Domingo, 01 Octubre 2017 09:28

El retrato de una realidad permanente

Vigilancia policial y militar en la Rocinha esta semana.

 

Tras la invasión narco a la favela Rocinha, llegaron los militares en Brasil

Durante toda la semana de ocupación, y pese a los tiroteos, un único ramo de comercio no fue interrumpido: la venta de drogas, que no cesó. Cuando la tensión produce tiroteos, vienen las fuerzas armadas, se quedan un ratito y se van.

 

En la madrugada del domingo 17 de septiembre, un grupo de entre 60 y 90 hombres invadió la Rocinha, la más poblada y famosa favela de Río de Janeiro. Era un intento de retomar el control del muy lucrativo tráfico de drogas de la comunidad implantada en plena zona sur de la ciudad, donde viven los ricos más ricos. Lo que pasó a continuación fue algo muy semejante a una guerra civil en miniatura. Durante seis días con sus seis noches, frente a fuerzas de seguridad absolutamente inertes – hay escenas de grupos armados de fusiles y ametralladoras poderosas desfilando delante de policiales mal armados, mal preparados, mal pagados y frecuentemente corruptos – la Rocinha vivió momentos de horror.

Al mediar la tarde del viernes día 22 las fuerzas militares empezaron a ocupar la favela. Llegaron los blindados, los vehículos cargados de casi mil soldados subieron por las calles hasta donde ellas llegan. Lo que viene después es una intrincada red de callejones que se van estrechando hasta transformarse en pasillos. Todo un espectáculo, por cierto. Mientras duró la guerra entre los dos bandos de traficantes todo –todo– cerró en la favela habitada por al menos 80 mil personas: escuelas, comercio, puestos de salud, todo.

Algunos de los barrios más nobles de Río de Janeiro – San Conrado, Gávea, Jardin Botánico y Leblon, el metro cuadrado más caro de América Latina – vivieron en alarma permanente, con pavor de que sus calles fuesen escenario de tiroteos. Es que los traficantes son conocedores absolutos de la región de cerros cubiertos por la Floresta da Tijuca, una de las mayores matas urbanas del mundo. Saben cómo usar y cómo ocultarse en todas las trillas ocultas por árboles inmensos que unen la Rocinha al resto de la ciudad, especialmente los barrios limítrofes.

Los hombres del Ejército y la Marina se quedaron en la favela hasta el viernes 29. En esa semana hubo tiroteos intensos, algunos con más de media hora de duración. Resultado final del operativo: fueron aprehendidos 25 fusiles, 14 granadas, siete bombas caseras. Cuatro traficantes fueron muertos, otros 26 detenidos, de los cuales dos menores.

¿Qué cambió? Bueno, durante los días en que las tropas ocuparon la Rocinha se supo que “Rodrigo 157”, el narco que traicionó a su jefe – quien, por cierto, está en un presidio de seguridad máxima a miles de kilómetros de distancia pero aun así ordenó a sus aliados que habían sido expulsados de la región que la ocupasen para recuperar el negocio – y luego resistió a la invasión, había buscado abrigo en otra favela en otro extremo de la ciudad. Salen los del Ejército y la Marina, vuelve la tropa de elite de la Policía Militar. Si Rodrigo vuelve, las fuerzas armadas volverán, dijo el ministro de Defensa Raúl Jungmann. Pero, ¿dónde está Rodrigo? Nadie sabe. Lo más probable es que ya esté de regreso a su feudo.

Durante toda la semana de ocupación, y pese a los tiroteos, un único ramo de comercio no fue interrumpido: la venta de drogas no cesó. En volumen considerablemente menor, por cierto. Pero siguió. Los habitantes de la Rocinha vuelven, pues, al cotidiano: dominados por un traficante autoritario y violento, que además de extorsionarlos a cada tanto implanta el toque de queda en vastas áreas de la favela y que, cuando contrariado, no duda en ordenar puniciones que van de la amputación al estupro, llegando a sesiones de tortura o directamente al asesinato.

Un cotidiano, a propósito, que se repite –a veces de manera más perversa– en casi todas las favela’s de la región metropolitana de Río. La Rocinha, sin embargo, es diferente: está implantada en una región de espeluznante belleza natural. Y si otros barrios de clase media conviven con comunidades pobres con presencia de traficantes, la Rocinha colinda con zonas especialmente nobles de la ciudad. Un estudio conjunto de los servicios de inteligencia de las policías de Río, tanto la civil como la militar, y de las Fuerzas Armadas indica que existen en la región metropolitana 1.025 favela’s, y que el narcotráfico está instalado en 850 de ellas.

Además de los narcos, también están los ‘milicianos’, brigadas formadas por policías de ambas agrupaciones y hasta por bomberos. Los ‘milicianos’ rivalizan con los narcos en los abusos y excesos. Algunas favela’s son aisladas de otras, como la Rocinha, o agrupadas en comunidades, que son doce. Y nueve de ellas – las más pobladas– están directamente bajo control de los narcos (principalmente las que escurren de los cerros) o de los ‘milicianos’ (las horizontales, o sea, instaladas en terreno plano, como la Ciudad de Dios). Las más miserables están en la zona oeste o norte de la ciudad. Son también las más violentas.

Hace algunos años, el entonces gobernador de Río, Sergio Cabral, actualmente residiendo en un presidio y condenado (por ahora) a más de 40 años de cárcel por haber comandado un esquema de corrupción que se extendió por toda la administración y se hizo con al menos 200 millones de dólares, implantó las UPP’s (Unidad de Policía Pacificadora). El proyecto era ambicioso: además de ‘pacificar’, o sea, expulsar a los narcos, habría toda una amplia oferta de servicios como escuelas, cuadras deportivas, centros culturales, puestos de salud, escuelas. Lo que efectivamente hubo fue la ocupación de las favela’s por policiales militares. Todo lo demás quedó en promesa. Con el tiempo, los mismos policías pasaron a ser atraídos por los narcos, a base de soborno o amenaza.

Con la virtual quiebra de Río, todo se vino abajo. La violencia urbana de multiplicó por toda la ciudad, y en las favela’s el cuadro es de desesperanza. Líderes comunitarios repiten, en unísono, especialmente en las favela’s más pobres, que la tendencia es empeorar. Los más destacados estudiosos del cuadro coinciden en el desánimo. Para el sociólogo Ignacio Cano, coordinador del Laboratorio de Análisis de la Violencia de la universidad provincial de Río, a corto plazo todo lo que se puede esperar son intentos puntuales para parar los tiroteos. La socióloga Julita Lemgruber camina por la misma senda. Ella critica la opción de tratar la venta de drogas por la vía de la violencia, sin ninguna otra preocupación por cambiar la realidad de las comunidades.

Cuando la tensión produce tiroteos vienen las Fuerzas Armadas, se quedan un ratito y se van. Y la gente de las favela’s vuelve a su cotidiano de opresión y miedo. Si es así, ¿por qué tanto barullo por lo ocurrido en la Rocinha? La conclusión es una y una sola: porque está enclavada entre los ricos más ricos. Los que les tienen pavor a los pobres más pobres.

 

 

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El futuro de los medios populares depende de una internet ciudadana

 

Nos sorprende hasta a nosotros, dinosuarios anteriores a la llamada “revolución” tecnológica digital, pensar cómo funcionaríamos sin celular, sin redes ni correo electrónico, sin guglear, mientras nos intentan seducir con la comodidad del mundo tecnológico, con un robot que haga la limpieza de la casa y nos avise si entran ladrones...

Todo este seductor avance tecnológico esconde el fin de la seguridad, la vigilancia sin límites, la recolección indiscriminada de nuestros datos personales para enriquecer a megaempresas, la pérdida masiva de puestos de trabajo con la robotización y automatización. Y ni siquiera podemos echarle la culpa a algún fulano, sino que la tienen los algoritmos –que no tienen nada de transparentes ni de equitativos.

Hoy debemos analizar la integración vertical de proveedores de servicios de comunicación con compañías que producen contenidos (por ejemplo, ATT&T compra HBO y Times-Warner), la llegada directa de los contenidos (informativos, recreativos) a los dispositivos móviles, donde la televisión pasará a ser una pantalla más, la trasnacionalización de la comunicación y sobre todo de los temas de vigilancia, manipulación, transparencia y gobernanza en Internet. Ah, y del video como formato a reinar en los próximos años.

