"La inteligencia artificial puede repetir los sesgos, o incluso amplificarlos"

¿Qué podemos esperar de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático? ¿Queremos que las máquinas tomen decisiones por nosotros? Según el tecnólogo y filósofo David Weinberger, "dejaremos que la inteligencia artificial 'decida' por nosotros cuando los resultados sean mejores que los surgidos de las decisiones humanas".


La necesidad de abordar la tecnología y su impacto en nuestras vidas necesita ser abordada desde todos los puntos de vista que ppodamos imaginar. David Weinberger, tecnólogo y doctor en Filosofía por la Universidad de Toronto (Canadá), reflexiona sobre lo que podemos esperar de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático.


De visita en el MediaLab de Madrid (en el marco de la Semana de la Ciencia y la Innovación), Weinberger —coautor del célebre Manifiesto Cluetrain, de 1999, sobre cómo funcionaría la conversación en internet— ahora investiga en el Berkman Klein Center for Internet & Society de la Facultad de Derecho de Harvard.


A continuación será ponente en el Foro de la Cultura de Burgos (del 9 al 11 de noviembre), en donde tratará de abordar la cuestión de si seremos capaces de controlar la inteligencia artificial. Weinberger responde para los lectores de Público a una serie de cuestiones acerca de la creciente automatización de nuestro entorno.


¿Realmente queremos que las máquinas tomen decisiones por nosotros?


La inteligencia artificial es capaz de hacer evaluaciones probabilísticas de cómo clasificar las cosas, por tanto puede hacer predicciones probabilísticas. Dependerá de la situación concreta si queremos que realice esas evaluaciones sin intervención humana.


Solemos usar simples ordenadores de esta forma todo el rato. Hay un millón de ejemplos, como convertir la escritura a mano en letras. Ahora, la inteligencia artificial en forma de aprendizaje automático está haciendo lo mismo. La diferencia es que hasta ahora los humanos tenían que decirles a las máquinas qué buscar para identificar la escritura a mano: si ve una línea vertical con un punto encima, esa es una "i", etc.


Con el llamado "machine learning" no necesitas introducir en el ordenador ese tipo de reglas, sino que se alimenta de miles de ejemplos de escritura a mano y descubre los patrones que se corresponden, estadística y probabilísticamente, a las letras. Resulta que, en muchos casos, el aprendizaje automático funciona mejor que la forma antigua de programar estas reglas. No hay ningún problema ético en particular con esto, ¿verdad? Tampoco veo que exista ninguna decisión en sentido literal.


Del mismo modo, si un sistema de aprendizaje automático le dice a su médico que usted tiene un 63% de probabilidades de desarrollar diabetes, la máquina no está tomando una decisión: nos está alertando de una probabilidad estadística. Usted —más bien, su médico— decidirá qué quiere hacer al respecto, tal como lo haría si hubiera notado un aumento en el nivel de azúcar en la sangre, que podría indicar una susceptibilidad a padecer diabetes.


Existe, por supuesto, una amplia gama de casos. Para el análisis de escritura a mano, las preguntas son relativamente fáciles.También para la inteligencia artificial que traza las rutas para que un automóvil llegue a un destino. Pero también es posible la inteligencia artificial para actuar sin intervención humana. Los ordenadores —ojo, no la inteligencia artificial, que yo sepa— aterrizan aviones con bastante frecuencia; los pilotos a veces no intervienen porque las máquinas suelen ser mejores que los humanos para esa tarea. Ése es un caso en el que habitualmente permitimos que una computadora "decida" un asunto. Digo "decidir" entre comillas porque las computadoras no son conscientes y, por lo tanto, no pueden decidir nada.
Del mismo modo, permitiremos que la inteligencia artificial conduzca nuestros coches si la inteligencia artificial lo hace mejor que los humanos; por ejemplo, los vehículos sin conductor pueden actuar sobre de datos recogidos en un rango de 360 grados y su tiempo de reacción es mucho mejor que el de los humanos. Así pues, permitiremos que existan los coches sin conductor si en las pruebas y en un despliegue cuidadosamente monitoreado resultan ser más seguros que los vehículos con conductor humano.


¿Queremos, por ejemplo, que la inteligencia artificial determine las sentencias judiciales?


Bueno, podemos decidir no hacerlo porque creamos que disminuirá la confianza en el sistema judicial. Por otro lado, los jueces humanos son propensos a sesgos —al fin y al cabo, como todos— y, por tanto, podría ser que la inteligencia artificial sea más justa en ciertas sentencias. Personalmente, creo que vamos a tener problemas para aceptar un sistema de inteligencia artificial en el ámbito de la jusricia; su uso en el sistema judicial de los Estados Unidos es problemático, por decirlo de alguna manera.


