MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Imagen: Guadalupe Lombardo

Un análisis del avance de las formas de acoso entre niños, niñas y adolescentes

María Zysman, directora de la Asociación Libres de Bullying, habla de lo que hay detrás de este fenómeno en crecimiento, del peligro de naturalizar las violencias y del valor de la prevención y la intervención temprana. Las nuevas caras del ciberbullying y su incremento en tiempos de pandemia.

Comenzó a interiorizarse en el tema en el año 1996, lejos todavía de saber que eso que veía y empezaba a hacerle ruido, se conocería más tarde como bullying. Acompañaba la experiencia de su hija, en jardín, cuando algunas situaciones de hostilidad en los vínculos le despertaron la necesidad de pensar cómo se podía intervenir para frenar las violencias entre pares. Fue después del año 2000 que María Zysman dio con la palabra bullying, un término creado en 1993 por el psicólogo escandinavo Dan Olweus, a partir de estudios sistemáticos realizados en los años '70 sobre el suicidio adolescente. El autor encontró que muchos de esos jóvenes habían sido víctimas de agresión física y emocional de parte de sus compañeros de escuela.

“El bullying está naturalizado y esa es la primera dificultad de la problemática”, advierte la psicopedagoga, especialista en bullying, ciberbullying, y directora de la Asociación Libres de Bullying y autora de Bullying. Cómo prevenir e intervenir en situaciones de acoso escolar y Ciberbullying, cuando el maltrato viaja en las redes.

En estos tiempos, “las redes, la cultura de la imagen y la persecución del éxito conviven con los adolescentes y crean un espacio propicio para el bullying”, sostiene la especialista. En diálogo con Página/12, Zysman explica en qué consiste el bullying, cómo se manifiesta, las causas detrás del acoso escolar y las claves para abordarlo. Señala, además, el aumento del ciberbullying en el contexto actual y la importancia de atender las señales de alerta. 

-¿Qué se entiende por bullying?

-La palabra bullying tiene como único sentido la búsqueda intencional de humillar a un par mediante todas las formas posibles, sean psicológicas, físicas o de exclusión social. Siempre hay miradas despectivas y todo un combo de hechos, de acciones, que hacen que el otro se sienta fuera de lugar, que no es bien recibido, que ahí no tiene un lugar propio en donde crecer, desarrollarse y ser quien es. Hablamos de bullying cuando niños o adolescentes, en lugar de relacionarse de igual a igual, se relacionan en un vínculo que podríamos pensar en términos de “quién somete y quién es sometido”. En la escuela los chicos deberían poder vincularse desde lo que es la semejanza, la igualdad, la paridad, y cuando esto se rompe y se empiezan a armar estructuras de poder y de abuso entre ellos, es donde hablamos de bullying. Se da en la escuela porque los chicos tienen que ir a la escuela. Lo que necesita el bullying para desarrollarse es esta obligatoriedad del vínculo. Lo que construye bullying es ese desequilibrio de poder y el ataque constante de uno, seguido por un grupo, para dañar a otro.

-¿Qué causas suelen estar detrás de este tipo de hostigamiento?

-Hay chicos que con su familia o sus amigos de las vacaciones son sociables, generosos, críticos, chicos que piensan y reflexionan. A lo mejor cuando llegan a un quinto o un sexto grado y quieren formar parte de un grupo que les permita alejarse de la familia, cosa que es evolutivamente esperable, se encuentran transando con cosas que no harían si estuvieran solos. Hay factores que son individuales, hay factores que son grupales, familiares e institucionales. Cuando hablamos de intervenciones, de causas o de detección incluso, siempre tenemos que tener en cuenta todos estos factores. Porque hay chicos que para “pertenecer” aceptan cosas. Pero hay otros que las aceptan simplemente porque no saben a quién recurrir. En general los chicos hablan, pero después se callan porque ven que la reacción adulta, sea del maestro o de la familia, no es la que necesitan para sentirse más protegidos. Muchas veces los chicos disfrutan de eso que el otro se anima a hacer, y que lo hace porque hay un adulto que, de alguna manera, está corrido de su lugar. Muchos docentes quieren intervenir, pero no tienen el respaldo de la institución o intervienen de una manera que embarra aún más la situación. Hay chicos que hacen bullying porque no tienen la menor idea de cómo tener amigos; otros que lo hacen porque pueden estar siendo agredidos en otros entornos, pero no necesariamente. Muchas veces se piensa en la autoestima de quien es dañado pero pocas veces en la autoestima del que daña. Y un chico o una chica que hace bullying, en mi experiencia, suele no tener muy firme su autoestima.

-¿La discriminación es el paso previo al bullying?

-Sí, hay bullying cuando hay discriminación previa. Si un docente tiene claro que no acepta ningún tipo de gesto discriminatorio en su aula, esto se frena. Pero en ocasiones hay gestos discriminatorios que no van al bullying. Yo soy libre de pensar cualquier cosa respecto de los hombres azules. Yo discrimino y pienso que los hombres azules son ladrones. ¿Eso es discriminar? Claro que sí. Si yo invito a los demás a dejar de lado a ese hombre azul y a que lo agredan, lo lastimen o lo dejen afuera, ya estoy haciendo mucho más que discriminar. Los nenes de jardín no discriminan naturalmente. Lo que hacen es preguntar por qué el otro es negro o por qué la abuela está en una silla de ruedas. No están discriminando, están preguntando acerca de lo que ven. Con chicos más grandes, la pregunta que a veces se hace y que está mal planteada suele ser: “¿Qué tiene para que le hagan bullying?”. Y muchas veces las respuestas son: “Ah, porque es boliviano”, o “porque es gay”. No, no es por eso. Es porque existen el odio, la discriminación, la xenofobia, el maltrato, y esta creencia de que uno puede tener derecho de usar, abusar u hostigar al otro para obtener un beneficio, pero no por las características del que es victimizado.

-Frente a las preguntas de los más chicos, claramente la respuesta de la persona adulta puede prevenir el bullying a futuro.

-Sin dudas, estoy convencida de eso. Nuestras intervenciones cuando los chicos son chiquitos no sólo sirven para ese momento sino para que los chicos vayan construyendo en sus cabecitas esa voz, esa consciencia de “esto está bien, esto está mal”. Los niños van construyendo el pensamiento incluyendo. En muchas ocasiones cuando son tan pequeños corremos el riesgo de interpretar cosas que no son las que los chicos están diciendo. Hay veces que, en el afán de prevenir, de intervenir, de trabajar con el mejor de los sentidos en prevención del bullying, uno comete el error de ver en los chicos intenciones que no había y de no verlas cuando las hay. Eso es lo difícil del abordaje del bullying. Por eso es permanente la acción de prevención, detección y abordaje. Ante el primer gesto discriminatorio uno tiene que plantar bandera y decir “esto no se hace”.

