Futuro del trabajo basado en producción y empleo sostenibles: ¿las cooperativas?*

Cada año, el primer sábado de julio, la comunidad internacional celebra el Día Internacional de las cooperativas. El tema de este año ha sido consumo y producción sostenibles de bienes y servicios, que coincide además con la acción de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a favor de un mundo basado en modelos de producción y empleo sostenibles.

Recientemente la Jefa de la Unidad de Cooperativas de la OIT, Simel Esim, señaló “el impacto positivo del compromiso de las cooperativas a favor de una producción y consumo sostenibles”. Y agregó que, por ejemplo, “en el norte de Sri Lanka, después de años de guerra civil, vi cómo las cooperativas contribuían a reforzar la resiliencia de las comunidades locales”.

Una evaluación rápida realizada al inicio del proyecto de la OIT Empoderamiento local a través del desarrollo económico (Leed en inglés) por otra parte, indicó que las cooperativas eran las únicas estructuras “estables” presentes en el norte de Sri Lanka antes, durante y después del conflicto. Desde 2010, el proyecto apoya a las cooperativas agrícolas y de la pesca al garantizar certificaciones de comercio justo para sus productos y ayudarlas a establecer vínculos comerciales.

Simel también señala que “he escuchado historias inspiradoras de otras regiones del mundo sobre la manera en que las cooperativas han unido fuerzas para contribuir con el consumo y la producción sostenibles y el trabajo decente, con frecuencia gracias al intercambio comercial entre cooperativas”.

 

Cooperativas y comercio justo

 

Algunas de estas historias fueron compartidas en una reciente reunión del movimiento cooperativo y del comercio justo en Ginebra. Ahí se constató, cómo el café de las cooperativas de productores de Kenia ha llegado a los anaqueles de Coop en Dinamarca y las piñas biológicas de una joven cooperativa de Togo se venden en las cooperativas de venta al detalle en toda Italia .

También escuchamos de qué manera las cooperativas de consumidores en Asia Oriental han desarrollado productos con la etiqueta biológica y, a la vez, educan a sus miembros sobre las condiciones de trabajo de los productores y de los trabajadores, así como a reducir el desperdicio de alimentos y el consumo de materiales plásticos.

El consenso al cual llegó la reunión fue que el intercambio comercial entre cooperativas puede ayudar a disminuir los costos del comercio, garantizar precios más justos y mejores ingresos para los miembros de las cooperativas y sus comunidades. Existen oportunidades no sólo en la cadena de suministro de la agricultura, también en la confección y en otros sectores. Las cooperativas de ambos lados de la cadena de suministros se unen para acortar las cadenas de valor, mejorar la trazabilidad de los productos y adoptar prácticas respetuosas del medio ambiente.

En la OIT, dice Simel Esim “colaboramos con nuestros mandantes a fin de mejorar la huella medioambiental y social de las cooperativas en todo el mundo”, destacando que “cuando la OIT sigue promoviendo un futuro de trabajo basado en modelos de producción y empleo sostenibles, una de nuestras prioridades en los próximos años será facilitar el desarrollo de vínculos entre los mandantes de la OIT y las cooperativas”.

El objetivo es el de estimular una acción común a favor de prácticas de producción y de consumo responsables, el desarrollo de las economías verdes y circulares y la promoción del trabajo decente en las cadenas de suministro. La OIT considera que las cooperativas no sólo son importantes como medio para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de mujeres y hombres en todo el mundo, sino que también ponen a disposición de los usuarios infraestructura y servicios esenciales, incluso en áreas olvidadas por el Estado y las empresas inversoras.

Las cooperativas tienen una probada trayectoria en materia de creación y mantenimiento del empleo, ya que actualmente brindan más de 100 millones de puestos de trabajo. Asimismo, contribuyen al avance del Programa Global de Empleo de la OIT y a la promoción del trabajo decente.

 

Reverso y anverso del informe: el día de la falsa prosperidad

 

Hace mucho tiempo que insistimos sobre la otra lectura, o la pequeña letra de los contratos, ya que el hombre hace todo por algo o para algo. Por diversos motivos y en vista de ciertos proyectos, programas o pretensiones. Pero cuando preguntamos para qué, lo que está en cuestión es precisamente el proyecto. Ahora bajo las nuevas consignas de un futuro del trabajo “verde” basado en la producción y el empleo sostenibles.

No obstante, hablamos del movimiento cooperativo. Hablamos del valor de estas grandes experiencias sociales que no puede ser subestimado, o banalizados por hechos que suelen ser solo una cortina de humo para ocultar los prejuicios de los que los utilizan. Su rica historia nos enseña que el cooperativismo nació en el mismo medio social, y en la misma época, de la miseria proletaria y producto de la misma opresión.

Pero lo que distingue el cooperativismo de las demás formas de producción es su medio de acción, que se basa en la creación de empresas para sustituir la figura del empresario, y así escapar a la explotación de las empresas privadas con las que tenían relación como trabajadores, clientes o proveedores. Entonces podríamos considerar o pretender, que el modelo económico de las cooperativas es una alternativa real a la empresa privada del sistema capitalista.

Diremos, por lo tanto, que el cooperativismo tiene el objetivo económico de la cooperación solidaria entre un grupo de socios de una empresa a través de la distribución equitativa de las utilidades o el reparto de los beneficios.

Por consiguiente, está vinculado a la economía social o solidaria como una concepción más amplia que incluye a otras formas asociativas o mancomunadas fundadas en el trabajo solidario y de cooperación para satisfacer sus necesidades de existencia y que buscan un beneficio colectivo común. Podemos concluir, que la característica central del cooperativismo en el marco de la economía solidaria es la primacía del ser humano y de su función social sobre el capital.

Sin embargo, en el actual marco de la globalización, nos cuesta trabajo imaginar la evolución de estos proyectos, ya que abundan los ejemplos donde el cooperativismo adopta el camino inverso, el camino funcional al modelo económico capitalista al maximizar la ganancia solo para un pequeño grupo especulativo y burocrático. Una cooperativa capitalista termina siendo igual, un patrón, unos asalariados, y luego la plusvalía, la ganancia y toda la producción se convierte en mercancía.

Claro se nos dirá que en política o economía está reflejado el famoso pragmatismo de Harold Wilson “si funciona debe ser correcto” en ese constante llamamiento a los hechos, pero siempre aislados. Como si los hechos se seleccionan a sí mismo. Seguimos rutinas insólitas donde hay un día para todo, la nostalgia, la mujer, el amigo, el sida, el clima, el trabajo, las cooperativas etcétera.

Tantos días de informes obstinados desde el monolítico edificio gris de la OIT, de la ciudad de Ginebra con el fin de construir la imagen de una sociedad desaparecida basada en el trabajo y no en su ausencia. Reflexionemos a los informes, verifiquemos, nunca está de más poner en duda incluso la existencia de los problemas, ni poner en tela de juicio sus términos.

Sobre todo, cuando estos temas implican los conceptos de trabajo, desempleo y cooperación. Somos conscientes que obstinarse en plantear un problema entre aquellos que buscan soluciones, constituye una blasfemia, una herejía inmoral, y absurda. De ahí la abundancia de soluciones falsas, de problemas disimulados, negados, de preguntas censuradas.

El día de la falsa prosperidad se repite en cada informe, la verdadera urgencia invita a investigar, la percepción de un presente siempre escamoteado, por eso esa contra cara de los informes al intentar echar luz sobre aquello que puede manipularse, la duda nos acompaña a la vez que nos motiva.

 

*Rebelión, 11/07/2018.
** Periodista uruguayo, integrante de la Asociación de Corresponsales de prensa de la ONU. Redactor Jefe Internacional del Hebdolatino en Ginebra. Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 


 

Crecen las remesas, fracasa la economía del país

Las remesas que envían los colombianos en el exterior representaron la tercera fuente de ingresos para el país en el primer trimestre de este año.

 

En el año 2017 las exportaciones colombianas totalizaron 37.800 millones de dólares, siendo el petróleo el principal producto de exportación, con 13.046 millones de dólares; seguido por el carbón, con 7.390 millones de dólares; y el turismo, que logró el año pasado ingresos récord por 5.787 millones de dólares, ubicándose en el tercer lugar, mientras que las ventas de café escasamente ascendieron a 2.513 millones de dólares.


Entre enero y abril del año 2018 las remesas que enviaron los casi 5 millones de colombianos que viven en el exterior sumaron 1.896,2 millones de dólares, según lo informa el Banco de la República.
Si la dinámica se mantiene, las remesas podrían alcanzar al final del año una cifra que supere los 6,120 millones de dólares, casi 20 billones de pesos, constituyéndose en la tercera fuente de ingresos del país, después del petróleo y el carbón.


El Marco Fiscal de mediano plazo del Gobierno presenta como un éxito económico el crecimiento de las remesas, pues considera que el país ha logrado diversificar las fuentes de divisas para reducir el déficit de las cuentas externas. Pero la exportación de mano de obra, es decir, la migración de colombianos al exterior, más que un logro representa un completo fracaso de la política económica.
Las remesas crecen porque cada vez hay más colombianos migrando a otros países para buscar las oportunidades laborales y de ingresos que en nuestro país no pueden conseguir, y esto no puede llenarnos de orgullo. Al contrario, es una vergüenza nacional, que expresa el creciente empobrecimiento de nuestra nación.


De hecho, entre más pobre es un país más dependiente es de las remesas, como lo muestran casos como Haití, la nación más pobre de América Latina y a la vez la más dependiente de los giros externos. En el año 2017 recibió ingresos de los que han migrado al exterior por 2.772 millones de dólares, que representaron el 33,6% de su PIB, lo que supera las participaciones de todo el sector agrícola (21.9%) y de toda la industria nacional (20.8%).


Las remesas que recibió Honduras en 2017 sumaron 4.331 millones de dólares, que representaron el 19,5% de su PIB, 6 puntos más que la contribución del sector agrícola.
El Salvador tuvo ingresos por remesas en 2017 por 5.021 millones de dólares, lo que equivale al 18,3% de su PIB, cifra superior al 11% de participación de todo su sector agrícola, y es similar a la totalidad de las exportaciones de bienes primarios.


