Sábado, 07 Abril 2018 06:51

En el país de lo imprevisible

En el país de lo imprevisible

La impunidad olímpica con la que actuó el juez Moro, conduciendo un juicio de manera totalmente arbitraria y atropellando reglas básicas, abrió espacios amplios y peligrosos para que por todo el país se repitiesen tribunales de excepción.

 

Llegó el horario determinado por el juez Sergio Moro para que el ex presidente Lula da Silva se presentase en la sede de la Policía Federal en Curitiba –cinco de la tarde de ayer–, y nada.

La opción natural sería que entonces lo buscasen en la sede del Sindicato de Metalúrgicos en San Bernardo do Campo, en el cinturón industrial de San Pablo, donde Lula está desde las siete de la noche del jueves, luego que de manera absolutamente sorpresiva el juez Sergio Moro, en otra ruptura legal, determinase su prisión inmediata.

Pero, al final, nada de lo previsto ocurrió: ni Lula se presentó ni la Policía Federal lo buscó. Con miles de personas alrededor del edificio, una acción de los policiales podría tener consecuencias catastróficas.

Lo ocurrido ayer es bastante simbólico del ambiente en que Brasil ingresó desde la extemporánea decisión del juez Sergio Moro: todo pasa a ser absolutamente imprevisible.
Esa imprevisibilidad será, a partir de ahora, la tónica dominante en el país. Más allá de lo que efectivamente ocurra con Lula da Silva, quedó clara la inconstancia jurídica que alcanza, o mejor dicho, tiene su epicentro en la corte suprema de la nación, cuya presidenta, Carmen Lúcia Antunes, no tiene la menor preocupación en siquiera intentar disfrazar sus maniobras claramente destinadas a perjudicar al ex presidente.


También queda evidente que el ambiente político está definitivamente contaminado, en un año electoral muy conturbado. Sin Lula, aumenta de manera exponencial la posibilidad de que entre abstenciones, votos nulos y votos en blanco, se supere el total del eventual ganador, haciendo con que su gobierno pierda legitimidad antes aún de empezar.
La impunidad olímpica con que actuó al menos desde 2015 el juez de primera instancia Sergio Moro, conduciendo un juicio de manera totalmente arbitraria y atropellando reglas básicas de cualquier conducta mínimamente íntegra, todo eso frente a la omisión cobarde de las instancias superiores, abrió espacios amplios y peligrosos para que por todo el país se repitiesen tribunales de excepción. Lo mismo con relación a las acciones de la Policía Federal, que a nombre de una supuesta autonomía pasó a actuar de manera absolutamente indiscriminada, sin límites ni reglas.


A todo eso deben sumarse dos fuertes fuentes de imprevisibilidad: una, la actuación descontrolada y muchas veces inmoral de los grandes conglomerados de comunicación, que manipulan mientras incomunican, creando de esa manera una clase media cada vez más idiotizada –y, como reflejo, exacerbando ánimos al extremo– ha sido pieza fundamental para que sean imprevisibles sus próximos pasos.


La otra es lo que ocurre en la economía, o más precisamente lo que quedará de la alta velocidad con que el gobierno ilegítimo de Michel Temer destroza el patrimonio nacional.
Para completar un cuadro abrumador, los militares vuelven a marcar posición. Y los antecedentes, como conocemos todos los que vivimos en las comarcas de esta nuestra pobre América, indican que cuándo los cuarteles empiezan a hablar por encima del tono recomendado, nos llevan, o deberían llevar, a niveles elevados de preocupación y temor.
El gobierno corrupto y plagado de bucaneros, encabezado por un pigmeo ético llamado Michel Temer, no es exactamente débil: es anémico. No tiene ni una gota de respeto popular, ni vestigio de legitimidad, ni pimienta de poder efectivo. Es un balcón de compra y venta, actuando junto al Congreso de peor nivel ético, intelectual, político y moral de las últimas muchísimas décadas.


Hay un vacío de poder, hay desvaríos judiciales, el más popular líder político tiene su futuro inmediato nebuloso, luego de un juicio arbitrario en que no surgió ni una miserable prueba en su contra. Los medios hegemónicos de comunicación siguen ennegreciendo su imagen con manipulaciones indecentes, lo que no hace más que fortalecer a los crecientes contingentes de simpatizantes que, pese a todo, Lula mantiene.


La economía, que apenas empezaba a dar muestras de respirar sin aparatos, puede estancar o volver a caminar hacia atrás.


El desempleo, que alcanza a poco más de trece millones de brasileños –cuatro veces la población de Uruguay, poco más que una Cuba entera, cuatro veces Grecia, cuatro veces Portugal–, no cede, pese al discurso tan optimista como mentiroso de un gobierno que miente como quien respira, es otra fuente de tensión permanente.
Tan, pero tan imprevisible se transformó mi país, que ya no se trata de intentar prever cómo será mañana.


La pregunta ahora es otra: ¿habrá mañana?

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Andorra investiga a 35 personas por el saqueo de PDVSA

Un juzgado indaga la estructura de la petrolera venezolana por un desfalco de 2.000 millones

La Justicia de Andorra ha reclamado a las autoridades de Venezuela el organigrama de la compañía estatal Petróleos de Venezuela S. A. (PDVSA) y de sus filiales. La petición se enmarca en la investigación que desarrolla el país europeo para desentrañar el cobro de 2.000 millones de euros en comisiones ilegales que el gigante petrolero pagó a funcionarios y empresarios próximos al chavismo entre 2007 y 2012.

La jueza de Andorra Canòlic Mingorance ha remitido también a Venezuela una lista de 35 personas, en su mayoría exaltos directivos de la compañía, para conocer con exactitud sus cargos, responsabilidad, competencia o relación con esta empresa pública, la principal del país.


Respecto a las filiales de la petrolera, la magistrada quiere conocer con precisión cuáles eran cien por cien de PDVSA para determinar si se trata de fondos públicos o privados.
Mingorance investiga a varios expresidentes y altos directivos de la compañía durante la etapa de Gobierno de Hugo Chávez (1999-20013) que depositaron 2.000 millones de euros en la Banca Privada d´Andorra (BPA). El país pirenaico permaneció blindado hasta el año pasado por el secreto bancario.


“Para entender el sistema de corrupción es necesario determinar cuál era la ocupación y la responsabilidad de la persona sobornada”, justifica la jueza, que afirma que los 2.000 millones de euros que transitaron por la BPA “provendrían de la corrupción en el marco de pagos de comisiones ilegales a través de PDVSA y otras corporaciones públicas como la Corporación Eléctrica S. A. (Corpoelec Electricidad de Caracas)”.


Los pagos de los presuntos sobornos se abonaron entre 2007 y 2012 en Andorra, un país de 78.000 habitantes a 7.400 kilómetros de Caracas. El dinero circuló por una compleja telaraña de 37 cuentas a nombre de sociedades panameñas. Los fondos saltaron después desde El Principado a paraísos fiscales como Suiza o Belice, según las pesquisas policiales.


Entre los 35 nombres de la lista de la juez de Andorra, se encuentran Nervis Villalobos, exviceministro de Energía y Petróleo encargado del suministro de electricidad entre 2001 y 2006; Javier Alvarado, exviceministro de Energía y expresidente de Corpoelec, la eléctrica estatal; y Diego Salazar, primo de Rafael Ramírez, exministro de Energía, expresidente de PDVSA y representante hasta el pasado diciembre del Gobierno de Nicolás Maduro en la Organización de Naciones Unidas (ONU).


Salazar fue detenido por las autoridades venezolanas y la fiscalía de ese país está investigando a Villalobos y Alvarado por distintos delitos de corrupción, blanqueo y asociación ilícita vinculados a PDVSA.


Mingorance afirma que los investigados “aprovechándose de su influencia en los círculos de poder, organizaron un sistema de comisiones en relación con los contratos públicos de la empresa PDVSA que comportaba que las empresas que accedían a las licitaciones se veían obligadas a contratar con su entramado para poder conseguir las adjudicaciones, cobrando millones de euros los implicados por asesoramiento, a menudo verbales, en contrapartida por sus gestiones donde el pago era imprescindible para acceder a los mercados públicos de PDVSA y sus filiales”.


Los 1.347 millones del exviceministro


El auto de la jueza andorrana, fechado el pasado febrero, asegura que Villalobos manejó 11 sociedades panameñas en la BPA por las que circularon 1.347 millones, “con la única justificación de facturas poco detalladas que se hacían entre ellas mismas”.


La magistrada afirma que la estructura societaria “estaría ideada para ocultar el origen y propietario de los fondos” y destaca que salvo en la titularidad de la sociedad Trismas Foundation, en todas las demás cuentas vinculadas a las sociedades panameñas, figuraba el gestor del banco Pablo Laplana.


Villalobos, cliente de la BPA desde 2007, fue detenido en Madrid el pasado octubre por una causa distinta a petición de EE. UU., que ha reclamado su extradición. También, figura como investigado en un juzgado de la Audiencia Nacional por presuntos sobornos de la ingeniería asturiana Duro Felguera.

 

Madrid 7 ABR 2018 - 04:08 COT

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El juez Moro ordenó el arresto exprés de Lula

Moro no esperó a recibir los recursos de la defensa del líder del PT: determinó que se presente a la Policía antes de las cinco.

 

Dieciocho horas después de que su pedido de hábeas corpus preventivo fuese negado por el Supremo Tribunal Federal, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, favorito para las elecciones de octubre, fue objeto de una orden de prisión expedida por el juez de primera instancia Sergio Moro. Se trata del mismo juez que lo condenó en un juicio que, en opinión de juristas y abogados no solo de Brasil sino de algunas de las más prestigiosas escuelas de derecho del mundo, estuvo plagado de arbitrariedades y manipulaciones, sin que hubiese una única prueba en su contra.


Moro determinó que Lula da Silva se presente a la Policía Federal en Curitiba, capital de Paraná, antes de las cinco de la tarde de hoy. En un comunicado lleno de formalismos, Sergio Moro prohíbe expresamente el uso de esposas, “atendiendo a la dignidad del cargo que ocupó”.


Tanto el Tribunal Federal Regional de Porto Alegre, la segunda instancia que confirmó y aumentó la condena de Lula, como Sergio Moro, rechazaron siquiera recibir los recursos que habían sido presentados por la defensa del ex presidente. Como argumento, afirmaron que se trataba de una “maniobra claramente destinada” a postergar el cumplimiento de la detención, aunque la presentación de recursos esté prevista con todas las letras en la legislación vigente.

