Lunes, 29 Julio 2019 06:15

Espectáculo

Espectáculo

La actividad política conlleva el espectáculo. Así ha sido y así es. Constituye una manifestación primordial del poder. Y, como ocurre con todo espectáculo, los hay de distinta naturaleza y variada calidad.

 

Los rasgos específicos del espectáculo político son, en ocasiones, tan sutiles, quizás hasta seductores, para ser tolerables; en otras, se notan a leguas, causan controversias y conflictos; en algunos casos dan pena.

 

A esto puede asociarse el papel de la verdad en la política. No se trata de exigir de modo absoluto –adaptando un viejo adagio– que se diga la verdad aunque perezca el mundo. Sino, al menos, que haya cierta legitimidad en la forma, el contenido y la oportunidad.

 

La mentira en las cuestiones de Estado, considerada en un sentido general y, por tanto, sin las cualificaciones que son ciertamente necesarias y que acaban por aparecer en un determinado momento, puede ser necesaria. En otras ocasiones es de plano un hecho burdo, sin dejar de ser por ello potencialmente muy peligroso.

 

El filósofo Harry Frankfurt ha advertido de modo radical que los discursos de los políticos no están condicionados por la verdad; ese no es su interés primordial y, en cambio, sus argumentos se escogen o se inventan para obtener fines muy concretos e inmediatos.

 

La magnitud de esta cuestión puede plantearse a la manera de Hannah Arendt, cuando afirma que la mentira es vista como instrumento justificable de políticos y demagogos y se pregunta si es que forma parte de la esencia de la verdad el ser impotente y de la esencia del poder ser falaz.

 

Dos casos pueden ilustrar diferencias con respecto al asunto de los medios y fines asociados a lo que dicen los políticos y de los bordes entre mentira y verdad.

 

En su famoso discurso tras ser nombrado primer ministro en mayo de 1940, en plena guerra con los nazis, Winston Chirchill dijo a los británicos: "No tengo nada que ofrecer excepto sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor". Sabía que era verdad, pero también que las cosas podían ser mucho peores.

 

Muy distinto, por ejemplo, es el entramado político construido en torno a la frase pegajosa de “ Make America great again”, que se usa para sostener que los mexicanos que cruzan sin documentos la frontera con Estados Unidos son violadores o narcotraficantes, o bien que los musulmanes son criminales.

 

Hace apenas unos días sucumbió finalmente el penoso gobierno encabezado por Theresa May en Gran Bretaña; el que heredó luego de la gran pifia política de David Cameron, que con el referendo de 2016 generó el movimiento del Brexit.

 

A ambos les ha costado el poder y la carrera política. A May la remplazó Boris Johnson, un tipo hecho precisamente para el momento que vive ese país, lo que, por cierto, no apunta al éxito de lo que se propone hacer para dejar la Unión Europea.

 

La reina, que según el protocolo recibió a Johnson, ironizó cuando le dijo: "No entiendo cómo en las actuales circunstancias nadie puede estar interesado en formar gobierno". Una lección de realismo histórico que debe haber rebasado al nuevo inquilino de Downing Street 10.

 

En una de sus primeras declaraciones triunfales, el nuevo primer ministro afirmó: "En 2050, Reino Unido tendrá la economía más próspera de toda Europa". Esta declaración no puede ser verdadera, por la mera existencia irremediable de la incertidumbre y por la posibilidad de que el país mismo no exista como tal para entonces. Habrá que preguntarle a escoceses e irlandeses.

 

Todo esto no es un asunto anecdótico. Repercute adversamente en las condiciones de existencia de la gente, los que optan por la salida o se oponen; vidas, todas ellas, que son finitas.

 

Los gobiernos no son hoy capaces de ofrecer estabilidad y se benefician de la confrontación con quien sirva para ese propósito. España es un caso en cuestión; ni siquiera se alcanzan los mínimos pactos sostenibles en un entorno disfuncional que se ha estancado.

 

En cada época hay circunstancias específicas que provocan el extremismo de los discursos políticos y el enfrentamiento entre los ciudadanos. Hoy, en todo el mundo abundan tales condiciones. Esa generalidad es una circunstancia que acarrea constantes disputas políticas e ideológicas. Las migraciones, el nacionalismo, la xenofobia aliada a la discriminación y la degradación del medio ambiente muestran apenas una parte de las bases en que se asienta el poder, más allá de sus manifestaciones públicas.

