MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Prohibido, muy restringido y poco despenalizado: así es el mapa del aborto en América Latina

En Argentina, un nuevo proyecto apoyado por el Gobierno intentará despenalizar el aborto tras el intento fracasado en agosto de 2018

Que miles de mujeres argentinas volvieran la semana pasada a echarse a las calles para relanzar la campaña por el aborto legal es una muestra más del cambio que se está produciendo en una región como América Latina y el Caribe, donde la interrupción del embarazo sigue restringida o castigada en gran parte de los países.

En los últimos años en la región no solo se ha extendido ese grito que reclama un aborto legal, seguro y gratuito, sino que también se han logrado avances importantes en salud sexual y reproductiva como la legalización de la interrupción del embarazo en el estado mexicano de Oaxaca en 2019 y la ley de aborto en tres causales aprobada por Chile en 2017.

Pero pese a los logros alcanzados en la región y a ese mayor consenso social de la opinión pública sobre el aborto, las mujeres aún se enfrentan a numerosas barreras para acceder a un aborto, incluso en los países donde es legal, como es la objeción de conciencia de profesionales ginecológicos que no quieren participar en esta práctica. Otros obstáculos se deben al creciente número de dirigentes conservadores y al avance de los grupos contrarios al aborto, si bien la situación varía dependiendo del país.

"En términos generales hay una mayor conciencia de la capacidad de decidir de las mujeres y la mayoría de los países latinoamericanos tiene leyes que reconocen el derecho de las mujeres a una amplia gama de anticonceptivos, protocolos de atención donde hay causales justificadas para abortar, etc", señala Susana Chávez, directora de la organización peruana Promsex y secretaria ejecutiva del Consorcio latinoamericano contra el aborto inseguro (Clacai). "Sin embargo, existe una corriente conservadora muy fuerte que está interponiendo medidas judiciales al cumplimiento de las leyes y eso añade trabas que limitan", añade.

En ese sentido, la experta asegura que en varios países se ha intentado "judicializar los protocolos de aborto por considerarlos una amenaza al concebido", mientras que en otros Estados de la región se han incorporado medidas restrictivas.

Tampoco hay que olvidar que a pesar de que en los últimos años América Latina ha tenido Gobiernos progresistas en varios países, por lo general han mantenido una postura conservadora frente a la interrupción voluntaria del embarazo. No se logró, por ejemplo, despenalizar la práctica en Argentina durante los Gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. En el caso de Ecuador, Rafael Correa amenazó incluso con dimitir si el Parlamento permitía aprobarlo.

Un panorama desigual

Pero en la actualidad, ¿dónde es legal el aborto en América Latina y el Caribe? La mayoría de los países de la región cuenta con causales a la interrupción del embarazo que van más allá del peligro de muerte de la madre, aunque cada uno tiene leyes diferentes.

Los países más restrictivos son El Salvador, Honduras, Nicaragua, Haití y República Dominicana, donde el aborto está prohibido bajo cualquier circunstancia. Las mujeres salvadoreñas se enfrentan incluso a penas de prisión que superan los 30 años al ser acusadas de homicidio agravado. Ni siquiera importa si sufrieron un aborto espontáneo.

Honduras, donde también se castiga con cárcel a las mujeres que interrumpen su embarazo, es además el único país de la región donde están prohibidas las píldoras anticonceptivas de emergencia.

"Pese a los logros de la región, Centroamérica no avanza al mismo ritmo e incluso algunas iniciativas de grupos antiaborto están ganando fuerza", recuerda a este medio el ginecólogo Guillermo Ortiz, asesor médico de IPAS, organización internacional que trabaja para ampliar el acceso de las mujeres a servicios de atención integral del aborto.

Ejemplo de ello es Costa Rica, donde el aborto terapéutico [razones médicas] es legal, pero "ha habido intentos de derogar la ley y tratar de que se vuelva a discutir el tema para prohibirlo completamente", tal y como pasó en El Salvador en 1998 y en Nicaragua en 2007, cuando el otrora comandante de la Revolución Sandinista Daniel Ortega asumió la presidencia.

Otros Estados latinoamericanos que cuentan con leyes muy restrictivas son Paraguay, Venezuela y Surinam, donde las mujeres únicamente pueden suspender su embarazo legalmente cuando su vida peligra.

En el caso de Perú, la gestante puede abortar si está en riesgo su salud o su vida, pero se aplica una perspectiva restrictiva de la norma. "Se imponen condiciones que no aparecen en la ley y se niegan derechos que ya tienen las mujeres imponiendo embarazos forzados aún a costa de su salud y su vida", asegura Chávez.

