América Latina y el Caribe alcanzarán niveles máximos de población hacia mediados de siglo

El crecimiento cada vez menor de la población debido principalmente a la caída de la fecundidad y los saldos migratorios negativos, llevará a América Latina y el Caribe a alcanzar su población máxima hacia el año 2058, con 767 millones de personas, indica un análisis de las tendencias poblacionales en la región realizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

A partir de 2059 se proyecta una disminución de la población regional, hecho que contrasta con el panorama a nivel mundial donde, si bien la población disminuye, no se vislumbra un crecimiento negativo en los próximos 80 años.

El análisis fue difundido esta semana, a propósito del Día Mundial de la Población, y contiene estimaciones y proyecciones de las tendencias recientes de América Latina y el Caribe para el período 2015-2020 y fueron elaboradas por el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) – División de Población de la CEPAL.

El estudio, cuyas cifras fueron recientemente publicadas por la ONU, indica que la región de América Latina y el Caribe pasó de un crecimiento medio anual de 4.8 millones de personas en el quinquenio 1950-1955 a un máximo de casi 8.2 millones en 1985-1990. A partir de 1990, el crecimiento poblacional de la región comenzó a disminuir y hoy la población crece a un ritmo de 6 millones de personas al año.

En el proceso de transición demográfica de la región sobresale la acelerada caída de la fecundidad, que fue precedida por la reducción sostenida de la mortalidad desde finales de la primera mitad del siglo XX, lo que hoy se refleja en una esperanza de vida al nacer de 75.2 años y una tasa global de fecundidad de dos hijos por mujer.

La transición demográfica ha sido acelerada, aunque con rasgos de heterogeneidad entre países y también entre regiones de los países. A nivel regional, ha implicado dos grandes cambios: la disminución de la dependencia demográfica y el envejecimiento poblacional, que, apunta el estudio, plantea desafíos a las sociedades.

Para el período 2020-2025 se proyecta que la población dependiente (menores de 15 años y de 65 años y más) crecerá más que la población en edad de trabajar (de 15 a 64 años), “lo que indica el fin del bono demográfico regional, aunque con diferencias entre países”.

Ese proceso transcurre acompañado de un acelerado proceso de envejecimiento de la población, con un aumento de la proporción y el número absoluto de personas de 65 años y más. Esta población se incrementará sostenidamente en los próximos decenios y se espera que en 2047 supere a la población de menores de 15 años. En la región, se proyecta que 1 de cada 5 habitantes será una persona mayor de 65 años en 2050.

La tasa global de fecundidad (TGF) de América Latina y el Caribe es estimada en 2.04 nacidos vivos por mujer, lo que ubica a la región por primera vez por debajo del nivel de reemplazo de 2.1 nacidos vivos por mujer. Se proyecta que ese parámetro seguirá bajando hasta 1.72 en el periodo 2070-2075, refiere el estudio, que también destaca el aumento de la migración intrarregional en los últimos años.

13 julio 2019

(Con información de la CEPAL)

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La OCDE urge a impulsar la participación laboral de la mujer en América Latina

El organismo que reúne a las economías más industrializadas hace un nuevo llamamiento a reducir la informalidad en los mercados de trabajo de la región y advierte de sus efectos negativos

 

 

La informalidad y la baja participación de la mujer en los mercados de trabajo son dos losas para los principales países latinoamericanos. La primera se traduce en la ausencia total de coberturas para el trabajador y en una menor recaudación para el sostenimiento de los servicios públicos; la segunda, en un rasgo de desigualdad que lastra un crecimiento de por sí más bajo que en otros países emergentes. En este caldo de cultivo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha urgido este viernes a los Gobiernos de la región a poner en marcha medidas que cierren la brecha de género y a atajar de una vez por todas los elevados ratios de trabajo informal, una disfunción común —con distintos grados— de Tijuana a Ushuaia.

Las cifras hablan por sí solas. La tasa de participación laboral de la mujer en América Latina es en promedio 20 puntos porcentuales inferior a la de sus pares hombres, según los últimos datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT): solo una de cada dos mujeres participan en los mercados de trabajo regionales, frente a una ratio de tres de cada cuatro en el caso de los hombres. Las cifras mejoran, como reconocía la propia OIT en su último informe anual, pero aún queda un largo trecho por recorrer hasta que se nivele la participación de ambos sexos. Y esa menor participación se traduce, a su vez, en menor ocupación femenina: del 45% frente al 69% de los hombres.

La informalidad es igualmente preocupante: más de la mitad de los trabajadores latinoamericanos acude cada día a su puesto sin ningún tipo de cobertura ni garantías, de las que sí gozan los trabajadores registrados, como el acceso a la sanidad o la cotización para una futura pensión de retiro. Y ejerce de freno sobre la productividad en una región que no está ni mucho menos para tirar cohetes.

De ahí el interés de la OCDE en su última edición del informe anual Going for Growth, un libreto de recomendaciones a todos los países miembros de la organización —que reúne en su seno a las economías más industrializadas del mundo, entre ellas México, Colombia y Chile— y a un ramillete de naciones que, pese a no formar parte, son analizadas —con Brasil, Argentina y Costa Rica como grandes exponentes latinoamericanos—. Los consejos de política pública son individuales y distan mucho entre unos y otros, pero la preocupación por la equidad del mercado laboral regional y la informalidad son una constante.

México, la segunda economía de la región y la cuarta más grande del continente americano —a pesar de que las condiciones de su mercado laboral (formalidad, salarios y derechos laborales, como vacaciones), distan mucho de lo que cabría esperar para su nivel de renta— centra buena parte de la zozobra regional. Tanto en lo tocante a la incorporación femenina al trabajo —"la media de horas trabajadas está entre las más altas de la OCDE, pero la baja participación de la mujer reducen la contribución del empleo sobre el crecimiento"— como en lo referente a la informalidad —"que persiste y arrastra consigo a la productividad y el crecimiento económico, y constituye una fuente de desigualdades en el ingreso y en el acceso a los servicios públicos"—.

Para poner coto a la galopante tasa de empleo informal en México (que roza el 60%, según los últimos datos disponibles), los técnicos de la organización llaman al Gobierno a reducir las contribuciones a la seguridad social de los trabajadores de menor cualificación, y a mejorar los servicios públicos de cuidado de los más pequeños. También a la simplificación de las regulaciones fiscales y regulatorias, y a aumentar el número de inspectores que velan por su cumplimiento.

