El fundador de Tesla y SpaceX, Elon Musk, en una videoconferencia en el Mobile World Congress.NACHO DOCE / Reuters

El fundador de Tesla asegura que su nuevo proyecto de Internet por satélite, Starlink, tendrá 500.000 usuarios en un año

 

Con su palabra y su dedo pulgar escribiendo tuits es capaz de hacer subir y bajar el valor de las criptomonedas; es visto como un gurú y un visionario pese a sus bandazos en los negocios. En un Mobile World Congress con pocos asistentes y sin mucha emoción a causa de la pandemia, la conferencia, aunque fuese telemática, de Elon Musk, fundador de Tesla y de SpaceX, ha sido el gran atractivo. Musk ha hablado de su nueva obsesión: llenar el cielo de satélites con los que proveer de internet a todo el mundo, en especial a los 3.700 millones de personas que no tienen acceso a la Red. El magnate ha asegurado que su red de satélites, llamada Starlink, tendrá 500.000 usuarios en un año y que el mes que viene ya tendrá cobertura en todo el mundo excepto en los polos. “El objetivo es no quebrar”, ha dicho sobre el proyecto, admitiendo que los que lo han intentado antes no lo han conseguido.

El aura de mito que tiene Musk para el mundo tecnológico y digital se palpaba este martes en el Mobile World Congress. Pese a haber pocos asistentes y pese a ser una conferencia telemática desde su casa en California, la cita con Musk ha llenado la sala de conferencias, en la que ha habido colas para entrar. La entrevista con el editor de Mobile World Live, Justin Springham, ha durado media hora en la que, entre otras cosas, el gato de Musk ha pasado por delante de la pantalla. “Era la gran conferencia que estábamos esperando”, ha dicho el presentador. No en vano, Musk es el segundo hombre más rico del mundo según la revista Forbes.

El fundador de Tesla ha desgranado el proyecto de Starlink. El multimillonario lo ve como una oportunidad para llenar el hueco que hay entre la conexión 5G, que necesita mucha infraestructura y que se centrará en las ciudades, y la fibra óptica, cuyo despliegue terrestre no llega a todas partes. Starlink ya lleva internet mediante satélite a muchas partes del mundo, ya que la compañía ya ha lanzado 1.500 aparatos. Pero quiere llegar a los 40.000 satélites orbitando. Calcula que la inversión antes de tener un resultado de caja positivo será de entre 5.000 y 10.000 millones de dólares y que la inversión posterior tendrá que ser de entre 20.000 y 30.000 millones de dólares. El proyecto, además de caro, es polémico por la oposición de los astrónomos, que verán dificultada su labor de investigación.

El sistema de internet satelital implica una constelación de aparatos en el espacio, a menor distancia que los satélites habituales, que se conectan entre sí en muy poco tiempo. “La latencia está por debajo de los 20 milisegundos, similar a la de la fibra y el 5G”, ha dicho. El usuario tiene un receptor y una antena parabólica, y Musk espera que los precios pasen de los 500 dólares actuales por el kit, a unos 300 euros, más los 100 euros por la suscripción. Starlink ya tiene 69.000 usuarios y está activo en 12 países, y prevé llegar al medio millón de usuarios en un año. Musk ha explicado, sin dar nombres, que la compañía está en conversaciones con dos grandes operadores de telecomunicaciones para llevar internet a áreas remotas. En España, ha registrado ante la CNMC dos filiales para ofrecer conexión en las zonas rurales.

Preguntado por su motivación al emprender proyectos tan disruptivos, Musk ha explicado que SpaceX, su empresa de cohetes espaciales, nació en 2002 “con el objetivo de permitir los viajes interplanetarios”, mientras que Tesla, la empresa fabricante de coches eléctricos, se fundó para hacer más habitable la vida en la Tierra. En SpaceX ha reconocido que está aún lejos de conseguir su objetivo, ya que se necesitan cohetes que sean muy rápidamente reutilizables. En este sentido, ha defendido su proyecto Starship, la construcción de grandes naves espaciales con las que quiere erigir “una base en la Luna y una ciudad en Marte”. Musk ha definido su misión en una de las frases rocambolescas por las que se le considera un visionario: “Todo mi trabajo está basado en mi filosofía fundamental de que no conocemos las respuestas que hay o las preguntas que hay que formular, pero que si podemos expandir nuestra conciencia, sabremos mejor qué preguntas hacer para conocer el universo”.

por Josep Catà Figuls

Barcelona - 29 jun 2021 - 20:01 CEST

Domingo, 27 Junio 2021 06:23

Un ejercicio periodístico impecable

Un ejercicio periodístico impecable

En medio del dolor que nos invade una vez conocida la noticia del atentado sufrido y posterior muerte de nuestra compañera comunicadora Beatriz Cano, integrante del tejido de comunicación de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca –Acin–, locutora de notable vitalidad en la emisora Radio Payumat, como proyecto desdeabajo no podemos dejar pasar por alto el ejercicio de un medio que también está dando todo por la defensa de la vida, al igual que lo hizo Beatriz, nos referimos al equipo de trabajo del Canal 2.

Desde el 28A este equipo informativo, en cabeza del periodista José Alberto Tejada, sobresale por sobre cualquier medio de comunicación a nivel nacional, e imparte una magistral clase de periodismo al conjunto de facultades de comunicación y sus docentes, como también al conjunto de medios alternativos y comunitarios de Colombia. El Canal 2 y su director, se ganaron el cariño del pueblo caleño por su labor informativa seria, veraz, constante y sencilla a la hora de comunicar.

Arriesgando la vida cada día y cada noche, este equipo de trabajo está haciendo un registro histórico de la coyuntura nacional. Entendieron el momento coyuntural y se la jugaron de frente, sin timidez, por informar desde el lado de los jóvenes populares. Su decisión es tan nítida, que, en la editorial del 3 de junio, su director, José Alberto, se atrevió a decir:

“Es en la juventud donde descansa la posibilidad del futuro […] esto que estamos viendo hoy no es solamente una explosión y un estallido social porque queremos que nos den un poquito más o porque queremos que no nos quiten tanto, no, aquí hay una crisis civilizatoria planteada como eje de la discusión, aquí hay un debate al contrato social como eje del debate en discusión, ya no sirve el contrato social que tenemos, hay que replantearlo. Este sistema representativo de la clase política que viene ejerciendo por lo menos desde la Constitución del 91, está haciendo aguas, habrá que encontrar otros mecanismos y los jóvenes están diciendo: “estamos pidiendo que nos abran la puerta”. Y la crisis civilizatoria tiene que ver con algo mucho más profundo y es ¿cuál es la cosmovisión, el proyecto de sociedad, el propósito de la existencia humana en el planeta Tierra? Esta pregunta, que parece una pregunta metafísica, está en el centro de toda esta explosión, de este estallido”.

Un canal del pueblo

En sus transmisiones diarias, las personas denuncian todo el tiempo lo que sucede, pues el medio abre sus micrófonos para escuchar a todo aquel o aquella que quieren decir algo. La situación se va polarizando, hoy la sociedad empieza a entender quiénes son los medios del pueblo y los medios que están en su contra. Así como a RCN quienes se movilizan le arrojan piedras e intentan romper sus instalaciones, en la sede del Canal 2 las personas se reúnen a cantarles arengas, a gritarles que muchas gracias por su labor. De igual manera, mientras que a los medios tradicionales les dibujan pintas con ofensas, en Cali dibujan grafitis homenajeando al medio del pueblo.

