Sábado, 21 Enero 2017 07:03

EU primero: Trump

EU primero: Trump

Donald Trump, en punto de las 12 horas, y ante la aguda incertidumbre de buena parte del país y del mundo, ocupó Washington como el presidente novato más impopular en la historia moderna, y advirtió que determinará el curso del mundo

Bajo la llovizna de un día gris, ante un público de fanáticos mucho más reducido que en la primera inauguración de su antecesor, Barack Obama (según los primeros cálculos, como un tercio de los que acudieron en 2009), la ceremonia oficial de investidura procedió con Trump rindiendo su juramento con la mano sobre la Biblia que utilizó Abraham Lincoln (la misma que también usó Obama) y ante el jefe de la Suprema Corte, John Roberts. Con ello se coronó como el presidente número 45 de Estados Unidos.

Ofreció un mensaje populista, proteccionista e imperial: denunció a la clase política por promover sus intereses sobre los de los ciudadanos y afirmó: "hoy estamos trasladando poder de Washington DC a ustedes, el pueblo". Con ello, proclamó que ahora “impulsamos un gran esfuerzo nacional para reconstruir nuestro país y restaurar su promesa para todo nuestro pueblo. Sentenció: "juntos determinaremos el curso de América y el mundo para los años venideros".

"América primero", es la consigna, anunció, al prometer que reconstruirá la economía, retomará el control sobre las fronteras y restablecerá el "respeto" para Estados Unidos en el mundo. Denunció que “por demasiado tiempo, un pequeño grupo en la capital de la nación se ha beneficiado con las recompensas del gobierno, mientras el pueblo ha aguantado el costo... El establishment se protegió a sí mismo, pero no a los ciudadanos de nuestro país... Los hombres y mujeres olvidadas de este país ya no serán olvidados más”.

Después de agradecer al pueblo de Estados Unidos y, por alguna razón, "a los pueblos del mundo", hizo énfasis en que este viernes será recordado "como el día en que el pueblo volvió a ser el gobernante de esta nación". Dijo que esto es el resultado de "un movimiento histórico nunca antes visto por el mundo".

Pintó una visión de un país desindustrializado, un sistema de educación fracasado y devastación en zonas marginales. A partir de ahora esto llega a su fin, prometió. "Durante muchas décadas hemos enriquecido a la industria extranjera a costa de la estadunidense y subsidiado los ejércitos de otros países" mientras no se financiaba el nacional, "hemos defendido las fronteras de otros países al tiempo que rehusamos defender las nuestras". Agregó: "La riqueza de nuestra clase media ha sido arrancada de sus hogares y redistribuida por todo el mundo"

Advirtió que de hoy en adelante "una nueva visión gobernara nuestra tierra. Desde este día será América primero, América primero". Eso será lo que determinará toda decisión. Tanto en temas domésticos como externos todo se hará para beneficiar "al trabajador y las familias estadunidenses".

Prometió que "la protección llevará a gran prosperidad y fuerza" y con ello, "recuperaremos nuestros empleos, nuestras fronteras, nuestra riqueza".

En el ámbito exterior, dijo que se buscará la "amistad y buena fe" con todos, y aseguró: “no buscamos imponer nuestra forma de vida a nadie, sino dejarla brillar como ejemplo... Brillaremos para que todos nos sigan”.

Y prometió erradicar el "terrorismo radical islámico".

Llamó a la unidad, por un patriotismo que implica la no discriminación, ya que la "sangre del patriotismo" es del mismo color para todos. Afirmó que "no debe haber temor", ya que "estamos protegidos" por las fuerzas armadas y las de seguridad pública, y, "más importante, seremos protegidos por Dios".

Concluyó que "juntos" Estados Unidos será una nación "fuerte de nuevo, rica de nuevo, orgullosa de nuevo, segura de nuevo y sí, juntos haremos grande otra vez a Estados Unidos".

En la ceremonia, que siempre es curiosa por su mezcla político-religosa, el cardenal de Nueva York Timothy Dolan, el reverendo Samuel Rodríguez, la pastor Paula White-Cain, el rabino Marvin Hier y el ultraconservador antigay reverendo Franklin Graham ofrecieron lecturas bíblicas.

El himno nacional fue entonado por la adolescente Jackie Evancho, quien saltó a la fama en el programa America’s Got Talent.

También cantó el famoso coro mormón Tabernacle, con la ausencia de por lo menos una de sus integrantes, que rehusó participar afirmando que no cantaría por un "fascista".

Hubo poca asistencia de simpatizantes en las ceremonias oficiales en contraste con la presencia multiétnica de 1.8 millones de personas hace ocho años en la inauguración de Obama.

El gigantesco parque conocido como el Mall estaba semivacío, con un mar de caras blancas y cachuchas rojas con el lema del presidente "Volver a hacer grande a Estado Unidos".

Al concierto previo a la inauguración, la noche del jueves, se calcula que asistieron unas 10 mil personas, mientras al concierto de la primera inauguración de Obama acudieron 400 mil.

Todo esto fue un indicador de la falta de apoyo a este mandatario. Las decenas de actos de protesta en varios puntos de la ciudad fueron la expresión más amplia de repudio que se ha registrado contra la llegada de un nuevo presidente en la historia del país.

En la ceremonia destacó la presencia de Hillary Clinton (junto con su esposo, el ex presidente Bill Clinton), pues muchos suponían –hasta el 8 de noviembre– que ella sería la que prestaría juramento. Llegó vestida de blanco, con una sonrisa forzada.

Los ex presidentes George W. Bush y Jimmy Carter también asistieron. Todos con el pretexto de que estaban festejando la transición pacífica del poder en nombre de la democracia. Ninguno de ellos deseaba que ganara Trump.

Rodeado de la cúpula política de ambos partidos, cuyos integrantes lo rechazaron e hicieron de todo para evitar su triunfo, recibió sonrisas y buenos deseos. Trump ofendió a casi todos y a sus familias.

Aproximadamente un tercio de los diputados demócratas boicoteó el encuentro; más de 60 en total.

El presidente Trump tomó posesión de la Casa Blanca bajo más nubes que las que pintaron el cielo ayer: sospechas de la influencia de la mano rusa en la elección y su triunfo. El New York Times reportó este viernes que agencias de inteligencia están investigando comunicaciones interceptadas en relación con posibles interacciones del gobierno de Vladimir Putin con representantes de Trump.

Ese viernes el magnate se volvió el primer presidente sin previo servicio en el sector público o en las fuerzas armadas, y entre los más ricos. A sus 70 años, es el presidente novato más viejo en asumir el cargo.

Al final, el presidente Trump acompañó a Barack Obama al otro lado del Capitolio donde él y su esposa Michelle abordaron el helicóptero presidencial para despedirse del gobierno.

La transición se registró de inmediato, a partir de las 12 horas, el sitio de Internet de la Casa Blanca borró a Obama; la nueva imagen de la página excluyó temas como el ambiental y presentó un nuevo mensaje (ver: whitehouse.gov).

Poco más tarde, después de una comida ofrecida por el Congreso, arrancó el desfile desde el Capitolio a la Casa Blanca a lo largo de la avenida Pensilvania para llevar al presidente a su nueva residencia.

En el tramo, las familias de Trump y la del vicepresidente Mike Pence –transportadas en limosinas– se bajaron a caminar durante media cuadra para saludar a algunos simpatizantes y tratar de ignorar a otros, pero en una escena que se repitió todo el día fueron notables las gradas vacías a lo largo de este recorrido. La ruta pasó frente al nuevo hotel de Trump, ubicado a pocas cuadras de la Casa Blanca.

Bandas militares (y algunas escolares) marcharon después de que Trump subió a su palco frente a la Casa Blanca y pasaron revista ante su nuevo comandante en jefe, a pesar de que él evitó el servicio militar durante la guerra de Vietnam.

La noche culminó con la visita del presidente a tres fiestas de gala oficiales (muchas menos de las acostumbradas).

Mientras tanto, el Senado ratificó a los primeros dos integrantes del gabinete: los generales John Mattis, en Defensa, y John Kelly, en Seguridad Interna. Pero esta noche el país –ni el mundo, cuyo curso dice que determinará– no se siente más seguro.

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Sábado, 21 Enero 2017 06:57

Protestas y detenidos

Protestas y detenidos

Casi cien detenidos, un par de policías heridos, negocios con vidrieras destrozadas y algunas limusinas atacadas en Washington, y miles de personas manifestándose en las principales ciudades del mundo.


Ningún muro pudo ni podrá detener las protestas contra Donald Trump. Se comprobó ayer y quedará ratificado hoy cuando cientos de miles de mujeres se lancen por las calles en 616 marchas convocadas en simultáneo por todo Estados Unidos y el resto del mundo. La ceremonia de investidura del presidente en Washington terminó con un saldo provisorio de casi cien detenidos, un par de policías heridos, negocios con sus vidrieras destrozadas y algunas limousines atacadas a piquetazos. Las movilizaciones contra el magnate, ahora transformado en gobernante del país más poderoso del planeta, también recorrieron otras geografías. La mayoría resultaron pacíficas. Las hubo en capitales como Londres, Berlín, Roma, Madrid, Tokio y Buenos Aires, así como en muchas ciudades de los cinco continentes.