Hoy cinco de las 10 empresas de mayor cotización en la bolsa son del sector tecnológico y las tres del podio son Apple, Google y Microsoft . Sí, el problema es la concentración oligopólica: por el lado gráfico, 1.500 periódicos, 1.100 revistas, 9.000 estaciones de radio, 1.500 televisoras, 2.400 editoriales, están controlados por apenas seis trasnacionales.

Los riesgos de este modelo concentrador de las tecnologías digitales van mucho más allá de lo que ahora conocemos como Internet. En diversos sectores de la economía y la gestión político-social, se están produciendo cambios internos facilitados por la agregación y el análisis de datos (lo que se conoce como big data ). Son solo las grandes entidades (empresas transnacionales, gobiernos poderosos) que tienen la capacidad de almacenar y procesar tal cantidad de datos y de transformarlos en algoritmos, que son la base de la inteligencia artificial.

Nuestros datos se han convertido en el principal insumo de la nueva economía digital, dado que Internet se ha convertido en el sistema nervioso central de la economía global, así como del conocimiento, la información, la política y la vida sociocultural de la humanidad, lo que significará, de no producirse cambios en la gobernanza de la red de redes, en nuevas dependencias de nuestros países.

Es que cuando se trata de sistemas internacionales, no existe ningún organismo facultado para normar muchos aspectos de los flujos de datos, y mucho menos para supervigilarlos. Los nuevos monopolios digitales están explotando este vacío de regulación y supervisión para consolidar aún más su poder, y negocian a puerta cerrada las regulaciones que decidirán el futuro de la red, con muy poca o ninguna incidencia real de la ciudadanía.

Internet y el ciberespacio son el escenario de disputas de poder, donde las grandes potencias y corporaciones trasnacionales protagonizan una pugna mundial por conquistar y dominar esta nueva dimensión, integrándola en el marco de los conflictos geopolíticos, geoeconómicos y militares. Por eso, es un reto urgente de nuestras sociedades rescatar la Internet ciudadana, antes de que sea tarde.

Y las decisiones sobre estas cosas no son técnicas, sino políticas: es imprescindible mantener el carácter abierto y descentralizado de la red mundial de computadoras, discutir privacidad y protección de datos en un mundo en que no sólo las personas, pero las cosas (coches, heladeras, aviones, casas) están y estarán cada vez más interconectadas.

Un tratado sobre las corporaciones digitales debiera ser claro y plenamente aplicable a las empresas que operan en el mundo en línea, y preservar el derecho democrático de los pueblos a tomar las decisiones de política pública, que debe reconocer que son entidades globales, que deben estar sujetas a normas globales, lo que exige contar con un mecanismo para hacer cumplir estas normas globales.

Pero las megaempresas tienen capacidad de cooptar a los Estados. Las negociaciones de los tratados bilaterales y multilaterales de libre comercio TPP, TPIP y TISA, del Mercosur-UE, reducirán la capacidad de los Estados periféricos para proteger la privacidad y otros derechos ciudadanos.

Según los últimos cálculos, en el mundo hay unos 10 zetabytes de información (un zetabyte es un 1 con 21 ceros detrás), y la única manera de interpretarlos es con máquinas. El DeepLearning es la forma como se hace la Inteligencia Artificial: son redes neuronales que funcionan de manera muy similar al cerebro, con muchas jerarquías. Apple y Google y todas las Siri en el teléfono, todos lo usan.

Hoy el control emerge de la conjunción de medio, transporte y contenido. Los que controlan los sistemas de difusión, cada vez más inalámbricos, satelitales, eligen, producen y disponen cuáles serán los contenidos. El Big Data permite a la información interpretarse a sí misma y adelantarse a nuestras intenciones, y preocupa lo fácil que está siendo convertir la democracia en una dictadura de la información, haciendo de cada ciudadano una burbuja distinta.

Está de moda hablar de las noticias falsas, que en realidad son prácticas milenarias, que hoy son mucho más poderosas por su velocidad, potencia y bajo costo de producción. Son como el cáncer de la web que nacen como consecuencia de los modelos de negocios de Google, Facebook, Twitter y los miles de sitios que cada día intentan captar la atención en un mundo de concentración informativa y crisis del periodismo.

Las llamadas fake news es información falsamente descriptiva que busca manipular a la audiencia sin importar su propósito. Pero hasta que se creó la web, el acceso a audiencias masivas estaba monopolizado por quienes concentraban el poder político o los dueños de diarios, radios y canales de TV. La llegada de las redes sociales multiplicó el alcance de los internautas exponencialmente, dinamitando ese control primario de la información.

Ante el desastre producido por los terremotos el presidente mexicano Peña Nieto instó a los ciudadanos‘‘no dejarse engañar ni confundir por la desinformación o noticias falsas de las redes sociales.

Aquella metáfora, en el filme The Truman Show, por la cual un hombre es sólo parte de un reality show dentro del cual cree haber nacido y vivido toda su existencia, según un guion ajeno que desconoce, nos plantea si no seremos un sueño inventado por los medios masivos de comunicación,

El negocio de la televisión y el cine está experimentando un cambio rápido a medida que el streaming de video gana terreno sobre los modos tradicionales de visualización. En los últimos años, el proveedor de cable Comcast compró a NBC Universal y DreamWorks. Disney compró a Marvel, Lucasfilm, e invirtió en el servicio de streaming MLB Advanced Media. Verizon compró a AOL y Yahoo para alimentar sus propias ambiciones de contenido y publicidad.

Todas esas megaempresas de Internet acumulan información sobre cada uno de nosotros cada vez que utilizamos la web, que ellos comercializan vendiéndola a otras empresas o a la Agencia de Seguridad Nacional de EE. UU. Una sociedad conectada es una sociedad espiada y una espiada es una sociedad controlada.

Hoy más que nunca, la dictadura mediática, cada vez en manos de menos generales de las corporaciones, busca garantizarse hegemónicamente la imposición de imaginarios colectivos, narrativas, discursos, verdades e imágenes únicas. Es el lanzamiento global de la guerra de cuarta generación a los usuarios digitalizados del mundo. ¿Será el inicio de la guerra de quinta generación?

A veces pienso que en esta guerra ideológica nos llevan a combatir en escenarios de batalla equivocados o perimidos, mientras ellos desarrollan sus estrategias, tácticas, ofensivas en nuevos campos. Todo cambia, mientras nosotros, desde el campo popular parece que estuviéramos anclados, aferrados, a los mismos reclamos y reivindicaciones.

¿De qué estamos hablando cuando reclamamos la democratización de la comunicación y de la información? ¿Para qué queremos nuevos medios, nuevas frecuencias si no contamos y sumamos nuevos contenidos que tengan que ver con nuestras idiosincrasias, nuestras luchas, nuestros anhelos, nuestra memoria?, preguntan unos. ¿Cuándo vamos a construir nuestra propia agenda y dejar de ser reactivos a la agenda del enemigo? ¿Cómo vamos a romper esta ilógica lógica comunicativa desde organizaciones verticales? La horizontalidad ayuda a construir unidad, en procesos de organización, con movilización, señalan desde los movimientos sociales.

Lo cierto es que la vieja caja de herramientas ya no nos sirve. La academia poco nos ha ayudado en los últimos 40 años y no ha sumado teoría a la praxis elaborada por nuestros pueblos. De eso es de lo que debemos hablar: cómo y con qué herramientas luchar en estos nuevos campos de batalla.

Este texto es la introducción el tema de Medios, en Diálogos por una Internet ciudadana: NuestrAmérica rumbo al Foro Social de Internet, Quito 27 de setiembre de 2017.

 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

 

 

 

Donald Trump, durante su conferencia sobre la nueva estrategia en Afganistán.

 

Dieciséis años después de los atentados del 11 de septiembre que justificaron el negocio de la guerra infinita contra el terrorismo yihadista, la amenaza terrorista se va extendiendo cada vez con más fuerza. Sólo en Afganistán, país ubicado en el corazón de Asia Central que, por tener frontera común con China, Irán, y los ‘espacios soviéticos’ e India, se ha convertido en el territorio más estratégico del mundo para EEUU, ya que Washington ha utilizado a esta turba polpotiana en cuatro ocasiones concretas:

Entre 1978 y 1991, cuando patrocinó la extrema derecha islámica y cristiana en las fronteras de la Unión Soviética, como una herramienta más en su lucha contra las fuerzas de izquierda a nivel mundial. En nombre del Islam, la pandilla de delincuentes yihadistas fue enviada desde Pakistán para llevar el terror: atentaron contra unos 2.000 colegios (mataron a la totalidad de las estudiantes del liceo de Kabul) y destruyen las infraestructuras del país socialista (centrales eléctricas, fábricas, clínicas, unas mil cooperativas campesinas, etc). La CIA creó a terroristas profesionales en sus centros de entrenamiento en Pakistán, gracias al dinero de Arabia Saudi. Ronald Reagan y Margaret Thatcher les apodaban “luchadores por la libertad”.

