Los presidentes Vladimir Putin y Recep Erdogan

La escalada en Idleb amenazaba con derivar en una guerra entre los dos países

Los presidentes Vladimir Putin y Recep Erdogan confían en que el acuerdo ponga fin a semanas de enfrentamientos armados en la región siria de Idlib. Desde el inicio del conflicto, casi un millón de personas se vieron forzadas a abandonar Siria.

Rusia y Turquía acordaron un alto el fuego con la intención de poner fin a semanas de enfrentamientos armados en la región siria de Idlib. Luego de reunirse durante seis horas en Moscú, los presidentes Vladimir Putin y Recep Erdogan acordaron que la tregua comience en la medianoche del viernes. El pacto también contempla reforzar los puestos de observación y establecer un amplio corredor de seguridad de 12 kilómetros que corre del este al oeste de Siria y pasa por la provincia de Idlib, epicentro de los ataques militares. Por el conflicto, casi un millón de personas se vieron forzadas a abandonar Siria, y perdieron la vida militares turcos, sirios y rusos. La espiral de violencia amenazaba con derivar en un enfrentamiento militar directo entre Turquía y Rusia, aliada del régimen sirio.

En declaraciones a la prensa posteriores al encuentro, Putin dijo que el acuerdo con Erdogan servirá "como buena base para terminar con los enfrentamientos en la zona de distensión de Idlib, poner fin al sufrimiento de la población civil y contener una crisis humanitaria creciente".

El presidente aclaró que Moscú y Ankara no siempre están de acuerdo a la hora de evaluar lo que ocurre en Siria. "Pero cada vez que atravesamos momentos críticos, basándonos en el alto nivel de nuestras relaciones bilaterales, hasta ahora logramos encontrar un terreno común respecto a los temas en disputa y acordar soluciones aceptables", remarcó Putin.

El líder ruso subrayó la importancia de mantener la soberanía y la integridad territorial. En ese sentido, recordó numerosos ataques lanzados por milicias radicales contra la base aérea rusa de Hmeymim en Siria. "En total, desde principios de este año, se han detectado 15 ataques contra Hmeymim. Cada vez que eso ocurrió, informamos en tiempo real a nuestros hermanos turcos", indicó el mandatario.

Días atrás, a través de un comunicado, el ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia había indicado que militares rusos y turcos intentaron desde mediados de enero restablecer la calma en Idlib, pero, en respuesta, "los terroristas incrementaron sus ataques". El documento oficial agrega que "El número de muertos y heridos entre las tropas sirias y los civiles fuera de la zona de desescalada se cuenta por centenares. Especialistas rusos y turcos murieron trágicamente".

Buscando exhibir la reunión con Putin como un trofeo, el presidente turco Recep Erdogan celebró el acuerdo: "Hoy (por el cinco de marzo) mostramos nuestra voluntad para lograr el arreglo…A las 00.00 horas del viernes (seis de marzo) se declarará un alto el fuego y se darán todos los pasos necesarios", explicó.

El líder turco también declaró que el país envió fuerzas adicionales a la región de Idlib. "Para relajar la tensión en Idlib instalamos allí puestos de observación, y con Rusia hemos acordado enviar refuerzos para estabilizar la situación en la región", remarcó Erdogan. Los puestos de observación se suman a un corredor de seguridad que se instalará en Idlib para realizar un patrullaje conjunto a lo largo de la ruta M4, que une las provincias de Latakia y Alepo. 

A su vez, destacó que Turquía analiza colaborar con el retorno de los refugiados a Siria. "Tenemos la tarea de evitar un mayor agravamiento de la situación en Idlib, queremos facilitar el retorno de los refugiados a sus hogares que abandonaron por los ataques", expresó. 

La ofensiva militar causó una verdadera catástrofe humanitaria, con casi un millón de personas que debieron abandonar sus hogares por los combates en el mayor éxodo forzoso de personas en casi nueve años de guerra en Siria, que se cumplen este mes. La semana pasada, Erdogan decició dejar de impedir que los migrantes abandonen Turquía y crucen a la Unión Europea.

"Nuestro objetivo es evitar que empeore la crisis humanitaria", declaró Erdogan, aunque advirtió que su país se "reserva el derecho de responder con todas sus fuerzas y en cualquier lugar a cualquier ataque del régimen" sirio. 

La escalada de los combates en Idlib causó tensiones diplomáticas entre Rusia, aliado del régimen sirio, y Turquía, apoyo de los rebeldes, haciendo crecer el riesgo de un enfrentamiento directo entre ambos países, que se han convertido en los principales actores internacionales del conflicto sirio.

Al respecto, y al inicio del encuentro, Putin presentó sus condolencias a Erdogan. "Tenemos que hablar para que esto no se vuelva a producir y no destruya las relaciones ruso-turcas", subrayó, mientras su par turco aseguró que esperaba que la negociación "alivie a la región y a nuestros dos países".

Las tensiones en Idlib hicieron saltar en pedazos los acuerdos concluidos entre los dos presidentes en 2018 en la localidad rusa de Sochi. Dichos acuerdos buscaban poner fin a los combates en la región e instaurar una zona desmilitarizada. También dieron lugar a un frenético intercambio militar entre las dos capitales, que reforzaron su cooperación en los últimos años sobre el territorio sirio, pese a sus intereses divergentes. 

En los últimos meses, Turquía acusó a Rusia de no respetar los acuerdos de Sochi, que garantizaban el status quo en el terreno y la suspensión de bombardeos en Idlib, mientras que Moscú acusó al gobierno turco de no hacer nada para "neutralizar a los terroristas" en esta región. Ahora, ambos países ensayan un nuevo acuerdo, y en las próximas horas se sabrá si la tregua es un hecho o una simple ilusión que será sepultada por nuevos bombardeos.


Idlib. ¿Qué busca Erdogan en Siria con tanto ahínco?

La muerte de más de 70 soldados turcos en la provincia siria de Idlib ha terminado por sacudir la política interior en Turquía. En los últimos días, las críticas de la oposición han adquirido mayor agresividad y han puesto al presidente Erdogan contra las cuerdas

 

La reunión de dos horas y media celebrada el jueves en Moscú entre los presidentes Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan se produce en un momento particularmente delicado en la provincia siria de Idlib, donde Rusia y Turquía tienen intereses claramente encontrados y donde se suceden las acciones bélicas de los dos países y sin que se vea una salida a la crisis.

En la escena interior, por primera vez Erdogan tiene que enfrentarse a una correosa oposición que le acusa de estar al servicio del imperialismo estadounidense. Erdogan y Donald Trump compartirían, según la oposición, el proyecto de crear un nuevo Oriente Próximo. Además, le acusan de haberse embarcado insensatamente en las llamadas primaveras árabes que han destrozado la región y, por si esto fuera poco, debería explicar al pueblo por qué ha enviado al ejército a una Idlib plagada de yihadistas que actúan en connivencia con Erdogan.

Toda esta tensión se deriva directamente del elevado número de soldados muertos en Idlib, más de 70. La oposición turca considera que son bajas inútiles y que podrían crecer si Erdogan no saca al ejército de donde nunca debía haber entrado

Hay generales de la reserva que le reprochan haberse embarcado en operaciones expansionistas y peligrosas sin ninguna justificación, que le han conducido a defender a organizaciones terroristas contra un país, Siria, que en ningún momento había adoptado acciones hostiles contra Turquía.

