El pasado 20 de noviembre, en la ciudad de Bogotá y ante el Congreso de la República, representantes de distintas comunidades del pueblo wayúu como Cerritos I y II, Lutamana, Campo Alegre y Tamaquitos I y II, del sur de La Guajira, presentaron diversas denuncias en contra de las condiciones de vida que sobrellevan producto de la explotación minera en su territorio, lo que afecta de manera grave la salud de todos sus pobladores, con especial énfasis entre niños/as; más de tres décadas de vivir en estas condiciones los lleva a exigir el cierre de Cerrejon Limited como solución para sus problemas.

 

A las 9:00 de la mañana del lunes, inició la audiencia en el Congreso de la República, donde se denunció las problemáticas de salud en los niños, jóvenes, mujeres y ancianos dentro de los resguardos indígenas vecinos a la mina Cerrejón Limited, quien ha estado presente en el territorio durante 36 años. Las comunidades asistieron en compañía de la Misión de Observación de La Guajira y del representante a la Cámara por Bogotá del Polo, Alirio Uribe; a la audiencia fueron citados representantes de la, la Agencia Nacional de Minas –Anla–, el Ministerio de Ambiente, del Interior y de Salud; los 3 últimos manifestaron no estar facultados para dar respuesta ante las exigencias y denuncias presentadas, dejando entrever con su silencio, la “importancia” que le conceden al bienestar de las minorías, en este caso indígenas.

 

Las intervenciones a cargo de las representantes de la Misión Observación de La Guajira enfatizaron en las pésimas condiciones ambientales, las precarias condiciones de salud, educación y vivienda en las que vive el pueblo wayúu.

 

En la audiencia también estuvo presente la bioquímica peruana, Mercedes Lu, quién expuso su investigación sobre las variaciones del polvillo que expulsa la mina y cómo este se mete en distintas partes del cuerpo humano y es casi imposible identificarlo, sobre todo con los métodos que usa Cerrejón Limited para analizar la contaminación del aire y el agua.

 

Ante esta intervenciones, los funcionarios de la Anla y la Agencia Nacional de Minas, no dieron respuestas satisfactorias y, por el contrario, reafirmaron su negligencia para atender problemáticas de este tipo, así como su complicidad al permitir que los territorios sean explotados bajo la jurisdicción de terceros sin una vigilancia y control estatal que se encargue de velar por el bienestar de comunidades como las presentes.

 

Finalmente, mujeres, hombres y ancianos exigieron que se cierre en el corto plazo el tajo Patilla de la mina, el cual tienen a pocos kilómetros de su resguardo, sin perder por ello de vista que todas sus carencias y dificultades se solucionarán sólo cuando Cerrejón se vaya de La Guajira. Frente a esto, sigue la constante del ¿qué hacer? Y ¿cómo frenar el fenómeno extractivo que carcome cada vez más al pueblo colombiano?

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Sábado, 11 Noviembre 2017 06:57

Un freno a la flexibilización

Ante centenas de banderas rojas, Douglas Izzo, titular de la CUT paulista, denunció: “Esta reforma laboral es una afrenta a la Constitución y al pueblo brasileño; no permitiremos que avance y, si avanza, vamos a parar Brasil”.

 

A la huelga general: la Central Unica de los Trabajadores (CUT) propuso esa medida de fuerza ayer durante el acto en San Pablo contra las reformas laboral, que entra en vigor este sábado, y la previsional que tiene estado parlamentario pero su aprobación parece incierta. La Plaza da Se, frente a la Catedral en el centro paulista , es un reducto histórico de la CUT y el Partido de los Trabajadores. Allí, ante centenas de banderas rojas Douglas Izzo , titular de la CUT paulista, denunció “esta reforma laboral que es una afronta a la Constitución y al pueblo brasileño, no permitiremos que avance y desde ya alertamos que si la reforma previsional avanza vamos a parar Brasil”.


Durante la concentración se votó y aprobó una convocatoria a un día de protesta nacional o una huelga general como la realizada en abril pasado, que fue al primera desde 1996. Claro que para una medida de fuerza de esa magnitud se requerirá del apoyo de las otras organizaciones gremiales empezando por la antipetista Fuerza Sindical, otrora aliada de Michel Temer con quien nunca rompió por completo.


Luego de la exitosa huelga de abril se realizó otra, en junio, pero esta vez con menos participación debido al boicot de Fuerza Sindical.


Otra causa que explica el bajo acatamiento del segundo paro nacional, el de junio, fue la represión policial de la manifestación realizada el 24 de mayo en Brasilia cuando Temer dio el primer paso elocuente hacia un régimen autoritario al movilizar a las Fuerzas Armadas para restablecer la “ley y el orden”.


En la CUT, la organización más poderosa, se nuclean unos tres mil sindicatos que representan a 24 millones de trabajadores. Esa organización responde por cerca del 35 por ciento de los asalariados formales, seguida por Fuerza Sindical con el 15, según datos de 2014.


Ayer hubo una convocatoria unitaria a los actos de protesta en San Pablo, Río de Janeiro, Brasilia, Belo Horizonte y otras capitales. La concentración de Fuerza Sindical, con sus característicos colores naranja, comenzó por la mañana en el popular barrio paulista Mooca, desde donde luego una parte de los manifestantes se dirigió hacia la Avenida Paulista donde confluyendo con las columnas de la CUT.


El dirigente metalúrgico Miguel Torres, de Fuerza Sindical, no descartó un paro general si se aprueban los cambios, drásticos, al sistema previsional mientras se intenta frenar en los tribunales la ley 13.467 considerada inconstitucional por parte de los jueces del Foro Laboral.


A través del nuevo régimen prácticamente se “demuele” la Consolidación de las Leyes Laborales sancionada en 1943 por el presidente Getulio Vargas y se restablecen relaciones de la época de la “esclavitud” planteó recientemente el senador y ex dirigente de la CUT Paulo Paim, en diálogo con PáginaI12.


A partir de hoy entran en vigor los contratos “intermitentes”, que equivalen a “trasladar al trabajador golondrina del campo, a los contratos de trabajo urbano” comparó del centro de estudios sindicales Dieese. Mediante ese tipo de vínculo el patrón decide por cuántos días contrata a su empleado, que será multada si falta, y figurará como un trabajador formal aunque su situación sea precaria y lo obligue al multiempleo. Y si el empleado falta pagará una multa.


Los empleadores podrán fragmentar las vacaciones en hasta tres veces eligiendo en que meses concederlas, las trabajadoras con hijos pequeños no tendrán derecho a amamantarlos en lugares limpios alejados de las máquinas, y fue eliminada la contribución sindical obligatoria. Y se consagra el principio de que “lo acordado en la empresa está por sobre lo legislado”, con lo cual se mina la capacidad de resistencia del trabajador su patrón.


El presidente nacional de la CUT, Vagner Freitas, planteó una estrategia de lucha política y gremial para hacer frente a un “gobierno golpista”. Freitas sostuvo que mientras se boicotea la aplicación de nueva ley laboral debe iniciarse una campaña de agitación contra la Previsión, que es un tema rechazado por ocho de cada diez brasileños. “Tenemos que continuar alertas, invadir las redes sociales de los diputados, y decir claramente que el que parlamentario que vota a favor del proyecto (jubilatorio) de Temer no va a tener el voto del trabajador” en las elecciones de octubre 2018.


