Luis Rojas Marcos, psiquiatra

El psiquiatra asegura que la COVID-19 va a dejar secuelas psicológicas en la población para las que receta "compartir experiencias" en terapias de grupo

 

El psiquiatra Luis Rojas Marcos (Sevilla 1943) compagina desde hace años su labor médica y docente con trabajos de gestión y de coordinación en el sistema sanitario. Como ya le ocurrió en el 11S, la pandemia de la COVID-19 no le ha dejado ni un día de descanso. En la actualidad dirige una organización sin ánimo de lucro (PAGNY), integrada por 4.000 médicos y profesionales de la salud que prestan sus servicios en seis hospitales públicos de Nueva York y en el complejo penitenciario de Rikers Island, que tiene un total de diez cárceles y 10.000 presos.

Hablamos con él por Skype un domingo por la tarde (hora de Nueva York). Durante la entrevista, señala que gran parte de la población "va a sufrir estrés post traumático y las terapias de grupo, en el caso de la pandemia de coronavirus, pueden ser más beneficiosas que la terapia individual". 

¿Cómo ha reaccionado Nueva York a la pandemia?

Estados Unidos no estaba preparado y Nueva York tampoco. En un inicio, no teníamos suficientes mascarillas, ni suficientes respiradores, ni suficientes pruebas. En lugar de adaptar los recursos a las necesidades y a los consejos de los profesionales de la salud, se adaptó el discurso a los recursos. Se escucharon mensajes como "no hace falta que te pongas mascarilla", "no hace falta que te hagas la prueba". Ahora el mensaje es otro y se ha demostrado que el discurso inicial respondía a una falta de recursos. Eso ha desorientado a la población y ha alimentado la ansiedad y la sensación de vulnerabilidad y de incertidumbre. 

Como responsable del Sistema de Salud y Hospitales Públicos de Nueva York, jugó un papel fundamental en las atenciones médicas y psicológicas a las víctimas y a sus familiares del 11-S. ¿Le ha servido ahora esa experiencia?  

Los atentados del 11-S fueron una gran tragedia pero el enemigo era visible. Sabíamos que detrás de esas muertes había una organización terrorista. Murieron 3.000 personas, muchas otras se salvaron y en los hospitales prácticamente no atendimos heridos. En este caso, los hospitales de Nueva York se han llenado de enfermos de COVID-19. Esta pandemia nos plantea nuevos retos. Son muchas las incógnitas, y la cifra de muertos y de enfermos es enorme. Las personas que pierden a un familiar no pueden despedirse de él. Sí creo que en ambos casos es clave proteger la salud mental de la población. 

También vivió la epidemia de VIH que azotó a Nueva York. 

Sí, y en ambos casos el contexto es de epidemia y de infección. En el caso de la epidemia de VIH sin lugar a dudas un factor fue la estigmatización de ciertos grupos. De hecho, aunque el coronavirus no discrimina, en el caso de Nueva York la enfermedad ha afectado de forma desproporcionada a las minorías ya que han tenido que seguir trabajando para comer.

En el caso de la epidemia del VIH, sabíamos cómo se transmitía y sabíamos que la mejor manera de evitar el contagio era tener relaciones sexuales con protección. En el caso de la pandemia actual, las formas de protección son más variables y tienen un impacto significativo sobre toda la sociedad. No podemos abrazarnos, ver a nuestros nietos o reunirnos con familiares o amigos. 

¿Cómo podemos gestionar mejor esta situación?

Las personas que sienten que controlan una situación tienden a llevar mejor este tipo de adversidades. Por el contrario, las que se sienten impotentes y creen que todo depende de la suerte, la casualidad o de terceros, lo llevan peor. También es importante que programemos nuestro día a día, tengamos rutinas y la fuerza de voluntad para hacer lo que nos habíamos propuesto. El ejercicio físico es fundamental. Asimismo, es importante no culparnos, entender que si perdemos el trabajo o nuestro negocio va mal es porque, como humanidad, estamos pasando por un momento muy complicado. Y viajar en el tiempo.

¿En qué consiste?

Imaginar el futuro y recordar el pasado. Nos ayuda proyectar y decirnos a nosotros mismos que esta situación es temporal y que la superaremos. El sentido de futuro es muy importante en los seres humanos. Siempre estamos pensando y hablando de lo que haremos en un futuro y forma parte de nuestra rutina diaria: qué haremos por la tarde, qué haremos el fin de semana, dónde iremos este verano. Cuando no podemos proyectar, podemos sentir ansiedad y, con el paso del tiempo, depresión. También nos ayuda recordar situaciones pasadas en las que conseguimos superar momentos difíciles y esto nos hizo más resilientes. Siempre digo a mis pacientes que la resiliencia es una mezcla de resistencia y de flexibilidad. Encajas el golpe y con el tiempo consigues sobreponerte e incluso ser más fuerte y positivo. 

En Wuhan, muchos han afirmado que ayudar a los demás les hizo sentir mejor.

Ayudar también es una fuente de satisfacción y un método de supervivencia. Muchos estudios han demostrado que las personas que ayudan a los demás tienen más posibilidades de salir indemnes de una calamidad. Sabemos por ejemplo que en los accidentes de aviación, los que ayudan a otros pasajeros tienen más posibilidades de sobrevivir. El hecho de no estar tan pendiente de ti mismo y estar pensando en la persona que tienes al lado hace que no suban tus niveles de ansiedad, no te bloquees, puedas pensar con más claridad y actúes correctamente. Es decir, tienen menos ataques de pánico y reaccionan más rápido. 

Los expertos en salud mental afirman que gran parte de la población sufrirá estrés postraumático. ¿Cómo prevenirlo o tratarlo? 

El estrés postraumático se da cuando sufrimos un hecho que nos produce un nivel de estrés alto o cuando el estrés no es tan alto pero sí continuado en el tiempo. Algunas personas han perdido a familiares, otras el trabajo y les preocupa no poder dar de comer a sus hijos, otras, se sienten atrapadas en sus casas. Los estados de ansiedad no tratados pueden dar lugar a una depresión, que es la perdida de esperanza. El sistema de salud mental debe organizar grupos de apoyo de entre 8 y 12 personas. Hemos podido comprobar que son extremadamente beneficiosos para la población.

¿Cuándo debemos pedir ayuda?

Cuando la ansiedad nos causa insomnio o pérdida de apetito, falta de concentración o irritabilidad. El paso siguiente es la depresión y por eso es importante detectar lo antes posible estos cuadros de ansiedad y pedir ayuda. En mi opinión, son tantas las experiencias que podemos compartir que las terapias de grupo son muy beneficiosas.

Mientras no sea posible hacerlas de forma presencial, se pueden hacer por vídeo. Sí es cierto que la parte visual es fundamental cuando los miembros de un grupo se están conociendo. Más adelante algunos de los miembros podrían participar por teléfono. También es fundamental que los miembros del grupo no cambien y se formen unos lazos de solidaridad y de confianza entre ellos. En PAGNY ya estamos ofreciendo terapia de grupo a nuestros médicos y profesionales de la salud. Lo anunciamos y ha tenido una buena acogida. Es importante dar difusión a estos grupos para que todo aquel que crea que necesita ayuda pueda llamar.

¿Cómo afecta esta situación a los niños?

Su rutina ha cambiado y se les tiene que explicar por qué. En el caso de los niños más pequeños que todavía tienen dificultades para verbalizar una emoción es importante ayudarlos a expresar cómo se sienten a través de juegos. También lo es explicarles por qué ya no van a la escuela y por qué sus rutinas han cambiado. La explicación tiene que terminar de forma positiva, transmitirles que nos estamos protegiendo de una enfermedad y que todo va a ir bien. Los niños más mayores hacen muchas preguntas y es importante darles respuestas claras y, como en el caso de los más pequeños, terminar con un mensaje positivo. 

Muchos profesionales de la salud tienen miedo o están muy afectados por las experiencias que están viviendo.

En especial, hemos visto este miedo en los profesionales de la salud que son grupo de riesgo. Como responsable de una red de 4.000 profesionales de la salud he tenido que gestionar esta situación ya que 120 médicos que ven pacientes a diario tienen más de 70 años. Ahora tenemos un sistema de videoconferencias que está funcionando muy bien y los médicos en edad de riesgo ven a los pacientes por vídeo desde sus casas y coordinan a sus equipos de la misma forma. Yo tengo 76 años pero mi caso es distinto porque trabajo en un despacho. Trabajo desde casa y voy a la oficina dos días por semana.

A usted le ayuda pasear.

En el caso de Nueva York nunca se han limitado los paseos y podemos hacer ejercicio en el parque. Es una ciudad donde muchas personas viven solas, en estudios muy pequeños. Otras tienen compañeros de piso y no se llevan bien. Vemos que los conflictos familiares han aumentado y el consumo de sustancias, también. La ciudad está irreconocible ya que no estamos acostumbrados a que todo esté cerrado. 

Usted es una persona optimista. Denos un mensaje optimista para terminar.

