ferrAn de vargas

 Inaugurados el viernes pasado los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, leemos, escuchamos y vemos mucha información sobre una sociedad tan desconocida en nuestro país como la japonesa. Para deshacer algunos de sus mitos y conocer los aspectos más políticos de Japón, hablamos con Ferran de Vargas, doctor en traducción y estudios interculturales, máster en estudios de China y Japón y especialista en política y estudios culturales en Asia oriental y especialmente en Japón y que ha publicado recientemente el libro ‘Izquierda y revolución. Una historia política del Japón de posguerra (1945 a 1972)’.

 

Hace una semana se inauguraron los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, en Japón. Leemos, escuchamos y vemos mucha información deportiva, pero también, quizás por primera vez en mucho tiempo, nos llegan noticias sobre una sociedad y una cultura tan desconocida en nuestro país. Aunque pueda parecer lo contrario por la cantidad de anime (dibujos japoneses), suhsi y ramen que consumimos.

Para huir de los mitos occidentales sobre Japón y entender mejor la sociedad japonesa más allá de los tópicos, hemos hablado con Ferran de Vargas (Barcelona, 1989). De Vargas es doctor en traducción y estudios interculturales, máster en estudios sobre China y Japón y especialista en política y estudios culturales en Asia oriental y especialmente en Japón. De Vargas ha estudiado cómo se conjugan los movimientos sociales con el arte y especialmente en cómo todos estos movimientos influyeron en la izquierda japonesa, la otra gran desconocida de Japón.

De Vargas ha publicado recientemente uno de los pocos libros, si no el único, donde se trata la historia de la aparición y la caída de la izquierda japonesa. Izquierda y revolución. Una historia política del Japón de posguerra (1945-1972) abarca la historia política de Japón desde 1945, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, hasta el 1972. Un periodo donde la izquierda japonesa fue la gran protagonista.

El libro forma parte de la Colección Estudios Japonesas de Edicions Bellaterra y ha sido financiado por el Centre d’Estudis i Recerca sobre Àsia Oriental, con el apoyo del Grup de Recerca GREGAL. En él se habla de la evolución de la izquierda japonesa y de su papel a través de diferentes hechos históricos, prácticamente desconocidos en España y en todo occidente. Ocupaciones de fábricas y empresas durante la posguerra; el Partido Comunista enviando guerrillas a las montañas para intentar sublevar a los campesinos siguiendo el ejemplo de la revolución maoísta; la movilización de masas más grande de la historia japonesa contra el Tratado de Seguridad entre EEUU y Japón; o las grandes luchas del 68 japonés, olvidadas siempre cuando se habla de 1968 desde occidente, con masivas movilizaciones contra la Guerra de Vietnam.

O como la llaman en Vietnam, la Guerra Americana. Después de todo, tal como explica De Vargas, Japón fue durante muchos años, el lugar del mundo con más bases americanas.

"La motivación principal del libro fue contrarrestar la imagen que tenemos habitualmente de Japón", explica De Vargas. Principalmente los tópicos occidentales en torno a la sociedad japonesa, como pueden ser el hecho de ser una sociedad conservadora, sumisa, pasiva o poco politizada. "Japón, dependiendo del momento histórico, demuestra todo lo contrario", afirma el autor del libro.

Para De Vargas, era importante hacer este libro porque varias generaciones de jóvenes han crecido con el anime o más recientemente con la gastronomía o el cine japonés. Esto, explica De Vargas, "ha sido una puerta de entrada a la cultura japonesa muy despolitizada". Aunque, como explica el autor, Japón fue el epicentro del marxismo en Asia (todas las obras que influyeron en el maoísmo fueron primero traducidas al japonés y después al chino).

Mitos de un país desconocido

Cuando se trata de hablar de mitos occidentales, Japón se lleva el pleno. "Lo primero que me viene a la cabeza es eso que alguien se inventó de la huelga a la japonesa. Incluso cuando hacen huelga se supone que trabajan más. Es un mito totalmente falso", explica de Vargas. De hecho "es un mito con sus orígenes aquí, desconocido totalmente en América Latina o el mundo anglosajón".

Otro mito de la sociedad japonesa es la supuesta tendencia a la armonía y la no confrontación de los japoneses. De Vargas matiza en este caso. Mientras hay una parte de cierto en ello, realmente se magnifica más de lo que es en realidad. "Es cierto que cuando vas a Japón experimentas menos conflicto social cotidiano con la gente, pero hay otras formas de expresar el descontento y la no conformidad".

En Japón, explica el autor del libro, "se han visto episodios donde los japoneses, como cualquier otra cultura, o incluso con formas más radicales, demuestran su disconformidad de forma violenta cuando ha sido necesario". Las imágenes de las manifestaciones japonesas con los cascos y los largos palos para enfrentarse a la policía es, seguramente, de las más conocidas por aquellas personas interesadas en el país nipón. Japón, reconoce De Vargas, "es una sociedad de muchos contrastes con, a veces, muy pocos matices".

Otro de los grandes mitos sobre Japón, afirma De Vargas, es que es un país conservador. Esto en realidad, como en cualquier otro lugar del mundo, siempre ha dependido del momento histórico. "Si se ha vendido en occidente a Japón como un país conservador, ha sido por intereses políticos o geoestratégicos". En los EEUU, afirma De Vargas, le convino mucho que Japón fuera un país conservador. "Puso muchos recursos y dinero para que en Japón gobernara la derecha".

Unos Juegos poco populares

El buen recuerdo de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964 ha persistido durante todos estos años. Pero el Japón actual no tiene nada que ver con el de aquella época. En 1964 hacía pocos años que había salido de la posguerra y no existía aún la crítica al modelo olímpico y lo que conlleva en términos de especulación y destrucción del territorio.

Ahora, afirma De Vargas, Japón hace tiempo (desde los años 90) que está en un periodo de decadencia, del que todavía no se ha recuperado. Esto ha hecho que estos Juegos Olímpicos, y más tras el desastre de Fukushima, "se estén viviendo con mucho escepticismo". "Había una cierta ilusión al principio", pero con la crisis sanitaria mundial, y también por diversas polémicas que han rodeado los Juegos, "esto se ha ido disipando a medida que se acercaba la fecha de inauguración". "La población japonesa está mayoritariamente en contra de los JJOO", afirma De Vargas. Además, el Gobierno "no ha gestionado muy bien la crisis sanitaria. Han ido bastante lentos en todo. Actualmente todavía hay muy poca gente vacunada".

Los JJOO por otra parte, han sido salpicados por varias polémicas sexistas, a las que se le han sumado las dos últimas. La dimisión del compositor de la música de la ceremonia de inauguración, después de que se descubriera una antigua entrevista en que admitía haber realizado acoso escolar a discapacitados. Y la última dimisión el pasado 22 de julio, de uno de los directores artísticos de la ceremonia inaugural para bromear sobre el holocausto.

