MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Expertos británicos crean organoides de placenta humana

Un grupo de científicos británicos logró crear miniorganoides de placenta humana, que asegura que transformarán la comprensión de trastornos reproductivos como la preclampsia y los abortos espontáneos.

Los organoides –modelos celulares funcionales en miniatura de las etapas iniciales de la placenta humana– también permitirán a los investigadores explorar qué es lo que hace a un embarazo saludable y cómo determinadas enfermedades pueden pasar de la madre al bebé en desarrollo.

La placenta humana provee el oxígeno y todos los nutrientes esenciales para el crecimiento del feto. Si no logra desarrollarse adecuadamente, el embarazo puede fracasar y terminar en la muerte fetal o en un aborto espontáneo.

Ashley Moffett, profesora del departamento de patología, fisiología, desarrollo y neurociencia de la Universidad de Cambridge, quien codirigió el estudio, explicó que si bien la placenta es absolutamente fundamental para contener al bebé mientras crece en el útero, los expertos saben muy poco sobre ella por falta de buenos modelos experimentales.

"Es el primer órgano que se desarrolla, aunque también es el menos comprendido", señaló a periodistas en una conferencia.

Mejor comprensión de las enfermedades

El campo de la ciencia de los organoides ha florecido en los años recientes, con equipos de investigación que han desarrollado todo, desde minicerebros a minihígados hasta minipulmones, usados para lograr una mejor comprensión de la biología y las enfermedades humanas.

El equipo de Cambridge, cuyo trabajo fue publicado en la revista Nature, comenzó sus esfuerzos para desarrollar células placentarias humanas hace más de 30 años, cuando Moffett y colegas estudiaban eventos celulares en las primeras semanas del embarazo.

Los expertos gradualmente crearon formas de aislar y clasificar las células placentarias, y hallaron la combinación correcta para cultivarlas y un sistema organoide capaz de generar modelos de miniplacentas.

Jueves, 19 Julio 2018 07:01

¿Por qué los jóvenes no se cuidan?

¿Por qué los jóvenes no se cuidan?

En la práctica del psicoanálisis con jóvenes, dos fenómenos se han vuelto preocupantes en el último tiempo. Por un lado, el incremento de enfermedades de transmisión sexual; no sólo la infección de VIH sino el retorno de las “venéreas” del siglo XIX como la gonorrea y la sífilis. En este punto, según una estadística reciente, el de las adolescentes es un grupo cuya vulnerabilidad crece cada vez más.

Por otro lado, entre los varones se destaca la tendencia a no cuidarse con preservativos. Algunos dicen que “no les gusta”, otros “que sienten menos”, varios “que les molesta”. Al mismo tiempo, entre los adolescentes varones se concentra uno de los principales grupos consumidores de Viagra. ¿Por qué los jóvenes recurren a la pastilla azul más que los adultos mayores que parecieran tener una dificultad más concreta con el órgano?


Para responder a este tipo de cuestiones, es preciso partir de una consideración básica: cada quien se defiende mucho más de la fantasía que de la realidad. Y la fantasía por excelencia en la juventud de las mujeres, es la de embarazo. El miedo a quedar embarazada es todavía un relato frecuente en mujeres que cuentan cómo hasta la adultez no pudieron tener relaciones sin presentir esa consecuencia como algo penoso; al punto de que muchas de ellas recién cuando el reloj biológico comenzó a apremiar, empezaron a vincularse de otra forma con la idea de la maternidad, es decir, sólo pudieron acceder al deseo de tener un hijo cuando el embarazo ya casi no es posible.


En diferentes ocasiones recuerdo haber conversado con pacientes jóvenes que me contaban que, como estaban menstruando, no se habían cuidado y preguntarles: “Pero, ¿vos para qué pensás que sirve el preservativo?”. Más de una vez me respondieron que es para no quedar embarazada; esto es algo que corroboramos de modo más amplio junto con las autoridades de una institución educativa cuando hicimos una actividad para concientizar sobre las enfermedades de transmisión sexual.


¿Cuál es el origen de la fantasía de embarazo? En principio, lo que habría que destacar es que se trata de una de las fantasías que inscribe la sexualidad en términos de culpa para la mujer. Cuando a principios del siglo XX Freud estableció la diferencia sexuada en términos de fálico y castrado, situó que cuando el varón reconoce la falta de pene en la niña considera que ahí antes hubo uno, sólo que se lo cortaron porque algo malo habría hecho. De este modo, para la interpretación fálica de la sexualidad, la diferencia entre varones y mujeres es también la diferencia entre varones y culpables. Una corroboración directa de esta cuestión se advierte cuando después de un femicidio muchas veces aparecen notas que cuentan la vida privada de la víctima, como si aspectos de su intimidad justificaran que se la hubiese matado. En el inconsciente, la mujer es culpable. Y los discursos sociales reproducen muchas veces este principio.


