Casas y un hospital en construcción resultaron dañados con el estallido, el martes pasado, de un auto-bomba cerca de la mayor base militar estadunidense en Afganistán, en la provincia Paruán, donde una persona murió y docenas resultaron heridas.Foto Afp

Ya no saben cómo ocultar las verdaderas razones por las que Estados Unidos (EU) ha permanecido 18 años en Afganistán: su guerra más extensa y plagada de vil desinformación cuando se invocó que era para gestionar la "democracia" y la "libertad (sic)".

Tras haber dilapidado un billón de dólares con 2 mil 400 muertos, The Washington Post –cuyo dueño es Jeff Bezos, mandamás de Amazon y acérrimo enemigo de Trump– reveló los bombásticos Papeles de Afganistán, donde se exhibe que EU “está en guerra contra la verdad (https://wapo.st/2rpK8yM)”.

Mas allá de la consabida "guerra del opio" que usó EU en Afganistán –su mayor productor global (https://bbc.in/2rnAexz) para intoxicar al triángulo RIC (Rusia/India/China)–, copia calcada de las dos guerras del opio que asestó el imperio británico a China en el siglo XIX (la primera de 1839 a 1844 y la segunda de 1853 a 1858), existen evidencias de que las consuetudinarias mentiras de EU sobre el país ocupado fueron, y siguen siendo, para enajenar sus minerales de tierras raras (REE, por sus siglas en inglés), tan preciadas en la guerra tecnológica que ya empezó entre EU y China (https://bit.ly/34ldpaY) y, más que nada, para despojar su litio, hoy tan de moda desde Sonora (México) hasta el triángulo de Bolivia/Chile/Argentina. Según Frazer Institute (https://bit.ly/2RT6y67) la Fuerza de Ayuda Internacional en Seguridad (ISAF) ha expuesto la pletórica riqueza minera de Afganistán: cobre, cobalto, hierro, bario, azufre, plomo, plata, zinc, niobio y 1.4 millones de toneladas métricas de "elementos de tierras raras" que, de acuerdo con las agencias de EU, tendrían un valor mayor a un billón de dólares (trillón en anglosajón).

Un memorándum clasificado del Pentágono denomina a Afganistán como "la Arabia Saudita del litio" –aunque "el litio técnicamente no es un REE, sirve a algunos de los mismos propósitos".

Hoy China produce 97 por ciento de los REE en el mundo y "ha obtenido derechos de exploración para el cobre, carbón, petróleo y depósitos de litio en Afganistán". En la década de 1980, durante su guerra en Afganistán, los expertos mineros soviéticos habían colectado datos y mapas sobre el litio y otros minerales: encontrados en la Biblioteca de la Investigación Geológica Afgana en la capital Kabul por los geólogos estadunidenses un cuarto de siglo más tarde (https://nyti.ms/2RGuk5o).

El estudio del Pentágono, reportado por The New York Times, aduce que Afganistán –en particular, la provincia de Ghazni–, ostente "uno de los mayores depósitos de litio en el mundo" con valor de un billón de dólares. El entonces general David Petraeus al mando del Comando Central de EU –quien luego resultó un vulgar mercader, más que un gallardo militar– comentó "el asombroso potencial de Afganistán", hoy devastado por EU con un paupérrimo PIB nominal de casi 21 mil millones de dólares: el país 113 en el ranking mundial, como Botswana.

Ya en 2009, como parte escenográfica de la ocupación minera y del "oro blanco" de EU, los "probos" funcionarios estadunidenses habían acusado al ministro de Minas de Afganistán de haber recibido un soborno de 30 millones de dólares para conceder a China los derechos para desarrollar una mina de cobre. Según el mismo New York Times, "los funcionarios estadunidenses temen que China, hambrienta de materias primas, intentará dominar el desarrollo de la riqueza mineral de Afganistán, que puede trastornar a EU, dadas sus fuertes inversiones en la región". Suena revelador, si no hilarante, que el Instituto Frazer proponga el "ejemplo minero y petrolero de México" –que a finales del siglo XIX se parecía a Afganistán (que hoy carece de "cultura minera")– para combatir su corrupción,"estabilizar" y resolver el problema del abasto de REE. Se nota, o también oculta, que el Instituto Frazer no se haya enterado del final infeliz de la enajenación minera de México –cuando las trasnacionales anglosajonas se llevan casi toda la extracción a cambio de migajas–, ni de la "reforma energética ­neoliberal".

http://alfredojalife.com

Facebook: AlfredoJalife

Vk: http://vk.com/id254048037

Publicado enInternacional
Domingo, 15 Diciembre 2019 06:34

El paro se estira y llega Navidad

Una mujer camina por la estación vacía de Gare de L'Est en Paris durante el paro de transporte. Imagen: AFP

Décimo día de huelga de transportes en Francia

La perspectiva de una Navidad sin trenes ni metros y con los aeropuertos colapsados preocupa a los ciudadanos y al gobierno

Diez días de huelga de transportes en Francia y la perspectiva de una Navidad sin trenes ni metros y con los aeropuertos colapsados preocupa a los ciudadanos y al gobierno, que quiere reunirse con los sindicatos para hablar sobre su polémica reforma del sistema de pensiones.

El sábado, entre un 25 y un 30 por ciento de los trenes de alta velocidad y los regionales funcionaban en el país. En París había nueve líneas de metro cerradas, sobre un total de 16, y algo más de la mitad de los autobuses conseguían circular.

El domingo la situación se mantendrá igual y los servicios de transporte en la capital se verán "muy afectados" por este movimiento de protesta el lunes. Faltan diez días para Navidad y ni gobierno, ni sindicatos, ni ciudadanos saben hasta cuándo durará esta huelga y de qué manera podría desbloquearse la situación.

Si el movimiento continúa podría poner en peligro las vacaciones de decenas de miles de personas, ya que harán falta varios días para recuperar la normalidad en los transportes. "Cada uno tendrá que asumir sus responsabilidades. No creo que los franceses aceptarían que algunos les privaran de ese momento" dijo el primer ministro Édouard Philippe en declaraciones al periódico Le Parisien. "La mitad de los viajeros" tendrán trenes para las fiestas de fin de año, según la SNCF, la compañía nacional de trenes francesa. 

Los sindicatos rechazaron de plano esta semana la idea de una tregua de Navidad. "Si el gobierno quiere que el conflicto termine antes de las fiestas, le queda una semana para tomar la buena decisión, optar por el sentido común y retirar su reforma de las pensiones", dijo a la AFP Laurent Brun, secretario general del sindicato CGT-Ferroviarios, el sindicato más importante de la SNCF.

"Para que circulen los trenes, el gobierno tiene que enviar un mensaje positivo", corroboró Roger Dillenseger, del sindicato UNSA-Ferroviarios.

- Protestas nacionales el martes

El sábado se celebraron protestas en algunas ciudades de Francia como Estrasburgo (este), Lyon (centro-este) y Rennes (oeste) y se esperan grandes manifestaciones el martes en todo el país en las que participarán no sólo empleados del sector transportes sino funcionarios, estudiantes, personal sanitario, abogados, profesores o jueces.

El primer sindicato francés CFDT se ha unido a esta movilización, furioso por que el gobierno haya añadido a su nuevo sistema de pensiones una "edad de equilibrio" fijada en los 64 años, por debajo de la cual no se cobrará la pensión completa. La edad de 64 años es "negociable", respondió el sábado la secretaria de Estado para el ministro de Economía, Angès Pannier-Runacher.