Una conclusión similar se desprende del análisis de Costa Rica, donde la informalidad sigue siendo "elevada" para los estándares de la OCDE y donde —aunque sus autoridades acaban de tomar cartas en el asunto— a diferencia de otros países de la región, no ha disminuido. En el caso del país centroamericano, la receta pasa, según el organismo dirigido por el mexicano Ángel Gurría, por "fortalecer la aplicación de las regulaciones laborales" y, sobre todo, por "garantizar a los inspectores la facultad de imponer sanciones".

Para Colombia el mensaje es claro: debe reducir las barreras a la formalidad. Y subraya que "no se ha tomado ninguna acción" en ese sentido. "Los altos costes no laborales, en combinación con complejos y costosos sistemas para declarar trabajadores formales promueven la informalidad, contribuyendo a altos niveles de desigualdad y baja productividad". Un duro aviso que debería encender las alarmas en Bogotá.

Una llamada a la igualdad en el cono sur

En el caso de Argentina, donde la tasa de participación laboral de la mujer es de solo el 51%, 27 puntos menos que la masculina, el think tank de los países ricos llama a "facilitarla", lo que tendría un "impacto significativo sobre el crecimiento y reduciría la desigualdad". Entre las recomendaciones sugeridas por sus especialistas al Gobierno de Mauricio Macri —que en octubre se enfrentará a las urnas en unas elecciones en las que esta cuestión sigue fuera de la agenda— destaca la promoción de un esquema que luche contra las diferencias salariales por sexos, la mejora en el acceso a las guarderías para niños menores de tres años, la reducción de los "desincentivos fiscales" que frenan la incorporación de la mujer al mercado de trabajo, la inversión en políticas activas de empleo especialmente dirigidas al colectivo femenino y la igualación de los permisos de paternidad y maternidad —hoy, de solo dos días para el padre y de tres meses para la madre—. Buenos Aires, subraya la OCDE, también debe "promover la diversidad de género en las posiciones de liderazgo, tanto en el sector público como en las empresas, mediante la promoción de la transparencia y el establecimiento de objetivos [cuotas]".

La participación laboral de las mujeres chilenas es aún más baja que en Argentina, con el 48,5%, y la OCDE pide a Chile que incentive su inserción en el mercado como una forma de reducir el desempleo, informa Federico Rivas. El informe destaca que hasta 2017 el Gobierno había sumado 38.000 niños de hasta cinco años al sistema educativo como una forma de reducir la carga horaria de las madres que deseen trabajar. Pero pide también que promueva una educación de calidad y que las instituciones extiendan su horario de apertura en los barrios más pobres y en las poblaciones rurales. El ente con sede en París alerta, asimismo, sobre la necesidad de eliminar los problemas que encuentran las mujeres para ingresar a un mundo universitario dominado por hombres, base de un “estereotipo de género” que pone en duda sus capacidades académicas. En cualquier caso, tanto para Argentina como para Chile, el desafío es igualar las posibilidades de inserción de las mujeres al mercado de trabajo, hoy lastradas por miradas relacionadas con el cuidado del hogar y problemas para acceder a una formación de calidad, sobre todo en los segmentos más vulnerables. Una tarea que, de no acelerar pronto, tardará aún varios años en ser completada.

Por Ignacio Fariza

México 12 JUL 2019 - 17:55 COT

 

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Sábado, 13 Julio 2019 05:54

La quimera de la igualdad en el fútbol

La quimera de la igualdad en el fútbol

Llenar los estadios y tener el mayor índice de audiencia posible. Estos eran, en palabras del director del Comité de Organización de la FIFA Erwan Le Prévost, los principales objetivos para el Mundial de Francia 2019. A falta de dos días para que finalizara el campeonato, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino aseguró en una rueda de prensa que esta había sido “la mejor Copa del Mundo de la historia” y que habría “un antes y un después” de este evento para el fútbol femenino. 

En términos de audiencia, sin duda, ha sido así. En el Reino Unido, los cuatro últimos partidos disputados por la selección inglesa batieron cuatro récords consecutivos; el último de ellos, la semifinal en la que Estados Unidos eliminó a Inglaterra, no solo fue el más visto de la historia del fútbol femenino, sino también el programa de mayor audiencia de la televisión británica en lo que llevamos de 2019, con el 50,8% de la cuota de pantalla. Cerca de 59 millones de espectadores en todo el mundo asistieron a la eliminación de Brasil por parte de Francia en octavos de final y, en términos globales, más de mil millones de personas han seguido este campeonato en todo el mundo.

Si hablamos de entradas, sin embargo, el éxito no ha sido tan rotundo. A pesar de que, según Infantino, la asistencia media del torneo rondó el 75%, las fases eliminatorias apenas superaron los 18.000 aficionados. Por ejemplo, al Inglaterra-Escocia, que en el Reino Unido fue seguido por más de seis millones de telespectadores, apenas acudieron 13.000 personas de las 35.000 de capacidad que tenía el estadio. Los medios de comunicación no tardaron en señalar a la FIFA como culpable de esta baja afluencia. ¿Los motivos? Comenzaron a promocionar el Mundial de Francia una vez finalizado el de Rusia y apenas unos días antes de empezar el evento, los carteles publicitarios del aeropuerto y las calles de París anunciaban la Serie Mundial de Rugby 7 y Roland Garros, pero no había rastro de la Copa del Mundo. Además, quienes compraron sus entradas online con varios meses de antelación descubrieron que, aunque las habían adquirido a la vez, les habían asignado asientos separados; finalmente, tras miles de quejas y las denuncias de los medios, la FIFA reconoció su error y se comprometió a enmendarlo. 

What the fuck?

A pesar de ello, Gianni Infantino se mostró más que satisfecho por los resultados económicos cosechados gracias al Mundial y anunció varias medidas para seguir fomentando el crecimiento del fútbol femenino; entre ellas, la creación de un mundial de clubes y una liga mundial, elevar a 32 el número de participantes para la próxima Copa del Mundo y duplicar la inversión en este deporte durante los próximos cuatro años hasta alcanzar los mil millones de dólares. Otra cifra que dijo querer duplicar es la del premio en metálico para el Mundial de 2023, que pasará de 30 a 60 millones de dólares. También aprovechó para anunciar que incrementará el premio para el Mundial masculino de Catar; en lugar de los 400 millones que repartieron en 2018, los futbolistas recibirán 440. O lo que es lo mismo, la brecha entre hombres y mujeres se incrementará en 10 millones de dólares. 