Con pancartas que decían “Trump destruirá América” o “Aplastar el fascismo” como otras que sostenían reivindicaciones de género y de las minorías, miles de personas salieron a manifestarse pese al intenso frío en varias naciones del hemisferio norte. En Washington, se cruzaron en su camino con otros miles de partidarios del presidente que iban al acto central en el Capitolio. Hubo golpes, forcejeos e insultos a lo largo de la avenida Pensilvania y también en el cruce de las calles 12 y L.
Un grupo de los más organizados, ataviado de negro y con una bandera anarquista, rompió los vidrios de un café Starbucks y del Bank Of América, uno pegado al lado del otro. También la emprendieron con piquetas contra largas limousines negras que esperaban estacionadas muy cerca de la Casa Blanca. El clima de indignación contra Trump era evidente cerca de los vallados que había colocado la policía para que los manifestantes no pudieran acercarse a la jura presidencial. Durante los disturbios se lanzaron objetos frente al edificio del Club Nacional de la Prensa y se quemaron contenedores de basura. Hasta la ligó un periodista de la cadena Rusia Today. La policía intervino utilizando gas pimienta.
Las protestas habían comenzado la noche del jueves, cuando varios famosos convocaron a repudiarlo y se encontraron en Nueva York. El lugar elegido fue la plaza Columbus Circle, frente al hotel Trump, en Manhattan. Allí hubo mucho entusiasmo, selfies a destajo con los actores y personajes cuyos discursos hicieron más llevadera la espera. El cineasta Michael Moore se fotografió con Robert De Niro y Mark Ruffalo, dos representantes de Hollywood y bromeó en las redes sociales, como acostumbra. Pero ayer y ya en Washington, se puso serio delante de un camión antidisturbios: “Aquí en la inauguración. Una tragedia para la democracia”, posteó. En su discurso en Manhattan había sido uno de los más duros. Llamó a “cien días de resistencia” contra el nuevo presidente y vaticinó que “no durará cuatro años”.


Los ataques a Trump se replicaron en varias ciudades estadounidenses, pero además en el resto del mundo. Se quemaron imágenes del político multimillonario en Montreal, Canadá; las pancartas en Berlín y Madrid lo señalaron como “Peligro mundial” y le recordaron que “ningún humano es ilegal”; o apelaron al ingenio como una bandera que lucía colgada en el puente de la torre de Londres: “Construye puentes, no muros”. Un militante anarquista se encadenó al consulado estadounidense en Hong Kong, en Roma protestaron los ambientalistas, en Buenos Aires Izquierda Unida en el Obelisco, en Jerusalén los palestinos y los musulmanes de Sri Lanka le recordaron a Trump que es “Anti Slam”. La matriz de todos los mensajes era una sola: el claro rechazo contra el presidente norteamericano en su primer día de gobierno.


En las manifestaciones que siguen y están previstas, las mujeres ocuparán el lugar más destacado. Las mejicanas dieron el puntapié inicial desde la organización Boundless across borders (Sin límites a través de la frontera) que se tomaron de las manos en el puente internacional de Santa Fe, en Ciudad Juárez.


Hoy se especula en Estados Unidos que finalizará en Washington una de las dos marchas más importantes de la historia del país. Puede emparentarse en la convocatoria con la que lideró Martin Luther King el 28 de agosto de 1963. En ese momento fue en el marco de la lucha por los derechos civiles. Ahora las mujeres llegarán sobre la capital a un día de la asunción de Trump.


Allí estarán desde Teresa Shook, una abuela hawaiana y la primera que convocó a la marcha a través de un grupo de Facebook. También Linda Sarsour, la presidenta de la Asociación Árabe-Americana de Nueva York y miles de activistas. Se sumaron a la organización actrices como Scarlett Johansson, Katy Perry o Julianne Moore y aunque las movilizadas se anotaron hasta llegar a unas 200 mil, se prevé que esa cifra será superada. Sobre todo se si cuenta que al mismo tiempo se realizarán 616 marchas hermanas en otras ciudades del mundo.
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Viernes, 06 Enero 2017 09:10

El poder de abajo

El poder de abajo
Es inédito en América Latina que decenas de pueblos y naciones indígenas decidan dotarse de un gobierno propio. La reciente decisión del quinto Congreso Nacional Indígena (CNI) de crear un Concejo Indígena de Gobierno, luego de la consulta y aprobación por 43 pueblos, que se propone gobernar este país, tendrá hondas repercusiones en el país y el mundo.

 


Como señala el comunicado ¡Y retembló!, estamos ante decenas de procesos de transformación radical, de resistencias y rebeldías que constituyen el poder de abajo, que ahora se expresará en el Concejo de Gobierno. De manera simultánea, el organismo tendrá como vocera una mujer indígena, que será candidata independiente en las elecciones de 2018.


Es el modo que los pueblos encontraron para que la indignación, la resistencia y la rebeldía figuren en las boletas electorales de 2018. De ese modo pretenden sacudir la conciencia de la nación, para desmontar el poder de arriba y reconstituirnos, ya no sólo como pueblos, sino como país. El objetivo inmediato es parar la guerra, crear las condiciones para organizarse y superar colectivamente el miedo paralizante que provoca el genocidio de arriba.


En la parte final el comunicado destaca que quizá esta sea la última oportunidad como pueblos originarios y como sociedad mexicana de cambiar pacíficamente y radicalmente nuestras propias formas de gobierno, haciendo que la dignidad sea el epicentro de un nuevo mundo.


Hasta ahí, a grandes rasgos, la propuesta y el camino para hacerla realidad. Desde la distancia llama la atención que los debates desde el pasado mes de octubre se hayan centrado en la cuestión de la vocera indígena como candidata en las elecciones de 2018, dejando de lado un tema fundamental que, creo, es la conformación del Concejo Indígena de Gobierno. Es evidente que no se puede entender la nueva cultura política que encarnan el CNI y el EZLN con las anteojeras de la vieja cultura, centrada en discursos mediáticos y en las elecciones como forma casi única de hacer política.


Que los pueblos indígenas de México decidan crear un concejo de gobierno parece un asunto de la mayor importancia. Son pueblos y naciones que ya no serán gobernados por nadie más que por ellos mismos. Millones de hombres y mujeres establecen su autogobierno de forma coordinada, en un solo concejo, que los representa a todos y todas. Es un parteaguas para los indígenas, que tendrá repercusiones en toda la sociedad, como la tuvo el alzamiento del primero de enero de 1994.


Aquí es donde conviene hacer algunas aclaraciones ante las más disparatadas interpretaciones y, si estoy equivocado, adelanto mis disculpas. La cultura política que practican el zapatismo y el CNI consiste en promover el autogobierno de todos los sectores de la sociedad: rurales y urbanos, indígenas, campesinos, obreros, estudiantes, profesionales y todos los sectores que se quieran sumar. Nunca pretendieron gobernar a otros, no quieren suplantar a nadie. El mandar obedeciendo es una forma de gobierno para todos los oprimidos, que cada quien implementa a su modo.


El comunicado aclara que no pretenden competir con los políticos profesionales, porque no somos lo mismo. Nadie que conozca mínimamente el zapatismo, a lo largo de estos 23 años, puede imaginar que van a dedicarse a contar votos, a conseguir cargos en gobiernos municipales, estatales o federal. No se dedicarán a sumar ni a restar a las siglas electorales, porque van por otro camino.


En tiempos de guerra contra los de abajo, creo que la pregunta que se hacen el CNI y el EZLN es ¿cómo contribuir a que los más diversos sectores del país se organicen? No se trata de que ellos los organicen, esa es tarea de cada quien. Se trata de cómo apoyar, cómo crear las condiciones para que eso sea posible. La candidatura indígena va en esa dirección, no como juntavotos, sino como posibilidad de diálogo, para que otros y otras sepan cómo le hicieron.


La creación del Concejo Indígena de Gobierno es la muestra de que es posible autogobernarse; si millones de personas de pueblos y naciones pueden, ¿por qué yo no voy a poder en mi colonia, en mi barriada, donde sea? Si el levantamiento de 1994 multiplicó rebeldías, contribuyó a la creación del CNI y de múltiples organizaciones sociales, políticas y culturales, ahora puede suceder algo similar. No hay nada tan potente como el ejemplo.


