Un manifestante sostiene un cartel que dice "Libertad" durante la protesta en París . Imagen: EFE

La norma exige la presentación de un certificado de vacunación completo contra la covid-19 o un test negativo reciente para acceder a lugares culturales y de ocio. 

 

La policía de Francia reprimió una multitudinaria manifestación en París este sábado donde miles de personas protestaron en contra del certificado nacional de vacunación contra el coronavirus que el gobierno francés prevé introducir. Las jornadas de protesta contra el pasaporte sanitario se extendieron en un centenar de localidades del país, según el ministerio del Interior participaron más de 200 mil personas.

Más de 14 mil personas salieron a las calles en Paris donde a su vez el gobierno ordenó el despliegue de unos tres mil agentes de las fuerzas de seguridad. En la capital confluyeron diversos reclamos, desde movimientos anti-vacuna hasta personas en contra de las medidas del presidente Emmanuel Macron. La marcha se mantuvo pacífica hasta que decenas de personas se atrincheraron en la Plaza de la Bastilla donde la policía reprimió con gases lacrimógenos y carros hidrantes.

Las protestas se replicaron en más puntos del país, en el tercer sábado consecutivo de manifestaciones en contra del pasaporte sanitario en Francia. Este sábado más de 200 mil personas se unieron a la convocatoria. Según el ministerio del Interior hubo un aumento en la cantidad de asistentes en comparación a las jornadas anteriores del 17 y 24 de julio donde marcharon 110 mil y 160 mil personas respectivamente.

Cerca de cinco mil personas marcharon en Marsella y en Lyon, la tercera ciudad más poblada de Francia, más de mil personas participaron de las manifestaciones. En la ciudad de Limoges, unas tres mil personas marcharon de forma pacífica, según informaron medios locales. Mientras que en las localidades del sudeste protestaron más de 20 mil personas, las marchas más concurridas fueron en Montpellier (8.500) y en Niza (6.500).

Pasaporte sanitario

La ley que extiende el uso del pasaporte sanitario fue aprobada por diputados y senadores el pasado domingo. La norma vigente desde el 21 de julio exige la presentación de un certificado de vacunación completo contra la covid-19 o un test negativo reciente para acceder a lugares culturales y de ocio. Además, a partir del 9 de agosto será obligatorio el pasaporte sanitario para ir a un bar o un restaurante, y para viajar en avión y en otros transportes de larga distancia.

La candidata derechista, Marine Le Pen, se mostró en contra del certificado sanitario y la obligatoriedad de vacunación del personal médico, pero no participa en las manifestaciones. Aunque en Twitter aseguró que las protestas deben hacer que el gobierno rectifique su decisión. Por su parte, el líder de izquierda, Jean-Luc Mélenchon, consideró el certificado sanitario como una "mala idea".

Este sábado las autoridades sanitarias informaron 43 nuevas muertes por covid-19, mientras que el número total de pacientes hospitalizados es de 7.409, 36 más que la víspera.  Además insistieron en que la mayor parte de las personas que requieren ingresos hospitalario no están vacunadas.

Publicado enInternacional
Sábado, 31 Julio 2021 06:37

El alto costo de la mala comida

El alto costo de la mala comida

Por cada peso que pagamos por comida industrializada, pagamos otros dos pesos más por los daños a la salud y al ambiente que provoca el sistema agroalimentario industrial. Es un dato tremendo que en el Grupo ETC estimamos a nivel global y revelamos desde 2017 en publicaciones y videos didácticos (https://tinyurl.com/6bwaa997).

Ahora, la conservadora Fundación Rockefeller publica un informe basado en amplios datos estadísticos, que confirma esta relación con análisis de la realidad en Estados Unidos. (True cost of Food, julio 2021, https://tinyurl.com/ezj93vva).

En ese país, la población gasta anualmente 1.1 billones (es decir 1.1 millones de millones) de dólares en comida. Sobre eso, los gastos generados por la producción, distribución y venta de comida industrial en atención a la salud, daños ambientales, erosión de suelos, contaminación de agua, deforestación, destrucción de la biodiversidad y emisión de gases causantes del cambio climático, así como costos sociales por trabajo infantil, salarios de hambre, enfermedades ocupacionales y falta de beneficios laborales, suman 2.1 billones de dólares adicionales. Costos que son pagados por el erario, es decir por la propia población.

De ese total de 2.1 billones de dólares anuales de gastos que genera la cadena agroindustrial, los de atención a la salud, daños ambientales y a la biodiversidad son 99 por ciento.

Es un subsidio mayúsculo e invisible a las empresas trasnacionales que dominan la cadena agroalimentaria industrial para seguir produciendo alimentos industriales y transgénicos, con glifosato y otros agrotóxicos, para seguir con grandes criaderos de cerdos, pollos y vacas que provocan epidemias, deforestación, contaminación de aguas y destrucción de biodiversidad en los campos, para seguir con la producción de alimentos ultraprocesados y con exceso de grasas, sal y azúcares, que las empresas llenan de conservantes, texturizantes, colorantes, saborizantes y otros químicos para que soporten largos transportes y mayor tiempo sin mostrar pudrición en supermercados y para engañar con sabores artificiales y adictivos a los consumidores.

Además de dar cuantiosas ganancias a las trasnacionales, el sistema agroalimentario industrial, está estrechamente ligado a las enfermedades que son las principales causas de muerte en el mundo. Un informe de la OMS publicado en diciembre 2020, muestra que de las 10 principales causas de defunción en el mundo siete son enfermedades no trasmisibles (o sea, no contagiosas). Las principales son enfermedades cardiovasculares "causadas, por ejemplo, por exceso de colesterol", hipertensión, varios tipos de cáncer principalmente digestivos y enfermedades renales. Destaca la OMS la entrada de la diabetes a la lista de las 10 principales causas de muerte, dolencia que aumentó en 70 por ciento a escala global entre los años 2000 y 2019, y en 80 por ciento como causa de muerte entre los hombres (https://tinyurl.com/4xkz9yya). Todo esto en el contexto de una pandemia global de obesidad, desnutrición y malnutrición que sufre más de la mitad de la población mundial.

Solamente 24 por ciento de las principales causas de muerte a escala global son enfermedades contagiosas y de ellas, más de dos terceras partes son de origen zoonótico, la mayoría originadas a partir de la cría industrial confinada de animales, como por ejemplo la gripe aviar y la gripe porcina (H1N1).

Justamente una de las cosas que esta pandemia ha puesto sobre la mesa es la estrecha conexión que existe entre la alimentación y las enfermedades. La gran mayoría de los casos graves y de muerte con Covid-19, han sido personas con comorbilidades como obesidad, diabetes, hipertensión, problemas cardiacos, colesterol alto y otras afecciones cardiovasculares, además de edad avanzada y problemas respiratorios.

Las pocas décadas en las que se ha globalizado el consumo de comida industrializada han llevado a una crisis de los sistemas inmunológicos de la gente y los animales, que nos ha dejado muy debilitados frente a nuevas enfermedades infecciosas.

Esta situación es aún peor en México. En 2019, El Poder del Consumidor reportó que 88.8 por ciento de las defunciones fueron por problemas de salud, con un alto porcentaje de obesidad, diabetes, hipertensión. México es donde más se vende comida ultraprocesada y refrescos azucarados en América Latina (https://tinyurl.com/nhv6yvbk).

Un tema que no es individual, sino sistémico y se debe encarar como tal. El sistema alimentario agroindustrial, desde las semillas al plato, es un generador de enfermedad y es causa mayor de destrucción ambiental, pero pese a ello, subvencionamos a las empresas que lo dominan pagando el triple del costo de la comida.

Es el mismo tipo de empresas que ahora están en juicio contra el decreto oficial que instruye a buscar alternativas al glifosato, para defender su derecho a seguir poniendo veneno en nuestros alimentos. Por la salud de la gente y de la naturaleza, tenemos que sacarlas de nuestra comida, recuperar un sistema alimentario sano, sin químicos, basado en la producción campesina, mercados locales y diversos, con comida que alimente en lugar de enfermar.

Silvia Ribeiro, Investigadora del Grupo ETC

Publicado enSociedad
La travesía zapatista desborda al movimiento antiglobalización

Propongo pensar la Travesía por la Vida que organiza el EZLN como la superación del movimiento antiglobalización que despegó en la década de 1990, recuperando las tradiciones de movilización internacionalista, pero, a su vez, superando algunas de las limitaciones que permitieron que fuera neutralizado.

A finales de la década de 1980 comenzaron a realizarse encuentros y concentraciones de los movimientos contra la globalización, en cada ocasión en que se producían cumbres del Banco Mundial, del FMI y otros organismos internacionales. En la década de 1990, nacieron coordinaciones internacionales, como Vía Campesina (1992) y la Asociación por la Tasación de las Transacciones financieras (ATTAC, en 1998). Ese año nacieron la Acción Global de los Pueblos contra el Libre Comercio y la Organización Mundial de Comercio (OMC).