La estrategia de la CUT es clara: por un lado movilizar y acumular fuerzas con miras a un paro ligando la baja popularidad del presidente, con el 3 % de apoyo, a los cambios en la jubilación que incluyen elevar a 65 años la edad mínima para hombres y mujeres. Y por otro respaldar la elección de Luiz Inácio Lula da Silva en 2018 y la formación de una bancada “popular” en el Parlamento a fin de derogar las reformas ( o contrarreformas) heredadas del gobierno de excepción.

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Miércoles, 08 Noviembre 2017 06:13

Puigdemont sube la apuesta en Bélgica

Rodeado por los ministros que viajaron con él a Bruselas, y por 200 alcaldes independentistas, instó a las autoridades europeas a decir si apoyarán al nacionalismo catalán si gana los comicios de diciembre. Habló de "fascismo español".


Carles Puigdemont embistió hoy desde Bruselas contra la Unión Europea por su apoyo al gobierno español en la crisis catalana y lanzó el desafío: ¿el bloque continental aceptará la voluntad independentista?. Así lo hizo en una comparecencia en Bruselas en un acto que le organizaron 200 alcaldes proclives a la independencia, que viajaron a la capital belga.


“Debemos saberlo, ¿aceptarán ustedes o no el resultado de los catalanes? Porque si la elección es seguir apoyando un Estado independiente, ¿lo aceptarán? ¿O seguirán ayudando al señor Rajoy en este golpe de Estado?”, inquirió Puigdemont en el acto refiriéndose al titular de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y al presidente del Parlamento Europeo, Antonio Trajani, respecto de la votación del 21 de diciembre, en la que se votará un nuevo parlamento en Cataluña. También se dirigió a ambos para preguntar si “¿es ésta la Europa que quieren, la que manda un gobierno a prisión?” y reclamó el por qué de su apoyo a España, a la que catalogó como "una democracia fallida".


El acto significó la reaparición pública del destituido presidente de la Generalitat, luego que la justicia belga le concediese la libertad mientras se debate sobre el pedido de arresto y extradición a España por parte de la Audiencia Nacional de España. La idea era hacer la presentación en el Parlamento Europeo, pero finalmente se hizo en el Palacio de Bellas Artes de Bruselas, donde se convocó a una reunión en la cual no estaba anunciada la presencia de Puigdemont.


El líder nacionalista habló junto a los cuatro ex ministros de su gobierno sobre los que también pesa orden de detención. Habló tras el respaldo explícito de los alcaldes a la independencia, en un reclamo de reconocimiento del proceso soberanista por parte de la Unión Europea. “Europa está mejor protegida por todos aquellos que protegieron las urnas el 1 de octubre que por la Policía que les golpeó”, dijo para reivindicar el polémico referéndum que desató la crisis institucional.


Puigdemont habló en francés y fustigó al “fascismo español”, que “ejecutó a Lluís Companys” (el líder nacionalista que declaró la independencia en 1934 y luego fue fusilado por el franquismo), y que “hoy, en 2017, con impunidad total, participa en las manifestaciones convocadas por el partido del Gobierno de España. Ese fascismo es lo que hay ahora en España, esto es lo que hay ahora en el clan del 155”. Así criticó también la aplicación del artículo 155 de la Constitución de España, que permitió su destitución y la intervención del gobierno de Madrid.


Mientras hablaba era ovacionado por los presentes, al grito de “presidente, presidente” y “libertad”. Además de los alcaldes que viajaron, también estuvieron presentes varios eurodiputados de los nacionalismos vasco y gallego, y también del Sinn Fein irlandés y la Liga del Norte de Italia, que escucharon a Puigdemont preguntarse “por qué no hay reacción en Europa”, y pidiendo a la UE “que no mire para otro lado”.


Hubo, además, una referencia al rey. “De Felipe V a Felipe VI, desgraciadamente, nuestra historia está llena de suspensiones, intervenciones, de golpes de estado, encarcelamientos, persecuciones, prohibiciones”. El acto se cerró con todos entonando el himno catalán.


Uno de los eurodiputados presentes, Joseph Maria Terricabras, de Ezquerra Republicana de Cataluña, afirmó por su parte que "Juncker dice que no quiere ver Europa con 80 u 85 o no sé cuántos dijo pequeños países. ¡Eso lo dijo él, que viene de Luxemburgo, que es mucho más pequeño que muchas ciudades de Cataluña. Espero que cambie de idea". Fue uno de los encargados de organizar el evento, que podría haber costado entre 7 y 10 mil euros. “Es la pregunta marxista. ¿Quién paga esto?”, fue la respuesta de Terricabras ante la consulta. Tampoco quiso decir cómo se financió el viaje de los alcaldes y cómo se sostiene Puigdemont en Bruselas

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Miércoles, 01 Noviembre 2017 18:05

Chau, flaco

Nos hemos quedado más solos y a partir de ahora nos toca bregar con tu ausencia

 

La lista de amigos perdidos empieza a ser tan extensa como insoportable, de modo que hace un tiempo decidí no escribir más obituarios de gentes queridas. No solo porque hacerlo no me produce ninguna liberación, sino también porque cuando llega el final, por cercano y previsible que se anuncie, necesito un tiempo para nosotros. Para él y para mí. Pero los muertos son noticia y como a tales se les mira con ojos urgentes.

Vamos, vamos... antes de que se enfríe.


1972. Montevideo. Allí nos conocimos. Tú estabas en la cárcel, yo lo supe y desde el escenario del Teatro Solís me puse a cantarte con la esperanza de que mi voz llegase a tu calabozo: “Yo no soy de por aquí/ Es otro pago mi pago...”.


Conocía la canción. Era una habitual de mis serenatas nocturnas a la luna y quise dedicársela al colega, entre la desaprobación escandalizada de parte del público local —entre el que estaba Nati Mistral— porque ya se sabe que los artistas no han de meterse en asuntos de política.


Ese fue el banderín de enganche de nuestra amistad.


Y también Anike y Trilce.


“Tan chiquí-, tan chiquita que es la Tierra/ si la mi-, si la miran desde el Sol./ Tan chiquí-, tan chiquita que es la infancia,/ cuando vi-, cuando vino se escapó.”
Recién habías salido a la calle


¿Te acuerdas de aquellas elecciones que devolvieron a Perón a la Casa Rosada que seguimos hasta el amanecer chupando y mateando. ¿Dónde fue...? ¿En Buenos Aires o en Montevideo, en aquella casa cercana a la embajada americana...?


Fue apenas días antes de que tuvieses que salir al exilio:


“Bordaberry, métete el Uruguay en el culo”, rezaba una pancarta que algunos valientes colgaron en la amura de babor del ferri a Buenos Aires, con evidente riesgo de su integridad.
“El último, que apague la luz...” decía otra, y cada día era más duro y cada noche más oscura en aquel Montevideo que iba a tardar hasta 1980 para que un plebiscito que el pueblo le ganó a eso que llamaron la junta cívico-militar devolviera al exilio y las cárceles empezaran a abrirse.


Pero pasaron 12 años de exilio.


Primero Argentina y luego Paris. —¿Era rue General Leclerc...? Doce años en aquella ciudad de luces menguadas para los que madrugan y trasnochan en la banlieu, caminando a donde les lleven sus zapatos.
De vez en cuando tus idas y venidas a España, donde me hablabas del Penal de Libertad y de Aníbal Sampayo pudriéndose entre sus muros.


Y México. Siempre México acogiendo a los perseguidos con su chingada generosidad.


Y Cuba y los compañeros y el mundo que a pesar de todo existe y acompaña.