 

En México, las cosas tienen su manera particular de expresarse. No debería haber confusión alguna de lo que significa cumplir con la ley vigente. Es obligación de todo ciudadano y más aún de aquellos que reciben un mandato por la vía de las elecciones y tienen por ello poder político explícito. Si esa obligación es real, no hay necesidad de firmar compromisos notariales en un escenario público. Basta cumplir cabalmente con la Constitución. No debería haber confusiones al respecto, tampoco tendrían que alentarse las suspicacias.

Publicado enPolítica
Inicia simulación de viaje a Marte que durará un año

Seis voluntarios de diversas nacionalidades se aislarán por completo durante un año en una pequeña cúpula en Hawai para reunir información que podría ser preciosa para la NASA a la hora de preparar el envío de astronautas a Marte.


El grupo que protagonizará la experiencia de aislamiento más larga realizada hasta ahora en Estados Unidos incluye a un astrobiólogo francés, una física alemana y cuatro estadounidenses: un piloto, un arquitecto, una médica/periodista y una científica especializada en suelos.


Su espacio de vida para los próximos 12 meses, situado en la costa norte de la isla Mauna Loa, es una cúpula de 11 metros de diámetro y seis metros de altura. Las puertas del lugar se cerraron el viernes a las 15H00 locales (01H00 GMT del sábado).


Cada uno de estos tres hombres y tres mujeres dispondrán de una pequeña habitación con un espacio para una litera y un escritorio. Durante su estadía alejados del mundo comerán alimentos liofilizados y solo saldrán del domo vestidos con un traje espacial, como si vivieran realmente en Marte. Tendrán acceso limitado a internet.


Sheyna Gifford, una de las integrantes del grupo, dice que son "seis personas que quieren cambiar el mundo".
El arquitecto Tristan Bassingthwaighte añade que quiere experimentar cómo mejorar la capacidad humana "de vivir en medioambientes extremos, en la Tierra y en otros mundos", según su perfil de LinkedIn. "Espero aprender muchas cosas", sostuvo.


El francés Cyprien Verseux, de 25 años, prepara por su parte un doctorado para la universidad de Roma. Su terreno de especialización lo llevará a estudiar cómo volver lo más independiente posible de la Tierra un puesto de avanzada en Marte, utilizando organismos vivos para transformar las materias primas encontradas en ese planeta en productos que puedan ser consumidos por seres humanos.


Los astronautas que quieran intentar el viaje a Marte deberán pasar mucho más tiempo en el espacio que las habituales misiones de seis meses en la Estación Espacial Internacional (ISS).


La tecnología actual permite a la Nasa enviar misiones robotizadas a Marte, en un viaje de ocho meses, pero una misión con humanos duraría en total entre uno y tres años.


Vivir un periodo tan largo en un espacio confinado, sin acceso al aire libre o a un mínimo de intimidad, es la mejor manera de que se desaten conflictos.


La agencia espacial estadounidense (NASA) quiere así intentar aprender lo más posible sobre la cohesión y la evolución psicológica de los miembros de este tipo de misiones aisladas, antes de intentar enviar astronautas al planeta rojo, lo que espera hacer en la década de 2030.


Ya se han realizado dos experiencias de aislamiento de cuatro y ocho meses. La NASA gastó 1,2 millones de dólares en estas simulaciones y acaba de recibir un financiamiento de un millón adicional para tres nuevas experiencias en los próximos años, según la principal científica de este programa, Kim Binsted.


"Es realmente poco caro para investigación espacial", explicó a la AFP desde Hawai. "Es irrisorio en relación al costo de una misión espacial que termine mal".


Durante la misión de ocho meses estallaron conflictos pero los miembros de la tripulación pudieron solucionar sus problemas.


"Una de las lecciones que aprendimos es que no puedes evitar ciertos conflictos personales. Esto pasará forzosamente durante estas misiones de larga duración, incluso con las personas más amables", explicó Binsted.


Los primeros resultados científicos de estas misiones deben ser difundidos antes de un año

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Jocelyn Dunn, que participó de la misión de aislamiento de ocho meses, explicó que apreciaba las bromas internas entre los miembros de la tripulación o las sesiones colectivas de deporte diario. También aprendió a cocinar platos, como 'bagels' o pizzas, con los ingredientes que tenía a mano.


Al final de la misión a inicios de junio, describió su alegría de volver "a la Tierra", de poder comer vegetales frescos, utilizar un cuchillo para cortar la carne, nadar, beber soda o champán. "No podía creer cómo extrañaba los sabores y la textura de un churrasco jugoso".