En 1999 se organizaron grandes manifestaciones en Seattle, donde más de 50 mil manifestantes consiguieron abortar la reunión de la OMC. En adelante, cada reunión del G-7 o de los diversos organismos internacionales se topó con una “contracumbre”, cuya máxima expresión se dio en Génova en 2001, donde el movimiento sufrió una brutal represión.

En 2001 se realizó el Primer Foro Social Mundial en Porto Alegre, que fue replicado durante años en diversas ciudades del mundo. Fueron encuentros de movimientos, ONG y partidos donde predominaron la heterogeneidad y la diversidad por abajo y una tendencia homogeneizadora en las instancias de coordinación.

Como señala un excelente trabajo de tres miembros de Ecologistas en Acción (Luis González Reyes, Tom Kucharz y Beatriz Sevilla), estos encuentros estuvieron “en la génesis del siguiente ciclo de luchas, que fue cualitativamente y cuantitativamente más importante: el movimiento indignado y de ocupación de plazas que eclosionó entre 2008 y 2011 en diferentes países”(https://bit.ly/2VaElvk).

El movimiento contra la globalización, nombre que prefieren al de “alterglobalizador” o “altermundialista”, porque la globalización capitalista es “la única existente”, no consiguió sostenerse en el tiempo, en gran medida porque buena parte de sus referentes, en particular después de la crisis de 2008, optaron por incrustarse en las instituciones, como sucedió con Syriza en Grecia, con Podemos en España y en los países latinoamericanos donde hubo gobiernos progresistas.

Así, las potentes luchas en América Latina, así como el 15-M en la península ibérica y la primavera árabe, se diluyeron entre las contraofensivas de las derechas y la esterilidad del juego parlamentario. Lo cierto es que aquellas coordinaciones y contracumbres, con que se respondía a las cumbres del sistema, desaparecieron del mapa político.

Por el contrario, los zapatistas que convocaron el Primer Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo, en 1996 en La Realidad, nunca dejaron de organizar reuniones internacionales en estos 25 años, incluyendo la Escuelita que fue mucho más que un encuentro: una convivencia para el aprendizaje entre los de abajo en las comunidades, municipios autónomos y caracoles.

Creo que la Travesía por la Vida es la superación de las experiencias que acabo de reseñar de forma brevísima e incompleta. Lo es por varias razones.

La primera, porque supera el concepto de “ciclo de movilización” o “ciclo de protesta”, concepto acuñado por el sociólogo Sidney Tarrow para explicar la acumulación de acciones en breve tiempo. Cuando finaliza un ciclo sobreviene la desorganización, la crisis del movimiento, su cooptación por el Estado o los partidos y las luchas decaen hasta casi desaparecer. Superar el ciclo implica la organización permanente, sin descanso, aunque la movilización no lo sea.

La segunda, consiste en ir más allá de la movilización reactiva contra gobiernos e instituciones, para presentarles demandas o impedir ciertas iniciativas. Se reacciona a la agenda del poder que, siendo necesaria e imprescindible para ponernos en movimiento, al no conseguir crear una agenda propia, nos deja como prisioneros de las iniciativas de arriba.

A mi modo de ver, esta es una de las mayores debilidades de los movimientos porque de ese modo no consiguen construir lo propio, lo que nos termina volviendo funcionales al sistema de dominación. El FMI y el Banco Mundial tienen su agenda, la van manejando a su modo y con sus tiempos, pero nosotros necesitamos nuestros tiempos y agendas para ser verdaderamente autónomos.

Por último, la Travesía por la Vida profundiza los modos anticapitalistas, contra el patriarcado y el colonialismo porque son encuentros entre los abajos, en los espacios cotidianos de quienes resisten, pagados por quienes luchan y no por ONG y gobiernos, para hablar de nuestras limitaciones y el modo de superarlas.

Quiero entender la travesía como un inmenso abrazo colectivo, para hacernos comunidades más fuertes, enfrentando juntas la tormenta.

Publicado enInternacional
Orlando Chirinos, presidente de la Federación de Trabajadores del Cemento (Fetracemento)

El presidente de Fetracemento afirma que la industria está produciendo 10% o menos y que se persigue a los trabajadores


La crisis del sector cemento en Venezuela es la metáfora de un proceso político que parece derrumbarse. Con más de 10 años como corporación socialista, no ha conseguido producir personas más felices ni más materiales para construir la nación.

En Barquisimeto se oye la voz de Orlando Chirinos, presidente de la Federación de Trabajadores del Cemento (Fetracemento). Se hace escuchar en medio de ansiedades políticas de todos los colores. Chirinos explica que hay persecución contra los trabajadores, que son el soporte de la industria. Pero también cayeron los resultados: Entre 2007 y 2008 se producían 7,9 millones de toneladas métricas al año, y hoy “estamos produciendo alrededor de 10%”.

Ese retroceso lo atribuye a “falta de voluntad política, no se sustituyen los equipos, la falta de participación de los trabajadores”. También a quienes conducen el sector: “Están colocando a militares” que desconocen el manejo. Desde el año 2008 “han estado militares”, cada uno “llega con un mecanismo distinto, y en lugar de mejorar, retrocede”. La actual administración, asegura, puso en dólares el costo del saco.

Diez plantas, pero “solo siete están operativas y de forma intermitente”, describe. Lara es la única que tiene el sistema para elaborar cemento blanco, y ese sistema “está paralizado desde 2011, más o menos”. De los tres hornos que hay en Lara, que son “el corazón de la industria”, solamente funciona uno “y lo prenden y lo apagan”.

De unos 8.500 trabajadores quedan 7 mil 500, según Chirinos, que ganan al mes un dólar de salario y que perciben como mejor beneficio una paleta de cemento que pueden vender hasta en 200 dólares. HMC modelo pasamos a no tener nada”.

Aunque se supone que es una corporación socialista “lo que hacen es perseguir, amedrentar, explotar a los trabajadores”, a quienes no les entregan los equipos de protección personal. “El nivel de riesgo en materia de salud y seguridad en el trabajo es cada vez más crítico”, sostiene. “El estado de indefensión que tenemos los trabajadores en este país es gigantesco”.

Las organizaciones sindicales “no pueden entrar a las plantas, tienen una limitación de ingreso porque ellos le han dando fuerza a esas estructuras paralelas que llaman consejos de trabajadores”.

A los líderes de las 23 organizaciones sindicales “no nos dejan entrar a las plantas”, reitera. “Yo tengo calificación de despido desde agosto de 2020 y con un argumento vago, sin fundamentos”. En la Inspectoría del Trabajo “nunca vimos el expediente”.

En Barquisimeto “tenemos 20 trabajadores calificados, seis trabajadores bajo presentación”, ejemplifica.

La federación se ha reunido con sectores que puedan ayudar a la recuperación, y por eso Chirinos estima que la industria necesita de 200 a 250 millones de dólares al año, por una década, para revivir: “Estamos hablando de una corporación con 10 plantas productoras de cemento, aparte de las pequeñas fuentes como concreto, transporte y agregados”.

-¿Habría que privatizar o hay otra salida?

-La más inmediata que nosotros vemos es reprivatizar la industria del cemento. Puedes decir que los trabajadores la van a tomar, pero los trabajadores no tienen el dinero para levantar esa industria. Tomarla nosotros es fracasar, porque está muy deteriorada.

El Estado “demostró que no tiene el dinero, el recurso ni la experiencia para hacer eso”, critica.

Fetracemento ha buscado apoyo internacional. Personal de la oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha estado en contacto con Chirinos para saber qué sucede y hacerles seguimiento a las denuncias. “Han estado muy atentos a lo que está sucediendo, e incluso, estamos en el informe que levantó la comisión”.

Orlando Chirinos se ha excusado con los trabajadores por haber defendido la nacionalización: “Lo he pedido, lo he hecho en asambleas nacionales y regionales. Les he dicho a los trabajadores, con toda la sencillez que puede caracterizar a un hombre desde el corazón, pedirles perdón por esta situación de desastre que ha sido la nacionalización de la industria del cemento”.

Por Vanessa Davies-Contrapunto, 28-07-21

 

Publicado enInternacional
Deberían escuelas ser las "últimas en cerrar y las primeras en abrir": Unicef

Al menos un tercio de los menores en edad escolar no tienen condiciones de acceso al aprendizaje a distancia en regiones como América Latina, Asia y África. En total, 600 millones de niños y adolescentes aún se ven afectados por el cierre de las escuelas, advierte el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en un nuevo llamado a abrir los centros escolares.