Las migraciones en todo el mundo tienen dos causas: la pobreza y las guerras. Esto explica por qué crece la migración de colombianos hacia otros países. Por una parte, está la política económica neoliberal, que se va a profundizar con el “nuevo” gobierno de Iván Duque, como lo deja entrever su equipo económico, encabezado por Alberto Carrasquilla, Ministro de Hacienda en el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez, neoliberal puro, vinculado a los escándalos de los “Panamá Papers”. Y por otra parte está el ambiente político de retroceso en los Acuerdos de Paz pactados entre el Gobierno Santos y las FARC, y la violencia contra líderes sociales y de oposición, que viene creciendo.


Pobreza y violencia seguirán presionando la exportación de mano de obra, o sea la migración de nacionales hacia el exterior. Probablemente las remesas seguirán creciendo, y la tecnocracia neoliberal sacará pecho porque ya no solo exportamos petróleo y carbón, sino también personas.


El problema de los flujos migratorios de hoy, es que no solo están en crisis los países exportadores de personas, sino también los receptores. Las remesas que llegan a nuestro país provienen en un 45,1% de Estados Unidos y en un 23,6% de Europa, regiones donde se vienen endureciendo las políticas anti-migratorias por las dificultades fiscales, sociales, de desempleo y de precarización laboral de las que adolecen.


El desastre de los refugiados en Europa, así como la crisis de los “inmigrantes ilegales” en Estados Unidos, solo se pueden resolver si se superan los problemas de pobreza causados por los programas neoliberales y de ajuste fiscal que organismos supranacionales como el FMI y el Banco Mundial les imponen a los países del sur; y si cesan las guerras y las agresiones militares promovidas por brazos imperiales como la OTAN, de la cual ya hacemos parte por medio de nuestro ingreso a la OCDE. Parece que ahora también nos tocará exportar soldados para librar otras guerras a nombre de otros imperios.

Por: Carlos Julio Díaz Lotero. Analista ENS

Publicado enColombia
Domingo, 08 Julio 2018 11:12

El aumento de los trabajos de mierda

El aumento de los trabajos de mierda

Un trabajo de mierda es un empleo que es tan innecesario que incluso la persona que lo está haciendo cree íntimamente que este empleo no debería existir. Y de estos empleos hay ahora más que nunca.

Suzi Weissman, autora de Victor Serge: A Political Biography, entrevista a David Graeber.

 

En su último libro, David Graeber, autor del libro Debt: The First 5000 Years (Deuda: Los primeros 5.000 años), argumenta que muchos empleos hoy son esencialmente inútiles, o como el título del libro les denomina, trabajos de mierda.

Suzi Weissman de Jacobin Radio se sentó con Graeber para descubrir lo que son trabajos de mierda y por qué han proliferado en los últimos años.

 

Una taxonomía

 

SW

Vayamos directamente a eso. ¿Cuál es la definición de un trabajo de mierda?

 

DG

Un trabajo de mierda es un empleo que es tan innecesario, incluso perjudicial, que hasta la persona que lo está haciendo cree íntimamente que este empleo no debería existir. Naturalmente, tiene que fingir: esa es la parte estúpida, que de algún modo tienes que fingir que hay alguna razón para que este empleo exista. Pero por dentro, crees que si este trabajo no existiera, o bien nada cambiaría en absoluto, o el mundo de hecho sería un lugar un poco mejor.

 

SW

En el libro, comienzas haciendo una distinción entre los trabajos de mierda absurdos de los trabajos basura. Quizás deberíamos comenzar haciendo eso justamente ahora, así que podemos hablar sobre ello. ¿Qué son los trabajos de mierda?

DG

Cierto, la gente a menudo comete este error. Cuando hablas sobre trabajos de mierda, ellos piensan justo en trabajos que son malos, trabajos que son degradantes, trabajos que tienen condiciones terribles, sin seguros, etc. Pero incluso, lo irónico es que esos trabajos de facto no son de mierda. Si tienes un mal empleo, es posible que estés en realidad haciendo algo bueno en el mundo. De hecho, cuanto más beneficioso sea tu trabajo para los demás, probablemente menos te paguen, y posiblemente sea en ese sentido un trabajo malo [en el sentido de explotador]. Así, puede verse casi como una contradicción.

Por un lado, tienes empleos que son trabajos explotadores, pero que son realmente útiles. Si estás limpiando baños o algo así, los baños necesitan ser limpiados, así que al menos tienes la dignidad de saber que estás haciendo algo beneficioso para los demás, incluso si no obtienes mucho más. Y por otro lado, tienes empleos donde eres tratado con dignidad y respeto, te pagan bien, tienes buenas prestaciones, pero sin decirlo, trabajas sabiendo que tu empleo, tu trabajo, es completamente inútil.

 

SW

Divides los capítulos según las diferentes clases de empleos de mierda. Hay los lacayos, los fantoches, los cinta-adhesiva, los cumplimenta-casillas, los manda-faenas, y lo que yo pienso como contadores de frijoles. Tal vez podamos ir contando qué son estas categorías.

DG

Claro. Esto viene de mi propio trabajo, de pedirle a la gente que me envíe sus testimonios. Reuní varios cientos de testimonios de personas que tenían trabajos de mierda. Pregunté a la gente, “¿Cuál es el trabajo más absurdo que has tenido? Cuéntame. Cuéntamelo todo de él; cómo crees que sucede, cuál es la dinámica, ¿lo sabía tu jefe?”. Conseguí ese tipo de información. Hice pequeñas entrevistas con la gente después, material de seguimiento. Y así, de algún modo, ideamos un sistema de categorías juntos. La gente me sugeriría ideas, y gradualmente las junté en cinco categorías.

Tal como dices, tenemos, primero, los “lacayos”. Esa categoría es algo evidente. Un “lacayo” existe solo para hacer que algún otro luzca. O que se sientan bien consigo mismos, en algunos casos. Todos sabemos qué tipo de empleos son, pero un ejemplo obvio sería, digamos, un recepcionista en un lugar que realmente no necesita un recepcionista. Algunos lugares obviamente necesitan recepcionistas, que están ocupados todo el tiempo. En otros lugares el teléfono suena quizá una vez al día. Pero aun así tienen a alguien, a veces dos personas, sentados allí pareciendo importantes. Así que no tengo que llamar a nadie por teléfono, tendré a alguien que dirá “hay un bróker muy importante que quiere hablar con usted.” Eso es un lacayo.

Un fantoche es un poco más sutil. Pero de algún modo tenía que hacer esta categoría porque la gente no dejaba de decirme que sentían que sus empleos eran una mierda, fueran un agente de televenta, fueran abogados corporativos, estuvieran en relaciones públicas, marketing, cosas así. Tenía que aceptar que se sentían de esa manera.

El esquema parecía ser que estos trabajos son realmente útiles en muchas ocasiones para las compañías para las que trabajan, pero ellos sentían que toda esa industria no debería existir. Son básicamente gente que está ahí para molestarte, para presionarte de alguna manera. Dentro de lo que sea necesario, solo es necesario porque otras personas los tienen. Tú no necesitas un abogado corporativo si tu competidor no tiene un abogado corporativo. No necesitas un televendedor para nada, pero en la medida que puedas fabricar una excusa para decir que los necesitas, es razón para que los otros tipos tengan uno. Bien, así que es bastante fácil.

Los “cinta-adhesiva” son gente que está ahí para resolver problemas que ya en primer lugar no deberían existir. En mi antigua universidad, parece que teníamos solo un carpintero, y era realmente difícil conseguir uno. Hubo un momento en que la estantería se desplomó en mi despacho en la Universidad, donde yo trabajaba en Inglaterra. El carpintero se supone que vendría porque había un gran agujero en la pared, se podía ver el daño. Y él nunca parecía que se fuera a asomar por allí, siempre tenía algo más que hacer. Finalmente entendimos que habría un tipo sentado allí todo el día, lamentándose por el hecho de que el carpintero nunca venía.

Hace muy bien su trabajo, es muy agradable aunque siempre parecía un poco triste y melancólico, y era muy difícil enojarse con él, que es, por supuesto de lo que va realmente su trabajo. Ser un frena críticas, efectivamente. Pero llegado un punto pensé, si despidieran a ese hombre y contrataran a otro carpintero, no le necesitarían. Así que es el clásico ejemplo de un “cinta-adhesiva”.

 

SW

Y luego los ¿“cumplimenta-casillas”?

DG

Los “cumplimenta-casillas” están ahí para permitir a una organización que diga que está haciendo algo que realmente no está haciendo. Es una especie de comisión de investigación. Si el gobierno se ve implicado en algún escandalo — digamos, policías disparando a un montón de ciudadanos negros — o hay alguien aceptando sobornos, hay algún tipo de escándalo. Se forma una comisión de investigación, fingen que ellos no sabían lo que estaba sucediendo, aparentan que van a hacer algo sobre ello, lo que es completamente falso.

Pero las empresas hacen esto, también. Están siempre creando comités. Hay cientos de miles de personas alrededor del mundo que trabajan en conformidad con bancos, y eso de los comités es una fantasmada total. Nadie tiene la intención de seguir alguna de estas leyes que se les imponen. Su trabajo es simplemente aprobar cada transacción, pero por supuesto no es suficiente aprobar cada transacción porque parece sospechoso. Entonces, tienes que inventar razones para decir que hay algunas cosas que investigaste. Hay rituales muy elaborados de pretender investigar un problema, que en realidad no estás investigando para nada.

 

SW

Entonces entras en los “manda-tareas”.

DG

Los “manda-tareas” son la gente que está ahí para dar a la gente trabajo que no es necesario, o para supervisar a la gente que no necesita supervisión. Todos sabemos de quienes estamos hablando. Mandos intermedios, naturalmente, son un ejemplo clásico para esta categoría. Tuve gente que no tenía pelos en la lengua, “sí, tengo un trabajo de mierda, soy un mando intermedio. Fui ascendido. De hecho solía hacer este trabajo, me pusieron arriba y me dijeron que supervisara a la gente, que les hiciera trabajar. Y sé perfectamente bien que ellos no necesitan a nadie para supervisarlos o hacerles trabajar. Pero tengo que aparecer con cualquier excusa para existir de algún modo.” Así, finalmente en una situación como esa, dices, “Muy bien, vale, vamos a presentar estadísticas de objetivos, de modo que pueda probar que estás haciendo realmente algo que yo ya sé que estás haciendo, de manera que pueda sugerir que yo fui el tipo que te hizo hacerlo.”

