Las imposibles opciones de Obama en Medio Oriente

En los días que corren, el presidente Barack Obama está siendo criticado en todas partes por cualquier cosa que haga en Medio Oriente. Y cómo no habría de serlo, si probablemente no hay nada que pueda hacer para convertirse en el crucial y decisivo actor, que a él le gustaría ser, en la vertiginosa geopolítica de Medio Oriente. No es que todas sus decisiones sean malas.

Muchas lo son, pero hay algunas que parecen sensatas. El hecho es que virtualmente no hay Estado en la región, o que tenga intereses en ella, que realmente esté de su lado. Todos mantienen sus agravios y prioridades y están deseosos de resolverlos aún si Estados Unidos los presiona para no hacerlo.


Hay cuatro ámbitos que podrían considerarse los puntos candentes de la región, o tal vez deberíamos llamarlos los más candentes: Irán, Siria, Afganistán e Israel/Palestina. Los críticos de Obama dicen que él no tiene una política coherente en ninguna de esas regiones. Y esta crítica no deja de tener su fundamento.


Su política más clara, relativamente, es la relacionada con Irán. Estados Unidos ha hecho un esfuerzo importante para obtener un acuerdo con Irán que en esencia ofrezca un arreglo: que no haya armamento nuclear en Irán a cambio de levantar las sanciones económicas. De hecho, tal acuerdo ya se firmó. Y las legislaturas de ambos países han tomado el primer paso hacia su ratificación. Los historiadores futuros enlistarán éste como uno de los más grandes logros de Obama en lo relacionado con política exterior (junto con la reanudación de las relaciones diplomáticas con Cuba). Este es Obama el pacificador.


Sin embargo, el acuerdo debe ser ratificado más allá, de varios modos, por ambas partes. Aunque esto parece probable, con toda seguridad no es inevitable. Los detalles son complicados y están abiertos a diferentes interpretaciones por ambas partes. Y diferentes interpretaciones conducen a la continuación de las tensiones. Cuarenta años después de que se firmara un acuerdo semejante en Irlanda del Norte, seguimos teniendo discusiones sobre la interpretación del acuerdo, y en este momento enfrentamos la amenaza de que se rompa.


La situación en Afganistán es menos clara. Los talibanes parecen estar juntando fuerza constante y están controlando más y más regiones, por lo menos en la noche. Estados Unidos envió tropas a Afganistán a sacar a los talibanes y mantenerlos fuera. Supuestamente el gobierno afgano quiere derrotar también a los talibanes.


Lo más importante es que también Irán quiere derrotar a los talibanes. Pero Estados Unidos e Irán no quieren cooperar abiertamente en este objetivo. Y el gobierno afgano se desgarra entre la reivindicación de su independencia respecto de Estados Unidos y su necesidad de contar con su continuada (de hecho creciente) asistencia militar. El gobierno paquistaní parece estar apoyando a los talibanes. Y el gobierno de India parece querer apoyar al gobierno afgano de un modo más directo de lo que desearía el gobierno estadunidense.


La política estadunidense no es coherente, porque intenta alcanzar una serie de objetivos que interfieren uno con otro. Estados Unidos desea reforzar un gobierno estable y, por tanto, está comprometido a respaldar al actual gobierno afgano. Para hacerlo, los militares estadunidenses insisten en que se necesitan más tropas. Pero Obama prometió reducir las fuerzas estadunidenses a un grupo de entrenadores no combatientes para cuando termine su presidencia. No es posible hacer esto y al mismo tiempo garantizar la supervivencia del llamado gobierno afgano estable, en especial cuando la estabilidad de ese gobierno está ligada a una enconada lucha sin resolver con sus oponentes no talibanes.


Si volteamos a Siria, coherente es el último adjetivo que uno aplicaría a la política estadunidense. Por una parte, ha intentado formar una coalición internacional de países comprometidos con la derrota del aún expansivo Estado Islámico (EI, Daesh o ISIL). En teoría, Estados Unidos también está comprometido con la destitución de Bashar al Assad. Lo que Estados Unidos no quiere hacer es comprometer tropas en otra zona de guerra civil en Medio Oriente. A cambio, Estados Unidos ofrece combatir el EI con drones que bombardearán sus unidades, sin siquiera tener tropas en el terreno que guíen los drones. La consecuencia, que es inevitable, es el daño colateral que intensifica los sentimientos antiestadunidenses en Siria.


En tanto, Rusia ya dejó claro que está comprometida a mantener a Assad en el poder, al menos hasta que exista una resolución política de Assad con la llamada oposición moderada. La oposición en sí misma es un grupo complicado. Estados Unidos ha derramado mucho dinero y energía en entrenar a un selecto grupo de oposición. El ejército estadunidense justo acaba de admitir que este esfuerzo fue un fracaso total. Los grupos a los que les había brindado apoyo fueron desintegrados en gran medida. No sólo huyeron de los campos de batalla, sino que de hecho le entregaron material a Al Nusra, grupo afiliado con Al Qaeda y supuestamente uno que Estados Unidos no quiere respaldar.


Nadie realmente está siguiendo ninguna de las directrices de Estados Unidos. Con mucha renuencia Turquía accedió a los sobrevuelos de aviones y drones estadunidenses, pero se negó a alentar el respaldo hacia las tropas kurdas que son las que realmente combaten al EI. Arabia Saudita tampoco tiene una política coherente. Están en desacuerdo con las fuerzas de Al Qaeda, pero también les brindan algo de respaldo financiero y diplomático como parte de su intento por contrarrestar la influencia iraní por todo Medio Oriente. Gran Bretaña y Francia dicen respaldar a Estados Unidos, pero Gran Bretaña enviará solamente drones y Francia critica a Estados Unidos por no ser más duro contra Assad. Israel no parece tener ninguna claridad de lo que va a hacer. Israel alega que el mayor enemigo es Irán, pero de hecho se concentra en mantener a raya a los palestinos, lo cual significa constituir una política en la franja de Gaza y otra en Siria y Líbano.


Y en cuanto a Israel-Palestina, la violencia y la retórica van in crescendo en ambas partes. Muchos comentaristas dicen que ésta es la tercera Intifada, y algunos aseguran que comenzó hace un año. Sea cual fuere la etiqueta, es obvio que lenta, pero seguramente Israel está perdiendo la batalla diplomática en Europa occidental y aún en Estados Unidos. Mientras Netanyahu, quien quisiera reparar las raspadas relaciones con Obama, tiene que ser precavido de no ser rebasado por su derecha. Hay poco que él vaya a hacer para cambiar la política israelí. Y hay poco que Obama pueda hacer que él emprenda. No obstante, el conflicto entre Israel y Palestina continúa siendo el potencial disparador de una explosión por todo Medio Oriente, una tan severa que afectaría las operaciones de toda la economía-mundo, algo que ya está en una condición muy frágil.


Si alguien puede ver en este popurrí de evidencias que Estados Unidos sigue siendo capaz de controlar la situación y dictarle términos a alguna de las partes, está viendo cosas que yo no puedo ver. No sólo Estados Unidos no es ya una potencia hegemónica, sino que ya no es siquiera el actor más poderoso de esta fragmentada región. Su renuencia a admitir esta realidad para sí es un peligro para el mundo entero.


Traducción: Ramón Vera Herrera

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Los tratados de libre comercio son anti libre comercio

El libre comercio es uno de los principales mantras del capitalismo como sistema histórico. El libre comercio se predica como el arreglo óptimo para expandir la producción, reducir los costos de ésta y, como tal, reducir los precios del consumo, lo que en el largo plazo incrementaría la igualdad en el ingreso. Todo esto puede ser cierto. Nunca lo sabremos, puesto que nunca de los nuncas hemos conocido un mundo de libre comercio. El proteccionismo ha sido siempre el modo dominante de las relaciones económicas entre los Estados.


Pero, pueden pensar, ¿no constantemente ratifican los Estados tratados que se califican como de libre comercio? Sí, lo hacen. Pero en realidad tales tratados no se basan en el libre comercio, sino más bien en el proteccionismo. Comencemos por el primer hecho básico. No existe algo como el libre comercio si no incluye a todos los Estados en el sistema-mundo.
Si un tratado incluye a algún número de Estados, desde dos Estados a N-1 Estados (siendo N la totalidad de Estados en un momento particular), esto por definición significa que algunos de los otros Estados están excluidos de las previsiones de dicho tratado. La colectividad de Estados dentro del así llamado tratado de libre comercio están de hecho creando una zona proteccionista contra el o los Estados excluidos.


