Reproducción en mamíferos del mismo sexo

Un artículo publicado el jueves en la versión en línea de la revista Cell Stem Cell ha alcanzado en muy pocos días amplia difusión y comentarios en las revistas científicas y en la prensa a escala mundial. No es para menos, pues con una técnica que combina el empleo de células troncales (o células madre) y la edición genética, el grupo encabezado por Zhi-Kun Li, del Instituto de Zoología de la Academia China de Ciencias, ha logrado el nacimiento de ratones con padres del mismo sexo.Z

Debemos reconocer que los resultados de esta investigación son espectaculares, pues en condiciones normales la reproducción en mamíferos requiere de la combinación del material genético del padre y de la madre, mientras en el trabajo citado se reporta el nacimiento de ratones con dos madres (bimaternos) y de dos padres (bipaternos). Los primeros se desarrollaron bien hasta alcanzar la edad adulta y lograron reproducirse dando lugar a una nueva generación de roedores. Por su parte, los ratoncitos creados a partir de dos padres, no lograron la edad adulta, pues murieron 48 horas después de su nacimiento. Significa que hay una diferencia por sexo y que la técnica empleada resultó por ahora más eficiente en la obtención de productos bimaternos.

Las células troncales se forman en las primeras etapas del desarrollo del embrión y tienen la capacidad de dar origen a todas las células de un organismo (son pluripotenciales); poseen la totalidad del material genético (ácido desoxirribonucléico o ADN) de la especie almacenado en los cromosomas, la mitad proveniente del padre y la otra mitad de la madre, por lo que se denominan "diploides".

En el trabajo de Li y sus colegas se utilizaron células troncales "haploides", es decir, sólo con la mitad de los cromosomas.

Las células troncales haploides no existen de manera natural y para crearlas hay varios procedimientos en los que no entraré en detalle por ahora. Existen dos tipos: las partenogenéticas (con material genético sólo de hembras) y las androgenéticas (solamente de los machos), las cuales pueden ser empleadas como si se tratara de células sexuales (óvulos o espermatozoides), pero al hacerlo los productos mueren antes de nacer o presentan múltiples defectos. Así, contar con estas células troncales haploides no es suficiente, por lo que se requirió de una modificación adicional.

Para el desarrollo normal de los mamíferos es necesario el material genético del padre y de la madre, pues existen "barreras" en el ADN para que pueda lograrse a partir de parejas del mismo sexo. Esta barrera se conoce como huella o impronta genética. La capacidad de un gen (parte funcional del ADN) para expresarse (es decir, para crear proteínas que participan en diversas funciones o la formación de órganos) depende del sexo de quien transmitió ese gen. En algunos casos, estos genes impresos se expresan cuando se heredan de la madre y el proveniente del padre permanece inactivo, y en otros casos se expresan cuando se heredan del padre y el de la madre está "apagado".

Para crear ratones bimaternos o bipaternos fue necesario eliminar estas barreras en las células troncales haploides. Para ello se empleó la técnica de edición genética, que permite "cortar" e inactivar regiones específicas del ADN. Al identificar y eliminar las "barreras" fue posible lograr el desarrollo de ratones a partir de dos madres o dos padres.

Y este es, en mi opinión, el principal logro del trabajo de Zhi-Kun Li y sus colegas: haber identificado tres regiones del ADN que impiden el desarrollo normal de ratones con dos madres, y siete regiones cuya edición permitió por primera vez el desarrollo hasta el nacimiento de ratones con dos padres.

En el caso de la descendencia bimaterna, los autores inyectaron las células troncales haploides partenogenéticas editadas, en el óvulo maduro de una hembra donante, obteniéndose, como ya se dijo, crías sanas y fértiles. En el caso de la descendencia bipaternal, inyectaron células troncales androgenéticas editadas junto con un espermatozoide dentro de un óvulo al que previamente se le eliminó el núcleo. Luego de nacer, los críos fallecieron con múltiples anomalías.

A pesar de que estos estudios se encuentran apenas en sus inicios, en mi opinión este trabajo representa un gran avance, pues revela algunos de los factores genéticos que se requieren para que los mamíferos se reproduzcan en la forma convencional con padres de distinto sexo.

Pero además, el artículo ha provocado en el mundo la expectativa de la reproducción a partir de parejas del mismo sexo.

En los humanos es una posibilidad lejana, pues los factores genéticos que permitieron este logro en ratones no son los mismos en todas las especies.

No obstante vale la pena quedarnos con la inquietante idea final de los autores: "Nuestros resultados ponen en evidencia los factores necesarios para cruzar las barreras de reproducción en mamíferos del mismo sexo".

Logran el primer trasplante de memoria entre caracoles: un paso clave para paliar los efectos del Alzheimer

Uno de los sueños de la ciencia: ser capaz de transferir los recuerdos de un ser vivo a otro puede dejar de ser ciencia ficción y convertirse en realidad después de que un equipo de científicos de la Universidad de California (UCLA) ha conseguido trasplantar con éxito los recuerdos de un caracol a otro al transferir una forma de información genética conocida como ácido ribonucleico (ARN).

Los resultados de este experimento han sido publicados en la revista especializada eNeuro y podrían ofrecer nuevas pistas sobre la base física de la memoria, según ha informado la cadena BBC.

Las células y los procesos moleculares de los caracoles marinos son similares a los humanos y el resultado supone un paso importante de cara a aliviar los efectos de enfermedades como el Alzheimer o el trastorno de estrés postraumático.

Con este experimento, los investigadores han concluido que los recuerdos a largo plazo se almacenan en el núcleo de las neuronas, y no en las sinapsis del cerebro (las uniones entre las células nerviosas). Al menos así se ha pronunciado David Glanzman, profesor de biología interactiva de la UCLA. "Si los recuerdos se almacenaran en las sinapsis, nuestro experimento no habría funcionado de ninguna manera", ha resaltado el investigador.

Glanzman ha confiado en que el hallazgo sea útil para explorar más aspectos de la memoria que hasta ahora eran desconocidos, aunque ha admitido desconocer si el proceso empleado con los caracoles serviría para trasferir recuerdos formados a través de experiencias de la vida.

CÓMO SE HIZO EL EXPERIMENTO

Un grupo de caracoles fue entrenado para desarrollar un mecanismo de defensa. Cuando el ARN se insertó en otros especímenes que no habían sido entrenados, se comportaron de la misma manera que los que sí lo hicieron. El resultado logrado respaldará otros efectuados hace décadas que sugerían que el ARN estaba involucrado en la memoria.

El ARN es una molécula grande que participa en varias funciones esenciales en organismos biológicos, incluida la unión de proteínas y la forma en que se manifiestan los genes.

Los científicos aplicaron descargas eléctricas ligeras a las colas de una especie de caracol de mar llamada Aplysia californica. Después de estos choques, el reflejo defensivo del caracol -cuando se contraen para protegerse del daño- se hizo más pronunciado.