Esta obviedad no se le escapó a una de las estrellas de la selección estadounidense, Megan Rapinoe: “A eso me refiero cuando hablo de que no nos sentimos respetadas. Alguien dijo que a la FIFA no le importa el fútbol femenino. Si realmente te preocupas igual por el fútbol masculino y el femenino, ¿vas a dejar que la brecha crezca?”. Además lamentó que, el mismo día que se iba a celebrar la final del Mundial, estuvieran programadas otras dos finales: la de la Copa América y la de la Copa de Oro (que Estados Unidos terminó perdiendo contra México). “Esta final se estableció con mucha antelación, es realmente increíble. Entonces, no, en general, no creo que estemos recibiendo el mismo respeto que la FIFA muestra a los hombres”, afirmó. 

Megan Rapinoe ya tiene experiencia en denunciar injusticias. Durante el Mundial, sus declaraciones sobre que no tenía intención alguna de “ir a la puta Casa Blanca” (“I´m not going to the fucking White House!”) si ganaban el torneo dieron la vuelta al mundo. Después las matizó o, mejor dicho, pidió disculpas por el exabrupto para que su madre no se disgustara, pero se mantuvo en la idea: “Me niego a respetar a un hombre que no merece respeto ”, dijo sobre Trump, a quien varias veces había cuestionado su forma de tratar a “los ciudadanos LGBTQ+, los inmigrantes y a los más vulnerables”. También es una de las 28 jugadoras que ha demandado a la federación estadounidense de fútbol por discriminación. A grandes rasgos, denuncian que, aunque ellas ganen más títulos (cuatro Mundiales contando con este último de Francia y cuatro Juegos Olímpicos) generen más beneficios y los índices de audiencia de sus partidos sean muy superiores a los masculinos, se les exige jugar y ganar más encuentros para, finalmente, cobrar un 60% menos que ellos. Rapinoe no solo terminó ganando el Mundial, la Bota de Oro (máxima goleadora) y el Balón de Oro (mejor jugadora del torneo), sino que coronó su participación en el torneo respaldando las protestas de los aficionados estadounidenses. Al presentar por megafonía al presidente de Francia, Emmanuel Macron, y a Gianni Infantino el público comenzó a abuchear a este último y a corear: “Equal payEqual pay!”. Cuando le preguntaron al respecto, Rapinoe respondió: “A nadie le hace daño un poco de escarnio público. Respaldo lo que han hecho”.

La punta del iceberg

Todas estas trabas con las que se están topando las participantes de los Mundiales y que sufre la mejor selección de fútbol femenino del mundo no son más que pequeñas muestras de lo que ocurre en todo el mundo. Por ejemplo, la FIFPro (el sindicato mundial de los jugadores) elaboró dos estudios para analizar las condiciones laborales de los futbolistas profesionales, hombres y mujeres. Los datos revelan que el 74% de los hombres cobra menos de 4.000 euros mensuales y el 45%, menos de 1.000, mientras que la mitad de las futbolistas no cobra nada y dos tercios de las que sí lo hacen ganan menos de 600 dólares al mes. 

Respecto a la relación con los clubes, el porcentaje de hombres que juega para un club sin tener contrato es del 8%, cifra que se eleva al 47% en el caso femenino. Además, casi todas las futbolistas son conscientes de que tendrán que terminar su carrera deportiva antes de tiempo, ya sea por querer tener hijos, por falta de oportunidades o por cuestiones económicas. Por este motivo, tres de cada diez compaginan el fútbol con otro trabajo, casi la mitad estudian una carrera universitaria y alrededor del 30% ya la ha terminado (una cifra muy alta si tenemos en cuenta que el 70% de las profesionales en activo tiene entre 18 y 23 años); este porcentaje desciende hasta el 12% en el caso de los hombres, que sí tienen la esperanza de poder vivir del fútbol.

Esto a nivel global. En Europa, según los datos de la UEFA de 2018, los mejores países para las futbolistas son Francia, Alemania, Inglaterra, Holanda, Noruega y Suecia. Sin embargo, a excepción de Alemania y Suecia, ninguno de ellos cuenta con una mujer que las represente en el Comité Ejecutivo de la FIFA. El presupuesto que el total de las asociaciones europeas destinó al fútbol femenino (infraestructuras, logística, instalaciones y sueldos) en 2017 fue de 111,7 millones de euros; solamente en salarios, el conjunto de los equipos de LaLiga gastó algo más de 900 millones durante la temporada 2017/2018. Además, el informe de Sporting Intelligence, Global Sports Salaries survey 2017, reveló que, juntas, las siete mejores ligas femeninas de primera división (Francia, Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, Suecia, Australia y México) pagaron a sus jugadoras 35,6 millones de euros en 2017. El sueldo anual de Neymar en el PSG es de 36,8 millones. 

Las reivindicaciones exigiendo igualdad en los últimos tres años no han dejado de sucederse. En 2016, las futbolistas nigerianas protagonizaron una protesta tras ganar la Copa de África, su noveno título africano, porque les debían los subsidios y premios acordados; por clasificarse para dicho torneo les dieron 50 dólares. A cada jugador del equipo masculino se le paga 4.000 dólares por empatar y 5.000 por ganar un partido en esta misma competición. En abril de 2017 las jugadoras de la selección irlandesa denunciaron que estaban siendo tratadas “como ciudadanas de quinta categoría”. Cansadas de concentrarse con la selección sin recibir ninguna compensación económica aun teniendo que abandonar sus puestos de trabajo para hacerlo, cambiarse en baños públicos antes de los partidos o compartir la equipación con los juveniles masculinos, amenazaron con ir a una huelga que obligó a la Asociación de Fútbol de Irlanda a acordar mejoras significativas en sus condiciones de trabajo. A finales de ese mismo año, la selección danesa se negó a jugar un partido clasificatorio para el Mundial de Francia en protesta por el trato el discriminatorio que recibían por parte de su federación. A consecuencia de ello, lograron llegar a un acuerdo que incluye mejoras en las instalaciones, un salario de 700.000 dólares anuales y un seguro de salud. Y también que la UEFA impusiera a la federación una multa de 20.000 euros y castigara al equipo femenino sin participar en competiciones europeas durante cuatro años.

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En el mundo, mil 300 millones de personas enfrentan pobreza multidimensional: PNUD

Mil 300 millones de personas en todo el mundo son "multidimensionalmente pobres", señaló el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en su Índice de pobreza multidimensional global 2019.

 

El PNUD estudió a 101 países, 31 de bajos ingresos, 68 de ingresos medios y dos de altos ingresos, para establecer su índice de pobreza multidimensional, lo que significa que la pobreza está definida no sólo por el ingreso, sino por varios indicadores, incluyendo mala salud, mala calidad laboral y la amenaza de la violencia. Existen enormes desigualdades entre países y entre los segmentos más pobres de las sociedades, indicó el PNUD.