Todas estas restricciones legales se han convertido en una amenaza para la vida y salud de las mujeres en la región, ya que se ven obligadas a recurrir a prácticas clandestinas e inseguras para interrumpir su embarazo. La ilegalidad de este procedimiento, además, no reduce su práctica y de hecho el aborto clandestino es una de las principales causas de muerte materna en estos países.

América Latina y Caribe es la región con más abortos

América Latina y el Caribe es la región con la tasa de abortos más alta del mundo: 44 por cada 1.000 mujeres en edad reproductiva, en comparación con Asia (36 por cada 1.000 mujeres), África (34), Europa (29) y América del Norte (17), según datos del Instituto Guttmacher, especializado en derechos reproductivos. 

En cuanto a la tasa de embarazos no planeados, América Latina y el Caribe también lidera la tabla, con 96 embarazos por cada 1.000 mujeres en edades de entre 15 y 44 años.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, cada año se realizan unos 25 millones de abortos inseguros en el mundo, la mayoría en condiciones de clandestinidad.

Los únicos países de la región donde el aborto está despenalizado durante las primeras semanas de gestación son Uruguay, Cuba, Guayana, Guayana Francesa y Puerto Rico (estado libre asociado de EEUU).

En México las mujeres también pueden suspender su embarazo de forma legal, pero únicamente en dos estados: Ciudad de México y Oaxaca, al sur del país. Solo el aborto en caso de violación es legal en todo México, mientras que en algunos estados existen otras excepciones.

En todos estos países también existen complicaciones para acceder a los servicios. Desde profesionales sanitarios que se declaran objetores de conciencia hasta clínicas falsas donde intentan convencer a las mujeres de que no aborten.

Nuevo intento en Argentina

Las mujeres en Argentina pueden abortar legalmente si la vida de la madre peligra o si el embarazo fue producto de una violación, aunque incluso dentro de ese marco también encuentran obstáculos.

Los grupos feministas y las mujeres que relanzaron la semana pasada el proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que tiene estado parlamentario, confían en que esta vez se apruebe una ley de plazos, pues a diferencia de otras ocasiones, ahora hay un respaldo presidencial. El mandatario Alberto Fernández ya ha dicho que enviará al Congreso un proyecto de ley para despenalizar el aborto.

"Estamos a la expectativa de ver cómo va a ser el proyecto que presentará el Ejecutivo. Entendemos que a la hora del debate se van a poner a disposición ambos proyectos y en principio se votaría antes de junio", explica a eldiario.es la activista Jenny Durán, integrante de la campaña.

Retroceso en Chile

En 2017, bajo el segundo Gobierno de Michelle Bachelet, Chile despenalizó la interrupción voluntaria del embarazo en caso de que la vida de la madre corra peligro, inviabilidad fetal y violación. Fue un paso histórico para el país, teniendo en cuenta que el aborto estaba prohibido bajo cualquier circunstancia desde 1989, cuando la dictadura de Augusto Pinochet así lo promulgó.

Sin embargo, las mujeres en Chile también tienen dificultades para acceder al aborto legal. Desde un principio la ley permitió a los médicos del sistema público negarse a realizar el procedimiento y en 2018 el Gobierno del conservador Sebastián Piñera añadió nuevas trabas. Actualmente los hospitales públicos no están obligados a tener permanentemente profesionales que practiquen abortos y las clínicas privadas pueden negarse a realizarlos.

Colombia: aborto permitido pero de difícil acceso

Desde el año 2006 el aborto está permitido en Colombia en tres supuestos: cuando existe riesgo para la vida de la madre, malformación del feto o violación. Sin embargo, al mismo tiempo la ley colombiana tipifica el aborto como un delito, por lo que a muchas mujeres se les complica acceder a los servicios.

"Se trata de un delito discriminatorio que afecta especialmente a las mujeres pobres, a las jóvenes y a las campesinas, ya que las mujeres que viven en grandes ciudades pueden acceder mejor porque tienen más información y recursos. Es un delito, además, que solo se puede aplicar a las mujeres, a las que se castiga por tomar decisiones sobre su propio cuerpo", indica a eldiario.es la activista feminista Beatriz Quintero, integrante de La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres, una alianza de organizaciones que lucha desde 1998 para que el aborto se despenalice en Colombia.