 

Entre 1991 y 1996, una vez lograda la desintegración de la URSS, el objetivo de EEUU será el dominio económico y militar del espacio que los soviéticos dejan libre. En 1992, la CIA y los yihadistas derrocan al gobierno socialista del doctor Najibulá, y le asesinan junto a su familia. Son años en los que EEUU busca:

Impedir la reconstrucción del espacio pos-soviético bajo el paraguas de Moscú.

La creación de bases militares en la vecindad de China, Rusia, Irán e India.

Hacerse con el control de la ruta energética de Asia Central y el Océano Índico.

Apoderarse de las riquezas de las repúblicas exsoviéticas: el uranio de Kazajstán, la tercera reserva mundial; el oro de Kirguizistán; la gran industria algodonera de Uzbekistán; las inmensas reservas acuáticas de Asia Central-Caspio; y sobre todo, del gas de Turkmenistán, la cuarta reserva mundial. Ocupar Afganistán sería la única manera de acceder a este recurso. Se puso en marcha el proyecto del gasoducto transafgano ‘TAPI’ (Turkmenistán, Afganistán, Pakistán, India), que lo llevaría desde el Caspio hasta el mar Arábigo. Así, no sólo arrebataba a Rusia el control económico-político sobre aquellas repúblicas, sino que le permitiría a EEUU incrementar su poder sobre la India, gran consumidor de energía.

Apoderarse del gas y petróleo afgano valorado en mil millones de dólares por el Pentágono. Exxon Mobil, la mayor petrolera privada del mundo (cuyo presidente es el actual secretario de Estado Rex Tillerson), y la canadiense Terraseis, anuncian haber encontrado petróleo en la provincia de Faryab. Desde la ocupación en 2001, los países de la OTAN han perforado sólo en la cuenca del Amo Darya 322 pozos, donde se estima que hay entre 500 y 2.000 millones de barriles de crudo. En 2011, la compañía financiera JPMorgan Chase firmó con Kabul un acuerdo por el valor de 40 millones de dólares para hacerse con una de las minas de oro afgano. A Horst Köhler, el presidente de Alemania le costó el puesto en 2010 al sugerir que las tropas de su país están en Afganistán para proteger la economía alemana.

Sin embargo, los muyahidines, divididos en una docena de grupos con sus señores de guerra en continuas peleas, fueron incapaces de establecer la seguridad necesaria para que EEUU pudiese empezar a llevar a cabo sus proyectos.

 

1996- 2001, la CIA reconduce la situación en Afganistán, creando otro grupo yihadista llamado Talibán-Al Qaeda, con los siguientes objetivos:

.Poner fin al caos en el país e instalar un régimen al estilo de la monarquía saudí: disciplinado y aliado, capaz de establecer la paz de cementerio, mantener la unidad del país y acabar con los indomables e indisciplinados señores de guerra. Así podría construir el TAPI.

.Neutralizar la influencia tradicional irano-rusa-india. La faceta wahabita del régimen talibán contendrá a los chiitas iraníes, a la Rusia ortodoxa y a la China comunista.

Es así como el saudí Bin Laden recluta a cientos de los antiguos militantes del la ‘internacional yihadista’. A ellos se suman los talibanes – los ‘seminaristas’ de las escuelas religiosas-, los chavales de los orfanatos de Pakistán, delincuentes, indigentes y miles de mercenarios a sueldo, con el fin de crear un régimen parecido al de Arabia Saudí en Afganistán.

Con el gran soporte logístico de sus padrinos y unos diez mil millones de dólares, los talibanes toman Kabul en 1996: desmantelan el gobierno, inician una masiva limpieza étnica contra los no pastunes, torturan, apedrean, violan y matan a miles de afganos, mientras que saquean museos, destruyen televisores, radios, salas de cines, queman bibliotecas, prohíben todo tipo de ocio, los deportes, los colores, y otras políticas que después serán aplicadas en Irak y Siria. Crímenes entonces silenciados por los medios occidentales.

El 4 de diciembre de 1997, una delegación de los Taliban viaja a Sugarland (Texas) para negociar con Unocal sobre el gaseoducto de TAPI. La empresa que rechaza su petición de aumentar los 100 millones de dólares por año como paje de la tubería les recuerda que no habían cumplido con su parte: la zona norte del país, por donde pasaría el TAPI, estaba bajo el control del comandante Ahmad Massoud Shah, ‘El León de Panjshir’, un veterano antisoviético, próximo a Irán y a Francia. Además, EEUU ya se había dado cuenta de su error: aquellos hombres pertenecían al sector más lumpen del proletariado, que no podían actuar como los príncipes saudíes de hoy. Éstos pasaron su periodo talibaniano hace dos siglos, y llevan guante blanco en sus acciones, guardando las formas.

Para colmo, los Taliban habían prohibido el cultivo de la adormidera (opio) con cuya renta EEUU financia la guerra. En 2006, Afganistán producía 6.100 toneladas de opio, 33 veces de lo que produjo en 2000.

Así llega el fin de Taliban. A partir del 1998, EEUU lanza una tremenda campaña mediática anti-taliban-Al Qaeda, presentando a sus “viejos amigos” como los “enemigos de la civilización humana”.

En agosto de 1998, Bill Clinton ordena bombardear Sudán y Afganistán, acusando a Al Qaeda y los talibanes de atentar contra las embajadas de EEUU en África, mientras corría una cortina de humo sobre el escándalo Lewinsky.

En 2001, Washington tiene que darse prisa: China y Rusia habían creado en el mes de agosto la Organización de Cooperación de Shangái (OCS) con una clara intención de impedir la entrada de los occidentales en su zona de influencia.

El 9 de septiembre, el comandante Masud, el único hombre que podía organizar una resistencia nacional contra los futuros ocupantes occidentales, es asesinado.

 

2001 hasta hoy: El 7 de octubre del 2001, casi un mes después del 11-S, EEUU y Gran Bretaña lanzan un ataque sobre Afganistán para obligar –dicen- a los talibanes a entregar a Bin Laden, el supuesto autor del atentado (entonces, Hillary Clinton no había confesado que fue EEUU quien creó el Yihadismo). En los primeros días, la coalición de 34 países liderada por EEUU y equipada con las armas más mortíferas de la humanidad, lanza 21.000 ataques aéreos sobre los desarrapados afganos como un criminal e ilegal castigo colectivo: sus 20.000 bombas sepultan a decenas de miles de civiles bajo los escombros de sus casas de adobe y provocan la huida de dos millones en aquel duro invierno. Bombardearon depósitos de agua, las pocas centrales eléctricas que había, los cultivos y el ganado. UNICEF llegó a denunciar que el frío invierno, el hambre, la desnutrición y las enfermedades causadas por la agresión militar podrían provocar la muerte de hasta 100.000 niños. Así, EEUU se dio el derecho exclusivo de secuestrar y torturar a cualquier persona en cualquier país del mundo, anulando a la ONU.

Acto seguido, y mientras Bush oculta la información sobre la implicación de su aliado, el gobierno de Arabia Saudí, en los atentados que mataron a cerca de 3.000 compatriotas, envía a Afganistán a 300.000 soldados de la OTAN, equipados con la tecnología punta, para encontrar a Bin Laden (a pesar de tantas experiencias en los “asesinatos selectivos”), al que curiosamente le “encuentran” 10 años después, mientras que a Gadafi le localizaron y le mataron sólo un día después de la visita de Hillary Clinton a Libia. A Laden no le encontraron en una cueva de Afganistán, sino en una mansión en Pakistán -país cuyo servicio de inteligencia es una sucursal de la CIA-. Más tarde, en vez de detenerle, matan a su fantasma, y como era invisible para los mortales, ocultan su cuerpo en el fondo marino. Era otra mentira, como las “armas de destrucción masiva” de Saddam Husein, que ocultaba los verdaderos motivos del ataque a Irak. Un mes después de que Benazir Bhutto revelara la farsa sobre Laden es asesinada.