Una de las razones por las que siempre es tan difícil para los Estados el aceptar un así llamado tratado de libre comercio es que los Estados involucrados tienen que negociar una compensación. Cada uno de estos Estados está decidiendo qué medidas proteccionistas está dispuesto a sacrificar vis-à-vis el grupo limitado de Estados que serán incluidos en el tratado, con el fin de obtener las ventajas que resultarán de la disposición del otro Estado o Estados para sacrificar alguna medida proteccionista particular.


Podemos constatar cómo funciona esto observando una negociación importante que lleva ocurriendo ya algún tiempo bajo el rubro de Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (o TPP, por sus siglas en inglés). Actualmente hay 12 Estados implicados en el tratado en perspectiva: Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam. Este grupo de 12 comenzó negociaciones en 2008 y fijaron la fecha 2012 para completarlo. El año 2012 ya quedó atrás. Ahora afirman que será en 2015 cuando las actuales negociaciones lleguen a una fase final para culminarlo supuestamente este año.


Si uno mira la lista de los Estados involucrados, es una curiosa mescolanza geográfica. Además, los países son bastante diferentes en tamaño, en PIB y en importancia en la economía-mundo. Se dice que existe una larga lista de otros países potenciales que podrían buscar entrar, una vez que el TPP esté funcionando. Sin embargo, hay dos países muy grandes de los que no se dice que sean miembros potenciales: China e India. ¿Por qué será


Las listas actual y potencial están basadas obviamente en consideraciones políticas, no económicas. No obstante, en vez de discutir la política de elegir los límites exteriores de la zona del TPP, indaguemos por qué ha llevado tanto arribar a un tratado que 12 Estados están listos a ratificar.


Tomemos la cuestión de los productos lácteos. Canadá los protege. Nueva Zelanda los exporta. Canadá está a punto de celebrar elecciones. El partido que gobierna Canadá actualmente tiene miedo de perder estas elecciones. Por tanto, de ninguna manera firmará Canadá la reducción de sus protecciones a sus granjeros productores de lácteos. La prosperidad de Nueva Zelanda depende de ser capaz de expandir las ventas de lácteos.


Tomemos otro punto que compete a Nueva Zelanda. Ésta mantiene sus extensos beneficios médicos mediante el uso amplio de medicamentos genéricos. Así también lo hace Australia. Las compañías farmacéuticas en Estados Unidos están ansiosas de imponer severas restricciones al uso de genéricos, que dañan los ingresos de los medicamentos protegidos. Le llaman a esto salvaguardar la propiedad intelectual, siendo salvaguardar un eufemismo de proteger.


O tomemos otro punto: las preocupaciones en torno a los llamados derechos humanos. Los sindicatos en Estados Unidos aseguran que existe un éxodo de empleos de Estados Unidos porque otros países permiten condiciones para sus trabajadores que restringen severamente sus derechos, lo que por tanto disminuye sus costos de producción. A esta oposición de los sindicatos se suma la oposición de los grupos de derechos humanos


Para lograr este objetivo varios otros países en el TPP no sólo tendrían que prometer múltiples medidas nada agradables, sino que tendrían que cumplirlas. El problema político para Estados Unidos es cómo arribar a una redacción que mantenga a estos otros Estados en el TPP sin alienar al suficiente número de miembros del Congreso estadunidense como para que se ponga en riesgo la ratificación del TPP. Hasta ahora, esto ha resultado difícil.


Uno puede ir protegiendo el azúcar o definiendo qué es un camión producido dentro de la zona del TPP. El punto esencial es que los Estados del TPP ya perdieron la fecha final más reciente para llegar a un acuerdo. El encabezado del reportaje en el New York Times era lo que iba a ser la última de las sesiones del pacto para el tratado terminó en un amarrón de talones hundidos.


Debido a varios de los requisitos de los calendarios del Congreso estadunidense, aun si se alcanzara un acuerdo ahora, no podría votarse dentro del Congreso antes de 2016, un año de elecciones. Por lo menos, parece muy poco probable que el tratado se ratifique. Si esto es cierto del TPP, es mucho más cierto de las negociaciones en pos de un tratado tras-atlántico, que están ahora en una etapa más temprana de la discusión.


Retorno a mi punto fundamental. En los llamados tratados de libre comercio, de lo que se trata es de administrar los intereses proteccionistas de varias de las partes implicadas en ellos. Hagan lo que hagan, los resultados son contrarios al libre comercio. Para entender lo que ocurre, necesitamos comenzar con eso y evaluar cualquier propuesta teniéndolo en cuenta.


Traducción: Ramón Vera Herrera

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EE UU y China compiten en la carrera de los superordenadores

Obama impulsa la supercomputación con una máquina que permitirá realizar un trillón de operaciones por segundo y predecir con una exactitud inaudita el cambio climático

Un trillón es un uno seguido de 18 ceros, lo que mide en kilómetros la Vía Láctea de cabo a rabo. Un trillón es también más del doble de los segundos de toda la historia del universo. Obama acaba de decretar que, en unos años, un trillón sea, además, el número de cálculos que un superordenador realice en solo un segundo. En las postrimerías de su mandato, el presidente de EE UU saca pecho ante China, ahora a la cabeza del ranking de superordenadores con su Tianhe-2, y deja como herencia la creación de la Iniciativa de Computación Estratégica Nacional, de la que nacerá la mayor computadora jamás construida.


El nuevo ordenador inaugurará la era del exaflop, la unidad de medida que mide ese uno seguido de 18 ceros de operaciones al segundo. Ya pueden ir frotándose las manos los investigadores que estudian fenómenos meteorológicos extremos, como la actual ola de calor que asola España, el cambio climático general, y la biomedicina, además de los diseñadores de vehículos y los científicos del big data. La administración militar y la energética también participará, a través de sus respectivas agencias, en el desarrollo del proyecto estadounidense.


El impacto sobre el estudio de nuevos medicamentos es uno de los más evidentes. "Los fármacos fáciles, esa hierba del campo que cura, ya se han encontrado. Ahora prácticamente todos los compuestos que salen al mercado han salido de un ordenador", ilustra Modesto Orozco, científico del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona. "Las farmacéuticas almacenan en sus quimiotecas millones de moléculas que no resulta fácil analizar de forma experimental sin grandes ordenadores. Hay que probarlos uno a uno, pero también en combinación con otros. No podemos usar un billón de ratones", señala Orozco. Según algunas estimaciones, se pasará de los 100.000 test de moléculas de la actualidad a los mil millones de análisis al año. "La medicina se irá pareciendo más a una ingeniería. Nuevas máquinas, más grandes, tendrían un impacto "trasversal, sobre todo en enfermedades complejas, como el cáncer, [para analizar] el efecto sinérgico de drogas". No se trata solo de analizar un medicamento o su combinación, sino también de cómo reacciona de manera particular cada paciente según su perfil genómico.

"Buscamos terapias personalizadas. Queremos saber por qué hay drogas que son muy buenas para un 90% de la población pero muy nocivas en un 5%. Esas drogas ahora no llegarían al mercado porque no superarían la aprobación de las agencias del medicamento, muy conservadoras, pero eso no sería así si tuviéramos la posibilidad de simular en detalle cómo afecta en concreto a cada persona por su perfil".


Para Orozco, el anuncio de Obama "es como cuando Kennedy dijo que había que ir a la Luna. Construir la máquina es el titular, pero lo que trasciende es el esfuerzo necesario para hacerla". El investigador biomédico es también el director del Área de Ciencias de la Vida del Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), que alberga el único superordenador de España: el MareNostrum. Es 15.000 veces menos potente que el proyectado según un patrón, el programa Linpack, que se hace ejecutar en todos estos grandes ordenadores para medir su velocidad en igualdad de condiciones. Aun así, MareNostrum es un recurso esencial para 3.000 proyectos de centros de investigación, universidades y empresas como Repsol o Iberdrola. Su director, Mateo Valero, también pone en su lugar el anuncio. "Lo más importante no es el exaflop sino que por primera vez Estados Unidos quiere que trabajen integradas juntas tres de sus agencias (Defensa, Energía y la Fundación Nacional para la Ciencia), con sus grandes empresas y universidades. 'Un país que no computa, no compite', dicen allí".