Cuando los investigadores tocaron los caracoles, encontraron que aquellos a los que se les habían administrado los amortiguadores mostraban una contracción defensiva que duraba unos 50 segundos, mientras que los que no habían recibido los golpes se contraían por solo un segundo.

Del grupo que había sido instruido para defenderse, los investigadores extrajeron el ácido ribonucleico y lo inyectaron en los caracoles que no habían sido sometidos a esta terapia de choque.

Los caracoles sorprendidos habían sido "sensibilizados" al estímulo. Los científicos pudieron comprobar que este nuevo grupo al que se insertó ARN se contrajo durante mucho más tiempo que aquellos que no habían recibido el entrenamiento defensivo ni habían sido inyectados con la molécula.

Extrajeron el ARN del sistema nervioso de los caracoles que recibieron los impactos y lo inyectaron en un pequeño número de caracoles marinos que no habían sido sensibilizados de esta manera.

Los caracoles no sensibilizados inyectados con el ARN de los animales impactados se comportaron como si ellos mismos hubieran recibido los golpes de cola, mostrando una contracción defensiva de aproximadamente 40 segundos.

Vieron un efecto similar cuando hicieron lo mismo con las células nerviosas sensoriales estudiadas en placas de Petri.

David Glanzman, uno de los autores del estudio ha destacado que fue "como si transfiriéramos la memoria". También ha enfatizado que los caracoles no sintieron dolor: "Estos son caracoles marinos y cuando están alarmados liberan una hermosa tinta púrpura para esconderse de los depredadores. Por eso estos caracoles están alarmados y liberan tinta, pero no porque sea hayan dañado físicamente con golpes", ha dicho.

 

19 de Mayo de 2018

 

Tribunal Monsanto: ¿una luz al final del túnel?

Como se ha dicho en otros artículos, las consecuencias irreversibles de las decisiones implementadas por la compañía Monsanto. La multinacional estuvo involucrada, entre otras cosas, en la creación de la primera bomba nuclear, la invención del pesticida DDT, el cual causó daños irreversibles en los riñones e hígados de miles de campesinos (debido a ello fue prohibido por la Convención de Estocolmo de 2004), la utilización del Agente Naranja durante la guerra de Vietnam y el empleo de la hormona de crecimiento artificial Somatotropina bovina, ésta última ligada a problemas de salud como el cáncer. De igual manera, Monsanto monopolizó durante la década de 1980 los endulzantes sin calorías y diez años más tarde inició el negocio de las semillas genéticamente modificadas. Sin embargo, a pesar de todos los daños causados a la humanidad, Monsanto sigue siendo una de las multinacionales con más ingresos del mundo y su éxito reside en dos pilares: las decisiones publicitarias como su fusión con el gigante químico Bayern y el pago de miles de millones de dólares a bufetes de abogados que se encargan de ocultar los desastrosos efectos secundarios de sus productos. 

En efecto, una de las principales preocupaciones de diversos sectores sociales es que, debido a la actual circunstancia económica, las empresas multinacionales gozan de amplias ventajas y protección puesto que tienen el poder de manipular los mercados, comprar la justicia y pagar a costosos abogados.


Pero en este escenario dominado por los negocios y en el cual son asesinados líderes sociales que se oponen a la utilización de pesticidas y cultivos genéticamente modificados, existe una valiente iniciativa internacional surgida desde la sociedad civil que busca responsabilizar a Monsanto de los crímenes cometidos en contra de la humanidad. Esta organización que se conoce como el Tribunal Monsanto y está compuesta por reconocidos jueces internacionales, quienes se han encargado de recoger testimonios de víctimas y expertos para emitir opiniones legales. De hecho, el pasado 18 de abril de 2017, el Tribunal Monsanto, siguiendo los procedimientos de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, encontró culpable a Monsanto de ser un agente comercializador de productos altamente tóxicos que contaminan el medio ambiente de manera permanente e irreversible, causando enfermedades y muertes a miles de personas en todo el mundo.


Una de las grandes conclusiones del Tribunal es que el modelo agroindustrial promovido por Monsanto es el causante de al menos un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, al igual que el desgastamiento e infertilidad de la tierra, la escasez de agua y la creciente extinción de la biodiversidad. En pocas palabras, la acción de la multinacional norteamericana ha contribuido de manera definitiva al incremento de las consecuencias del cambio climático. Por esta razón, no es para nada extraño que el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump niegue las evidentes secuelas del aumento de la temperatura del planeta y el deshielo de los polos. De igual forma, no es una sorpresa que el magnate haya negociado con la nueva empresa Bayern-Monsanto y que una orden ejecutiva promoviera la utilización de semillas genéticamente modificadas (conocidas por la sigla GMO). En este sentido la ecuación es clara: todo discurso a favor de la protección del medio ambiente resulta fatal para los intereses de Monsanto, por lo cual al respaldo político del imperio se suma el poderío económico de la multinacional. Si el presidente Trump logra convencer al mundo (o al menos imponer su estrecha visión) respecto a que el cambio climático es “un cuento chino”, las grandes multinacionales como Monsanto seguirán depredando los recursos. De ahí la importancia de iniciativas como el Tribunal Monsanto.

A pesar de la lucha sin cuartel impulsada por el Tribunal, no se pudo evitar la reautorización del uso del glifosato en la Unión Europea. No obstante, fue una victoria pírrica para Monsanto pues de los quince años que esperaba obtener el visto bueno para el uso de ese peligroso veneno, sólo le fue otorgado un permiso por cinco años. La presión ejercida por el Tribunal y la iniciativa ciudadana respaldada por casi dos millones de personas ha provocado que el gobierno de Estados Unidos difunda una serie de documentos en los cuales se demuestra la manipulación científica, política y económica que ha ejercido la multinacional.


En la primavera del 2018 se espera que las revelaciones continúen, hecho que causará más problemas a Monsanto pues los nuevos cultivos transgénicos en los cuales se empleó el nuevo herbicida de Monsanto llamado Dicamba, resultaron ser un desastre y más de 1.000 agricultores en los Estados Unidos han demandado a la empresa por los daños causados, pues “en algunas zonas de EEUU, las parcelas con semillas transgénicas tolerantes a dicamba están cerca de las parcelas convencionales, y, debido a la deriva, el herbicida aplicado sobre las plantas transgénicas ha viajado hasta otros campos, destruyendo el resto de cultivos. Este tipo de disputas entre vecinos suelen resolverse sin demasiados problemas, pero en este caso la magnitud de los daños ha sido tan grande –podría haber afectado a cerca de 100.000 hectáreas de soja y también a cultivos de tomate, melón, cacahuete…– que el conflicto no ha hecho más que escalar, traduciéndose incluso en un asesinato”. De igual forma, la generación de cultivos Bt en la India ha sido un fracaso rotundo de la multinacional.