Este año celebramos el centenario de la Revolución de Octubre. La obsesión de los bolcheviques y de Lenin, que puede corroborarse en el maravilloso libro de John Reed Diez días que estremecieron al mundo, es que todos se organizaran en soviets, aun los que hasta ese momento los combatían. Llamaban incluso a los cosacos, enemigos de la revolución, a crear sus soviets y enviar delegados al congreso de toda Rusia. La revolución no se hace, sino se organiza, decía Lenin. Independientemente de lo que se piense sobre el dirigente ruso, la afirmación es el núcleo de cualquier lucha revolucionaria.


El tránsito de la indignación y la rabia a la organización, sólida y persistente, es la clave de cualquier proceso de cambios profundos y radicales. Rabia sobra en estos momentos. Falta organizarla. ¿Podrá la campaña de 2018 convertirse en un salto adelante en la organización de los pueblos? Nadie puede responderlo. Pero es una oportunidad de que el poder de abajo se exprese de las más diversas formas, incluso en actos y papeletas electorales, porque la forma no es lo esencial.


Reflexionando sobre los críticos, que no son pocos, en vez de acusar al CNI y al EZLN de divisionistas, podrían reconocer su enorme flexibilidad, siendo capaces de incursionar en terrenos que hasta el momento no habían tanteado y, de hacerlo, sin bajar banderas, manteniendo en alto los principios y objetivos. Los meses y años venideros serán decisivos para delinear el futuro de las oprimidas y oprimidos del mundo. Es probable que en pocos años valoremos la formación del Concejo Indígena de Gobierno como el viraje que estábamos esperando.

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Reza un grafiti: “No sólo de paz vive el hambre...”

El Nobel a Santos aplazó cambios de gabinete que estaban listos. En Colombia la paz arma lío, “preocupa, el discurso del Sí arranca con limitaciones de audiencia”, advirtió un artículo, en nuestra edición anterior. Visto en profundo, el resultado del plebiscito ya suma dos capítulos: en 2014, Santos también perdió la primera vuelta. Ahora repite, con desprestigio y crisis en el poder. A su vez, la izquierda deja desnuda, una grieta con la gente. Con distancia en la opinión, ¿desde 1991 o 2002?, el actor insurgente lleva a cuestas, un ancho margen de impopularidad. Y la abstención indica, el desprestigio de la politiquería, pero no significa un triunfo con eje organizable.

 

Cómo ...remendar el temporal retorcimiento/de un entorno popular, voto silvestre/permeable a la derecha
y su contagio.
Cómo ...nutrir afinidades que trastoquen el asueto/y liviano aumento de las bases,/sin acople ni grosor de mayorías auténticas.
(Turbulencia y víspera. O.R.R.)

 

Hace poco, en mayo de 2014, Óscar Iván Zuluaga venció al Presidente en la primera vuelta, de su reelección. Sin sacar aprendizajes ni acudir al [...] análisis más exacto, objetivamente comprobable, de la correlación de las clases y de las peculiaridades concretas de cada momento histórico*, la izquierda y el activismo salieron del paso. Con la idea fija, de que la reelección victoriosa de Santos, tuvo como artífices del momento definitivo: a la izquierda y “la paz con Mesa en La Habana”, a galope en el supuesto “tenemos pueblo, mayoría”. Convencido en esta hipótesis, el círculo cercano de Gustavo Petro hizo lobby para reclamar un ministerio. Y no faltaron espontáneos, como en las corridas. Más que con retardo, como por no dejar, Clara López, con soporte en la imagen del Polo, resultó Ministra del Trabajo. Ante el «No» del Plebiscito, flota una pregunta en el ambiente: En su consistencia y dinámica, ¿qué mejoró en la izquierda y sus partidos, desde aquel junio 2014? El resultado adverso al Sí, ¿es sólo una sorpresa secundaria o, hay debilitamientos?

 

En este marco, inconformes de Colombia votaron por el No, y también, inconformes dijeron Sí. Otros inconformes, anularon su voto o no respondieron al llamado institucional. Situación ésta del país, de la correlación política y su desventaja, en que ningún inconforme es superior a otro, aunque por ahora..., no existe un liderazgo suficiente, legítimo y con potencialidad para convocar a todos. Sin tomar el toro por los cachos, Iván Orozco –intelectual, activista y exfuncionario nacional de los derechos humanos– anticipaba en sus conversaciones, que las encuestas “ponían en ventaja al Si, para bajar la guardia de los activistas por la paz”. En verdad, estamos en ausencia de un sujeto social, con iniciativa de gobierno y de poder propio.

 

Plebiscito y crisis de desprestigio del poder

 

Timochenko dijo a Caracol el 12 de octubre: “fue hasta bueno que hubiera sucedido esto... ayuda a corregir la metodología y a presentar sencillo el objetivo de paz”.

 

De poco sirvió el carrerón final en la Mesa (Ver: “Acuerdo final Gobierno-Farc” con interrogantes, editorial de la edición anterior). Cuando los festejos de Nueva York, Cartagena y La Habana aún no apagaban luces, ante el atónito de muchos, hace años no ocurría en Colombia la coyuntura o momento buscado por la izquierda: una crisis de gobernabilidad con efectos en el prestigio del régimen y la cohesión del bloque de poder.

 

Momento que asomó en la tarde del domingo 2 de octubre, cuando el Presidente quedó grogui y habló al país, acompañado del equipo de negociadores con las Farc. Fue patente que decían cualquier cosa para calmar las aguas. Sabían que el triunfo del No, ponía en aumento una crisis de gobernabilidad. En efecto, las medidas por aplicar ante su proyectado triunfo, quedaron postergadas en lo económico, político, militar e internacional. Es el caso, de una reunión en Cartagena que Santos suspendió. Nada menos que con el Fiscal de Estados Unidos, un delegado del Departamento del Tesoro, otros cuatro fiscales de esa nacionalidad y, el Fiscal Martínez Neira, que tenía el propósito de detallar la forma de encausar a las Farc por lavado de activos..

 

Crisis de gobernabilidad con agrietamiento del régimen. Obvio, cuando la contraparte uribista ganó más espacio para atravesar palos al gobierno. Fácil ante la incertidumbre en el qué hacer y la mayor pérdida de la imagen oficial, por efecto de la alta abstención y el desconocimiento a la gestión del Gobierno en La Habana. Con ofensiva en el nuevo escenario, saltó el Centro Democrático con imagen de cogobernar con respecto al conflicto y actor de ‘diálogo nacional’. Asumió un tono conciliador ante el país y las mismas Farc. Una iniciativa de amnistía para la guerrillerada y un “no queremos la guerra...”. Proceder que despreviene a una parte del país, y que obligó a Santos a radicalizarse.

 

Así, el Gobierno anunció que el cese de fuegos iría sólo hasta el día 30. Su efecto fue el que buscó Santos: hacer creer que al fin de mes, las hostilidades prenderían de nuevo sus fogonazos y sollozos. Con esta jugada, el Centro Democrático queda de nuevo con el balón en su cancha: debe concretar sus negativas y reformas con los Acuerdos de La Habana. Y no solo esto. También tiene que favorecerlas en el Congreso, para que las negociaciones Gobierno-Farc no lleguen a romperse. Temor que aborda a la opinión pública y señalaría un culpable, ya no tanto en las Farc –cuña que Santos usa para apretar a su otrora jefe y aliado.

 

Situación y factores de crisis, percibidos con preocupación y puntualidad por parte de la comunidad internacional y su debate por valijas, y por la ONU –bajo presión de tiempo, 8 de noviembre, día de la elección en Estados Unidos– no ajeno al acomodo último, o, a la acción de mantener el Premio Nobel.

 

Rectificación necesaria por parte de la izquierda

 

...no sólo con angostas atarrayas y tarimas/de oradores con oficio/y cada grupo aparte,/granizo y goterones escarlatas/sin soldador de todos los fragmentos,/añade otro difícil. (Turbulencia...)

 

En este tire y afloje con efectos hacia 2018, irrumpen los jóvenes bajo un interrogante más de fondo, ¿palpita en la nueva generación la decisión de ir hasta donde sea necesario? De inmediato exigen que la paz no quede refundida y haya respeto al cese bilateral de fuegos. Queja en común, con los impulsores del Sí. ¿Y qué es necesario, desde un sentido de ruptura de la naturaleza oligárquica del régimen y su intento de legitimar otro peldaño de 20-30 años? Ahondar la crisis del propio régimen, es la respuesta.

 

Tomar iniciativa en procesar con emplazamientos locales y cabildos y plazas tricolores, la exigencia de demandas que vayan más allá de los propios Acuerdos –en su caso, quienes aúpan el No, demandan revisarlos–, como son: 1. congelar el paquete legislativo de la reforma tributaria, 2. defender un aumento del salario mínimo –equitativo con necesidades básicas–, 3. levantar la bandera de un “estatuto de oposición” con garantías para la autonomía de los movimientos sociales, atento a formas de corrupción y cooptación, y 4. poner en marcha acciones de alerta –informativas y de neutralización social– frente al riesgo latente de una contraofensiva de los poderes nacionales y sus afirmaciones regionales con instrumentos de derecha extrema. Un desafío que de conjunto –ante las incapacidades de la izquierda–, parece un tanto distante.