Mi punto de vista es que dejaremos que la inteligencia artificial tome "decisiones" por nosotros cuando los resultados sean mejores que los surgidos de las decisiones humanas, y somos los humanos los que podremos decidir qué consideramos como "mejores decisiones". Esto no es nada inusual en la historia de la computación. Variará según el entorno y la aplicación, y dependerá de muchos factores.


Puedo ver que las compañías y los expertos nos "venden" algoritmos como algo "blanco", inofensivo, pero en general el mundo del software es oscuro, no transparente. ¿Qué piensa sobre esto? ¿Cómo puede alguien decidir si algún sistema de inteligencia artificial es preciso o no antes de los resultados de su comportamiento?


Existe una controversia entre los científicos informáticos sobre si la inteligencia artificial tiene que ser opaca, y hay mucha investigación sobre cómo hacerla más transparente. Pero, por el momento, supongo (y no soy científico informático) que al menos algunos sistemas van a generar resultados a través de procesos que son simplemente demasiado complejos para que la mente humana los comprenda. Puede haber aplicaciones en las que queramos insistir en que sean transparentes, incluso si eso significa que sus resultados sean menos precisos.


Imaginemos, por un momento, que los coches sin conductor son controlados por la "caja negra" de inteligencia artificial, es decir, por unos modelos que los humanos no pueden entender. Pensemos, además, a raíz de ello las muertes en el tráfico disminuyen en un 90% (una estimación común que podría estar muy equivocada). Ahora, imaginemos que hacer que la inteligencia artificial sea "comprensible" se traduce en una reducción de las muertes sólo en un 50%. Eso significaría que miles de vidas que se hubieran salvado se pierden. ¿Querríamos, como sociedad, hacer ese intercambio entre transparencia y salvar vidas? Creo que no lo haría, pero esta es una pregunta que tendremos que responder.
Sin embargo, insistir en la transparencia de los algoritmos no es la única forma de controlar la inteligencia artificial. Por ejemplo, en algunos casos, podríamos controlarla insistiendo en la transparencia sobre los datos que se utilizan para entrenar el sistema; podríamos exigir, por ejemplo, que esos datos no estén sesgados, que representen el rango de personas afectadas, que los marginados y vulnerables no hayan sido excluidos, etc.


O bien, podríamos insistir en que los resultados sean transparentes. En el caso de la "caja negra" de inteligencia artificial para coches sin conductor, esto significaría transparencia sobre los resultados que deseamos: menos muertes, más ahorro ecológico, tiempos de transporte más cortos, viajes más cómodos, etc. También se puede exigir transparencia sobre cómo cumple su función la máquina: si los vehículos no cumplen con sus objetivos declarados públicamente, podríamos requerir que los fabricantes los ajusten para que lo hagan. Este tipo de control no requeriría la transparencia de los algoritmos.


La transparencia no es en sí misma un bien. Por eso tenemos cortinas para nuestras ventanas, o un derecho al olvido en Europa. La transparencia es una herramienta que es útil en algunas circunstancias. En mi opinión, deberíamos acordar como sociedad lo que queremos o esperamos de determinados sistemas de inteligencia artificial, y luego encontrar los mejores mecanismos para garantizar que se obtienen los resultados deseados. A veces, la transparencia de los algoritmos será el enfoque correcto, pero no siempre. Entonces, relacionado con esto, ¿por qué deberíamos confiar en inteligencia artificial?


Deberíamos confiar en una aplicación de inteligencia artificial cuando tengamos pruebas convincentes de que funciona. Dependiendo de la aplicación, esto podría requerir pruebas y más pruebas, algunas exhaustivas y en algunos casos, no tanto.


En su opinión, ¿puede la inteligencia artificial amplificar nuestros defectos?


Sin lugar a dudas. La inteligencia artificial aprende de los datos que le damos. Es decir, analiza esos datos ampliamente, y encuentra correlaciones complejas y patrones estadísticos y probabilísticos. Los datos reflejan prácticas y creencias humanas. Por lo tanto, la inteligencia artificial puede repetir los sesgos que existen en los datos, o incluso amplificarlos.
Por ejemplo, si las mujeres están subrepresentadas en la alta gerencia empresarial, los datos reflejarán eso, y la inteligencia artificial puede aprender de esa información que existe una correlación negativa entre ser mujer y ser una alta directiva. La consecuencia, por ejemplo, es que quizá el sistema termine por no recomendar a las mujeres para tales trabajos. El problema, por supuesto, puede ser mucho más sutil que eso. Ésta es una cuestión bien conocida y seria.


En su opinión, ¿existen los algoritmos 'sesgados'? ¿Cómo podemos detectarlos?


Sí, como ya he explicado. Hay una gran cantidad de investigación sobre cómo detectar sesgos en la inteligencia artificial y sobre cómo eliminarlos o, al menos, minimizarlos. No soy un científico informático, pero estimo que una forma de detectar sesgos es observar los resultados. Si un sistema de inteligencia artificial para clasificar las solicitudes de empleo rara vez recomienda a mujeres solicitantes, es evidente que existen razones para pensar que está sesgado. Pero insisto, el asunto puede ser mucho más sutil que eso.


