Viernes, 16 Diciembre 2016 07:55

Voces de paz: ¿Partido-movimiento?

Voces de paz: ¿Partido-movimiento?

Voces de paz, agremiación política civil de la resistencia campesina y popular, emerge como la expresión de una corriente social comprometida con la construcción de la paz. ¿Será un partido-movimiento?


Introducción.


La implementación de los acuerdos de paz sobreviene y se dan una seria de acontecimientos de la mayor trascendencia.

La noticia de la constitución de la nueva agrupación política por parte de las Farc, Voces de paz (http://bit.ly/2hGEnGk ), es un hecho que impacta el campo político, el cual amerita una profunda reflexión.

Nos encontramos en el tránsito de la guerra de guerrillas de movimientos a una guerra política de posiciones para la construcción de una nueva hegemonía nacional y popular.

En tal sentido conviene plantearse, de manera preliminar, unas cuestiones para contribuir a que este esfuerzo se abra paso y consolide como un horizonte de posibilidades para las masas populares y la democracia ampliada que nos ha traído la paz.

¿Qué prácticas aberrantes del pasado deben superarse para lograr atraer a millones de ciudadanos, sumidos en la apatía política y en un repudio despolitizado de la corrupción y el neoliberalismo? ¿Qué formas de organización debe darse la nueva asociación política?

¿Voces de paz debe constituirse como un partido-movimiento que lo asimile con los potentes movimientos sociales surgidos en los años recientes, como una confluencia de expresiones campesinas, populares, indígenas, intelectuales, ambientalistas, feministas y afro descendientes?

¿Qué papel debe atribuirse a su equipo de dirección?

Lo organizativo. Superar viejas y malsanas prácticas.

La construcción de una nueva agremiación política por parte de las Farc, ponen en el centro del debate la problemática de la organización y la estructura de una nueva fuerza política.

Ante los desafíos abiertos en el ámbito institucional como resultado de los Acuerdos de paz, resulta indispensable abordar un debate político y organizativo para afrontar esta nueva etapa política.

Se trata de problemas o tensiones que no son novedosos, la novedad es la oportunidad de cambio social y político que vive nuestro país.

De manera puntual, se requiere asumir modelos organizativos que aborden desafíos inmediatos: superación de la forma partido tradicional, despliegue instituyente hacia lo social, eliminación de tendencias burocráticas y centralistas, creación de mecanismos que promuevan la democracia y la pluralidad internas, etc.

El ‘devenir Príncipe’ de las clases subalternas, anota Gramsci, supone dotarse de una consistencia organizativa y un proyecto estratégico claro que supere las posiciones 'subversivistas' inorgánicas que “mantienen un estado febril sin porvenir constructivo”.

Dicha consistencia no debe caer, sin embargo, en una excesiva centralización en la que los órganos de dirección suplanten al partido y ahoguen la iniciativa política de las bases y otras formas organizativas de clase.

Son innumerables los ejemplos de organizaciones que se fueron fosilizando a causa de un creciente dogmatismo ideológico, una férrea centralización o dinámicas irreversibles de burocratización tan bien descritas por Robert Michels.

El desafío pasa, entonces, por diseñar e implementar mecanismos concretos que inhiban esta tendencia y permitir que las organizaciones se mantengan como espacios vivos y dinámicos.

Gramsci resalta la necesidad de un programa intensivo de formación que permita que “todo miembro del Partido sea un elemento político activo, sea un dirigente”. La formación política no pasa sólo por aspectos teóricos sino que aborda cuestiones relacionadas con la intervención práctica y con el fomento de una determinada ética militante, alejada del narcisismo vanguardista, el oportunismo burocrático y la sacralización del partido marcada por el conservadurismo y la burocratización

Un militante de la paz no debería ser un soldado acrítico sino ante todo un organizador, para quien la lealtad y el crecimiento de su organización es importante, pero aún más la creación de una sociedad abigarrada y en movimiento capaz de resistir y sobre todo crear alternativas a la dominación neoliberal.

El problema de la organización de la nueva fuerza política debe ser afrontado de forma democrática y productiva, traduciendo sus conclusiones en orientaciones y líneas de actuación.

El partido-movimiento[1].

Si algo tendrá que caracterizar a Voces de paz, para diferenciarse claramente de las maquinarias clientelares tradicionales, será su especial vinculación con distintos movimientos sociales y populares. En esto, les resulta aplicable, en mayor o menor medida, la definición de “partido-movimiento” sugerida por Herbert Kitschelt (2006) (Ver http://bit.ly/2h2AqYJ ) para referirse, fundamentalmente, a los partidos de la izquierda libertaria surgidos en distintos países a principios de los ochenta.

Estos partidos se caracterizaban por mantener rasgos organizativos y programáticos similares a los de un movimiento social. En lo organizativo mantienen procedimientos internos de toma de decisiones de tipo participativo y tienen una estructura más horizontal y menor jerárquica que la de otros partidos. Sus programas, por otra parte, tienden a centrarse en algunos temas concretos y a ser menos comprensivos. Pero, a diferencia de los movimientos sociales, se trata de formaciones que compiten en la arena electoral, sin que ello impida que, de vez en cuando, sigan recurriendo a formas de acción colectiva propias de los movimientos sociales, como es la protesta en la calle. No es tanto en los programas donde se espera encontrar diferencias, sino en los rasgos organizativos que permiten considerar a la nueva agremiación como un “partido-movimiento”.

Crear institucionalidad popular.

Un partido-movimiento debe otorgar un lugar central a la creación de una institucionalidad popular que exceda a las funciones de representación y buscar una articulación permanente entre las expresiones contemporáneas plebeyas. El nivel de protagonismo de los sectores plebeyos y populares y la capacidad de desbordar y exceder a las vanguardias jacobinas son buenos indicadores tanto de la salud de una organización política como de la potencia de un proceso de cambio político y social.

Características del partido-movimiento.

En primer lugar, la forma-movimiento señala ante todo la existencia de una multiplicidad de instancias organizativas que, en relación con la forma-partido, presentan mayores cotas de plasticidad, dinamismo, informalidad y descentralización.

En segundo lugar, se caracteriza por un tipo de acción y organización colectiva fundamentalmente extra-institucional y que, si bien puede producir impactos en la forma-Estado y las políticas públicas, no tiene como objetivo central la participación en los órganos de representación política sino una vertebración organizativa de lo social.

En tercer lugar y estrechamente vinculado a lo anterior, la forma-movimiento se ha especializado en una política situacional, que busca desplegar o fortalecer la potencia de auto organización de los sujetos afectados por una determinada problemática. Este trabajo en situación, que tiene su revés en un excesivo particularismo o sectorialización, ha permitido enriquecer y profundizar el conocimiento sobre los múltiples mecanismos de dominio y explotación pero también sobre las formas de resistencia y subjetivación política –pensemos la contribución del movimiento feminista o anticolonial por poner tan solo dos ejemplos–. Ha permitido a su vez a que sea en la forma-movimiento donde se han producido mayores niveles de innovación –organizativa, técnica, comunicativa, etc.– y donde se han ensayado prototipos organizativos capaces de adaptarse y anticiparse en muchos casos a los cambios sociales y subjetivos en curso.

La propuesta es pensar la relación partido/movimiento en términos de articulación y ensamblaje y no de dicotomía o disyunción.

El desafío es ensamblar las piezas de la forma-partido y la forma-movimiento, abordando la relación desde un análisis institucional interesado ante todo en su funcionamiento, sus dispositivos y su adaptabilidad a los objetivos y actores presentes en el actual momento político. Desde esta perspectiva, resulta indispensable analizar y extraer saberes organizativos de muchas experiencias de movimientos.

Como demuestra la historia, cuando el capital avanza y deja de someterse al mando democrático, la vida –incluido el planeta– se vuelve precaria y vulnerable. No es casual que las situaciones en las que se han articulado movimientos en los últimos años estén atravesadas por la desposesión y la precarización, rasgos centrales de la regulación neoliberal del conflicto capital-vida.

Lo que estos movimientos señalan son escenarios donde existe una disputa, viva y encarnada, por el significante democracia y la orientación de las políticas públicas: luchas por la vivienda; en defensa de la salud, la educación y otros servicios públicos; galaxia de micro-conflictos entorno al desempleo, la exclusión y la desregulación laboral; demandas y conflictos vinculados a la democracia urbana; redes por la defensa de los bienes comunes –naturales o digitales–,etc.

Un partido-movimiento debe habitar e intervenir en estas situaciones porque en ellas se juega la vida. Y para ello debe incorporar dispositivos más propios del mejor sindicalismo, las asociaciones vecinales y las redes, que de los partidos políticos tradicionales oligárquicos. En la actual ofensiva neoliberal sobre la vida el partido-movimiento tiene que ser capaz de articularse también como una agremiación social, combinando funciones de asesoramiento, organización, conflicto, negociación colectiva y defensa y ampliación de derechos.

El desafío de crear y fortalecer procesos de organización frente a la precarización y forzar una tendencia para fortalecer los salarios directos e indirectos es una cuestión inaplazable. Sabemos que para construir una nueva mayoría no bastará con buenos y honestos representantes institucionales. Necesitamos una sociedad abigarrada que acompañe y protagonice, desde múltiples situaciones y escenarios, el proceso de cambio social en curso, para lo cual precisamos de modelos organizativos que sepan ensamblar de la forma más virtuosa posible los mejores dispositivos de la forma-partido, la forma-sindicato y la forma-movimiento.

El Partido de Movimiento opera mediante una racionalidad política basada en la expresión –y con ello la tendencia a una ampliación de la potencia política de lo social que se despliega también en lo estatal– y tiene como referencia central a la 'sociedad en movimiento'. En segundo lugar, esto se traduce en un modelo organizativo de tres patas que, si bien funcionan de forma articulada, responden a lógicas y modos de hacer singulares: la institución, el territorio y las prácticas prefigurativas.

El trabajo institucional asume el desafío de implementar nuevas formas de expresión y representación radicalmente democráticas así como impulsar, con rigor y eficiencia, políticas públicas al servicio de los sectores populares.

Además de formar organizadores y promover una ética militante basada en la 'leninista sencillez', un partido-movimiento debe dotarse de instrumentos que aseguren su permeabilidad y apertura con una membresía laxa.

Lo que requiere de formas de participación que se adapten a la flexibilidad de los tiempos y las situaciones vitales de la gente –no todo el mundo puede o quiere participar en calidad de militante– y crear programas de trabajo y líneas de intervención que permitan una vinculación productiva al proyecto, sostenida en el hacer –con múltiples modos e intensidades– y no tanto en admirar, criticar o debatir ad nauseam las acciones de la dirección. Esto requiere una apuesta firme por una democracia interna que lejos de conformarse con plebiscitar decisiones ya tomadas, confía en la descentralización y en la inteligencia colectiva de sus bases para el diseño, ejecución y evaluación de los planes de trabajo y las orientaciones políticas.

El desafío no es construir una organización que tienda a unificar sobre sí a las fuerzas del cambio sino el articular con la máxima potencia política a la multiplicidad, es nombrar procesos dinámicos que exceden y desbordan a los actores políticos formales.

Lecciones para un partido-movimiento.

En términos estrictamente políticos emergen dos lecciones inmediatas para un partido-movimiento que intervenga en la coyuntura.

En primer lugar, el desafío no es construir una organización inmensa que tienda a unificar sobre sí a las fuerzas del cambio sino el articular con la máxima potencia política a la multiplicidad de actores con los que se comparte una construcción hegemónica 'en común'. Pasar del catch-all party al articulate-all party. Un partido-movimiento no busca absorber o subordinar a otras experiencias sino producir la mejor articulación posible con ellas, componiendo –no imponiendo– de ese modo un proceso expansivo de cambio. En la práctica esta articulación entre demandas y actores diferentes y asimétricos muestra toda su complejidad y emergen multitud de conflictos. Los procesos de confluencia ensayados en los últimos años reflejan esa dificultad, pero también una enorme potencia política y el desarrollo de una cultura de la articulación y una 'diplomacia de base' que deben ser optimizadas.

En segundo lugar, si no se expande no es política. Esta voluntad expansiva exige tener mirada larga y vocación mayoritaria, siendo capaces de desbordar a las organizaciones formales y determinadas identidades ideológicas para interpelar y afectar al conjunto de la sociedad. Y aquí es donde se requiere del mismo modo de significantes abiertos y prácticas discursivas inclusivas como de un contacto y cooperación material con la miríada de actores que habitan e intervienen en la formación de la cultura popular y el sentido común.

Sobre la dirección política[2].

Lo sabemos desde siempre, dice Monereo. Antonio Gramsci se encargó de recalcarlo con mucha fuerza: la clave de un partido en construcción, en un contexto de crisis orgánica, es su dirección política. Ésta será la tarea decisiva a definir en la nueva etapa de construcción de la paz, concretar con precisión el proyecto y el equipo dirigente capaz de realizarlo, sabiendo que no tenemos todo el tiempo del mundo y que los poderes nos acosarán. La lucha de clases es así y no caben falsos idealismos: pretender cambiar el sistema y que los poderes te aplaudan, no parece posible.

Hablo de equipo dirigente, de una dirección política capaz de construir organización en todas las localidades, pueblos, ciudades, en los centros de trabajo; de promover la existencia de centenares de círculos insertados sólidamente en el territorio y en el conflicto social, de formar a centenares de cuadros capaces de gestionar nuestro “sector público democrático”, de impulsar alianzas sociales y de construir una institucionalidad alternativa. La dirección política de una fuerza transformadora y antagonista es algo más que hacer ruedas de prensa, intervenir en tertulias o aparecer en las instituciones; es construir sentido común, propiciar formas de vida que promuevan la cooperación, la solidaridad, el apoyo mutuo. Para decirlo con más precisión: una dirección que construya poder social, hegemonía cultural y democratice las instituciones.

Dejo a consideración de los lectores estas primeras puntadas de un debate que se enfoca en el hecho más importante del salto de las armas a la política civilista.

Notas.

[1] Esta parte del análisis recoge en gran parte la reflexión de Nicos Sguiglia sobre el tema del partido-movimiento que se puede localizar en el siguiente enlace electrónico http://bit.ly/2gD0Y1i . Igualmente asumimos en enfoque de Irene Martin en el siguiente enlace electrónico http://bit.ly/2gLkLAB

[2] Remite al siguiente artículo de Manolo Monereo para establecer los alcances del tema del papel de la dirección política de un partido-movimiento. Ver siguiente enlace electrónico http://bit.ly/2h2zkft

Publicado enColombia
Martes, 29 Noviembre 2016 06:58

Un “sancocho nacional”

Un “sancocho nacional”

A la memoria de Dolly Alzate y sus perseverantes y silenciosas luchas al lado de los campesinos y las mujeres del campo, en el Retorno, Guaviare.