En la región, advierte, 18 países y territorios mantienen los cierres totales o parciales, aunque reconoce que los gobiernos enfrentan una "disyuntiva imposible: cerrar sus comunidades o ayudar a facilitar la propagación masiva de una enfermedad peligrosa".

Sin embargo, subraya, las escuelas deberían ser las "últimas en cerrar y las primeras en abrir" y los planteles de primaria y secundaria "no están entre las principales impulsoras de la transmisión".

Por ello, el organismo multinacional instó a los estados miembros a aplicar diversas medidas, entre ellas abrir los centros de enseñanza “lo antes posible, y su reapertura no ha de depender de la vacunación de todos los profesores y alumnos.

"La vacunación de los trabajadores de primera línea y de quienes corren más riesgo de sufrir enfermedades graves y de morir continuará siendo una prioridad".

Pide a los gobiernos y los donantes garantizar los presupuestos destinados a la educación, pues –destaca– en la medida en que las escuelas vuelven a abrir sus puertas, "es necesario ampliar el número de niños matriculados e incluir a los que no asistían a clase antes de la pandemia de Covid-19".

Esta acción, afirma, puede realizarse eliminando las barreras financieras, proporcionando recursos de aprendizaje, ajustando los requisitos de inscripción y ofreciendo programas flexibles, tanto en los planteles como en los programas no formales, y advierte que matricular a todos los nuevos alumnos en la escuela, independientemente de su edad, "es una estrategia clave".

 

No se inscribieron 5.2 millones de alumnos: Inegi

 

En su Encuesta para la Medición del Impacto Covid-19 en la Educación (Ecovid-ED), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) estimó que al menos 5.2 millones de alumnos de tres a 29 años no se inscribieron en el ciclo escolar 2020-2021 debido a la pandemia de Covid-19 y por la falta de recursos. De ellos, 2.5 millones son mujeres.

Agrega que entre la población de seis a 12 años, en edad de cursar la primaria, 217 mil estudiantes abandonaron las aulas por la pandemia, 50 mil más por falta de dinero o recursos y 258 mil por otras razones.

Entre los adolescentes de 13 a 15 años que cursaban la secundaria, 306 mil dejaron de ir a clases por el Covid-19, 71 mil por falta de dinero o recursos, 37 mil porque debían trabajar y 285 mil por otras razones.

Publicado enSociedad
Castillo asume el poder en Perú con promesas de cambio y escaso margen de actuación

Tras una larga espera de los resultados oficiales y en medio de un clima político convulso, el pueblo peruano por fin tiene a su presidente electo que tendrá que asumir el desafío de gobernar un país dividido.

 

Este 28 de julio, Pedro Castillo, del partido Perú Libre, se convertirá en el nuevo presidente de Perú. En la ceremonia de investidura estará presente, entre otros dignatarios extranjeros, el rey de España, Felipe VI. Será una investidura especial, pues coincide con la celebración del Bicentenario de la Independencia de la Corona española. Es la primera vez en décadas que el candidato electo es confirmado con tan poco tiempo, y es que la proclamación de Castillo como presidente de la República por parte de las autoridades electorales se efectuó solo unos días antes, cuando lo normal es que se haga un mes antes de asumir el poder.

Para entender lo que ha ocurrido hay que remontarse al 6 de junio, la fecha de la segunda vuelta de las elecciones, cuando frente a todo pronóstico, Castillo se enfrentó a Keiko Fujimori, la hija del exdictador Alberto Fujimori y candidata de Fuerza Popular. En una entrevista realizada en diciembre de 2020, el periodista Marco Sifuentes le preguntó a Castillo por quién votaría en la segunda vuelta, dando por hecho que él no pasaría. Castillo contestó, entre risas, que eso no ocurriría porque serían los otros candidatos los que no llegarían a la segunda vuelta. Marco Siguientes, sorprendido, le contestó: “Pero si usted solo tiene el 0,001% de tendencia de voto…”. Castillo replicó con seguridad: “Eso dicen las encuestas de arriba, pero cuando bajo y voy al pueblo, no encuentro a los señores que quedan primeros en los sondeos”. 

Aquí está la base para entender la campaña de Castillo. Mientras el resto de candidatos empleaban todas sus energías para convencer al electorado acomodado limeño, él hacía campaña en los rincones más remotos del país, ganándose la confianza de los sectores menos favorecidos de Perú. 

El papel de los medios

Desde que se supo que Castillo pasaba a la segunda vuelta se inició una “guerra mediática”, catapultada cuando se conocieron los resultados electorales. Los principales medios de comunicación se posicionaron claramente a favor de la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori. Alonso Zambrano, periodista de El Foco, un medio independiente, cree que la polarización es más evidente que nunca.

“Los medios tomaron una postura política para perjudicar al candidato que no querían ver en el poder. Esto muestra una clara interferencia en cómo uno media la información y desde qué ángulo se pretende informar. Los medios se desacreditaron a sí mismos por completo”, denuncia. Se llegaron a ver amenazas hacia los propios periodistas. Un ejemplo de esto fueron los reporteros de un conocido programa dominical de investigación llamado Cuarto Poder que renunciaron a sus puestos de trabajo porque estaban interviniendo directamente en el material en el que trabajaban.

Los grandes medios recurrieron como parte de la campaña contra Castillo a la desinformación y las fake news, al no haber sanciones administrativas por difundir información falsa, comenta Alonso. Frente a este caos informativo, estaba la prensa independiente, que ha crecido mucho en el país desde comienzos de la pandemia. “Los medios independientes han salido muy fortalecidos de esto, El foco es uno de ellos, pero debido a que no tenemos una gran infraestructura, nos hemos visto afectados por la polarización, porque cuando investigábamos a uno de ellos, para los lectores ya significaba que automáticamente apoyábamos al contrario. Ha habido muchos insultos y ataques a periodistas, tanto en la TV como en los eventos”, relata. Esa división derecha-izquierda que tanto ha afectado a la sociedad peruana será la que para Alonso pueda desestabilizar el próximo Gobierno de Castillo. “Las propuestas que da Castillo y sus grupos afines son más sociales, están en sintonía con los derechos humanos básicos, pero los del lado contrario serán un muro de piedra. Las propuestas del ejecutivo no saldrán adelante. Van a estar en constante conflicto y por lo tanto se darán a la improvisación y no me sorprendería ver que el Congreso se convierte en una herramienta para desarmar al poder ejecutivo, como con la vacancia presidencial”, añade, en referencia al recurso constitucional que permite desarmar un ejecutivo apelando a la ”incapacidad moral permanente“ del presidente. 

El 43% de los peruanos, según una encuesta de Ipsos, votó por Castillo porque esperaba ver un cambio. Pedro Castillo ofrecía en campaña un lema demoledor para aquellos veían peligrar sus privilegios: “No más pobres en un país rico”. Esa fue la consigna a la que la mayoría de la población se agarró porque vive ahogada en una profunda desigualdad. En estas elecciones se ha visto cómo la sociedad peruana tiene muchas cuestiones pendientes en las que trabajar en materia de igualdad, racismo y unidad. En el discurso que realizó después de ser designado presidente, Castillo dio la bienvenida a todos los peruanos a un gobierno “de todas las sangres” donde “nadie se quede atrás”. Sin embargo, el hecho de que Perú Libre no vaya a tener una mayoría consolidada en el Congreso es un problema que preocupa a la mayoría de la población, y más aún cuando han sido testigos de como los congresistas han llegado a echar a presidentes electos y colocado a otros. Por eso hay tanta expectación en la toma de poder del nuevo presidente, de la presentación de su equipo, las alianzas y del conocimiento de sus planes de trabajo, porque de eso dependerán los próximos años. 

“Un gobierno inestable”

Daniel Tello, fotógrafo y creador de contenido de 31 años, cuenta cómo vivió este cambio tan radical en el panorama electoral y cómo decidió su voto en el último momento. Al principio, como tantos otros, “no sabía quién era Castillo”. En la primera vuelta votó por un candidato de derechas porque le parecía el mejor currículum profesional para dirigir el país. Sin embargo, ya con el voto depositado, se arrepintió: “Después me di cuenta de que quería votar por Verónika Mendoza, pero los medios habían hecho una campaña muy fuerte contra ella”.

Con la prensa conservadora del país ocupada en desprestigiar la campaña de Mendoza (Juntos Por El Perú), de izquierda progresista, Castillo se libró momentáneamente de los ataques de la derecha. En la segunda vuelta, con Fujimori y Castillo como únicas opciones, este fotógrafo se planteó en primer lugar votar en blanco, y no cambiaría de opinión hasta que presenció la “asquerosa” campaña contra Castillo llevada a cabo por los grandes medios de comunicación. “Me puso muy triste darme cuenta de que después de 200 años de independencia, los peruanos, en especial los limeños, seguían siendo racistas”, dice. Así que finalmente votó por Castillo. “Lima tuvo mucho voto escondido hacia Castillo, daba vergüenza decir que votabas por él, pero al final es el que reflejó las necesidades de la mayoría de los peruanos”, explica. Daniel también reflexiona sobre el papel de Fujimori: “Ella decía que iba a respetar la democracia, pero luego no fue así, quiere estar en el poder como sea porque tiene muchos favores que devolver”. Este es uno de los motivos por los que Daniel piensa que Castillo no podrá gobernar con tranquilidad: “Ya han dicho que no lo aceptarían como presidente, lo van a sacar”. 