De Vargas sitúa el interés de acoger los Juegos por parte del Partido Liberal Democrático de Japón (jiyu-Minshuto, abreviado PLD) -derecha conservadora en el poder desde hace tiempo- en el hecho de querer aprovechar un momento de euforia nacional "para intentar imponer su principal objetivo, que es cambiar la Constitución. Concretamente el artículo 9, el cual no permite a Japón tener un ejército convencional". "La sociedad japonesa está bastante dividía en este punto y se necesitan dos terceras partes de ambas cámaras, la alta y la baja, para hacer esta reforma". Al PLD le faltan las dos terceras partes de la cámara alta. "Tenían la intención de aprovechar toda la euforia olímpica para volver a ganar las elecciones y conseguir las dos terceras partes en las dos cámaras". Esto, argumenta De Vargas, es también lo que quieren los EEUU, "un Japón con un ejército fuerte para tener un aliado en la zona en un momento que China comienza a ser una amenaza".

La respuesta a los JJOO por parte de la sociedad japonesa ha sido sorprendente según De Vargas. "Ha habido un cierto movimiento, teniendo en cuenta lo dormida que está la sociedad japonesa, con un par de episodios que incluso han salido en los medios de comunicación". Pueden parecer cosas menores, afirma el especialista, pero tratándose de Japón, "que hayan intentado apagar la llama olímpica", muestra un rechazo a los Juegos probablemente mayor de lo que se puede percibir. "Desde el 2019 ha habido movimientos organizados, que a pesar de no ser masivos, se han opuesto a los JJOO".

De Vargas recuerda que actualmente todavía hay mucha gente sin casa a causa del tsunami que mató alrededor de 20.000 personas en 2011. "La gente todavía no tiene casa y esto ha sido un fuerte contraste con todo el dinero que se han gastado en los Juegos". Después de todo, Tokio 2021 serán los JJOO más caros de la historia.

Barcelona

28/07/2021 16:24 Actualizado: 30/07/2021 08:53

Por Manel Ros

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Pedro Castillo, el humilde maestro rural que asume la Presidencia de Perú en el bicentenario de la independencia

Desde su independencia de la Corona española, de la que hoy se conmemoran 200 años, Perú no había sido gobernado por un hombre con una trayectoria tan humilde. Nacido en un pequeño poblado andino, educado en escuelas rurales y formado como maestro entre montañas antes de llegar al sindicalismo y la política, Pedro Castillo ha tomado las riendas del país sudamericano.

"Querido papito: te extraño mucho. Y todas las noches le ruego a diosito que te cuide y te proteja. Yo sé que tú vas a cambiar el país y después vas a regresar a la casa. Sé que tú vas a ser el presidente del Perú y después vamos a estar juntos para siempre". La pequeña Alondra, hija menor del presidente electo del Perú, le dedica estas palabras a su padre, apenas unos días después de que dejara su humilde vivienda en el poblado de Puña, Cajamarca, para recorrer el país y hacer campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 6 de junio. Aquellas inocentes palabras –registradas en el documental El profesor, de Álvaro Lasso- dibujan los sueños que han puesto millones de peruanos en el voto por este maestro de 51 años. Castillo nació en 1969, justo cuando el general Juan Velasco Alvarado, que había tomado el poder en un golpe de Estado, llevaba a cabo una reforma agraria que buscó acabar con el modelo feudal de control de la tierra heredado de la Colonia española.

El profesor es el documento audiovisual que más buscó acercarse y hacerle justicia al origen humilde y campesino de Castillo, y para ello recogió la voz de su esposa Lilia Paredes, sus padres, hijos y familia, además de compañeros de escuela, amigos y vecinos de Puña, localidad de apenas 400 habitantes y que apoyó la campaña presidencial de su hijo más célebre, frente al embate de los medios de comunicación y las élites limeñas, que lo vieron siempre como a un sospechoso extraño.

Castillo, tercero de nueve hermanos, con padres agricultores y analfabetos que respaldaron siempre el entusiasmo de su hijo por mejorar su educación, apareció por primera vez en los medios como líder de una huelga de maestros que se extendió entre junio y septiembre del 2017. Imperturbable y al grito de "¡La huelga no se vende, la huelga se defiende!", Castillo dirigió uno de sus primeros mítines en Lima, en agosto de ese año, frente a miles de maestros, en la emblemática Plaza de San Martín, demostrando las cualidades oratorias que ha hecho evidentes en esta campaña, a pesar de evitar entrevistas o cancelar con algunos periodistas conversaciones ya pactadas. "Hay que demostrarle al gobierno que éste es el momento para dignificar al maestro", aseguró aquel día, ante el aplauso de sus colegas.

Según el diario El Comercio (decano de la prensa sudamericana), más del 50% de docentes no acudieron a clases en algunas provincias de 18 regiones. En la huelga se exigían mejoras salariales, aumentar el presupuesto en educación y mejorar la enseñanza en zonas alejadas, como la suya; fue un intento de reducir las marcadas desigualdades entre la educación urbana y la rural. En medio de duras negociaciones, una parte de los peruanos empezó a verlo con resquemor.

Y no solo por exigir la derogación de la Ley de la Carrera Pública Magisterial, la paralización de las clases que perjudicaba a más de un millón y medio de estudiantes –según declaró la entonces ministra de Educación, Marilú Martens-, o por la supuesta vinculación de algunos dirigentes de la marcha con el Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (MOVADEF) –grupo que pide la excarcelación del líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán-, sino porque Castillo y otros representantes de los sindicatos de maestros fueron recibidos en el Congreso por Héctor Becerril, uno de los más oscuros representantes del fujimorismo. La intención, al parecer, era solo perjudicar al gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski. Pero tras ser destituido Kuczynski por el Congreso, los fujimoristas (con mayoría en el legislativo) no volvieron a prestar atención a las demandas de los maestros. No repararon, entonces, en que el monstruo que ellos avalaron les devoraría poco más de 40 meses después.

"A mí, de repente, por el lugar de mi procedencia, por el lugar de dónde vengo, me quieren mirar por encima del hombro. Que me miren así, que me ignoren, pero primero está mi país. Yo estoy aquí por el Perú", aseguró Castillo en Pregúntale al profe, otro trabajo audiovisual de Álvaro Lasso, en el que el originario de Puña, Tacabamba, responde a las preguntas sobre salud en pandemia, educación, trabajo o recursos naturales a los vecinos de una sencilla quinta de Comas, uno de los distritos más populosos de la capital peruana.

