruna", en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020.

[12] Las dos primeras citas provienen del texto del Subcomandante Insurgente Moisés, "Organizarse (sobre las elecciones)", incluido en el libro El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista I. Participación de la Comisión Sexta del EZLN, edición del EZLN, México, 2015, y la última de Subcomandante Insurgente Moisés, "Por coronavirus el EZLN cierra Caracoles y llama a no abandonar las luchas actuales", antes ya referido.

[13] Sobre este terrible flagelo de los feminicidios, cfr. Jessica Xantomila, "Ocupa México primer lugar de América Latina en feminicidios: AI", en La Jornada, 9 de abril de 2019, y "ONU: Feminicidios en México crecieron diariamente de 7 a 10 en tres años", en La Jornada, 5 de marzo de 2020. Y sobre la postura neozapatista, cfr. "Convocatoria al Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan", del 19 de septiembre de 2019, y "No necesitamos permiso para luchar por la vida. Las mujeres zapatistas se unen al Paro Nacional del 9 de marzo", del 1 de marzo de 2020, ambos en Enlace Zapatista, http://www.ezln.org.mx.

[14]Sobre las declaraciones de López Obrador, y luego sobre la absurda liberación del hijo del Chapo, cfr. https://lopezobrador.org.mx/2019/01/30/, y Azam Ahmed, "The Stunning Escape of El Chapo’s Son: It’s Like ‘a Bad Netflix Show’", en The New York Times, 18 octubre de 2019. Sobre el encuentro con la madre del Chapo, cfr. https://aristeguinoticias.com/2903/, del 29 de marzo de 2020 y Ricardo Ravelo, "AMLO, el amigo de los narcos", en el diario electrónico Sinembargo.mx, del 3 de abril de 2020, en: https://www.sinembargo.mx/03-04-2020/3760627. Y sobre la frase del neozapatismo de la colusión entre el Estado mexicano, el narco y el crimen organizado, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", texto ya antes citado.

[15] Sobre esta colusión implícita entre el gobierno de López Obrador y los Cárteles del narcotráfico, cfr. Patricia Dávila, "El de Sinaloa, un Cártel aún sólido", en Proceso, núm. 2243, del 27 de octubre de 2019, J. Jesús Esquivel, "'El Mayo' es el capo de capos, según la DEA", en Proceso, núm. 2256, 26 de enero de 2020 y Ricardo Ravelo, "AMLO, el amigo de los narcos", recién citado. Y vale la pena señalar que frente al vacío de acción y la parálisis gubernamental frente a la pandemia, tanto el Cártel de Sinaloa, como otros Cárteles, tuvieron hace algunas semanas la iniciativa de repartir gratuitamente despensas, en varias de las zonas campesinas en donde tienen actividades y presencia.

[16] Para estas citas, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", texto ya referido antes.

[17] Sobre este triste papel de México como policía migratoria de Estados Unidos, cfr. J. Jesús Esquivel, "Confirmado: México es el mejor agente migratorio de EU", en Proceso, núm. 2249, 8 de diciembre de 2019, e Isaín Mandujano, "Condena unánime: la peor cara de México en materia migratoria", en Proceso, núm. 2256, 26 de enero de 2020. Véase también, Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", antes citado, y de donde provienen las citas incluidas en este párrafo, Subcomandante Insurgente Moisés, “Palabras del CCRI-CG del EZLN en el 26 Aniversario”, en Enlace Zapatista, en http://www.ezln.org.mx, y Carlos Antonio Aguirre Rojas, “Noticias desde México. Entrevista a Carlos Antonio Aguirre Rojas”, en la revista El Viejo Topo, núm. 375, Barcelona, abril de 2019.

[18] Sobre el triste panorama de los derechos humanos en México, tan sombrío como hace décadas, cfr. la nota “Amnistía Internacional: las violaciones a derechos, al nivel de los sexenios anteriores”, en La Jornada, 27 de febrero de 2020. La frase citada del neozapatismo está en Subcomandante Insurgente Moisés, "Palabras del CCRI-CG del EZLN a los pueblos zapatistas en el 25 Aniversario del inicio de la guerra contra el olvido", del 1 de enero de 2019, en Enlace Zapatista, en http://www.ezln.org.mx. Y sobre la creciente militarización, agudizada con el Acuerdo reciente, cfr. Juan Omar Fierro, "Un paso más hacia la militarización", en Proceso, núm. 2272, 17 de mayo de 2020.

[19] Sobre esta caracterización, cfr. Subcomandante Insurgente Galeano, "Obertura: la realidad como enemiga", del 11 de agosto de 2019, en , en Enlace Zapatista, en http://www.ezln.org.mx.

[20] Sobre los presupuestos de cultura en 2019 y 2020, cfr. Enrique Méndez, "El presupuesto para cultura en 2019, menor al ejercido en 2018", en La Jornada, 17 de diciembre de 2018, y Judith Amador Tello, "Presupuesto cultural 2020: el esquema de siempre", en Proceso, núm. 2248, 1 de diciembre de 2019. Y sobre la política realmente anticultural de López Obrador, y por mencionar sólo un ejemplo entre los muchos posibles, cfr. Judith Amador Tello, "Es hora de escuchar a la academia", en Proceso, núm. 2276, 14 de junio de 2020.

[21] Sobre los movimientos mencionados, cfr. https://www.facebook.com/NoVivimosDelAplauso/, https://moccam.net/, y https://asambleaporlasculturas.org/. Sobre la iniciativa de auto-organizarse, cfr. Roberto Ponce, "Fase Solidaridad: los artistas se ayudan a sí mismos", en Proceso, núm. 2271, 10 de mayo de 2020. Y sobre la postura neozapatista, cfr. Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, "300. Segunda parte: un continente como patio trasero, un país como cementerio, un pensamiento único como programa de gobierno, y una pequeña, muy pequeña, pequeñísima rebeldía", ya antes citado.

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