Esta semana, el gobierno y los profesores llegaron a un acuerdo para revalorizar sus salarios, lo que costará al Estado unos 10.000 millones de euros, aunque por ahora no se dijo cuándo entrará en vigor.

Los policías también suspendieron su movimiento de protesta el viernes después de haber obtenido la garantía del gobierno de que podrán jubilarse antes, dados los riesgos que entraña su profesión. El primer ministro, Edouard Philippe, invitó además a los sindicatos a una reunión la próxima semana, aunque por ahora no se sabe si éstos respondieron afirmativamente.

Pese a mostrar que puede hacer alguna concesión, el gobierno del presidente Emmanuel Macron no va a renunciar a su reforma del sistema de pensiones que quiere unificar los 42 sistemas diferentes que tiene el país en uno solo, con el que, según el gobierno, "todo el mundo saldrá ganando".

Desde Bruselas, el jefe de Estado consideró el viernes que esta reforma era "histórica". Los franceses están divididos sobre la reforma, según un sondeo. El 50% se dice favorable y el 49% está en contra. La jubilación es un tema sensible en Francia ya que la población defiende con uñas y dientes uno de los sistemas más generosos del mundo. 

Publicado enInternacional
“La agonía de una civilización tan globalizada como excluyente”

Entrevista a Leonardo Boff, defensor de derechos humanos

 

Las señales que lanza la sociedad planetaria son preocupantes. “Estamos en medio de una crisis fundamental, ingresando en una era de barbarie, donde los derechos esenciales se desvanecen”, reflexiona Leonardo Boff. Militante social, co-iniciador de la Teología de la Liberación, uno de los impulsores de la Carta de la Tierra en el año 2000, premio Nobel alternativo en el 2001, Boff sintetiza las más variadas facetas de hombre de reflexión y acción. Aportando en esta reflexión la impronta del defensor de derechos humanos, una de los más marcantes en su Brasil natal, aunque de las menos conocidas en el exterior. Entrevista exclusiva realizada a los 40 años del nacimiento del Centro de Defensa de los Derechos Humanos de Petrópolis, en el Estado de Río de Janeiro, que Boff contribuyó a fundar en 1979 y del cual, en la actualidad, sigue siendo su presidente.

Pregunta: El Centro de Defensa de los Derechos Humanos de Petrópolis (CDDH) nació durante la última dictadura brasilera. ¿Qué significaba entonces, en concreto, defender los derechos esenciales de los brasileros?

Leonardo Boff: Nació como respuesta a la agresión sistemática de los derechos humanos de parte del gobierno militar, que consideraba como subversivos a todos los que eran opositores. En ese momento fue esencial la lucha por la democracia, ya que constituía una reivindicación esencial, prohibida por los militares. Sin embargo, desde el principio, tuvimos como lema “Servir a la vida”. Que expresaba el deseo de ir más allá de una visión meramente jurídica de los derechos, poniendo en el centro la vida amenazada. Este Centro fue esencial en la ciudad de Petrópolis, donde todavía habito, que, dada su topografía montañosa, era escenario de continuos deslizamientos de tierras que provocaban numerosas víctimas. El CDDH ayudó a mucha gente -con la cooperación entre todos-, a reconstruir sus casas o hacerlas nuevas. Pensábamos, ya entonces, en la vida como concepto integral, incorporando también la vida de la naturaleza. Desde el principio las luchas se centraron en la defensa de los derechos de los más pobres que viven en las periferias. Empezando por crear conciencia sobre sus derechos de tal forma que pudiesen ser protagonistas de sus propias reivindicaciones.

P: Es decir, la defensa de los derechos humanos desde la perspectiva y la centralidad de los actores sociales marginados…

LB: En efecto. En estos años se dio una intensa tarea de concientización y educación sobre los derechos, siempre, insisto, en la perspectiva de los pobres. Era para nosotros claro que el primer derecho es a la vida y a los medios de subsistencia. Luego, los demás, como, los de expresión, de ciudadanía etc. Siempre con la preocupación de crear comunidades, en las cuales los pobres pudieran discutir sus problemas y con nuestro apoyo, buscar ellos mismos soluciones viables. Como la ciudad de Petrópolis es política y socialmente muy conservadora –Ndr. fue la sede del Emperador Pedro II, de donde deriva su nombre– casi no existían organizaciones comprometidas con la justicia social. Con encuentros y cursos sobre derechos sociales, logramos promover una visión liberadora más crítica al sistema imperante. Priorizando desde siempre el trabajo con los jóvenes.

P: Nos podría dar un ejemplo de alguno de los proyectos emblemáticos…

LB: Para mí el proyecto más significativo fue el que denominamos “Pan y Belleza”. Se aseguraba el alimento básico de cerca de 300 personas que vivían en la calle. Podían llegar, ducharse, vestir ropas limpias - recogidas gracias a donaciones- y contar con una comida abundante y muy buena. Después, por la tarde, era el momento de la belleza. Consistía en rescatar su identidad, empezando por el uso de sus nombres, ya que la gran mayoría solo tenía apodos. Se les apoyaba en mantener su salud; se alfabetizó a muchos; se socializaban testimonios; se compartían actividades culturales; y, si era posible, tratábamos de proponerles un trabajo para promover su autonomía.

Bolsonaro se aprovechó de las debilidades del PT

P: 40 años después, Brasil vuelve a vivir una realidad compleja e incierta, incluso de la perspectiva de la defensa de los derechos humanos. ¿Cómo analiza hoy, casi un año después, la victoria de Jair Bolsonaro que reivindica, incluso, a la dictadura militar brasilera? ¿Qué falló en la pedagogía popular como para facilitar este tropezón histórico?

LB: Es una pregunta muy complicada. Hay que comenzar analizando el hecho que las oligarquías dominantes nunca han aceptado que un hijo de la pobreza, sobreviviente del hambre, llegara a ser presidente. Esos grupos de poder solo toleraron a Lula siempre y cuando respetara sus mecanismos de acumulación, la que desde siempre estuvo entre las más altas y concentrada del mundo. Lula, por su parte, en los años de Gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), logró sacar de la miseria a cerca de 40 millones de personas. Implementando programas sociales como “Mi casa, mi vida”, que aseguró a millones una vivienda digna, o “Luz para todos”, que iluminó aun los rincones más alejados del país. Permitió, además, a jóvenes negros y empobrecidos, realizar estudios, incluso universitarios. Sin embargo, hubo un problema estratégico del PT de negociar alianzas en el parlamento -donde era minoría- con partidos sin ninguna sensibilidad social. Y perdió una parte del contacto con las bases populares que habían llevado a Lula al gobierno. También hubo corrupción que contaminó a miembros importante del equipo de Lula y de su sucesora Dilma Rousseff. Se les convirtió en chivo expiatorio de la corrupción cuando en realidad, el PT ocupaba solo el décimo lugar en el ranking entre los partidos políticos brasileros corruptos.

Hay que agregar al análisis, además, que, en los últimos años, en muchas partes del mundo, la derecha ha ganado fuerza, especialmente a partir del apoyo explícito del presidente norteamericano Donald Trump.

En Brasil, todos esos elementos, promovieron una atmósfera anti-PT. Y desde los mismos Estados Unidos se promovió una estrategia que instrumentó jueces, parlamentarios y policías, para atacar al Estado acusándole de ineficiente y descalificar a liderazgos populares como al mismo Lula. Incluso enviándole a la cárcel mediante un procedimiento jurídico totalmente irregular, condenado por “una acción indeterminada”, elemento que no existe en ningún código penal en el mundo. Lula fue un prisionero político. En la campaña electoral se difundieron millones de fakes news, de tal forma que Brasil fue contaminado por una ola de odio, rabia y disgregación social. Y en ese contexto, la consigna simplista, fue “hay que cambiar”, abriéndole la puerta a Jair Bolsonaro.

