Muerte y resistencia en la frontera entre Estados Unidos y México

A lo largo de la extensa frontera entre Estados Unidos y México, las temperaturas en verano alcanzan fácilmente los 40º C. El desierto de Sonora se extiende a ambos lados de la frontera y se erige como una barrera mortal para los miles de migrantes que buscan una vida mejor en el norte. Miles de personas anónimas han muerto en estos desiertos mientras seguían la ruta conocida como “el camino del diablo”. Nunca sabremos cuántos han muerto, ya que el desierto borra la evidencia de los que se desvanecen allí; los buitres, coyotes e insectos rápidamente se abalanzan sobre los cadáveres y dejan solo los huesos blanqueados. Se han hallado restos de más de 3.000 personas, pero los expertos estiman que más de 10.000 han muerto al intentar cruzar el desierto. Varios grupos de voluntarios han estado deambulando durante años por las arenas ardientes del Sonora, dejando comida, agua y medicamentos a lo largo de los senderos conocidos de los migrantes y haciendo todo lo posible para reducir la letalidad del desierto.

En enero de 2018, Scott Warren, del grupo de ayuda humanitaria No más muertes, fue arrestado y acusado de albergar a “extranjeros” y de conspiración, delitos federales por los que enfrentó la posibilidad de recibir una condena de 20 años en prisión. En el primer juicio, el jurado no pudo determinar un veredicto, que debe ser unánime, pero ocho de los 12 miembros votaron por la absolución. Los fiscales federales retiraron la acusación de conspiración y van a proceder con el nuevo juicio, programado para noviembre. Warren todavía enfrenta una posible sentencia de 10 años de prisión.

Recientemente participamos de una de las travesías para dejar agua y comida junto a Warren y otras dos voluntarias de No más muertes, Geena Jackson y Paige Corich-Kleim. Salimos de la nueva oficina de ayuda humanitaria que la organización comparte con grupos aliados en Ajo, Arizona, y viajamos por un rústico camino de ripio hasta el Monumento Nacional Organ Pipe Cactus, declarado reserva de la biosfera por la Unesco. Todavía era temprano en la mañana, pero la temperatura ya excedía los 38º C. La reserva se extiende desde las cercanías de Ajo hasta la frontera con México. Al oeste del monumento nacional se encuentra el Refugio Nacional de Vida Silvestre Cabeza Prieta, el mayor refugio de los 48 estados meridionales del país. Scott Warren nos explicó: “En este momento no puedo poner pie en el refugio debido a los cargos de delitos menores que enfrento por haber brindado ayuda humanitaria”.

El aumento de la militarización en ciudades fronterizas como Nogales, en Arizona, obliga a los inmigrantes a internarse en el desierto. En una parada frente a la base de operaciones avanzadas de la Patrulla Fronteriza en el desértico Growler Valley, Scott Warren nos dijo: “Los migrantes se han visto forzados a incursionar en estas áreas remotas y difíciles desde hace décadas, como resultado de la política de prevención mediante la disuasión”. Growler Valley es un vasto y desolado valle azotado por el sol y salpicado de cactus, que se extiende desde la frontera hacia el norte. Abarca Cabeza Prieta y Organ Pipe y más adelante el campo de entrenamiento militar de la Fuerza Aérea Barry Goldwater, que los migrantes deben cruzar para poder alcanzar la ruta Interestatal 8 y su esperada nueva vida más allá. En el campo de entrenamiento militar Goldwater se han descubierto en los últimos años varios restos óseos humanos.

El escritor Luis Alberto Urrea describió elocuentemente la muerte de 14 migrantes en este valle en su libro finalista del premio Pulitzer de 2004, “The Devil’s Highway” (“El camino del diablo”, en español). Urrea describe en seis etapas la cercanía de la muerte: “El aire del desierto, como tú, tiene sed. Te absorbe el sudor tan rápido como tú lo produces, tan rápido que ni siquiera te das cuenta de que estás sudando… el aire te toca los labios para quitarte el agua. Cada respiración te deja la nariz reseca, así como los senos paranasales, la boca, la garganta… La desolación primero te bebe de a pequeños sorbos, luego en tragos profundos”. Urrea agrega: “Si lloras, estarás haciendo una inversión infinitesimal a favor de tu propia muerte”.

Debido a sus juicios pendientes, Warren acompañó la expedición para dejar agua y comida, pero no participó en la actividad personalmente. Geena Jackson manifestó a Democracy Now! mientras ultimaba los preparativos para dejar en el desierto los bidones de agua: “La ayuda humanitaria nunca es un delito. Es un imperativo humanitario tratar de aliviar la muerte y el sufrimiento en esta área. A pesar del accionar de las agencias gubernamentales, que intentan criminalizar a los trabajadores de ayuda humanitaria, nosotras sostenemos que la ayuda humanitaria nunca es un delito”. Geena Jackson y Paige Corich-Kleim dejaron mensajes en cada uno de los bidones de agua que dejaron a la sombra de un árbol, junto a un sendero creado a lo largo de los años por las personas que realizan este peligroso viaje.

Paige Corich-Kleim nos contó: “Generalmente escribo mensajes de tono religioso, como ‘Vayan con la fuerza de Dios’ o ‘Que Dios bendiga su camino’”. Esto es para que los viajeros sepan que el agua fue dejada por personas amistosas y que es seguro beberla. También dejan latas de frijoles para brindarles las calorías y sales necesarias para la subsistencia, que las personas van perdiendo a medida que se adentran en el abrasador calor del desierto.

Mientras observaba el trabajo de sus colegas, Warren expresó: “Estoy notando la energía de este momento y creo que es, tal vez, porque todos nosotros estamos aquí, y por escuchar a mis amigas describir los mensajes que están escribiendo en las botellas. Esto se volvió tan rutinario para nosotros que incluso yo olvido lo importante y lo hermoso y lo prácticamente sagrado que es”.

© 2019 Amy Goodman

Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Sábado, 01 Junio 2019 07:06

A comer y beber glifosato

A comer y beber glifosato

Distintos funcionarios del régimen del sub presidente Iván Duque se han destacado en los últimos meses por sus grandiosas contribuciones a la cultura universal, como muestra fehaciente de su basto (no vasto, por supuesto) saber y de la sólida educación humanística, artística y científica del equipo gobernante que dirige al país más feliz del mundo. 

El que da ejemplo de brillantez intelectual, como cabeza pensante de este gran equipo de gobierno, es el propio sub-presidente, quien ha hecho dos declaraciones memorables. La primera en París en plena sede la Unesco, cuando disertando sobre las bondades de la economía naranja dijo con convicción: “Y nos remontamos a lo que llamamos las siete íes. ¿Y por qué siete? Porque siete es un número importante para la cultura. Tenemos las siete notas musicales, las siete artes, los siete enanitos. Mejor dicho, hay muchas cosas que empiezan por siete ”. Este fabuloso descubrimiento conceptual merece un doble Premio Nobel de Economía y de Literatura, ya que demuestra su amplio conocimiento de la narrativa universal. Este importante descubrimiento fue complementado en enero de este año al recibir a ese demócrata de los Estados Unidos, Mike Pompeo, humanista experto en recomendar caricias a los amigos de los Estados Unidos que disfrutan de vacaciones en sus hoteles de cinco estrellas, como el de la base de Guantánamo. En esa ocasión Duque dijo: “Hace 200 años el apoyo de los padres fundadores de los Estados Unidos a nuestra independencia fue crucial y hoy recibir este segundo día de 2019 con su visita nos llena de alegría y de honor, esta relación bilateral la tenemos que seguir fortaleciendo todos los días”. Con esta afirmación Duque ha hecho una decisiva contribución a la reinterpretación de la historia de Colombia, que muestra que, como complemento a sus dotes innatas de estadista, es un investigador social de renombre internacional.


