Domingo, 06 Noviembre 2016 06:49

La vanguardia del ajedrez

Escrito por Miguel Illescas, Jalapa
Valora este artículo
(0 votos)
La vanguardia del ajedrez

El próximo viernes arranca en Nueva York un duelo apasionante por el título mundial de a especialidad


El próximo 11 de noviembre el mundo del ajedrez se viste de gala para inaugurar en Nueva York el encuentro por el título mundial entre Magnus Carlsen y Sergei Karjakin. La contienda se desarrollará en un emblemático enclave de la Gran Manzana, el antiguo edificio del Fulton Market, a escasos minutos de Wall Street. Los organizadores prometen un espectáculo futurista, con un sistema de cámaras de realidad virtual con vistas panorámicas (360º VR) que pretende convertir a los miles de seguidores de la retransmisión por internet, en testigos casi presenciales de la acción. El encuentro presenta muchos ingredientes atractivos: la popularidad mediática de Carlsen y su halo de invencibilidad; el excelente momento deportivo de Karjakin, que contará además con el apoyo de la poderosa maquinaria del ajedrez ruso, tal como declaró el mismísimo Vladímir Putin, que anunció su deseo de que la corona vuelva a Rusia.


También resulta atractivo el hecho de ver enfrentados a dos jóvenes de la misma generación (25 y 26 años), pero de muy diferente procedencia. En un momento de clara tensión política entre Rusia y Estados Unidos, surge la tentación incluso de plantear este duelo como un nuevo episodio de la guerra fría, rememorando el histórico Match del siglo celebrado en Reikiavik en 1972 entre Bobby Fischer y Boris Spassky. Pero lo cierto es que ya entonces a Spassky le preocupaba muy poco proteger la reputación de la Unión Soviética, solo la suya propia, mientras que el propio Fischer estaba muy lejos de poder ser considerado un patriota. Del mismo modo, 44 años después, Carlsen y Karjakin se encuentran alejados de cualquier reivindicación de carácter político, y se limitan a concentrarse en la vertiente deportiva del evento.


El encuentro, dotado con una bolsa de premios garantizada de 1 millón de euros, se disputará del 11 al 28 de noviembre, a la distancia de doce partidas. Resultará automáticamente ganador quien logre más de seis puntos. En caso de empate a seis –un resultado nada descabellado– se celebraría un encuentro de partidas rápidas el 30 de noviembre. Indudablemente, que la sede sea la megalópolis norteamericana, concede al evento una mayor exposición mediática. El controvertido presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) –quien hasta hace poco aparecía en la lista de rusos vetados por Estados Unidos por su participación en reuniones con Gadafi o Bashar el Assad– anunció la visita al torneo de figuras como Bill Gates o Marc Zuckerberg.


“¿Quién es Karjakin?”. Así contestó el legendario campeón Garri Kaspárov en una reciente entrevista en México, tras ser preguntado por las posibilidades de su compatriota ante Carlsen. “Lo de Karjakin es un accidente”, afirmó el excampeón mundial, refiriéndose a la clasificación lograda por el aspirante en el pasado torneo de candidatos, donde ganó el derecho a retar a Carlsen. “Salvo que Magnus tenga algún problema personal muy severo, Karjakin no tiene la menor posibilidad”, sentenció Kaspárov.


Aunque nadie puede poner en duda que Kaspárov sabe bien de lo que habla, los expertos conceden al menos un 30% de margen a la sorpresa. La diferencia entre el campeón y el aspirante es notable, como refleja el ranking mundial, donde Carlsen supera en 81 puntos a su rival, lo cual equivale a una expectativa matemática de 60%-40% en una partida aislada, diferencia que se ve acrecentada en un encuentro más largo.


El resultado particular entre ambos confirma el pronóstico. En 22 partidas disputadas a ritmo clásico en el periodo 2005-2016, el balance es ligeramente favorable al actual campeón: 4 victorias para Carlsen, 1 para Karjakin y 17 partidas finalizadas en tablas. Esto da una idea de la tónica que puede seguir el encuentro. En el último duelo entre ambos, en el mes de julio en Bilbao, Carlsen se impuso en la primera vuelta con las piezas blancas en una gran partida de ataque. En la segunda vuelta, Karjakin eludió el combate y eligió una línea de tablas, sin asumir el menor riesgo, estrategia que muchos expertos creen tendrá continuidad ahora en Nueva York.