La noticia de la orden de prisión del más popular presidente brasileño de las últimas seis décadas, originada en dos tribunales que actuaron claramente de manera arbitraria, sorprendió al país. Lula y sus abogados creían que ella no ocurriría antes de por lo menos el martes 10.
Al principio de la noche de ayer, uno de los abogados del ex presidente, un renombrado y veterano jurista llamado José Roberto Batochio, dijo que la ansiedad por mandarlo detener antes de que los recursos fuesen examinados “revela una arbitrariedad sin fin”. Agregó que intentará algún recurso de urgencia, pero que si resulta inútil el expresidente deberá acatar la determinación de Moro y presentarse a la Policía Federal.
Cuando se supo de la decisión, Lula estaba reunido con asesores y amigos en el instituto que lleva su nombre. A los pocos minutos salió en un automóvil sin hablar con nadie y se dirigió al Sindicato de Metalúrgicos de San Bernardo del Campo, en el cinturón industrial de San Pablo, que presidió durante la dictadura y fue la cuna de su carrera política.
Según la noticia era conocida en el país, dirigentes de otros partidos de izquierda convocaban marchas populares para dirigirse a la residencia del ex presidente, también en San Bernardo. Y la dirección del Partido de los Trabajadores, el PT, pidió una concentración en el mismo sindicato.
La CUT (Central Única de Trabajadores) convocó movilizaciones para hoy en todo el país, y estudiaba decretar un paro general en caso de que Lula sea efectivamente detenido, lo que parecía inevitable.
En los últimos días, en conversaciones con amigos e integrantes de su círculo personal más cercano, Lula da Silva admitía que difícilmente no iría preso. Al fin y al cabo, decía, verlo tras las rejas era el objetivo central del golpe institucional que destituyó a la presidenta Dilma Rousseff en 2016. La pasividad con que la Corte Suprema actuó en el pasado miércoles, rechazando por un voto la concesión de un hábeas corpus preventivo, confirmó las previsiones de Lula, quien se mostró bastante afectado.
Ayer, antes de que se conociera la orden de prisión, él dijo a los amigos con quien se reunió que era preciso “movilizar a la gente en las calles”, aunque admitió que eso difícilmente ocurriría antes que lo llevasen preso, algo que previó que ocurriría la semana que viene. “Y será importante mantener a la gente en las calles mientras yo esté preso”, dijo, para mantener a la militancia activa en su defensa.
Alrededor de las ocho de la noche, se supo que Lula debería permanecer en el Sindicato de Metalúrgicos, en lugar de dirigirse a su casa. La propuesta de los sindicalistas era mantenerse en vigilia permanente al lado del expresidente, con la idea de obligar a la Policía Federal a invadir el local a partir de las cinco de la tarde de hoy.
Mientras gruesas columnas de manifestantes se dirigían al Sindicato, Lula examinaba con sus abogados y miembros de su círculo más íntimo y de confianza qué hacer.
Hasta conocer la orden de detención, Lula había decidido presentarse tan pronto fuese notificado. La previsión era que eso ocurriría luego que sus recursos fuesen rechazados por el Tribunal Regional Federal, semana que viene. La intempestiva medida adoptada por sus integrantes, de siquiera recibir los recursos, y de inmediato acatada por Sergio Moro, lo llevó a repensar el asunto. Para el expresidente, Moro actuó de manera totalmente arbitraria e inadmisible, lo que provocaría otro tipo de actitud.
En varios momentos Lula reiteró la necesidad de una “resistencia pacífica”, evitando enfrentamientos.
Luego de la decisión de Moro, aumentaron las preocupaciones de que aumente la inestabilidad social, y crezca el riesgo de convulsión callejera, con enfrentamientos entre defensores y acusadores de Lula da Silva.
Al parecer, ninguna de esas preocupaciones se les ocurrió a los seis miembros de la Corte Suprema que el pasado miércoles le negaron un hábeas corpus preventivo hasta que se agotasen todas las instancias a las cuales podría –y podrá– recurrir.

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Brasil: los intereses de Estados Unidos detrás de la decisión contra Lula

La votación de los once ministros del Supremo Tribunal Federal (STF), la noche del miércoles 4 de abril, supone el fin de la carrera política de Luiz Inácio Lula da Silva, tal como deseaban los militares, los grandes empresarios, el gobierno de EEUU y un sector importante de la sociedad brasileña.

 

La ofensiva permanente de la derecha durante los últimos cinco años, le permitió cumplir con su sueño más deseado: descabalgar a Lula de las elecciones presidencialesde octubre, para las cuales era el favorito con el 35% de apoyo popular, muy lejos de los demás candidatos.

El STF votó negativamente el habeas corpus presentado por Lula, que le hubiera permitido esperar el resultado del juicio por enriquecimiento ilícito que fue confirmado en segunda instancia. El tribunal se apegó a la jurisprudencia que dice que todo procesado cuya pena es confirmada en segunda instancia, entrará en prisión. En efecto, Lula fue condenado a más de 12 años por un tribunal federal en enero pasado.

Parece necesario repasar las razones que llevaron a cada uno de esos sectores a apoyar la condena a Lula, más allá de su presunta culpabilidad. Muchos políticos deberían estar también en los tribunales por delitos aún más graves, como el actual presidente Michel Temer, en una clara muestra de doble rasero de la justicia, las instituciones y la propia sociedad brasileña.

En primer lugar, para los EEUU los gobiernos de Lula no fueron especialmente problemáticos, por lo menos si nos atenemos a las declaraciones de ambas partes. Salvo en un punto: el proyecto de autonomía en defensa, plasmado en la construcción de un submarino nuclear, además de la capacidad de fabricar cazas de quinta generación y la potenciación de la base de satélites de Alcántara, cerca de la línea ecuatorial.

"Casualmente", desde que Dilma Rousseff fue descabalgada del gobierno en agosto de 2016, los tres proyectos enfrentan serias dificultades, aunque las autoridades se empeñan en negarlo. La tercera fabricante mundial de aviones comerciales, Embraer, que firmó un acuerdo con la sueca Saab para los cazas brasileños, está en proceso de fusión con la estadunidense Boeing, lo que puede frustrar el desarrollo que daría autonomía a la fuerza aérea.

Respecto al submarino nuclear, sólo insistir en que está a cargo de la constructora Odebrecht en acuerdo con la francesa DCNS, que está siendo seriamente investigada por la justicia, y que puede desbaratar todo el programa estratégico. No puede ser casual que sólo Odebrecht esté en el ojo de la justicia cuando todas las empresas de la construcción operan del mismo modo.

EEUU está cerca de llegar a un acuerdo con el gobierno de Temer para operar la base de Alcántara, que por su ubicación geográfica permite un ahorro de hasta el 30% en combustible. Este es junto al submarino nuclear uno de los puntos más sensibles para el Pentágono.

La segunda cuestión son los grandes empresarios, que habían mantenido una actitud favorable a los gobiernos del PT, por lo menos hasta el año 2012. Sin embargo, el fortalecimiento del movimiento sindical y la irrupción de las camadas más pobres de los trabajadores en el movimiento huelguístico de 2013, que batió todos los récords históricos en cantidad de huelgas, los convencieron de la necesidad de interrumpir el curso de empoderamiento del movimiento obrero.


En este sentido, vale recordar que la federación industrial de Sao Paulo (FIESP), la más potente del país y una de las más poderosas del mundo, volvió a jugar el mismo papel tuvo en 1964 cuando fue la principal artífice del golpe de Estado militar que derribó a Joao Goulart.

La tercera incógnita son las fuerzas armadas. Bajo los gobiernos de Lula (2003-2010) fueron uno de los sectores más privilegiados. Se programó un rearme importante, como sólo se había producido bajo la dictadura militar (1964-1985). Se fortaleció el complejo industrial-militar con sede en la ciudad paulista de Sao José dos Campos, con acuerdos con empresas europeas que le abrieron nuevos negocios a las compañías brasileñas involucradas en la defensa.


Pero sobre todo, se definió una Estrategia Nacional de Defensa que fue acordada con los altos mandos, el gobierno y los empresarios, que define nuevos y más ambiciosos proyectos para las Fuerzas Armadas.

Dos de ellos establecen la creación de una segunda base naval en la desembocadura del Amazonas, que se sumaría a la actual localizada en Río de Janeiro. En paralelo, el fortalecimiento de la vigilancia de los yacimientos off shore en la plataforma marítima, implica la proyección de una poderosa flota de submarinos convencionales y nucleares.

Las razones que llevaron al viraje militar tienen dos asideros. La primera es la política sutil pero persistente de los EEUU, que nunca vieron con buenos ojos la construcción del submarino nuclear ni la autonomía satelital, proyectos que socavaron persistentemente detrás del escenario. Aunque un sector de los militares brasileños tiene fuertes inclinaciones nacionalistas, existe otro sector muy dependiente de la lógica estadounidense que coloca a Venezuela, Rusia e Irán como los nuevos demonios que juegan el mismo papel que el comunismo, bajo la doctrina de seguridad nacional que llevó a los golpes de Estado de las décadas de 1960 y 1970.


El segundo, es el creciente papel de la derecha civil en los cuarteles. Muchos altos mando rechazan cualquier mención a los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura. La expresidenta Rousseff fue torturada por militares, actitud que es celebrada por varios altos mandos que nunca aceptaron la menor crítica a la represión de la dictadura.

Por último, las clases medias y medio altas han militado fervientemente contra Lula y los cuatro gobiernos del PT. Así como no hubo una ruptura con la dictadura, en Brasil tampoco hubo una descolonización social y cultural que hubiera democratizado la sociedad y las relaciones entre blancos y negros (que son el 54% de los brasileños). Esos lastres han provocado la actual polarización social y política, en respuesta al ascenso de los más pobres al rango de clases medias. Pero esas herencias están, también, en la base de la creciente descomposición de un país que se proyectaba como potencia global.

17:50 05.04.2018(actualizada a las 18:30 05.04.2018)URL corto

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Jueves, 05 Abril 2018 06:50

El culebrón peruano

El culebrón peruano

Si no fuera una tragedia nacional, lo que pasa en Perú hoy sería materia ideal para una larga y jugosa telenovela. Corrupción panamericana, videos clandestinos, espada sesgada de la justicia, lucha fratricida por el poder, chantajes y traiciones, mentiras y venganzas, todo sobre el telón de fondo de un sistema en descomposición, llamado eufemísticamente capitalismo de amigotes. El 21 de marzo, en sincronía con el cambio de estación, Pedro Pablo Kuczynski dejó la Presidencia de Perú en manos de su primer vicepresidente Martín Vizcarra.

PPK, como universalmente se le conoce, cayó por su propio peso, luego de las revelaciones de Marcelo Odebrecht sobre las millonadas que fluyeron, a lo largo de los años, del gigante brasileño de la construcción a las cuentas de PPK y de una cantidad impresionante de políticos. A tumbarlo, además de sus propios pecados, han contribuido sus reiteradas, arteras negativas de lo evidente, el indulto al ex dictador Alberto Fujimori, que provocó protestas indignadas en todo el país, y la estocada final suministrada por su mortal enemiga, Keiko Fujimori, cuya sed de venganza no pudo saciarse si no con la muerte política del hombre que, según ella, le había robado la Presidencia.

A la vigilia de un segundo proceso de vacancia –en el episodio anterior PPK se había librado gracias a la salida de uno de los dos partidos de izquierda (el Nuevo Perú de Vero Mendoza) y a la abstención de los secuaces de Kenji Fujimori, quien obtuvo en cambio la escandalosa liberación de su padre– cuando la suerte de Kuczynski estaba en el filo de la navaja, aparecen unos videos, grabados a escondidas por un congresista incondicional de Keiko infiltrado entre los disidentes de Kenji, conocidos como los Avengers. Los videos, que a muchos han recordado las grabaciones de Vladimiro Montesinos en los años 90 retratando la compra al contado de muchos diputados, enseñaron fehacientemente los intentos de canjear votos en favor de PPK con obras públicas en las regiones electorales de los congresistas.