Y al fin 1984. El año de los regresos y la vuelta a Montevideo y la casa cerquita del Parque Rodó.


“Oiga, Benedetti, soy músico y me gustan mucho sus poemas.


—Tenemos que hacer algo con esta casualidad”, te contestó.


Fue entonces cuando te pusiste la gorra para siempre y te dejaste crecer los dientes.


A las 5 quedamos en tu hotel. Vale. Y aparecías con tus aviesas intenciones y un magnetofón. “Han llegado los dos. Viglietti y Tímpano”.


—Pero no puedes venir solo. Por una vez solo y olvidarte una puta vez el magnetofón en casa”.


Y te soltabas una la risa franca que te achicaba los ojos y agitabas la cabeza como un ratón pícaro.


Y luego llego Párpado, que era como Tímpano pero con imágenes, y si te hubiese dado tiempo la vida habrías seguido con Péndulo o Sándalo para acabar con Báculo.


Empezaste desalambrando —y así has seguido toda la vida, sencillo y generoso amigo— y acabaste con Trabajo de hormiga.
Suena a círculo cerrado.


Morirse es grave, efectivamente, pero a fin de cuentas somos los vivos los que cargamos con lo que ha ocurrido. Nos hemos quedado más solos —ahora recuerdo a Lourdes, tu compañera, aquellos días de México— y a partir de ahora nos toca bregar con tu ausencia.


Chau, flaco.

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Martes, 31 Octubre 2017 06:34

El antichavismo no va a las urnas

Tres de las fuerzas opositoras que confluyen en la Mesa de Unidad Democrática (MUD) no participarán en las elecciones municipales venezolanas programadas para diciembre. “Ratificamos que en esta oportunidad y en estas condiciones no vamos a participar”, dijo el ex presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática (AD) –el partido más antiguo de Venezuela—, tras señalar que tomaron esa decisión pese a que consideran que “la vía para salir de la dictadura es la electoral”. Primero Justicia (PJ), partido en el que milita el dos veces candidato presidencial Henrique Capriles, se expresó en igual sentido y aseguró que trabajará para lograr reformas en el Consejo Nacional Electoral (CNE). El presidente Nicolás Maduro rechazó que los principales partidos de oposición se marginaran de los comicios de diciembre y amenazó con cárcel a quienes, según él, buscan sabotear el proceso electoral. El mandatario señaló que los partidos opositores obedecen una orden que les dio el fin de semana la embajada de Estados Unidos en Caracas.


Acción Democrática, que obtuvo cuatro de las cinco gobernaciones que logró la oposición en los comicios regionales del 15 de octubre, explicó que la decisión también se tomó tras realizar una consulta con otras organizaciones políticas y por considerar que el gobierno hace elecciones cuando le conviene. En ese sentido, Ramos Allup dijo que seguirán luchando por condiciones electorales que consideren imparciales. El diputado señaló que aquellos afiliados a AD que decidan participar de los comicios serán excluidos de la organización.


El secretario general de PJ, Julio Borges, confirmó la decisión que ya había sido adelantada por él mismo, y reiteró que esa formación dará pelea para “lograr tener condiciones, garantías y elecciones libres para que el país pueda elegir un nuevo gobierno como lo quiere el 80 por ciento de los venezolanos”.


Durante un encuentro con los gobernadores elegidos el 15 de octubre, en comicios ganados ampliamente por el oficialismo, Maduro aseguró: “Me declaro en batalla contra quienes pretenden insurreccionar y atacar el sistema electoral. Están llamando a sabotear el proceso electoral. Bastantes cupos hay en las cárceles para quienes pretenden incendiar Venezuela”, sentenció el líder chavista.

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Viernes, 27 Octubre 2017 19:21

Agua potable para resguardo wayuu

Los pueblos indígenas que habitan la Guajira, ahogados en su propia sed como consecuencia de la extracción de carbón en su territorio durante los últimos 30 años, luchan contra la ambición de la multinacional Cerrejón S.A y la ausencia de Estado con vocación soberana. Lucha que poco a poco da frutos: el pasado 23 de octubre, el Juzgado Promiscuo del Circuito del departamento de La Guajira falló a favor de que el resguardo wayuu de Provincial, ubicado en el municipio de Barrancas, tenga acceso garantizado al agua.

Para la comunidad de Provincial y para muchas más, los días transcurren viendo cómo la alcaldía de Barrancas –en este caso–, la gobernación de La Guajira y la empresa Cerrejón, ingresan constantemente a su territorio para arrebatarles el agua del río que tienen cerca; mientras ellos, los wayuu, los oprimidos y olvidados, para garantizarse el agua que requieren para el consumo diario, actuando como extraños en su propia tierra, cargándola en galones y tarros, tienen que caminar largas distancias y pasar por encima de los bloqueos –escombros, árboles talados y tierra– que la multinacional puso para evitar el acceso al río.

La multinacional Cerrejón no solo deja sin agua a los resguardos, sino que con sus grandes tentáculos les arrebata cada día más territorios, afectando gravemente la espiritualidad, la humanidad, la economía y las políticas de vida wayuu, sin asumir, hasta el momento la responsabilidad que tiene por toda la tragedia que viven quienes desde siempre habitaron la península.

Como expresión de su resistencia, acudiendo a la justicia oficial, la comunidad indígena de La Guajira interpone tutelas y demandas exigiendo garantía y acceso a los derechos básicos fundamentales que le son negados, tales como servicios públicos, educación y salud. Muchos de cuyos casos terminan archivados o beneficiando, aún más, a la multinacional. Con excepciones, que justifican la regla.

El pasado 23 de octubre el Juzgado Promiscuo del Circuito del departamento de La Guajira falló a favor del resguardo de Provincial, y ordenó al alcalde del municipio de Barrancas, Jorge Cerchiaro Figueroa, que en las 48 horas siguientes a lo resuelto por el juzgado, provea a la comunidad con agua potable, con un mínimo de 50 litros diarios para cada persona; situación que debe mantenerse hasta que se repare el micro acueducto del resguardo, tarea para la cual la alcaldía cuenta con un plazo máximo de 6 meses.

Será la justicia oficial, en unión con los organismos policivos, quienes vigilen y certifiquen que las acciones ordenadas se ejecuten de manera efectiva. Pero le corresponde al gobierno nacional parar su política extractivista para evitar que este pueblo, como otros grupos poblacionales que habitan a lo largo y ancho de la geografía nacional, padezcan las consecuencias de la intromisión en sus territorios del capital internacional. Sólo así podrá evitarse que cese la muerte, la enfermedad, el desplazamiento, el terror, la sed, el deterioro del medio ambiente, que miles de connacionales padecen en carne propia. Ninguna cantidad de oro, plata, petróleo, carbón, palma de aceite, caña de azúcar, etcétera, alcanza para resarcir tal realidad.

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Jueves, 26 Octubre 2017 06:24

La unidad nos da poder

La lucha de clases es un proceso interminable y se manifiesta cada vez con más claridad en la sociedad cuando se agudizan los conflictos económicos derivados de la competencia, pero también de la ambición y la avaricia desmedidas. Hoy los trabajadores están enfrentando un ataque como nunca antes había sucedido y no es el momento para ignorarlo ni para desarrollar sus actividades de manera normal. Durante mucho tiempo han estado a la defensiva, pero la situación actual requiere replantearse y analizar qué merecen en esta vida y cuál es la visión sobre su futuro.