Una forma de detectar el sesgo es examinar directamente el modelo que inteligencia artificial utiliza para tomar "decisiones". Eso requiere entender el modelo, y algunos pueden ser demasiado complejos para los humanos. Otra forma, que sugieren algunos investigadores de las universidades de Harvard y Oxford, es enviar la misma información al sistema, pero con ligeras variaciones en los datos: si cambiar un punto en esos datos altera el resultado de alguna manera significativa, es una señal de que ese punto de datos es importante. Si ese punto de datos es, por ejemplo, el género o la raza de la persona, eso es una prueba de que el sistema está sesgado. Claro que esto que explico es una gran simplificación ya que, como dije antes, no soy un científico informático.


Finalmente, ¿hasta qué punto puede ser peligroso (o no) un sistema de inteligencia artificial diseñado para realizar predicciones?


La inteligencia artificial puede hacer falsas predicciones. De hecho, todas sus predicciones conllevan un nivel de confianza, de la misma forma que los meteorólogos afirman que hay un 60% de probabilidad de lluvia. Los errores pueden ser peligrosos si las falsas predicciones son peligrosas: decir que mañana estará despejado cuando en realidad llueva por la tarde no es peligroso generalmente pero, por otro lado, un mal diagnóstico médico puede ser fatal. Al igual que con cualquier otra cosa, dependeremos de la inteligencia artificial en tanto en cuanto constatemos su precisión en casos anteriores y midamos la gravedad de las consecuencias de estar equivocado.


En cambio, uno podría preguntar si usar la inteligencia artificial para alguna tarea en particular es más peligroso que confiar en los métodos anteriores. Si la inteligencia artificial está haciendo predicciones más precisas que las realizadas hasta la fecha, entonces, aun existiendo un riesgo, las consecuencias serán menos peligrosas que las arrojadas por el método que reemplaza. En tal caso, podemos preferir la inteligencia artificial.

Por Pablo Romero
@pabloromero

La altisonante debacle del partido amarillo

Otra vez el Polo Democrático Alternativo (PDA) bajo las luces. En esta oportunidad por cuenta del concejal de Bogotá Venus Albeiro Silva quien desatendió el llamado de su colectividad para abstenerse de radicar el proyecto modificado del Plan de Desarrollo (PD) de la ciudad el pasado 27 de mayo. Decisión que encolerizó a la bancada del PDA en el Congreso y en la Concejo capitalino pues cabildantes y congresistas esperaban que el dramaturgo diera un pequeño empujón por el barranco a los planes de Peñalosa, al menos por el tiempo necesario para ir consolidando sus estrategias de movilización y saboteo a las políticas del burgomaestre.

El Polo en pleno confiaba que Venus Albeiro tomara unas ligeras vacaciones el pasado viernes, opción nada exigente para este dramaturgo de donaire juvenil y sonrisa a flor de boca que en sus últimas campañas vendió la imagen del artista chévere que quiere fundamentar otro tipo de política junto a la ciudadanía. Sin embargo el concejal pareció tomar en serio su responsabilidad y radicó el proyecto en los términos que mejor convenían a la administración distrital y con esto se la puso fácil al “doctor” Peñalosa quien ahora no tendrá que hacer mayor esfuerzo para que su proyecto sea aprobado en el Cabildo, pues las dos amenazas (fechas) que tenía el PD fueron providencialmente derrotadas por el cabildante del Polo. Gran paradoja si consideramos el carácter del partido al que pertenece (¿O al que pertenecía?), tanto como su férrea postura de oposición frente al gobierno distrital y su actitud frente a recientes desacatos al partido.

La firma de Venus aparece entre los miembros del Polo que el día 25 de abril tramitaron la renuncia de Clara López Obregón cuando aceptó el puesto en el Ministerio de Trabajo obsequiado por el doctor Santos, el mismo puesto por el que había manifestado estar tan interesada. Vaya sorpresa la actitud de Venus Albeiro quien apenas dos meses después se ve envuelto en un lío de similar magnitud, sobre el que muchos ya se atreven a decir que sirvió para pedir recursos para la localidad de Bosa, lugar en que se asientan amplias bases clientelares leales al cabildante. Olímpica la respuesta del concejal quien al ser cuestionado dijo: “No queremos ser el Nicolás Maduro de Bogotá, queremos que haya un debate democrático”.

Debate democrático que la administración capitalina nunca estará dispuesta a propiciar, pues no es de su interés debatir sobre política económicas y sociales, ni sobre la proyección misma de la ciudad en los próximos cuatro años, entonces ¿de cuál debate habla el Concejal?