De hecho, tienes gente rellenando todos estos formularios, de modo que están gastando menos tiempo en su trabajo. Esto sucede cada vez más en todo el mundo, pero en EEUU alguien hizo un estudio estadístico y descubrió, creo que como un 39% es el tiempo medio que un oficinista se supone que trabajaría en lo suyo realmente. Cada vez más, se ocupan de correos electrónicos administrativos, reuniones sin sentido, todo tipo de llenado de formularios, y de documentación, básicamente.

 

Administración inflada

 

SW

En el pensamiento marxista o radical, hay esta idea de trabajo productivo e improductivo. Me pregunto cómo conecta la categoría de trabajo de mierda con el concepto de empleos o trabajos improductivos.

DG

Es diferente. Porque ese productivo o improductivo se refiere a si está produciendo plusvalía para los capitalistas. Esa es una cuestión bastante diferente. Nuestro trabajo de mierda es una valoración subjetiva del valor social del trabajo de las propias personas que lo hacen.

Por un lado, la gente acepta de algún modo la idea de que el mercado determina el valor. Esto es cierto en la mayoría de los países actualmente, de hecho. Casi nunca oirás de la gente empleada en ventas o servicios diciendo, “yo vendo palos de selfie, ¿Para qué quiere la gente palos de selfie? Eso es estúpido, la gente es tonta.” Ellos no dicen eso. No dicen, “¿Bueno, por qué necesitas gastarte cinco dólares en una taza de café?” Así, la gente que trabaja en el sector servicios no cree que tengan trabajos de mierda, en casi ningún caso. Aceptan que si hay un mercado para algo, y la gente lo quiere, ¿quién soy yo para juzgarlo? Compran la lógica del capitalismo hasta ese grado.

Sin embargo, entonces se fijan en el mercado laboral, y dicen, “espera un minuto, me pagan 40.000 dólares al año por sentarme y hacer memes de gatos todo el día y quizá contestar alguna llamada telefónica, eso no puede estar bien.” Así pues, el mercado no siempre tiene razón; claramente el mercado laboral no funciona de un modo económicamente racional. Hay una contradicción. Tienen que idear otro sistema, un sistema tácito de valores, que sea muy diferente del productivo o improductivo para el capitalismo.

 

SW

¿Cómo se relaciona el aumento de estos trabajos de mierda con lo que nosotros consideramos trabajos productivos?

DG

Bueno, eso es muy interesante. Tenemos esta narrativa del aumento de la economía de servicios. Ya sabes, desde los años 80 nos estamos alejando de la industria manufacturera. Del modo que lo presentan, en estadísticas económicas, parece que el trabajo agrícola mayormente ha desaparecido, el empleo industrial ha caído — no tanto como la gente parece creer, pero lo ha hecho — y el empleo en el sector servicios se ha disparado.

Pero eso también es porque ellos descompusieron el sector servicios para incluir empleos de oficina, gerenciales, de supervisión y administrativos. Si tú los diferencias, si miras el sector servicios en ese sentido, de gente que está cortándote el pelo o sirviéndote una comida, bien, la verdad, ese sector servicios ha permanecido muy constante en el 25% de la fuerza de trabajo durante los últimos 150 años. No ha cambiado para nada. Lo que realmente ha cambiado es esta gigantesca explosión de “traslada-papeles”, y ese es el sector de empleos de mierda.

 

SW

Tú llamas eso a la burocracia, al sector administrativo, al sector de mandos intermedios.

DG

Exactamente. Es un sector donde ambos, lo público y lo privado, más o menos se funden. De hecho, un área para la proliferación masiva de estos empleos es precisamente donde no está del todo claro lo que es público y lo que es privado: la interfaz, donde privatizan los servicios públicos, donde el gobierno está respaldando a los bancos.

El sector bancario es una locura. Hay un tipo con el que comencé el libro, de hecho. Yo le llamo Kurt, no sé su nombre verdadero. Él trabaja para una subcontrata de una subcontrata de otra subcontrata que trabaja a su vez para el ejército alemán. Básicamente, hay un soldado alemán que quiere mover su ordenador de una oficina a otra. Tiene que presentar una solicitud a alguien para que llame a alguien para que a su vez llame a alguno, esto va a través de tres empresas diferentes. Finalmente, tiene que conducir 500 kilómetros en un coche alquilado, rellenar los formularios, embalar el ordenador, trasladarlo, alguien más lo desembalará, y él firmará otro formulario y se marchará. Este es el sistema más ineficiente que posiblemente pudieras imaginar, pero está todo creado por esta interfaz de material entre lo público y lo privado, que supuestamente hace las cosas más eficientes.

 

SW

Así que la actitud, que tú señalas, desde la época de Thatcher–Reagan, es que el Estado es siempre el problema y en el Estado es donde están todos estos empleos. Por tanto, fue un ataque al sector público. Mientras que tu muestras que un montón de ellos vienen del sector privado, esta burocratización. ¿No es acaso la necesidad de maximizar beneficios y recortar costes — que es lo que pensamos en términos de capitalismo y la presión de la competencia — los que militan en contra de la creación de estos empleos inútiles en ese sector privado?

DG

Uno piensa que así sería, pero parte de la razón por la que eso no sucede es que, cuando nosotros imaginamos el capitalismo, aún estamos imaginando un puñado de empresas medianas implicadas en fabricación y venta, y compitiendo unas con otras. Y eso no es realmente lo que parece en el panorama actual, especialmente en los sectores financiero, de seguros e inmobiliario.

Igualmente, si miras lo que la gente realmente hace, hay toda esta idea de reducir y simplificar. Si tú eres un CEO (director ejecutivo), recibes elogios por la cantidad de personal que despides, que reduces, y a la que metes prisa. La plantilla que está siendo despedida y acelerada son los trabajadores, los productivos, los tipos que realmente están haciendo las cosas, moviéndolas, manteniéndolas, haciendo el trabajo real. Si estoy en UPS (United Parcel Service), los conductores están taylorizados constantemente.

Sin embargo tú no le haces eso a los tipos en las oficinas. Sucede exactamente lo contrario. Dentro de la corporación, está todo este proceso de construcción de imperios, por el cual diferentes gerentes compiten entre sí, principalmente sobre la cantidad de personas que trabajan para ellos. No tienen incentivos, en absoluto, por librarse de personal.

Tienes a esos tipos, equipos de gente, cuyo trabajo al completo es escribir los informes que ejecutivos importantes presentaran en las grandes reuniones. Grandes reuniones que son una especie de encuentros equivalentes a las justas feudales, o como altos rituales del mundo corporativo. Entras ahí, y tienes todo este equipo, has logrado toda esta historia, tus puntos de poder y tus informes y etcétera. Así, hay equipos completos que están allí solo para decir: “yo hago las ilustraciones para el informe sobre estos tipos,” y “yo hago las gráficas,” y “yo hice y puse al día la base de datos”.

Ni siquiera nadie lee estos informes, solo están ahí para lucirse. Es el equivalente a un señor feudal. Yo tengo un tipo cuyo trabajo es simplemente arreglarme el bigote, y otro tipo que está puliendo mis estribos, etc. Sólo para demostrar que puedo hacer todo eso.

 

SW

También ves un paralelismo con el ascenso de los trabajos de mierda, que es el ascenso de los “no-trabajos de mierda.” Los llamas trabajos de cuidados. ¿Puedes describir estos empleos? ¿Por qué hay un ascenso en esos empleos, y en qué sectores están?

DG

Estoy tomando el concepto fundamentalmente de la teoría feminista. Creo que es muy importante, porque la noción tradicional de trabajo, pienso, que es muy teológica y patriarcal. Tenemos esta noción de producción. Viene con ese concepto de que el trabajo debe ser penoso, es el castigo que Dios nos ha infligido, pero también es una imitación de Dios. Sea Prometeus, o sea la Biblia, los humanos se rebelan contra Dios, y Dios dice, “Ah, querías mi poder, bien, puedes crear el mundo, pero va a ser miserable, sufrirás cuando lo hagas.”

Pero también es visto como esta quintaesencia del contrato masculino: las mujeres parirán y los hombres producirán cosas, es la ideología. Naturalmente, se invisibiliza todo el trabajo real que las mujeres hacen, de mantenimiento del mundo. Esta noción de producción, que se encuentra en el corazón de las teorías del movimiento obrero en el siglo XIX, la teoría laboral del valor es un poco engañosa.

Pregunta a cualquier marxista sobre empleo y valor del trabajo, siempre van inmediatamente a la producción. Bueno, aquí hay una taza. Alguien tiene que hacer la taza, es verdad. Pero hacemos una taza una vez, y la lavamos diez mil veces, ¿cierto? Ese trabajo precisamente desaparece completamente en la mayoría de esas cuentas, la mayor parte del trabajo no es produciendo cosas, es mantenerlas igual, es mantenerlas, cuidarlas, pero sobre todo cuidar la gente, cuidar las plantas y los animales.

Recuerdo un debate que hubo en Londres sobre trabajadores del metro. Estaban cerrando todas esas oficinas expendedoras de tickets en el metro de Londres. Un montón de marxistas estaban diciendo, “Ah, sabéis, es probablemente en cierto sentido un trabajo de mierda, porque tu no necesitarías tickets realmente bajo un comunismo total, el transporte sería gratuito, así que quizá no deberíamos defender estos empleos". Recuerdo haber pensado que había algo bastante superficial allí.

Y entonces vi este documento que fue publicado por los huelguistas, donde decían, “Buena suerte os deseamos en el Nuevo Metro de Londres sin nadie trabajando en la estación de metro. Esperemos que vuestro hijo no se pierda, solo esperemos que no pierdas tus cosas, solo esperemos que no haya ningún accidente. Solo esperemos que nadie se asuste y tenga un ataque de ansiedad o se emborrache y empiece a acosarte.”

Se repasa la lista de todas las diferentes cosas que ellos realmente hacen. Te das cuenta que incluso un montón de estos empleos clásicos de clase trabajadora son realmente trabajos de cuidados, se trata de cuidar de la gente. Pero no lo piensas como tal, no te percatas. Son mucho más como una enfermera que como un obrero de fábrica.