Sin embargo, una cosa es desmantelar un régimen y otra es ocupar un país. Las tropas de EEUU, al ver que sus aliados regionales son incapaces de servir a sus intereses estratégicos, son instaladas en Afganistán para un largo periodo de tiempo con estos objetivos:

.Construir el gaseoducto transafgano.

.Impedir la reunificación de las repúblicas exsoviéticas bajo el paraguas de Moscú.

.Sabotear la construcción de la OCS.

.Instalar bases militares en las fronteras de China, Irán, India y el espacio soviético.

.Convertir la República Democrática de Afganistán en una República islámica, para acabar con el laicismo (lo mismo que ha hecho en Irak) y conseguir la involución política, económica y social de los países de la zona. Luego hará de bombero pirómano para ‘salvar la humanidad del islamismo’.

.Acceder a los recursos energéticos de Asia Central y del Mar Caspio le daba la posibilidad a Washington de disminuir su dependencia con respecto a los hidrocarburos de la región de Medio Oriente, romper el monopolio ruso sobre los yacimientos de petróleo y gas, y frenar el desarrollo de la economía China.

.Convertir el mundo en “una granja vigilada por millones de cámaras”, arrebatando las libertades conquistados por los ciudadanos.

.Rescatar la economía de su país de la recesión con una guerra: el enemigo islámico sustituye al enemigo rojo para justificar la permanencia de la OTAN tras el fin del Pacto de Varsovia, y salvar a la compleja industria armamentística. El fabricante de armas Lockheed Martin multiplica por 15 el precio de sus acciones en la Bolsa, recibe el mayor contrato militar de la historia: 200.000 millones de dólares y el presupuesto de defensa de EEUU alcanza los 450 mil millones de dólares. Las guerras, además sirven para deshacerse de las armas viejas de la Guerra Fría y probar las nuevas sobre el terreno real.

A pesar de perder a unos 3000 soldados y gastar 6.000 millones de dólares al mes desde entonces, la OTAN, salvo sembrar 11 bases militares en este patio trasero de Rusia y China, no ha conseguido en Afganistán ninguno de los objetivos. China se lleva el gas turcomano desde el gaseoducto más largo del mundo, de 7.000 kilómetros que inauguró en 2009. También explota el petróleo afgano en Amo Darya y está construyendo la primera refinería del país.

El anuncio de Donald Trump en enviar 40.000 más soldados a Afganistán tiene como objetivo vigilar el regreso de Rusia a Afganistán, y cercar aún más a Irán.

Desde 2015, EEUU y los yihadistas están extendiendo el ‘Arco de Crisis’ al espacio exsoviético de Asia Central.

 

 

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Oriente Próximo y los peligros del caos diplomático de Trump

La región de Oriente Medio está atravesando por un periodo de calamidades que carece de comparación en toda la historia. Esto ocurre mientras la política exterior americana se basa en provocar un desconcierto general entre enemigos y aliados que la revista Foreign Policy ha calificado de “caos diplomático”.



Este miércoles la embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, compareció en el Congreso. Los congresistas le pidieron explicaciones acerca del caos que reina en la política exterior de Washington, y Haley les sorprendió diciendo que eso es positivo para Estados Unidos.


Diplomáticos extranjeros con los que se reúnen Haley y otros colegas americanos se quejan de lo “impredecible” de la administración, pero Haley sostiene que el desconcierto es útil a la hora de negociar, ya que sus interlocutores no saben por dónde van a salir los americanos. “Para mí esto ha sido útil”, ha recalcado la embajadora.


La administración de Trump está usando esta táctica negociadora con sus enemigos, por supuesto, pero también con sus aliados, y se ha puesto de manifiesto en Oriente Próximo de una manera particular. En esta región el caos está adquiriendo una extensión geográfica y una profundidad inmensas y Estados Unidos lo está alentando en todos los frentes, incluso con sus aliados tradicionales, con la excepción de Israel, que sigue siendo un asunto de política interior americana.


La crisis entre Arabia Saudí y Catar es uno de los últimos episodios derivados de la política de caos de Washington. Entre las disparatadas peticiones de los saudíes figura la de que Catar cierre la cadena de televisión Al-Jazeera, una demanda que este viernes las Naciones Unidas han calificado de “inaceptable” puesto que violaría el derecho de expresión y de opinión.


La anarquía general que reina, el desconcierto que ese caos está sembrando en numerosos observadores, puede escaparse de las manos de los dirigentes locales, incluidos los de Arabia Saudí, un país que de la mano del rey Salman y de su hijo Mohammed, se está adentrando por territorios ignotos con decisiones demasiado arriesgadas.
El caos es lo contrario de la estabilidad y esta es una teoría que Israel ha venido aplicando sistemáticamente desde hace mucho tiempo. Recientemente dos destacados profesores de la Universidad de Bar-Ilan, en Tel Aviv, uno de ellos asesor del primer ministro Benjamín Netanyahu y de la OTAN, publicaron y defendieron una tesis que es justamente la que los americanos están aplicando en Oriente Próximo.


La tesis de los profesores israelíes era muy sencilla: “La estabilidad no es un bien en sí mismo y únicamente es buena si responde a nuestros intereses”. Los intereses de Israel en estos momentos consisten fomentar la inestabilidad puesto que esta situación caótica le está dando oportunidades con países que hasta hace poco le resultaban hostiles.
Esta tesis está de acuerdo con la tesis de lo impredecible de la que Nikki Haley habló a los congresistas de Washington el miércoles. Pero ¿qué gana Estados Unidos con este caos? La respuesta es sencilla: su posición se hace más vital y está consiguiendo gigantescos contratos de venta de armas por todas partes.


Y ¿qué gana Israel con este caos? La respuesta también es sencilla: el Estado judío está adquiriendo un papel central en todos los conflictos regionales desde la segura barrera en la que se encuentra. Por ejemplo, se acaba de saber que Israel será el mayor beneficiario de la resolución de la histórica disputa entre Egipto y Arabia Saudí sobre dos diminutas islas situadas en el estrecho de Tirán, en el mar Rojo, que han estado custodiadas por Egipto durante las últimas décadas y que ahora se están transfiriendo a Arabia Saudí.


El meollo de este asunto es que en cuanto las islas pasen a poder de Arabia Saudí, tal y como ha decidido el presidente Abdel Fattah al Sisi con el visto bueno de Israel, el estatus de las aguas de la zona cambiará y dejarán de ser aguas egipcias para convertirse en aguas internacionales, con lo cual los buques israelíes que naveguen por la zona para atracar en el puerto de Eilat saldrán beneficiados.


El caos casi universal que reina en Oriente Próximo tiene un destinatario central que es Irán. La misma Nikki Haley no para de referirse a Teherán como un gran y deforme monstruo, y lo hace en términos apocalípticos semejantes a los que usan los dirigentes israelíes. El peligro más grave ahora es que lo impredecible de la administración Trump se salga de tiesto y llegue a las armas.


La actitud de los militares americanos que operan en Siria se ha vuelto más agresiva en las últimas semanas, derribando incluso un avión sirio de fabricación rusa. Otros incidentes graves también han ocurrido en Siria recientemente y la presencia de los ejércitos ruso y americano tan cerca uno de otro, puede conducir a un enfrentamiento directo entre las dos potencias.


La sensación de que un enfrentamiento entre Estados Unidos y Rusia puede ocurrir en Siria está viva y sujeta a lo impredecible de Washington. Lo más natural parece ser que los americanos se consolarán con la venta masiva de armas, pero nadie puede estar seguro de ello si hacemos caso a la teoría de Nikki Haley, teoría que deja abierta la posibilidad de intervenciones militares.


En este contexto, Europa posee la política exterior de una ameba diminuta e inútil y no hay que contar con los europeos para nada que no sea seguir a pies juntillas la política de Estados Unidos con respecto a Rusia, que también pasa por la adquisición de armas americanas a porrillo.

 

30/06/2017 22:24 Actualizado: 01/07/2017 07:00
EUGENIO GARCÍA GASCÓN

Publicado enInternacional
Martes, 20 Junio 2017 06:35

Experimento futbolero

Experimento futbolero

Un gol de Pepe, el aguerrido defensa de la selección de Portugal, fue anulado durante el partido que ese conjunto disputó el domingo, en Kazán, Rusia, contra el equipo de México. Que una anotación sea invalidada en este deporte, es hasta cierto punto algo normal y relativamente frecuente, sólo que en este caso la decisión fue producto de un experimento en el que se emplea una tecnología conocida como VAR (siglas de Video Assistant Referee), o videoarbitraje, en español.