Pero quien encabeza el listado de luminarias del gobierno de Iván Duque es de lejos su Vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, quien ha descollado en los últimos meses por una serie de rutilantes afirmaciones que, aparte de mostrar a la luz pública su incomparable inteligencia (propia de la inteligencia superior de los uribeños), se constituyen en unos extraordinarios aportes al conocimiento no sólo de los colombianos sino de la humanidad en su conjunto. Una de sus contribuciones más notables fue anunciada en su visita a Washington, ante los amos imperiales, y se refiere al fabuloso descubrimiento que el glifosato es una sustancia alimenticia.


Esta, sin duda alguna, puede considerarse como el mayor descubrimiento que haya hecho la ciencia colombiana en todos los tiempos. Ese descubrimiento ha probado, sin ningún manto de duda, que el glifosato, un producto químico que se usa en la agricultura y la ganadería para destruir plagas, y que en Colombia se ha roseado por toneladas sobre los cultivos de coca durante veinticinco años, es en verdad un nutritivo alimento, lleno de proteínas y de virtudes dietéticas, que alimenta a gentes de todas las clases, edades y razas. Ahí estriba la sustancia de este descubrimiento, puesto que hasta ahora los críticos (comunistas y ecologistas) decían sin pruebas de ninguna clase que el glifosato era un producto contaminante, que genera cáncer y otras enfermedades. Esas son mentiras y calumnias de resentidos que solo buscan hacerle daño a la libre empresa, y para ello se apoyan en científicos e investigadores de quinta categoría que se han dejado manipular para enlodar a empresas de tanta ética y compromiso humano y social, como lo son Monsanto y Bayer.


Ahora Marta Lucia Ramírez ha comunicado al mundo, con la modestia que caracteriza a los verdaderos sabios, que el Glifosato es una bebida sana y un alimento nutritivo, al decir que “ si usted se toma 500 vasos de agua al día, le aseguro que también se enferma", con lo que enfatizó que el Glifosato es benigno, una bebida apetitosa que puede tomarse varias veces al día para mejorar el funcionamiento de los sistemas digestivo e inmunológico. El glifosato puede consumirse en forma de bebida, rociando una cierta cantidad (entre más amplia más alimenticia resulta) en un poco de agua, preparándola en forma de batido, ya que puede combinarse con apio, manzana, zanahoria, mango, papaya o la fruta a que mano se tenga. El glifosato también puede usarse para preparar galletas, panes, colaciones, lo cual le confiere un sabor y un gusto especial, que es muy atractivo sobre todo para los niños y mujeres embarazadas. Pescados, aves, gallinas, cerdo y todo tipo de carnes pueden ser directamente rociadas con una copita de glifosato y de inmediato los comensales disfrutaran de un sabor inigualable que los dejara satisfechos y con ganas irrefrenable de seguirlo usando a diario. Los rostizados de cualquier clase (carnes, vegetales, legumbres…) son especialmente recomendables para acompañarlos con glifosato, ya que en esas jornadas en que se deja libre el paladar nada mejor que disfrutar del novísimo alimento, que además opera como acompañante y condimento. El glifosato puede servir de aliño en amasijos, tamales, envueltos, ayacos de mazorca y otros productos de la gastronomía colombiana. Tiene una virtud adicional, recién descubierta por nuestra ilustrada Vice Presidenta, y es que rejuvenece la piel, produciéndole un atractivo color entre rosáceo y azulado. Por ello, la segunda dama de la nación se aplica todas las noches en su cara mascarillas de glifosato y utiliza compresas en todo el cuerpo de este bálsamo bendito; aún más, se baña en una tina repleta de glifosato, reviviendo una práctica similar a la de Cleopatra, la gran reina de Egipto, que se bañaba en leche.


Prueben su amplio radio de acción alimenticia, que no se arrepentirán, porque está confirmado que el glifosato nutre más que cualquiera de las sustancias hasta ahora conocidas en el mundo entero. Hasta tal punto esto es indiscutible que entre los comensales que aseguran que consumen glifosato diario se encuentran el embajador de los Estados Unidos y el personal de esa embajada en Colombia, los embajadores criollos ante Donald Trump, Francisco Santos y Alejandro Ordoñez (este en la OEA), el Ministro de Relaciones Exteriores Carlos Holmes Trujillo. Incluso, las malas lenguas comentan que un consumidor asiduo del Glifosato es el ex Fiscal Néstor Humberto Martínez, quien a veces invitaba a sus amigos a saborearlo, con una formula especial de su propia cosecha, que incluía entre los ingredientes de su pócima secreta, al cianuro. Y si los ricos y poderosos degustan el glifosato, ¿por qué se quejan los pobres de que se les vierta en grandes cantidades? Desagradecidos e ignorantes que son, no entienden la magnanimidad de los poderosos.


Ahora que gozan de tanta fama los batidos la vicepresidenta recomienda que todos los colombianos disfrutemos todos los días en las primeras horas de la mañana de un nutritivo néctar de glifosato, que puede combinarse con muchas cosas, puesto que es un producto muy versátil. La misma Marta Lucia Ramírez con plena seguridad bebe sin falta unos cuantos vasos rociados con glifosato, con lo que mantiene la cordura y sobre todo ese equilibrio mental que tanto la caracteriza.


De tal manera, que los gobiernos de los Estados Unidos y de Colombia al fumigar con glifosato los campos colombianos durante dos décadas no solo buscaban erradicar la “mata que mata” (la hoja de coca), como reza la propaganda corporativa, sino que además estaban proporcionándole nutrientes, proteínas y minerales sanos a los ignorantes campesinos criollos, que son tan malagradecidos que no entienden lo que significa este tipo de ayuda alimentaria.


No se crea que lo que dice la Vicepresidenta son ocurrencias, sino resultado de exhaustivas, profundas y rigurosas investigaciones, que la llevaron a presentar en público el gran descubrimiento de su vida, y que la catapultara por los siglos de los siglos en el panteón de los grandes científicos y sabios de todos los tiempos.


De tal manera, que como complemento alimenticio de la equilibrada dieta de los colombianos pobres, de ahora en adelante a comer y beber glifosato, con lo cual se garantiza que estaremos entre los países mejor alimentados del planeta y con una envidiable salud, si tenemos en cuenta que Estados Unidos y su súbdito, Iván Duque, están haciendo hasta lo imposible para que se vuelva a esparcir el glifosato sobre los campos colombianos.

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"No hay un solo ecosistema marino libre de contaminación por plásticos"

Expertos detectan residuos de ese material en minicrustáceos que habitan las profundidades del mar

París. Científicos descubrieron que entre 50 y 100 por ciento de los animales que habitan en las profundidades de los oceános ingieren plástico, publicó este miércoles la revista Royal Society Open Science.

Un equipo de investigadores halló por primera vez microplásticos en las entrañas de minicrustáceos que viven a 11 kilómetros de profundidad, lo que demuestra que ningún ecosistema marino se libra de esta contaminación.

Los expertos de la Universidad de Newcastle utilizaron módulos de aterrizaje de aguas profundas para sacar muestras a la superficie y detectaron en los intestinos de 90 animales la presencia de microplásticos.

Mediante el estudio identificaron el consumo de plástico en las poblaciones de anfipodos de Lysianassoidea en seis fosas oceánicas de todo el borde del Pacífico (Japón, Izu-Bonin, Mariana, Kermadec, Nuevas Hébridas y las trincheras Perú-Chile), a una profundidad de 7 mil a 10 mil 890 metros.

Más de 72 por ciento de los individuos examinados contenían al menos una micropartícula y hasta ocho.

El hallazgo probablemente signifique que "no queda un solo ecosistema marino que no se vea afectado por los desechos antropogénicos", destacó Alan Jamieson, líder de la investigación.

Impacto devastador a largo plazo

Señaló que encontrar "niveles tan extraordinarios de estos contaminantes en uno de los hábitats más remotos e inaccesibles de la Tierra" es muestra del "impacto devastador a largo plazo que la humanidad está teniendo en el planeta".