En cuanto la candidata de Fuerza Popular vio que Castillo ganaba las elecciones las declaró fraudulentas y llegó a gastar hasta un millón de soles (217.000 euros) en recursos legales que demostraran que las mesas electorales habían cometido fraude. No contenta con estas declaraciones también animó a sus votantes a salir a las calles a reclamar sus derechos y a luchar contra “el comunismo”.

El día de la segunda vuelta, el 6 de junio, los peruanos utilizaron sus cuentas oficiales en redes sociales para desmentir todas las noticias falsas que hablaban de fraude. Después, se enfrentaron a los continuos ataques de los fujimoristas que amenazaban con atentar contra los funcionarios y alentaban a los militares a tomar cartas en el asunto. Finalmente, la autoridad electoral del país rechazó todas las peticiones de Keiko Fujimori por falta de evidencias y proclamó a Pedro Castillo como nuevo presidente legítimo de Perú. 

Daniela Montejo, graduada en Administración con 25 años, fue una de esas personas que en la primera vuelta quería una opción moderada de izquierdas: “No pude ir a votar, pero lo hubiera hecho por Julio Guzmán o Verónika Mendoza, no tanto por ellos como candidatos sino por las propuestas de sus partidos y planes de Gobierno”, pero en segunda vuelta se decidió finalmente por Keiko: “Voté por Keiko casi que tapándome la nariz, porque jamás hubiera pensando votar por ella ni por su partido. Pero viendo todo lo que podía suceder a nivel económico con Castillo, era la única opción que garantizaría una estabilidad económica”. No obstante, Daniela es crítica con las declaraciones públicas de Keiko sobre el fraude electoral: “Keiko llego a hacer el ridículo, no supo aceptar la derrota. Detesto a la gente que salió a la calle a decir que era fraude porque llega un punto en el que están sobrepasando la voluntad de medio país que quiso a Castillo”, explica. Aunque votara por Keiko, sus expectativas con Castillo no son tan desastrosas como la de otros votantes. Daniela cree que el nuevo Gobierno no será como el de Venezuela porque “no dará tiempo a eso”, como tanto se ha mencionado en campaña, y tampoco cree que “se vayan a hacer los cambios estructurales que la gente necesita y no porque él no quiera sino porque su partido no tendrá esa capacidad de gestión para lograrlo”. 

Muchos peruanos manifestaron su intención de votar en blanco o nulo durante la segunda vuelta aunque no fueron tantos —solo el 6%— como inicialmente se pensó. Alexis Sipán, trabajador de Recursos Humanos de 26 años, al igual que Daniela, se decantó por la izquierda moderada en la primera vuelta, pero en la segunda decidió votar en blanco. “Los dos candidatos me parecían pésimos, la improvisación vs la impunidad, estuve tentado de votar por Keiko, pero básicamente porque leí que Castillo proponía el cierre de importaciones y eso no le hace ningún bien al país, pero cuando Keiko dijo en TV que su padre no fue un dictador, decidí invalidar mi voto”. Sobre el Gobierno que se avecina, Alexis espera moderación por parte de Castillo, “el plan de Castillo básicamente nos llevaría a una crisis económica dentro de una crisis sanitaria, yo espero moderación por su parte, no es una persona cerrada al intercambio de ideas, y creo que ha dejado ciertas propuestas radicales para tratar de mejorarlas, pero seguramente sea un gobierno inestable y con muchos intentos de vacancia”.

Lucía Muñoz Miranda

27 jul 2021 12:54


Será el primer presidente proveniente de un partido de izquierda 

Perú: asume Pedro Castillo en medio de una crisis social y económica

El maestro rural y líder campesino ganó con un discurso de cambio del modelo neoliberal, pero será un Congreso controlado por la derecha quien le tome juramento.

Por Carlos Noriega

27/07/2021

Desde Lima 

Este miércoles, en el día del bicentenario de la independencia, con toda la carga simbólica que eso tiene, juramentará como presidente Pedro Castillo. Será una jornada histórica. No solo por coincidir con el bicentenario, sino también por el significado que como reivindicación histórica para los sectores rurales, andinos y populares excluidos durante doscientos años de República tiene la llegada a la presidencia de un campesino, maestro rural y sindicalista que viene de una región andina que está entre las más pobres del país. Y por tratarse del primer presidente elegido proveniente de un partido de izquierda. Castillo, que ganó con un discurso de cambio del modelo neoliberal, juramentará ante un Congreso controlado por la derecha. El nuevo presidente llega al día de su jura sin que se conozca su gabinete ministerial.

A la histórica toma de mando de Castillo asistirá el presidente argentino Alberto Fernández. Ambos se reunirán luego de la asuncióción del presidente peruano. Hace unas semanas tuvieron un encuentro por zoom, en el que participaron otras personalidades progresistas de la región, en el que hablaron sobre la unidad regional y trabajar juntos en esa línea. A la jura de Castillo también asistirán los presidentes de Bolivia, Luis Arce; de Colombia, Iván Duque, de Chile, Sebastián Piñera; y de Ecuador, Guillermo Lasso; y el rey de España, Felipe VI. 

Obstáculos

El primer gran reto de Castillo será darle estabilidad y gobernabilidad a su gestión, en un contexto de polarización y movidas golpistas de una extrema derecha que no acepta su triunfo. Deberá hacerlo con un Congreso opositor, en buena parte hostil, en el que tendrá problemas para hacer aprobar sus propuestas de cambio, y con los poderes económico y mediático en contra. Otros retos inmediatos serán enfrentar la grave crisis sanitaria y económica por la pandemia. Hay más de dos millones de nuevos desempleados, en 2020 el PIB cayó 11 por ciento y la pobreza subió de 21 a 31 por ciento, lo que significa 3,3 millones de nuevos pobres. El gobierno saliente ha anunciado una recuperación económica con un crecimiento de 10 por ciento para este año, pero ha admitido que la recuperación del empleo marcha a un ritmo más lento que este crecimiento del PIB.

Programa

Castillo ha indicado que sus prioridades serán salud, educación y agricultura. El economista Pedro Francke, principal asesor económico de Castillo y voceado como ministro de Economía, ha señalado que se renegociarán los contratos con las empresas mineras para crear una sobretasa impositiva a las ganancias extras que vienen teniendo por el aumento de los precios internacionales de los minerales. Ha indicado que se debe incrementar la inversión pública, ampliar los créditos a la agricultura y a las micro y pequeñas empresas, y que las políticas públicas deben tener un importante componente redistributivo. Se ha anunciado que se priorizarán obras de infraestructura en salud, educación y caminos rurales. Castillo ha asegurado que no habrá estatizaciones.

La pandemia del coronavirus ha dejado en evidencia la precariedad del sistema de salud, desfinanciado por tres décadas de neoliberalismo. En el nuevo gobierno tienen claro que avanzar con la vacunación para controlar los contagios es fundamental para la reactivación de la economía. El gobierno saliente deja un proceso de vacunación que ha tomado un buen ritmo y 98 millones de dosis de vacunas, de distintos laboratorios, aseguradas. El objetivo es vacunar a toda la población para fin de año. El voceado ministro de Salud, el médico Hernando Cevallos, ha anunciado una importante inversión en la salud pública con el objetivo principal de mejorar el primer nivel de atención, muy deteriorado. Los casos de contagios y muertes por el coronavirus vienen descendiendo, pero Cevallos ha advertido que el país debe prepararse para una posible tercera ola de la pandemia.

La propuesta de Castillo de una Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución que viene de la dictadura de Fujimori ha encontrado la cerrada oposición de la derecha política, económica y mediática, que se ha puesto en pie de lucha para defender la Constitución fujimorista que da una serie de beneficios a la inversión privada y reduce al Estado a un rol subsidiario de lo privado. La derecha tiene los votos para bloquear la propuesta en el Congreso. El gobierno podría convocar un referéndum sobre el tema con las firmas del 10 por ciento del padrón electoral, es decir 2,5 millones de firmas.

El líder izquierdista reemplaza al saliente presidente Francisco Sagasti, un intelectual de centro que asumió el cargo hace ocho meses designado por el Congreso en medio de una grave crisis política. Sagasti cierra un convulso quinquenio que ha tenido cuatro presidentes -uno de ellos duró menos de una semana- y dos Congresos. Con Castillo se abre una nueva etapa, con la esperanza del cambio.    