Desde el año pasado se experimenta con esta modalidad de asistencia arbitral, la cual se ha aplicado ya en algunos torneos oficiales, como el Campeonato Mundial de Clubes celebrado en diciembre de 2016 en Japón; la Copa Mundial Sub 20 concluida apenas el 11 de junio de este año en Corea del Sur, y la actual Copa Confederaciones, en la que se enfrentaron las selecciones de México y Portugal. En los tres certámenes la revisión de jugadas claves realizadas por un conjunto de árbitros acreditados por la FIFA, reunidos en lugares apartados frente a varias pantallas de video, ha resultado en la modificación de decisiones tomadas en la cancha que influyen decisivamente en el resultado de un partido.

La prueba en curso fue diseñada por el Consejo de la Asociación Internacional de Futbol (IFAB, por sus siglas en inglés), organismo integrado por la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) y las cuatro asociaciones de futbol del Reino Unido. El IFAB es el organismo encargado de definir las reglas en este deporte. En una reunión celebrada el 5 de junio de 2016 en Cardiff, Gales, la centenaria agrupación (se fundó en 1886) decidió por fin echar a andar este experimento que tiene una duración de dos años (2016-2017), con el objetivo de eliminar los errores graves que se cometen al juzgar jugadas claves y, de resultar bien, aplicarse en el Campeonato Mundial de Futbol que se realizará en 2018 también en Rusia.

En el diseño se incluyen diversos límites, pues sólo considera cuatro categorías de incidentes: 1. Goles o no goles (por ejemplo, si el balón rebasa o no la línea de meta), 2. Penaltis, 3. Tarjeta roja directa y 4. Errores de identificación (por ejemplo, cuando se castiga erróneamente a un jugador cuando otro comete la falta).

La participación en este experimento sólo está permitida para las asociaciones de futbol y las competencias deportivas autorizadas por la IFAB, y el permiso sólo se concederá cuando se utilicen los protocolos de ese organismo en su totalidad y se hayan cumplido los requisitos técnicos y de educación del árbitro determinados por él, con lo que se busca asegurarse de que se aplicarán siempre criterios estrictos y homogéneos.

Como proveedor de la tecnología VAR en este experimento fue seleccionada la empresa Hawk Eye Innovations que ya participa en otros deportes, como el tenis. Aporta varios elementos como la "tecnología de línea de gol" con siete cámaras en cada línea, y la "repetición inteligente", que muestra simultáneamente diferentes ángulos de la acción que se juzga.

El propósito de las pruebas consiste en examinar cómo afecta la aplicación de este sistema a los árbitros, el comportamiento de los jugadores, de los hinchas o porras en los estadios e incluso de quienes siguen los encuentros por televisión. Se trata en suma de averiguar si puede representar un beneficio para el futbol o no.

La realización de este estudio, que será revisado por algunas universidades europeas, es muy positiva, pues por fin se está reconociendo que en el futbol se cometen fallas muy graves. La aplicación de esta nueva modalidad arbitral ha sido objeto de diversas críticas, la mayoría de las cuales se originan en las resistencias propias del conservadurismo deportivo, pero, en mi opinión, es preferible el hecho real, que la suposición en la cancha, con una ventaja adicional, pues representará un duro golpe contra la corrupción en este deporte.

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Domingo, 18 Junio 2017 05:52

La diplomacia de la militarización

La diplomacia de la militarización

El anuncio sobre Cuba es parte de una escalada hacia la región en la que cobran fuerza el Comando Sur, los servicios de Inteligencia y la DEA.

 

Donald Trump se presentó el viernes en el salón Artime de Miami junto con su vicepresidente, Mike Pence, que vendrá en agosto a Buenos Aires y es una figura clave del régimen estadounidense en dos terrenos: el despliegue militar y la preservación de la influencia en América Latina.


Un día antes de acompañar a Trump en Miami, Pence disertó sobre las presuntas amenazas a la seguridad de los Estados Unidos provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador. Mencionó las pandillas y el narcotráfico. Y dijo que ni el narco ni la inmigración ilegal se detendrían sin incluir a Sudamérica en el sistema de cooperación de los Estados Unidos.


Pence también envió mensajes a Venezuela. “Todos nosotros debemos elevar nuestras voces para condenar al gobierno venezolano por su abuso de poder y su abuso contra el propio pueblo, y hacerlo ya”, dijo Pence. Llamó a mostrar a los venezolanos que “hay un camino mejor”. Para el vice, la libertad “es el único camino hacia la prosperidad”. Pero “la seguridad es el cimiento de la prosperidad”.


El mismo día el secretario de Estado, Rex Tillerson, alertó sin datos sobre las supuestas conexiones entre los carteles mexicanos de la droga y los fundamentalistas de ISIS, Estado Islámico.


El secretario de Seguridad Nacional John Kelly a su vez advirtió sobre la conexión entre “redes terroristas y redes criminales” como los narcos. Esas redes podrían traficar no solo drogas sino bombas sucias.


Un dato: antes de ser el jefe de Homeland Security, Kelly fue la cabeza del Comando Sur, el área de la Secretaría de Defensa y de las Fuerzas Armadas encargada de América Latina.


Un artículo de Jake Johnson en la revista Foreign Policy publicado la semana que pasó lleva este título: “La militarización de la política de los Estados Unidos hacia América Latina se está profundizando con Trump”.


El presidente norteamericano aumentó los gastos militares y bajó los del Departamento de Estado. “No esperen que los Estados Unidos simplemente se van a retirar”, recomienda pensar Foreign Policy. “Más bien esperen que se profundice el compromiso militar de los Estados Unidos en la región”. Incluso aunque no haya ningún anuncio oficial, el giro parece inevitable.


La tendencia había comenzado antes de Trump. Con Obama, ya el Pentágono dio ayuda a Colombia sin certificación previa de que no se estaban violando los derechos humanos.


Como sucedió en la década del ’20 con las ocupaciones territoriales, en la del ’50 con los golpes de Estado y en la del ’70 con la tortura, el laboratorio para todo el continente es la política hacia Guatemala, Honduras y El Salvador. “Con menos recursos por canales tradicionales se fortalecerá entre las embajadas norteamericanas la red de lazos entre la inteligencia, los agregados militares, los agentes de la DEA y otras autoridades de seguridad que están ganando poder para conducir la política exterior de los Estados Unidos”, dice el análisis de Foreign Policy. Con menos dinero a mano por los recortes presupuestarios, ellos son los que “administrarán las zanahorias”.


Hace una semana murió en La Habana uno de los intelectuales más prestigiosos de la Revolución, Fernando Martínez Heredia. Su último trabajo forma parte del libro “América Latina. Huellas y retos del ciclo progresista”, publicado por Editorial Sudestada en la Argentina.


“Eventos recientes adversos en Venezuela y algunos otros países latinoamericanos nos preocupan a todos y podrían indicar que el tipo de proceso que tuvo muchos logros en una parte de la región y generó tantas esperanzas está chocando con sus límites, y el imperialismo y sectores capitalistas locales han pasado a la ofensiva con el fin de liquidarlo y esparcir el derrotismo”, escribió Martínez Heredia en el libro. Para señalar, entre resignado y optimista: “Cuba mantiene su apoyo y acompañamiento a esos procesos, y lo expresa muy claramente. Si la tendencia actual avanza y se consolida, sin duda tendremos más dificultades y menos compañía, pero, como siempre, haremos causa común con nuestros pueblos hermanos y el país mantendrá la política de apoyo a las coordinaciones de América Latina y el Caribe, y al horizonte integracionista”.
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¿Por qué Trump decidió acusar a Qatar de "financiar el terrorismo"?

El diminuto emirato sabe quiénes son sus verdaderos amigos después de haber sido abandonado por el presidente estadunidense. Pero en los círculos qataríes existen temores de que esto no fue, después de todo, una casualidad. ¿Qué rayos hizo que el presidente Donald Trump identificara a Qatar, con una larga relación con Estados Unidos y que hospeda a 10 mil elementos del ejército en su más grande base militar en Medio Oriente, como un "financiador del terrorismo"? ¿Alguien le informó erróneamente sobre la región? ¿O está el señor Trump resentido, como se preguntan algunos empresarios qataríes, porque un trato de bienes raíces que perseguía el entonces futuro presidente estadunidense con los gobernantes del emirato fracasó en 2010?