 

"La acción contra la pobreza es necesaria en todas las regiones en desarrollo", añadió, y destacó que África subsahariana y el sur de Asia son las zonas con la mayor proporción de pobres, con cerca de 84.5 por ciento. En estas regiones, el nivel de desigualdad es descrito como "inmenso". En África subsahariana va de 6.3 por ciento en Sudáfrica hasta 91.9 por ciento en Sudán del Sur. La disparidad en el sur de Asia va de 0.8 por ciento en las Maldivas hasta 55.9 por ciento en Afganistán.

 

Muchos de los países estudiados en el informe muestran "amplios" niveles internos de desigualdad. En Uganda, por ejemplo, la incidencia de la pobreza multidimensional en las diferentes provincias va de 6 por ciento en Kampala a 96.3 por ciento en Karamoja.

 

Más de la mitad de los mil 300 millones de personas identificadas como pobres, o cerca de 663 millones, son menores de 18 años y alrededor de un tercio, o 428 millones, tienen menos de 10 años de edad.

 

La enorme mayoría de estos niños, cerca de 85 por ciento, viven en el sur de Asia y en África subsahariana, divididos casi en partes iguales entre las dos regiones.

 

Una sección del informe evalúa el avance logrado en cuanto al Objetivo Uno de la Agenda 2030 de la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible: poner fin a la pobreza "en todas sus formas y en todas partes".

 

El informe identificó 10 países, con una población combinada de cerca de 2 mil millones de personas, para ilustrar el nivel de reducción de la pobreza, y todos mostraron un avance significativo en términos estadísticos en cuanto al avance hacia el Objetivo Uno. Las reducciones más aceleradas se vieron en India, Camboya y Bangladesh.

 

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Migrantes requisados y detenidos por la patrulla fronteriza estadounidense en Los Ebanos, Texas. Imagen: AFP

El alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha condenado las condiciones “indignas” y “dañinas” en que se encuentran los migrantes y refugiados recluidos en la frontera de los Estados Unidos, pidiendo que los niños nunca sean puestos en detención migratoria o separados de sus familias.

Michelle Bachelet dijo que estaba horrorizada por los campamentos y dijo que varios organismos de derechos humanos de la ONU habían descubierto que la detención de niños migrantes puede constituir un trato cruel, inhumano o degradante, que está prohibido por el derecho internacional.

Ella habló pocos días después de que un informe interno del gobierno de los Estados Unidos advirtiera sobre un hacinamiento peligroso en muchos de los centros de detención. El informe del gobierno reveló que algunos inmigrantes fueron retenidos en celdas con una capacidad cinco veces menor, y más de la mitad quedaban afuera debido a la falta de espacio.

Según NBC News, solo había cuatro duchas para 756 detenidos. Una celda, diseñada para albergar a 35 personas, se llenó con 155. Y The New York Times describió que una estación de la Patrulla Fronteriza en Texas estaba llena de cientos de niños que vestían ropa sucia y estaban envueltos en celdas llenas de enfermedades, en base a entrevistas con el personal y los abogados quienes habían visitado el sitio.
Donald Trump calificó la historia como un engaño. "Como pediatra, pero también como madre y ex jefa de estado, estoy profundamente sorprendida de que los niños se vean obligados a dormir en el suelo en instalaciones superpobladas, sin acceso a atención médica o alimentos adecuados y con malas condiciones de saneamiento", dijo. Bachelet, ex presidenta de Chile, dijo.

"Detener a un niño, incluso por períodos cortos en buenas condiciones, puede tener un impacto grave en su salud y desarrollo. Considere el daño que se está haciendo todos los días al permitir que esta situación alarmante continúe".

Los centros de detención albergan a miles de migrantes, muchos de los cuales huyen de la violencia y la pobreza en América Central. Bachelet instó a las autoridades a encontrar alternativas sin custodia para niños y adultos. "Cualquier privación de libertad de los migrantes adultos y refugiados debe ser una medida de último recurso", dijo. “En la mayoría de estos casos, los migrantes y los refugiados han emprendido viajes peligrosos con sus hijos en busca de protección y dignidad y alejados de la violencia y el hambre.
“Cuando finalmente creen que están a salvo, pueden encontrarse separados de sus seres queridos y encerrados en condiciones indignas. Esto nunca debería suceder en ninguna parte”.

Los equipos de la oficina de derechos humanos de la ONU en México y América Central han documentado numerosas violaciones de derechos y abusos contra los migrantes en movimiento, incluido el uso excesivo de la fuerza y la separación familiar. Las políticas introducidas a fines del año pasado requieren que la Patrulla Fronteriza realice controles médicos secundarios a todos los niños bajo el cuidado y la custodia de Aduanas y Protección de Fronteras, con especial atención a los niños menores de 10 años.

Bachelet también condenó las acciones contra personas y organizaciones que brindan a los migrantes agua, alimentos, atención médica y refugio. "La provisión de asistencia para salvar vidas es un imperativo de derechos humanos que debe respetarse en todo momento y para todas las personas necesitadas; es inconcebible que aquellos que buscan brindar dicho apoyo corran el riesgo de enfrentar cargos penales", dijo.

Scott Warren, de 36 años y residente de Arizona, quien brindó ayuda a los migrantes, será procesado nuevamente después de que un jurado el mes pasado no pudo llegar a un veredicto, y enfrenta hasta 20 años de prisión por "proteger" a los hombres de las autoridades estadounidenses.

Por Jane Dalton*

*De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Pagina/12
Traducción: Celita Doyhambéhère

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Jóvenes trabajadores y estudiantes, ¡A organizarnos!

El sindicalismo enfrenta desde hace décadas la necesidad de renovación para superar la marginalidad. Nuevos retos se abren para el mismo, entre ellos cómo interpelar y cautivar a las nuevas generaciones, en su mayoría, en el caso del sector público, personal ilustrado. La convocatoria por parte de Únete* al Primer Encuentro de Jóvenes del Sector Público, es una inicial respuesta en tal dirección.

 

Cada día que pasa las y los jóvenes entramos en un terreno de incertidumbre y competitividad, en el que la sobrevivencia individual se vuelve nuestro único objetivo vital. Largas jornadas de trabajo, sueldos bajos y pocas garantías para nuestro futuro son la retribución a cambio de asumir la responsabilidad de dar nuestro esfuerzo para el incremento de una riqueza que solo beneficia a minorías.