-¿Qué manifestaciones pueden evidenciar que un chico o una chica está siendo víctima de bullying?

-En general los chicos se apagan; están sumamente tomados por el problema. Pero no surge de un día para el otro; esto es gradual. Empiezan a quejarse, cambian su comportamiento, muchas veces son de una manera de lunes a viernes y de otra los fines de semana. Esto es algo que las madres y los padres dicen mucho. Llega el lunes y están grises, tristes e irritables. Muchas veces, con alumnos de primaria, vemos que no quieren ir a la escuela y no dicen el motivo, y no lo hacen porque a nadie le gusta reconocerse como víctima. También lo advertimos a partir de cambios de carácter, cambios en el sueño o en el rendimiento escolar. También ocurre con chicos que son muy buenos alumnos y que de pronto no quieren estar más en ese lugar porque son muy cargados y dejados afuera por eso. Hay que pensar cuánto tienen que ver los padres en esto. Porque en ocasiones son los padres, con su narcisismo, quienes quieren que sus hijos sean protagonistas del acto escolar, los abanderados o los líderes del equipo de fútbol, cosas que a los chicos muchas veces no les interesa.

-¿Cómo pueden actuar la escuela y las familias frente a la sospecha o la evidencia de que una nena o un nene está sufriendo acoso escolar?

-A partir de toda una búsqueda de años fui armando distintas estrategias, pero soy anti programa. No creo que los programas puedan servir para todas las escuelas, por eso a veces se reclaman soluciones mágicas para que en la escuela no haya bullying y eso sería como pretender que no haya angustia. Creo que el bullying es un síntoma de un montón de otras cosas. Si no buscamos en esas otras cosas vamos simplemente a retar, castigar, sancionar a los chicos, pero no vamos a resolver lo que lo genera. Hay dos maneras de que la familia se entere o lo suponga: que el hijo se quiebre y cuente o que se lo cuente otra persona. En algunas ocasiones sucede que la maestra llama a la familia, otras veces pasa que se encuentran chats o lo descubren por algún otro lado. En situaciones así suele pasar que la mamá o el papá se desborde. En ese desborde muchas veces las familias cometen errores, algunos difíciles de remontar.

-¿Por ejemplo?

-Un error es hablarlo por WhatsApp y encarar a la mamá del otro chico o de la otra chica. En casos extremos la familia va a los medios de comunicación. El motivo, obviamente, que la ayuden, pero su motivo expone mucho más al hijo o a la hija. En primer lugar, todo lo que hagamos tiene que manejarse con mucha confidencialidad y protegiendo la confianza que nuestra hija o hijo tuvo en nosotros o en algún amigo que fue el que después nos lo contó. Lo último que tenemos que romper es esa confianza. Para poder construir y mantener esa confianza le tengo que preguntar a ella o a él qué es lo que está dispuesto a que yo haga: “¿Te parece/te gustaría que fuera yo a la escuela?”. La respuesta suele ser “no”. Es necesario respetar ese no y convencerlo de alguna manera en que va a hacer falta que vaya. Pero en un primer momento siempre hay que escuchar a quien es victimizado, lo mismo del lado del docente. Es importante entender que el bullying es un problema real. Porque lo que pasa es que todavía hay gente que sigue pensando que es una estupidez, que es un invento o que esto le pasa a los flojitos. Lo dijo el expresidente en su momento: “A mí me hicieron bullying y yo salí mejor”; y esto impacta en la sociedad. Esa creencia de que “hay que aprender a bancarse los golpes de la vida y fortalecerse”. Si todos nos fortalecemos, pero sigue habiendo desequilibrio y crueldad, el abuso viene igual.

-¿Hay momentos puntuales en la niñez y en la adolescencia en que aparezca este perfil de víctima o victimario?

-Se da con más fuerza cuando los chicos entran en la pubertad y empiezan a construir su identidad de otro modo, con una presión más fuerte teniendo en cuenta la mirada de los demás.

-¿Qué sucede cuando, al querer intervenir, el primer obstáculo proviene de las familias?

-Uno puede llamar a los padres de ese chico o chica y que los padres no lo vean como un problema sino todo lo contrario. Me ha tocado estar con padres que dicen “bueno, en este mundo es mejor que haga eso y que no se lo lleven puesto a él” o “prefiero que sea el líder de la manada y no sea la presa”. En donde mi pregunta a esos padres suele ser: “¿Por qué piensan que en el mundo tiene que haber cazadores y presas?”. Por eso es necesario trabajar con las familias, con la escuela y los espectadores.

Las nuevas formas de acoso en las redes

-El uso de las redes sociales aumentó considerablemente a partir de la pandemia. ¿Qué es el ciberbullying y cuánto se ha incrementado en los tiempos actuales?

-El ciberbullying consiste en la humillación sostenida a lo largo del tiempo en una plataforma que tenga que ver con lo digital, sean redes sociales o juegos online. Insisto en que tiene que ser entre pares, en edad escolar y con la intención de hacerlo. Si un chico sube una foto en la que un amigo salió mal, pero lo hizo sin mala intención, no estamos hablando de ciberbullying. Sí todo lo que tenga que ver con mostrar imágenes que dejan a una compañera expuesta o con viralizar contenidos que un chico no quiso con el objetivo de hacerle un daño. En el espacio digital se amplía a miles y miles la posibilidad de viralizar un maltrato. La humillación es muchísimo más dolorosa. Y además no termina nunca porque un video de tal o cual se puede recuperar dentro de unos años. Los chicos, cada vez más chicos, están hiperconectados. En la pandemia, dimos permisos, y hubo que darlos para quienes tienen el privilegio de estar conectados, para poder estar con los otros, seguir con la escuela, entretenerse, y además para que los adultos pudiéramos trabajar. Eso hizo que los chicos estuvieran todo el tiempo conectados y que nosotros estemos tan abrumados de cosas que hayamos perdido de alguna manera la posibilidad de acompañarlos. Sería una oportunidad ideal para enterarnos a qué juegan, cuándo juegan, con quién juegan, en qué redes están, qué videos hacen.

-¿Cómo es que el ciberbullying se da también en juegos online?