Ahora bien, para la joven el modo en que se inscribe la culpabilidad inconsciente es a través de la fantasía de embarazo. Esta es una consecuencia de que el sexo embarace a la mujer y no al varón. Al mismo tiempo, esta diferencia también explica por qué muchos varones se desentienden completamente de las consecuencias del acto sexual con una mujer, como si eso no les concerniera.


En estos días, de intensa discusión en torno al proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, sería interesante pensar que mucho más que una práctica, lo que también se está pensando es la posibilidad de una subjetivación distinta para las mujeres, que como hijas no las deje solas con una culpa que, muchas veces, las lleva a la muerte. Una de las consignas más impactantes que leí fue la que sostenía una muchacha en un cartel que decía: “El varón aborta cuando se borra”.


Pienso que por este mismo motivo el proyecto conmueve tanto a las jóvenes, a muchas de las cuales veo por la calle con su pañuelo en la mochila o cartera. Porque si bien se habla de “la mujer” en abstracto, el destinatario es más concreto, como si se trata de una poner en juego una autorización de sexo diferente para las jóvenes. El derecho a decidir puede ser la ocasión de que las hijas ya no padezcan la tutela sexual que hace que los varones que están con muchas mujeres sean valorados, mientras que una conducta semejante en las mujeres es estigmatizada. El derecho a decidir puede estar en el lugar de la culpa, por eso antes que un proyecto a favor del aborto, acompañar en esta dirección puede ser la vía para que las jóvenes tengan una posición más agenciada respecto de su sexualidad. Acompañar el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo puede ser también una medida en contra de los abortos.


Por otro lado, respecto de los varones y sus diversos motivos sensibles para no usar preservativo, se trata más bien de una justificación para esconder el síntoma de impotencia. Muchos no se ponen preservativo por temor a perder la erección, es decir, donde se les para penetran porque el tiempo que lleva la profilaxis, aunque sea mínimo, los “desconcentra” (como alguna vez me dijo un muchacho). La pregunta, en este punto, debería ser entonces: ¿por qué muchos jóvenes recurren al Viagra, donde falta la capacidad para simbolizar la potencia? Responder a esta pregunta sería extenso, pero puedo dar una indicación lateral: entre los conflictos de la masculinidad se destacan el conflicto de celos (que confronta con un deseo posesivo) y el de vergüenza (que confronta con una imagen degradada de sí, tal como cuentan muchos jóvenes que consultan porque no pueden hablar con una chica porque tienen “miedo de quedar en ridículo”). Como ya desarrollé en el libro titulado Ya no hay hombres, nuestra época se caracteriza por una destitución masculina que hace que a los conflictos de la masculinidad se responda con regresiones narcisistas que no permiten que el falo sea símbolo de la castración, es decir, que potencia e impotencia no sean opuestos sino que la potencia se consume con la detumescencia. De acuerdo con una afirmación de Lacan que me gusta mucho, podría decir que para los jóvenes de nuestra época “el falo queda reducido al órgano”; y la falla del órgano que, en otro contexto podría ser leída como signo de deseo (como le ocurre al muchacho que no tuvo problemas de erección sino con la chica que más le interesaba), hoy se ha vuelto insoportable.


Para concluir, debatir e intercambiar en torno a las fantasías que viven los jóvenes y los desafíos que hoy presenta la sexualidad adolescente es una tarea que sería importante apuntalar desde diferentes posiciones y disciplinas, especialmente porque no estamos pensando aspectos de coyuntura, sino posibles modificaciones de la subjetividad.


* Psicoanalista, doctor en Psicología y Filosofía por la UBA. Coordinador de la Licenciatura en Filosofía de UCES. Autor de diversos libros, entre ellos Más crianza, menos terapia. Ser padres en el siglo XXI (Paidós, 2018).

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Amnistía Internacional denuncia la violencia contra la mujer que suponen las leyes contra el aborto en América Latina

"Tiene la obligación legal de proteger la salud y los derechos de las mujeres, no puede adoptar una posición neutral", pide el secretario general de Amnistía Internacional al presidente argentino

Las rigurosas políticas contrarias al aborto de América Latina se han traducido en muertes innecesarias de miles de mujeres, asegura el secretario general de Amnistía Internacional, Salil Shetty. Por eso, Amnistía reclama un impulso decisivo para la legalización del aborto en toda la región.