Con el objetivo de disminuir las barreras que afrontan las mujeres, el magistrado de la Corte Constitucional Alejandro Linares ha propuesto al alto tribunal despenalizar el aborto en el primer trimestre. Pero no será un debate sencillo, pues la abogada Natalia Bernal ha propuesto prohibir la práctica por completo y los grupos contra el aborto también han protestado contra la iniciativa, que debería conseguir 5 votos a favor de un total de 9 magistrados.

Brasil, Bolivia y Ecuador

En el caso de Bolivia hasta 2017 el aborto solo era legal cuando existía riesgo de salud para la madre o en caso de violación, pero ese año el Gobierno de Evo Morales amplió los supuestos. En la actualidad tampoco es delito abortar durante las primeras ocho semanas de embarazo si la mujer es estudiante o tiene a su cargo a personas mayores o discapacitadas.

Brasil permite el aborto en caso de violación, de riesgo para la madre y de anencefalia. Ecuador, por su parte, tiene una legislación más severa, ya que solo se puede abortar legalmente en dos casos: cuando la vida de la madre está en riesgo y cuando una mujer con diversidad funcional ha sido violada. En septiembre de 2019 el Parlamento rechazó despenalizar la práctica en todos los casos de violación y malformación del feto.

Bajo este panorama, el hecho de que Argentina pueda lograr este año despenalizar el aborto aporta esperanza a toda la región.

Por María García Arenales

29/02/2020 - 21:11h

Publicado enSociedad
Amnistía Internacional denuncia la violencia contra la mujer que suponen las leyes contra el aborto en América Latina

"Tiene la obligación legal de proteger la salud y los derechos de las mujeres, no puede adoptar una posición neutral", pide el secretario general de Amnistía Internacional al presidente argentino

Las rigurosas políticas contrarias al aborto de América Latina se han traducido en muertes innecesarias de miles de mujeres, asegura el secretario general de Amnistía Internacional, Salil Shetty. Por eso, Amnistía reclama un impulso decisivo para la legalización del aborto en toda la región.


"La criminalización del aborto es una forma de violencia contra las mujeres. No reduce el número de abortos, simplemente hace que el proceso sea más peligroso", dice Shetty a the Guardian en Buenas Aires, después de un encuentro con el presidente argentino, Mauricio Macri.


Durante una amplia entrevista, Shetty también ha advertido de que la polarización política, la crisis económica y un creciente desencanto con la democracia han llevado a una crisis de los derechos humanos en toda la región. "América Latina siempre fue vista como un área más avanzada en cuanto a derechos en comparación con Asia o África, pero acabamos de vivir un rápido retroceso", explica el especialista.


El tema principal de su encuentro con Macri fue el aborto, que sigue siendo un delito o está restringido en todos los países de América Latina, excepto Cuba y Uruguay. Seis países lo prohíben en todas las circunstancias, mientras que en otros nueve se permite solo cuando la vida de la mujer corre peligro.


Argentina es uno de los países de la región que, en estos momentos, está revisando las estrictas normas sobre el aborto. La semana pasada, el Congreso del país acogió el primer debate sobre el tema por primera vez en la historia, abriendo el camino a lo que probablemente será un largo proceso hacia la despenalización.


El director de Amnistía sostuvo que la restricción del aborto solo obliga a las mujeres a abortar de manera clandestina, lo que supone la principal causa de mortalidad materna en el país.


"En los últimos 25 años, han muerto más de 3.000 mujeres en Argentina como resultado solo de abortos clandestinos. Mientras el debate se produce en el Parlamento, siguen muriendo mujeres por esta causa", protesta Shetty.


Macri ha dicho que él personalmente se opone a la legalización del aborto, pero que permitirá a los parlamentarios de su partido conservador a votar en conciencia el proyecto de ley presentado recientemente que permitiría la interrupción voluntaria del embarazo en las primeras 14 semanas.


Sin embargo, con medio millón de abortos clandestinos cada año en el país, Shetty considera que esta neutralidad no es suficiente. Por eso ha pedido a Macri que apoye abiertamente la despenalización.


Una "posición neutral" no es suficiente


"Tiene la obligación legal de proteger la salud y los derechos de las mujeres, no puede adoptar una posición neutral", es lo que Shetty cuenta que dijo al presidente. Shetty hizo un análisis desalentador de la situación de los derechos humanos en América Latina, señalando el empeoramiento de la crisis humanitaria en Venezuela y la violencia fuera de control en Brasil.


"En Venezuela se está produciendo un sufrimiento extremo", asegura. "Un país que tenía un buen nivel de vida se derrumbó en dos o tres años. Es inimaginable la velocidad a la que pueden salir mal las cosas".