En uno de los videos grabados por el congresista Moisés Mamani –quien, lejos de ser una blanca paloma, presentó unos falsos títulos de estudio para postular al Congreso, ha sido acusado de molestias por una colaboradora, desconoce una hija legítima para no pagarle alimentos y ha acumulado una inmensa e inexplicable fortuna– a pesar de las imágenes borrosas, se ven claramente Kenji Fujimori con dos congresistas de su corriente, el secretario de Comunicaciones y Transporte, Bruno Giuffra, y un alto funcionario tratando de convencer al videoasta clandestino para votar en favor de PPK a cambio de prebendas y obras públicas.

Mientras la prensa nacional se dividía en llamarlos Keikovideos o Kenjivideos, según las simpatías por uno de los hermanos, la hija del ex dictador hacía dos víctimas con una sola puñalada: las subrepticias grabaciones, además de guillotinar a un PPK ya moribundo, obligándolo a renunciar, han herido de muerte a su propio hermano (y principal competidor), que ahora arriesga no sólo el desafuero sino la propia cárcel.

Acaba así, en menos de 20 meses, la Presidencia de Pedro Pablo Kuczynski, un viejo lobbista con doble nacionalidad (peruana y estadunidense) y un largo currículum de intercambios entre poderes públicos e intereses privados, quien se metió en camisa de 11 varas al asumir el cargo sin respetar mínimamente sus propios electores.

En vez de ser acusado por el Congreso de permanente incapacidad moral –la causal, muy indefinida, puesta a votación– se le hubiese imputado su permanente incapacidad política, que lo llevó a ser humillado por su enemiga jurada, paralizado en sus políticas y finalmente tirado a la basura como algo inservible.

Son muy pocos los peruanos que lloran por la caída de PPK, considerando que en los últimos sondeos su popularidad se aproximaba a 10 por ciento de los encuestados.

Lo extraordinario de Perú es que sus anteriores cinco presidentes –con la excepción del honesto y capaz Valentín Paniagua, quien sólo duró ocho meses como interino– están siendo investigados (Alan García y PPK), requeridos por la justicia (Alejandro Toledo, huido en EU con su esposa), procesados (Ollanta Humala y su ex primera dama están purgando prisión preventiva) o condenados, como Alberto Fujimori, hoy nuevamente en libertad, pero con la posibilidad de regresar a la cárcel, según lo que dicte la próxima sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El tsunami LavaJato-Odebrecht, que ha embestido América Latina desde México hasta Chile revelando un impresionante entramado de corrupción, –que es, con todo, sólo la punta de un iceberg– en Perú no ha dejado títere con cabeza. Además de los cinco ex presidentes, que abarcan un periodo de casi tres décadas, un sinnúmero de políticos, funcionarios, alcaldes y candidatos han sido beneficiados por el ya famoso departamento de operaciones estructuradas de Odebrecht. Hasta la alcaldesa limeña de izquierda Susana Villarán pudo contrarrestar una fuerte ofensiva de la mafia capitalina para vacarla, gracias a las contribuciones brasileñas. Para no hablar de Keiko Fujimori, cuyas declaraciones de inocencia chocan frontalmente con la anotación encontrada en la memoria del celular incautado a Marcelo Odebrecht: Aumentar Keiko para 500 e eu fazer visita.

La Reina Grimhilde (la reina de Blancanieves) de esta película y su marido Mark Villanella siguen siendo investigados –y lo serán hasta 2019– por el presunto delito de lavado de activos bajo la ley de crimen organizado. En una entrevista a Diario Uno, Jaime Antezana, experto en temas de narcotráfico, luego de denunciar la presencia de 14 narcocongresistas –algunos capos del narcotráfico regional y algunos con dimensión nacional– afirma: “En consecuencia, creo que este partido (Fuerza Popular) podría ser considerado por su composición, por las investigaciones que llevan desde Keiko hasta muchos de sus miembros con severas denuncias, o bien una organización criminal o un narcopartido. En mi consideración podría ser un narcopartido”.

Mientras los dos hermanos, anudados en un llaveo mortal, precipitan en el abismo –Kenji ha amenazado, en típico estilo mafioso, de revelar todos los esqueletos en el clóset de la hermana– el nuevo presidente, Martín Vizcarra, enciende las esperanzas de la nación que, asqueada de tanta podredumbre institucional, ha empezado a corear un que se vayan todos prácticamente irreversible.

Vizcarra, un ingeniero civil cincuentón, puede exhibir un historial impecable. Cuando fue gobernador de Moquegua (2011-14), la región fue catapultada a los primeros lugares en tema de educación pública gracias a una fórmula realmente valiente: destinar 30 por ciento del presupuesto estatal al mejoramiento del sistema escolar. Hasta hace poco se desempeñaba como embajador de Perú en Canadá, pero antes había ocupado la cartera de transportes y comunicaciones en el gobierno de PPK, compatible con el cargo de vicepresidente. Tuvo que renunciar a la participación en el gobierno porque se le hizo pagar el pato del escándalo del aeropuerto de Chinchero, un negociazo sobre terrenos superpagados –los campos de papas más caros del mundo– en total beneficio de una sociedad de amigos del gobierno y en perjuicio del Estado. Conservó su cargo de vicepresidente pero PPK lo exiló en Canadá.

Su regreso a la patria como presidente ha sido saludado con entusiasmo en la esperanza de que pueda sacar el país de la crisis más grave desde el año 2000, cuando cayó la dictadura fujimorista. El optimismo no exime de la crítica: su primera movida en el ajedrez geopolítico del continente –la de seguir negando la invitación al presidente de Venezuela Nicolás Maduro, prohibiéndole el acceso a la Cumbre de las Américas que se celebrará en Lima en unos días– no parece una movida muy acertada.

Diferenciarse de PPK y separarse de la histeria antimadurista que, inspirada por Washington, contagia toda la derecha continental, hubiera sido un paso más digno, en el contexto latinoamericano, que figurar como el perrito dormido en la alfombra del imperio en ruinas.

Por Gianni Proiettis, periodista italiano

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Dan el paso final: Lula, cerca de ir a la cárcel para que no vuelva a gobernar

Con un voto contradictorio y polémico –y no es la primera vez que lo hace–, Rosa Weber, magistrada del Supremo Tribunal Federal, liquidó, en la práctica, las posibilidades del ex presidente Lula da Silva de librarse de la cárcel.

 

La tensión que persiste en Brasil avanzó ayer de manera concreta. El más esperado de los once votos de la corte suprema, pronunciado por la magistrada Rosa Weber, liquidó, en la práctica, las posibilidades del ex presidente Lula da Silva de librarse de la cárcel.

Al contrariar, como admitió, sus convicciones personales y acompañar una decisión anterior adoptada por la mayoría de los jueces del Supremo Tribunal Federal, Weber negó a Lula un hábeas corpus preventivo.


No es la primera vez que la magistrada emite votos contradictorios y polémicos. Hace años, durante el juicio al ex ministro y hombre fuerte del PT, José Dirceu, Weber afirmó que a pesar de no tener prueba concreta de la culpa del acusado, lo condenaría “porque así me lo permite la literatura jurídica”. O sea, por convicción, aunque sin pruebas.


Las expectativas de la defensa de Lula estaban en la magistrada porque hace dos años, cuando el Supremo Tribunal Federal, contrariando a la misma Constitución de la cual se dice guardián, decidió que un condenado cuya sentencia sea confirmada en segunda instancia podría ser preso, el suyo había sido el más contundente de los votos por la minoría.
Cuando empezó la sesión, poco después de las dos de la tarde, se sabía que había cinco votos contrarios a Lula y cinco favorables. Las atenciones se concentraban en Weber precisamente a raíz de su oposición a permitir la prisión antes de que el condenado hubiese recurrido a todas las instancias, incluyendo la de la corte suprema.


Pero cuando faltaban veinticinco minutos para las ocho, y la sesión ya llevaba casi seis horas, Weber emitió el voto que dejó Lula a un paso de la prisión. Lo más sorprendente (si es que la excelentísima señora todavía sorprende a alguien) es que en su voto ella admitió que, cuando llegue al pleno de la corte un pedido generalizado contrario a la prisión antes de que se agoten todos los recursos, “podré rever mi posición”. O sea, votó en contra solo porque se trataba del ex presidente.


A propósito, llamó la atención de varios juristas y abogados la firme negativa de otra magistrada, Carmen Lucia, presidente de la corte, de llevar al pleno dos pedidos que tratan justamente de la prisión luego de la segunda instancia, y que pedían resolver la cuestión de fondo y no un caso determinado. O sea, Carmen Lucia concentró la atención del país, ya no para debatir un tema polémico, sino para poner el foco en la figura del candidato que aparece como favorito absoluto a ganar las elecciones de octubre y quien fuera el más popular presidente de las últimas seis décadas y media en Brasil. En la sesión de ayer esa decisión despertó contundentes críticas de algunos de sus pares, pero ella permaneció impasible.
Las alternativas de la defensa del ex presidente para mantenerlo lejos de una celda son exiguas, ínfimas. Podrán, a lo sumo, postergar por algún tiempo –días, quizá semanas, pero pocas– su encarcelamiento.


Lo de ayer concluye un cuadro que empezó a ser trazado en la misma noche que Dilma Rousseff, en octubre de 2014, derrotó a su adversario Aécio Neves, del mismo PSDB del ex presidente Fernando Henrique Cardoso. En ese momento empezó un plan que incluyó una serie de maniobras en el Congreso para impedir que la presidenta, de conocida inhabilidad para las lides de la política cotidiana e infame, gobernase. El paso siguiente fue destituirla, frente a la omisión cómplice del mismo Supremo Tribunal Federal reunido ayer. Instalada en la presidencia una pandilla encabezada por Michel Temer, faltaba el paso final: liquidar a Lula e impedir que retornara a la presidencia.


Bueno, ese paso final se dio ayer.


Lo que nadie sabe es lo que vendrá. Al fin y al cabo, los golpistas no tienen candidato viable. El empresariado y los dueños del capital lo saben. La posibilidad de que un troglodita energúmeno y de extrema derecha, el capitán retirado y diputado Jair Bolsonaro, salga vencedor en las urnas es concreta, como concreta es la posibilidad de que la suma de votos en blancos, nulos y abstenciones supere el caudal electoral de los candidatos.


Ayer Brasil empezó a dejar de ser un país a la deriva para transformarse en país náufrago.

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Miércoles, 04 Abril 2018 06:43

“Somos gente de izquierda”

“Somos gente de izquierda”

Toda la izquierda latinoamericana está siguiendo con atención los acontecimientos en Ecuador. En 2017 hubo allí elecciones presidenciales. Rafael Correa, líder de la Revolución Ciudadana, que dirigía el país desde 2007 y había modificado la Constitución para poder ser candidato de nuevo decidió finalmente no presentarse y apoyó la candidatura de Lenín Moreno quien había sido su vice-presidente de 2007 a 2013. Y Lenín -que fue víctima de una agresión armada en 1998 y se desplaza desde entonces en silla de ruedas-, fue elegido presidente el año pasado.