El especialista comentó que aunque el plástico existe alrededor de hace 60 años, en ese periodo se han producido más de 8 mil 300 millones de toneladas, casi todos los cuales todavía existen en la Tierra en una forma u otra –predominantemente como residuos–, ya sea en vertederos o en el medio ambiente.

Sólo una pequeña proporción de plástico, menos de 9 por ciento, se recicla, lo que significa que se siguen produciendo toneladas de ese material virgen todo el tiempo.

Los expertos estiman que en la actualidad unos 300 millones de toneladas de plástico ensucian los océanos, lo cual representa una amenaza para los ecosistemas marinos y la vida silvestre.

Aseguran que a la velocidad que dicho elemento abre camino hacia el mar, superará a los peces para 2050.

Nailón, polietileno, PVC...

Nailón, polietileno, PVC, seda sintética... En total, 65 ejemplares, es decir, más de 72 por ciento, contenían al menos una micropartícula.

"Esperaba encontrar algo, pero no que ciento por ciento de los ejemplares del lugar más profundo del mundo tuvieran fibras en las entrañas. Es enorme", explicó Jamieson.

El científico, especialista en la exploración submarina que ha descubierto varios abismos, no suele estudiar la contaminación del plástico.

Sin embargo, su equipo tenía a su disposición los anfípodos recolectados entre 2008 y 2017 mediante trampas colocadas en el fondo.

Decidieron, pues, explotar esta colección incomparable para contribuir al debate de actualidad sobre esta lacra.

"Es hora de aceptar que las micropartículas de plástico están en todas partes", deploró Alan Jamieson.

El impacto de la ingestión de las micropartículas por parte de estos organismos que se hallan al principio de la cadena alimentaria en los abismos es desconocido, pero el riesgo de obstrucción es evidente.

Subrayó, además, el riesgo de una contaminación química.

Una vez dentro de la cadena alimentaria, "hay una gran probabilidad" de que se instale "un círculo perpetuo" por el que una presa transfiere los microplásticos a su depredador.

El arroz y el trigo, menos nutritivos debido a los crecientes niveles de CO2, revela estudio

Científicos de Harvard descubrieron que los crecientes niveles de dióxido de carbono (CO2) producto de la actividad humana han vuelto al arroz y al trigo menos nutritivos, lo cual puede provocar a 175 millones de personas deficiencia de zinc y a 122 millones de carencia de proteínas para 2050.

Un estudio publicado este lunes en la revista Nature Climate Changemostró que más de mil millones de mujeres y niños podrían perder gran cantidad de su ingesta dietética de hierro, lo que los colocaría en un creciente riesgo de anemia y de otras enfermedades.


“Nuestra investigación deja claro que las decisiones que tomamos cada día, cómo calentamos nuestras viviendas, qué comemos, cómo nos trasladamos, qué elegimos comprar, están haciendo menos nutritiva la comida y poniendo en peligro la salud de otras poblaciones y de futuras generaciones”, expresó Sam Myers, autor principal del estudio y científico de la Escuela Chan de Harvard.

Hierro, zinc y proteínas

El estudio indica que los elevados niveles atmosféricos de CO2 provocan cultivos menos nutritivos. Las concentraciones de proteínas, hierro y zinc son entre 3 y 17 por ciento menores cuando son producidos en ambientes donde las cantidades de dióxido de carbono son de 550 partes por millón (ppm).


En las actuales condiciones atmosféricas, los niveles están apenas por encima de 400 ppm.


El estudio demostró que para mediados de este siglo, cuando se prevé que las condiciones atmosféricas de dióxido de carbono lleguen a alrededor 550 ppm, 1.9 por ciento de la población global, equivalente a unos 175 millones de personas, podrían tener deficiencias de zinc, mientras 1.3 por ciento o 122 millones de personas padecerán disminución de proteínas.


Además, mil 400 millones de mujeres en edad reproductiva y de menores de cinco años que están en alto riesgo de sufrir deficiencias de hierro podrían ver reducida su ingesta dietética de ese elemento en 4 por ciento o más.


Los expertos subrayaron que miles de millones de personas con deficiencias nutricionales podrían experimentar deterioro de la salud.

“Yo no creía que fuéramos capaces de hacer una cosa como ésta”

Liberando la madre tierra, compartiendo sus frutos y el por qué y el para qué de este proceso de soberanía territorial. Así, cargados de energía, de vivencias, de dignidad y de alimentos, los pasados 23 y 24 de marzo, una comitiva del proceso de liberación de la madre tierra que le disputa 2.500 hectáreas al monocultivo de la caña en el valle del Cauca desde el 2014, arribó a barrios populares de la ciudad de Cali, así como su Universidad pública, para compartir los frutos de su labor, tanto en lo espiritual como material.

 

 

 

Fue una bella jornada la vivida durante los días 23 y 24 de marzo. La alegría era palpable por doquier, igual el sentimiento de solidaridad e igualdad. Pocas veces es tan evidente que un proceso social avanza, que un proceso social arroja tantos frutos, y que sin mezquindad los comparte. Una clara acción decidida con un propósito común: construir juntos, única manera que tenemos los de abajo para poder avanzar en nuestra disputa contra los de arriba.

 

Para conocer los pormenores de esta imaginativa acción, desdeabajo conversó con un Liberador proveniente desde el norte caucano.

 

 

desdeabajo (da). Compañero, ¿cuál fue el propósito que animó esta marcha de la comida hacia Cali?

Liberador. Bueno, ya es el segundo día, estamos casi al cierre de la marcha de la comida y de lo que se ha tratado es de compartir la cosecha de la tierra que esta liberándose o de la tierra que ya ha sido liberada. La tierra que esta liberándose le llamamos a las ocho fincas que están en proceso de liberación, pero la tierra que ya ha sido liberada la llamamos resguardos, porque entre los años 70 y 80 del siglo XX se lideró una gran lucha que permitió que tierras que estaban en manos de los grandes terratenientes retornaran a sus habitantes ancestrales: las comunidades indígenas. Estas tierras han producido bosques, agua, comida, biodiversidad; varias décadas después, ahora, en el siglo XXI, la marcha de la comida ha traído productos de las dos cosechas, de las tierras de resguardo y de las tierras que están en proceso de liberación. La intención fue esa, venir a la ciudad, compartir y traer un mensaje que se pone directamente en el plato de una familia diciéndole: aquí está presente la liberación de la madre tierra.

 

da. ¿Y cuál ha sido el recibimiento a la liberación de la madre tierra en esta ciudad?

Liberador. El balance es extraordinario, pues todo lo que planeamos lo alcanzamos a realizar en estos dos días, con un poquito de cargas en los tiempos y en la logística, pero todo se concretó. El recibimiento para la liberación en los tres puntos donde estuvimos fue muy grande. En la Universidad del Valle, trabajando en sus huertas y con colectivos de todo tipo; en el Distrito de Agua Blanca, donde nos recibió la Casa Comunal del Chontaduro, junto a otros colectivos que llegaron, y el día sábado en Alto Nápoles, en el huerto de la fundación Colprovis, y en la Casa de educación popular de Cecucol. Todos los recibimientos fueron muy desde la expresión artística, desde sus propias formas. Consideramos, que el mensaje llegó y caló muy hondo.

da. ¿Cómo sintió usted el desarrollo de lo planteado?

Liberador. Una berriondera. Que lleguen 6 chivas cargadas de revuelto al Distrito de Agua Blanca, eso es una cosa que no había sucedido nunca en la historia, a pesar de que fuera tan sencillo poner chivas en una calle. Que llegara comunidad nasa, pero también estudiantes, colectivos, gente de Medellín, de Bogotá a esta movilización de la comida, fue motivo de mucha algarabía y de mucho impacto en el corazón, tanto de quienes llegamos en las chivas como de las personas del barrio que estaban en sus casas alrededor de las siete de la noche del día viernes viendo televisión. Eso fue impactante, apenas escucharon el bullicio salieron a asomarse diciendo, “¿bueno, y estas chivas aquí a qué vienen?”. Lo mejor es que antes de llegar al Distrito de Agua Blanca tuvimos la fortuna de retrasarnos en la agenda y pudimos recorrer las calles de la ciudad, desde la Universidad del Valle hasta Marroquín 3, cruzando unas calles que se habían elegido estratégicamente para hacer más visibles las chivas, todo en mitad de la hora pico.