-Uno podría decir que el Among Us, por ejemplo, es un juego simple en el que hay que encontrar a un impostor. De golpe se empezaron a armar conflictos enormes entre los chicos porque sirve muchísimo para excluir, para armar grupos de juego donde a un compañero no lo inviten. Lo que se agravó también en 2020 fue que la única posibilidad de encuentro para los chicos era a través de zooms o juegos online. Y ahí no a todos les va de la misma manera. Dado que todo lo que se dice en los chats es literal, muchos la pasan mal porque no entienden la diferencia de lo que era la intención en el juego y lo que el otro piensa de uno. La palabra dicha y la palabra escrita en los chats tiene un impacto muchísimo más alto y más grave en la subjetividad de los chicos. Las clases por zoom también pusieron cantidad de cosas de manifiesto, y ahí todas las herramientas de los docentes para intervenir frente al conflicto entre los chicos cambiaron las reglas del juego. Muchos docentes también se empezaron a dar cuenta de que también ellos eran víctimas, de alguna manera, del mal uso de las redes sociales.

-¿En qué sentido?

-Se puso en juego qué es lo que uno muestra o no. Es muy fina esa línea de hasta dónde me acerco al mundo virtual de los chicos para tener confianza y dónde tengo que poner un freno. Está bueno que estemos en Instagram, sí, pero Instagram es otra cueva nefasta que despierta las peores cosas de las personas. Sin embargo, uno puede ver cómo estar. Y lo mismo les pasa a los chicos. Los que tienen muchos seguidores solamente hablan, como en Black Mirror, con los que tienen seguidores. En ese mundo es donde muchos adolescentes construyen su subjetividad, su identidad.

-Dados los contenidos que contempla la Educación Sexual Integral (ESI) seguramente se trate de una herramienta valiosa para abordar la problemática del bullying en las escuelas.

-Sí, está sumamente articulado, porque trabajamos quién es el otro, hasta dónde el otro puede avanzar sobre mí, hasta dónde yo le digo que sí o que no al otro, cuándo hay que frenar, qué es íntimo, qué es privado. Se sigue relacionando a la ESI solo con la genitalidad, que es lo que mucha gente cree o teme. La ESI es más que eso, aborda fundamentalmente el vínculo con el otro, el respeto por uno mismo y por los demás.

Por Bárbara Schijman

10 de mayo de 2021

Publicado enSociedad
Bill Gates sugiere que podría necesitarse una tercera inyección de la vacuna para frenar nuevas variantes del coronavirus

Además, es probable que sea necesario modificar las vacunas para que protejan contra las nuevas cepas.

 

El multimillonario y filántropo estadounidense Bill Gates no descarta que pueda necesitarse una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus para prevenir casos graves de nuevas variantes de la enfermedad, según lo señaló este martes durante una entrevista para el programa 'Evening News' de CBS.

"La discusión ahora es si solo necesitamos obtener una cobertura súper alta de la vacuna actual, o necesitamos una tercera dosis de la misma, o necesitamos una vacuna modificada", dijo el cofundador de Microsoft, en medio de las preocupaciones de que los antídotos actuales puedan ser menos eficaces contra las variantes sudafricana y brasileña de coronavirus.

De hecho, según Gates, las cinco compañías que tienen vacunas en EE.UU. "están considerando hacer esa modificación y agregarla", por si las personas que ya hayan recibido dos inyecciones "necesitan una tercera", explicó. 

"Creo que es razonablemente probable que tengamos una vacuna ajustada solo para asegurarnos absolutamente de que, cuando estas variantes lleguen a EE.UU., no escapen de la protección de la vacuna", indicó el filántropo, que está financiando estudios en Sudáfrica para determinar si las vacunas de AstraZeneca, Johnson & Johnson y Novavax resultan igual de efectivas contra la variante más contagiosa.

En este sentido, el multimillonario detalló que "AstraZeneca, en particular, tiene un desafío con la variante", mientras que las otras dos vacunas, de Johnson & Johnson y de Novavax, "son un poco menos efectivas, pero aún lo suficientemente eficaces como para que debamos sacarlas lo más rápido posible mientras estudiamos esta idea de ajustar la vacuna".

Si el coronavirus no es erradicado, es posible que se necesiten inyecciones adicionales de la vacuna en el futuro, aunque "probablemente no anualmente", admitió Gates

Publicado: 18 feb 2021 01:40 GMT

Publicado enInternacional
La degeneración macular puede provocar ceguera, que afecta a 200 millones de personas en todo el mundo. Foto de archivo, cortesía de Viobio Lab Csic

Células de la retina derivadas de un ojo humano de cadáver sobrevivieron cuando se trasplantaron a ojos de modelos de primates, un avance importante en el desarrollo de la terapia celular para tratar la ceguera, según un estudio publicado en la revista Stem Cell Reports.

El epitelio pigmentario de la retina (EPR), una capa de células pigmentadas en la retina, funciona como barrera y regulador en el ojo para mantener una visión normal. La disfunción del EPR puede provocar trastornos oculares, incluida la degeneración macular, y puede provocar ceguera, que afecta a 200 millones de personas en todo el mundo.

Los investigadores extrajeron células madres retinianas de ojos adultos de cadáveres donados, lo que permite la compatibilidad de donantes y puede servir como una fuente recurrente de EPR humano. Luego, el equipo evaluó la seguridad y viabilidad de implantar células madres retinianas adultas en primates no humanos.

El estudio encontró que los parches de EPR trasplantados debajo de la mácula, o la parte central de la retina, permanecieron estables e integrados in vivo durante al menos tres meses sin efectos secundarios graves como ataque inmunológico o sensibilidad a la luz. También encontraron que el EPR derivado de células madres asumió, al menos parcialmente, la función del EPR original y pudo soportar el fotorreceptor endógeno, que ayuda con la absorción de luz y agua, entre otras funciones.

"Hemos demostrado que el EPR derivado de un donante de cadáveres humanos remplaza al menos parcialmente la función en la mácula de un primate no humano", resalta Timothy Blenkinsop, coinvestigador principal del estudio y profesor asistente de biología celular, del desarrollo y regenerativa en la Escuela de Medicina Icahn, en el Hospital Mount Sinai de Nueva York.

"Las células derivadas de donantes de cadáveres humanos sepueden trasplantar de forma segura debajo de la retina y remplazar la función del huésped, por lo que pueden ser una fuente prometedora para rescatar la visión en pacientes con enfermedades de la retina. Los resultados de este estudio sugieren que el RPE de un donante humano adulto es seguro para trasplantar reforzando el argumento a favor de los ensayos clínicos en humanos para el tratamiento de la enfermedad de la retina."