Estos casos son poco difundidos en la gran prensa donde Monsanto tiene importantes inversiones, pero demuestran que el 2018 no será un buen año para el gigante de los alimentos y pesticidas.


Otro de los importantes logros conseguidos por el Tribunal de Monsanto fue la creación de la ONG Justicia Pesticidas en julio de 2017. El propósito de la organización es poner a disposición los datos legales sobre las afectaciones de los plaguicidas en todo el mundo. De esa manera se espera crear una amplia red de colaboradores para reunir casos, datos y evidencias que soporten las demandas en contra de Monsanto. Con la información jurídica y científica disponible, la ONG aspira a prohibir los plaguicidas que afectan la salud humana y el ambiente. Empero, es una lucha complicada pues como es costumbre, la multinacional tiene importantes influencias en todos los círculos poderosos del mundo por lo que no será fácil encontrar elementos contundentes para prohibir el uso de todos los productos que envenenan los campos y el medio ambiente. De hecho, Monsanto ya ha tenido importantes reveses financieros y judiciales, pero siempre encuentra la manera de recuperar sus inversiones. Esto desde luego no resta importancia a la actividad que el Tribunal lleva a cabo.


Aunque no ha sido lo suficientemente difundido, el Tribunal Monsanto ha recogido importantes testimonios que dan cuenta de los daños causados por los herbicidas y plaguicidas de la multinacional. De igual modo, los triunfos no han sido para nada despreciables. Por ejemplo, el campesino francés Paul François denunció haber sido envenenado en 2014 con el herbicida Lasso que posteriormente fue prohibido en Francia. En esta misma vía, las múltiples denuncias en contra del glifosato hicieron que la Corte Constitucional de Colombia prohibiera las aspersiones aéreas en 2015 y en abril del 2017 reafirmó su postura aduciendo que el herbicida tiene el potencial de generar daños en la salud y el medio ambiente. Estos casos revelan que la lucha en contra de las imposiciones de Monsanto rinde sus frutos y que es posible transformar el modelo de agricultura promovido por la revolución verde. De este modo, organizaciones como el Tribunal Monsanto demuestran ser efectivos en las denuncias y un puente entre campesinos y asociaciones de todo el mundo afectadas por los productos dañinos de la empresa norteamericana.

 

No obstante, debe considerarse que la reacción por parte del gigante financiero no se hizo esperar. Con el apoyo del magnate-presidente, Monsanto espera seguir siendo el principal proveedor de veneno en el mundo so pretexto de “combatir el flagelo de las drogas”. En efecto, en junio de 2017, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson instó al gobierno colombiano a retomar las aspersiones aéreas para combatir el crecimiento de los cultivos de coca. Y aunque el propósito aparente es reducir la producción de narcóticos, la realidad es que Trump busca darle un empujón financiero a la recién creada Bayern-Monsanto luego de los fracasos registrados con los cultivos Bt. Ahí radica la importancia de la presión ejercida por las ONG que combaten a Monsanto. A pesar de que es una batalla desproporcionada debido al entramado legal y económico con el que cuenta la multinacional, pequeñas acciones del Tribunal pueden significan una piedra en el zapato para el gigante que en cualquier momento lo pueden hacer tropezar.


De acuerdo con sus estatutos, el objetivo principal del Tribunal Monsanto es “lograr que se juzgue, siquiera de manera simbólica, a la Tribunal Monsanto […] así como contribuir al establecimiento de mecanismos internacionales que permitan a las víctimas de las multinacionales recurrir a la justicia”. Sin embargo, el Tribunal es consciente de que la historia de Monsanto constituye un paradigma de la impunidad y que la lucha en contra de una empresa respaldada firmemente por uno de los gobiernos más poderosos del mundo es un asunto serio y complicado. Es claro que mientras para los accionistas siga siendo más rentable la promoción de un modelo de negocios en detrimento de los derechos fundamentales de las personas, las circunstancias difícilmente cambiarán. Por ello resulta imperativo que el papel del Tribunal se reconozca y se promocione como una alternativa eficaz para salvar al mundo de las empresas depredadoras de recursos naturales.


Existen nuevas denuncias en contra de la multinacional por el uso de soya transgénica en plantaciones de comunidades mayas en México, lo cual ha desatado una nueva polémica que pudiera ser otro punto de partida para socavar el papel hegemónico de Monsanto en el mundo. Cada denuncia es una oportunidad para visibilizar las atrocidades que la multinacional comete y que en su mayoría quedan en la impunidad o que se resuelven simplemente con indemnizaciones económicas que jamás repararán los daños ocasionados. A pesar de que el juicio celebrado en abril del 2017 en el que se imputaron cargos a Monsanto por ecocidio y crímenes de lesa humanidad haya sido de forma simbólica, las repercusiones han comenzado a tener eco en diferentes medios de comunicación. Si bien la empresa sigue teniendo importantes activos económicos y goza de protección gubernamental, también ha tenido graves perdidas judiciales que sin duda continuarán en 2018 cuando se revelen nuevos casos de afectación al medio ambiente y la salud humana.


Por esa razón, lo que está en juego es muy grande. Sin el propósito de ser exagerados o alarmistas, el futuro de la humanidad dependerá de la presión que organizaciones como el Tribunal Monsanto logren para detener las acciones criminales de este tipo de empresas. Si logra reunirse el suficiente material probatorio y si existen un movimiento generalizado que demuestre las atrocidades cometidas por Monsanto y sus pares, se logrará revertir una lógica de producción de alimentos que está llevando a la humanidad a su paulatina extinción. Por eso el fallo de abril tuvo repercusiones más que simbólicas, es una oportunidad sin precedentes para que la sociedad civil sea consciente de que la protección de la biodiversidad es la única clave para tener un porvenir distinto al que un puñado de grupos económicos quiere imponernos desde sus lujosas oficinas.

Publicado enMedio Ambiente
Miércoles, 21 Marzo 2018 18:21

¿Qué es la eusocialidad?

¿Qué es la eusocialidad?

Desde la genética hasta la epigenética, la eusocialidad ha sido confirmada una y otra vez poniendo en claro, a plena de luz del día, que las especies se benefician enormemente más de procesos de ayuda mutua antes que de rivalidad.


El modelo básico más generalizado acerca del origen de la vida y la explicación acerca de la lógica de los sistemas vivos es la teoría de la evolución. El mérito de Darwin consistió en haber explicado un problema que llevaba cien años antes de él sin explicación, a saber: explicar la teoría de la evolución. Y la respuesta de Darwin fue el mecanismo de la selección natural. Los organismos y las especies que logran, como sea, superar las restricciones e imposiciones de la selección, logran adaptarse idóneamente y son, selectivamente, los mejores (fittest).