Las críticas de la oposición podrían erosionar su poder si la situación se deteriora. La realidad es que Erdogan ha concentrado a millares de soldados, ha movilizado más de cuatro mil tanques, blindados y vehículos militares de todo tipo, así como cientos de drones fabricados por su yerno. Echarse atrás en estas circunstancias sería peligroso para él, porque se vería como una derrota, pero continuar adelante es una locura.

El malestar que Erdogan ha creado en su propio país ha tenido como consecuencia protestas populares contra la presencia militar en Idlib, hasta hacer que el presidente se haya justificado diciendo: "Quienes preguntan '¿cuál es el negocio de Turquía en Siria?' en realidad están recomendando que nos rindamos a los grupos terroristas y a un régimen enemigo". Una respuesta que no se corresponde con las actuaciones de Turquía desde el inicio del conflicto en la primavera de 2011, hace nueve años.

El miércoles en el parlamento de Ankara se produjo una pelea de lucha libre entre los diputados en un debate sobre la situación en el norte de Siria, en el que no faltaron puñetazos y otras agresiones. Los parlamentarios partidarios de Erdogan y sus detractores protagonizaron una violenta escena que vieron todos los turcos y que refleja las tensiones existentes.

En lugar de ceder y corregir sus errores, Erdogan está amenazando con enviar a Europa a millones de refugiados sirios, afganos, iraquíes y de otros países de la región. Los europeos, cuya candidez e inoperancia son tan responsables como el expansionismo de Erdogan de haber llevado el caos a Oriente Próximo, han visto las orejas al lobo, pero de los europeos no se puede esperar nada si nos atenemos a sus pobres registros de la última década.

Por primera vez desde la invasión de Chipre en 1974, el ejército turco está combatiendo contra otro ejército, pero la ironía es que está combatiendo codo con codo con los peores yihadistas de Oriente Próximo y llevando a sus soldados a una peligrosa situación en relación con el ejército ruso desplegado en Siria para respaldar al gobierno de Damasco.

Un sondeo de esta semana muestra que el 65% de los turcos está a favor de mantener la presencia militar en Idlib puesto que creen que los soldados se están defendiendo de una amenaza existencial, un elevado porcentaje que probablemente refleja el nacionalismo rampante que se fomenta desde el poder. Sin embargo, otro sondeo realizado solo una semana antes revelaba que la mitad de los encuestados estaban en contra de la presencia en Idlib y solo un 31 por ciento la apoyaban. En este sondeo, las mayores preocupaciones eran la economía y el desempleo.

Si el número de bajas crece, la popularidad de Erdogan se resentirá significativamente. Otro sondeo de febrero señala que el 50% de la población no tiene intención de votar al actual presidente en las próximas elecciones. Si Erdogan no resuelve el conflicto "rápidamente", como asegura que es su intención, su popularidad corre el riesgo de caer en picado.

El rampante nacionalismo ha suscitado incidentes racistas en varios lugares, incluido el pillaje de negocios regentados por refugiados sirios, y las palizas contra los mismos refugiados, como si estos, y no Erdogan, fueran responsables de la muerte de sus soldados. Las turbas también han amenazado algunas representaciones diplomáticas rusas en Turquía. Los críticos con la operación en Idlib en las redes sociales están siendo investigados por la policía.

Las críticas de la oposición contra Erdogan por aliarse con el imperialismo estadounidense son de lo más sangrantes si se tiene en cuenta que solo uno de cada cinco turcos simpatiza con Estados Unidos, en gran parte debido a la percepción de que Washington no condena las acciones del PKK kurdo y apoya al PKK en el norte de Siria.

Aunque esta opinión puede haber ayudado a Erdogan a acercarse a Rusia en el terreno militar y en el terreno económico en los últimos años, Siria se ha convertido en un hueso duro de roer puesto que los rusos aspiran a que el gobierno de Damasco extienda su soberanía en Idlib, algo a lo que Erdogan se opone frontalmente.

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Trump, con el viceprimer ministro chino en la Casa Blanca este viernes. REUTERS/Yuri Gripas

En virtud del acuerdo, Estados Unidos decidió suspender su plan de subir del 25 al 30% los aranceles a importaciones chinas por valor de 250.000 millones de dólares, mientras que China se comprometió a adquirir entre 40.000 y 50.000 millones de dólares en productos agrícolas estadounidenses.

 

Estados Unidos y China alcanzaron hoy un acuerdo parcial "significativo" para dar una tregua a la guerra comercial que libran desde el año pasado, y podrían firmarlo durante la cumbre del APEC que se celebrará en noviembre en Chile, anunció el presidente estadounidense, Donald Trump.

En virtud del acuerdo, Estados Unidos decidió suspender su plan de subir del 25 al 30% los aranceles a importaciones chinas por valor de 250.000 millones de dólares, mientras que China se comprometió a adquirir entre 40.000 y 50.000 millones de dólares en productos agrícolas estadounidenses, según la Casa Blanca. "Hemos alcanzado un acuerdo significativo de primera fase (...) pero todavía no está redactado", dijo Trump a los periodistas durante una reunión en el Despacho Oval con el viceprimer ministro chino, Liu He.

El pacto se pondrá sobre papel a lo largo de las próximas cuatro semanas y el objetivo es que Trump y el presidente chino, Xi Jinping, lo firmen durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) que se celebrará en Santiago de Chile el 16 y 17 de noviembre. "Estaremos en Chile y tendré una [ceremonia de] firma formal con el presidente Xi", afirmó Trump, que hasta ahora no había confirmado si iría a la cumbre del APEC.

Trump aseguró que en los últimos meses ha habido mucha "fricción" entre Estados Unidos y China, pero ahora hay un "festival del amor" entre ambas potencias. "Este es un acuerdo tan grande que lo estamos haciendo por secciones", explicó Trump, quien precisó que se empezará a negociar una "segunda fase" en cuanto se firme la primera y no descartó que haya una tercera etapa.

El mandatario precisó que el pacto recién alcanzado incluye algunas medidas relativas a la devaluación de la divisa china y temas de propiedad intelectual, aunque no lidia con la transferencia forzada de tecnología en China, un tema que se tratará "en la segunda fase", según Trump.

El acuerdo tampoco resuelve el tema de los vetos a la exportación que afectan al gigante chino de la telefonía Huawei, un tema que se está negociando mediante un proceso paralelo, explicó a los periodistas el representante de Comercio Exterior estadounidense, Robert Lighthizer.

"No implementaremos el aumento de los aranceles" que iba a entrar en vigor el próximo martes, confirmó el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin. Trump también aseguró que había hablado con Liu sobre las manifestaciones en Hong Kong, pero que cree que ese tema acabará resolviéndose solo.

11/10/2019 22:22 Actualizado: 11/10/2019 23:01

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Un regalito de China, más paciencia de EE.UU.

El presidente chino llegó a Osaka con la oferta de comprar “muchos” productos agropecuarios. Trump aceptó y la suba de tarifas se pospone.

 

 Los presidentes de China y Estados Unidos le bajaron un poco la temperatura al enfrentamiento comercial entre sus países. Xi Jinping trajo a la reunión del Grupo de los Veinte una prenda de paz que Donald Trump aceptó con entusiasmo, y ambos presidentes parecieron conformes con quedarse con el Plan B de la situación: las tarifas norteamericanas siguen en pie, pero no van a empeorar. En su despedida de Japón anoche y antes de salir para Seúl, Corea del Sur, Trump sorprendió avisando que va a visitar la zona desmilitarizada que separa a su aliado de Corea del Norte y que había invitado a Kim Jong Un a reunirse en la frontera.