Los investigadores destacan que es posible un tratamiento para la degeneración macular, pero se necesita investigación adicional sobre este enfoque. Los estudios futuros deberían explorar si las células madres del EPR derivadas de ojos de adultos de cadáveres pueden restaurar la visión en pacientes humanos y modelos de primates no humanos enfermos.

Coronavirus: la esperanza de Bill Gates por el tratamiento usado en Trump

El empresario habló sobre la vacuna y el regreso a “una vida más o menos normal”

 

El fundador de Microsoft destacó que "la baja en la tasa de mortalidad podría ser muy alta" con el uso de un “cóctel de anticuerpos” como el que se habría aplicado al presidente estadounidense. Respecto a la vacuna, remarcó la importancia de concientizar a la gente para que acceda a aplicársela.

Bill Gates se mostró optimista frente al desarrollo de vacunas y tratamientos efectivos contra el coronavirus, que permitirían el regreso a “una vida más o menos normal” para el año que viene, aunque advirtió que va a ser necesaria una campaña de salud para promover que la mayor cantidad de gente acceda a vacunarse. También remarcó la importancia que pueden tener los medicamentos con anticuerpos, usados recientemente en el presidente Donald Trump. 

Durante una cumbre de CEOs organizada por el periódico The Wall Street Journal, Gates vaticinó que una vacuna efectiva contra el coronavirus permitiría un regreso a la normalidad para finales del año que viene en países desarrollados, mientras que la eliminación del virus demoraría entre dos y tres años.

En el caso de los países en desarrollo, señaló el filántropo estadounidense, la llegada de la vacuna y de medicinas efectivas contra el Sars-CoV-2 se demoraría un poco más, aunque su fundación -The Bill and Melinda Gates Foundation- y otras están trabajando para cerrar esa brecha.

La esperanza en el "cóctel de anticuerpos"

El filántropo también opinó sobre los medicamentos con anticuerpos con los que se trató a pacientes con covid-19, como habría sucedido con el presidente Donald Trump. “La baja en la tasa de mortalidad podría ser muy alta y (esos medicamentos) estarán disponibles en grandes cantidades para fin de año, al menos en los países ricos”, sostuvo.

Los informes sobre la salud de Trump han sido muy contradictorios, incluso por parte de su propio equipo médico. Sin embargo, según la revista Science, el mandatario recibió un “cóctel de anticuerpos” que actúan directamente sobre la proteína spike del coronavirus. Este medicamento se inyecta por vía intravenosa y ha sido efectivo en pacientes con sintomatología leve.

Este tratamiento aún se encuentra en etapa experimental. El laboratorio que produce este “cóctel de anticuerpos” es Regeneron Pharmaceuticals y la semana pasada “presentó datos preliminares de estudios clínicos aún en proceso que indican que los pacientes (...) moderaron la enfermedad”.

El riesgo del rechazo a vacunarse

Algunos expertos en salud pública de Estados Unidos se mostraron preocupados por la desinformación y por el apuro de algunos gobiernos a aprobar vacunas contra la covid-19 antes de que se finalicen las etapas del testeo porque, argumentaron, esto haría que las personas no quieran vacunarse. Si sólo un pequeño porcentaje de la población es inoculada, agregaron los expertos, no se lograrán frenar los casos.

Según Gates, los políticos y empresarios estadounidenses deben hablar públicamente con sus votantes y empleados para explicar la importancia y la seguridad de las vacunas para contrarrestar la desinformación que circula al respecto.

“El CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) que normalmente habla sobre estas cosas aún no ha tenido tanta visibilidad -dijo Gates y remarcó la importancia de que la información sobre la seguridad y efectividad de las vacunas sea clara-. Creo que muchas personas estarían interesadas y así se crearía una confianza para que cada vez se vacunen más y más personas mejorando los resultados”.

El fundador de Microsoft lamentó que la desinformación se replica de manera cada vez más fácil en las redes sociales y que todavía no ve que este problema tenga una solución. “Esa cosa se esparce mucho más rápido que la verdad”, afirmó. Gates opinó que es necesario ponerle un freno a la desinformación, preservando la libertad de expresión y sin que las empresas tecnológicas “sean los árbitros”.

Publicado enSociedad
Viernes, 21 Agosto 2020 06:00

La vacuna cubana

La vacuna cubana

Cuba iniciará dentro de cuatro días la primera etapa de los ensayos clínicos de una vacuna contra el Covid-19, informó el pasado martes el Registro Público Cubano de Ensayos Clínicos. De modo que el reclutamiento para el ensayo se realizará entre el 24 de agosto y el 31 de octubre. Esta fase culminará el 11 de enero de 2021 y los resultados estarán disponibles el primero de febrero para publicarse el 15 de ese mes. Soberana 01 es el nombre del fármaco, del cual se aplicarán dos dosis a una muestra de 676 personas de entre 19 y 80 años sin alteraciones clínicamente significativas y que otorguen por escrito su consentimiento informado para participar del ensayo. El proyecto, a cargo del Instituto Finlay de Vacunas, fue registrado el 13 de agosto, cuando el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos aprobó someter a ensayos clínicos, fase I y II, al candidato vacunal. En varias oportunidades el presidente Miguel Díaz-Canel se ha reunido con el equipo de científicos que lo desarrolla para verificar los avances, y ha insistido en la necesidad de contar con una vacuna cubana contra el Covid-19 como una cuestión de soberanía, no obstante que otros países también estén trabajando con ese objetivo.

En la primera etapa del ensayo se espera que la administración de la vacuna sea segura y que no más de 5 por ciento de individuos presenten eventos adversos graves, mientras en una segunda fase se busca que la proporción de sujetos con respuesta inmune sea superior, en al menos 50 por ciento, respecto del grupo de control. La fecha de registro del candidato tiene una gran carga simbólica por ser la del cumpleaños 94 de Fidel Castro, el indiscutible estratega e impulsor, casi inmediatamente después del triunfo de la revolución, en 1959, del emblemático sistema de salud e investigaciones biomédicas de Cuba. De la misma manera, la constante e intensísima dedicación a conseguir la vacuna contra el Covid-19 de un grupo de científicos cubanos, evoca la de aquellos a quienes Fidel encomendó en 1981 la obtención del primer interferón en la isla, misión que cumplieron en poco más de tres meses. Cuba tiene en desarrollo otros tres candidatos vacunales. Por cierto, de los pacientes del nuevo coronavirus tratados en la isla hasta el 14 de abril con Heberón (nombre comercial del interferón alfa 2b desarrollado con tecnología cubana) sólo 5.5 por ciento llegó al estado de gravedad y la letalidad entre ellos fue de 0.9 por ciento.