P: Con un programa elitista en lo económico, pero con promesas populistas…

LB: En efecto. Un ex militar, apoyado por los grandes grupos de poder. De extrema derecha, sin ninguna educación, buscando siempre la confrontación, alabando a los torturadores de antaño y las dictaduras militares, tanto de Brasil, como de Chile y Paraguay. Confrontando con palabras ofensivas a la canciller alemana Angela Merkel o al presidente francés Emmanuel Macron y a los candidatos del Frente de Todos de Argentina. Apoyándose en las iglesias neo pentecostales y en sus programas televisivos masivos que manipulan a millones de personas con todo tipo de mensajes mentirosos y distorsionadores. En este ambiente irrumpió Bolsonaro, quien está desmantelando aceleradamente todos los programas de inclusión social de los gobiernos de Lula y Dilma y quitando derechos esenciales a los trabajadores. Hay mucha desesperanza en el país. Incluso hay analistas que piensan que no terminará su mandato ya que las propias oligarquías que lo apoyaron ya no creen en su persona ni en el tipo de economía extremadamente neoliberal, sin ningún crecimiento y restringiendo las inversiones productivas.

“Sociedad posdemocrática, sin leyes”

P: A nivel de derechos humanos: ¿qué representa el Gobierno Bolsonaro?

LB: Es explícitamente homofóbico, se manifiesta contra la población LGBT, contra los negros e indígenas. Tiene un estilo vulgar de comunicación, “a la Trump”, vía Internet, actuando de forma autoritaria por encima de la constitución. Vivimos la realidad de una sociedad posdemocrática y sin leyes. Debido a que defiende la tortura, el acceso de la población a las armas de fuego, y la violencia, ésta ha aumentado considerablemente en el país. Solo el año pasado se registraron más de 65 mil asesinatos.

P: ¿Cuáles son las prioridades para los defensores de DDHH y organizaciones sociales?

LB: En esta coyuntura, la lucha es por la defensa de los derechos esenciales de los trabajadores, de las minorías sometidas y de los más pobres, de los cuales Bolsonaro nunca habla y a los que desprecia. En cuanto a derechos humanos, estamos volviendo al tiempo de la dictadura militar, cuando se trataba de salvar vidas secuestradas, torturadas…Ahora, la ola de violencia es animada por un presidente que en tanto candidato alabó la represión y a los torturadores. Los que usan la violencia, en particular contra los pobres y negros, se sienten respaldados por la máxima autoridad del país. Bolsonaro vive una paranoia que le lleva a ver en cualquier oposición la presencia “comunista” y que le lleva a sentirse víctima de una conspiración mundial. Ha estimulado la deforestación de la Amazonía, abierta completamente a las empresas mineras de USA y de China y promueve una visión claramente anti indígena. Los grandes incendios de extensos territorios amazónicos cuentan con el beneplácito del presidente, lo que está provocando un enorme escándalo nacional e internacional.

P: ¿Es decir, es de nuevo el momento de la defensa de los derechos humanos en su sentido más tradicional?

LB: En la etapa precedente muy diversos actores de base habían avanzado mucho en conceptualizar y promover los derechos sociales, los derechos de la naturaleza y de la Madre Tierra. Siento que ahora estos temas han perdido centralidad. Se trata hoy de salvaguardar los derechos humanos básicos, profundamente afectados. Sin embargo, se mantiene abierta la reflexión, especialmente la que se dio previa al Sínodo para la Amazonía, en torno a los derechos de la naturaleza. Brasil puede ofrecer un aporte significativo al conjunto del planeta a través de sus selvas y grandes ríos que sirven como filtros de absorción de CO2.

“Seres humanos que no reconocen a otros como humanos”

P: El repliegue nacionalista que promueve el gobierno brasilero coincide con proyectos xenofóbicos y con los muros antinmigrantes que se refuerzan en otras regiones del mundo, ya sea en Europa o en los mismos Estados Unidos de Norteamérica …

LB: Siento que estamos en medio de una crisis fundamental de civilización e ingresando en una era de barbarie. Donde se debilita la solidaridad entre los seres humanos y aumentan los oídos sordos hacia los gritos de la naturaleza y la Tierra. Nos estamos dando cuenta que no tenemos soluciones para los problemas que nosotros mismos hemos creado. En verdad, hemos convertido el Jardín del Edén en un matadero y el ser un humano en vez de ser su cuidador se transforma en el Satán de la Tierra. Cuando una civilización globalizada como la nuestra no logra incluir a todos, expresa que está agónica y camina rumbo a un desastre ecológico-social sin precedentes. Vivimos en una emergencia humanitaria, en la que seres humanos no reconocen a otros como humanos. Me refiero a seres que merecerían respeto y afirmación de sus derechos. Su negación constituye una especie de condena a muerte. De hecho, muchos mueren diariamente sea en las aguas del Mediterráneo, tratando de llegar a Europa, o en los senderos latinoamericanos rumbo a los Estados Unidos.

Sergio Ferrari

Rebelión

Sergio Ferrari, en colaboración con la Fundación solidaria suiza COOPERAXION, con proyectos de apoyo a los movimientos sociales en Brasil y Liberia

Publicado enSociedad
Evo Morales se asila en Argentina y será reconocido como refugiado "en pocas horas"

El canciller Felipe Solá ha concedido el permiso de entrada en el país al expresidente boliviano, que renunció al cargo forzado por un golpe de Estado, con la condición de no hacer "declaraciones políticas" en el país.

 

El expresidente de Bolivia Evo Morales arribó el jueves a Argentina, dijo el canciller Felipe Solá a un canal de noticias local, y agregó que al líder indígena se le otorgaría la condición de refugiado en las próximas horas.

Morales llega al país sudamericano tras haberse asilado a mediados de noviembre en México, a los pocos días de renunciar a su cargo en medio de una crisis política en Bolivia por la acusación de la Organización de Estados Americanos de irregularidades en las elecciones presidenciales de octubre.

 El líder indígena había obtenido su cuarto mandato consecutivo en esos comicios. Morales renunció tras un golpe de Estado apoyado por altos de estamentos del Ejército y de la Policía, que denunciaron irregularidades en el proceso ilectoral. Dichas irregularidades, denunciadas por la Organización de Estados Americanos (OEA), han quedado en entredicho con el paso de las semanas.

"Les he dado asilo para que entren al país", dijo Solá a la cadena de televisión TN, donde explicó que el exmandatario aterrizó en la mañana del jueves en el aeropuerto internacional de Ezeiza, acompañado del exvicepresidente Álvaro García Linera y otros ciudadanos bolivianos.

"La condición de refugiado la da el Ministerio del Interior, se la va a conceder supongo que en pocas horas", explicó Solá, quien agregó que se le solicitó a Morales "el compromiso de no hacer declaraciones políticas en Argentina".

Argentina limita con Bolivia en su frontera noroeste y el país cuenta con una importante comunidad inmigrante de ciudadanos bolivianos. Los hijos de Morales, Evaliz y Álvaro, se encuentran en Argentina desde finales de noviembre

12/12/2019 15:54 Actualizado: 12/12/2019 17:24

REUTERS

Publicado enInternacional
¿Es posible correr un maratón en menos de dos horas sin ayuda de la tecnología?