Endeble situación política la del Polo que avanza de traspié en traspié. Los años aún no han logrado llevarse consigo el recuerdo de la crasa metida de pata del partido en el reconocido caso de Samuel Moreno Rojas y compañía, a los que ahora vienen a sumarse, en poco más de un mes, el giro hacia el gobierno de Clara López Obregón y el desacato de Venus Albeiro Silva en beneficio de poderes de Cambio Radical y del Centro Democrático en Bogotá. Sucesión de agravios contra el electorado que a muchos debe tener pensando si se trata de una simple sucesión de eventos desafortunados o si, por el contrario, se trata de una situación propia del PDA que desde orillas ideológicas opuesta también viene a escenificar algunos de los peores males de nuestra cultura política nacional como la corrupción, la actuación por interés, el expendio de acciones, omisiones y consciencias al mejor postor.


Nuevas excusas, nuevas brabuconadas y otra altisonante expulsión la que se prevé para Venus Albeiro por parte de la dirección del Polo, la misma que en esta oportunidad pretenderá salir una vez más indemne y fortalecida ante esta nueva traición de uno de sus miembros. Actitud poco autocritica que contribuye a que se vea más distante el protagonismo político relevante de otras épocas, casi década ya. Mientras tanto, ante sus cumules, escritorios y mesas redondas bastante poco apaciguados deben estar los ánimos de miembros ilustres del Polo como Jorge Enrique Robledo, quien amarillo, amarillísimo de la rabia debe estar por la afrenta del político dramaturgo.

Tragicomedia la del PDA que poco a poco pierde algunos de sus más insignes miembros, algo que pasa en otros partidos y movimientos políticos, muchos dirán, pero no sucede indemne en una de las principales colectividades de oposición en el país sobre la que, a pesar de los airados panegíricos de Robledo respecto a su influencia y representatividad, muchos dudamos respecto a la fortaleza de negociación que pudiera tener en múltiples escenarios del postconflicto, justo cuando la historia vino a exigir que fuese más contundente.

Publicado enColombia
"Podemos cantar cómo queremos un nuevo mundo, pero qué haces si nomás cantas; tienes que arriesgarte a construirlo"

Fragmento de la conversacion entre el vocero del EZLN Subcomandante Insurgente Moisés y el colectivo artístico social Chto Delat (San Petersburgo, Rusia) y el periodista Oleg Yasinsky (Ucrania).

 

Cuando nos detuvimos en el lugar acordado, al espejo retrovisor de nuestra camioneta llegó un pajarito, parecido a un gorrión, y empezó a golpearse metódicamente contra el espejo. De vez en cuando, reposaba unos minutos al frente, mirándose desde distintos ángulos, y con nueva energía se lanzaba al combate contra su reflejo. Una vez más pensé en la teoría de los espejos, la tan querida por el subcomandante Marcos. Y también me acordé cuando hace unos 15 años, en los mismos lugares empezamos a ver al aire libre el documental Caminantes, aquel donde Marcos hace un ademán de quitarse el pasamontañas y de la selva irrumpe una enorme mariposa para tapar con las alas su cara en la pantalla. Tal vez los zapatistas, que no tienen secretos en su abierta vida política, llegaron a algún tipo de tratado secreto con la naturaleza local.

 

Estábamos en Chiapas, esperando la entrevista con alguien de los zapatistas que aceptó recibirnos. No sabíamos todavía que ese alguien sería el subcomandante insurgente Moisés, el mando militar y vocero del EZLN, que en mayo de 2014 reemplazó al subcomandante Marcos.

 

Nosotros, un grupo de cuatro artistas rusos de San Petersburgo del colectivo político cultural Chto Delat y yo en un rol entre traductor y guía no certificado por los mundos sociales de América. El objetivo de nuestro viaje fue conocer en los territorios rebeldes las realidades y logros de los zapatistas, a 22 años de su aparición pública.

 

Íbamos a buscar algo que, según un joven zapatista francés del siglo pasado conocido como el Principito, no se ve con los ojos. Buscábamos reivindicar el sentido de tantos intentos y tantos fracasos de nuestra propia historia, rusa, ucraniana o soviética, en estos tiempos de confusión generalizada, o algo tan absurdo como las raíces de la esperanza europea en las tierras americanas. No lo sé definir exactamente. Sólo me acuerdo de que los textos zapatistas que llegaron a Rusia hace más de 15 años inquietaron y despertaron a miles de personas de nuestra generación....

 

Si alguien alguna vez me hubiera dicho que por su voz habla la voz de sus compañeros, no dudaría que estoy frente a un loco o un excéntrico y seguramente le respondería con alguna burla de mal gusto. Pero cuando al finalizar la reunión el subcomandante Moisés nos dijo esta frase, sentí simultáneamente hormigueo en la espalda y el mundo en la garganta. Nunca antes imaginé que una cosa como ésta podría ser verdad, sin metáforas ni exageraciones. O sea, lo imaginaba pero muy teóricamente porque la energía de la presencia viva, cercana y palpable de las verdades como ésta es algo demasiado diferente.