Cuba tiene una larga tradición de administración, producción y desarrollo de fármacos profilácticos, desde que el notable médico e higienista Tomás Romay aplicó a sus hijos el péptido contra la viruela en 1796 para probar su efectividad. La isla produce 11 vacunas profilácticas y en las últimas décadas ha creado las vacunas antihepatitis B, antimeningocócica BC, contra la Haemophilus influenzaeB y las esperanzadoras vacunas terapéuticas contra el cáncer de pulmón (Cimavax) y de páncreas (http://www.juventudtecnica.cu/contenido/candidato-vacunal-cubano-covid-19-iniciara-ensayos-clinicos-0). Cada año, en la mayor de las Antillas se administran, en promedio, 4 millones 800 mil dosis de vacunas, simples o combinadas, que protegen contra 13 enfermedades, incluida una pentavalente, cuyos cinco componentes se producen en el país. Surgido en 1962, el programa de inmunización de Cuba ha propiciado la eliminación de seis enfermedades, dos formas clínicas graves y dos complicaciones graves anteriormente existentes, y hecho que las restantes mantengan tasas de incidencia y mortalidad que no constituyen un problema de salud.

La Habana ha enfrentado al Covid-19 y a enfermedades como el dengue hemorrágico y la conjuntivitis hemorrágica básicamente mediante la aplicación de fármacos producidos hoy por el complejo empresarial Biocubafarma, heredero y continuador del complejo de centros de investigación creados por iniciativa de Fidel. Biocubafarma trabaja en 16 proyectos de nuevos tratamientos y tecnologías médicas para prevenir y combatir la Covid-19.

De ellos, 11 se encuentran ya en la fase de estudios clínicos o ensayos de intervención en pacientes y grupos de riesgo. Biocubafarma ha evaluado con fines preventivos cinco productos con el fin de estimular la inmunidad, tanto innata como adaptativa, en distintas personas, incluido el personal sanitario. Entre ellos, la Biomodulina T ha demostrado gran eficacia; aplicada a un grupo de ancianos, ninguno se había infectado con el coronavirus hasta la última vez que pregunté. La mejor prueba de la efectividad de los productos de la biociencia y del competente trabajo del personal de salud cubanos en el combate al Covid-19 está en los datos sobre el comportamiento de la enfermedad en la isla. De 3 mil 842 contagiados confirmados, se han recuperado 2 mil 863, han fallecido 88 y existen 761 ingresados, de los cuales sólo siete están reportados graves y cuatro críticos. Todo esto, bajo los dañinos efectos del bloqueo de Estados Unidos, arreciado cruelmente por Donald Trump.

Twitter: //twitter.com/@aguerraguerra">@aguerraguerra

A falta de esas células, el nervio óptico es incapaz de repararse a sí mismo.Foto archivo Gobierno de Canarias

Llamadas progenitoras neurales, nutren las fibras que lo forman; sin ellas, éstas empiezan a deteriorarse

 

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, identificaron por primera vez células madre en la región del nervio óptico, que transmite señales del ojo al cerebro.

El hallazgo, publicado en la revista Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias, presenta una nueva teoría sobre por qué la forma más común de glaucoma puede desarrollarse y proporciona nuevas formas potenciales de tratar una de las principales causas de ceguera en los adultos estadunidenses.

“Creemos que estas células, llamadas progenitoras neurales, están presentes en el tejido del nervio óptico al nacer y permanecen durante décadas, ayudando a nutrir las fibras nerviosas que lo forman. Sin estas últimas, pueden perder su resistencia al estrés y comenzar a deteriorarse, lo que puede llevar a un glaucoma”, explicó Steven Bernstein, el líder del estudio.

Ésta es la primera vez que descubren células progenitoras neurales en el nervio óptico. Sin ellas, éste es incapaz de repararse a sí mismo de los daños causados por el glaucoma u otros problemas. Esto puede llevar a una pérdida de visión permanente y a la discapacidad. La presencia de células madre progenitoras neurales abre la puerta a nuevos tratamientos.

Para descubrir ese proceso, los científicos examinaron una estrecha banda de tejido llamada lámina del nervio óptico, la cual, de menos de un milímetro de ancho, se encuentra entre el tejido de la retina sensible a la luz en la parte posterior del ojo y el nervio óptico. Las largas fibras de células nerviosas se extienden desde la retina, a través de la lámina, hasta el nervio óptico.

Lo que hallaron es que las células progenitoras de ésta pueden ser las cuasantes de aislar las fibras inmediatamente después de que salen del ojo, apoyando las conexiones entre las células nerviosas en el camino hacia el cerebro.

Las células madre en el nicho de la lámina bañan estas extensiones de neuronas con factores de crecimiento, así como ayudan en la formación de la vaina aislante.

Los investigadores pudieron confirmar la presencia de estas células madre, utilizando anticuerpos y animales genéticamente modificados que identificaron los marcadores de proteína específicos en las células madre neuronales.

El perverso mensaje de EEUU al apropiarse del remdesivir

Días atrás del gobierno de Donald Trump decidió comprar grandes cantidades del fármaco remdesivir, casi todo lo que el fabricante será capaz de ofrecer al mundo durante los próximos tres meses.

 

Se trata del primer medicamento aprobado contra el COVID-19, patentado por la empresa Gilead, lo que hace que ninguna otra empresa esté autorizada para producirlo. Según la información, se trata de 500.000 dosis compradas por EEUU, que equivale a toda la producción del mes de julio y el 90% de lo que se prevé para agosto y septiembre.

Es cierto que cada país tiene el deber de proteger la vida de sus ciudadanos. Sobre todo EEUU, donde la pandemia ha contagiado ya a casi tres millones de personas y se ha cobrado la vida de 130.000, con elevadas tasas de contagios en la actual oleada de rebrotes, que superan los 50.000 diarios.

Sin embargo, el mensaje que envía la Administración Trump al mundo es algo muy parecido a una declaración de guerra. La Unión Europea no ocultó su malestar que viene de mucho antes y se remonta a las "escaramuzas por las mascarillas y el supuesto intento estadounidense de hacerse con la empresa alemana CureVac, puntera en la investigación de una vacuna", destacaEl País.

En realidad, el remdesivir no es la solución a la pandemia de coronavirus, aunque "acorta las hospitalizaciones, pero no reduce la mortalidad ni disminuye los ingresos en la UCI", según el jefe de servicio de enfermedades infecciosas del hospital Ramón y Cajal en Madrid.