Lo que han logrado quienes integran el equipo del Canal 2 es una comunicación informal, cotidiana, en la que no faltan las risas en medio de la tensión de las balaceras. Es asombroso ver cómo en medio de las movilizaciones, mientras se registra el actuar paramilitar y de guerra contra la sociedad civil y la protesta social, se escuchan mensajes de admiración y cariño al medio, todo el tiempo les dicen a estos comunicadores que se cuiden, que los necesitan vivos. “El viejo”, como le dicen con amor a su director, hoy es un referente de quienes luchan y se juegan la vida en las barricadas que bloquean la entrada a muchos barrios; ese “viejo” es hoy el parlante de la voz del pueblo.

Actuar de igual manera, es la tarea y reto que hoy nos colocan los amigos del Canal 2. Un actuar indispensable para develar el estado actual de la supuesta democracia colombiana, un proceder crucial para politizar a la sociedad. Por esto es urgente que la sociedad escuche el llamado de “El viejo” y consulten a los medios alternativos, así como a la prensa nacional e internacional no adscrita al establecimiento.

El ejemplo de este equipo periodístico traza un reto inmenso: los académicos, activistas sociales, líderes políticos, empresarios, defensores de derechos humanos, dirigentes religiosos y ciudadanía en general, deben visitar los territorios, deben caminar el suelo que pisan los jóvenes populares, oler el aire que huelen, ver con los ojos que miran estos jóvenes en resistencia.

Hoy es imprescindible que los medios alternativos del país rodeemos el ejercicio del periodista José Alberto y su equipo de trabajo. Es más urgente que nunca impulsar y crear un escenario de articulación comunicativo, tal y como desde hace años venimos proponiendo relacionando y dando forma a un Sistema Nacional de Comunicación Alternativa. Uniendo los medios, experiencia, disposición y fuerza humana de los pequeños proyectos comunicativos que existimos podremos romper el cerco mediático, disputar la opinión pública y ayudar a construir otra sociedad posible.

Así mismo, es urgente que los movimientos sociales y dirigentes políticos dejen de pensar en los medios de comunicación alternativos como simples instrumentos, cajas de resonancia, medios para la propaganda, y los valoren y potencien, en autonomía, como baluarte fundamental e indispensables en un proyecto cultural renovador de la nación en todos sus tejidos.

Hoy todos y todas deben tomar posición y decidir si continuarán informándose y apoyando con sus lecturas, compras y en no pocas ocasiones escritos a los medios oficiosos, o si optan por apoyar, colaborar, comprar, difundir, multiplicar, a los medios alternativos. Esa toma de posición, los potenciará o aportará para que el establecimiento no mantenga y prolongue una visión e imagen de país ajena a la realidad que viven quienes hoy reclaman en las calles la necesidad de otro país, otro presente, otro futuro.

Un inmenso reto que evidencia que otra democracia sí es posible, y tal factibilidad también transita por el despliegue de un grande, abierto, articulado y dinámico proceso comunicativo, con pies en la tierra y con mente en las vivencias de los menos, de los excluídos, perseguidos, asesinados, negados, desplazados, sin techo ni trabajo.

 

 

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Martes, 15 Junio 2021 05:17

Una selfie mundial

Una selfie mundial

La fotografía de un hombre alzando su mano para abofetear al presidente de Francia, Emmanuel Macron dio de inmediato la vuelta al mundo en menos de 80 segundos. Multitud de comentarios se levantaron ante la circulación de las imágenes filmadas en la prensa y los medios de comunicación a lo largo y ancho del planeta. Observaciones y críticas repartidas entre la indignación, ampliamente mayoritaria, en particular entre políticos y politólogos franceses, y la indiferencia. Desde luego, no faltaron los bromistas que aprovechan las buenas oportunidades para reír, sobre todo cuando es a costa del poder. Quienes más se indignan son quienes consideran que la cachetada atacaba directamente, no al hombre, sino a la función que ejerce. Abofetear al Presidente es apuntar contra los fundamentos de toda la institución y, en consecuencia, contra la democracia que se ve puesta en peligro. Así, una gran inquietud se manifestó en seguida en los rangos de los responsables de todos los partidos políticos de Francia como en gran parte de la opinión pública. ¿Cómo era posible que un ciudadano francés se permitiese ridiculizar y humillar la persona de aquél que encarna la cumbre del sistema jerárquico de la República? ¿Qué ha sucedido, pues, con esta nueva generación que no respeta ninguna prohibición, se permite cualquier cosa y se burla de los principios más sagrados, sin respeto alguno, al extremo de atentar contra el orden establecido y blandir la amenaza de destruir los pilares sobre los cuales reposa el espíritu y la autoridad de la nación. Un terremoto no habría causado una conmoción más fuerte.

Mientras expertos de la política, la legislación, la sociología, los diversos códigos y demás ciencias y saberes se desgañitan buscando explicaciones a la bofetada y castigos memorables contra los dos irreverentes, la cachetada sigue circulando y se reproduce por millares en las redes sociales. La bofetada del provocador fue fotografiada y filmada. Dos son, pues, los culpables del crimen de lesa presidente: el que intentó cachetear y el que se ocupó de filmar el acto. ¿Y si no se tratara de un ataque contra la democracia por parte de un partidario de la monarquía o un descontento chaleco amarillo, de un anarquista, un revolucionario o un terrorista? En fin, de una persona excedida por la sordera presidencial ante los duros fines de mes y por la arrogancia del poder.

Sin embargo, el acto más revelador del escándalo parece haber sido olvidado por los analistas de la desacralización presidencial. Ese acto, de sobra significativo, es que el intento fue fotografiado y filmado. Un camarada del blasfemo culpable se encargó de esta responsabilidad y logró de manera triunfal el registro del acto consumado, difundido de inmediato por Internet en todas las redes disponibles.

Hoy, las cosas parecen invertirse y lo importante ya no es el acto, sino la fotografía del acto. Sobre todo, en la generación nacida en el mundo de la imagen: anuncios, propaganda, publicidad. Todo se vende y se compra: productos e ideas. Una generación que manipula a su turno el código por el que fue tan bien manipulada. Es la generación selfie. ¿Cómo existir sin autofotografiarse? ¿Cuál manera distinta de cobrar realidad en el universo de la imagen? Lo importante no es el acto, simple puesta en escena, sino la fotografía. De ahí que sea necesario sacarse una foto al lado de una star. De su difusión, más o menos amplia, depende el espesor de la realidad adquirida. Más circula mi imagen, más existo. Me ven, luego existo –se corrige, sin saberlo, a Descartes–. De alguna manera, el insolente individuo sólo deseaba sacarse un selfie con el Presidente. Pero para lograr una vasta difusión se necesitaba un toque original, pues hoy los mandatarios aceptan fotografiarse con todo posible elector. Y una cachetada le daría ese toque de originalidad que le aseguraría, con suerte, una difusión planetaria y una existencia mundial. Misión cumplida.