Pero a partir del momento en que entró en funciones, el 24 de mayo de 2017, comenzó entre estos dos hombres un conflicto que se ha ido envenenando sobre todo después del referéndum de febrero 2018. El resultado es que la izquierda ecuatoriana se ha dividido. Y que el gobierno de Lenín Moreno ya no dispone de mayoría parlamentaria estable en la Asamblea Nacional.


“Le Monde diplomatique en español” que aprecia y respeta a ambos mandatarios, no desea tomar partido en esta infeliz querella. El pasado mes de febrero le dio la palabra a Rafael Correa (léase: “Gobernar bajo el fuego mediático”). Hoy se la cede a Lenín Moreno. Nuestros lectores sacarán sus propias conclusiones.

 

 


Ignacio Ramonet: Presidente, vamos abordar tres temas: primero, la política interna de Ecuador; segundo, Ecuador y sus relaciones con América Latina; y tercero, Ecuador y el mundo.
Mi primera pregunta será pues la siguiente: Después de diez años de lo que prácticamente todos los observadores dicen que fue un buen gobierno, el de Rafael Correa y Alianza País, con muy buenos resultados y grandes realizaciones, sin embargo su elección el año pasado fue relativamente difícil. Tuvo usted que ir a una segunda vuelta, y en esa segunda vuelta ganó por muy poca diferencia… ¿Cómo explica usted que un excelente balance de diez años de gobierno, casi no le permite ganar la elección?


Lenín Moreno: Por una razón bastante sencilla: porque el balance de ese buen gobierno no fue de diez años. Fue de los seis o los siete primeros años. Luego, lastimosamente, se dieron condiciones muy adversas, entre aspectos externos y también cierto tipo de comportamientos internos que tuvo el gobierno. En aspectos externos: la baja de los precios de los commodities [materias primas], el fortalecimiento del dólar [que es moneda nacional en Ecuador], la depreciación de las monedas de los países vecinos afectaron negativamente nuestra economía, a tal punto que el presidente de ese entonces [Rafael Correa] creyó que la forma de salir adelante era mediante un endeudamiento agresivo, que ahora nos toca pagar. Se trata de una deuda de corto plazo, a costo de necesidad, y no a costo de oportunidad. Por tanto se vuelve difícil de pagar. A tal punto que este año, entre 10 y 12 mil millones de dólares serán destinados al pago del servicio de esa deuda… Tome usted en cuenta que 10 o 12 mil millones de dólares son casi la suma de los presupuestos de educación, salud y seguridad.


Además se guardó bastante reserva con respecto a la negociación de la deuda. Inclusive se hicieron decretos para que el secretismo de esa deuda subsistiese a través de los años, secretismo en instituciones públicas, secretismo en la forma en que se manejaban las preventas petroleras, etc. Todo eso ha ido aflorando. Y al terminar el mandato anterior, la ciudadanía estaba bastante decepcionada de la última época de gobierno. Parece que este tipo de comportamiento propició incluso una corrupción bastante generalizada en las instituciones públicas que ahora comienza a destaparse.


Todo eso comienza a evidenciarse ahora, inclusive considerando que las autoridades que están todavía en los organismos de control son las que el anterior presidente [Rafael Correa] nombró mediante el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social . La tarea no está completa, hay aún mucha tela que cortar, hay muchísimo que trabajar todavía. Mi teoría es que hacia el fin del periodo anterior, el presidente [Rafael Correa] que había aceptado y ayudado a elaborar la Constitución de Montecristi [de 2008] en la parte que corresponde a la reelección indefinida, seguramente el círculo que le rodeaba creyó que había que estimular su ego para que pudiera ser reelegido indefinidamente. Cosa con la cual estamos totalmente en contra. Yo lo he manifestado de manera permanente, inclusive antes. Estoy en contra de las reelecciones indefinidas.


Eso crea círculos inclusive de corrupción. Porque a partir del momento en que ven que el poder se va a mantener indefinidamente, no hay mucha preocupación de que los actos de corrupción tengan en el futuro lo que les corresponde, que es la sanción.


Eso es lo que ocurrió, eso es lo que pasó. Hacia finales de ese periodo estaba muy difícil la reelección. Hasta tal punto que el mismo presidente [Rafael Correa] abandonó la posibilidad de ser reelecto, a pesar de haber hecho el trámite y cambiar la Constitución. Él podía perfectamente presentarse y así lo iba hacer probablemente. Hasta que analizó las encuestas, y vio que eran números totalmente negativos. Ante esas circunstancias, él me buscó. Yo me hallaba en Suiza, usted lo sabe, donde estaba cumpliendo funciones en el seno de Naciones Unidas, y él me buscó para que le tome la posta.


Había que continuar con el proceso. Era la única posibilidad de éxito en las próximas elecciones. Apenas llegué a la Presidencia empecé a tomar decisiones, y me encontré con lo que realmente había ocurrido. Se había montado un plan para endeudarse excesivamente, y 600 obras con problemas que se iniciaron únicamente para dar la sensación de que había muchísimo trabajo, muchísima obra pública. Seiscientas obras que tienen problemas de sobreprecios, de corrupción, obras complementarias en exceso, más allá de lo que permite la ley, etc. Me empecé a encontrar con todo aquello, y empecé a verificar, así como los ministros, que la mesa no estaba servida, como se había manifestado, sino todo lo contrario.


Empezamos enseguida a tomar las decisiones que correspondían. La primera: luchar contra la corrupción; y la segunda: empezar a trabajar para que no se pierda el empleo, para que mejoren los índices de inversión que estaban prácticamente reducidos a cero, en comparación a los países vecinos, peor aún, y trabajar por la reinstitucionalización y eso es lo que estamos haciendo en este momento. Hemos propuesto, los primeros días de enero pasado, un plan económico que va a tener aspectos claros de sacrificio gubernamental, de sacrificio de los sectores económicos, pero al mismo tiempo, cierto tipo de ventajas que ayudan a incentivar la producción, la inversión, el empleo y el bienestar de la ciudadanía.


IR: Ya usted está dando algunas respuestas a mi siguiente pregunta. La que se plantea una parte de la opinión pública internacional y en particular la izquierda latinoamericana : ¿cuál es el origen del diferendo entre usted y el ex presidente Correa?

LM: Es bastante fácil. La no perpetuación en el poder, el círculo de corrupción que se creó, que seguramente pensó que yo iba a alcahuetear (para decirlo en términos bastante claros) y el deseo del presidente anterior de dejar un esquema casi imposible de llevar, para luego poder regresar como “el salvador”. Así de simple.


Nosotros somos gente de izquierda, pero no en la teoría, somos gente de izquierda en la práctica, porque nuestro programa de gobierno está destinado fundamentalmente a los sectores en estado de indefensión. Tratamos de eliminar la pobreza absoluta, disminuir los índices de pobreza, pero sobretodo aumentar el grado de bienestar de toda la ciudadanía y en forma particular de los más desprotegidos. Y en ese sentido, buscar la equidad, buscar la racionalidad por supuesto en los gastos que, a su vez, nos produzcan el ahorro necesario para poder destinar ese dinero a resolver los problemas de salud, de educación, de bienestar social y de seguridad de los sectores más desposeídos. Ese es nuestro propósito. Por eso afirmamos: somos un gobierno de izquierda. Continuamos la Revolución Ciudadana en aquello que se hizo bien, continuamos con la Revolución Ciudadana. Pero también somos críticos con todo aquello que se hizo mal, y queremos revisarlo de manera permanente, porque eso es la dialéctica, y la izquierda es dialéctica. No es pues como una investigación científica que toma una fracción de lo que se quiere investigar, olvidándose de la dinámica general de todo el proceso. Y entonces bueno, nosotros no hemos caído en el juego de enviar voceros internacionales a pregonar nuestro modelo como han hecho ellos, y bastante dinero tienen para ello.


Estamos en una situación bastante compleja pero pensamos que hay una luz al final del túnel con la elección del nuevo Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS). Hemos escogido a los mejores hombres y mujeres del Ecuador, gente comprobada para que cumplan con la tarea de evaluar y designar también en su momento a los personeros para las instituciones de control. Ahí está la luz al final del túnel. Las diferencias que tenemos con el ex presidente [Rafael Correa] son muy graves. Yo no quiero permanecer en el poder más que mi periodo. Él quiere regresar para estar permanentemente en el poder. Yo no solapo la corrupción, ellos lastimosamente la propiciaron con sus comportamientos.


IR: O sea que, en cierta medida, ¿el referéndum del 4 de febrero pasado se integra en esta perspectiva de clarificar las cosas?

LM: En promedio, el 70% de los ecuatorianos votaron por la no reelección indefinida, votaron por una sanción mayor a las personas que hayan cometido actos de corrupción, votaron por liberar a nuestros niños y niñas de esta lacra que es la violación infantil y no permitir que prescriba con el tiempo la posibilidad de sancionar a los culpables. Votaron por la vida. Es la primera vez que se hace una consulta que tiene dos preguntas acerca de la conservación de la naturaleza. Y votaron por eliminar una ley de plusvalía inmobiliaria absurda, que detuvo casi completamente la construcción, que como se sabe es un elemento dinamizador de toda la economía.


Entonces el pueblo ecuatoriano votó por ello, a pesar de que el ex presidente [Rafael Correa] vino a hacer una campaña de un mes recorriendo todo el Ecuador. Porque él tiene esa capacidad y tiene el tiempo también. Lanzaron una campaña millonaria contraria a la consulta y, a pesar de ello, perdieron.


IR: Pero el resultado obtenido por Correa no es tan malo, tuvo el 36% creo.

LM: Pero es que usted calcula como si el resultado fuera de él. No. Ahí están involucrados todos los que se oponían. No se olvide de que hablábamos de la no reelección de autoridades de control y hay muchos alcaldes, prefectos, concejales, autoridades parroquiales, que son muy queridas… Por ejemplo el alcalde de Guayaquil es una persona muy querida; el prefecto de Guayaquil es una persona muy querida; el prefecto de Pichincha es una persona muy querida; el Prefecto de Azuay es una persona muy querida…. Claro algunos de ellos de repente nos decían: “No estamos de acuerdo con la reelección.” Pero sus huestes, que iban a perder sus empleos, trabajaron en el otro sentido, a favor del ‘no’. Es un acumulado, es una sumatoria.


IR: ¿ La no-reelección no es solo para el presidente, sino para todos los cargos electos?

LM: Sí. Entonces, tenga en cuenta que muchos alcaldes y prefectos apoyaron nuestra propuesta, pero lo hacían porque estaban convencidos de ello, o porque veían que esa era la tendencia, por su imagen. Pero sus huestes no podían trabajar a favor de la propuesta. Era ir contra su propia supervivencia. La sumatoria de todo eso es muy clara. A tal punto que en una última encuesta que acabo de ver, el ex presidente [Rafael Correa] como eventual candidato a alcalde de Guayaquil, obtiene el 9% del electorado… Mientras que los trescandidatos que le anteceden obtienen promedios de 45, 36 y 22 por ciento respectivamente.