Página12

Publicado enInternacional
Miércoles, 28 Julio 2021 06:31

Palabra de maestro

Pedro Castillo en un acto en Juliaca.. Imagen: Santiago Andrade

La campaña de Pedro Castillo desde adentro

Llegué a Lima un mes antes de la elección presidencial. Primera vez en Perú. Enseguida me sentí en familia: estaba San Martín por todos lados. Desde calles, plazas y monumentos me daba la bienvenida.

La maquinaria de marketing político de la derecha se desplegaba en toda la ciudad. Inmediatamente se me vino a la memoria Néstor advirtiéndonos que “Mauricio es Macri”, porque "Keiko" aparecía huérfana de apellido también.

De Pedro Castillo me impactó la emoción profunda que le causa hablar del dolor de su pueblo, que él conoce muy bien. Escuché a un hombre movido por profundas convicciones, sin especulación personal, con total consciencia de la magnitud de la responsabilidad histórica que estaba asumiendo. La fraternidad de las historias de militancia política hizo que el entendimiento sea inmediato.

En el primer acto al que asistí ese mismo día, en las afueras de Lima, vi a un pueblo alzando como símbolo un lápiz negro. Perú tiene uno de los índices de analfabetismo más altos de América del Sur, más aún entre las mujeres. 

Una mujer humilde, que portaba un enorme lápiz, me explicó: "Él es como nosotros, habla como nosotros, siente como nosotros". Me recordó a Cristina cuando decía, allá por el 2008, que nunca en la historia habíamos tenido en el continente tantos presidentes tan parecidos a sus pueblos.

Al grito de “¡Prensa mermelera!”, la gente repudiaba la presencia de periodistas del establishment mediático en los actos. Esa expresión de soberanía en la conciencia colectiva me sorprendió y me llenó de esperanza. Había, evidentemente, otras alfabetizaciones muy activas. La de la lectura crítica de la comunicación hegemónica era una.

“Palabra de maestro” era el lema que rubricaba las afirmaciones del candidato. Un maestro rural podría ser presidente de ese pueblo. Un hombre que de pibe caminaba dos horas para llegar a la escuela, a veces con vianda y otras no, buscando algo que no podía describir, con una fuerza inquebrantable.

Ya en el terreno de la comunicación, había tantas páginas en Facebook de Perú Libre, de Pedro, de las comunidades, que nadie sabía cuál era la oficial. Facebook es la red social de mayor uso en el país, como en todos nuestros países, pero en Perú duplica a Youtube y cuadruplica a Instagram.

La falta de recursos era un problema grave. La página oficial no transmitía en vivo hasta hacía poco, no habían tenido spots de TV en la primera vuelta, no tenían canción-shingle, no tenían un equipo oficial de comunicación digital, no tenían organizada la comunicación con la prensa, no tenían agenda diaria del candidato, no tenían big data ni estudios cuantitativos ni cualitativos propios…

A menos de un mes de la elección, todo eso se estaba gestando mientras se conformaban los equipos técnicos y se consolidaban las alianzas políticas.

¿Y qué era lo que sí tenían?

Tenían un proyecto político, un líder y un símbolo que despertaba una épica. Tenían, literalmente, miles de colectivos de militancia en todo el país haciendo comunicación política, tan caóticos como vitales, organizados en el territorio físico y en el digital. Tenían infinidad de canciones de campaña de los más diversos estilos musicales, que sonaban en actos, radios y redes. Tenían una identidad gráfica expresada en miles de formatos diferentes, apropiados y recreados por la gente, siempre en base al lápiz.

Tenían decenas de transmisiones simultáneas de los actos, tenían volantes caseros que circulaban por WhatsApp y pegados en los postes de luz para convocar a los actos. Tenían tantos hashtags como para volver imposible cualquier coordinación de campaña o no tenían ninguno, pero no dejaban de tomar la palabra.

Nos propusimos hacer un aporte a la organización de la sinergia de todas esas fortalezas dispersas para potenciar su comunicación.

Desde la vereda de enfrente el “anticomunismo”, con todas sus voces y canales al unísono, convencía a una empleada de maxiquiosco de que iban a venir las hordas izquierdistas-chavistas-guevaristas a expropiarle su “propiedad privada”, mientras Mario Vargas Llosa explicaba desde Europa que lo que estaba en juego era el sistema democrático y explicitaba su apoyo a la hija de Fujimori para salvaguardar la libertad de la prensa y la independencia de poderes…

La memoria que hace futuro

Mientras veíamos emerger las raíces identitarias que hermanaban al líder con su pueblo, tomábamos testimonios a sobrevivientes de las mutilaciones sufridas durante el gobierno de Fujimori padre, cuando les ligaron las trompas a trescientas mil mujeres sin avisarles, muchas veces sin anestesia, en el marco de un plan de “planificación familiar”.

Necesitábamos potenciar la sinergia entre esas fortalezas y trascender las cámaras de eco en las que nos escuchamos solo a nosotros mismos sin alcanzar a empatizar con los sectores más alejados de la política.

Hicimos muchas cosas en esas semanas de militancia e insomnio que son las campañas electorales de nuestro lado, pero elijo contar la que fue mi preferida, la que me traje enredada en el pecho para siempre.

"Préstale atención a la flor de retama, esos manojitos de florcitas amarillas que lleva la gente a las marchas. Remite a una de las historias más emblemáticas de la memoria colectiva de este pueblo", me dijo Manuel Robles, periodista de Prensa Latina durante 30 años, tipo sensible a las causas populares.

En 1969 el gobierno de Juan Velasco Alvarado decretó la eliminación de la gratuidad de la enseñanza. El rechazo creció en todo Perú, pero particularmente en Huanta, Ayacucho. Hubo una gran represión, más de veinte estudiantes y campesinos fueron asesinados. 

El 25 de junio, dos días después de la masacre en Huanta, Velasco Alvarado restableció la educación gratuita. El huayno "Flor de retama", del músico ayacuchano Ricardo Dolorier Urbano, homenajea a las y los mártires de la gratuidad de la educación en el Perú, especialmente a dos muchachas de las que el autor era profesor. 

Esta canción fue prohibida, pero el pueblo la guardó en su memoria por más de cincuenta años. Y ahora la estaban cantando nuevamente, cuando otro maestro tomaba la palabra para luchar por los derechos del pueblo. Hicimos un video con esa canción, que pronto se hizo viral. Nos iluminó la frase de César Vallejo: “Ya va a venir el día, ponte el alma”.

Quizá San Martín hubiera adherido a esa certidumbre mientras emprendía el Pacífico desde Chile. Quizá Perú nos lo haya dicho como promesa en su apoyo a nuestra lucha por la soberanía sobre las Islas Malvinas. Lo que es seguro es que hoy es un día de victoria para este pueblo que eligió ese lápiz para reescribir su historia, que es la de toda la Patria Grande.

* María Fernanda Ruiz es docente y especialista en comunicación política, convergencia de medios y tecnologías de la comunicación para la soberanía de los pueblos. Integra la comisión de Comunicación del Instituto Patria y es una de las creadoras del colectivo Mueve América Latina.

 

Por María Fernanda Ruiz

27/07/2021

Publicado enInternacional
El 11 de julio en Cuba: una reflexión tentativa

A dos semanas de las protestas, el gobierno cubano viene realizando operaciones de control de daños que si bien van más allá de la reacción inicial, principalmente represiva, no han abandonado esa vía. En cualquier caso, es difícil superar la prueba de fuego de la actual dirección cubana sin prestar oídos a los reclamos legítimos de la población.

 

Guste o no, le pese a quién le pese, el 11 de julio del 2021 quedará grabado de manera indeleble en el imaginario nacional. Para la mayoría de los cubanos, fue un día triste que preferirían no tener que recordar, pero ahí está. La información sobre lo que pasó está aún demasiado dispersa y teñida por el ambiente de noticias falsas y contra réplicas del gobierno cubano como para hacer algo más que lo que me propongo: una reflexión tentativa. Por lo que se sabe hasta ahora, ese domingo ocurrieron a lo largo y ancho del territorio nacional manifestaciones masivas contra el gobierno, algunas de ellas devenidas violentos disturbios, un hecho sin precedentes en Cuba que tomó a muchos observadores y hasta a las propias autoridades por sorpresa. Quedó así una imagen de ingobernabilidad y violencia que objetivamente perjudica al gobierno cubano y que será difícil de borrar aún en un escenario favorable que no aparece en el horizonte.

Pero si a alguien no debieron tomarle por sorpresa estos hechos fue precisamente a ese liderazgo que desde hace meses viene denunciando que se estaba gestando un «golpe blando» o una «revolución de colores» diseñada por el sempiterno enemigo estadounidense. Quizás a causa de la sorpresa, la reacción gubernamental inicial estuvo signada por una perniciosa tendencia a responder preferentemente con herramientas represivas y con la repetición ad infinitum de una estrategia comunicativa cuya inoperancia parece cada vez más evidente.