Ninguno de los expertos consultados se atreve a ofrecer una fecha anterior a 2022 o 2025 para la puesta de funcionamiento de un dispositivo así. Su coste se dará a conocer en pocos meses. Como referencia, un proyecto ya en marcha, CORAL, pretende construir tres superordenadores con una capacidad de 150 petaflops cada uno, por unos 525 millones de dólares en total. El proyecto actual sería seis veces más potente.


Los procesadores están llegando a los límites físicos de miniaturización. Si se quiere conseguir esa potencia de cálculo, la única solución es incluir más y más procesadores en el superordenador. El superordenador Thiane-2 incluye 6 millones de estos procesadores —a un ordenador personal le basta uno— frente a los 100 millones que necesitaría el nuevo. "El reto tecnológico es grande", señala Valero, "hay que dividir una tarea entre 100 millones para que la ejecuten". El hardware y los programas actuales no son suficientes, tampoco el elemento humano. "Ninguna empresa por sí sola hoy en día puede hacerlos". Tampoco la formación de los programadores. De ahí que Estados Unidos haya reunido todas sus fuerzas, de la universidad a la Administración y la empresa.


No es la única dificultad que afronta el proyecto. El nuevo supercomputador será capaz de prever con unos niveles de detalle y fiabilidad inéditos el futuro del clima de la Tierra, y bien adelante en el tiempo: a finales de este siglo. Ese objetivo puede resultar paradójico: necesitará mucha energía para funcionar, un modelo de consumo poco sostenible para el medio ambiente. Su hermano pequeño, MareNostrum, consume 1 megawatio al año, 1,5 megawatios si se tiene en cuenta la energía que precisa para enfriar sus procesadores. Además del coste medioambiental está el económico: suponen 1,5 millones de euros de factura de la luz. El nuevo superordenador, con la tecnología actual, "necesitaría más de 500 megawatios para funcionar, sin contar con los necesarios para enfriarlo", aventura el responsable de MareNostrum. Por dar un término de comparación: 500 megawatios es la mitad de la energía que produce una central nuclear española al año.


A la era del exaflop se le ha adelantado la del green computing,la informática verde, procesadores más eficientes en consumo de energía. Los investigadores trabajan en reducir ese consumo a 50, incluso 20 megawatios al año. Un proyecto actual, también en EE UU, el superordenador Summit, usará solo un 10% más de energía que el gigante Titan, el segundo ordenador más veloz del mundo ahora, pero multiplicará de cinco a diez veces su capacidad.


Buena noticia para el medioambiente, que se añade a las esperanzas de los investigadores en cambio climático con la máquina anunciada. Friederike Otto, de la Universidad de Oxford, coordina climateprediction.net un enorme proyecto de supercomputación para el estudio del cambio climático. "Queremos simular fenómenos meteorológicos extremos, pero precisan tanta capacidad de cálculo que ningún superordenador actual podría abordarlos por sí solo", señala. A falta de él, solicitan tiempo de uso en múltiples ordenadores distribuidos por todo el mundo, pero aun así no consiguen la potencia de cálculo deseada. Se muestra esperanzado con el proyecto, como su colega Francisco Doblas, profesor ICREA y director del Departamento de Ciencias de la Tierra del BSC es uno de ellos.


"La gran diferencia cuando se utilice el nuevo ordenador va a ser la resolución espacial con la que podremos hacer nuestras simulaciones a finales del siglo XXI, pero no solo, también para que podamos predecir fenómenos como El Niño de ahora a fin de año", apunta Doblas. Se trata de conseguir el retrato robot del clima de la Tierra a muchos años vista. Y, siguiendo con la analogía con una fotografía, las simulaciones actuales de esa imagen futura de la Tierra tienen unos píxeles de 50 kilómetros de lado. "En 2025, con los nuevos ordenadores, esa resolución podría alcanzar la de solo 1 kilómetro", apunta el investigador. Para prever cómo evolucionará El Niño hasta diciembre estos investigadores necesitan que un ordenador como MareNostrum, con 40.000 procesadores, trabaje 24 horas al día y toda una semana.


La película de la evolución del clima global de aquí a finales de siglo exige, lógicamente, más tiempo de cálculo aún. Empleando 2.000 procesadores de MareNostrum a tiempo completo necesitaríamos seis meses de cálculos, ejemplifica Doblas. Conseguir simular cómo evoluciona una ola de calor como la actual, un fenómeno meteorológico extremo, necesitaría realizar unas 10.000 simulaciones a 1 kilómetro de resolución, algo "impensable" ahora mismo.


Al igual que ocurre con la combinación de las millones de moléculas y de los perfiles genéticos personales de los pacientes, en la previsión del cambio climático global hay que tener en cuenta muchas variables. "Empezamos a entender cómo es la dinámica de los océanos, del hielo de los polos y de otros sistemas, pero ahora necesitamos combinar sus datos para saber cómo influyen unas sobre otras y también cómo actúa el cambio climático a pequeña escala, sobre zonas concretas de la Tierra", explica Doblas.


El objetivo es confirmar teorías: "Queremos entender los procesos biofísicos con el clima, el uso del suelo, la interacción con los sistemas oceánicos con los aerosoles que se depositan en la superficie del mar, la evolución del hielo marino alrededor de la Antártida", apunta a mero título de ejemplo. Para Doblas, el nuevo ordenador generará una película que reflejará fielmente el futuro, y tendrá "más píxeles, más personajes y más colores" que las que él y sus colegas son capaces de crear actualmente.


Tiempo de uso


A diferencia de Estados Unidos, en Europa los costes de uso de los superordenadores suelen recaer en el organismo que los gestiona, siempre que el propósito sea de investigación pública. En el caso de las empresas privadas se cobra, además de la electricidad consumida, el coste laboral de los operadores del ordenador y, en algún caso, la amortización de los equipos.
Los proyectos son seleccionados por un comité técnico y otro científico que, en función del interés del proyecto, conceden horas de uso del ordenador.

El asunto pendiente del BRICS: protagonizar la yuanización de la economía mundial

ALAI AMLATINA, 10/07/2015.- Mucha tinta corre en la prensa internacional alrededor del BRICS. Es indudable que el bloque pentapartita ha incrementado en los últimos años su participación en la economía mundial, compitiendo de modo directo con Estados Unidos y la Unión Europea. Sin embargo, los detalles del nuevo banco de desarrollo y el Acuerdo de Reservas de Contingencia ponen de manifiesto que sus miembros se resisten a abandonar la órbita del dólar para de esta manera, destruir el cascarón de las instituciones de Bretton Woods.

En la ciudad rusa de Ufá, casi al pie de los montes Urales, se llevaron a cabo las cumbres del BRICS, conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, y de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que integra a China, Kazajistán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán.

En materia de cooperación financiera, el BRICS anunció los detalles de su nuevo banco de desarrollo, así como de su Acuerdo de Reservas de Contingencia. Sin embargo, el modus operandi de ambas instituciones reveló que ninguna promueve el proceso de desdolarización global.[1] Es que los créditos del nuevo banco de desarrollo del BRICS se denominarán en dólares, lo mismo pasará con la liquidez provista por el Acuerdo de Reservas de Contingencia, que además necesitará del aval[2] del Fondo Monetario Internacional (FMI) para actuar como estabilizador de las balanzas de pagos del BRICS[3].

En cambio, China sí socava –en solitario– la dominación del dólar a través de la yuanización de la economía mundial. Bien sea estableciendo permutas de divisas ('swap') de carácter bilateral entre bancos centrales, bien sea instalando bancos de liquidación directa ('clearing bank'), bien sea otorgando licencias para participar en el Programa Chino de Inversores Institucionales Extranjeros Calificados en Renminbi (RQFII, por sus siglas en inglés), la "moneda del pueblo" ('renminbi') se abre camino.

Sin embargo, cabe destacar que China impulsa el yuan únicamente a través de acuerdos bilaterales, desaprovechando así el extraordinario potencial de sus instituciones para el financiamiento de infraestructura, apoyadas de manera mayoritaria por las economías emergentes. Las operaciones de crédito del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés), el Fondo de la Ruta de la Seda ('Silk Road Fund') y el nuevo banco de desarrollo del BRICS, se llevarán a cabo todas ellas en dólares.