IR: Pero toda esta división ha debilitado a la izquierda en Ecuador ¿no cree?

LM: Yo creo que ya se la debilitó hace rato. No olvide usted que al igual que sucede con un matón de barrio, el gobierno anterior encontraba todos los días con quien ‘bronquearse’ (es el término que nosotros utilizamos), con quien pelear, con quien confrontar… Excesiva confrontación, falta de diálogo, falta absoluta de diálogo en más de una circunstancia. Y mucha prepotencia… En cuanto se definía una postura política, se pensaba que era la única y que se era dueño de la verdad absoluta. Eso hizo que se distanciaran sectores sobre todo de izquierda: como los ecologistas, las mujeres, los indígenas, los maestros, los médicos, las enfermeras, y otros sectores que no corresponden a la izquierda con los cuales también se confrontó de diversas maneras como la policía o los militares. Es decir: peleados con todo el mundo. Pero, por supuesto, fundamentalmente peleados con una ciudadanía de la cual el presidente precedente se había distanciado hace rato.


IR: ¿Por eso hizo usted su campaña electoral insistiendo en un eje central: esa idea de crear una atmósfera de reconciliación nacional?

LM: Sí, y los integrantes del gobierno anterior lo sabían. Y también sabían que yo iba a plantear la no reelección. El ex presidente sabía que yo tampoco estaba de acuerdo en crear una “guardia pretoriana” [i] . Si tenemos policías que defienden nuestra seguridad, y militares que defienden la integridad fronteriza ¿por qué no confiar en ellos que poseen además mecanismos de inteligencia?

 


IR: ¿Usted está hablando de un cuerpo especial de protección del presidente?

LM: Sí, para la protección del presidente. Si yo le confío a un policía la protección del ciudadano, ¿por qué no le puedo confiar la protección del presidente? Esa exclusividad, ese afán de colocarse más allá del bien y del mal, y creer que el único que corre peligro en el país es el presidente… ¿Por qué el cuidado de un ciudadano no debe ser similar, y multiplicado en varios aspectos, al de un presidente?


Como presidente, yo he manifestado que no voy a hacer uso de esa ley. Porque estoy en derecho de hacerlo, porque hay diez años para su aplicación. No quiero aplicarla y confío en nuestras fuerzas armadas y en la policía para que guarden mi integridad física. La cual, le comento, poco me preocupa. Hace rato que le perdí el miedo a la muerte, mi estimado. Y creo que si hay una razón por la cual vale la pena tener la vida en riesgo, es precisamente para cambiar este país.


IR: La otra gran línea de su programa electoral era el programa social que usted llamó: “Toda una Vida”. ¿Ya lo está implementando?

LM: Eso se nos ocurrió casualmente con María Fernanda Espinosa [actual canciller] . Regresábamos de un sector de Guayaquil que se llama Monte Sinaí. Yo había dado mi discurso regular con mis ofrecimientos típicos, pero en ese momento se me vino a la cabeza, y le pregunté creo a María Fernanda, con cuantas casas solucionaríamos el problema del Ecuador, “unas 300 o 400 mil casas” me respondió. Pues llamémosle “Casa para todos”. Ahí se me ocurrió, y se asustaron. Cada uno se asustó. Hubo susto a los que les tocaba trabajar… A mí solamente me correspondía pensar [risas].


Pero si un lobo tiene una madriguera, si un conejo tiene un cubil… Nosotros siempre hablamos de la salud, la educación, la seguridad, el bienestar social… Que son efectivamente derechos de la ciudadanía. Pero casi nunca hablamos de que la vivienda es un derecho, ¿por qué el gobierno no ha de garantizarle la vivienda a una persona?


Estuvimos recientemente en la inauguración de un conjunto de viviendas que ya empezamos a construir, a pesar de que los amigos del ex presidente dicen que no… La realidad es que ya empezamos a construir hace rato. Ya construimos unas 20 mil viviendas, y este año 2018 van a ser 50 mil más. Entregamos un barrio completo el otro día. Y una de las señoras que recibieron sus viviendas -son unas casas muy bonitas- nos comentaba: “Verá, yo viví en un cuarto, un solo cuarto y pagaba unos 100 dólares al mes, un solo cuarto con todos mis hijos, todos allí… Mi esposo me abandonó… Ahí mismo los chicos hacían los deberes, ahí mismo todo, la única forma de que entrase la luz era abrir la puerta porque aquel cuarto no tenía ventana, y no solo eso sino que además tenía goteras…”


Lo cual me ayuda a corroborar la idea que tuve, de que no hay derecho que los ciudadanos humildes no tengan un hogar digno, nada lujoso quizás, pero bonito, que ellos mismos siembren plantas para que los parterres estén llenos de flores... O q ue tengan un huerto colectivo del cual puedan disfrutar y hacer una ‘comida de campo’, lo que nosotros llamamos una “pamba mesa”, los domingos. O que hagan trabajo en comunidad.


Mi esposa [Rocío González], que es la presidenta del programa “Toda una Vida”, tiene la idea de que hay que trabajar muchísimo en comunidad, que hemos perdido el contacto con nuestros vecinos, que hemos perdido la solidaridad ciudadana… En el momento en que nos roban, por ejemplo, solo piensas en que “tendré que reforzar un poco más mis puertas”. ¡No! Antes se perseguía al ladrón, se colaboraba con la persona que era asaltada... Entonces, hay que trabajar también muchísimo en comunidad. Por eso surgió la idea de “Casa para Todos”.


Cuando yo era Vicepresidente [2007-2013] manejé el programa “Manuela Espejo” que tuvo mucho éxito, en beneficio de las personas con discapacidad. Siempre lo vi con un criterio holístico, o sea absolutamente global. Un gobierno responsable no puede dejar nada pendiente. Las personas con discapacidad no necesitan únicamente sillas de ruedas, también necesitan empleo, protección judicial, sitios de diversión, recreación, arte, cultura, mecanismos de comunicación, facilidades para su trabajo, ayudas técnicas, etc. Hay muchísimas necesidades… Pues vamos a abordarlas todas, realmente nuestro gobierno se propone abarcarlas todas.


Ese trabajo integral nos dio prestigio… Gracias a esa Misión Manuela Espejo yo me hice conocer. Y eso me permitió ser presidente de la República. Fue gracias a eso que la gente -a pesar de lo desprestigiado que estaba el régimen- votó por mí. Entonces pensé que se podía extender a nivel gubernamental, y que debíamos preocuparnos por “toda una vida” de la gente. Por eso lo llamé “Toda una vida”, como el bolero de los Panchos. “Toda una vida”, desde el momento de la concepción hasta que Dios decida cerrarles los ojos. Desde el momento de la concepción, porque la embarazada necesita cuidados especiales. Usted sabe lo importantísimo que son esos nueve meses que pasa un ser humano dentro del vientre materno. Es muy importante lo que consume la madre… Es importante su estado psicológico y espiritual... El estado psicológico de la madre, su emotividad de ese momento incide en el destino del alimento, y el destino del alimento es para un ser excesivamente frágil que se está desarrollando en el vientre materno, y hay que cuidar de él con cuidados prenatales.


Luego la atención médica adecuada, vacunas, nutrición, etc. Además también tenemos en un programa “Agua para Todos”… Porque en este país, nadie se preocupa del alcantarillado, del tratamiento de aguas, de la salubridad de los ríos, ni del agua de la gente porque creen que eso no da votos, porque eso no se ve… Esas no son las obras faraónicas para que la gente nos recuerde. Porque claro ningún gobernante pone: “Esta alcantarilla se le debe al presidente Lenín Moreno”… Pero debo decirle que, en este momento, ya iniciamos los 66 primeros proyectos financiados de agua potable para las comunidades.


IR: ¿ O sea que su plan “Toda una Vida” está funcionando?

LM: Está funcionando completamente. Otra parte del programa es el que nos recuerda que tenemos que regresar al campo, es el programa de “La Gran Minga agropecuaria”. Y por supuesto hay varios aspectos de la vida del individuo, que van desde esa época en la que necesitamos inspirarnos, la niñez. Inculcar al ser humano valores, inculcar amor por la ciencia, respeto por la ciencia, por la tecnología, amor a la tecnología, porque al final es la que compone el bienestar cotidiano de la gente. Luego impulsarlo, con educación universitaria a los jóvenes que fueron afectados por el cierre de universidades que no tenían el nivel académico adecuado, pero no se les ofreció alternativas.


Entonces ¿qué hacemos con los jóvenes que se quedaron fuera de las universidades ? ¿Quién se preocupa de ellos? A lo mejor tienen potencialidades que no caben en ese sistema de universidad… Pero, ¿por qué no hay universidades técnicas que desarrollen potencialidades? En este momento estamos llevando a cabo un programa de 42 universidades técnicas para estos jóvenes que no tenían nada que hacer y que se iban a sus casas… Ya se puede imaginar usted a estos jóvenes en la casa sin hacer nada. ¿Cómo cree usted que se comportaba el padre o la madre que llegaban cansados de su trabajo, agobiados y veían a su hijo sin esperanza, acostado y fracasado? ¿Qué cree usted que pasaba en ese momento? Estas cosas nos las comunicaban durante la campaña. La gente nos decía: “No sé que hacer con mi hijo.”


Aquí cabe preguntarse: ¿ cómo debe ser un gobernante de izquierda ? Que se mida el avance del pueblo por el avance del último hombre o de la última mujer de la fila. Por eso, “Toda una Vida” consiste en inspirar, impulsar, y luego apoyar, acompañar al ser humano ya cuando tiene su familia, con una casa, con seguridad, con empleo, y cuando es un viejecito.
Ahora tenemos ya casi 50 mil viejecitos, que no tenían ningún tipo de jubilación, y les estamos otorgando una pensión mensual. Estamos agregando programas de recreación, de profesionalización, ¿por qué no a esa edad? Y luego, cuando Dios decida cerrarles los ojos, que tengan un sepelio digno, ¿por qué has de llevar deudas hasta después de la muerte? “Toda una Vida” va desde el momento de la concepción hasta el momento en que Dios decide cerrarte los ojos… y un poquito más allá.


Hay el programa “Impulso Joven”, hay pasantías, todo eso está desarrollándose muy bien… Tenemos ya, en este momento, entregados 80 millones de dólares a emprendimientos de jóvenes, entre cinco y quince mil dólares a cada proyecto. Los jóvenes tienen sus ideas locas. Alguien me decía: “¿Y si fracasan?” Pues fracasan. Pero si podemos acompañarles, si podemos capacitarles para que puedan tomar buenas decisiones empresariales, mejor todavía. En este momento se están desarrollando ya muchos proyectos con jóvenes.