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Domingo, 13 Junio 2021 06:29

¡Gracias, JMB!

¡Gracias, JMB!

Al Jesús, al maestro que no se va y al amigo que no nos deja

 

Pensé dejarlo solamente así, un grande, sencillo y contundente ¡GRACIAS!, pero creo que a él le debo explicárselas, puesto que fue lo último que me escribió en un correo electrónico: “Muuuuuuuuchaaaaaaaaaas gracias, Iñaki”.

Gracias a ti, al Jesús

Por tu mestizaje fruto de la circunspecta meseta castellana y la abierta sabana bogotana

Por sentir ese escalofrío epistemológico que te llevó a pensar que había que cambiar el lugar desde el que nos hacemos las preguntas

Por mezclar tu alma filosófica con tu corazón comunicador

Por tus palabras y tus acciones

Por meterle país a la universidad

Por tus cartografías nocturnas para construir sentidos

Por ser ese guerrero que nos invitó a soñar, o sea a reinventar el mundo y la vida

Por tu poesía crecida al frío de las cartillas de racionamiento y al calor de tu madre

Por haber clavado los cordeles de tu tienda, junto a Elvira, en las tierras colombianas

Por enseñarnos que el amor es el revés del tiempo

Por tus collages viajeros y sus historias, desde Benjamin a Ricoeur, anclados en tu estudio

Por preguntarnos ¿A qué sabe algo que tiene el sabor de muchos años?

Por todas tus mediaciones que han articulado tanto y han influido a tantas y tantos

Por todo lo que nos has enseñado en tu fructífero y machadiano caminar

Por devolverme “un chorro de luz latinoamericana” para que trazara “caminos sobre la mar”

Por respaldarme, por trabajar conmigo, por prologar mi libro…

Por estar ahí, por ser un MAESTRO, por ser un AMIGO

Gracias, sin más y sin punto final

Hasta siempre, el Jesús

 

13 Jun 2021

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Un teléfono inteligente muestra una onda de audio. — Thomas Samson / AFP

La posibilidad de avivar el 'tempo' de reproducción en plataformas y aplicaciones abre el debate sobre si somos capaces de disfrutar y comprender a una velocidad mayor.

 En pro de la eficiencia (casi) todo vale. Corren tiempos efímeros, de timelines vertiginosos y novedades semanales. La producción audiovisual no cesa, vivimos insertos en la dictadura de lo inédito, atados a un buen puñado de estímulos que nos hacen desear, consumir, y si me apuran vivir, a un ritmo que no es del todo humano.

La enésima vuelta de tuerca llega en forma de acelere. Si no hay tiempo material para disfrutar de todo lo que la industria del entretenimiento nos tiene preparado, aceleremos los contenidos para que sean deglutidos en menos tiempo. Versión distópica del cebado forzoso del ganso para la obtención del foie gras pero con la industria cultural y nosotros, su audiencia, como protagonistas. 

La reciente incorporación por parte de WhatsApp de una doble velocidad –1,5x y 2x– en la reproducción de sus mensajes de audio abre de nuevo el debate sobre si no estaremos yendo demasiado rápido. La posibilidad de escuchar a un amigo o pariente cercano explicar algún pormenor con vocecilla de pitufo espídico puede resultar gracioso, incluso útil si el susodicho tiende a la digresión o al circunloquio, pero lo que es obvio es que da muestras de que algo no va del todo bien.

Para Molo (Manuel) Cebrián, al frente del exitoso podcast de psicología Entiende tu mente, tiene que ver con nuestra "ansia maximizadora". "Queremos sacarle el máximo rendimiento a todo y en el menor tiempo posible, vivimos en una sociedad ansiosa de más contenidos y de más información", explica Cebrián. Un ansia que nos convierte en infatigables corredores de fondo, incapaces de llegar a meta, bien porque no existe, o bien porque nos la van moviendo a cada paso.

"Esa necesidad de estar conectados con lo de fuera tiene una contrapartida clara, y es que nos desconectamos de lo de dentro, de nosotros mismos. Sabemos cómo está la bolsa, qué ha ocurrido en China y qué se cuece en los diferentes grupos de WhatsApp que mantenemos con nuestros amigos, pero no nos preguntamos si estamos alegres o tristes, o si nos gusta nuestro trabajo", lamenta Mol. 

La oralidad manda

Y en esa vorágine los estímulos son muy importantes. La rueda debe girar y girar a expensas de nuestra salud mental. El paso de lo escrito, incluso de lo visual, a lo oral es un hecho. En los últimos cinco años han ido brotando ideas y apuestas que priorizan lo escuchado: Clubhouse es, en esencia, una red social de audio, Twitter acaba de incorporar sus Spaces, donde los usuarios pueden hablar a sus seguidores, Facebook ha anunciado la incorporación de Soundbites, una suerte de Tik Tok pero sin imágenes. Por no hablar del boom de los podcast y de la progresiva consolidación de los audiolibros. Lo oral manda. 

semejante parloteo. Es por ello que la posibilidad de incorporar una segunda marcha a las reproducciones tiene visos de haber venido para quedarse. ¿Podemos asumir semejante atropello verbal?, ¿puede nuestro cerebro soportar la locuacidad diarréica que propone la industria?, ¿podremos algún día conmovernos con un orador cuya prosodia se asemeja a la del Pato Donald rebozado en farlopa?

Hay dudas al respecto. Pablo Romero, periodista experto en tecnología y Premio Ondas 2018 por su podcast Las tres muertes de mi padre, lo tiene claro: "Creo que puede ser útil para un contenido puramente informativo, pero si lo que buscas es deleitarte con una historia, gozar de una sonoridad determinada, dejarte llevar por un guion trabajado, no es la herramienta adecuada porque no es capaz de transmitir un sentimiento determinado".

Quizá ahí esté la clave. En discernir entre oralidades. O mejor, en tener en cuenta la funcionalidad de dichas oralidades antes de proceder al rebobinado. No es lo mismo escuchar la dramatización de Don Juan Tenorio al doble de velocidad, que escuchar el soliloquio acelerado de una madre explicando los pasos a seguir para alcanzar la consistencia óptima de una tortilla de patatas. 

Diego Redolar, investigador del grupo Cognitive Neurolab de la Universitat Oberta de Catalunya, incide en la misma discriminación que plantea Romero pero desde la neurociencia. "Nuestro cerebro, para llegar a lo que la otra persona quiere expresar, utiliza diferentes redes neuronales, una que se centra en el contenido del mensaje y otra que nos aporta la información emocional", explica el profesor.

Como ya intuirán, una reproducción por encima de lo habitual merma la capacidad del cerebro de recopilar esa "otra información", esencial para complementar lo que es el puro relato de los hechos. "Estaríamos renunciando a la prosodia, y sin ella nuestro cerebro no puede saber qué siente la otra persona, la intencionalidad de sus palabras, el contenido emocional... ¿cuál es el límite? A poco que aumentes la velocidad, ya la estás perdiendo".