 

Hay muchas entrevistas con Marcos y pocas con Moisés. Con toda la admiración que tengo hacia el primero, me pareció más interesante compartir con el segundo para observar cómo, desde la etapa romántica y literaria, el zapatismo aterriza hacia prácticas quizás menos vistosas pero, sin lugar a dudas, mucho más sólidas y profundas... bueno y sin olvidar que dentro del zapatismo los despegues y los aterrizajes suelen ser la misma cosa.

 

Esta vez sentí que, sin distraernos por la buena literatura, pudimos sentir mejor el corazón campesino indígena comunitario del zapatismo. En este sentido, este viaje a Chiapas, más que una experiencia política o intelectual, fue un descubrimiento cercano a lo místico espiritual, algo que nos conecta a lo más profundo de nuestro ser.

 

Cuando usted entra a una casa de una Junta de Buen Gobierno decorada con murales revolucionarios y de repente se encuentra en la penumbra frente a unas seis personas con pasamontañas, la mayoría de ellos casi adolescentes y mujeres, y escucha que todos hablan muy despacio, eligiendo con cuidado y ternura las palabras y las ideas, seguramente sentirá algo muy especial. Algo como aquel sentimiento que irrumpe suavemente cuando admiramos por primera vez el mar o las montañas. Después es mejor relajarse, entregarse y olvidarse que porta un reloj pues todas las decisiones y procedimientos zapatistas son extremadamente lentos, requieren discusiones colectivas, las que a su vez suponen reflexiones individuales que se realizan sin prisa alguna. Las autoridades de la Junta le pedirán disculpas por la demora y en las repentinas arrugas de los ojos indígenas seguramente descubrirá una sonrisa al otro lado del pasamontañas.

 

Este material es una síntesis de la conversacion de una hora y media que tuvimos con el subcomandante Moisés. Termino agregando que esta reunión, aparte de ser un gran honor, fue una enorme alegría, por lo que agradecemos a nuestros amigos mexicanos por hacerla posible. Y, como se dice, trataremos de no defraudar su confianza y generosidad.

 

 

Entrevista con el Subcomandante Moisés

 

Fragmento de la conversacion entre el vocero del EZLN Subcomandante Insurgente Moisés y el colectivo artístico social Chto Delat (San Petersburgo, Rusia) y el periodista Oleg Yasinsky (Ucrania):

 

Subcomandante Moisés: Lo que les puedo compartir no es de lo que hacemos nosotros como tropas insurgentes, sino es la realidad de la práctica de nuestros compañeros, bases de apoyo y compañeras a lo largo de 22 años que salimos a la luz pública. Eso es lo que les voy a platicar. No es lo que nosotros logramos como tropa, como insurgentes, sino lo que lograron nuestros pueblos.

 

Cuando nos declaramos municipios autónomos rebeldes zapatistas, entonces ahí donde dijeron los compañeros: vamos a gobernarnos nosotros mismos. Los compañeros, las compañeras vencieron muchas cosas, porque no saben leer ni escribir y no pueden hablar el español. Pero ellos dijeron: la justicia sabemos cómo queremos, cómo debe ser un buen gobierno, no depende de leer ni escribir o saber bien español. Entonces, como entran en resistencia. Como ellos quieren el gobierno que quiere el pueblo, entonces vamos a hablarnos como gobierno en nuestra lengua. Porque aquí hay varias lenguas. Hay tzeltal, tzotzil, tojolabal, chol, zoque, mame y otros que hablan español. Entonces tuvieron que resistir burlas de los que no son zapatistas, por ejemplo: él es un tzeltalero y otra tzeltalera, pero no es zapatista, entonces ella le dice "no sabe gobernar, lo conozco, es hijo de tal, no tiene estudio"; burlas así, de ese tipo. Años después, la que burló va a ir a pedir justicia ahí.

 

El mal gobierno, o sea, el sistema, el mal sistema, es este que controla, domina, manipula a la gente, para que se pongan en contra de nosotros. Por ejemplo, provoca problemas, quieren quitar la tierra recuperada, que la recuperamos en el 94, porque recuperamos miles de hectáreas.

 

Luego otra resistencia que vino son los bombardeos políticos en los medios de comunicación hasta, por ejemplo, dicen en los medios de comunicación que los comandantes ya se vendieron o que la comandancia general ya abandonó al EZLN, que la comandancia está peleada con el pueblo, y hasta guerras psicológicas en los medios. Dicen por ejemplo que el finado Sub Marcos está enfermo y que el Gobierno de Calderón lo está curando. Que el finado Marcos abandonó los pueblos zapatistas, que anda de turista en Europa. Así montón de cosas que dicen, con tal de que crean los compañeros y se desmoralicen. Los compañeros tuvieron que resistir las provocaciones que hace el Ejército y la Policía, pues quieren que los matemos para que nos maten ellos. Pero lo que se dieron cuenta los compañeros de los pueblos es el cambio que queremos, y entonces el cambio se hace con lucha política pacífica, rebelde y resistente.