En su encuentro en Osaka, chinos y norteamericanos se pusieron de acuerdo para volver a la mesa de negociaciones después de siete semanas, dando una señal de calma a mercados muy nerviosos. Xi y Trump pasaron cuatro horas hablando y la conclusiones de la muy larga discusión mostraron que no hubo un acuerdo de fondo, apenas una tregua. “La reunión fue muy, muy buena” dijo Trump con su habitual uso de doble adjetivos. “Diría que hasta mejor de lo que esperábamos”.

El lado americano aceptó postergar un aumento de las tarifas de importación, que subirían al 25 por ciento para un paquete de productos por 300.000 millones de dólares. También se aceptó darle un poco de aire a la empresa Huawei, la empresa de teléfonos celulares que está en el centro de una tormenta de acusaciones de robo de tecnología y espionaje.

A cambio, Trump aceptó un “tremendo” aumento en las exportaciones de alimentos norteamericanos a China. El norteamericano no reveló la cifra final que los chinos ofrecieron, pero dijo que le iba a pasar una lista de productos alimentarios y agropecuarios que él quería que compren.

Trump se hizo tiempo, entre tanto encuentro, para hacer un poco de diplomacia vía su canal favorito, Twitter. Así fue que se le ocurrió invitar al dictador norcoreano Kim Jong Un a un encuentro improvisado en la frontera entre las dos Coreas. Según el mismo Trump, la idea fue bien recibida por Kim y ambos países trabajaban contrarreloj para armar el encuentro. 

“Si ocurre, no va a ser una cumbre, va a ser un apretón de manos”, dijo Trump. Y cuando le preguntaron si cruzaría la frontera y entraría al norte para darle la mano a Kim, contestó que “seguro lo haría. Sin problema.” Si eso ocurre, Trump sería el primer presidente norteamericano en actividad en pisar suelo norcoreano.

Mientras se resolvía este encuentro, dramático como le gustan a Trump, el presidente le regaló un último problema a su anfitrión, el premier japonés Shinzo Abe. Lo hizo al decir en público que le había avisado que los tratados de defensa mutua entre ambos países eran “inaceptables” y que había que cambiarlos después de 68 años. Trump muchas veces criticó a Japón por negarse a mandar tropas al exterior, la última esta semana y ya en camino a Osaka, cuando twiteó que si los japoneses eran atacados “nosotros vamos a ir a ayudarlos, pero si nosotros somos atacados ellos no van a venir”.

El comentario demuestra una completa ignorancia del status que Estados Unidos le impuso a Japón después de derrotarlo en la segunda guerra mundial. Los norteamericanos ocuparon el archipiélago, dejaron al emperador Hirohito pero abolieron el imperio japonés, con lo que Japón no es ni reino ni república, apenas Japón a secas. También le impusieron una reforma legal y una constitución escrita en Washington, que entre otras cosas le prohibía terminantemente a las fuerzas armadas japonesas salir del país.

La prohibición es tan absoluta que hizo falta reformar la constitución para que Japón pudiera participar en operativos de la ONU, cosa que recién ocurrió en 1993. En el ejemplo de Trump, los japoneses no podrían auxiliar a los norteamericanos si son atacados porque los norteamericanos lo prohibieron absolutamente en la constitución y el tratado de 1951. En ese momento es que Japón se transformó en la gran base americana del Pacífico, central para la guerra fría con la URSS y las calientes con Corea y Vietnam.

Pero todos los tratados pueden cambiar y azuzar a los japoneses a armarse puede ser una manera de presionar a China. Una fuerte preocupación en Pekín es que al no resolverse el tema de las tarifas, las empresas que producen sus componentes o productos terminados en fábricas chinas comiencen a buscar otras bases industriales menos comprometidas políticamente. Si esto ocurre, sea porque Trump es reelecto o porque un futuro presidente demócrata elige sostener esta política, el resultado puede ser una “naturalización” de los costos más altos de producir en China y una fuga de inversiones a otros países más baratos.

Por eso no extraña que hasta un mandatario tan orgulloso como Xi se presente ante el norteamericano con un obsequio que sea apetecible, un pago por adelantado de futuros negocios. Para los chinos, la guerra comercial tiene implicancias a futuro que pueden ser históricas.


 

 Recuadro. 

 

Trump anuncia que restaurará las relaciones comerciales con Huawei

 Por, El diario.es

 

Estados Unidos permitirá a las empresas del país que vendan productos al fabricante chino Huawei, según ha anunciado este sábado el presidente estadounidense, Donald Trump.

Trump ha hecho el anuncio al referirse a lo convenido en la reunión que poco antes tuvo con el presidente chino, Xi Jinping, con el fin de avanzar para contener la guerra comercial que enfrenta a ambos países desde el año pasado.

"Hemos acordado que las empresas estadounidenses puedan vender productos a Huawei", ha agregado Trump, que se encuentra en la ciudad japonesa de Osaka para participar en la cumbre del G20 que comenzó este viernes y se cerró este sábado. "Vendemos a Huawei una tremenda cantidad de productos. He dicho que eso está bien. Es un tema complejo, por cierto".

Trump, sin embargo, no ha querido precisar si como parte de esa revisión en el caso del fabricante chino la compañía será sacada de lista del Tesoro de Estados Unidos donde están incluidas empresas vetadas de hacer negocios con firmas estadounidenses. "No hemos hablado de eso. Tenemos una reunión mañana o el martes", agregó Trump, y cuando se le volvió a insistir sobre si él creía que Huawei saldría de esa lista, recalcó que no quería hablar de ello.

Además, el presidente de EEUU ha confirmado que su Gobierno no impondrá nuevos aranceles a las importaciones desde China y ha señalado que seguirán las negociaciones entre Washington y Pekín para cerrar un acuerdo comercial.

"Si podemos llegar a un acuerdo será un evento histórico", ha afirmado Trump, que ha recordado también que Estados Unidos estaba analizando la posibilidad de imponer aranceles a importaciones chinas por valor de más de 300.000 millones de dólares. "Vamos a suspender esos aranceles y ellos van a comprar nuevos productos agrícolas", ha añadido en la rueda de prensa ofrecida poco después de que se cerrara la cumbre de dos días que celebró el G20 en Osaka.

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Lunes, 28 Agosto 2017 06:11

La tregua bilateral es el eje en Quito

La tregua bilateral es el eje en Quito

Si se pacta el cese de hostilidades, ya sea bilateral o que el ELN lo decrete motu proprio, el proceso de diálogo se afianzaría en momentos en que la sociedad colombiana está pendiente de la próxima visita del Papa.

 

En la tercera ronda de conversaciones en Quito, Ecuador, los negociadores siguen envueltos en el tema que, en el caso de los Diálogos de La Habana, dio el giro de “no retorno” en el proceso de paz con Farc: la tregua bilateral. En el caso del ELN el cese al fuego se discute desde que se iniciaron los diálogos, en febrero de este año, trabajando en paralelo en dos submesas para sacar adelante al tiempo el tema nuclear de la agenda de esta mesa: la participación política.


Sin embargo, aunque hay preacuerdos como el desminado humanitario o unas audiencias de participación, éstos no se materializan todavía porque el gobierno los condiciona al desescalamiento del conflicto. Así lo confirmó el jefe de la delegación de gobierno, Juan Camilo Restrepo, a este diario. Es absolutamente indispensable, aseguró Restrepo, que el ELN renuncie a practicar las hostilidades contra la sociedad civil durante el tiempo que dure el cese al fuego. Detalló que se trata en específico del secuestro –que el ELN llama retención–, los atentados contra infraestructura –petrolera, principalmente– y las hostilidades contra la población civil no combatiente.


