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Lunes, 08 Febrero 2021 09:59

Pensamiento 
Abecedario de María Zambrano

Escrito por Pilar Gómez Rodríguez
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Pensamiento 
Abecedario de María Zambrano

La obra de María Zambrano se puede seguir a través de conceptos como aurora, razón poética o piedad; mientras que palabras como exilio marcaron su vida.


Fue una mística del siglo XX, pero no estuvo sola. Para dar forma a una obra híbrida de poesía y filosofía, María Zambrano se ayudó del legado de Séneca, de San Juan de la Cruz , de Miguel de Molinos y de personajes como Antígona. Ortega fue su maestro y siempre le consideró como tal, aunque las exigencias del día a día y las diferencias en la política les distanciaran. Marchó al exilio en el 39 y le duró media vida. A su vuelta a España le esperaba el reconocimiento y algunos premios. A su muerte, de la que hoy 6 de febrero de 2021 se cumplen 30 años, la inmortalidad.


Alma

“Pero de esto que se llama ‘psique’, que se llama alma, ¿qué se ha hecho? Se encargó a la Psicología científica de su estudio. Y al alma aplicó la Psicología sus métodos científicos. ¿Qué hemos sabido de sus resultados? En realidad quedaba el alma como reto. Por una parte la Razón del hombre alumbraba la naturaleza; por otra, la razón fundaba el carácter trascendente del hombre, su ser y su libertad. Pero entre la naturaleza y el yo del idealismo, quedaba ese trozo del cosmos en el hombre que se ha llamado alma”. Hacia un saber sobre el alma (Alianza literaria, 1987).


 
Aurora

“Ella tiene su reino como si fuese lo que ha quedado de un mundo perdido, prometido y nunca enteramente habido. Su significación metafórica alude casi de continuo a un comienzo, a una vida nueva, o a un nuevo conocimiento y no enteramente predecible; no es una utopía, ni puede, por tanto, ser un itinerario, un método a desarrollar, a seguir. Su acción es de otro género; seguirla sería, si se pudiera, encontrar una nueva vía al conocimiento”.

“Así pues, el conocimiento que aquí se invoca, por el que se suspira, este conocimiento postula, pide que la razón se haga poética sin dejar de ser razón, que acoja el ‘sentir originario’ sin coacción, libre casi naturalmente, como una fysis devuelta a su original condición”. De la Aurora (Tabla Rasa, 2004).


 
Callado (los que han callado)


“Es lo más cauto, no cabe duda, poder decir alguna vez: ‘Yo no he tenido nada que ver con eso, yo no lo he autorizado ni con mi palabra ni con mi presencia’. Y considerado así, se nos aparece como una actitud perfectamente lícita. Hay quien no puede traspasar los límites de su pura moral, hay quien jamás se deja arrastrar por el amor. Mas, por eso mismo, esta prudencia se nos aparecía también como una falta de misericordia, como una falta de capacidad de entrega, de olvido de sí, como una falta de amor, de caridad hacia la carne de nuestra carne que ha pecado, hasta, si se quiere, como una falta de comunión con el pecador. Mas es lícito, perfectamente lícito y honesto, cuando este silencio, como en Ortega y Gasset, como en Azorín, ha sido completo y se ha resistido a ceder a las múltiples insinuaciones llegadas del otro lado de la contienda (…) Esta falta de misericordia era lo que nos irritaba, el sustraerse al delirio, el permanecer callados cuando todos gritábamos, poseídos como estábamos de esa otra lucidez que da el amor exasperado hacia algo que amenaza ser destruido antes nuestros mismo ojos. El querer quedar limpio era también lo que nos irritaba, porque era quedar separado”. Obras completas VI. Escritos autobiográficos. Los intelectuales en el drama español. Los que han callado: Ortega y Azorín (Galaxia Gutenberg, 2014).


 
Claros del bosque


“El claro del bosque es un centro en el que no siempre es posible entrar; desde la linde se le mira y el aparecer de algunas huellas de animales no ayuda a dar ese paso. Es otro reino que un alma habita y guarda. Algún pájaro avisa y llama a ir hasta donde vaya marcando su voz. Y se la obedece; luego no se encuentra nada, nada que no sea un lugar intacto que parece haberse abierto en ese solo instante y que nunca más se dará así. No hay que buscarlo. No hay que buscar. Es la lección inmediata de los claros del bosque: no hay que ir a buscarlos, ni tampoco a buscar nada de ellos”. Claros del bosque (Alianza, 2019).