Clayton Swisher, el periodista de investigación que descubrió los Papeles de Palestina en 2011 –que detallan las pláticas secretas entre israelíes y la Autoridad Nacional Palestina con la entonces secretaria de Estado estadunidense, Condoleeza Rice–, dice que Trump y su hija Ivanka visitaron Qatar hace siete años. Ahí, señala, se acercaron a dos altos funcionarios qataríes encargados de inversiones y buscaron su ayuda. Uno era Husein Al Abudllah, miembro del consejo ejecutivo de la Autoridad de Inversiones de Qatar (QIA, por sus siglas en inglés). El otro era el jeque Hamid bin Jaseem al Thani, miembro de la familia real, quien entonces fungía como primer ministro.

En un reportaje publicado en The Huffington Post, Swisher afirma que las pláticas fracasaron y que Al Abdullah quedó asombrado por la forma en que Trump presentó su propuesta para un fondo de bienes raíces que estaba en dificultades: ni Hamid, ni Al Abudllah le dieron dinero qatarí.

El QIA es el segundo fondo soberano de riqueza con activos por 338 mil millones de dólares.

Swisher agregó que, con todo, Ivanka Trump regresó a Qatar con su esposo, Jared Kushner, en busca de un trato diferente que involucraba la propiedad de Kushner, ubicada en el 666 de la Quinta Avenida. Las pláticas sobre este asunto continuaron hasta 2016. Swisher también cree –y afirma haber descubierto esto– que el padre de Kushner, Charles, estaba en discusiones con Hamid, quien ya era un empresario independiente pues había dejado ya el puesto de primer ministro, y le solicitó 500 millones de dólares, pero Qatar le dijo a Charles Kushner que tendría que encontrar mil 200 millones en algún otro lado. Estás pláticas, según Swisher, continuaron hasta hace unos meses.

Si Trump se ha vuelto contra Qatar –y nadie ha explicado hasta ahora por qué sucedió esto– el pequeño emirato ha descubierto amigos regionales que no sabía que tenía. Omán ha enviado una flotilla de barcos mercantes con alimentos a Doha. Lo mismo hizo Marruecos. En este último caso, el rey Mohammed VI buscaba neutralizar, de manera muy suave, como es él, numerosas manifestaciones públicas en Hoceima, en la región de Rif, y sus alrededores.

Estas protestas surgieron después de que un pescador fue asesinado (no se sabe si con ayuda de la policía local) y fue arrestado un político muy popular. La muerte del hombre parece un espeluznante paralelismo con otras muertes de individuos que catalizaron revoluciones en Túnez y Egipto. Como sugirió un cínico qatarí hace unas horas, el gesto del rey hacia Qatar puede ayudar a mantener su popularidad política en casa. "Es Ramadán y el gesto (del rey) Mohammed será juzgado con agrado por su pueblo". Agregó: "Él sabía lo que estaba haciendo cuando decidió enviarnos alimentos".

Otro qatarí menos irónico también señaló que las importaciones turcas de alimentos están ayudando a que haya menos escasez en Doha. “Solíamos importar de Arabia Saudita... pero la comida turca es mucho mejor”, afirmó; y podría tener razón.

Irán también intentó, de manera por demás sagaz, ayudar a Qatar al ofrecer abrirle su espacio aéreo a la aerolínea Qatar Airways, que ya no puede sobrevolar Arabia Saudita o los Emiratos Árabes Unidos.

Kuwait, que ayudó a fundar el Consejo de Cooperación del Golfo, no quiere que la alianza por la que luchó tanto colapse y por ello los kuwaitíes intentan mediar en el conflicto.

Lo que más intriga, sin embargo, es la reacción de Vladimir Putin a la crisis de Qatar. Rápidamente expresó su apoyo a Qatar, aunque evitó hacer cualquier crítica a Arabia Saudita. Y no es de extrañar. Sólo unos días antes de que casi todos los países del golfo Pérsico rompieran relaciones con Qatar, el segundo heredero de la corona y ministro de Defensa, Mohammed bin Salman –quien además es héroe de la desastrosa guerra con Yemen–, visitó el Kremlin para charlar con Putin.

Evidentemente, estas conversaciones se centraron sobre Siria y los precios del petróleo. Pero ahora los qataríes y sin duda los sauditas se preguntan si el segundo príncipe heredero no le dijo a Putin sobre la crisis que se avecinaba, y si Putin advirtió a Arabia Saudita no invadir Qatar.

Después de todo, si de algo se puede acusar a Putin es de la violenta represión de los "rebeldes" en Siria. Otra cosa es si él se puede erigir como un pacificador en el Golfo Pérsico.

The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca

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AbueliCIA, ¿para qué esos ojos y esas orejas tan grandes?

Fiel a su filosofía, recordada en comunicación dirigida el 6 de marzo a la Red de intelectuales, artistas y movimientos sociales por la humanidad reunida en Caracas, Julian Assange, cabeza visible de Wikileaks, defendía que las filtraciones que logra este proyecto de conocimiento libre es para que “[...] la sociedad de todo el mundo abra los ojos, y con datos irrefutables en la mano, confronte a los poderosos”. Su última revelación, “la mayor filtración de datos de inteligencia de la historia”, así lo confirma.

 

Espías espiados, y filtrados. Wikileaks inició el pasado 7 de marzo la publicación de miles de documentos –“la mayor filtración de datos de inteligencia de la historia”–, que evidencian las múltiples y avanzadas técnicas de espionaje desarrolladas por la CIA, bajo el gobierno de Obama, alguna de ellas en asocio con las agencias de inteligencia de países aliados. Técnicas de escucha, seguimiento y muerte de todo aquel o aquello que sea valorado como un objetivo prioritario, las que evidencian una vez más que el derecho humano a la privacidad es cosa del pasado y que los poderosos de cualquier rincón del mundo pueden actuar cuando quieran contra toda aquella persona o grupo social que identifiquen como enemigo.

 

La información difundida da cuenta de un programa encubierto de ‘hacking’ (ataque cibernético) de la CIA. Esta primera entrega, denominada “Year Zero” (Año Cero), está integrado por 8.761 documentos y 943 adjuntos entregados por “una red aislada y de alta seguridad situada en el Centro de Cibernética de la CIA en Langley, Virginia” y es parte de siete entregas que realizará el importante portal de filtraciones, denominado ‘Bóveda 7’. Los diversos documentos dados a conocer tienen fechas que van entre 2013-2016.

 

La información filtrada por Wikileaks da cuenta de un conjunto de instructivos, escritos en clave informática, con programas de virus, malware, troyanos, software malicioso, sistemas de control remoto, para pinchar con la última tecnología todo tipo de teléfonos, computadoras, televisores inteligentes, incluso comunicaciones justo antes y después de ser encriptadas en smarthones de iPhone (de Apple) y Android (de Google, bajo cuyo sistema funciona el 85% de los teléfonos inteligentes del mundo) por personas que creían que sus comunicaciones estaban a salvo por el hecho mismo de estar encriptadas, lo mismo que los usuarios de Whatsapp y Signal. También están bajo su control Telegram, Weibo, Confide, y Microsoft, Samsung/HTC/Sony. Aquí, como en el cuento, los ojos y oídos de la abueliCIA tienen claros propósitos.
Los programas de espionaje fueron gestados por el Engineering Development Group (Grupo de Desarrollo de Ingeniería) de la Central de Inteligencia estadounidense, una sección de la CIA integrada por 5.000 piratas informáticos, toda una NSA a su interior.

 

Según Wikileaks, “las armas cibernéticas, una vez desarrolladas, son muy difíciles de controlar” pues “las mismas personas que las desarrollan y las utilizan tienen las habilidades para hacer copias sin dejar huellas”. Un comercio ilegal de estos productos, valorados en miles de millones de dólares circula por todo el mundo. Estamos ante una nuevo cuerpo de las fuerzas armadas ­­–muy seguramente adscrito a la sección de inteligencia–, el cual se suma a la infantería, artillería, aviación y la naval.