La humanidad ha superado epidemias de todo tipo. Hemos resistido porque tenemos un instinto que nos hace unir fuerzas los unos con los otros para buscar soluciones y perseguir la estabilidad. Estamos poniendo todos los medios que tenemos a nuestro alcance para encontrar una vacuna, y sin lugar a dudas la encontraremos. Aunque lo superaremos como humanidad, habrá muertos. Las personas que pierdan a sus seres queridos tendrán más dificultad para superarlo. Y es por este motivo q

Por Emma Reverter

22/05/2020 - 21:32h

ue tenemos que tejer redes de apoyo y ayudarnos los unos a los otros. Tenemos que estar conectados. Y las tecnologías actuales son una potente herramienta de conexión.

Publicado enSociedad
Martes, 19 Mayo 2020 14:33

Vergüenza

Vergüenza

A propósito de crisis carcelacia, hacinamiento y Decreto 546/2020

 

Circula en redes un manifiesto frente a la situación carcelaria en tiempo de pandemia, suscrito por reconocidos académicos y abogados penalistas. Lo han llamado “Rumbo a un genocidio carcelario”. Manifiesto en contra del Decreto 546 de 2020 y en pro de la mejora real de las condiciones de privación de la libertad para los reclusos y el personal penitenciario afectados por el coronavirus.

 

Llama la atención la calidad de los firmantes, de la categoría del italiano Luigi Ferrajoli, el español Perfecto Andrés Ibáñez y el argentino Eugenio Raúl Zaffaroni, el brasileño Boaventura de Sousa Santos, entre los extranjeros, y dos jueces penales del circuito y el Coordinador de Fiscales Delegados ante el Tribunal Superior de Medellín, además de múltiples estudiosos del derecho penal y la criminología.

El texto, que consta de siete puntos argumentativos con una enorme carga de política criminal y tres puntos bajo el título “Exigimos”, es una proclama potente que evidencia el absurdo que constituye el Decreto 546 de 2020.

El decreto en cuestión, "Por medio del cual se adoptan medidas para sustituir la pena de prisión y la medida de aseguramiento de detención preventiva en establecimientos penitenciarios y carcelarios por la prisión domiciliaria y la detención domiciliaria transitorias en el lugar de residencia a personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad frente al COVID-19, y se adoptan otras medidas para combatir el hacinamiento carcelario y prevenir y mitigar el riesgo de propagación, en el marco del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica", se apoya en datos de la Organización Mundial de la Salud, la Comisión Interamericana Derechos Humanos, ña Constitución Política y múltiples jurisprudencias de la Corte Constitucional.

Cuando comienzas a leer el texto, te llenas de emoción. Esperas que el soporte de la misma tenga por consecuencia una verdadera estrategia para descongestionar el sistema carcelario, no sólo para estimular las medidas extramurales, sino para establecer lineamientos sobre la imposición de las mismas.

Pero la desazón se cierne en la parte resolutiva.

En el artículo segundo, establece cuándo y a quiénes se aplica el decreto:

“ARTíCULO 2°. Ámbito de Aplicación. Se concederán medidas previstas en el presente Decreto Legislativo a las personas privadas de la libertad que se encontraren en cualquiera de los siguientes casos:

  1. a) Personas que hayan cumplido 60 años de edad.
  2. b) Madre gestante o con hijo menor (3) años de edad, dentro de los establecimientos penitenciarios.
  3. c) Personas en situación de internamiento carcelario que padezcan cáncer, VIH e insuficiencia renal crónica, diabetes, insulinodependientes, trastorno pulmonar, anticoagulación, hepatitis B y hemofilia, artritis reumatoide, enfermedades tratadas con medicamentos inmunosupresores, enfermedades coronarias, personas con trasplantes, enfermedades autoinmunes, enfermedades huérfanas y cualquier otra que ponga en grave riesgo la salud o la vida del recluso, en conformidad con la historia clínica del interno y la certificación expedida por el sistema general de seguridad en salud al que pertenezcan (contributivo o subsidiado) o personal médico del establecimiento penitenciario y carcelario, cuando se encuentre a cargo del Fondo Nacional Salud la persona privada la libertad.
  4. d) Personas con movilídad reducida por discapacidad debidamente acreditada en conformidad con la historia clínica del interno y certificación expedida por el sistema general de seguridad social en salud a que pertenezca (contributivo o subsidiado) o personal médico del establecimiento penitenciario y carcelario, cuando se encuentren a cargo del Fondo Nacional de Salud del privado de la libertad.
  5. e) Personas condenadas o que se encontraren con medida de aseguramiento de detención preventiva en establecimiento penitenciario y carcelario por delitos culposos.
  6. f) Condenados a penas privativas de la libertad de hasta cinco (5) años prisión.
  7. g) Quienes hayan cumplido el cuarenta por ciento (40%) la pena privativa de libertad en establecimiento penitenciario, atendidas redenciones a que se tiene derecho”.

Revisemos las estadísticas oficiales del Inpec para diciembre de 2019 (https://bit.ly/2zc3Bqp), y así poder establecer el impacto real de estos 7 grupos poblacionales.

Población privada de la Libertad en centros de reclusión nacional, municipal y establecimientos de Fuerza Pública, 123.802 personas.

  • 80.260 cupos y la población alcanzó los 123.802 internos(as), arrojando una sobrepoblación de 43.542 personas, que representa un índice de hacinamiento de 54,3%.
  • De esta población, el 4.2 por ciento supera los 60 años, es decir, 5.199 personas.
  • La población penitenciaria y carcelaria intramuros (123.802), está asociada con la comisión de 198.197 hechos criminales. Los cinco delitos más frecuentes corresponden, en relación al ciento por ciento, a: hurto 14 (29.489), homicidio 14,5 (28.831), concierto para delinquir 13,2 (26.125), tráfico, fabricación o porte de estupefacientes 13,1 (25.897) y fabricación, tráfico y porte de armas de fuego o municiones 10,6 (20.941). Estos delitos representan el 66,3 por ciento del total de conductas delincuenciales por las cuales se encuentran los(as) internos(as) en condición de sindicados(as) o condenados(as) en los Eron. Sólo los 5 más frecuentes.
  • Veamos la siguiente tabla:

Tipo de delito

%

Hurto

14,9

Homicidio

14,5

Concierto para delinquir

13,2

Tráfico, fabricación o porte de estupefacientes 

13,1

Fabricación,  Tráfico y porte de armas de fuego y municiones 

10,6

Actos sexuales con menos de cartoce años

4,2

Acceso carnal abusivo con menor de catorce años

3,5

Fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones

2,8

Extorsión

2,6

Acceso carnal violento

1,8

Violencia intrafamiliar 

1,4

Secuetro extorsivo

1,3

Uso de menores de edad para la comisión de delitos

1,2

Secuestro simple

1.1

Total

87,5

Las estadísticas previas, tiene por fin establecer el impacto real del decreto, toda vez que el mismo establece: “Artículo 6°- Exclusiones. Quedan excluidas las medidas detención y prisión domiciliaria transitorias contempladas en Decreto Legislativo, que estén incursas en los siguientes delitos previstos en el Código Penal […]” y lo que constamos es que todas las mencionadas previamente se encuentran dentro de un enorme listado de exclusión de 76 delitos, más otros por referencia normativa.

Es decir, 15.475 internos estarían excluidos, pero recordemos que sólo se le aplica a un porcentaje de ellos. Por ejemplo, mayores de 60 años, manteniendo el porcentaje indicado del 4,2 por ciento, serían 649 personas beneficiadas. Es absolutamente claro, que las poblaciones restantes son inferiores porcentualmente, y aún a falta de su inclusión en las diferentes estadísticas oficiales, difícilmente podría llegarse a 2.000 personas. Ante esta evidencia, cabe preguntar, ¿de dónde saca el gobierno nacional que saldrán 15.000 de quienes están en prisión?

Según el Boletín Informativo del Inpec No.044–2020 del 4 de mayo (https://bit.ly/2AJDeZm), 268 personas han salido por efecto del decreto 546 de 2020.

Veinte días después de expedido el Derecreto de la referencia, la realidad muestra que, o el gobierno improvisa y da palos de ciego emitiendo decretos sin sentido (hay varios), o simplemente su intención nunca ha sido detener el contagio en las cárceles, en las que a mayo 13 el número de contagios asciende a 996 y las muertos a 4, una cifra 4 superior a la de beneficiados.

¡Vergüenza!

 

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Publicado enColombia
Varias personas esperan el autobús cerca del mercado donde se sospecha que surgió el virus EFE

Los países reunidos la Asamblea Mundial de la Salud intentan poner en marcha una misión científica para determinar el origen de la pandemia

 

Pocas veces una Asamblea Mundial de la Salud ha recibido tanta atención internacional. Durante este lunes y martes, como sucede una vez al año, cientos de delegados de los países miembros se reúnen en el que es el mayor órgano de toma de decisiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, a juicio de muchos, esta es una asamblea "sin precedentes" por las circunstancias en las que se desarrolla: la pandemia de coronavirus marca el fondo y la forma.

La agenda ha tenido que abreviarse y concentrarse en dos días, y por primera vez se celebra de manera virtual – y no en Ginebra (Suiza) – debido a la crisis del coronavirus. El telón de fondo, marcado por las tensiones políticas, también ha añadido expectación al encuentro, con una OMS muy cuestionada por Estados Unidos y atrapada en el fuego cruzado con China, pero que ha salido fortalecida en esta primera jornada en la que se han sucedido las muestras de apoyo de los Estados a la agencia especializada de Naciones Unidas.

