Sábado, 12 Julio 2014 06:35

Voces de víctimas en el proceso de paz

La participación de las víctimas en el proceso de paz entre la guerrilla de las FARC y el gobierno de Colombia divide las opiniones, entre quienes sufrieron la violencia de una u otra parte, pero se unifica en el anhelo de terminar el conflicto y conocer la verdad. Estos sentimientos están presentes en la localidad de Barrancabermeja, zona de paramilitares y guerrillas, donde cientos de víctimas concluyeron ayer un foro regional organizado por la ONU a pedido de las partes negociadoras con el objetivo de aportar propuestas a la mesa de diálogo de La Habana.


Desde noviembre de 2012 el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) participan de un proceso para ponerle fin al conflicto armado. Igualmente, el Ejecutivo colombiano anunció en junio el inicio de una fase exploratoria de diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla del país.


El jueves, al inicio del foro, el representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en Colombia, Stephane Jaquemet, expresó la preocupación de los organizadores por la discordia entre víctimas. "Su voz no será escuchada si están divididos, pero tampoco si la diversidad de las situaciones y sufrimiento no es reconocida", dijo Jaquemet.


El funcionario también remarcó que "todas las víctimas son iguales y deben ser tratadas como tal", independientemente de "quién sea el perpetrador" de la violencia. "Algunas víctimas del Estado vienen pidiendo con insistencia el cese el fuego bilateral y una Asamblea Constituyente", mensajes que también reclaman en Cuba las FARC, recordó el coordinador de la ONU en Colombia, Fabrizio Hochschild.
También entre las víctimas de la guerrilla existe la preocupación de "saber qué ha pasado con los secuestrados o dónde están los restos de los que murieron en el secuestro", agregó. Las discrepancias también se viven por la participación en el foro, ya que, según Hochschild, las víctimas del Estado argumentan "que los cupos que se les entregan no son suficientes y quieren tener más presencia".


Algo parecido pasa con las de la guerrilla, que sienten que en esos espacios no tienen el peso que les corresponde. Esas discrepancias, unidas a las ideológicas y políticas de cada lado, no se traducen en choques durante los debates, celebró Hochschild, quien dijo que la relación entre las víctimas de los diferentes actores fue correcta.

Pese a todo, las víctimas del Estado y de las FARC tienen intereses comunes y motivos por los que estar unidas: "La verdad, el reconocimiento y el perdón". Por otro lado, el alto comisionado para la Paz en Colombia, Sergio Jaramillo, señaló que los pueblos indígenas podrán incidir en la construcción de la paz y aportar su cultura de reconciliación si se llega a firmar el acuerdo de paz.


El funcionario manifestó a través de un comunicado que los pueblos indígenas del país tienen mucho que aportar de su experiencia, así como en aspectos como la reincorporación a la sociedad de sus miembros que están en las filas guerrilleras. "Queremos invitarlos a que nos ayuden a pensar cómo podría ser la reincorporación de esos indígenas que están en las FARC, y podemos pensar en un modelo distinto, apropiado, ajustado de las comunidades", afirmó en la Mesa Permanente de Concertación Indígena, que reúne a representes de organizaciones de todo el país, y que terminó el jueves en Bogotá.


Explicó, además, que los derechos de los indígenas no se están discutiendo con la guerrilla porque la agenda interinstitucional en donde se buscan mayores beneficios para esta población se trata exclusivamente con el gobierno y no con las FARC. "Los derechos de los pueblos indígenas no están en discusión con las FARC, pero todo lo que se haga para sentar bases para la construcción de la paz, que pueda beneficiar a los pueblos indígenas, todo eso los incluye y los debe incluir", aseveró.


Según el Centro de Memoria Histórica, el conflicto colombiano ha dejado 220.000 muertos, unos 25.000 desaparecidos, 5,7 millones de desplazados y 27.000 secuestrados, además de unas 2000 masacres.

Publicado enColombia

El Gobierno de Colombia y las FARC sellaron hoy en La Habana un histórico acuerdo sobre drogas ilícitas y narcotráfico que constituye el tercer consenso logrado por las partes tras año y medio de negociaciones y marca el avance del proceso de paz hacia el fin del conflicto colombiano.
A solo ocho días de los comicios presidenciales en Colombia, los negociadores han anunciado un convenio parcial en el que la guerrilla se compromete a romper "cualquier relación" con el narcotráfico, una vez haya acuerdo de paz, mientras el Gobierno promete "intensificar" la lucha contra la corrupción ligada a ese flagelo en las instituciones. Gobierno y guerrilla anunciaron su tercer acuerdo parcial en un acto formal al que asistieron los negociadores de ambas partes y representantes de Cuba, Noruega, Chile y Venezuela, como países garantes y acompañantes de los diálogos iniciados en noviembre de 2012.


El nuevo convenio incluye iniciativas relacionadas en cuestiones como la sustitución de cultivos de uso ilícito, la prevención del consumo, y el problema de la producción y comercialización de narcóticos. De forma general, promueve políticas sostenibles que den "un tratamiento especial" a campesinos y consumidores como "eslabones más débiles de la cadena del narcotráfico", y que intensifiquen "los esfuerzos de desarticulación de las organizaciones criminales".


En la sustitución de cultivos ilícitos se aboga por negociar las soluciones de forma territorial con la participación voluntaria y activa de las comunidades, y reconocer los "usos ancestrales y tradicionales" de la hoja de coca. Si no hay acuerdo con las comunidades, el Gobierno procederá a "la erradicación" de cultivos ilícitos y lo hará de ser posible de forma manual, una práctica que, según las FARC, deberá utilizarse en todos los casos. Otro punto del acuerdo considera que la política frente al consumo de drogas ilícitas debe ser "prioridad y una política de Estado", para lo cual el Gobierno creará programas nacionales con un enfoque de derechos humanos y salud pública.


En cuanto al tema del narcotráfico, las partes han acordado que el Gobierno impulse "una estrategia de política criminal" en paralelo a otra de lucha contra la corrupción asociada específicamente a ese fenómeno, que conllevará a la creación de nuevas instancias de investigación. También prevén la puesta en marcha de una nueva estrategia contra los activos involucrados en el narcotráfico mediante un "proceso de mapeo del delito" a cargo de expertos, y el establecimiento de "estrictos controles estatales" sobre producción, importación y comercialización de químicos.


El jefe negociador del Gobierno, el exvicepresidente Humberto De la Calle, apuntó en una declaración que asimismo es necesario "asegurar el desminado de los territorios" y para ello se pondrá en marcha un programa de limpieza en áreas afectadas. Al evaluar el convenio, De la Calle aseveró que "representa un hito importante en el proceso de conversaciones" por su relevancia para la sociedad colombiana, para otras naciones y organismos internacionales.


"Nos hemos demorado lo suficiente para no improvisar", manifestó el delegado del presidente Juan Manuel Santos, y apuntó que se sienten "satisfechos" con lo alcanzado en este acuerdo, cuyas negociaciones duraron unos seis meses. El número dos y jefe negociador de las FARC, "Iván Márquez", precisó en otra declaración que fuera del convenio han quedado "asuntos pendientes" como una nueva política criminal y la suspensión de las aspersiones aéreas con agentes químicos.