02/06/2021 22:33

Por Juan Losa@jotalosa

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Logo de TSMC

(Para una perspectiva general de la historia y la actualidad de la tecnología microelectrónica, recomiendo la lectura de "Microelectrónica. La historia de la mayor revolución silenciosa del siglo XX"; 2018, Ediciones Complutense)

La actual crisis de escasez de circuitos integrados (en lo que sigue CI o chips, en su terminología en inglés) que vive el mundo, ha puesto el foco sobre un fabricante de estos productos absolutamente desconocido para el público no especializado: Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (en lo que sigue, TSMC).  En el mundo de los semiconductores, esta empresa es el centro del universo. Es un gigante con un dominio absoluto sobre la fabricación mundial de chips de vanguardia. En este artículo detallo su historia y las razones de esta situación privilegiada.

  1. Breve historia de una gran desconocido

TSMC fue fundada en Taiwán en 1987 y fue la primera fábrica de CI del mundo que optó por un modelo de negocio desconocido hasta ese momento: no diseña los CI que fabrica (lo que se conoce en el sector como una "pure foundry" [1], denominación que recibe un fabricante que produce por encargo los CI diseñados por otras empresas) y desde hace más de una década es la empresa líder en ese campo, al que se han incorporado otros fabricantes desde entonces.

La mayoría de las empresas líderes en el sector del diseño de CI, pero que no tienen fabricación propia –lo que se conoce como los "fabless" (literalmente, sin fábrica)–, son clientes de TSMC: Advanced Micro Devices (AMD), Apple, Broadcom, MediaTek, Nvidia, Qualcomm, etc. De hecho, Apple es en estos momentos el cliente más importante de TSMC. Además, algunos fabricantes de chips que tienen fábricas propias como Intel, NXP, STMicroelectronics o Texas Instruments subcontratan parte de su producción a TSMC

Desde el 14 de septiembre de 2020, debido a las restricciones a la exportación por parte del Departamento de Comercio de Estados Unidos, TSMC ha dejado de suministrar chips a Huawei, que hasta ese momento representaba aproximadamente el 15% de la facturación del fabricante taiwanes. No obstante, los resultados de TSMC en 2020 fueron verdaderamente espectaculares, sobre todo si se considera la situación de pandemia global: ingresos netos de 17.600 millones de dólares USA, que supusieron un aumento del 57,5% respecto de 2019. El 27 de junio de 2020, la empresa de Taiwan se convirtió brevemente en la décima empresa más valiosa del mundo.

  1. La posición actual de liderazgo de TSMC

En la actualidad posee nueve fábricas en la propia Taiwán, más otra en construcción para los chips de la nueva generación de 3 nm y otras dos en China continental y va a instalar una fábrica en Arizona, Estados Unidos. Tiene una capacidad global de aproximadamente 13 millones de obleas de 300 mm por año y fabrica chips para clientes con nodos de proceso desde 130 nm a 5 nm. Ha sido la primera fábrica en comercializar chips de 7 nm y 5 nm, y estos últimos se usan en el nuevo Apple A14 Bionic, incorporado en el iPhone 12. 

En la actualidad, TSMC es una de las tres empresas a nivel mundial que está desarrollando chips de 5 nm y una de las dos únicas que es capaz de comercializar y vender estos chips a prácticamente todos los clientes que los requieran por todo el planeta. Desde sus orígenes, ha sido una empresa de perfil publicitario muy bajo, pero la enorme inversión que está realizando en tecnología de vanguardia y su creciente influencia, están atrayendo la atención de todo el planeta, especialmente en un momento en que la escasez global de chips ha forzado la desaceleración o incluso la suspensión de la producción de automóviles desde Japón a Europa y América.

Las empresas de chips de China continental (Semiconductor Manufacturing International Corporation es la mayor de todas) y el gigante de Estados Unidos en el sector, Global Foundries, que al igual que TSMC, son también "pure foundries", no han sido capaces de igualar las capacidades de fabricación de los chips de vanguardia del gigante taiwanes. Incluso el mayor fabricante de chips del mundo, Intel, está dispuesto a subcontratar parte de la producción de procesadores, su joya de la corona, a la empresa taiwanesa, debido a los problemas que arrastra desde 2018 con los chips de los nodos de 10 y 7 nm. Todo eso hace que TSMC sea en la actualidad posiblemente la empresa más importante del mundo y sus clientes comienzan a darse cuenta de que no están tratando con un proveedor tradicional: los fabricantes de automóviles han creído tradicionalmente que son los gigantes industriales del mundo, pero la situación actual está demostrando que los verdaderos gigantes son los fabricantes de chips.

TSMC ha pasado desapercibido durante mucho tiempo porque los chips que fabrica se comercializan bajo otras denominaciones por las  marcas que los diseñan, como Apple, AMD o Qualcomm. Sin embargo, la empresa controla más de la mitad del mercado mundial de chips hechos bajo demanda de los fabricantes que los diseñan y se está volviendo más dominante con cada nuevo nodo de tecnología [2]. Los chips de nodos maduros (28-65 nm, que son los nodos utilizados para producir la mayoría de los chips incorporados en automóviles) representan del 40 al 65 % de su capacidad de producción, pero copa casi el 90 % del mercado mundial de los nodos más avanzados actualmente en producción, 5-10 nm. La imagen lo muestra: 

Todas las fábricas de chips de vanguardia también producen chips de los nodos antiguos por varias razones: los fabricantes invierten enormes cantidades para construir fábricas líderes o para actualizar las ya existentes para poder fabricar chips de los nodos más avanzados, por lo que no es posible realizar una transición inmediata en la capacidad de fabricación a los nodos más avanzados. Las fábricas continúan vendiendo chips de los nodos antiguos a precios más bajos, especialmente a clientes para quienes el coste del chip es el criterio principal, ese es precisamente el caso del sector del automóvil, que necesita chips para componentes tales como la dirección asistida, los sensores de freno o las cámaras de estacionamiento, que se gestionan con chips que no son de vanguardia y que además, representan menos del 10% de las ventas totales de chips. En el extremo opuesto están los fabricantes de teléfonos móviles, para quienes disponer del chip de vanguardia es el requisito imprescindible para instalar en sus productos.

Pero dado que cada nuevo nodo requiere un desarrollo más desafiante desde el punto de vista tecnológico y una enorme inversión en nuevas capacidades de producción, la tendencia desde comienzos de siglo ha sido que muchos fabricantes de chips han ido abandonando la fabricación, centrándose en el diseño, dejando  la producción en manos de los "pure foundries" como TSMC. El problema para el sector es que en la actualidad solo TSMC y Samsung son capaces de fabricar los diseños más avanzados, lo que lleva a que la industria depende muy fuertemente de dos únicos fabricantes, especialmente cuando se llega a los chips de vanguardia y eso es muy arriesgado, por razones bastante evidentes.

  1. Preocupaciones globales motivadas por un fabricante global

La posición cada vez más dominante de TSMC en la fabricación de chips está comenzando a atraer la atención política. El impacto de la escasez de chips para automóviles −que necesitan entre 50 y 1000 chips en cada automóvil, dependiendo del modelo de vehículo−, está reforzando la presión de los gobiernos para acercar a sus países las cadenas de suministro, con objeto de hacerlas menos vulnerables a las interrupciones en escenarios como la pandemia de Covid-19. Esta preocupación se extiende por todo el planeta: Estados Unidos arrancó el compromiso de TSMC para instalarse en Arizona, pero en general hay una gran preocupación en todo el mundo, ya que si las principales capacidades de TSMC están solo en Taiwán, los riesgos son enormes: Taiwán es el centro de la lucha geoestratégica entre EEUU y China.