Una carrera como una lección

"Hay mucha gente que odia inexplicablemente a Castillo. Piensan que es Abimael Guzmán renacido", nos dice Álvaro Lasso, fundador de la editorial y librería Estruendomudo, quien viajó a Puña para conocer de cerca al entorno más cercano de Castillo. Sus palabras hacen referencia a la campaña de "terruqueo" emprendida por la ultraderecha que usa esa expresión para calificar de "terrorista" a cualquiera que aparente ser enemigo del establishment. Le pasó a Alejandro Toledo el año 2000, cuando la dictadura de Alberto Fujimori lo culpó del incendio y derrumbe del Banco de la Nación –que, más tarde se supo, fue responsabilidad del fujimorismo- y a Ollanta Humala, a quien finalmente la derecha domesticó, haciéndolo dejar de lado muchas de las promesas que lo llevaron a la presidencia en 2011, año en el que se produjo la primera derrota en una elección presidencial de Keiko Fujimori.

"Castillo siempre ha sido una persona luchadora –continúa Lasso-. Siempre se ha esforzado muchísimo por querer educarse. De niño, para ir al colegio, caminaba dos horas de ida y dos de vuelta. Cuando iba al instituto pedagógicoen Cutervo –pequeña ciudad ubicada en otra provincia cajamarquina-, donde estudió magisterio, caminaba ocho horas desde su pueblo hasta allí. Conocí a un amigo suyo, Julio Díaz, que caminaba con él. Su mamá les frotaba los pies con unas plantitas, como remedio natural para atenuar el dolor de los callos". En su ruta, Castillo conoció la realidad de otros caseríos como el suyo. Pequeños pueblos de montaña donde la belleza es tan impresionante como la pobreza. Zonas ganaderas y agrícolas ubicadas entre mesetas, quebradas y cerros. Según el Instituto Nacional de Estadística (INEI), en el departamento de Cajamarca se encuentran 16 de los 20 distritos más pobres de Perú. Muchos de estos lugares sufrieron el terrorismo en los años 80 y 90 del siglo pasado y, en medio de la ausencia del Estado, tuvieron que crear rondas campesinas para enfrentar la violencia. Castillo formó parte de ellas.

Según Lasso, uno de los pocos comunicadores que ha tenido la oportunidad de acercarse al círculo más cercano de Castillo –hermético para gran parte del periodismo limeño-, cuando era niño, el flamante presidente del Perú viajó con su padre a la selva para trabajar como agricultor y tener ingresos para comprarse el uniforme, los cuadernos o sus libros. "En su vida siempre hubo una relación entre esfuerzo y educación. Él no la ha recibido como quienes vivimos en las ciudades. Para nosotros, el uniforme escolar o el colegio aparecen nomás, pero a él le costó mucho sudor educarse".

Ya a mediados de los 90, en plena dictadura fujimorista, y a pesar de que había concluido su carrera de maestro en el pedagógico de Cutervo, la falta de trabajo lo llevó a Lima, donde no lo pasó mejor. Su primera experiencia laboral fue limpiando baños en un pequeño hostal del centro de la capital. Pedro Castillo caminaba extraviado por las calles y no entendía por qué no había oportunidades en una ciudad tan grande. A pesar de la dureza del trabajo, su empleador siempre lo trató con respeto y cariño. Curiosamente, era estudiante de Filosofía en la Universidad Católica, por lo que mantenía largas conversaciones con él sobre diversos temas, incluida la política. Aún hoy mantienen contacto y respeto. Luego, Castillo siguió trabajando de lo que pudo. Canillita, albañil o heladero, lo que le permitiera subsistir.

Para entender mejor el periplo que hizo Castillo entonces -y que repitió ahora para llegar al Palacio de Gobierno-, la distancia por tierra entre Lima y Chota (Cajamarca) es de más de 16 horas. De Chota a Tacabamba se necesitan tres horas más y de allí a Chugur –donde estudio secundaria- se suman dos horas de camino. De Chugur a Puña son 30 minutos adicionales y de allí a San Luis de Puña, el caserío en el que pasó su infancia, son 10 minutos. Sin apreciar el recorrido o el esfuerzo, su rival en estas elecciones, Keiko Fujimori, abrió su participación en el primer debate que tuvo lugar en Chota -a petición del propio Castillo- con la desafortunada frase: "He tenido que venir hasta aquí". Algunos debieron intuir que, desde aquel momento, perdió cualquier posibilidad de ganar en esa y otras zonas remotas del país.

El 'outsider' que nadie esperaba

"No más pobres en un país rico" ha sido su lema de campaña, coronado con la frase "palabra de maestro". Su experiencia como dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (Sutep), que lo hizo notorio por primera vez en la capital, no es, sin embargo, su primera experiencia política. Tras los difíciles años noventa, en 2002 postuló a la alcaldía del distrito de Anguía –en la provincia de Chota- por Perú Posible, la hoy extinta agrupación del entonces presidente Alejandro Toledo, un hombre con el que comparte origen humilde y trabajo desde niño, pero que nunca izó como bandera propia las necesidades de los más humildes, a diferencia de Castillo. Su paso por Harvard y su militancia en la derecha neoliberal, marcan distancia en sus rumbos.

Castillo planeaba formar un partido político integrado por profesores, pero la llegada de la pandemia frenó sus aspiraciones. Apareció entonces la posibilidad de sumarse a Perú Libre, partido fundado por el exgobernador regional de Junín Vladimir Cerrón. Él es, precisamente, el talón de Aquiles de Castillo. Apartado de la elección por sus acusaciones de corrupción –que incluyen una sentencia por negociación incompatible y aprovechamiento del cargo, que le costó una sentencia de 4 años de prisión suspendida- y un marxista-leninista confeso, Cerrón diseñó el ideario original de su partido, en el que se aspiraba a una nueva Constitución, mayor presencia del Estado, renegociación de contratos con las empresas y nacionalización de sectores estratégicos, lo que causó alarma en una parte importante de la población y sirvió como argumento de ataque del fujimorismo y la ultraderecha. Castillo, sin embargo, preparó nuevos lineamientos, conocidos como el Plan Bicentenario, eso sí, haciendo también suya la propuesta de una nueva Constitución, para la cual se propone convocar un referéndum y posteriormente una Asamblea Constituyente. Cabe recordar que la vigente carta magna data de 1993, durante la dictadura de Alberto Fujimori.

La presencia de Cerrón, un político tan frontal como ególatra, es diariamente utilizada para atacar a Castillo. A pesar de que este aseguró que "El señor Cerrón está impedido judicialmente y no lo van a ver ni siquiera de portero en ninguna de las instituciones del Estado", sus constantes exabruptos vía Twitter, su presencia en reuniones cruciales o su reciente recibimiento al ex presidente boliviano Evo Morales, causan zozobra alrededor de Perú Libre. No son pocas, además, las voces que temen que un gobierno de izquierda convierta a Perú en una suerte de émulo de Cuba o Venezuela, cosa que Castillo ha negado en reiteradas oportunidades. Aunque es progresista en varios frentes, socialmente es un conservador que se opone a la legalización del aborto, la eutanasia, el enfoque de género en el currículum escolar y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Esto, posiblemente, a causa de su fe cristiana.