En suma, no cura pero resuelve el problema que desvela a los gobiernos: el colapso del sistema sanitario.

La cuestión es más grave aún, ya que el laboratorio estadounidense Gilead, que produce el fármaco, vende cada dosis a razón de casi 400 dólares, llevando el costo total del tratamiento a 2.200 dólares.

El periódico español desnuda el inmenso negocio que supone la compra masiva de la Casa Blanca. La ONG Salud por Derecho, defensora del acceso universal a los medicamentos sostiene: "Cálculos hechos por la Universidad de Liverpool estiman que el coste de producción más un beneficio razonable sería de un dólar [90 céntimos de euro] por dosis".

La industria farmacéutica occidental se beneficia de las gigantescas inversiones que realizan los Estados para el desarrollo de nuevos fármacos, que luego rinden beneficios millonarios a las empresas privadas.

La directora de Salud por Derecho concluye que "estos elevados precios y los acuerdos como el de Estados Unidos ponen en riesgo el acceso al fármaco de toda la población que lo necesite".

Las razones por las cuales la Casa Blanca decidió hacer una compra tan masiva pueden oscilar entre dar un mensaje de "preocupación" por la salud de la población en plena campaña electoral, hasta un probable recado dirigido a la Unión Europea, que estos días decidió abrir sus fronteras a pasajeros de 15 países extra comunitarios pero no a los provenientes e EEUU.

Lo grave del asunto es que muestra la existencia de una guerra no armada entre aliados tan cercanos como EEUU y la UE. En abril, Francia denunció intentos de Estados Unidos de llevarse sus pedidos de China, pagando precios superiores y en efectivo en la misma pista donde se embarcan las mascarillas.

Se dirá que no es nuevo y que ha sido la tónica durante la pandemia, incluyendo peleas entre países de la misma Unión Europea. A principios de marzo, "Francia se apropió 4 millones de mascarillas que iban rumbo a España e Italia", provenientes de China, aprovechando una escala en la ciudad de Lyon para requisarlas.

La situación es más grave de lo que se piensa, ya que no se trata de un simple intento de tomar la delantera frente a otros países.

En primer lugar, la política de América primero, con la cual EEUU busca reposicionarse en el mundo y revertir su decadencia industrial, no sólo está destinada a provocar enfrentamientos con quienes ha declarado como enemigos (China, Rusia, Irán y Venezuela), sino que provoca tensiones y enemistades incluso con sus propios aliados.

En el estado actual del sistema mundial, nadie puede permitirse jugar solo y en contra de los demás. Esta política contrasta con la declarada por el gobierno de China, en el sentido de tejer alianzas de larga duración, como la Ruta de la Seda, que beneficien tanto al país que realiza inversiones como a los anfitriones.

En segundo lugar, esta puede ser apenas la primera escaramuza de una batalla mayor, cuando se consiga la primera vacuna contra el coronavirus. Como apuntó el investigador Andrew Hill, de la Universidad de Liverpool: "Imagina que esto fuera una vacuna. Eso sería una tormenta de fuego. Pero tal vez esto es una muestra de lo que vendrá".

Al parecer, tanto las escaramuzas por las mascarillas y los respiradores al comienzo de la pandemia, como la actual disputa por el remdesivir, es algo así como un "ensayo general" de un enfrentamiento en ciernes a gran escala. La guerra comercial contra China y las tasas a las importaciones de productos de sus aliados que viene promoviendo Trump, van en la misma dirección: América primero es una declaración del guerra al resto del mundo.

La tercera es el agudo contraste entre esta política y la de Pekín, que donó millones de mascarillas a los más diversos países del mundo en todos los continentes. Se dirá, con razón, que son donaciones interesadas para mejorar su posición comercial y diplomática, lo cual resulta evidente. Aún así, el contraste con la política de Washington no puede ser mayor.

Finalmente, la cuestión de fondo es que China ha contenido la pandemia, mientras EEUU lucha con un rebrote inesperado y letal que retrasa aún más la ansiada reapertura de la economía. La crisis global generada por la pandemia encuentra al Dragón en plena expansión, pese a los tropiezos inevitables, mientras el Águila sigue su lenta decadencia, alienándose cada vez más aliados que resultan imprescindibles en la batalla por la hegemonía global.

Publicado enInternacional
EE.UU. compra casi todas las existencias del Remdesivir, el medicamento clave para la Covid-19

La administración Trump acapara la producción de tres meses del antiviral que fabrica la farmacéutica estadounidense Gilead

 

Estados Unidos ha adquirido casi todas las existencias del antiviral Remdesivir a su principal fabricante, Gilead Sciences, hasta septiembre. Cualquier otro país que quiera comprar el medicamento clave para tratar la Covid-19 durante los próximos tres meses lo tiene muy difícil. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de la Administración Trump anunció el acuerdo con la farmacéutica estadounidense el lunes con el fin de asegurar la disponibilidad del fármaco a los hospitales del país que quieran comprarlo.

El uso de Remdesivir, el primer medicamento aprobado por las autoridades estadounidenses y europeas para tratar la enfermedad que provoca el coronavirus , ha demostrado que acelera la curación y reduce la mortalidad de los enfermos infectados con el SARS-CoV-2. Gilead, que posee patentes sobre el antiviral en más de 70 países, distribuyó por el mundo al principio de la pandemia cientos de miles de dosis para ensayos clínicos con el fin de agilizar la validación del medicamento contra la Covid-19.

Ahora la administración Trump ha comprado más de 500.000 dosis o que es lo mismo: toda la producción de Gilead para julio y el 90% de agosto y septiembre, de acuerdo con el comunicado difundido por el departamento de salud de EE.UU.

“El presidente Trump ha llegado a un acuerdo increíble para garantizar que los estadounidenses tengan acceso al primer tratamiento terapéutico autorizado para la Covid-19”, ha señalado el secretario de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU., Alex Azar. “En la medida de lo posible, queremos asegurarnos de que cualquier paciente estadounidense que necesite Remdesivir pueda obtenerlo”, ha añadido el responsable de salud estadounidense. Estados Unidos sigue siendo el país más castigado por la pandemia con más de 127.000 muertes y 2,6 millones de contagiados.

El movimiento del Gobierno estadounidense, hecho de una forma totalmente unilateral, ha encendido las alertas entre los expertos y activistas por las implicaciones que esta manera de operar podría tener cuando, por ejemplo, esté disponible una vacuna. “La administración Trump está haciendo todo lo que está a nuestro alcance para aprender más sobre las terapias que salvan vidas para la Covid-19 y asegurar el acceso a estas opciones para el pueblo estadounidense”, ha recalcado Azar.