Quiéranlo o no, todos tuvieron que ver las chivas cargadas de gente y de revuelto, así que alguién podía cerrar los ojos pero ahí estaban las chivas al lado de las grandes filas de carros, de buses del MIO, la gente que estaba en las tiendas, en los bares, en las cantinas, en las terrazas de la casa, pues fueron miles de personas las que físicamente, no por televisión o por redes, sino físicamente, las que pudieron ver la marcha de la comida en Cali.

 

 

da. Esto pareciera un gran avance para la liberación, ¿qué expresa, según su opinión, todo esto?

Liberador: Luego de lo realizado en cada uno de los sitios elegidos para esta actividad, lo que vemos es que la semilla de la liberación se ha regado bastante, que ha crecido, y que sigue creciendo y regándose; un compañero en una de las chivas decía “yo no creía que fuéramos capaces de hacer una cosa como esta”, estaba sorprendido de que una aparente lucha tan pequeña que se desarrolla en las parcelas de algunas fincas del norte del Cauca fuera a convocar tanta gente y tanto movimiento, tantos corazones en la ciudad de Cali. Sobre todo fue algo pertinente, pues las necesidades de las gentes son tremendas, y podemos decir que en menos de 10 minutos ya habíamos repartido todos los bultos de revuelto que trajimos al Distrito.

 

da. Cuéntenos alguna anécdota a partir de lo organizado para distribuir frutos de la liberación…

Liberado: Algo bonito que ocurrió: descargamos el revuelto y varias personas hicieron el montoncito de plátano, de yuca, de zapallo, de limones, como para que pudiera entregarse a mucha gente, y salieron alrededor de 300 montoncitos en la calle. Cuando uno de los compañeros vio la montonera dijo que eran similares a las demostraciones de los cargamentos incautados de coca y de marihuana. Esos de los noticiero son los carteles de la droga, pero nosotros tenemos es el cartel del revuelto y de la liberación, pues es revuelto lo único que traemos y compartimos. Y bueno, son historias que traemos de la grandeza que ha sido esta marcha de la comida.

 

 

da. Viendo las necesidades y las aspiraciones de las personas de los barrios populares, ¿cuál creen ustedes es la enseñanza que trajeron a la ciudad, así como el aprendizaje que se llevan de aquí?

Liberador: Bueno, todavía no ha habido mucho tiempo de procesarlo, aun falta que el corazón vaya soltando todo lo que ha recibido estos dos días, pero lo que sí puedo decir es que la gente que recibió la marcha de la comida pues recibió al mismo tiempo el mensaje de la liberación de la madre tierra, y ese mensaje no quiere decir que ya uno logró como enamorar ese corazón, que ahora va a estar digamos todo el tiempo defendiendo la liberación de la madre tierra, creo que no ocurre así, pero sí se que el mensaje quedó sembrado allí y va a empezar a salir, a crecer; y puede salir en un mes, dos meses, 5 años o 10 años, pero sabemos que ya está esa semilla en el corazón, y por supuesto ya está en la barriga, o sea, la liberación de la madre tierra esta en muchas barrigas de la ciudad de Cali.

 

da. Un compartir que se toma su tiempo para retoñar…

Liberador. Y un compartir que deja otros aprendizajes, por ejemplo, muchos de los limones que se desperdician al pie de los palos en las fincas de los resguardos y de las fincas ocupadas, acá fueron recibidos con agradecimiento por quienes viven entre el cemento y no tiene como cultivar porque fueron desplazados de sus lugares originarios; mucho de lo que desperdiciamos allá acá les hace mucha falta. Allá el banano y el guineo se pierden, mientras acá es apetecido, eso quedó grabado en la gratitud de las personas cuando pasaba y recibía su pedacito de revuelto. Claro, no faltaban los comentarios de la gente diciendo “ah, están en campaña electoral” “¿Será que andan comprando votos?” Pero luego se dieron cuenta que no, que lo que nosotros proponemos es otra cosa, todo esos serán aprendizajes que se darán con el tiempo.

Una enseñanza fundamental es que las necesidades son de todos y todas, el dolor que hay por la disputa por el territorio, el despojo, la falta de alimentación y todos los males que trae este modelo capitalista es de todos, no tiene color ni fronteras, por tanto implica la necesidad de juntarnos cada vez más, indígenas, afros, blancos, el campo y la ciudad, desde abajo y encaminando las luchas.

Otra enseñanza, también fundamental, es que organizarnos o juntarnos con tantas organizaciones y colectivos, en medio de tensiones por momentos, pero en medio de armonía en otros, nos permitió sacar esto adelante; entonces, vamos conociendo las organizaciones existentes y con cuáles podemos ir trabajando.

 

 

da. ¿Otro aprendizaje?

Liberador. Sí. Nuestro propósito no fue mover grandes aparatos ni convocar a grandes estructuras organizativas de las izquierdas tradicionales, ni a Ong’s, ni agencias multilaterales, ni mucho menos entidades del Estado, sino hacerlo de manera autogestionada, entre grupos y comunidades que compartieran el sentir de la liberación de la madre tierra, y esye, creo, es nuestro mayor aprendizaje, pues nos muestra lo mucho que podemos hacer con la entrega y la solidaridad desde abajo, y creo que de aquí en adelante podemos seguir caminando de ese modo, porque consideramos que el tiempo de las grandes estructuras hoy caducó, no dieron los resultados que esperábamos y hoy es tiempo de crear, de inventar nuevas formas, nuevos amores en las luchas, para ver cómo salimos adelante, para ver cómo vamos ganando la pelea al capitalismo.

 

 

da. Bueno, quedamos con el estómago muy contento, esperamos servir la mesa en otras regiones del paísm ojalá muchísimas marchas de la comida más se vengan hacia quienes más lo necesitan en Colombia.

Liberador. Ese es uno de los retos…

 

Recuadro:

 El proceso de liberación sigue en pie de lucha después de 4 años y 4 compañeros asesinados en las fincas; su próxima invitación es al Segundo encuentro internacional a desarrollarse del 28 de junio al 2 de julio en lugar por confirmar, así que todos y todas pendientes.
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Voluntarios experimentan en el desierto de Omán misión a Marte

Cultivan verduras frescas en invernaderos de plástico y hacen rodar vehículos autónomos por terrenos sinuosos


Apuestan a que otras expediciones saquen partido de sus trabajos

Dhofar, Omán.

 

Voluntarios enfundados en trajes espaciales se adentraron esta semana en el desierto de Omán para realizar investigaciones y simulaciones de las condiciones de vida en el planeta Marte.

Patrocinado por el sultanato de Omán y con el apoyo de empresas y universidades, el programa AMADEE-18, lanzado este jueves, fue organizado por el Foro Espacial de Austria, que reúne a más de 200 científicos de 25 naciones.

Esta misión tiene lugar en tanto el multimillonario empresario estadunidense Elon Musk acaba de lanzar al espacio el cohete actualmente más potente del mundo, un logro que constituye una etapa hacia el transporte de humanos hacia Marte.

De regreso a la Tierra, en un remoto lugar del desierto omaní de Dhofar, investigadores, profesionales del espacio y simples apasionados se han reunido para sacar adelante el AMADEE-18.

En un campo rodeado de alambrado de púas, y bajo la protección de las fuerzas armadas locales, realizan experimentos como cultivar verduras frescas en invernaderos de plástico o hacer rodar vehículos autónomos por terrenos sinuosos.