 
Corazón


“Centro que se mueve padeciendo y que receptivo ha de dar continuidad, y escondido no puede dejar de darse. Y siendo la sede del sentir, es centro activo. Pasa por él el río de la vida que ha de someter a número y a ritmo. Pasividad activa. Mediador sin pausa. Esclavo que gobierna. Sometido al tiempo, lo conduce avisando de su paso y de su acabamiento, haciendo presentir un más allá del reino temporal que conocemos, o damos por conocido más bien. Parece así ser el corazón como un hijo del joven Cronos de la Teogonía de Hesiodo, uno de esos sus hijos que él devoraba para mantenerlos escondidos en sus entrañas; el hijo que justifica, en cierto modo, esta extraña forma de paternidad. Pues que siendo hijo del tiempo profetiza un reino que lo sobrepasa”. Claros del bosque (Alianza, 2019).


 
Confesión


“La Confesión parece ser así un método para encontrar ese quien, sujeto al que le pasan las cosas, y en tanto que sujeto, alguien que queda por encima, libre de lo que le pase (…) Y el logro de este punto de invulnerabilidad tiene que ver no solo con esa unidad pura, con el centro interior, sino también con este misterioso mundo que es preciso unificar, adentrándose en él, venciéndolo a fuerza de intimidad, sirviéndole en una esclavitud que va a dar la libertad”. La confesión: género literario (Siruela, 1995).


 
Derrota


“No he conocido más que derrotas en mi vida, siempre vencida. No puedo desesperarme. Nunca me estuvo permitido. Tampoco argüir ni preguntar, invoco la única respuesta. ‘Levántate amiga mía y ven’, que ya el invierno y sus rigores, que ya el rigor ha pasado”. Carta a José Lezama Lima de 1972, incluida en Cartas desde una soledad, de Pepita Jiménez Carreras (Verbum, 2008).


 
Divino


“En la historia conocida siempre ha llegado un momento en que los dioses han muerto. Y es extraño. Lo divino, aquello que el hombre ha sentido como irreductible a su vida, sufre eclipses. Y esto sería la definición primaria y más amplia de lo divino: lo irreductible a lo humano, configurado de diversas maneras según sean los aspectos que eso divino haya tomado, según sean los afanes y anhelos del hombre. Y en cualquiera de los casos ha llegado el instante terrible de que ‘eso divino’, irreductible a lo humano, ha corrido la suerte de lo humano: pasar, ser vencido y aun morir. ¿Por qué?”.Obras completas III. El hombre y lo divino (Galaxia Gutenberg, 2011).


 
Exilio


“Hay ciertos viajes de los que solo a la vuelta se comienza a saber. Para mí, desde esa mirada del regreso, el exilio que me ha tocado vivir es esencial. Yo no concibo mi vida sin el exilio que he vivido. El exilio ha sido como mi patria, o como una dimensión de una patria desconocida, pero que, una vez que se conoce es irrenunciable (…). Creo que el exilio es una dimensión esencial de la vida humana, pero al decirlo me quemo los labios, porque yo querría que no volviese a haber exiliados (…) Es una contradicción, qué le voy a hacer: amo mi exilio, será porque no lo busqué, porque no fui persiguiéndolo. No, lo acepté; y cuando se acepta algo de corazón, porque sí, cuesta mucho trabajo renunciar a ello”. “Amo mi exilio”, artículo en ABC del 28 de agosto de 1989.


 
Fatiga


“Las cosas son conatos de ser que nos demandan colaboración, para acabar de hacer su ser, para perfilarlo. Es por eso por lo que nuestra vida se va cargando de fatiga, de fatiga creada en la brega de que las cosas –las mismas cosas que luego nos hieren– sean. Así tengo que gastar mi esfuerzo, mi caudal, en que las cosas, que luego me sujetan y atacan, adquieran el ser que se han propuesto. Crear a mi enemigo, sostener a mi enemigo, es el sino trágico de la vida, empleada, desgastada, en elevar hasta el ser lo que, una vez llegado a él, va a aplastarme”. Obras completas VI. Escritos autobiográficos. Desolación y entusiasmo (Galaxia Gutenberg, 2014).


 
Filosofía y poesía


“Y así, la filosofía se inicia del modo más antipoético por una pregunta. La poesía lo hará siempre por una respuesta a una pregunta no formulada. El preguntarse es lo peculiar del hombre, el signo de que ha llegado a un momento en que va a separase de lo que le rodea, algo así como la ruptura de un amor, como el nacimiento (…) Poesía y filosofía serán desde el principio dos especies de caminos que en privilegiados instantes se funden en uno solo”. Obras completas III. El hombre y lo divino (Galaxia Gutenberg, 2011).