Domingo, 13 Junio 2010 07:46

Ser y parecer

El antetítulo dice “Conflicto de intereses”. El título va al punto: “La OMS (Organización Mundial de la Salud) y la ‘conspiración’ de la gripe pandémica” (www.bmj.com, 2-6-10). Ambos encabezan un informe de la prestigiosa publicación British Medical Journal (BMJ, por sus siglas en inglés) que firman Deborah Cohen, editora de la revista, y el periodista Philip Carter, de la Oficina de Periodismo de Investigación de Londres. Se recuerda que hace exactamente un año la OMS declaró “pandemia” la aparición de la gripe A provocada por el virus H1N1. El texto detalla la muy estrecha relación que los encumbrados científicos que así lo aconsejaron mantienen con las empresas farmacéuticas que el año pasado embolsaron ganancias de miles de millones de dólares gracias a la calificación. La OMS negó que tales lazos influyeran en la decisión. En realidad, los ocultó.

El boletín médico Natural News Network (www.naturalnews.com, 5-6-10) resume los pasos que permitieron a grandes compañías como Glaxo SmithKline, Baxter Vaccins, Hoffman-La Roche, Novartis y otras obtener beneficios por valor de 7000 a 10.000 millones de dólares, según el banco JP Morgan. El primero: la OMS exageró el riesgo llevándolo a la fase 6 o pandemia, “aunque la tasa de mortandad del virus era tan baja que se lo podía detener simplemente con suplementos de vitamina D de la que se ha probado científicamente que es cinco veces más eficaz que las vacunas para prevenir la gripe”. El segundo: la OMS urgió a las naciones de todo el mundo a que acopiaran vacunas contra el H1N1 subrayando que la situación era una “emergencia de salud pública”. El tercero: los gobiernos nacionales invirtieron sumas ingentes para comprar y almacenar esas vacunas.

El cuarto paso se internó en territorios decididamente oscuros: los asesores de la OMS recibieron, entre tanto, “comisiones” “de los fabricantes de vacunas, que se mantuvieron en secreto deliberadamente”. El quinto y último: a fin de que la demanda de vacunas fuera la mayor posible, la OMS “exacerbó el miedo advirtiendo que el H1N1 era peligroso en extremo y que todos debían vacunarse”. La urdimbre tuvo éxito y sería interesante inventariar las vacunas no utilizadas que aún conservan los servicios de salud de los gobiernos. No deben ser pocas.

La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, organismo que agrupa a representantes de 47 naciones del Viejo Continente, acompañó la publicación del informe en la BMJ con uno propio, resultado de una investigación dirigida por el parlamentario británico Paul Flynn. Señala que la Asamblea “expresa su alarma por la manera con que no sólo la OMS, también las autoridades de salud pública competentes a nivel de la Unión Europea y a nivel nacional, manejaron el problema de la pandemia de gripe H1N1”. Va más lejos: “También perturban particularmente (a la Asamblea) algunas decisiones adoptadas y asesoramientos formulados que condujeron a la distorsión de las prioridades de los servicios de salud pública en toda Europa, al desembolso de grandes sumas del dinero público y además a la intimidación y a los temores que el habitante europeo en general tuvo que padecer por los riegos (anunciados)” (www.washingtonpost.com, 4-6-10). Duro, aunque no tanto como “la intimidación y los temores” que recorrieron el planeta.

El informe de BMJ indica que los preparativos de la OMS para combatir todo tipo de influenza comenzaron en 1999, cuando seis investigadores, en colaboración con el Grupo Europeo de Trabajo Científico (ESWI, por sus siglas en inglés), elaboraron un plan ad hoc. Este documento no menciona ningún posible conflicto de intereses, aunque la farmacéutica La Roche financia el presupuesto entero del ESWI.

El silencio de la organización de las Naciones Unidas sobre el tema duró más de diez años. Tampoco ha proporcionado el nombre de los 16 miembros del comité de emergencia que lo asesoraron durante el cimbronazo del virus H1N1. “La OMS no ha proporcionado detalle alguno acerca de si los expertos del caso declararon la existencia de esos conflictos de intereses y, si así fue, qué se hizo al respecto, si algo se hizo”, destaca el texto del BMJ.

Inferencias, indicios, datos sobre la actitud de la OMS y el papel que la industria farmacéutica desempeñó en la declaración de la pandemia gracias a científicos muy “recompensados”, se sintetizaron en esta página hace cuatro meses ya (ver Página/12, 17-1-10). De haberlos conocido hace un año con la minuciosidad que despliega el BMJ, no pocos temores –y dineros– se hubiera ahorrado el mundo. De paso: no se ha publicado un solo estudio científico sobre la eficacia o no de la vacuna contra el H1N1. Vaya a saber por qué.

Por Juan Gelman
Publicado enInternacional