Sobre la mesa está una propuesta de resolución presentada por la Unión Europea junto a decenas de países miembros en la que se pide iniciar lo antes posible "un proceso gradual de evaluación imparcial, independiente y exhaustivo" de la respuesta sanitaria internacional coordinada por la OMS. El documento – que firman el grupo de Estados de África y otros 40 países como Rusia, Japón o Australia – no menciona a China pero pide, además, que se continúe trabajando para "identificar la fuente zoonótica del virus y la ruta de introducción a la población humana, incluido el posible papel de los huéspedes intermedios, incluso a través de esfuerzos como misiones de campo científicas y colaborativas". La OMS ya había anunciado que valora enviar una nueva misión de expertos a China para buscar el origen de la COVID-19.

Hasta ahora, Pekín ha visto la mayoría de los llamamientos políticos a una investigación internacional independiente sobre los orígenes de la COVID-19 como un intento de culparlo del estallido de la enfermedad a nivel mundial, algo que también ha generado tensiones con otros países, como Australia. Durante esta primera jornada, el gigante asiático se ha mostrado abierto a una investigación liderada por la OMS y una vez la pandemia esté controlada. Hace unas semanas, se mostró favorable a una eventual misión del organismo para " concluir el origen del virus en un momento adecuado" .

En la asamblea mundial, los Estados miembros discuten el proyecto de resolución y determinan si les interesa apoyarla. Como explica la OMS, el objetivo es trabajar por consenso y casi todas las resoluciones se adoptan sin votación. Cuando se vota, se decide por mayoría en la asamblea, que consta de 194 miembros. Se espera que haya un resultado este martes. Las resoluciones dirigen a la OMS e instan a los países a que tomen medidas específicas, recopilen más evidencia o presenten informes sobre su puesta en marcha.

La asamblea, que es la 73ª, se ha inaugurado en la mañana de este lunes con un primer tramo centrado en cumplir los protocolos y los procedimientos habituales. Entre intentos de agilizar las intervenciones, varias delegaciones han participado con ciertas dificultades debido a problemas técnicos de conexión y de sonido que a su vez complicaban los servicios de interpretación en diferentes idiomas.

Las declaraciones de los diferentes países han estado centradas en la pandemia de COVID-19 y en su respuesta a la enfermedad. Son varias las delegaciones que han apelado a la solidaridad global, llamando a "no politizar" el virus, y en general han mostrado su apoyo al liderazgo de la OMS en su respuesta al coronavirus.

A este respaldo se ha unido Antonio Guterres, secretario general de la ONU, quien ha afirmado que el organismo, como coordinador de una respuesta sanitaria a gran escala, es "insustituible" y que la "mayor preocupación" tiene que ser cómo dotarla de "recursos mejorados", en un momento en el que EEUU ha anunciado el cese de su financiación a la OMS. También ha deslizado una crítica contundente a las "estrategias diferentes, a veces contradictorias" adoptadas por diferentes países contra el virus. "Todos estamos pagando un precio muy alto. Muchos países han ignorado las recomendaciones de la OMS. Como resultado, el virus se ha extendido por todo el mundo y ahora se está moviendo hacia el Sur Global, donde su impacto puede ser aún más devastador", ha aseverado Guterres.

La OMS iniciará una evaluación independiente

En su discurso de inauguración, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus ha recogido el guante de la resolución presentada por decenas países miembros, en la que piden iniciar, en el momento adecuado y lo más pronto posible "un proceso gradual de evaluación imparcial, independiente y exhaustiva para examinar la experiencia adquirida y las enseñanzas extraídas de la respuesta sanitaria internacional coordinada por la OMS" a la COVID-19.

El jefe del organismo ha asegurado que acoge "con beneplácito" la propuesta y ha afirmado que iniciará "una evaluación independiente lo antes posible para revisar la experiencia adquirida y las lecciones aprendidas" . Son mecanismos que ya existen y que se pusieron en marcha por ejemplo tras el brote de ébola de 2014. De hecho, una primera evaluación independiente sostiene que la actuación de la OMS "fue más rápida que para las epidemias del MERS o el SARS", pero los Estados Miembros no fueron igual de rápidos en su reacción.

No obstante, Tedros Adhanom Ghebreyesus ha dejado claro que la revisión debe abarcar la responsabilidad de "todos los actores de buena fe". "Cada país y cada organización deben examinar su respuesta y aprender de su experiencia" para garantizar que "esto nunca vuelva a suceder", ha indicado.

Por su parte, el presidente chino, Xi Jinping, ha defendido ante la asamblea anual su gestión de la epidemia, detectada por primera vez en la ciudad china de Wuhan, asegurando que su país ha "actuado con apertura, transparencia y responsabilidad". También ha dicho que apoya la idea de una "evaluación exhaustiva de la respuesta mundial a la COVID-19 para resumir la experiencia y subsanar las deficiencias". Ha dicho que tal revisión "debería basarse en la ciencia y ser profesional, dirigida por la OMS y realizada de manera objetiva e imparcial". No obstante, también ha indicado que tal examen debe efectuarse una vez el virus esté bajo control. Asimismo, ha dicho que "es necesario seguir apoyando la investigación mundial de los científicos sobre el origen y las vías de transmisión del virus".

Uno de los más críticos con la OMS ha sido el secretario de Sanidad de Estados Unidos, Alex Azar, que en línea con las acusaciones vertidas por la administración Trump ha asegurado que este organismo "fracasó en su misión" de compartir información con la comunidad internacional. "La OMS no consiguió la suficiente información para atender al mundo, y murieron muchas personas", ha dicho el responsable del país con más casos y fallecidos con COVID-19 del mundo. "Esto no puede volver a ocurrir, la OMS debe ser mucho más transparente y rendir cuentas", ha zanjado durante su intervención por videoconferencia.

Por Icíar Gutiérrez

18/05/2020 - 22:10h

Publicado enInternacional
Martes, 19 Mayo 2020 06:44

Oda al glifosato

Oda al glifosato

Esta oda será cada vez más cantada en el mundo, a pesar de que la mayoría de los lectores jamás en su vida haya oído la palabra glifosato. No será, como veremos, un canto agradable. El glifosato es un agente industrial de muerte que está cada vez más cerca de la vida de todo ser humano, especialmente en estos tiempos de pandemia. El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo en agricultura, silvicultura, jardinería e incluso en actividades domésticas. El glifosato es un invento químico, que se comercializó por primera vez en la década de 1970 por la compañía Monsanto, con el nombre de Roundup.

Desde entonces y hasta 2014 el planeta había sido fumigado por más de 8 mil 600 millones de kilogramos de este plaguicida. Este compuesto penetra en el suelo, se filtra en el agua y sus residuos permanecen en los cultivos. Por tanto, está en lo que comemos, en el agua que bebemos y en nuestros propios cuerpos. Su principal uso es en los cultivos transgénicos de maíz, soya y algodón que hoy existen en millones de hectáreas.

A pesar de ser utilizado durante casi medio siglo, el glifosato fue considerado un plaguicida no peligroso. Esta situación se vio favorecida por una exitosa campaña de propaganda por parte de las compañías productoras y por la ausencia de estudios científicos que lo desmintieran.

Hoy esto ha cambiado radicalmente. En la última década las voces de alarma de las organizaciones civiles defensoras del ambiente, la salud y los derechos humanos impulsaron numerosas investigaciones críticas. Hoy, la quinta edición de la Antología toxicológica del glifosato, de E. Martín Rossi (2020) ofrece una lista de ¡mil 108 artículos científicos que dan fe de los efectos nocivos del plaguicida! Por ello, el glifosato ha sido prohibido o restringido en Austria, Alemania, Francia, Italia, Luxemburgo, Tailandia, Bermudas, Sri Lanka y algunas regiones de España, Argentina y Nueva Zelanda.

Una síntesis de los impactos de este exterminador de las malezas que compiten con los cultivos transgénicos es la siguiente. El glifosato genera encefalopatías, autismo, parkinsonismo, malformaciones y diversos tipos de cáncer, además de afectar los sistemas endocrino, reproductivo, inmunitario, digestivo, hepático, renal, nervioso y cardiovascular de las personas. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras una extensiva revisión de la literatura científica, decidió clasificar al glifosato como probablemente cancerígeno para los humanos. Además, el glifosato resulta tóxico para diferentes especies de crustáceos, moluscos, oligoquetos, algas, hongos, fitoplancton y zooplancton, anfibios, tortugas, arácnidos, aves, mamíferos y, lo más preocupante, a insectos benéficos y polinizadores como abejas, coleópteros y colibríes. Un nuevo reporte del Instituto Ramazzini de Italia (www.glyphosatestudy.org) reveló, además, que el glifosato debilita el sistema inmunitario de los seres humanos por tres vías (por el cáncer NHL, porque destruye una enzima esencial y porque modifica la biota intestinal), y deja desprotegidos a los individuos contra infecciones como el Covid-19.