 

Infortunadamente, parece más predecible que los sectores oligárquicos, aun con la fractura del bloque de poder que cruza, se salgan con la suya, y conjuguen un acuerdo que les tranquilice las aguas.

 

Paz ingenua..., Paz tricolor..., paz blanca (política) de Mesas..., paz de militante..., etcétera., y la paz que busca Colombia, tiene adjetivos. En todo caso, hacen falta territorios con un ordenamiento nuevo, inclusión y tiempo; para avanzar de manera cierta, en una paz mayúscula, de creación colectiva e integración primera del mapa colombiano.

 

Con el Eln en Mesa, queda en la calle y en debate abierto, un itinerario de participación social para lograr una paz mayúscula, con ¡Otra democracia, Sí!

 

Cómo salir de esta ...larga defensiva y despego con el pueblo/que postergan/la inmediata alternativa.
(Turbulencia...)

 

* Cartas sobre táctica. V.I. Lenin. p. 5, primer párrafo. Editorial Progreso. 1972

 


 

Recuadro 1

 

 

 


 

Recuadro 2

 

 

 

Publicado enEdición Nº229
Campaña presidencial en EU: el capital financiero se mantiene

Ante el cambio presidencial. Estados Unidos vive por estos días una intensa polarización social y electoral. Los dos debates realizados hasta la fecha de escribir esta nota (octubre 11) entre la demócrata Hillary Clinton, y el republicano Donald Trump, candidatos del prolongado bipartidismo norteamericano, los han visto por televisión un promedio de 65 millones de personas, y tuiteado más de 15 millones, algo nunca visto en una campaña presidencial en ese país.

 

El martes 8 de noviembre se realizarán las 58 elecciones presidenciales de este país-potencia, en donde los votantes –por medio del voto popular– elegirán a los compromisarios quienes, a su vez, elegirán al Presidente y vicepresidente de la nación. Esto sucederá a través del Colegio Electoral que para este 2016 estará compuesto por 538 miembros; para que un candidato gane la presidencia debe contar con 270 votos electorales.

 

En la contienda electoral se enfrentan seis candidatos, aunque a la hora de la verdad solo cuentan dos, el Demócrata y el Republicano, cosa que no debería ser así. Las primarias, que transcurrieron desde el 1 de febrero y hasta junio, también fueron unas elecciones indirectas pues sirvieron para elegir una lista de delegados, que a su vez seleccionaron al candidato presidencial del respectivo partido.

 

En esas primarias Donald Trump logró 13,7 millones de votos –el 44,6% del total– que le significaron 1.542 delegados de 2.472 posibles, logrando la nominación Republicana.

 

Hillary Clinton obtuvo 16,5 millones de votos –el 55,5% del total– que le valieron 2.219 delegados, 558 súper-delegados, para un total de 2.383 delegados.

 

Por su parte, Bernie Sanders reunió 12,6 millones de votos, expresados en 1.832 delegados, y 49 súper-delegados o sea, 1.881 delegados, que en el acuerdo oficializado con Hillary terminó por aportarlos para que ella fuera la candidata demócrata a la presidencia. En los EU, según datos de 2013, existen 240.926.000 millones de personas aptas para votar.

 

Campaña polarizada

 

Esta campaña presidencial traduce al mundo la polarización y fragmentación de la sociedad norteamericana, en especial de los obreros y trabajadores, los pobres urbanos y rurales, y la clase media, por cuenta de las políticas de austeridad capitalista de la administración Obama para las mayorías y el crecimiento sin precedentes, que beneficia a la minoría, del Wall Street, los grandes monopolios y el capital financiero. Proceso acrecentado desde la presidencia republicana de George. W. Bush, y ahondado después de la crisis económica y financiera mundial de 2008.

 

Polarización producto del desempleo, la marginalidad y desigualdad social, así como la pérdida de oportunidades, sobre todo para la clase media, que ha generado desilusión y desconfianza de la sociedad estadounidense en el sistema político y en la administración Obama (que ha gobernado a favor del %), situación que ha conducido a multiplicar la inconformidad social expresada, por un lado, votando por Bernie Sanders (socialdemócrata) y Hillary Clinton, y por otro lado a los Republicanos del Tea Party con candidatos a la derecha fascista como Cruz, Carson, Fiorina, Rubio y Trump. Inconformidad que también ha propiciado el surgimiento y pervivencia de candidatos como Trump, “esperanza” de recuperación para amplios sectores populares y de clase media, así como para los sectores que pudieran identificarse con la raíz de la sociedad gringa.
Rechazo e insatisfacción social que también puede estar mostrando el giro hacia la facistizacion de las instituciones y sociedad estadounidense, en creciente desde Reagan, Bush I, Clinton (hasta cierto punto), y Bush II, así como Obama (hasta cierto punto), en contraste con los sectores que por múltiples razones votaron por Sanders en las primarias, y que hoy se debaten entre votar por Hillary –para trancar a Trump– o abstenerse, pues su programa para resolver la agenda interna no es, en definitiva, el que lidera la candidata demócrata.

 

La iniciativa y liderazgo de Sanders, al defender e impulsar que el pueblo de los EU tiene derecho a una vida mejor, traducido en un programa de demandas concretas que contiene, entre otros aspectos, reivindicaciones como derecho al cuidado médico universal, salario mínimo de 15 dólares hora, defensa del bien público, matrículas gratis para la universidad pública, escuelas públicas, oficina de correos público, quedan pendientes de concreción pues ninguna de ellas será liderada por Clinton.

 

“Hagamos a América grande otra vez”

 

Recuperar el esplendor de los Estados Unidos, la promesa de Donald Trump como candidato presidencial, dando a entender que el país perdió su pujanza porque los inmigrantes latinos, negros y musulmanes lo están destruyendo, ha pesar de no reposar en realidad alguna, es bien recibido por los sectores más tradicionales de este país-potencia. De ahí que se atreva a prometer un muro impenetrable entre México y los EU, por donde ni el sol penetre, deportando a los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven allí, prometiendo revisar la Constitución para que los que llama “bebes ancla” –los “nacidos sin papeles, es decir, los hijos de inmigrantes indocumentados nacidos allí– no sean considerados ciudadanos gringos, lo que afectaría entre 4-5 millones de niños.
Propuesta que en parte ya es realidad, pues durante la administración Obama han deportado a más de dos millones de inmigrantes, incluyendo a mujeres y niños, 400.000 por año según lo programado, y según un artículo del New York Time de 01/09/15; lo que no es casual: el presupuesto para la patrulla fronteriza fue incrementado en 4.000 millones de dólares año, su personal fue duplicado desde el 2004 hasta los 21.000 efectivos actuales, y han levantado más de 650 millas de muro con sensores y bajo vigilancia de aviones no tripulados. Entonces, estamos ante una política de las clases dominantes, pero hoy liderada por el sector más derechista de los republicanos.

 

Propuestas que también llaman la atención porque, a pesar de ser levantadas por Donald Trump, no son precisamente conservadoras, pues desde las toldas del Partido Republicano cuestionan las posiciones del candidato oficial. Es necesario recordar que un conservador en los EU se opone al poder centralizado y apoya la libre empresa, posición que manifiesta oponiéndose a las políticas demócratas de regulaciones económicas e incremento de los impuestos. Con sus propuestas sobre la salud, y las regulaciones a cierto tipo de capitalismo, Trump viola estos principios; además, para un republicano es repulsivo que exista un líder que represente el poder autoritario centralizado, que es como sectores conservadores ven a Trump con sus aires de grandeza.

 

Las propuestas de Trump, sin embargo, suenan bien en cierto ambiente de “izquierda”. Entre lo prometido está: renegociar el Nafta, acabar con el Tratado Transpacífico-TPP, exigirle a la Otan pago por las inversiones de los EU, o acabarla si no es capaz de controlar el Medio y Próximo Oriente, exigirle a Japón que devuelva parte de la ayuda de EU., bloquear a China, dejar de apoyar la deslocalización industrial, priorizando la industria doméstica para generar empleos, inexistentes por culpa de los poderosos de Wall Street.

 

Propuestas que, aunque parecen progresistas, resumen todo un programa imperialista orientado hacia adentro, para poder fortalecerse y desde allí enfrentar al mundo.

 

La candidata del Wall Street

 

Hillary, la candidata del Wall Street, de los poderosos del capital financiero, no tiene las intenciones de Trump pues sabe muy bien que hoy la economía mundial está en el sureste de Asia, sobre todo en China, de ahí que su estrategia tenga que ver con el control de Asia, para lo cual necesita el TPP. Sabe que para los sectores dominantes el Nafta es clave, que América Latina es necesaria. Sabe que la recuperación transitoria de la economía de los EU le da la posibilidad de manejar la inversión pública, pero centrada en el capital financiero especulativo. Y también sabe que su posición servirá para contener el avance del fascismo.