 

Instrúyanse, porque necesitaremos de toda nuestra inteligencia. Agítense, porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitaremos de toda nuestra fuerza.

Antonio Gramsci.

 

La implementación de los acuerdos de paz está en curso y surgen ideas y propuestas para la conformación de un "sancocho nacional" como nuevo movimiento político de las guerrillas campesinas para ampliar la democracia.


Introducción

 

Superada la crisis del proceso de paz suscitada por los resultados adversos del plebiscito del 2 de octubre y el sabotaje sistemático del sector uribista, consolidado un Nuevo Acuerdo de Paz, firmado recientemente por las partes en el Teatro Colon de Bogotá, recuperado el curso de la terminación del conflicto social y armado, proyectada la refrendación en el escenario representativo del Legislativo y previstas las acciones inmediatas de la implementación de los elementos consensuados a lo largo de seis años, resulta conveniente reflexionar sobre los múltiples elementos de la arquitectura perfilada para aclimatar la paz y la convivencia.

 

Por supuesto, la solidez y coherencia de tal reflexión debe acudir a un enfoque multidisciplinar para integrar enfoques de orden histórico, sociológico y politológico.

 

Pierden seriedad ciertos análisis sesgados y caprichosos que descalifican ligeramente lo acordado por las Farc con el gobierno del Presidente Santos para poner término a su lucha armada de casi 60 años como expresión de la resistencia frente a la violencia de las elites agrarias y mafiosas. Las críticas formuladas para sugerir claudicación y renuncia a principios fundamentales son muy débiles y hacen parte de una retórica delirante que desconoce la realidad y las dimensiones de los procesos políticos emancipatorios. Están en su derecho, por supuesto, pero deberían considerar su nivel de disparate y falta de objetividad. Es fácil despacharse desde la comodidad de las ciudades, los escritorios y las cafeterías contra quienes han mostrado con hechos y sacrificios su capacidad de lucha y consistencia moral. Decir que “Timochenko y su camarilla” se entregaron al régimen capitalista, como lo repiten algunas mediocridades, no amerita mayor preocupación.

 

La movilización política de los combatientes agrarios y revolucionarios, la constitución de un nuevo movimiento político, la elegibilidad de los guerrilleros, la garantía de su seguridad y preservación de la vida, el Estatuto de la oposición, las reformas electorales y el acceso a los medios de comunicación en condiciones de igualdad, el respeto por la protesta popular y la acción de los movimientos sociales, son asuntos trascendentales que se posicionan sensiblemente en la opinión pública y el debate nacional. Son un acervo político y hacen parte de las acumulaciones hegemónicas de la masa. Acumulación histórica que lleva a la actual fase de democratización.

 

Las propuestas de un “gobierno de transición” para defender la paz y la conformación de una especie de “sancocho nacional” como partido político, a la manera como lo proponía Jaime Bateman en los años 80, son ideas que han generado controversia y expectativa.

 

El “sancocho nacional”

 

Un “sancocho nacional” es una aleación política que, a mi juicio, pretende articular elementos sociales y políticos heterogéneos para proyectar un bloque contrahegemonico que sustituya la dominación violenta y retrograda de quienes pivotan en la violencia, la manipulación religiosa y moral.

 

De lo que se trata es de establecer un bloque político que articule las más disimiles manifestaciones sociales identificadas con la paz.

 

La paz como “significante vacío”

 

La paz debería ser un “significante vacío” que condense las diferentes demandas de los segmentos coincidentes en las posibilidades de la misma como plataforma de transformación profunda de la sociedad. Un “significante vacío” como aquel que en 1917, en Rusia, dio curso a un salto radical de la vieja estructura feudal predominante en aquella nación. Me refiero a la consiga de “Pan, tierra y paz” que unió a las mayorías sociales para sacudirse el atraso y totalitarismo zarista.

 

Construir pueblo

 

Por supuesto, surgen interrogantes y controversias sobre los potenciales y las condiciones de posibilidad de dicha iniciativa planteada desde el campo de las Farc, como estrategia para construir pueblo. El pueblo de la paz.

 

La derecha y el establecimiento político tradicional han descalificado tal proyecto. Nace muerto. No tiene posibilidades. La gente odia a las Farc por narcoterrorista. Su partido político estará condenado a la marginalidad y no saldrán del escaso 1.5% que ha caracterizado a los comunistas y sus conocidos aliados a lo largo de 90 años. Sus planteamientos son vetustos, anticuados, jurásico y no interpretan en lo más mínimo la idiosincrasia del pueblo colombiano. Los derrotaremos en las urnas, son mamertos, proclaman al tiempo Santos y Vargas Lleras. Uribe dice que eso es pan comido. Puro castrochavismo, comunismo trasnochado al que se le debe hacer “resistencia civil” y exterminio social, porque las masas lo repudian.

 

Una tarea difícil

 

Obviamente no basta con proclamar la iniciativa del “sancocho nacional” para que la gente salga en masa a respaldarla. Eso no será fácil. Tendrá muchas dificultades y enemigos muy poderosos bloqueándola, descalificándola y distorsionándola.

 

La tarea es compleja. Se trata de un reto bastante fuerte, pero se debe asumir. Lo que pasa es que se requiere mucha flexibilidad, mucha imaginación, mucha apertura, mucha paciencia, mucho respeto. Se necesita superar viejas prácticas sectarias, dogmáticas, clientelares, culturales, propias de nichos y guetos delirantes y excluyentes.

 

Interpretar el nuevo clima político

 

Mi sugerencia es que hay que interpretar adecuadamente el nuevo clima creado por el proceso de paz y la apertura política que se proyecta para establecer una democracia ampliada, mediante la concreción de las tres columnas centrales del consenso político establecido en el NAP firmado en el Teatro Colon y que se refieren a tres temáticas:

 

Garantías para la oposición política. Se creará un “estatuto de la oposición”, un sistema integral de seguridad para el ejercicio de la política que contiene las garantías para la actividad política. Se incluyen expresamente las reglas para la participación del nuevo partido político en el que se transformarán las Farc, tales como el acceso a medios de comunicación, financiamiento estatal y reconocimiento jurídico.

 

Participación Ciudadana. Se acuerda el respeto al derecho a la movilización y la protesta pacífica, las garantías para la reconciliación y la no estigmatización por ninguna razón, la participación ciudadana en veedurías, medios de comunicación y en la planeación del desarrollo en los diversos niveles de gobierno, para lo cual se crearán Consejos Territoriales de Planeación. En garantía al tránsito de las Farc a la legalidad, se creará el Consejo Nacional para la Reconciliación y la Convivencia que tendrá a su cargo la pedagogía de paz y la capacitación sobre el acuerdo de paz y la convivencia dirigida a funcionarios y funcionarias estatales.

 

Participación Electoral. Se establecen medidas obligatorias para la lucha contra la corrupción y la transparencia en los procesos electorales, lo que supone modificaciones en el sistema político y en el régimen electoral, que serán realizadas a partir de recomendaciones de 7 instituciones independientes. Como proceso de tránsito a la democracia, se crearán 16 Circunscripciones Especiales de paz que elegirán 16 Representantes a la Cámara por 2 periodos electorales, en las cuales no podrán participar ninguna de las formaciones políticas con personería jurídica (incluyendo el partido de las Farc), ( Ver http://bit.ly/2gPh908 ).

 

Profundizar en el análisis de la democracia

 

Es por tal razón que se necesita profundizar el análisis sobre la democracia política y sus manifestaciones concretas. Desplegar una serie de consideraciones sintéticas que recojan los elementos estructurales de la crisis estatal y económica de la formación social, para lo cual se requiere utilizar varios temas o niveles analíticos.

 

La ruta del proceso de paz

 

Con el proceso de paz Colombia atraviesa por un profundo sendero de transformaciones, que se inició hace seis años con el cuestionamiento implícito a los ejes centrales del ciclo estatal anterior, la democracia representativa y el modelo económico neoliberal, así como a sus actores principales, los partidos políticos en el poder, dando lugar a un momento de amplia crisis estatal y reconfiguración política.

 

Este proceso, que ha impactado las estructuras estatales convencionales y generado una de las reformas políticas más profundas en la memoria histórica colombiana, está ligado a la emergencia de nuevos sujetos en el campo político que irrumpen desde la sociedad civil, es decir, desde las periferias de la política institucional, han posicionado nuevas propuestas y universos simbólicos en el campo político, así como nuevas formas de articulación democrática ampliando sus límites y otorgándole un contenido distinto.

 

La democracia como orden político produce, entre otras cosa, apertura del tiempo histórico. Un régimen democrático se instaura sobre la base de un conjunto de convicciones; una de ellas es que las sociedades y naciones son posibles de construir, reformar y dirigir en diferentes direcciones en el tiempo y en los contextos regionales y mundiales, de acuerdo a la dinámica de la deliberación que se organiza en su seno, sobre la base de principios de igualdad en la participación política.

 

Democracia ampliada y apertura del tiempo histórico

 

En este sentido, el proceso de paz de los últimos años con las Farc configura una apertura del tiempo histórico, pero desde fuera del escenario de lo que estrictamente podríamos llamar régimen político, es decir, desde otros espacios de vida política que estaban desconectados e, inclusive, en contradicción con aquellos ámbitos institucionales reconocidos por el Estado y organizados por el Estado para incluir representación y participación. Esto implica que las condiciones y fuerzas de democratización se fueron generando, sobre todo, desde fuera del sistema de partidos y desde fuera del régimen político, y lo fueron penetrando a partir de procesos que produjeron un cambio en la composición del sistema de partidos y, por lo tanto, las reformas se están procesando, en parte, hoy en el seno del Estado a propósito de la negociación política de paz.

 

Estos procesos que vienen de espacios externos al régimen político, porque también son espacios políticos, están creando la condición de posibilidad de realización de varios escenarios participativos y de una Asamblea Constituyente que debería tener como tarea diseñar las condiciones institucionales para el gobierno del país en el largo plazo, pues siempre hay una tendencia a que se produzca un nuevo cierre respecto a cuáles serían los espacios, formas y sujetos de la participación política y del gobierno en el país promovida por la ultraderecha. En este sentido, la democratización, que hay que enfrentar y producir, tendría que evitar la constitución de nuevas formas de monopolio político y, más bien, ir ampliando las áreas de igualdad.

 

Releer la democracia

 

Ante las nuevas realidades políticas y sociológicas, resulta prioritario una lectura centrada de los rasgos y connotaciones que adquiere la democracia, la acción colectiva y las emisiones discursivas de los sujetos, en la medida en que es ahí, en el territorio de las prácticas, donde se gestan las “nuevas” significaciones de la política colombiana y sus nuevos derroteros, pues la tendencia predominante en el seno de la ciencia política ha sido definir democracia como un método de selección y renovación de los gobernantes, a través de elecciones y del funcionamiento de un sistema de partidos competitivos.

 

La democracia no puede leerse sólo en sus anclajes institucionales sino fundamentalmente en su relación con la sociedad civil, las organizaciones sociales y las contradicciones estructurales que de ella emergen.

 

Cabe concebir a la democracia como un proceso, como un régimen político, como una cultura política, como un conjunto de espacios políticos, y también cabe tomar en cuenta a los procesos de constitución de sujetos.

 

La objetivación de los consensos de paz

 

Por eso lo que hoy se requiere es un estudio minucioso del proceso de objetivación de los consensos de paz entre el gobierno y las Farc, que se plasmaran en nuevos marcos normativos, legales, de políticas públicas y constitucionales, a partir de las iniciativas de los actores sociales y políticos involucrados, con amplia implicación democratizadora.

 

Recuperar algunas categorías políticas

 

Ahora bien, con el fin de abordar el alcance y orientación de los cambios suscitados en el campo político desde los inicios del proceso de paz, se requiere recuperar algunas categorías conceptuales que trascienden una visión de la política y del poder limitadas a la práctica institucional, y plantear una (re)lectura del concepto de democracia como elemento articulador del campo político colombiano actual, asumiendo que el campo político, más que el puramente institucional, es el espacio de interacciones, cooperación, coincidencias y conflictos, que remite a la esfera de las luchas hegemónicas por el poder (Dussel), pues al hilo de su argumentación, todo campo político es un ámbito atravesado por fuerzas, por objetos singulares con voluntad, y con cierto poder. Esas voluntades se estructuran en universos específicos. El concepto de campo político, desplaza o más bien amplía el análisis hacia la sociedad civil y permite identificar la red de relaciones de fuerzas o nodos, en que cada ciudadano, cada representante o cada organización operan (Dussel).

 

Lo que requerimos es una reinterpretación de la democracia en el marco de su profundización y ampliación a otros formatos de ejercicio del poder y de la política, situados en las interfaces entre el Estado y la sociedad civil, pues son palpable las (re)significaciones de la democracia en este periodo de profundas transformaciones toda vez que el proyecto democrático-participativo incluido en la paz se orienta a la ampliación del campo de la política y a la construcción de ciudadanía por medio de innovaciones en la relación entre Estado y sociedad, así como a una (re)politización de los conflictos y su (re)significación en el campo político.

 

Las preocupaciones y análisis sobre la democracia en Colombia siempre se han centrado fundamentalmente en la gestión pública e institucional de los gobiernos de turno y en la necesidad de mantener la estabilidad política; así como en el comportamiento de los partidos políticos como factores críticos de la gobernabilidad.

 

Las limitaciones en dichos paradigmas interpretativos sobre la democracia y sus efectos en los sistemas políticos, nos ponen, nuevamente, ante el desafío de encontrar nuevas narrativas, lecturas críticas y renovadas de la relación entre el Estado y la sociedad, del sistema de representación política y de los núcleos en que se dirime el poder.

 

Superar la visión monológica de la democracia

 

Para ello, en principio es necesario abandonar una visión monológica de la democracia asociada a la estabilidad institucional, y más bien partir de las contradicciones donde el objetivo de la política, más que atacar los conflictos y mitigarlos, consiste en movilizarlos, ponerlos en el centro del escenario, visibilizarlos en el marco de la expresión del pluralismo.

 

En consecuencia, es inevitable que la democracia vaya mutando su contenido y produzca nuevos efectos de verdad, condiciones que (re)definen lo que es y no es aceptable; pues las condiciones del discurso y los propios discursos no son dados de una vez y para siempre, sino que se transforman a través del tiempo, mediante cambios generales y relativamente repentinos de un episteme a otro, como lo señalara M. Foucault.

 

En ese sentido, no es posible repensar, también, la democracia sin discutir la noción de ciudadanía.

 

Esto nos lleva a plantear una concepción de la democracia en torno a otros núcleos, que retoman tanto su primer origen, la polis, como también los núcleos fuertes de la experiencia moderna, que tienen relación con la idea de concebir el núcleo central de la democracia en una combinación de las ideas de igualdad política y autogobierno.