De ahí que durante la 28 Convención Constitucional de la AFL-CIO (Federación Estadunidense del Trabajo-Congreso de Organizaciones Industriales), la más poderosa de Estados Unidos, con más de 13 millones de trabajadores afiliados, celebrada esta semana en San Luis, Misuri, se reafirmó que cada uno tiene derecho a una participación justa y a una posición segura, con un trabajo decente y elevados salarios y prestaciones. Además, cada persona que presta sus servicios merece contar con la libertad para afiliarse a un sindicato y negociar una compensación digna por su trabajo. Y ésta precisamente es la columna vertebral del movimiento obrero.

En esta ocasión se seleccionó el lema de la convención como "Unirse, pelear y ganar juntos", porque no hay nada mejor, y así lo manifestó el presidente de esta gran organización, Richard Trumka, ya que "esta es la mejor oportunidad de arremangarse la camisa y trabajar juntos y unidos, con una gran fortaleza como la del acero". Una nueva visión de prosperidad es urgente y necesaria para que nadie se queda fuera de estos grandes objetivos, porque es la mejor manera de defenderse ante las amenazas e intimidaciones que suceden todos los días en contra de la clase trabajadora.

Con la presencia de los líderes más importantes de los sindicatos de Norteamérica, de algunos congresistas y senadores, así como de un número destacado de dirigentes internacionales que fuimos invitados a participar e intercambiar experiencias e impresiones sobre la situación actual, durante las reuniones se destacó que un nuevo sistema político y de gobierno se atravesó en el camino ascendente del sector laboral, que ha provocado confusión y temor entre la población. Este es uno de los temas centrales, así se afirmó durante la convención, que actualmente prevalecen en Estados Unidos y en muchos otros países del mundo entero.

El dilema es estar unidos o divididos, porque debe quedar claro que en éste, como en cualquier otro sector, la unidad da la fuerza y la fuerza el poder para enfrentar a los enemigos y obtener el triunfo de los ideales y de los objetivos políticos, económicos y sociales. Trumka afirmó que el sindicalismo es tan patriota como la bandera estadunidense o la Estatua de la Libertad, y ratificó que a un gobierno no se le puede llamar democrático cuando reprime los derechos de los trabajadores.

Este es el mejor tiempo para fortalecer el diálogo y mantener la comunicación entre todos los sindicatos de trabajadores, y así garantizar el poder de la contratación colectiva y de la libertad de asociación. Muchas veces se toman decisiones entre las personas que son correctas o equivocadas, pero todos debemos también darnos el tiempo de corregir, porque ser más fuertes es una alternativa. Fue emotivo escuchar el lema del sindicato de los bomberos, ahora que los fuegos desatados han destruido cientos de miles de hectáreas en Estados Unidos, y que establece lo siguiente: "Cuando las cosas se ponen más difíciles, nosotros nos hacemos más fuertes".

Muchos de los temas analizados fueron expuestos en un seminario interno de discusión sobre las alternativas para construir más poder y solidaridad desde el lugar de trabajo hasta las cadenas de producción globales. Igualmente, se cuestionó si los tratados de libre comercio están muertos porque representan un proceso creciente de desigualdad y pérdida de soberanía, o bien, si existen otras estrategias para crear una globalización más justa que trascienda las fronteras.

Despertó gran interés la participación de líderes poderosos, como Leo Gerard, presidente internacional de los USW; James Hoffa, presidente de la Hermandad Internacional de los Transportistas (Teamsters); Guy Ryder, director general de la Organización Internacional del Trabajo, OIT; Sharan Burrow, secretaria general de la Confederación Sindical Internacional, CSI; Bob Martínez, presidente de la Asociación Internacional de Trabajadores Maquinistas y Aeroespaciales; Dennis Williams, presidente internacional del Sindicato de la Industria Automotriz; Randi Weingarten, presidenta de la Federación Estadunidense de Maestros, y de muchos otros dirigentes sindicales que durante cuatro días trabajamos intensamente en una agenda de solidaridad global, que seguramente se traducirá en nuevas estrategias de lucha unificada para alcanzar mayor justicia, equidad, respeto y dignidad.

La convención concluyó con un merecido reconocimiento y la relección de Richard Trumka por un periodo más de cuatro años al frente de la AFL-CIO, con una cena de honor y la ceremonia de entrega del prestigiado Premio Internacional 2017 George Meany-Lane Kirkland en Derechos Humanos a Han Sang-gyun, presidente de la Confederación de Sindicatos de Corea, el mismo galardón que tengo el honor de haber recibido durante la convención de 2011.

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La historia de afrolatinoamérica1 es la historia del despojo y la negación de La Naturaleza: de su riqueza biológica y cultural. Una maldición pareciera perseguir al pueblo negro. Desde el secuestro violento de los ancestros y ancestras del África, el látigo del esclavizador –cambiando de formas– pretende seguir golpeándolo. La ambición desmedida del hombre blanco2 por el oro en épocas de la conquista y la colonia, configura el primer momento de saqueo de las riquezas de este continente. Una sin razón se aposentó en sus almas, sus mentes y sus cuerpos, y pareciera que aun hoy, más de 500 años después le sigue generando la misma demencia por ese rutilante mineral. Y hoy día hacen caso omiso a los hechos comprobados de los desastres ambientales, sociales, económicos y culturales que trae consigo el desmedido afán de sacar del seno de la tierra todo lo que ella contiene.

¿Entienden los países “desarrollados” que la riqueza que detentan está cimentada en la sangre, muerte y el dolor de grupos humanos (entre otros) de las Américas, de África y sus descendientes?

La esclavización de hombres y mujeres libres de África y sus renacientes es un crimen de lesa humanidad aún no pagado, pero no prescribe. La lógica del capitalismo sigue imponiendo la sinrazón que acompaña la insaciable ansia de sacarle a la tierra todo lo que posee en sus entrañas, dejando a su paso desolación, hambre y muerte. Y los pueblos siguen en resistencia y re-existencia. Defender lo que son, que entre otras son territorio.

Deshumanización y despojo; rebeldía y re-existencia ha sido la historia del pueblo negro; y desde la barbarie civilizatoria, Occidente pretende ser modelo de sociedad3. Esa historia de violencias continúa, mientras los pueblos pensaban que podían vivir tranquilos, sabiéndose y sintiéndose Naturaleza junto con los ríos, los árboles, la lluvia, las montañas.

 

El “desarrollo” en el caso de las comunidades negras del Pacífico y el Norte del Cauca

 

Se dice con insistencia que la respuesta a los “problemas” de pobreza del Pacífico y del Norte del Cauca es el “desarrollo”. Como intentaremos demostrar en este corto texto, se trata más bien de todo lo contrario. La cosmovisión liberal desarrollista solo ocasionará, en el mejor de los casos, una reducción de la insostenibilidad, pero no podrá detener la devastación en curso. Esta es la lección que aprendemos de todos los planes que se han sucedido unos a otros en el Pacífico, desde Pladeicop (1980) y Plan Pacífico (1990) al Plan Maestro Buenaventura 2050 y al Plan Todos Somos Pazcífico de la segunda administración Santos. Todos estos planes –anunciados en su momento con bombos y platillos– contaron con los mismos actores (BID, Banco Mundial, Usaid, expertos de Planeación Nacional, etc.), surgieron de la misma visión que sigue hoy moldeando las percepciones de la región y la imposición de ciertos intereses del capital. A pesar de algunos logros (algunas obras de infraestructura) todos tuvieron los mismos resultados, bastante cuestionables en términos del bienestar de las comunidades y el medio ambiente. No podemos ignorar que el desplazamiento masivo, los feminicidios, las casas de pique y la pobreza acendrada han llegado a la región con las estrategias de desarrollo mencionadas. No es mera coincidencia. Solo perpetuán la insostenibilidad estructural.