Magnus Carlsen Híbrido letal hombre-máquina


Nació el 30 de noviembre de 1990 en Tønsberg, Noruega. Fue un niño brillante, pero al principio no se interesó mucho por el ajedrez, hasta que sus dos hermanas mayores empezaron a jugar y se activó su vena competitiva. A partir de los diez años empezó a participar en torneos en Noruega, y al poco tiempo su progreso fue tan notable que sus padres tomaron una decisión de gran trascendencia: abandonar su trabajo para viajar toda la familia en busca de retos más adecuados al nivel ajedrecístico de su hijo.


Carlsen no defraudó y a los 13 años obtuvo el título de Gran Maestro, dando la vuelta al mundo las tablas que logró frente a Garry Kaspárov en un torneo de partidas rápidas en Islandia. Tuve la oportunidad de enfrentarme a Carlsen en España en 2004, cuando contaba con 13 años. Fue una partida dura, le apreté con blancas, pero Carlsen se defendió bien y alcanzamos un final de tablas teóricas. El chiquillo era algo tímido: me pidió tablas con su suave vocecilla, se las di, y tras firmar la planilla salió disparado a jugar con la consola.


Desde el 2010 domina el ranking mundial, aunque tuvo que esperar al 22 de noviembre del 2013 para proclamarse campeón, tras derrotar claramente a Viswanathan Anand. En el 2014 se proclamó campeón mundial de las tres modalidades de ajedrez: Clásico, Rápido y Blitz (partidas a 5 minutos). En mayo del 2014 estableció la marca del ranking más alto de la historia, con 2.882 puntos, superando el récord de Kaspárov. Actualmente domina la lista con 2.853 puntos.

Fan declarado del Madrid, Magnus es un joven de su tiempo, que presta su imagen a marcas de ropa, bancos o aerolíneas. Su forma física es otro de sus puntos fuertes, y es habitual verle jugando al fútbol o al tenis. Según Kasparov, el estilo Carlsen vendría a ser una fusión entre Karpov y Fischer: combina la feroz tenacidad del cam-peón ruso con el talento natural del genio norteamericano. Integra la visión estratégica heredada con la capacidad de cálculo de los ordenadores. Su juego resulta un híbrido hombre-máquina letal.


Sergei Karjakin Prototipo de la vieja escuela soviética


Nació el 12 de enero de 1990 en Simferópol, Ucrania. Demostró un talento precoz para el ajedrez y obtuvo el título de gran maestro a los 12 años y siete meses, un logro que a día de hoy nadie ha superado. A esa edad se convirtió en el analista más joven de la historia al integrarse en el equipo de su compatriota Ruslán Ponomariov en el duelo que le daría a éste último el título de campeón mundial versión de la FIDE.


Ponomariov afirmó que a pesar de su corta edad, Karjakin era capaz de calcular como los mejores y que aportaba interesantes ideas nuevas en la fase de la apertura. Personalmente, tuve oportunidad de jugar con Karjakin en cuatro ocasiones en el periodo 2003-2005, llevando yo blancas en todas las partidas, pero no le pude ganar ninguna a aquel crío que en el 2003 tenía sólo 13 años. Aunque el ascenso de Karjakin a la élite ha sido más lento que el de Carlsen, puede afirmarse que a partir del 2012 ha realizado una progresión notable. Conquistó ese año el título de Campeón Mundial de Ajedrez Rápido.


Luego ganó el fuerte torneo Norway Chess en los años 2013 y 2014, en ambas ocasiones por delante de Carlsen. Siguió su línea ascendente ocupando el segundo puesto en el Torneo de Candidatos del 2014 y ganando la Copa del Mundo en el 2015, ante 128 jugadores. Por fin, logró la condición de retador a la corona mundial al imponerse en el Torneo de Candidatos en el 2016, por delante de los favoritos Caruana y Anand. Actualmente es noveno en la lista mundial, con 2.772 puntos. De nacionalidad rusa, aunque de origen ucraniano, Karjakin encaja con el prototipo de jugador de la vieja escuela soviética: preparado, con consistentes fundamentos teóricos y duro psicológicamente. Tiene un juego sólido y su principal virtud, al igual que Carlsen, es que comete pocos errores, aunque su juego es más simple y previsible.

 

06/11/2016 02:58 | Actualizado a 06/11/2016 09:39

Información adicional

  • Antetítulo:Carlsen vs Karjakin
  • Autor:Miguel Illescas, Jalapa
  • Fuente:La Vanguardia
Visto 955 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.