 

Potencial disciplinador. Los asesinatos que comete esta, como otras agencias de inteligencia de los Estados Unidos por todo el mundo –así como diversidad de Estados en su afán por evitar el ascenso de sectores sociales alternativos–, son facilitados por procesos de chequeo, seguimiento y control a través de teléfonos infectados que envían a quien espía la geolocalización del usuario, sus comunicaciones de audio y textos, y también activan cámara y el micrófono del aparato. Incluso estando apagados este tipo de dispositivos recogen las conversaciones, las cuales retransmiten a un servidor de la agencia de espionaje. La única manera de evitar que esto ocurra es extrayendo la pila del teléfono, o dejándolo lejos de donde se mantiene el diálogo. Lo mismo con TVs de última generación, los cuales están bajo control de una herramienta de ciberespionaje conocida como Weeping Angel (Ángel llorón), programa desarrollado en cooperación con la inteligencia británica.

 

Manos limpias. Para borrar las huellas de sus operativos, la CIA utiliza mal-ware para ayudar a los investigadores en las escenas de un crimen y, así, eliminar cualquier huella digital de la Agencia, del gobierno de los Estados Unidos, de sus empresas afiliadas y/o de los gobiernos aliados.

 

En sistemas operativos, entre otros, están infectados Windows, MacOS, Linux y Solaris. En este caso, los malwares pueden estar en dispositivos USB, CD, DVD, dispuestos en áreas cubiertas en los discos o en sistemas para ocultar datos de imágenes. Además realizan ataques contra las redes de Internet y sus servidores a través de la Newtwork Devices Branch (Red del Sistema de Dispositivos) de la CIA. Los distintos antivirus comerciales también están bajo su control.

 

Todo este conjunto de acciones las puede desplegar la CIA, y otras agencias de inteligencia porque identificaron todas las vulnerabilidades que tienen los distintos software con que operan las máquinas y artefactos aquí relacionados, realidad desconocida por los usuarios, los cuales en su mayoría no son expertos en informática.

 

La filtración de esta información por parte de Wikileaks le facilita a las multinacionales de la comunicación y el software la identificación de las vulnerabilidades que tienen sus productos, con lo cual deberían proceder a remediarlos y así evitar que los procesos de espionaje y control social prosiga sin dificultad alguna.

 

La información dada a conocer devela, de igual manera y en su real dimensión, los niveles de control a los cuales están expuestos todos los grupos sociales, en especial los disidentes o críticos, control que facilita el ascenso de todo tipo de autoritarismo y fortalecimiento de aparatos militares enemigos de los procesos sociales alternativos, así como de chequeo de las empresas que le puedan competir a las multinacionales gringas –caso Odebrecht–, o de los distintos sectores de poder que para el caso de América Latina, África e incluso Europa les abren carpetas, recopilan información de todos y cada uno de los líderes y cuando requieren chantajearlo, removerlo o eliminarlo proceden sin dificultad mayor. Proceso siempre presente en las coyunturas electorales, o recientemente en casos como Brasil y otros similares.

 

A su vez, las filtraciones recuerdan el papel de la información y de los periodistas: develar los despropósitos del poder, poner al tanto a las sociedades sobre todo tipo de maniobras espurias sucedidas al interior de los gobiernos que las dirigen, motivar la acción colectiva en pro de sociedades desarrolladas en justicia e igualdad. Todo lo cual queda en entredicho cuando la información hoy en ejercicio, que es en tiempo real, toma forma a través de los aparatos pinchados por la CIA y otras agencias de inteligencia. Luchar contra este espionaje y control social es, a su vez, luchar por el derecho al acceso a una información veraz, en la cual los periodistas no estés expuestos a las maniobras del poder para silenciarlos.

 

Estas revelaciones ponen de presente, asimismo, que las mismas sociedades espiadas están en el deber de abrir un debate sobre ciencia y tecnología, sobre la sin razón de que el software sea privativo y la urgencia de que el mismo vuelva a ser abierto, como lo fue en su origen. Un debate público que debe extenderse al derecho y la forma como realmente podemos garantizar la privacidad y la libertad; debate que debe extenderse a la misma necesidad de que en todos los centros de educación se enseñe, desde el primer año escolar, todo lo concerniente a los bienes comunes y, en este caso, a comprender qué es y cómo funciona el software, aprendiendo a desarrollarlo. Hay que quitarle este poder a las multinacionales –transformarlas en bien común de la humanidad– para evitar que los aparatos de inteligencia de cualquier parte del mundo haga de las suyas. Es tiempo de una verdadera democracia, y aquí estamos ante un reto para la de nuevo tipo, la radical y refrendataria,

 

En esta línea, un paso necesario por dar en nuestra sociedad, si de verdad hay compromiso oficial con la libertad individual, el desarrollo de la ciencia y la creación colectiva, es romper todo tipo de contrato con las multinacionales que desarrollan software privativo, ingresando en la era del software libre. Hoy por hoy todo lo concerniente a la cibernética es otro campo de la soberanía nacional y actuar en contra de tal evidencia es renunciar, claramente a tan importante valor.

 

Precisamente la filtración de Wikileaks termina retomando lo dicho una y otra vez por Richard Stallman –tal vez el más reconocido defensor del GNU o sistema de software libre–, cuando dice que con el software existen solamente dos posibilidades: o bien los usuarios controlan el programa o el programa controla a los usuarios. Si el programa controla a los usuarios y el desarrollador controla el programa, entonces el programa es un instrumento de inicuo poder.

Publicado enEdición Nº233
Simpatizantes del presidente estadunidense que participaron este viernes en la Conferencia de Acción Política Conservadora. En el acto, el magnate prometió elevar el gasto para las fuerzas armadas. Con ello, subrayó, nadie se atreverá a cuestionar nuestro poder militar otra vez

 

Admite la Casa Blanca que habló con la FBI sobre supuestos nexos entre trumpistas y Moscú

 

 

Washington.

 

Declarando de nuevo que algunos medios de información son enemigos del pueblo y generan noticias fabricadas, el presidente Donald Trump continuó ayer con su ataque a la libertad de expresión, mientras la Casa Blanca excluyó por vez primera en tiempos modernos a reporteros de algunos de los principales periódicos y noticiarios del país.

A la vez, la Casa Blanca fue obligada a admitir que el jefe del gabinete, Reince Priebus, en posible violación a las normas, había hablado con altos oficiales de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) sobre la pesquisa de esa agencia respecto de los vínculos entre asesores y socios de Trump con el gobierno del presidente ruso, Vladimir Putin.

Trump, hablando en la reunión anual de la Conferencia de Acción Política Conservadora, comenzó su discurso con un ataque contra los medios de información, a los que ahora llama el partido de oposición. Recordó que hace días había calificado a los que producen noticias fabricadas de “enemigos del pueblo, y sí lo son. Sí, son el enemigo del pueblo.

“Son –continuó– gente muy deshonesta”. Sin embargo, expresó que sólo estaba hablando de la noticia fabricada, no de todos los medios. Insistió: Amo la Primera Enmienda (en la cual se garantiza la libertad de expresión y de prensa en la Constitución).

Acusó que reporteros inventan notas y fuentes, y destacó que a los medios no se les debería permitir usar fuentes a menos de que usen el nombre de alguien.

No mencionó que horas antes su Casa Blanca había ofrecido una sesión de información con altos funcionarios a condición de que no fueran identificados por sus nombres. Tampoco que esta semana, cuando se anunciaron las nuevas medidas antimigrantes, altos funcionarios del Departamento de Seguridad Interna ofrecieron una teleconferencia bajo la condición de que no se usaran sus nombres. Ese tipo de briefings han sido práctica rutinaria en este y otros gobiernos anteriores.

Trump enfatizó que los medios que fabrican noticias no representan al pueblo. Nunca representarán al pueblo y nosotros vamos a hacer algo al respecto. Pero no detalló qué.

Poco después, reporteros de medios nacionales fueron excluidos de una de las sesiones informales de información que realizan la oficina de prensa y el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, cuando no se programa un briefing diario más formal.

Los nueve medios a los que se negó la entrada a esa sesión en las oficinas de Spicer incluyeron, entre otros, a The New York Times, Los Angeles Times, CNN, Politico, The Guardian y BBC. La agencia Ap y la revista Time optaron por no participar, en protesta por la decisión de excluir a esos medios.

Varios medios conservadores, como Breitbart News, The Wall Street Journal (que después expresó objeciones y afirmó que no hubiera participado en la sesión si hubiera contado con información sobre lo que había sucedido en el momento) y The Washington Times fueron invitados, junto con las cadenas de televisión ABC, NBC, CBS y Fox, pero sin cámaras.