En una victoria épica, contra viento y marea, Pedro Castillo dejó al fujimorismo fuera del gobierno. Este miércoles fue investido como presidente en el Congreso de la República, fiel a la costumbre chotana, con su típico atuendo andino. Independientemente de cómo vaya a ser su gestión, postales como esta marcan la historia y se instalan en el imaginario colectivo de una nación. Este jueves realizará otro acto simbólico sin precedentes: juramentará el cargo de presidente constitucional del Bicentenario en la Pampa de la Quinua, en Ayacucho, el lugar donde una heroica batalla sirvió para revalidar la independencia peruana, el 9 de diciembre de 1824. Lo hará, además, ante la presencia del rey Felipe VI de España y otros mandatarios.

No tan lejos queda ese diciembre de 2020, cuando el periodista Marco Sifuentes, uno de los pocos que ha logrado una extensa entrevista con él, le dijo, ante sus aspiraciones a llegar a una segunda vuelta: "Pero usted tiene 0,001% de apoyo en las encuestas, ¿Cómo va a hacer?"

Lo hizo contra todo pronóstico 200 años después de la independencia, en un Perú que sigue siendo una caja de sorpresas.

28/07/2021 18:57 Actualizado: 28/07/2021 22:27

Ricardo Hinojosa Lizárraga

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Rafael Uzcátegui: Maduro creó su burguesía con unos ricos pichirres

Rafael Uzcátegui es un dirigente izquierda de muchos caminos recorridos y sostiene que el Gobierno de Nicolás Maduro no tiene nada que ver con la construcción del socialismo.

El secretario general del partido "Patria para todos" en disputa, se toma la tarea de dejar bien clara su posición política frente a la coyuntura: "No soy parte del Polo Patriótico" y asume que está integrado a la Alternativa Popular Revolucionaria (APR).

-Esa diferencia que usted está marcando… ¿implica una ruptura con el gobierno de Nicolás Maduro?

-Sí. Una ruptura muy seria.

-¿A qué se debe esa ruptura?

-Vamos a graficarla con una imagen en concreto: la declaración del coronel Wilmar Castro Soteldo cuando habla de la construcción de una burguesía revolucionaria y nunca el presidente Maduro, ni Diosdado Cabello, ni ninguna autoridad del PSUV la ha negado. Quiere decir que si se va a construir una burguesía revolucionaria es que hay muchos ricos y… ¿esos ricos de dónde surgieron?

-¿Quiénes son esos ricos esos ricos?

-Son los nuevos ricos

-¿De dónde surgieron esos nuevos ricos?

-Cuando tú veas los bodegones en Venezuela vas a conseguirlos.

-¿Pero necesariamente son gente corrupta?

-Cuando tú consigues un personaje que está injustamente preso, porque no debería estar preso, como Alex Saab es esa burguesía. Digamos que Saab es como decir la vanguardia de esa burguesía que se dedica a la importación y a la exportación. A la exportación de lo que no producen y a la importación de muchos alimentos, de muchas mercancías. No se supera lo que fue la sociedad rentista del puntofijismo del pasado.

-¿Esto es lo que marca la ruptura con el gobierno de Nicolás Maduro? ¿Esta declaración de Wilmar Castro?

-No. Teníamos ahí todo un debate, todo un conjunto de cosas. Digamos un segundo elemento: ¿Sabe cuántos trabajadores hay presos? Entre 160-170 y otros con medidas judiciales.

-¿Pero es un gobierno obrerista? Se dice obrerista.

-En el reconocimiento que hace el rector Roberto Pincón señala claramente que ellos siguen las instrucciones de la Comisión de Diálogo y esa Comisión decidió que la izquierda no puede tener partido. Hoy en Venezuela, que exista un partido de izquierda autónomo soberano es algo muy difícil y muy duro

-¿El PSUV no es un partido de izquierda?

-Dejó de ser un partido de izquierda, primero porque abandonó la política principal.¿Cuál era? Que los trabajadores eran el sujeto de cambio, el sujeto revolucionario y… ¿cuál es su sujeto de cambio? La burguesía revolucionaria, los nuevos ricos.

-Usted dice que ahora hay muchos ricos y si hay muchos ricos eso no termina siendo malo. ¿Porque entonces cambiar una posibilidad de tener más recursos de dinamizar la sociedad? ¿No es una salida a la crisis económica que tiene el país y a la crisis social que tenemos?

-En primer lugar fue una riqueza súbita, de la noche a la mañana. En segundo lugar ni siquiera se diferencia de los ricos del puntofijismo, porque siguen siendo unos ricos rentistas: son pichirres, no invierten, no corren el riesgo económico. Invierten en bodegones, invierten en la importación de mercancía, en lo fácil. No son capaces, ni siquiera de convertirse en un agente para producir, para convertir la sociedad venezolana en una sociedad productiva que fue una de las grandes aspiraciones y los grandes reclamos que hizo el PPT y en el cual incluso presidente Maduro dijo que compartía y Chávez nunca lo negó. Chávez hizo grandes inversiones en el campo.

-¿Qué paso con esas inversiones, Rafael?

-Terminaron arruinándola como hicieron los neoliberales del pasado. Arruinaban al Estado. Eran empresarios fracasados pero ricos. Así como aquellos banqueros que quebraban los bancos pero nunca salían quebrados ellos, salían muy ricos. Un ejemplo de ellos es el señor que se suicidó en Lacteos Los Andes. Venía de siete u ocho empresas todas quebradas. Entonces consigues un conjunto de técnicos, incluso de ministros y de gente que está al frente de la economía que son fracasados totalmente.

-¿Su ruptura con el gobierno de Nicolás Maduro es definitiva o esta sujeta que haya un espacio de diálogo?

-Lo definitivo es que sus políticas yo creo que no van a cambiar porque la riqueza no es neutra. Un capital que no se reproduce muere entonces hay muchos ricos en la dirección del PSUV. Hay muchos ricos en el Gobierno. Hay gente muy muy rica la cual tiene que reproducir sus capitales.

¿Y ustedes han denunciado esto a alguna instancia contraloría ministerio público?

-Abiertamente una de las denuncias la hicimos en el propio Polo Patriótico en el propio PSUV y parece ser que la memoria es muy corta. Nosotros venimos de 20 años de contradicciones.

-Pero se tardaron en romper. Eso es lo que le reclama a la gente.

-Nosotros no apoyamos a Chávez en el año 1999. Aristóbulo dijo que Chávez se había fumado una lumpia. Chávez rectifica, porque Chávez se equivocó en muchas cosas y dejó abierto gazapos en la Constitución. Los dejó abiertos y los trato de corregir y enmendar en la reforma, sobre todo lo que tiene que ver con las empresas y las asociaciones. En este caso siempre estuvo ahí, pero Chávez fue un revolucionario de izquierda, aun cuando tenía rasgos autoritario, fue de izquierda a diferencia de Nicolás. Nicolás entra abiertamente tratando de montar un modelo que pretende parecerse al modelo chino. La primera diferencia es que en China a los corruptos lo fusilan.