Porque acá se creyó que haciendo la Universidad Yachay [ii] , esos centros de alta investigación, ya se resolvió el problema… Pero eso no ayuda a los empresariados jóvenes, que surgen, emergen, y muchos se quedan en el camino… Pero los que emergen generan empresas como Google, Amazon o Microsoft, que al final inclusive absorben a todos aquellos que no alcanzaron el éxito porque tienen sus propias experiencias, porque el fracaso no es malo. Acá se considera al fracaso malo… El fracaso puede ser que desmotive a la persona pero es positivo porque encontraste una nueva forma de cómo no se deben hacer las cosas. Y eso es una ayuda increíble. Marc Zuckerberg o Bill Gates, con los cuales he conversado, siempre me han manifestado que ellos a los competidores pequeños siempre han tratado de absorberlos… Entonces eso es lo que queremos generar... Y eso no se puede dar por decisión gubernamental. No es como Yachay, un centro de desarrollo de potencialidades, eso se da por iniciativa propia de la gente.


Por lo demás, creo que era preferible -antes que hacer esa universidad Yachay-, destinar a cada departamento de investigación de las universidades públicas los presupuestos y los equipos que necesitaban para poder desarrollar la investigación científica.


IR: Ese programa “Toda una Vida” es muy bello, pero como toda inversión social supone un coste, y usted decía que la situación económica no es brillante, ¿cómo vislumbra usted las perspectivas económicas?

LM: Precisamente estamos elaborando un Plan económico… Nos acaban de visitar los representantes de la banca Rothschild para ofrecernos una posibilidad mejor de financiamientos, con mejores tasas y con mejores plazos.


Otra de las decisiones es que hemos empezado a llevar con seriedad las cuentas públicas. Sincerar y transparentar. Por eso, nuestro índice de riesgo ha disminuido en casi en 300 puntos, a tal punto que estamos obteniendo créditos a dos y tres puntos más bajos, pero todavía altos. Estamos obteniendo mejores plazos que los que obtenía el gobierno anterior, ya no a cinco años sino a diez años, pero deberían ser de 15 o 20. Por eso, inclusive hemos abierto las puertas a los organismos de financiamiento internacional. Las condiciones tenemos que negociarlas, porque nosotros no podemos hipotecar el bienestar de nuestros ciudadanos, ni hipotecar el futuro de nuestra naturaleza. Tenemos bastantes posibilidades de inversión extranjera. Hay un ministro [Pablo Campana] trabajando intensamente en ello, y se abren muchísimas posibilidades.


IR: Vamos a pasar a la segunda parte y hablar de América Latina. ¿Cómo ve usted este momento tan particular en América Latina? Muchos analistas dicen que el “ciclo de la izquierda” se está terminando, y algunos hasta afirman que ya se acabó.

LM: Creo lo contrario. La izquierda está viva. Pero por supuesto con capacidad dialéctica de revisión. Hay que revisar lo que se ha hecho. Yo considero que lo que se llamó el ‘socialismo del siglo XXI’ no es como el socialismo del siglo pasado. Toma elementos del socialismo del siglo pasado, no es pues un ‘socialismo de cafetín’, es un socialismo que se ha ido construyendo en la práctica. Porque tal vez una de las cosas de las cuales padecimos quienes estábamos militando en la izquierda en el siglo pasado, es que nos olvidábamos de la práctica, nos olvidábamos de aquello que Marx había manifestado y que Lenin había corroborado: que no hay mejor forma de comprobar una teoría que con la práctica social. Así es como las ideas se experimentan y adquieren realidad, en la práctica social. Entonces construir el socialismo, como lo estábamos haciendo los primero años de la revolución, era una práctica apasionante.


Pero vuelvo a recalcar, el asunto se volvió un tanto siniestro a partir del instante en que empezó la corrupción, se alcahueteó la corrupción, y en el momento en que se volvieron ambiciosos con respecto a la posibilidad de perennizarse en el poder.


Yo encontré una cámara de vigilancia… Mientras yo estaba dando un discurso en el balcón de este palacio presidencial, el señor que empuja mi silla de ruedas se arrimó a una pared y sintió que quemaba, la sintió caliente. Llamaron a los técnicos para ver por qué quemaba la pared, y los mismo técnicos que habían instalado el sistema, empezaron a destapar los elementos de disimulo sobre la pared, y detrás apareció una cámara… Esos técnicos que habían instalado la cámara, no me habían informado nunca… El gobernante anterior debió haber tenido la delicadeza de avisarme: “Te voy a espiar”. Cuando me informaron llamé al técnico y le pregunté:”¿Quién monitorea esa cámara?” Y, lo puedo jurar por mis hijas y por mis nietos, ese monitoreo se hacía desde el teléfono celular del ex presidente de la República…


Si se quiere encontrar una alegoría, un simbolismo que encaje exactamente con lo que hizo el ex presidente [Rafael Correa], es esa. No se si usted ha gozado de la película “El Señor de los Anillos”. Recuerda sin duda al personaje de Gollum que fue dueño del anillo. Él fue quien lo encontró, y obtuvo así un poder terrible… Pero ese poder lo destruyó física, moral y espiritualmente. Su deseo desesperado de tener ese poder lo deformó, lo destruyó… La tentación del poder acompaña a todos los protagonistas de esa saga, y por supuesto también a Sauron, el genio del mal. Por eso, la única forma de hacer que esa tentación desaparezca es arrojar el anillo a un volcán. Eso, claro, no sucede en la tetralogía de Wagner, que culmina con “el ocaso de los dioses”, producido por el excesivo deseo de tener más poder… Hay personas que quieren tenerlo todo.


IR: ¿Llamó usted al ex presidente para pedirle una explicación sobre esa cámara oculta?

LM: No, porque ya estábamos distanciados. Creo que fue con intención perversa lo que me hicieron. A lo mejor pensaron que yo no iba a ganar las elecciones… Pensaban dejarle al sucesor una situación muy complicada para luego retornar como un “salvador”. Fue perverso lo que se me quiso hacer, muy perverso. A tal punto que, desde el primer día de mi gobierno empezaron a criticarme… El ex presidente empezó a criticarme en su Twitter.


Inclusive los medios de comunicación que estaban bajo la tutela del gobierno, le entrevistaron [a Rafael Correa]. Yo amo la libertad de expresión, me encanta. Porque, lo que ocurría aquí, era que los periodistas, intimidados por una superintendencia de comunicación sancionadora, no investigaban o investigaban muy poco. Apenas unos pocos valientes se atrevían a decir la verdad… y caían en desgracia. Yo creo que la libertad se respira, no es una cosa que debe constar en una ley. Esa ley [iii] continúa vigente, pero depende también como la aplica un mandatario. Ahora se respira libertad… Pero en ciertas partes, hay que cambiar la ley. Que tiene también aspectos buenos, como la cultura, la exigencia de la participación en el arte nacional, la distribución de las frecuencias a las comunidades -un poco más de la tercera parte-, y que la propiedad de los medios no esté dependiendo de los sectores empresariales ni financieros.

 


IR: O sea la garantía de unos medios realmente independientes.

LM: Pero que tampoco dependan del gobierno, porque un medio público no puede volverse un medio gubernamental. En eso hemos avanzado. A tal punto que ahora, en los medios públicos, ni me conocen. Actúan con completa y total libertad. Y han publicado artículos de personas vinculadas con la derecha. Por ejemplo, como hemos reanudado las relaciones cordiales con nuestro país hermano del Brasil, y aunque no coincidimos ideológicamente con el presidente Michel Temer, a pesar de eso, el Dr Temer publicó un artículo en un medio público nuestro. Yo creo que es mejor, vale más exceso de libertad que ninguna.


IR: Este año 2018 se van a producir cambios en muchos países latinoamericanos. Elecciones en Costa Rica, Cuba, Venezuela, Colombia, Brasil, México, Paraguay… En todos esos países posiblemente algunos presidentes van a cambiar. ¿Hacia qué América Latina piensa usted que vamos?

LM: Yo celebro muchísimo la democracia, una democracia verdadera. Celebro que, en Cuba, vaya a darse la alternancia del poder. Pienso que es una buena decisión del presidente y amigo Raúl Castro. Celebro las elecciones en Bolivia el próximo año 2019. Celebro las elecciones en Venezuela. Celebro que se vaya a hacer una Cumbre de las Américas en Lima en abril próximo. Tengo mis observaciones al respecto, creo que todos tenemos nuestro propio concepto de lo que pasa en Venezuela. Pero nuestra posición es que se deber invitar al presidente Nicolás Maduro a la Cumbre de las Américas. Aunque sea para poder decir “en la cara las cosas”. ¿Cómo puedo yo juzgar a una persona en ausencia? ¿Tengo mucho que decirle a Maduro? Claro que sí. Pero tiene que ser en los foros correspondientes. Uno tiene que ser respetuoso de las instituciones a las cuales tiene que acudir.
Celebro que haya diálogo, celebro que haya elecciones. Me preocupa que haya muchos muertos… Me preocupan los desplazamientos de miles de personas hacia fuera… Me preocupa esa situación.


IR: El año pasado hubo tres elecciones en Venezuela.

LM: Sí, y todas las ganó el gobierno . Yo respeto. Y como debo cumplir la Constitución, el Ecuador no tiene ninguna posibilidad de injerencia en otros países. Cada país tiene su propia forma de salir de sus problemas. Es desconfiar de la gente, el querer intervenir. Nosotros hicimos nuestra independencia, Francia su revolución, y Estados Unidos hizo su propia independencia.


(En ese momento, la Canciller María Fernanda Espinosa, que asiste a la entrevista, nos interrumpe para darnos una importante noticia: “ Al instante, me informan que se ha llegado a un acuerdo con la oposición en Venezuela. Se ha pospuesto para el 20 de mayo la elección presidencial [prevista anteriormente para el 19 de abril], y se ha llegado a un acuerdo con los 8 candidatos que están todos de acuerdo para posponer la fecha.”)


LM: Me alegro mucho de esta noticia. Veo que el diálogo está empezando a dar fruto. Yo conversé con José Luis Rodríguez Zapatero que es prácticamente quien está liderando los diálogos entre la oposición y el gobierno de Venezuela. Estuvimos con la señora Canciller conversando con él y francamente me estimuló muchísimo. Admiramos la tarea en la cual está empeñado el doctor Zapatero. Nosotros hemos hecho nuestro el sistema de gobernar mediante el diálogo, mediante los acuerdos mínimos, mediante la tolerancia, mediante el respeto. Inclusive yo invité a Palacio a conversar, a dialogar, a sectores que se habían alejado de la Revolución Ciudadana. A sectores indígenas, a sectores ecologistas, ciertos sectores políticos que también se habían distanciado, que habían sido aliados nuestros en un comienzo. Eso molestó terriblemente, porque de acuerdo al ex presidente [Rafael Correa] y sus amigos la única forma de dialogar es entre nosotros no más. No creen que hay que dialogar con una persona que piensa diferente, cuando es un poco lo contrario. El mayor estímulo de un diálogo viene de dialogar con quien piensa distinto a ti. Uno tiene que aprender a recrearse en la diversidad, no a padecerla. Entonces esa fue otra de las razones por las cuales me atacaron. Acusándome de que estaba, cosa que nunca hicimos, ofreciendo espacios de gobierno. Ni uno solo.


IR: Hablemos de Julian Assange. Su gobierno le ha concedido la ciudadanía ecuatoriana, pero las autoridades británicas no han cambiado de actitud. ¿Qué piensan hacer ustedes para resolver el caso Assange?