 

Más allá de un trabajo de mierda

 

SW

Una de las cosas que dices en tu libro es que pensaste en que el movimiento Occupy podría ser el comienzo de la rebelión de la clase de cuidadores.

DG

Ahí está ese “somos el 99%” en una página del blog Tumblr, y era para las personas que estaban de hecho demasiado ocupadas trabajando para tomar parte en las manifestaciones de manera continua. La idea era: puedes escribir un pequeño cartel donde hables de tu situación vital y por qué apoyas el movimiento. Terminaría siempre con el “yo soy el 99%”. Tuvo una tremenda respuesta; miles y miles de personas hicieron esto.

Cuando lo repasé, me di cuenta de que casi todos ellos estaban en el sector de cuidados en algún sentido. Incluso si no lo estaban, los escritos parecían ser muy similares. Básicamente estaban diciendo, “Mira, yo quería un empleo donde al menos no estuviera haciendo daño a nadie. Donde estuviera realmente haciendo algún tipo de beneficio para la humanidad, quería ayudar a la gente de algún modo, quería cuidar de los demás, quería beneficiar a la sociedad.” Pero si acabas en el sector salud o en educación, servicios sociales, haciendo algo donde cuidas de otras personas, te pagarán tan poco, y te meterán tan profundamente en deudas, que ni siquiera podrás cuidar de tu propia familia. Esto es totalmente injusto.

Fue ese sentimiento de una injusticia tan fundamental lo que creo que verdaderamente dirigió el movimiento más que ninguna otra cosa. Me di cuenta de que creaban esos trabajos fantoches, donde básicamente tu estas ahí para hacer que los ejecutivos se sientan bien con ellos mismos. Ellos tienen que recuperar trabajo para que otra gente lo haga. En educación, en salud, esto es increíblemente evidente. Siempre lo ves. Las enfermeras a menudo tienen que gastar la mitad de su tiempo de trabajo rellenando formularios. El profesorado, profesores de escuela primaria, gente como yo no es tan malo en la educación superior como lo es si estás enseñando quinto grado, pero sigue siendo malo.

 

SW

Todos soñamos con una sociedad que nos libre a todos de un trabajo que nos agote mentalmente, de modo que podamos perseguir nuestras pasiones y nuestros sueños y cuidar unos de otros. Por tanto, ¿Es solo una cuestión política? ¿Es algo que la RBU, Renta Básica Universal, pueda encarar?

DG

Bien, creo que sería una demanda transitoria, eso tiene sentido para mí. Marx de hecho en alguna parte sugirió que no hay nada malo en las reformas, mientras sean reformas que mejoraran un problema, pero crean otro problema que solo puede ser resuelto mediante reformas más radicales. Si haces esto continuamente, puedes finalmente llegar al comunismo, dijo. Era un poco optimista, quizás.

 

Ya sabes, soy anarquista, no quiero crear una solución estatista. Una solución que hace que el estado sea más pequeño, pero al mismo tiempo mejora las condiciones y hace que las personas sean más libres para desafiar al sistema, eso me resulta difícil de discutir. Y esa es la razón por la que me gusta la RBU.

No quiero una solución que vaya a crear más trabajos de mierda. Un empleo garantizado suena bien, pero, como ya sabemos por la Historia, tiende a crear puestos de gente pintando rocas de blanco, o haciendo cosas que no necesariamente necesitan ser hechas. Además también requiere de una administración gigante para gestionar eso. Frecuentemente parece que sea la gente con las actitudes de la clase dirigente profesional la que prefiere ese tipo de solución.

Mientras la renta básica universal trata de dar a todo el mundo suficiente para que pueda subsistir; a partir de ahí ya es cosa tuya (me refiero a las versiones radicales, obviamente; no estoy por la versión de Elon Musk). La idea es separar empleo de remuneración, en cierto sentido. Si tú existes, mereces una garantía de existencia. Podrías llamarlo libertad en la esfera económica. Puedo decidir cómo quiero contribuir a la sociedad.

Una de las cosas que es muy importante del estudio que hice sobre los trabajos de mierda es lo deprimida que está la gente. Salió de manera contundente en las explicaciones que me dieron. En teoría, estás consiguiendo algo por nada, estás sentado ahí y te están pagando por hacer casi nada, en muchos casos. Pero esto solo desmoraliza a la gente. Hay depresión, ansiedad, todas esas enfermedades psicosomáticas, espacios de trabajo terribles y comportamiento tóxico, que incluso empeoran por el hecho de que la gente no puede comprender qué motivos tienen para estar tan disgustados.

Porque, sabes, ¿de qué me quejo? Si me lamento con alguien me dirán simplemente, “Oye, estás consiguiendo algo por nada y ¿estás lloriqueando?” Pero ahí se muestra nuestra idea básica de la naturaleza humana, que se inculca a todos por los economistas, por ejemplo — que todos estamos intentado conseguir la mayor recompensa con el mínimo esfuerzo — que no es cierta. La gente quiere contribuir al mundo de algún modo. Así, que se demuestra que si le das a la gente una renta básica, no van simplemente a sentarse a ver la televisión, que es una de las objeciones.

La otra objeción, naturalmente, es que, quizás quieran contribuir a la sociedad pero van a hacer algo estúpido, así que la sociedad va a estar llena de malos poetas y molestos músicos callejeros, mimos callejeros por todas partes, gente creando sus propios dispositivos de movimiento continuo y todo tipo de chismes. Estoy seguro que habrá algo de eso, pero mira: si el 40% de la gente ya cree que sus trabajos son completamente inútiles, ¿cómo va a ser peor que lo que ya hay? Al menos van a ser mucho más felices haciendo esas cosas que estando rellenando formularios todo el día.

 

David Graeber
es antropólogo y activista. Da clases en la London School of Economics, tras ser expulsado de Yale y ser rechazado de todas las universidades de su país, Estados Unidos, por declararse anarquista. Fue uno de los líderes del movimiento Occupy Wall Street.
Fuente:
​ https://jacobinmag.com/2018/06/bullshit-jobs-david-graeber-work-service
Traducción:
Txema Sánchez

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La resolución 0820 de la Autoridad Ambiental colombiana sobre Hidroituango es insuficiente, imprecisa y tardía, pero necesaria.

Dos meses después de la tragedia ordenan un peritaje sobre la contingencia provocada por Empresas Públicas de Medellín (EPM), ¿y lo contratarían ellos mismos? 

Como comunidades afectadas por Hidroituango y ciudadanía en general denunciamos ante la opinión pública nacional e internacional, ante los organismos de control y las instituciones financiadoras de Hidroituango el evidente favorecimiento de la Autoridad Nacional de Licencias Ambiental (ANLA) hacia una empresa que nos destruyó la vida, Empresas Públicas de Medellin EPM. Exigimos se investigue por parte de la Procuraduría este favorecimiento a EPM que implica un mayor daño a nosotros como comunidades y al ambiente.


Con el ocultamiento de la resolución 0820 emitida el primero de junio y sólo notificada a la EPM y publicada en la gaceta el 28 de junio, la ANLA benefició a esta empresa y generó un mayor daño social y ambiental en el Cañón del río Cauca, pues sacó esta decisión en condiciones en las que el país la pasara por alto, un viernes, después de que el jueves jugó Colombia en el mundial y gano, después de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con el escenario político de viabilidad que le dio Duque. El ocultamiento condujo por un lado a un mayor riesgo para la población puesto que durante un mes se hicieron obras que la resolución no permite, es decir, la decisión de la ANLA ya está incumplida desde el mismo momento de ser notificada o fue tomada sólo para lavarse las manos y aparentar que hacen algo pero con la certeza de que la empresa podrá trabajar a sus anchas sin que nadie la controle como ha ocurrido hasta ahora. Otro aspecto que determina el incumplimiento de la Resolución aludida es la orden de que el peritaje determinará la viabilidad o no de la obra pero de inmediato el alcalde de Medellín quien preside la junta directiva de EPM salió a decir que el proyecto es viable por el aval del presidente Duque o peor aún antes de conocer, nosotros los ciudadanos de a pie la Resolución, el gerente de EPM ya le había dado viabilidad al proyecto aduciendo que como bajó el agua de seguro todo va a salir muy bien.


Desde que EPM por su decisión gerencial tapó con cemento los túneles de desviación del río Cauca y dejó sólo uno, sin haber terminado el muro y las obras, causando el represamiento del segundo río más importante de Colombia, ocasionando un gran riesgo para más de 200 mil personas aguas arriba y aguas abajo del muro y generando una tragedia sin precedentes en la región; EPM no ha trabajado en pos de la emergencia sino de “salvar el proyecto” no han podido separar una cosa de la otra y no lo va a hacer porque no les interesa, por el túnel de desviación se está filtrando agua y en cualquier momento se destapa NO “involuntariamente” como ellos dicen, caso en el cual habría culpabilidad por acción y omisión. Todo este vocabulario lo usan para preparar a la gente por si pasa algo y culpar a la naturaleza como lo han hecho todo este tiempo.


EPM y la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo no ha asumido una adecuada gestión del riesgo pues se han concentrado en “salvar su obra” y con eufemismos hacer parecer que lo más importante es las comunidades cuando hoy después de dos meses de que muchas familias salieron desarraigadas por el represamiento, por la creciente o por el miedo a morir en un éxodo mayor que el producido por décadas de conflicto armado. Por lo anterior EPM no tiene NINGUNA legitimidad para contratar un peritaje serio e independiente como lo necesita el país sobre esta obra, no para salir a desmentir el informe de los estadounidenses o de la ONU sino para profundizarlo, pues la viabilidad de una obra está en los aspectos técnicos, al igual que en los sociales, económicos y ambientales, está en un conocimiento profundo del territorio que nosotros como comunidades tenemos. Este peritaje deberá contar con nosotros como comunidades organizadas y debe ser contratado por el Estado o mucho mejor por nosotros mismos quienes no buscariamos sino a los mejores y exigiríamos lo mejor pues de estos estudios dependen las decisiones que se tomen sobre nuestra vida.