Shetty también ha comentado la preocupación que siente por la creciente polarización política en Brasil, donde las elecciones presidenciales de este año tendrán lugar en un contexto que se ha descrito como el mayor escándalo de corrupción de la historia.


Shetty cree que el asesinato el mes pasado de Marielle Franco –una incansable defensora de los derechos de los afrobrasileños, personas LGTBI, mujeres y grupos de bajos ingresos– fue un recordatorio del riesgo al que se exponen los activistas en toda la región.


Según explica, son los ciudadanos brasileños los que más sufren la violencia entre los narcos y las fuerzas de seguridad. Hace poco, el presidente Temer mandó al Ejército a hacerse cargo de la seguridad en Río de Janeiro, después de una escalada de crímenes violentos callejeros y enfrentamientos entre bandas de narcotraficantes.


Los activistas han alertado de que la "intervención" puede conllevar todavía más muertes, sobre todo teniendo en cuenta que las fuerzas de seguridad brasileñas han estado implicadas en muertes extrajudiciales. "Un gran número de personas normales y corrientes están perdiendo la vida o están siendo acosadas a diario a causa de la guerra interna", dice Shetty.


Este año habrá elecciones presidenciales en seis países de la región y Shetty advierte de que, al igual que sucede en todo el mundo, la tentación del populismo avanza posiciones por culpa de un sistema democrático que ha fracasado a la hora de proporcionar seguridad económica de una manera continua.


"El modelo político no ha conducido a gobiernos inclusivos o responsables y el modelo económico ha dejado a partes significativas de la población atrás", cuenta. El director de Amnistía también cuenta que le preocupa el vulnerable proceso de paz en Colombia con los rebeldes de las FARC, que puso fin a 52 años de guerra civil, pero que sigue siendo profundamente impopular.


Muchos colombianos se opusieron con vehemencia al acuerdo, que en un primer momento fue rechazado en referéndum. A su vez los antiguos guerrilleros se sienten muy frustrados por la lenta implementación del acuerdo y temen por su propia seguridad. Desde que se firmó el pacto, han matado a 50 excombatientes o familiares de estos, mientras que se cree que 1.200 antiguos rebeldes han vuelto a las armas con grupos criminales.


"La única traza de esperanza real en medio de toda esta locura era Colombia, pero ahora la situación en este país también es muy frágil", concluye el experto.

 

Uki Goñi - Buenos Aires
16/04/2018 - 21:04h
Traducido por Cristina Armunia Berges

 

Publicado enSociedad
Corrigen genes portadores de mal cardiaco en embriones humanos

Desde París y Portland.

¿Nacerán algún día bebés exentos de cualquier enfermedad genética, como en una película de ciencia ficción? Genes portadores de una enfermedad cardiaca hereditaria fueron modificados en embriones humanos con éxito por primera vez gracias a una técnica que genera tantas esperanzas como problemas éticos.

Esta investigación fue publicada el miércoles en la revista Nature. Aunque está aún en una fase muy preliminar, abre potencialmente la vía a grandes avances en el tratamiento de las enfermedades genéticas.

Sin embargo, plantea serias cuestiones éticas dignas de Un mundo feliz, de Aldous Huxley, ya que esta técnica podría, en teoría, ser utilizada para producir bebés genéticamente modificados con la finalidad de elegir el color de su cabello o aumentar su fuerza física.

La investigación sobre los embriones humanos cuenta con una regulación estricta y no se trataba de implantar los utilizados en el estudio en el útero de una mujer para dar comienzo a un embarazo. Por esto, los científicos no los dejaron desarrollarse más de unos días.

Este método, que necesita aún más investigaciones, "puede potencialmente servir para prevenir la transmisión de enfermedades genéticas a las futuras generaciones", afirmó durante una conferencia de prensa telefónica una de las autoras del estudio, Paula Amato.

Se requiere trabajo complementario

Sin embargo, esta perspectiva está lejos todavía. "Antes de los ensayos clínicos, serán necesarios investigaciones complementarias y un debate ético", precisó Amato.

La investigación se realizó en la Universidad de Ciencias y de la Salud de Oregon en Estados Unidos por científicos estadunidenses, chinos y surcoreanos. La herramienta utilizada es la técnica Crispr-Cas9, gran hallazgo que se dio a conocer en 2012.

Se basa en una enzima que actúa como tijeras moleculares, las cuales pueden retirar partes no deseables del genoma de forma muy precisa para remplazarlas por nuevas partes de ADN, un poco como cuando se corrige una errata en un procesador de texto.