Por lo tanto, si bien es cierto que por la cantidad de recursos a disposición de las 3 instituciones (240,000 millones de dólares) China desafía el poderío del FMI y el Banco Mundial, a su vez sostiene sobre sus hombros el Imperio del dólar, la piedra angular del Sistema Monetario Internacional establecido en 1944.

En el seno del BRICS, el impulso del yuan es marginal. Hasta la fecha ningún miembro del BRICS ha mostrado disposición a participar en el RQFII. Tan sólo apenas la semana pasada, la República de Sudáfrica se convirtió en el primer integrante del BRICS en instalar un banco de liquidación directa ('clearing bank') para facilitar las operaciones en yuanes.

En el caso de la India, ni la proximidad geográfica ni la complementariedad geoeconómica con China animan a que el primer ministro, Narendra Modi, solicite un acuerdo 'swap' a las puertas del Banco Popular de China (PBOC, por sus siglas inglés) para proteger a su país de la volatilidad del dólar.

¿Por qué hay resistencia a apoyar el yuan? ¿Qué sucede con la cooperación en el bloque? De acuerdo con el FMI, el PIB combinado del BRICS alcanzó los 16.9 billones de dólares (a precios corrientes) en 2014, monto que representa más de la cuarta parte (27%) del PIB mundial. Aunque sus tasas de acumulación de capital se han visto disminuidas, el BRICS contribuyó con la mitad del crecimiento de la economía mundial durante la última década.

Sin embargo, esos registros históricos contrastan con los escasos volúmenes de comercio y de inversión entre los países del BRICS. Mientras que las exportaciones del BRICS (336,000 millones de dólares) constituyen 16% de las exportaciones globales, los intercambios de mercancías intra-bloque apenas representan 1.5% del total mundial.

Lo mismo sucede en el caso de las inversiones, a excepción de los proyectos multimillonarios lanzados por China, los flujos de capitales entre Brasil, Rusia, India y Sudáfrica son muy pequeños, equivalen a menos de 5% del total invertido por los 4 países, según la base de datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés).

Frente a ese escenario, es necesario que el BRICS asuma el compromiso hacia 3 tareas fundamentales. En primer lugar, el BRICS debe acelerar la construcción de una 'asociación económica integral'[4] para profundizar la cooperación industrial, tecnológica, energética, financiera, etcétera.

En segundo lugar, la creación de un Área de Libre Comercio (FTA, por sus siglas en inglés) del BRICS sería un paso decisivo con vistas a aumentar los vínculos económicos entre los miembros del bloque pentapartita[5]. En ese sentido, China debería incrementar el monto de sus importaciones para disminuir los desequilibrios comerciales[6].

En tercer lugar, finalmente, es urgente abandonar la órbita del dólar. Bien sea creando una 'canasta de divisas', bien sea promoviendo el uso del yuan[7], el BRICS debe comenzar a desafiar la hegemonía de la divisa norteamericana[8].

En definitiva, si el BRICS continúa sin colocar el yuan en la mayor parte de sus transacciones será imposible que más adelante, las iniciativas de financiamiento de infraestructura (AIIB, Fondo de la Ruta de la Seda y banco de desarrollo del BRICS) auspiciadas por China se conviertan en los cimientos de un sistema monetario multipolar.

- Ariel Noyola Rodríguez es economista egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Twitter: @noyola_ariel.

[1] «BRICS and the Fiction of "De-Dollarization"», Michel Chossudovsky, Global Research, April 8, 2015.
[2] «Los beneficiarios del fondo BRICS deberán atenerse a los consejos del FMI», Sputnik Mundo, 9 de julio de 2015.
[3] «The US still decides the future of capitalism, not the G20, and not the Brics nations», Leo Panitch, The Guardian, August 27, 2014.
[4] «The Strategy for BRICS Economic Partnership», Offical website of Russia's Presidency in BRICS, July 2015
[5] «'BRICS Free Trade Zone' being considered: Russia», The BRICS Post, July 6, 2015.
[6] «Xi pushes BRICS potential», Chen Heying, The Global Times, July 9, 2015.
[7] «Ufa could be the yuan moment», Jagannath Panda, The Hindu, July 7, 2015.
[8] «The Brics are building a challenge to western economic supremacy», Radhika Desai, The Guardian, April 2, 2013.

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Miércoles, 03 Junio 2015 06:31

Otra vez bajo vigilancia

Otra vez bajo vigilancia

El Senado estadounidense aprobó ayer con los dos tercios conseguidos ajustadamente una ley que pondrá fin en seis meses a la recolección masiva de datos telefónicos dentro del país, uno de los programas de espionaje denunciados por el ex espía Edward Snowden, y lo reemplazará por una iniciativa más acotada.


Por 67 votos contra 32, el Senado aprobó la llamada Ley Libertad USA, una norma apoyada por la Casa Blanca y gran parte de la oposición republicana, que también pone fin a las leyes secretas redactadas por la corte ad hoc creada por la Ley Patriota, la tristemente famosa normativa que impulsó George Bush después de 2001 para ampliar a niveles inéditos la capacidad de los servicios de Inteligencia.


Además, la nueva ley limitará el programa de espionaje de la NSA que recolecta información de millones de usuarios de Internet en Estados Unidos y dará libertad a las empresas como Google o Facebook para informar qué datos le ha pedido el gobierno y sus agencias de Inteligencia.


Poco después de la votación, el presidente Barack Obama, quien se anotó una victoria política con esta aprobación, anunció que promulgará la norma en las próximas horas. "Estoy feliz de que el Senado finalmente haya aprobado la Ley Libertad USA. Protege las libertades civiles y nuestra seguridad nacional. La firmaré no bien la reciba", escribió el mandatario en su cuenta de Twitter.


Según la veterana senadora demócrata y presidenta del comité que fiscaliza los servicios de Inteligencia, Dianne Feinstein, la nueva ley fue "la mejor oportunidad para restablecer rápidamente el funcionamiento de los programas" de espionaje, informó el diario británico The Guardian. "Esta nueva ley permitirá que tres importantes programas antiterroristas continúen", agregó la senadora, quien es una fiel defensora de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) desde 2013, cuando Snowden reveló el masivo y, muchas veces, indiscriminado espionaje que realiza esa organización dentro y fuera de Estados Unidos.


Porque al mismo tiempo que la nueva ley garantiza el fin de la recolección masiva de datos telefónicos, también da un período de gracia de seis meses, lo que supone una reactivación del espionaje, que había sido suspendido el lunes, luego de que expirara la ley que lo habilitaba.


Mientras el gobierno de Obama y parte de la bancada opositora intentaban hace semanas reformar la recolección masiva de datos telefónicos que comenzó después de los atentados de 2001 contra las Torres Gemelas, un importante grupo de republicanos se negaba a abandonar uno de los programas emblema del espionaje de la llamada Guerra contra el Terrorismo.

Encabezados por el líder de la mayoría, el senador republicano Mitch McConnell, el sector más belicista de la oposición había bloqueado el 23 de mayo pasado el debate sobre la Ley Libertad USA, aprobada una semana antes por 338 votos contra 88 en la Cámara de Representantes. Pese a la presión de la Casa Blanca y la cada vez más explícita pelea dentro del Partido Republicano, los senadores liderados por McConnell habían vuelto a negarse a aprobar la nueva ley y habían fracasado en su intento por extender la antigua norma antes que esta expirara a la medianoche del domingo pasado.


Por eso, ayer hacía 24 horas que varios artículos de la Ley Patriota habían vencido y, por lo tanto, varios programas de espionaje habían perdido su sustento legal. Uno de ellos, quizás el más famoso, es el artículo 215, que autorizaba el almacenaje masivo de los registros telefónicos de millones de norteamericanos, como reveló Snowden hace dos años y defendió más tarde el gobierno de Obama, sucesor de Bush.


Obama nunca planteó reformar de manera profunda la estructura de espionaje creada después del 2001 pero –ante la lluvia de críticas y la enorme presión popular que generó la revelación hecha por Snowden– aceptó modificar este artículo y otros de la Ley Patriota, y negoció con la oposición republicana la creación de la Ley Libertad USA.