Incluso la UE aspira ahora a traer la producción de chips de vanguardia a Europa con una iniciativa que busca invertir en una planta de chips de 2 nm, la próxima generación de chips después de la nueva fábrica de 3 nm que TSMC está construyendo en el sur de Taiwán. Pero esto no resulta sencillo de llevar a la práctica para la empresa, ya que si cede a esta creciente presión, pondría a prueba su modelo de negocio. No obstante, queda por entender a qué se debe el enorme éxito industrial de TSMC, así como su posición de liderazgo mundial en el campo de la fabricación de circuitos integrados, cuestión esta que analizaré en un próximo artículo.

Por Ignacio Mártil

25 mayo, 2021

Ignacio Mártil
Catedrático de Electrónica de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Sociedad Española de Física


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[1] No salgo de mi asombro cada vez que veo traducido el término foundry por fundición, como si una fábrica de circuitos integrados fuera algo parecido a una fábrica de chapa de acero. La utilización indiscriminada del traductor de Google, útil en situaciones puntuales, conduce a este anglicismo muy poco afortunado. Nada hay más alejado de una industria de fabricación de circuitos integrados –que se lleva a cabo en salas limpias, donde las condiciones de asepsia son extraordinarias, muy superiores a las de un quirófano–, que una industria de fabricación de laminado de acero.

[2] Para entender qué es un "nodo tecnológico", recomiendo la lectura de este artículo.

SpaceX

Elon Musk prometió previamente que la red de satélites de SpaceX proporcionará velocidades de Internet de hasta 300 Mbps para finales de este año.

El servicio de la constelación de satélites de Internet Starlink ha superado los 500 Mbps en velocidad de descarga en una prueba de velocidad realizada por un usuario en la ciudad alemana de Kassel. Este es uno de los puntajes más altos para Starlink detectados hasta ahora, a pesar de que el servicio aún se encuentra en sus etapas de prueba beta, recoge el portal Wccftech.

Un usuario de Alemania compartió en Reddit los resultados de sus pruebas de velocidad a través del servicio Ookla. En su primera prueba, Starlink descargó datos a 542 Mbps. La velocidad de subida fue de 38,8 Mbps con una latencia de tan solo 9 milisegundos. 

Otra prueba realizada una hora más tarde demostró resultados aún más notables, ya que el servicio alcanzó los 560 Mbps de velocidad de descarga, con una latencia de 13 milisegundos. Incluso después de borrar las 'cookies' de su navegador, el usuario obtuvo el mismo ritmo de transferencia de datos. 

Según los expertos, la velocidad de transmisión de datos a través de los satélites Starlink puede variar y depende de muchos factores. Uno de ellos es el número de suscriptores conectados simultáneamente a una determinada cadena de satélites. Las redes terrestres también afectan el rendimiento de Starlink de SpaceX, que cuenta ya con una flota de más de 1.200 satélites en la órbita terrestre baja.

El 22 de febrero, Elon Musk reveló que la red de satélites Starlink proporcionará a finales de este año velocidades de Internet de hasta 300 Mbps, en lugar de los 100 Mbps que ofrece actualmente la versión beta del servicio en EE.UU., Canadá y el Reino Unido. 

El director ejecutivo de SpaceX también apuntó que para finales de año su compañía lanzará suficientes satélites Starlink para proporcionar a "la mayor parte de la Tierra" un servicio de Internet de banda ancha, baja latencia y cobertura mundial a bajo costo, que cubrirá todo el planeta en 2022.

Publicado: 20 may 2021 02:14 GMT

Costos de las usurpaciones simbólicas

Algunos, adictos históricos a la libertad de “chayote” o de subsidios, que fijan su “época de oro” en la etapa de mayor corrupción para sus negocios “informativos”, simulan amor por la libertad para esconder su amor al dinero. Así ha sido desde antes de que el Informe MacBride se lo advirtiera al mundo. Por cierto, cuando hablamos del Artículo 19º: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión». Declaración de los Derechos Humanos proclamada por la resolución 217 A(III) 10 de diciembre de 1948. ¿Qué “Libertad de Expresión” es posible bajo el capitalismo?

Sean MacBride ya en el informe oficial de la UNESCO especializado en problemas de Comunicación, “Un solo Mundo Voces Múltiples” (1980) veía venir las “manías” manipuladoras contra la “Libertad de Expresión” que distorsionarían los Derechos Humanos, incluso con financiamientos trasnacionales. Como hacen la UNED y la USaid, por ejemplo. “En teoría, todos tenían derecho a la libertad de expresión, pero en la práctica no podía ejercerse en términos de igualdad… mientras tanto, ha habido un movimiento de concentración generado por las presiones financieras…” pág 44 

En nombre de la “Libertad de Expresión” se han cometido fechorías desvergonzadas a mansalva. Una de ellas consiste en suplantar a las voces múltiples con intermediarios obedientes a una sola voz: la de sus jefes. Otra consiste en cercenar, todo o en partes, el pensamiento, la obra y hasta los cuerpos de quien se empeña en expresarse libremente y “devolverle el habla al pueblo”. Otra más, consiste en inventar organizaciones, con emboscadas jurídicas o políticas, para “legalizar” la concentración de las herramientas de comunicación y el “linchamiento mediático”.

En nombre del artículo 19, y sus contenidos más claros, se han disfrazado mil canalladas que reclaman su derecho a la Libertad de Expresión (en realidad libertad de empresa) para la calumnia impúdica e impune, como si fuese lo mismo la expresión de las clases subordinadas y la expresión de las clases privilegiadas. Decía Trotsky: “El procedimiento moralizador del filisteo consiste en hacer creer que son idénticos los modos de actuar de la reacción y los de la revolución…El rasgo fundamental de esas asimilaciones e identificaciones lo constituye el ignorar completamente la base material de las diversas tendencias, es decir, su naturaleza de clase, y por eso mismo su papel histórico objetivo”. León Trotsky

El papel de los “medios” hegemónicos es enmudecer a los pueblos, hacer invisibles sus luchas y sus demandas. Nadie debe esperar una “Libertad de Expresión” democrática en un sistema corrupto donde campea el culto a la personalidad de los mediocres, la publicidad hinchada con exageraciones, la conspiración sistemática contra la memoria y contra la dignidad, la cultura, la ciencia… mucho menos esperable es la “libertad” con fundaciones -u ONG- creadas ex profeso como caballos de Troya ideológicos. “Surge otra situación peligrosa cuando quienes tienen acceso a los medios masivos exigen una libertad total para sí mismos y se niegan a aceptar alguna responsabilidad hacia el público” Informe MacBride pág 46 

El plan es usar el artículo 19 para inyectar odio burgués camuflado de mil modos filantrópicos, especialmente en forma de miedo a diestra y siniestra gracias, entre otros, a sus “profesionales”. Su modelo de usurpación simbólica no es otra cosa que la simulación cínica de organizaciones burguesas que se camuflan de “libertades”, rellenas con falacias. Eso es principalmente una lucha por los mercados mass media. Si los medios, modos y relaciones de producción informativa siguen siendo mercancías o “propiedad privada”, la metástasis de organizaciones espurias tenderá a agudizarse y a hacerse cada día más violenta. “En muchos países del mundo se viola todavía la libertad de expresión por la censura burocrática o comercial, por la intimidación, la persecución, y por la uniformidad impuesta. El hecho de que un país afirme que tiene libertad de expresión no significa que tal libertad exista en la práctica.” Informe MacBride pag. 42

La Libertad de Expresión en manos de los pueblos no puede ser decorativa ni en estado pasivo, con una objetividad ilusoria o aletargada… debe florecer en la praxis de las luchas populares. La Libertad de Expresión nuestra, debe ser, también, ejercicio de transparencia financiera que exprese libremente de dónde se saca el dinero para la libre expresión de la verdad construida entre todos.