 
Filósofo


“¿Qué es ser filósofo? Si por tal entendemos los creadores de grandes sistemas, apenas una breve lista del nombre puede ser inscripta bajo esa rúbrica. Y no solo es así, sino que así ha de ser, pues la historia no permite más, ni el entendimiento humano podría absorber mayor número de Sistemas que, por otra parte, brotan solamente en momentos de suprema madurez histórica (…) Mas los otros, los que han pensado en términos de Filosofía sin dejar un sistema concluso no dejan de ser necesarios; forman la ininterrumpida cadena, los arcos del acueducto que sostiene el cauce del pensar viviente. Y ¿quién puede decir que un arco más o menos audaz en su trazado no sea necesario?”. Artículo “El español Jorge Santayana”, incluido en el monográfico de República de las Letras (ACE, 2004).


 
Gatos


“Los gatos fueron la causa de que a mi hermana y a mí nos expulsaran de Roma. ¡Figúrate, Roma que es precisamente la ciudad de los gatos! Allí ha habido personas que han llegado a tener hasta 40 gatos. Y a nosotras nos perseguían porque teníamos 10, y porque les dábamos de comer, siendo este uno de los ritos de Roma. Roma es la ciudad de la loba y del gato. El gato fue llevado, como se sabe, por Cleopatra y algunos pensaron que eran pequeños tigres. Fellini, que sabe mucho de Roma, mostró en una de sus películas el rugido de la loba y un gato al que se le ofrece un plato de leche. Se ve que mi hermana y yo —especialmente ella, que se sentía romana— cumplimos con el gato, pero nodebimos cumplir con la loba. Por eso abandonamos Italia”. Entrevista con Antonio Colinas incluida en María Zambrano. Misterios encendidos (Siruela, 2019).


 
Historia


“La poesía unida a la realidad es la historia”. Pensamiento y poesía en la vida española. Conferencias pronunciadas en México recogidas por Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2000.

 

“Antes de que la Historia aparezca, hay una prehistoria de la historia: la Poesía (…) De ahí que la mejor historia de algunos períodos de la cultura occidental, sea la novela, la mejor historia y la mejor sociología. Pues ella corresponde a lo que actualmente se ha llamado el estudio de las formas de vida (…) la manera como la vida se modela desde las relaciones económicas y sociales, políticas... Novela y poesía han reflejado mejor que el conocimiento histórico, el verdadero pasar, la verdad de las cosas que le pasan al hombre y su sentido íntimo. La historia para ser completa, total y verdaderamente humana, habrá de descender hasta los lugares más secretos del ser, hasta las llamadas entrañas”. El ensayo “Para una historia de la piedad” se incluye en Aurora: papeles del Seminario María Zambrano, 2012.


 
Idiota


“Más allá de los confines de la palabra, más todavía de la condición humana, aparece el idiota. Hasta hace poco cada pueblo tenía el suyo (…) Anda siempre errante. Y está solo, aun entre la gente (…) Se mueve sin causa y sin finalidad y nada le turba ni le altera. Su medio no es la historia, ni la sociedad (…); es un puro habitante del planeta. No mira, no se diría que percibe sino que sabe (…) un remoto saber, sumergido en el silencio, como en todo saber sucede. El saber del idiota parece estar a punto de revelarse. Mas se queda en la línea de flotación, en la raya imperceptible de la aurora”. España, sueño y verdad (Siruela, 1994).


 
Increíble


“Para comprender la historia en su totalidad, en su íntimo funcionamiento, hay que admitir lo increíble, hay que constatar lo absurdo y al menos registrarlo. Una de las debilidades del hombre europeo de finales y principio del pasado siglo ha sido el no creer en el absurdo, en el horror, en el crimen gratuito, en lo diabólico. El haber olvidado que ciertas cosas, ciertos horrores, habían sucedido entre nosotros no hacía tanto tiempo, y el no haber sospechado que podían suceder de nuevo bajo otra máscara, y por otros motivos, pues que ciertos horrores lo importante es que ocurran. Que el hombre, y el hombre civilizado, haya sido capaz de cometerlos; los motivos… se inventan”. Persona y democracia (Siruela, 2004)


 
Infierno


“En la inminencia de la muerte, bajo la negrura de un cielo amenazador, rememorando las creencias que nos enseñaron en la infancia, pensamos: todo eso es cierto, pero no es en el más allá de la vida y de la tierra; es aquí, en la tierra, donde existe el infierno, (el lugar donde no se ama) y la gloria, el mal y la necesidad ineludible de vencerlo. Es en la tierra y para ella, dentro de ella y bajo su horizonte, donde tenemos que crear la vida futura: la vida”. Artículo publicado en La Vanguardia el 27 de enero de 1938.