Nada como esto había ocurrido jamás en la Casa Blanca en nuestra larga historia de cubrir múltiples administraciones de diferentes partidos, declaró Dean Baquet, editor ejecutivo del New York Times, en un comunicado. “Protestamos firmemente por la exclusión del New York Times y de otras organizaciones de noticias. El libre acceso a medios, a un gobierno transparente, es obviamente crucial para el interés nacional”.

El editor ejecutivo del Washington Post, Marty Baron, calificó la situación de algo vergonzoso y acusó que el gobierno está viajando por un camino antidemocrático.

CNN tildó la decisión de algo inaceptable y señaló que toman represalias cuando uno reporta hechos que no les gustan.

El Comité de Protección de Periodistas expresó su preocupación por esa decisión. Su director ejecutivo, Joel Simon, declaró: Estados Unidos debería estar promoviendo la libertad de prensa y acceso a la información.

La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca también condenó el hecho. Dijo que rechazaba la manera en que se manejó dicha sesión.

Voceros de la Casa Blanca intentaron pormenorizar el evento. Declararon que invitaron al llamado pool (grupo reducido de reporteros que se turna bajo el acuerdo de que ellos transmitan lo ocurrido a los otros corresponsales que cubren la fuente) y, por tanto, todos estaban representados.

Pero el problema, se señaló, es que nunca antes la Casa Blanca había seleccionado a los medios, y varios indicaron que sospechaban que la manera en que se manejó esto era en represalia por difundir lo que algunos estaban informando. El Washington Post recordó que hace sólo dos meses Spicer había insistido en que el libre acceso a los medios “es lo que hace que una democracia sea una democracia versus una dictadura”.

 

Sigue en campaña

 

Ante el foro conservador más importante, Trump retomó su tono de campaña con una ferviente defensa de su primer mes en la Casa Blanca, de coronarse como el líder de ese sector y prometer cambios dramáticos, desde la anulación de la reforma de salud de Barack Obama hasta la renegociación de acuerdos de libre comercio y la construcción del muro fronterizo.

Prometió uno de los aumentos militares más grandes en la historia de Estados Unidos, con lo cual nadie se atreverá a cuestionar nuestro poder militar otra vez. Prometió que se logrará la obliteración total del Estado Islámico.

Indicó que la coalición de votantes que lo llevó al triunfo, sobre todo los hombres y las mujeres olvidados de Estados Unidos, son el corazón de este nuevo movimiento y el futuro del Partido Republicano, y reafirmó que el mundo nunca ha visto un movimiento como este.

 

Los rusos

 

En lo que sigue como un escándalo de consecuencias potencialmente severas para la presidencia, poco después de que la Casa Blanca criticó reportajes de CNN y Ap de que Priebus había tenido un intercambio con los jefes de la FBI sobre la investigación en curso de los vínculos entre asesores y socios de Trump con el gobierno ruso, tuvo que admitir que eran ciertos. Que un alto funcionario de la presidencia sugiriera que la FBI cesara una investigación oficial en curso parecería ser una violacion a las normas que rigen la relación entre la Casa Blanca y el Departamento de Justicia para asegurar la certeza de las investigaciones y evitar la apariencia de algún tipo de influencia política en una pesquisa oficial.

Más aún: el Washington Post reportó ayer que funcionarios de la Casa Blanca también buscaron reclutar a legisladores federales y altos oficiales de inteligencia para participar en un esfuerzo para cuestionar y minimizar en los medios de información la historia de las relaciones entre la campaña de Trump y sus socios con la inteligencia rusa a lo largo del año pasado.

 

 

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Miércoles, 15 Febrero 2017 06:10

¿Y las deportaciones que realiza México?

¿Y las deportaciones que realiza México?

Las recientes redadas de indocumentados en Estados Unidos han despertado el interés de medios de comunicación, pero no porque les importen los derechos humanos de los indocumentados ni la denuncia del abuso, lo hacen porque es pan caliente y noticia fresca que se puede aprovechar para un sinfín de objetivos. Pero este aprovechamiento no viene solamente de medios de comunicación, también se apuntan urgentes: artistas, cineastas, poetas, comunicadores sociales, líderes comunitarios y abogados especializados en inmigración, ¿finalidad?, sacar la mejor tajada del pellejo reventado del indocumentado.

Porque si los indocumentados latinoamericanos importaran en realidad, se pondría mayor interés en las deportaciones que realiza México, en su mayoría centroamericanos pero también caribeños y africanos. ¿Porqué el silencio ante esto? ¿Por qué el silencio ante la política migratoria de República Dominicana con inmigrantes haitianos?

Salgámonos momentáneamente de Estados Unidos y veamos al sur de la frontera del río Bravo, ¿con qué nos encontramos? Desapariciones forzadas, violaciones sexuales, torturas, tráfico de personas con finalidad de explotación sexual, laboral y tráfico de órganos; un genocidio de migrantes. ¿Cómo trata Centroamérica a los migrantes indocumentados de otros países, acaso no realizan también deportaciones?

Las redadas en Estados Unidos son pan de todos los días, ¿quiénes las denuncian, qué medio internacional está atento y le da seguimiento? Lo que está pasando con el gobierno de Trump no es nada nuevo, Obama deportó cerca de 3 millones de indocumentados. Cuando Obama recién se convirtió en presidente se hicieron redadas en estaciones de tren, de autobús, en restaurantes, discotecas, fábricas, de la misma forma como lo está haciendo hoy la administración de Trump.

Y así sucedió durante toda su presidencia lo que pasó es que los medios de comunicación no lo publicaron. Al igual que pasados unos meses dejarán de publicar las deportaciones masivas que eventualmente realizará el gobierno de Trump, ¿por qué? Porque llega un momento en que al paria ya no se le pude sacar provecho, entonces se deshecha.

Con el gobierno de Obama en acuerdo con los gobiernos de Felipe Calderón y Peña Nieto se incrementaron los abusos hacia los migrantes en tránsito, abusos que realizan las autoridades gubernamentales y policiacas, mafias que están dentro de las autoridades migratorias del país. Lo de México es un genocidio incomparable con las deportaciones de Estados Unidos. ¿En dónde está la denuncia mundial? No hay mayor ingratitud que la realiza República Dominica con sus hermanos haitianos. ¿Con qué moral le cuestionan a Estados Unidos su preceder con los indocumentados? Por supuesto que es denunciable, es injusta la deportación pero así como ponen a Estados Unidos en el ojo del huracán hay que denunciar lo que realizan países latinoamericanos con sus propios hermanos.

El trato que da Argentina a sus hermanos uruguayos y bolivianos. La discriminación que están sufriendo haitianos y colombianos que están migrando hacia Chile y todo por su etnia y su color de piel.

Llegar a Estados Unidos de forma indocumentada es un triunfo ante la adversidad, y no porque exista un sueño americano, sino por lo que representa ser migrante en tránsito en países que tratan a sus hermanos como escoria; porque la verdadera tragedia se vive cuando se migra entre las venas de una Latinoamérica transgredida por la corrupción, el descaro y el oprobio.

Por un segundo saquemos a Estados Unidos de nuestro radar y veamos el mapa completo, la peor tragedia para un indocumentado en Estados Unidos no es la deportación, no es que lo saquen de este país, porque al final aquí también es paria; es tener que regresar a una tierra que lo golpeó, lo humilló y lo obligó a migrar por un camino de le dejará heridas abiertas para el resto de su vida.

Preguntémonos entonces con la misma cólera (o doble moral) con la que cuestionamos a Estados Unidos por las deportaciones, ¿qué están haciendo los países de origen para que sus ciudadanos no emigren de forma forzada? ¿Qué están haciendo para recibir con oportunidades de desarrollo a los que van deportados?

De sobra sabemos las respuestas. Cada vez que vayamos a cuestionar el proceder de otros primero veamos el nuestro. Como latinoamericana siento una decepción y una tristeza enorme por lo inhumano de los países nuestros que humillan hasta dejar en carne viva a nuestros hermanos.

Al final no somos mejores que Estados Unidos.

Audio : https://cronicasdeunainquilina.files.wordpress.com/2017/02/c2bfy-
las-deportaciones-que-realiza-mc3a9xico1.m4a

Blog de la autora :https://cronicasdeunainquilina.com/2017/02/14/y-las-
deportaciones-que-realiza-mexico/

Ilka Oliva Corado @ilkaolivacorado Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

14 de febrero de 2017, Estados Unidos.

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