La usurpación de la Libertad de Expresión es una monstruosidad. No importan las “lágrimas del cocodrilo” burguesas ni los gritos histéricos de los oligarcas -y sus amigos- que ocupan cargos poderosos… no importa el palabrerío de los “políticos” ni de los “académicos”, ni de los “periodistas” ni de las ONG que les son serviles. ¿Qué hacer?: Organizarse, movilizarse, elevar la conciencia… ganar las batallas simbólicas, avanzar hacia un Nuevo orden Mundial de la Información y de la Comunicación donde quepan, en un solo mundo, las voces múltiples.

Por Fernando Buen Abad Domínguez | 26/04/2021

Dr. Fernando Buen Abad Domínguez. Director del Instituto de Cultura y Comunicacióny Centro Sean MacBride, Universidad Nacional de Lanús. Miembro de la Red en Defensa de la Humanidad. Miembro de la Internacional Progresista. Miembro de REDS (Red de Estudios para el Desarrollo Social)

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Ahora Donald Trump planea volver a las redes sociales con una plataforma propia

El expresidente estadounidense Donald Trump tiene previsto regresar “pronto” a redes sociales con una plataforma propia después de ser vetado de plataformas como Facebook y Twitter a raíz del asalto de sus seguidores al Capitolio el pasado 6 de enero. Además de una red social propia, Trump podría lanzar también su propia cadena de televisión para captar a la audiencia de Fox News, que fue el primer medio en señalar a Joe Biden como vencedor en el estado clave de Arizona en la noche electoral.

En una conversación en el podcast The Interview, Jason Miller, uno de los asesores de Trump, afirmó que el equipo del exmandatario ha estado manteniendo conversaciones "con las plataformas de redes sociales existentes y también con algunas plataformas nuevas".  En ese sentido, adelantó que Trump “volverá a redes sociales en dos o tres meses con su propia plataforma”, y destacó que así “redefinirá por completo el juego” y atraerá a “decenas de millones” de usuarios.

Trump y sus simpatizantes denuncian un sesgo en las principales redes sociales incluso anterior al asalto al Capitolio, unos hechos que dejaron cinco muertos y que calaron profundamente en el imaginario político estadounidense.

Vetado

Tras meses de advertencias, de marcar algunos de sus mensajes como informaciones falsas y de un constante tira y afloja, el aliento por parte del que todavía era presidente de EE.UU a los actos del fallido golpe de estado del Capitolio fue lo que puso fin a la era Trump en Twitter.

No fue la primera ni la única red social que le aplicó un "límite" al exmandatario estadounidense, pero si es de las que más contundentes se han mostrado en su veto.

En tanto, Facebook, próximamente, revisará su posición con respecto a Donald Trump, y si le permiten volver a la red social, una decisión que tomará un “comité de sabios”.

Twitter, sin embargo, cerró la puerta para siempre. Incluso en el hipotético caso de que Donald Trump volviera a optar a la presidencia en 2024, Twitter reafirmó que "para siempre significa para siempre".

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El ‘boom’ de los ‘podcasts’: esta revolución sí será radiada, ¿o no?

Medio de comunicación al alcance de cualquiera, versión siglo XXI de las radios libres o un soporte más que las grandes corporaciones usarán y tirarán en su búsqueda de beneficios, los podcasts radiofónicos viven una explosión que no oculta las múltiples caras de este fenómeno.

 

En 2020 se crearon dos nuevos podcasts cada minuto en todo el mundo, unos 17.000 a la semana. Un total cercano a los 900.000 programas de radio digitales y descargables se estrenó durante el año pasado, frente a los 300.000 que lo habían hecho en 2019. Aunque un tercio de esos nuevos podcasts no prolongó su vida más allá del tercer episodio —se trataba, sobre todo, de pruebas para chequear el funcionamiento de herramientas gratuitas—, el 23% ha superado los diez publicados durante los últimos meses, lo que refleja una voluntad de continuidad y la constatación de que el podcasting es una de las manifestaciones culturales más representativas de esta época. En ella confluyen elementos tan dispares como la recuperación del audio y la voz como herramientas sociales, el capitalismo de grandes plataformas, las nuevas narrativas digitales, la prescripción desde los márgenes o el consumo de medios de comunicación en el siglo XXI.

Casi la mitad de esos 900.000 nuevos podcasts se emite en idiomas que no son el inglés, con un importante incremento del hindi, el portugués y el chino. Los podcasts en español se multiplicaron por siete durante 2020. Los datos los ofrece el portal Chartable, especializado en la medición de audiencias, descargas, anunciantes y volumen de negocio en el mundo del podcast, que califica como “increíble explosión” lo sucedido en el último año con esta forma de comunicación y señala el telón de fondo en el que se produce: la creciente competencia corporativa y la consolidación de un sector industrial. La batalla entre compañías como Spotify, Apple, Amazon, iHeartMedia, Podium, Podimo, iVoox o SiriusXM por el pastel de los podcasts promete ser cruenta. Lo está siendo ya, con inversiones multimillonarias y compras de plataformas, productoras y aplicaciones. El riesgo, evidente, reside en la uniformidad de contenidos que imponen estas grandes empresas y sus algoritmos. También en la más que posible conversión de contenidos hasta ahora de distribución gratuita en servicios de pago, como los de las plataformas de vídeo bajo demanda.

En 2001 Apple lanzó iPod, uno de los primeros reproductores portátiles de audio digital, y en 2004 Ben Hammersley utilizó en The Guardian por primera vez el término podcasting, mezcla de iPod y broadcasting (radiodifusión). Ese mismo año, Comunicando, de José Antonio Gelado, fue el primer podcast nativo digital en España, si bien anteriormente ya emitían por internet proyectos como Radio Gladys Palmera o Scanner FM. Uno de los hitos en la historia de los podcasts fue Serial, una investigación periodística de Sarah Koenig sobre el asesinato de una adolescente en Baltimore (Maryland, Estados Unidos) cuya primera temporada, emitida durante el otoño de 2014, logró cerca de 70 millones de oyentes.

Según el Digital News Report 2020, encuesta online realizada entre finales de enero y principios de febrero, cuatro de cada diez internautas escuchan podcasts en España. Lo que más aprecian es la comodidad del formato para informarse (54%), la variedad de temas y puntos de vista que ofrece (53%), el modo entretenido de conocer las noticias (53%) y la profundidad (51%) en el tratamiento de los temas.