Entre las consecuencias de la visión desarrollista, claramente visibles en regiones como el Pacífico y el Norte del Cauca, se encuentran las siguientes:

- La compulsión al ‘desarrollo’: después de más de siete décadas de la era del desarrollo la sociedad es más insustentable que nunca, y los problemas sociales quizás más graves que nunca.
- Destrucción sistemática de la naturaleza (erosión de la biodiversidad, cambio climático, devastación ambiental por donde miremos)
- Persistente y creciente desigualdad social
- Ocupación sistemática de los territorios étnicos y campesinos (la palma aceitera, la caña de azúcar, y la ganadería extensiva, entre otras, son verdaderas estrategias de ocupación de los territorios, cuando no de vaciamiento de estos).
- Desplazamiento masivo, pobreza, violencia, y feminicidios.
- Primacía de lo europeo y lo blanco (racismo acendrado) y lo masculino (patriarcado).
- La idea del conocimiento experto como única verdad.
- La marginación/destrucción de los mundos con visiones y saberes diferentes.
- La creación de un mundo donde solo cabe un mundo: el llamado mundo globalizado, basado en las premisas ontológicas de la cosmovisión liberal.

De este breve análisis podemos lanzar dos ‘anti-fórmulas’ provocadoras. Primero, que al Pacífico y al Norte del Cauca no lo están acabando ‘la falta de desarrollo’, como generalmente se aduce sin cuestionamiento alguno, sino su implementación, su exceso, o al menos los excesos de cierto tipo de desarrollo. Segundo, y en consecuencia, ¡que es la visión desarrollista la verdaderamente anacrónica, y no la visión comunal de las organizaciones étnico-territoriales, como generalmente se piensa!¿Qué podría ser más romántico que la insistencia en que ‘más de los mismo’ (más desarrollo capitalista) conducirá a un territorio sostenible? Insistimos: las estrategias convencionales solo reproducirán la sustentabilidad del modelo capitalista, y este no detendrá la devastación en boga4.

 

El territorio es la vida, y la vida no se vende. Se ama y se defiende. La opción por la minería ancestral en el Norte del Cauca

 

La minería de oro es parte de la cultura del pueblo negro en Colombia, en el norte del Cauca lo expresan así dos líderes comunitarios: Dice Lisifrey Ararat, del consejo comunitario de La Toma, en el Norte del Cauca:

“[...]mire, la minería aquí en el Cauca y en el Ovejas es parte de lo que somos, es nuestra cultura, nosotros aprendemos a sumar, a restar, a nadar, a vivir[...] haciendo minería. Desde muy pequeños los abuelos, tías, tíos, papás y mamás nos traen al río a miniar, a lavar el oro. Allí aprendemos a relacionarnos con los demás, a sentirnos parte de la comunidad, parte del río. Todos los mayores de la comunidad nos enseñan la defensa y el amor por el río Ovejas que para nosotros es padre y madre, tenemos el ejemplo de resistencia de doña Paulina que en años pasados, como en los ochenta, creo que en ese tiempo, si, se paró al frente de una retroexcavadora que quería sacar oro del Ovejas, y entonces toda la gente de Yolombó fue donde estaba ella y sacaron la retro”5.

Para los paisas6 el oro es solo una mercancía, para el gobierno es un producto que hará crecer la economía. La minería del oro se impone como política económica de Estado como la locomotora del desarrollo que según discursean traerá prosperidad para todos y todas. Pero saben y sabemos que no es así, que la riqueza queda en mano de unos pocos (los de siempre), casi siempre foráneos, y las consecuencias nefastas se quedan en los territorios, el deterioro de los ecosistemas y el quebrantamiento de las lógicas de vida comunitaria, y el debilitando la diversidad cultural y ecológica de este país.

La disputa por el territorio en la región tiene una larga historia de despojo a sangre y fuego. Una vez los negros libertos establecieron sus espacios de vida en un largo periodo, durante la segunda mitad del siglo XIX7, las élites y gobiernos de aquel entonces desplegaron toda suerte de estrategias desde la formalización de la propiedad de la tierra para generar préstamos soportados en las fincas que luego perderían los negros libertos, hasta el asesinato y persecución de líderes y dueños de pequeñas propiedades, pasando por el asedio, quema e inundación de los cultivos. Todo esto terminó consolidando en la región la concentración de las mejores tierras de la parte plana en manos de las élites mestizas de los departamentos del Valle del Cauca y Cauca.

Mientras resistían y resisten los negros libertos en la zona plana, con unas luchas ganadas, otras pérdidas, los intereses expansionistas del capital no dan tregua. Hoy en día, la caña de azúcar continúa expandiéndose en la parte plana y, en la parte alta, en el pie de monte de la cordillera, y se pretende establecer la minería ilegal, criminal e inconstitucional8.

El auge del oro ha tenido varios momentos en la historia reciente del norte del Cauca. Actualmente, prácticamente todo este territorio se encuentra amenazado por una gran cantidad de concesiones mineras o por solicitudes para esta actividad9. Es claro que el boom de la minería en Colombia responde a intereses y orientaciones de la banca y el comercio internacionales, ante lo cual el gobierno colombiano responde con los ajustes necesarios en materia de política pública.

 

Es más fuerte nuestro amor por la vida que nuestro temor por la muerte. Despojo y Resistencia

 

Es claro para las comunidades que la minería en este tiempo viene de la mano de los actores armados. En todo el norte del Cauca se ciernen nuevamente las amenazas y los hechos del despojo, que se exacerban por la presencia de grupos paramilitares, por los enfrentamientos entre grupos armados, por el aumento de cultivos de uso ilícito y la llegada de foráneos a los territorios. Se ha disparado la llegada de retroexcavadoras en los ríos del norte del Cauca y del Pacífico Sur, con las implicaciones que esto conlleva: desplazamiento; aumento de la inseguridad, el alcoholismo y drogadicción, así como la precarización de la vida de las comunidades, ya que el boom de la minería les ha contagiado y puesto en competencia con foráneos. La consecuencia ha sido el dejar de lado y en algunas ocasiones abandonar otras actividades productivas como la agricultura, la pesca y la caza. Han aumentado las amenazas de muerte a los líderes y lideresas de las comunidades, y se está poniendo en riesgo la pervivencia de la propia cultura de las comunidades, como lo expresan las mujeres del norte del Cauca:

“Hoy nuestras vidas están en peligro y las posibilidades de existir como pueblo afrodescendiente es mínima, muchos hombres y mujeres están amenazadas de muerte, nosotras hemos vivido de la minería ancestral, como una actividad que les permitió a nuestros ancestros comprar su libertad y la nuestra. Esta actividad ha estado articulada a la agricultura, a la pesca, a la cacería y a los saberes ancestrales que las mayoras y comadronas han inculcado en nosotras para permanecer como pueblos”10.