Como si no fuera suficiente, nos acecha la amenaza del desempleo ante las limitaciones de conseguir un primer empleo sin experiencia. Las estadísticas muestran que 47 de cada 100 desocupados en el país son jóvenes; el porcentaje de desempleo en este sector poblacional dobla la tasa general y la informalidad gana terreno entre las y los jóvenes ocupados. Las políticas del primer empleo han tenido un impacto marginal y las plantas administrativas en el sector público están congeladas desde hace mucho tiempo –o solo funcionan para clientelas.

Ante este panorama, el sindicalismo debería jugar un papel clave en la organización y luchas de las y los trabajadores en general, y en específico para la juventud. Sin embargo, en un país como Colombia, donde existen las más bajas tasas de sindicalización del mundo, además de una significativa fragmentación y proliferación de sindicatos, la organización y luchas dentro del mundo del trabajo se muestran débiles y con escasa capacidad para articular las nuevas necesidades latentes en la vida de los y las trabajadoras. Las anquilosadas estructuras internas, la falta de actualidad en las demandas, la carencia de apertura en las tomas de decisiones, la ausencia de sujetos y cuerpos distintos en los escenarios de representación y decisión, y la escasa articulación política con el movimiento social, son algunas de las razones para esta debacle del sindicalismo en pleno siglo XXI.

Para caminar hacia una apuesta sindical juvenil, hecha desde este mismo sector social, sin dejar a un lado las regiones, la Federación Sindical de Trabajadores del Estado Únete decidió convocar a los trabajadores del sector público para los próximos 5 y 6 de julio en la Universidad Nacional –sede Bogotá–, para empezar la discusión. Sin lugar a dudas, es necesario un espacio de encuentro amplio, donde podamos llegar todas y todos para, en colaboración de trabajadores y de estudiantes, construir una apuesta común encaminada a disputar lo que por derecho es nuestro.

Esperamos, entonces, vernos las caras en el Primer Encuentro de Jóvenes del Sector Público, donde a partir de diversas experiencias y trayectorias de los y las presentes, logremos profundizar en las necesidades que hoy existen en el mundo del trabajo. Proponemos decantar nuestras reflexiones sobre las diversas experiencias de organización sindical y de trayectorias de autogestión gestadas en las diversas regiones del país., para así identificar en dónde estamos y hacia dónde nos queremos dirigir.

 

Con mirada de presente activo y futuro anticipado

 

Para emprender una tarea de fortalecimiento del sindicalismo en el sector público, es preciso entender que las condiciones de los y las jóvenes han cambiado, así como sus preocupaciones, aspiraciones y proyecciones de lucha son distintas. Las y los sujetos trabajadores en las instituciones del Estado son hoy claramente otros respecto a quienes ocupaban las oficinas, al menos hace 30 años. Por esta razón, necesitamos mirarnos de nuevo, reconocernos, juntarnos, reunirnos, para en definitiva poder organizarnos. Pero claro, unirnos a partir de otras formas, por medio de un nuevo sindicalismo, renovado, que vea el mundo desde las necesidades y retos que hoy en día tenemos los trabajadores y estudiantes. Esta es, en definitiva, una oportunidad para oxigenar nuestras luchas y reivindicaciones, partiendo de nuestro presente y de nuestras aspiraciones y renovadas capacidades.

Se trata de dialogar sobre las relaciones que establecemos con quienes componen y dan vida a nuestros puestos de trabajo en el sector público. Pero sobre todo, mirarnos de frente e identificar las potencialidades que existen en nuestro día a día, para trabajar juntos por transformar nuestras condiciones de vida en común. El mañana es nuestro y, partiendo de nuestras acciones, lo alcanzaremos con dignidad.

 

* Federación Unión nacional de trabajadores del Estado, los servicios públicos y la comunidad.

Publicado enEdición Nº258
 En 2015 aumentó el flujo de migrantes a la isla griega de Samos y sus vecinas Lesbos y Quíos, principales puertos de entrada a Europa. En lo que va del año suman 9 mil.Foto Afp

Ginebra. Más de 32 mil migrantes y refugiados han muerto o desaparecido en rutas migratorias de todo el mundo entre los años 2014 y 2018, según un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que eleva a casi mil 600 la cifra aproximada de niños fallecidos, el más joven de ellos de apenas 40 días de vida.

 

El Proyecto de Migrantes Desaparecidos de la OIM analiza desde 2014 los datos de víctimas en las principales rutas migratorias del planeta, aunque la organización admite las dificultades de realizar una evaluación precisa. Así, sospechan que la cifra oficial podría ser "mucho menor" a la real, pues "muchos cuerpos nunca aparecen o no son identificados".

 

La OIM pusoo el foco en esta ocasión en los niños, a los que sitúa como protagonistas de un informe que admiten impreciso, ya que en el caso de los menores se suma no sólo la dificultad de confirmar su fallecimiento, sino también la ausencia de estadísticas precisas en materia de edad. Aún así, estiman que mil 593 han muerto entre 2014 y 2018.

 

El Mediterráneo ha sido la región mas mortífera para los menores, con 678 víctimas mortales durante estos años, lo que sitúa a esta zona por delante del sudeste asiático (363 niños fallecidos), África subsahariana (149) y el norte de África (144).

 

La OIM estima que, desde 2014, más de 17 mil 900 personas han fallecido en el Mediterráneo, de las cuales hay "casi 12 mil" cadáveres sin recuperar. Sin embargo, también admite que en esta zona hay un cambio de tendencia generalizado, al margen de repuntes como en el caso de España.

 

De esta forma, la organización internacional atribuye el descenso global en el número de migrantes fallecidos o desaparecidos entre 2017 y 2018 –que pasó de 6 mil 279 a 4 mil 734– a la menor afluencia migratoria en la zona mediterránea central, la que conecta Libia con el sur de Italia.

 

El número de migrantes que han intentado llegar a las costas italianas ha pasado en un año de 144 mil 301 a 45 mil 648, según la OIM, que alerta, no obstante, del aumento en la tasa de mortalidad en esta zona. Si en 2017 perdieron la vida 2 por ciento de quienes utilizaron esta ruta, en 2018 incluso la cifra más conservadora sitúa la proporción en el entorno de 3 por ciento.

 

En Asia, la OIM destaca la creciente mortalidad en la ruta que conecta el Cuerno de África con Yemen, aparentemente por el persistente conflicto militar de este último país. De las 53 muertes registradas en 2017 se ha pasado a las 125 de 2018.

 

En el sudeste asiático, la cifra de fallecimientos entre 2014 y 2018 se acerca a los 2 mil 200, entre ellos mil 723 rohinyas que han huido de la pobreza, la violencia y la persecución en el estado birmano de Rajine. Casi un millón de rohinyas están refugiados en Bangladesh, entre ellos más de 700 mil que llegaron tras la ola represiva de agosto de 2017.