Consideramos que la resolución es insuficiente e imprecisa por:


1. No contempla con exactitud que se entiende por obras relacionadas con la contingencia, esto debe ser preciso pues la interpretación amañada que ya está realizando EPM, asumiendo que todo lo que vienen haciendo y todo lo que quieran hacer es y se contempla como parte de la contingencia, ¿Cuáles son exactamente esas obras? ¿Por cuánto tiempo? ¿Quiénes definen cuales son y cuales no? 



2. Asumedemanerasuperficialelconflictodeinteresesqueimplicalacontratacióndeun peritaje experto por parte de EPM, puesto que el conflicto no se resuelve con el hecho de que sean expertos que no hayan trabajado antes en la obra, el que pone la plata pone las condiciones y la relación contractual no debe ser establecida por EPM sino siempre habrá subordinación, debe ser contratado preferiblemente por nosotros como comunidad organizada o un organismo independiente que nos genere garantías de confianza para las comunidades afectadas. 



3. No aclara las acciones necesarias y de carácter URGENTE en el marco de la contingencia pero si le ordena al dueño del Proyecto que debe realizar todas las obras y actividades que tengan como fin/objetivo la Gestión Integral del Riesgo y estas son para nosotros y muchos expertos independientes las medidas que realmente controlan y disminuyen la Amenaza que hoy representa la obra a) La construcción de túneles, diseñados técnicamente para soportar altas presiones, que accedan a la parte baja del embalse para drenarlo (desembalsar el agua actualmente acumulada en la represa); de esta forma se estaría controlando la Amenaza (disminuir la probabilidad de rompimiento del Macizo Rocoso-Montaña del estribo derecho del muro), al disminuir el nivel del agua y con ello la presión a la que está sometida la montaña en las dos vertientes de la represa. b) Desembalsar la represa hasta los niveles normales del Río Cauca y SÓLO en ese momento entrar a hacer el estudio, análisis y evaluación de las alternativas que actualmente tiene este Proyecto c) Inyectar productos que permitan “endurecer” la ladera derecha, actualmente inundada, donde se encuentran los portales de entrada de los túneles de desviación y el auxiliar que falló el 28 de Abril; con esto se disminuiría la probabilidad de que se destapen abruptamente e incontroladamente dichos túneles, que en caso contrario generarían altos caudales aguas abajo, desembalse rápido aguas arriba y probablemente la falla del Macizo Rocoso y sector derecho del muro. d) “Colar” y retirar los escombros vegetales y demás que estén llegando al embalse para evitar que el agua que fluya por los desagües y túnel de la Casa de Máquinas genere turbulencias y quitarle poder erosivo a ese flujo de agua. e) Se debe desmontar el muro a partir de la cota 385 a lo que llamaron el lleno prioritario f) Debe ponerse en marcha un Plan de Atención real a la Comunidad de aguas abajo, aguas arriba y los que están trabajando en la represa, con lo cual se logre disminuir el nivel de presión social sobre las comunidades que 


existan en el área de influencia del Proyecto. Esto debe concertarse con la Comunidad, dialogarse con ellos e incluir claramente sus voces. NUNCA deberán ser impuestas por técnicos de atención de emergencias (carpas, aglomeraciones a su propia suerte, desatención de sus necesidades básicas, violación de sus costumbres y de su memoria histórica, que no cambien en lo posible su modo de vida cotidiano y los demás que DIGA LA COMUNIDAD).f) Hacer un trabajo integral con la Comunidad del área de influencia del Proyecto, para que a largo plazo se les restituya/restaure y mejore las condiciones de vida iniciales en que se encontraban ellos y el resto de medio ambiente antes del Proyecto. Todo lo anterior no tiene sentido sino se desembalsa porque no habría peritaje realmente científico, el Riesgo se incrementa y no disminuye la Amenaza.


4. La viabilidad dela obra no se determina únicamente por los aspectos técnicos sino por los sociales, ambientales, económicos y culturales, por lo tanto es necesario que el peritaje tenga en cuenta estos aspectos para poder determinar la viabilidad o no de la obra y los riesgos que esta genera.


La resolución es tardía pues debió salir desde el mismo momento en el que el gerente de la empresa expresó que habían perdido el control de la obra, este hecho ha debido implicar que el organismo de control ambiental determinara quien debía asumir la obra que recuperara el control y generara confianza en las comunidades. Así mismo debimos conocer hace mucho tiempo los peritajes realizados por los estadounidenses y por la ONU sobre los cuales la ANLA debió tomar determinaciones y no lo hizo beneficiando con ello a la empresa y perjudicando el ambiente y las comunidades.
La Resolución es necesaria porque deja ABSOLUTAMENTE claro que se deben suspender de inmediato todas las actividades que conlleven a la construcción de la represa y al llenado del embalse. La suspensión de la Licencia Ambiental se concentra en la necesidad de establecer la viabilidad o inviabilidad del proyecto y en la Gestión Integral del Riesgo.


¡Río arriba, río abajo nos dejaron sin trabajo!

 

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Vista del interior del Centro de Internamiento de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, en McAllen.

Tras recibir duras críticas por encerrar en jaulas a los niños migrantes separándoles de sus progenitores, Donald Trump rectificó: los encerrará juntos. Es la segunda vez que el presidente cambia de opinión sobre el tema: durante la campaña electoral prometió “deportar a todos los extranjeros criminales y salvar vidas estadounidenses”, pero, tras recibir una donación de 475.000 de dólares de las dos gigantes penitenciarias, el Grupo GEO y CoreCivic, descubrió el negocio que puede haber al encerrar a ocho millones de personas sin papeles.


Eso no se le ocurrió a Franklin Roosevelt cuando en 1939 rechazó el barco St Louis que transportaba a cerca de 900 judíos que habían escapado de la Alemania nazi. Al menos 200 de ellos fueron asesinados más tarde en el Holocausto; eso sí, después de la guerra, el Departamento de Inmigración dio papeles a cientos de criminales nazis, como Otto Von Bolschwing o Arthur Rudolph, así como trabajo y buenos sueldos en los servicios de inteligencia.


Así ha evolucionado la mirada interesada hacia la suerte del ser humano cautivo: en los textos sagrados de las religiones abrahámicas está ausente el concepto de “prisión”. Era una estupidez mantener durante años a grupos de personas encerrados, en el contexto de la escasez de alimentos en los inclementes desiertos. Por lo que los castigos consistían en el latigazo, la mutilación o la muerte.


Un migrante bueno es un preso


No es un bulo que Trump haya deportado a menos migrantes que Obama. Éste expulsó en 2012 a unas 34.000 personas al mes, mientras que Trump deportó a tan sólo 17.000 personas (2017). Luego, en vez de acabar con las violaciones de los derechos de los migrantes, puso en marcha la oficina de las Víctimas de Delitos Cometidos por los Migrantes. Pocos días después de las elecciones, en este país donde las prisiones cotizan en bolsa, los precios de las acciones de GEO Group subieron un 21% y las de CoreCivic, un 43%. Las dos empresas tuvieron el año pasado un beneficio de 4.000 millones de dólares. Pero, ¿cómo?


Con el 5% de la población mundial, EEUU alberga a cerca del 25% de todos los presos del mundo (unos 2,2 millones), por encima de China, que, con una población cuatro veces mayor, tiene 1,6 millones reclusos.


Desde la Administración Regan, leyes como la que trata sobre el abuso de las drogas, la Patriótica del 2001, o la de Inteligencia y Prevención del Terrorismo del 2004, han llevado a millones de personas llamadas enemigas de la comunidad a las mazmorras: en el periodo entre 2007 y 2014, las ganancias de GEO Group subieron de 42 millones de dólares a 144 millones.


Las medidas de Trump


-Anular el memorando del Departamento de Justicia de la era Obama que ponía fin al uso de prisiones privadas por parte del Estado.
-Cambiar la política de detención-deportación en la misma frontera, por la de detención en el interior, que implica dedicarse a la caza de los migrantes indocumentados ya asentados, familias enteras procedentes de México, América Central, India y China.
-Enviar a los detenidos a las cárceles privadas, que ya albergan el 73% de todos los presos del país. En 2005, acogieron sólo al 25%.
-Pedir en 2017 un presupuesto de 2.200 millones de dólares al Congreso para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (CIE), que estimaba detener a 51.000 personas por día en 2018, un aumento de 10.000 personas respecto al año anterior.


-Invertir en la rehabilitación de las bases militares para convertirlas en campos de concentración de extranjeros: la Marina construirá campos militares para encarcelar a 120.000 personas indocumentadas. La base Naval Weapons Station Concord de California, por ejemplo, albergará a 47.000 inmigrantes.


-Eliminar el derecho a ser liberados bajo fianza hasta el juicio para los solicitantes de asilo y los que han recibido la orden de expulsión.


La página de Detention Watch Network, dedicada a los derechos de migrantes, echa humo, dolor y rabia. Dichas medidas han causado la disminución de las denuncias de las mujeres migrantes por maltrato (en Arlington, Virginia, hasta un 80%) por el temor a ser detenidas. Viven bajo un régimen de terror dentro y fuera de su casa.


Un negocio redondo


Las empresas carceleras reciben del Estado 127 dólares al día por cada interno, pero, además, existen otras dos formas de sacar más provecho económico de ellos: por un lado, explotarlos y expoliarlos, y, por otro, fabricar productos destinados a mantenerlos encerrados.


Así, la corporación propiedad del Gobierno, Federal Prison Industries (FPI), emplea a unos 15.000 presos con salarios de 23 centavos la hora fabricando productos de todo tipo: desde ropa militar hasta paneles solares, que luego vende al Pentágono y a otras agencias federales. Los ingresos de FPI en 2015 fueron de 900 millones de dólares. La competencia desleal de las empresas grandes que han trasladado sus trabajos a las cárceles ha arruinado a otras pequeñas, como denuncia American Apparel, que tuvo que despedir a 175 trabajadores, o como Power Source, que prescindió de sus 260 empleados. “La única forma de que los trabajadores recuperen sus empleos es ir a la cárcel”, decía Kurt Courtney, el director de la Asociación Estadounidense de Ropa y Calzado. En 2016, el GEO Group fue acusada de obligar a los detenidos en la prisión Aurora, en Colorado, a trabajar gratis y amenazándoles con el confinamiento solitario si se negaban.


Las mil maneras de desvalijar a los presos


-La empresa telefónica Securus Technologies gana 1.200 millones al año en las prisiones, gracias a que una llamada breve puede costar hasta 10 dólares.