De esta manera, se continúa configurando la estrategia de vaciamiento de los territorio ancestrales negros de diversas formas, los daños e impactos en los ecosistemas y la vida de las gentes de la región es el claro apuntalamiento y consolidación del modelo de desarrollo que arrasa y aniquila a los ecosistemas y a los pueblos11,en este caso a los pueblos negro, indígena y campesino del norte del Cauca. Hay toda una trama donde se articulan y ayudan paramilitares y élites, gobernantes, empresas, y el capital transnacional. El pos-acuerdo no ha traído paz a los territorios; en algunas partes se ha agudizado, pues se “despejan” zonas a las que las empresas y el mismo Estado no llegaban por razón del conflicto armado. El desarrollo viene arrinconando, asesinando, masacrando a los pueblos y configurando un verdadero etnocidio y ecocidio.

En el ámbito de “lo ambiental” la Corte Constitucional, en la sentencia T-969 de 2014, manifiesta que el racismo ambiental se caracteriza por tres aspectos:

“1. Una comunidad claramente identificable que comparta una identidad étnica o racial minoritaria que haya sido oprimida o marginada del proceso de toma de decisiones. 2. Que dicha comunidad deba soportar una serie de cargas y/o riesgos en materia ambiental que signifiquen un detrimento para sus derechos, bienes, valores, o intereses de relevancia constitucional. 3. Que tales cargas y/o riesgos ambientales resulten desproporcionados en relación con aquellos que deben soportar otros grupos étnicos a los que pertenecen las personas que adoptan las decisiones con respecto de la distribución de tales cargas considerada discriminatoria” (p. 53)12.

Este racismo ambiental no es más que una manifestación del racismo estructural, vivido y que pese al paso del tiempo continúa viviéndose en el país, realidad que niega el disfrute de los derechos a las comunidades negras. A pesar de estas situaciones, son muchas las formas en que las comunidades resisten, heredando los problemas del pasado por la lógica del desarrollo, y siguiendo formas heredadas de resistencia de los ancestros y ancestras.

La conformación de los consejos comunitarios y más allá de ello el reconocimiento y apropiación de los territorios ancestrales como patrimonio dejado por los ancestros y ancestras, el compromiso de dejar ese legado material y el sentido de la re-existencia a los y las renacientes desde la fuerza de sentirse uno-a con el territorio, es la base fundamental de la resistencia y la re-existencia aprendida de los cimarrones y cimarronas. Ese recurrir a la memoria histórica, y el compromiso de enaltecer las luchas del pasado, es un fundamento de la vida colectiva que alimenta la lucha de las comunidades negras en el norte del Cauca. La espiritualidad vivenciada en el día a día, en las labores cotidianas, en la danza, en la música, en la juga, en cosechar lo que se siembra, en celebrar la comida, en hermanarse con el río, el reconocer en cada nacimiento la raíz de dónde provienen, es lo que hace a muchas comunidades negras re-existentes, sentirse y saberse pasado, presente y futuro.

Experiencias de las comunidades negras, que muestran esas luchas las tenemos en el consejo comunitario de La Toma, Suárez, donde las mujeres de Yolombó (La Toma) inspiraron y animaron para que las mujeres del Norte del Cauca13 salieran a caminar desde sus comunidades hasta Bogotá para buscar soluciones a la llegada de retroexcavadoras a los territorios ancestrales. Ellas enaltecen la vida y se rebelan frente a las injusticias y atropellos cuando expresan con contundencia y convicción: “Es más fuerte nuestro amor por la vida que nuestro temor por la muerte”. Haciendo conocer sus preocupaciones y presentando alternativas, se movilizaron desde el 17 de noviembre al 12 de diciembre de 2014, exigiendo respuestas y soluciones que frenaran la presencia de la minería ilegal en los territorios ancestrales. Ese andar lo realizaron acompañadas por la Guardia Cimarrona.

Las mujeres, luego de su caminar, y al no encontrar respuestas por parte de la institucionalidad estatal, decidieron quedarse en asamblea permanente en las instalaciones del Ministerio de Interior por cuatro días, para forzar al gobierno colombiano a cumplir con los múltiples compromisos establecidos con las comunidades para resolver el problema minero en sus territorios. Múltiples han sido los espacios de concertación con el gobierno donde las organizaciones llegan con propuestas, las distintas entidades del gobierno se comprometen y finalmente no cumplen lo acordado, y entre tanto la minería ilegal, criminal e inconstitucional se consolida.

Es claro para las mujeres negras de los municipios de Suárez, Buenos Aires, Guachené, Caloto, Santander de Quilichao y Puerto Tejada, que trabajan día a día por la defensa de la vida y los territorios:

“[...]A pesar del abandono del Estado, hemos permanecido en resistencia frente a los megaproyectos, que en nombre de su visión de desarrollo y con el discurso de erradicar la pobreza, han venido generando condiciones de despojo, destierro y miseria[...]Hoy nuestras vidas están en peligro y las posibilidades de existir como pueblo afrodescendiente es mínima”14.

Son muchas y diversas las formas de resistencia utilizadas en los procesos colectivos, entre ellas las acciones jurídicas para el reconocimiento de los territorios ancestrales, tales como la sentencia T1045A de 2010 de la Corte Constitucional, donde se reconoce la violación a los derechos de las comunidades negras en los procesos de adjudicación de títulos sin la aplicación del derecho a la consulta y consentimiento previo, libre e informado, y solo se permite la realización de la minería ancestral, frenando a los foráneos hasta tanto no se logre el consentimiento de la comunidad.

Siguiendo la enseñanza de las personas mayores, integrantes del consejo comunitario de La Toma sacaron retroexcavadoras del lecho del río Ovejas, como lo expresa la lideresa Francia Márquez, indignada y molesta, cansadas de esperar que el gobierno cumpla con su obligación de garante de derechos:

“[...] han entrado dos retros o una, y ahí mismito hemos puesto en conocimiento de toda la autoridad nacional y local. Claro, se hacen los de la vista gorda y a la semana ya hay 20 retroexcavadoras, y a la semana hay 80, y a la semana ya hay 100 [...] y mientras tanto nosotras, mujeres negras, hombres negros tenemos que ir a enfrentarnos con esa gente, a sacar las retros por las malas, o por las buenas, o como sea. Si, poniendo en riesgo nuestra vida, poniendo en riesgo nuestra permanencia en nuestro territorio [...]”15.

Este mismo tipo de acciones, ante la indiferencia y complicidad del gobierno, también la realizan otros consejos comunitarios en el norte del Cauca. El consejo comunitario Cuenca del río Cauca y microcuencas de los ríos Teta y Mazamorrero, en el ejercicio de autodeterminación, asumiendo su responsabilidad como autoridad en el territorio ha realizado, en los últimos seis años, aproximadamente veintidós (22) acciones de expulsión de retroexcavadoras, algunas de esas acciones (unas seis) las han realizado en coordinación con los indígenas y campesinos. Ha implicado esto amenazas de muerte para los líderes, lideresas y la comunidad en general, pero se tiene establecido desde su reglamento interno que no se permitirá la destrucción de los ríos a razón de la minería con retroexcavadoras.

Todas estas acciones las realizan con la guardia cimarrona, que replicando estrategias de los cimarrones y cimarrones en los palenques, contados por los mayores y mayoras, se viene consolidando en los territorios como una estrategia de auto-protección y defensa del territorio.

Todas estas acciones en coherencia con los planteamientos aprobados en su reglamento interno, donde establecen que:

“Los habitantes del Territorio ancestral Colectivo de Comunidades Negras del consejo comunitario Cuenca del río Cauca y microcuencas de los ríos Teta y Mazamorrero, nos afirmamos como pueblo afrodescendiente, con pensamiento e identidad propia, con más de cuatrocientos años de tradición, resistencia y presencia en este territorio. Que hemos poseído, conservado, administrado, aprovechado y regulado con base en nuestras prácticas ancestrales, heredadas de generación en generación, al conocimiento de los ciclos lunares que rigen nuestra cotidianidad como grupo étnico, para el aprovechamiento sostenible y eficiente de los recursos, para beneficio y usufructo de presentes y futuras generaciones”16.