 

El control de armas

 

Este es un tema de mucha repercusión en el país del Norte, pues no solo toca con ámbitos constitucionales sino también y, por ello mismo, con derechos civiles y poderosos intereses económicos y militares. Donald Trump apoya y es apoyado por la Asociación Nacional del Rifle, opuesta al control de armas; cuando el candidato republicano dice que deben controlarse las armas, no se refiere a esas armas sino a las que por cualquier razón están en manos de inmigrantes o de afro-americanos.

 

Realidad compleja. El movimiento de milicias de derecha es tal vez el más grave problema de seguridad que hoy tienen los EEUU. Movimiento integrado por fundamentalistas cristianos opuestos al control de armas y al poder centralizado; hombres y mujeres de entre 20 y 40 años, blancos, cristianos y enemigos de todo lo que no sea “americano”. Se dice que desde que comenzaron a operar, a mediados de la década de los noventa del siglo pasado, han crecido hanta conformar 602 “grupos de odio” activos, dentro de los cuales están las 221 milicias armadas, con más de 70.000 integrantes.

 

Estos grupos, a su vez, tienen dentro de sus metas atacar o bloquear objetivos como las clínicas para interrumpir embarazos, las organizaciones feministas, las organizaciones de defensa de derechos humanos, de defensa de los inmigrantes, de diversidad sexual, de diversidad cultural; actúan en pro de la defensa de la supremacía blanca y contra los inmigrantes, atacan al gobierno central y a lo que llaman “judeo-bolchevismo”. Estos grupos tienen apoyo del sector “duro” del Partido Republicano, como las arengas anti mujeres de Fiorina, las campañas anti musulmanas de Carson, o las anti latinas de Cruz, etcétera.

 

Así que la candidata demócrata, que dice regulará el control de armas, la tiene bien dura, podrá hasta cierto punto frenar los atentados terroristas de los últimos tiempos, pero no podrá acabar con ellos; cuando Trump le dice a la Asociación del Rifle que dispare contra Hillary, no es un chiste de humor negro, no, en el actual contexto de los EU no lo es. Entonces, la tendencia a la fascistizacion de la sociedad estadounidense no parece pura especulación de “izquierdistas trasnochados”.

 

La población blanca se reduce

 

Otra de las inquietudes de los dos candidatos presidenciales, expresada de distintas maneras, se refiere a las condiciones de la población apta para votar.

 

La población total de los Estados Unidos está estimada en 324 millones, pero resulta que la población blanca no latina, apta para votar, es de 156 millones, mientras que las minorías suman 70 millones, o sea un total de 226 millones aptos para votar. La blanca no latina tiende a disminuir, mientras la asiática, latina y afroamericana, asciende.

 

Los electores blancos no latinos, que en 1972 registraron el 89 por ciento, para el año 2012 alcanzaban al 72 por ciento, mientras crecen la población latina en un 17 por ciento, la asiática en un 16, la afroamericana en un 6 por ciento, y la población blanca no latina en un 2 por ciento. Esto se debe a que la población blanca no latina está compuesta básicamente por gente de edad, mientras que la latina es bastante joven. Esta es una de las razones para que Donald Trump, y los fascistas o supremacistas, pero también el gobierno de Obama y los demócratas, consideren muy peligrosa la llegada de inmigrantes, y razón de los debates sobre este tema que incluiría la condición de 11 millones de ellos, indocumentados. En los Estados Unidos viven 53 millones de latinos, 32 millones de ellos mejicanos.

 

En fin, para las elecciones de noviembre el pueblo de los Estados Unidos se debate entre una candidata demócrata de los poderosos del Wall Street y de Silicón Valley, y un candidato republicano expresión de la derecha fascista. A la par de ello, o en el subfondo, como topos, vastos sectores que desconfían de estas opciones, prosiguen su labor en pro de mejores tiempos.

Publicado enEdición Nº229
"Da miedo la muerte de la democracia": Rousseff

A eso de las 11 de la noche de ayer, y a punto de cumplir 14 horas seguidas de preguntas y respuestas, la presidenta Dilma Rousseff seguía impávida, aunque evidentemente exhausta, enfrentando al pleno del Senado. A esas alturas había quedado más que claro que cualquier palabra de la presidenta suspendida –y a punto de quedar con su mandato anulado– no impediría su destitución. Lo que ella misma calificó de "golpe parlamentario" seguía su ruta victoriosa.

Pese a esa evidencia, Dilma Rousseff seguía repitiendo lo mismo que había dicho a eso de las 10 y media de la mañana, más de 12 horas antes: no cometió ningún "crimen de responsabilidad", condición única establecida por la Constitución para que un mandatario sea destituido. Justificó cada uno de sus actos, negó la acusación de haber manipousseff, PT, goulado las cuentas públicas, reiteró que Fernando Henrique Cardoso, del mismo PSDB que ahora se envalentona rumbo al poder, emitió, en sus dos mandatos presidenciales (1995-2002), más de cien decretos de crédito suplementario, frente a los tres atribuidos a ella.

Mantuvo una calma imprevista –la mandataria es conocida por casi no tener paciencia frente a estupideces– a cada provocación de sus adversarios. Y repitió, en el transcurso de la larga jornada, un mismo mantra: efectivamente, enfrentaba un juicio que, en las formas, respetaba cada uno de los requisitos para dar un manto de legalidad al proceso que enfrentaba. Pero advirtió que la forma no dispensaba algo inexistente, el contenido. En otras palabras, denunció el golpe institucional cubierto por un tenue manto de legalidad. "Lo que me da miedo es la muerte de la democracia", sostuvo.

Sus adversarios, mientras tanto, decían que utilizar la palabra "golpe" –que repitió a lo largo de la jornada– era una incongruencia, pues el juicio estaba presidido por el presidente del Supremo Tribunal Federal, en presencia del presidente del Congreso, y que la misma Dilma Rousseff seguía, aunque apartada, en posesión de su mandato de presidenta de la República. El argumento: con un proceso que contaba con la presencia de los presidentes de los tres poderes, ¿cómo hablar de golpe?

Dilma Rousseff, cuyas calidades de oradora no son criticables porque son inexistentes, supo mantenerse fría y firme: una cosa es la forma, otra, el contenido. Y ninguna de las acusaciones que enfrenta es sólida, y ninguna justifica que se destituya a una mandataria que no cometió crimen de responsabilidad y se ignore la voluntad de los 54 millones de brasileños que votaron por ella en octubre de 2014.

En el transcurso de las más de 12 horas de la sesión de ayer, Rousseff repitió cada 20 minutos los mismos argumentos para explicar la crisis económica que sacude al país. Recordó que el disparador del juicio, Eduardo Cunha, entonces presidente de la Cámara de Diputados, aceptó abrir el juicio parlamentario en venganza personal contra la decisión de los representantes del PT en la Comisión de Ética de respaldar la apertura del proceso destinado a expulsarlo de su mandato y entregarlo a la justicia común. Y que eso no era suposición: es algo que fue admitido por el mismo Cunha, quien sigue impune pese a las toneladas de pruebas en su contra.

Dilma Rousseff, en sus intervenciones, resaltó la complicidad de los que ahora ocupan el poder con Cunha. Con serenidad y firmeza dijo en repetidas ocasiones que Cunha es el verdadero líder del golpe que pretende destituirla, en favor de los derrotados en las últimas cuatro elecciones presidenciales. Mencionó todos los programas anunciados por el gobierno del todavía interino Michel Temer, que van en dirección exactamente contraria a la que el PT defendió durante los 13 años en que ocupó el poder, y que ahora están bajo la clara amenaza de ser extinguidos a gran velocidad.

Faltaba poco para la medianoche de ayer cuando el abogado Miguel Reale Junior, hijo de uno de los adalides de la versión brasileña del fascismo en la década de 1930 del siglo pasado, uno de los autores del pedido de destitución de Rousseff y sus 54 millones de votos, empezó a interrogar a la mandataria acusada.

Permanecía, en el aire, la sensación de que de nada servirían las respuestas de la presidenta. Ese era y es un juego jugado.

El día había empezado tenso. Alrededor de las nueve de la mañana de ayer hubo un desayuno en el Palacio de la Alvorada, la espléndida residencia presidencial diseñada por el genio de Oscar Niemeyer y todavía ocupada por la presidenta apartada. Entre los presentes, además de ex ministros y asesores directos, dos presencias destacaban: la del ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva y la del compositor y cantor Chico Buarque de Hollanda.

Chico justificó su presencia con ironía: dijo que estaba al lado de Dilma Rousseff para respaldarla y, al mismo tiempo, para conocer la residencia presidencial diseñada por Niemeyer. "Es que nunca más volveré aquí", dijo, dejando claro que jamás atendería a una invitación de Michel Temer.