Al atardecer, un día de finales de agosto de 1960, dio comienzo el maratón de los Juegos de Roma. Parte de él transcurrió a oscuras, iluminado parcialmente por antorchas. Sobre adoquines, carretera y calles bacheadas ganó descalzo el etíope Abebe Bikila, estableciendo una nueva marca mundial: 2 h 15 min 16 s.

Cincuenta y nueve años después, el keniata Eliud Kipchoge corre en Viena un maratón diseñado a medida en 1 h 59 min 40 s. Rompe las 2 h por primera vez, pero no se considera una marca oficial. La carrera se planifica al margen de las normas de la Federación Internacional de Atletismo como una campaña de marketing de calzado iniciada unos años antes.

Kipchoge corre con un prototipo de zapatillas deportivas que aún no está a la venta. Se cree que pueden suponer una ayuda tecnológica injusta. Pero ¿qué esconde el calzado de Kipchoge? y ¿dónde está el límite de la ayuda tecnológica justa?

La tecnología presente en el maratón

En el deporte actual la tecnología está en casi todo, aunque no siempre es visible en competición. Uno de los elementos más tecnológicos es la vestimenta y, dentro de ella, muy especialmente, el calzado.

En la época en que Bikila ganó descalzo el maratón, se corría con playeras. El calzado cumplía escasamente su función protectora. Además, era pesado por la suela de caucho.

Una década más tarde, irrumpen los aeróbicos. Con ellos aparecen miles de corredores populares. Las marcas de calzado empiezan a usar materiales espumados, principalmente, de dos tipos:

  • Los EVA (etilvinilacetatos) albergan pequeñas burbujas cerradas.
  • Los PU (poliuretanos) contienen burbujas interconectadas a modo de esponja de baño.

De esta manera, se consigue rebajar hasta seis veces el peso de un mismo volumen de caucho y surgen las entresuelas; material por encima de la suela y debajo de la parte textil. Dentro de ellas, aparecen diferentes sistemas de amortiguación insertados que buscan proteger la pisada del impacto.

Las marcas de calzado de la época hablaban de la posibilidad de combinar la amortiguación con el retorno de energía en la impulsión. Pero no habían evidencias de que lo cumplieran eficazmente.

Con el cambio de siglo empieza a usarse en el calzado, con variados propósitos, la fibra de carbono.

Una década más tarde, irrumpe un nuevo material espumado, más ligero y con capacidades de retorno de una parte de la energía de la pisada. Se trata de los poliuretanos termoplásticos (TPU) encapsulados. Por otro lado, empiezan a registrarse evidencias de que el calzado actual ayuda a correr más rápido.

¿Un maratón en menos de 2 h?

Está claro que no es posible correr un maratón en menos de dos horas sin ayudas tecnológicas. Para eliminarlas totalmente, deberíamos desprendernos no solo del calzado. También, entre otras muchas cosas, de todos los dispositivos que se usan para el entrenamiento y recuperación del esfuerzo.

Paradójicamente se ha visto que aquellos que corren habitualmente descalzos suelen beneficiarse de una pisada mejor amortiguada con el suelo. Ello ha propiciado que muchos corredores calzados adopten su técnica de carrera: mayor frecuencia de pasos, menor amplitud en cada paso y pisar de planta o antepié en vez del talón. No obstante, la escasez de corredores descalzos contribuye a que no se hayan vuelto a ver marcas descalzas como la de Bikila en el maratón.

¿Dónde está el límite?

Los límites del rendimiento del ser humano en el deporte están íntimamente ligados a la tecnología. Los reglamentos velan por que se compita en igualdad de condiciones. Aceptan la tecnología siempre que favorezca el espectáculo sin que desvirtúe la esencia de la competición ni perjudique la salud. El mundo del atletismo no vería con buenos ojos que la antigua carrera de Filípides en la llanura de Maratón se convirtiera en una competición de tecnología de muelles del calzado.

La Federación Internacional de Atletismo no ha adoptado medidas de momento. El prototipo de Kipchoge aún no se ha usado en competición oficial. Tiene mayor altura de entresuela y más placas de fibra de carbono que modelos previos de la misma marca.

El reglamento de atletismo describe claramente los objetivos que debe cumplir el calzado: protección, estabilidad y firme adherencia sobre el suelo. No habla en absoluto de la ayuda en la impulsión para correr más rápido. Además, dice que los deportivos no deben estar fabricados de manera que otorguen ayuda o ventaja injusta. Si hay evidencias de que las zapatillas no se ajustan al reglamento, o al espíritu del mismo, podrán ser sometidas a estudio y prohibidas.

Desde la comunidad científica se ha propuesto limitar la altura de la entresuela como posible estrategia para controlar la ayuda en la impulsión que proporcionan los últimos modelos y prototipos de calzado. Ya se hizo en su día con el salto de altura y longitud. Por otro lado, esa limitación no coartaría totalmente el desarrollo futuro de avances tecnológicos en materiales y arquitecturas de calzado (con una altura de entresuela reducida, eso sí).

Por XAVIER AGUADO JÓDAR

PROFESOR DE BIOMECÁNICA DEPORTIVA. CATEDRÁTICO DE UNIVERSIDAD, UNIVERSIDAD DE CASTILLA-LA MANCHA

Publicado enSociedad
Miércoles, 11 Diciembre 2019 08:25

La crisis de Colombia con P mayúscula

Verona, sin título, escultura (Cortesía del autor)

¿Estamos viviendo en América Latina un momento histórico trascendental, el inicio de la segunda Independencia, como el que se vivió hace dos siglos? La respuesta puede ser afirmativa, si miramos el panorama. En México se consolida un gobierno progresista; en Argentina ha ganado las elecciones, por mayoría aplastante, un candidato progresista que se dispone a asumir el gobierno en pocos días; en Chile un paro nacional completa cuarenta y cinco días para imponer el cambio de una constitución heredada de la dictadura sangrienta de Pinochet por una constitución progresista; en Bolivia un golpe de Estado depone el gobierno progresista de Evo Morales, pero la resistencia contra los golpistas crece, y una parte del ejército se ha puesto del lado del presidente legítimo. En Ecuador, el paquetazo tributario de Lenin Moreno, ordenado por el FMI, se quemó en la puerta del horno por la rebelión indígena que copó la capital y que obligó a Moreno a huir a Guayaquil y a plegarse a las demandas populares; en Colombia, un paro nacional, que estalló el 21 de noviembre, contra el gobierno de Iván Duque y sus proyectos de reformas neoliberales (tributaria, laboral y pensional) completa una semana.


A lo anterior debe agregarse la conformación del Grupo de Puebla, liderado por México y por el gobierno electo de Argentina, e integrado por cerca de cuarenta personalidades progresistas de América Latina con el fin de promover un frente común continental contra el neoliberalismo y las políticas económicas regresivas del FMI.


En tales circunstancias, el Paro Nacional de Colombia contra el gobierno de Iván Duque Márquez, cobra una importancia especial. A diferencia de paros anteriores, como el de septiembre de 1977, el actual movimiento reúne íntegras las corrientes ciudadanas que luchan por un cambio profundo en la vida colombiana: trabajadores de todos los oficios, estudiantes, intelectuales, artistas, educadores, hombres y mujeres, que llevan una semana en las calles, marchando pacíficamente, enfrentando con alegría, música, y sin miedo, la represión de las fuerzas de policía (grupo Esmad) y la acción de los vándalos organizados por la extrema derecha para infiltrarse en las marchas y provocar disturbios que desacrediten el movimiento social y propicien la intervención represiva de la policía, no contra los vándalos, sino contra los ciudadanos que protestan pacíficamente.