-¿Y aquí hay que fusilar a los corruptos?

-Sí. ¿Por qué razón? Porque son los principales chupa sangre.

-¿Pero ustedes han formalizado las denuncias ante alguna instancia que no sea el PSUV?

-Nosotros hemos ido y participamos de la denuncia abierta. Ahora tenemos un serio problema. Hace tres meses me acusé a la Sala Constitucional de estar al servicio del Partido Socialista Unido de Venezuela porque todos los partidos, la gran mayoría de los partidos de izquierda han sido intervenidos por juntas ad hoc. Hay una especie de símil con los protectores. Las juntas ad hoc son a los partidos lo que los protectores de las gobernaciones. A la izquierda se le niega todo, absolutamente todo. Se le niega la posibilidad de tener organización, de tener partido, de participar en sindicatos, es decir, la participación y el protagonismo fueron liquidadas.

-¿Por quién?

-Por el Tribunal Supremo y el Consejo Nacional Electoral le sigue el juego en eso. Es tan así que uno de sus rectores Roberto Picón, acaba de confesar que ellos siguen las instrucciones de la Mesa de Diálogo. No siguen lo que reglamenta, por lo que establece la Ley y la Constitución, que es el derecho a la participación y el protagonismo. El derecho a elegir, el derecho a ser elegido todo eso está mermado. Es el impedimento que exista una organización de izquierda y la crítica de izquierda. ¿Tú quieres inscribir un partido fascista nazi en Venezuela? El Consejo Nacional Electoral te lo permite.

-¿Y a ustedes no se los han permitido?

-A nosotros no nos lo han permitido.

-¿A qué se debe esa persecución y esa discriminación?

-Hay un modelo en el cual Nicolás y el PSUV tratan de ocupar el espacio de la izquierda. El martirio, el sacrificio de la izquierda que todos conocemos las cuales hemos vivido. Hoy la dirección del Psuv, mayoritariamente, ni siquiera participó en el 4 de febrero y el 27 noviembre. La mayoría de los ministros no tienen nada que ver.

-¿A qué atribuye ese cambio?

-Hay una avanzada que se ha posesionado y que hoy la conseguimos en las elecciones del estado Carabobo. ¿Quienes se enfrentan? ¿Quienes son los protagonistas para la consulta al candidato a gobernador en el estado? Dos neoliberales abiertamente. Uno, en el caso de Vielma Mora, acusa a Lacava que cambió los ojitos de Chávez por un vampiro.

-Pero fue Chávez quien dejó esta dirección nacional. Además dijo "confíen en ellos".

-No solamente la dejo. Yo creo en las imágenes y el presidente Chávez tuvo la posibilidad de dejar en orden su partido y dejó sucesiones y dejó candidatos. Las últimas imágenes hay que registrarlas.

-¿A qué se refiere?

-¿Quienes estaban allí?

-Estaban Elías Jaua, Rafael Ramírez, por ejemplo.

-Eso cambió. Estaba Giordani. ¿Quienes lo despiden en el aeropuerto? Hay un acuerdo seguramente establecido por el presidente Chávez en ese momento de cómo se iba a conducir o cómo se iban a relacionar. Eso ha cambiado totalmente. Hoy vemos a un Diosdado Cabello disminuido en el PSUV, muy golpeado, tratando de sobrevivir y el presidente Maduro parece ser el que es el que ha venido construyendo una mayoría y esa mayoría se expresa.

-Eso es lo que dice la historia que suele ocurrir en este tipo de proceso. ¿Le sorprende?

-No. Yo tengo 74 años, he corrido y he vivido. Parte de nuestro debate tiene que ver con la experiencia histórica de la caída de la Unión Soviética. Hay una especie de tentación, de inercia que te lleva a lo que hemos llegado: una burocracia que se ha hecho rica, que se ha hecho millonaria.

-¿Y se está repitiendo esa historia?

-Te voy a poner un ejemplo. Un disidente cubano llega a Estados Unidos y es pobre. Un disidente venezolano llega a Estados Unidos y es rico. Isea, Garcia Plaza, Alejandro Andrade del que pocos hablan que reconoció en un juicio que se apoderó de 1.363 millones de dólares y los describe. Hay un juicio en Estados Unidos en el cual el entrega 1.000 millones de dólares al fisco norteamericano.

-¿Cual es la situación del PPT al día de hoy en esta disputa?

-El PPT está judicializado y nosotros lo llevamos a la Sala Plena porque recusamos la Sala Constitucional y declaramos que están al servicio del PSUV. En esa sentencia a la cual la Ilenia Medina le dan la junta ad hoc, le da la protección del PPT, porque es una protectora, se me sentencia a mí y se me declara Traidor a la patria. Las acusaciones son que yo no asumo las decisiones del Polo Patriótico y el presidente. Eso es la sanción. Cuando eso sucedió hace diez meses, se trato de liquidarme moralmente y lo intentó hacer la alcaldesa de Caracas. Yo fui al siguiente día a la fiscalía y no hay ninguna causa.

-No hay nada contra usted.

-Absolutamente nada. Entonces fue algo montado, algo mentiroso, porque además me golpearon, además agredieron una señora de 80 años y expusieron al escarnio público a más de 30 mujeres a declarar e intentando que declararan contra mí. Que yo asistía a esa residencia. Es una residencia de hace 53 años.

-Usted ha podido conversar con la alcaldesa con Erika Farías sobre esto que ocurrió.

-Nunca, siendo ella una persona a la cual conozco. Nos conocemos antes de llegar Chávez al gobierno. Nos conocemos de muchos años, incluso ella fue parte de una organización con la cual tenía amplísimas relaciones.

-¿Entonces no hay ninguna investigación abierta contra usted?

-No. La investigación la solicité yo. Al siguiente día interpuse un recurso que permanece, un recurso administrativo que permanece en la consultoría jurídica. Yo señalo al Fiscal General de la República que hace una especie de solidaridad automática y trata de evitar que su compañera sea judicializada como corresponde por lo que hizo.

-El PPT en este momento está en a la espera de esta decisión de sala plena del TSJ. ¿Cuándo vence a ese período para darle a la decisión?

-Las cosas en la sala plena o son muy rápidas o son muy lentas.

-Van a las elecciones las elecciones. Va el PPT o la APR al proceso.

-Vamos con la Alternativa Popular revolucionaria, con nuestros candidatos

-¿Con qué tarjetas van?

-Vamos en este momento con la tarjeta del Partido Comunista pero hay otras organizaciones nacionales y regionales como Izquierda Unida, el Partido Revolucionario de los Trabajadores así como partidos como Nuevo Orden Revolucionario, un partido regional como Guaiquerí en el estado Nueva Esparta que está solicitando que se le reconozca y se le dé la habilitación para existir. Hay unos que tienen diez años pidiendo su legalización, pero el CNE no nos responde ¿por qué? Porque hay una decisión expresa de que no exista ninguna organización de izquierda. Hay una imagen que usó un dirigente del PSUV "hay que quitar el oxígeno a la APR".