En buenas cuentas, lo que sí es asombroso, dadas las penurias a que ha sido sometida la población cubana, sobre todo desde el inicio de la pandemia, es que estos disturbios no se hubieran producido antes. Pero sucedieron, han tenido repercusiones muy negativas y el relativamente nuevo liderazgo cubano está en crisis apenas a tres meses de haber celebrado el VIII Congreso del Partido Comunista Cuba, y a dos años de haberse aprobado una nueva Constitución. No deja de ser recordatorio de situaciones previas a los colapsos anteriores en los países socialistas de Europa Oriental. 

Pero este caso es diferente. Cuba es un país del Tercer Mundo y en él hubo una revolución nacional liberadora después de años de opresión neocolonial. Esa revolución se radicalizó en un agudo enfrentamiento con el imperialismo estadounidense, al que pudo resistir en una serie de enfrentamientos. En ese proceso adoptó un modelo socialista que ofreció amplios beneficios populares al menos en sus primeras tres décadas gracias a su alianza con la Unión Soviética.

Si estos disturbios no se produjeron antes, ello se debe a los logros sociales en sus años iniciales y a la trayectoria internacional del país, que lo llevó no solo a sobrevivir el enfrentamiento con Estados Unidos sino a jugar un papel excepcional en la política internacional, y particularmente en el hemisferio occidental, durante la Guerra Fría y después. Todo ello le dio al gobierno actual un sustancial capital político y margen de maniobra, basado en su consigna «Somos Continuidad», que evocaban el increíble liderazgo de Fidel Castro durante 47 años. 

Sin duda, estos logros y éxitos están en la base de la resiliencia del régimen cubano y en la tolerancia estoica de los ciudadanos ante las dificultades excepcionales que sufren, que objetivamente están provocadas en gran parte por el bloqueo estadounidense, aunque también por insuficiencias y errores en las políticas gubernamentales. Un elemento adicional, que no ha sido objeto de mucho análisis por observadores del drama cubano, es que no han salido a la luz informaciones que nos permitan valorar la participación o papel de los distintos sectores de oposición en Cuba, algunos de ellos, pero no todos, vinculados a la realmente existente política de subversión fomentada oficial y extraoficialmente desde Estados Unidos. 

Algo sí aparenta ser evidente: si bien al parecer hubo algunas participaciones visibles de líderes de los conocidos movimientos Movimiento San Isidro y 27N prácticamente fue nula la de los activistas más promovidos desde territorio estadounidense, y ninguno parece haber estado en posición de capitalizar las manifestaciones. Quizás haya que buscar la explicación de este fenómeno en recientes investigaciones sobre revoluciones sociales y durabilidad autoritaria, como la de Jean Lachapelle, Steven Levistky, Lucan A. Way, y Adam E. Casey, publicada recientemente en la revista World Politics, en las que se intenta explicar la estabilidad de regímenes como el cubano.

A pesar de lo anterior, no cabe duda de que los disturbios fueron azuzados en redes sociales, particularmente por operadores e influencers que no viven en Cuba, muchos de ellos residentes en Miami, donde el anticastrismo sigue siendo una industria local importante, financiada tanto por fondos federales como privados. No dejan de tener razón los que argumentan que las redes sociales se han convertido en un elemento tóxico en la realidad nacional pues se gastan millones de dólares en lanzar campañas desestabilizadoras de noticias falsas. 

Aunque el «empujón externo» pudo haber sido el factor detonante, también es cierto que no habría sido efectivo si no existiera un caldo de cultivo en los siguientes factores endógenos, resultado de errores y cálculos erróneos del gobierno cubano:

  1. Deterioro de la situación social en barrios empobrecidos; 
  2. Enormes dificultades para conseguir alimentos; 
  3. Reciente deterioro de la situación sanitaria después de varios meses de una política muy exitosa contra la pandemia de covid-19; 
  4. Tendencia a desconocer, limitar y hasta criminalizar el disenso.
  5. Ineficiente estrategia comunicativa que tiende a ocultar errores e insuficiencias propias mediante el argumento de que «la culpa la tiene el bloqueo»;

El gobierno ha subestimado y sigue subestimando hasta que punto sus propias acciones o falencias, estas últimas percibidas o reales, provocan el malestar ciudadano, pues se ha enfocado en que el estímulo exógeno a un estallido social es el único o al menos el principal causante. 

No cabe duda de que la política de medidas coercitivas unilaterales contra Cuba, que ya llevan casi 60 años en vigor, son una suerte de «guerra económica» contra una «plaza sitiada», como argumentara Peter Beinart en el New York Times del 15 de febrero en una columna titulada «La otra guerra permanente de Estados Unidos». Beinart critica las políticas de sanciones económicas argumentando que Washington usa ese tipo de estrategia contra países como Cuba y es equivalente a hacer la guerra por otros medios, con muy pocas posibilidades de éxito en el objetivo propuesto: el «cambio de régimen».

Por supuesto, el gobierno estadounidense ha rechazado las acusaciones cubanas, pero lo cierto es que la administración de Joe Biden mantuvo las sanciones impuestas a Cuba por el gobierno republicano de Donald Trump entre 2017 y 2021, 247 en total, incluso en plena pandemia. Se trata de una política de presión máxima que empobrece al pueblo cubano mientras acosa a su gobierno y no logra su objetivo confeso de derrocar al régimen. Lo ha hecho a pesar de prometer exactamente lo contrario durante la campaña electoral. 

Es evidente que se estaba creando una tormenta perfecta a 90 millas de las costas norteamericanas. Es interesante que apenas una semana después de que el presidente Biden calificara a Cuba como un «Estado fallido», la Casa Blanca anunció dos medidas que, de materializarse, aliviarían parcialmente las tensiones en Cuba: el restablecimiento del envío de remesas y la reapertura de los servicios consulares en La Habana. Ambas medidas fueron parte del acoso de Trump. Si estas propuestas logran atravesar el «campo minado» del proceso de toma decisiones sobre Cuba en Washington y una difícil negociación con el gobierno cubano, esto puede significar que el gobierno de Biden reconoce tácitamente que continuar las sanciones exacerba la crisis cubana y podría provocar un estallido social incontrolable, lo que no está en el interés nacional de Estados Unidos porque, entre otras, podría estimular la peligrosa idea de intervenir militarmente.

En todo caso, Biden ha mostrado que no es Barack Obama en lo que a Cuba respecta. Pero eso es un síntoma de debilidad de su liderazgo, lo que puede tener repercusiones en América Latina y el Caribe, región en la que Cuba y las izquierdas que la apoyan siguen teniendo importancia, como lo han mostrado los recientes procesos políticos en México, Argentina y Bolivia e incluso en Ecuador. 

Durante seis meses, el gobierno de Estados Unidos estuvo posponiendo el cumplimiento de las promesas de campaña y quedó atrapado en el estrecho marco de la variante trumpista de la política republicana hacia Cuba, que está basada en una ilusión: que mediante la aplicación de medidas coercitivas unilaterales extremas se logrará acabar con el régimen surgido en 1959. Los acontecimientos en el terreno y las decisiones y propuestas de otros actores la han puesto en una posición imposible. El resultado neto es que muy probablemente durante los próximos tres años se mantendrán sanciones contra Cuba que empobrecerán aún más al pueblo cubano y acosarán a su gobierno, que tendrá que convencerse de que solo una política económica eficaz que fomente el desarrollo de las fuerzas productivas podrá sacar al país de su actual crisis.

Al momento de escribir estas líneas, a dos semanas escasas de las protestas, se observa al gobierno cubano realizando operaciones de control de daños que trascienden la reacción inicial, principalmente represiva, aunque no parece haberla abandonado. Para continuar controlando el daño es imprescindible evaluar correctamente la situación política y social, y no cometer el error de culpar solamente a los factores externos sin atender autocríticamente los internos. Se debe acometer con urgencia las reformas prometidas, especialmente en lo que se refiere al suministro de alimentos. 

Un problema adicional que le complica la situación es cómo enfrentar a actores violentos que se aprovecharon de la situación para propiciar disturbios sin que, al mismo tiempo, se cree la imagen, tanto dentro de la sociedad cubana como en el entorno internacional, de una represión desmedida contra manifestantes pacíficos. Hay reportes de que se están produciendo juicios sumarios sin las adecuadas garantías procesales. Las sanciones impuestas en estos juicios oscilan entre diez meses y un año. Muchos de los condenados no parecen haber cometido actos violentos. Seguir por este camino alienará aún más a aquellos sectores todavía identificados con la Revolución pero que se oponen a la represión desmedida. Dentro de la sociedad cubana, la experiencia de haber debatido y aprobado una nueva Constitución que contiene importantes elementos de respeto por el debido proceso no es un hecho menor. Entre los ciudadanos existe un mayor nivel de exigencia en el cumplimiento de la ley a que las autoridades policiales están obligadas.