"La criminalización del aborto es una forma de violencia contra las mujeres. No reduce el número de abortos, simplemente hace que el proceso sea más peligroso", dice Shetty a the Guardian en Buenas Aires, después de un encuentro con el presidente argentino, Mauricio Macri.


Durante una amplia entrevista, Shetty también ha advertido de que la polarización política, la crisis económica y un creciente desencanto con la democracia han llevado a una crisis de los derechos humanos en toda la región. "América Latina siempre fue vista como un área más avanzada en cuanto a derechos en comparación con Asia o África, pero acabamos de vivir un rápido retroceso", explica el especialista.


El tema principal de su encuentro con Macri fue el aborto, que sigue siendo un delito o está restringido en todos los países de América Latina, excepto Cuba y Uruguay. Seis países lo prohíben en todas las circunstancias, mientras que en otros nueve se permite solo cuando la vida de la mujer corre peligro.


Argentina es uno de los países de la región que, en estos momentos, está revisando las estrictas normas sobre el aborto. La semana pasada, el Congreso del país acogió el primer debate sobre el tema por primera vez en la historia, abriendo el camino a lo que probablemente será un largo proceso hacia la despenalización.


El director de Amnistía sostuvo que la restricción del aborto solo obliga a las mujeres a abortar de manera clandestina, lo que supone la principal causa de mortalidad materna en el país.


"En los últimos 25 años, han muerto más de 3.000 mujeres en Argentina como resultado solo de abortos clandestinos. Mientras el debate se produce en el Parlamento, siguen muriendo mujeres por esta causa", protesta Shetty.


Macri ha dicho que él personalmente se opone a la legalización del aborto, pero que permitirá a los parlamentarios de su partido conservador a votar en conciencia el proyecto de ley presentado recientemente que permitiría la interrupción voluntaria del embarazo en las primeras 14 semanas.


Sin embargo, con medio millón de abortos clandestinos cada año en el país, Shetty considera que esta neutralidad no es suficiente. Por eso ha pedido a Macri que apoye abiertamente la despenalización.


Una "posición neutral" no es suficiente


"Tiene la obligación legal de proteger la salud y los derechos de las mujeres, no puede adoptar una posición neutral", es lo que Shetty cuenta que dijo al presidente. Shetty hizo un análisis desalentador de la situación de los derechos humanos en América Latina, señalando el empeoramiento de la crisis humanitaria en Venezuela y la violencia fuera de control en Brasil.


"En Venezuela se está produciendo un sufrimiento extremo", asegura. "Un país que tenía un buen nivel de vida se derrumbó en dos o tres años. Es inimaginable la velocidad a la que pueden salir mal las cosas".


Shetty también ha comentado la preocupación que siente por la creciente polarización política en Brasil, donde las elecciones presidenciales de este año tendrán lugar en un contexto que se ha descrito como el mayor escándalo de corrupción de la historia.


Shetty cree que el asesinato el mes pasado de Marielle Franco –una incansable defensora de los derechos de los afrobrasileños, personas LGTBI, mujeres y grupos de bajos ingresos– fue un recordatorio del riesgo al que se exponen los activistas en toda la región.


Según explica, son los ciudadanos brasileños los que más sufren la violencia entre los narcos y las fuerzas de seguridad. Hace poco, el presidente Temer mandó al Ejército a hacerse cargo de la seguridad en Río de Janeiro, después de una escalada de crímenes violentos callejeros y enfrentamientos entre bandas de narcotraficantes.


Los activistas han alertado de que la "intervención" puede conllevar todavía más muertes, sobre todo teniendo en cuenta que las fuerzas de seguridad brasileñas han estado implicadas en muertes extrajudiciales. "Un gran número de personas normales y corrientes están perdiendo la vida o están siendo acosadas a diario a causa de la guerra interna", dice Shetty.


Este año habrá elecciones presidenciales en seis países de la región y Shetty advierte de que, al igual que sucede en todo el mundo, la tentación del populismo avanza posiciones por culpa de un sistema democrático que ha fracasado a la hora de proporcionar seguridad económica de una manera continua.


"El modelo político no ha conducido a gobiernos inclusivos o responsables y el modelo económico ha dejado a partes significativas de la población atrás", cuenta. El director de Amnistía también cuenta que le preocupa el vulnerable proceso de paz en Colombia con los rebeldes de las FARC, que puso fin a 52 años de guerra civil, pero que sigue siendo profundamente impopular.


Muchos colombianos se opusieron con vehemencia al acuerdo, que en un primer momento fue rechazado en referéndum. A su vez los antiguos guerrilleros se sienten muy frustrados por la lenta implementación del acuerdo y temen por su propia seguridad. Desde que se firmó el pacto, han matado a 50 excombatientes o familiares de estos, mientras que se cree que 1.200 antiguos rebeldes han vuelto a las armas con grupos criminales.