-¿Quien dijo eso?

-No te lo voy a decir ahorita lo tengo reservado.

-¿Van a llevar candidatos a todo el país?

-A todo el país. Ya anunciamos la candidatura de Antonia Muñoz en Portuguesa y estamos debatiendo candidatos como Eduardo Samán para Caracas, Nerio Galván en el caso de La Guaira. Estamos debatiendo en todo el país con mucha libertad. Mucha democracia y en consulta directamente con nuestros militantes.

-¿Podrían ustedes llegará a alianzas con otros factores de la oposición, digamos la mesa de diálogo, lo que se llama la Alianza Democrática? ¿Recibirían el apoyo de ellos o estarían dispuestos a conversar?

-Mira es que esa Alianza Democrática es parte de la mesa y esa mesa fue la que impidió por ejemplo resolver el asunto de Redes, siendo Redes parte de la Alianza Democrática. Inmediatamente que se dan las elecciones parlamentarias nosotros denunciamos que hay una sobre representación del PSUV. El PSUV tiene cerca de 60 diputados que no le pertenecen ¿por qué? Porque nunca hubo, ni siquiera quisieron responder cuáles eran las bases de cálculos para designar los candidatos. Lo pidió el MAS en la reunión con el Consejo Nacional Electoral, antes de las elecciones los pidió el PCV, yo lo solicité por un twitter que retwiteo Mari Pili Hernández. En el CNE hay un recurso administrativo del PCV y nuestro de la APR y el MAS se fue a la sala constitucional ¿por qué? Porque nosotros denunciamos varias cosas, entre ellos una prórroga que nadie sabe por qué se convocó. Porque no había gente en las mesas.

-¿Usted participaría en la activación de un revocatorio contra Nicolás Maduro?

-No es ahora en este momento un debate nuestro. No es un debate para la APR, es un debate para otros que han ido al CNE a solicitarlo desde ya y en los términos constitucionales se dan. Ahora, habría que discutir y habría que debatirlo. Ahora, lo más importante es que nosotros somos una opción revolucionaria. La Alternativa Popular Revolucionaria es la izquierda organizada.

¿Y son una opción de poder en cada uno de esas alcaldías y gobernaciones o sólo terminan siendo candidatura simbólica para que la izquierda de verdad no desaparezca?

-La opción de poder te lo da tu convocatoria y en eso estamos. Nosotros aspiramos como aspiran todos a que el pueblo venezolano nos comprenda, nos entienda. Que el pueblo venezolano sepa que tiene organizaciones y tiene revolucionarios que están dispuestos a hacer lo que siempre hicieron desde la izquierda con sus valores éticos, con la honradez, con la transparencia, con la decencia, con honestidad porque en fin de cuentas nosotros aspiramos a un socialismo que sea honesto que sea honrado que sea transparente que sea decente y que sea ético.

Vanessa Davies-Contrapunto 28-07-21

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El costo humano de los juegos olímpicos bajo la pandemia

La pesadilla que muchos responsables médicos temían sobre los Juegos Olímpicos, se viene cumpliendo, tal como lo predijeron también muchos responsables médicos.

Se necesitaría una hoja de cálculo Excel para enumerar todos los casos de Covid-19 que ya están afectando los Juegos, incluso dentro de la villa olímpica. Y hemos podido apreciar la triste indiferencia del presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, ante la posibilidad de que el virus perturbe los Juegos o infecte a la población vulnerable de Tokio. La doctora Annie Sparrow resumió la opinión de muchos expertos reducidos al silencio en un tuit: «Sólo palabras y nada de acción». Sobre el COI, Annie Sparrow dijo: «en todo el proceso, la ciencia ha sido ignorada».

Esta «indiferencia» pone en peligro vidas humanas no sólo dentro del recinto olímpico, sino también fuera de él. Según las estadísticas del gobierno, sólo el 22% de la población japonesa está totalmente vacunada. A medida que se acerca la ceremonia de inauguración de Tokio 2020, el viernes 23 de julio, los niveles de Covid en la ciudad anfitriona siguen aumentando en lo que constituye una quinta oleada, agravada por la invasión de la cepa Delta, altamente transmisible. Las olimpiadas son sumamente impopulares en el área metropolitana de Tokio, de 37 millones de habitantes,  por una muy buena razón: podrían provocar una cantidad de muertes y enfermos totalmente evitables.

Mientras tanto, para esquivar los llamados a la anulación de los Juegos, Thomas Bach utilizó a los atletas participantes en las Olimpiadas como escudos humanos: «El COI no abandonará nunca a los atletas, si hubiéramos anulado los Juegos habríamos perdido a toda una generación de deportistas. Por lo tanto, para nosotros, la cancelación  no era realmente una opción». Sin embargo, muchos atletas ya quedaron «perdidos» para estos juegos por culpa del Covid, entre ellos un miembro del equipo de gimnasia de Estados Unidos, la estrella del tenis Coco Gauff y varios jugadores de básquetbol estadounidenses, entre los cuales las estrellas Bradley Beal y Zach Lavine. Y no hablemos de la pérdida de vidas que podría producirse en Tokio después de que los 80.000 «invitados» olímpicos hayan vuelto a sus casas y que las lentejuelas y oropeles hayan sido barridos.

Por una parte, Thomas Bach admitió que, con respecto al Covid, «no alcanzaremos el 100% de eficacia». Eso sería poner el nivel demasiado alto. El asombro de los responsables médicos y de los defensores del sentido común fue grande cuando afirmó que el riesgo de que un atleta que haya contraído el virus lo transmita a otros en la villa olímpica o en otras partes del país es «nulo».

Thomas Bach añadió: «Estamos convencidos de que una vez que el pueblo japonés vea a los atletas japoneses desempeñarse en estas Olimpiadas, la actitud va a ser menos agresiva.» En otras palabras, es probable que algunas

personas tengan que sacrificar su salud -y tal vez incluso su vida-, pero los Juegos deben continuar.

El COI insiste en que su papel es «celebrar a los atletas» y dice que los pone en primer lugar. Pero la realización de los Juegos Olímpicos durante una pandemia sanitaria mundial los deja en último lugar. Como un loro ensayando para el «Día de la Marmota» [una comedia fantástica de Harold Ramis, 1993, también llamada «El hechizo del tiempo»], el COI dice que los Juegos Olímpicos de Tokio son «seguros». Que se lo digan a los futbolistas sudafricanos que dieron positivo por coronavirus en la villa olímpica. O a las 71 personas -atletas o miembros de delegaciones olímpicas [87 oficialmente el 21 de julio]- a las que se les diagnosticó el virus desde que aterrizaron.