Un factor similar, como en 1810, identifica a los pueblos latinoamericanos en 2019: la pérdida del miedo. Los manifestantes están demostrando que ya no le tienen miedo ni a las fuerzas represivas del gobierno, ni a los dictados del FMI, ni a los militares, ni al imperio. ¿Qué saldrá de ello? Posiblemente la segunda independencia, o quizá también nuevas dictaduras militares, como en los tiempos infelices de la Guerra Fría, que serán el último coletazo del régimen opresor agonizante. Sí, puede asegurarse, que la marcha que han iniciado los pueblos latinoamericanos, no tiene reversa, como no la tuvo la que iniciaron en 1810.


La acción de los manifestantes colombianos que protestan en la totalidad del territorio nacional, contra un gobierno, contra un régimen clasista, exclusivista y mediocre, presidido por un mandatario incapaz, nos muestra el surgimiento de un nuevo poder invencible: el Poder Ciudadano.


El presidente errático, Iván Duque, no ha entendido, ni podrá entender, que él no manda, sino que debe obedecer, como corresponde a un servidor público, cualquiera que sea su rango, y con mayor razón si ha sido elegido por los ciudadanos, para servirles en el cargo de presidente de la República. Él presidente no tiene que hacer propuestas. Su obligación es escuchar las propuestas de los ciudadanos y proceder a darles curso. Lo contrario es absolutismo. Viola por completo los principios de la democracia.


En uno de sus tantos dislates, en su intervención durante la “conversación” con los mandatarios regionales electos, dijo Iván Duque que “debemos trabajar por una Colombia con P mayúscula”. Pues, bien. Por ahora tenemos una gran crisis en Colombia y un Paro con P mayúscula. Un Paro mayúsculo.

 

 

Publicado enColombia
Miércoles, 11 Diciembre 2019 06:12

Sexto con bloqueo de transportes en Francia

Sexto con bloqueo de transportes en Francia

Masiva protesta por la reforma de pensiones 

Sindicatos del transporte, la salud y la educación enfrentan al gobierno en la víspera del anuncio formal de la reforma. 

Las calles de Francia fueron el escenario de la segunda jornada de huelga nacional contra la reforma del sistema de pensiones. Si bien la convocatoria no alcanzó la masividad del jueves pasado , el ministerio del Interior contabilizó a alrededor de 300 mil manifestantes en todo el país. Se trató también del sexto día consecutivo con bloqueos en el transporte público y cancelaciones de vuelos en varias ciudades. Al paro de trabajadores del transporte se sumaron profesionales de la medicina y la educación. El miércoles (hoy), el Ejecutivo presentará finalmente su cuestionado proyecto de reforma de las pensiones.

Por la mañana, miles de personas concurrieron a pie o en bicicleta a sus lugares de trabajo en París, la ciudad más afectada por la huelga. El subte, los colectivos y los trenes suburbanos no funcionaron o presentaron un servicio reducido. Se formaron varios kilómetros de embotellamiento en los accesos a la capital desde primeras horas del día.

El paro de transportes afectó también a los turistas, que se vieron obligados a recorrer decenas de kilómetros a pie, alquilar bicicletas o monopatines para visitar las principales atracciones de París. Además cientos de vuelos programados fueron cancelados, y siete de las ocho refinerías del país permanecieron bloqueadas, lo que hacía temer una escasez de combustible en las próximas horas.

A la huelga de trabajadores del transporte se sumaron los gremios que agrupan a los docentes del país, lo que provocó el cierre de escuelas y guarderías. Una huelga ilimitada fue convocada por médicos y trabajadores de la salud para denunciar "recortes presupuestarios" y un "deterioro de sus condiciones laborales". Argumentan que el Ejecutivo está poniendo en peligro la atención médica pública en Francia. 

Pasado el mediodía, cientos de personas con pancartas y banderas con los colores galos empezaron a concentrarse cerca del Palacio de los Inválidos. Ese fue el punto de partida de una gran manifestación pacífica que recorrió toda la capital y terminó convocando a cientos de miles.

"¡No, no, no cederemos!", coreaba una marea de manifestantes que marchó en París, entre el ruido de silbatos, y carteles con duros mensajes contra el Ejecutivo. Los sindicatos prometen mantener su presencia en las calles hasta que el gobierno de Emmanuel Macron retire totalmente su proyecto de reforma previsional.

Del proyecto del gobierno sólo se conocen algunos puntos, ya que será presentado el miércoles por el primer ministro, Edouard Philippe. Se sabe que consistirá en la creación de un "sistema universal" de pensiones que reemplazará a los 42 regímenes actuales. Los gremios argumentan que esos regímenes permiten jubilaciones anticipadas y otros beneficios. 

También consideran que el actual sistema de pensiones de los empleados de las empresas de ferrocarriles o los marinos, entre otros, fueron creados para compensar el riesgo y el desgaste que demandan sus profesiones. Y que eso no se debería ajustar de ninguna manera.

"Espero que Macron escuche el malestar social que se manifiesta aún con mayor fuerza en estos días pero que venimos viendo desde hace meses. Que retire su proyecto y discutamos con seriedad la mejora necesaria del sistema de reformas, que es uno de los mejores del mundo", dijo el secretario general de la Confederación General de Trabajadores (CGT), Philippe Martinez, al inicio de la manifestación.

En la víspera de que el primer ministro, Édouard Philippe, presente la totalidad de la reforma, Martinez reconoció que hay un problema de "financiación", pero reclamó que los ajustes sean "solidarios" y que se arregle creando más trabajo, elevando los montos que pagan los empresarios y subiendo los salarios. "Lo que queremos es que el gobierno retire completamente esta reforma y después hablamos", agregó el líder sindical.

Desde el Ejecutivo defienden el proyecto a ultranza. "Las manifestaciones no van a detenerse porque yo haga un discurso el miércoles. Al contrario, mi discurso suscitará nuevas preguntas. Y es normal", reconoció el primer ministro Philippe, que concentra toda la atención de Francia en las últimas horas. "Es una reforma indispensable para el país", subrayó por su parte el presidente Emmanuel Macron.

El Ejecutivo francés se encuentra en una situación delicada, frente a un contexto social muy tenso debido a las masivas movilizaciones que iniciaron hace más de un año de los chalecos amarillos . A eso se le suma el mencionado descontento de diversos gremios que engloban a trabajadores de la salud, profesores, ferroviarios, agricultores e incluso policías.

Publicado enInternacional
La huelga en Francia paralizó el transporte público

Trenes, subtes, colectivos o aviones: viajar resulta una hazaña en estos días

Hubo cerca de 700 kilómetros de embotellamientos entre las rutas de la periferia y París y lo mismo ha ocurrido en otras grandes ciudades del país. 

 

 Francia sigue caminando sobre la cuerda de la incertidumbre y de la huelga. Desde finales de la semana pasada, la huelga lanzada por los sindicatos contra la reforma del sistema de pensiones ha paralizado el transporte público. Los porcentajes de participación han sido y continúan siendo elevados y, hasta que el Ejecutivo no haga público el contenido completo de la reforma, la batalla social seguirá en pie y la gente caminando. Este lunes hubo cerca de 700 kilómetros de embotellamientos entre las rutas de la periferia y la capital francesa y lo mismo ha ocurrido en otras grandes ciudades del país. Trenes, subtes, micros o aviones, viajar resulta en estos días una hazaña.