Por su parte, esa guerrilla de origen guevarista que nació de la Revolución Cubana ha dicho a medios de comunicación que en la actualidad los pocos avances para materializar los preacuerdos se dan porque el gobierno está condicionando todo al cese. “El ELN presentó los llamados alivios humanitarios. El gobierno incluye temas como el secuestro y la infraestructura petrolera. Ahí está la puja que tiene detrás la sombra del modelo de paz”, dice el analista Víctor De Currea-Lugo en su columna semanal, en la que añade que, aunque no hay una fórmula mágica para hacer la guerra, algunos esperan una rápida fórmula para hacer la paz.


Una tregua sacada del sombrero mágico de la paz no ha podido hallarse en pocos meses de conversaciones, lo que genera incertidumbre en la sociedad colombiana que, afanada por el cambio de gobierno nacional el año próximo, les pisa más fuerte el aceledador a los Diálogos de Quito que a los de La Habana, cuyos resultados hoy son una realidad. Aunque la implementación del Acuerdo Final de Paz está empatanada en muchos aspectos –sobre todo en la seguridad para ex combatientes y líderes sociales y en la oferta estatal para la reintegración de los farianos– hay grandes avances, como el cimiento legal para la participación política de la organización guerrillera. Ayer, domingo 27 de agosto, las Farc iniciaron el congreso constitutivo de su partido político, cuyo nombre aún no se define, y que cerrará el 1º de septiembre con un gran concierto en la emblemática Plaza de Bolívar en Bogotá. Este paso, el de aspirar al poder por la vía política en vez de las armas, es el que también quiere conseguirr el ELN sentado hoy en Quito. Pero no es lo único. Lograr que la sociedad civil –ausente orgánicamente en los diálogos de La Habana, donde gobierno y Farc fueron los protagonistas– se apropie de estas conversaciones y sean sus necesidades y exigencias las que se escuchen y tomen en cuenta en el futuro acuerdo de paz, es la gran apuesta del Ejército de Liberación Nacional de cara a una lucha popular de más de medio siglo.


Para llegar a ese final feliz, en estos inicios de las conversaciones se vuelve indispensable concretar un silencio de los fusiles. Como lo explicó a PáginaI12 el número dos de esa guerrilla, Pablo Beltrán, el ELN insiste en que está realizando su máximo esfuerzo para lograr una tregua bilateral, pero que si no fuera así tienen aún la opción de declarar un cese unilateral, como lo hicieron las Farc cuando estaban en La Habana. La diferencia ahora es que los “elenos” están jugados por un cese temporal, y no uno definitivo como resultó ser el de las Farc; además, el de los farianos llegó más de un año después de sentarse en la Mesa de Conversaciones, que duró cinco años en total. En Quito apenas van siete meses del cara a cara que, de llegar a buen término, terminaría con la guerra de guerrillas en Colombia.


De pactarse el cese, bien sea por ambas partes o de declarar uno por su cuenta el ELN, aunque sea temporal, el proceso con esa guerrilla despegaría con un aire de confianza que exige la sociedad civil en momentos de la llegada del Papa. Para De Currea-Lugo, “las partes deben tener en cuenta que no se trata solamente de un acto de terquedad para ‘medirse el aceite’, ni tampoco porque venga el Papa. Se trata de avanzar en crear realidades de paz que le permitan a la Mesa avanzar y, lo más importante, que desatasque el tema de la participación, el real punto 1-A de la agenda y de la construcción de paz”.


Un fin de semana con la delegación de paz del ELN en Quito fue el espacio para contarles a los medios alternativos de comunicación en Colombia cómo, desde su perspectiva, avanzan los diálogos que cargan con la esperanza de la “paz completa” para un país que lleva más de medio siglo de guerra. La voluntad de cesar la guerra de parte de la segunda guerrilla de Colombia fue palpable. No nos pararemos de la Mesa, insistieron los elenos, hasta lograr un acuerdo.

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Fuertes combates por la ofensiva siria en Alepo

Más de una semana después de haber anunciado una gran ofensiva para reconquistar la parte rebelde con apoyo de Rusia, el ejército sirio progresaba ayer viernes en dos frentes, en el norte y en el centro de Alepo.

 

El ejército sirio amplió ayer su control en una zona estratégica del norte de Alepo y estrechó aún más el cerco en torno a los barrios de la ciudad controlados por grupos rebeldes luego de fuertes combates y ataques aéreos y de artillería, que dejaron al menos 16 muertos, según informaron la prensa estatal y una ONG opositora.


La agencia de noticias estatal siria SANA dijo que las tropas repelieron un ataque a un campamento de refugiados que habían tomado ayer en el norte de Alepo y que desde allí avanzaron más hacia el Sur, acercándose de manera progresiva a los distritos dominados por los insurgentes.


En su avance, los soldados tomaron control de la zona estratégica del hospital Al Kindi, destruido en el pasado y situado en el acceso norte de la ciudad septentrional de Alepo, un área que está a dos kilómetros de una rotonda, llamada de Al Yandul, que es la entrada a Alepo por el norte. La ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos, que tiene su sede en Londres y una red de informantes en Siria, confirmó la informació.


El hospital Al Kindi fue tomado en diciembre de 2013 por el antiguo Frente al Nusra, la rama siria de Al Qaeda, y otros grupos. “Unidades castrenses mataron a grupos de terroristas que se habían infiltrado en el campo de refugiados de Handarat y ampliaron las zonas bajo su control hasta llegar al hospital Al Kindi”, dijo un oficial del ejército no identificado a SANA sobre la ofensiva en la norteña Alepo. Ese observatorio aseguró que ayer doce personas murieron cuando aviones de combate no identificados bombardearon los barrios de Al Helik y Al Zeitunat, en la mitad oriental de la ciudad que permanece bajo control de las milicias opositoras.


El avance del ejército sirio coincide con la degradación de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, que apoyan respectivamente a la oposición y al régimen sirio, al borde de la ruptura sobre este conflicto, que ha devastado el país durante más de cinco años y ha dejado más de 300.000 muertos. Washington amenaza con interrumpir su cooperación diplomática y Moscú sigue determinado a continuar su campaña de bombardeos en apoyo al presidente sirio, Bashar Al Asad.


En Nueva York, la ONU anunció por su parte la creación de una investigación que “determine los hechos’’ en torno al ataque a un convoy humanitario el 19 de septiembre en el norte de Siria, donde murieron al menos 18 personas. Washington achaca la responsabilidad a Moscú, que lo niega.


Más de una semana después de haber anunciado una gran ofensiva para reconquistar la parte rebelde, el ejército sirio progresaba ayer viernes en dos frentes, en el norte y en el centro de la metrópolis, ganando terreno en territorio rebelde. El régimen tiene el objetivo de conquistar la totalidad de Alepo, dividida desde 2012 en un sector gubernamental (oeste) y barrios rebeldes (este).


La agencia de noticias gubernamental SANA informó otras cuatro personas murieron y otras diez resultaron heridas por el impacto de cohetes disparados por rebeldes contra los barrios de Suleiman al Halabi y Al Midan, en poder de las autoridades, en Alepo.


Respecto del escenario nacional, el OSDH aseguró que contabilizó la muerte de al menos 39 personas por bombardeos y disparos de cohetes en distintas partes del territorio sirio, aunque no aclaró si en ese cálculo se contabilizan los fallecidos que informó SANA.