LM: Tal vez un poco de historia haría falta. Recordemos cómo sucedió el tema de Assange que además no lo creamos nosotros, lo heredamos.


No estoy de acuerdo con lo que hace el señor Assange. Le hemos reclamado insistentemente que no intervenga en la política internacional, ni ecuatoriana, inclusive de la oposición -porque en algún momento empezó a criticar a candidatos de oposición-, y yo le dije que no, que no se metiera en eso, que no tiene derecho, que su condición no le permite eso. Pero gente vinculada con la extrema derecha ecuatoriana dice que hay que expulsarlo de la embajada. No, independientemente de lo que haya hecho, él tiene derechos humanos y los derechos humanos en el Ecuador incluyen la no pena de muerte. Y sabemos perfectamente que el señor Assange -hemos revisado las leyes estadounidenses- sí fuera extraditado a Estados Unidos podría correr peligro de muerte.


IR: El 27 de enero pasado hubo un misterioso atentado en San Lorenzo [iv] , aquí en Ecuador, que provocó muchos heridos… Para esclarecer el caso, usted ha aceptado el apoyo de Estados Unidos y en particular que agentes del FBI vengan a Ecuador a investigar el caso. Algunos han visto ahí como una cesión de soberanía. ¿Qué opina usted?

LM: No creo. Cesión de soberanía sería volver a tener una base militar acá, pero no el apoyo de un país hermano, porque así lo consideramos. Estados Unidos es un país hermano, nosotros admiramos y queremos al pueblo estadounidense. A veces estamos muy en contra de cierto tipo de políticas y estamos en contra de cierto tipo de medidas supra-nacionales, de empresas transnacionales que tienen tratamientos reñidos con los países, con todo eso estamos en contra. Pero no contra el ciudadano estadounidense, no contra las empresas estadounidenses, no contra el gobierno estadounidense que, independientemente de que no pensemos igual, debemos respetar porque resulta de la decisión del pueblo estadounidense. Y por supuesto hay temas de migración en los cuales no estamos de acuerdo, hay decisiones unilaterales con las cuales tampoco estamos de acuerdo, pero estamos llevando una relación amistosa con Washington, una relación fraterna. 

 

 

IR: ¿ Y la política de Donald Trump con respecto a los emigrantes y en particular con los emigrantes ecuatorianos entre los que hay sin duda ilegales?

LM: Por lo menos un millón de ecuatorianos viven en Estados Unidos. Seguramente bastantes más. No tenemos la cifra exacta porque es imposible saberlo si no están en la legalidad. Con respecto a la expulsión de los ilegales, nosotros e stamos en un caso contrario. Tenemos una Constitución que respeta el derecho a la movilidad. Creemos que el futuro de la humanidad debe ser la ciudadanía universal. No puede ser que, en un mundo que supuestamente está hermanándose, cada vez más los capitales, las materias primas, las materias elaboradas, vehículos y todo lo demás tengan libre tránsito, y los seres humanos no puedan transitar de un lado a otro. Estar donde quieran y en el momento que quieran. Es muy difícil practicar ese principio en las circunstancias en las que está el mundo, pero nosotros hemos acogido a centenares de miles de colombianos y venezolanos, a los cuales hemos tratado como hermanos. Peruanos también han venido. Los tratamos como hermanos que merecen tener los mismos derechos que tienen los ecuatorianos.


IR: En América Latina, en este momento, nos da la impresión de que la integración no está funcionando. ¿No cree usted?

LM: En efecto. Está más difícil en este momento. UNASUR, por ejemplo, está sin un Secretario General y para nosotros el asunto es muy delicado porque la sede de UNASUR está en Quito. Hemos propuesto varias opciones pero con una Latinoamérica tan fraccionada ideológicamente es difícil… Pero aún en esas circunstancias se pueden encontrar muchísimos elementos por los cuales se comulgue juntos. A veces el término “divide y vencerás” se evidencia en la realidad.


IR: ¿Hace usted alusión al Norte?
LM: No sé si la culpa es de un vecino de más al norte, más al occidente, u otros vecinos de más al oriente, pero el asunto es que estamos fraccionados… El asunto es que ya no tenemos la unidad que tanto bien nos hizo en el pasado. Entonces hay que revivirla, hay que encontrar nuevos elementos de unión, nuevos elementos de comunión.


IR: Última pregunta. Ustedes están proponiendo actualmente a la Canciller María Fernanda Espinosa como candidata a la presidencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas [v] , ¿Con qué perspectiva?

LM: Con muchísimas perspectivas y buenas. Yo estoy monitoreando permanentemente a nuestra delegación en Naciones Unidas y nos dicen que la candidatura de la canciller ha sido muy bien recibida. Nuestra canciller, además de joven, es una persona que está muy capacitada y tiene muchísima experiencia en el tema. Por eso los países están recibiendo con mucha esperanza la posibilidad de que nuestra Canciller presida la próxima Asamblea General de Naciones Unidas. Pero por supuesto respetamos el derecho que pueda tener cualquier hermano país a proponer su candidatura, y bajo ninguna circunstancia haremos una campaña de desprestigio.


Pensamos que tenemos posibilidades de éxito. Pero sobre todo, vuelvo a recalcar, nos estamos obligando a hacer lo que hicimos durante mi campaña presidencial. No desprestigiar a las otras candidaturas, todo lo contrario; si es posible manifestar los aspectos positivos de las otras candidaturas y de los países hermanos que están auspiciando esas candidaturas. Pero claro, nosotros estamos ejerciendo el derecho de tener nuestra candidatura propia.


(Entrevista realizada en el Palacio de Carondelet, Quito, el 1 de marzo de 2018. Revisada y enmendada por el entrevistado)

Le Monde diplomatique en español, abril 2018

 

Notas:


[i] Ecuador creó, mediante una ley aprobada en mayo de 2017, un cuerpo civil de seguridad para la protección de funcionarios estatales como elpresidente , similar al Servicio Secreto de Estados Unidos.
[ii] Situada a 112 kilómetros de Quito e inaugurada por el presidente Rafael Correa en 2014, Yachay Tech es la primera universidad científico tecnológica experimental de Ecuador, considerada como el corazón de una Ciudad del Conocimiento y de un Parque tecnológico científico, en donde se prevé que se afinquen nuevas industrias. Las asignaturas fueron diseñadas por 70 expertos internacionales.
[iii] La Ley Orgánica de Comunicación de Ecuador fue promulgada en 2013.
[iv] https://es.wikipedia.org/wiki/Atentado_contra_el_distrito_policial_de_San_Lorenzo_de_2018
[v] De acuerdo con el sistema de rotación regional, el próximo presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas provendrá de la región América Latina y Caribe . La elección del presidente de la Asamblea General para la sesión que comienza en septiembre 2018, tendrá lugar en julio próximo , luego de lo cual el diplomático elegido asumirá el cargo por un año.

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Martes, 03 Abril 2018 05:59

La impunidad de los poderosos

La impunidad de los poderosos

En 1999, Rigoberta Menchú―premio Nobel de la Paz― presentó cargos de tortura, genocidio, detención ilegal y terrorismo de Estado contra el Presidente de Guatemala Ríos Montt. Bajo su gobierno, miles de personas fueron masacradas. En sus asesinatos se apoyó en grupos paramilitares. Fue condenado por genocida, pero no llegó a cumplir la pena por sus amistades en la judicatura. El primer militar acusado de genocidio de América Latina ha muerto impune, como Franco. Herencia de la madre patria. La impunidad en América Latina siempre ha estado avalada por los Estados Unidos que formó en la Escuela de las América a los militares de todas sus dictaduras. Juan Pablo II, en su gira anticomunista, tampoco dejó fuera de su gira a la Guatemala de Montt, pero regañó a Ernesto Cardenal por estar en el gobierno sandinista. Que el Señor le tenga en su gloria, que será diferente de la de Monseñor Óscar Romero, asesinado por aquellos a los que dio la comunión.

Acaban de asesinar en Colombia la líder campesina María Magdalena Cruz Rojas, activista de derechos humanos que se enfrentó a los paramilitares que creó el ex Presidente Uribe. Un narcopresidente. Su Ministro de Defensa era el actual Presidente Santos. En el proceso de paz en marcha en Colombia, las FARC están cumpliendo su parte del trato, pero el gobierno no. Siguen todos los días asesinando a líderes sociales. Los asesinos no tienen miedo porque gozan de impunidad. Tienen el apoyo de las oligarquías y armas nunca les faltan.


Hace unos días paramilitares asesinaron en Brasil a la concejala del PSOL y activista Marielle Franco después de un acto por los derechos de las mujeres negras. El Presidente de Brasil, Temer, lo es por un golpe de Estado organizado por el poder judicial y un parlamento atravesado por casos de corrupción. La Presidenta legítima, Dilma Roussef, sigue fuera del cargo. EEUU y la UE apoyan al corrupto Temer. La derecha, que es la misma que participó del proceso dictatorial latinoamericano y nunca pagó culpa alguna, está ahora mismo intentando encarcelar a Lula sin pruebas. Lula saca más de veinte puntos de diferencia en las encuestas al candidato de la derecha. Por eso quieren meterle en la cárcel. Felipe González, que era tan amigo de Lula, guarda silencio. No vaya a ser que pierda alguna comisión.


En Israel, con apoyo de los EEUU y de la UE, el gobierno ha asesinado con francotiradores del ejército a 16 palestinos y herido a más de mil. Los colonos israelíes, como el ejército, tienen impunidad y pueden asesinar a niños siempre y cuando sean palestinos. La UE y los EEUU apoyan a Israel. En Naciones Unidas hay multitud de sentencias condenatorias contra Israel. Pero se siente impune porque Trump nunca haría un bloqueo contra ese país. Eso sólo se hace con los países que no son amigos.


Hoy hemos sabido que la quebrada empresa semipública DEFEX ha defraudado más de 20 millones de euros en ventas de armas al Angola, Arabia Saudí, Brasil, Camerún o Egipto. Uno de los implicados es un coronel de infantería de marina retirado. En el listado, el que más cobró fue un tal King.De momento, los procesado no quieren desvelar la identidad del tal King, que significa Rey en inglés, quizá porque creen que llegado el caso podrán negociar con ella. Los Reyes en España siempre tienen inmunidad. En España, hasta el Rey emérito tiene inmunidad, aunque no podamos explicar ese privilegio dentro de una lógica democrática. ¿Quién pensó en el PSOE, responsable de la ley que le regaló esa situación, que el Rey Emérito iba a necesitar seguir siendo irresponsable?

La impunidad suele tener garantías jurídicas y llegado el caso militares. Salvo que puedas lograrla mientras miras al techo y silbas. Eme Punto Rajoy gobierna y la notable Cristina Cifuentes sigue en la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Algunos sinverguenzas, desde la impunidad, creen que en el Parlamento pueden sortearse los votos para que salga el Presupuesto ya que a Rajoy no le salen las cuentas. Bueno, algunas sí, porque pactaron con Ciudadanos una serie de gastos que no se ejecutaron. ¿Quién la está regalando la impunidad al PP? Que cada cual saque sus conclusiones.