"La única traza de esperanza real en medio de toda esta locura era Colombia, pero ahora la situación en este país también es muy frágil", concluye el experto.

 

Uki Goñi - Buenos Aires
16/04/2018 - 21:04h
Traducido por Cristina Armunia Berges

 

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Científicos piden prudencia ante estudios de manipulación genética

Consideran que no sería adecuado provocar un embarazo con un embrión producto de esa investigación

Se refirieron a los alcances y peligros que entraña la técnica de edición de ADN

Washington.

Once grandes organizaciones científicas abogaron por un manejo prudente y comprometido de las técnicas de manipulación genética en embriones humanos, publicaron ayer en la revista especializada The American Journal of Human Genetics.

Los expertos consideran que implantar un embrión de esos a una mujer para provocar un embarazo es, en estos momentos, inadecuado, aunque no hay motivo para prohibir la manipulación genética en un tubo de ensayo "con supervisión y aprobación" adecuadas.

"Mientras la investigación de base para la manipulación genética avanzará en los próximos años, exigimos a todos los implicados que lleven a cabo juntos un importante debate ético y social", señala la investigadora Kelly Ormond, de la Universidad de Standford.

Entre otras, firman la declaración la Sociedad Estadunidense de Genética Humana, la Asociación Canadiense de Asesores Genéticos y la Sociedad Internacional Epidemiología Genética, así como asociaciones trasnacionales asiáticas y de Reino Unido y Sudáfrica.

Sin embargo, las organizaciones no hacen alusión directa al estudio que se hizo público el miércoles pasado, según el cual un grupo de científicos consiguió reparar un defecto genético en embriones humanos con ayuda de la técnica de edición genética CRISPR-Cas9, corrigiendo una mutación que producía una enfermedad cardiaca. Los embriones fueron destruidos después.

Sí se refieren, sin embargo, de forma explícita a las posibilidades y peligros que entraña la técnica de edición genética CRISPR-Cas9, que permite cortar y pegar de nuevo el ADN e introducir secuencias nuevas en él. La técnica es en realidad un mecanismo de defensa de las bacterias frente a los virus: las primeras utilizan unas herramientas llamadas CRISPR para localizar los genes introducidos por los virus y los cortan con las proteínas Cas9.

Su funcionamiento fue descubierto por el biólogo español Fracisco Martínez Mojica y en 2012 la investigadora francesa Emmanuelle Charpentier y la estadunidense Jennifer Doudna consiguieron reproducirlo de forma artificial.

La modificación genética de embriones humanos es motivo de un intenso debate ético a escala internacional.

Corrigen genes portadores de mal cardiaco en embriones humanos

Desde París y Portland.

¿Nacerán algún día bebés exentos de cualquier enfermedad genética, como en una película de ciencia ficción? Genes portadores de una enfermedad cardiaca hereditaria fueron modificados en embriones humanos con éxito por primera vez gracias a una técnica que genera tantas esperanzas como problemas éticos.

Esta investigación fue publicada el miércoles en la revista Nature. Aunque está aún en una fase muy preliminar, abre potencialmente la vía a grandes avances en el tratamiento de las enfermedades genéticas.

Sin embargo, plantea serias cuestiones éticas dignas de Un mundo feliz, de Aldous Huxley, ya que esta técnica podría, en teoría, ser utilizada para producir bebés genéticamente modificados con la finalidad de elegir el color de su cabello o aumentar su fuerza física.

La investigación sobre los embriones humanos cuenta con una regulación estricta y no se trataba de implantar los utilizados en el estudio en el útero de una mujer para dar comienzo a un embarazo. Por esto, los científicos no los dejaron desarrollarse más de unos días.

Este método, que necesita aún más investigaciones, "puede potencialmente servir para prevenir la transmisión de enfermedades genéticas a las futuras generaciones", afirmó durante una conferencia de prensa telefónica una de las autoras del estudio, Paula Amato.

Se requiere trabajo complementario

Sin embargo, esta perspectiva está lejos todavía. "Antes de los ensayos clínicos, serán necesarios investigaciones complementarias y un debate ético", precisó Amato.

La investigación se realizó en la Universidad de Ciencias y de la Salud de Oregon en Estados Unidos por científicos estadunidenses, chinos y surcoreanos. La herramienta utilizada es la técnica Crispr-Cas9, gran hallazgo que se dio a conocer en 2012.