Márquez, alias de Luciano Marín Arango, señaló que esas "salvedades" deberán ser resueltas antes de la firma de un acuerdo final del proceso, pero resaltó que el convenio logrado hoy está "acortando distancias" hacia la paz en Colombia. El pacto fue conciliado en la misma jornada en que las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunciaron una tregua unilateral que durará ocho días desde el 20 de mayo, con motivo de las elecciones presidenciales que Colombia celebrará el día 25.


El proceso se retomará en La Habana tras esos comicios, el 2 de junio, y continuará con el difícil reto de adelantar los complejos temas de víctimas, refrendación de acuerdos, y fin del conflicto. Se trata de cuestiones en las que las partes han mostrado profundas diferencias desde que comenzaron las conversaciones, sobre todo con el mecanismo para refrendar un acuerdo final, y los términos para iniciar el debate sobre víctimas, que sería el siguiente en la agenda pactada.


El primer acuerdo pactado entre el Gobierno y las FARC fue sobre tierra y desarrollo rural y se anunció hace un año, mientras que el segundo consenso, sobre participación política, tuvo lugar en noviembre pasado.

Publicado enColombia
Viernes, 25 Abril 2014 06:44

Cruce de declaraciones en La Habana

El gobierno de Colombia y las FARC reanudaron ayer en La Habana sus diálogos de paz centrados en el punto de drogas ilícitas. El problema de los estupefacientes y el narcotráfico ocupa desde hace seis meses la agenda del proceso de paz colombiano, con sede permanente en Cuba, y desde ayer volvió a ocupar las conversaciones en su vigesimocuarto ciclo con el propósito de avanzar en la construcción de acuerdos. El diálogo llegó precedido de un comunicado de cada parte: mientras las FARC denunciaron que Estados Unidos pretende obstaculizar el acuerdo, el Ejecutivo dejó en claro que no estará en la mesa de charlas "el futuro de las fuerzas militares y policiales".


En un texto que leyó Iván Márquez, principal negociador de la guerrilla, las FARC acusaron a Estados Unidos de obstaculizar el proceso con sus acusaciones contra dirigentes de la organización por cuyas capturas anunció recompensas. Según los rebeldes, el acuerdo al que se llegue deberá ser una solución que, de forma "soberana y con énfasis en el respeto a los derechos humanos, supere la fracasada política prohibicionista de la llamada guerra global a las drogas" lanzada por Washington hace 40 años.


"Requeriremos para ello, seguramente, del concurso de las naciones del mundo y del especial esfuerzo de nuestras comunidades afectadas para, a partir de una conferencia mundial que de manera científica y sin sesgos ideológicos aborde el problema, mancomunadamente encontremos las vías que conduzcan a la solución", expresó el grupo en un comunicado. El texto rechaza un pronunciamiento del Departamento de Estado de Estados Unidos que ofreció una recompensa por la captura del comandante de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, y por vincular al equipo de paz de la guerrilla con el narcotráfico.


Enfatizaron que esa actitud de "presión y chantaje injerencista" afecta el proceso de paz, "descalifica" también al gobierno del presidente Juan Manuel Santos, y contradice el apoyo expresado por Barack Obama a los diálogos. Según puntualizaron, "al descalificar a la guerrilla, el Departamento de Estado descalifica al gobierno colombiano, que dialoga con la insurgencia política". Por otra parte, cuestionado sobre la lentitud del debate sobre drogas ilícitas, Márquez aseguró que están "trabajando plenamente" y con toda la "capacidad propositiva para sacar adelante un acuerdo".


La agenda de seis puntos pactada por las partes en 2012 abrió con los temas de tierras y desarrollo rural, y de participación política, sobre los que ya se alcanzaron acuerdos preliminares. Al debate actual sobre drogas y narcotráfico iniciado en noviembre pasado deberán seguir otros sobre el fin del conflicto, sus víctimas y, finalmente, la implementación, verificación y refrendación de lo pactado.


De cara a los futuros tópicos a tratar, las FARC insistieron en la creación de una comisión que esclarezca las causas históricas del conflicto, porque en su opinión sin ese paso no va a ser posible abordar la discusión del asunto de las víctimas. "La comisión que sugerimos no tiene implicaciones de tipo judicial, ese trabajo seguramente tendrá que desarrollarse más adelante y tal vez, como lo dice el gobierno, luego de la firma de un eventual acuerdo", destacó Márquez, alias de Luciano Marín Arango. Mientras, el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado de Colombia (Movice) exigió ayer en Bogotá esfuerzos por parte del gobierno y de las guerrillas para aclarar las responsabilidades de cada uno y revelar así la verdad de lo sucedido en medio siglo de conflicto armado.


A su vez, las FARC volvieron a mencionar la necesidad de una Constituyente que dé garantías institucionales y democráticas en Colombia y aludieron al caso del restituido alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. "Los derechos políticos, como el derecho mismo a la vida, son tutelables. La tiranía del procurador y los abusos del poder no pueden –como lo pretendieron respecto del futuro de la alcaldía de Bogotá– echar por tierra este principio elemental de la convivencia ciudadana", sostuvieron.


Aunque, como es habitual, la delegación gubernamental no hizo declaraciones, sí dio a conocer un comunicado firmado por el negociador plenipotenciario, general retirado Jorge Enrique Mora Rangel, en el que deja en claro que "el futuro de las Fuerzas Militares y de Policía no hace parte, ni hará, de los diálogos" con las FARC. "Los hombres y mujeres de las Fuerzas Militares y de nuestra Policía Nacional deben estar seguros y tranquilos, en ningún momento de este año y medio que llevamos en el proceso, el tema de las Fuerzas Militares ha sido motivo de discusión en La Mesa", expuso Mora Rangel.


Durante el receso de Semana Santa, el gobierno y las FARC ratificaron el compromiso de trabajar por un acuerdo de paz final, en declaraciones dedicadas a rendir homenaje al fallecido escritor colombiano Gabriel García Márquez. La comitiva gubernamental se presentó ayer sin el ex vicepresidente Humberto de la Calle, quien según fuentes del equipo fue sometido a una intervención quirúrgica ambulatoria y se reincorporará en los próximos días.

Publicado enColombia
"Debemos acercar al diálogo a un importante sector estudiantil"

El canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, es moderadamente optimista ante los tímidos avances logrados esta semana entre el Gobierno de Venezuela y los sectores de la oposición que se han sumado al proceso de diálogo auspiciado por Unasur y el Vaticano. Patiño y sus homólogos brasileño y colombiana, Luiz Alberto Figueiredo y María Ángela Holguín, se implicaron en una intensa campaña diplomática para vencer las reticencias de embarcarse en unas negociaciones inmersas en la desconfianza y cuyo futuro es, todavía, muy incierto. "A pesar de que las posiciones siguen siendo distantes, comienza a crearse un clima de entendimiento, lo cual es un bien síntoma para Venezuela y para toda la región", reconoce Patiño a través de varias respuestas remitidas por correo electrónico a EL PAÍS.


El rechazo de los principales promotores de las manifestaciones en la calle, como los líderes políticos María Corina Machado o Leopoldo López, encarcelado, o el movimiento estudiantil -cuyas reivindicaciones detonaron las protestas que ya han cumplido dos meses- es uno de los principales obstáculos que amenazan el éxito de las discusiones, un reto del que el responsable de Exteriores ecuatoriano es muy consciente. "El desafío actual para Unasur, pero también para las partes involucradas en el diálogo, es encontrar los mecanismos más idóneos para incorporar a otros actores que tengan interés en participar en el restablecimiento de la paz en Venezuela y corresponsabilizarse en la construcción de soluciones a los problemas que aquejan al país actualmente", señala Patiño.