Diecisiete personas perdieron la vida por la caída de proyectiles de las fuerzas gubernamentales y por bombardeos contra las poblaciones de Duma, Arbín, Kafr Batna y Yisrín, en la zona de Guta Oriental, el principal bastión rebelde de las afueras damascenas.


Por otro lado, al menos 10 personas, entre ellas cinco menores y una mujer, perecieron en bombardeos de aviones de origen desconocido contra el pueblo de Basira, en el este de la provincia nororiental de Deir Ezzor, dominada casi en su totalidad por el grupo islamista radical Estado Islámico (EI).


El jueves, las fuerzas armadas arrebataron a facciones islámicas y rebeldes el dominio del campo de refugiados palestinos de Handarat, ubicado al norte de Al Kindi. El viernes a la madrugada, hubo bombardeos contra los distritos de Bustan al Basha y Baidin, así como en la rotonda de Al Yandul, en el casco antiguo de la población, donde hay enfrentamientos, apuntó el Observatorio.


La artillería del ejército también tuvo como blanco en las últimas horas las áreas de Masaken Hanano, Al Sajur, Al Shaquif y la rotonda de Al Yandul, sin que se hayan registrado víctimas.


El 22 de septiembre, el ejército sirio, apoyado por la aviación rusa, reanudó su ofensiva en Alepo, días después de una tregua de una semana en todo el país. Se estima que 275.000 civiles están atrapados en la parte este de la ciudad más grande de Siria en necesidad urgente de asistencia humanitaria.

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Sábado, 23 Abril 2016 07:07

Cerca de 400.000 muertos y contando

Así quedó la ciudad de Homs después de un ataque aéreo la semana pasada.
ES EL COSTO HUMANO DEL CONFLICTO ARMADO EN SIRIA, SEGUN EL MEDIADOR DE LA ONU

“Las partes tienen una urgencia honesta en intentar lograr un acuerdo histórico”, aseguró el enviado especial de la ONU en Ginebra, donde se desarrollan las negociaciones entre los sirios.

 

Las partes beligerantes en Siria tienen voluntad de alcanzar un acuerdo que ponga fin a una guerra que dura más de cinco años y ha causado 400.000 muertos porque no ven posible un triunfo militar, afirmó ayer el mediador de la ONU, Staffan de Mistura. “Las partes tienen una urgencia honesta en intentar y lograr un acuerdo histórico”, aseguró el enviado especial de la ONU en una rueda de prensa en Ginebra, donde se desarrolla la tercera ronda de conversaciones entre los sirios.

 

De Mistura hizo estas declaraciones pese a la marcha entre jueves y viernes de la mayoría de los componentes de la delegación opositora, que decidió suspender su participación en las conversaciones en protesta por las infracciones del régimen a la tregua, vigente desde febrero, y la falta de acceso humanitario a áreas sitiadas militarmente.

 

El mediador explicó que ambos bandos desean un acuerdo por dos razones. “La primera es que todos están de acuerdo en una decisión que no es fácil, que es hablar sólo de transición política. La segunda es que hay una clara sensación entre las partes de que ninguno de ellos obtendrá una victoria militar y que es tiempo de hablar”, precisó.

 

No obstante, reconoció que para impulsar el diálogo se necesita del empuje de la veintena de países que forman el Grupo Internacional de Apoyo para Siria, coordinado por Estados Unidos, Rusia y la ONU. “Ciertamente necesitamos una nueva reunión del Grupo de Apoyo a nivel ministerial porque una mesa de tres patas es siempre frágil, por definición”, consideró.

 

Una de las patas de las negociaciones será un avance en el reparto de ayuda humanitaria, mientras que la segunda sería un reforzamiento del cese de las hostilidades y la tercera, la cuestión de la transición política. A su juicio, cuando uno de estos tres factores está en dificultades se puede solucionar, pero cuando los tres lo están se requiere que el resto de países involucrado en el conflicto intervengan.

 

En los últimos días “se han detectado tendencias preocupantes sobre el terreno”, subrayó De Mistura, en referencia a las infracciones del alto el fuego. No obstante, destacó que la tregua sigue en efecto y que ninguna de las partes ha renunciado a ella o la ha deslegitimado, “pero está en grandes problemas si no se actúa rápidamente”.

 

El cumplimiento del alto el fuego es vital para la continuación del diálogo, ya que es uno de los motivos principales por los que la oposición resolvió el lunes pasado posponer su participación formal en el mismo. Pese a esta decisión, De Mistura reveló que desde entonces han mantenido reuniones “profundas de tipo técnico” con los opositores, lo que le ha permitido obtener un mejor entendimiento sobre su visión de una transición política, en la que la oposición aboga por la creación de un órgano de gobierno interino. Mientras, con la delegación gubernamental, que se espera que permanezca en Ginebra hasta el día 27, el enviado especial ha tratado de conocer más a fondo su propuesta de constituir “un gobierno de base amplia”.

 

“Queremos saber si esto va a ser cosmético o real y cómo va a ser para la oposición”, indicó. Sea como fuere, el conflicto sirio ha causado ya en sus cinco años unos 400.000 muertos, según su “propio análisis” dijo De Mistura. Precisó que sus estimaciones se basan en la cifra de fallecidos directos en combates o ataques, a las que se sumarían los heridos que perdieron la vida posteriormente, y los que han perecido por falta de atención médica y los desaparecidos. “Creo que no estamos lejos de los 400.000 muertos”, afirmó. “No tengo pruebas de ello, creo que nadie las puede tener, pero creo que no se puede seguir hablando de 250.000 muertos”, dijo el diplomático sueco-italiano.

 

Mientras el proceso sigue hasta el miércoles, un grupo de “seis o siete personas” de la delegación opositora se quedará en Ginebra sin tomar parte en las negociaciones, confirmó a EFE el portavoz de la opositora Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), Monzer Majús. “Hoy no hemos mantenido ninguna consulta con ningún representante de la ONU, ni tampoco está previsto durante el fin de semana”, indicó Majús, quien descartó una posible reincorporación de la delegación de la oposición a las conversaciones antes del término de su tercera ronda. Por su parte, se espera que la delegación del gobierno se reúna de nuevo con De Mistura el próximo lunes en la sede de la ONU, tras la sesión que mantuvieron ayer y en la que abordaron el acceso humanitario.

 

 

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Putin ordena el retiro de soldados rusos de Siria

Moscú.


El presidente Vladimir Putin, en calidad de comandante en jefe del ejército ruso, ordenó iniciar, a partir de este martes, el retiro de la mayor parte de los militares rusos desplegados en Siria.


Esta medida –en su opinión– debe servir de estímulo para facilitar un arreglo político en el país árabe, a partir del cese del fuego decretado a finales de febrero como preámbulo de las negociaciones indirectas en Ginebra, que este lunes empezaron un nuevo y complejo ciclo.


Considero que en lo esencial ya se cumplieron los objetivos de la misión que encomendé al ministerio de Defensa y a las fuerzas armadas de Rusia, por lo cual ordeno al ministro de Defensa (Serguei Shoigu) comenzar desde este 15 de marzo el retiro de la mayor parte de nuestro contingente militar en la República Árabe de Siria, afirmó Putin ante Shoigu y Serguei Lavrov, canciller de Rusia, en un fragmento televisado en los principales noticiarios locales.