Los participantes también conducen vehículos munidos de baterías bajo un Sol ardiente para concretar experimentos planteados por investigadores universitarios.

El campo de construcciones prefabricadas, cuya mayor parte de elementos fueron instalados por una comisión omanesa antes de la misión, es un puesto de avanzada de la comodidad en la Tierra: duchas calientes, climas artificiales, un gigantesco iglú inflable que vierte aire y un laberinto de habitaciones alimentadas por un generador las 24 horas del día.

El Foro Espacial de Austria no dispone de un cohete como Elon Musk, pero sus miembros –algunos de los cuales trabajan en el dominio espacial– comparten la voluntad de éste en cuanto a innovar por fuera de las estructuras de los programas espaciales nacionales extremadamente rígidos.

Alexander Soucek, presidente del foro, dice que sus colegas están logrando un sitio especial con las simulaciones de Marte, y que están en condiciones de realizar sus investigaciones con más flexibilidad y agilidad.

"La mayor parte del dinero que utilizamos no es de los contribuyentes. Tenemos patrocinadores en la industria privada. Recolectamos dinero, creamos asociaciones e invitamos a la gente a unir sus fuerzas", explicó.

El foro no tiene una posición oficial sobre la exploración y la explotación minera en el espacio, pero Soucek cree que las futuras misiones sacarán partido de lo que encuentren.

“Una vez que lleguemos y vivamos en Marte deberemos utilizar los recursos que encontremos allí, puesto que no podremos llevar todo desde la Tierra. Es esto lo que se llama la utilización de recursos in situ. Por tanto, tendremos que utilizar las cosas que encontremos: primero con la intención de mantener la vida allí, luego con el fin de apoyar las misiones y después, a más largo plazo, quizá para otras cosas.”

Desde 2015, Estados Unidos, bajo la presidencia de Barack Obama, y luego Luxemburgo se encuentran a la vanguardia de lo que se llama la nueva carrera hacia el espacio, creando marcos jurídicos que toleren la explotación minera.

La Unión Europea no ha tomado aún posición, puesto que sus miembros tienen divergencias al respecto.

"Usted puede simplemente ir y aprovechar recursos o no", según Soucek. "Hay algunos temas por abordar desde el punto de vista técnico, económico y político. Pero, como siempre en el espacio, se trata de ciencia ficción. Quizá mañana se trate de la realidad", añadió.

Puntos de vista diferentes

Los astronautas voluntarios de AMADEE-18 dicen haber observado el lanzamiento del Falcon Heavy con admiración, pero tienen puntos de vista diferentes sobre sus implicaciones, así como de la comercialización del espacio.

"No se puede reivindicar ni la Luna ni los asteroides, puesto que la explotación entra en una especie de vacío jurídico", declara João Lousada mientras se coloca un exoesqueleto simulando la presión con la ayuda de tres técnicos.

De regreso al atardecer de una expedición en el desierto, Kartik Kumar, especialista en desechos espaciales, reflexionó sobre el papel y la responsabilidad de los viajeros siderales.

"No deberíamos olvidar nunca que explorando nuestro planeta y el sistema solar tenemos que asumir nuestra responsabilidad, en particular, ética", sostuvo.

"Debemos encontrar un equilibrio entre posar un pie en Marte y reconocer que se trata de un patrimonio común y preservarlo para las generaciones futuras", concluyó.

 

"Los precios de la comida basura son bajos porque cultivamos monopolios industriales con nuestros impuestos"

"La agroecología va mas allá del producto ecológico, porque une al productor con la soberanía alimentaria, la justicia social y un sueldo digno", dice Vandana Shiva, filósofa y activista de la agroecología.


"Si queremos verdaderamente ser dueños de nuestras vidas, hemos de ser dueños de nuestras semillas. Los biopiratas las acumulan todas por su importancia estratégica"

El 15M le pilló en el despacho de Zapatero. Su consejo al presidente fue que bajara a la calle a dialogar, a escuchar. Vandana Shiva era la única mujer en aquel grupo de asesores. Los demás desaconsejaron rotundamente su propuesta.


En India las mujeres profesionales y universitarias ya no llevan sari, sin embargo ella, en medio de su agenda internacional de élite, aun siendo una intelectual, viste como visten las campesinas más pobres. Es una mujer menuda con una tremendo confianza en sí misma y en ser la voz de los vencidos por la industria agrícola mundial.
Han pasado cuatro décadas desde que empezó a predicar cosas consideradas insólitas en su tiempo. Ahora, tanto en su país como en el resto del mundo, se la lee y escucha con fervor en salas abarrotadas de un público que, gracias a su esfuerzo, ya conoce a la perfección conceptos agrarios y bioéticos, de soberanía alimentaria, de justicia social y, sobre todo, de justicia ambiental.


Shiva ha acuñado términos como biopiratería, agroecología y democracia de la tierra, y se ha convertido en la pesadilla de los gigantes de la ingeniería genética (en particular Monsanto), luchando por la protección de la biodiversidad mundial y por los campesinos que se suicidan o se arruinan a causa de ellos. Ha triunfado contra la piratería del arroz Basmati, del árbol Neem y del trigo en India, así como en la reducción del número de suicidios de campesinos en Kerala, India.


Mientras en su país muchos la descalifican como "antiprogreso", ella se mueve con agilidad entre universidades, gobiernos, ONG y activistas. Tiene un premio Right Livelihood, es autora de 22 libros, y fundadora de muchas redes políticas (muchos son bancos de semillas), además de su granja instituto Navdanya.


Capitan Swing acaba de publicar en España Quién alimenta realmente al mundo. El fracaso de la agricultura industrial y la promesa de la agroecología. Actualmente se bate contra el gigante que ha emergido de la fusión de Bayer y Monsanto.


Científicos del entorno de National Geographic parecen estar adelantando el final del deshielo de los polos a una horquilla entre 4 y 10 años, eso es...


Eso no es el futuro, como nos dicen, ni una pesadilla, eso es nuestro presente. No queremos verlo pero así es. Por eso insisto en que lo primero que puede revertir sus consecuencias es preservar la biodiversidad de la tierra. Y no disminuir la biodiversidad, como hacemos con el modelo extraccionista y de producción industrial de alimentos en el que aún seguimos. El camino a seguir es aumentar la resiliencia de los ecosistemas preservando su equilibrio natural. Sin diversidad genética no podemos sobrevivir al cambio climático.


La agricultura ecológica comenzó buscando un modelo socioagroalimentario, pero ahora parece importar más el aspecto saludable y el reciclado, dejando atrás reducir el transporte kilométrico y la explotación económica. Cuando llega a las ciudades el producto ecológico todavía es caro y a veces ha dado la vuelta al mundo. ¿Qué lo diferencia del modelo agroecologico?


La producción ecológica no es un producto, es un proceso con retorno para la tierra y la comunidad. El modelo agroecológico es la aplicación de la visión ecológica a la economía. Necesitamos que ambas partes, las comunidades que producen y las redes honorables que distribuyen, sean reconocibles por la otra. El comer y el mercado se han de encontrar y permanecer unidos, esto es imprescindible para que se dé el cambio que asegure la biodiversidad y la fertilidad de la tierra y el acceso al alimento de todas las comunidades planetarias.


Lo agroecológico va mas allá del producto ecológico, porque une al productor con la soberanía alimentaria, la justicia social y un sueldo digno. Va más allá de producir sin residuos. Por ejemplo el cultivo hidropónico no es más ecológico por no consumir terreno, pues es altamente dependiente de la química y se hace en bandejas de porexpan. Pero la industria lo está adoptando a grandísima escala y dice que es más ecológico, pero son plantas que no tocan la tierra y están pensadas por el hombre en su totalidad desde una idea de carencia.