Chico Buarque aguantó el maratón hasta poco más de las cinco de la tarde, cuando volvió a Río. Cuando le preguntaron qué le había parecido la jornada, dijo: "Es un juego sucio. Si fuera limpio, ella ganaría". Y completó: "Es un golpe". Hace cuatro meses, en un acto público en Río, él había dicho: "Otro golpe ¡no!", con relación al levante militar de 1964. Ni modo: ayer reconoció que, pese a la ausencia de tanques y tropas en las calles, el juego es sucio.

Faltando minutos para la medianoche, el presidente del Supremo Tribunal Federal, que por determinación constitucional preside el juicio en el Senado, suspendió la sesión, luego de casi 15 horas de trabajo.

A las diez de la mañana de hoy, todo empieza otra vez.

Muchos brasileños se preguntan para qué: al fin y al cabo, como dijo Chico Buarque, el juego ya fue jugado. Y es un juego sucio.

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Miércoles, 03 Agosto 2016 07:35

Surge una nueva Triple Alianza

Surge una nueva Triple Alianza
La Cancillería argentina y la Casa Rosada informaron ayer que se estaba procurando organizar cuanto antes una reunión de presidentes o cancilleres del Mercosur. Caracas manifestó que se siente agredida por la decisión.

 

La Argentina, Brasil y Paraguay gestionan una reunión de alto nivel para rescatar al Mercosur de una aparente parálisis que amenaza con potenciarse. A su vez, Venezuela hizo una denuncia acerca de la aparición de una nueva triple alianza entre esos países, que procura evitar que la nación caribeña ejerza la presidencia pro témpore del bloque.

 

Fuentes de la Cancillería argentina y de la Casa Rosada informaron ayer que se estaba procurando organizar cuanto antes una reunión de presidentes o cancilleres del Mercosur, que está afectado por una de las mayores crisis desde su creación, en 1991. Los informantes dijeron que no estaban en condiciones de confirmar si esos contactos podrían concretarse esta semana en Río de Janeiro, donde varias presidentes del cono sur estarán de visita con motivo de la inauguración de los Juegos Olímpicos.

 

Venezuela por su parte emitió un comunicado en el que manifestó que se siente agredida por la decisión de la Argentina, Brasil y Paraguay de oponerse a que ejerza la presidencia pro tempore del bloque, algo que le correspondía por haber llegado su turno en la rotación semestral. La Cancillería venezolana denunció las maquinaciones de la derecha extremista del sur del continente, conformada en una nueva Triple Alianza, que ha venido actuando de manera artera, a través de maniobras leguleyas, para tratar de obstaculizar lo que por Derecho le corresponde a su país. La alusión a la Triple Alianza es por la coalición militar que la Argentina, Brasil y Uruguay armaron en aquel caso para enfrentar a Paraguay en 1864.

 

El gobierno venezolano recalcó que su país ejerce la presidencia del bloque legalmente desde el 29 de julio, cuando terminó el período de Montevideo, y rechazó por eso la invención de una fraudulenta tesis de un vacío en la jefatura del bloque. Para la cartera de Exteriores venezolana, esta triple alianza pretende reeditar una suerte de Operación Cóndor contra Venezuela, que hostiga y criminaliza su modelo de desarrollo y democracia, una agresión que no repara incluso en destruir la institucionalidad y legalidad del Mercosur. La Operación Cóndor fue el plan de coordinación que las dictaduras de la región sellaron en los 70 y 80 para perseguir opositores. Señaló Caracas que detrás de este supuesto plan están quienes siempre han conspirado contra la unión suramericana con el objetivo de imponer el Consenso de Washington, con la falsa convicción de hacer desaparecer la llamada revolución bolivariana.

 

Paraguay y la Argentina ya habían anticipado su oposición al traspaso de la conducción desde Uruguay hacia Venezuela, mientras Brasil se había expresado el lunes en el mismo sentido a través de una declaración pública de su canciller, José Serra, en la cual afirma que no reconoce a Venezuela en la presidencia del Mercosur durante este semestre y muestra críticas al accionar del gobierno uruguayo de Tabaré Vázquez.

 

La misiva del canciller José Serra también tuvo críticas hacia el gobierno de Uruguay, ya que se califica como sin precedentes y como algo que genera falta de certezas la decisión unilateral uruguaya de dejar la presidencia rotativa del Mercosur para que asuma Venezuela. El tono contra Uruguay usado por el Palacio de Itamaraty, según O Estado de Sao Paulo, se produjo luego de que Montevideo no aceptara las condiciones pedidas por Serra para intentar aislar a Venezuela del Mercosur. Serra y el ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), aliados clave de Temer y unidos a favor del juicio político contra Dilma Rousseff, viajaron a Uruguay el 6 de junio pasado para pedirle, sin éxito, al canciller Rodolfo Nin Novoa que mantuvieran el mandato hasta mediados de agosto para evitar pasarlo a Venezuela.

 

En Montevideo, el canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, admitió en una declaración pública que la situación del Mercosur es muy grave y dijo que cree que habrá nuevas señales el día que Venezuela convoque alguna reunión. A su turno, el canciller de Paraguay, Eladio Loizaga, dijo que la Argentina, Brasil y Paraguay mantienen un contacto permanente en busca de una salida a la grave crisis institucional del Mercosur y agregó que responderá a la carta de Uruguay en la que comunicó que deja la presidencia pro témpore del bloque, y a la de Venezuela, en la que anuncia que asume ese cargo como corresponde por la rotación semestral. “Estamos en contacto permanente para ver cómo avanzamos. La Argentina presentó un proyecto y estamos trabajando para encontrar el camino que nos conduzca a la normalización de la presidencia del Mercosur”, declaró Loizaga en rueda de prensa.

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Posible No a otra postulación de Evo Morales en Bolivia: sondeo

El presidente boliviano, Evo Morales, cerró este domingo en Arani, departamento de Cochabamba, la campaña por el Sí a la reforma de la Constitución con miras a permitir su eventual relección. Pero la más reciente encuesta arroja por primera vez una posible derrota del mandatario en las urnas con 47 por ciento por el No y 28 por ciento a favor del Sí.

En el sondeo, el último que se puede publicar antes del referendo del 21 de febrero en que se decidirá si podrá postularse a un nuevo mandato, 25 por ciento no contestó. El diario Página Siete dio a conocer el estudio de la empresa Mercados y Muestras, que se hizo a 600 personas entre el 6 y y 10 de febrero en las ciudades de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y El Alto, las más pobladas del país.

El periódico subrayó que se trata de una "encuesta rápida" efectuada después de que se conocieran las denuncias de tráfico de influencias que afectan al mandatario.

Otros estudios demoscópicos citados por Afp, que no identificó a las empresas que hicieron las consultas, refieren que el apoyo y el rechazo empatan en 40 por ciento, aunque es la primera vez que Morales no encabeza las encuestas. Recuerda que en 2006 asumió el poder con 54 por ciento de los votos, en 2010 con un abrumador 64 por ciento y en 2015 con 61 por ciento obtuvo un tercer mandato que concluirá en 2020.

En todo caso, encuestadoras y analistas políticos atribuyen la caída de popularidad del gobernante a acusaciones de tráfico de influencias y corrupción. Tanto el vicepresidente Álvaro García Linera como la ministra de Comunicación, Marianela Paco, sostienen que hay una "conspiración" de Estados Unidos.

La campaña para esta consulta nacional finalizará el próximo miércoles 17 de febrero. En este ámbito, el presidente, que promueve el ajuste del artículo 168 de la Constitución para poder buscar su cuarta relección desde 2006, enfrenta un escándalo por presunto tráfico de influencias que es investigado por la Asamblea Legislativa y la Contraloría.

El 5 de febrero, el periodista boliviano Carlos Valverde reveló que Morales mantuvo una relación sentimental con Gabriela Zapata, gerente comercial de la empresa China CAMC Engineering, con quien tuvo un hijo que falleció poco después de nacido. El gobierno de Bolivia y la firma china firmaron acuerdos por 585 millones de dólares.

El gobernante, de 54 años, rechaza haber influido a favor de la empresa, pero admitió la relación con Zapata –abogada de 29 años– entre 2005 y 2007. Aseguró que no la ve desde hace nueve años, y la empresa aclaró que cuenta con los servicios de la profesional desde 2013.

En tanto, la acusación de "conspiración" denunciada por el gobierno se basa en una entrevista que sostuvo Valverde con el embajador estadunidense Peter Brennan. El periodista aceptó que se celebró la reunión con el embajador, pero afirmó que sólo hablaron de su nuevo libro.

Mientras, en el acto proselitista con masiva presencia de organizaciones sociales en Arani, el jefe de Estado rememoró la lucha del sector campesino por un país digno y soberano, hecho que posteriormente se materializó con la nacionalización de los recursos naturales y el mejoramiento de la economía, citó la agencia boliviana Abi.