-Algunas prisiones han reemplazado las salas de visitas en persona por los terminales de videoconferencias, cuya empresa cobra hasta 30 dólares por utilizar 40 minutos el servicio.
-Corizon Health, la mayor firma de atención médica de prisiones de EEUU, que atiende a 300.000 presos, ganó en 2014 unos 1.400 millones de dólares, a pesar de acumular denuncias por negligencia, utilizar personal no profesional, o dejar sin agua y comida a los reclusos con enfermedades terminales durante días. Claro, hay que maximizar los beneficios, reduciendo los costos.


-Las tiendas en las prisiones también pertenecen a grandes empresas, que venden sus productos a precios hasta cinco veces más caros que fuera.


-En varias prisiones de Nueva York regalaron 50.000 tabletas a los presos, tras requisar sus televisores y radios. Pronto se enterarán de que para disfrutar del único medio de ocio que les han dejado deben pagar: ya sea por un Skype con los familiares o por descargar un libro o una canción.


-La compañía JPay cobra una comisión de un 10% por las transferencias de dinero entre los presos y sus familias.


-Algunos centros se quedan con parte del dinero de la herencia o de la venta de un bien de los presos, para costear los gastos del condenado.


Claro que ni las rejas ni las vallas con púas y concertinas han sido colocadas para impedir la circulación del dinero.


De este negocio también se enriquecen los fabricantes de vehículos de transporte de prisioneros, sistemas de radar, cámaras, barreras electrónicas, camisas de fuerza, monos de presos, alimentos, medicamentos, o los laboratorios, entre otros.


Así, han hundido a millones de familias en la miseria absoluta: y no sólo por perder a quienes llevaban pan a casa, sino también por lo que cuesta en EEUU tener a un preso en la familia. Hay muchas maneras de matar. Decía Bertolt Brecht:


“Hay muchas formas de asesinar
Pueden meterte un cuchillo en el vientre.
Quitarte el pan.
No curarte de una enfermedad.
Meterte en una mala vivienda.
Empujarte hasta el suicidio,
Torturarte hasta la muerte por medio del trabajo,
Llevarte a la guerra, etc…
Sólo algunas están prohibidas en nuestro Estado”.


En 1984, Ronald Reagan preparó el Plan Rex 84 para poner a prueba la capacidad del Gobierno para detener a grandes masas en caso revueltas sociales: hoy tanto los migrantes como cualquier ciudadano puede ser y es objetivo de los empresarios mafiosos alojados en el poder político.

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Un cielo repleto de mexicanos expulsados de EE.UU.

Las escenas de alegría e incertidumbre se repiten en una interminable danza de tristeza y asombro. Los deportados salen por una puerta que muy pocos conocen, la salida N. Del otro lado los esperan los trabajadores sociales.

 


Hay vuelos invisibles, aviones que llegan sin que ningún cartel anuncie su aterrizaje. Son fantasmas que bajan del cielo repletos de mexicanos deportados. Los aviones norteamericanos del ICE Air (Servicio de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos) suelen aterrizar tres veces por semana en el aeropuerto internacional de la capital mexicana con ciudadanos mexicanos expulsados de Estados Unidos. Las escenas se repiten en una interminable danza de tristeza y asombro. La violencia de la deportación, a veces la alegría de reencontrarse con sus familias en el país natal, la incertidumbre de un futuro que pocas horas antes estaba del otro lado de la frontera. “Es una doble sensación”, explica Constantino Urtiaga apenas toca suelo mexicano. “Por un lado veré a mi madre y mis hermanos y a los amigos que dejé acá. Por el otro, todo lo que he construido en los Estados Unidos se cortó de golpe. Me sacaron como un perro”.


Los deportados salen por una puerta que muy pocos conocen, la salida “N”. Del otro lado los esperan los trabajadores sociales o los grupos de ex migrantes que vivieron la misma experiencia y terminaron por agrupase para brindar ayuda a los recién llegados. La experiencias de los deportados son muy amargas. Algunos llevaban décadas viviendo en los Estados Unidos, muchos estaban “allá” desde chicos y para ellos México es un país prácticamente recóndito que los recibe con desconfianza. “El deportado lleva encima como una marca, como si estuviera infectado con la peste. Prácticamente toda mi familia se quedó en Estados Unidos. Me echaron a mi y acá no conozco a nadie”, cuenta Marta Ortega, deportada de Estados Unidos hace sólo unas semanas después de haber vivido ceca de 20 años en tierras norteamericanas. Una vez en México, el Estado no la respaldó, ni le brindó ninguna de esas ayudas con las que la dirigencia política se llena la boca. Sólo pudo contar con el respaldo de Deportados Brand, una pequeña empresa creada por deportados mexicanos que fabrica camisetas impresas para venderlas y con ese dinero ayudar a la gente expulsada. “Fuck Trump” o “Todos somos puerta ‘N’”, son algunos de los lemas impresos en tazas y camisetas.


Ana Laura López es una de las creadoras de ese pequeño milagro de la solidaridad. A ella también la deportaron y terminó en la calle vendiendo golosinas hasta que se unió a otro grupo que estaba en sus mismas condiciones. Juntos crearon Deportados Unidos y empezaron a imprimir camisetas. Como las vendían más que los dulces se dedicaron a eso con un préstamo que les otorgó el programa de Fomento al Autoempleo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. “Lo curioso de esto es que vendamos más camisetas y tazas estampadas en Estados Unidos que en México”, aclara Ana Laura López. Las ganancias que obtienen con las camisetas y los otros productos estampados se dividen entre los miembros del colectivo y las ayudas para los recién llegados. “Hay que entender que esa gente llega sola, aterrizan en una ciudad totalmente desconocida donde ni siquiera saben cómo tomar el metro. Hasta carecen de valijas, traen todo en bolsas o redes rotas y muchas, muchas, veces ni siquiera cuentan con documentos de identidad mexicanos. Sólo vienen con unos bolsos de plástico, sin dinero ni direcciones donde dormir”.


De frontera a frontera. De infierno a infierno. “Fantasmas en un lado de la frontera y de nuevo fantasmas una vez de vuelves a México”, resume Fernando Gutiérrez, también expulsado y ayudado por Deportados Brand. Si Donald Trump puso el foco en la política migratoria, no hay que engañarse: el ex presidente Barack Obama fue quien empezó con las deportaciones masivas. Obama deportó más que ningún otro presidente norteamericano. Deportados Brand no nació con Trump sino con Obama. Ana Laura López fue expulsada por Obama (febrero de 2016) y ahora se ocupa de las víctimas de Trump a través de lo que se ha vuelto como “la marca de la deportación”, es decir, Deportados Brand. La mujer no siente rencores. Explica que a ella, antes de la expulsión, “Estados Unidos me permitió realizar lo que había soñado y que México no me dio”. Su historia encierra toda a secuencia dramática de la migración y la expulsión posterior. Es una suerte de concentrado de dos injusticias enormes: la de México y la de Estados Unidos. Atravesó la frontera en Tijuana escondida en un auto con el único propósito de buscar trabajo en Estados Unidos y ganar dinero para mantener a sus dos hijos, a los que dejó en México con su madre. De golpe todo se borró en un par de horas. Durante los 16 años que vivió en Chicago pudo aprender muchas cosas que le sirvieron para ganarse la vida dignamente.

Pero el obamismo deportador rompió su sueño norteamericano. A la vida construida en Chicago se la tragó la deportación, junto a sus dos hijos hoy adolescentes que permanecen en los Estados Unidos. “Lo único que hizo Trump fue incrementar una situación que ya existía con Obama”, detalla Laura antes de recodar que durante sus dos mandatos Barack Obama deportó a cerca de tres millones de personas. La cifra superó todo lo que se había hecho en las últimas tres décadas. “Pero ahora es peor, porque es con saña, con venganza y desprecio público”, afirma Fernando Gutiérrez. Al igual que la gran mayoría de retornados por la fuerza, Ana Laura López piensa que por más maldad que haya en los gestos actuales, el problema no está en los gringos sino en México, “un país incapaz de ofrecer a sus ciudadanos una vida digna y seguridad. La migración es consecuencia de ello. Pero hoy el problema es doble. México tiene que tomar a su cargo a sus propios ciudadanos debido a la política migratoria de Trump”, asegura Jácome León, otro miembro de Deportados Band expulsado de Estados Unidos durante los primeros meses del mandato de Trump. León acude al aeropuerto para guiar a los recién llegados en los vuelos del ICE. “Tratamos de que no se sientan tan perdidos. Les prestamos teléfonos para que llamen a alguien, los acompañamos en el Metro si tienen alguna dirección porque esos mexicanos no tienen ni la más mínima idea de dónde están”. Cuando llegan a Ciudad de México atraviesan por enormes vicisitudes. Una de las más dura es la imposibilidad de encontrar un trabajo. Las empresas mexicanas desconfían de ellos porque sospechan que “los echaron de Estados Unidos por ser delincuentes”, señala León. Así es la vida del después. Soledad y discriminación al revés.


Celia Anaya ofrece su mejor sonrisa cuando los deportados salen por la puerta N y les dice. “Bienvenidos a México”. Después de los controles de aduana en su país natal, la sonrisa de esta trabajadora social es lo primero amable que ven. Luego empezará la lucha. Esta tragedia se repite en todo el país. Si las imágenes de los niños separados de sus familias por Donald Trump y luego enjaulados impactaron al mundo, el tema no es nuevo y se declina en muchas variantes. Cifras adelantadas por el Seminario Migración Internacional Escuela y Familia de la Universidad Tecnológica de Monterrey, indican que más de medio millón de niños nacidos en Estados Unidos están en el corredor de la expulsión. Las escuelas del norte de México llevan años integrando en sus instituciones a hijos de deportados que se fueron de Estados Unidos junto a sus padres. En Tijuana hay más de 30.000 estudiantes “extranjeros”, es decir, mexicanos que se fueron con sus padres de muy niños o hijos de mexicanos nacidos en Estados Unidos. Se tienen que amoldar a un sistema educativo desconocido y aprender un idioma que apenas pronuncian. Trump ha sido sólo el revelador de un mal que existe hace mucho y ante el cual gobierno y sociedad sólo miraron de reojo
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Es el hombre más rico del mundo y sus empleados no tienen ni para comer

Jeff Bezos es el hombre más rico en la actualidad y el más acaudalado de la historia. Al menos, objetivamente y si medimos la riqueza en dólares y en valores bursátiles y no en estimaciones: ahora mismo, dispone de más de 100.000 millones de dólares para su uso y disfrute. Es millonario por su empresa, Amazon. Pero sobre todo lo es porque no comparte sus brutales beneficios con sus empleados.