El canciller ecuatoriano destaca que la segunda sesión de la ronda de negociaciones entre el Gobierno que preside Nicolás Maduro y una parte importante de la Mesa de la Unidad Democrática ha demostrado que "ha comenzado a superarse la desconfianza que estaba particularmente lesionada por la polarización que había alcanzado el conflicto".


En ese intento por atraer a más voces de la oposición a la mesa de diálogo, Patiño señala directamente a los estudiantes, quienes no han desistido de abandonar la calle. "Debemos acercar a otros sectores que, con honestidad, quieran encontrar soluciones para Venezuela en el marco de la Constitución y, en este caso, podría estar un importante sector estudiantil", afirma. Los representantes del movimiento de estudiantes anunciaron el pasado miércoles, nada más conocerse los tres principios de acuerdo alcanzados entre el Gobierno y la MUD, que sus condiciones para sentarse a dialogar con Maduro pasaban ineludiblemente por una invitación fique exista una invitación formal del Ejecutivo, que la reunión sea transmitida de manera pública y que sea la Iglesia católica el garante del encuentro. El canciller de Ecuador, no obstante, minimiza la influencia que ahora mismo puedan tener las marchas de estudiantes. "En estos momentos han perdido intensidad, son claramente esporádicas y van acompañadas de un creciente grado de concienciación sobre la validez de las mesas de diálogo a las que ha convocado el presidente Maduro desde hace ya varios meses".


Sin nombrarlos directamente, Patiño señala al ala de la oposición liderada por Machado y López, que exige como objetivo ineludible para cualquier negociación la salida del poder de Maduro, como "grupos a los que no les interesa el diálogo para alcanzar la paz y llegar a acuerdos para un pacto nacional sobre los diferentes temas". El ministro ecuatoriano recalca también que, en todo este proceso, "la campaña mediática internacional que ha distorsionado la realidad que se vive en Venezuela y que tiene como una de sus consecuencias la exacerbación de las tensiones y la pérdida de confianza entre actores", es uno de los principales factores que "conspiran" contra su éxito.


Más allá de los elementos externos, Patiño sostiene que, ahora, lo esencial es trabajar para "definir los términos y las condiciones de los posibles acuerdos para su puesta en marcha". Para él, el futuro de este proceso pasa por lograr definir la Comisión de la Verdad, encargada de investigar la violencia en la que se ha sumergido Venezuela en estos últimos dos meses y estipular otros puntos de partida similares que "conciernen a la Comisión Económica y la de Derechos Humanos".


Patiño defiende también la importancia de la implicación de Unasur en este proceso para tratar de acercar posturas frente a quienes sostienen que debería ser OEA –como trató de exigir la propia Machado en una sesión de su Consejo Permanente en Washington- el organismo regional interlocutor. "Unasur ha demostrado ser ágil y efectiva en su funcionamiento y ha buscado canalizar y viabilizar las voluntades políticas reconocidas en la región antes que los aparatos burocráticos", afirma. "La Cláusula democrática ha sido todo un ejemplo de cómo esas voluntades pueden confluir en unas medidas comunes para forzar el entendimiento democrático y pacífico en la región [...] Sus mecanismos han servido en la práctica en las tareas de desactivación de recientes intentos desestabilizadores como los de Bolivia (2008) y Ecuador (2010).

Publicado enInternacional
Arranca diálogo político sin precedente en Venezuela

El gobierno y la oposición de Venezuela iniciaron esta noche un diálogo político, en un hecho sin precedente transmitido en cadena de radio y televisión, en el cual el presidente Nicolás Maduro hizo un llamado, en primer término, a condenar la violencia como método político y a respetar la Constitución. Instó a buscar el camino de reconocimiento y no los atajos, es decir, a reconocernos y respetarnos.


En este primer diálogo los representantes del gobierno y de la oposición fueron planteando sus posiciones políticas, sin buscar acuerdos todavía. Al cierre de esta edición el diálogo había consumido más de tres horas y restaban más de diez oradores.


En este primer tramo, el gobierno insistió en destacar los logros del chavismo, y reiteró su rechazo a la violencia, que ha costado 40 vidas y unos 600 heridos en las protestas iniciadas el pasado 12 de febrero. La oposición mantuvo sus reclamos y de entrada planteó que se elabore una agenda de discusión para los próximos días, que incluya una amnistía para quienes calificó de presos políticos.


Este choque de opiniones de algún modo corroboró el vaticinio hecho a media mañana por Maduro, quien dijo que se trataría de un encuentro de dos modelos: el socialismo bolivariano del siglo XXI y el que representa la oposición.


Toman la palabra 11 oradores por cada bando

El papa Francisco envió un mensaje, leído por el nuncio apostólico Aldo Giordano, en el cual asentó que está plenamente convencido de que la violencia nunca podrá traer la paz.


En el Palacio de Miraflores el mandatario recibió a su ex rival en las elecciones presidenciales y goberador de Miranda, Henrique Capriles al líder de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Ramón Guillermo Aveledo, así como los gobernadores de Lara y Amazonas, Henri Falcón y Liborio Guarulla, respectivamente, entre otros opositores.


También dio la bienvenida a los cancilleres de Ecuador, Brasil y Colombia que actúan como facilitadores en representación de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), y al nuncio Giordano.


Tras los agradecimientos a los mediadores por contribuir a que este diálogo impostergable se diera y la presencia de la oposición, Maduro destacó que esta cita no es fácil, sino compleja, y prevalecen las presiones. Subrayó que por la vía política son posibles todas las visiones para el país, e hizo un reconocimiento a los logros del fallecido presidente Hugo Chávez.


No sólo se refirió al poderoso movimiento bolivariano y socialista del siglo XXI que impulsó, sino también a la defensa que hizo de un movimiento democrático y basado en una nueva Constitución nacional y que formó parte de los nuevos liderazgos de América Latina. Llamó a reflexionar sobre los momentos de asedio y agresión permanente que vivió.


Maduro, quien por la mañana estimó que las violentas protestas han dejado pérdidas por 15 millones de dólares, instó a la oposición a incorporarse a las conferencias de paz. Resaltó que el estallido ahora entre dos corrientes, dos modelos, obedece a que hay sectores que buscaron la violencia al pretender derrocar su gobierno y considerar que con la muerte de Chávez llegó el momento de acabar con este proyecto.


Presentó también un recuento sobre los hechos de violencia desatados por las protestas desde hace dos meses en el país que, dijo, son ajenos al quehacer político. Destacó que fue el 23 de enero cuando se conoció el plan denominado la salida de Maduro, en clara alusión a la estrategia encabezada por el encarcelado opositor Leopoldo López y la destituida legisladora María Corina Machado.


El gobernante recordó el golpe de Estado que separó por unos días del poder a Chávez, y preguntó a quienes ahora abogan por la violencia cómo pensaban validar un eventual golpe. Cuestionó lo que harían con el ejército, con la corriente revolucionaria que, aseguró, integran millones de personas. Acusó a los promotores de la violencia de buscar la confrontación armada y el caos.