Es sabido que Darwin no emplea el término “evolución” en su obra cumbre, El origen de las especies por medio de la selección natural (1859), sino hasta la sexta edición, y ello debido al peso que ya había logrado el pensamiento de H. Spencer. Es debido a Spencer que a partir de la sexta edición del libro de Darwin que aparece el concepto de “evolución” expresamente en biología.


Ahora bien, al final de la introducción del libro mencionado, Darwin advierte expresamente que el mecanismo de la selección es la forma como él ha logrado explicar la dinámica de lo seres vivos, su origen, su lógica. Pero que no está para nada seguro que sea la única explicación posible de la evolución.


Numerosas otras alternativas aparecieron ulteriormente para explicar la evolución, acaso el concepto arquimédico de toda la cultura y la civilización contemporáneas. Pero la idea quedó en el ambiente: la competencia y la lucha, la exclusión e incluso la violencia fueron las claves para explicar lo que había sucedido desde las escalas más básicas hasta el surgimiento del Homo sapiens. La lucha por el mejor macho o la mejor hembra, por el cuidado de los críos, por el territorio, digamos.


Esta historia ha cambiado radicalmente en años recientes. El paradigma de la evolución, latu sensu, ya no es la selección en manera alguna. Antecedida por la obra de L. Margulis, específicamente la teoría de la endosimbiosis, la teoría más sólida a la fecha acerca de la vida y los sistemas vivos, se funda en la importancia de la cooperación: cooperación, comensalismo, mutualismo. Esta es la eusocialidad.


Desarrollada originariamente por E. O. Wilson, M. A. Nowak y C. Tarnita, la eusocialidad es el término usado que describe cómo, a partir de los insectos sociales y de otras especies animales, la vida consiste en una gran trama de cooperación centrada en los más jóvenes y en el cuidado del nido, el nicho, el hogar. La teoría es desarrollada entre 2004 y 2010, y constituye la mejor aplicación acerca de un hecho básico: la vida no es un sistema de lucha y competencia, sino de ayuda, de altruismo y de cooperación. Es lo que en términos algo más técnicos Margulis expresa como simbiosis y holobiontes.


De esta suerte, la teoría de la evolución cooperativa (= eusocial) pone de manifiesto una explicación multiniveles de la evolución, así: existe una imbricación entre selección individual y selección grupal, que favorece ampliamente, ya desde los invertebrados hasta los mamíferos superiores más complejos, la cooperación y el beneficio mutuo antes que la competencia y la lucha recíproca. Este modelo ha sido sustentado por nuevas matemáticas de sistemas dinámicos no lineales, que arrojan nuevas y refrescantes luces sobre la lógica de la vida.


Ciertamente, el origen de la eusocialidad ha sido raro en la historia de la vida, debido a que la selección de grupo ha sido excepcionalmente poderosa para relajar la fuerza de la selección individual. Desde la genética hasta la epigenética, la eusocialidad ha sido confirmada una y otra vez poniendo en claro, a plena de luz del día, que las especies se benefician enormemente más de procesos de ayuda mutua antes que de rivalidad.


Digámoslo de manera puntual: los sistemas más complejos son aquellos que poseen eusocialidad, esto es, una condición verdaderamente social. La complejidad se funda en la eusocialidad y a su vez la eusocialidad permite formas, dinámicas y estructuras auténticamente complejas.


Como se aprecia, la biología, la ecología y las propias matemáticas han tomado una ventaja selectiva en el panorama de las ciencias y las disciplinas en este plano. Sin la menor duda, las más rezagadas son las ciencias sociales, por ejemplo, la economía, la administración, la educación y la política, las cuales siguen haciéndose ampliamente posibles a la fecha con base en conceptos (erróneos), como “competencia” y “competitividad”. Competencias argumentativas, crecimiento competitivo de la economía, competitividad empresarial, lucha por el poder, por ejemplo.


¿Cabe mencionar aquí que el 97% de la biomasa son plantas? ¿O que la biomasa de las hormigas es esencialmente igual a la de los seres humanos a todo lo largo de la historia? ¿O que la vida se funda esencialmente en la importancia de las colonias bacteriales y que el microbioma es una instancia fundamental para comprender la salud humana? (Ello sin mencionar el significado del viroma).
Existe en el imaginario social y en la cultura en general una idea equivocada; se trata de la creencia de que la vida es un combate incesante y sólo los más fuertes sobreviven; no los mejores, no los más inteligentes, no lo más buenos. Esta creencia errónea tiene enormes consecuencias en numerosos planos. Frente a este imaginario, bien vale una actualización de lo mejor de la ciencia y la investigación. En este caso se trata de la idea de eusocialidad. El origen de la vida en el planeta fue exactamente el origen de procesos de ayuda mutua, de codependencia, de reciprocidad.
La cultura ha conducido a conceptos como “fuego amigo”, “bajas casuales”, “falsos positivos”, “posverdad” y los ya mencionados de “competencia” y “competitividad”, para no elaborar una lista larga. La ignorancia en ciencia se traduce en políticas peligrosas y en creencias falsas.


La eusocialidad, el hecho de que la vida es una gran red de cooperación y ayuda mutua, y en la que la naturaleza carece de jerarquías. Los sistema vivos generan constantemente las condiciones de posibilidad de su propia existencia, y se hacen posibles con base en aprendizaje mutuo y cooperación recíproca. No es difícil.

PUBLICADO: 19 MARZO 2018

Un árbol genealógico gigante desvela nuevos secretos de la historia de la humanidad


Los investigadores han unificado millones de perfiles públicos de una página de genealogía colaborativa


Investigadores de varias instituciones estadounidenses e israelíes han aprovechado datos publicados en internet por aficionados a la genealogía para trazar la relación familiar de 13 millones de personas en un único árbol genealógico. La documentación de esta gran familia abarca una media de 11 generaciones y su estudio, publicado en la revista Science, ha revelado nuevos detalles sobre la influencia de la cultura occidental en la diversificación genética de las poblaciones humanas. El equipo de investigación, que reúne a genetistas y científicos informáticos, también ha analizado el árbol para estimar la base hereditaria de la longevidad, que calculan en torno al 16%.

Los datos provienen de la página web de genealogía colaborativa Geni.com, donde cada usuario completa su árbol familiar, con la opción de integrar árboles de otros usuarios que tengan parientes en común. Los autores del estudio emplearon teoría matemática de grafos para limpiar y ordenar los datos de 86 millones de perfiles públicos, en un intento de fundir todas las familias disponibles. Además, validaron sus resultados utilizando datos de ADN que estaban disponibles para algunas genealogías. “Por primera vez se puede hacer historia de población de una manera amplia gracias a las genealogías recogidas en la web”, dice Jaume Bertranpetit, un científico del Instituto de Biología Evolutiva (UPF-CSIC) ajeno a este estudio. “De hecho, creíamos que el caso de Islandia, donde sí se ha hecho, era único; ahora vemos que esto puede hacerse mucho más general”, agrega.
Del análisis se desprendieron 5,3 millones de árboles inconexos; el más grande de ellos une a 13 millones de personas, algo más que la población actual de Bélgica. “Toda la humanidad es parte de la misma familia”, apunta el autor del estudio Yaniv Elrich, un genetista y científico informático de Columbia University (EE UU) que también es director científico de MyHeritage, la empresa propietaria de Geni.com. “Según la teoría matemática, si cada persona pudiera proyectar 75 generaciones, completaríamos el árbol genealógico de la humanidad, que conectaría a todo el mundo: desde un aborigen en Australia, pasando por una persona europea o africana, hasta un inuk en Alaska”, explica Elrich. “Y 75 generaciones no es tanto, son unos 2.000 años; no hablo de volver a la prehistoria”, matiza.