En mi libro desmitifico cada uno de los principios del modelo industrial y las falsas creencias, como que los pesticidas son imprescindibles, que nos llevan a una destrucción planificada de nuestra existencia. Uno de ellas es que la tierra escasea. Los cultivos hidropónicos, hechos sin tierra, no pueden darnos la cosecha mundial que necesitamos. Pero la tierra fértil esta siendo destruida por la agricultura industrial que es un sistema que niega la fertilidad de la tierra y defiende que sólo con fertilizantes químicos es capaz de producir. Con el agua pasa lo mismo. No escasea, la hemos destruido. Por eso Bill Gates ha sido convencido para repetir el modelo fallido de la Revolución Verde en África.


Si la producción ecológica supone absorción de gases invernadero, ¿reconocerlo lo desvirtuaría para hacer bonos de aire puro?


La agricultura industrial rompe muchos ciclos y uno de ellos es el de la emisión de gases y absorción de las emisiones. Absorbe menos carbodióxidos, cosa que sí hace la agricultura ecológica que sirve para absorber y cerrar el ciclo. Desde que publiqué Soil not oil, he sido contactada por algunos gobiernos y debo decir que el más proclive a promover esta idea es Alemania.


Estoy a favor de que se promocione la agricultura ecológica como la solución, pero estoy en contra de hacer bonos ecológicos y que los pequeños agricultores sean controlados por la filosofía de Wall Street, porque la Bolsa produciría explotación y para crear certificados limpios aparecerían granjas gigantes que requieren mucha demanda de petróleo, como ya hemos visto en Kioto.


Yo prefiero pensar en grandes zonas del mundo proclamando que no van a emitir, zonas libres de emisiones, apoyadas por la economía pública. Respecto a la contaminación producida por las granjas cárnicas industriales, creo que toda persona no vegana debiera declarar públicamente su rechazo a la existencia de estas granjas.


La reciente fusión de Bayer y de Monsanto ha provocado el repentino control del 35% del mercado global de semillas de maíz, el 28% de las de soja, el 70% de las de algodón y el 69% de las tolerantes a herbicidas.


Solo la firma de la fusión ya ha subido el precio de todas las semillas un 5,5%, y las de algodón un 20%. Si queremos verdaderamente ser dueños de nuestras vidas, hemos de ser dueños de nuestras semillas. Nos estamos quedando sin semillas, los biopiratas las acumulan todas por su importancia estratégica.
Hoy la concentración de poder es de tres grandes empresas mundiales que monopolizan este bien de la humanidad. Hemos de preguntarnos ¿quiénes son los grandes zares y quiénes los nuevos siervos? Si miramos el caso de el inexplicable uso del veneno glifosato en Europa, la razón detrás de esta victoria solo se llama poder económico e influencia política.


Monsanto también ha comprado la gran base de datos Clime Data, que le proporciona algoritmos y patrones del clima. Plantix es una aplicacion informática que detecta plagas, y proporcionando una foto de la planta te indica qué producto aplicar, cuando 200.000 personas mueren al año por el efecto de los pesticidas. Seguimos exportando pesticidas y devastación.


Dice usted que el 75% de las enfermedades crónicas viene de la comida industrial.


Cuando la comida contiene todos sus micronutrientes, la gente no tiende a enfermar. Cuando el sistema que los produce no se autocuestiona los métodos abusivos que utiliza para crear alimento barato, la enfermedad es una consecuencia inmediata y epidémica de tanta avaricia.


Seguimos colonizando y toxificando sobre falsas premisas y nuestra tierra no está muerta, está bien viva. Hoy incluso sabemos que sus raíces soportan y llevan nutrición a todo el ecosistema mas allá de 12 kilómetros por debajo del suelo. La supuesta Revolución Verde, que dio una segunda vida a la industria armamentística de la II Guerra Mundial, poniéndola otra vez en circulación en forma de productos químicos para la tierra, es la base ideológica de nuestra catástrofe ambiental, climática y de salud humana.
Un ejemplo es que la agricultura química industrial es dependiente de los subsidios públicos europeos. Los precios de la comida basura son bajos porque cultivamos monopolios industriales con nuestros impuestos sin saberlo. Lo que recibimos a cambio son enfermedades crónicas.


El coste real de lo que comemos se ha camuflado detrás de sus precios tan baratos durante mucho tiempo, pero el número de enfermedades que están aflorando y el coste que eso supone para la sanidad de nuestros países sigue interesando a las grandes fusiones de industrias alimentarias y farmacéuticas.


Amazon acaba de comprar Whole Foods, que fue el supermercado pionero en comercializar alimento ecológico en EEUU, y tiene la red de consumidores específicos para el sector que ya quiere comer orgánico mas grande del país. El mercado se está asegurando también a los que no quieren comer su comida basura.


En mi red de agricultores en India (Navdanya) los agricultores ganan 10 veces más, por el simple hecho de ser dueños de sus semillas y tener un mercado propio y una comunidad de apoyo.


Acaba usted de presentar ante la Comisión India de la Competencia sus últimas objeciones contra el efecto de la fusión de Monsanto y Bayer para la soberanía y alimentación mundiales y para los derechos de los campesinos indios y de todo el mundo.


No es difícil hacer la revolución. La lucha de la gente contra el poder es la lucha de la gente contra el olvido. Cuando era estudiante y durante 11 años después, dos compañeros de universidad y yo conseguimos que una gran multinacional agrícola se doblegara ante nuestro sencillo poder de resistir. La verdadera revolución es decir al mundo que, aunque hayamos cruzado los límites, esta es nuestra casa y la de las futuras generaciones por venir. Rechazar extinguirnos es la más alta de las revoluciones.

 

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Publicado enMedio Ambiente
Viernes, 16 Junio 2017 06:39

Desentrañando el genoma de la quinua

Desentrañando el genoma de la quinua

El cultivo del grano andino podrá ampliarse a diferentes regiones gracias al desarrollo del mapa genético

 


Antes de 2005, la quinua, ese pseudocereal que se cultiva desde hace más de 7.000 años en la zona andina entre Bolivia y Perú, no tenía la popularidad de la que goza en la actualidad. Las posibilidades en el cultivo y la producción del denominado “grano de oro” —llamado así por su alto valor nutricional bajo en carbohidratos y, además, ser libre de gluten— han dado un paso importante con el descifrado de su código genético por un grupo de científicos de la Universidad del Rey Abdullah de Ciencia y Tecnología de Arabia Saudí. Los resultados de esta investigación, que fue publicada el pasado febrero en la revista Nature, tienen como uno de sus objetivos que el cultivo pueda ser internacional para que así beneficie a todo el mundo, según dio a conocer esta semana Eric Jellen, uno de los investigadores a cargo del descubrimiento.


La quinua crece en zonas donde las temperaturas son bajas y las altitudes elevadas. Puede desarrollarse en suelos pobres, con baja disponibilidad de agua, además de tener tolerancia a la salinidad de la superficie, características que presenta el altiplano de Perú y Bolivia, países que destacan por ser el primer y segundo productor de este pseudocereal en el mundo, respectivamente.


Pero ¿qué es el genoma? Es el conjunto genético (ADN) que determina las características biológicas de un ser vivo. Según Jellen, de nacionalidad estadounidense, descifrar la secuenciación de este grano ayudará a diversificar los componentes de las semillas, agregarles valores nutritivos, proteínas y antioxidantes, cambiar el tamaño y que logre superar la falta de la resistencia al calor. “El descubrimiento del genoma de la quinua es como abrir un libro gigante de conocimiento. Ahora conocemos la estructura del genoma, dónde están los genes que han sido silenciados por procesos evolutivos y cuáles son los genes que se mantuvieron activos. Sabiendo eso podemos avanzar en esfuerzos para mejorar el cultivo”, explica Jellen a EL PAÍS.


El investigador, quien participó en el foro internacional Oportunidades y desafíos frente al descubrimiento del genoma de la quinua, celebrado el pasado martes en La Paz, dio a conocer que la muestra del grano que fue elegida para este estudio proviene de las costas de Chile, ya que, a diferencia de la variedad andina, por su adaptación y resistencia al calor podría acondicionarse más fácilmente a cualquier ambiente del mundo.