Maduro se refirió una y otra vez a la violencia de las guarimbas (barricadas), a las muertes de ciudadanos, a las agresiones a un par de artistas, a las universidades y escuelas de prescolar incendiadas durante las protestas, y asentó: todo por la Constitución, nada por la violencia.


Tocó al presidente Maduro dar la palabra, al arranque del diálogo, al nuncio en Caracas, Aldo Giordano, quien abogó por la paz y la reconciliación y el fin de la violencia. Además del mensaje de Francisco leyó otro del secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, quien también fue representante papal en Venezuela y dijo lamentar no estar presente, pero que podría estar en cualquier otro momento.
Por Unasur intervino el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño, quien destacó que ese organismo se siente honrado en poder participar con la esperanza de que se logre un acuerdo. Se refirió a la necesidad de este diálogo para evitar que se agrave la situación.


En su turno, y en una lista de 11 oradores por la oposición y 11 por el gobierno, inició su participación el líder de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, quien subrayó que el diálogo debería ser algo normal. Habló de pluralismo y de que hay millones que respaldan el modelo en el poder, pero que también hay millones que respaldan otro. Es justo que el país oiga otra voz, sostuvo y subrayó: en todas las oportunidades que nos reunamos vamos a hablar de la libertad de nuestros compañeros y todos los presos políticos.


El gobernador de Anzoategui, Aristóbulo Istúriz, recogió el guante y, tras preguntar si es una protesta cívica incendiar un prescolar con niños dentro, no descartó que se pueda revisar caso por caso la situación de los detenidos.

El diputado del partido opositor La Causa R, Andrés Velásquez, manifestó sus dudas acerca de que el proceso de acercamiento impulsado por los cancilleres de la Unasur pueda llegar a acuerdos concretos. Cuestionó que la autoridad electoral convoque a elecciones en dos municipios donde fueron destituidos los alcaldes por desacatar órdenes de la justicia de impedir barricadas y desmanes de manifestantes.


El presidente de la Asamblea Nacional Disodado Cabello aseveró que el país no merece que por un cálculo político no se condene la violencia, mientras el canciller, Elías Jaua, refirió que la fractura no se dio con Chávez, sino desde 1989 con el caracazo, y que entonces la derecha en el poder respondió con gran violencia. El vicepresidente para el área económica, Rafael Ramírez, declaró que los gobiernos bolivarianos han mostrado su profunda tolerancia y defendió que el modelo económico ha sido profudamente exitoso en abatir la pobreza al disminuir índices de 50 por ciento, en la década de los 90, a menos de 20 por ciento en la actualidad.


Roberto Enriquez, otro de los líderes opositores, cuestionó al gobierno de Maduro y aseveró que el modelo socialista fracasó porque hay desabasto, la economía está en crisis pese al petróleo y, sostuvo, ahora hay más pobres que antes. Asentó que este modelo es inconstitucional porque no garantiza el derecho a la alimentación y acusó que ha habido expropiaciones de tierras que ahora no producen y cuyos dueños no fueron indemnizados.


Por el socialcristiano Copei, Roberto Enríquez, tras aclarar que no estaba ahí para faltar el respeto a alguien, aseveró: presidente, yo creo que ustedes las cosas las están haciendo muy mal, y tienen el deber de escuchar al pueblo y rectificar.


Horas antes de que se instalara la mesa, se informó de la muerte de un agente de la policía nacional por impacto de bala durante una protesta en Barquisimeto, lo que ubicó en 40 la cifra de muertos.

Publicado enInternacional
Lunes, 03 Febrero 2014 08:33

El problema de hacer la guerra y la paz

El problema de hacer la guerra y la paz

En Colombia se habla con naturalidad de la guerra y con dificultad de la paz. El presidente Juan Manuel Santos hace declaraciones desde España que todavía rebotan: "Yo fui ministro de Defensa, yo sé hacer la guerra y, si se rechazara un acuerdo, continuaríamos con esta guerra muchísimos años". Desde las FARC le responde su jefe, Timoleón Jiménez o Timochenko: "La guerra real, no la de los boletines para la prensa y la televisión, no se está librando del modo como la pintan ellos". Es una esgrima dialéctica que confronta posiciones militares en el Valle del Cauca mientras se discute en La Habana un acuerdo perdurable para el conflicto. El país cumplirá en mayo próximo cincuenta años de guerra civil, si se toma en cuenta la fecha de constitución formal de la guerrilla, la principal de Colombia. Tras un ataque del Ejército a Marquetalia, las autodefensas campesinas se convirtieron en las FARC tal y como se las conocen hoy. Corría 1964. La violencia política puede afirmarse que viene de más lejos. Cuando mataron al liberal Jorge Eliécer Gaitán, en 1948.

 

La confrontación no se detuvo desde entonces, pese a la envergadura histórica de lo que se discute en Cuba. En una extensa entrevista que Santos le concedió al diario El País, y que repercutió mucho en Colombia, recordó su estrategia guerrera hace un par de semanas: "Los golpes a la secretaría de las FARC comenzaron cuando yo asumí el Ministerio de Defensa. Antes, en 45 años, no le habíamos dado nunca a un miembro del secretariado, pero tocaba hacer eso para poder lograr lo que estamos logrando... y a veces hay que saber hacer la guerra para lograr la paz".


En un texto titulado "Desbrozando ideas", Timochenko le respondió el 23 de enero desde las montañas colombianas: "Es increíble que cuando publicitan un número cada vez más reducido de guerrilleros desmoralizados a vencer, estén predicando y aplicando el incremento de sus tropas y recursos de todo orden a fin de lograr reducirlos. Tras los arrasadores bombardeos se oculta un angustioso desespero".


La lógica del palo y la zanahoria sigue vigente en los discursos. El 25 de mayo próximo son las elecciones en Colombia y Santos va por su reelección. Para ganar, pivotea entre dos roles antagónicos. El del presidente que pretende quedar en la historia del país como exclusivo artífice de la paz, casi un personaje canonizado. Y el del político que, si llega a obtenerla, lo hizo por su mano dura, antes que por sus concesiones. Un mensaje para el ex presidente Alvaro Uribe y sus partidarios, que lo corren por derecha.


Cuando le preguntaron a Santos si se imaginaba a Iván Márquez –encabeza la delegación de paz de la guerrilla en La Habana– ocupando una banca, respondió: "Me imagino a representantes de las FARC sentados en el Congreso. De eso se trata el proceso: que dejen las armas y que sigan con sus ideales. Nadie los está obligando a cambiar su manera de pensar, pero que luchen por sus ideales sin armas, sin violencia, si no utilizando las vías democráticas".


La otra cara de Santos se da en el campo de batalla. Hizo la guerra como ministro de Defensa de Uribe y como presidente en ejercicio, de un modo tan irregular como el que se les atribuye a las FARC. Fue el último responsable de los falsos positivos (la ejecución de civiles que el Ejército presentaba como guerrilleros para optimizar sus bajas). También de la Operación Jaque, en la que se rescató a secuestrados bajo la falsa cobertura de la Cruz Roja, y del bombardeo sobre Ecuador para asesinar al comandante Raúl Reyes, que causó un conflicto diplomático con el país vecino.