Se basa en una enzima que actúa como tijeras moleculares, las cuales pueden retirar partes no deseables del genoma de forma muy precisa para remplazarlas por nuevas partes de ADN, un poco como cuando se corrige una errata en un procesador de texto.

El equipo de investigadores utilizó esta herramienta revolucionaria para corregir, en embriones humanos, el gen portador de la cardiomiopatía hipertrófica (mutación que produce un aumento del grosor de las paredes del corazón), enfermedad hereditaria que puede provocar la muerte súbita, especialmente durante la práctica de deporte.

Los investigadores realizaron una fecundación in vitro de ovocitos femeninos normales por espermatozoides portadores del gen defectuoso. Al mismo tiempo que el esperma, los científicos introdujeron las herramientas de edición genética.

El objetivo: cortar el ADN defectuoso para provocar su reparación.

El resultado fue indiscutible. pues 72 por ciento de los embriones (42 de 58) fueron corregidos, mientras esta tasa habría sido de 50 por ciento sin las famosas tijeras genéticas (de manera natural, los embriones habrían tenido una posibilidad de dos de heredar un gen sano).

"Estas herramientas pueden mejorarse para llegar a una tasa de éxito de 90 por ciento incluso de ciento por ciento", predijo otro de los autores del estudio, Shukhrat Mitalipov, de la Universidad de Ciencia y Salud de Oregon.

En 2015, se llevó a cabo una experiencia similar en China, pero con resultados menos concluyentes. El fenómeno de "mosaicismo" (presencia simultánea de genes sanos y defectuosos en el embrión) no pudo impedirse, lo que sí lograron los científicos del nuevo estudio. “La cuestión más debatida será la de saber si el principio mismo de modificar los genes de un embrión in vitro es aceptable”, analizó un experto independiente, el profesor Darren Griffin, de la Universidad de Kent, citado por el Science Media Centre.

Ahora bien, según él, “otra interrogante debe entrar en el debate: ¿Es moralmente justo no actuar si tenemos la tecnología para prevenir estas enfermedades mortales?

En diciembre de 2015, un grupo internacional de científicos reunidos por la Academia Estadunidense de Ciencias (NAS), en Washington, consideró que sería "irresponsable" utilizar la tecnología Crispr para modificar el embrión con fines terapéuticos mientras los problemas de seguridad y de eficacia no se hayan resuelto.

Sin embargo, en marzo, la NAS y la Academia Estadunidense de Medicina estimaron que los avances en este ámbito "abrían posibilidades realistas que merecían serias consideraciones".

Durante el trabajo de "reparación", que podría constituir un hito para evitar enfermedades congénitas, no se dañó ningún otro elemento genético, destacó el equipo de investigadores encabezado por Shoukhrat Mitalipov.

De esta forma, sería la primera vez que se consigue corregir una enfermedad hereditaria en numerosos embriones humanos sin introducir errores adicionales en el genoma.

Los investigadores inyectaron espermatozoides de un hombre con la mutación genética en un óvulo junto con la técnica de edición genética Crispr-Cas9, que debía cortar la doble cadena del gen en el lugar de la mutación. El resultado: casi tres cuartas partes (72.4 por ciento) de los 48 embriones utilizados en el estudio dejaron de tener la mutación patológica.

En general, los embriones se desarrollaron con normalidad, "pero hay una clara necesidad de garantizar que esta técnica no tendrá otras repercusiones dañinas para el embrión en desarrollo y su genoma", escriben Nerges Winblad y Fredrik Lanner, del Instituto Karolisnka de Estocolmo en un comentario en Nature.

De este logro se dio un avance hace unos días por la publicación Technology Review, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, aunque los detalles no se publicaron hasta este miércoles en la revista Nature.

Mecanismos de defensa

Los sistemas Crispr-Cas9 son unos mecanismos de defensa de las bacterias frente a los virus. Las primeras utilizan unas herramientas llamadas Crispr para localizar los genes introducidos por los virus y los cortan con las proteínas Cas9.

El funcionamiento de dicho mecanismo fue descubierto por el biólogo español Fracisco Martínez Mojica y en 2012 la investigadora francesa Emmanuelle Charpentier y la estadunidense Jennifer Doudna consiguieron reproducirlo artificialmente.

La modificación genética de embriones humanos es fuente de un intenso debate ético a escala internacional. El presidente del Consejo Ético alemán Peter Dabrock criticó con dureza el reciente trabajo y habló de "promesas de curación poco serias".

Sin embargo, la experta en ética médica Claudia Wiesemann, de la Universidad de Göttingen, consideró que el estudio muestra que la técnica podría ser practicable en determinadas circunstancias, aunque debería estudiarse caso por caso la conveniencia de utilizarlo.