En cuanto a la estrategia de comunicación, esta debe buscar el adecuado balance para sumar y recuperar apoyos y evitar perderlos aún más. Hay una evidente erosión de la capacidad de convencimiento del argumento de que todo se debe al bloqueo, más allá de que este sea una verdad comprobable. El abuso de ese argumento sin enfocarse autocríticamente en sus errores conduce al gobierno a una pérdida aún mayor de credibilidad. Las autoridades deben intentar superar dos obstáculos político-ideológicos importantes: el primero es que aún prevalece en la burocracia la vieja mentalidad estrecha del socialismo como un modelo estatista basado en la planificación centralizada, que minimiza el papel del mercado en la asignación de recursos; el segundo nace de concepciones que definen el socialismo en términos autoritarios, desconociendo o criminalizando el disenso de los que recomiendan cambios en el modelo social para hacerlo más eficiente económicamente y más democrático y respetuoso del Estado de derecho que se estableció por la Constitución del 2019. 

Esta tendencia arremete contra todo el que disiente endilgándole muchas veces epítetos como el de «centrista», que se intenta convertir en sinónimo de contrarrevolución. 

Las interpretaciones que se le están dando desde los medios oficiales a lo acontecido el domingo 11 de julio demuestran ese punto. Hay un intento de desprestigiar, disminuir y hasta criminalizar a todos los que se sumaron a las protestas, calificándolos de «anexionistas», criminales o «confundidos». Es claro que notados quienes participaron caben en esas descripciones. Hay demandas reales hechas de forma pacífica, cuyo desconocimiento puede ser arriesgado. 

A ello habría que añadir que el discurso oficial justifica el uso de la violencia represora y esto impacta negativamente en sectores de la población que se mantienen al margen, pero observan con consternación todo lo que sucede. Un ejemplo que viene al caso es el de intelectuales y artistas que han hecho públicas sus condenas. Los acontecimientos han repercutido negativamente en la imagen internacional de Cuba. Se percibe que las autoridades, incluso las de seguridad, fueron tomadas por sorpresa. También existe la apreciación de que se está ocultando el nivel de la represión. 

A estas alturas no hay todavía una cifra de detenidos ni una información de cuántas manifestaciones se produjeron, cuántas fueron pacíficas, cuántas generaron disturbios, ni cuántos ciudadanos participaron. Y, por supuesto, hay voces que reclaman la liberación de todo el que protestó pacíficamente, entre ellas las del cantautor Silvio Rodríguez, muy respetado en círculos gubernamentales.

Este vacío de información provoca que tanto la ciudadanía como actores externos puedan ser desinformados por aquéllos que tienen el evidente propósito de erosionar el liderazgo cubano. No se tiene en cuenta que en la ciudadanía ya se ha arraigado la idea de que la protesta pública pacífica es legítima y debe ser protegida por la ley, ante cuyo precepto el gobierno parece tener una actitud negativa, cuando reacciona proclamando que «la calle pertenece a los revolucionarios». Esa no es la respuesta más conveniente ni desde el punto de vista interno ni del externo, además de que atenta contra el Estado socialista de derecho. 

En resumen, estas manifestaciones son inéditas y llaman la atención sobre problemas internos de la sociedad cubana agudizados por las medidas coercitivas unilaterales del gobierno estadounidense, que empobrecen al pueblo y acosan al gobierno cubano.

Esto es un reto de gran magnitud para un liderazgo político cubano que, a pesar de que ya ha sido puesto a prueba, está en proceso de consolidación en condiciones excepcionalmente adversas, no solo por la pandemia. Los desafíos son sumamente complejos, pero son también decisivos. Los líderes cubanos harían bien en considerar que, en situaciones similares en otros contextos, la estrategia exitosa seguida por homólogos políticos afines ha tenido como divisa sumar y no restar; escuchar y no hacer oídos sordos a los reclamos legítimos.

Julio 2021

y

Publicado enInternacional
Cuba debe caminar hacia una nueva etapa de su revolución

No se puede ser insensible al dolor que por falta de alimentos y de medicamentos ahoga a gran parte del pueblo cubano. Tampoco podemos pasar por alto las manifestaciones realizadas, en las que se ha pugnado y clamado por comida y por fármacos, pero también por libertad, y algunos hasta por el fin de la dictadura.

Lamentablemente, el Estado cubano carece de recursos financieros para superar esta crisis; por lo que la cooperación solidaria internacional y una apertura general les urge, pues les permitiría obtener créditos y empréstitos, para ir resolviendo la situación y tener tiempo para planificar su nueva era.

Sobre la situación cubana se ha divulgado muchísimo.

En este espacio hago un breve análisis sobre las causas y las posibles soluciones.

Profeso el respeto, la libertad y la democracia para la convivencia pacífica, bajo el estado de derecho, y sustento la tolerancia en todos los órdenes.

Por supuesto que el principal problema u obstáculo inicial del proceso revolucionario cubano ha sido el bloqueo o embargo de los Estados Unidos de América hacia Cuba, mismo que fue ordenado hace casi 60 años por el entonces presidente John F. Kennedy como represalia "leve", en lugar de invadir Cuba, como se lo aconsejaba el Pentágono.

Sin embargo, el daño provocado por el bloqueo ha sido atroz durante cerca de seis décadas. Por esa razón casi la totalidad de países miembros de Naciones Unidas, reiteradamente han solicitado su anulación, México incluido desde siempre; menos Estados Unidos e Israel, como ocurrió recientemente.

Pero seamos sinceros: no únicamente el bloqueo tiene a Cuba con tanta necesidad, escasez y pobreza.

No podemos dejar de comentar, con la mejor intención, lo errático de muchas de las estrategias gubernamentales en lo económico, lo social y lo político, pues no han sido plenamente benéficas para el pueblo, que padece mucho y posee muy poco.

Cuando fui embajador de México en Cuba en varias ocasiones conversé con el entonces comandante en jefe, Fidel Castro Ruz, y en alguna de ellas lo hice sobre la necesidad de una apertura general, económica, política y social.

Siempre he pensado que no existe un gobierno en el mundo que quiera la ruina para su pueblo, y es el caso del de Cuba, donde sus gobernantes han creído en las bondades de sus estrategias, pero al no ver los mejores resultados, es muy válido que piensen en rectificar y en cambiar; de allí la necesidad urgente de que innoven y diseñen mejores políticas públicas, acordes con las del mundo actual, preservando su soberanía, en democracia, buscando el desarrollo integral, con inversiones que impulsen su crecimiento económico, la generación de empleos y riqueza.

Eso sería verdaderamente trascendental.

Desde mi punto de vista, en Cuba ha llegado el momento del cambio en todos los órdenes, es decir de una nueva etapa de su revolución, como hicieron los chinos bajo el liderazgo de Deng Xiao Ping. No se trata de un regreso al capitalismo salvaje, pero sí de uno con sentido social y con justicia distributiva en el que pague más impuestos quien gane más, como existe en las naciones nórdicas, o de un socialismo democrático con economía capitalista abierta y mixta, como en lo económico viene sucediendo en China, aunque a ellos también les falta la democratización política.

Por lo anterior, considero que es urgente: 1. Un mayor diálogo, sin represión y sin coartar las libertades; 2. Una amplia apertura de su economía, más eficaz, más rápida y menos gradual que la que hasta hoy está en operación; 3. Autorizar la existencia de partidos políticos, para arribar a un régimen democrático con elecciones libres, más allá del partido único; 4. El libre tránsito dentro del país y el extranjero como parte de sus libertades y derechos humanos; 5. La libre adquisición de bienes y servicios, muebles e inmuebles, sin restricciones, para quienes dispongan de recursos económicos, pues ello reactivaría la economía; 6. Impulsar más aún la agricultura y la ganadería, y fomentar la industrialización y el turismo; 7. Continuar, con mayor fuerza, los avances en educación, investigación científica y tecnológica, en salud y medicamentos; 8. Permitir y tolerar la operación ilimitada de Internet y de las redes sociales, pues se trata de un avance mundial que propicia la libre expresión, y que no debe restringir o bloquear ningún gobierno, aunque requieren de regulaciones, para evitar difamaciones y calumnias; pero es preferible la expresión a la censura;9. Dialogar y tomar acuerdos con Estados Unidos, para lograr cambios de actitudes de su gobierno hacia la isla, y operar cambios del régimen cubano hacia el gobierno estadunidense.

Muchas de estas adecuaciones requieren de reformas constitucionales y legales, pero significarían un cambio muy importante para destrabar, resolver y avanzar.