 
Intelectual


“No viene a ser otra cosa que el que da su palabra, el que dice y da nombre o figura a lo visto y sentido, a lo padecido, a lo callado, el que rompe la mudez del mundo compareciendo por el solo hecho de haber nombrado las cosas por su nombre, con el riesgo tan cruel de no acertar con la palabra justa y el tono exacto en el momento exigido por la historia”. Los intelectuales en el drama de España y escritos de la guerra civil (Trotta, 1998).


 
Monarquía


“Naturalmente que no se le ocultará a usted cuál es la primera exigencia ineludible en la designación y nacionalización española: el advenimiento del régimen republicano; y nadie hay tan ingenuo y poco exigente que lo espere todo de él; pero la monarquía consumió y sacrificó a su sostenimiento todo lo que podía haber sido savia, vida de nación, y es, además, la primera de todas las instituciones desnacionalizadas, aquí y en todas partes, pues la realeza se añade a la nación, no emerge de ella, y donde esta es soberana queda cesante, sin función ni misión. Un rey constitucional es un contrasentido; solo como lujo se puede tolerar, siempre que no estorbe; pero ya sabemos que no es este el caso de nuestra España”. Tres cartas de juventud a Ortega y Gasset (1930). Revista de Occidente, num. 20 (1991)


 
Música


“Primeramente quise ser una caja de música. Sin duda alguna me la habían regalado, y me pareció maravilloso que con solo levantar la tapa se oyese la música, pero sin preguntarle a nadie ya me di cuenta que yo no podía ser una caja de música, porque esa música por mucho que a mí me gustara no era mi música, que yo tendría que ser una caja de música inédita, de mi música, de la música de mis pasos, mis acciones”. Obras completas VI. A modo de autobiografía (Galaxia Gutenberg, 2014)


 
Patria


“Y ese hombre, con los brazos abiertos, gritó: ‘¡Que viva la República!’ Y hasta ‘¡Viva España!’ , que se decía muy poco en mis tiempos, porque la patria, esa verdad, no se nombraba. Después la han nombrado muchos; nosotros no la nombrábamos, pero no porque fuésemos antipatria, sino por todo lo contrario, porque la dábamos por supuesta. El caso es que, abriendo los brazos, el hombre de la camisa blanca acabó dando un grito que él andaba buscando y que al final le salió: ‘¡Y muera… pues que no muera nadie!’. Y gritó por tres veces: ‘¡Que no muera nadie! ¡Que viva todo el mundo! ¡Que viva la vida!”. Obras completas VI. Escritos autobiográficos. Aquel 14 de abril. (Galaxia Gutenberg, 2014).


 
Piedad


“La piedad no es la filantropía, ni la compasión por los animales o las plantas. Es algo más: es lo que permite que nos comuniquemos con ellos, en suma, el sentimiento difuso, gigantesco que nos sitúa entre todos los planos del ser, entre todos los seres de un modo adecuado. Piedad es saber tratar con lo diferente, con lo que es radicalmente otro que nosotros”.El ensayo “Para una historia de la piedad” se incluye en Aurora: papeles del Seminario María Zambrano, 2012.


 
Precariedad


“Y excepcionalmente, Pepe, te voy a pedir que, si te es posible, me envíes alguna compensación económica por los textos míos, pues mi situación es excepcionalmente mala. Tú sabes que nunca he necesitado de estímulos de esta clase para colaborar en Orígenes y darle lo mejor. Pero se me ocurre lo siguiente: la revista Bohemia, donde yo colaboraba, me daba cincuenta dólares por artículo, ha cambiado a no sé qué. Ahora me dicen que paso a Carteles, donde hasta el presente no me han publicado, que yo sepa ninguno, y además me dicen que me pagarán menos, lo cual no sé si voy a aceptar. ¡Es horrible! Y esto me ha traído desequilibrio en estos meses en que hay que pagar y nosotras instalar la calefacción. Compramos una estufa eléctrica buena y bonita que gasta mucho”. Carta a José Rodríguez Feo del 4 de marzo de 1954 en el monográfico de República de las Letras (ACE, 2004).