La reforma prevé la transferencia de los metadatos recolectados a las compañías de telecomunicaciones. Las autoridades tendrán acceso a estos datos únicamente con la autorización de un tribunal y una vez que se haya identificado de forma precisa a una persona o grupo sospechosos de tener un vínculo con el terrorismo. Pero además, el texto prevé otorgar nuevamente a la NSA el poder de rastrear y poner bajo escucha a sospechosos considerados "lobos solitarios", dos atribuciones que expiraron el domingo por la noche. Varias organizaciones no gubernamentales de defensa de las libertades individuales y decenas de empresas informáticas estadounidenses, cuya imagen se vio afectada por su supuesta cooperación con la NSA, apoyaban la reforma.


Yahoo! saludó en un comunicado la adopción del texto que representa "una victoria para los usuarios de Internet de todo el mundo" y "que ayuda a proteger a nuestros usuarios al reformar de forma sustancial los programas de vigilancia y las prácticas del gobierno de Estados Unidos". Por su parte, el subdirector jurídico de la poderosa organización estadounidense de derechos cívicos ACLU, Jameel Jaffer, calificó esta votación de "etapa importante". "Se trata de la ley de reforma en materia de vigilancia más importante desde 1978, y su adopción muestra que los estadounidenses ya no están dispuestos a dar rienda suelta a las agencias de inteligencia", dijo Jaffer, quien aprovechó esta ocasión para aplaudir el rol que jugó Edward Snowden.


Por su parte, el presidente estadounidense, Barack Obama, celebró ayer la aprobación de una reforma de los programas de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), al considerar que el texto resguarda las libertades individuales y al mismo tiempo la seguridad nacional. "Feliz de que el Senado haya finalmente aprobado la USA Freedom Act", indicó Obama en su cuenta de Twitter (@POTUS), en un mensaje que anticipa su voluntad de promulgar el texto. Políticamente, el voto representa una victoria para Obama. La Casa Blanca había instado a una rápida aprobación de las medidas, que frenan la potestad de la NSA de recolectar y almacenar números de teléfono, fechas, horas de llamadas y otros datos.

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Miércoles, 04 Febrero 2015 06:46

La censura invisible de Twitter

La censura invisible de Twitter

Diego Litvinoff asegura que así como las nuevas tecnologías pueden contribuir a visibilizar las arbitrariedades de un sistema dictatorial, también invisiblizan sus propios mecanismos de censura poniendo en cuestión su pretendido poder democratizador.


El uso de las nuevas tecnologías de comunicación es tan pronto festejado como vilipendiado. De herramientas democratizadoras per se, a mecanismos de alienación constitutivos, las aguas se dividen sin mediaciones aparentes. Tal vez habría que empezar por lo evidente: si bien es cierta la creciente masificación de su uso, ello no implica la desaparición inmediata de las viejas tecnologías.


Cada medio se caracteriza por generar las condiciones bajo las cuales establece la comunicación. La aparición y el desarrollo de nuevas modalidades responden a necesidades comunicativas no colmadas por los viejos medios. Pero también su propia difusión genera nuevas experiencias que no sólo contribuyen a reproducir su propio uso, sino que además pueden acarrear transformaciones en otros ámbitos. Tal vez, el vínculo entre la denominada Primavera Arabe y el uso de nuevas tecnologías se explique menos por la difusión de las marchas vía Facebook (cuyo alcance, según algunos investigadores, no habría sido masivo) que por una influencia indirecta: la exposición del rostro y el ejercicio de la opinión en asuntos cotidianos, producto del uso de Facebook, generó campos perceptivos que hicieron intolerable el poder de regímenes políticos que no se sometieran al voto popular.


Pero, así como las nuevas tecnologías pueden contribuir a visibilizar las arbitrariedades de un sistema dictatorial, no hacen sino invisibilizar sus propios mecanismos de censura, lo que desmiente el entusiasmo democratizador con el que suelen ser avaladas. Y no sólo porque, como se sabe, tienden, al igual que otros medios, a concentrarse en pocas manos; sino, sobre todo, porque son, en realidad, sus propias condiciones de uso las que imponen las dinámicas de apertura o clausura de ciertos modos de intervención y por lo tanto de la difusión de determinados contenidos.


Valga de ejemplo lo sucedido en torno del tuit de Florencia Saintout, a propósito del atentado en Charlie Hebdo. En cuanto al estilo, puede observarse que responde a los típicos mensajes que se plasman en estos dispositivos. Para poder circular, deben ser breves, contundentes y sugerir más de lo que dicen.


Sin embargo, los comentarios negativos que ha suscitado, la condena moral de la que ha sido objeto y el feroz ejercicio de interpretosis, que le atribuye afirmaciones atroces, dan cuenta de los límites de ese mensaje, que, no concerniendo a la forma, deben buscarse en su propio contenido: "Los crímenes no tienen justificaciones pero sí tienen contextos". Si esa frase hubiera sido pronunciada, por ejemplo, en el ámbito académico, no habría generado adhesiones ni rechazos. Es más, no hubiera sido necesaria, puesto que en ese ámbito la contextualización de los hechos es un ejercicio ineludible, siendo aquello que se discute la definición del contexto en el que cada hecho se enmarca. En este caso, ¿se trata de una radicalización de la "guerra de civilizaciones" o el contexto es el de una elite que, lejos de ser conservadora como antaño, si no los provoca directa o indirectamente, al menos se ve beneficiada con la producción de ciertos acontecimientos? Este debate exige las condiciones que brinda la comunicación académica, con sus modalidades de escritura extensa, referencia teórica, inscripción personal y modos de exposición y evaluación.


Twitter, al contrario, inhibe la posibilidad del debate por el contexto, porque sus condiciones son la brevedad del enunciado, su apertura interpretativa, la desmesurada posibilidad de respuesta, el anonimato y la estimulación de una reacción inmediata, que deriva en una opinión irreflexiva. Bajo estas condiciones, lo que se reclama es un enunciado cuya justificación, comprensión y respuesta no exija más que otro enunciado del mismo tipo.


Las nuevas tecnologías generan, aunque sutiles, diversos mecanismos de uso, ingreso y permanencia. El desafío es aprender a utilizarlos, aprovechando las posibilidades que abren, como la de difundir contenidos alternativos o darles voz a quienes de otro modo no la tienen. La paradoja del tuit de Saintout fue que mencionó, siguiendo las modalidades formales de los nuevos medios, la palabra cuyo contenido éstos excluyen: "contexto". Se sometió así, sin pretenderlo, a la despiadada utilización política de sus dichos.


La ampliación y democratización de los medios deben ir acompañadas por una indagación profunda sobre los límites y potencialidades de cada uno de ellos. La misma que se debe tener cuando se los utiliza políticamente, por más loables que sean sus pretensiones. Por más justificadas y contextualizadas, que estén las argumentaciones.

 

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Viernes, 26 Diciembre 2014 07:47

2015, un año crítico y turbulento

2015, un año crítico y turbulento

El 2014 termina con la decisión de Barack Obama de restablecer relaciones con Cuba, luego de medio siglo de bloqueo y ataques a la soberanía de la isla. La alegría que suscita la noticia debe matizarse. El acercamiento se produce en el momento en que Estados Unidos muestra marcadas tendencias hacia la provocación de conflictos y guerras, como parte de estrategia de crear caos sistémico para seguir dominando.


El año que finaliza fue uno de los más tensos e intensos, ya que la Casa Blanca desplegó un conjunto de iniciativas que pueden llevar a la guerra entre países que poseen armas atómicas. El caso más crítico es el de Ucrania. Washington pergeñó un golpe de Estado en la frontera de Rusia, con la intención de convertir a Ucrania en plataforma para la desestabilización y, eventualmente, la agresión militar contra Rusia. La estrategia estadunidense se orienta a establecer un cerco militar, económico y político a Rusia, para impedir todo acercamiento con la Unión Europea.


Entre los hechos más graves de 2014, debemos recordar que Estados Unidos no movió un dedo para impedir los bombardeos indiscriminados de Israel sobre la Franja de Gaza. La política de la Casa Blanca en Medio Oriente es de una hipocresía alarmante. Avaló unas elecciones más que dudosas en Egipto, luego de un golpe de Estado contra el primer gobierno democrático, que llevaron a su incondicional aliado Albdelfatah Al-Sisi al poder.