 

Dejarle a los y las renacientes la herencia de resistencia que nos dejaron los ancestros y ancestras

 

Sentipensando con los pies y el corazón en el territorio, es claro que nada le ha sido regalado al pueblo negro. Como dicen sus activistas, “La resistencia y la re-existencia son parte constitutiva de nuestro ser mujeres negras, de nuestro ser hombres negros, está en nuestro ADN cultural-histórico-territorial. Seguiremos entonces resistiendo el embate del hombre blanco que no quiere dejarnos ser, que quiere que seamos como ellos, que veamos la vida con sus ojos, que pensemos con su pensamiento. Así como desde hace más de 400 años sabemos que no respetan las demás formas de vida, que no cumplen con su palabra, hoy día sabemos que seguirán irrespetando, aniquilando la vida, queriendo imponer sus formas y sus decisiones... Los espacios de concertación serán para que sepan que aquí estamos y aquí (en nuestros territorios) nos quedamos. El reducto de territorio que hemos defendido y seguiremos defendiendo seguirá siendo espacio de vida en todas sus expresiones, será defendida por nosotros y nosotras, siguiendo el legado de hombres cimarrones, de mujeres cimarronas”17.

 

Conclusión

 

Experiencias como estas en el Norte del Cauca sugieren la importancia que muchas organizaciones étnico-territoriales (tanto indígenas como afrodescendientes) le dan a planes de vida (no de ‘desarrollo’) o para el Buen Vivir de las comunidades, o en aquello que muchas comunidades étnicas llaman un desarrollo de acuerdo a su cosmovisión y a una visión propia de futuro. Es de aclarar que estos conceptos de las organizaciones étnico-territoriales están sustentados en múltiples instrumentos legales del derecho nacional e internacional que defienden el derecho al desarrollo de acuerdo a las cosmovisiones y a las aspiraciones propias, comenzando por la Convención 169 de la OIT.

Estas experiencias nos convocan a construir colectivamente un imaginario de región diferente de la narrativa prevalente basada en megaproyectos, crecimiento, consumo, comercio, ‘productividad’, desarrollo, etcétera. De una forma muy sucinta, podríamos decir que dicho imaginario apuntaría a una visión del Pacífico y el Norte del Cauca como bio-regiones pluriversal, es decir, habitada por muchos mundos diversos. Estos mundos están constituidos por entramados relacionales de humanos y no-humanos, y deben ser pensados desde el principio de una productividad otra: una productividad para la Vida. Como requisitos mínimos, esta nueva visión generaría una perspectiva inter-étnica e inter-cultural contundente, fundamentada en el respeto por la integridad de los territorios colectivos y la biodiversidad. Las estrategias que surjan de este ejercicio estarían orientadas hacia la reproducción y transformación auto-sostenida del tejido de la vida. En cuanto a la economía y los planes de inversión se refiere (incluyendo aquellos del sector privado), deberán estar subordinados a estos principios. Las estrategias económicas y de infraestructura, de esta forma, deberán estar al servicio de las comunidades y del Buen Vivir, no lo contrario como generalmente sucede. Será importante también reconocer los derechos de la Naturaleza, como ya se hace en otros países (el llamado giro biocéntrico, transcendiendo al antropocentrismo constitutivo de la cosmovisión desarrollista). Esta sería la base para los acuerdos ambientales.

Dentro de esta estrategia para el Buen Vivir, los conocimientos de las comunidades y las organizaciones étnico-territoriales surgen como ingredientes esenciales para las deliberaciones y para el diseño de políticas concretas. Estos conocimientos exhiben un número de características importantes: un entendimiento profundo sobre la autocreación contínua de la vida y por tanto una sintonía con la Tierra; una visión de la inter-dependencia de todo lo vivo, del tejido de la vida; una estrategia política de avanzada, centrada en la relación entre territorio, autonomía, dignidad, otra economía y defensa de la vida; una aguda conciencia de la coyuntura social y ambiental del planeta; y una utopía realista para la re/construcción de los entramados de mundos hacia un mundo donde quepan muchos mundos.

Adoptar una perspectiva comunal y étnico-territorial de esta manera, sugiere un vuelco significativo en el pensamiento y políticas de desarrollo para estas regiones. Confrontamos una crisis planetaria, dentro de la cual el Pacífico y el Norte del Cauca –territorios étnicos por excelencia– adquieren un potencial inusitado para un diseño de avanzada para la transición hacia otro modelo de vida diferente al ‘desarrollo’. Algunas organizaciones están dando forma a esta posibilidad histórica con el imaginario de Otro Pazífico Posible18. Esta formulación no es sino otra manera de nombrar el concepto que surgiera de algunas organizaciones étnico-territoriales de la región en la década de los 90: El Pacífico (y Norte del Cauca) como Territorio de Vida, Alegría, Esperanza y Libertad. Para decirlo en los términos del intelectual y activista de Buenaventura Carlos Rosero, un Pacífico “donde todos tengamos, los de adentro y los de afuera de la misma manera, el derecho a comer bocachico y a nadar en sus ríos, hoy contaminados de mercurio, y donde  los hijos de todos nosotras y nosotros, los hijos de todos, puedan disfrutar y gozar del paisaje y no solamente, mirarlo con nostalgia en las fotografías, videos y en los pocos recuerdos que logremos transmitirles”19.

Publicado en Caleidoscopio Nº17

Organizaciones sociales y campesinas de Colombia convocaron a un paro nacional e indefinido a partir del próximo lunes 23 de octubre, para exigir el pleno cumplimiento del acuerdo de paz que suscribieron en noviembre pasado el Gobierno y la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC).

A la movilización se sumarán el movimiento de izquierdas Marcha Patriótica, la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana (Coccam), la Coordinación Nacional de Comunidades y Organizaciones Afrodescendientes (Conafro) y la Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas (Conpi), entre otros.

“Este paro nacional es para exigir el cumplimiento del acuerdo. Esperamos que el Gobierno respete nuestro derecho a la protesta”, afirmó el portavoz de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina (Anzorc), César Jerez, citado en un comunicado difundido por Marcha Patriótica.

También definieron redactar un pliego de peticiones para radicar ante la Presidencia colombiana, con el fin de que se reactive la Mesa de Interlocución y Acuerdo (MIA) y se aborden compromisos sin cumplir por parte de las autoridades.

El incumplimiento a los acuerdos colectivos de sustitución concertada de cultivos ilícitos, el estancamiento del Programa Nacional de Sustitución Integral de Cultivos de Uso Ilícito y la obstrucción a varios proyectos de ley para poner en marcha lo pactado en la mesa de La Habana (capital cubana), son algunas de las exigencias de los movimientos.

Según el portavoz nacional de Marcha Patriótica, David Flórez, “incumplir el acuerdo es incumplirle a las comunidades”. “Llenaremos las calles exigiendo nuestro derecho a la paz”, añadió Flórez, quien consideró que el estado de implementación del acuerdo de paz “es calamitoso”.

El Gobierno colombiano y las FARC firmaron en noviembre del año pasado un acuerdo de paz en virtud del cual ese grupo se convirtió el pasado 1 de septiembre en partido político y avanza, después de concluir su desarme, en el proceso de retorno de sus integrantes a la vida en sociedad.