 

Es decir, un país es democrático en la medida en que introduce y amplía las áreas de igualdad política, en principio, y a través de eso amplía también las áreas de igualdad en otros aspectos de la vida social. Este es un principio para organizar el autogobierno, un régimen político que permita que un país pueda, predominantemente, responder a las pulsiones internas de autogobierno.

 

Las elecciones no pueden ser el principal criterio para definir el carácter democrático o no de una forma de vida política y el régimen político y de instituciones que la gobiernan. Son un aspecto secundario, y cabe pensar en cómo está articulado con estos otros elementos del núcleo central, es decir, con la igualdad y el autogobierno.

 

En este sentido, la democratización en el país que ha traído el proceso de paz, tiene más bien como tarea mantener la apertura política y diseñar los espacios políticos e institucionales que permitan mantener la misma, que es el margen de libertad y autogobierno, en términos de capacidad de reforma, a partir de las propias fuerzas y fines que, además, necesitamos para enfrentar como un proceso de construcción, la configuración de un necesario gobierno de transición en el país, para encarar el problema de la igualdad.

 

En breve, la democratización en curso implicará ir desarmando las estructuras patrimoniales caciquiles y feudales, que están fuertemente vinculadas a la base del presidencialismo actual, para avanzar hacia formas de cogobierno, es decir, de dirección compartida en un régimen de transición.

 

Quizás los gobernantes de turno no entienden que, en democracia, el lugar del poder es “un lugar vacío”, es decir que ningún grupo “es” el poder, sino que lo ocupa circunstancialmente, a diferencia de otros sistemas que encarnan en personas o grupos dominantes.

 

Conclusión

 

La viabilidad de un nuevo movimiento político promovido por las Farc está estrechamente asociada con un nuevo modelo de democracia política, con la ampliación de esta mediante la superación de los enfoques institucionalistas y electorales.

 

Profundizar la democracia implica generar las condiciones para que una fuerza política renovadora, “un sancocho nacional” afiance el sentido transformador de los acuerdos de paz consolidados.

 

Armenia, 28 de noviembre del 2016.

Publicado enPolítica
“Lo más interesante para un alumno es que cuando llegue el lunes no sepa qué va a pasar”

Desde chico, la escuela le pareció aburrida. Sólo despertaban su interés los profesores que incorporaban la “vida real” a las aulas. Ahora es un experto en educación que puso en marcha un sistema alternativo de aprendizaje. Los chicos pueden leer tirados en el piso, no hay organización por materias y los contenidos se definen en asambleas.

 

–Yo como profesor de lengua cuestiono mucho algunos de los conceptos que se enseñan en sintaxis. Yo también creo que no sirven para nada. Son cuestiones de técnicos. De dos lingüistas que se ponen a discutir si las oraciones... pero a un alumno qué le interesa más, a un alumno le interesa más expresarse bien oralmente, que sepa escribir. Y luego yo cuando escriba le puedo decir “¿te das cuenta cuántos adjetivos has utilizado? ¿Cuántas oraciones subordinadas?”


Qué no daría esta cronista y quién sabe cuántos de los abúlicos estudiantes que hoy cursan el secundario por tener un profesor que diga lo que ha dicho Josep Menendez. Este catalán experto en educación propone romper con lo conocido (“La escuela es el servicio militar obligatorio”) para hacer de la escuela un espacio de aprendizaje desde el deseo de los alumnos y alumnos. Una escuela secundaria con colores fuertes, sillones, pocos exámenes y mucho aprendizaje compartido.


Menendez compartió su experiencia en el Encuentro Nacional Voces y Sentidos para Transformar la Secundaria, realizado en Buenos Aires el 26 y 27 de octubre, por la Fundación Voz para el desarrollo de políticas públicas en materia educativa –que trabaja en el proyectoTransformar la Secundaria– junto a diferentes organismos internacionales (Unicef, OEI, Unesco, entre otros) y organizaciones de la sociedad civil.


–¿Cómo era en la escuela?


–Era de los que ahora hubieran optado por otra escuela. A mí me gustaba mucho y siempre decía que me gustaba mucho que entrara la vida en escuela. Cuando los profesores hablaban de la actualidad (“vamos a hablar de lo que está pasando”) yo siempre decía “vamos a hablar de la realidad”. Cuando hablaban del currículum oficial, a mí me interesaba poco. Me gustaba la historia. Me gustaban los debates ya cuando era pequeño.


–¿En el secundario?


–Fui a uno de los colegios jesuitas de Barcelona, San Ignacio. Y ellos solían promover debates desde niños. Me acuerdo del asesinato de Sharon Tate por el clan Manson... un jesuita nos dijo una frase que me impactó mucho, yo tendría diez años. Dijo: “No me gustaría estar en la piel de los jueces porque es un asesinato que refleja una enfermedad social y condenar a los asesinos que son la punta del iceberg de una sociedad que hace de la violencia una forma de vida...” A mí me impactó mucho.


–¿Estudió Letras?


–Sí. Estudié periodismo. Empecé a estudiar en la universidad justo cuando muere Franco, es un momento muy convulso. Participé mucho también en política, en los movimientos de la reclamación de libertades. Trabajé unos meses en periodismo. Vi también algunas cosas interesantes. Estaba en el periódico cuando mataron a John Lennon y cuando el intento de golpe de Estado en España, el 23 de febrero de 1981. En ese contexto yo era una persona muy activa, muy vehemente. De repente, cuando cerró el periódico, me salió la oportunidad en el colegio donde había estudiado pero en formación profesional. El sector que trabaja con los alumnos de más baja autoestima, que tiene mayores dificultades. Eran chicos de 12 años hasta 18. Empecé por casualidad pero siempre he dicho que para mí fue una suerte.


–¿Por qué?


–Porque yo daba Letras, a ellos les importaba un pito las Letras, pero yo estaba empeñado en que les gustaran por lo menos las historias, los relatos. Entonces en vez de que leyeran les explicaba los argumentos de los clásicos, casi como si fueran una aventura, La Ilíada, La Odisea. Por lo menos así conectaban con algo que no habían oído. Entonces de esa manera me di cuenta de qué es lo más importante en la educación. La persona, su autoestima. Incluso que antes de aprender la persona tiene que estar predispuesta al aprendizaje. La autoestima de chicos y chicas en general era muy baja. Venían de creer que no servían para nada porque el sistema más tradicional de primaria los había arrinconado. Yo tenía los alumnos tirados al suelo para leer, si no no leían nada. ¿Pero por qué tienen que leer sentados en una silla? O curiosamente tenían un chico que le gustaba el ajedrez, y yo no tenía idea del ajedrez, y les enseñó a todos los demás a jugar ajedrez.


–¿Esto lo hacía por intuición?


–Era pura intuición. Ahora vendría un pedagogo y te diría “esto es el aprendizaje entre iguales”. O esto es lo que se llama “pedagogías invisibles”. Yo lo hacía por sentido común.


–Que a veces parece perdido en las escuelas.


–Exacto.


–Hoy se habla tanto de que no hay interés de los chicos y chicas en la escuela, ¿cómo se logra despertar esa predisposición para aprender?


–Creo que es normal que unos días tenga más ganas y otros días menos. Al adolescente se le cruza el cable un día y lo que al día siguiente defenderá con pasión el día anterior es el peor enemigo de aquella idea. Pero nosotros no estamos para convencerle de que las cosas son iguales cada día. Sino que estamos para acompañarlos. Una de las obligaciones que tenemos los profesores es despertar el interés. Yo no diría esa frase tan manida de “motivarlos”, que a veces parece como si tuvieras que hacer de actor de teatro o un espectáculo circense. Yo creo que una obligación de quien acompaña a alguien a aprender es que despierte la curiosidad del otro. No que tenga la obligación pero que utilice herramientas para despertar la curiosidad. Si una persona se siente protagonista de su aprendizaje, por ejemplo, trabajando por proyectos, poniendo ideas sobre la mesa, sin obligarlo a que escuche sino a que primero diga cómo es una isla, como es una montaña con sus palabras, y luego entonces, cómo se dice eso en palabras un poquito más rigurosas. O por ejemplo, conectando la Monarquía absoluta con la Globalización, en el momento en que la explotación infantil en el trabajo se le conecta con la historia, pero no al revés: “Yo te voy a explicar la historia...” y hasta que lleguemos a la explotación infantil te has muerto.

Eso si llegamos. Por ejemplo, por qué creemos que el aprendizaje tiene que ser lineal: en Literatura, primero los griegos, después tal. Los griegos a un alumno se les hacen muy duro. Ahora yo les enseñaba La Ilíada como si fuera un cuento de noche de niños que van a dormir. Bueno, pues, alguno leería después. Es decir, es aplicar diferentes metodologías pero con un eje central: que la persona vaya construyendo su aprendizaje, que la persona sienta que es todo él el que avanza, no lo que sabe hacer de matemática o de lengua. Muchas veces estos alumnos se consideran que han vivido en la torpeza: “no he sabido hacer los problemas de matemática”, “hago muchas faltas de ortografía”, “cuando me sacaban en el aula a preguntarme, no lo hacía bien”. ¿Por qué hay que sacar a un alumno delante de treinta más a que conteste?

Cuando esté un poco más mayor, ya se atreverá. Primero hay que crear la seguridad. Pero ¿cuál es el entorno de ensayo?¿Dónde yo he hablado y he tomado seguridad? O ¿es que un profesor se siente seguro de todo el primer día? Yo el primer día que fui a clase llevaba la lista de ausencias y tuve que ponerla en la mesa de lo que me temblaba en la mano.


–Suena maravilloso, ¿pero cómo se aplica esto en un sistema educativo que parece difícil de mover? ¿Cómo se cambia el sistema educativo?


–Yo entiendo el miedo porque el sistema ha sido muy industrial. Ha ido reproduciendo una homogeneización del perfil del alumno del sistema. Yo no digo que sea tan maravilloso. Esto es como el médico que ve a un enfermo y piensa “le va a doler mucho el tratamiento, pero tiene curación”. Lo maravilloso es la curación, el tratamiento no va a ser fácil. Creo que hay llegado el momento de que seamos consecuentes con nuestras convicciones. Los profesores que se han implicado en el sistema nuevo lo que dicen es “eso es lo que yo soñaba cuando estudiaba” para profesor.


–¿Cómo es el sistema que propone?


–Que los alumnos aprendan haciendo cosas. Que trabajen en equipo los profesores. Que los alumnos aprendan entre ellos. Que no sea necesario un examen final para decir qué nota tiene este alumno. Ese es un proceso continuo, de evaluar entre iguales, de diferentes miradas de la evaluación.


–A veces los chicos dicen “esto no me sirve para nada” sobre algunos contenidos básicos como análisis sintáctico, por ejemplo. ¿Se enseña esto?


–Claro, al final tienen que aprenderlo. Pero por ejemplo, el sistema generalmente enseña en análisis sintáctico todos los años lo mismo. Porque se lo explican, no lo vinculan con situaciones más reales. Yo como profesor de lengua cuestiono mucho algunos de los conceptos que se enseñan en sintaxis. Yo también creo que no sirven para nada. Son cuestiones de técnicos. De dos lingüistas que se ponen a discutir si las oraciones... pero a un alumno qué le interesa más, a un alumno le interesa más expresarse bien oralmente, que sepa escribir. Y luego yo cuando escriba le puedo decir “¿te das cuenta cuántos adjetivos has utilizado? ¿Cuántas oraciones subordinadas?” Pero la experiencia debe ser previa. Primero me expreso, como en la vida real, y luego puedo analizar lo que hago, el sentido que tiene. Yo me encuentro con amigos y les digo “pero hombre, no pongas esta subordinada en el medio” y me dicen “¿el qué?” y estoy hablando de licenciados en matemática, biologías, física. Una pregunta básica es qué es lo esencial del currículum. O sea para enfocar la enseñanza obligatoria para personas que han de tener competencia en su ciudadanía y ejercerla con valores compartidos, con percepción de que no aprendo ni crezco solo.


–¿Ahora se hace demasiado eje en adquirir conocimientos específicos, por ejemplo, idiomas?


–Los conocimientos específicos se están cuestionando mucho. Bueno, los idiomas depende cómo se enseñen. Tuve una cierta polémica con un grupo de profesores míos porque yo dije que el problema con el inglés es que lo enseñábamos como el latín, o sea, orientado a la sintaxis, orientado al conocimiento del especialista, no orientado al uso. Ahora en el momento en que lo orientamos mucho al uso tenemos que corregir también un poco y decir que estos chicos también sepan alguna cierta lógica. Pero el idioma lo queremos para qué. ¿Para saber más idiomas o para usarlo? Todos los camareros del sur de Europa, ¿son filósofos que saben cuatro idiomas o en realidad utilizan los idiomas bien? Lo han aprendido para saber comunicarse y en referencia a la acción. No se trata de tirar por la borda lo que hemos hecho. Se trata de calibrar los instrumentos que utilizamos. Nosotros hacemos alguna clase magistral, nosotros hacemos algún examen, lo que no hacemos es la evaluación al final. Nosotros hacemos que los alumnos tengan que estudiar individualmente. Pero cuánto, cuál es la dosis. Esta es la clave.


–¿Qué proponen en relación a la cantidad de horas en la escuela?


–Una jornada de un alumno de secundaria es de 8.30 a 5 de la tarde, con una hora y media para el almuerzo. Respetamos el marco general. Lo que pasa adentro es distinto. Hay grandes espacios dedicados a trabajos por proyectos. A iniciar y acabar el día. A unidades específicas de temas que los profesores han identificado que tienen una especial dificultad y aplican una estrategia concreta.


–¿Cómo se empieza el cambio?


–Vamos a empezar por algo. Es un elemento clave también. Vamos a aprender también haciendo nosotros. Vamos a aprender de la experiencia. Que los profesores sean sujetos protagonistas también de lo que proponen, de lo que evalúan, de las modificaciones. Lo más interesante para un alumno es que cuando llega el lunes no sabe qué va a pasar, a no ser que sea un proyecto que venga de la semana pasada.


–¿No hay organización por materias?


–No. Hay grandes espacios, trabajos por proyectos interdisciplinarios. Por ejemplo, hay un proyecto que se llama “la vuelta al mundo en 80 imágenes”, que es decidir qué información es necesaria saber de los países. Primero hay una asamblea de todos los alumnos que dicen qué es importante saber de un país. Lo dicen por intuición, por lo que saben. Entonces el profesor va sugiriendo. Por ejemplo, dice “¿y no os parece interesante saber cuánta gente vive, porque no es lo mismo Barcelona que el pueblo tal?” Ah, claro, la población es importante. Es el aprendizaje constructivista. Hay tres profesores que trabajan juntos, cada uno con una especialidad.


–¿En secundario?


–Sí.


–¿Qué pasa con la tecnología en el aula?