La situación caótica que atraviesan Siria, Sudán, Irak y Libia es una muestra clara de que se ha diseñado una estrategia del caos, como vienen denunciando varios analistas, como medio para rediseñar las relaciones de poder a su favor. Siguen siendo un misterio cómo las poderosas fuerzas militares occidentales no pueden abatir al Estado Islámico, haciendo crecer las sospechas de que la organización terrorista trabaja en la misma estrategia que impulsa el Pentágono.


En América Latina, llama la atención el silencio de la administración Obama sobre las masacres en México. Por mucho menos, funcionarios del gobierno de Venezuela están siendo denunciados y perseguidos por la Casa Blanca.


No deja de llamar la atención que la nueva escalada contra el gobierno de Nicolás Maduro sea simultánea con el acercamiento a Cuba. Parece obligado preguntarse: ¿qué intenciones abriga Estados Unidos con esta nueva política hacia la isla?


Es evidente que no hay una política estadunidense hacia Venezuela y otra hacia Cuba, o hacia México. El objetivo es el mismo: seguir imperando en el Caribe, en Centroamérica, México y todo el norte de Sudamérica, el área donde Estados Unidos no admite desafíos. Para evitarlo, todo vale. La guerra contra los sectores populares en México (con la excusa del narco) fue diseñada para impedir un levantamiento popular, que era posible en los primeros años del nuevo siglo.


Pero en México, Estados Unidos puede contar con una clase política entrenada y financiada por ellos, fiel y sumisa. Algo con lo que no pueden contar en Venezuela (donde la oposición no tiene ni la cohesión ni la capacidad como para dirigir el país), mucho menos en Cuba, donde los cuadros técnicos y políticos no son manejables por las agencias del imperio.


En Venezuela se está apostando fuerte por el caos, como se desprende del tipo de acciones llevadas adelante en los primeros meses de este año por los sectores más radicalizados de la oposición. Es probable que intenten llevar la estrategia del caos en Cuba, con todo lo que implica: desde la introducción de la cultura capitalista (en particular consumismo y drogas) hasta las formas venales de la democracia electoral al uso en occidente.


Al parecer, porque aún es pronto para saber si la Casa Blanca está promoviendo un viraje en su política exterior, existe la intención de jerarquizar el papel de América Latina. El análisis del Diario del Pueblo, apunta en esa dirección. La estrategia de Estados Unidos de influir en la zona Asia-Pacífico fue una decisión trasnochada y ya se han dado cuenta. Ahora Estados Unidos mueve sus piezas hacia otros derroteros. La normalización de las relaciones con Cuba intenta eliminar la gran piedra para su activa participación en los asuntos de América Latina, y desliza una discreta adecuación en su fallida estrategia de regresar a Asia-Pacífico ( Diario del Pueblo, 19 de diciembre de 2014).


Es cierto que Obama en su alocución hizo referencia a que la política hacia Cuba distanció a Estados Unidos de la región y limitó las posibilidades de impulsar cambios en la isla. A través de Cuba, simbólicamente, Estados Unidos enfatiza su interés por la comunidad americana, concluye el diario oficialista chino.


Si es cierto que la potencia apunta sus baterías hacia América, estaríamos ante un viraje de proporciones a la vez que se estaría evidenciando la escasa consistencia de su política exterior, que desde 1945 estuvo focalizada en Medio Oriente y en los dos últimos años se propuso bascular hacia Asia-Pacífico.


En todo caso, los latinoamericanos estamos ante problemas nuevos. En los últimos años el poder blando de Estados Unidos provocó dos golpes de Estado exitosos (Honduras y Paraguay), una guerra de alta intensidad contra un pueblo (México), puso en jaque la gobernabilidad en varios países (Venezuela y en menor medida Argentina) y ahora la emprende contra la mayor empresa del continente (la brasileña Petrobras). Es cierto, todo hay que decirlo, que la incompetencia de algunos gobiernos les facilita la tarea.


Todo indica que 2015 será un año difícil, en el cual las tendencias hacia la guerra, la desestabilización y el caos sistémico crecerán de forma probablemente exponencial. Esto va a afectar a los gobiernos conservadores y a los progresistas, entre los cuales hay cada vez menos diferencias. Para los movimientos de los de abajo y para quienes seguimos empeñados en acompañarlos, toca aprender a vivir y a resistir en escenarios de agudas tempestades. Es en ellas donde se forjan los verdaderos navegantes

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Acuerdo de seguridad confirma que tropas norteamericanas permanecerán en Afganistán hasta 2024

El Senado de Afganistán aprobó este jueves un acuerdo de seguridad con Estados Unidos que extiende la presencia de tropas de ese país en la nación afgana hasta 2024.


El acuerdo se produce luego de una votación que incluyó a los 60 parlamentarios presentes (la mitad de los 120 con que cuenta la Cámara); de ellos, 53 votaron a favor.


Con esta aprobación, se completa el trámite parlamentario necesario para que el presidente del país, Ashraf Gani, firme el convenio.
El senador Mawlawi Ghulam Muhidin Munsif explicó que el último trámite pendiente tras el respaldo del Parlamento es la firma del presidente del país, de acuerdo con la Constitución afgana.


Aunque el convenio entre Afganistán y EE.UU. se firmó el 30 de septiembre, un día después de la toma de posesión del nuevo Gobierno afgano, no llegó al Parlamento hasta hace dos semanas.


Este acuerdo prevé que nueve mil 800 militares estadounidenses permanezcan en suelo afgano incluso después de este diciembre, cuando termina la misión de la OTAN.


El convenio también va acompañado de un Acuerdo sobre el Estatus de las Fuerzas de Seguridad (SOFA por su sigla en inglés) por el que entre tres y cuatro mil militares de otros países de la OTAN podrán seguir en Afganistán a partir de 2015, aunque no en operaciones de combate.


Afganistán atraviesa una de sus etapas más violentas. Este jueves, un ataque suicida contra un vehículo de la Embajada de Reino Unido se cobró la vida de cinco personas, entre ellas un británico, también resultaron heridas 33 personas.


(Tomado de Telesur)

 

 

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Domingo, 26 Octubre 2014 06:10

Los peligros de la revolución digital

Los peligros de la revolución digital

En la primavera del año 1995 el transatlántico Royal Majesty encalló, inesperadamente, en un banco de arena de la isla de Nantucket. A pesar de estar equipado con el más avanzado sistema de navegación del momento, hundió el morro en esta isla situada a 48 kilómetros de Cape Cod, Massachusetts, en Estados Unidos. Procedía de las islas Bermudas y se dirigía hacia Boston, con 1500 pasajeros a bordo. La antena del GPS se soltó, el barco fue desviándose progresivamente de su trayectoria y ni el capitán ni la tripulación se dieron cuenta del problema. Un vigilante de guardia no avistó una importante boya junto a la que el barco debía pasar, y no informó: ¿cómo se va a equivocar la máquina?

Afortunadamente, el accidente no produjo heridos.


El prestigioso ensayista norteamericano Nicholas Carr utiliza este episodio para ilustrar hasta qué punto depositamos la fe en las nuevas tecnologías, que no siempre resultan infalibles.


En algunos casos, pueden arrastrarnos a lugares a los que no queríamos llegar.


En su nuevo libro, Atrapados: cómo las máquinas se apoderan de nuestras vidas, Carr, de 55 años, explica que hemos caído en una excesiva automatización, proceso mediante el cual hemos externalizado parte de nuestras capacidades. La tecnología guía nuestras búsquedas de información, nuestra participación en la conversación de las redes, nuestras compras, nuestra búsqueda de amigos. Y nos descarga de labores pesadas.


Todo ello, poco a poco, nos conduce a lo que Carr denomina complacencia automatizada: confiamos en que la máquina lo resolverá todo, nos encomendamos a ella como si fuera todopoderosa, y dejamos nuestra atención a la deriva. A partir de ese momento, si surgen problemas, ya no sabemos cómo resolverlos.


La pequeña historia del Royal Majesty, de hecho, encierra toda una metáfora: hemos puesto el GPS y hemos perdido el rumbo.


Algo así es lo que nos viene a explicar el experto estadounidense: "Estamos embrujados por las tecnologías ingeniosas", dice en conversación telefónica desde su casa en Boulder, Colorado, en las Montañas Rocosas. "Las adoptamos muy rápido porque pensamos que son cool o porque creemos que nos descargarán de trabajo; pero lleva tiempo darse cuenta de los peligros que encierran, y no nos paramos a pensar cómo estas herramientas cambian nuestro comportamiento, nuestra manera de actuar en el mundo".


Este estudioso de las nuevas tecnologías, que en 2011 fue finalista del premio Pulitzer con su anterior obra, Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras vidas?, estima que la complacencia automatizada está mermando nuestras capacidades. Y usa un ejemplo bien sencillo: gracias a los correctores automáticos hemos externalizado nuestras habilidades ortográficas.

Cada vez escribimos peor. Desaprendemos.


"A medida que empresas como Facebook, Google, Twitter y Apple compiten más ferozmente por hacer las cosas por nosotros, para ganarse nuestra lealtad, el software tiende a apoderarse del esfuerzo que supone conseguir cualquier cosa."

–¿Qué nos están robando las nuevas tecnologías?


–Nos están robando el desarrollo de preciosas habilidades y talentos que sólo se desarrollan cuando luchamos duro por las cosas. Cuanto más inmediata es la respuesta que nos da el software diciéndonos adónde ir o qué hacer, menos luchamos contra esos problemas, y menos aprendemos. Nos roba también nuestro compromiso con el mundo. Pasamos más tiempo socializando a través de la pantalla, como observadores. Reduce los talentos que desarrollamos y, por tanto, la satisfacción que se siente al desarrollarlos.

El discurso tecno-escéptico de Carr puede ser rebatido desde muchos flancos. No son pocas las voces que se alzarían diciendo que esas mismas tecnologías están permitiendo expandir la capacidad de comunicación de las gentes, las posibilidades de aprender o incluso de organizarse para cambiar las cosas y comprometerse con el mundo. El propio Carr matiza su discurso alabando las inmensas posibilidades que la red ofrece para acceder a información y comunicarse. Pero hay costes asociados.

Mantener la atención en el nuevo escenario tecnológico, de hecho, no es cosa fácil. Los estímulos y distracciones que almacenan los teléfonos inteligentes que acarreamos o las pantallas a las que estamos conectados nos impiden centrarnos. Nos hacen sobrevolar las cosas. Pasar de una a otra sin ton ni son, en un profundo viaje hacia la superficialidad.

Carr, que fue asesor editorial de la Enciclopedia Británica, sostiene que la automatización en la que nos hallamos inmersos conduce, además, a una sociedad con médicos de atención primaria que emplean entre un 25 y un 55 por ciento de su tiempo mirando la pantalla en vez de prestar atención a la narración del paciente; a arquitectos que utilizan plantillas que propician uniformidad urbanística; y a financieros que delegan operaciones en la máquina que, cuando falla, pasa factura.
De hecho, ya se empezaron a dar pasos atrás en el proceso de automatización. El 4 de enero de 2013, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos emitía un comunicado que instaba a las compañías aéreas norteamericanas a que incentivaran las operaciones de vuelo "manuales". Las investigaciones sobre accidentes e incidentes en vuelo, explica Carr, indicaban que los pilotos se habían vuelto demasiado dependientes de la navegación automática.


La automatización supone, además, una amenaza para el empleo y convierte a los trabajadores en accesorios de la máquina, en ejecutores de labores cada vez más mecánicas, al externalizarse capacidades intelectuales. "Es muy triste. No sólo supone una amenaza para el sustento de la gente, sino que nos convierte en observadores más que en actores. Nuestra experiencia y múltiples estudios psicológicos demuestran que implicarse es la forma de estar satisfecho en el trabajo."

Este proceso se ve alimentado por una doble fuerza: por un lado, las empresas potencian la automatización en pro de la eficiencia y la cuenta de resultados. Y por otro, los trabajadores aceptan de buen grado estas tecnologías: "Nos inclinamos hacia ellas porque nos ofrecen la ilusión de que tendremos más tiempo libre". Ahí está la trampa. "Muchos emprendedores e inversores de Silicon Valley nos dicen: 'Esto mejorará nuestras vidas, nos liberará'. Esa retórica utópica esconde el hecho de que, en muchos casos, las tecnologías no están haciendo nuestras vidas mejores, ni nos están dando mejores trabajos o actividades, sino que están haciendo cada vez más ricos a los plutócratas de Silicon Valley."
Carr, ex director de la Harvard Business Review, rechaza que en este caso se trate del viejo miedo a la máquina de los tiempos de la Revolución Industrial: "Hay una gran diferencia: las computadoras pueden hacer ahora muchos más tipos de trabajo: no sólo se hacen con los de producción, mediante robots, sino que se hacen con los analíticos. Esta vez asistiremos a una pérdida neta de empleos".


El ensayista norteamericano lleva su reflexión más allá. Existe, dice, una amenaza para nuestra libertad. "La gente hace amistades automatizadas por empresas como Facebook o Twitter, lo que supone que cada vez elabora menos sus propios pensamientos. El ordenador se apodera incluso de áreas íntimas de nuestra vida."

–¿Cree usted que la tecnología, de algún modo, puede hacer que seamos menos libres?


–Sí, así lo creo. La libertad empieza con la libertad de pensamientos, que significa la habilidad de controlar tu propia mente, a qué prestas atención, qué consideras importante. Y ahora que llevamos computadoras encima todo el tiempo, en forma de teléfonos inteligentes, tabletas o lo que sea, el ordenador determina cada vez más adónde se dirige nuestra atención. Las empresas de software y de Internet saben muy bien qué es lo que atrapará nuestra atención. Cuando empezamos a regalar el control de nuestra mente y de nuestra atención, perdemos una fuente muy importante de libertad y libre albedrío.

–¿Es un peligro para nuestra sociedad que nuestras búsquedas de información, o compras, estén guiadas?
–Hay algoritmos secretos que, en cierto modo, nos están manipulando.


–¿Nos están manipulando?

–Lo estamos viendo en muchos casos. Facebook determina con sus algoritmos lo que ves de tus amigos. Pero como no informa de sus algoritmos, no sabemos qué intenciones tiene, por qué nos muestra una cosa y no la otra. Si haces una búsqueda en Google, son sus algoritmos secretos los que determinan lo que vas a ver y no sabemos cómo escogen lo que nos muestran. Podemos tener la esperanza de que su manipulación es benigna, que nos están ayudando, pero no podemos estar seguros de ello.

Carr, que rechaza ser calificado de tecnófobo, considera que el problema es que las máquinas están diseñadas por tecnólogos que sólo están preocupados por saber hasta dónde es capaz de llegar la máquina, y no de qué modo puede ésta expandir nuestras capacidades. "Las innovaciones tecnológicas no se pueden parar. Pero podemos pedir que se designen dando prioridad al ser humano, ayudándonos a tener una vida plena en vez de apoderarse de nuestras capacidades."

* De El País, de Madrid. Especial para Página/12.

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Miércoles, 22 Octubre 2014 19:13

En la sociedad del control uniformado

Una sociedad bajo control policial y uniformado, esa es la colombiana. Conglomerado humano sometido a diversidad de violencias, corrupción del más alto nivel y maniobras constantes para subordinar el Estado al beneficio personal; uso excesivo de la fuerza para controlar las infracciones y desavenencias cotidianas, arrogancias diarias del poder y sus efectivos que hacen del día a día algo cada vez más difícil de sobrellevar; sociedad sumida en la injusticia económica, los moralismos trasnochados y un inmenso faltante de ética.

En esa sociedad, donde el gobierno de los privilegios es la constante, quienes controlan desde siempre el poder intentan enrutar la vida cotidiana a través de normas que, como en las reunidas en el proyecto de reforma –en trámite en el Congreso– del llamado Código Nacional de Policía y Convivencia, pretende reglamentar, sancionar, castigar, enrejar, toda acción "anormal" y toda desavenencia. ¿La injusticia que potencia los comportamientos "anormales" podrá controlarse a través de sanciones, represión y violencia "legítima"? ¿Será posible que así sea?

Artículo 1. Objeto del código. Este Código tiene un carácter preventivo y busca mantener las condiciones para la convivencia en el territorio nacional propiciando el cumplimiento de los deberes y obligaciones de las personas naturales y jurídicas, así como determinar el ejercicio del poder, la función y la actividad de policía, de conformidad con la Constitución Política y el ordenamiento jurídico vigente.