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Perú, inesperado huésped de una cumbre difícil

PPK ya no está, pero se mantiene la profunda contradicción de que el país sea sede de una cumbre presidencial cuyo tema es la lucha contra la corrupción y la gobernabilidad en un país en crisis por la corrupción.

 

La caída del ahora ex presidente Pedro Pablo Kuczynski por acusaciones de corrupción a solo tres semanas de la Cumbre de las Américas, que se realizará en Lima el 13 y 14 de abril, dejó flotando dudas sobre lo que pasaría con este encuentro de jefes de Estado, que tiene como tema central, precisamente, el problema de la corrupción. Días antes de verse obligado a renunciar, PPK, como se le conoce al ex mandatario, había amenazado diciendo que si él dejaba el cargo ningún presidente vendría a esta cumbre. Pero la amenaza no ha pasado de ser una bravata. “La salida de PPK no va a afectar la Cumbre de las Américas. No creo que algún presidente deje de venir a esta cumbre por esa razón, porque no se ha producido una destitución del presidente, sino una renuncia”, le señaló a PáginaI12 el analista internacional Ramiro Escobar.


Luego de la caída de Kuczynski, el gobierno de Estados Unidos saludó al nuevo presidente. Se ha confirmado la presencia de Trump en la Cumbre de las Américas. Será el primer viaje del presidente estadounidense a Latinoamérica. El norteamericano aprovechará este viaje para ir también a Colombia. La presencia de Trump será la gran atracción mediática en este encuentro presidencial. Los oídos y las miradas estarán puestos sobre lo que vaya a decir y hacer.


En diálogo con este diario, el internacionalista Francisco Belaunde opinó sobre la participación de Trump en la Cumbre de las Américas: “Probablemente Trump va a querer aprovechar su primer viaje a la región y su participación en esta cumbre para intentar mostrar otra cara para mejorar su imagen en la región, que él sabe no es la mejor, pero no veo qué podría decir para lograr eso. El tema de la cumbre es democracia y lucha contra la corrupción, y Trump no es un entusiasta defensor de la democracia, y la lucha contra la corrupción no es uno de sus temas. Creo que el viaje de Trump a esta cumbre va a ser más protocolar, de tomarse la foto con los presidentes de la región, pero no creo que haya algo muy concreto. En este viaje, más importante para Trump será la visita que después haga a Colombia, donde sí verá intereses muy específicos de Estados Unidos”.


Hay gran expectativa con lo que vaya a ocurrir con Nicolás Maduro, a quien el gobierno de PPK invitó y después le retiró la invitación a esta cumbre. Maduro respondió diciendo que, aunque no esté invitado, igual viajaría a Lima para asistir a este encuentro de presidentes. Se especula si algunos gobiernos podrían boicotear la cumbre en solidaridad con Maduro si se impide su presencia. Un gran problema que el nuevo presidente, Martín Vizcarra, hereda de su antecesor.


Sobre esto, Vizcarra ha dicho que “ya hay decisiones tomadas”, lo que sugiere que mantendrá el veto a Maduro, pero ha agregado que en estos temas es la Cancillería “la que toma esas decisiones, que nosotros respetaremos”, lo que parece dejar entrever que el asunto no está del todo cerrado. El veto a Maduro fue una decisión política del ex presidente PPK. Vizcarra todavía no nombra a su nuevo canciller, lo que ocurrirá el lunes.


“Con sus declaraciones, Vizcarra está diciendo que dejará el tema de Venezuela en manos de la diplomacia y que no le pondrá la excesiva carga política que le puso PPK. De entrada, Vizcarra no puede abrirse un frente, y si levanta el veto a Maduro se abriría un frente especialmente en el plano interno, con el fujimorismo (que controla el Congreso), con el Partido Aprista (del ex presidente Alan García) y otros sectores políticos que han impulsado este veto, y con buena parte de la opinión pública peruana que es muy crítica con Maduro. Lo más probable es que no levante el veto a Maduro, pero que busque alternativas diplomáticas para evitar un conflicto con el gobierno venezolano y mejorar las cosas. Creo que Vizcarra va a bajar el tono confrontacional que tenía PPK frente al régimen de Venezuela, va a negociar con Maduro, y con esa negociación probablemente Maduro decida no venir a la cumbre y enviar a su vicepresidente o a su canciller, y así el conflicto queda superado”, afirma Escobar.


La Cumbre de las Américas no solamente sigue adelante, sino que ya no carga con el peso de tener como anfitrión de un encuentro presidencial sobre la lucha contra la corrupción, a un mandatario, como PPK, acusado de corrupción. “Eso habría sido una broma de mal gusto”, dice Belaunde, quien opina que por esta razón la salida de Kuczynski “le ha hecho bien a esta cumbre”.


El cuestionado Kuczynski ya no está, pero se mantiene la profunda contradicción de tener como sede de una cumbre presidencial que tiene como tema la lucha contra la corrupción y la gobernabilidad a un país en crisis por causa de la corrupción, en el cual su presidente acaba de caer por esta razón y que tiene a cuatro ex mandatarios comprometidos en denuncias de corrupción.


“Que en este momento una cumbre regional contra la corrupción se haga en el Perú puede tomarse como una ironía, una humorada del destino, pero también como la realización de este encuentro en un país que es una de las principales víctimas de este fenómeno”, indica Belaunde. Y agrega: “Pero no hay que olvidar que el escándalo de corrupción por el caso Odebrecht que estalló en Brasil afecta a muchos países, y que a esta cumbre va a venir un presidente como Temer con serios cuestionamientos de corrupción, además de otros”.


Sobre lo que se puede esperar de la Cumbre de las Américas, Belaunde estima que terminará en un fracaso, sin decisiones efectivas. “No creo que podamos esperar nada significativo de esta cumbre. Con las discrepancias que hay en la región, probablemente no tendremos una declaración común, y si la hay seguramente será algo muy general, gaseoso, nada significativo”. Escobar es menos pesimista: “Tengo la expectativa de que por lo menos salga un comunicado que sea mínimamente autocrítico con el problema de la corrupción”.

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La justicia da luz verde al ingreso en prisión de Lula


La orden definitiva debe ser dada en unos días, cuando se agote el plazo para presentar recursos y el Supremo decida si salva al exmandatario o no

El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se está quedando sin espacio por donde continuar su huida hacia delante. El tribunal de segunda instancia TRF-4 de Porto Alegre, que hace justo dos meses ratificó su condena por corrupción y aumentó la pena de prisión inicial de nueve años de cárcel a 12 y un mes, ha dado luz verde para que el juez Sérgio Moro ordene el ingreso en prisión del expresidente más popular de Brasil,. Moro, responsable de juzgar a Lula en el complejo caso Petrobras, fue quien dictó la primera condena y no debería tener problemas en obedecer dentro de 12 días, cuando se haya agotado el plazo para recurrir (diez días) y de responder a esos recursos (48 horas). Lula será, pues, el primer expresidente sobre el cual pesa semejante orden, un precedente terrible para la democracia brasileña, y más terrible aún para todos los políticos acusados de corrupción que sin embargo disfrutan del aforamiento de sus cargos.


Si estuviésemos hablando de un ciudadano cualquiera, no habría motivo para pensar que la orden no se emitiría y ejecutaría lo antes posible, pero Lula es de todo menos cualquiera. El expresidente ya ha ido tejiendo una compleja red de recursos ante varios tribunales que deberían ir retrasando más y más la ejecución de las sentencias en su contra.
Por ejemplo, esta sentencia del TRF-4 depende de lo que decida el Tribunal Supremo sobre el recurso de habeas corpus que el expresidente ya ha solicitado. Si se concede este recurso, se paralizará la ejecución de la sentencia de la instancia. Si no lo hace y Moro da la orden, Lula no tendrá más remedio que ir a prisión. Eso se decidirá el 4 de abril, fecha en la que el Supremo se reunirá para votar.


La espera es corta aunque también es imprevista. El Supremo tenía que haberse pronunciado el jueves pasado pero, en un momento no sin tintes de farsa, uno de los magistrados aseguró que ya había hecho check-in en un vuelo que saldría en unas horas y, ante los ojos atónitos de las incontables personas que seguían el decisivo proceso por televisión, pidió que la sesión se acortase y se votase otro día. Se acordó el día 4, lo que también ha provocado otro enredo: Gilmar Mendes, el juez del Supremo más cercano a los conservadores, y por tanto el más enemistado con Lula, ha anunciado que no podrá presentarse a votar porque ya tiene un compromiso para ese día. Ese compromiso puede ser fundamental porque sin Mendes, el resultado quedaría en un empate 5 a 5, lo que, en casos de habeas corpus, significa la aprobación automática. Lula quedaría fuera de prisión, el país se ahorra una serie de desagradables debates sobre la protección a políticos fuera del cargo, y nadie se habrá manchado las manos defendiéndole.


El Supremo es ahora la gran esperanza del expresidente porque Lula tiene más afinidad con esos magistrados.Y ellos no ven necesariamente con buenos ojos la idea de que una sentencia en la segunda instancia baste para llevar a alguien a prisión: fue el mismo Supremo quien así lo decidió, en octubre de 2016, pero con un margen muy estrecho (5 contra 6). Y desde entonces, uno de los magistrados (Gilmar Mendes, de nuevo) ha comentado que podría haber cambiado de opinión. También se espera que un juez cercano al PT y nominado por Lula, Dias Tóffoli, se suma al máximo tribunal en Brasil. Si Lula, el gran orquestador, consigue alinear todos los elementos a su favor, por ejemplo, en el momento de recurrir la sentencia del TRF-4, aún puede vivir para luchar otra batalla.


De fondo ,en todo este asunto está la cuestión de los privilegios que se le conceden a un político brasileño. En Brasil, los cargos públicos más altos (presidencia y ministros) gozan de aforamiento ante cualquier delito que hayan cometido antes de la investidura, lo que da una idea de hasta dónde quiere llegar Lula con su huida hacia adelante: el 15 de agosto, fecha en la que se puede registrar como candidato. Eso zanjaría la cuestión que nadie responder. Si un expresidente se libra de la prisión, malo: todos los políticos detenidos por sentencias en segunda instancia querrían pedir un trato similar. Pero si el expresidente entra es peor. Es que ya nadie está a salvo.
Candidato ganador e inelegible a la vez


Lula lidera desde hace años las encuestas de intención de voto a las elecciones de este octubre pero nadie sabe si llegará candidato o no. En el peor de los casos, estará en la cárcel cuando se celebren los comicios; en el mejor, estará recurriendo su condena, lo cual, según la ley Ficha Limpa aprobada en 2010, inhabilita a aspirar a la presidencia. Por ahora, la estrategia del petista es hacer campaña, mucha y muy escandalosa; de esta forma, llegado el momento de registrarse como candidato en agosto, el Tribunal Superior Electoral lo tendrá más difícil para impedírselo. Y aunque eso ocurra, el Partido de los Trabajadores aún puede recurrir la decisión del Tribunal ante el Tribunal Supremo y seguir haciendo campaña hasta que sea demasiado tarde para uno de los dos bandos. Hasta el final, Lula será a la vez un candidato formidable y uno inelegible

 

São Paulo 26 MAR 2018 - 18:55 COT

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