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La foto que conmueve al mundo: padre e hija murieron al intentar cruzar un río

Otra vez una foto que expone el costado más cruel de la crisis migratoria conmueve al mundo entero. La imagen muestra los cuerpos de un hombre y su pequeña hija tendidos sin vida a la orilla del río Bravo, en el noreste de México, a un kilómetro del puente internacional que conecta con Estados Unidos.

Otra vez una foto que expone el costado más cruel de la crisis migratoria conmueve al mundo entero. La imagen muestra los cuerpos de un hombre y su pequeña hija tendidos sin vida a la orilla del río Bravo, en el noreste de México, a un kilómetro del puente internacional que conecta con Estados Unidos.

La tragedia ocurrió el domingo en la ciudad de Matamoros, en el estado mexicano de Tamaulipas. La esposa del hombre y madre de la niña fallecida que logró ser rescatada, Tania Vanessa Ávalos, dijo a las autoridades que el agua se llevó primero a la niña y fue el padre quien intentó agarrarla, pero ambos fueron arrastrados por la corriente del río y desaparecieron.

La imagen desgarradora recordó a la de 2015 cuando un niño sirio de 3 años murió ahogado en las aguas del Mediterráneo. En este caso, ambos están tirados a la vera del río, unidos por la remera del hombre. Se cree que el papá logró alcanzar a la nena en el agua pero que por la fuerte corriente decidió sujetarla por debajo de su remera. Ambos murieron ahogados.

El matrimonio era originario de El Salvador. Óscar Alberto Martínez Ramírez tenía 25 años y la pequeña Valeria, un año y 11 meses. Habían llegado a esta ciudad mexicana para pedir asilo político en Estados Unidos.

Sin embargo, ante la desesperación por la lentitud en los tramites decidieron junto con otros migrantes cruzar el río Bravo, según señaló la mujer.

Los cuerpos fueron encontrados al día siguiente por las autoridades de Protección Civil mexicanas. El hallazgo tuvo lugar en las orillas del río, entre unas ramas y a kilómetros del puente internacional de Matamoros que une esta ciudad con Brownsville, Texas.

Enrique Alberto Maciel Cervantes, presidente del Instituto Tamaulipeco del Migrante en Matamoros, lamentó la tragedia y pidió a los migrantes que no se metan a las aguas del río Bravo ya que las compuertas están abiertas y la corriente es muy fuerte. "El río no ayuda; cobra vidas", advirtió.

Miles de migrantes de Honduras, El Salvador y Guatemala ingresaron desde octubre a México en varias caravanas a través la frontera sur con el objetivo de cruzar a Estados Unidos. Ante el aumento del número de migrantes irregulares y de solicitantes de asilo que llegan a Estados Unidos, el presidente de ese país, Donald Trump, amenazó el 30 de mayo pasado con imponer aranceles a todas las importaciones mexicanas.

El 7 de junio se anunció un acuerdo que prevé el envío de 6.000 efectivos de la Guardia Nacional de México a la frontera sur, entre otras medidas para contener la migración. A cambio, Estados Unidos retiró la amenaza de los aranceles.

 Este lunes, el Gobierno de México anunció el despliegue de más de 20.000 efectivos, entre militares, marinos y miembros de la Guardia Nacional, en las fronteras norte y sur de México.

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Lunes, 24 Junio 2019 06:41

Cuba: Los conceptos y los hechos

Cuba: Los conceptos y los hechos

 

“Los hechos no pueden ser destruidos por los conceptos”, afirmaba Boileau, poeta y crítico literario francés que vivió entre los siglos XVII y XVIII. Le asistía toda la razón; sin embargo, su comentario puede ser glosado con esta observación: los conceptos sí pueden encubrir, al menos por un tiempo, a los hechos.

El caso del profesor René Fidel González García es una demostración evidente de ocultación, tras el flamante concepto de Estado Socialista de Derecho acabado de aprobar a inicios de año en la nueva Constitución, de una cadena de violaciones conscientes y sistemáticas no solo de la legislación cubana, sino también de convenios sindicales internacionales.

Si se hubiera declarado en huelga de hambre, o se hubiera instalado frente al Consejo de Estado u otra instancia con un cartel que denunciara los atropellos cometidos contra su persona, ya sería tendencia en las redes sociales y quizás se hubieran dignado a atenderlo. Pero este doctor en Ciencias del Derecho, comunista por convicción, ha tenido la paciencia de recurrir a los “canales correspondientes”. Aún espera.

Sus demandas de justicia han llegado al Ministerio de Educación Superior, a la Fiscalía General de la República y a la oficina del Presidente Miguel Díaz- Canel. No obstante, todos los plazos que la Constitución establece para que reciba respuesta se han extinguido.

Quien piense que esto se trata de un asunto relativo al ámbito del derecho laboral es muy ingenuo. La sanción aplicada a René Fidel González García, profesor titular hasta hace tres años de la Universidad de Oriente, le impide trabajar en cualquier otro centro de enseñanza superior de su país, de ese modo lo imposibilitan para ejercer influencia directa sobre la educación de los jóvenes que se forman como futuros juristas en Cuba. ¿Qué delito cometió para recibir tan enorme castigo?

La explicación es sencilla. Decía un profesor latinoamericano de antes de la reforma universitaria: “Nuestra misión no consiste en ayudar a los estudiantes a pensar por sí mismos… Nuestro deber es hacer de modo que piensen como nosotros, o a lo menos como nosotros creemos útil decir que pensamos”. Pues bien, la terrible transgresión cometida por René Fidel González García fue desmarcarse totalmente de una postura como esa e intentar preparar a sus estudiantes con un pensamiento crítico, con un sentido de responsabilidad como ciudadanos y como profesionales del Derecho.

Y lo peor, trató de ser ejemplo de lo que preconizaba. Por ello también publicó artículos en sitios de la blogosfera como este propio blog de La Joven Cuba, sus trabajos defendían una opción marxista de gobierno para Cuba, pero resultaban incómodos para la burocracia política.

La pérdida de prestigio que le atribuyen como pretexto para retirarle su categoría docente y aislarlo de la enseñanza superior es un torpe recurso, negado por las declaraciones de sus antiguos alumnos que han reclamado el regreso del maestro y amigo a la docencia. ¿Ante quién perdió prestigio realmente René Fidel González García? Responder esa pregunta es crucial para entender que aquí de lo que se trata es de un ejemplo clarísimo de discriminación laboral por las ideas políticas del sancionado.