 “Como tienen acceso a la mayor parte del suministro de medicamentos (de Remdesivir) no queda nada para Europa”, ha apuntado el Dr. Andrew Hill, investigador visitante de la Universidad de Liverpool, al periódico The Guardian .

Cuando no se había probado el Remdesivir como fármaco eficaz contra la Covid-19, alrededor de 145 organizaciones civiles dedicadas a la salud pública de todo el mundo advirtieron del peligro de que Gilead se hiciera con el monopolio del medicamento, ya que amenazaría el acceso al tratamiento por parte de los países menos favorecidos. “Actualmente, no hay centros de producción para este antiviral fuera de los Estados Unidos, y la compañía ha reducido recientemente la escala de su programa de uso compasivo debido a la abrumadora demanda”, señalaban los firmantes, entre los cuales había Médicos Sin Fronteras.

Las organizaciones firmantes señalaron además que era “inaceptable que el fármaco” estuviera bajo el control exclusivo de Gilead si se tenía en cuenta que “el medicamento se desarrolló con una considerable financiación pública tanto para la investigación temprana como para los ensayos clínicos”.

Poco antes de la gran adquisición del Gobierno de Trump, Gilead anunció el lunes que iba a vender su fármaco a 390 dólares (unos 346 euros) el vial para los gobiernos de países desarrollados –un precio que ofrecerá rebajado a los países en vías de desarrollo–. De acuerdo a los patrones de tratamiento actuales, se espera que la gran mayoría de los pacientes reciban un tratamiento de cinco días utilizando seis viales de Remdesivir, lo que equivale a 2.340 dólares por paciente (2.082 euros), mientras el coste de las terapias más largas será de 3.818 euros.

De todos modos, cualquier país que ahora quiera adquirir una dosis de Remdesivir tendrá que esperar al menos hasta agosto. Todas la producción de julio está en manos estadounidenses y solo queda disponible el 10% de agosto y septiembre.

Los hospitales estadounidenses han estado usando dosis donadas por Gilead desde principios de mayo, cuando Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) dio luz verde al Remdesivir, antiviral que se inventó para tratar pacientes con ébola pero fracasó en ese cometido. La farmacéutica estadounidense ha suministrado de forma gratuita 120.000 tratamientos pero la donación finalizaba en julio.

El departamento de salud estadounidense calcula que los hospitales pagarán aproximadamente unos 3.200 euros por tratamiento –que según calculan, requiere, un promedio de 6,25 viales por paciente–.

Lejos de haber menguado los estragos de la pandemia en el país, el Gobierno de Trump ha querido hacer acopio del antiviral ante la perspectiva de que la crisis sanitaria se prolongue hasta pasado verano. El epidemiólogo jefe de EE.UU. advirtió el martes ante el Senado que si no se toman medidas de precaución, el país se arriesga a llegar a los 100.000 casos diarios, una cifra muy por encima de los 40.000 actuales. “Estoy muy preocupado”, manifestó Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas y Alergias de EE.UU. “Esto puede ponerse muy mal”, añadió.

La advertencia del epidemiólogo llega cuando varios estados del sur y oeste de EE.UU., que apenas habían sufrido el impacto de la pandemia hasta ahora están experimentando altas tasas de infecciones. Cuatro de los estados más afectados son Texas, Florida, California y Arizona. Algún que otro gobernador no se está tomando en serio la situación y se resiste a imponer restricciones para frenar la propagación.

Mientras, en España, el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, aseguró que el Gobierno está negociando el precio con Gilead para rebajarlo de esos más de 2.000 euros por paciente y tratamiento. El ministro señaló que una cosa es la primera oferta que hace una compañía y otra, a lo que se llegue después de la negociación. “Tenemos expertos que ahora mismo se pondrán a hacer este tipo de negociaciones y estoy seguro de que lo que necesiten los españoles, lo van a tener”, afirmó Duque.

“La ética de cuánto debe costar un medicamento es un debate complejísimo, que se le ha dado vueltas muchas veces”, apuntó el ministro en la rueda de presa posterior al Consejo de Ministros del martes.

Con todo, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, la valía del Remdesivir es matizable. El epidemiólogo español reconoció el lunes que el tratamiento con este medicamento “tiene algún efecto en la reducción” del tiempo de padecimiento del coronavirus y, por lo tanto, “ayuda”, pero “no es la panacea”.

En este sentido, Simón confía en que la investigación del coronavirus permita que se descubra un medicamento “más eficaz” que acabe con la enfermedad y que probablemente surgirán en las próximas semanas.

”No podemos considerarlo como el tratamientos que nos va a solucionar el problema”, ha insistido el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias quien, sin embargo, ha recalcado que “es una ayuda más”.

Publicado enInternacional
Brasil anunció un acuerdo con Oxford para comprar y producir la vacuna contra el coronavirus

La administración Bolsonaro adquirirá 100 millones de dosis

 

El gobierno de Brasil anunció un acuerdo con la Universidad de Oxford para comprar la vacuna contra el coronavirus que continúa desarrollando la casa de estudios británica. La administración Bolsonaro adquirirá 100 millones de dosis según explicó el viceministro de Salud Elcio Franco. 

"El acuerdo prevé la compra de tres lotes de la vacuna, el primero de los cuales llegará en diciembre próximo, así como la transferencia de tecnología para que podamos producirla en los laboratorios de la estatal Fiocruz", anunció Franco.

El viceministro aclaró que el acuerdo está atado al resultado de los ensayos clínicos. Deberá quedar demostrado que la vacuna es eficaz contra la covid-19 y segura para la población. Como parte del contrato, Brasil toma el riesgo de asumir parte de los costos de desarrollo de la vacuna. Inicialmente son 127 millones de dólares, de los cuales 30 millones corresponden a la transferencia de tecnología.

"La vacuna de Oxford es la más prometedora del mundo y la que está más desarrollada en este momento. Esta vacuna ya está en la fase tres de los ensayos clínicos (experimentada masivamente)", explicó el funcionario. 

La medicina comenzó a ser experimentada la semana pasada en Brasil, el segundo país en el mundo con más víctimas de coronavirus. Hasta el momento el gobierno informó cerca de 56.000 muertos y 1,3 millones de casos confirmados.