El equipo de Jellen, a la cabeza del proyecto liderado por Mark Tester, estimó que el genoma de la quinua contiene 44.776 genes. Esta labor empleó una tecnología novedosa denominada secuenciación a tiempo real de una única molécula de ADN (SRMT, por sus siglas en inglés). A través de este proceso, explica Jellen, se van marcando con un color diferente los cuatro componentes que constituyen el ADN, que son los nucleótidos adenina, citosina, guanina y timina, representados por cuatro letras: A, C, G y T. El proceso de la SRMT permite visualizar cómo se van acomodando cada una de estas letras en la cadena del código genético.


Con la secuencia del genoma disponible, otro de los desafíos será hallar el modo para que la quinua pueda enfrentarse a “estreses biológicos” —bichos, plagas, enfermedades y condiciones de la tierra de otras zonas geográficas—.


“La colección de estreses biológicos en la región del Amazonas, en Europa o en China es mucho más amplia. Para fortalecer la quinua como un cultivo potencialmente orgánico en esos lugares, tendríamos que acceder a los alelos [cada una de las formas alternativas que puede tener un gen] que existen en las quinuas silvestres”, explica Jellen.
El estudio también da a conocer una investigación a fondo sobre la producción de saponinas, un compuesto amargo y tóxico que confiere a la semilla de quinua una defensa frente a depredadores. Sin embargo, si se lograra identificar el gen que controla la producción de saponinas, se podría producir una semilla sin esa sustancia. “Ya teniendo los marcadores moleculares, podemos tener la llave para regular ese proceso y efectuar un cambio en la función de las saponinas”, agrega el investigador.


Jellen dice que los desafíos están presentes y el libro con conocimiento sobre la quinua está abierto para todas las personas. “Monsanto tenía interés en la secuenciación del genoma de la quinua, pero no queríamos que se hiciera esta obra primero con una compañía privada, con la posibilidad de que ellos pudieran controlar los derechos intelectuales de los genes. Por eso lo hicimos dentro el sector público para que todos puedan utilizar esa información”, asegura.
El reto para Bolivia


El anuncio del descubrimiento del genoma de la quinua tomó por sorpresa a los productores de Bolivia, ya que estos consideran que el hallazgo puede ser una amenaza para el cultivo que se realiza en este país andino, el segundo mayor exportador del grano en el mundo, después de Perú. Frente a esta situación y una probable caída de los precios debido al descubrimiento, Édgar Soliz, presidente del Centro Internacional de la Quinua (CIQ), dijo que no se puede dar la espalda hacia los avances científicos. “A raíz de este descubrimiento tenemos que ser capaces de saber cuáles son las oportunidades para nuestro país y nuestros productores”, precisó.


De acuerdo con datos del CIQ, Bolivia produjo alrededor de 65.000 toneladas de quinua en 2016, de las cuales 35.000 fueron exportadas a Estados Unidos y Europa. El desafío, según Soliz, es apostar por la producción orgánica del grano y la industrialización. “Definitivamente, vamos a seguir manteniendo esa forma de producción orgánica porque el mercado internacional también exige ese tipo de productos. Otro desafío de nuestro Estado es potenciar la industrialización. Podemos ver champús, harina y otros productos a base de quinua, además de su uso en la parte gastronómica. Viendo esto, tenemos que redireccionar nuestra producción con más fuerza hacia otras aplicaciones”, finaliza Soliz.

 

La Paz 15 JUN 2017 - 21:12 COT

Coca Cola, Pepsi, Danone y Nestlé, las empresas que más contaminan al planeta

El cambio climático contribuye a alterar los patrones meteorológicos, así como al incremento de las tormentas, las inundaciones y las sequías. Esto afecta negativamente a las reservas de alimentos, provocando un aumento de sus precios y generando más hambre y pobreza.


Los diez grandes gigantes de la industria alimentaria emiten juntos una cantidad de gases de efecto invernadero mayor que la mayoría de países del mundo, según denunció la organización Oxfam en un informe en el que pide a estas empresas un mayor compromiso para reducir su impacto ambiental.


La organización asegura que las emisiones combinadas de Associated British Foods, Coca-Cola, Danone, General Mills, Kellogg, Mars, Mondelez International, Nestlé, PespiCo y Unilever totalizan 263,7 millones anuales de toneladas de gases causantes del efecto invernadero, cifra equivalente a las del vigésimo quinto Estado más contaminante del mundo y superan a las de Finlandia, Suecia, Dinamarca y Noruega juntos.


Negligencia ante las emisiones agrícolas


Juntas, las “10 Grandes” emiten 263,7 millones de toneladas de gases de efecto invernadero; más que Finlandia, Suecia, Dinamarca y Noruega juntos. Las emisiones derivadas de sus actividades ascienden a 29,8 millones de toneladas. Del total de las emisiones, aproximadamente la mitad proceden de la producción de materiales agrícolas en sus cadenas de suministro. No obstante, los objetivos de reducción fijados por las empresas no incluyen estas emisiones. Así, Oxfam considera que las empresas están siendo especialmente negligentes en relación a las emisiones agrícolas.


El cambio climático contribuye a alterar los patrones meteorológicos, así como al incremento de las tormentas, las inundaciones y las sequías. Esto afecta negativamente a las reservas de alimentos, provocando un aumento de sus precios y generando más hambre y pobreza. Especialistas en la materia predicen que para el año 2050, 50 millones de personas más padecerán hambre a causa del cambio climático.


El cambio climático y su relación con el aumento del precio de los alimentos


Algunas de las “10 Grandes” ya han admitido que el cambio climático les está perjudicando económicamente. Unilever ha señalado que pierde 415 millones de dólares anualmente, mientras General Mills ha afirmado que, sólo durante el primer trimestre de este año fiscal 2014, ha perdido 62 días de producción debido al empeoramiento de las condiciones climáticas extremas como consecuencia del cambio climático. Oxfam prevé que el precio de algunos de los principales productos de estas empresas, como Corn Flakes de Kellogg’s o Kix de General Mills, podrían dispararse hasta un 44% en los próximos 15 años debido a este fenómeno.


Oxfam señala que el sistema alimentario es responsable del 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero globales y que éstas aumentan a medida que la demanda de alimentos incrementa. Especialistas apuntan a que si el mundo pretende evitar superar el umbral de calentamiento “de seguridad” de 2ºC, para el año 2050 las emisiones derivadas de las actividades agrícola y forestal deben reducirse a 0 y, de hecho, convertirse en un “sumidero de carbono” para así eliminar los gases de efecto invernadero de la atmósfera. Sin embargo, la tendencia general es la contraria.


“Muchos de los gigantes del sector de la alimentación y las bebidas simplemente cruzan los dedos esperando que el cambio climático no afecte al sistema alimentario y a que otros lo arreglen. Las ’10 Grandes’ generan más de mil millones de dólares cada día y tienen un gran poder para influenciar las cadenas agroalimentarias globales. La industria debe hacer mucho más para conseguir erradicar el hambre en el mundo a la vez que transforman sus métodos de producción”, subraya la directora ejecutiva de Oxfam, Winnie Byanyima.


Oxfam señala a Kellogg’s y General Mills como las dos peores empresas en materia de cambio climático y emplaza a que lideren al sector hacia unas políticas y prácticas más responsables. Oxfam sugiere que podrían hacer públicos los datos acerca de sus emisiones agrícolas y los nombres de sus proveedores más contaminantes, establecer objetivos de reducción de emisiones para sus cadenas de suministro y hacer un llamamiento a empresas y Gobiernos a hacer frente a la crisis climática.