Cuando se debatía el proyecto de constitución publiqué el post Disonancia, en el que manifestaba mi preocupación porque, aun cuando el artículo 1 del proyecto reconocía: “Cuba es un Estado socialista de derecho, democrático, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria e indivisible, fundada en el trabajo, la dignidad y la ética de sus ciudadanos, que tiene como objetivos esenciales el disfrute de la libertad política, la equidad, la justicia e igualdad social, la solidaridad, el humanismo, el bienestar y la prosperidad individual y colectiva”; se apreciaba que en el artículo 40, entre los derechos, libertades y oportunidades que recibían la protección de las autoridades y que no podían ser objeto de discriminación se habían omitido las creencias políticas.

Allí advertía: “Esta incongruencia no puede ser justificada por ningún argumento. Todas las ideologías deben tener igual protección ante la ley, más si el propio artículo 1 reconoce su disfrute como uno de los objetivos de la República”. El modo en que nuestra burocracia resolvió la susodicha incoherencia puede pasar al libro de Récords Guinness de la desvergüenza. Simplemente omitieron una palabrita, una simple palabrita del artículo 1. Donde antes se decía libertad política, quedó escrito así en el documento definitivo de la Constitución: “para el disfrute de la libertad, la equidad, la igualdad, la solidaridad, el bienestar y la prosperidad individual y colectiva”.

Saber qué entiende la burocracia por libertad a secas es más de lo que puedo discernir. Lo cierto es que el cambio de redacción parece haberle dado ínfulas para ejercer la discriminación sin ningún tipo de límites. Una de las muchas definiciones de discriminación la considera como: “toda aquella acción u omisión realizada por personas, grupos o instituciones, que produce y reproduce desigualdades en el acceso a recursos y oportunidades —como la salud, la alimentación, la educación o el empleo— en favor o en contra de un grupo social y sus miembros, con base en la pertenencia a una determinada categoría social en lugar de las cualidades o méritos individuales”.

En filosofía moral se define la discriminación como un trato o consideración »desventajosa”. Una persona no tiene que ser dañada para ser discriminada. Simplemente tiene que ser tratada peor que otros por razones arbitrarias. Y arbitrariedad discriminatoria es algo que abunda en el tratamiento que se le ha dado a René Fidel González García.

Estas arbitrariedades desconocen el Convenio relativo a la discriminación en materia de empleo y ocupación, o convenio n.º 111, uno de los ocho acuerdos fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los Estados partes del convenio se comprometen a promover una legislación que prohíba todo tipo de discriminación y exclusión en cualquier forma, incluyendo “cualquier distinción, exclusión o preferencia basada en motivos de raza, color, sexo, religión, opinión política, ascendencia nacional u origen social que tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la ocupación”.

Cuba es miembro de la Federación Sindical Mundial (FSM), que a su vez es fundadora de la OIT. La oficina regional de la FSM para América Latina se encuentra precisamente en La Habana. Debieran tomar nota los directivos de esa organización acerca del modo en que en este país se discrimina a las personas y se les separa de sus empleos por sus opiniones políticas, incluso cuando estas opiniones sean ideológicamente marxistas y comunistas.

Es posible que muchos de los altos dirigentes que no se han molestado en responder las peticiones de justicia de René Fidel González García piensen que con su actitud están prestando un servicio a la defensa de la Patria. Al parecer siguen a Maquiavelo, que retomaba el concepto planteado por Tito Livio en sus discursos, cuando señalaba: “la patria se debe defender siempre con ignominia o con gloria, y de cualquier manera estará defendida”.

Yo les aseguro que no es así, si la Patria se defiende con ignominia se la ofende. Todos los que no responden a René Fidel González García están ofendiendo a Cuba. Y son muchos los que esperamos respuesta junto a él. Los conceptos ya no pueden encubrir los hechos

 

Por Alina Bárbara López Hernández

(Matanzas, 1965). Doctora en Ciencias Filosóficas. Profesora, ensayista y editora. Trabaja actualmente en Ediciones Matanzas. Es autora de textos sobre el pensamiento político y cultural republicano. Sus artículos y ensayos han sido publicados en revistas especializadas, como Temas, Islas, Matanzas, Calibán, Perfiles de la Cultura y Debates Americanos, entre otras. Ganó el concurso de ensayos de la revista Temas en el año 2007 en la modalidad de ciencias sociales con “Crónica de un fracaso anunciado. Los intelectuales de la República y el socialismo soviético”, y el Concurso Nacional de Ensayos Juan Marinello in Memoriam, 2008. Obtuvo mención del concurso de ensayos de Temas en 2012 por: “Con cristales de larga duración: una mirada a la política cultural comunista anterior a 1959”

Fuente:

https://jovencuba.com/2019/06/14/conceptos-y-hechos

16/06/2019

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Por quinto año consecutivo, Turquía fue el país que más refugiados ha recibido. Imagen: AFP

Unas 37.000 personas se desplazan cada día en el mundo y el 67 por ciento de los refugiados proviene de Siria, Afganistán, Sudán del Sur, Myanmar y Somalia.

 

Las personas que en el mundo escapan de guerras, conflictos y persecuciones y que se sienten obligadas a dejar el propio país, fueron hasta fines de 2018 el doble que hace 20 años y 2,3 millones más que en 2017, llegando a 70,8 millones de personas. Se trata de la cifra más alta desde que existe ACNUR, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, fundado en 1950. Y entre estos casi 71 millones de personas, se encuentran casi 4 millones de venezolanos.

 Según el estudio anual Global Trends (Tendencias Globales), difundido por Acnur en ocasión de celebrarse el Día Internacional del Refugiado, las cifras son estimadas y no exactas dado que reflejan sólo parcialmente la crisis de Venezuela. “Debemos redoblar nuestra solidaridad con los miles de personas inocentes que se ven obligadas a huir de sus hogares a diario”, declaró desde Ginebra, sede de ACNUR, el Alto Comisionado para los Refugiados Filippo Grandi. “Pese a la cantidad de gente que escapa, hay grandes muestras de generosidad y solidaridad, especialmente por parte de las propias comunidades que acogen a grandes cantidades de personas refugiadas. Hay una participación sin precedentes de nuevos actores, como exponentes del sector privado y de personas que reflejan el espíritu del Pacto Mundial sobre Refugiados”, señaló. 