Publicado enInternacional
Coronavirus: psicoanálisis en el hospital, aún

La aventura subjetiva en contextos de pandemia

 

La pandemia llegó a nuestras vidas como una ola gigante que inundó todo sin aviso y sin preparación. Nuestros espacios íntimos y sociales comenzaron a sacudirse perdiendo su cotidianeidad. En medio de ese mar revuelto, mientras la cuarentena iba confinando a las personas al ámbito de sus casas, quienes formábamos parte del sistema de salud tuvimos que disponernos a salir como parte de la “tarea esencial” que se debía cumplir. Transitar las calles por esos días fue desconcertante, incierto y tensionante. Además de las veredas desiertas, impactaba particularmente la presencia, en las plazas vacías, de esa imagen congelada de los juegos a la espera de sus niños.

Dar los primeros pasos en el escenario inédito del hospital estuvo teñido, para muchas y muchos de nosotros, de un cierto reaprender a cubrir nuestros cuerpos con diversas superficies: camisolines, cofias, barbijos, máscaras plásticas, guantes, alcoholes y también repelentes. Envolturas que, en esos “actos de protección”, nos pusieron a distancia del cuerpo de los otros pero también, en algún sentido, del propio. Mientras los infectólogos advertían que aun así no había garantías absolutas que impidieran el contagio, los efectos de aquellos encuentros descarnados con ese real ya comenzaban a sentirse. Con todo ello, emprendimos una aventura que de inicio nos exigía actuar con bastante rapidez, debimos repensar el espacio de los consultorios de nuestro servicio de salud mental, su sala de espera, las consultas de urgencias, la atención de niños y niñas, la readecuación de la actividad docente y de investigación, además de la contención a colegas con situaciones de riesgo personal.

Ese distanciamiento entre los cuerpos, difícil, fallido y angustiante, nos impidió a varios, por un buen tiempo, tomar otras distancias necesarias para pensar y poner palabras a lo que vertiginosamente empezaba a acontecer. Difícil hacerlo, quizás, cuando el barco se encuentra en movimiento.

Recuerdo una de las primeras pacientes que llegaron al inicio de la cuarentena para pedir atención urgente, puesto que, al no tener adónde ir, debió confinarse con su expareja, quien ejercía violencia y le consumía la medicación psiquiátrica que ella retiraba de la farmacia del hospital. También el caso de una joven, externada un tiempo atrás de la sala de Psicopatología, que se presentaba llorando desconsoladamente con la noticia que impedía todo nuevo ingreso a la pensión, luego de haber logrado juntar el dinero para irse a vivir allí. Sin familia y sin red, estas situaciones descompensaban al extremo el delicado equilibrio emocional; alojar ese sufrimiento en tales contingencias no fue posible sin el lazo con otros colegas para pensar cada situación.

Así, detrás de los barbijos y con la voz trastocada por las máscaras plásticas, en esos encuentros de cuerpos afectados por el tormento del contagio, la vulnerabilidad y el aislamiento, fuimos ofertando una escucha y una presencia que intentó dar amparo a cada padecimiento en su máxima singularidad.
En este sentido, hoy más que nunca, la ética del psicoanálisis, por la cual muchos nos orientamos en el campo de la salud mental, cobra su principal fuerza vital. Las palabras de la analista argentina Adriana Rubistein vuelven a resonar con una tranquilizadora actualidad: “que un psicoanalista en la institución pueda abrir un espacio a la dimensión subjetiva, abolida por los permanentes intentos de objetivación, dando cabida a una demanda de saber y con ello al deseo, toma entonces todo su valor y legitima su presencia allí” (2004: 29).

Muchas de las intervenciones en las que nos fuimos encontrando durante estos días y a las que recurrimos dentro de los equipos multidisciplinarios podrían no considerarse específicamente analíticas, como orientar a los pacientes por teléfono, acercarles información, gestionar una receta u ofrecer una palabra teñida de sugestión, pero estas quizás han podido constituir el paso para que algo de ese acto analítico que sustenta nuestra ética pudiera acontecer. En definitiva, se trata de una apuesta que siempre es de orden subjetivo, una oferta que es lanzada sin saber si esas intervenciones podrán conducir en algún caso a un posterior tratamiento terapéutico que bordee lo propiamente traumático de esta situación. Tal vez sea solo la posibilidad de dar lugar al alivio, lo cual sería para este momento bastante augurador.

No renunciamos entonces a la aventura del lazo y a la transferencia terapéutica que por él puede instaurarse en nuestra posición como analistas. Modos posibles de transitar algunos de los puentes que se tejen y destejen en medio de esta pandemia. La práctica del psicoanálisis en el hospital, erigido hoy como un lugar resistido y temido en el que pareciera que habita el virus con su mayor crueldad, sigue constituyendo la oportunidad de recibir la demanda, de darle cabida e intentar crear un espacio para lo singular, eclipsado por la totalidad que este mal impone. Sabemos que esto dependerá de las coordenadas subjetivas de cada quien en esta coyuntura, pero también de la posición del oyente, como afirmaba Rubistein. Un oyente que esté disponible, en el parque del hospital, detrás de un teléfono, a través de una mampara plástica o en una guardia de febriles, atento a la oportunidad de escuchar en el enunciado la enunciación, de interrogar el deseo o de situar un impasse, lo cual será posible en tanto un analista ocupe en ese acto su lugar, entramado en un Servicio de Salud Mental dispuesto a alojar y por supuesto en un hospital que siga luchando por mejorar las condiciones de su tarea esencial.

A esta altura, quizás resurja la pregunta sobre qué es lo que sostiene el deseo de permanecer en estas instituciones y en estos contextos alentando para el psicoanálisis su porvenir. Las palabras de otra psicoanalista quizás lo puedan responder: “La función del deseo del analista es también introducir algo de lo vivo en un momento de máxima oscuridad” (Dassen, 2018). Freud lo señaló en una de sus Conferencias de 1932, al decir que se trata de un trabajo de cultura, recurriendo para ello a la particular analogía del desecamiento del Mar Zuiderzee. Desde estos lares del mapa rioplatense sería algo así como avanzar sobre el terreno que el agua dejó.

Esta es, en efecto, la apuesta que varios y varias sostenemos en muchos de los espacios en los que desempañamos nuestra labor analítica como agentes de salud, ojalá ella retorne en nuevas posibilidades y mejores condiciones para pacientes y profesionales a pesar del tiempo y el contexto que nos toca vivir.

Aún seguimos embarcados en esta aventura, solo el lazo podrá ganarle al río su tierra fértil.

Silvana Vilchez es psicóloga y psicoanalista. Integrante de un Servicio de Salud Mental. Docente de la Facultad de Psicología de la UBA e Investigadora UBACyT.

Publicado enSociedad
Página 1 de 3