En esa sociedad, donde los ricos cada vez concentran más y la pobreza cubre todos los rincones del país, donde el asesinato es una profesión que cautiva a no pocos, pero también donde quienes tienen que proteger la vida y honra de la ciudadanía hacen todo lo contrario por unos pocos pesos, ¿será posible que las normas suplan lo que la economía y la política diaria determinan como condición natural?

Artículo 2. Objetivos específicos del Código. [...]. 2. Promover el respeto, el ejercicio responsable de los derechos y libertades, la solidaridad y el cumplimiento de deberes y comportamientos que favorezcan la convivencia entre las personas.

Aquí, en este país, donde desde antes de despuntar el sol las calles están llenas de mujeres y hombres que con sus pequeños tendidos, mostradores y chazas tratan de atraer la atención de un posible comprador que les asegure el ingreso con el cual garantizar la vida propia y la de los suyos, miles de miles que sudan el peso con gran esfuerzo, vendiendo, revendiendo, gritando, cantando en calles y buses, contando cuentos en el transporte público, mintiendo, fingiendo; donde el sábado y el domingo para no pocos/as dejó de ser la oportunidad para el esparcimiento, el descanso y la recreación convirtiéndose en otro día laboral; en esta sociedad, donde los borrachos o drogadictos atropellan transeúntes desprevenidos que en las aceras esperan el bus que los habría de llevar a su lugar de destino; sociedad donde el poder aún no logra la legitimidad –aunque cargue la legalidad– requerida para poder ganar el consentimiento ciudadano, voluntario, espontáneo, natural, quienes controlan el poder consideran, en contra de la realidad, que todo tiene que estar reglamentado, medido, penalizado, y que de la norma surgirá una realidad diferente a la que afecta a los millones que ellos oprimen con su desgobierno. Allí, donde las multinacionales explotan desde décadas atrás extensas zonas del país, dejando pobreza y tristeza a su paso, allí según el proyectado Código Nacional de Policía y Convivencia será un delito:

Artículo 141. Comportamientos contrarios a la minería. [...] 14. Portar, almacenar, transportar o tener más de diez (10) gramos de oro sin título minero u obtenido en actividades de barequeo.

Artículo 187. Comportamientos contrarios a la convivencia en los sistemas de transporte motorizados o servicio público de transporte masivo de pasajeros. [...] 12. Perturbar en los medios de transporte públicos, la tranquilidad de los demás ocupantes mediante cualquier acto molesto

En esa sociedad de leguleyos y embaucadores, donde se considera que "todo debe estar sometido a la norma", donde la "seguridad privada" multiplica por tres la seguridad oficial, donde cada negocio tiene un celador a su entrada el mismo que con ojos inquisidores te sindica y declara culpable desde que te ve, allí donde te requisan a cada paso, con o sin motivo, donde temes que un policía se te acerque, en ese país donde la solidaridad es cada vez más escasa, con casas y negocios cada vez más enrejados que te distancian del vecino, territorio y espacios recubiertos con cámaras que por todas las calles registran y graban tus pasos haciendo de la privacidad un extraño tiempo ya pasado; allí donde los gobernantes tienen la política como un muy buen negocio, ellos, los mismos de siempre, los que no dejan de considerar que la normativización de la vida, su regulación hasta el último detalle, es el camino para garantizar la convivencia.

Artículo 92. Participación de la seguridad privada en las actividades que involucran aglomeraciones de público complejas [...]. Las empresas de seguridad y vigilancia privada podrán designar de manera específica a miembros de la empresa para que puedan trasladar de manera inmediata ante las autoridades de policía a personas que estén contrariando la ley y las normas de convivencia en las actividades que involucran aglomeraciones de público complejas (sic).

Artículo 187. Comportamientos contrarios a la convivencia en los sistemas de transporte motorizados o servicio público de transporte masivo de pasajeros. [...] 6. Agredir, empujar o irrespetar a las demás personas durante el acceso, permanencia o salida de estos (sic)

No es casual que en esa sociedad, un día cualquiera aparezca en el Congreso de la República el Ministro de Defensa –un señor que sólo le falta quepis para actuar como general– para radicar un proyecto de reforma al Código Nacional de Policía y Convivencia. "¡El Ministro de Defensa dirigiendo la Policía!". No es extraño, el nuestro es un país que parece congelado en la época de la Guerra Fría, donde todos los ciudadanos eran vistos como enemigos y, de hecho, hoy, no décadas atrás, hoy los movimientos sociales aún son vistos como enemigos por enfrentar y destruir, por lo cual sus voceros y principales dirigentes son señalados, sus comunicaciones chuzadas, su vida diaria registrada paso a paso, y en no pocas ocasiones perseguidos y asesinados.

Artículo 86. Perturbación de la convivencia. [la Policía] podrá impedir la realización de reuniones, marchas o desfiles públicos que no hayan dado aviso al alcalde o su delegado siguiendo los requisitos establecidos en el artículo 82, o cuando éstos no cumplan las condiciones señaladas por la autoridad.

Artículo que en la Ley de Seguridad Ciudadana no deja resquicios:
"Art. 353A. Obstrucción a vías públicas que afecten el orden público. El que por medios ilícitos incite, dirija, constriñe o proporcione los medios para obstaculizar de manera temporal o permanente, selectiva o general, las vías o la salud pública, la seguridad alimentaria, el medio ambiente o el derecho al trabajo, incurrirá en prisión de veinticuatro (24) a cuarenta y y ocho meses [...].

Parágrafo. Se excluye del presente artículo las movilizaciones realizadas con permiso de la autoridad competente en el marco del artículo 37 de la Constitución Política"

En esa sociedad, sumergida en el hielo de la por tantos años vigente doctrina de la Seguridad Nacional, la Policía continúa, a pesar del paso del tiempo, militarizada, funcionando como una parte más del Ejército. Una fuerza policial, y unas fuerzas armadas que parecen ocupar y controlar un territorio invadido, con unidades en todas las esquinas, deambulando en sus motos y carros sin contención ni respeto de las mismas normas que ellos tienen por misión garantizar; uniformados que paran y acosan sin descanso a quienes están negados de todo y por tanto tienen que dar con su humanidad en la calle, deambulando por aquí y por allá, durmiendo en cualquier lugar, maltratados, y debiendo abrir los ojos ante el acoso del verde que le "ofende" ver la miseria, al despojado, al leproso moderno, acurrucado, envuelto entre desechos, tratando de contener los efectos de la inclemencia del clima, sin ánimos ni motivos para levantarse, ¿para qué? ¿para hacer qué? ¿Acaso vive? Sí, ¡sobrevive! ¡Y que mal!

Artículo 60. Comportamientos que afectan las relaciones entre las personas y las autoridades. [...] Parágrafo 1. Las autoridades y en particular el personal uniformado de la Policía, deben dirigirse a los habitantes con respeto y responder a sus inquietudes y llamado con la mayor diligencia.

Artículo 66. Comportamientos que afectan a las personas con discapacidad. [...] 1.
Realizar, permitir o inducir abusos o maltratos contra los habitantes de la calle

Esa misma fuerza que somete a "reeducación" a jóvenes bachilleres para en escasos tres meses colocarlos en la calle para realizar lo que no les compete: requisar, acosar, perseguir, ofender, engreírse creyéndose la autoridad que ni son ni tienen ni representan. Dejar de ser jóvenes, soñadores, creadores, lúdicos, para pasar a actuar como sindicadores, señaladores de sus pares, ¿qué les podrá deparar esto que no sea disciplinamiento y conformismo?

Artículo 179. Comportamientos contrarios al cuidado e integridad del espacio público. [...] 11. Escribir o fijar en lugar público o abierto al público, postes, fachadas, antejardines, muros, paredes, elementos físicos naturales, tales como piedras y troncos de árbol, de propiedades públicas o privadas, leyendas, dibujos, grafitis; propaganda, avisos o pasacalles, pancartas, pendones, vallas, banderolas, sin el debido permiso.

En esta sociedad, donde los detentadores del poder se han encargado de desunir el cuerpo social, donde la reproducción del miedo y la desconfianza con el vecino es una misión diaria de los grandes medios de comunicación, ahora aspiran que con la reforma del Código de Policía los comportamiento cotidianos de las mayorías negadas y excluidas sean diferentes. ¿Podrá ser real tanta irrealidad?

Publicado enEdición Nº207