Este martes 10 de diciembre puede ser peor. Los sindicatos (CGT y Fuerza Obrera) reactivaron para mañana una nueva huelga nacional con el objetivo de forzar al gobierno a corregir el borrador de la reforma. Siguiendo la promesa hecha durante la campaña electoral para las elecciones presidenciales de 2017, el presidente Emmanuel Macron presentó las grandes líneas de una reforma que apunta a unificar los 42 regímenes jubilatorios existentes en uno solo a partir de un sistema donde el cálculo se hará mediante puntos. Como los cambios previstos afectan sobre todo a los ferroviarios, ello explica la altísima adhesión en ese sector.

París es en estos días un caos. Los turistas que llegaron la semana pasada ya tienen cierta experiencia. Los que lleguen en estos días deberán tener una paciencia de monje, piernas sólidas, abrigos para el invierno y también suerte. Encontrar una bicicleta o una trotinette (monopatín) libre es como sacarse el número de la lotería. Los parisinos ya curtidos en el uso de las dos ruedas son los más felices. En medio de un enjambre incalculable de autos y nervios son los únicos que logran llegar a destino. 

A quienes vengan por estas fechas les quedan un par de alternativas: caminar, traer una mini bicicleta plegable en el equipaje o comprar una en París. Si hay alguien que ya ganó con la huelga es la empresa Blablacar y su aplicación. Blablacar es una idea que consiste en compartir el auto entre determinados trayectos con otras personas desconocidas inscriptas a través de la aplicación. La idea ecológica se tornó en una excelente estrategia en un momento de urgencia social. Pese a las trabas y al hecho de que la huelga se instala en el periodo de las fiestas de Navidad, la opinión pública todavía respalda al movimiento. Según una encuesta publicada este fin de semana, 53% de los franceses respalda la huelga. El movimiento ingresa en su cuarto día sin que se intuya un debilitamiento o un cambio de posición, ni por parte de los sindicatos ni del gobierno. La intersindical promete que resistirán hasta que el Ejecutivo “retire el texto completo de la reforma”, según declaró este domingo el Secretario General de la CGT, Philippe Martinez. El problema, por ahora, es que el gobierno mantiene escondido el texto y recién este miércoles el primer ministro, Edouard Philippe, romperá el suspenso y la ambigüedad que ha acompañado desde el principio la presentación de la reforma. 

Mientras tanto, los sectores concernidos están muy movilizados, y en muchos casos hasta radicalizados. Basta con dar un par de vueltas en las terminales de los autobuses o en las estaciones de trenes de París para medir no sólo la dureza de un conflicto social sino, también, el encono del que es objeto Emmanuel Macron y la convicción de que “a este poder la única forma de derrotarlo es poniéndolo de rodillas” (Claude, sindicalista de la compañía nacional de ferrocarriles, SCNF).

La base sindical mantiene su motivación tanto como la base parlamentaria del presidente le exige que “sea claro”. La ausencia de una pedagogía transparente complicó el juego gubernamental hasta convertirlo en una encrucijada política. La reforma no apuntaba al principio a ahorrar como en años anteriores, sino a cambiar la metodología de cálculo y establecer así una suerte de equilibrio entre los regímenes existentes. 

En ese rediseño intervinieron dos factores: hay sectores (ferroviarios) que pierden privilegios adquiridos luego de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945): con el paso de las semanas, la variable presupuestaria (menos peso de la jubilación en el PIB) se introdujo entre los intersticios de la reforma. Esa posibilidad de una pérdida de derechos global o de la necesidad de trabajar más años es la que sembró tanto la confusión como la movilización contra el proyecto. 

Mayoritariamente, la gente siente que “hay gato encerrado” en el asunto, que de una u otra forma “se perderán derechos”, es decir, dinero. Al ala liberal del gobierno ceder ante la CGT le resulta una afrenta de clase. El éxito de la huelga y simpatía que acarrea el movimiento han cambiado las normas. Los sindicatos recuperaron su poder de convocatoria luego de un largo periodo de derrotas sociales. Recién el miércoles se sabrá hasta donde puede maniobrar un gobierno asustado por la amenaza de una insurgencia social generalizada.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Asambleas Territoriales: poder popular en formación

Una mirada focalizada en los territorios donde se asientan más de cien asambleas en Santiago de Chile, permite acercarse a los modos como la organización popular tiende a construirse como poder alternativo al Estado y el mercado.

La Villa Olímpica es un barrio heterogéneo, a media hora del centro, donde se combinan casas y edificios de cuatro y cinco pisos, con escasas torres de gran altura. Predominan profesionales y sectores populares cuya principal referencia espacial es la avenida Grecia. Dentro de la villa hay varias placitas y espacios verdes, donde los niños juegan y las familias aprovechan para airearse fuera de viviendas siempre insuficientes.

La Asamblea popular Villa Olímpica se formó el mismo día que comenzó el estallido, el 18 de octubre, con la expresa decisión de “proyectar una dinámica de poder local autónomo”, como destaca su primer boletín informativo. A diferencia de los cabildos, convocados por las instituciones, la asamblea territorial “es un espacio permanente de organización”, inspirado en la horizontalidad, la autonomía, la autogestión y la auto representación.

Las decenas de vecinos y vecinas que la integran se reúnen a diario y han creado diversas comisiones. La Comisión de Movilizaciones se encarga de organizar las manifestaciones locales y de “cuidarnos de la represión policial y militar”, además de coordinarse con otros territorios de la zona. La seguridad y la autodefensa de los participantes son las principales tareas asignadas.

La Comisión de Abastecimiento organiza la olla común, en un comedor comunitario al que asisten hasta 200 personas. De esta comisión surgió la huerta comunitaria y agroecológica para “producir alimentos de calidad” que sustenten la olla colectiva. Gestiona los residuos orgánicos del comedor comunitario y ya cultiva plantas medicinales.

También asumió la red de abastecimiento La Kanasta, surgida en el barrio hace cuatro años, pero que ahora fue engrosada con más vecinos. Se trata de una propuesta de “economías social, solidaria, descentralizada y anticapitalista”, que realiza compras directas para eludir los intermediarios y organiza compra de verduras a productores comunitarios.

Otra de las comisiones se encarga de los vínculos, convocó un cabildo local al que asistieron algo más de 200 personas, el sábado 2 de noviembre. Los vecinos participaron grupos de debate donde expresaron los más diversos malestares y debatieron sobre la posible nueva Constitución para Chile. Uno de los mayores temores que pusieron en común en los grupos de trabajo, fue que la violencia de Carabineros y fuerzas armadas alcanzara a niños y niñas ya que son los más desprotegidos frente al terrorismo del Estado.

La Comisión Jurídica asiste a los detenidos por la policía y difunde lo que debe hacerse en caso de detención o represión. La Comisión de Cultura gestiona encuentros y actividades con artistas y puso en marcha un pasacalles por el barrio y comunidades cercanas, Levantaron el Espacio Libertario de [email protected] Niñ@s con talleres y muestras diarios, interviniendo con telas y colores el espacio de la plaza.

Más de 420 artistas respondieron a sus llamados como creadores y facilitadores de talleres. Realizaron un gran concierto con la banda argentina Las manos de Filippi, una jornada cultural, coreos ciudadanos, festival del acordeón un Réquien por Chile con 200 músicos y coristas “en homenaje a las víctimas del Estado.

La quinta es la Comisión de Salud que trabaja en base a los aportes de vecinos con experiencias en el área sanitaria. La asamblea de Villa Olímpica participó en los tres encuentros de la Coordinadora Metropolitana de Asambleas Territoriales que se vienen realizando casi semanalmente.