 
Razón poética


“Hace ya años, en la guerra, sentí que no eran ‘nuevos principios’ ni una ‘reforma de la Razón’, como Ortega había postulado en sus últimos cursos, lo que ha de salvarnos, sino algo que sea razón, pero más ancho, algo que se deslice también por los interiores, como una gota de aceite que apacigua y suaviza, una gota de felicidad. Razón poética… es lo que vengo buscando. Y ella no es como la otra, tiene, ha de tener muchas formas, será la misma en géneros diferentes”. Carta a Rafael Dieste de 1944. Se incluye en La razón en la sombra (Siruela, 20014).


 
Reconocimiento


“Majestades, para salir del laberinto de la perplejidad y del asombro, para hacerme visible y hasta reconocible, permitidme que, una vez más, acuda a la palabra luminosa de la ofrenda: gracias. Gracias por concederme, en esta hora de España y en la Universidad de Alcalá de Henares, la ocasión de haber sido la primera mujer galardonada con el Premio Cervantes. Y gracias, asimismo, por otorgarme la oportunidad de compartir la siempre leal penumbra de algún recuerdo claro o, a lo menos, íntimamente verdadero: el recuerdo de los espacios, pues mal puedo olvidarme de todos ellos; y el recuerdo de las palabras, pues desdecirme de ellas tampoco quiero”.Discurso de aceptación del Premio Cervantes 1988. Lo leyó la actriz Berta Riaza.


 
Sagrado


“Mas la realidad como se presenta en el hombre que no ha dudado, en el hombre que no ha entrado todavía en conciencia y aun mucho antes en el hombre en el estado más original posible, en el que crea e inventa dioses, la realidad no es atributo ni cualidad que les conviene a unas cosas sí y a otras no: es algo anterior a las cosas, es una irradiación de la vida que emana de un fondo de misterio; es la realidad oculta, escondida: corresponde, en suma, a lo que hoy llamamos ‘sagrado’. La realidad es lo sagrado y solo lo sagrado la tiene y la otorga”. Obras completas III. El hombre y lo divino (Galaxia Gutenberg, 2011).


 
Soledad


“La soledad inexorable de cada vida. Mas, ¿qué es esto donde estamos solos?, ¿la vida o la muerte? La muerte que es retirarse para siempre a esta soledad, a esta soledad incomunicable. Pero alguien apenas discernible venía hacia mí y antes de ver sentí ante mí el calor especial de una criatura hermana, la presencia del semejante; al cruzarnos muy de cerca nos miramos: era una mujer con un niño en brazos y otro de la mano. Su mirada me devolvía mi imagen, me hizo salir de la inexorable soledad de la muerte llamándome a la soledad de su vida. Fue un instante solamente al pasar; pero cuando ella pasó, también mi soledad había pasado”. Obras completas VI. Escritos autobiográficos. Soledad y compañía. (Galaxia Gutenberg, 2014).


 
Tolerancia


“Nos hemos hecho terriblemente incapaces de soportar que haya hombres distintos de nosotros. Se ha inventado, para llenar este vacío, la tolerancia, palabra favorita del léxico del hombre moderno. Pero ‘tolerancia’ no es comprensión, ni trato adecuado, es simplemente, el mantener a distancia respetuosamente, eso sí, aquello con lo cual no se sabe tratar”.“Para una historia de la piedad”, incluido en Aurora: papeles del Seminario María Zambrano, 2012.


 
Vencidos


“Lo que normalmente sucede con los vencidos, en cualquier historia de que se trate: se toma de los vencidos lo que hace falta sin nombrarlos; se les concede la razón ineludible, más apoderándose de ella, y trasladándola al campo del vencedor, que lo hace con tranquilidad de conciencia, tanto que bien puede no darse cuenta de lo que hace. Todos los vencidos son plagiados, en el sentido amplio de la palabra ‘plagio’ (…). La suerte de la razón del vencido es convertirse en semilla que germina en la tierra del vencedor”. Obras completas III. El hombre y lo divino (Galaxia Gutenberg, 2011).


 
Vocación


“Entonces, no tengo más remedio que aceptar que mi verdadera condición, es decir, vocación, ha sido la de ser, no la de ser algo, sino la de pensar, la de ver, la de mirar, la de tener la paciencia sin límites, que aún me dura, para vivir pensando, sabiendo que no puedo hacer otra cosa (…)”. Obras completas VI. A modo de autobiografía (Galaxia Gutenberg, 2014).

Información adicional

  • Autor:Pilar Gómez Rodríguez
  • Fuente:El Salto diario
Visto 267 vecesModificado por última vez en Lunes, 08 Febrero 2021 10:17

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