El líder de las FARC denunció que esa política de tierra arrasada del gobierno continúa, pero que éste oculta "los golpes propinados por la insurgencia a su aparato de muerte y terror. Los helicópteros, por ejemplo, se están cayendo por obra de accidentes y casualidades, cuando no se puede ocultar su caída, o sencillamente jamás son alcanzados por el fuego guerrillero".


Timochenko informó sobre el derribamiento de un par de aparatos: "El pasado 22 de diciembre, en el área rural de Briceño, Antioquia, fue destruido por completo uno de ellos cuando se aprestaba a desembarcar tropas en operaciones ofensivas contra unidades del Bloque Iván Ríos. Igual podría decirse del aparato derribado el 9 de enero por unidades conjuntas de las FARC y el ELN en el área rural del municipio de Anorí, que el alto mando militar prefirió atribuir a cualquier otra causa para evitar que se conociera el desplome de su plan de desembarcos de tropas a distancia".


Con estos partes de guerra, las FARC responden a lo que consideran "la intención gubernamental de presentar a la opinión nacional y mundial una guerrilla asediada y derrotada, a la que con todo derecho se cobrará en la Mesa su incapacidad militar y política". Y agregan a su relato otro episodio: "Ni siquiera cuando el saldo final ha resultado más trágico, como en Puerto Rondón el pasado 18 de enero, puede decirse que las naves o las tropas de asalto se la cobran fácil frente a una guerrilla a punto de rendirse".


Las diferencias políticas entre el gobierno y la insurgencia son notorias y llevan medio siglo, pese a lo cual, algunas coincidencias mínimas lograron. Una la destacó Santos en España: "Lo que le puedo decir es que estamos de acuerdo con un principio: Colombia sin coca. Imagínese usted lo que eso significa. El primer productor de cocaína del mundo durante tantos años que de la noche a la mañana pueda comenzar a desaparecer esa fuente de todo tipo de mal, porque es una fuente de financiación y es un veneno que ha hecho mucho daño, sobre todo a Colombia, pero al mundo entero".


Las FARC difundieron su posición por boca del comandante Pablo Catatumbo desde La Habana: "Promovemos la sustitución voluntaria de los usos ilícitos de los cultivos de hoja de coca, amapola y marihuana, mediante el impulso de planes de desarrollo alternativo, diseñados en forma concertada y con la participación directa de las comunidades involucradas".


El problema de cómo el gobierno y las FARC hacen la guerra y la paz en forma simultánea es igual a una partida de ajedrez. Pero como el juego ciencia, tiene un tiempo límite. Mayo puede ser un mes clave. Habrá elecciones presidenciales y seguirán las conversaciones en La Habana. Lo aseguró Santos: "Si estamos negociando en medio del conflicto, que fue una de las condiciones que nosotros pusimos, entonces por qué no vamos a poder negociar en medio de las elecciones". En el mejor de los casos, incluso, podría haber una tregua en medio de la guerra. La paz deberá esperar más.


Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enColombia
Jueves, 28 Noviembre 2013 16:58

Paro y minga indígena

Con alrededor de 40 mil indígenas movilizados, 48 comunidades, 22 vías bloqueadas, y acciones en 18 departamentos, de los cuales por lo menos 7 resultaron colapsados, la Minga indígena nacional dejó cla roal país, el músculo del movimiento indígena que agrupa la ONIC. Como en ninguna otra protesta social, el gobierno Santos debilitado, reaccionó y accedió rapidito a la negociación. La casa de Nariño sabe que la reivindicación y confrontación que tiene raíz y corazón en el macizo colombiano, cuando asuma identidad y aparte politiquerías, posee un aire centenario con capacidad de extender ejemplo y solidaridad.

 

No son molinos de papel los que hace mover el movimiento indígena nacional. Con un menor cubrimiento noticioso y de televisión, pero con mayor contundencia, las comunidades indígenas a través de la convocatoria de su Minga, lograron un importante resultado en la defensa de sus reivindicaciones históricas.

 

Temor del Paro Nacional agrario y popular

 

Aunque el gobierno central no exhiba la aparente estabilidad de periodos anteriores, en su conjunto actúa como un estratégico jugador. Todas las trasformaciones en el mundo rural a las que obligado responde el ejecutivo –tras bloqueos y marchas tanto regionales como nacionales– esconden bajo el disfraz de "dialogo social" la agenda del capitalismo acaparador de tierras, así como, la afectación y acción en contra de las territorialidades que han hecho con su tradición las comunidades que confluyen en el campo. Un caso apenas, en última instancia, certificar la gran desposesión agraria del Catatumbo. Los considerandos del llamado "pacto agrario" y en últimas el acuerdo de la María Piendamó, como maniobra desde el gobierno, repiten este libreto.

 

 

Santos abona el camino, para el proyecto a fondo económico, de futuro y en el continente, con provecho, pauta y funcionalidad del capital financiero internacional, pero, como todo acuerdo, fueron dos quienes pactaron.

 

Del pliego a los acuerdos

 

Cinco fueron los temas gruesos que llevaron a convertir las carreteras nacionales en puntos de concentración de los indígenas para su lucha directa.

 

- Territorio y tierras; seguridad jurídica de los territorios indígenas; ejercicio pleno del derecho al territorio; constitución, ampliación y saneamiento de los territorios indígenas.
- Consulta previa sobre proyectos minero-energéticos e hidrocarburos; revocatoria directa de las concesiones o contratos de explotación minera en territorios indígenas.
- Ejercicio de autonomía y gobierno propio; autonomía territorial; la cosmovisión y la autonomía en el ejercicio de gobierno propio.
- Tratados de Libre Comercio y política agraria; promoción del referendo para la derogatoria de los TLC o la renegociación de los mismos; derogatoria de todas las normas que afecten la soberanía alimentaria.
- Derechos humanos, conflicto armado y Paz; adopción integral de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas; desmilitarización de los territorios indígenas; desmonte de los planes de consolidación y respeto al ejercicio de control territorial a través de la guardia indígena.

 

El pliego en apariencia abarcó mucho, pero realmente, en el movimiento planearon apretar solo en lo necesario. Las direcciones de los pueblos ancestrales actúan y tienen certeza, tanto de cuál es el momento en el que se encuentran en el marco de la agenda estratégica del capital y la impronta que en correspondencia aplica el gobierno, como a la vez, asumen que en el aporte y la búsqueda de la paz, son estos los días de presión y de planear con anticipación y en medio de la contradicción, el post conflicto.

 

Las territorialidades de carácter colectivo, así como la existencia y los conocimientos de los pueblos ancestrales, no es en pocas regiones del país donde chocan con los planes y espacios de extracción, producción, y apropiación de conglomerados económicos trasnacionales y nacionales. Ejemplos sobran: Desde la usurpación de saberes ancestrales para su conversión en productos médicos o acumulados teóricos en propiedad privada por pare de empresas extranjeras como Pfyser en el Amazonas, hasta la lucha violenta en tierras indígenas con ejecución por la BP en Arauca ó la persecución de Muriel Mining Corp en el Alto Guayabero contra centenas de familias del pueblo Embera.