El mandatario ruso citó a sus ministros para evaluar la situación, antes de comunicar la decisión por teléfono a su colega sirio, Bashar al Assad. Después de la llamada, el Kremlin difundió un comunicado que subraya que ambos presidentes destacaron que las acciones de la fuerza aérea rusa permitieron cambiar de manera radical la lucha contra el terrorismo, golpear la infraestructura de sus combatientes y causarles un daño significativo.


Concluye así de modo oficial la operación militar que Moscú, a petición de Damasco, comenzó el pasado 30 de septiembre, en apoyo al ejército sirio y de manera coordinada con Irán, aunque este repliegue no significa que Rusia se retire por completo de Siria.


El titular del Kremlin dejó en claro que en caso de que se viole la tregua se reanudarán los bombardeos y para ello el ejército ruso mantendrá en Siria dos bases militares (una naval en Tartus y otra aérea en Hmeymim, ambas en la región de Latakia), que estarán bien defendidas por tierra, mar y aire y cuya función será verificar el cumplimiento del cese del fuego.


Shoigu, por su parte, al hacer un balance preliminar de la operación militar en Siria, puso el acento en que la aviación rusa hizo posible interrumpir el suministro de armas y municiones a los terroristas, así como eliminar a cerca de dos mil combatientes originarios de Rusia que representaban un peligro potencial en caso de retornar al país.


Dijo también que gracias a los bombardeos rusos las tropas sirias pudieron liberar 400 localidades y alrededor de 10 mil kilómetros cuadrados de territorio, restablecieron las comunicaciones con Alepo y bloquearon Palmira, entre otros éxitos, que, a su juicio, crearon condiciones para establecer el cese del fuego e iniciar negociaciones.


Mención aparte dedicó Shoigu a los golpes asestados a las rutas de comercio ilegal de petróleo, señalando que se destruyeron 209 instalaciones de extracción y refinado de petróleo y más o menos dos mil camiones cisternas, que se utilizaban para transportar el crudo a Turquía.


De su lado, el canciller Lavrov hizo un repaso de las gestiones diplomáticas y enfatizó que los parámetros acordados para intentar solucionar el problema cuentan con el respaldo de dos resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, aunque reconoció que las negociaciones de Ginebra entre el gobierno y la oposición de Siria –que excluyen al llamado Estado Islámico y otros grupos yihadistas– no son un trabajo fácil.


Pero lo importante, según Lavrov, es que el proceso (de búsqueda de un arreglo político) ya comenzó y se mantiene abierto el diálogo.

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Desafío del Estado Islámico al plan para Siria

El Estado Islámico se implantó en Libia, concretamente en la zona de Syrte, como una forma de “anticipar” su repliegue de sus feudos de Siria e Irak, donde sufre los efectos de las acciones militares de la coalición internacional.


Los jefes de la diplomacia de Rusia y Estados Unidos, John Kerry y Serguéi Lavrov, se comunicaron por teléfono para “felicitarse” por el exitoso respeto de la tregua que ambos países pactaron en Siria. Sin embargo, la exclusión del pacto de dos de los principales grupos armados que operan en el país, el Frente Al Nusra, la rama siria de Al Qaida, y el Estado Islámico, limita en mucho tanto el alcance territorial del cese de hostilidades como su estabilidad. La Fuerza Especial del Cese de Hostilidades, integrada por los 17 países y al mano de Washington y Moscú, continúa elaborando en Ginebra una solución negociada a esta guerra que le ha costado la vida a 260.000 personas.


Pero la arquitectura de esa solución es por demás intrincada, tanto más cuanto que se requieren tres niveles de intervención: nacional, regional e internacional. La paz parece por ahora un mero anhelo diplomático. La atomización y la islamización de la oposición sumado al creciente poderío del Estado Islámico y, desde hace algunos meses, su arraigamiento en Libia, tornan toda salida un espejismo. Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña ampliaron ahora sus zonas de intervención hacia Libia, país donde el Estado Islámico desplegó sus fuerzas con un éxito muy rápido. La presencia del EI en Libia testimonia a su vez de la escasa eficacia de las acciones militares lanzadas por Occidente contra el Estado Islámico en Irak y Siria hace un año y medio.


Según los especialistas militares, el Estado Islámico se implantó en Libia, concretamente en la zona de Syrte, como una forma de “anticipar” su repliegue de sus feudos de Siria e Irak, donde sufre los efectos de las acciones militares de la coalición internacional. El diario británico The Guardian afirmó que el Estado Islámico cuenta con cerca de 6500 hombres en Libia. En una amplia investigación publicada por el vespertino Le Monde el pasado 24 de febrero, el rotativo da cuenta de “la guerra secreta” que Francia lleva a cabo en Libia. Como lo revela al diario una alta fuente militar, se trata “de actuar discretamente” para cortar la dinámica de crecimiento regional del EI. De hecho, la fuerte implantación de la rama Libia del Estado Islámico amenaza igualmente a países como el Chad, Sudán, Egipto, Argelia y Túnez. Occidente no tiene sólo un problema en Irak o Siria, sino también en Africa. La ausencia de un acuerdo político entre los beligerantes libios facilita la infiltración del EI a través del sur de Libia. Si Libia no sale del abismo político en el que se encuentra, el EI tiene en su territorio una ruta despejada para su expansión regional. De ahí la “aceleración” de la participación de Francia en acciones puntuales en Libia contra las fuerzas del EI.


El colapso provocado en Libia por la intervención occidental bajo mandato de la ONU, la caída del coronel Khadafi en 2011, la fallida revolución y la guerra entre facciones que siguió a todo este proceso llevaron a Libia a volverse un Estado sin gobierno central y, por consiguiente, expuesto a ser el nudo central de la expansión del Estado Islámico en regiones donde la tentación jihadista ya estaba presente desde hacía mucho. Libia cuenta actualmente con dos gobiernos hostiles, uno basado en Trípoli, el otro en Tobruk. Según un informe de la ONU, la progresión espectacular del Estado Islámico en Libia se explica por la cantidad de jihadistas libios que combatían en Siria y en Irak en las filas del EI y que luego volvieron a su país para expandir allí su influencia. El EI puso un pie en Libia a finales de 2014 y, a partir de allí, consiguió que otros grupos terroristas presentes en Argelia, Túnez, Nigeria o Egipto pronunciaran su “baya”, asociación, con el EI. El cese de las hostilidades en Siria acordada por Estados Unidos y Rusia no es, hoy, más que una tímida iniciativa frente a la poderosa amenaza que representa el Estado Islámico en otros lugares. Si el EI afianza su raíz territorial en Libia también desplaza la problemática a orillas del Mediterráneo. Esto ya es una realidad. Por primera vez desde el inicio de este conflicto, el grupo terrorista controla amplias zonas costeras del Mediterráneo. Esta posición geográfica le abre al EI las puertas de los países de Europa del Sur, a donde podrían llegar principalmente ocultos en el flujo de refugiados que desembarcan en Grecia o Italia por vía marítima. La mayor parte de migrantes oriundos de Africa se embarcan hacia el Viejo Continente a partir de la costas libias. Sin un gobierno central y sólido en Libia este país se ha convertido en un nuevo foco de inestabilidad que debilita los ya escasos resultados obtenidos por Occidente en su ofensiva militar contra el Estado Islámico.