Confío en el talento y en la visión del presidente Miguel Díaz-Canel para empeñarse y lograrlo; confío también en que el presidente Joe Biden cambie y mejore su discurso y sus estrategias para con Cuba, pues dada su experiencia y madurez, es de esperar que busque negociaciones y acuerdos con el gobierno cubano, y que decrete el fin del bloqueo, dándole continuidad al proceso de apertura iniciado por el presidente Barack Obama, quien restableció las relaciones diplomáticas con Cuba.

La comunidad cubana en el exterior deberá abandonar el radicalismo y desempeñar una función de participación madura y abierta con diálogo civilizado para contribuir a la distensión.

La dirigencia cubana deberá, también, flexibilizar sus actitudes con sus hermanos de la diáspora residente en el extranjero.

Lo deseable es que esta crisis encuentre cauces de solución pacífica lo más pronto posible, sin violencia, en bien del pueblo cubano y por la tranquilidad y la paz de la región de la que formamos parte.

En crisis anteriores México fungió como mediador.

Debe imponerse la fuerza de la política, y jamás la política de la fuerza.

 

Heriberto M. Galindo Quiñones,fue embajador en Cuba, cónsul general en Chicago, dos veces diputado federal y recientemente senador de la República

Publicado enInternacional
Huelguistas de hambre obligan al gobierno a negociar

En La Guajira, suspenden huelga de hambre y establecen hoja de ruta y mesas temáticas

Después de 20 días de una dura huelga de hambre, reclamando ser escuchados por el gobierno colombiano para negociar soluciones de los más sentidos problemas del Dpto. de La Guajira, al norte del país, los nueve jóvenes del Movimiento Juvenil Diverso de La Guajira, lograron sentar y comprometer en una mesa de negociación a varios representantes de los gobiernos nacional y regional entre los que se encuentran el Viceministro del interior Carlos Baena con quienes firmaron un acuerdo para la realización de unas mesas de trabajo temático y sectoriales donde participe la comunidad guajira a fin de y a partir de la misma el gobierno colombiano tome en serio y comience a solucionar los viejos problemas estructurales de los guajiros.

El acuerdo firmado entre los huelguistas de hambre que estuvieron viviendo en carpas y chinchorros en el parque de la Resistencia Simón Bolívar de Riohacha, desde el primero de julio y el gobierno nacional,  permitió suspender la protesta por el momento y es considerado como un triunfo parcial muy importante de los jóvenes guajiros que llenos de dignidad y valor a costa de sus propias vidas lograron el objetivo inicial de: Primero, demostrarles a sus paisanos guajiros que mediante la protesta pacifica, organizada y seria dentro del paro nacional, se pueden lograr objetivos de compromiso de parte de las autoridades nacionales que tienen olvidado y discriminado este departamento, Segundo, obligaron al gobierno central a venir a La Guajira a negociar ante la presión de la protesta, la solicitud y clamor de muchos dirigentes políticos, sindicales, sociales y hasta artistas nacionales y la misma prensa nacional e internacional que visibilizó la protesta tanto en Latinoamérica como en Europa.

El compromiso firmado entre los jóvenes del Movimiento Juvenil Diverso de La Guajira y el viceministro del interior Carlos Baena, lleva la rúbrica además de Cesar Fandiño de la Dirección de Asuntos Indígenas, Rom y Minorías ; Consejería Presidencial para la Juventud, Agencia Nacional de Tierras ; Ministerio de Minas y Energía ; del ICBF, Gobernación de La Guajira, Alcaldía de Riohacha, y por parte de los manifestantes Emanuel Rangel, Luis Fernando Lobo, Yarley Molina, Andrés Barliza, Beatriz Salas, Eliel Castillo, Limbano Díaz ,Jissaac Gonzales y Jeferson Palmar y está respaldado por el Ministerio Público a través de la Defensoría del Pueblo, Procuraduría Regional de La Guajira y personería de Riohacha.

Logros con sacrificio, valentía y dignidad


Dentro de las estructuras a desarrollar dentro del compromiso firmado se acuerda que los jóvenes serán interlocutores y estarán presentes en las diversas mesas temáticas a llevarse a cabo al igual que la Gobernación de La Guajira y las  alcaldías municipales de acuerdo a la siguiente agenda:

1er Tema : Sentencia T 302 de 2017 y primera infancia cuya responsabilidad recae en el Ministerio de Interior , Consejería Presidencial para las Regiones Dpto., municipios e ICBF. Se llevará a cabo el día martes 27 de julio del presente año en Riohacha, la cual será la sede de todas las mesas, con la socialización de la ruta de preconsulta y consulta previa.

2o Tema : Agricultura, Territorio, Agua y Medio Ambiente , estarán bajo la responsabilidad del Ministerio del Medio Ambiente, Agricultura, ANT, Viceministerio de Agua , Corpoguajira, Dpto y municipios, esta mesa se desarrollará el día 3 de agosto.

3er Tema : Sector Minero Energético , estarán presentes el Ministerio de Minas y Energía el martes 10 de agosto.

4o Tema: Sector Salud , estará funcionarios del Ministerio de Salud, Supersalud, Dpto y Municipios y será el 17 de agosto.

5o Tema : Sector Educación , Ciencia y Tecnología , con la responsabilidad del Ministerio de Educación , Ciencia y Tecnología , así como el Dpto y los Municipios y se debe desarrollar el 24 de agosto.

6o Tema : Cultura, deben responder el Ministerio de Cultura, el Dpto y los municipios y está prevista se lleve a cabo esta mesa el día 31 de agosto.

7o Tema : Mesa étnica, otros pueblos indígenas, Wayuu, Wiwa,kogui, Arhuaco y Cariachiles, Zenu, kankuamos, Inga, Kansa y comunidades negras, afrocolombianas, con asiento en el Dpto de La Guajira. Estará bajo la responsabilidad del MinInterior y otras entidades del orden nacional y se invitará a la ONIC , esta mesa estará desarrollándose el día 7 de septiembre.

8o Tema : Mujer y Género , con la responsabilidad de la Consejería presidencial para la mujer, Dpto y municipios, tiene fecha de realización el día 14 de septiembre.

9o Tema : Deporte, con la presencia del Ministerio del Deporte, el Dpto y los municipios se tiene prevista para el día 21 de septiembre.

10o Tema : Juventud , la cual debe responder La Consejería Presidencial para la Juventud , ICBF, Dpto y municipios y se debe realizar el día 28 de septiembre.

En el marco de cada mesa se definirán los indicadores respecto a los compromisos que sean acordados , se tienen como garantes al Ministerio Público , defensoría del pueblo, procuraduría Regional , Personería , Contraloría y se extenderá invitación a un organismo internacional . Así mismo se tiene previsto hacer seguimiento en mesas posteriores previo cronograma acordado en cada mesa, igualmente  se garantiza y compromete al  gobierno nacional a prestar el apoyo logístico necesario a los huelguistas para participar cuando se tenga que desarrollar una mesa fuera de Riohacha.

Finalmente se creó una Coordinación y Secretaría técnica la cual estará bajo la responsabilidad de Ellis Gómez Mendoza y por los huelguistas Luis Fernando Lobo y Yarlein Molina. Para varios dirigentes guajiros y nacionales el hecho de llevar a cabo la huelga de hambre durante 20 días por parte de estos nueve jóvenes guajiros y lograr sentar al gobierno nacional y comprometerlo a negociar es muy significativo dentro de la historia del Dpto, ya que varios sectores sociales, políticos, sindicales del Dpto, de Colombia y desde el extranjero recibieron apoyo moral y solidaridad, aunque no faltaron las críticas y hasta amenazas contra los manifestantes que de forma pacífica permanecieron en el parque de la Resistencia Simón Bolívar de la capital guajira.

Guajiros a dejar la apatía, la pereza y aprovechar para obtener lo que les corresponde.

Así mismo se espera que la sociedad guajira rompa la apatía, deje la pereza y aproveche está oportunidad abierta por estos jóvenes para exigirle al gobierno nacional se ponga serio con este departamento olvidado y sumido en la extrema pobreza y cumpla su deber como gobierno y como Estado devolviéndole algo de lo mucho que se han llevado y explotado de sus recursos naturales, Estado colombiano que « siempre le ha bailado el indio a los guajiros » como se dice en el lenguaje popular caribe ,  ya que no es posible que en medio de la riqueza los niños, jóvenes y adultos mayores se mueran de hambre, desnutrición y sed, mientras su juventud deambula por las calles polvorientas y arenosas sin esperanzas de estudios y trabajo, sin futuro en medio del desierto, el sol y la brisa marina, mientras la corrupción campea y las empresas del interior del país y multinacionales se llenan los bolsillos dejando solo migajas y promesas a los guajiros.

Por Eliécer Jiménez Julio | 22/07/2021

Publicado enColombia
Página 1 de 121