–Durante muchos años nos hemos peleado con querer poner la tecnología en el aula pero no conseguimos que cambiase nada. Básicamente se reproducía el sistema de enseñanza. Con este sistema, en cambio, hablamos de la tecnología invisible. Por ejemplo, estos alumnos que tienen que buscar información sobre países, ¿dónde la van a buscar? En el aula hay algunos libros pero, vamos, con un ordenador en la mano... y bien orientados. Incorporamos la tecnología de manera invisible. No ven que la tecnología sea el elemento clave que les va a entretener sino algo que necesitan usar para ese aprendizaje concreto. Con todo este debate de los nativos digitales siempre he sido muy escéptico. Los alumnos no saben utilizar la tecnología, lo que pasa es que la aprenden en dos segundos, que es diferente. ¿Cómo la aprenden? Nosotros miramos los manuales. Ellos empiezan a tocar. Empiezan a experimentar y aprenden haciendo. Esa es la idea. Claro que también hay que avisar los peligros que tienen, sobre todo las redes sociales. Pero igual que cuando los padres sacamos a los niños a la calle y les decimos aquello de no acepten regalos de alguien de la calle. Es decir, no cerramos las puertas de la calle. Para nosotros el adelanto ha sido que cuando hemos puesto a los alumnos a trabajar haciendo la tecnología se ha incorporado de manera natural.


–¿En dónde lo están aplicando?


–En ocho colegios de jesuitas en Catalunia.


–¿Está dentro de la currícula oficial?


–Sí. Nosotros lo que decimos es que somos más coherentes con el currículum que otros. Porque el currículum oficial habla por ejemplo de ocho ámbitos de aprendizaje, que son los académicos pero también los transversales: aprender a aprender, autonomía... esos aprendizajes nunca se evalúan. En cambio nosotros los hemos incorporado. Puede pasar que un alumno sepa muchas matemáticas y tenga poca capacidad de autonomía personal.


–En una charla dijo que es más fácil aprender a bailar que a resolver un problema de matemáticas...


–Efectivamente. Ellos aprenden antes a bailar.


–Es una mirada más integral.


–Y sobre todo una mirada en la cual la motivación es extraordinaria, y en segundo lugar la libertad.


–¿Cómo son los edificios escolares?


–Vemos que los espacios determinan mucho el clima. Hicimos primero un proceso de participación muy amplio donde les preguntamos a los 11 mil alumnos qué querían y muchos de los alumnos nos hablaban de los espacios. Nos hablaban de cosas tan tontas como el color de las paredes. ¿Por qué no pueden ser de colores las paredes? Porque el costo es más o menos el mismo, no es un tema económico, es un tema de marco mental. Después, en primaria están acostumbrados a compartir los trabajos, en secundaria no, viene lo serio, es el profesor el que sabe, “vosotros me escucháis y aprenderéis”, entonces las paredes son lo más parecido a un cuartel militar... Yo he dicho muchas veces que en España se abolió el servicio militar obligatorio y se quedó la escuela. La escuela es el servicio militar obligatorio. Te obligan a ir unas horas. Los padres necesitan que estén ahí adentro. Pero lo que pasa adentro... Entonces los chicos nos pedían colores, sofás. Bueno, pusimos algunos pufs. Entonces en una clase hay un profesor explicando algo, hay algunos alumnos sentados en una mesa y otros en el sillón, pero están escuchando. Lo que es importante saber es cuándo tengo que estar bien sentado.

Otra vez vuelvo a la idea del equilibrio. Ni es bueno que estén todo el día tirados en el suelo, no aprenderían normas sociales. Pero tampoco que estén todo el día como si estuvieran en un funeral...

 

 

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Miércoles, 02 Noviembre 2016 07:10

Bases políticas para la Constituyente de la paz.

Bases políticas para la Constituyente de la paz.

Ideas, preguntas y propuestas para fortalecer la propuesta de la convocatoria y elección de la Constituyente por la paz.

 

Introducción

 

En política hay hechos que no se pueden ignorar. Existe un Acuerdo de paz firmado por el Estado colombiano en cabeza del señor Santos e, igualmente, tenemos un pronunciamiento ciudadano en un plebiscito que lo rechazo por escaso margen.

El texto del consenso de paz está en el aire y su esencia se intenta recuperar mediante un complejo proceso de negociaciones adelantado por el gobierno con los representantes del No. Simultáneamente la Mesa de La Habana con las Farc ha sido reactivada con el objetivo de construir un nuevo pacto que permita rescatar lo construido a lo largo de seis años de diálogos en materia agraria, democracia ampliada, drogas, victimas, justicia, terminación del conflicto e implementación de las coincidencias.

Si bien el Acuerdo de Cartagena es un protocolo de gran valor, base de la apertura democrática y del fin del más prolongado conflicto social y armado de nuestra historia, punto de referencia de una nueva gramatica política y de una discursividad asociada con las demandas populares y nacionales, tampoco es lo máximo respecto de los cambios profundos que demanda la grave crisis sistémica que azota la sociedad y el régimen político.

Ya sabemos que desde sus inicios, la delegación del gobierno colocó en La Mesa de conversaciones, unas líneas rojas para impedir alteraciones del modelo económico neoliberal, para no tocar las Fuerzas Armadas y las doctrinas contrainsurgentes que le dan sustento y para sostener el régimen político con su sistema electoral y de partidos clientelares.

Es lo que explica en gran medida el rechazo santista a la propuesta de convocar una Asamblea Constituyente.

Aun así, en el nuevo escenario planteado con las votaciones del pasado 2 de octubre, tanto la ultraderecha como la derecha gubernamental, han formulado en práctica coincidencia, un conjunto de propuestas que desmantelan lo construido durante varios años. De hecho, estas dos corrientes de la elite dominante, convergen en una contrarreforma que afecta las bases mínimas de una paz democrática.

Todo ello es fácil percibirlo a propósito de la justicia especial de paz, de la reforma agraria, de la participación política, del blindaje constitucional, de los derechos políticos de las Farc, de la erradicación del paramilitarismo, de la renovación de la política, de la implementación, de la dejación de las armas y del Cese bilateral del fuego y hostilidades definitivo.

La extravagancia de la ultraderecha es asombrosa. Nos quiere regresar al oscuro periodo de la mal llamada seguridad democrática y al imperio de la impunidad en materia de masacres, falsos positivos, corrupción y violación sistemática de los derechos humanos.

El gobierno no se queda corto en sus intenciones y pretende meterle candado al modelo neoliberal con una regresiva reforma tributaria, con las Zidres, con la megamineria, con el código de policía, con más prebendas a la politiquería, con ventajas electorales para los gamonales del régimen y con los aberrantes monopolios mediáticos que desvían la esencia de la problemática nacional.

Súmele a lo anterior la fragilidad y las incertidumbres sobre la implementación de nuevos consensos para terminar definitivamente la guerra.

No hay claridad y cualquier cosa puede suceder en momentos en que crecen las premuras y afanes del señor Santos, afectado, por lo demás, por una gran debilidad política e institucional, pues con los días el desafecto ciudadano crece frente a su gobierno.

La coyuntura demanda mucha imaginación, mucho esfuerzo político para encontrar la mejor ruta y la mejor fórmula de salida al enredo en que nos encontramos, del cual solo la oligarquía saca partido para darle continuidad a su sistema de dominación.

No es con pañitos de agua tibia que damos el salto. No es con procesos gradualistas y de simple acumulación que se pueden atender los desafíos y retos de la coyuntura.

Asi ocurrió en 1990 cuando un sector de la clase dominante diseño, promovió e impuso una formula constituyente al margen de los impedimentos y obstáculos legales del texto de 1886 con sus respectivas reformas.

Se puede acudir a la actual Constitución. Se puede traer a colación el texto de los artículos 374 y 376 de la misma para generar un marco de referencia, pero creo que eso no es suficiente.

Un cuerpo constituyente soberano hoy tiene que ser el reflejo y el resultado de la potencia del poder constituyente de la resistencia campesina y popular.

Una Constituyente de la paz no puede ser hechura de la clase política dominante vinculada con la corrupción y la degradación del campo político.

Una Constituyente tiene que ser el resultado de una conquista del proceso de paz.

Hechas esas consideraciones, lo que procede es profundizar la reflexión y el análisis sobre dicho mecanismo.

 

Preguntas sobre la Constituyente

 

Al respecto bien sirve plantearse algunas preguntas ¿En qué consistiría un pacto político para convocarla? ¿Quiénes intervendrían en este? ¿Cuáles serían las bases de su convocatoria? ¿Cuántos delegados la integrarían? ¿Cuál sería el sistema electoral para escoger sus miembros? ¿Qué cuotas se darían a los representantes de las Farc, de los campesinos, de los trabajadores, de los estudiantes, de los afrodescendientes, de los intelectuales? ¿Cuál sería la agenda de la Constituyente? ¿Cuáles serían los ejes de su reglamento para funcionar? ¿Durante cuánto tiempo funcionaria la Constituyente? ¿Cómo sería la reglamentación de la campaña para su elección y difusión entre la ciudadanía?

Estas son cuestiones que deben debatirse y analizarse para crear las condiciones políticas de dicho mecanismo.

 

Las propuestas iniciales de las Farc

 

Entre tanto, traigo nuevamente las ideas formuladas desde fines del año 2013 por la delegación de las Farc en la Mesa de diálogos de Cuba (http://bit.ly/2ebnj50 ).

Son tesis que seguramente tendrán que actualizarse a la luz de los acontecimientos presentados a lo largo 35 meses en materia de paz y superación del conflicto.

1. Proceso de paz y poder constituyente.

En consideración a la oportunidad histórica sin igual de un Acuerdo final que permita avanzar hacia la construcción del noble propósito de la paz con justicia social, la democratización real y la reconciliación nacional; de dejar a un lado las fuerzas militaristas y de ultraderecha empecinadas en una prolongación indefinida de la confrontación armada; de dotar dicho Acuerdo con la mayor participación social y popular y legitimidad posible, se apelará a la voluntad del pueblo soberano, al poder intrínseco del constituyente primario y soberano.

Todo ello, en consonancia con lo señalado en el preámbulo del “Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, firmado por las FARC-EP y el Gobierno nacional”, el 26 de agosto de 2012, cuando estipula que “la construcción de la paz es un asunto de la sociedad en su conjunto que requiere de la participación de todos (...)”.

2. Convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente para la paz.

Se convocará la Asamblea Nacional Constituyente como máxima expresión del constituyente primario y soberano.

3. Gran acuerdo político nacional para una Asamblea Nacional Constituyente.

La convocatoria se fundará en un “Gran Acuerdo político nacional para una Asamblea Nacional Constituyente”, concebido como expresión de la voluntad política colectiva y del compromiso de las fuerzas políticas, económicas, sociales y culturales de la Nación para contribuir a la construcción de un Acuerdo final.

El propósito del mencionado gran acuerdo consiste en darle viabilidad jurídica y política a la iniciativa; establecer los criterios para el logro de la más amplia movilización y participación social y popular; concertar propósito y principios, naturaleza, composición, materia y alcances legislativos de la Asamblea, sin perjuicio de las definiciones propias del constituyente soberano. El “Gran Acuerdo político nacional” se comprende como una expresión elevada de la participación social en la construcción del Acuerdo final...

4. Movilización social por una Asamblea Nacional Constituyente.

Para tal efecto, se activarán los dispositivos comunicacionales a que hubiere lugar, incluida su financiación. De manera especial, se estimulará la participación de los sectores sociales excluidos, discriminados y segregados, comprendidas las comunidades campesinas, indígenas y afro descendientes. La generación de condiciones para transitar hacia la paz con justicia social exige la mayor legitimidad.

5. Poderes públicos y Asamblea Nacional Constituyente.

En el entendido de que el alzamiento armado no ha sido contra algún gobierno en particular, sino contra el Estado en su conjunto, el “Gran acuerdo político nacional” debe comprometer a todos los poderes públicos, sin perjuicio de las facultades y funciones que les han sido conferidos. La convocatoria y realización de una Asamblea Nacional Constituyente han de ser expresivas de una voluntad de Estado en la búsqueda de un bien común mayor: la paz con justicia social, estable y duradera.

6. Diseños normativos.

En reconocimiento del origen político del derecho, harán parte del “Gran acuerdo político nacional” los diseños normativos, incluidos las reformas, el procedimiento y los tiempos a que hubiere lugar, para darle una viabilidad jurídica y política a la convocatoria y realización de una Asamblea Nacional Constituyente.

7. Propósito y principios.

a. Definir los fundamentos normativos para la reconciliación nacional y una paz con justicia social, estable y duradera.

b. Preservar y reafirmar el compromiso con el catálogo de derechos fundamentales de la Constitución de 1991, incluido el reconocimiento de los derechos de las minorías y de las comunidades indígenas y afro descendientes.

c. Sentar las bases normativas para una profundización real de la democracia política, económica, social y cultural.

d. Reafirmar los principios universales de soberanía y autodeterminación en lo concerniente a la búsqueda de alternativas entre el bien común de la paz y la denominada justicia transicional.

La Constitución que surja del proceso constituyente será el verdadero Tratado de paz, justo y vinculante, que funde nuestra reconciliación y rija el destino de la nación colombiana.

8. Naturaleza de la Asamblea Nacional Constituyente.

La Asamblea Nacional Constituyente posee un doble carácter. Es una Asamblea de refrendación de acuerdos, en la medida en que éstos comprometan el orden constitucional vigente o de acuerdos no logrados en la Mesa de diálogos, frente a lo cual se atenderá la voluntad del constituyente primario y soberano. La Asamblea es también de proyección y expansión democrática real de asuntos propuestos por el constituyente primario y soberano. En todo caso, al momento de refrendación de la ley de convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente también se someterán a consideración los temas que hayan sido acordados entre el Gobierno y las FARC-EP. Dichos temas no serán objeto de estudio por parte de la Asamblea.

9. Composición.

Las Asamblea Nacional Constituyente será conformada con 141 integrantes; combina un carácter estamental, asignando cuotas de participación, con uno de elección general. Con miras a garantizar la más amplia participación social y popular y la mayor representatividad y legitimidad posibles, la Asamblea estará compuesta por representantes de las fuerzas guerrilleras que se han encontrado en la condición de alzamiento armado contra el Estado, en número que será definido como parte de un eventual Acuerdo final; por representantes de las comunidades campesinas, indígenas y afro descendientes, por representantes de los trabajadores organizados; de las víctimas del conflicto; de las mujeres organizadas; de los estudiantes organizados; de las comunidades LGTBI; de los militares retirados; de los nacionales residentes, refugiados, o exiliados en el exterior; y el resto, por representantes de las fuerzas políticas, económicas y sociales de la Nación.