El problema tiene muchas cabezas. Una de ellas es no sólo el dinero con que se financia el EI sino el origen de las armas que posee. Un informe de la Unión Europea dado a conocer a finales de febrero da cuenta de los elementos para fabricar las bombas de las que se sirve el Estado Islámico provienen de unos 20 países. Los cerca de 700 componentes, productos químicos, cables, detonadores y demás elementos necesarios para fabricar bombas pasaron a través de empresas turcas, chinas, rusas, indias brasileñas y norteamericanas. El informe elaborado por el Conflict Armament Research (CAR) a pedido de la UE detalla que el comercio de estos componentes no está en nada reglamentado, ni siquiera se encuentra bajo supervisión internacional. El cese de las hostilidades laboriosamente negociado por Estados Unidos y Rusia en Siria puede ser considerado por los actores occidentales un éxito, pero está muy lejos de poner término a la guerra en Siria, y mucho más lejos aún de haber frenado la dinámica expansionista del Estado Islámico.

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A Santos la paz le quedó grande (Por lo visto, la guerra también).

A Santos se le agotó su paz neoliberal. La naturaleza oligárquica de su proyecto político estanco el proceso de paz y amenaza las conquistas principales. No fue capaz con la guerra, menos con la paz. El país no se puede hundir en la perplejidad, la salida es la Asamblea Nacional Constituyente por la paz y la democracia que construya una nueva Colombia para el Siglo XXI. Que Santos y su corrupta clase politiquera, saqueadora de las regalías y los patrimonios estatales se vayan bien lejos.

Las Farc suspendió la tregua unilateral que había ordenado a sus frentes y bloques desde finales del 2014. Decisión que ha tenido un alto impacto en el clima político del país, pues los eventos de la guerra disminuyeron sustancialmente, en los primeros meses del año en curso, dando gran alivio a la población campesina de las regiones donde el conflicto social y armado se vive con mayor intensidad desde hace muchos años.

La determinación es producto del bombardeo a los campamentos del Frente 29 de la insurgencia, en el municipio de Guapi, ubicado en el departamento del Cauca/Costa del Pacífico, en desarrollo de la orden presidencial de reactivar las operaciones de la Fuerza Aérea a raíz de los lamentables sucesos ocurridos en la localidad, también caucana, de Buenos Aires, el pasado 14 de abril, cuando murieron 20 integrantes de las Fuerzas Armadas gubernamentales en avanzado estado de embriaguez. Han muerto en la noche del jueves 22 de mayo, 26 partisanos por efecto de las potentes bombas descargadas por la aviación oficial.

Regresamos a la plenitud del conflicto y sin un cese bilateral y permanente del conflicto con impacto impredecible en los diálogos de La Mesa de La Habana, Cuba.

Sobre las características y el rumbo que ha tomado la cruenta guerra civil colombiana; sobre el sentido y los alcances de las conversaciones de paz de los últimos 45 meses; sobre las posibilidades de concretar un acuerdo cierto de paz, bien se puede recurrir a diferentes teorías relacionadas con la solución y manejo de conflictos y a infinidad de experiencias internacionales. Recurso que no se debe descartar sin olvidar que encajar la realidad nacional en formulaciones abstractas no aporta mucho.

Hay que atenerse a los hechos puntuales y valorarlos políticamente. Mirar el curso real del Estado, el gobierno, la sociedad y el escenario internacional. Imaginar salidas.

Lo cierto es que el proceso de paz ingresó hace algunos meses en una zona turbulenta de tormentas e incertidumbres derivadas de la densa crisis que afecta al régimen político y a la administración del señor Santos. Dicha crisis ha sido gatillada por la debacle económica de la sociedad y fiscal del Estado, con ocasión de la caída de los precios internacionales del barril del petróleo que proporcionaba más de un cuarto de los ingresos del gobierno. Santos se quedó sin plata y con un gigantesco faltante en la cuenta corriente de la balanza comercial, que lo ha conducido a buscar fórmulas inconvenientes y a determinaciones absurdas, como ofrecer la venta de bienes estratégicos del Estado, como Isagen, la empresa emblemática de la energía eléctrica.

El cuadro de la crisis orgánica de Santos es bastante endiablado. Su legitimidad está en el suelo y la confianza de la sociedad civil se esfumo, después de desconocer descaradamente el apoyo de la Izquierda democrática que lo salvo con sus dos millones de votos de una casi segura derrota en las votaciones presidenciales por cuenta del uribismo.


La justicia está paralizada y perdida en la bancarrota ética y profesional. La educación, que recién sale de una potente huelga de educadores, traicionada por los directivos de Fecode que se entregaron por prebendas y prestaciones jurídicas menores, es un desastre total. La salud no supera el desastre que arrastra desde hace varios años.

Más recientemente, con ocasión de la calamidad natural que acabó con la vida de casi 100 personas en Salgar, Antioquia y de 20 mineros en Riosucio/Caldas, la sin salida de Santos se ha hecho más notoria. Los instrumentos de planeación urbana como los Planes de Ordenamiento Territorial/POT, han saltado por los aires hechos añicos, pues con quince años de vigencia solo han mostrado ser una perfecta basura neoliberal. La crisis ambiental y el calentamiento global amenazan centenares de municipios y grupos poblacionales vulnerables localizados en zonas de alto riesgo, pues los dineros apropiados para tomar las medidas de previsión correspondientes se las alzaron los políticos oficialistas mediante el control de las Corporaciones Autónomas Regionales. Nadie le cree a Santos su promesa de resarcimiento a los acongojados pobladores de Salgar, cuando se conoce que con casi 8 años de tragedia en Gramalote, no han colocado una sola piedra en la reconstrucción del mismo municipio de Norte de Santander, cuyos habitantes están a la deriva en carpas y tugurios en Cúcuta.

Lo más grave es la gran crisis moral del establecimiento. Millones de ciudadanos están indignados porque la reciente bonanza petrolera y minera que vivió el país prácticamente se la raparon los senadores, representantes, gobernadores y alcaldes seguidores de la unidad santista. Directamente el Jefe de la Casa de Nariño y su hoy gerente de la Estatal Ecopetrol perfilaron un perverso mecanismo de distribución de las regalías petroleras de los hidrocarburos. El nuevo régimen de regalías, vigente desde 2011, estableció un sistema de Órganos Colegiados de Aprobación y Decisión/OCAD, en que los políticos se reparten estas platas a discreción y sin controles fiscales y sociales. Jefes y gamonales oficialistas adjudican a dedo, denuncia reciente informe de Transparencia Colombia, junto con gobernadores y alcaldes de la misma cuerda, contratos fraudulentos que no resultan en obras concretas para el servicio de la comunidad. Es lo que falto en Salgar, Antioquia y en Riosucio, Caldas.

Hay dos casos que son un escándalo inocultable. En el departamento del Quindío se embolsillaron 150 mil millones girados en los últimos 48 meses por Planeación Nacional; uno de los caporales del régimen se está comprando con esos dineros toda la parte rural de Génova, el municipio donde nació Manuel Marulanda Vélez.

En el Cauca, principal escenario de la guerra, lo propio ha hecho el gobernador Temistocles Arteaga, quien en asoció con el Senador liberal Velasco, se repartió estas platas y este último presiona para completar privilegios burocráticos con grandes cuotas en la Fiscalía General, cuyo titular lo debió denunciar, pues no acepta más el chantaje del encumbrado malandro de cuello blanco.

En el pico de su crisis, Santos ha pretendido presionar, por enésima vez, una paz exprés.