Hay más actividades, como el taller de mecánica básica de bicicleta para mujeres y las jornadas en memoria de Camilo Catrillanca, al cumplirse el primer aniversario de su asesinado el 14 de noviembre.

La formación de poder popular territorial es un largo proceso que nunca finaliza. En numerosos barrios de Santiago el proceso de organización popular comenzó en algún momento de este estallido que ya lleva más de 50 días, y recoge las mejores experiencias de organización territorial urbana, nacidas en la década de 1950, que se desplegaron de forma exponencial antes del golpe de Estado de Pinochet, en setiembre de 1973.

Este tipo de organizaciones locales, multiplicadas por miles, es lo que está cambiando el mundo, porque cambia la vida del sector social llamado a superar esta sociedad capitalista.

Publicado enSociedad
"Asistimos a la reivención del mundo, y el Sur detenta los hilos" 

La colonización, la debilidad y la humillación del Sur del mundo, el mito de la hegemonía, son temas de análisis de de este intelectual que ha publicado en la Argentina. También, forma paradójica en que ese Sur está dominando la agenda mundial, y las posibilidades que se abren en tiempos de globalización. 

 

Los libros ocupan el espacio de las ideas como piezas de ajedrez. En su plácida intensidad disputan una partida simbólica por comprender o influenciar el mundo. Bertrand Badie es un eximio ajedrecista en esa disputa. Profesor en la Universidad de Sciences Po-París, Badie ha desarrollado una obra a través de la cual ha observado el mundo desde el otro lado. No ya a partir de la potencia occidental sino desde el Sur. Autor de más de veinte obras que son una referencia, Badie es un vigoroso crítico de esa estrategia de las relaciones internacionales que se basa en la “potencia”, es decir, la intervención o la humillación, para regular las relaciones entre Estados. La colonización, la debilidad de los Estados del Sur que se desprende de ella, el mito de la hegemonía, la humillación de la que el Sur fue objeto y la forma paradójica en que hoy el Sur domina la agenda mundial son los ejes temáticos de sus últimos libros: Diplomacia del contubernio. Los desvíos oligárquicos del sistema Internacional; El tiempo de los humillados, patología de las relaciones internacionales (ambos editados por la Universidad Nacional Tres de Febrero), No estamos solos en el mundoCuando el Sur reinventa el mundo. Ensayo sobre la potencia de la debilidad; La hegemonia cuestionada. Las nuevas formas de la dominación internacional.

La actualidad internacional le ha dado la razón a muchas de las líneas de los análisis de Bertrand Badie. La insurrección social que estalló entre 2018 y 2019 en una docena de países contra las políticas neo liberales forman parte de ese rediseño del mundo protagonizado por el Sur. Son los llamados “débiles” quienes, hoy, reconfiguran el sistema y, con ello, impulsan el “segundo acto de la globalización”. El primero fue liberal, este será social. Bertrand Badie pone en el centro de esta reescritura del mundo el carácter inter social de los protagonistas: ya no son los Estados ni un sistema político desacreditado y corrupto los que se encargan de conducir la historia: son los pueblos, las sociedades, quienes asumen esa reinvención. Esa la paradoja alucinante la contemporaneidad: la potencia, el poder de la debilidad. Hemos cambiado de época, de paradigma y de actores.

-Hace tiempo que ha plasmado en sus ensayos lo que hoy es una evidencia: la impotencia de los poderosos. Hoy es la debilidad quien se toma su revancha. ¿Es la debilidad la que conduce hoy al mundo?

-La agenda internacional está más controlada por el Sur que por el Norte. Los grandes acontecimientos que condicionaron este principio del Siglo XXI son acontecimientos oriundos del Sur. El Norte es prisionero de una agenda fijada por los actores del Sur. Por primera vez en la historia, la competencia internacional se plasma no ya entre actores iguales sino entre actores de tamaño y capacidades diferentes. En el plano internacional, la potencia perdió toda su eficacia. La súper potencia norteamericana, que cubría el 40% de los gastos militares en el mundo, no ganó ni una sola guerra desde 1945, exceptuando las guerras bajo mandato de la ONU como la gran coalición “Tempestad del desierto” (Irak,1991). Las demás potencias militares también fracasaron: Rusia en Afganistán o Francia en África. El instrumento militar era la expresión absoluta de la potencia, pero ha perdido ante actores más pequeños.

-El poder ha cambiado de manos y de región. ¿Lo ve como un despertar repentino?

-Ahí hay un enigma que se explica, en parte, por la descolonización. La descolonización les dio a los débiles medios de acción y de intervención que eran desconocidos y que resultaron cada vez más eficaces: formas de conflicto, movimientos sociales, etc. Esto neutralizó las estrategias de la potencia tradicional. El segundo elemento es la globalización, que introdujo la interdependencia. Si el débil depende del fuerte, este también depende, cada vez más, del débil: puede ser el suministro energético, la estabilidad regional, el desplazamiento de poblaciones. El Sur acumuló recursos ante los cuales el Norte no puede desplegar su potencia. Luego, la caída del Muro de Berlín y el fin de la bipolaridad tuvo como como consecuencia algo inesperado, es decir, el fin de las políticas de poder. Entonces, efectivamente, para comprender las crisis de hoy es mejor mirar los indicadores de la debilidad, antes que los indicadores de la potencia.

-Pero estos países del Sur siguen pagando el precio de la colonización. Nuestras crisis de ahora tienen allí sus semillas.

-La colonización es el origen de todas las debilidades que constatamos hoy. La colonización rompió la dinámica institucional de las sociedades y por ello no pudieron producir por si mismas sus propias instituciones. Y cuando un pueblo no produce sus propias instituciones estas son poco legitimas, poco respetadas y en nada dignas de confianza. Los mapas de estos Estados colonizados fueron diseñados por el colonizador en función de sus rivalidades con otras potencias coloniales. La colonización ahogó igualmente la constitución de sociedades civiles horizontales, de asociación y de solidaridad. La colonización favoreció la instauración de religiones que se oponían al colonizador. El éxito del islam se explica por ello. En tierras del islam fue un factor de movilización. En Egipto, los Hermanos Musulmanes nacieron en oposición a la presión del colonialismo británico. En África, donde el islam era minoritario, el islam se volvió mayoritario porque funcionó como un instrumento de afirmación contra la potencia colonial. El factor humillación también está presente. Cuanto más humillados han sido los pueblos, más dispuestos estuvieron a recurrir al conflicto como instrumento de afirmación y reconquista. La colonización desempeña un papel enorme en las crisis actuales. América Latina tuvo la suerte de haber conocido una descolonización temprana y con ello pudo construir su propia modernidad.

-Todas las crisis del Sur también nos revelan las propias crisis del Norte colonizador. ¿Qué nos están diciendo sobre el Norte estas crisis en el Sur?