Migraciones por matrimonios


El 85% de los perfiles de Geni.com pertenecen a usuarios en Europa y EE UU. Utilizando el lugar y fecha de nacimiento de cada persona los autores han creado un mapa interactivo que refleja con fidelidad los últimos 500 años de historia en Occidente. Antes de 1750, la mayoría de los ciudadanos encontraba pareja en un radio de 10 kilómetros de su lugar de nacimiento, pero dos siglos más tarde los ciudadanos solían casarse con personas nacidas a más de 100 kilómetros. Además, las mujeres se desplazaban más a menudo que los hombres, probablemente por las oportunidades laborales para ellos en los negocios familiares, aunque los varones que sí viajaban lo hacían más lejos.


El gráfico “sigue casi al milímetro la expansión del imperio Inglés”, observa el genetista de poblaciones de la Universidad de Witwatersrand (Sudáfrica) Francisco Ceballos, que no participó en el estudio. “Se podría contar otra historia completamente distinta si hubiese sido [un estudio con más usuarios] en España o en el mundo latino”, opina el biólogo. Según Elrich, la causa de este sesgo es que Geni.com cuenta con muchos usuarios de habla inglesa que tienen raíces en Reino Unido, que además fue uno de los primeros países en adoptar un sistema de apellidos que facilita la genealogía.


Entre 1820 y 1875, la llegada del transporte público masivo por ferrocarril aumentó la distancia que viajaba la gente para encontrar pareja. Sorprendentemente, esto no redujo la consanguinidad en los matrimonios, que seguían siendo entre familiares cercanos hasta por lo menos 1850. Los autores sugieren que fueron cambios en las normas sociales, y no el aumento de la movilidad, los que llevaron a la diversificación genética de la población occidental.


Los genes de la larga vida


El equipo también aplicó la técnica centenaria de comparar una cualidad, en este caso la longevidad, entre familiares de distinto parentesco —desde hermanos hasta primos lejanos— para evaluar la contribución de la herencia biológica a este rasgo. “El campo de la genética humana se basa en analizar árboles genealógicos: así empezó esta disciplina, antes de conocer siquiera el ADN”, explica Elrich.


Así empezó esta disciplina, antes de conocer siquiera el ADN


El modelo informático que diseñaron analizó los datos de tres millones de familiares nacidos entre 1600 y 1910 que habían vivido más de 30 años (excluyendo gemelos y víctimas de guerras o desastres naturales). Los investigadores encontraron que la genética explica aproximadamente un 16% de la variabilidad observada en la longevidad: la cifra está en los valores inferiores del rango estimado por otros estudios, de entre 15 y 30 por ciento. Según estos resultados, los autores señalan que la lotería genética en los mejores casos solo puede prolongar la vida unos cinco años de media, mientras que decisiones personales como fumar pueden reducir en 10 años la esperanza de vida.
El mismo análisis indica que los genes que determinan la longevidad probablemente actúen de forma independiente y aditiva. Algunas teorías proponían que varios genes deben actuar en concierto para incrementar la esperanza de vida, y por tanto solo cuando se heredan juntos se observa su efecto. Este fenómeno se llama epistasis, pero los autores no han encontrado pruebas de que ocurra para la longevidad; si fuera cierto deberían haber observado una correlación exponencial entre la fecha de muerte y el parentesco, pero la proporción es más bien directa, lineal.


GENEALOGÍA CON ADN


Las páginas de genealogía colaborativa como MyHeritage o Ancestry.com han revolucionado una disciplina que, hasta ahora, se basaba en la búsqueda de archivos físicos con limitaciones geográficas y necesidad de digitalización. Además, ahora existe la posibilidad de integrar secuencias personales de ADN para refinar la búsqueda de antepasados. La empresa de pruebas genéticas comerciales más conocida, 23andMe, ofrece un test para encontrar raíces familiares. MyHeritage ofrece su propio servicio y la posibilidad de integrar datos genéticos de otros proveedores. Otras opciones son AncestryDNA, que permite conectar con familiares cercanos o, para buscar raíces históricas y prehistóricas, el test de National Geographic.

Publicado enInternacional
En Estados Unidos sólo hay 400 medicamentos huérfanos aprobados por la FDA, de los cuales 5 por ciento son eficaces para tratar enfermedades raras; el resto de los pacientes recibe cuidados paliativos

 

El Proyecto del Genoma Humano reveló en 2000 que cada persona tiene contenidos en sus cromosomas –ubicados en el núcleo de las células– entre 20 mil y 30 mil genes, mismos que dotan a cada individuo de sus características particulares. Este avance, a pesar de haber sido un gran paso, dejó muchas incógnitas, pues no se sabía qué funciones cumplía cada gen en los seres vivos.

A 17 años de esta aportación científica se sabe que en el genoma existen regiones de repetición de genes, áreas con cambios estructurales muy diferentes entre un individuo que en otro, pedazos de genes que faltan y otros que sobran. Estos cambios pueden ser inocuos, benignos o causantes de enfermedades.

Todos portamos mutaciones para enfermedades muchas veces raras, sólo que se mantienen como genes recesivos y no se expresan, a menos que dos personas con las mismas mutaciones tengan progenie y sus genes recesivos se expresen. Hoy día conocemos 19 por ciento, 3 mil 831, de estos genes, mientras en 2000 se conocía uno por ciento, comentó Carmen Alaez Verson, investigadora del Instituto Nacional de Medicina Genómica.

 

Uso de la bioinformática

 

Las enfermedades raras –cuyo nombre obedece a que son poco frecuentes en las poblaciones con un estimado estadístico de un individuo por cada 2 mil personas– son muy difíciles de diagnosticar porque presentan síntomas similares, por lo cual se ha recurrido a la bioinformática para analizar regiones de genes o el genoma completo de los pacientes, pues, si la persona no sabe cuál es su mutación, no puede acceder ni a medicamento ni a un ensayo clínico que en un futuro diera lugar a la obtención del medicamento.