 

La Mesa de La Habana tiene sus bemoles

 

El diálogo tiene un especial sabor para las comunidades indígenas, sobre todo las caucanas. En la Isla, el gobierno no discute con cualquiera ni con un extraño para la región. Sino, en particular, con las farc-ep, organización insurgente que mucho desconoce o irrespeta la autonomía y la organización propia de las comunidades. El primer punto: el agrario, de la agenda de los diálogos de paz, puso sobre la mesa las figuras de reordenamiento territorial.

 

En su función, entreveros y declaraciones, De la Calle y Márquez no en pocas ocasiones, han polemizado incluso públicamente, sobre las Zonas de reserva campesina, las zonas de reserva forestal y los parques nacionales naturales. De fondo, para los indígenas existe una preocupación y un límite.

 

La preocupación de los indígenas y de decenas de agrupaciones campesinas, tiene punto en que el acuerdo entre la guerrilla y el gobierno, resulte y esté en detrimento de los derechos colectivos y las figuras de ordenamiento territorial existentes en Colombia que favorecen a estos pueblos, y el límite es: Que los fallos de La Habana, sin dejar dudas, no afecten ni a la propiedad terrateniente y su codicia ni limiten en un gran sentido, el acaparamiento de tierras por parte de transnacionales y empresarios nacionales. A su vez, que permita abrir brechas entre campesinos, indígenas y afros que terminarían divididos en disputas por ínfimas porciones de tierras. Es decir, los indígenas en su reivindicación se sienten entre la espada y la pared. Mejor dicho, entre los intereses del gobierno-farc por una parte, y las nuevas figuras de ordenamiento territorial que impone el capitalismo, por otra.

 

Entre La Habana por arriba y La María desde abajo

 

Autonomía, defensa de sus territorios, preservación de los pueblos y otorgamiento de nuevas espacialidades fueron los temas gruesos del acuerdo de la María. Defensivamente, el movimiento indígena no trato de profundizar sino de consolidar las conquistas existentes en el pulso y el acuerdo con el gobierno. Así como en La Habana se negocia con la burguesía la existencia de las zonas reserva campesina, sin atacar desde el terreno político la gran propiedad terrateniente ni al acaparamiento transnacional de tierras; en el Cauca no hubo más en el pacto, que defender y robustecer las conquistas alcanzadas, a través de siglos de resistencias.

 


 

 

Recuadro 1

 

El acuerdo de La María con la fuerza de la mirada encima

 

"En defensa de los territorios y otorgamiento de nuevas espacialidades: Se acuerda la aplicación de un estatuto especial que modifica el pacto agrario –decreto 1987 de 2013- y la ley de procedimientos especiales agrarios de clarificación de la propiedad –1465 de 2013– con el fin de construir mecanismos específicos en estos temas, que respeten las territorialidades indígenas...".

 

La complejidad que acarrea esta defensa está en que la ONIC es el único sector popular organizado, que acepta, revisa y "refrenda" de esta manera directa, el Pacto Agrario, aun pese a las críticas de sectores como la Mesa de Interlocución y Acuerdo –MIA.

 

Además, en el "Acuerdo No. 4: Para la Constitución, Ampliación y Saneamiento, de Resguardos Indígenas el Gobierno Nacional se compromete a documentar, evacuar y presentar al Consejo Directivo del INCODER, como meta, 400 expedientes sobre ampliación, constitución, y saneamiento de Resguardos Indígenas."1 El ejecutivo se compromete en otorgar "recursos por valor de cincuenta (50) mil millones de pesos para la compra de tierras a pueblos indígenas de la vigencia 2014. Adicionalmente, se destinarán treinta (30) mil millones de pesos a través de vigencias futuras de 2015". Al respecto y contrario a otorgar espacios específicos para la expansión de territorialidades de los cabildos indígenas existentes, el gobierno opta por entregar dineros para la compra de tierras, de las cuales, algunas no estarían ubicadas en lugares ancestrales. De este modo, fomentan y obligan la migración y abandono de sitios milenarios de culturas con fuerte vinculación a sus espacios tradicionales. Santos ejecuta una estrategia de preparar conflictos internos entre indios, campesinos y afros, pues los primeros, terminarán fruto de este mecanismo, incrustándose en zonas ajenas que históricamente han sido recreadas por labriegos y negros.

 

En autonomía: La ONIC cristaliza el interés por ponerle cuerpo a logros de la Constitución del 91 que hoy no tienen ni pies ni cabeza. La puesta en práctica, por medio de un decreto del artículo 56 transitorio que consolida la relación entre autonomía y unidades territoriales indígenas; fue el logro. El movimiento indígena pretende así establecer "las disposiciones normativas relativas al funcionamiento de los Territorios Indígenas, sus autoridades y gobierno propio, respecto de los sistemas, tales como: el Sistema Educativo Indígena Propio, Sistema Indígena de Salud Propia e Intercultural y Sistema General de Participaciones –SGP, entre otros2".


El acuerdo de La María corrobora y confirma los derechos de consulta afirmativa previa, que poseen las comunidades indígenas, como mecanismo de preservación de sus territorios ancestrales ante los intereses económicos de los mega planes infraestructurales, el extractivismo y la agro industria.

 

Los vacíos y los menos del acuerdo

 

Temas relevantes como la mega minería y los TLCs quedaron por fuera de los acuerdos. Santos no está dispuesto a realizar negociación alguna con la propiedad estatal de los subsuelos y la agenda de libre comercio. Pilares estos, de subordinación al capitalismo financiero internacional. Sin embargo, el más nocivo de los bemoles está en el hecho de la realización de los acuerdos indígenas, sin dialogo alguno con el resto del campo popular. Especialmente, con los subalternos rurales. Justo en el momento cuando la movilización agraria nacional está en reactivación.

 

Al igual que en el Catatumbo, y en los acuerdos parciales con las organizaciones que hicieron parte del paro agrario nacional, cada organización sostiene su propuesta específica para el campo: algunos ZRC, otros ZRF, los cabildos indígenas, etcétera. Sin embargo, el grueso que está hoy en discusión pública, es el conjunto del futuro del país rural. Las figuras, movilizaciones y reivindicaciones de cada uno de los sectores, no alcanzan ni tienen un diálogo entre sí. Una incomunicación y parcelación que impide el acuerdo popular y la aprobación de un pliego o plataforma de emplazamiento nacional. Acción que en su realización y dinámica proyecte y salve a la nación indígena, a la identidad negra y a la reivindicación campesina, en vía a la construcción de la Colombia popular.

 

Algunos intelectuales y el ávido debate al interior del movimiento indígena, en cabeza de sus mas representativas organizaciones ACIN y CRIC, señalan y advierten del lugar que la élite y el poder quieren dar al movimiento indígena: no es otro que acabar su capacidad de acción directa y movilización beligerante, en el propósito de reducir su participación a un actor meramente 'gremial', reivindicativo, sin proyección histórica, con olvido de su identidad; y sujeto a los canales legales para ejercer su participación.

 

Desde luego, las comunidades ancestrales dan ejemplo de luchar y estar en las antípodas de este papel. Empero, vale preguntar en el marco de los planes del bloque dominante, por el reto que significa impedir que el acuerdo de la María sea una victoria en el presente y una derrota en el futuro.

 

1 Acta de Acuerdos logrados entre los Pueblos Indígenas que participaron en la Minga Social Indígena y Popular y el Gobierno Nacional, 23 de octubre de 2013, La María, Piendamó, Cauca, Colombia.
2 ídem.