10. Designación y elección de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente.

Los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente serán escogidos por designación directa o mediante elección popular, según el caso. Los miembros designados de manera directa corresponden a las fuerzas guerrilleras que se han encontrado en la condición de alzamiento armado contra el Estado. La designación directa se ejerce en representación de la totalidad de los combatientes, como reconocimiento y parte del tránsito al ejercicio pleno de la política, y en atención a las previsibles condiciones de asimetría en la competencia política. Los miembros escogidos mediante elección popular serán de dos tipos. Los electos en circunscripciones especiales en los términos de acciones afirmativas electorales, las cuales serán creadas en reconocimiento de una historia de exclusión, segregación y abandono estatal, y de la asimetría en la competencia electoral.

Las circunscripciones especiales se les concederán a las comunidades campesinas, indígenas y afro descendientes, a los trabajadores organizados, a las víctimas del conflicto, a las mujeres organizadas, a los estudiantes organizados, a la comunidad LGTBI, a los nacionales residentes, refugiados o exiliados en el exterior. Asimismo, a los militares retirados. Los demás miembros de la Asamblea serán escogidos a través de elección general y directa y con un sistema electoral transparente.

11. Materia de la Asamblea Nacional Constituyente.

Sin perjuicio de las definiciones propias de la Asamblea Nacional Constituyente, la materia de la Asamblea será concertada en el marco del “Gran Acuerdo político nacional”. En todo caso, se trata de perfeccionar diseños actuales inconclusos, incorporar nuevos y contener cláusulas pétreas en materia de derechos fundamentales y de reconocimiento de derechos de comunidades indígenas, afro descendientes y mujeres. La Asamblea se ocupará de igual manera de los temas que no hayan sido objeto de acuerdo en la Mesa de Conversaciones.

12. Alcances legislativos.

Los eventuales alcances legislativos de la Asamblea Nacional Constituyente, a través de leyes orgánicas, de leyes marco, o de leyes estatutarias, según el caso, en aquellas materias que contribuyan a la consolidación de un verdadero Estado social y democrático de derecho y propicien una mayor democratización política, económica, social y cultural de la Nación, serán definidos por la propia Asamblea en sus deliberaciones, atendiendo los propósitos y principios del “Gran Acuerdo político nacional”. Si a ello se llegare, se conformará por un período preciso un cuerpo legislativo especial, cuya composición será determinada por la propia Asamblea.

 

La Constituyente en la actual Carta

 

En este debate preliminar cito los textos de la actual Carta política sobre la materia.

ARTICULO 374. La Constitución Política podrá ser reformada por el Congreso, por una Asamblea Constituyente o por el pueblo mediante referendo.

ARTICULO 376. Mediante ley aprobada por mayoría de los miembros de una y otra Cámara, el Congreso podrá disponer que el pueblo en votación popular decida si convoca una Asamblea Constituyente con la competencia, el período y la composición que la misma ley determine.

Se entenderá que el pueblo convoca la Asamblea, si así lo aprueba, cuando menos, una tercera parte de los integrantes del censo electoral.

La Asamblea deberá ser elegida por el voto directo de los ciudadanos, en acto electoral que no podrá coincidir con otro. A partir de la elección quedará en suspenso la facultad ordinaria del Congreso para reformar la Constitución durante el término señalado para que la Asamblea cumpla sus funciones. La Asamblea adoptará su propio reglamento.

 

Nota. Hay consternación generalizada en el Quindío por la manera como la ex gobernadora Sandra Paola Hurtado, Toto, su compañero permanente y el tío de éste, el Representante a la Cámara, Atilano Giraldo, todos ellos integrantes de Cambio Radical, despojaron, mediante contratación fraudulenta, los dineros transferidos a la gobernación por concepto de regalías petroleras. Esos dineros mal habidos se utilizaron para comprar miles de hectáreas en Génova y otros municipios de la Cordillera en donde existen abundantes concesiones mineras. Para tales irregularidades no hay fiscalía, ni autoridades policiales, ni jueces que adelanten las correspondientes acciones penales. Hay indignación en el Quindío por todo esto. Las cosas son iguales a las de la Guajira.

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Miércoles, 19 Octubre 2016 06:25

Dos modos, dos temperamentos

Dos modos, dos temperamentos

Se necesita mucho valor y coraje para participar en la historia. Que, en realidad, no es un concepto, una categoría o una idea. Sino, mucho mejor, una fuerza poderosa, una fuerza ciega, como todas las fuerzas.



Hay quienes participan de la historia, y hay quienes se abstienen de hacerlo. Los primeros, sensibles, se ven arrastrados, por el vaivén de los acontecimientos, y crean las dinámicas o contribuyen al ritmo y al momento de las mismas. Los segundos prefieren cultivar su propio jardín y cuidar de sus asuntos como si el mundo dependiera de ellos. Aquellos comprenden el momento de la historia y entienden que pueden ser agentes de los grandes giros posibles en ella. Estos se sienten impotentes ante la historia y el destino, y vestidos de escepticismo se dicen que en el fondo las cosas nunca cambian y todo es lo mismo.


Sentir que existe algo más grande que sí mismos, sabiendo que los nombres pueden cambiar y las formas mismas también varían. O bien, en caso contrario, apegarse a las pequeñas cosas —sí: las pequeñas causas— y creer que ellas marcan el sentido y el significado definitivos. En realidad, dos modos trágicos de la existencia. Uno trágico por la actividad y la hybris de la praxis. Y el otro trágico por la pasividad, el alejamiento y la permisividad ante los acontecimientos.


Todas las épocas y todos los espacios conocen estos dos temperamentos. Mientras que unos cambian el mundo, los otros lo conservan. Parece ser una constante, pero en verdad es tan sólo la apariencia. Pues lo verdaderamente determinante no son sus formas y expresiones, sino el resultado final: que es haber cambiado la historia o haber contribuido a que las cosas siguieran siendo las mismas.


Los casos, los nombres, los ejemplos y las expresiones se pueden ilustrar a granel en la historia y en la geografía universales.


A nivel biográfico, existen sacrificios de lado y lado. Puede ser el sacrificio justamente de haber relegado la cotidianeidad y otras felicidades del día a día bajo el peso y los compromisos con las grandes acciones que, siempre, sobrevienen. O también puede ser el sacrificio de no haber intentado nada y haber nacido y muerto en el anonimato, que es la forma más fría de todas las muertes.


Pero nunca valen las justificaciones que se aportan a posteriori, una vez que las cosas han desembocado de una u otra manera. Esas justificaciones ex–post siempre llevan en los labios el sabor de la derrota. En nuestra época las acciones humanas no se juzgan ex–ante, esto es, por las intenciones, y tampoco necesariamente se juzga en la acción misma. Ante todo, el juicio recae, con todo su peso, sobre las consecuencias. (En el momento tan sólo le interesa al derecho y a las fuerzas de Policía). (Por el contrario, el juicio sobre las consecuencias abre de par en par las puertas a la historia).


Hay quienes quieren ser sujetos de la historia y, en ocasiones, sin saber muy bien, sentir que toman el destino en sus propias manos. De otra parte, hay también quienes conocen la impotencia, la pasividad y el cansancio, y se dicen que, al final del día, lo que importa es la paz de la propia conciencia y de la pequeña existencia.


Ahora bien, no es que el tejido social y el tejido histórico esté conformado por estas dos clases de hebras. Jamás se está demasiado cerca ni tampoco demasiado lejos de las llamas del fuego. Nunca somos lo suficientemente ángeles pero tampoco lo suficientemente demonios para simplificar las cosas. Sencillamente vemos en un caso el caudal de las aguas, y participamos en la riada, sabiendo que un rápido dos nos espera a la vuelta o un rápido tres se nos viene encima. Y en el otro caso, se ven venir las cosas encima, pero se actúa como pretendiendo no darse cuenta de las cosas. Por las razones que sea.


Una cosa es segura. Se necesita mucho valor y coraje para participar en la historia. Que, en realidad, no es un concepto, una categoría o una idea. Sino, mucho mejor, una fuerza poderosa, una fuerza ciega, como todas las fuerzas. Nuestra vida se nos va tratando de hacerla comprensible e inteligible, pero no siempre lo logramos. ¿No era Marx quien hablaba de la historia como de una locomotora o un tren con velocidad creciente? Mucho valor y coraje, un tris de sana insensatez, hace que se le dé colorido y sabor justamente a la existencia.


Mantenerse al margen de la corriente de las cosas es fácil y no requiere esfuerzo alguno. Basta con el balcón de la casa, o la ventana de la habitación, pero como en realidad sucede siempre, basta, en realidad, con entreabrir o entrecorrer la cortina o la persiana. Pues puede no resultar conveniente que nos vean viendo a quienes pasan activando los momentos que componen a la historia. Para estos, siempre existen entresijos.


Pero hay un rasgo singular que sí permite distinguir a los dos modos, a los dos temperamentos. En un caso, unos van siempre cogidos de la mano o abrazados, o sencillamente acompañándose con las miradas, pero siempre van cantando canciones, como quien le canta a la vida. Las consignas, en ocasiones, son pequeños versos de canciones que alguien más está escribiendo. En contraste, quienes se marginan habitualmente bajan la voz y temen ser escuchados o ser vistos en conjunto con otros. Como si estuvieran traicionando esa que es la alegría de vivir, aunque a veces no sepamos muy bien lo que es la vida.


No existen planes, programas o estrategias para la vida. Cada quien la va construyendo, como puede, como una especie de bricolaje. Aunque hay quienes creen que todo tiene que estar sujeto a un plan estrictamente trazado por fuera del cual no puede haber libreto. Estos creen que allá, en el trasfondo o en la tras–escena hay alguien que ha escrito el guión y dirige los hilos del movimiento. Es fácil y confortable creer esto.


La historia no es otra cosa que la vida vivida de manera conjunta y mancomunada. Lo demás son las pequeñas historias de cada quien, los relatos y las pequeñas anécdotas. Las pequeñas alegrías y las pequeñas tragedias.


La vida misma, al fin y al cabo, es también una fuerza. Decían los antiguos: “Alegra a los dioses aquello que alegra a los humanos, y entristece a los dioses aquello que entristece a los humanos”. Esta no es sino otra manera de decir que incluso los dioses participan de una u otra manera, en función de los temperamentos. Y unos se revelan como dioses tristes, pero existen también, y sobre todo, los dioses alegres. Eso: son los hombres quienes los alegran con sus compromisos y sus acciones.

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Lunes, 17 Octubre 2016 07:18

Democrisis

Democrisis

 

"El sistema está amañado" no es una frase nueva, aunque en esta elección tanto Bernie Sanders como Donald Trump –en versiones diferentes– la han repetido de manera constante, justo porque tiene eco entre millones de personas; la mayoría no confía en los candidatos presidenciales, ni el Congreso ni en gran parte de las instituciones del aparato político, y menos en el económico.

En tiempos recientes esto ha sido en esencia el mensaje de Ocupa Wall Street, del movimiento sobre el cambio climático, de Black Lives Matter y, de hecho, de ahí brotó la respuesta electoral que llevó a Barack Obama a la presidencia. De diversas maneras la opinión pública mayoritaria expresa la idea de que este sistema no funciona para las mayorías.

Esto se refleja en que los candidatos presidenciales de los dos partidos que tienen el monopolio sobre la democracia electoral son rechazados por la mayoría del pueblo, algo sin precedente. A Trump lo perciben de manera desfavorable 66 por ciento de estadunidenses, y a Clinton, 53 por ciento, según el sondeo más reciente de ABC News. Más aún, sólo 34 por ciento de votantes empadronados creen que Trump o Clinton son honestos y confiables. La contienda es en verdad un concurso de quién es el menos malo.

También se refleja en que el nivel de "alta o suficiente confianza" en la institución del Congreso es sólo de 9 por ciento, según la última encuesta de Gallup, la institución más reprobada del país. Dos tercios del pueblo opina que el país va sobre una vía equivocada.

En un sondeo de votantes empadronados este mes, 40 por ciento afirmó: "yo he perdido la fe en la democracia estadunidense". En el sondeo realizado por SurveyMonkey y analizado por Nathaniel Persily, profesor de leyes en Stanford, en el Washington Post, sólo 31 por ciento están dispuestos a aceptar definitivamente el resultado de esta elección como "legítimo" si pierde su candidato; 28 por ciento dice que no lo harán.

De que en la democracia más antigua del mundo y proclamada como la de mayor grandeza en la historia, el debate político electoral ahora gira sobre mentiras, engaños y comportamiento sexual de los candidatos demuestra, antes de analizarlo demasiado, una descomposición alarmante.

Lo más asombroso no es Donald Trump y su efecto en lo que es tal vez la contienda electoral más fea de la era moderna, sino que una clase política entera permitió que él llegara a la antesala de la Casa Blanca; eso dice más sobre el deterioro de esa clase política que de él.

Sigue como el mejor análisis, inicialmente hecho por el conservador Robert Kagan de la Brookings Institution, de que el Partido Republicano creó un Frankenstein; surge de años de promover una agenda antimigrante, xenófoba, antimujer, antigay, antisindical que buscaba anular los avances de los derechos civiles al final creando a un monstruo tan poderoso que está por destruir a sus creadores.

"El primer síntoma de una aristocracia degradada es la falta de candidatos aptos para el trono. Después de años de indulgencia, las familias gobernantes se vuelven débiles, endogámicas y aisladas, con nadie más que místicos, impotentes y niños para presentar como reyes", escribe Matt Taibbi en Rolling Stone al describir el posible fin del Partido Republicano después de Trump.

Todo esto se alimenta de un hartazgo popular ante una sistema político que pretende representar a un electorado pero que en los hechos ha abandonado a amplios sectores sociales. Vale repetir que la implementación, por consenso bipartidista, de políticas neoliberales en Estados Unidos desde los 80 hasta ahora ha generado la devastación de sectores enteros en varios puntos del país, y ha llevado a una concentración de riqueza y la peor desigualdad económica desde 1928, poco antes de la gran depresión.

El gran misterio de por qué tantos estadunidenses apoyan a un candidato tan deplorable como Trump no se puede reducir a algo tan fácil como porque todos son racistas y antimigrantes. Lo que ha alimentado el apoyo a Trump, al igual que al fenómeno tal vez más notable e inesperado de Bernie Sanders, es algo que se resumió en el lema de Ocupa Wall Street: el uno por ciento que ha secuestrado al sistema para sus propios intereses y el 99 por ciento que padece las consecuencias. Hay sectores masivos de estadunidenses que después de hacer todo siguiendo las reglas: trabajar, ahorrar, cuidar a sus hijos y pagar sus cuentas, se encuentran en condiciones cada vez más precarias con la sensación de que sus gobernantes los han abandonado para dedicarse a proteger a los más ricos, incluso a aquellos que violaron leyes y no jugaron con las reglas, como los banqueros. O sea, el "sistema está amañado".

Ante ello, no sólo no confían en "el sistema", sino que no pocos están dispuestos a que estalle. Por eso, en parte, la ira tan aparente en los actos de Trump con denuncias de la cúpula política entera, tanto demócratas como republicanos, y la falta de respeto a las grandes instituciones políticas y económicas del país. Trump combina eso con su mensaje antimigrante (Fuck off, we’re full. Chíngate, ya no hay cupo, mensaje antimigrante en una camiseta en un mitin de Trump) y xenófobo, en la antigua tradición fascista.