En México, el Inmegen realiza esos estudios en el Laboratorio de Diagnóstico Genómico, a cargo de Alaez Verson, quien indicó que es importante desarrollar el conocimiento local. Si seguimos mandando muestras al extranjero nunca vamos a saber qué pasa con estas enfermedades raras en México y cuáles son las mutaciones que circulan con mayor frecuencia en la población. Si no se tiene conocimiento de las mutaciones que están en el país será difícil que se pueda interpretar con certeza.

A lo largo de estos años se ha logrado reducir costos y aumentar la eficiencia del diagnóstico con la creación de bases de datos internacionales como el sitio web Human Gene Mutation Database, donde los especialistas consultan cuadros clínicos de pacientes de cualquier parte del mundo.

Estos repositorios contienen también datos de secuenciaciones de exomas, parte del genoma que al transcribirse da lugar a las proteínas; hay genomas completos que sirven como referencia y hay bases de datos fenotípicas (las características visibles de una persona), en las que se asigna un número a esos rasgos. Esto facilita el establecimiento de un cuadro clínico a quienes padecen una determinada patología.

Aun así, una persona puede tardar años en tener su diagnóstico por la complejidad del análisis, y esto se debe a que es muy complicado hacer diagnósticos.

Hay 15 o más genes que pueden dar un diagnóstico similar, además de que las mutaciones que causan enfermedades raras no son todas iguales ni tienen el mismo efecto sobre la proteína que codifica a determinado gen, por eso la terapia a los pacientes tampoco es exactamente igual.

La investigadora en ciencias médicas añadió que hay mutaciones que eliminan totalmente la función de una proteína, hay otras donde la proteína existe pero no funciona tan bien como debería; hay medicamentos que utilizan a ciertas moléculas para hacer que esa proteína que no funciona tan bien lo haga un poco mejor.

Ante este escenario, las bases de datos sirven para tener una estadística mundial de las enfermedades raras, que evidencian que entre éstas hay unas con mayor tasa de incidencia. Esto sirve para identificar enfermedades y evitar procesos clínicos innecesarios, y para presionar a las farmacéuticas y hacerles ver que vale la pena invertir en la creación de fármacos.

“El desarrollo de medicamentos huérfanos –que están destinados a un grupo muy reducido de pacientes– no le ha importado a la industria porque es un mercado pequeño y hay poco retorno de inversión para la industria. Sólo hay 400 fármacos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, de los cuales 5 por ciento son eficaces para tratar enfermedades raras; el resto de los pacientes recibe cuidados paliativos”, señaló Alaez Verson.

Existe también la terapia génica, en la que se utiliza un vector, como un virus que no daña al ser humano, al que se le coloca un gen sano; el vector funge como transportador que lleva al gen al tejido donde debería funcionar. El problema es que son tratamientos costosos por ser personalizados y los vectores suelen ocasionar efectos adversos en el paciente.

La terapia de remplazo enzimático es otra alternativa. Se proporciona al organismo la enzima que no funciona porque su gen está dañado, ya sea por transfusión sanguínea o vía oral. La enzima suele ser un clon obtenido de una bacteria. El problema con esta terapia es que es cara y de por vida.

 

 

"La ciencia, poderosa herramienta contra el racismo y la homofobia"

 

En este ámbito no hay argumento que avale la discriminación, afirma Jorge Martínez, de la UAM


El racismo, la misoginia y la homofobia son problemas presentes en diversos países y el estudio sistemático de la teoría de la evolución por selección natural podría ayudar a enfrentarlos, consideró Jorge Martínez Contreras, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) unidad Iztapalapa e integrante de la Academia Mexicana de Ciencias.

La filosofía de la evolución, tema de estudio de Martínez Contreras, parte de que todos tenemos un ancestro común, “(...) esta unicidad de la especie humana, más allá de las variantes físicas, lleva a plantear cuál es el origen de la cultura en general y cómo su análisis puede ayudar a tener mejor educación filosófica. La filosofía, que es una reflexión de la totalidad del saber humano, puede ganar mucho al acercarse a otras disciplinas, por ejemplo, las ciencias biológicas, para entender a los humanos”.

Antes de la teoría de la selección natural, que planteó Charles Darwin para responder a la pregunta de dónde viene la vida, y en particular de dónde provienen los humanos, se recurría a las teorías religiosas.

Algunas de ellas proponían un fenómeno al azar porque no había otro instrumento para responder a esas interrogantes. Con Jean-Baptiste Lamarck surgió la idea de que el medio ejerce una acción sobre los individuos y ésta va a producir cambios y por consiguiente evolución.

Para explicar la teoría de la evolución biológica que propuso Lamarck, Martínez Contreras tomó como ejemplo el color de piel: Una población europea que se va a África acaba teniendo hijos de tez más oscura por efecto del Sol, conforme pasan las generaciones los descendientes la tendrán aún más oscura y, a la inversa, una población de piel más oscura que se va a Europa tendrá descendientes con piel más clara. Esta es una teoría lamarckiana que está equivocada.

Darwin planteó, continuó el filósofo, que hay una adecuación al medio. En el caso de los habitantes originarios de Australia, son los que tienen la piel mejor adaptada para las condiciones de ese país; mientras que entre los europeos los mejor adaptados a su ecosistema son los holandeses, lo que se debe a la selección natural; sin embargo, Darwin carecía del conocimiento de otras ciencias, entre ellas la genética.

 

Darwin y Mendel

 

Con Gregor Johann Mendel se habla de los genes dominantes y recesivos, teoría revolucionaria en el siglo XX, la cual se llamó la nueva síntesis: integración de la teoría de la evolución de las especies de Darwin y la teoría genética de Mendel.

Al hacer referencia al racismo, el especialista destacó que tiene una connotación económica. Consiste en atribuir al otro rasgos infrahumanos para justificar su explotación. Como no hay ningún argumento científico que avale la discriminación, la ciencia es un instrumento poderoso para luchar contra ella, subrayó Martínez Contreras, recientemente en una conferencia, con motivo del Día Mundial de la Filosofía, en el coloquio internacional realizado en la UAM.

 

Descubren método para rejuvenecer células humanas

Una nueva investigación descubrió un método para reavivar las células viejas del organismo, un avance que podría cambiar de manera radical la forma de envejecer de los humanos, informó la Universidad británica de Exeter.

La fórmula rejuvenece las células senescentes humanas y consegue que estas vuelvan a dividir, explicaron los investigadores de Exeter y la Universidad de Brighton.

El experimento mostró que las células rejuvenecidas no solamente parecen jóvenes, sino también se comportan de la misma forma que éstas.

La investigación se basa en los hallazgos preliminares que mostraron que los genes conocidos como factor de empalme, cruciales para el pleno funcionamiento del organismo, se desactivan a medida que envejecemos. Al respecto, los científicos hallaron la manera de reiniciar esta función mediante una intervención química.

Conforme a los investigadores, su método podría cambiar la manera en que nos hacemos mayores, dándonos la oportunidad a los humanos de experimentar menos degeneración durante el proceso de envejecimiento.