Así ha quedado demostrado en una investigación de la ONG Policy Matters Ohio, que ha descubierto que 700 empleados de Amazon han solicitado ayudas estatales para poder llegar a fin de mes. En concreto, cupones para conseguir comida gratis.


Y no porque sean unos caraduras precisamente: sus ingresos son tan bajos que no les llega ni para comer. Esta dramática situación se vive en Ohio (Estados Unidos), un lugar en el que funciona un programa social llamado Supplemental Nutrition Assistance Program (SNAP) en el que las autoridades públicas se encargan de comprar y repartir comida entre los más necesitados.


Según la investigación, esos 700 empleados forman el 10% de toda la plantilla de Amazon en Ohio, y muy probablemente sean mozos de almacén, cuya principal función es la de preparar los pedidos que hagan sus usuarios desde casa. Policy Matters Ohio asegura que la mayoría de los solicitantes son empleados a tiempo parcial, aunque también hay algunos a jornada completa.


Pero Amazon no es la única gran empresa que tiene empleados por debajo del umbral de la pobreza. El mismo trabajo revela que al plan de ayuda social también se han acogido algunas personas a sueldo de Walmart, Kroger o Home Depot, todas ellas marcas contrastadas y con decenas de millones de beneficios (Y Walmart con centenares).


El escándalo para Amazon puede ser mayúsculo porque tal y como informa Bloomberg, ha recibido millones de dólares en ayudas directas o indirectas (exenciones fiscales) en el estado de Ohio para abrir centros de distribución. En teoría, esas ayudas son un estímulo y un premio por crear trabajo y generar riqueza, pero en la práctica más bien parece que está aumentando la desigualdad y propagando la miseria: tanto en sus empleados como en los negocios tradicionales, que no pueden competir con este gigante de Internet.


Un portavoz de Amazon se ha defendido en The Daily Beast asegurando que sus empleados en Ohio ganan 15 dólares a la hora con bonus y aumentos regulares en función de su productividad, además de contar con seguros médicos y dentales. Pero sin embargo no ha dicho ni una palabra de los temporales, que son los que mayoritariamente no tienen dinero para comer.

17 junio 2018
(Tomado de Yahoo Finanzas)

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¿Qué es lo que nos une, el género o la clase?

Aportes para la construcción de un feminismo clasista al servicio de la mujer trabajadora.

 “Mientras que para las feministas la consecución de la igualdad de derechos con los hombres en el marco del mundo capitalista actual representa un fin lo suficientemente concreto en sí mismo, la igualdad de derechos en el momento actual para las mujeres proletarias es solo un medio para avanzar en la lucha contra la esclavitud económica de la clase trabajadora” (Alexandra Kollontai, Los fundamentos sociales de la cuestión femenina)

El movimiento feminista en Chile hoy atraviesa un momento de auge, se habla de una nueva ola feminista que ha sido capaz de instalar en el debate público nacional demandas que son propias de las mujeres. Es así, como durante las últimas semanas, y a raíz de los reiterados casos de acoso y abuso sexual al interior de universidades y colegios del país, las organizaciones feministas -pertenecientes principalmente al sector estudiantil- han radicalizado el conflicto por medio de acciones tales como los paros y tomas en diversos establecimientos educacionales, además de la realización de movilizaciones masivas contra la denominada “cultura de la violación”, la que se entiende como un problema sociocultural que naturaliza y normaliza la agresión y dominación sexual de los hombres hacia las mujeres. En ese sentido la cultura de la violación es una manifestación ideológica del Patriarcado, y ha sido promovida durante años en las distintas esferas de la sociedad, incluyendo la educación.

En relación a esto, desde un sector del movimiento feminista en Chile (y también en el mundo) las demandas que han emanado apuntan directamente al Patriarcado como causante de la situación de violencia que viven las mujeres, y asimismo, plantean su abolición como la solución de dichos conflictos. Estas demandas tienen un carácter policlasista, es decir, serían transversales a “todas” las mujeres, sean blancas, negras, mestizas, chilenas, mapuches, migrantes, pobres o ricas. En ese sentido, la lucha feminista hegemónica entiende que acabando con el patriarcado se acaba el problema de la mujer, apuntando por sobre todo a la igualdad entre géneros. Sin embargo, esta visión pierde de vista que el Patriarcado no opera aisladamente, existe una alianza entre el Patriarcado y el Capitalismo, el cual genera, primeramente, una división de clases al interior de la sociedad, lo cual forja diferencias significativas entre las condiciones de vida de las mujeres pertenecientes a la clase trabajadora y aquellas mujeres que pertenecen a la clase dominante.


Esta alianza se expresa en términos materiales-productivos y también en aspectos ideológicos por medio de las diversas formas de opresión hacia la mujer (económica, política, social, cultural y sexualmente). En términos materiales, el capitalismo patriarcal permite devaluar aún más la fuerza de trabajo de la mujer, por medio de la denominada “división sexual del trabajo”, que otorga mayor especificidad a la explotación distribuyendo los empleos según sexo, destinando a las mujeres a aquellos sectores laborales asociados a funciones secundarias, como por ejemplo el área de servicios, que es un sector altamente precarizado (más del 70% de la masa laboral la componen mujeres), a lo que se suma el trabajo doméstico que es trabajo gratuito que hacen las mujeres en el hogar, el cual permite reconstituir la fuerza de trabajo que requiere el capitalismo para funcionar, así como reproducir mano de obra, generando la condición de doble explotación que viven las millones de mujeres pertenecientes a la clase trabajadora.

En ese sentido, consideramos que los intereses de clase dividen a las mujeres, y por lo tanto la estrategia de lucha al interior del movimiento feminista dependerá de la perspectiva de clase que impere. En relación a esto, el movimiento feminista chileno –sector estudiantil principalmente- alberga en su seno distintos sectores que se disputan la conducción y hegemonía, sin embargo, las principales corrientes son dos, por un lado están los sectores reformistas pequeño-burgueses que gracias a su presencia partidaria (NM, FA) han alcanzado notoriedad e incidencia pública, demandando igualdad de género, hablando de empoderamiento femenino, celebrando como grandes victorias de las mujeres la Ley de Aborto en 3 causales o la Ordenanza municipal Contra el acoso callejero, en resumen, son aquellos sectores que plantean que las demandas de la calle hay que llevarlas al parlamento para que se conviertan en Ley.

Por otro lado, también con alta presencia en el movimiento feminista estudiantil, están los sectores que se identifican con el feminismo radical, que postulan que sería la toma de conciencia individual de las mujeres y el autoconocimiento lo que las liberaría de su condición de opresión, se caracterizan por levantar espacios de carácter separatista sustentados en la idea de sororidad. Pero estas corrientes, que son las de mayor influencia al interior del movimiento feminista, apuestan por soluciones que están dentro de los parámetros del sistema capitalista en el marco de la liberación individual, ya sea por medio del reformismo o por medio de acciones paralelas a este pero que acaban conviviendo con el sistema sin cuestionar su existencia de manera concreta.


Ambas expresiones del feminismo tienen mayor cercanía con corrientes liberales que clasistas, lo que se expresa en acciones como mujeres defendiendo a las carabineras de los hombres que están protestando junto a ellas, en el separatismo y discriminación de hombres que también son parte de los explotados por la clase dominante. Para las y los clasistas, el feminismo debe ser entendido en el marco de la lucha de clases, si pierde este enfoque se vuelve antirrevolucionario.

En ese sentido, el feminismo liberal y policlasista se transforma en un retroceso para la clase trabajadora, dividiéndola por género y desviándola de sus necesidades e intereses más estratégicos. Por eso creemos que hoy una tarea urgente es construir feminismo de clase, que reconozca la alianza indisociable entre patriarcado y capitalismo como la fuente de opresión y doble explotación a la que estamos expuestas las mujeres pertenecientes a la clase trabajadora, y que la única manera de vencer es por medio de la organización y la lucha de nuestra clase, es decir, por medio de la unidad de las mujeres y hombres de la clase trabajadora que son los únicos que podrán generar las transformaciones que el conjunto del pueblo necesita.


Para esto debemos avanzar en la elaboración de una línea política feminista de carácter clasista y revolucionaria, que apunte a la emancipación de la mujer y la liberación de la clase trabajadora en su conjunto. Para avanzar en este cometido, como AIT proponemos algunas tareas esenciales para el presente, en primer lugar, el levantamiento de sindicatos clasistas, combativos y antipatriarcales, con fuerte arraigo en las bases y que trabajen desde la autonomía sindical, es importante, además, que sean sindicatos que enfrenten la sub representación femenina en el mundo sindical promoviendo la afiliación y participación activa de las compañeras, tanto en su rol de bases y dirigencias. Por otro lado, se hace necesario implementar estrategias que permitan abordar y dar respuesta a los conflictos que viven las mujeres al interior de los espacios laborales, ya sea levantando comisiones de mujeres, asignando una encargada, etc.

Asimismo, se debe potenciar el levantamiento de sindicatos en sectores feminizados como sector los diferentes rubros de servicios (salud, educación, retail, call center, manipuladoras de alimento, empresas de aseo, entre otros). En la misma línea, una segunda tarea es instalar demandas propias de las mujeres pertenecientes a la clase trabajadora, tales como el derecho a una maternidad protegida o terminar con la brecha salarial entre hombres y mujeres que realizan las mismas tareas.

Para esto es necesario hacer uso de todos los medios que estén a nuestra disposición, generando consignas únicas que puedan desplegarse a nivel nacional, levantando petitorios con demandas feministas al interior de los sindicatos (como el derecho a sala cuna para madres y padres), etc. Otra tarea fundamental en los sindicatos y otras organizaciones de trabajadores/as, es la necesaria politización de las mujeres, apuntando al fortalecimiento de la conciencia de clase, creemos que sin politización es imposible levantar organizaciones fuertes que luchen por la emancipación de las mujeres de nuestra clase (y del pueblo en su conjunto).