Aprobado por la Asamblea General de la ONU en diciembre pasado, el Pacto Mundial busca una repartición de responsabilidades más equitativa para quienes acogen y apoyan a las personas refugiadas, el 80 por ciento de las cuales vive en países vecinos a sus lugares de origen. Global Trend calcula además que unas 37.000 personas se desplazan cada día en el mundo, que cerca de la mitad de la población mundial de refugiados del 2018 tiene menos de 18 años, y que el número más alto de solicitudes de asilo en 2018 (341.800) fue presentado por venezolanos. Otros datos indican que el 67 por ciento de los refugiados provienen de Siria, Afganistán, Sudán del Sur, Myanmar y Somalia. Por quinto año consecutivo, Turquía fue el país que más refugiados ha recibido (3,7 millones) seguido de Pakistán (1,4), Uganda (1,2), Sudán (1,1) y Alemania (1,1 millones). Pero el Líbano se confirma como el país que más refugiados a recibido en proporción a su población (uno cada seis).

“El elemento más evidente en todos estos datos es la diferencia entre los países que reciben a los refugiados –comentó ayer Carlota Sami, portavoz de Acnur en Italia, durante la presentación de Global Trends en Roma–. Los que reciben más refugiados son los países que más tendrían necesidad de ayuda porque son más pobres y los que reciben menos, son los países más ricos que tal vez deberían desempeñar un rol más importante en el encontrar soluciones. Las políticas fundadas en el odio y la exclusión, que erigen muros y alambres de púa, no llevan a ninguna solución porque de hecho los números siguen aumentando. Los países deberían ocuparse de encontrar soluciones a los conflictos, a las razones por las que la gente huye.” 

En efecto, según los datos oficiales los países de alto rédito reciben unos 2,7 refugiados cada mil habitantes (Italia 3 refugiados cada mil habitantes), los países de rédito medio  unos 5,8 refugiados cada mil y los países pobres, un tercio de todos los refugiados a nivel mundial. Es así que Turquía, por ser un país limítrofe con Siria, es la nación que más sirios ha recibido. Por su parte Colombia es el país que más venezolanos ha alojado (1.171.600) pero es Perú el que más refugiados venezolanos propiamente dichos, ha aceptado (700) después que solicitaran regularmente asilo y fueran reconocidos como tales. 

“Italia está particularmente preocupada por Venezuela –dijo en la presentación de Global Trends Luigi Vignali, director general para los italianos en el exterior y las políticas migratorias de la cancillería italiana–. En Venezuela viven 143.000 italianos y muchos otros descendientes de italianos. Es un país que está atravesando una profunda crisis y sus refugiados se mueven no sólo a países como Brasil, Ecuador, Colombia sino a también a Europa, España, Italia. Esto confirma la urgencia de una solución para la crisis venezolana”.

Mirvat Sayegh, 27 años, nació en Siria, en Alepo, una de las ciudades más golpeadas por la guerra comenzada en 2011. Durante el conflicto, su familia se trasladó por un periodo a Latakia, una ciudad sobre el mar, “un poco más segura que Alepo”, contó a PáginaI12 en la conferencia de presentación de Global Trends.  “Mi familia partió antes que yo porque yo estaba en la universidad y quería continuar. Estudiaba Literatura inglesa, me faltaban solo dos materias cuando tuve que dejar el país”. Con su familia se trasladó primero al Líbano y luego a Italia.  Pese a la guerra, logró conseguir algunos documentos que certificaban lo que había estudiado. 

Llegó a Roma hace tres años, gracias a un corredor humanitario, es decir tuvo la suerte de llegar a Italia en avión, de modo seguro. Aquí buscó una beca y consiguió una para estudiar en Ferrara (noreste de Italia) “Lengua y literatura moderna”. Ya está en el tercer año. “Me reconocieron algunas materias pero pocas”, dijo.  Mirvat Sayegh habla inglés, árabo, italiano y un poco de francés y español. “Yo hubiera querido ir a estudiar a Estados Unidos pero el problema es que cuando llegué a Italia,  no tenía documentos. Ahora tengo documentos italianos”.

–¿Cuán difícil ha sido vivir como refugiada?

–Para mi familia ha sido mucho más difícil que para mí. Mis padres llegaron a Italia a una edad que nadie les iba a dar trabajo y además no saben bien el idioma.  

–¿Estás contenta de vivir en Italia?

–Trato de estarlo.

–¿Te gustaría volver a Siria?

–Si tuviera que volver a Siria tendría que empezar de nuevo. Sería mucho más difícil recomenzar, me sentiría como una extranjera en mi propio país.

–¿Qué fue lo más difícil que  viviste como refugiada? 

–Lo más difícil que me ha tocado vivir es cómo las personas me ven, cómo me miran. No me miran por lo que soy sino como extranjera. Lo más difícil ha sido comenzar en cada lugar de cero. Mejor diría de menos cero… porque estos años que he pasado yendo de un lugar a otro, pasaron sin que yo aprendiera nada. No había tiempo porque con todas las preocupaciones uno no tiene el ánimo para aprender. Fue muy difícil tratar de trabajar, muy difícil ser considerada una persona normal. Y si te ven siempre como diferente, uno no puede estar al nivel de los demás. 

–¿Cómo podemos  favorecer la integración de los refugiados?

–No considerar a los refugiados como una categoría distinta, sino mirarlos como son, con sus diferencias. 

 

 

 

 

 

 

América latina

En contra del muro

 

El número de víctimas de desplazamiento forzado en América Latina y el Caribe se disparó en el último año según comunicó ayer la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en su informe anual. “El rechazo y los muros no resuelven el problema”, opinó el alto comisionado de la ONU para los refugiados, el italiano Filippo Grandi, durante la conferencia que ofreció en Berlín. La situación en Venezuela fue uno de los temas más abordados en la conferencia de prensa que ofreció Grandi. Según relató, más de cuatro millones de venezolanos abandonaron su país desde 2015 y de ellos menos de medio millón solicitaron la condición de refugiados. Al respecto precisó que, si bien una minoría de venezolanos que abandonaron su país pidió asilo, la mayoría necesita protección internacional a causa de la inseguridad y la escasez de alimentos, de medicinas y servicios públicos. “Tenemos una crisis en una región del mundo que hasta hace unos pocos años creíamos que había logrado una relativa estabilidad”, dijo Grandi al aludir principalmente a la región del norte de América Central, en particular a Honduras, Guatemala y Salvador. “En esta región observamos acciones de bandas armadas, que evoca lo que algunos grupos armados, gubernamentales o no, hacen en otros países. Como por ejemplo violar a mujeres para ganar el control de territorio, reclutar niños, ocupar casas”, opinó. Grandi precisó que muchas personas huyen de estos países en diferentes direcciones, que incluyen México y los Estados Unidos, principalmente escapando de la violencia. 

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