Igualmente, las personas de avanzada edad son más propensos a sufrir apoplejías, enfermedades cardíacas y otras dolencias, pero de conseguirse un rejuvenecimiento celular, se podría reducir muchos de estos riesgos.

(Información de PL)

Especialistas trabajan en la generación de piel en el laboratorio del hospital Saint Josef, en la ciudad alemana Bochum

 

El pequeño padecía la llamada enfermedad de mariposa, que consiste en que al menor contacto físico se deprende parte del órgano, causando heridas y ampollas

Un niño con la enfermedad conocida como piel de mariposa fue tratado con una terapia genética en la que se tomaron células de su piel para posteriormente en un laboratorio introducir una variante sana del gen erróneo, multiplicar las células y generar nuevo tejido cutáneo.

La piel sana generada se trasplantó a casi toda la superficie corporal de niño, quien entonces tenía siete años. Hoy, casi dos años después de la intervención, el pequeño no sufre prácticamente molestias.

Los investigadores publican ahora su terapia, seguida bajo la dirección de científicos de Bochum, en la revista Nature.

El joven tratado padecía unmal genético de epidermólisis ampollar, también llamada enfermedad de la piel de mariposa, ya que se caracteriza por ser frágil y extremadamente vulnerable, tan delicada como el cristal: al menor contacto físico se desprende la piel de quienes la sufren, causándoles heridas o ampollas con el aspecto de una gran quemadura. Esto limita la calidad de vida del paciente y con frecuencia genera cáncer de piel. Hasta ahora no hay cura.

Cuando el niño llegó en 2015 a la clínica pediátrica de Bochum tenía ya 60 por ciento de su cuerpo dañado. Las graves heridas crónicas e infecciones se habían cernido sobre él. Los tratamientos habituales no surtían efecto por lo que sólo se podía aplicar un paliativo.

Por deseo de los padres los médicos buscaron posibilidades de tratamientos experimentales y llegaron hasta la apenas probada terapia genética. El tejido cutáneo ya sin ese error generado en Italia se trasplantó en Alemania. En total se remplazó 80 por ciento de la piel del pequeño paciente.

Para empezar el tratamiento se colocó al niño en su cama vendado de cabeza a pies, explicó Tobias Rothoeft, de la clínica infantil en Bochum, que se encargó de la estancia de cerca de ocho meses del niño en el hospital.

Hoy su piel es estable. Va a la escuela, juega futbol y puede llevar una vida prácticamente normal, señaló. Las heridas que pueda tener en la nueva piel se tratan como las de cualquier otro niño, agregó.

Es la primera persona que se trata de esta manera. Debemos esperar para ver si todo sigue tan bien. Eso lo dirá el tiempo, precisó Tobias Hirsch, del hospital de Bergmannsheil, quien se encargó de operar al niño.

 

Cerca de 35 mil casos en Europa

 

Para él, como cirujano plástico, es un milagro y una bendición que el niño esté tan bien. Según datos de Hirsch, en Europa hay cerca de 35 mil niños con ese padecimiento.

La dermatóloga Leena Bruckner-Tuderman, quien no participó en el estudio, lo calificó de muy buen trabajo. Espera que se pueda ayudar a otros afectados con otras variantes de la enfermedad a través de una serie de correcciones de la metodología.

Sin embargo, esto es una utopía, no hemos llegado aún tan lejos, declaró la directora del departamento de dermatología del Hospital Universitario de Friburgo. En principio, las terapias genéticas conllevan el riesgo de que el nuevo gen se integre en un lugar desfavorable. Esto podría destruir procesos de regulación en las células y provocar cáncer. En el caso del niño hasta ahora no han encontrado tumor alguno u otra alteración perjudicial.

Martes, 26 Septiembre 2017 15:06

El diagnóstico inesperado

El diagnóstico inesperado

Falta de ejercicio. De repente me vi dando la tercera vuelta a esa inmensa cancha de fútbol a la cual debía darle 15 vueltas, las piernas me temblaban. Una vuelta más. La fatiga era evidente, ya no podía mantener la respiración por la nariz, abrí la boca para inhalar la mayor cantidad de aire posible y así lograr respirar; mis piernas no daban más. A la mitad de la décima vuelta mi cuerpo no respondía, estaba desconectado; correr o trotar era imposible, cada paso lo sentía más difícil, más pesado, tuve que renunciar y echar mi cuerpo sobre el césped.

 

A lo mejor, una sensación similar es la que viven los pacientes antes de ser diagnosticados. Un cansancio constante, un cuerpo que no responde. Quizás ese cansancio se calma cuando le mencionan el nombre de la patología, cuando le hablan de esa sigla que nunca se le pasó por la mente, la misma que ahora le pondrá una nueva carrera en la vida y que lleva por título ELA.

 

Como se mencionó en otro artículo*, la Esclerosis Lateral Amiotrófica es una enfermedad neurodegenerativa que representa la muerte de las neuronas motoras –las que comandan el movimiento voluntario de los músculos en el cuerpo–, lo que lleva a que el/la paciente quede en estado de inmovilidad pese a que su mente está intacta, pues no afecta cognitivamente nada.


Esta enfermedad es un proceso degenerativo e irreversible de carácter progresivo e inevitable que finalmente lleva a un paro respiratorio. Según la doctora Martha Peña Preciado, se necesitan tres factores para tener la enfermedad: susceptibilidad genética, que se tiene desde el nacimiento –no se desarrolla en todos los casos–; envejecimiento, con el pasar de los años las neuronas del pensamiento o control motor se deterioran y pueden morir, lo cual es un factor de riesgo; medio ambiente, aunque aún falta investigar este último factor, el cual es bastante importante y debe tenerse presente.

 

Aunque no se asegura que sea su causa, se cree que el cigarrillo, derivados de sustancias químicas que hay en el ambiente, petroquímicos, solventes, fungicidas, pueden tener componentes que desatan la enfermedad. Curiosamente, luego de la guerra del Golfo, varios militares norteamericanos regresaron con esta patología.

 

Los casos de ELA no se presentan de la misma manera, por un patrón común, es heterogénea. Si los síntomas inician por miembros inferiores, puede presentarse con problemas como: pie caído, dificultad para caminar y generalmente múltiples tropiezos o caídas. De igual manera, si se presenta en una mano, esta se va atrofiando y debilitando progresivamente, comprometiendo otras partes del cuerpo. Según la doctora Peña, la forma más severa es cuando la enfermedad empieza por los músculos de la cara y la faringe, como la lengua y los músculos para deglutir y hablar, variedad más agresiva de la enfermedad porque el paciente puede entrar en falla respiratoria más rápidamente, al sufrir el degeneramiento de los músculos del tórax, responsables de que los pulmones puedan captar oxígeno.