"Hicimos historia; en poco tiempo los hijos de ustedes van a estudiar cómo desde el movimiento campesino se recuperó la patria y cómo salvamos Bolivia, para ser un país con dignidad y soberanía", apuntó Morales. Resaltó que la nación se se liberó del capitalismo y neoliberalismo que la dejaron en la pobreza.

En entrevista con una emisora de radio local, Evo Morales sostuvo: “si el pueblo dice No ¿qué podemos hacer?, no vamos a dar un golpe de Estado, tenemos que irnos callados”.

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Sábado, 31 Octubre 2015 05:06

Lo que está en juego

Lo que está en juego

El fenómeno no es sólo portugués. Es global, aunque en cada país asuma una manifestación específica. Consiste en la agresividad inusitada con la que la derecha enfrenta cualquier desafío a su dominación, una agresividad expresada en un lenguaje abusivo y el recurso a tácticas que rozan los límites del juego democrático: manipulación del miedo para eliminar la esperanza, falsedades proclamadas como verdades sociológicas, destemplanza emocional en la confrontación de ideas, etc. Por derecha entiendo el conjunto de las fuerzas sociales, económicas y políticas que se identifican con los designios globales del capitalismo neoliberal y con lo que esto implica en términos de políticas nacionales, de aumento de las desigualdades sociales, de destrucción del Estado de bienestar, de control de los medios de comunicación y de estrechamiento de la pluralidad del espectro político. ¿De dónde viene este radicalismo ejercido por los políticos y comentaristas que hasta hace poco parecían moderados, pragmáticos, realistas con ideas o idealistas sin ilusiones?


En Portugal estamos entrando en la segunda fase de implementación global del neoliberalismo. A escala mundial, este modelo económico, social y político presenta las siguientes características: prioridad de la lógica del mercado en la regulación no sólo de la economía sino de la sociedad en su conjunto; privatización de la economía y liberalización del comercio internacional; demonización del Estado como regulador de la economía y promotor de políticas sociales; concentración de la regulación económica global en dos instituciones multilaterales, ambas dominadas por el capitalismo euro-norteamericano (el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional) en detrimento de las agencias de la ONU que anteriormente supervisaban la situación global; desregulación de los mercados financieros; sustitución de la regulación económica estatal (hard law) por la autorregulación controlada por las empresas multinacionales (soft law).


A partir de la caída del Muro de Berlín, este modelo fue asumido como la única alternativa posible de regulación social y económica. Desde entonces, el objetivo fue transformar la dominación en hegemonía, es decir, hacer que incluso los grupos sociales perjudicados por este modelo fueran inducidos a pensar que era el mejor para ellos. Y, de hecho, en los últimos treinta años este modelo ha conseguido grandes éxitos, uno de los cuales fue haber sido adoptado en Europa por dos importantes partidos socialdemócratas (el Partido Laborista británico de Tony Blair y el Partido Socialdemócrata alemán de Gerhard Schröder) y haber logrado dominar la lógica de las instituciones europeas (Comisión y BCE).


Pero como cualquier modelo social, este también está sujeto a contradicciones y resistencias, y su consolidación ha tenido algunos reveses. El modelo no está plenamente consolidado. Por ejemplo, aún no se ha concretado la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP), y el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) puede que no llegue a concretarse. Frente a la constatación de que el modelo no está todavía plenamente consolidado, sus protagonistas (detrás de todos, el capital financiero) tienden a reaccionar brutalmente o no en función de su evaluación del peligro inminente. Algunos ejemplos. Surgieron los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) con la intención de introducir algunos matices en el modelo de globalización económica. La reacción está siendo violenta y sobre todo Brasil y Rusia están sujetos a una intensa política de neutralización. La crisis de Grecia, que antes de que este modelo dominara Europa habría sido una crisis menor, fue considerada una amenaza por la posibilidad de propagación a otros países. La humillación de Grecia fue el principio del fin de la Unión Europea tal y como la conocemos. La posibilidad de un candidato presidencial en Estados Unidos que se autodeclara socialista (es decir, un socialdemócrata europeo), Bernie Sanders, no representa, por ahora, ningún peligro serio y lo mismo ocurre con la elección de Jeremy Corbyn como Secretario general del Partido Laborista. Mientras no constituyan un peligro, no serán objeto de reacción violenta.


¿Y Portugal? La destemplada reacción del Presidente de la República a la propuesta de un gobierno de izquierda hecha por el líder del Partido Socialista, en coalición con el Bloco de Esquerda y el Partido Comunista, parece indicar que el modelo neoliberal, que intensificó su implantación en Portugal en los últimos cuatro años, ve en tal alternativa política un peligro serio, y por eso reacciona con violencia. Es necesario tener en mente que solo en apariencia estamos ante una polarización ideológica. El Partido Socialista es uno de los más moderados partidos socialdemócratas de Europa. De lo que se trata es de una defensa por todos los medios de intereses instalados o en proceso de instalación. El modelo neoliberal solo es antiestatal en cuanto captura el Estado, pues requiere decisivamente de éste para garantizar la concentración de la riqueza y captar las oportunidades de negocios altamente rentables que el Estado le proporciona. Debemos considerar que en este modelo los políticos son agentes económicos y que su paso por la política es decisivo para cuidar sus propios intereses económicos.


Pero el afán de capturar el Estado va mucho más allá del sistema político. Tiene que abarcar al conjunto de las instituciones. Por ejemplo, hay instituciones como el Tribunal de Cuentas que asumen una importancia decisiva, ya que tienen a su cargo la supervisión de negocios multimillonarios. Tal como es decisivo capturar el sistema de justicia y hacer que actúe con dos pesos y doble medida: dureza en la investigación y castigo de los crímenes supuestamente cometidos por políticos de izquierda, y negligencia benévola respecto a los crímenes cometidos por los políticos de derecha. Esta captura tiene precedentes históricos. Escribí al respecto hace cerca de veinte años: "A lo largo de nuestro siglo, los tribunales siempre fueron, de vez en cuando, polémicos y objeto de escrutinio público. Basta recordar los tribunales de la República de Weimar tras la revolución alemana (1918) y sus criterios dobles en el castigo de la violencia política de la extrema derecha y de la extrema izquierda" (Santos et al., Os Tribunais nas Sociedades Contemporâneas- O caso português. Porto. Edições Afrontamento, 1996, página 19). En aquel momento estaban en cuestión crímenes políticos, en tanto que hoy están en juego crímenes económicos.


Sucede que, en el contexto europeo, esta reacción violenta a un revés puede ella misma enfrentar algunos reveses. La inestabilidad conscientemente provocada en Portugal por el Presidente de la República (incitando a los diputados socialistas a la desobediencia) se asienta en el presupuesto de que la Unión Europea está preparada para una defenestración final de toda su tradición socialdemócrata, teniendo en mente que lo que pasa hoy en un país pequeño puede suceder mañana en España o Italia. Es una suposición arriesgada, pues la Unión Europea puede estar cambiando en el centro más de lo que la periferia imagina. Sobre todo porque se trata por ahora de un cambio subterráneo que solo se puede vislumbrar en los informes cifrados de los consejeros de Ángela Merkel. La presión que la crisis de los refugiados está teniendo sobre el tejido europeo y el crecimiento de la extrema derecha, ¿no recomendarán alguna flexibilidad que legitime el sistema europeo ante mayorías más amplias, como la que en las últimas elecciones en Portugal votó por los partidos de izquierda? ¿No será preferible viabilizar un gobierno dirigido por un partido inequívocamente europeísta y moderado a correr riesgos de ingobernabilidad que pueden extenderse a otros países? ¿No será de darles crédito a los portugueses por el hecho de estar buscando una solución distante de la crispación y la evolución errática de la "solución griega"? Y los jóvenes, que llenaron hace unos años las calles y las plazas con su indignación, ¿cómo reaccionarán ante la posición ofensivamente parcial del Presidente y el impulso anti-institucional que la anima? ¿Será que la derecha piensa que este impulso es un monopolio suyo?


En las respuestas a estas preguntas está el futuro próximo de Portugal. Desde ya, una cosa es cierta. El desvarío del Presidente de la República estableció el test decisivo con el que los portugueses van a someter a los candidatos en las próximas elecciones presidenciales. Si fuese electo(a), ¿considera o no que todos los partidos democráticos forman parte del sistema democrático en pie de igualdad? Si en las próximas elecciones legislativas se formase en la arena parlamentaria una coalición de partidos de izquierda con mayoría y presentase una propuesta de gobierno, ¿le daría o no posesión?

Traducción de Antoni Aguiló y José Luis Exeni Rodríguez

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Jimmy Morales: el descarado que niega el genocidio en Guatemala

Nada egocéntrico el "comediante" y nada más eso le pide cuerpo, en sus propias palabras: "Mi aspiración más alta es que dentro de 100 años en las aulas escolares se enseñe que Jimmy Morales fue el mejor presidente de la historia guatemalteca."