Por edad, es significativa la diferencia de consumo entre los internautas hasta 44 años, entre los que la mitad (51%) es oyente. A partir de 45 años, la mayoría no lo es (67%). Entre 18 y 24 años, seis de cada diez internautas escuchan podcasts.

La encuesta también encuentra variaciones en el consumo según el género. Entre los hombres, hay un mayor porcentaje de oyentes de podcasts sobre actualidad (17%), deporte (16%) y especializados en temas de ciencia, salud, tecnología, negocios o medios de comunicación (15%). Las mujeres escuchan más podcasts de temas relacionados con los estilos de vida, arte, literatura, viajes, ocio y gastronomía. 

Según la selección de plataformas, sitios web y aplicaciones consideradas en este estudio, YouTube (55%), Spotify (32%), iVoox (17%), Google Podcasts (17%) y los de Radiotelevisión Española (14%) son los más utilizados por los internautas que escuchan podcasts en España.

Estamos en el aire

Georgina Marcelino ha encontrado en el podcast un espacio seguro, un lugar de aprendizaje y un altavoz más efectivo que otros para expresar sus preocupaciones y las de mujeres como ella, negra e inmigrante. Junto a Yania Concepción acaba de terminar la primera temporada de La güira, un programa de radio en internet que responde a la “necesidad de las dos, y de otras compañeras, mujeres racializadas, de un espacio en español que sirviese como punto de encuentro para hablar y comentar nuestras experiencias”.

Ninguna tenía experiencia previa y han ido aprendiendo sobre la marcha a escribir guiones, grabar y editar. La respuesta obtenida les dibuja una sonrisa en la cara: “Nos escuchan compañeras, mujeres que sienten ese espacio que queríamos crear. Nos escriben mensajes diciendo que les representa, que les gusta, que tal episodio les encantó, que están aprendiendo mucho… Nos ha permitido llegar y conocer a mujeres que están en otros países como Colombia o República Dominicana. Estamos recibiendo muchísimo apoyo de la comunidad negra de aquí, es muy agradable sentir esto”.

Lo que se escucha en La güira son “voces negras que ponemos en común cosas que se han silenciado durante mucho tiempo: nuestras experiencias a viva voz, sin paternalismos, sin la guía de una voz blanca que se imponga”. Como objetivo, este proyecto aspira a crear comunidad entre las mujeres negras y afrodescendientes, pero Marcelino sabe que al otro lado puede haber una audiencia amplia: “Nos dirigimos a todas las personas que están interesadas en escuchar y descubrir, desde voces negras, lo que es la experiencia de la mujeridad y la negritud, desde nuestros propios cuerpos”.

La güira está disponible en Spotify e iVoox, “plataformas abiertas, gratuitas para el público”, señala Marcelino, quien explica sus motivos para estar ahí: “Spotify es muy utilizada, todo el mundo la tiene instalada y es fácil seguir podcasts por allí, e iVoox es la plataforma más importante de podcasts en español, el público que te encuentra allí ya está acostumbrado a escuchar podcasts y los busca intencionadamente”. De momento, no obtienen un retorno económico, aunque han recibido algunas propuestas que están estudiando de cara a la segunda temporada. Marcelino concluye con una reflexión general, más allá de su programa: “El podcast es un espacio que nos está abriendo las puertas a muchas mujeres para hablar de las cosas que nos interesan, no solamente de modo experiencial y testimonial. Permite bastante libertad y llegar a personas a las que no llegarías tanto con otras actividades”.

A Isabel Cadenas Cañón le intriga cómo el pasado influye en el presente. También le atrae el silencio, como materia informativa y para romperlo. Lo materializa en(De eso no se habla), un podcast en el que han cristalizado varios conceptos con los que trabaja desde hace tiempo. “Me interesa entender cómo una guerra civil, una dictadura y una transición hecha de aquella manera siguen determinando los silencios que hay hoy en nuestra sociedad”, explica.

Mediante la narración de relatos personales, (De eso no se habla) se ha integrado en la comunidad que se afana por recuperar la memoria histórica en España. Esa mirada, admite su creadora, facilita llegar a un público que pudiera ser reacio a escuchar un programa sobre esta temática. Además de encontrar la financiación necesaria, localizar esas historias personales y a sus protagonistas es lo que más le está costando: “Es la parte más compleja, siempre, también una de las más emocionantes, porque en el fondo lo que más me gusta es escuchar historias de gente y los mundos que se abren con ellas”.

(De eso no se habla) forma parte de PRX y Google Podcasts. Cadenas detalla el vínculo con estas empresas: “Hace dos años, lanzaron un programa de profesionalización, con apoyo económico, formación y la creación de una comunidad internacional de creadores y creadoras de podcasts. Google puso el dinero y el programa lo llevó a cabo PRX, así que con Google no tuve relación más allá de conocer a algunas personas durante las formaciones en Boston. Con PRX sigo teniendo mucha relación, porque nuestro podcast es parte de su red y además usamos su plataforma de publicación para nuestros episodios”.

Para ella, no deberían existir grandes diferencias entre la radio y el podcast puesto que la materia prima es la misma: contar historias con audio. Pero considera que las emisoras convencionales no están apostando por la creación de contenidos, así que quienes quieren probar nuevas experiencias han encontrado su lugar en los podcasts. “No hay nadie poniendo límites al formato, ni a la duración, ni al tiempo que dedicas a cada historia. El podcast nos ofrece libertad. Ojalá eso cambie algún día y la radio convencional decida tomar más riesgos”.

La pandemia y el confinamiento para evitar su expansión se llevaron por delante el estreno de la segunda temporada de Invisibles, previsto para abril de 2020. Finalmente fue en noviembre cuando se empezó a emitir. “Ese parón inesperado nos sirvió para pensar qué queríamos hacer y cómo, y sacar una temporada distinta y mucho más rica”, valoran desde el equipo que realiza este podcast narrativo en forma de documental de no ficción cuyo primer episodio se lanzó en 2019 con el propósito de “hacer un periodismo en profundidad y reflexivo que también adoptara herramientas de las ciencias sociales”.

Invisibles se centra en tres inquietudes: el género, la migración y el racismo. En la primera temporada abordaron el trabajo del hogar y los cuidados, teniendo en cuenta que “debían ser las mujeres atravesadas por esta realidad las protagonistas y las que hablasen: escapar así del victimismo que a veces tiñe estas historias y de esa idea de que el periodismo es ‘dar voz’”.

En la segunda temporada, con cinco personas a cargo del programa, han tratado temas como el asilo en la población lgtbi, el problema de la vivienda, el trabajo sexual, los ataques racistas a centros de menores migrantes, la salud mental... “También en este tiempo le hemos dado más peso al diseño sonoro”, apuntan.

Invisibles está en Podium, Spotify, iVoox, Google Podcast y Apple Podcasts. Con Podium tienen un acuerdo para esta segunda temporada: “Publicar el podcast a través de ellos nos ha ayudado a amplificar el proyecto y su distribución y llegar a más personas, además de mejorar en algunos aspectos por el acompañamiento de Jimena Marcos, su editora jefa”.