 

Pacientes con ELA en Colombia

 

En el país la enfermedad integra el grupo de enfermedades huérfanas y raras, de las cuales siempre ha existido un subregistro. Según la doctora Martha, el Ministerio de Salud dice que para 2015 había cerca de 350 a 400 pacientes afectados por ELA. No existe un registro oficial de los años 2016 y 2017, pero se sospecha que al día de hoy existen entre 800 y 1.000 personas vivas con la enfermedad. La mayoría de casos se presenta en hombres entre los 60 y 65 años de edad, no quiere decir que no se presenten pacientes de 14, 20, 30 o 80 años.

 

A continuación la historia de Antonio, un paciente que lleva alrededor de 10 años con la enfermedad, quien nos cuenta cómo fue su diagnóstico:

 

Tantos trámites para recibir el golpe

 

Transcurría el año 2008, enamorado de mi trabajo como comunicador social tenía la responsabilidad de consolidar un ejercicio en la capacitación y formación de emisoras escolares en la ciudad de Bogotá. A mi cargo estaba un proceso en 10 colegios de la localidad de Bosa, donde había que jugársela por dar todo el conocimiento y compartir el saber con niñas, niños y docentes para lograr el fortalecimiento de las emisoras, las cuales debían cumplir un papel pedagógico y comunicativo al interior de la comunidad educativa, aportando cambios en la cotidianidad conflictiva que vivía la gente.

 

Caminar de colegio en colegio era mi rutina diaria, que se volvía placentera al encontrarme con la energía y vitalidad de los jóvenes participantes y con la entrega de los docentes que hacían parte del proceso. Después de las jornadas gratas y productivas llegaba a descansar a casa; un día comencé a sentir un leve dolor lumbar, que al siguiente día aminoraba y se volvía imperceptible –quizá por el goce que sentía al realizar mi labor.

 

El malestar se repetía constantemente. Como cargaba un maletín en la espalda con documentos, cds, grabadora y material para los talleres, pensé en esa como la razón del dolor; para cerciorarme saqué una cita médica adaptándome a los tiempos de mi EPS-Compensar. El día de la cita con el médico general me dijo que tenía que mandarme a tomar unas placas de rayos x o una radiografía para ver qué pasaba.


Luego de ir a la toma de la radiografía, tuve que volver a pedir una cita con un especialista para que hiciera la lectura. El médico abrió la placa, la observó y dijo que mi dolencia se debía a una escoliosis; me recomendó revisar las posturas del cuerpo al levantar objetos pesados, dormir con una almohada entre las rodillas y hacer unas terapias para la corrección de la columna.

 

Seguir un diagnóstico médico sin saber lo que me esperaba

 

Varios meses después, a pesar de cumplir con las recomendaciones médicas, la dolencia no tenía mejoría. Tomé unas terapias, primero por Compensar en la Clínica San Rafael y luego en la Universidad Nacional por colaboración de una amiga que trabajaba en rehabilitación. Asistí a las terapias, dos por semana, a lo largo de seis meses, a la par me hacían exámenes de seguimiento y tenía que ir a citas con el médico especialista, quien cada vez pedía nuevas radiografías para ver cómo había evolucionado.

 

Con la ansiedad de saber cuál era mi estado, seguía juiciosamente las indicaciones del médico, me tomaba las placas de rayos x una y otra vez; el resultado no cambiaba: escoliosis. Mi salud se deterioraba lentamente, así pasaron dos años y medio. Los síntomas avanzaban y en cada nueva cita le decía al doctor que sentía los pies cada vez más pesados para caminar, no podía subir y bajar andenes como antes, tenía que caminar lentamente, pasar las calles era un complique. Ante esto el doctor me dijo que si seguía así tenía que operarme, no veía otra salida. “Yo lo puedo operar y tengo un amigo que es anestesiólogo, entonces toca que se tome otra placa de rayos x y una electromiografía”, dijo.

 

En el papeleo de pedir la autorización de los exámenes, realizármelos y esperar los resultados, pasó más de un mes. Llegué de nuevo a verme con el doctor, tenía los resultados en mis manos, iba acompañado de Mariana, por entonces mi compañera.

 

Entramos al consultorio y el médico se encontraba hablando por teléfono, nos pidió que lo esperáramos, estaba programando un viaje para el exterior y discutía porque no le habían realizado la reserva del pasaje, a la par de su discusión me pidió los resultados de los exámenes. Entre la charla por teléfono revisó la radiografía y dijo: “bueno, toca programar la cirugía, la dejamos para cuando regrese, voy a hacer las órdenes”. En ese momento no había revisado la electromiografía. Cuando leyó los resultados dijo “esto toca que lo vea un neurólogo porque puede ser otra cosa”. Elaboró la orden para neurología y tuve que esperar otro mes para que me ordenaran la cita con el neurólogo.

 

El día de la cita, me encontré en el consultorio con un médico joven, tenía acento caribeño; le pregunté que de dónde era y me dijo que salvadoreño, había hecho sus estudios en Cuba y ahora trabajaba en Colombia. Abrió los resultados de la electromiografía y la radiografía, de inmediato me dijo a quemarropa: “esto parece que es una enfermedad de las neuronas motoras, las que hacen que uno pueda moverse, hay que recetar urgente el medicamento existente para retrasar el avance, tenemos que cerciorarnos del resultado, hay que repetir la electromiografía para estar seguros, conozco un médico que se la puede hacer de inmediato”.

 

El examen me lo realizaron en el hospital San José, antiguo Lorencita Villegas. Este examen, privado, de urgencia, costaba medio millón de pesos, tuve que conseguir el dinero por todos los medios. Llegó la toma de la electromiografía y el resultado dos días después, el neurólogo salvadoreño me atendió sin pedir cita y me dijo que, efectivamente, tenía Esclerosis Lateral Amiotrófica, me dijo que iba a ir perdiendo paulatinamente la movilidad y que lo que me esperaba no sería fácil.

 

Dos meses después el mismo médico se accidentó y se rompió las dos piernas, tuvo que regresar a su país y nunca supe nada más de él. Quedé perdido, sin guía, tenía claro el resultado pero no sabía qué hacer. Pedí una nueva cita de neurología en la EPS y me encontré con una neuróloga que no sabía mucho de la enfermedad, lo único que me dijo es que tenía máximo dos años de vida, que la enfermedad era implacable.

 

Después, otra doctora me remitió con la neuróloga que está al frente de la investigación de esta enfermedad en el país, la doctora Martha Peña Preciado. Solicitamos una cita al Instituto Roosevelt, donde ella trabajaba. Me realizó otra electromiografía y comprobamos que la ELA estaba conviviendo silenciosamente conmigo. En abril de 2010 mi mundo se partió en dos.

* https://www.desdeabajo.info/ediciones/32283-ante-la-paulatina-despedida-del-cuerpo.html

Publicado enEdición Nº239