 

Hay un nuevo sistema de gobierno de los compañeros, donde ellos, miles de zapatistas, ellos y ellas mandan y el gobierno obedece, eso se logró con arma de lucha de resistencia y de rebeldía, 22 años se hizo eso, si hubiéramos hecho 22 años de balazos no hubiésemos construido lo que hay ahora. Los pueblos son los que vigilan al gobierno, demostraron que los pueblos, sepamos o no leer o escribir, sabemos gobernar. Un gobierno donde piensa por el pueblo, clarito podemos decir ahora, a todos los gobiernos capitalistas que hay en el mundo no les sirven los estudios que dan en Harvard o algo así. Porque los que saben son los pueblos que están explotados.

 

Pero dicen los compañeros y las compañeras: hay que saber usar la rabia, o sea, el coraje, pues. Dicen las compañeras que tiene que ser digna esa rabia, o sea, se tiene que estudiar cuándo es necesario matar o morir, y cuándo no. Por ejemplo, estos 22 años.

 

Como dicen los compañeros y las compañeras, sabemos que un día el gobierno no nos va a dejar, pero la cosa que nosotros estamos demostrando, que es lo que queremos, no estamos empeorando el mundo que queremos, estamos diciendo que el pueblo tiene que gobernar. Las compañeras y los compañeros, dicen: “La política es del pueblo, lo ideológico es del pueblo, lo económico es del pueblo, es el pueblo que tiene que planear lo cultural que necesita el pueblo, es el mismo pueblo, no sólo un grupo de gabinete".

 

Entonces ahora los compañeros, en su nuevo sistema de gobierno que tienen ahora, hay un respeto mutuo porque entonces los gobiernos o las autoridades, como decimos nosotros, tienen la obligación también de proponer según lo que ven, porque gobiernan, pues. Pero no lo pueden decidir, hay una asamblea, como por ejemplo que viene ahorita, están aquí miles de compañeros ahorita. Entonces es ahí donde propone la autoridad. Hay cosas que puede decidir la asamblea de autoridades, hay cosas que no puede, tienen que ir ahí a consultarle a los miles, a los pueblos, o sea, son lentos los pasos, pero es decisión del pueblo. Para que entonces no haya inconformidad, y las compañeras y los compañeros se aconsejan mutuamente, se dicen por ejemplo, si la autoridad está dormida, el pueblo despierta. Si el pueblo es el que está dormido, el gobierno autónomo es el que despierta.

 

Se ha sembrado hasta lo más profundo lo que es la palabra democracia porque todo está discutido, opinado, propuesto, estudiado, analizado y decidido por el pueblo, mujeres y hombres. No hay cosa que se haga que no estén enterados los pueblos.

 

Los compañeros y las compañeras no reciben nada del mal gobierno, nada, pero también los compañeros y las compañeras no le dan nada al gobierno, o sea, no pagan el impuesto, ni luz, ni agua, ni tierra; entonces lo que hacen los compañeros, cualquier necesidad que se necesita tienen que trabajar colectivo la tierra para de ahí sacar los recursos, ya sea para construcción de escuelas, clínicas, todo lo demás, necesidades.

 

Y otra cosa, lo que han aprendido los compañeros y las compañeras, hay compañeros, compañeras, hermanos, hermanas solidarios, entonces lo que hacen los compañeros es no gastar así nada más los recursos, crean algo con eso, porque sabemos que sólo una vez, dos veces, tres veces se puede. No se va a poder más. Por eso los compañeros, entonces puedo decir, lo reproducen, y otras de las cosas que tienen los compas, ellos lo ven, ellos lo dicen, tenemos chiquitita libertad y chiquitita independencia, pero la mejor, porque es el pueblo el que decide, no un grupo. Juntos con su gobierno y el pueblo. Entonces es ahí donde los compañeros dicen: aquí en este terreno de lucha ya lo mandamos a la chingada al gobierno. No sé cómo vas a traducir eso.

 

Pues así lo dicen los compas, porque entonces lo agarraron como suyo, pues. Y eso es lo que está emputado en el sistema, por eso. Porque con los compas no entra el gobierno.

 

Las compañeras son las mejores de saber cuidar los recursos que los hombres, que somos más gastones, de veras. Resulta que ese colectivo de mujeres ayuda a otras mujeres de otros pueblos, le pasan, le dicen al partir, es decir que entonces hay 40 vacas, le pasan 20 vacas a un pueblo colectivo, entonces cuando ya crían las 20 vacas, diez le queda a ese pueblo y diez le queda el que dio, así se van apoyándose de uno a otro. Y así se han apoyado de municipios a municipios autónomos. Ahora resulta que los que dan trabajo, los que saben organizar trabajo, son nuestras compañeras, les dan trabajo a los hombres.