En cuanto al futuro, se ven haciéndolo a largo plazo aunque, por el momento, “todo el retorno económico se invierte en el proyecto. Es decir, no vivimos de Invisibles. La primera temporada contó con el apoyo de Alianza para la Solidaridad. Y la segunda la pudimos realizar porque hicimos un crowdfunding y porque contamos con el apoyo de Podium Podcast”.

Trincheras de la cultura pop comenzó en mayo de 2018 como laboratorio de ideas, un work in progress sonoro desde el que abordar diferentes aspectos de la cultura popular con ánimo crítico, según lo describen sus responsables, Elisa McCausland y Diego Salgado, periodistas culturales y colaboradores de El Salto con su sección Ruido de Fondo.

En el podcast, que graban en casa, se plantean analizar en cada programa una faceta de la cultura popular, o la relación de la misma con otros imaginarios colectivos como la religión, la ecología, los totalitarismos o las pandemias. Reconocen que el alcance obtenido les resulta sorprendente: “Después de 28 episodios, solo en iVoox cada uno de ellos alcanza una media de mil escuchas que, dada la naturaleza de nuestro programa, nos parece una barbaridad”. Y encuentran una explicación en la diversidad de perfiles a la que llega una propuesta como la suya: “Queremos pensar que Trincheras, que nunca ha tenido más promoción que la justa y necesaria, ha crecido en oyentes gracias al efecto boca-oreja, la recomendación personal. Y eso implica tipos muy variados de personas, un oyente que visualizamos casi como un gran interrogante, lo que nos estimula mucho”.

Además de en iVoox, Trincheras de la cultura pop se puede escuchar en Spotify y en Apple Podcasts, pero de la distribución de este podcast se encarga consonni, productora de arte contemporáneo y editorial afincada en Bilbao. De hecho, forma parte de su proyecto radiofónico desde que este dio comienzo. McCausland y Salgado consideran que no tendría sentido fuera de allí y agradecen el trato dispensado: “Hay un retorno económico porque las amigas de consonni son muy legales en esto y no habrían dejado de ninguna manera que hiciésemos el programa gratis, pero tenemos claro que no lo hacemos por la remuneración”. 

Como uno de los motivos para el auge de los podcasts apuntan que “en estos tiempos convulsos, a la gente le gusta sentirse acompañada por el sonido de la voz humana, como antaño ocurrió con la radio o la televisión en su vertiente más social”.

¿La nueva radio libre?

Tras más de 200 programas y ocho temporadas, Sangre fucsia se encuentra en una fase de reajuste. Veterano programa de perspectiva feminista emitido en radios libres, el proyecto afronta ahora una reestructuración. Aunque les dé cierto pudor, la etiqueta de podcast feminista pionero se ajusta a lo que han lanzado a las ondas en este tiempo. “El podcast Hacia el sur en el Atlántico fue una inspiración directa y explícita cuando creamos Sangre fucsia pero es cierto que en 2013, cuando empezamos, el ecosistema feminista y de podcasts —y de podcasts feministas, claro— no tenía, ni de lejos, la efervescencia que experimenta actualmente”, recuerda Laura Gaelx, una de sus realizadoras.

Según ellas lo entienden, el formato podcast es propicio para amplificar las voces e ideas de sujetos no hegemónicos. “Siempre decimos que la radio es un medio especialmente feminista o accesible, ya que —en resumen— es barata y fácil de hacer y, además, nos libra de la dictadura de la imagen. Por supuesto, como en cualquier otro canal, conviven mensajes de todo tipo”.

Sangre fucsia, que sus creadoras suelen definir como fanzine sonoro, habita en varios mundos. “En el lado más activista —señala Gaelx—, lo subimos a Archive.org, un repositorio de materiales bajo licencias libres; a la web de nuestra emisora, Ágora Sol Radio; a nuestro propio blog y a la página de Pikara Magazine, con quienes colaboramos. Pero también se puede escuchar en plataformas más mainstream, como iVoox y Spotify”.

Para ellas, no hay duda de que los podcasts cumplen la función que en los años 80 y 90 cumplieron las radios libres: “El espíritu DIY [do it yourself, hazlo tú misma] se mantiene, al menos en nuestro caso, pero, al trasladarse a internet, lo que se logra es ampliar los públicos. Es indudable que los podcasts, en comparación con las radios libres, llegan a mucha más gente”.

La escritora Silvia Nanclares comparte esa apreciación sobre los podcasts y las radios libres: “Alguien dijo que el podcast es la radio sin todo lo que la radio no te permite hacer. La radio, no las radios libres, está sujeta a muchos corsés: anunciantes, editoriales, casi hasta morales, y temáticos. En el podcast no siempre hay esos límites, es mucho más libre. De hecho, tiene mucho más que ver con la tradición de las radios libres y la cultura digital”. Ella vaticina que los podcasts no van a ser flor de un día sino que permanecerán. “Son como hijos gamberros de la radio y la cultura digital, conviven perfectamente. E irán mutando con soltura”.

Nanclares lleva una temporada estudiando el universo de los podcasts para “SModa”, la revista de moda y tendencias de El País, tras aficionarse a la escucha después de ser madre. En sus indagaciones, se deja llevar para encontrar regalos para sus oídos. “Busco calidad técnica, parece una chorrada pero me condiciona mucho que el sonido me meta o no, y no hablo solo de buenos micros, sino de una propuesta de diseño sonoro, que no sea hablar sin más, que haya una creación en ese sentido”, asegura. Como oyente atenta, Nanclares separa el grano de la paja y advierte de algunos riesgos: “En todos los formatos acaban acampando los forococheros, pero sin duda, y sobre todo por esa genealogía que trazan con las radios libres, los podcasts tienen una vocación subversiva muy marcada, partiendo también de esa posibilidad que da el Juan Palomo o do it yourself. Pero, vamos, que morralla de contenido te encuentras también a espuertas”.

La comunicadora mexicana residente en Vallecas Susana Albarrán opina que el podcast es ya un lenguaje propio y que eso hace que se distancie de lo que significa hacer radio, aunque siga bebiendo de ahí. “Cumplen su función en la realidad de su tiempo: escucha a la carta, soportes individualizados, comunidades identitarias cada vez más segmentadas, lo que te lleva a ser un oyente mucho más selectivo”, explica y destaca que las radios libres y comunitarias siguen siendo la escuela para mucha gente que ahora hace podcasts, como lo fueron antes para muchas personas que acabaron trabajando profesionalmente en la radio.

Sin nostalgia, pero con ojo crítico, señala algunas diferencias entre los modos de hacer. “El tiempo de aprendizaje de las herramientas se ha acortado y con ello se pierde cierto sentido precisamente de vivir el proceso y de hacerlo en comunidad: el hecho de reunirse en las instalaciones de unos estudios, de una emisora, que te permitía socializar con gente muy diversa. Actualmente veo muchos podcasts con equipos de producción muy reducidos, y en una buena parte individuales”.

Albarrán participa activamente en El Salto Radio, donde destaca que “estamos casi experimentando y dando espacio a mucha gente que empieza, de nuevas, la experiencia de hacer podcast, eso trae frescura y te permite abrir bastante la mente”.

Por Juan Vallecillos

Jose Durán Rodríguez

@j_duran_r

20 mar 2021 06:00

Publicado enCultura
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