Sanders ofreció una crítica dirigida a lo mismo, pero con una visión progresista e incluyente que también generó una ola de apoyo sin precedente para un candidato insurgente. Ambos tienen un eco extraordinario justo porque tocaron algo fundamental: enormes sectores de votantes y ciudadanos se sienten traicionados por sus gobernantes y por el sistema del cual forman parte.

Pero en lugar de que esa furia popular lograra, a través de las urnas, generar un cambio democrático del sistema, todo ha sido desviado por la candidatura de un pequeño salvaje patético tan extremo que ahora todo ser racional, incluyendo progresistas, se ven obligados, ante la amenaza de Trump, de promover el voto por Clinton, la reina del establishment.

O sea, de cierta manera, ante esta crisis política, tienen que salvar al sistema de sí mismo. Eso no regenera la confianza en lo que dicen que se llama democracia.

 

 

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El día que el zapatismo volvió a proponer cambiar el mundo

La propuesta del EZLN se aprueba durante el quinto Congreso Nacional Indígena (CNI) una consulta a los pueblos originarios para la creación de un Consejo Indígena de Gobierno y una candidata indígena independiente a las elecciones presidenciales mexicanas de 2018.

 

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) lo ha vuelto a hacer. Decidió que es hora de que el Congreso Nacional Indígena (CNI) vaya delante y las zapatistas detrás. Durante el quinto CNI lanzó una propuesta “absurda” (en palabras del Subcomandante Galeano), de tan extraña que empieza a parecer posible: la creación de un Consejo Indígena de Gobierno que desde lo colectivo apoye a una mujer “que hable y haya nacido indígena” como candidata independiente a las elecciones nacionales de 2018. Como ya pasó en enero de 1994 con el levantameinto armado, el EZLN volvió a sacudir el país y el mundo de su adormilamiento desde las raíces de la tierra que son los pueblos indígenas.


Reunidos en el veinte aniversario del CNI en el Cideci-Unitierra de San Cristóbal de las Casas (Chiapas), se acordó mantener en asamblea permanente el congreso debido a la importancia del tema a tratar. El primer día del congreso, el pasado lunes 11 de octubre, en sesión plenaria cerrada, se consensuaron las líneas principales de la propuesta traída por la delegación zapatista a este quinto CNI. La idea es fortalecer el proceso organizativo, potenciar la fuerza política del Congreso, articular con otros sectores del pueblo pobre, volver a retomar las luchas de los pueblos como sector central de la política nacional.

 

Una propuesta que aún ha de bajarse a consulta en los pueblos, que habrá que discutir, pero que tiene como objetivo dejar de pensar en los dolores que tiene la resistencia y pasar a pensar “en la posibilidad de la ofensiva”. Parte de la realidad que se lleva analizando desde el encuentro del Pensamiento Crítico frente a la hidra capitalista (2015) es que “nos están matando”, “si no ganamos vamos a morir”... eran algunas de las voces que iban resonando en el auditorio recogiendo las experiencias del ataque frontal y descarnado del Estado y las transnacionales. Así lo decía también el portavoz del EZLN, el Sub.Moisés, en las palabras de inauguración del congreso: “HOY NO NOS QUEDA DE OTRA, más que fajarnos en organizarnos nosotros mismos los pueblos originarios del campo y de la ciudad... ya no tenemos dónde refugiarnos”.

 

Así se sentía en las cuatro mesas donde se debatió sobre despojo, represión, rebeldías, resistencias, balance y propuestas para fortalecer la estructura autónoma de coordinación de pueblos originarios mexicanos que cumplía en esta ocasión veinte años. Congreso Nacional Indígena que el mismo EZLN impulsará tras la traición del gobierno mexicano a las negociaciones en 1995-1996. “Llegó el momento de atacar y darle al sistema donde más le duele: en la clase política” de un país profundamente clasista y racista a la que sólo le queda la dominación neoliberal frente a los principios del zapatismo y el CNI: convencer y no vencer, proponer y no imponer, bajar y no subir, representar y no suplantar, obedecer y no mandar, construir y no destruir, servir y no servirse, enlazar y no aislar.

 


Convencer y no vencer

 

Una parte importante de la propuesta está en saber transmitirla. Para ello se acordaron diversas formas de apoyo para poner bien las palabras, para que no sea una “propuesta para tumbar un gobierno, sino para que se vayan todos”. Se insistía desde la coordinación provisional del CNI en que “no es planteamiento electoral, ni electorero”. Y cabe recordar que los pueblos indígenas organizados tienen en su práctica cotidiana la asamblea, la gestión comunitaria de los recursos, y la asunción de voces colectivas y conectadas con el entorno y sus antepasados. Un sujeto político muy distinto al de la sociedad civil.


También desde esa realidad no se plantea interés en candidatos regionales o municipales, sino más bien iniciar un proceso de consulta en las bases que pueda disparar la imaginación, los vínculos y los caminos posibles al interior de las organizaciones de pueblos originarios: “que agriete y no apuntale el sistema”. “Tal vez se acuerde que sí y empieza la recogida de firmas. Una vez con las firmas van a ver que la fuerza la tienen en el corazón y ya no le va a importar si el/la candidato o no, sino van a ver lo que creció en ese proceso”, comentaba el Sub.Galeano en un emotivo discurso que sirvió para aclarar rumores y disipar malentendidos en esta propuesta que no obvia los procesos de autonomía que se vienen construyendo, sino que les da otra herramienta de lucha.

 


No electoral, no electorero


La intención, se explicitó, no es el poder; lo que se busca es precisamente destruir el poder. En palabras de un compañero delegado del Estado costero de Veracruz: “Ya no queremos decidir por los otros, y tampoco que decidan por nosotros. No queremos el poder, sino poder hacer, que sean nuestras asambleas las que gobiernen”. Así se explicita en el documento resolutivo del quinto congreso que recupera como título uno de los versos del himno nacional mexicano, reafirmando que la propuesta no es sólo para los pueblos indígenas, sino para todas: “Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías, es decir, en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio. De construir la paz y la justicia rehilándonos desde abajo, desde donde somos lo que somos”.


La propuesta a formar un consejo indígena de gobierno sería algo que no se capitalice en un individuo, sino en una estructura organizativa, una fuerza política anticapitalista, abajo y a la izquierda. Otra política, no una fuerza política más, no un partido: una idea de subversión capaz de “voltear todo de cabeza”. Otra vez.

 


La hora de los pueblos

 

“Cuesta creer que llegó nuestra hora, creíamos que iba a ser en otra vida, pues nos tocó ahora. Los zapatistas fueron tan generosos que nos mostraron un símbolo, una mujer de nosotros, una mujer del CNI en medio de los milicianos (en Oventik, durante la celebración del 12 de octubre), viéndonos ahí de frente.. si había alguna duda pues se disipó. Pues ya estamos”. Fue el sentir expresado por un delegado de la mixteca poblana en un clima de confusión que fue creciendo hacia el optimismo de quienes sienten la posibilidad de cambiar el sistema.


Los pueblos pobres e índigenas --en la idea de la (teología de la) liberación tan importante en estas latitudes-- son los portadores de un mundo nuevo que pone a las víctimas en el centro. De ahí nace en parte esta propuesta, “nada habrá para nosotros de lo que queremos y lo que necesitamos, en los partidos que ya hay, ni en los dizque nuevos que vendrán, porque son los mismos”, comentaba el subcomandante Moisés en un auditorio abarrotado en el que se contaron más de mil asistentes durante los cinco días de congreso. Y afirmó ante el silencio y la emoción de quien siente nacer --otra vez-- algo que puede remover el cielo sin tener que tomarlo por asalto.


Ahora es la hora del Congreso Nacional Indígena.
Que a su paso retiemble en su centro la tierra.
Que en su sueño se derrote el cinismo y la apatía.
Que en su palabra se levante la de quien no tiene voz.
Que en su mirada se ilumine la oscuridad.
Que en su oído encuentre casa el dolor de quien se piensa solo.
Que en su corazón encuentre consuelo y esperanza la desesperación.
Que con su desafío se asombre de nuevo el mundo...


Subcomandante Moisés, Palabras de la CGRI- EZLN en la apertura del quinto Congreso Nacional Indígena.

 

Por Marta Z. San Cristóbal de las Casas (Chiapas, México)

 

 

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Jueves, 29 Septiembre 2016 05:49

Idióticos

Idióticos

“El peor analfabeto es el analfabeto político. El que no ve, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. El que no sabe que el costo de la vida, el precio de los garbanzos, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado o de las medicinas, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece e hincha el pecho diciendo que odia la política. No sabe el imbécil, que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, el asaltante y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”.
Bertolt Brecht (1898-1955)


Desde hace casi veinticuatro siglos es pacíficamente aceptado que el concepto de “política”, deriva del griego antiguo y hace referencia al gobierno de las “polis”, las ciudades estados griegas. El sufijo “tica”, en términos estrictos, se traduce generalmente como “relativo a”, pero se ha entendido que “lo relativo a la polis” es su gobierno. Ese sufijo es utilizado en múltiples palabras y, - en general, y sin forzar su significado -, remiten también al concepto de gobierno.


La aceptación, difusión y popularidad del concepto se debe a “Polìtica”, una de las obras más conocidas del filósofo Aristóteles (384 a.C. a 322 a.C.). Con el tiempo el “gobierno de la polis” significó también el “gobierno del Estado”, sea este nacional, provincial o municipal.


El mismo Aristóteles definió al ser humano como un “zoon politikon”, esto es, un animal político que vive en un medio social ordenado por las leyes que lo rigen. La política, en la Grecia clásica, estaba asociada al concepto de “asuntos públicos” para diferenciarlos nítidamente de los “asuntos privados”. Lo “político” era inherente al ciudadano preocupado por el gobierno de la cosa pública (la “res pública” de los romanos), y por completo ajeno a quienes sólo privilegiaban sus asuntos privados.


Otras palabras de raíz helénica con el mismo sufijo y que refieren a cuestiones de gobierno pasan habitualmente desapercibidas. Un tema es un asunto o materia que se pone en consideración, mientras que un problema es una cuestión dificultosa que se trata de aclarar. La conducción de los asuntos públicos y sus complicaciones exigen el “gobierno de los temas” (temática) y el “gobierno de los problemas” (problemática).


En tiempos de Pericles, ( 495 a.C - 429 a.C.) la administración de los asuntos públicos (polis, res pública) reclamaba, además, que el gobernante posea la idoneidad suficiente para ejercer adecuadamente tanto el “gobierno de las palabras” (gramática) como el “gobierno de los números” (matemática).


Asimismo, la pericia del gobernante debía incluir la “heurística”, entendida como el gobierno de las investigaciones basadas en el descubrimiento, la creatividad o las innovaciones positivas, necesarias para la resolución de los problemas políticos; la “hermenéutica” o “gobierno de la interpretación de los textos”, imprescindible para dar un significado unívoco a lo redactado sobre la acción de gobierno o comprender adecuadamente los mensajes remitidos por terceros países; la “holística”, es decir, “el gobierno de ese todo que es superior a la suma de las partes”, en el que las partes sólo tienen sentido interrelacionadas entre sí, careciendo de significado en forma aislada.


Podemos agregar, también la “ética” entendida como “el gobierno de las obligaciones propias de un buen ciudadano”, diferenciándolas de las acciones antiéticas que caracterizan al mal ciudadano; y la “mística” que expresa “el gobierno del máximo grado de perfección y conocimiento humanos”.


El ciudadano que no reunía tales capacidades de gobierno de los asuntos públicos sólo le quedaba limitarse a gobernar sus asuntos privados. En el siglo de Pericles no eran bien consideradas aquellas personas egoístas que hacían caso omiso de las cuestiones generales y públicas y sólo se dedicaban a cuestiones particulares y privadas.


“Idios”, en la Grecia clásica, significaba “privado”. La “idiótica”, entendida como “el gobierno de lo privado”, no era una actividad apreciada por los ciudadanos preocupados por los asuntos públicos; por el contrario, llegó a tener una carga semántica tan negativa que la palabra “idiota” –privado de la razón– deriva de la palabra que señalaba al que sólo privilegiaba sus propios asuntos particulares haciendo caso omiso de las cuestiones que afectan a todos los ciudadanos.
Parece obvio que gobernar lo público reclama gobernar sus temas y sus problemas; sus palabras y sus números; con creatividad e innovaciones positivas; conociendo e interpretando sus orígenes e historia; conduciendo al conjunto en beneficio del bienestar general y no en favor de unos pocos particulares; y cumpliendo con sus obligaciones públicas con el máximo grado de perfección. Por lo menos esa era, en tiempo de Pericles, la diferencia existente entre un político y un idiótico.


En la Argentina actual –en que la política ha sido entusiastamente denostada por la persistente ofensiva multimediática de las corporaciones–, la idiótica ha tomado el poder del Estado y aprende “sobre la marcha”.


Los CEO (Chief Executive Officer o directores ejecutivos) de las corporaciones Axion, Banco Galicia, General Motors, Citibank, Coca Cola, Deutsche Bank, Farmacity, Grupo Clarín, HSBC, JP Morgan, LAN, La Nación, Monsanto (ahora Bayer), Pan American Energy, Shell, Techint, Telecom y Telefónica, entre otros grupos concentrados –esto es, la representación más genuina de la idiótica que supimos conseguir–, han devenido en ministros y secretarios del Poder Ejecutivo nacional y titulares de organismos descentralizados, con el objetivo claro de optimizar las ganancias de sus respectivas empresas y de ningún modo para impulsar políticas públicas que beneficien al conjunto de la sociedad, especialmente, a sus sectores más postergados.


Este es el momento de reflexionar seriamente sobre la verdadera experticia que es necesario acreditar y, fundamentalmente, los deberes que deberían encarnar los encargados del gobierno de la cosa pública.

 

Por Bernardo Maresca, sociólogo-UBA.

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“La gente no se mueve solo porque sufre”

En una entrevista concedida en La Plata antes del asesinato del viceministro del Interior de Bolivia, el vice de Evo Morales habló de Bolivia, las oleadas, los ciclos y de cómo combatir la corrupción.

 


Son las nueve de la noche. Alvaro García Linera se levantó a las cuatro y media de la mañana porque Evo Morales convocó una reunión de gabinete. Sigue en pie y en movimiento en el estudio de la Facultad de Periodismo de La Plata donde acaba de recibir el Premio Rodolfo Walsh de manos de la decana Florencia Saintout. Y dice: “No es un buen momento para América Latina”.


Acompañado siempre por Carlos Girotti de la Central de Trabajadores Argentinos, el vicepresidente de Bolivia tuvo su tarde y su noche en La Plata el miércoles 24. El jueves cerró en Santiago del Estero el Foro Internacional Horizontes de la Educación en Nuestra América impulsado por la universidad nacional y por el Parlasur a través de la parlamentaria Ana María Corradi, del Frente para la Victoria.