El equipo de investigadores utilizó esta herramienta revolucionaria para corregir, en embriones humanos, el gen portador de la cardiomiopatía hipertrófica (mutación que produce un aumento del grosor de las paredes del corazón), enfermedad hereditaria que puede provocar la muerte súbita, especialmente durante la práctica de deporte.

Los investigadores realizaron una fecundación in vitro de ovocitos femeninos normales por espermatozoides portadores del gen defectuoso. Al mismo tiempo que el esperma, los científicos introdujeron las herramientas de edición genética.

El objetivo: cortar el ADN defectuoso para provocar su reparación.

El resultado fue indiscutible. pues 72 por ciento de los embriones (42 de 58) fueron corregidos, mientras esta tasa habría sido de 50 por ciento sin las famosas tijeras genéticas (de manera natural, los embriones habrían tenido una posibilidad de dos de heredar un gen sano).

"Estas herramientas pueden mejorarse para llegar a una tasa de éxito de 90 por ciento incluso de ciento por ciento", predijo otro de los autores del estudio, Shukhrat Mitalipov, de la Universidad de Ciencia y Salud de Oregon.

En 2015, se llevó a cabo una experiencia similar en China, pero con resultados menos concluyentes. El fenómeno de "mosaicismo" (presencia simultánea de genes sanos y defectuosos en el embrión) no pudo impedirse, lo que sí lograron los científicos del nuevo estudio. “La cuestión más debatida será la de saber si el principio mismo de modificar los genes de un embrión in vitro es aceptable”, analizó un experto independiente, el profesor Darren Griffin, de la Universidad de Kent, citado por el Science Media Centre.

Ahora bien, según él, “otra interrogante debe entrar en el debate: ¿Es moralmente justo no actuar si tenemos la tecnología para prevenir estas enfermedades mortales?

En diciembre de 2015, un grupo internacional de científicos reunidos por la Academia Estadunidense de Ciencias (NAS), en Washington, consideró que sería "irresponsable" utilizar la tecnología Crispr para modificar el embrión con fines terapéuticos mientras los problemas de seguridad y de eficacia no se hayan resuelto.

Sin embargo, en marzo, la NAS y la Academia Estadunidense de Medicina estimaron que los avances en este ámbito "abrían posibilidades realistas que merecían serias consideraciones".

Durante el trabajo de "reparación", que podría constituir un hito para evitar enfermedades congénitas, no se dañó ningún otro elemento genético, destacó el equipo de investigadores encabezado por Shoukhrat Mitalipov.

De esta forma, sería la primera vez que se consigue corregir una enfermedad hereditaria en numerosos embriones humanos sin introducir errores adicionales en el genoma.

Los investigadores inyectaron espermatozoides de un hombre con la mutación genética en un óvulo junto con la técnica de edición genética Crispr-Cas9, que debía cortar la doble cadena del gen en el lugar de la mutación. El resultado: casi tres cuartas partes (72.4 por ciento) de los 48 embriones utilizados en el estudio dejaron de tener la mutación patológica.

En general, los embriones se desarrollaron con normalidad, "pero hay una clara necesidad de garantizar que esta técnica no tendrá otras repercusiones dañinas para el embrión en desarrollo y su genoma", escriben Nerges Winblad y Fredrik Lanner, del Instituto Karolisnka de Estocolmo en un comentario en Nature.

De este logro se dio un avance hace unos días por la publicación Technology Review, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, aunque los detalles no se publicaron hasta este miércoles en la revista Nature.

Mecanismos de defensa

Los sistemas Crispr-Cas9 son unos mecanismos de defensa de las bacterias frente a los virus. Las primeras utilizan unas herramientas llamadas Crispr para localizar los genes introducidos por los virus y los cortan con las proteínas Cas9.

El funcionamiento de dicho mecanismo fue descubierto por el biólogo español Fracisco Martínez Mojica y en 2012 la investigadora francesa Emmanuelle Charpentier y la estadunidense Jennifer Doudna consiguieron reproducirlo artificialmente.

La modificación genética de embriones humanos es fuente de un intenso debate ético a escala internacional. El presidente del Consejo Ético alemán Peter Dabrock criticó con dureza el reciente trabajo y habló de "promesas de curación poco serias".

Sin embargo, la experta en ética médica Claudia Wiesemann, de la Universidad de Göttingen, consideró que el estudio muestra que la técnica podría ser practicable en determinadas circunstancias, aunque debería estudiarse caso por caso la conveniencia de utilizarlo.