 


 

 

Recuadro 2

 

El mosaico del poder en el paro

 

Un lado de la "negociación acelerada" tuvo actores que no fueron cualquiera. Aurelio Iragorri Valencia nieto del ex presidente Guillermo León Valencia e hijo de su homónimo padre –político y senador desde hace mas de 20 años–, con ancestros y acusación popular de persecución y oposición a los resguardos indígenas del Cauca. Junto con la familia Chaux, son castas dominantes desde los años de la Independencia. Los dominios Irragorri tocan desde Popayán hasta el extenso macizo colombiano. El tamaño de su poder económico y social es difícil de calcular, sin embargo, es simbólico que son parte de las pocas oligarquías regionales con asiento en los escenarios de poder nacional.

Publicado enEdición N°197
Jueves, 14 Noviembre 2013 06:02

Palestina se retira de la mesa negociadora

Palestina se retira de la mesa negociadora

El presidente palestino, Mahmud Abbas, dijo ayer que su equipo negociador renunció en pleno por la falta de progresos en las conversaciones de paz con Israel, en otro golpe a un proceso ya complicado por la continua expansión de colonias judías en tierras reclamadas por los palestinos. En una entrevista con el canal de TV egipcio CBC, Abbas insinuó, no obstante, que las conversaciones continuarían incluso si los negociadores palestinos mantienen su decisión. "O podemos convencerlos de que vuelvan, y es lo que estamos tratando de hacer, o formamos una nueva delegación", sostuvo Abbas en la entrevista. Sin dar más detalles, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) dijo que las renuncias estuvieron motivadas por la falta de avances en las negociaciones con Israel, que se reanudaron en julio pasado luego de cinco años de estancamiento y gracias a intensas gestiones de Estados Unidos.


Abbas no explicó cuándo renunciaron sus negociadores, que son funcionarios palestinos de larga data, pero dijo que será necesario una semana para reanudar el diálogo con Israel. Desde que comenzaron las conversaciones, el gobierno israelí del primer ministro Benjamin Netanyahu anunció planes para construir varios miles de viviendas en colonias en Cisjordania y Jerusalén este, territorios que los palestinos reclaman para formar su futuro Estado, uno de los objetivos de las negociaciones.


El martes, el Ministerio de Vivienda israelí anunció la licitación para construir 24 mil casas más en Cisjordania, lo que generó condenas de la ANP y preocupación en Estados Unidos. Netanyahu, un defensor de la expansión de las colonias, intervino anoche, sin embargo, y ordenó un alto a los proyectos, alegando que no tenía conocimiento sobre ellos. El premier dijo en un comunicado que temía que tal medida pudiera generar un enfrentamiento innecesario con la comunidad internacional justo en momentos en que Israel intenta evitar un acuerdo entre Irán y seis potencias que levantaría sanciones contra Teherán sin detener del todo su programa atómico. Las conversaciones nucleares se reanudarán el 20 de noviembre en Ginebra. Israel, que se considera que es la única potencia nuclear de Medio Oriente, acusa a Irán de buscar armas atómicas.


Xavier Abu Eid, asesor de comunicación del Departamento de Negociaciones de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), aseguró que los negociadores palestinos renunciaron por lo que consideran una falta de seriedad de Israel. "La decisión no es nueva, se ha adoptado hace algunos días y se debe a la falta de seriedad de Israel y el poco compromiso estadounidense", expresó. El asesor precisó que el último encuentro entre israelíes y palestinos tuvo lugar el 4 de noviembre, antes de la visita del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, a la región, y que desde entonces las partes no se volvieron a reunir.


"Lo que se ha dicho es cierto, la resignación existe y hay una gran desilusión por parte de los miembros del equipo, porque Israel no ha cumplido los compromisos que había asumido antes de la negociación y no es serio en las conversaciones", consideró Abu Eid. "Palestina no ha renunciado a negociar, es el equipo negociador el que no quiere seguir adelante", añadió.


El actual equipo palestino está integrado por el jefe negociador y miembro de la OLP, Saeb Erekat, y su colega Mohamed Shtaye, miembro del Comité Central de Al Fatah. Los problemas en las negociaciones de paz coinciden con un reciente aumento de incidentes violentos en Cisjordania, que, aunque aislados, han generado víctimas fatales. Ayer mismo, un palestino de 16 años mató a un soldado israelí de 18 de una puñalada en el cuello en el norte de Israel, según informó el ejército en un comunicado. El atacante, que asesinó a su víctima en una estación de colectivo en la ciudad de Afula, fue detenido, agregó el parte.


Decenas de personas se manifestaron horas después en Afula para protestar contra el ataque al soldado, entonando cánticos contra la población palestina y advirtiendo que esa sangre no fue derramada en vano.


Otro de los aspectos en este revés diplomático es el retorno del ultraderechista Avigdor Lieberman, que volvió a ser designado el lunes como ministro de Relaciones Exteriores después de haber sido absuelto de todos los cargos de que lo acusaban en un largo caso de corrupción. Su regreso como pieza clave se da en un momento crucial en las conversaciones respaldadas por Estados Unidos entre los israelíes y los palestinos. Lieberman es conocido por sus críticos puntos de vista sobre los palestinos, y su presencia puede perjudicar aún más el ya difícil clima de las negociaciones con los palestinos. De hecho, más de una vez proclamó que es imposible un acuerdo con sus vecinos. "Quienquiera que crea que en el centro de este océano sociopolítico, de este tsunami que agita el mundo árabe, es posible llegar a una solución mágica con un acuerdo de paz integral con los palestinos no lo entiende", había asegurado meses atrás a la televisión israelí. "Es imposible. No es posible resolver el conflicto aquí. El conflicto puede ser gestionado, es importante gestionarlo para negociar un acuerdo provisional a largo plazo", había dicho en esa oportunidad.

Publicado enInternacional
Israel seguirá en contacto con Hezbolá; ¿por qué nosotros no?

Así que ahora resulta que los diplomáticos europeos no pueden reunirse con el “ala militante de Hezbolá. Bueno, eso sí que no lo esperaba. Supongo que aquellos que son del ala política” son los que fueron electos para el Parlamento libanés y se encuentran en el primer piso de los cuarteles de Hezbolá en un suburbio del sur de Beirut. Nuestro hombre en Líbano no debe, bajo ninguna circunstancia, tomar el elevador al séptimo piso, donde tienen sus oficinas los muchachitos barbados que lanzan cohetes hacia Israel y quienes quizá (quizá no) asesinaron a los turistas israelíes en Bulgaria.

 

A los israelíes les agradará todo esto, pues supuestamente ellos resultarán beneficiados. Los combatientes de Hezbolá quedarán reducidos a cero a los ojos de Estados Unidos. Permítanme no olvidar ni por un momento que nunca he conocido a un pistolero de Hezbolá que haya mostrado el menor interés por encontrarse con esos superfluos y aburridos eurodiplomáticos que gustan de revolotear por Beirut. Y la Unión Euopea ya no enviará a todos esos simpatizantes barbados en Europa esos cheques a nombre de Hezbolá. Bueno, en efecto, con eso le dimos duro a los malos.