La entrevista de 45 minutos, que puede verse completa en el canal web del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, www.clacso.tv, permite recorrer con García Linera los temas principales de la discusión sudamericana de hoy.


–No es un buen momento en América Latina porque hay una retoma temporal de la derecha –dice el vicepresidente–. La derecha asume el gobierno justamente para recortar costos, para recortar derechos, para reducir la intervención del Estado y para permitir que todos esos recursos fluyan hacía al sector privado nacional o extranjero. La sociedad, de estar consiguiendo condiciones de vida más o menos dignas, ahora retrocede a situaciones de abuso, desempleo y explotación. Pero, a la vez, es un momento exigente porque obliga a que la sociedad, los sectores subalternos, las clases plebeyas, retomen nuevamente la capacidad de organización. Nadie se moviliza perpetuamente. No hay revolución perpetua.


–¿Cómo terminan los períodos de repliegue?


–Básicamente, eso es organización. También, horizonte. Una combinación de idea movilizadora con fuerza que convierta esa idea en hecho político, en hecho que influye en el escenario estatal y que puede modificar la correlación de fuerzas a corto y mediano plazo. Lo importante es que esta generación que hoy está de pie vivió los tiempos de la derrota del neoliberalismo, vivió la victoria temporal de los gobiernos progresistas y revolucionarios, y ahora está en este periodo intermedio. Por lo tanto, tiene el conocimiento y tiene la experiencia para retomar la iniciativa. Si no hacemos eso, este periodo de retoma parcial de iniciativa de la derecha puede extenderse y ampliarse a otros países de América Latina. Sin duda, esto significaría una catástrofe. Donde triunfa, la derecha recorta el bienestar. Los gobiernos progresistas fueron gobiernos sociales y, por lo tanto, el retroceso es un retroceso de las conquistas sociales de la población. Pero además hay una ralentización, un congelamiento y en algunos casos un retroceso en términos de la perspectiva de la acción continental. Junto con lo social, el continente ha experimentado en los 10 años que van desde el 2004 al 2014, 2015, el momento más avanzado de integración y de mirada autónoma continental. Esto tiene una importancia extraordinaria. Si no tenemos la capacidad de mirarnos continentalmente, cada país por sí solo en este contexto mundial va ser presa de las intervenciones, de las influencias y de las manipulaciones de los más poderosos del mundo. Es un tema de correlación de fuerzas, no es un tema moral.


–Tomo una frase del mensaje tras la recepción del premio: “La revolución es por oleadas, no por ciclos”. ¿Cuál es la diferencia?


–Cuando tú hablas de ciclo, significa que todo tiene un inicio, una estabilización y un fin. Es algo natural como la ley de la gravedad. Hagas lo que hagas, protestes o te movilices, así será de aquí a 50 años, cuando venga otro ciclo. Esta es una mirada que le arrebata el protagonismo al ser humano, que olvida el papel de la subjetividad colectiva en la construcción de los hechos sociales. Es falsa. Es la misma lógica que el fin de la historia de Fukuyama. Habían desaparecido las clases, todos éramos emprendedores y había que alinearse detrás de lo que ya era la culminación del desarrollo humano. Resulta que no fue así. Aparecieron por todos lados clases sociales, luchas, organizaciones, jóvenes, gente que tomaba las plazas por asalto y después los palacios por asalto. Frente a eso, lo que reivindicamos es la lógica de los flujos, las oleadas, que es un poco la experiencia que uno adquiere en la vida. Las transformaciones se dan por oleadas. La gente se articula, se unifica, crea sentido común, tiene ideas fuerza, se convierte en ser universal, es decir, ser que pelea por todos. Logra derechos, acuerdos, Estado, política. Pero luego pasa a la vida cotidiana. No puede estar en asamblea todos los días. Tienes que ir a ver qué va a pasar con tu hijo, con el crédito de la casa. Viene el reflujo. Pero luego, más pronto que tarde, puede venir otro flujo. ¿Cuándo será ese flujo? No lo sabemos. No está definido por una ley sociológica.


–No está predestinado.


–Entre otras cosas depende de lo que tú puedes hacer hoy en tu barrio, en tu universidad, en tu medio de comunicación, en tu poema o en tu teatro para articular sentido común, para impulsar ideas de lo colectivo o de lo comunitario. Si en algún momento eso, por algo no calculado, se articula con otras iniciativas comunitarias, puede dar lugar a otro flujo. En una semana, en un año, en 10 años. Lo importante es que tú luches y te organices. Si no te alcanza la vida, vendrá el siguiente que se sumará a lo que hiciste, para que él sí pueda ver que viene un flujo. Las revoluciones son así. Entonces, cuando tú miras la historia por flujos y no por ciclos, reivindicas otra vez el papel del sujeto, de la persona, de la subjetividad, que no inventa el mundo como le da la gana, pero que ayuda a construir el mundo. Me gusta la frase de Sartre: “Uno hace al mundo en la misma medida en que el mundo lo hace a uno”.


–¿Cuáles son las claves más importantes de la oleada boliviana, primero fuera del Estado y luego, desde 2006 con Evo Morales como presidente, dentro del Estado?


–La primera clave es que toda victoria política es precedida por una victoria cultural que se trabajó y se labró en los distintos espacios de la opinión pública: medios de comunicación, periódicos, universidades, sindicatos, gremios, barrios. Hubo un sentido común que se fue apoderando de las personas, basado en la idea de soberanía, de igualdad entre pueblos. La gente no se mueve solo porque sufre. Se moviliza cuando sufre y cree que movilizando puede cambiar su sufrimiento. Sin horizonte no hay capacidad de articulación. No es simplemente, como decían algunos compañeros trotskistas, que a condiciones de vida más deplorables la gente se va a rebelar. Eso no es cierto. Muchas veces uno se acostumbra a su dominación y a su pobreza.


–Ésa es la primera lección.


–La segunda es que todo proceso revolucionario tiene que sostenerse y reinventarse en ámbitos de participación democrática de la gente. No es fácil eso, porque la gente se moviliza y luego se repliega. Es fácil que los gobernantes, en ese repliegue, nos asumamos como los demiurgos históricos. Si tú no has incorporado por métodos innovativos en la decisión y en la participación te vas a ver en problemas y te vas a quedar solo en el gobierno. Claro, porque tú los dejaste solo anteriormente. No es una venganza, es el resultado de tu acción. Sin una red corpuscular de participaciones democráticas, el gobierno revolucionario queda sin base y a la deriva.


–¿Tercera clave?


–Gestión económica. Últimamente he pensado mucho sobre Lenin y la NEP, la Nueva Política Económica. Si los bolcheviques no tenían la capacidad de satisfacer la necesidad de hambre y estabilidad de su revolución, todas las demás experiencias como el comunismo de guerra, la abolición del dinero y la toma de fábricas ultra radical, no significaban nada. El mismo Lenin lo decía: lo único socialista que tenemos es solamente la voluntad de ser socialistas. Es muy fuerte la preocupación que le dedicó Lenin al tema de estabilidad económica, a la relación entre el campesino y el obrero en función de avances en la economía. Cuando uno está afuera del gobierno, valora la organización y el discurso. En el gobierno, si fallas en la gestión económica todo se derrumba, porque va a aparecer la derecha diciéndote: yo sí puedo administrar mejor la economía, yo siempre he administrado, yo tengo empresas para mostrarte de lo que soy capaz. Creo que parte de los problemas que estamos enfrentando los gobiernos progresistas en América Latina es el no haber colocado en el puesto de mando a la economía y haber mantenido en el puesto de mando el discurso y la organización. Si no, se genera el caldo de cultivo de un regreso de fuerzas conservadoras, que sí te van a hablar de que ellos pueden resolver todo. ¡No lo van hacer!


–¿Cómo gestionar la economía cuando hay crisis mundial y bajan los precios de las materias primas?


–Cada país tiene su propia dinámica, pero algo que hemos aprendido nosotros es no confiar plenamente en el mercado externo sino trabajar también tu mercado interno. Hoy la exportación de petróleo, minerales y gas es negativa. Entonces, ¿cómo crece la economía? Porque en paralelo hemos apostado a otras canastas, fundamentalmente al mercado interno.

La superación de la extrema pobreza y de la pobreza no solamente es un tema de justicia –tiene que serlo, porque si no para qué estás en el gobierno– sino de dinámica económica. Estás expandiendo la capacidad de gasto de la sociedad y en el caso boliviano -por eso digo que depende de cada país- como la gente gasta entre el 50 y el 55 por ciento de su salario en alimento, lo que estás haciendo es promover la economía campesina, la economía intermedia de servicios del mercado interno. Fue una decisión muy sabia de Evo. En el año 2008 tuvimos precios del petróleo de 130 dólares y en el mismo año precio del petróleo de 30 dólares el barril. De 130 a 30. Fue un golpe muy duro para nosotros, pero Evo viene de una cultura campesina muy previsora. En el campo o el Altiplano, como vienen la sequía o la granizada, no cultivas en extensión. Dejas aquí, cultivas acá, dejas aquí, cultivas acá. Esta lógica muy campesina andina de moverte en varios pisos ecológicos es la que Evo ha aplicado en la gestión de gobierno. Vamos a meterle al gas. Sí, produzcamos más gas, perfecto. ¿Y si falla? Entonces, metámosles a la electricidad, a la agricultura, al litio. Vas diversificando. Eso es lo que ha permitido que ahora nosotros en gestión de gobierno tengamos un crecimiento del 4,2 por ciento hasta el 5 por ciento.

Estamos compitiendo con Perú, que tiene una economía de libre mercado absoluta, es un país que está bajo el control del empresariado chileno y extranjero y tiene mar. Nosotros si tuviéramos mar creceríamos un 2 por ciento más. Es decir, nuestro crecimiento podría ser del 6,4 por ciento, según el Banco Mundial. Por los “pisos ecológicos”, una vez que superemos esta etapa de ampliación del consumo de las clases más pobres, ya tienes en funcionamiento otros motores: energía eléctrica, litio e industrialización de la agricultura. Entonces, de este modo, ya puedes pensar en los siguientes 10 o 15 años de un crecimiento que va a estar fluctuando entre el 4 y el 6 por ciento. Con petróleo 100 o con petróleo 25, vas a moverte ahí. Esto ha tenido que ver con la capacidad planificadora y con que sepas manejar la economía al estilo campesino. El Presidente es muy ahorrador, muy previsor. Tiene siempre una reserva, no se arriesga. Somos el país de América Latina que tiene más reservas internacionales en función del su producto interno bruto, el 50 por ciento.

–En todos los países de América Latina se discute el tema de la corrupción. ¿Qué hizo el gobierno boliviano no ya con el discurso ajeno sino con la realidad de la corrupción propia?

–Toda democratización real del Estado siempre va a tener riesgo de procesos de patrimonialización de ese Estado. El Estado siempre funciona como patrimonio de las clases dominantes. Como una prolongación de la familia. Lo consideran como normal: parte de la meritocracia. En Bolivia, cuando uno estudia sociológicamente cómo se distribuían los accesos a los méritos, está claro que estaban definidos en función de tu condición de clase y de tu apellido, pero le llaman meritocracia. La gente se rebela contra eso, se subleva, dice que es indigna esa forma de utilizar lo público en beneficio de lo privado. El neoliberalismo es el paradigma de la patrimonialización del Estado, porque es agarrar lo que es de todos y utilizarlo para tus amigotes. Mejor si es tu cuñado, mejor si es tu esposa que tiene algunos amigos accionistas en el extranjero. Cuando viene la sociedad e irrumpe en el ejercicio del Estado, lo hace en función de proyectos universales, pero luego se vuelve funcionario público. Es el dirigente sindical que se vuelve funcionario, es el compañero militante que luego aparece como ministro o parlamentario. En ese momento sale de su control social y entra en el ámbito estatal. No es normal, pero es altamente probable que busque repetir en ese espacio, al que por primera vez en 20 generaciones alguien de su familia logra llegar, y al estar separado de su control social diga: “nunca más alguien de mi familia va estar donde está y si jalo un poquito, aprovecharé alguito”. Este tipo de razonamiento no es raro que se dé, por eso nosotros sociológicamente lo hemos analizado. Políticamente es catastrófico, porque puede dar lugar a una especie de democratización de la corrupción. Parece ser que es un proceso que acompaña a todas las revoluciones, no me he fijado bien qué pasó en Rusia, no me he fijado bien qué pasó en China o qué pasó en Cuba. Por la experiencia que yo veo en Bolivia y el proceder de la gente, es el campesino, es el dirigente obrero peleador que, acostumbrado a los sacrificios más extremos, de un día para otro se vuelve ministro y de él dependen 500 funcionarios y la definición de 500 millones de dólares en programas. Entonces piensa: “¿Y qué tal si contrato aquí a mi cuñado?”. Así comienza esta micro corrupción. La pregunta es, ¿qué haces tú ahí?


–Atribuírselo a la condición humana.


–Sí, de la condición humana y del resarcimiento histórico. Pero no puedes. ¿Por qué? No solamente porque es un hecho delictivo por ley, sino porque te corroe la moral. Y la única fuerza que uno tiene cuando viene de abajo es su fuerza moral. Evo y los sindicatos no tienen dinero, no tienen patrocinio extranjero. Su moral los ha convertido en el núcleo que simboliza una época y una voluntad colectiva de cambio. Entonces, si te vuelves tolerante pierdes tu fuerza moral. Hemos tenido que tomar decisiones muy fuertes que no se han dado en ningún gobierno de América Latina, y mucho menos en gobiernos de derecha. Hemos tenido que meter en la cárcel al jefe del partido, Santos Ramírez. Él era el segundo después de Evo.


–Y presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia.


–Sí. También hemos tenido que meter a dos ex ministras a la cárcel, dos ex ministras compañeras nuestras de lucha maravillosas, de las cuales estamos seguros que no han tocado un solo centavo, pero fueron permisivas a un mal manejo del dinero. Ellas son incorruptibles, pero permitieron. ¿En qué país de América Latina, durante la gestión de gobierno, ex ministros están en la cárcel? Tenemos un ex alcalde de la segunda ciudad más importante de Bolivia, del Alto, en la cárcel.Si no hacemos eso, corremos el riesgo de perder lo único que tiene un proceso revolucionario, que es su fuerza moral. Ha sido muy doloroso y ha sido un aprendizaje. Hemos encontrado que estaba sucediendo que de parte de los compañeros no había el suficiente control y había esta especie de permisividad basada en que son compañeros nuestros, lo requieren, es poquito dinero, no hago el informe, pero en ese descuido se pone en riesgo tu propia moral. Y si tú no actúas de una manera fuerte, golpeándote a ti mismo, porque es tu propia gente, lo socialmente pierdes la fuerza moral que te mantiene en pie. Ayer ha salido la última encuesta, Evo –con todo lo que lo han atacado del tema del fondo indígena, de la corrupción con dirigentes indígenas, del tema del supuesto hijo– en ciudades capitales tiene un 54 por ciento de popularidad.