 

Antes nuestras compañeras mujeres no tenían la posibilidad, ahora las compañeras son promotoras de educación, son promotoras de salud, son consejos de los Marez, de los municipios autónomos, son autoridades de los pueblos, que le decimos comisariadas o agentas, son miembros de junta de buen gobierno, son locutoras de emisoras, trabajan en el laboratorio de la salud, están aprendiendo de cirujanas. Entonces un montón de cosas donde están las compañeras ahora. El gran cambio que han visto es que entonces los insurgentes y los mandos entendimos lo que quiere el pueblo, porque nosotros no queremos ser gobierno y nos convencieron, porque es la verdad lo que dicen los pueblos. Está bien, que somos revolucionarios, insurgentes, pero los que lo enfrentan día y noche, día a día, son los pueblos, entonces, por lo tanto, saben más.

 

La sorpresa que hay es que, cuando tuvieron la libertad los jóvenes y jóvenas, por ejemplo, quieren aprender muchas cosas, pero que ahorita no tenemos posibilidades, pero tienen un ánimo de cómo mejorar lo que ven que están haciendo. Por ejemplo: dicen que cómo vivieron sus bisabuelos y abuelos, porque antes nunca compraron medicamentos, vivieron de las plantas medicinales. Entonces ellos dicen ahora –los jóvenes y las jóvenas– "necesitamos estudiar cuál es la sustancia que tiene esta planta", están hablando ya de químicas, biologías y esas cosas, laboratorios, ¿dónde lo encontramos? Pues es dificultad que tenemos ahorita , pero lo vamos a tener que resolver, vete a saber cómo.

 

Otra sorpresa que nos agarran los compas es cómo ven ellos, cómo entienden ellos, es que en el capitalismo quieren que reine el dinero, dicen, o sea que si no tienes dinero no puedes tener nada, entonces dicen "cómo vivieron nuestro bisabuelos", porque no existía dinero antes, entonces empiezan a hacer investigación, resulta que se intercambiaban, se prestaban productos. Entonces, dicen, eso hay que rescatarlo. Estamos diciendo ahorita que el dinero no sirve, hoy sí sirve, dan ejemplo en el sistema en que estamos, los pinches médicos así lo dicen. Cuando te van a hacer una cirugía, no van a aceptar una tonelada de maíz o frijol, quien paga, dinero. Entonces sí tenemos que trabajar para tener dinero para esas necesidades, pero muchas cosas no, cosas así que van rescatando sus culturas, los compañeros. Una gran sorpresa que nos dieron a nosotros es que esa autonomía que decimos, que el pueblo manda y el gobierno obedece, no hay manual, no hay libro, no hay película documental porque es el pueblo realmente el que manda, entonces ellos fueron inventando, creando, imaginando, y hombres y mujeres y miles. Eso nos tiene con gran sorpresa.

 

Oleg: ¿Cómo ustedes entienden el progreso?

 

Sub Moisés: Un ejemplo muy sencillo, hay miles de hectáreas que eran de ganado para los terratenientes, ahora esas miles de hectáreas de tierra es alimento del pueblo. Entonces eso es un progreso y ya. Y allí va a estar para la vida de generaciones y generaciones. Entonces, así está todo lo demás. Siempre el pueblo va a ir decidiendo. Eso es un progreso para nosotros.

 

Oleg: Las nuevas iniciativas de ustedes es una nueva etapa, esto hablando de las iniciativas de CompArte y lo demás. ¿Es una nueva etapa de la lucha zapatista?


Sub Moisés: Sí. Sí, porque vemos que el sistema ahora ya no tiene salvación, y los únicos que pueden salvar son los pueblos originarios, la ciencia y el arte. Esos tres se deben juntar pues. Porque podemos cantar cómo queremos un nuevo mundo, qué haces si nomás cantas, tienes que arriesgarte a construirlo. Pues por eso estamos llamando. Para pensarlo, discutirlo, analizarlo, estudiarlo y luego decidirlo pues.

 

Oleg: Si la humanidad sobrevive, ¿cómo será el hombre de mañana?

 

Sub Moisés: El pueblo pobre no se equivoca, sabrá cómo es lo mejor. El pueblo, no los líderes.


Oleg: ¿Qué significa ser zapatistas, sin ser indígena y viviendo lejos de Chiapas?

 

Sub Moisés: Luchar sin rendir, sin venderse, ni claudicar, como dé lugar hay que liberar este mundo. Eso es ser zapatista, siempre pidiendo pensamiento del pueblo, si dejamos de preguntarle al pueblo, ahí es donde comienza otra vez la equivocación. Siempre al pueblo, aunque se equivoque el pueblo, es el pueblo el que tiene que corregir de nuevo. Por eso nosotros somos líderes zapatistas, si nosotros nos equivocamos, el pueblo lo paga. ¿Es correcto? ¿Es correcto que nos equivoquemos y el pueblo pague? Entonces hay que preguntarle al pueblo y hacer lo que dice el pueblo, y si el pueblo se equivoca, es el pueblo el que sufre y el mismo pueblo lo va a corregir, porque es él, es ella el que equivocó, no nosotros. Por eso nosotros debemos ser representantes, representamos a nuestro pueblo. Por mi voz habla la voz de los compañeros. Lo que les platiqué es lo que están haciendo los compañeros y compañeras.