¿Y en México? En el país la lucha contra el glifosato apenas se inicia. El contubernio de los gobiernos neoliberales con las grandes compañías no sólo biotecnológicas permitió el uso y sobreuso de plaguicidas, de tal suerte que hoy aún están permitidos 140, de los cuales 111 están catalogados como altamente peligrosos en el resto del mundo (ver el libro Los plaguicidas altamente peligrosos en México, coordinado por Fernando Bejarano, 2017). De gran impacto fue el descubrir que hay ¡glifosato en las tortillas! (y otros productos elaborados con maíz importado), según un estudio de las universidades Nacional Autónoma de México y Autónoma Metropolitana de 2017, confirmado un año después por el Health Research Institute en los productos de Maseca. También se ha probado que hay glifosato en los cuerpos de los habitantes de muchas comunidades rurales, incluyendo niños y adolescentes. Ello llevó a la Comisión Nacional de Derechos Humanos a emitir una recomendación a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y otras dependencias para hacer un diagnóstico de la contaminación por plaguicidas; revisar y actualizar las normas oficiales mexicanas, y prohibir en forma progresiva los plaguicidas considerados altamente peligrosos.

El primer paso se ha dado. Las autoridades ambientales bloquearon la importación de 67 mil toneladas de glifosato de 15 compañías. Lo anterior ha provocado ya reacciones diversas. Al igual que el petróleo, las carnes, el excusado, los autos, la Coca-Cola y los celulares, el glifosato es ya un icono de esta tragedia planetaria llamada modernidad, la misma que hoy vive un escenario catastrófico. Cantemos sobre el glifosato denunciando sus impactos sobre la salud humana y la salud del planeta. Es necesario y urgente.

Por Víctor M. Toledo, titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales

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Personal sanitario en Bingzhou (China) se abraza durante un turno en un hospital con pacientes de coronavirus TPG via ZUMA Press/dpa

Naciones Unidas solicita a los países aumentar su inversión en salud mental puesto que las consecuencias del coronavirus en este sentido serán "a largo plazo"

 

La pérdida de seres queridos por la enfermedad, las consecuencias del aislamiento físico, el miedo a contagiarse, el efecto de semanas sin ver a la familia y los amigos, la angustia por los problemas económicos, la preocupación debido a la incertidumbre y la desinformación. Naciones Unidas ha alertado este jueves de que, si no se toman medidas, los países pueden asistir a una crisis de salud mental a causa de la pandemia de coronavirus. "La salud mental debe estar al frente y en el centro de la respuesta y la recuperación de todos los países. El bienestar de sociedades enteras se ha visto severamente impactado por esta crisis y son una prioridad que tiene que abordarse con urgencia", insiste la ONU.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido a los Gobiernos que incrementen "urgentemente la inversión en servicios de salud mental" o de lo contrario, aseguran, pueden arriesgarse a un "aumento masivo de las condiciones de salud mental en los próximos meses". "El impacto de la pandemia en la salud mental de las personas ya es extremadamente preocupante", ha dicho Tedros Adhanom Ghebreyesus, su director general. "El aislamiento social, el miedo al contagio y la pérdida de miembros de la familia se agrava por la angustia que causa la pérdida de ingresos y, a menudo, del empleo", afirma en un comunicado.

Como recuerda el organismo, ya hay informes que apuntan a un aumento de los síntomas de depresión y ansiedad en varios países. Un estudio elaborado en Etiopía el pasado abril concluyó que la prevalencia de los síntomas de depresión se había triplicado en comparación con las estimaciones antes de la epidemia, cita la OMS. Pero no todos corren el mismo riesgo: los trabajadores sanitarios se están enfrentando a una gran carga de trabajo, al riesgo de contagio y a decisiones de vida o muerte. En Canadá y China ya se ha informado del impacto psicológico de la crisis del coronavirus en el personal sanitario. Un 47% de los sanitarios canadienses han solicitado ayuda psicológica y la mitad de los trabajadores de la sanidad en China padecen depresión y ansiedad.

Además, la ONU apunta a un riesgo específico para el desarrollo cognitivo de niños y adolescentes. "Los efectos del confinamiento y de guardar las distancias de seguridad preocupan" entre estos sectores de la población. Un estudio realizado en Reino Unido concluye que un 32% de los adolescentes británicos consideran que su salud mental ha empeorado durante esta crisis. Entre los factores que han contribuido estas también el cierre de centros educativos, la preocupación por la salud familiar, la pérdida de una rutina o la falta de contacto social. La incertidumbre sobre su futuro y cuánto tiempo van a permanecer estas circunstancias extraordinarias provocan también cuadros de ansiedad y estrés en los jóvenes

En España e Italia, un 77% de los padres asegura que a sus hijos han perdido capacidad de concentración y más de un 30% dice que sus hijos tienen un sentimiento de soledad debido a las medidas de confinamiento.

Asimismo, los expertos se muestran preocupados por el aumento del consumo de alcohol. En Canadá, un estudio ha cuantificado que un 20% de las personas de entre 15 y 49 años han incrementado su consumo de alcohol durante la epidemia. 

Naciones Unidas explica en su informe que las mujeres sufren también un especial impacto en su salud mental. En India, un 66% de las mujeres dice estar estresada, frente al 34% de los hombres, principalmente por un incremento en las tareas domésticas y de responsabilidad familiar. Según estimaciones del propio organismo, 31 millones de mujeres en todo el mundo pueden sufrir violencia machista si las medidas restrictivas continúan seis meses más. 

 

El miedo a contagiarse reduce las visitas al médico

 

La ONU detalla también que las personas mayores, que son el grupo poblacional más vulnerable frente al coronavirus, "están extremadamente preocupadas por infectarse y no poder acceder a unos cuidados apropiados". Algunos de ellos, especialmente aquellos con problemas cognitivos podrían presentar también problemas de acceso a medidas de prevención y tienen un mayor riesgo de quedar aislados socialmente, lo que supone un "gran riesgo" de mortalidad entre los mayores. 

Otro de los problemas del coronavirus es la atención médica a personas con enfermedades mentales. El cierre de algunos centros de salud mental para reconvertirlos en centros de atención a pacientes de COVID-19 y la reducción de las consultas presenciales a pacientes con este tipo de patologías han generado un impacto en la salud de la población. Uno de los ejemplos que pone el organismo es la ciudad de Madrid, donde "más del 60% de las camas para pacientes con enfermedades mentales se utilizan para pacientes con coronavirus" lo que ha provocado una caída de las personas que acuden a los de los servicios de salud mental de emergencia "del 75%", y tuvieron que ser trasladados a centros privados.

Además explica Naciones Unidas, se crean desigualdades entre la población: la reconversión de terapias a consultas online imposibilita que las personas que no tienen conocimientos tecnológicos, carezcan de conexión a internet y, especialmente, las personas mayores, tengan que renunciar a esos servicios.

 

Salud mental incluida en la respuesta a la COVID-19

 

La ONU ha elaborado una serie de recomendaciones para minimizar las consecuencias que la pandemia pueda tener en la salud mental de la población. Entre ellas se encuentran la inclusión de la salud mental dentro de los programas nacionales de respuesta al coronavirus. En la aplicación medidas de confinamiento y desescalada se debe tener en cuenta el bienestar mental de la ciudadanía para reducir los efectos negativos que puedan tener, así como medidas de protección económica y social que puedan acarrear desigualdades que posteriormente ocasionen este tipo de problemas.

Asimismo, ha pedido que los gobiernos implanten medidas para proteger la violencia machista, así como la violencia hacia niños y la estigmatización a los mayores, y se evite por todos los medios la discriminación a los sanitarios por tratar a pacientes con coronavirus.

"La salud mental requiere una mayor inversión", explican en su informe, por ello, han solicitado que se aumenten las partidas presupuestarias dirigidas a estos fines –actualmente se invierte de media un 2%– porque la pandemia provocará "necesidades a largo plazo". "Es hora de abordar las desigualdades y organizar unos servicios comunitarios básicos efectivos y que protejan los derechos humanos como parte de la respuesta al coronavirus", concluye la ONU.

Por Álvaro García Hernández

14/05/2020 - 23:12h

Publicado enSociedad
Teich y Bolsonaro, en tiempos mejores, antes de que el ministro renunciara este viernes.  ________________________________________ Imagen: AFP

Por "incompatibilidades con el gobierno" respecto a la crisis sanitaria

Se agudiza la crisis política del presidente brasileño, que enfrenta un complicado panorama judicial por presunto encubrimiento de actividades delictivas que involucran a sus hijos.

 

El ministro brasileño de Salud renunció el viernes por "incompatibilidades" con el presidente Jair Bolsonaro en la lucha contra el nuevo coronavirus, profundizando una crisis política de proporciones con la salida del segundo titular de la cartera en menos de un mes, la ruidosa renuncia del otrora “superministro” de Justicia Sergio Moro y la denuncia judicial contra el presidente por presunta injerencia en investigaciones policiales que involucran a tres de sus hijos. Todo esto se da en un contexto de crisis económica severa y en medio de la incertidumbres de una población sometida a órdenes contradictorias en pleno auge de la pandemia, mientras la cifra de contagios y muertes se dispara . El oncólogo Nelson Teich, de 62 años, había reemplazado el 17 de abril había reemplazado a Luiz Henrique Mandetta, otro médico, favorable a medidas de aislamiento social que según Bolsonaro pueden ser peores que la enfermedad, debido a sus consecuencias económicas.

Teich "pidió ser exonerado del cargo esta mañana. Por la tarde anunciará una conferencia de prensa", indicó una nota del ministerio, sin mayores explicaciones. Una fuente ministerial dijo que la dimisión se debió a "algunas incompatibilidades" con Bolsonaro en la estrategia contra la pandemia, que hasta el momento dejó casi 14.000 muertos en Brasil. Al asumir, Teich había prometido un "alineamiento total" con el mandatario ultraderechista, pero en los últimos días las discordancias entre ambos se hicieron manifiestas. 

El ministro había sufrido un serio desplante la semana pasada, cuando Bolsonaro incluyó, sin consultarlo, a los gimnasios y peluquerías en la categoría de "actividades esenciales" que podrían permanecer abiertas en estados donde los gobernadores impusieron medidas de cuarentena o aislamiento social. Teich se enteró de la medida al ser consultado por periodistas durante una conferencia de prensa en la que se lo vio sorprendido por la decisión del mandatario. Según la fuente ministerial, la gota que hizo desbordar el vaso fue la presión de Bolsonaro para que el ministerio autorizase el uso de la droga cloroquina en el estadio inicial del tratamiento a pacientes contagiados por el nuevo coronavirus, pese a que las pruebas con ese medicamento no se revelaron concluyentes.

"La vida es hecha de elecciones y hoy elegí salir", dijo Teich en un pronunciamiento público tras su renuncia, en el que no terminó de aclarar las razones de su salida. Sin embargo, aunque Teich no lo precisó, su renuncia ocurrió un día después de que el mandatario anunció que iba a "cambiar el protocolo de la cloroquina", reservada por el Ministerio de Salud para casos críticos, e imponer su uso hasta en pacientes con síntomas leves de COVID-19, a lo que el ministro se resistía.

Teich dijo que deja un "plan listo" para "auxiliar" a estados y municipios en el combate al coronavirus, que a nivel local implica diversas medidas de aislamiento social adoptadas por gobernadores y alcaldes y censuradas por Bolsonaro, quien sostiene que el "desastre económico" que vendrá con esa parálisis será "peor" que la pandemia. 

Por el momento, Teich será sustituido por el general Eduardo Pazuello, viceministro de Salud, quien tiene apenas un mes en ese puesto, acompañó al oncólogo en su pronunciamiento y le aplaudió junto los funcionarios del despacho, así como ocurrió con la salida de Mandetta, quien tenía apoyo de casi el 70 por ciento de los brasileños.Mandetta se pronunció inmediatamente después de la renuncia de su sucesor. "Oremos. Fuerza SUS (Sistema público de Salud). Ciencia. Paciencia. Fe. Quédense en casa", escribió en una red social.

De esa manera, pareció reflejar lo que considera la mayoría de los analistas políticos y expertos sanitarios del país, que está convencida de que el negacionismo de Bolsonaro, que ha llegado a calificar al coronavirus de "gripecita", ha puesto a Brasil en rumbo de colisión con la ciencia.

El gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, que promueve medidas de aislamiento, lamentó la salida de Teich y afirmó que Brasil se encuentra a la deriva. "Otro ministro de la Salud, que cree en la ciencia, deja el gobierno de Bolsonaro. En el momento en que la curva de muertes por coronavirus se acelera, Brasil pierde con la salida de Nelson Teich. El barco está a la deriva. Que Dios proteja a Brasil y a los brasileños", tuiteó Doria.

La Bolsa de Sao Paulo, que operaba sin tendencia definida, se orientó a la baja tras la renuncia de Teigh, con pérdidas de más del uno por ciento a inicios de la tarde. Según las últimas previsiones del gobierno, el PIB de la mayor economía latinoamericana se contraerá este año un 4,7 por ciento. El FMI lleva esa proyección a -5,3.

En una reunión con empresarios el jueves, Bolsonaro pidió "jugar pesado" contra el gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, que apoya las medidas de confinamiento, alegando que se trata de una "guerra. "Un hombre está decidiendo el futuro de Sao Paulo, está decidiendo el futuro de la economía de Brasil. Ustedes, con todo respeto, tienen que llamar al gobernador y jugar pesado, jugar pesado, porque la cuestión es seria, es guerra. Es Brasil en juego", dijo Bolsonaro.

El presidente ve inevitable que haya cierto número de muertos para evitar el colapso económico del país, en una línea similar a la del estadounidense Donald Trump."Tenemos que tener coraje para enfrentar el virus. ¿Está muriendo gente? ¡Está! ¡Lo lamento! Pero va a morir mucha, mucha, mucha más si la economía continúa siendo destrozada por esas medidas", dijo el jueves.

Las crisis sanitaria y económica en Brasil alimentan la crisis política que explotó tras la renuncia en abril del entonces ministro de Justicia, Sergio Moro, la figura más popular del gobierno. El también exjuez denunció tentativas de Bolsonaro de interferir en investigaciones policiales. Esas denuncias dieron paso a una investigación que podría conducir a una acusación de Bolsonaro por crímenes comunes, y acentuaron la presión para que el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, acepte alguno de los numerosos pedidos de impeachment que se acumulan contra el jefe de estado.

 #ForaBolsonaro piden desde los balcones


La partida de Teich, con menos de un mes en el cargo, generó nuevos pedidos de renuncia contra Bolsonaro y gritos desde los balcones en varios barrios de Río de Janeiro y São Paulo. "Bolsonaro es un irresponsable, que está llevando a Brasil a un pozo sin fondo", cuestionaron.

Publicado enInternacional
Investigación señala al cerebro como punto terapéutico para atender lesión pulmonar

Aplicar antinflamatorios al sistema nervioso central permitiría acelerar la desconexión de pacientes con Covid-19 de ventiladores mecánicos

 

Una nueva investigación, publicada en el Journal of Physiology,sugiere que dirigirse a la parte del cerebro que controla la respiración y el flujo sanguíneo podría ayudar tanto a pacientes con trastornos respiratorios como a los que sufren una lesión pulmonar debido al Covid-19, y acelerar el proceso de desconexión de los ventiladores mecánicos.

Con infecciones respiratorias, como Covid-19, o pulmonares, la activación del sistema inmune es parte de la respuesta normal y saludable. Sin embargo, en algunos casos la respuesta inflamatoria es tan poderosa que conduce a un daño adicional llamado lesión pulmonar aguda (ALI) y, en su forma más grave, síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA).

La atención clínica típica de pacientes con ALI y SDRA se centra en minimizar el daño pulmonar adicional utilizando formas especializadas de ventilación mecánica.

Este nuevo estudio sugiere que la lesión no se limita a los pulmones, sino también puede tener un impacto duradero en el control central de la respiración. Por tanto, centrarse en las partes del cerebro que regulan la respiración podría ser una terapia importante para desconectar a los pacientes del soporte ventilatorio después de su recuperación de infecciones respiratorias severas.

Esto es importante de entender durante la pandemia por Covid-19, ya que estos pacientes pueden experimentar las mismas dificultades en la transición a la respiración por su cuenta.

Actualmente, la terapia para ALI y SDRA se centra en los pulmones para mantener el intercambio de gases y minimizar más lesiones. Estos investigadores examinaron ratas con lesión en esos órganos y determinaron que las regiones del cerebro que controlan la respiración también se ven afectadas.

De hecho, las características del patrón de respiración patológica permanecen incluso cuando se extraen los pulmones. Además, la inflamación era evidente en la parte del cerebro que genera el patrón de respiración. Esto indica que los pulmones no son el único factor involucrado en los trastornos respiratorios en la lesión pulmonar.

A continuación, los científicos examinaron lo que sucede en los roedores conscientes con lesión pulmonar cuando introdujeron medicamentos antinflamatorios no esteroideos en el sistema nervioso central.

Descubrieron que este tratamiento reducía la inflamación neural y minimizaba los efectos de la lesión pulmonar. Estos hallazgos sugieren que los circuitos del tronco encefálico desempeñan un papel en la fisiopatología y la recuperación potencial del sistema respiratorio después de una lesión pulmonar y SDRA.

Yee-Hsee Hsieh, principal autor del estudio, señala que “el tratamiento clínico para las enfermedades respiratorias generalmente se enfoca en la adopción de protocolos de ventilación que protegen al pulmón de una mayor lesión y la investigación actual se centra en la reparación y restauración del tejido del órgano y la función”.

A su juicio, “este trabajo sugiere que también debemos abordar el papel del sistema nervioso central y neuroinflamación para tratar completamente la lesión pulmonar aguda y quizás otras enfermedades de ese órgano, como Covid-19”.

Nanotecnología para evitar que las infecciones se conviertan en pandemia

Decir que en el futuro cercano muchas personas podrían morir a causa de un simple corte en la piel, durante el parto o tras cualquier operación médica puede parecer un desvarío. Antes del descubrimiento y la comercialización de los antibióticos, cualquier cosa que pudiera ser causa de infección podía acabar con nuestra vida. Pero ahora que los tenemos, ¿por qué tendríamos que preocuparnos por las infecciones?

La respuesta está en la resistencia a los antibióticos. En la actualidad, los antibióticos comunes no resultan efectivos para curar algunas infecciones. Por este motivo, hay casos en que la enfermedad dura más de lo debido, el tratamiento es excesivamente largo y deben utilizarse medicamentos más caros y, habitualmente, con mayores efectos secundarios. Esto supone un gran coste a la sanidad.

Por si fuera poco, el coste humano también es elevado. Según un informe de las Naciones Unidas, 700.000 personas mueren cada año a causa de la resistencia a antibióticos. Y se estima que este número podría aumentar hasta los 10 millones de muertes al año en 2050.

Resistencia a antibióticos

La resistencia a los antibióticos es la capacidad de las bacterias de sobrevivir a la acción de uno de estos medicamentos. La mayoría de las bacterias son resistentes a uno o varios antibióticos de forma natural. Sin embargo, también pueden adquirir uno o varios genes que les permiten destruir o evitar el efecto de los antibióticos. Para ello, o bien desarrollan mutaciones en dichos genes, o bien los toman prestados de otras bacterias.

Estas bacterias resistentes se expanden a través de la alimentación o del contacto con otras personas o con animales. Esto complica cada vez más el tratamiento de las infecciones con antibióticos comunes. Por ejemplo, el 62.9% de las cepas aisladas de la bacteria Escherichia Coli en España en 2018 resultaron ser resistentes a los antibióticos tipo aminopenicilinas y el 32.1% a las fluoroquinolonas.

Conscientes de que la unión hace la fuerza, las bacterias han desarrollado otro mecanismo para defenderse de los ataques externos. Nos referimos a los biofilms o biopelículas, comunidades de bacterias que se mantienen unidas entre ellas y a una superficie gracias a la segregación de sustancias poliméricas.

Las bacterias en forma de biofilm son hasta 1 000 veces más resistentes a los antibióticos que los microorganismos libres. Además, son responsables del 65% de infecciones microbianas y del 80% de infecciones crónicas. Esto, sumado a que también se forman en material médico como catéteres o implantes y los pacientes se pueden infectar durante una intervención, convierte a los biofilms en un importante problema de salud pública.

Su proceso de formación consiste en varios pasos. Primero, las bacterias se unen a una superficie y empiezan a crecer en comunidad. Después se forma una estructura tridimensional. Finalmente, tras la maduración del biofilm, las bacterias se desprenden y se expanden.

Péptidos antimicrobianos

Los péptidos antimicrobianos están formados por la unión de entre 10 y 100 moléculas más pequeñas llamadas aminoácidos. Forman parte del sistema inmune innato de bacterias, hongos, animales, plantas y humanos. Su función no es otra que defenderlos de forma directa frente a agentes extraños o modular el sistema inmune para eliminarlos.

Su mecanismo de acción es diferente al de los antibióticos convencionales. Generalmente, los péptidos (carga positiva) se unen por fuerzas electrostáticas a la membrana de las bacterias (carga negativa). De este modo, el péptido daña la membrana y mata la bacteria de forma rápida y eficiente. La posibilidad de generación de resistencias es menor. Además, tienen un mayor rango de actividad antimicrobiana. Todo esto los convierte en una alternativa prometedora y más eficiente para curar infecciones que no responden a los antibióticos comunes.

A pesar de todas estas ventajas, sólo 7 de los más de 3 000 péptidos antimicrobianos descubiertos están aprobados para su uso en humanos. De momento hay otros 36 que se están probando en ensayos clínicos. Esto se debe a que la mayoría no son estables, se eliminan rápidamente del organismo o son tóxicos.

La nanotecnología al rescate

La nanotecnología utiliza materiales y estructuras que miden de 1 a 100 nanómetros. Estos nanomateriales son entre 1 millón y 100 millones de veces más pequeños que una naranja. Tienen propiedades muy interesantes y su uso ha permitido avanzar en muchos campos, entre ellos la nanomedicina.

Recientemente, se han utilizado distintos tipos de nanomateriales para el transporte de péptidos antimicrobianos. Los péptidos pueden unirse a los nanomateriales mediante un enlace químico o distintas interacciones, o pueden ser encapsulados por ellos. Esto permite aumentar la eficacia del tratamiento, impidiendo la degradación del péptido o favoreciendo su liberación en un lugar específico. También permite reducir la toxicidad y los efectos secundarios. De esta forma, se está un poco más cerca de solucionar los inconvenientes que han impedido la aprobación del uso de los péptidos antimicrobianos en humanos.

Además de servir como transportadores, algunos nanomateriales pueden tener efecto antibacteriano por sí mismos. Este es el caso de algunas nanopartículas metálicas. Metales como el zinc o la plata, con efecto antibacteriano per se, en forma de nanopartículas aumentan su eficacia al tener la capacidad de penetrar en las bacterias. La combinación de nanopartículas con antibióticos también ha demostrado formar un buen tándem en la lucha contra las infecciones. Y lo mismo sucede con la combinación de nanopartículas metálicas de distintos tipos.

Por otro lado, los nanomateriales pueden ser incorporados a superficies para reducir la adhesión de las bacterias, evitar su proliferación y la formación de biofilms. Esto es muy interesante en el caso de dispositivos médicos como prótesis o vendajes. Por este motivo, la nanotecnología es una herramienta prometedora en el ámbito de la ingeniería de tejidos y los biomateriales.

Para concluir, es indispensable reconocer el papel tan importante que tienen los científicos en la búsqueda de alternativas a los antibióticos comunes. Sin embargo, la lucha contra la resistencia a antibióticos es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Ciudadanos, políticos, profesionales y empresas del sector sanitario, agricultores y ganaderos tenemos que cambiar nuestra actitud. Debemos defender un consumo responsable de antibióticos para evitar que las infecciones se conviertan en una nueva pandemia.

Por Ángela Martín-Serrano Ortiz 

Investigadora Postdoctoral, Universidad de Alcalá

  1. Javier de la Mata

Catedrático de Química Inorgánica, Universidad de Alcalá

Este artículo ha sido publicado originalmente en The Conversation

“Aquí estamos pegados a Dios para que no pase nada”

“¿Cómo estamos haciendo? Pegados a Dios para que no pase nada”, respondió en entrevista con desdeabajo un recluso del Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Villavicencio, mayor foco de contagio en el departamento del Meta. El penal alberga un 98,7 por ciento de hacinamiento: fue edificado para encerrar 899 presos y actualmente amontona 1.786. De esa población ya suman a la fecha 654 contagiados por covid-19 entre funcionarios y población reclusa. Es decir, que un 41 por ciento de la población de la cárcel ya contrajo el virus. 

Domingo Velázquez* vive un doble aislamiento: preso y sin derecho a tener visitas. Además su familia está en otra ciudad y no han podido hacerle llegar útiles de aseo. Preocupados por la situación tanto de él como de los demás presos del penal, le preguntamos: ¿Cómo se encuentra la situación actualmente para ustedes dentro de la cárcel? A lo que respondió: “La verdad es que no sabemos quiénes están contagiados hasta el día de hoy. Todos los días hay nuevos contagiados y a muchos no les han hecho la prueba. Así que no sirve de nada que le hagan la prueba a algunos y otros no, porque luego los vuelven a juntar en el mismo patio. No tiene lógica”.

El pasado 24 de abril en la gobernación del Meta, ciudad de Villavicencio, se llevó a cabo un Consejo de Seguridad con representantes del Ministerio de Justicia, también hizo presencia el director general del Instituto Penitenciario y Carcelario (Inpec), General Norberto Mujica y una representante de la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec). Esta última funcionaria informó que se colocaría una carpa medicalizada al interior del centro penitenciario de Villavicencio, es por ello que le preguntamos a Domingo: la carpa de aislamiento que dicen que fue instalada, ¿está funcionando?

“Mira, en este momento estamos así: durmiendo todos juntos, somos demasiados en cada celda. Los útiles de aseo no los dan y las carpas no las hemos visto funcionar. Nos llegó un rumor que los que no teníamos el Covid-19 nos iban a trasladar a la ciudad vecina de Acacias. Pero seguimos esperando y pues, ¿cómo estamos haciendo? pegados a Dios para que no pase nada”, concluyó el recluso que se encuentra en el tercer foco de contagio en el país, después de la ciudad de Bogotá y el departamento del Valle del Cauca. Con una diferencia, el foco allí queda reducido a cientos de metros cuadrados, es decir, el tercer foco en cantidad de contagiados pero el primero por riesgo de contagio y de muerte.

Un decreto insuficiente

El 14 de abril de manera tardía el gobierno nacional expidió el decreto 546 de 2020 que pretendía deshacinar los penales por medio del traslado de los presos a sus lugares de vivienda y así evitar un contagio masivo adentro de las prisiones. Los cálculos iniciales indicaban que saldrían 5.000 mil presos pero hasta la fecha solo han salido 268 entre hombres y mujeres de los centros penitenciarios.

Un decreto insuficiente que no ha podido proteger los derechos básicos de la población carcelaria que han denunciando por medio de cacerolazos, desobediencias y huelgas de hambre los altos niveles de hacinamiento, la falta de un servicio continuo de agua potable, el desabastecimiento de elementos de aseo, la precariedad de la atención médica  y la falta de alimentación adecuada, condiciones agravadas por la llegada y contagio confirmado del virus Covid–19.

Es por eso que, además de las distintas denuncias, habeas corpus y tutelas realizadas y presentadas por diversas personas, al igual que por académicos, abolicionistas y la sociedad civil, se le suma la última realizada por el senador de la república Iván Cepeda Castro y la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos –Cspp–, en la cual solicitan medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos –Cidh–,  en favor de las personas privadas de la libertad en 10 centros penitenciarios y carcelarios de Colombia.

Estamos, sin duda, ante un decreto, el 546 de 2020, insuficiente, el mismo que dio espacio al director del Inpec, general Norberto Mujica, para autorizar el traslado de presos contagiados de la cárcel de Villavicencio hacia otros centros penitenciarios. Ahora las cárceles de Las Heliconias en Florencia (Caquetá), Leticia (Amazonas), Guaduas (Cundinamarca), La Picota (Bogotá) y la Picaleña (Ibagué) han reportado casos positivos del virus, y entre estas las Heliconias ya suma 15, lo que asegura que el virus continuará en multiplicación, como lo evidencia Villavicencio.

SOS cárceles

La oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos emitió un comunicado enumerando la violencia ocurrida recientemente en al menos tres cárceles latinoamericanas, incluida la cárcel La Modelo en Bogotá donde cayeron muertos 23 presos, y otros 80 quedaron lesionados, después de que la guardia actuara a mansalva ante un cacerolazo organizado por los presos para exigir medidas drásticas para proteger su salud y vida, al momento de empezar el simulacro de cuarentena en la capital colombiana.

Rupert Colville, portavoz de la oficina, señaló en el comunicado que los países deben prevenir el contagio de coronavirus en las cárceles promoviendo medidas sanitarias y asegurando la realización de pruebas y acceso a cuidado médico para los presos. Las condiciones en las cárceles y el trato a los presos deberían ser monitoreados regularmente por organismos independientes.

Deshacinar las cárceles de Colombia para evitar un genocidio carcelario, como lo han denominado expertos en criminología y académicos internacionales y nacionales, todavía es posible. Por ejemplo, Estados Unidos, con una tradición punitiva extrema autorizó excarcelaciones masivas en distintas cárceles, solo por mencionar un ejemplo:

En California, que había autorizado 3.500 prisiones domiciliares o excarcelaciones, esta semana permitió el traslado de más internos, 5.000 sólo en Los Ángeles, según informó públicamente el Defensor Oficial del Condado, Ricardo García. La medida benefició a presos en edad de riesgo y de baja peligrosidad. Los Ángeles tenía 17.000 presos tras barrotes y ahora bajó a menos de 12.000.

Asimismo, el gobierno de Turquía, famoso por su autoritarismo, permitió el traslado del 30 por ciento de los prisioneros para prevenir el contagio con Covid-19. Pasaron 90.000 presos del régimen de prisión intramuros a arresto domiciliario durante el tiempo que dure la pandemia.

Entretanto, en Colombia la voluntad política necesaria para darle curso a una medida de estas brilla por su ausencia. Una realidad más que contradictoria, como si el virus que ingresa a las cárceles no fuera a salir de allí, como si los presos no tuvieran derecho a la vida, como si la multiplicación del mismo no fuera a afectar a quienes viven por fuera del penal. Sin duda, juegan con la salud y la vida de todos y todas, no solo los detenidos sino el conjunto social.

Una realidad que tiene que dejar de predominar. Es urgente descongestionar las cárceles y las estaciones de policía en toda Colombia, lugares donde se encuentran privados de la libertad al menos 123 mil personas, 38 por ciento de las cuales aún no han sido condenadas y mantiene intacto su estado de inocencia. Son personas, que según distintos conceptos de la Corte Constitucional y la normatividad internacional vigente tendrían derecho a estar en sus casas bajo arresto domiciliario.

Como se recordará, la vida en dignidad es el principal derecho de todo ser humano, y es evidente que el Gobierno de los ricos no lo garantiza.

Vea en el siguiente enlace el especial de desdeabajo sobre lo sucedido en torno a la población carcelaria desde que empezó la pandemia del coronavirus:
https://www.desdeabajo.info/component/k2/item/39331-para-toda-la-poblacion-carcelaria-prision-domiciliaria-transitoria-ya.html

*Nombre cambiado a petición de la fuente

Artículos consultados para la realización del artículo leído:

https://www.eluniverso.com/noticias/2020/05/05/nota/7832946/onu-alerta-sobre-deterioro-condiciones-carceles-latinoamerica-plena?&utm_source=email&utm_medium=social-media&utm_campaign=addtoany

https://theconversation.com/turkey-releasing-murderers-but-not-political-opponents-from-prison-amid-coronavirus-pandemic-136466

https://www.minjusticia.gov.co/Noticias/minjusticia-expone-situaci243n-penitenciaria-y-carcelaria-en-consejo-de-seguridad-del-meta

https://www.elnuevosiglo.com.co/articulos/05-2020-268-presos-ya-recibieron-prision-domiciliaria

Publicado enColombia
COVID-19: ¿Y si la vacuna pagada con dinero público acabara en monopolio de una empresa privada?

En 2016, el doctor Peter Hotez, presidente de la Escuela Nacional de Medicina Tropical en Houston y codirector del Centro para el desarrollo de vacunas del Texas Children's Hospital, estaba trabajando en una vacuna contra el coronavirus. El siguiente paso serían los ensayos con humanos, pero ningún inversor al que se acercó estaba interesado en financiar el proyecto.

Según Massimo Florio, Profesor de Ciencias Financieras de la Universidad de Milán, la historia de Peter Hotez, que testificó en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, cuenta cómo "a pesar de que hace casi veinte años desde la aparición del SARS Co-V (Coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave), la industria farmacéutica no ha considerado desde entonces como una prioridad invertir en estas enfermedades infecciosas".

El coronavirus no mata, es el sistema inmunológico del paciente el que daña los órganos vitales

Un análisis de inteligencia de Bloomberg ha demostrado que en el último año las 20 compañías farmacéuticas más grandes del mundo han lanzado alrededor de 400 nuevos ensayos de medicamentos: casi la mitad de éstos son anti-tumorales, y sólo 65 están destinados a tratar enfermedades infecciosas que se definen como menos gratificantes que las terapias a largo plazo, como las de la diabetes o el colesterol. De las 20 compañías farmacéuticas más grandes, sólo cuatro tienen una unidad de investigación de vacunas.

Según Florio, estas cifras se explican por el reconocimiento de que "el sistema de investigación actual es víctima de una contradicción incurable entre las prioridades de la ciencia para la salud y de la ciencia para el beneficio".

Para el profesor, "la emergencia que estamos experimentando debe ser una oportunidad para repensar las reglas que han definido el mercado farmacéutico en las últimas décadas".

 

¿Una vacuna al COVID-19 accesible a todos?

 

Según un informe de la OMS, actualmente se están llevando a cabo 62 programas de investigación en laboratorios de todo el mundo para encontrar una vacuna para el COVID-19, y aunque todavía no se sabe cuándo y quién tendrá éxito primero, muchas ONG y políticos se han adelantado pidiendo, con diferentes métodos, lo mismo: que el precio de la vacuna sea, de ahora en adelante, accesible a todos los servicios nacionales de salud.

A principios de marzo, por ejemplo, el Partido Demócrata de los Estados Unidos propuso incluir en el plan de emergencia para el COVID-19 un mecanismo para controlar el precio de una posible vacuna obtenida por una empresa farmacéutica gracias también a fondos públicos.

Recientemente, Costa Rica también ha hecho una propuesta a la OMS para crear un fondo común mundial para el COVID-19 en el que se puedan reunir todos los proyectos de propiedad intelectual e investigación. Posteriormente, la OMS puso en marcha un proyecto mundial denominado "Acceso al acelerador de herramientas COVID-19" para asegurar el intercambio de descubrimientos científicos para combatir el virus, aunque todavía no se ha especificado nada sobre la propiedad intelectual de las empresas farmacéuticas.

 

Para el Parlamento Europeo, la vacuna financiada públicamente debe permanecer en el dominio público

 

Mientras que en el Congreso de los Estados Unidos se rechazó la enmienda de los demócratas, el Parlamento Europeo aprobó el 17 de abril una resolución en la que se pedía que "toda investigación financiada con fondos públicos siguiera siendo de dominio público" en relación con la vacuna para el COVID-19. Antes de la votación, un grupo de diputados había escrito una carta a la Comisión Europea.

"Observamos con gran preocupación que, aunque la Comisión invierte más del doble que cualquier otro socio privado en los proyectos de investigación de la Unión para el COVID-19, no se han tomado medidas para garantizar que los resultados sean asequibles para todos los sistemas de salud", dice la carta. El texto advierte a la Comisión que no adopte, una vez más, el modelo de negocio de los años anteriores.

De hecho, en Europa, aunque existe una oficina central encargada de expedir patentes - la Oficina Europea de Patentes - es cada país el que individualmente, a través de sus organismos nacionales, como Aifa para Italia, se encarga de fijar el precio de un nuevo medicamento con la empresa. Por consiguiente, el resultado de las negociaciones puede variar de un Estado a otro y los países no están obligados a revelar el precio acordado con la empresa. Gracias a la patente -normalmente por un período de 20 años- la empresa tiene el monopolio del medicamento y puede pedir el precio que prefiera.

Algunos países han enmendado recientemente sus leyes pertinentes para facilitar el acceso a la vacuna cuando entre en el mercado. Alemania, por ejemplo, ha estipulado que el Ministro de Salud puede, en caso de que se declare una emergencia nacional, ejercer medidas de control sobre las patentes de medicamentos.

Canadá ha enmendado sus leyes para facilitar el uso de una licencia obligatoria. Este tipo de licencia permite al gobierno utilizar una patente sin obtener primero el consentimiento del titular de la patente - en este caso la compañía farmacéutica - mientras paga dinero.

En el pasado, algunos países han utilizado estrategias similares para tratar a sus ciudadanos. En 1997, por ejemplo, Sudáfrica aprobó una Ley de Medicamentos para importar medicinas para el VIH de los países que los producían al precio más bajo. En ese momento algunas de las mayores compañías farmacéuticas demandaron al gobierno pero luego, bajo presión pública, se echaron atrás.

Entre los firmantes de la carta a la Comisión Europea se encuentra Petra De Sutter, eurodiputada belga de los Verdes y presidenta de la Comisión de Mercado Interior, que explica: "No se trata de ignorar la necesidad de que las empresas obtengan beneficios, sino de repensar el papel del público, poniendo en primer lugar la necesidad del paciente y no la de la industria farmacéutica".

Según De Sutter, es poco probable que la vacuna, una vez desarrollada, se ponga en el mercado a precios exorbitantes. "Entonces los gobiernos recurrirían a las licencias obligatorias, lo que siempre es una posibilidad cuando la salud pública está realmente en peligro. Además, se trata de vacunar a casi todo el mundo, por lo que el beneficio sería muy alto en cualquier caso".

Sin embargo, es importante que De Sutter hable de estos temas ahora, "porque una vez que la emergencia del coronavirus haya terminado, los problemas de nuestro mercado farmacéutico permanecerán".

Las grandes farmacéuticas invierten más en la compra de empresas de "bajo riesgo" que en la investigación.

Entre los problemas que destaca De Sutter está el uso de fondos públicos para la investigación.

Varias encuestas han demostrado que en los últimos años las empresas farmacéuticas tienden a invertir sólo en las etapas finales de la investigación, es decir, cuando parece estar asegurado el beneficio, mientras que las etapas iniciales se llevan a cabo gracias a los recursos de las universidades o asociaciones.

El resultado es que "el sector público financia la investigación de alto riesgo en las fases iniciales, mientras que los beneficios en las fases posteriores van de forma desproporcionada al sector privado", como se explica en un informe del UCL Institute for Innovation and Public Purpose por Mariana Mazzucato y Henry Lishi Li.

Una encuesta realizada por la Radio y Televisión de Suiza a principios de este año mostró que las grandes empresas farmacéuticas invierten mucho más en la compra de pequeñas empresas con medicamentos en una fase avanzada de desarrollo que en la investigación real.

El año pasado, el fármaco para la atrofia espinal Zolgensma, producido por Novartis y comercializado en los Estados Unidos, fue descrito por Forbes como el "fármaco más caro del mercado" con un precio de alrededor de dos millones de dólares por paciente. El precio exorbitante también había causado controversia debido a que el fármaco fue, en las fases iniciales, financiado por un laboratorio sin fines de lucro de la asociación francesa Telethon, que luego vendió la patente a una empresa incipiente comprada por Novartis.
El caso de Reino Unido

También en las últimas semanas en el Reino Unido, más de 20 asociaciones han escrito una carta al gobierno pidiendo que cualquier vacuna obtenida con fondos públicos no se convierta en un monopolio de una empresa privada.

"Sin las precauciones adecuadas, veríamos un acceso diferenciado a los nuevos tratamientos para el COVID-19, como fue el caso de la gripe porcina en 2009, cuando los países más ricos fueron los primeros en conseguir la vacuna", dice el documento. La carta está firmada, entre otros, por Médicos sin Fronteras, que lleva semanas vigilando de cerca las implicaciones éticas del desarrollo de la nueva vacuna.

"Sabemos muy bien lo que significa no poder curar a la gente porque la medicina necesaria es demasiado cara", dijo la ONG en un comunicado.

Hace apenas un año, la asociación, junto con otras que trabajan en campos de refugiados en Grecia, utilizó por primera vez en Europa un mecanismo humanitario que le permitió vacunar a los niños contra la neumonía a un precio de 9 dólares por niño. A modo de comparación, el precio acordado por Grecia con Pfizer y GSK - los dos únicos fabricantes de la vacuna - para un tratamiento normal habría costado 168 dólares por niño.

Médicos sin Fronteras aprovechó la oportunidad para recordar que "alrededor de un tercio de los países del mundo no pueden permitirse incluir la neumonía entre sus vacunas estándar debido al precio demasiado alto que exigen las empresas farmacéuticas".

La firma de la carta dirigida al gobierno británico fue, entre otras, la ONG Just treatment (Tratamiento Justo). "Estamos asistiendo a una oleada de nuevos medicamentos, especialmente antitumorales, protegidos por patentes y con precios inalcanzables, y los signos actuales indican que la situación no puede sino empeorar", explica Diarmaid McDonald, portavoz de la asociación.

A lo largo de los años, la ONG ha apoyado varias batallas por el acceso a los medicamentos, la última hace apenas un año, cuando el sistema de salud británico no quiso pagar el precio de 104.000 libras esterlinas por paciente y año por Orkambi, un medicamento para la fibrosis quística producido por Vertex. El estancamiento de las negociaciones - ahora resuelto - había llevado a algunos padres de niños con la enfermedad a organizar un club de compradores y comprar el medicamento en Argentina, que había negado la patente a Vertex y organizado la producción de un Orkambi genérico al precio de 24 mil libras esterlinas.

"Just treatment también hizo campaña para el acceso al Sofosbuvir, el medicamento para la hepatitis c producido por Gilead", que en 2015 se pondrá en el mercado a un precio de hasta 40.000 euros por tratamiento, dice McDonald. En esa época, muchos servicios de salud europeos racionaron la medicina para mantener bajos los costos, poniéndola a disposición de los pacientes sólo en las últimas etapas de la enfermedad. Los otros no tuvieron más remedio que esperar.

Por ello, antes de que las agencias de medicamentos ampliaran el abanico de beneficiarios, muchas personas recurrieron a agencias de viajes que permitían a los pacientes ir a la India o a Egipto - un turismo de salud que publicitaba nada menos que el futbolista Lionel Messi - donde se le negaba el monopolio a Gilead y el medicamento genérico se producía a un precio mucho más asequible.

"Recuerdo bien cuando me examinaron para decidir si era apto para el tratamiento", dice Simon Brasch, uno de los pacientes de hepatitis C que tuvo que esperar para conseguir un medicamento que ya estaba disponible en el mercado. "Me revisaron el hígado y me dijeron: estás bien por ahora, tendrás que esperar hasta que estés peor para recibir tratamiento. Salí de allí y me pregunté: ¿qué tengo que hacer, beber dos vodkas al día para que mi hígado se degrade, para que finalmente pueda mejorar? Nunca hablamos de una sola medicina. Es todo el sistema el que necesita ser repensado", dice.
"La actual pandemia ha mostrado un espectacular fracaso de la investigación de la industria farmacéutica"

Según el profesor Massimo Florio "la actual pandemia ha mostrado un fracaso espectacular de la investigación de la industria farmacéutica. Por eso necesitamos una estructura pública europea que produzca medicamentos que no interesen al sector privado o que sólo existan en el mercado a precios exorbitantes".

La propuesta del profesor de una estructura pública europea para los medicamentos que vaya más allá del oligopolio farmacéutico se publicó en el Foro sobre Desigualdades y Diversidad.

En el siglo XIX el paludismo causó miles de muertes en Italia. Así que en Turín se abrió la planta química farmacéutica militar para producir, bajo la dirección de un coronel químico, la quinina, la única droga conocida entonces para combatir la enfermedad. Más tarde, con el desastre de Chernóbil, la planta - trasladada de Turín a Florencia - pudo producir 500.000 tabletas de yoduro de potasio, el fármaco para el cáncer de tiroides, en 24 horas.

Hoy en día la planta sigue activa y puede producir, entre otras cosas, cloroquina, una droga "descendiente" de la quinina. "Si, por ejemplo, se descubre hoy que la cloroquina se utiliza para combatir el coronavirus, estaríamos listos para producirla en grandes cantidades. Historias como la de la planta de Florio nos recuerdan que Italia no es ajena, por tradición, a la protección del derecho a la salud, pero en los últimos años la política ha eliminado estos temas de la agenda", recuerda Florio, y cierra con una advertencia.

"Hoy nos preguntamos cómo pudo suceder que economías aparentemente evolucionadas se hayan despertado no sólo sin vacunas y medicamentos, sino incluso sin respiradores y mascarillas. No debe volver a ocurrir nunca más".

1 mayo 2020 |

(Tomado de Euronews)

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