El aprendizaje es que, por muy doloroso que sea, debes tener la valentía y la fuerza de poder cortarte tú el dedo infectado o la mano infectada. Si otros te la cortan te van a meter el cuchillo al corazón y de eso no te vas a poder reponer ni en una generación. Si tú por cuidar lo que te pertenece, parte de tu cuerpo, eres permisivo con lo que se está pudriendo en tu cuerpo, otros van a venir a acabarte o la putrefacción va a alcanzar hasta tu propio cuerpo, y ahí estás perdido. Nuestra fuerza nace del hecho moral. Tienes que saberlo cultivar y si no lo cultivas, no lo refrendas y no lo muestras continuamente, la derecha se va a venir con toda esa política moralista que te echa en cara: “Han robado 5 mil dólares, terribles estos indígenas, son unos incapaces, unos ladrones”. Ellos robaban 20, 40 o 100 millones de dólares y nadie decía nada, pero desaparecieron 5 o 100 mil y se desgarran las vestiduras. No importa, es parte de la guerra. Aquí nadie puede levantarte el dedo y decirte te has levantado un dólar, no pueden decir que te has levantado ni medio dólar, ni medio boliviano, ni medio peso argentino. Si eso sucede vas a perder, porque va a venir toda la jauría moralizante de la sociedad para descalificarte. Y si pierdes moralmente, pierdes generacionalmente. La peor derrota de un revolucionario es la derrota moral. Puedes perder elecciones, puedes militarmente, puedes perder la vida, pero sigue en pie tu principio y tu credibilidad.

Cuando pierdes la moral, ya no te levantas, va a ser otra generación, va a ser otro líder el que va a poder levantarse. Hay que protegerse, Así como en la gestión estatal la economía es lo fundamental, en preservación de tu liderazgo lo fundamental es tu fuerza moral. Nunca permitas que te debiliten tu fuerza moral porque de eso tampoco te recuperas.


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Una mirada del movimiento social de mujeres al plan de desarrollo de Medellín

 

El siguiente texto recoge las apreciaciones surgidas a través de la participación en el proceso de incidencia realizado por la Mesa de Trabajo Mujer de Medellín para la incorporación de las propuestas de la agenda ciudadana de las mujeres en el plan de desarrollo de la actual administración municipal.

 

 

 

Un poco de contexto

 

Medellín es un municipio colombiano, capital del departamento de Antioquia. Es una ciudad habitada por 1.316.499 mujeres y 1.170.2241 hombres, es decir el 52.9% son mujeres y 47.1% son hombres, datos para el año 2015.

 

Es pertinente enunciar que en los años noventa la ciudad vivió una crisis socioeconómica: se luchaba una guerra por el control territorial entre diferentes actores armados las milicias urbanas de la guerrilla, las autodefensas y grupos delincuenciales alimentados por el narcotráfico, llegando a ser el municipio con la tasa de homicidios más alta en el mundo, y a la vez se presentaba el declive de la industria textil generando altas tasas de desempleo, que para el año 2000 rondaba el 20%.

 

Esta situación convoca a diferentes actores tanto institucionales (locales y nacionales) como de la sociedad civil a liderar procesos para la construcción de un futuro común a partir de dar solución a las problemáticas que aquejaban a la ciudad. Y esto se vio reflejado en los diversos planes de desarrollo de los años 2000, bajo estas propuestas políticas se ha promovido una imagen de ciudad con liderazgo económico, arquitectónico y urbanístico que ha servido para la implantación de un discurso de progreso basado en la narrativa de la competitividad, un territorio re-construido para ser parte de la globalización económica, para promover alianzas pública-privada y ciudad mercancía al competir exitosamente en concursos sobre urbanismo. Pero, todavía se tiene la deuda pendiente con respecto a la reducción de brecha que existe entre los más ricos y los más pobres del municipio ni tampoco se ha modificado la dinámica de las violencias en la ciudad, cuyo control territorial está en manos de las bandas delincuenciales.

 

En el actual Plan de desarrollo-Medellín cuenta con vos se evidencia que:

 

“aunque Medellín ha venido reduciendo las condiciones de desigualdad, las disparidades de los ingresos persisten... con la pobreza es necesaria la implementación de políticas que vayan en procura, más que de la igualdad de ingresos, de equiparar oportunidades de los ciudadanos para de esta forma lograr una ciudad que crezca de manera equitativa” (Alcaldía de Medellín, 2016, p. 82).

 

Esto hecho se refuerza con los siguientes datos:

 

Tabla 1. Coeficiente de Gini para Medellín y su área metropolitana (A.M)

 

 

 
 

Medellín A.M
20020.547
20100.538
20130.506

 

 

 

 

 
 

Fuente: Dane

 

 

 
22 años construyendo ciudadanía desde la diversidad de las mujeres

 

Bajo el contexto anteriormente señalado nace la Mesa de Trabajo Mujer de Medellín-Mtmm como expresión del movimiento social de mujeres que acoge los postulados del feminismo acerca del poder colectivo de las mujeres y su énfasis es la participación política en el marco de la exigibilidad de un buen vivir para las mujeres, a través de ejercicio de interlocución política en los procesos de planeación con una herramienta política como son las Agendas Ciudadanas, carta de navegación y negociación construida por las mujeres desde sus experiencias y propuestas para la exigibilidad con argumentos de sus derechos. La Agenda Ciudadana de las Mujeres 2015-2019, pretende reflejar la diversidad de las expresiones del movimiento social de mujeres en Medellín y desde ahí plantea propuestas para solucionar las problemáticas, además se introduce el enfoque de paz construido colectivamente, dados los diálogos con la guerrilla de las Farc.

 

 
Algunas cifras con respecto a las mujeres en Medellín

 

Pese a la intención de nuestro ejercicio político y al avance en lo jurídico la vulneración de los derechos de la mujer continua, algunas cifras extraídas del anteproyecto de plan de desarrollo así lo evidencian:

 

Con este panorama se logra a través de la incidencia de la Mtmm y otras expresiones del movimiento social de mujeres la incorporación del enfoque de género en el actual plan de desarrollo el cual versa: “garantizar que en Medellín las mujeres y los hombres tengan igualdad de derechos y equidad de oportunidades es el propósito del proceso de transversalización del enfoque de género en el Plan de Desarrollo “Medellín cuenta con vos 2016-2019”. En este sentido se desarrollarán acciones afirmativas para avanzar en condiciones de equidad de género que posibiliten para las mujeres una vida libre de violencias, con autonomía económica y potenciada para la participación social y política en la ciudad y los corregimientos. (Alcaldía de Medellín, 2016, p. 48).

 

Esta posición cualifica el modelo de equidad social que se pretende construir, sin embargo, es pertinente aclarar un poco más el concepto, pues al introducir esta mirada al desarrollo es necesario construir programas que aporten al cierre de las brechas de inequidad en temas tan álgidos como las violencias contra las mujeres y la feminización de la pobreza, con la urgencia de este momento histórico del país con el acuerdo de la Habana que pone en primera línea el rol y consecuencias de la guerra en la vida y cuerpo de las mujeres. Y para cambiar estas situaciones se requiere una mirada estratégica y política al momento de asignar los recursos económicos que permitan la superación de las brechas de género, pues se ve con preocupación cómo se ha disminuido el presupuesto de la Secretaria de las Mujeres, ya que en el 2008 estaba alrededor de 60 mil millones, en el 2011 de 56 mil millones, y en el 2016 bajo a 38 mil millones, los cuales están destinados para los cuatro años de la siguiente forma: Programa-Medellín segura para las mujeres y las niñas con $13.450.019.238, los recursos destinados a superar las brechas en tema de autonomía económica son de $18.810.000.000, el dinero para la trasversalización de la perspectiva de género es de $4.816.464.805 a sabiendas que los proyectos que intencionaron como sello diferenciador con enfoque de género son 58 distribuidos en diversas secretarias y con respecto a propiciar medidas de construcción de paz que favorezcan a las mujeres se define un proyecto denominado Mujeres memorias de la guerra, protagonistas de la paz con un presupuesto de $1.232.854.964. Estas cifras solo representan un 8% del presupuesto total del municipio para los cuatro años, lo cual genera incertidumbre y desasosiego frente a soluciones efectivas que respondan a la situación de precariedad de las mujeres en el territorio.

 

 

Para continuar nuestro caminar

 

Y consecuentes con nuestro espíritu de aportar a la gobernanza como ciudadanas, en el proceso de implementación del plan de desarrollo volvemos a reiterar la necesidad de incorporar en el diseño y análisis del presupuesto de la municipalidad la propuesta técnico política denominada los presupuestos sensibles al género, el cual busca comprender que las mujeres tienen oportunidades de acceso al desarrollo menores que los hombres, debido a la desigualdad y la discriminación histórica que han sufrido en distintos ámbitos de la sociedad, por lo anterior los presupuestos deben apuntar a las brechas de género y su finalidad es disminuirlas o eliminarlas, por medio de la transversalización del género en programas y proyectos para tal fin.

 

Como movimiento social de mujeres seguiremos con nuestro papel de actoras políticas constructoras de ciudad a través de nuestro accionar político desde una propuesta simbólica-política, y recordando a Fabiola Lalinde1 seguiremos siendo el Siriri,ya que nuestro movimiento está marcado por el insistir, re insistir y nunca desistir pues mientras los gobiernos retroceden nuestros derechos, las mujeres juntas avanzamos, nuestra consigna en la movilización del 8 de marzo de este año.

 

 

 

Tabla 2. Situación de las mujeres en Medellín evidenciada en el plan de desarrollo “Medellín cuenta con vos”

 

 

 
Problematica
Pàgina
 
  

 

En Medellín 124 de los 252 homicidios fueron clasificados como feminicidios por la Comisión Primera del Consejo de Seguridad Pública para las mujeres, cifras 2015.

 

 157 
 

 

La problemática de la violencia intrafamiliar está presente en todas las etapas de la vida de las mujeres. Lo anterior lo corrobora Theta, toda vez que durante el 2015 se registraron 241casos por cada cien mil habitantes, de los cuales el 84,1% tuvo como víctima a una mujer. Sin embargo, hay algunos rangos de edad en los cuales las mujeres son más propensas a ser víctimas: en el 32% de los casos las mujeres víctimas tenían entre 40 y 59 años, en el 28% tenían entre 29 y 39 años y en el 26% tenían entre 18 y 28 años. En 682 casos las víctimas fueron menores de edad.

 

 159 
 

 

Según el informe de Caivas (Centro de Atención a Víctimas de Violencias Sexuales de la Fiscalía), entre el 1 de enero de 2012 y el 30 de noviembre de 2015 se presentaron 4.612 denuncias por delitos sexuales. El 88% de ellas registraron como víctimas a mujeres. Por su parte, los delitos como acceso carnal violento, acto carnal abusivo con menor de catorce años, actos sexuales con menor de catorce años e inducción a la prostitución, concentraron el mayor número de las denuncias. No obstante, el delito de actos sexuales con menor de catorce años es el que concentra la mayor cantidad de denuncias, con una participación del 39%. Las principales víctimas de violencia sexual son las niñas entre 0 y 17 años, con el 71% de los casos. Sin embargo, las violencias sexuales están presentes en todas las etapas de la vida de las mujeres.

 

 160 
 

 

Medellín contó a 2014 con 796.200 hogares, de los cuales una gran proporción poseían vivienda en estratos socioeconómicos de nivel bajo-medio 1, 2 y 3 (79,6%). En su distribución, 68.054 habitaban en los corregimientos (9,0%) y 728.146 en las comunas de la ciudad (91,0%). Del total de hogares cabe destacar que un 50,1% tuvo como cabeza de hogar a una mujer (Medellín contó a 2014 con 796.200 hogares, de los cuales una gran proporción poseían vivienda en estratos socioeconómicos de nivel bajo-medio 1, 2 y 3 (79,6%). En su distribución, 68.054 habitaban en los corregimientos (9,0%) y 728.146 en las comunas de la ciudad (91,0%). Del total de hogares cabe destacar que un 50,1% tuvo como cabeza de hogar a una mujer.

 

 219 
 

 

Según la Encuesta de Calidad de Vida para 2014 tan solo el 21,4% de las jefas de hogar recibieron ingresos mensuales por actividad de ocupación.

 

 226 
 

 

Se resalta que existe una diferencia significativa en la tasa de desempleo para mujeres y hombres: para el año 2015 en las mujeres fue del 10,7% y en los hombres fue de 7,5% (una brecha de 3,2 pp).

 

 285 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

* Corporación Vamos Mujer. Mesa de Trabajo Mujer de Medellín

1 Mujer líder que logro después de muchos años encontrar su hijo muerto en una ejecución extrajudicial por parte del ejército colombiano.

 

 Bibliografía


Alcaldía de Medellín. (2001). Plan de Desarrollo de Medellín 2001-2003 Medellín Competitiva. Medellin, Antioquia, Colombia: Gaceta Oficial del Concejo de Medellin.
Alcaldía de Medellín. (2004). Plan de Desarrollo 2004-2007. Medellín compromiso de toda la ciudadanía. . Medellin, Antioquia, Colombia: Concejo de Medellín.
Alcaldía de Medellín. (2008). Plan de Desarrollo 2008-2011. Medellín es solidaria y competitiva. Medellín, Antioquia, Colombia: Concejo de Medellin.
Alcaldía de Medellín. (2012). Plan de Desarrollo 2012 -2015. “Medellín un hogar para la vida”. Medellin, Antioquia, Colombia: Concejo de Medellin.
Alcaldía de Medellín. (2016). Pliego de modificación 01. Proyecto de acuedo 011 de 1016. Plan de desarrollo Medellin cuenta con vos. Medellín: Alcaldía de Medellín.
Alcaldía de Medellín. (2016). Pliego de modificaciones 01. Proyecto de acuerdo 011 de 2016. Plan de desarrollo Medellin cuenta con vos. 2016-2019. Medellin : Alcaldía de Medellín.
Cicr y el Programa Mundial de Alimentos. (11 de Marzo de 2008). s.wfp.org/noticias/comunicado/colombia-ocho-informes-preparados-por-el-comité-internacional-cruz-roja-cicr-y-el-pma-presentan-una-. Recuperado el 5 de junio de 2016, de http://es.wfp.org/
MESA DE TRABAJO MUJER DE MEDELLÍN. (2015). AGENDA CIUDADANA DE LAS MUJERES PARA MEDELLIN. 2015-2019. MEDELLÍN: MESA DE TRABAJO MUJER DE MEDELLÍN.

 

 

 

Publicado enEdición Nº226