¿No lo intuían?
Indignación de las FARC por asesinato de exguerrilleros en Colombia


Por: Prensa Latina- Aporrea.org

 

Bogotá, octubre 19 - El máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño (Timochenko), condenó hoy el asesinato de seis miembros de esa agrupación en una zona del departamento de Nariño, suroeste de Colombia.

'Alzamos nuestra voz de indignación. Nuestra voz de rechazo frente asesinato de seis integrantes de la FARC', expresó hoy el presidente de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) en su cuenta en la red social Twitter.

En un comunicado trascendido anoche a la opinión pública, la exguerrilla dio a conocer el crimen ocurrido el 15 de octubre en Isupí, localidad de San José de Tapaje, del Charco, Nariño y negó que hubiera sido cometido por presuntas disidencias de las FARC.

Señaló que la masacre estuvo a cargo de una banda criminal que opera en la zona y que anteriormente también realizó acciones hostiles contra las comunidades 'de las cuales hacemos parte las personas que, avanzando en el proceso de paz, honramos con los hechos la palabra empeñada'.

El mensaje, emitido desde un espacio territorial, antes zona veredal, reveló los nombres de los excombatientes asesinados y exigió mayor presencia del Estado para encauzar la implementación oportuna de los acuerdos de paz.

'Presión para que implementación avance como deber ser e indignación para que se nos respete la palabra y sobre todo la vida', subrayó Timochenko en las redes sociales.

Publicado en Colombia
Martes, 17 Octubre 2017 06:39

Marichuy, una campaña muy otra

Hace 21 años, el 11 de octubre de 1996, una indígena nahua de Jalisco dio lectura a la declaración política del naciente Congreso Nacional Indígena. En nombre de más de 600 delegados provenientes de todo el país, anunció la decisión del recién fundado organismo de los pueblos originarios de construir una patria nueva, "esa patria que nunca ha podido serlo verdaderamente, porque quiso existir sin nosotros".

Esa oradora, médica tradicional, era María de Jesús Patricio, la misma que hoy es vocera y candidata independiente a la Presidencia de la República por el Concejo Indígena de Gobierno (CIG). Allí, advirtió en nombre de sus compañeros: "Estamos levantados, andamos en pie de lucha. Venimos decididos a todo, hasta la muerte. Pero no traemos tambores de guerra, sino banderas de paz. Queremos hermanarnos con todos los hombres y mujeres que, al reconocernos, reconocen su propia raíz".

Dos décadas, un año y tres días después de ese día, el pasado 14 de octubre, esa misma mujer llegó a Guadalupe Tepeyac, Chiapas, una comunidad de apenas 48 viviendas y 144 personas, donde fue recibida por 15 mil almas. La ceremonia de bienvenida que le brindaron las bases de apoyo zapatistas, las autoridades de la junta de buen gobierno Hacia una nueva esperanza y la comandancia del EZLN fue una fiesta multicolor y diversa. Rebeldes motorizados y a caballo la escoltaron entre muros de globos y mujeres vestidas con sus trajes típicos.

Pese al tiempo transcurrido desde la fundación del CNI, la palabra de Marichuy, su compromiso con la defensa de la vida y por otro mundo sigue siendo el mismo que tenía ese 11 de octubre de 1996. Sólo que ahora, después de recorrer incansablemente el país, de ver los sufrimientos y horrores que sufren los del México de abajo, de escuchar una y otra vez a sus distintos hermanos, su vocación de servicio y entrega a la causa ha madurado y crecido. Es por ello que ya no llama solamente a los pueblos indígenas a organizarse para luchar contra el capitalismo, sino que convoca a hacerlo a todos los que lo resisten desde abajo. "Solos los pueblos no vamos a poder", dijo en la junta de buen gobierno de Morelia, el pasado 15 de octubre.

No habla de oídas, y se nota. Su vida ha transcurrido muy lejos de las burbujas de cristal en la que habitan tantos políticos profesionales. Ella nombra lo que ha sufrido y vivido, algo muy parecido a lo que han experimentado tantas otras mujeres humildes en el país. Lo hace sin estridencias, con sencillez apabullante, profundidad, convicción y conocimiento.

María de Jesús Patricio está haciendo historia: es la primera mujer indígena en la historia de México, madre de familia, en ser candidata a la Presidencia de la República. Está realizando una campaña presidencial con rostro, aroma y palabra de mujer. Aunque todavía no era formalmente un acto de campaña electoral, tanto el encuentro que la vocera del CIG sostuvo con el zapatismo de la zona selva fronteriza como la reunión de un día después en el caracol de Morelia en la zona totz choj tuvieron una emotiva carga de género. Todo giró en torno a la mujer. Las oradoras en el acto fueron mujeres, las asistentes fueron aplastantemente mujeres y los discursos hablaron de y para las mujeres.

Los multitudinarios encuentros de Marichuy, los delegados y concejales del CIG con el zapatismo en Guadalupe Tepeyac y Morelia han demostrado que el EZLN conserva una formidable fuerza y capacidad de convocatoria. El que tantos miles de simpatizantes se trasladen a través de la desastrosa y precaria red de caminos y comunicaciones de Chiapas no es fácil. Requiere músculo organizativo, disciplina e infraestructura vehicular. Pero además, necesita de la genuina convicción de que el esfuerzo forma parte de una causa justa. Sólo así puede evitarse que la lluvia, el calor, las esperas, los pesados traslados se conviertan en factores que inhiban la masiva participación. Muestra de que esta movilización nace de la convicción son las masivas expresiones espontáneas de júbilo de las bases de apoyo ante María de Jesús, aderezadas con el cálido recibimiento a los fundadores del EZLN.

En el recorrido de la vocera del CIG a través de la zona zapatista participan también varias decenas de concejales y delegados indígenas de todo el país, que se transportan en más de 10 camiones. Hasta ahora, el concejo está integrado por 141 concejales, de 35 pueblos indígenas asentados en 62 regiones, de un total de 93 que tienen pensado constituir. Nunca se habían encontrado y convivido en territorio rebelde tal diversidad de representantes de pueblos originarios.

La gira ha tenido un marcado carácter anticapitalista y de promoción de la organización popular de la resistencia. Además de las reivindicaciones de género, los discursos de las oradoras han combinado el testimonio personal y comunitario sobre los abusos de los poderosos, la recuperación de la experiencia histórica de los oprobios vividos en la finca, la rabia ante el catálogo de daños y humillaciones padecidas a manos de los explotadores, la denuncia del saqueo y la devastación causada por el neoliberalismo, el llamado a la organización autónoma desde abajo y la valoración de las raíces indígenas.

En esta línea de denuncia, la comandanta Miriam dijo, en nombre del CCRI-CG del EZLN en el acto de Morelia, que es más importante que nunca organizarse porque, con el apoyo del gobierno, las cuatro ruedas del capitalismo, la explotación, la represión, el despojo y el desprecio, se perfeccionan cada día para joder más a los de abajo.

María de Jesús Patricio, la misma que hace más de 20 años participó en la fundación del CNI, comenzó a caminar en territorio rebelde con el propósito de invitar a todos aquellos que están luchando contra el monstruo que quiere devorar a todos para que, juntos, se termine con él. Seguirá caminando el país en una campaña muy otra para, como anunció hace más de dos décadas, construir una patria nueva "que nunca ha podido serlo verdaderamente, porque quiso existir sin nosotros".

Twitter:@lhan55

Publicado en Internacional
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