 

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 La dignidad rebelde el neozapatismo mexicano en el 2015

 

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Viernes, 06 Marzo 2015 06:23

La democracia es un problema

La democracia es un problema

En 1975, el informe elaborado por la Comisión Trilateral titulado La crisis de la democracia, llegaba a la conclusión de que la gobernabilidad de las sociedades se había complicado, debido a la excesiva implicación de los gobernados en los negocios públicos. La democracia de esta manera, se presenta como un obstáculo ante la necesidad que tiene el capital de valorizarse. Frente a este empacho de implicación del pueblo, en la cosa del pueblo, los autores del informe reivindicaban la introducción de un mayor grado de apatía y desmotivación política por parte de la sociedad.


Ese protagonismo popular sobre sus propias vidas, tenía como consecuencia, un abanico de derechos y condiciones que entorpecían la acumulación de capital. Despolitizar la economía, significa darle una nueva orientación al intervencionismo estatal bajo otra racionalidad, la neoliberal. Había que articular la economía como una modalidad ajena a la discusión, hacer de ella algo que queda fuera de todo debate, lo que implicaba minar las posiciones que sostenían a la fuerza del trabajo en el reparto de la riqueza. Si se desvincula la relación entre economía y democracia, la noción de libertad se separa de la capacidad real de ponerla en práctica. Cuando todo parece poder elegirse hay un tipo de elección que no puede hacerse, la razón del resto de razones, el qué del cómo.


El vicesecretario general del Fondo Monetario Internacional, Min Zhu, alertaba en el último Foro de Davos, que es urgente avanzar en las reformas estructurales en Europa, pero es difícil por los procesos electorales. Zhu, está poniendo en cuestión el último bastión de la democracia europea; el voto de la ciudadanía. Para que funcione aquello que es independiente del resto de cosas, la economía, todo lo demás, la vida y la democracia, debe quedar sometido a esa necesidad trascendental que determina al resto.


En el decurso de los acontecimientos europeos más actuales, presenciamos una vez más, que la economía no es esa pretendida reducción ideológica explicada como un conjunto de gestos técnicos, o como simple aritmética. Desde que la economía cubre el mundo de la vida al completo, hablar de economía significa hablar directamente de las condiciones de vida y hablar de las condiciones de vida, es hablar de cómo se ejerce el poder político y ejercer ese poder, se traduce en cómo se distribuyen los elementos y recursos que comparte una misma comunidad.


La economía recupera su definición nítidamente política, desde el momento que el conflicto vuelve a poner de relieve la discusión en torno al estado de la democracia. Decía Foucault, que gobernar tiene que ver con delimitar el campo de acción de los demás. En gran parte, eso pasa por ordenar el campo de lo pensable dentro de un determinado discurso. Cuando uno construye un relato también construye realidad, la corta y confecciona, no se reduce a expresarla. El poder constituido cuenta con todo armazón de saber y una red de instituciones que dan sentido y legitimidad a la palabra, dentro de una precisa forma de articular la relación entre saber y el poder. Un discurso excluye unas cosas e incluye a otras, pone el acento en algunos aspectos y omite otros. El discurso no es aquello que traduce algo, es aquello a través del cual se consigue ese algo.


La economía entonces, también ordena la realidad con un discurso que separa la dominación de la explotación y la democracia de la libertad. ¿Qué tendrá que ver la democracia con los parados o los precarios? ¿Qué tendrá que ver la corrupción con la desigualdad? Todo. Corrupción por definición etimológica, significa romper el lazo compartido de una comunidad. La política tiene que ver con todo lo que se relaciona con cualquier forma de ejercer poder, y cuando las políticas económicas de la austeridad que se imponen no se pueden cambiar, es la democracia la que borra su rastro. Democracia no es una foto fija, ni un conjunto de lugares comunes vacío de contenido, democracia es siempre una tensión, es democratizar la decisión sobre la cosa pública y ampliar el campo de quién gobierna sobre los asuntos públicos.


Lo cual supone, poder contar con las posibilidades reales para ejercer la decisión y la libertad, o lo que es lo mismo, incluir a la economía en el campo de la decisión democrática como forma de hacer efectiva el ejercicio de la igualdad y la libertad. La libertad debe estar en manos de quienes no tienen intención de hurtarla, esto es, el pueblo, dado que son quienes tienen como única ambición no ser dominados. Si como decía Maquiavelo, son "la pobreza y las riquezas las que nos hacen desiguales", ahí donde existe menos desigualdad hay menos corrupción y por lo tanto, menos posibilidad de actuar a espaldas del interés común y más democracia

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