El COI es responsable de poner en peligro la vida de los participantes en los Juegos. Sólo el COI tiene la facultad de cancelar los Juegos, gracias al contrato leonino firmado con la ciudad anfitriona. Thomas Bach dijo: «Lo que hará que estos Juegos sean históricos es la demostración de que pueden celebrarse con seguridad, incluso en las circunstancias planteadas por esta pandemia».

Decir que esto suena a hueco para los japoneses es quedarse muy corto. Satoko Itani, profesora de la Universidad de Kansai (Japón), declaró a The Nation: «Estoy muy preocupada por el desastre que estos Juegos Olímpicos ya han provocado en la sociedad japonesa. Todas las pruebas circunstanciales sugieren que, por ser Japón el país anfitrión de los Juegos Olímpicos, el gobierno minimizó la gravedad de esta pandemia y por lo tanto, no logró frenar la propagación del virus cuando tenía la posibilidad de hacerlo, lo que ya ha causado demasiadas muertes. Ahora, la población japonesa observa cada día nuevos casos de Covid-19 relacionados con los visitantes olímpicos. También estamos viendo que la llamada «burbuja» olímpica no funciona. Estoy consternada. Tokio 2020 está poniendo en peligro vidas humanas porque propaga el virus y porque absorbe los recursos públicos que necesitamos desesperadamente para recuperarnos de la pandemia y de otras catástrofes naturales que tienen lugar con frecuencia en nuestro país.» [Por no mencionar la política gubernamental que multiplica los esfuerzos, pero son esfuerzos para ocultar los efectos aún muy presentes de la catástrofe de Fukushima, como ilustran los documentales emitidos en el canal franco alemán Arte – Nota de A l’encontre].

Los Juegos de Tokio tendrían que servir de advertencia a los anfitriones olímpicos de todo el mundo. Los Juegos no sólo llamaron la atención sobre los problemas olímpicos endémicos (los gastos, el desplazamiento de los habitantes populares, la militarización del espacio público y el «greenwashing»), sino que también pusieron de manifiesto la supresión de toda ética por parte de la banda itinerante de los barones del deporte que dirige el COI y la corrupción, tanto legal como ilegal, permitida por ese grupo. Con la organización de los Juegos, el COI le demuestra al mundo entero el carácter microscópico de su ética.

Satoko Itani, refiriéndose a Thomas Bach, refleja un amplio sentimiento en Japón cuando dice: «La gente aquí estaba furiosa por su arrogancia y su negligencia. Lo que resulta particularmente chocante es que fue a Hiroshima y a Nagasaki sin respetar un periodo de cuarentena de dos semanas, pese a la oposición de los hibakusha [sobrevivientes de las bombas atómicas lanzadas por EE.UU. en Hiroshima y Nagasaki]. No quieren que su experiencia sea utilizada para «pacificar» los Juegos Olímpicos. Si Bach quiere de verdad crear un mundo pacífico, debe empezar por escuchar a la gente. El hecho de imponer su propia voluntad a alguien o de hablar sin conocer lo que siente profundamente la gente no es más que lo contrario de cualquier pacificación».

Lejos de ser un acto de «pacificación», se trata de un probable caso de contagio masivo que puede afectar a una población que, en su mayoría, no está vacunada. No es un acto de paz. Es un acto de guerra. (Artículo publicado en The Nation, 21-7-2021 https://www.thenation.com/)

 

Por Dave Zirin, Jules Boykoff | 28/07/2021

Dave Zirin es redactor responsable de deportes en The Nation y es también autor de varios libros, entre los que podemos citar Game Over: How Politics Has Turned the Sports World Upside Down (The New Press, 2013).

Jules Boykoff es profesor de Ciencias Políticas en la Universidad del Pacífico en Oregón. Ha publicado cuatro libros, el más reciente es NOlympians: Inside the Fight Against Capitalist Mega-Sports in Los Angeles, Tokyo (Fernwood Publishing, abril 2020)

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Castillo asume el poder en Perú con promesas de cambio y escaso margen de actuación

Tras una larga espera de los resultados oficiales y en medio de un clima político convulso, el pueblo peruano por fin tiene a su presidente electo que tendrá que asumir el desafío de gobernar un país dividido.

 

Este 28 de julio, Pedro Castillo, del partido Perú Libre, se convertirá en el nuevo presidente de Perú. En la ceremonia de investidura estará presente, entre otros dignatarios extranjeros, el rey de España, Felipe VI. Será una investidura especial, pues coincide con la celebración del Bicentenario de la Independencia de la Corona española. Es la primera vez en décadas que el candidato electo es confirmado con tan poco tiempo, y es que la proclamación de Castillo como presidente de la República por parte de las autoridades electorales se efectuó solo unos días antes, cuando lo normal es que se haga un mes antes de asumir el poder.

Para entender lo que ha ocurrido hay que remontarse al 6 de junio, la fecha de la segunda vuelta de las elecciones, cuando frente a todo pronóstico, Castillo se enfrentó a Keiko Fujimori, la hija del exdictador Alberto Fujimori y candidata de Fuerza Popular. En una entrevista realizada en diciembre de 2020, el periodista Marco Sifuentes le preguntó a Castillo por quién votaría en la segunda vuelta, dando por hecho que él no pasaría. Castillo contestó, entre risas, que eso no ocurriría porque serían los otros candidatos los que no llegarían a la segunda vuelta. Marco Siguientes, sorprendido, le contestó: “Pero si usted solo tiene el 0,001% de tendencia de voto…”. Castillo replicó con seguridad: “Eso dicen las encuestas de arriba, pero cuando bajo y voy al pueblo, no encuentro a los señores que quedan primeros en los sondeos”. 

Aquí está la base para entender la campaña de Castillo. Mientras el resto de candidatos empleaban todas sus energías para convencer al electorado acomodado limeño, él hacía campaña en los rincones más remotos del país, ganándose la confianza de los sectores menos favorecidos de Perú. 

El papel de los medios

Desde que se supo que Castillo pasaba a la segunda vuelta se inició una “guerra mediática”, catapultada cuando se conocieron los resultados electorales. Los principales medios de comunicación se posicionaron claramente a favor de la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori. Alonso Zambrano, periodista de El Foco, un medio independiente, cree que la polarización es más evidente que nunca.

“Los medios tomaron una postura política para perjudicar al candidato que no querían ver en el poder. Esto muestra una clara interferencia en cómo uno media la información y desde qué ángulo se pretende informar. Los medios se desacreditaron a sí mismos por completo”, denuncia. Se llegaron a ver amenazas hacia los propios periodistas. Un ejemplo de esto fueron los reporteros de un conocido programa dominical de investigación llamado Cuarto Poder que renunciaron a sus puestos de trabajo porque estaban interviniendo directamente en el material en el que trabajaban.