 

Claro, los mismos israelíes mantienen contacto con el “ala militante” de Hezbolá, lo que normalmente ocurre cuando hay intercambio de cadáveres a un tipo de cambio de dos cuerpos israelíes a por 300 ó 400 muertos de Hezbolá. Yo he presenciado estos actos macabros y el “interlocutor” y “aval” de los mismos es siempre quien encabeza en ese momento el servicio de inteligencia alemán. Él mantiene excelentes relaciones con los israelíes y Hezbolá, y visita Líbano con frecuencia. ¿Y se supone que debemos creer que Alemania ya no ofrecerá sus buenos oficios a los israelíes con Hezbolá si esto significa no conversar con el “ala militante” de Hezbolá, siendo que Alemania es miembro de la Unión Europea?

 

El jefe de los espías alemanes, al igual que el de los británicos, los estadunidenses y quien sea, seguirá hablándole a los malos mientras estén involucrados sus “intereses nacionales” y, ante todo, los intereses de Israel.
Sin embargo, recuerdo a cierta organización tenebrosa que usó auténticos pasaportes de ciudadanos británicos para perpetrar un asesinato político en Emiratos Árabes Unidos, no hace mucho tiempo, nación cuya “ala militante” sí acepta ir a reuniones con diplomáticos europeos. Sólo se requirió que la ex embajadora británica en Beirut hiciera un comentario benévolo hacia el fallecido clérigo chiíta Mohammad Faddlallah para que no se considerara al difunto como miembro del “ala militante”. Debo agregar que Israel rugió y vociferó criticando la actitud de la diplomática.

 

Y, como cabía esperar, la oficina británica del extranjero y el commonwealth de su majestad se arrastró con sus acostumbradas disculpas por el hecho.

 

Pero, alégrense, se trata más de un chiste que de una sanción. No puedo evitar pensar en un líder político al que le encanta aprobar ejecuciones casuales. Utiliza una maravillosa máquina llamada drone y su nombre es Obama. De seguro no vamos a dejar de hablarle al “ala militante” cuando nuestro “cuerpo militante” está luchando a su lado en Afganistán.

 

Odiamos tanto al presidente sirio Bashar Assad que abandonamos nuestra embajada en Damasco y ahora operamos desde nuestro risible equipo Damasco, afuera de Siria, con la vana esperanza de enterarnos algún día qué está pasando en ese país. Ahora vamos a cortar todos los nexos con Hezbolá.

 

Bravo. Hubo un tiempo en que no la pasábamos oliendo la halitosis de los malvados, aún cuando dejaban patente lo horrendos que eran.

 

¿Se acuerdan de ese militar que se tragó Austria, se tragó Checoslovaquia, pero nos dio nervios sólo hasta que empezó a tragarse Polonia?

 

Pero al menos entonces sabíamos qué quería ese hombre miserable. Mandó a sus amigos a Praga con más fanfarria que la que hizo Hezbolá al enviar a sus hombres a Qusayr. Nos codeamos con su “ala política” en Berlín hasta el 3 de septiembre de 1939. Supongo que los tiempos han cambiado.

 

Traducción: Gabriela Fonseca

Publicado enInternacional
Viernes, 19 Julio 2013 06:32

Rechazo de Palestina al plan de Kerry

Rechazo de Palestina al plan de Kerry

La esperanza de que los líderes palestinos e israelíes pudieran reasumir inminentemente las conversaciones de paz sufrió un duro golpe anoche, cuando los funcionarios palestinos inesperadamente se negaron a apoyar la última iniciativa del secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry. Las expectativas de que los dos lados pudieran empezar a mantener conversaciones directas por primera vez desde 2010 surgieron esta semana cuando representantes de la Liga Arabe aprobaron el plan de Kerry.

 

Una reunión del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina en Ramalá, que se esperaba que sellara la aprobación palestina, por el contrario terminó sin ningún acuerdo. Se espera que el comité se reúna hoy. El punto urticante para los palestinos parece ser la construcción de asentamientos israelíes en Cisjordania. Los asentamientos judíos son considerados ilegales, de acuerdo con la ley internacional, no obstante lo cual se han seguido construyendo.

 

Anteriormente, esta semana la Unión Europea aprobó una nueva ley que prohíbe a los Estados miembro ofrecer asistencia a Israel, salvo que los asentamientos estén específicamente excluidos de cualquier acuerdo. A diferencia de la última vez en que se reunieron los presidentes de Estados Unidos e Israel en el 2010, en esta oportunidad no hubo una moratoria formal para la construcción de asentamientos. El presidente palestino, Mahmoud Abbas, estaba visiblemente enojado con Barack Obama por decir que las conversaciones de paz debían reanudarse sin precondiciones durante una conferencia de prensa conjunta en marzo.

 

El plan Kerry, si fuera aceptado por ambos lados, conduciría a conversaciones frente a frente para la creación de dos Estados, con las fronteras de 1967, con cesiones de territorio israelí para compensar por los asentamientos. A pesar del total apoyo de la Liga Arabe a las propuestas de Kerry, los altos funcionarios palestinos no parecían dispuestos a apoyar el plan; uno de ellos dijo anoche que el comité necesitaba más tiempo.

 

En otro hecho que también atenta contra el éxito de Kerry, un ministro ultranacionalista israelí amenazó ayer con sacar a su partido del gobierno y provocar su caída si se acepta negociar con los palestinos bajo la premisa de que Israel deberá devolver tierras que ocupó en 1967, tal como se cree que propone Estados Unidos. El ministro de Economía israelí y líder del partido ultranacionalista Habayit Hayehudí, Naftali Bennett, advirtió que su formación, clave para la mayoría del oficialismo, no se quedará “ni un solo segundo en un gobierno que acuerde negociaciones basadas en las fronteras de 1967”.

 

Luego de la reunión en Ramalá, participantes expresaron diversas opiniones y dijeron que todavía hay que superar varios obstáculos, y la propia vocera de Kerry rebajó las expectativas de una rápida respuesta palestina. “No hay planes para un anuncio de reanudación de negociaciones”, dijo Jen Psaki desde Jordania.

 

Israel también afirmó que no es inminente una declaración de reinicio del diálogo de paz, que está interrumpido desde hace más de cuatro años, en gran parte por la negativa israelí a cesar la expansión de colonias en tierras capturadas en 1967 que los palestinos reclaman para su futuro estado. Si los palestinos eventualmente aceptaran sentarse con los israelíes, Kerry podría afirmar que ha dado su primer golpe diplomático significativo. Ha visitado la región seis veces en los últimos cuatro meses y, sin embargo, ha sido difamado privadamente por ambos por liderar un proceso en el que ninguno de los lados parece interesado.

 

No estaba previsto originalmente que Kerry se reuniera con funcionarios israelíes, pero después de una reunión el miércoles con nueve funcionarios de la Liga Arabe resultó claro que la oposición árabe a su iniciativa no estaba tan afianzada como se creía previamente.

 

Las esperanzas de progreso fueron insinuadas ayer, cuando el anciano presidente de Israel, Shimon Peres, quién alentó a ambos lados a aceptar los esfuerzos de Kerry, sugirió que había un progreso. “De acuerdo con la última información a mi disposición, el secretario Kerry ha tenido éxito en avanzar en abrir la conversaciones de paz”, dijo.

 

Por Alistair Dawber, de The Independent de Gran Bretaña

de Gran Bretaña

 

Desde Jerusalén

Publicado enInternacional