La investigación de Oxfam concluye que:


– Todas las “10 Grandes” reconocen la necesidad de reducir las emisiones agrícolas indirectas en sus cadenas de suministro y siete de ellas miden y publican sus emisiones anualmente a través del proyecto Carbon Disclosure Project (excepto Kellogg’s, General Mills y Associated British Foods);


– Sólo Unilever y Coca-Cola han fijado objetivos de reducción de emisiones para sus cadenas de suministro, pero ninguna de las diez se ha comprometido claramente a reducir sus emisiones agrícolas conforme a objetivos específicos.


– Ninguna de las “10 Grandes” obliga a sus proveedores a establecer objetivos de reducción de emisiones.


– Las diez principales empresas de alimentación y bebidas han establecido objetivos para reducir las emisiones derivadas de sus actividades, pero a menudo estos objetivos carecen de base científica y no reflejan la contribución real de estas empresas al problema.


– Varias de estas diez empresas se han comprometido a acabar con la deforestación en sus cadenas de suministro de aceite de palma en un plazo de tiempo muy ambicioso, pero sólo Mars y Nestlé han ampliado estas medidas a otras materias primas que también provocan deforestación y el cambio del uso del suelo.


– Una empresa indonesia que vende aceite de palma a Cargill, proveedor de Kellogg’s, General Mills y otros gigantes de la industria agroalimentaria, está presuntamente involucrada en una quema de terrenos forestales para producir aceite de palma que originó un importante incendio que, por sí sólo, provocó la emisión de tantos gases de efecto invernadero como los que emiten 10,3 millones de coches en un año.


“La industria agroalimentaria tiene el imperativo moral y la responsabilidad empresarial de incrementar de manera significativa sus esfuerzos para luchar contra el cambio climático”, afirma Byanyima. “Las ’10 Grandes’ no están utilizando todo su poder de forma responsable y sufrirán las consecuencias. Kellogg’s y General Mills, en especial, no están asumiendo sus responsabilidades. Estas empresas debería liderar la lucha para evitar que, como consecuencia del cambio climático, más personas sean víctimas del hambre. Es hora de que dejen de estar de brazos cruzados.


Información complementaria


PepsiCo Reino Unido se ha comprometido a reducir las emisiones procedentes de sus cadenas de suministro agrícolas en un 50% en cinco años. Si las “10 Grandes” replicasen esta medida, para el año 2020 emitirían, aproximadamente, 80 millones de toneladas menos de las que emitirán si no modifican sus políticas.

 

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Sábado, 24 Diciembre 2016 07:28

Transgénicos, toxicidad y cáncer

Transgénicos, toxicidad y cáncer

El maíz transgénico no es igual que otros maíces. Ya lo sabíamos por muchas razones, pero ahora un nuevo estudio científico, publicado el 19 de este mes, muestra que además un tipo de maíz que está en amplia circulación para forraje y alimentación contiene elementos tóxicos, que incluso pueden ser cancerígenos para humanos y animales. Se trata del maíz transgénico NK603, el mismo que Monsanto y otras trasnacionales pelean por plantar en cientos de miles de hectáreas en México.

El estudio fue realizado por un equipo internacional, liderado por Michael Antoniou, del King’s College de Londres y publicado en Scientific Reports de la revista Nature (www.nature.com/articles/srep37855). Usaron tecnologías de última generación para establecer el perfil molecular del maíz NK 603 y compararlo con variedades no transgénicas del mismo maíz. Encontraron variaciones altamente significativas, que dan por tierra llamar al maíz transgénico "sustancialmente equivalente" a otros maíces.

Análisis en profundidad de la composición proteínica (proteómica) y otras moléculas bioquímicas (metabolómica) revelaron que el maíz transgénico analizado tiene 117 proteínas y 91 metabolitos que son diferentes del maíz no transgénico.

El hecho es profundamente significativo, porque todas las regulaciones sobre transgénicos en el mundo, usando métodos más antiguos y superficiales, se basan en afirmar que los cultivos transgénicos son "sustancialmente equivalentes" a los no transgénicos de la misma especie y, por tanto, aptos para su consumo.

Este estudio no sólo muestra que esta comparación es una falacia –algo que muchos científicos responsables han afirmado durante años– sino además que esas diferencias pueden ser muy riesgosas. En el caso estudiado, el maíz NK603 tenía un alto nivel de poliaminas, especialmente cadaverina y putrescina. Si los nombres les resultan un poco repugnantes, es justamente porque son las sustancias que intervienen en la descomposición de cadáveres y materia orgánica, dándole el olor fétido o pútrido.

Antoniou explicó que las poliaminas tienen efectos benéficos en ciertos contextos, pero que estas dos en particular producen además "varios efectos tóxicos. Por ejemplo, aumentan el efecto de la histamina, elevando las reacciones alérgicas y ambas han sido implicadas en la formación de sustancias carcinogénicas, como las nitrosaminas y los nitritos en la carne." (www.gmwatch.org/news/latest-news/17378)

La organización GMWatch de Reino Unido recuerda que el NK603 es el mismo tipo de maíz transgénico que fue usado para el experimento de alimentación prolongada de ratas de Gilles-Eric Séralini en 2012, que mostró que ratas alimentadas con ese maíz transgénico desarrollaban tumores cancerosos en alto procentaje. El estudio de Séralini fue ferozmente atacado por la industria de los transgénicos y científicos ligados a ésta, provocando incluso la retracción de su artículo por parte de la revista donde se publicó originalmente. Pero en ningún caso, tampoco por parte de esa revista, pudieron rebatir de fondo sus argumentos, por lo que su artículo fue republicado un año después y sigue siendo una importante referencia. (www.enveurope.com/content/26/1/14/abstract)

Las diferencias ahora encontradas y la presencia de estas dos sustancias tóxicas, podrían explicar parte de los resultados de Séralini. Antoniu afirma que esta es una cuestión que necesita ser analizada, "con nuevos estudios de alimentación a largo plazo, usando métodos que cuantifiquen la presencia de estas poliaminas y sus efectos".

En cualquier caso, Antoniou explica que este estudio deja en claro que el proceso de modificación transgénica "resulta en profundas diferencias de composición del maíz NK603 y por tanto no es sustancialmente equivalente al maíz no transgénico. Nuestros resultados llaman a una evaluación mucho más cuidadosa sobre la seguridad del consumo de maíz NK603 a largo plazo".

El estudio muestra el potencial dañino y carcinogénico de ese maíz por ser transgénico. Recordemos además que la transgenia del NK603 es para hacerlo resistente al glifosato, sustancia que también fue declarada cancerígena por la Organización Mundial de la Salud en 2015.

Este mismo maíz transgénico y otros tipos que usan el mismo gen son la mayor parte de las solicitudes de siembra de maíz transgénico en cientos de miles de hectáreas en el norte de México que presentaron Monsanto, PHI México (DuPont) y Dow, y que junto a otras de Syngenta, están paralizadas desde 2012, tanto por la amplia oposición popular, como por la acción legal colectiva de organizaciones e individuos que logró paralizar su liberación comercial desde octubre de 2013. Esas trasnacionales, junto a Sagarpa y Semarnat, han presentado más de cien recursos en múltiples juzgados para revertir esa suspensión y asegurar que ese maíz tóxico y potencialmente carcinogénico se pueda plantar en México.

Otro autores han encontrado ese tipo de variaciones moleculares en la soya y otros transgénicos autorizados en México. Todos conllevan además enorme uso de agrotóxicos cancerígenos y la contaminación de aguas, suelos y alimentos, al tiempo que producen deforestación, daños a la apicultura campesina y a la salud de todos. Y como vemos, no existen ni siquiera formas adecuadas para su verdadera evaluación de bioseguridad.

Es hora de que los juzgados que tienen el tema en trámite den por terminados esos costosos procesos y sentencien que los transgénicos, incluidos soya y maíz transgénicos, por sus impactos en la biodiversidad en México, centro de origen del maíz, así como por sus impactos en ambiente y salud de la población, deben ser prohibidos.

Por Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC