Domingo, 11 Octubre 2020 05:13

Trump, presidente de los obreros

Donald Trump y Mike Pence han visitado varias veces la planta que Shell está construyendo en Monaca, en el condado de Beaver (Pensilvania). En agosto del 2019 habló ante 5.000 trabajadores ligados a las obras. La prensa local reveló que algunos empleados asistieron obligados para poder cobrar ese día. (Jeff Swensen / Getty)

La batalla de los demócratas por recuperar la Casa Blanca choca con una incómoda realidad: la clase trabajadora idolatra al presidente

Primera parada de la ruta en los estados clave en las elecciones presidenciales de EE.UU.

Beatriz Navarro, Beaver, Pensilvania

11/10/2020 01:53 | Actualizado a 11/10/2020 10:36

El cinturón del óxido parece menos roñoso al oeste de Pittsburgh (Pensilvania). La actividad es frenética en los alrededores de la nueva planta que la petroquímica Shell está construyendo en el condado de Beaver, a orillas del río Ohio.

Alimentada por el gas natural obtenido a pocos kilómetros gracias a la técnica del fracking , en un año debería estar produciendo millones de toneladas de pellets de plástico para fabricar botellines, móviles o coches. “La inversión nos ha puesto en el mapa”, celebra Lew Villotti, presidente del consejo económico del condado. “A los que me preguntan por la contaminación siempre les digo lo mismo: ¿qué había antes ahí? Una fundición de zinc y laderas con árboles muertos. Es lo que recuerda la gente de aquí. La mayoría no lo ve como un problema”.

El plástico, dicen, puede ser el nuevo carbón para los Apalaches. “El renacimiento energético de América ha llegado a Pensilvania”, proclamaDonald Trumpen sus frecuentes visitas a la zona, en las que se arroga el mérito de la inversión, aunque se decidió antes de su elección. Otros dicen que no es más que un espejismo. Aunque las obras emplean a 6.000 personas y están dejando mucho dinero a los gremios locales, cuando la planta esté acabada no dará trabajo a más de mil. Las autoridades locales aseguran que la presencia de Shell será un imán para otras compañías.

Los 6.000 millones de dólares invertidos han sido un auténtico maná para esta deprimida región al oeste de Pittsburgh. Por primera vez en décadas, en el 2016 Pensilvania dio la espalda a los demócratas para apoyar a Trump. En este condado, el terremoto fue devastador: 19 puntos a favor del republicano, a pesar de que más de la mitad de los votantes están registrados como demócratas. Aunque hay más carteles de apoyo a Joe Biden que hace cuatro años por Hillary Clinton y en las ciudades compiten bien con los republicanos, los de Trump arrasan. La demografía local le es propicia: el 92% de sus habitantes son blancos y el 76% de los trabajadores no tiene estudios universitarios.

En amplias regiones de Pensilvania y el Medio Oeste, el presidente sigue siendo el improbable ídolo de la clase obrera. Pero este año, para ganar, no solo necesita mantener esos votos –y los de la América rural, a la que sacó por sorpresa de su letargo– sino conseguir bastantes más. Solo así podrá contrarrestar la potente ola demócrata que recorre las zonas urbanas y amenaza con convertirle en una rareza, un presidente de un solo mandato.

Trump volverá a contar con el voto de Robert, un obrero jubilado que siempre antes respaldó a los demócratas. “Es lo que votaba todo el mundo en mi familia. Ahora casi todos vamos con Trump. Yo me cambié porque me gustó lo que proponía”, afirma señalando la bandera con el lema Make America Great Again que tiene en el porchede su casa en Ambridge, una ciudad que lleva su origen grabado en el nombre (la acerería American Bridge).

 “Es un bocazas pero no me importa. Dice lo que piensa y, te guste o no, siempre sabes dónde está. No es una marioneta. Dijo lo que iba a hacer y básicamente lo ha hecho”, sostiene este antiguo montador de bombas y compresores citando lo bien que iba la economía hasta que llegó la pandemia. “Ha apoyado mucho a los trabajadores y a la gente con fondos de jubilación”. Ni se plantea votar a Joe Biden. “No creo que pueda hacer todo lo que está haciendo Trump por los trabajadores. ¿Que es de Pensilvania? Pero si no vivió aquí más que unos meses...”. (Biden vivió allí hasta los 11 años).

“No es un político. Le voté porque era diferente y no era parte del sistema. Los dos partidos son unos mentirosos. Necesitábamos a alguien nuevo. Voté por Barack Obama en el 2008 y en su primer mandato no hizo nada más que darnos un seguro médico universal que yo no quiero. Quien trabaja tiene seguro, así debe ser”, afirma Chuck, un obrero de la construcción jubilado de 61 años en Monroe (Michigan). “Necesitamos un presidente fuerte y no creo que Biden lo sea”.

En noviembre, Cody Campbell, un joven de Battle Creek (Michigan) de 23 años, votará por primera vez y lo hará por Trump. Le gusta que haya sido empresario. “Es un hombre de negocios, un millonario. No sé cómo explicarlo bien, pero creo que está del lado de los trabajadores y me gusta. La mayoría de los presidentes no lo está. Él se preocupa por nosotros”, dice Campbell, propietario de un taller de motos.

Eso que a este votante le cuesta explicar es un movimiento de tierras que politólogos y analistas definen como “el gran realineamiento de los partidos políticos estadounidenses”. “Nos encontramos en un proceso de transformación a diez años vista. La gente que hoy pone carteles de Trump en sus casas solía trabajar en minas o fábricas y nunca antes había votado a un republicano. Y la gente del Duquesne Club, fundado por magnates del acero e industrialistas, ya son en su mayoría demócratas”, afirma el estratega republicano Mike DeVanney en sus oficinas en Pittsburgh.

El fenómeno va más allá de la figura del presidente. “Donald Trump no hay más que uno” pero “no creo que se pueda volver a meter al genio en la lámpara. El Partido Republicano, antes gran defensor del libre comercio, lleva 20 años haciéndose más proteccionista y conservador socialmente, mientras que el demócrata ahora es más atractivo para la gente con más ingresos y educación”, sostiene DeVanney.

Pero mientras Hillary Clinton, que llamó “deplorables” a los votantes de Trump, se confió y solo hizo campaña en las grandes ciudades de Pensilvania, “Biden es consciente de que debe ir a las zonas rurales y tiene un perfil con el que puede ir un poco más allá de su base”. Para eso le eligieron los demócratas. Según las encuestas va 10 puntos por delante de Trump en intención de voto en Pensilvania, pero nadie se fía.

Los republicanos saben que tienen el viento en contra, pero confían en que ocurra lo mismo que en el 2016. “Salió gente a votar que no había votado nunca o no lo había hecho en años. Gente que había tirado la toalla con los políticos porque pensaba que nadie se preocupaba por ellos. Trump fue el primero en tocar esa fibra. Los anteriores gobiernos nos habían vendido firmando malos acuerdos comerciales”, afirma Sam DeMarco, presidente del Partido Republicano del condado de Allegheny, donde se encuentra Pittsburgh.

Con 1,2 millones de habitantes, es el segundo mayor condado del estado después de Filadelfia. Tiene 250.000 votantes republicanos registrados, pero en el 2016 cosechó 367.000 votos para Trump. “Mi trabajo es educar a la gente en los logros del presidente antes de la pandemia. Puedo defender al presidente por lo que ha hecho. Hay gente que me dice que le gustan sus tuits o cómo habla. Yo les digo que lo que importan sus políticas”, afirma.

Pero contra Clinton se hacía campaña mejor. “Era una figura muy polarizadora, nada simpática. Biden cae bien y te tomarías una cerveza con él. Pero no es alguien a quien se tome en serio”, opina DeMarco. Movilizar al máximo ciudades y suburbs a la vez que arañan votos a Trump entre los obreros blancos es la única forma que tienen los demócratas de llevarse los 20 votos del colegio electoral de Pensilvania. Lo mismo en el Medio Oeste .

El ambiente de estas elecciones “no tiene nada que ver con el 2016”, asegura Terri Mitko, presidenta del Partido Demócrata del condado de Beaver. Pero no todos los votantes se convencen por sí mismos y lo que le gustaría es ver a Biden sobre el terreno. “No será porque no lo hayamos pedido”, dice sin ocultar su fastidio, aunque está convencida de que al final los visitará. Trump ha ido varias veces en pocos meses.

No todos ven a Biden como el héroe de la clase obrera (los blue collar workers , por el mono azul de faena) que él dice ser. Pero el hartazgo tras cuatro años de Trump es un aliciente poderoso para votantes desengañados como Valery. “Dijo que iba a resucitar el carbón. Hizo todo tipo de promesas y le creí. Le había ido bien como empresario ¿por que no lo iba a hacer bien como presidente?”, dice antes de echarse una buena carcajada. “Mi empresa cerró en el 2018 después de 35 años. Yo perdí mi trabajo”, explica esta sexagenaria frente a un supermercado Walmart cerca de la planta de Shell. “Trump es una vergüenza para el país. Biden es mayor, pero con la edad viene la experiencia”.

A Jennifer Curtis, en cambio, no la convence. “Iba a votar por Biden, pero vi todos esos anuncios en la tele y me desanimé”, dice citando publicidad negativa pagada por la campaña de Trump. “Biden quiere quitarnos cosas y sale siempre llevando mascarilla”, dice con desconfianza esta votante de 48 años. Trabajaba en una guardería de Beaver pero perdió su empleo por la pandemia. “No es justo, pero tenemos que mantenernos sanos. Trump está intentando encontrar una vacuna. Lo estamos esperando”.

La polarización es extrema, y la mayoría de los votantes tiene las cosas claras. Alguno duda. Mike, un electricista de 38 años que trabaja en la planta de Shell, dice estar dividido entre lo que su sindicato le dice que vote (demócrata) y lo que le pide el cuerpo, porque no tiene nada que objetar a la presidencia de Trump. A él, admite, le ha ido bien desde que está en la Casa Blanca. “He hecho mucho dinero en bolsa estos años”, comenta a salir de la obra. “Pero los dos partidos –dice desmotivado– podían haber elegido candidatos menos viejos y seniles”

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Dibujo de Carlos Latuff, caricaturista político brasileño

 Bolsonaro quiere colocar en el Tribunal Supremo a un candidato “terriblemente evangélico” antiderechos.

El juez Celso Mello está cercano a cumplir 75 años, la edad límite para ser funcionario público, anunció el próximo 13 de octubre que se retira para disfrutar de su jubilación, después de que en este último año pidió dos permisos por cuestiones de salud.

¿Quién quedará en su lugar?

Jair Bolsonaro es quien designará a uno de los candidatos que sustituirá a Mello, entre estos están Jorge Oliveira, abogado y policía militar André Mendoça, abogado y pastor evangélico, Joao Otávio de Noronha y Humberto Martins, ambos abogados y parte del Tribunal Supremo, aún no se sabe a quien impondrá Bolsonaro para ocupar el cargo de Mello, lo que sí está claro es que será alguien “terriblemente evangélico”, palabras del mandatario.

Esto no es de sorprender ya que los dos pilares con los que se sostiene el Gobierno de Bolsonaro son por un lado el Ejército, con el que revindica la dictadura y es utilizado para reprimir a los trabajadores y todos los que luchan, y por otro lado la Iglesia Evangélica, con la que se apoya para atacar los derechos de las mujeres y las diversidad sexual y de género.

De esta forma, la Iglesia Evangélica avanza en América Latina y en el mundo de la mano de gobiernos de derecha y golpista.

¿Cuál ha sido el avance de la Iglesia Evangélica?

La Iglesia Evangélica representa a uno de cada cinco latinoamericanos. La Iglesia Católica en las últimas décadas ha disminuido su influencia de 80% al 59%, a pesar de que el último Papa salió de estas latitudes, mientras que la Iglesia Evangélica ha crecido de 4% a 19%.

Pero ¿Cómo se refleja en el tablero político?

Por ejemplo en Costa Rica en las elecciones del 2018 quedó en segundo lugar en las elecciones el político y predicador Fabricio Alvarado, a pesar de lanzar discursos anti derechos, como contra los derechos de la diversidad, el derecho al aborto, la fecundación in vitro, etc. Otro ejemplo es el caso de Jimmy Morales que hace poco fue el presidente de Guatemala.

En muchos casos como sucedió en los golpes en Bolivia y Brasil donde la derecha de la mano de la Iglesia Evangélica, Católica y los militares apoyaron y apoyan los gobiernos de Jeanine Áñez y Jair Bolsonaro respectivamente, lo mismo pasa en EE.UU. donde las iglesias pentecostales apoyaron a Donald Trump.

En el caso de México la Iglesia Evangélica se ha visto representada en el Partido Encuentro Social, que en las elecciones del 2018 participó en coalición con MORENA (del actual presidente López Obrador), lo cual le permitió tener varios diputados, incluso una gobernación. El Partido Encuentro Social junto con diputados de varios partidos como PAN(Partido de la Acción Nacional), PRI (Partido de la Revolución Institucional), Movimiento Ciudadano, Partido Verde e incluso el MORENA han votado a favor del "PIN parental", una ley que ataca el derecho a la Educación Sexual Integral, además de votar contra el derecho al aborto.

El Partido Encuentro Social incluso apoyó la movilización convocada por el Frente Nacional por la Familia que rechazaba la prohibición de las terapias de conversión, que históricamente se han ocupado para tortura a la diversidad sexual y de género.

Pero a pesar de que la derecha intenta avanzar de la mano con las distintas iglesias y empresarios para ir contra los derechos de los trabajadores, las mujeres, la diversidad sexual y de género, es importante continuar la lucha por nuestros derechos, por la separación efectiva de la Iglesia y el Estado, por una Educación Sexual e Integral y por plenos derechos para la diversidad sexual y las disidencias.

Por Diego Juárez

@diego_enp2

Viernes 2 de octubre | 13:16

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Domingo, 04 Octubre 2020 05:10

Dogmas, anatemas y mentiras

Dogmas, anatemas y mentiras

En 1978, la inolvidable Rosana Rossanda, durante un programa de radio comentaba la que consideraba la palabra más huidiza de la revolución francesa (fraternidad), asociándola a los movimientos incipientes donde la gente busca reconocerse en una horizontalidad solidaria, antes de que los hermanos se vuelvan ciudadanos, sujetos al estado y al partido. Entonces pensaba en el feminismo antes que se le impusiera la traducción protocolar a sororidad. La antropóloga Clara Gallini le recordó que fue la secta de los primeros cristianos la que se definió como “hermanos en Dios frente al mundo pagano”, el origen cristiano de la palabra “fraternidad”. Y Rossanda recuperará la palabra para la revolución de Octubre como hermandad ante la opresión frente al patrón, es decir la explotación, luego que su interlocutora Clara Gallini sintetizara en el micrófono que entonces la fraternidad se produce dentro de la clase y no frente a Dios.

Dejemos para les expertes las críticas a Francisco por su encabezamiento de “Fratelli tutti” a su nueva encíclica, que lejos de ser una fórmula ceremonial con la coartada de citar al Francisco original (san) es la declaración–confirmación de sus anatemas contra el aborto legal, les homosexuales (aunque preocupado por abrazar en su tolerancia a sus atribulados padres, siempre que sean cristianos) y, en general, las disidencias sexuales.

San Francisco y las palabras

Mi madre, Irma Burgo de Forero, doctora en química, trabajó en un laboratorio de análisis clínicos llamado Hickethier y Bachmann. Allí tenía dos compañeros, entonces anónimos : Jorge Bergoglio, el Papa Francisco, y Esther Ballestrino de Careaga, Madre de Plaza de Mayo, detenida desaparecida, arrojada al mar en 1977, cuyo cuerpo fue devuelto por las aguas en una playa de Santa Teresita en 1984, hoy enterrado en el patio memoria de la Iglesia de la Santa Cruz en mi barrio de Balvanera. Escribí esta historia en una contratapa de Página12. Entonces Jorge Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires y me mandó llamar por teléfono. Luego llamó él. Se identificaba sin el rango: “Habla Jorge Bergoglio”.

Cuando mi madre murió, pensé en escribir su retrato, en levantar testimonios entre los pocos compañeros que la sobrevivían. Contacté a alguno por teléfono. Guido Correa, también paraguayo como Esher y militante comunista, me confirmó que era él, Jorge, su compañero de laboratorio, entonces arzobispo de Buenos Aires y que aún lo visitaba en el barrio, lo había casado, bautizado a sus hijos.

Fui a ver Los dos papas porque sabía que aparecía el laboratorio Hickethier y Bachmann.

No descuento que el llamado de “Jorge” formara parte de sus factor campechano como el que la película muestra claramente en las secuencias donde Jonathan Pryce come pizza de parado en los alrededores del Vaticano, conversa con los parroquianos de un bar y se desgañita en la cancha cuando al gol lo hace San Lorenzo.

En Los dos papas, él aparece como el enterado que aviva a la militante ingenua y como el profeta de la traición de Astiz, y quiere convencerla de que abandone la militancia: la anunciación de un alma bella contribuiría a eliminar a un enemigo de la dictadura sin el recurso de los “excesos”, simplemente persuadiéndolo. Pero Esther Careaga era una militante de experiencia y no descuento que le sacara información a Bergoglio, útil para una lucha de la que no desistiría.

Busqué en youtube imágenes del juicio por la megacausa ESMA cuando el Tribunal Oral Federal 5 lo intimó a testimoniar sobre los secuestros de los curas jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics.

Su rostro luce desencajado como nunca lo está el de Jonathan Pryce en la película y cuya serenidad parece provenir de una confesión con el entonces papa Benedicto XVI (Anthony Hopkins) y su calculado perdón. Sus respuestas son evasivas pero su lenguaje es significativo. Afirma dos cosas contradictorias, su amistad con Esther y no haber tenido contacto con “guerrilleros”. Para él existirían dos cosas: la verdad y la calumnia. Todo aquel sacerdote que trabajaba por los pobres, dice, era motivo de “habladurías”. Los nombres que oculta son los de sus contactos en la marina y el ejército. Se evade ante cada pregunta precisa e insistente del fiscal. ¿Quiénes le habían informado sobre la suerte de sus subordinados? Inventa un eufemismo haciendo gala de sus latines de sacerdote con un lugar común, “Vox Populi”. Llama “habladurías” a la vigilancia ejercida sobre la población, “redada” al secuestro y desaparición. Toma distancia de su amistad con Esther, no la niega pero la enfría sin dar detalles. Salvo el de que era su jefa en el laboratorio, en la sección metales. Siempre el mismo punto ciego en el interrogatorio: sí, averiguó por ella, intentó protegerla, a través de quien, no lo recuerda. Podía haber sido cualquiera. Su teoría es que todo el mundo sabía, es decir que todos eran cómplices, no solo él, su responsabilidad se fundía en la de todos o sea nadie. Ha aprendido a decir “subversivos” con una subordinada posterior: “es así como se los llamaba en aquella época”. Confiesa lo que ya es público y ha sido demostrado: sus entrevistas con Massera. Dice que en la última fue maltratado pero que ha pedido “¡quiero que aparezcan!” ¿Quién que no fuera del palo podía tomarse esa confianza?

En la película se lo muestra como un héroe ético, el que debe ensuciarse las manos para intervenir, deslizarse entre el fingir y el quedar pegado, un mediador entre los cuerpos a desaparecer y los a rescatar, sin perder la gracia del Amo asesino. Del guante blanco a las alpargatas, se habría movido ida y vuelta, como del escritorio donde se imparten las ordenes a los jefes de la patota a la mesa de caballete del asado villero. Tal vez se imaginara como ese Daniel Bello, el personaje de la Amalia de Mármol, capaz de moverse con soltura entre el aguantadero unitario de la Calle Larga y el salón mundano de Rosas en Palermo. Admite que Yulis habló mal de él pero pasa de confesor a confesado cuando se le escapa ”pero no habló de entrega”. El mismo mecanismo de aquel paciente de Freud que luego de contar su sueño con una mujer mayor dijo “No es mi madre”.

O intentó una defensa patética al pronunciar la palabra que estaba en la mente de sus acusadores: “entrega”.

Y yendo de la tragedia a la comedia ¿qué decir del lapsus de cazzo, teniendo en cuenta que al hablar del casamiento igualitario, aun pronunciándose en contra y para señalar la complejidad del Dogma, el papa Francisco a menudo habló de contextualizar, y para eso repitió y repite que habría que ver caso por caso?

Una vez el dr Oliver Sacks escuchó unas carcajadas convulsivas que provenían de la sala de afásicos del hospital donde trabajaba. Al entrar descubrió que la reacción se estaba produciendo ante el discurso del presidente –Sacks no dice cuál, aunque se puede sospechar que se trataba de Ronald Reagan. Según su diagnóstico, cierto tipo de afásicos no pueden comprender el significado de las palabras y sí, con una peculiar precisión, la expresión que las acompaña, es decir la teatralidad, en cambio otros perciben con especial lucidez crítica su sentido pero no captan la emoción con que se las pronuncian. Su conclusión es que a un afásico no se le puede mentir. Si bajo el volumen de la pc, mientras atiendo a su testimonio durante el juicio por la megacausa ESMA, sé por cada uno de sus gestos, que miente. Si lo escucho puedo subrayar ciertas palabras y darles sentido sin atender su rostro desencajado. No soy afásica pero he aprendido a leer un poco más allá de los libros. Y me cuesta incluirme en su fratelli tutti aunque le agregaran sorelle, putanne y amici del cazzo, por más bandera roja que Octubre que le haya sacudido a la palabra


El escrito está dedicado a la "fraternidad y la amistad social" 

El Papa Francisco firmó su nueva encíclica postpandemia

En su visita a Asís, en la tumba del santo del que tomó su nombre, Francisco celebró misa ante unos 20 frailes y monjas con barbijos y muy separados entre sí.

Por Elena Llorente

Desde Roma.El papa Francisco firmó este sábado su tercera encíclica, “Fratelli tutti” (hermanos todos), sobre la “fraternidad y la amistad social” y dedicada a la post pandemia, en un lugar insólito: la tumba de San Francisco, su santo preferido, en Asís (Italia central). En la cripta de la basílica de San Francisco celebró una misa por la tarde, ante unos 20 frailes y monjas con mascarillas y muy separados entre sí, además del cardenal Agostino Valentini, delegado pontificio para las basílicas franciscanas, y el obispo de Asis, Domenico Sorrentino. Pero sin fieles, por razones de seguridad, dada la pandemia de la covid 19 todavía vigente en Europa.

El papa quiso hacer una visita privada a la tumba de San Francisco, el santo por el cual eligió su nombre como pontífice. El 3 de octubre se conmemora el aniversario de la muerte del santo, ocurrida en Asís ese día del año 1226. San Francisco, cuyo padre era un rico comerciante, se dedicó a ayudar a los pobres y a los leprosos y terminó fundando una orden de frailes pobres. Y en cierta forma de esta manera intentó cambiar a la Iglesia, controlada entonces por ricos príncipes de distintas familias.

Un coro de frailes acompañó todo el tiempo la celebración que se realizó en la cripta, colocada debajo de la basílica de San Francisco. El altar de la cripta constituye la base de la tumba del santo, que está colocada en una amplia columna redonda de mármol travertino. La cripta, construida en el siglo XIX a diferencia de la basílica que se comenzó en el siglo XIII, es como una pequeña capilla con un sólo pasillo, rodeada de arcos y columnas de piedra.

El texto de la encíclica firmada por Francisco recién se conocerá oficialmente el domingo 4 de octubre, cuando en muchos países del mundo se celebrará el día de San Francisco, que es además el santo patrono de Italia. Pero el título, “Fratelli tutti” (hermanos todos), que estará en italiano en todos los idiomas, ha despertado algunas críticas por el hecho de usar una palabra masculina y dejando a las mujeres de lado. Por eso fuentes religiosas explicaron que “Fratelli tutti” es una expresión textual que usaba San Francisco.

Es la primera vez, al menos en los últimos siglos, que un papa firma una encíclica fuera del Vaticano. El Pontífice argentino ha firmado otras dos encíclicas precedentemente, “Lumen fidei” publicada el 5 de julio de 2013, poco meses después de haber sido elegido papa, y “Laudato si”, del 24 de mayo de 2015. Esta última, una encíclica “ecologista” donde Francisco habla de la “cura de la casa común”, es decir el mundo, despertó no pocas polémicas porque el papa argentino advierte sobre la crisis climática del planeta y las catástrofes que ponen en peligro la tierra y sus habitantes, y no todos los católicos estaban de acuerdo con este giro ecologista de la máxima autoridad de la Iglesia. Pero ahora, con todos los desastres climáticos e incendios que el mundo ha sufrido en el último año, tal vez muchos han cambiado opinión.

Es la cuarta vez que el papa Francisco viaja a Asís. Lo ha hecho en otras oportunidades, la primera, el 4 de octubre de 2013, pocos meses después de que visitara la isla de Lampedusa, en su primer viaje como Pontífice, para recordar a los miles de migrantes muertos en las aguas del Mediterráneo. Cada vez que va a Asís, Francisco aprovecha para ir a rezar a la cripta de la basílica donde está enterrado el santo.

Otro evento importante del que participó Francisco en Asís fue la Jornada Mundial de la Paz del 20 de setiembre de 2016. El Papa abrazó ahí a los jefes de distintas religiones de todo el mundo después de haber mantenido varias charlas con ellos. También participó de un almuerzo con refugiados llegados de distintos países en guerra. A los políticos les hizo un llamado en ese momento para que fueran “constructores de puentes de paz”.

“La encíclica firmada por Francisco en Asis es un hecho histórico porque por primera vez un Papa firma una encíclica fuera de Roma. Estábamos acostumbrados a ver a los Papas que firmaban las encíclicas sobre una mesa de madera. Aquí veremos al hombre argentino mirar a los ojos al hombre de Asís, y firmar sobre un altar de piedra”, había declarado pocos días atrás a la agencia Ansa el director de la sala de prensa del Convento de Asís, padre Enzo Fortunado.

El papa Francisco, cuya respiración se sentía un poco agitada a través de los micrófonos que transmitían la celebración, firmó la encíclica apoyando el texto sobre el altar de piedra. Y luego recibió un aplauso de los frailes presentes. Otro aplauso lo recibió de algunos centenares de fieles, siempre con mascarillas y distanciados, que lo esperaban en la explanada exterior del Sagrado Convento de Asís del cual forma parte la basílica y la cripta.

 “Estamos muy contentos y le estamos agradecidos al Papa por esta visita. Una etapa que pone en evidencia la importancia y la necesidad de la fraternidad. El papa ama volver a este lugar cada vez que tiene que relanzar temas relativos a la paz”, comentó por su parte el Custodio del Sagrado Convento de Asís, padre Mauro Gambetti.

El próximo evento impulsado por el papa en Asis será “La economía de Francisco”, un congreso internacional que convocará a Asís a economistas y expertos de todo el mundo y que será celebrada del 19 al 21 de noviembre próximo, contando con la presencia virtual del pontífice. Últimamente el papa ha hecho varias referencias al tema económico en sus mensajes, hablando de una economía enferma donde “la pandemia ha agravado las desigualdades”. Y en una audiencia general de los miércoles se preguntó: “Después de la crisis, ¿continuaremos con este sistema económico de injusticia social y de desprecio por la cura de la casa común? Pensemos”.

El domingo 4 de octubre, luego de una rueda de prensa de presentación en el Vaticano, de la que participará el cardenal secretario de estado Pietro Parolin, la encíclica será difundida.

Ese día, en un lugar bastante distante de Roma (más de 400 km, al norte de Italia) como es el delta del río Po se inaugurará el primer jardín ecológico de Italia, que ha sido llamado “Jardín Laudato si” en memoria de la encíclica del papa Francisco. El jardín está ubicado en el Parque Regional Veneto del Delta del Po y promovido por siete municipios de la zona, por la región Veneto y por la Santa Sede. Se ha tratado de involucrar a empresas, artesanos, escuelas, parroquias y otros entes y difundir las cualidades de esta zona y tratar de impulsar un nuevo modelo de desarrollo que valorice los cuidados ecológicos.

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Jueves, 13 Agosto 2020 05:52

¿Desigualdad de géneros?

¿Desigualdad de géneros?

El mito de Medea y el patriarcado

 

En la antigüedad, griegos y romanos reservaban para esposas y mujeres de la familia el segundo piso de sus hogares para evitar que fuesen vistas.

Las Hetairas eran mujeres “para estar adelante” lo que se corresponde con la etimología de prostituta: pro, adelante; stituta, stare.

Para ser vistas y escuchadas, intercambiar con hombres, asistir a los simposia, llevar una vida pública. Pagaban impuestos y en general eran extranjeras. Tenían una vida semejante a la de las mujeres intelectuales de la segunda mitad del siglo XX y XXI.

También había esclavas.

Los griegos tenían hijos legítimos, ciudadanos, con las esposas griegas, podían tener hijos con hetairas o esclavas, pero no eran ciudadanos, estos hijos existían en un “no lugar”.

La historia de Medea se inscribe en ese marco social, ella en Grecia era una extranjera y a ese no lugar se caía sin remedio si el ciudadano griego que la protegía la abandonaba.

Jasón había perdido su derecho al trono en Grecia, el tío que se lo arrebató lo envió a la Cólquida, a orillas del Mar Negro, a buscar el vellocino de oro. Así comienza la saga de los Argonautas y nace la historia de amor de Jasón y Medea. En la Cólquida, Medea era sacerdotisa, es decir virgen, hija del rey que enamorada de Jasón usó su magia para que consiguiera al vellocino, luego huyeron a Grecia donde vivieron muchos años juntos y tuvieron dos hijos.

Pasado el tiempo, Jasón comprendió que Medea era un obstáculo en el ascenso de su carrera política y decidió casarse con Glauce, la hija del rey.

A partir de esa boda, la vida de Medea y sus hijos sería la nada misma, perdieron todo. Medea mata a sus hijos y huye. Es aprehendida pero no puede ni siquiera ser condenada porque no es una ciudadana, es una mera extranjera.

El mito dice que una mujer por despecho mató a sus hijos como venganza porque fue abandonada.

Las ideas de Walter Benjamin nos permiten otra lectura que considera la nadificación social que padecen muchas mujeres extranjeras o pobres que son entregadas al desamparo más absoluto sin que socialmente se considere la participación que tuvo el hombre, esposo, padre, empleador en el desencadenamiento de la catástrofe.

El patriarcado es una organización social que aparentemente favorece al hombre y desfavorece a la mujer.

No se trata de que los hombres hagan cosas desvalorizadas que hacen las mujeres, ni las mujeres “brillantes actividades masculinas”.

Cosas de mujeres y cosas de varones es una división que desfavorece a ambos, porque todo dualismo conduce a aporías esterilizantes.

Cuando el pater familia romano podía levantar al recién nacido del suelo y darle vida o abandonarlo en un camino condenado a muerte, ¿era justo para él tener que tomar la decisión sólo?

O cuando tenía que ir a la guerra con permiso para matar y matando convertirse en héroe o, o, tantos infinitos o…

O ser el único responsable de mantener económicamente a la familia…

La exigencia de ser brutal frente a otros varones para confirmar su masculinidad.

La madre de los hermanos Graco cuando les dice: “Vuelvan de la guerra con el escudo o sobre él”, exigiendo triunfo o cadáver.

¿Por qué los varones tienen que ser los que llevan a cabo la circuncisión ritual o en un naufragio ser el joven el que debe ofrecer su salvavidas a una anciana?

¿Por qué el féretro del padre lo llevan los hijos varones y no las hijas?

¿Por qué es necesario ser fuerte, diestro, inteligente y exitoso para ser respetado mientras la mujer sólo tiene que demostrar que no es una “mujer pública” con toda la ambigüedad del término, para no ser adjetivada como puta o yegua?

Las desventajas son desiguales pero injustas para ambos, todos necesitamos “un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres” (Rosa de Luxemburgo).

Delia Torres Aryan es directora de la Diplomatura de Diversidad Sexual y Género de APdeBA (Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires).

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Jueves, 13 Agosto 2020 05:36

La culpa y ¿el perdón?

La culpa y ¿el perdón?

A veces, la consulta nos acerca un problema para el que podemos pensar una solución o imaginar un acompañamiento para los consultantes. Raramente una certeza es la respuesta tranquilizadora. Pero nuestros saberes estallan cuando el asombro nos deja sin palabras, porque la conducta humana puede alterar sus decisiones hacia un lado o hacia otro, en un giroscopio demencial, proponiendo argumentos semejantes y equivalentes para avalar una u otra elección.

La consultante era una mujer de 58 años, madre de una muchacha de 22. Según refirió, la relación entre ambas siempre había sido muy buena. Compañeras, se contaban todo, según sostenía la señora sin desconfiar (aunque es razonable suponer que los hijos no hacen eso, porque son personas independientes). Incluso la presencia de Carlos, el novio de la muchacha, había sido bien recibida. ¿Y el padre? Ese era el problema. Por denuncia de la madre, él había debido cumplir varios años de cárcel por abuso sexual con agravante carnal (violación) contra la hija, cuando ella era niña. En ese momento, en libertad, había vuelto a tomar contacto con la joven, a pesar de la oposición de la madre, indignada con el hecho de que reiniciaran su trato. Esta es una estrategia conocida; una vez cumplida la pena, los violadores regresan para conectarse con sus hijos.

Ese asunto había sido motivo de un roce entre las mujeres, que no volvieron a abordarlo después de esa primera vez. La consulta materna se debía a que la hija había decidido casarse con Carlos; la familia de él planeaba una ceremonia religiosa clásica: el padre de la novia ingresaría a la iglesia del brazo de su hija y detrás, la madrina... la madre, la denunciante del violador. El novio y su familia desconocían las circunstancias previas. La jovencita rogaba a su mamá que no se opusiera a esta planificación, porque la haría muy desgraciada: al fin y al cabo, ella había perdonado a su padre violador. ¿Por qué la madre no podría hacer lo mismo y vestirse de madrina para acompañarla? Así de sencillo era: solo se trataba del inmenso, universal problema de la culpa y el perdón. Desconcertada, la señora, que no quería hacer sufrir a su hija, tampoco lograba superar el dolor de que esa joven mujer olvidara sus dolorosas declaraciones infantiles relativas al abuso con acceso carnal del que la hiciera víctima su padre. El mismo que ahora pretendía ingresar de su brazo a la iglesia, asumiendo lo que ella denominaba perdón. ¿O quizá lo que la novia anhelaba era vivir la ilusión de llevar un traje blanco, con un novio ingenuo que la esperara en el altar? Porque esa familia ignoraba los antecedentes de su padre. La consultante se preguntaba si debía esclarecer esto con ellos, aunque arriesgara perder a su hija. ¿Qué pasaría en ese caso con su vínculo con la joven? ¿Y si perdonara al miserable al que años atrás había denunciado y enviado a la cárcel? De solo considerarlo, el asco la consumía.

¿Era injusto no perdonar? ¿Y si en, los avatares de los años, el padre se hubiese arrepentido y buscara genuinamente el perdón de su hija? ¿Qué experiencias tenemos con violadores que han cumplido su condena? Sabemos que, en libertad, vuelven a violar... ¿Deberíamos dar por válida la supuesta redención del personaje? O sea, creer en un violador que ni siquiera se había expresado al respecto, porque solo había reaparecido en el justo momento en que podía incorporarse a la vida de la hija. Una clave residiría en la honradez de la muchacha que asumiría el sagrado sacramento del matrimonio (ya que así lo creía ella) a partir de un ocultamiento grave que acallaba el conflicto. Pero esa joven no hablaría mientras se contara a sí misma que había perdonado a su padre; así crucificaba a su madre, horrorizada por la situación de mentira. La situación sería muy diferente si ella reconociera la verdad ante la familia de Carlos y a ellos no les importara incorporar al violador con sanción cumplida. Esto, ¿sería viable? El novio, ¿podría perdonar a su novia este silencio y olvidaría que su mujer fue atacada y violada por su padre desde los seis años de edad?

Cualquier hipótesis es válida, pero el núcleo incandescente de la cuestión se recorta sin salida y reside en la angustiosa duda personal. ¿Cuándo decidir en favor de la culpa y cuándo del perdón?

Los cristianos se proveyeron de un rezo que les garantiza una salida: el Padrenuestro. Jesús murió perdonando. O sea, en ese ámbito parecería haber respuestas, pero filosóficamente sabemos que la duda impregna la elección. ¿Hacer las paces con los violadores, que pueden ser reincidentes? ¿Hay hechos imperdonables? ¿Es posible lograr la paz mediante el perdón? En este caso, esta madre consultante, ¿debería aceptar vestirse como madrina para esa boda?

Semejante dilema no puede quedar en manos de la modista. Ese padre está sobrando y la joven novia tendrá que crecer, tanto como afirma haber crecido para elegir un perdón más allá de la Ley que sancionó duramente al padre con varios años de cárcel, para quien no hubo contemplaciones a la hora de medir la culpa.

¿Qué le digo a esa mujer desfalleciente ante la duda? Ella sabe que tiene razón y que el amor por su hija no titubeó cuando la joven era niña y con su denuncia la dejó sin padre. Ahora tendrá que volver a elegir, arriesgando dejarla sin matrimonio, como una mujer que no oculta su verdad.

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El gobierno de España aprobó un ingreso mínimo para paliar la pobreza en plena pandemia

El Ingreso Mínimo Vital (IMV) estará orientado a familias que se encuentran en situación o riesgo de pobreza. "Hoy nace un nuevo derecho social en España. Es un día histórico para la democracia", dijo el vicepresidente Pablo Iglesias.

 

El gobierno de España aprobó el primer Ingreso Mínimo Vital (IMV) a nivel nacional. Con esta medida pretende llegar a 850 mil hogares que integran casi 2,4 millones de personas. El mismo estará orientado a familias que se encuentran en situación o riesgo de pobreza. "Hoy nace un nuevo derecho social en España. Es un día histórico para la democracia", señaló el vicepresidente segundo Pablo Iglesias. El ingreso oscilará entre 462 y 1.015 euros al mes (500-1.200 dólares), dependiendo de la composición del hogar, que puede ser unipersonal. De acuerdo con el gobierno esta ayuda supondrá la práctica erradicación de la pobreza extrema en el país. La medida llega en medio de una crisis económica severa causada por la pandemia del coronavirus. En España hubo unos 950.000 nuevos desocupados desde el inicio del confinamiento.

 

"Justicia social y recuperación económica"

 

La medida estaba incluida en el programa de gobierno acordado entre el Partido Socialista (PSOE) y Unidas Podemos (UP). Sin embargo su aplicación se aceleró ante las consecuencias económica de la pandemia. Podrán pedir esta ayuda hogares de cualquier tamaño, también los unipersonales, siempre que la persona tenga entre 23 y 65 años y lleve al menos tres años constituido el hogar. Cuando es una pareja, el hogar debe estar formado desde hace un año. Se requiere también al menos un año ininterrumpido de residencia legal en España, excepto para las personas vulnerables en situaciones de violencia de género o explotación sexual.

El presidente de España Pedro Sánchez destacó el carácter permanente de la medida. “Ampara a quienes peor lo están pasando, combate la pobreza y contribuye a la recuperación económica de nuestro país", explicó el mandatario en su cuenta de Twitter. El gobierno informó que un 30 por ciento de los beneficiarios serán menores. Los montos fijados por el ejecutivo nacional establecen un mínimo para todo el país que las distintas comunidades autónomas podrán mejor. Su asignación dependerá de la composición, patrimonio e ingresos del hogar. Durante el primer mes de vigencia del ingreso mínimo, el gobierno actuará de oficio con la intención de llegar rápidamente a unos 100.000 hogares que cumplen con los requisitos, sin que sea necesario que lo soliciten. El coste anual para el Estado se calcula en unos 3.000 millones de euros, equivalente a un 0,24 por ciento del PIB de 2019.

Por su parte Iglesias subrayó que este ingreso viabiliza la redistribución de la riqueza. “Es absolutamente imprescindible para la recuperación económica", sostuvo el miembro de UP. Además recalcó la importancia de que esos recursos no irán a paraísos fiscales sino al consumo para dinamizar la economía del país. Actualmente están en situación de pobreza extrema unos 600.000 hogares y 1,6 millones de personas que viven con ingresos entre 245 y 362 euros al mes. "No hay libertad si no se llega a fin de mes", aseguró Iglesias. Por su parte la ministra de Trabajo Yolanda Díaz también recalcó el carácter histórico de la medida. “El propósito de este gobierno de no dejar a nadie atrás se sustancia en una prestación estructural, destinada a permanecer, y que era un compromiso con nuestro país", sostuvo Díaz. En el resto de Europa ya se aplican medidas similares por lo que España llega rezagada, aseguró Andoni Montes, analista de la Fundación Alternativas a la agencia EFE. "El IMV pone a España en un contexto de la normalidad europea", explicó Montes. Según el analista el país no poseía una política de protección social tan ambiciosa como otros de su entorno.

 

Un plan para alentar el empleo

 

Desde las entidades empresariales y la ortodoxia económica marcaron los peligros del programa social que planteó el gobierno. Entre la oposición política, el portavoz en el Senado del conservador Partido Popular Javier Maroto consideró muy grave que el gobierno pretenda usar para este ingreso los fondos de las pensiones de retiro. Por su parte el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) Antonio Garamendi recalcó que este sistema no tiene ningún sentido si no conduce hacia lograr más empleos. "No podemos tener un país subvencionado", recalcó el representante del sector. Además pidió que el IMV se aplique de manera idónea y con la obligación de que los beneficiarios no puedan rechazar ofertas de trabajo.

Sin embargo el gobierno explicó que la asistencia será compatible con rentas salariales e incluirá incentivos al empleo. De esta forma los beneficiaros van a poder realizar en paralelo trabajos temporales o por cuenta propia sin perder el beneficio. El IMV cubrirá la diferencia entre la renta existente en cada familia y el umbral fijado para cada tipo de hogar. Este límite de patrimonio, que aumenta según el número de personas que forman el hogar, parte de 16.614 euros netos (unos 18 mil dólares) para una persona que viva sola, hasta un máximo de 43.196 euros (48 mil dólares). Sólo al sobrepasar ese monto los beneficiarios perderán la asignación. Antes de esta crisis, 4,5 millones de hogares españoles se encontraban en riesgo de exclusión social o pobreza severa. Esto suponía casi el 25 por ciento del total de la población, según un estudio del Banco de España de marzo pasado.

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Economía informal, la más afectada por confinamiento: OIT

Las medidas de confinamiento y de contención para hacer frente al COVID-19 amenazan con aumentar la pobreza de quienes trabajan en la economía informal a nivel mundial; las mujeres serán el grupo más afectado, advirtió la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un nuevo informe.

 

Con base en datos del informe “La crisis por COVID-19 y la economía informal”, se estima que las medidas de distanciamiento social ya tienen un impacto significativo en 1.6 billones de trabajadoras y trabajadores informales, con mujeres sobrerrepresentadas en los sectores más afectados. Estos incluyen a quienes laboran en los servicios de hostelería y restauración, la industria manufacturera, la venta al por mayor y al por menor, y los más de 500 millones de agricultoras y agricultores que abastecen los mercados urbanos.

En 2020, más de 2 mil millones de personas trabajadoras se ganan la vida en la economía informal. Esto es 62 por ciento de todas los y los trabajadores del mundo. El empleo informal representa 90 por ciento del empleo total. Sin embargo, de acuerdo con la OIT, las mujeres están más expuestas a la informalidad en los países de ingresos medios bajos y bajos, y a menudo se encuentran en más situaciones vulnerables que sus pares masculinos. Las mujeres, además, se ven especialmente afectadas en los sectores de alto riesgo, destacó el informe.

Lo mismo pasa en las empresas informales, que representan ocho de cada diez empresas en el mundo. Esto incluye a empresas que a menudo emplean a diez o menos personas, incluidas trabajadoras familiares no remunerados, que son principalmente mujeres que trabajan en condiciones precarias, sin protección social o medidas de salud y seguridad en el lugar de trabajo. Estos negocios tienen baja productividad, baja tasas de ahorro e inversión, y capital acumulado insignificante, lo que los hace particularmente vulnerables a los choques económicos y a menudo están excluidos de los programas de asistencia financiera a corto plazo para enfrentar la crisis por COVID-19.

Muchas mujeres y hombres en la economía informal necesitan obtener un ingreso para alimentarse a sí mismos y a sus familias, ya que la mayoría de ellos no pueden confiar en el reemplazo de ingresos o ahorros. No trabajar y quedarse en casa significa perder sus trabajos y sus medios de vida, sin embargo, el distanciamiento físico es difícil de aplicar para quienes trabajan, por ejemplo, como vendedores ambulantes y de mercado, o trabajadoras a domicilio.  “‘Morir de hambre o del virus” es un dilema real que enfrentan muchas personas trabajadoras de la economía informal’”, señaló el organismo. 

Sin embargo, dado que las condiciones laborales precarias derivan en malas condiciones de vida, las y los trabajadores de la economía informal también son un grupo vulnerable incluso si se quedan en sus hogares. De acuerdo con la OIT, en las zonas urbanas, las y los trabajadores y sus familias permanecen expuestas al virus debido a las condiciones insalubres o de hacinamiento en las que viven, y que hacen que el distanciamiento físico sea casi imposible. Estas personas también enfrentan obstáculos para acceder al agua corriente en sus hogares, lo que no solo limita las posibilidades de lavarse las manos, sino que a menudo obliga a las mujeres a hacer fila para obtener agua, lo que las pone en peligro a sí mismos y a su comunidad.

Frente a esta situación la OIT señaló que las repercusiones de la pandemia de COVID-19 requieren medidas rápidas y efectivas para mejorar la seguridad de los ingresos para las y los trabajadores en la economía informal, especialmente para mujeres con niños pequeños, un grupo con mayor riesgo económico privación. Los países pueden usar diferentes mecanismos para extender el apoyo a los ingresos a los trabajadores de la economía informal.

Por ejemplo, es factible canalizar fondos a través de bancos, instituciones microfinancieras y cooperativas financieras con criterios de divulgación claramente definidos y anunciados oficialmente y con transparencia. Esto mejoraría la difícil situación de las mujeres empresarias informales en especial, dijo el organismo. 

La OIT también expresó que quienes trabajan en la economía informal deben ser sujetos centrales para todas las respuestas frente al COVID-19. Para esto, fortalecer la participación de las mujeres el diálogo entre el gobierno y la sociedad puede ser clave. 

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El encierro dispara la violencia contra las mujeres en América Latina

 América Latina es el continente en el que está previsto un mayor incremento de contagios durante las próximas semanas. La cuarentena ha provocado también un incremento en las denuncias por violencia machista.

 

Una mujer se marcha de casa con sus tres hijos en el Estado de México. Tiene golpes y una herida de navaja en el costado. Antes de salir, marca al teléfono de la Red Nacional de Refugios. Le dirigen hacia una oficina de gobierno para que le atienda. La mujer ha aprovechado que su agresor no está en casa para escapar rápidamente. Sin embargo, al llegar a la sede oficial le dicen que no pueden atenderle, que no está la persona que debería levantar la denuncia. Así que la Red, una organización de la sociedad civil que protege a mujeres víctimas de la violencia machista, envía un coche particular a rescatarla. Primero la atienden de emergencia. Le curan las heridas, le dan de comer. De ahí la envían a un refugio. Ya está a salvo.

Esta escena es real y tuvo lugar la semana pasada, en plena emergencia por Covid19, en un municipio del Estado de México, uno de los territorios más castigados por la violencia feminicida desatada en el país norteamericano. Quien la relata es Wendy Figueroa, directora de la Red Nacional de Refugios. Se trata de uno de los 19 rescates urgentes que la organización ha tenido que lanzar desde que inició la emergencia por Covid19 en México.

La pandemia por Sars-Cov-2 se extiende por América Latina, el continente en el que está previsto un mayor incremento de contagios durante las próximas semanas. La cuarentena ha provocado también un incremento en las denuncias por violencia machista.

El primer caso en el continente se detectó el 26 de febrero en un hombre de 61 años en Brasil. En ese momento, América Latina estaba en ebullición: una ola feminista la atravesaba desde México hasta Argentina. Ahora, sin embargo, la pandemia agrava otra de las enfermedades crónicas de la región: la violencia contra las mujeres. El confinamiento es un riesgo en sí mismo porque obliga a las víctimas a estar en manos de los agresores. Además, a mayor contacto hay mayor control, lo que puede provocar a la larga un descenso en el número de denuncias, no porque no se registren agresiones, sino por la imposibilidad de avisar.

"Las medidas de prevención y mitigación de la propagación del Covid19, tales como la cuarentena, el aislamiento o el distanciamiento social, y las restricciones de movilidad, exacerbarán la violencia contra las mujeres y niñas que ocurre en los hogares", advierte un documento hecho público por ONU Mujeres.
Con algo más de un mes de confinamiento en la región, todavía no hay estudios definitivos. Pero las primeras cifras son alarmantes.

En México, donde 10 mujeres son asesinadas cada día, la Fiscalía Especializada en Feminicidios y Delitos contra las Mujeres reportó un aumento de más del 30% en las denuncias de violencia machista.

Desde principios de año, el país registra un auge de las movilizaciones feministas. Denuncian el altísimo índice de asesinatos de mujeres y cuestionan al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, al que acusan de no haberse tomado en serio los feminicidios.

El informe del mes de marzo de la secretaría de Seguridad Pública registra también que se han disparado los casos de "violencia familiar" y delitos sexuales.

"Tenemos datos alarmantes. 155 mujeres han pedido auxilio cada hora a través del 911. Esto significa que se ha incrementado la violencia contra las mujeres", explica Wendy Figueroa, de la Red Nacional de Refugios. Según explica, en el último año se han registrado 209 feminicidios.

"En nuestro caso se ha incrementado un 80% las solicitudes de auxilio, que se concentran mayoritariamente en la Ciudad de México y el Estado de México", dice, para añadir que una de cada cinco mujeres que buscó apoyo tras ser agredida ya había denunciado previamente ser víctima de violencia.

No es un fenómeno exclusivo de México

Este no es un fenómeno exclusivo de México. En Argentina, por ejemplo, el promedio diario de consultas a la línea 144, que es la que atiende la violencia de género, se incrementó un 39% la segunda mitad de marzo respecto a la primera. Esto implica que, desde el 21 de marzo, cuando comenzó la cuarentena obligatoria, se dispararon las denuncias.

"El COVID-19 está teniendo grandes impactos en las sociedades latinoamericanas, pero afecta de un modo desproporcionado a las mujeres. Un ejemplo de ello es la intensificación de las tareas de cuidado ante el cierre de escuelas y centros de atención (dando lugar a una doble, y en ocasiones triple jornada); así como el incremento de las situaciones de violencia contra las mujeres", dice Lucía Martelotte, coordinadora de programas de ONU Mujeres en Argentina.

Esta institución está apoyando en planes como promover la perspectiva de género en los comités de crisis lanzados por el gobierno de Alberto Fernández.
En Colombia, 12 mujeres fueron asesinadas entre el 20 de marzo y el 4 de abril. Además, según la Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer, durante los primeros días de la cuarentena se registró un aumento del 51% en la violencia intrafamiliar contra las mujeres.

Aquí se puso en marcha un mecanismo conocido como "pico y género" por el cual se limitaban las salidas de casa dependiendo del sexo. Es decir, había unas jornadas en el que podían salir las mujeres y otro los hombres. El objetivo era, según las autoridades, evitar las aglomeraciones.

Este plan fue aplicado también en dos países de la región, Perú y Panamá. En el país andino la medida se abandonó después de una semana, mientras que en el país centroamericano sigue vigente. Lunes, miércoles y viernes salen las mujeres. Martes, jueves y sábados, los hombres.

El sistema generó el rechazo de organizaciones feministas, así como LGTBI. Por ejemplo, en Panamá fue arrestada una activista trans por salir a la calle el día que correspondía a las mujeres.

En Brasil, solo en Río de Janeiro, se registró un incremento del 50% en las denuncias por violencia machista.

"Las familias están experimentando una situación sin precedentes. El encierro, junto con los problemas sociales, está causando otro tipo de relación familiar y conyugal, y en este nuevo modelo, las viejas prácticas están presentes. Las mujeres que ya sufrieron violencia doméstica continúan sufriéndola y las que no sufrieron, pueden comenzar a padecerla", asegura Valeria Alves, doctora en Antropología Social.

"Hay algunas encuestas que dicen que el número de quejas ha aumentado", dice Alves, que reconoce que todavía es pronto para disponer de datos absolutos. "Pero es innegable que las incertidumbres del trabajo, el salario, la comida, la falta de espacio dentro de las casas, el miedo a contraer el virus y no tener un lugar para tratar con dignidad, el aumento de las tensiones en los hogares con esto, es posible pensar que la violencia ha aumentado", afirma.

Recientemente se hicieron virales las imágenes de seguidores del presidente, Jair Bolsonaro, agrediendo a un grupo de mujeres descontentas con las (escasas) políticas del líder derechista en relación al coronavirus.

"La política adoptada por el presidente desde su campaña es la política del odio. No adoptará ninguna política que favorezca a las mujeres u otros grupos sociales que todavía se llaman minorías", dice Alves, que recuerda la política negacionista de Bolsonaro, que se ha manifestado incluso contrario a las medidas de distanciamiento social propuestas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las consecuencias de la pandemia son, por ahora, imprevisibles y habrá que analizar su impacto sobre las mujeres en un continente que, hasta la llegada de la pandemia, se encontraba en plena ola feminista.

@albertopradilla

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Cuarentena: el miedo, el aislamiento y la soledad en niños maltratados

La sobrecarga emocional del “quedate en casa”

Es la participación ciudadana la que puede ir al rescate de los factores yoicos protectores en estos niños y jóvenes.

La pandemia del coronavirus llevó a muchos gobiernos a tomar la decisión, como medida protectora, de mantener el aislamiento social preventivo y obligatorio.

Si bien esta disposición pone al resguardo a la inmensa mayoría de la población, queda la preocupación por los niños y jóvenes que siguen siendo vulnerados y violentados tanto física como psicológicamente.

Sabemos que para este grupo etario las casas no son un lugar seguro dado que por lo general son los miembros convivientes los maltratadores, negligentes o abusadores.

Este trato por parte de los adultos que deberían cuidarlos y protegerlos deja a los niños en un drama silencioso subsumidos en el aislamiento psíquico, soledad y confusión.

Para que los seres humanos podamos desarrollarnos psicológicamente, necesitamos de otros que sean capaces de responder de manera contingente a nuestros pensamientos, intereses, deseos, necesidades, y sentimientos. En este sentido, la capacidad de los cuidadores de espejar correctamente el estado interno del niño es el centro dela regulación afectiva.

Pero los maltratadores ven a sus víctimas como cuerpos-objetos a ser tocados e imaginan que las conductas de los niños conllevan una intención nociva hacia ellos. Este déficit en la capacidad de interpretar la conducta propia y de otros seres humanos deja a los niños con una carenciapara comprender sus emociones e interpretar el mundo que los rodea. La ausencia de ser espejados los pone en riesgo, sus mentes quedan solas, aisladas con el sentimiento concomitante de terror ante las amenazas de las cuales se les dificulta hablar.

El quedate en casa deja a los niños maltratados ante una sobrecarga emocional de miedo a la muerte, amenaza y soledad. Al encierro en su ambiente adverso y nocivo se suma la falta de contacto social presencial que les permitía salir a refugiarse en la casa de un amigo, hablar con algún compañero en la escuela, confiar en un vecino o hasta escaparse por un rato. Apoyos sociales necesarios para encontrar alivio a sus sufrimientos.

Para la humanidad, comunicarse es una necesidad básica. Los niños y jóvenes usan las redes para compartir sus vivencias, construyen en las plataformas comunidades que tienen valor de relación, se sienten conectados, identificados con otros similares a ellos y les ayuda a darse cuenta de lo que les sucede.

En la línea de apoyo y contención [email protected] que llevo adelante los niños dicen:

Tengo 10 años, mi papá no me deja ser feliz me maltrata mucho”

“Ojalá no me dé el Koronabiruz”

“Alguien ahí para hablar... me siento muy solo”

“Tengo mucho miedo, lo admito que me llegue el virus, no quiero salir de mi casa, pero acá es peor. Salvame por un demonio, Dios de la Corona”

“Yo fui abusada físicamente y es peor ahora estoy en cuarentena”

“Para mi la cuarentena fué como tocar fondo derocas cuando me di cuenta que estar en el colegio era mejor que estar en casa”

“Cuando el infierno y la casa se usan en la misma oración se que algunos mounstros son reales”

“Abuselinesos gracias por conversar conmigo, estas palabras me ayudaron a calmarme un poco. Aunque sea por la pantalla, me ayudó un montón.”

“ Voy a usar mi mascara de oso”.

Muchos han logrado confiar en las líneas de ayuda, en sus maestros, tutores, vecinos, algún amigo y es este colectivo social el que tienen más posibilidades de apoyar, guiar y contener a estos niños para que puedan comenzar a procesar la adversidad.

Para que los hechos adquieran sentido es necesario convertirlos en un relato, poder representar los acontecimientos y sentimientos. Esta representación debe tejerse entre el mundo interno del que padece y la empatía del externo social.

Es la participación ciudadana la que puede ir al rescate de los factores yoicos protectores en estos niños y jóvenes y darles un valor de relación que les permita salir del aislamiento promoviendo el juego, la escritura, la creación de videos, la vida imaginativa.

La presencia o ausencia de resiliencia (la capacidad de superar circunstancias traumáticas) es la dinámica entre la posibilidad de reconocer los propios estados mentales (autoconocimiento y autorreflexión) y el apoyo social que sentimos cuando somos pensados y comprendidos por otros.

Si como sociedad no estamos disponibles y empáticos para estos niños, los estamos dejando en el mismo lugar de sufrimiento, asediados por esta nueva realidad y las ansiedades que genera, sumado al terror de estar en sus casas en mano de los abusadores.

Mirta Itlman es miembro de la Comisión Directiva de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires (APdeBA) IPA y miembro del Comité de Psicoanalistas en la Comunidad. FEPAL.

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Jueves, 20 Febrero 2020 05:50

La disposición adoptiva

La disposición adoptiva

En los adultos, la disposición implica el pasaje del “yo quiero un hijo” a “yo estoy dispuesto a ese niño”. Las autoras analizan lo que se pone en juego allí y también en los niños con estado de adoptabilidad.

“La disposición ética obliga a examinar los posibles en una situación- no sólo a esforzarse en el camino de los ideales sino sobre todo a comprometer el pensamiento en la búsqueda de los posibles”.   Ignacio Lewcowitz  (1)

 

Si decimos que en los procesos de adopción lo omitido es la disposición adoptiva, simplemente intentamos, con esta formulación, visibilizar el valor crucial del trabajo subjetivo previo que requiere embarcarse en un proyecto adoptivo. A diferencia de la parentalidad biológica, la filiación por adopción implica en toda circunstancia el esfuerzo de precisar el entramado deseante, así como también la construcción simbólica de los lugares parento filiales.

En este sentido, no omitir la necesariedad de la puesta en forma de la disposición adoptiva es nuestra orientación de trabajo, y nuestra apuesta en la clínica de la adopción.

Definimos la disposición adoptiva como la posibilidad de disponerse al arribo de un otro que advendrá a un lugar filiatorio y parental.

Es fundamental comprender que esa disposición es una disposición deseante, es decir, una disposición vital de amparar y sostener a un otroque será hijo.

En nuestro equipo de trabajo hablamos dedisposición adoptiva porque no hallamos en los términos tradicionales, como compatibilidad o disponibilidad, la resonancia de lo que para nosotras implica el trabajo subjetivo de poder advenir a un vínculo parento filial por adopción.

La disponibilidad adoptiva remite en nuestra sociedad al orden de los bienes, algo disponible, vacante para su compra. Eventualmente detrás del anhelo de adoptar resuena una exigencia de obtener un hijo a toda costa bajo la lógica de las reglas del mercado.

Tratando entonces de alejarnos de la idea de disponibilidad, tampoco podíamos acercarnos a la de compatibilidad adoptiva, debido a que comprendíamos que ese término desmiente la diferencia radical necesaria para construir una vincularidad que sostenga el lugar filiatorio.

La compatibilidad en los vínculos tiende a anular la diferencia, ya sea desde la similitud o la complementariedad.

Así es como comenzamos a pensar en la disposición adoptiva, entendiendo que no implica la misma operación para los niños que para los adultos.

Disposición adoptiva en adultos

En los adultos la disposición implica el pasaje del “yo quiero un hijo” a “ yo estoy dispuesto a ese niño”.

Este pasaje requiere de la deconstrucción de al menos tres cuestionesfundamentales: los modelos familiaristas, la propiedad de hijo y la parentalidad biológica.

Respecto de los modelos familiaristas diremos que el parentesco adoptivo difiere del modelo de familia tradicional y lo pone en cuestión. Frecuentemente un hijo será hermano de niños que viven con otros padres; otras veces el niño seguirá vinculado a alguno de sus padres biológicos; y aunque nada de esto ocurriese, la adopción se funda en un vínculo filiatorio no consanguíneo.

La parentalidad adoptiva nos convoca a la posibilidad de habilitar múltiples alianzas con otros adultos basadas en el deseo de ser padres de ese niño que nos requiere.

Cuando un preadoptante refiere estar dispuesto a lo que el/ ella necesite, situamos en este dicho que ese adulto ha logrado construir una disposición al encuentro con el niño real.

Dice Tortorelli (2) que la adopción es concebida como un recibir aquello que se supone “ajeno”, lo cual habilita a entender que hay hijos propios, los biológicos; e hijos ajenos, que provienen de otros. La adopción cuestiona la parentalidad de sangre y todo su universo simbólico.

Deconstruir la idea de hijo propio es una tarea compleja que deben hacer los adultos que desean adoptar. Desde luego que no se trata de dejarlo por fuera, sino de construir un lugar de hijo por fuera de la idea de propiedad. No existen apriori los lugares de hijo, padre y madre. Lo que existe es una producción vincular entre un niño/ adolescente y un adulto que construirá lugares a partir de ese encuentro. Es necesario tener en cuenta que las aptitudes de cuidado y registro de las necesidades y particularidades del otro no son suficientes si no se acompañan desde el deseo de ahijar. A esto llamamos disposición deseante.

En nuestra práctica nos hemos encontrado con adultos inscriptos en el registro de adoptantes, con capacidades de cuidado, próximos a iniciar una vinculación por adopción, cuyos proyectos no se sostenían en el deseo de ahijar. En el espacio de trabajo con ellos se pudo localizar que la adopción resolvía imaginariamente cuestiones familiares y de pareja.

Trabajar con los proyectos adoptivos es también acompañar a los adultos a pensar su proyecto vital y que puedan decidir dejar caer la adopción como única posibilidad de orientar el deseo.

¿Qué está en juego en los niños?

Respecto de los niños con estado de adoptabilidad diremos ante todo que el estado de adoptabilidad es una declaración judicial que indica que han finalizado los intentos de restablecer la convivencia del niño con su familia de origen; a diferencia de la disposición adoptiva que implica subjetivar el estado de adoptabilidad, siendo el final de un proceso que requiere el consentimiento íntimo del niño.

Es fundamental trabajar con los niños su disposición, y para ello se deben tener en cuenta las siguientes consideraciones del proceso subjetivo en juego: construir un relato posible que implique a sus primeros otros; situar en el relato qué lugar tiene el otro parental; y no dejar de considerar el lugar de los vínculos fraternos, de forma tal que se habilite la diferenciación en las posibilidades de cada niño respecto de la adopción.

En este sentido resulta imprescindible agudizar la escucha para determinar si existe o no vínculo fraterno, es decir, no dar por supuesto que la consanguineidad construye per se el lazo entre hermanos.

Nada se ha comprendido si creemos que darles padres a un grupo de hermanos es más importante que sostener su fraternidad, de la misma forma que pretender forzar lo fraterno cuando no está consolidado el vínculo.

En relación a este punto es prioritario rever la organización institucional de los hogares de cuidado que separan a los hermanos por edad o sexo, teniendo en cuenta que los espacios de cuidado alternativos a la familia deberían respetar las mismas condiciones subjetivantes.

Debemos entender que no todo niño o adolescente podrá consentir o disponerse a una filiación adoptiva. Para muchos de ellos lo familiar es lo siniestro, y han logrado construir en los espacios convivenciales formas alternativas de ser cuidados que no los confrontancon la complejidad de lo familiar.

No estamos diciendo que estos niños o adolescentes no requieran de otros adultos que los amparen y sostengan, sino que estos otros deben advenir, necesariamente, a vínculos no filiatorios.

Trabajar la disposición adoptiva implicará siempre tener presente el abordaje desde la singularidad, el dar lugar a la imposibilidad y el sostenimiento de la pregunta por el otro. Sólo desde estas coordenadas éticas podremos acompañar a los niños y adolescentes a construir un lugar posible, habitable para poder existir.

Este trabajo fue presentado en las Jornadas Nacionales de Adopción, Santiago del Estero.

  1. 1. Lewkowicz, I. (2002) Una respuesta ética ante la violencia. Comentario en las Jornadas sobre ética Cátedra de Psicología, Ética y Derechos humanos, Facultad de Psicología U.B.A. Buenos Aires.
  2. 2. Tortorelli M. A. (2002): Lo arribante, Lo Por- venir. Jornadas del 12/09/2002 enAPdeBAArea de fertilización asistida y adopción.
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