Para el efecto, recientemente envió a su Canciller, en compañía de un empresario paisa, para que se sumara a la delegación gubernamental en la Mesa de diálogos de La Habana. Su argumento central es que la paz se debe firmar inmediatamente porque el tiempo internacional de la misma se agotó. Abunda en sofismas y piruetas retoricas que carecen de fundamento para exigir la firma de un acuerdo de fin del conflicto omitiendo puntos cardinales relacionados como el fenómeno paramilitar auspiciado por las Fuerzas Armadas, la depuración y reestructuración de estas, la reforma del Estado, la situación de los presos políticos, los TLCs, el ordenamiento territorial, la eliminación del Esmad, la erradicación del neoliberalismo, la democratización de los medios de comunicación, la amnistía, el indulto y la libertad de los 10 mil presos políticos victimas de montajes judiciales y policiales.

Arguye que el contexto internacional es adverso a un acuerdo de paz, cuando lo que está ocurriendo en el campo geopolítico es la emergencia de tendencias y bloques favorables a una salida democrática de la prolongada guerra civil colombiana. No hay necesidad de extenderse en explicaciones en ese sentido, pues la visita del Primer Ministro Chino a Bogotá en las últimas horas así lo está demostrando.

Lo que sucede es que Santos, en razón de sus viejos y desuetos intereses oligárquicos, quiere imponer a la resistencia campesina revolucionaria la paz de los vencidos, la paz de los falsos positivos, la paz de la cárcel. Pretende una paz neoliberal con la dictadura perpetua de los mercados.

Prueba de ello es su recién aprobado Plan Nacional de Desarrollo que no es más que una vulgar copia del recetario neoclásico de la OCDE, en el que se desconocen olímpicamente los tres acuerdos logrados en la Mesa de La Habana. Se rasga las vestiduras con su falsa revolución, con su fracasada ley de restitución de víctimas y tierras, cuando lo único efectivo es que su gobierno trabaja para favorecer los poderosos cacaos del establecimiento (Sarmiento, Ardila, Restrepo, Carvajal, Marval, Urbanas, Ospinas, etc), a las mafias de la droga enquistadas en los aparatos armados y policiales y a los grandes caimanes de la politiquería clientelar.

Santos, como su antecesor, fracasaron en la guerra contrainsurgente para derrotar al pueblo.

La paz le quedo grande al dueño de la Casa de Nariño, su naturaleza regresiva le niega la lucidez necesaria para dar el salto que Colombia necesita y permita dejar atrás la violencia feudal y narcocapitalista que nos destruye.

Esa es una verdad archiconocida. Santos se agotó y la Constituyente popular por la paz es la alternativa apropiada en estos momentos aciagos de Colombia.

La Constituyente por la paz tiene en la unidad avanzada en el reciente 4 Congreso del Polo un trascendental soporte.

Esa unidad, que los diálogos entre los jefes de las Farc y el ELN en Cuba mostro en otro momento, se articula a la estrategia revolucionaria esencial para dar el salto necesario en nuestra sociedad.

Es que la conquista de la paz es una bandera revolucionaria por excelencia. La paz con democracia ampliada despeja los caminos del socialismo y la solidaridad.

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Jueves, 15 Enero 2015 19:19

Paz con armisticio

Paz con armisticio

La decisión política de avanzar hacia un cese al fuego y de hostilidades bilateral e indefinido constituye un suceso trascendental que marcará el contenido del curso histórico nacional en los próximos meses.

Es el imperio de las reglas de la política en sentido estricto. Vendrán las consecuencias, los resultados, los escenarios y los nuevos sujetos sociales constituyentes. Es la hora de los sujetos constituyentes, de los constructores de una nueva institucionalidad asociada con la emergenciapopular y democrática de la multitud en el espacio público, sin los caudillismos y protagonismos de ciertas individualidades volcadas sobre sus vanidades y caprichos.

Estamos inmersos en lo más álgido de un proceso revolucionario según nuestras tradiciones y cultura. Un proceso apalancado por la Mesa de diálogos de La Habana.

Es el momento de articular los deseos de paz de millones de colombianos con la solución de los problemas más críticos en materia de empleo, salud, educación, vivienda, libertades políticas y ambientales, que padecen millones de seres humanos. No es cierto, como lo sugieren ciertos charlatanes de red, funcionales a la politiquería clientelar tradicional regional, que la paz le sea indiferente a los colombianos. Puras el ucubraciones de mentes débiles y veleidosas, carcomidas por el oportunismo y el odio a las luchas campesinas.

Con las medidas para desescalar el conflicto que debate la sub comisión técnica de oficiales y guerrilleros y con el horizonte cierto de un cese al fuego y de hostilidades bilateral, por supuesto que lo que nos espera no es una paz armada (http://bit.ly/1KNh2IW). Nadie quiere una paz en medio de las hostilidades y los incidentes de la naturaleza intrínseca de la guerra.

Tampoco queremos una paz express, una paz sin democracia sustantiva y de ciudadanos, como autoconocimiento de las masas o una paz sin justicia social.

Por eso no resulta coherente salir a decir que "el desescalamiento del conflicto armado no implica que la Fuerza Pública deje de realizar sus operaciones ofensivas y que, por lo tanto, no se ha dado la orden de dejar de bombardear a las Farc.

"Una decisión de suspensión de los bombardeos no se ha dado. Hoy no hay una orden expresa y directa de suspender bombardeos", enfatizó Naranjo, quien precisó, no obstante, que "el Gobierno ha manifestado su interés para que se vayan tomando decisiones para reducir la capacidad de generarviolencia" (http://bit.ly/1KNh2IW).

Doble juego. Matan el tigre y se asustan con el cuero y el cuerpo (http://bit.ly/1Bw4WQH). Bailarines de cabaret que juegan con cartas marcadas. Les falta entereza y seriedad y por eso hay que ser precavidos con estos pillos de esquina. Es la política pequeño burguesa de elementos derechistas enriquecidos con la guerra y el ascenso oportunista por las burocracias policiales.

En ese sentido es que resulta necesario plantear la necesidad de una paz con armisticio. Es lo consecuente con el texto del Acuerdo especial de La Habana que indica sabiamente que la paz es un proceso integral y simultáneo (http://bit.ly/1ntk4t5). Nada es sucesivo ni diacrónico. Todo es complejo, integral simultaneo. No se puede pretender que la resistencia popular revolucionaria se entregue, deje las armas, y las reformas pactadas se dejen para el fin de los siglos. Mamola, como diría un líder de la Izquierda Liberal.

La mejor fórmula es el armisticio. Veamos de qué se trata.

Un armisticio es un instrumento de derecho internacional que detiene hostilidades entre las partes de un conflicto internacional (entre Estados), que no implica el final del conflicto o el estado de guerra, que equivale a un cese de hostilidades general o local, pero hay continuidad del estado de guerra y beligerancia. Establece que las partes pueden reanudar las hostilidades cuando lo deseen o denunciar violaciones, y que estas, al ser beligerantes, deben contar con un comando y subordinación, emblemas y distintivos reconocibles a distancia, portar armas visibles y conducir operaciones de acuerdo con la legislación de guerra. Los beligerantes, además, tienen derecho a ocupar territorios y ejercer soberanía (http://bit.ly/151aiHi).

A las partes que sean reconocidas se les aplican las leyes internacionales y las obligaciones de un estado de guerra, y en caso de captura, los combatientes y no combatientes tienen el derecho a ser tratados como prisioneros de guerra (http://bit.ly/151aiHi ).

Plantear las cosas en estos términos no es jugarle sucio a la paz, ni pretender prolongar indefinidamente la guerra. Es buscar garantías para el pueblo y los combatientes revolucionarios.

Lo que procede es la paz con un armisticio regulado con la participación de los países garantes y acompañantes. Es el procedimiento adecuado para bloquear las trampas de los politiqueros.

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