-Nos dicen tres cosas: la primera es que se nota una disminución de las capacidades de las potencias de antaño, tanto en el plano militar, institucional y, ahora, en el plano cultural. La cultura occidental era hegemónica, pero hoy le cuesta imponer esa visión jerárquica para ponerse por encima de las demás culturas. La segunda: estas crisis nos muestran cuánto les cuesta a las antiguas potencias comprender la globalización y adaptarse a ella. Las viejas potencias permanecen en el mundo de antes. Hay una incapacidad, por parte de las potencias históricas, de tomar en cuenta las potencias emergentes oriundas del Sur. Su ascenso en el espacio mundial ha sido considerado como una amenaza y, tal vez, también ilegitimo. La tercera: como las viejas potencias son incapaces de adaptarse al nuevo mundo, al que le tienen miedo, tienden a redescubrir el nacionalismo y la afirmación de la identidad. Y esta vez no lo hacen de forma revolucionaria, como fue el caso del nacionalismo en el Siglo XIX, sino de forma conservadora, es decir, protegiéndose del otro, del migrante, el extranjero, las otras culturas. Ese neo nacionalismo está prosperando en todas partes. Se trata de un elemento muy nuevo en el juego mundial.

-¿Hay un cuestionamiento de lo político, como menciona en sus ensayos, como sustento de la insurrección actual?

-Aquí nos encontramos con un fenómeno doble. El primero: lo político no se renovó con la globalización. Es una enorme paradoja. No se puede pensar que el mismo concepto político esté gobernando hoy en un mundo globalizado y ayer en un mundo dominado por los Estados Nación. Estos Estados Nación ya no dominan el juego mundial. Por consiguiente, la estructura política necesita adaptarse, cosa que no hace. El segundo: esta inadaptación de lo político crea una gran ineficacia y una incapacidad para producir respuestas políticas. En el Norte hay una crisis general de ineptitud para fijar políticas públicas. Esto ha creado un fenómeno sin precedentes que desembocó en una caída vertiginosa de la credibilidad y la confianza de la población ente la política. Los políticos perdieron la confianza de los ciudadanos. Los políticos son victimas de una hemorragia de recursos y el resultado de esto es que lo social se vuelve más fuerte que lo político. Por esta razón la política es incapaz de enfrentar a los movimientos sociales. Ahí tenemos lo que está ocurriendo en Chile, Ecuador, Argelia, Irán, Irak, Rumania, Republica Checa, Líbano, Hong Kong.

-A propósito de estos movimientos sociales mundiales, incluido el de los chalecos amarillos, usted recurre a un concepto novedoso para comprenderlos. Para usted, esas crisis remiten a la inter socialidad, a un perfil inter social.

-El espacio mundial se está reestructurando en torno a lo que llamo la tectónica de las sociedades. Es como si las placas sociales, al chocar las unas contra las otras, crearan los acontecimientos, los fenómenos de movilización, y les dejaran a los políticos una mera actitud reactiva. Antes no existía un orden internacional fuera de los Estados. Hoy es diferente por dos razones. Primero, el formidable crecimiento de las técnicas de comunicación. Todos los individuos comunican entre si. Las imágenes y las ideas circulan a una velocidad vertiginosa, mucho más rápido que los canales diplomáticos. La segunda razón es la globalización, es decir, el sentimiento de que todo el mundo depende de los demás, de que estamos todos cerca. Ello conduce a que las dinámicas sociales corran más rápido que las relaciones políticas.

-En este momento estamos en esa fase de vigor de los movimientos sociales. ¿Hay una suerte de fusión social interconectada?

-Estamos observando un mimetismo fabuloso entre los movimientos sociales en desarrollo. Si algo se mueve en Argelia, enseguida habrá movimientos en Sudán, en el Líbano, en Chile o en Irak. Las imágenes de esos movimientos circulan en el mundo y se ven los nuevos modelos de movilización que se forman. Este gigantesco movimiento mimético lleva a que las calles de Santiago de Chile, de Beirut o de París se parezcan. Las ideas también circulan a través de la inter socialidad, es decir, tanto en Chile como en Francia, impera el sentimiento común de que lo social es la gran victima del primer acto de la globalización. La dimensión social se dejó de lado y por esta razón las sociedades se reorganizan para exigir lo que se les debe. El primer acto de la globalización fue esencialmente económico e ignoró totalmente la dimensión social. El segundo acto reclama la restauración de esa dimensión. La gente se moviliza hoy según el mismo modelo y la misma gramática. A ello contribuye mucho la fuerza de las redes sociales. Ello lleva a una circulación planetaria de los modelos de movilización. Todo esto comenzó con la Primavera Árabe de 2011. Las revueltas árabes marcaron el punto de partida e incluso influenciaron a Europa del Sur. Esto es una concretización de la inter socialidad.

-Ese es, precisamente, otro de sus enunciados. ¿Estamos entrando en el segundo acto de la globalización?

-El primer acto de la globalización empieza con la caída del Muro de Berlín en 1989. Se habló del “fin de la historia” y del fin de las ideologías. Se supuso que el fin de ambas abría una nueva etapa de la humanidad con la economía como ciencia encargada de organizar el mundo. Así se plasma el neoliberalismo. Pero esto resultó costoso. La instalación del neo liberalismo se tradujo por un incremento de las desigualdades y la trivialización de nichos de pobreza, incluso en los países más ricos. Esa ignorancia de lo social que promovió la ciencia neo liberal provocó una reacción contestaría muy fuerte. El segundo acto de la globalización es justamente la dimensión social que regresa con fuerza y se opone al mismo tiempo a lo político y a la economía. Hay una severa critica de lo político, considerado ya como incompetente, incapaz, corrupto y escasamente legitimo. Esto lo encontramos en el discurso de los chalecos amarillos en Francia, en las manifestaciones en Argelia o en Santiago de Chile. Y al mismo tiempo hay un frente contra la economía donde se denuncia esa especie de arrogancia neo liberal que, al erigirse como ciencia, consideró que ya no cabía más deliberar sobre las decisiones económicas porque estas están impuestas por la razón, que consideró que ya no valía le pena preocuparse por lo social. Todo eso se rompió: estamos en el segundo acto de la globalización que está federando ese discurso anti económico y anti político y acarrea una convergencia entre sociedades tan diferentes. En las calles de Teherán o Santiago se escuchan las mismas consignas que en París.

-Este movimiento mostró mucha pujanza en la Argentina contra las políticas de ajuste de la presidencia de Mauricio Macri. Pero en todos estos casos, el enemigo final, el causante de todo el mal, es el Fondo Monetario Internacional. ¿El FMI asuza la revuelta mundial?

-La Argentina ha tenido una suerte providencial porque aún puede apretar el botón de la alternancia. La elección presidencial trajo una esperanza de cambio, porque se tradujo en la renovación política. Pero esto está bloqueado en muchos otros países, sea debido a las estructuras autoritarias, por ejemplo, Argelia, Irak o Irán, o sea porque ya no hay más alternancia posible. En Francia, por ejemplo, hace ya mucho que la alternancia derecha-izquierda ha dejado de existir. El FMI es de nuevo el blanco privilegiado, pero es una historia muy vieja. El FMI se ha convertido en el jefe de la orquesta de ese neoliberalismo oriundo del primer acto de la globalización. El FMI se volverá el punto de cristalización y también el punto de provocación. Es un horror que el FMI pueda exigir aún que se ponga fin a las subvenciones cuando se sabe que cuando se cortan las subvenciones, la gente se queda en la calle.

-¿Este segundo acto de la globalización es como una re invención del mundo?

-Asistimos a la reinvención del mundo. El viejo sistema internacional imperial ya no funciona más y hay que inventar un substituto. La invención de un nuevo orden internacional es indispensable. Y si pongo el acento en la fuerza del Sur, es porque el Sur detenta los hilos de esta reinvención, tanto en lo demográfico, en lo geológico, y también porque el Sur no fue el coautor del antiguo sistema. La lectura del Sur sobre la globalización es mucho más sana y directa. Estamos asistiendo al hundimiento del modelo neoliberal.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Página 1 de 143