Por último, se hace absolutamente necesario abordar el feminismo desde el mundo del trabajo, ya que las mujeres estudiantes no han instalado las demandas propias de la mujer trabajadora, vinculada con su doble explotación como expresión material del capitalismo patriarcal.

Asimismo, es fundamental avanzar hacia la articulación de los distintos sectores que hoy trabajan desde un feminismo de carácter clasista, de tal manera de fortalecer esta perspectiva convirtiéndonos en una alternativa al interior del movimiento popular.

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El Dr. Pangloss discurre sobre los salarios de hambre

Había una vez un país en que los salarios eran la remuneración del "factor trabajo" y las ganancias eran la retribución del "factor capital". En esas tierras, los salarios y las ganancias se determinaban por la contribución de cada uno de esos dos "factores" a la producción. Y como la mayoría de los cuentos de hadas, el final era alegre y prometedor: todo mundo vivía en el mejor de los mundos posibles.

Pero ese mundo de cuento de hadas que aún domina la enseñanza en las universidades y el quehacer de la administración pública no existe. La seudoteoría económica que lo sustentaba fue desacreditada hace más de 50 años en debates académicos hoy olvidados. Entonces, ¿por qué se sigue colocando el debate sobre salarios en los términos de aquélla teoría económica errónea? La respuesta es que las deficiencias de esa teoría no se enseñan y los poderes establecidos (en la academia y en el mundo de la política económica) simplemente esperan que el tiempo y el olvido hagan su trabajo: por eso cada año egresan de las universidades legiones de economistas que siguen creyendo en este cuento fantástico.

Se perpetúa así la idea de que la cuestión salarial se determina técnicamente por las condiciones generales de una maquinaria que se llama "la eco¬nomía". El salario deja de ser una variable eminentemente política para convertirse en pieza mecánica que responde a leyes inmanentes del aparato económico. Y, como gustan machacar los voceros de los poderes establecidos, con las leyes de ese mecanismo no se juega.

El descrédito de esa teoría económica del país de las hadas se confirmó en un célebre debate académico que duró más de 10 años a partir de 1955. La discusión se conoce como la "controversia sobre las teorías del capital" y de manera contundente fue ganada por los adversarios de la teoría tradicional. Desde entonces quedó claro que los salarios no se determinan de manera mecánica por la maquinaria económica, o como querían los magos y las hadas, por la técnica de producción y la productividad del trabajo. Pero, entonces, ¿qué fuerzas determinan el nivel de los salarios y de las ganancias?

La respuesta es compleja, pues los salarios y las ganancias son variables sometidas a presiones diversas. Por ejemplo, algunas fuerzas que actúan sobre los salarios son de índole económica, pero no tienen nada que ver con la quimera del cuento de hadas. Recientemente el Instituto de Política Económica localizado en Washington (epi.org) publicó un estudio sobre la relación entre concentración industrial y salarios. Esta investigación examina la literatura académica sobre concentración industrial en Estados Unidos en los 10 años recientes. La concentración industrial se mide por la parte del mercado que es controlada por las principales empresas en cada rama de la producción. Esa concentración industrial también mide los niveles de competencia y de poder de mercado en cada industria. Y los resultados son inequívocos. Primero, la concentración industrial en Estados Unidos ha mantenido una tendencia creciente en los últimos tres decenios. Segundo, el aumento en la concentración industrial está correlacionado con la reducción en los salarios. Es decir, el incremento en la concentración de poder de mercado aparece como una de las causas de la caída en los salarios.

La concentración de poder de mercado no es la única (ni la más importante) causa de la caída de los salarios. Lo más importante es un fenómeno del que se habla poco porque a las buenas conciencias les ofende hablar de la lucha de clases.

En México existen pocos estudios sobre concentración de poder de mercado en la industria y los servicios. Pero lo que sí sabemos es que en los últimos 35 años, el salario mínimo ha perdido alrededor de 70 por ciento de su poder adquisitivo. Y hoy la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) arroja los siguientes datos escalofriantes: 64 por ciento de la fuerza de trabajo que tiene un empleo remunerado (sector formal e informal) percibe hasta tres salarios mínimos (o el equivalente a 7 mil 200 pesos en el momento en que se realizó la ENOE), y 77 por ciento de esa población ocupada recibe hasta cinco salarios mínimos (12 mil pesos). Es decir, hoy en México (y desde hace ya muchos años) la inmensa mayoría de la fuerza de trabajo recibe un salario que no tiene nada que ver con las necesidades de una persona para sobrevivir, ya no se diga para vivir dignamente. En la actualidad, el salario mínimo es un real salario de hambre y está desconectado de su función (reproducir la fuerza de trabajo) en una economía capitalista.

En su Cándido, cuento filosófico sobre el optimismo, Voltaire presenta al Dr. Pangloss, quien afirmaba que "todo es para bien en el mejor de los mundos posibles". Quizás el personaje se adelantó a su tiempo y ya había leído los tratados de economía neoclásica con sus fábulas sobre la determinación de los salarios. De cualquier modo, esa visión panglossiana debe ser desterrada para siempre del quehacer político en México y en el mundo.

Twitter: @anadaloficial

 

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Jueves, 10 Mayo 2018 06:22

Marx frente a nuestro tiempo

Marx frente a nuestro tiempo

En el bicentenario del nacimiento de Marx numerosos comentaristas, políticos e intelectuales señalan que su pensamiento ha influido significativamente, de modo negativo o positivo, a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI. Quienes muestran una clara y variada animadversión hacia su persona, por primera vez en la historia se han visto obligados a reconocerle cierta capacidad teórica para leer la realidad capitalista (su previsión de la globalización, la crisis, la superpoblación, la pobreza creciente, etcétera), al margen de que no estén de acuerdo con sus recomendaciones para afrontar la violencia creciente del capitalismo. Por otra parte, quienes se reclaman seguidores de Marx en este aniversario también señalan de variadas formas múltiples aciertos críticos.

Nosotros consideramos indispensable subrayar la trascendencia de los estudios crítico materialistas de Marx (ni empiristas, ni racionalistas, ni idealistas) sobre el doble carácter que adquiere el trabajo en la sociedad mercantil (concreto y abstracto), sobre la degradación estructural que el mercado hace de los tejidos comunitarios por el aislamiento creciente con que encapsula a los individuos privatizados, por el caos competitivo que dispara entre ellos, por la cosificación de las relaciones sociales y de los procesos de desarrollo, así como por el fetichismo que caracteriza a sus diversos equivalentes generales e instituciones como son el dinero, las máquinas, los salarios, el Estado, las armas, los saberes, lo masculino, los científicos, etcétera. Marx es indispensable para denunciar y resistir a la masificación de los despojos, a la explotación, la superexplotación despiadada e incluso a la absurda reedición durante el neoliberalismo de la esclavitud literal de los trabajadores. Así como por el modo en que investiga cómo la dictadura del capital domina no sólo los procesos de producción, sino también los de reproducción y desarrollo.

Contra la ideología que convierte al capitalismo en la culminación insuperable de la civilización humana, Marx explica no sólo las razones de fondo de una automatización técnica creciente e imparable o la emergencia de la llamada economía del conocimiento. También explica cómo estos desarrollos, en vez de liberar del trabajo inmediato a los seres humanos transfigura sus "progresos" en sobrepoblación y sobretrabajo, ocasionando el crecimiento esquizofrénico de una riqueza y una miseria que nunca paran de crecer, polarizar a la sociedad y arrinconarla en situaciones catastróficas: pues el sacrificio creciente de la superpoblación no deja de predominar, mientras se escala sin fin alguno la medida de los capitales y su concentración monopólica que barre a cientos de millones de pequeños y medianos empresarios o a miles de millones de pequeños propietarios.

En medio de una prolongada depresión económica, los pensadores que abiertamente sirven a la dictadura del capital y su poder político, de mala manera le reconocen a Marx el haber formulado una teoría de las crisis cíclicas, la tendencia descendente de la tasa de ganancia, las grandes depresiones recurrentes, aunque casi nunca admiten la predominancia del capital industrial o el modo en que una sobreacumulación recurrente requiere de procesos de autodestrucción de capitales y de riqueza social, y con ello de todo tipo de guerras; así como la primacía de los complejos militares industriales, el despilfarro y la deliberada obsolescencia programada de la riqueza, no se diga de los chanchuyos de la super financiarización de la economía. Ni la manera en que estas malas artes definen e intensifican los modos imperiales y coloniales de la llamada globalización del mercado mundial. Pues tales hechos se los prefiere ver como accidentes o como eventos casuales y aislados.

Esto plantea un problema: ¿cómo una crítica que fue pensada en el siglo XIX, sin saber lo que el capital y su modernidad decadente deparaban al mundo, continua vigente en medio de tantos cambios sorprendentes? Una posible respuesta se esboza si tenemos en cuenta la intensa contradictoriedad experimentada en dicho siglo, no sólo por la extrema barbarie que aplicó el capital, sino también por la inusitada y sostenida lucha económica, política y cultural que masivamente ofrecieron los trabajadores europeos y americanos del periodo, lo que ofrece unas condiciones de visibilidad histórica excepcionales que resultan muy superiores a los siglos precedentes o a los que se imponen posteriormente. Ciertamente, es asombroso que las críticas rigurosas de aquel periodo –las leyes generales y unitarias del desarrollo histórico o las leyes generales del desarrollo capitalista, como la ley general del valor, la ley del desarrollo de la subsunción formal y real del proceso de trabajo bajo el capital, la ley general de la acumulación del capital o la ley bifacética de la caída tendencial de la tasa de ganancia y el aumento de la masa de ganancia– mantengan hasta nuestros días un filo inusitado para calar hasta la esencia de nuestro tiempo. Pues tales instrumentos todavía permiten explicar articuladamente el modo catastrófico y suicida con que el capitalismo de hoy en día "avanza". Si bien resulta innegable que nuestro tiempo y nuestras luchas de resistencia exigen a gritos el desarrollo de la crítica mediante nuevas ideas que descifren la especificidad de las bizarras configuraciones presentes y el modo en que tales formas interactúan, complejizan, median, contrarrestan y exacerban dinámicas que ya han puesto a toda la humanidad al filo del abismo.

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