Frase que puede ser analizada revés y derecho pero que se entiende al pedalazo. Ambición a la marmaja, moraleja: aguas con los oportunistas.

Otra de sus frases con la que se está echando a la bolsa a más de un asoleado que le cree el discurso de artista: "el payaso tiene fama de honrado y el político de corrupto."

Dejemos lo de la definición del concepto "artista" para otra ocasión. Porque sí que hay tela que cortar con lo de la "artisteada" en Guatemala. Muchos mequetrefes arribistas y oportunistas aprovechando el bajo nivel de escolaridad de la población guatemalteca se alzan triunfadores respecto al tema arte. Pero para muestra un botón, y sin tantos brincos ahí está la mera mera tatascana, arte puro, esencia de pies a cabeza: Isabel de los Ángeles Ruano. Digo, por si acaso...

Hay que tener cuidado con los cachurecos, -¡manda fuego Señor!- se reproducen como gusanos de yogur y desde la poltrona infestan el sistema, son esos misóginos pasivos que solapan la violencia de género. No estar de acuerdo con el aborto es solapar la violencia de género. Jimmy Morales en entrevista en Canal Antigua aclara que no está de acuerdo con el aborto, sí con la pena de muerte y afirma que no hubo genocidio en Guatemala.

Yo soy vendedora de mercado y a mí Jimmy Morales no me representa, entonces que deje de llenarse la boca diciendo que es el representante del pueblo. De su marita tal vez.

De entrada la arrogancia, el presidenciable desmerita el tema experiencia: "Experiencia en administración pública no tengo, pero si experiencia es lo que tienen otras personas que han administrado la cosa pública yo creo que estoy mejor sin tener ese tipo de experiencia." Dice que es honrado, honorable y tiene perchas de títulos universitarios (digo porque mentó hasta doctorado en temas de seguridad..., pero no pudo responder con seso ni una sola pregunta respecto al tema).

El "comediante" pensó que estaba en su programa Moralejas y como tal se comportó. Bajeza la de colgarse de Juan José Arévalo para quitarse el cuentazo. Nada que ver sacar a bailar a Ronald Reagan que porque el otro era actor de cine, pero si es letrado como dice, también sabrá lo que hizo Reagan en Latinoamérica, debió mencionarlo también para ser cabal y poner
las cosas en perspectiva. Es mucho pedir, ya sé.

En la coyuntura de la realidad nacional y asuntos de gobierno y sistema, ¿qué tiene que ver que 7 de sus películas se encuentren entre las 10 más taquilleras en la historia del país? ¡Manda fuego Señor! Me recordó la entrevista que le hicieron en sus tiempos de presidenciable a Patricia de Arzú, ¿por qué no mandaste fuego Señor? La mara se pasa. Para bruto no se estudia.

Una diciendo que el evento más glorioso en la historia de Guatemala fue la apeada de Jesucristo, y el otro hablando un tal Seminario Teológico Batista y de su práctica pastoral. ¡Manda aunque sea cusha Señor! Y para quitarse la goma de tres días, solo con escuchar su justificación: "la corrupción comienza en el hogar". O sea que el tipo es de esos que aprueban
las clases de biblia en los salones de clase. Con un presidente como él, nulas las leyes que castiguen la homofobia en sus extremos de violencia emocional, física y sexual.

Nulas las opciones de leyes que castiguen los crímenes de odio contra personas de la comunidad LGBT, nulas las leyes que permitan La Unión Civil y el Matrimonio Igualitario. Que permitan que parejas del mismo género puedan adoptar niños. Eso es ir por el cambio, eso es ir más allá, eso es romper con los prejuicios, estereotipos e injusticias. Permitir el aborto es hacer justicia. Pero qué esperanzas, estamos jodidos, se nos va en orar, en dejar que embusteros hagan de la fe su mejor arma para seguir oprimiendo en nombre de Dios.

El tipo se lava las manos, por si las moscas y más adelante lo quieren culpar de desfalcos millonarios si es que llegara la presidencia: nada tiene que ver el sistema, ni el gobierno, ni el congreso, ni mucho menos el descaro propio. Descaro es el que tiene él afirmando que sí hubieron crímenes de lesa humanidad pero no genocidio. Al decir que: "no tengo ningún problema con los militares y tampoco tengo problema con los guerrilleros," el "moralejo" entonces no es ni chicha ni limoná, -"...Se la
pasa manoseando caramba zamba su dignidad-." Aguas con estos que al final reculan y van del lado del opresor, se convierten en obedientes serviles del fascismo, (ya lo son a todas luces). Uno se presenta en cualquier lugar con su ideología (quién no la tenga no está en nada) y a quien no le guste que se vista y que se vaya. Eso se llama honestidad.

Midiendo terreno sabe que si niega el genocidio la clase media sin Memoria Histórica le dará el voto, porque al pueblo raso ya lo tiene embrocado con su "talento de artista." No tengamos esperanzas entonces que de ser presidente respalde algún juicio por genocidio, y aún así estando de acuerdo con la pena de muerte ni siquiera se atreva a mandar a la cárcel a los violadores de Derechos Humanos y culpables de crímenes de Lesa Humanidad. Éste "talentoso moralejo" entonces es como tantos que han salido a marchar en las manifestaciones masivas que exigen un alto a la corrupción pero siguen negando el genocidio. Harina del mismo costal. Aparte de doble moral, falta de dignidad y conciencia.

En su momento se guinda como racimo de guineo maduro del cuello de Mujica, (¡ya quisiera llegarle siquiera a la sombra de los zapatos!) y toca afanosamente el tema de la educación pero se enreda y se contradice, con la excusa que Uruguay dista mucho de la realidad guatemalteca; al final después de tanta casaca termina afirmando que invertir en educación no es
la solución para un progreso en el país. En pleno estilo "ni chicha ni limoná", habla de la violencia y del tema seguridad, culpando descaradamente de la descomposición social a los migrantes, porque "dejan a los hijos al cuidado de abuelos y familiares", y aquí sí le voy a pedir al "moralejo mequetrefe" que se lave las jachas con arena roja y piedra poma,
porque no tiene ni idea de lo que sufren los que emigran indocumentados, esas remesas que son las que sostienen al país son producto de la migración forzada, porque tipos como él están en el gobierno y obligan a los más golpeados de las clases sociales a emigrar. Ya quisiera yo que tuviera los arrestos de vivir sin documentos, sin beneficios laborales, lejos de la
familia fuera de Guatemala. ¡A los migrantes indocumentados los respeta
porque los respeta! Insolente.

No fue capaz de contestar que si llegara a ser presidente, ¿qué haría para empoderar a las mujeres rurales, cómo apoyaría al sector agrícola? Claro está que seguirá vendiendo la tierra y oprimiendo y asesinando campesinos e indígenas. Además de la limpieza social en las periferias de la capital. No si el barniz se le echa de ver a leguas, quién no lo quiera ver es porque
está más que cagado. Él en la poltrona seguirá obligando al pueblo raso a emigrar.

Si un presidente no tiene la autoridad moral para exigirle a su gabinete que presente públicamente su patrimonio, no está capacitado para dirigir a un país. Es tan solo un infesto más del sistema, oportunista y ladronzuelo. Ni qué decir de dignidad, honradez y honorabilidad. Paso. Si un presidenciable no confía plenamente que invertir en la educación es viable para el progreso de un país, no tiene nada que estar haciendo ahí, que busque otra forma de ganarse la vida.

Los analistas especializados en la materia y en la coyuntura podrán realizar sus estudios respectivos y opinar con el criterio de quienes están empapados en leyes y estudios estadistas, pero yo como vendedora de mercado, no me voy con la finta, mi voto no lo tiene. Quién se deje babosear por la labia del moralejo está más que cagado. Con presidenciables como estos, lo que urge es una Asamblea Constituyente: Plurinacional, Intercultural y Democrática.

Vacío como presidenciable, Jimmy Morales no es una opción. De entrada quien niegue el genocidio no es opción para dirigir las riendas de un gobierno y de un país tan golpeado como Guatemala. No queremos cachurecos. No queremos solapadores de la imposición de la iglesia. Queremos gente con conciencia, con dignidad, con identidad, gente capaz en todos los sentidos de la palabra. (No gente que de balde tenga los pergaminos). No, y la identidad no es irle a los Rojos o los Cremas. Que el presidenciable Jimmy Morales no le falte el respeto de esa manera a nuestra inteligencia. ¡Aguas con los azadones disfrazados de artistas y progreso!

¡Señor envíanos dos dedos de frente! (Y unos tamalitos de chipilín y por ahí si te sobra una tinaja de chicha y unas semillas de paterna y...).

Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado.

Junio 07 de 2015.

Estados Unidos.

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