Los grandes medios recurrieron como parte de la campaña contra Castillo a la desinformación y las fake news, al no haber sanciones administrativas por difundir información falsa, comenta Alonso. Frente a este caos informativo, estaba la prensa independiente, que ha crecido mucho en el país desde comienzos de la pandemia. “Los medios independientes han salido muy fortalecidos de esto, El foco es uno de ellos, pero debido a que no tenemos una gran infraestructura, nos hemos visto afectados por la polarización, porque cuando investigábamos a uno de ellos, para los lectores ya significaba que automáticamente apoyábamos al contrario. Ha habido muchos insultos y ataques a periodistas, tanto en la TV como en los eventos”, relata. Esa división derecha-izquierda que tanto ha afectado a la sociedad peruana será la que para Alonso pueda desestabilizar el próximo Gobierno de Castillo. “Las propuestas que da Castillo y sus grupos afines son más sociales, están en sintonía con los derechos humanos básicos, pero los del lado contrario serán un muro de piedra. Las propuestas del ejecutivo no saldrán adelante. Van a estar en constante conflicto y por lo tanto se darán a la improvisación y no me sorprendería ver que el Congreso se convierte en una herramienta para desarmar al poder ejecutivo, como con la vacancia presidencial”, añade, en referencia al recurso constitucional que permite desarmar un ejecutivo apelando a la ”incapacidad moral permanente“ del presidente. 

El 43% de los peruanos, según una encuesta de Ipsos, votó por Castillo porque esperaba ver un cambio. Pedro Castillo ofrecía en campaña un lema demoledor para aquellos veían peligrar sus privilegios: “No más pobres en un país rico”. Esa fue la consigna a la que la mayoría de la población se agarró porque vive ahogada en una profunda desigualdad. En estas elecciones se ha visto cómo la sociedad peruana tiene muchas cuestiones pendientes en las que trabajar en materia de igualdad, racismo y unidad. En el discurso que realizó después de ser designado presidente, Castillo dio la bienvenida a todos los peruanos a un gobierno “de todas las sangres” donde “nadie se quede atrás”. Sin embargo, el hecho de que Perú Libre no vaya a tener una mayoría consolidada en el Congreso es un problema que preocupa a la mayoría de la población, y más aún cuando han sido testigos de como los congresistas han llegado a echar a presidentes electos y colocado a otros. Por eso hay tanta expectación en la toma de poder del nuevo presidente, de la presentación de su equipo, las alianzas y del conocimiento de sus planes de trabajo, porque de eso dependerán los próximos años. 

“Un gobierno inestable”

Daniel Tello, fotógrafo y creador de contenido de 31 años, cuenta cómo vivió este cambio tan radical en el panorama electoral y cómo decidió su voto en el último momento. Al principio, como tantos otros, “no sabía quién era Castillo”. En la primera vuelta votó por un candidato de derechas porque le parecía el mejor currículum profesional para dirigir el país. Sin embargo, ya con el voto depositado, se arrepintió: “Después me di cuenta de que quería votar por Verónika Mendoza, pero los medios habían hecho una campaña muy fuerte contra ella”.

Con la prensa conservadora del país ocupada en desprestigiar la campaña de Mendoza (Juntos Por El Perú), de izquierda progresista, Castillo se libró momentáneamente de los ataques de la derecha. En la segunda vuelta, con Fujimori y Castillo como únicas opciones, este fotógrafo se planteó en primer lugar votar en blanco, y no cambiaría de opinión hasta que presenció la “asquerosa” campaña contra Castillo llevada a cabo por los grandes medios de comunicación. “Me puso muy triste darme cuenta de que después de 200 años de independencia, los peruanos, en especial los limeños, seguían siendo racistas”, dice. Así que finalmente votó por Castillo. “Lima tuvo mucho voto escondido hacia Castillo, daba vergüenza decir que votabas por él, pero al final es el que reflejó las necesidades de la mayoría de los peruanos”, explica. Daniel también reflexiona sobre el papel de Fujimori: “Ella decía que iba a respetar la democracia, pero luego no fue así, quiere estar en el poder como sea porque tiene muchos favores que devolver”. Este es uno de los motivos por los que Daniel piensa que Castillo no podrá gobernar con tranquilidad: “Ya han dicho que no lo aceptarían como presidente, lo van a sacar”. 

En cuanto la candidata de Fuerza Popular vio que Castillo ganaba las elecciones las declaró fraudulentas y llegó a gastar hasta un millón de soles (217.000 euros) en recursos legales que demostraran que las mesas electorales habían cometido fraude. No contenta con estas declaraciones también animó a sus votantes a salir a las calles a reclamar sus derechos y a luchar contra “el comunismo”.

El día de la segunda vuelta, el 6 de junio, los peruanos utilizaron sus cuentas oficiales en redes sociales para desmentir todas las noticias falsas que hablaban de fraude. Después, se enfrentaron a los continuos ataques de los fujimoristas que amenazaban con atentar contra los funcionarios y alentaban a los militares a tomar cartas en el asunto. Finalmente, la autoridad electoral del país rechazó todas las peticiones de Keiko Fujimori por falta de evidencias y proclamó a Pedro Castillo como nuevo presidente legítimo de Perú. 

Daniela Montejo, graduada en Administración con 25 años, fue una de esas personas que en la primera vuelta quería una opción moderada de izquierdas: “No pude ir a votar, pero lo hubiera hecho por Julio Guzmán o Verónika Mendoza, no tanto por ellos como candidatos sino por las propuestas de sus partidos y planes de Gobierno”, pero en segunda vuelta se decidió finalmente por Keiko: “Voté por Keiko casi que tapándome la nariz, porque jamás hubiera pensando votar por ella ni por su partido. Pero viendo todo lo que podía suceder a nivel económico con Castillo, era la única opción que garantizaría una estabilidad económica”. No obstante, Daniela es crítica con las declaraciones públicas de Keiko sobre el fraude electoral: “Keiko llego a hacer el ridículo, no supo aceptar la derrota. Detesto a la gente que salió a la calle a decir que era fraude porque llega un punto en el que están sobrepasando la voluntad de medio país que quiso a Castillo”, explica. Aunque votara por Keiko, sus expectativas con Castillo no son tan desastrosas como la de otros votantes. Daniela cree que el nuevo Gobierno no será como el de Venezuela porque “no dará tiempo a eso”, como tanto se ha mencionado en campaña, y tampoco cree que “se vayan a hacer los cambios estructurales que la gente necesita y no porque él no quiera sino porque su partido no tendrá esa capacidad de gestión para lograrlo”. 

Muchos peruanos manifestaron su intención de votar en blanco o nulo durante la segunda vuelta aunque no fueron tantos —solo el 6%— como inicialmente se pensó. Alexis Sipán, trabajador de Recursos Humanos de 26 años, al igual que Daniela, se decantó por la izquierda moderada en la primera vuelta, pero en la segunda decidió votar en blanco. “Los dos candidatos me parecían pésimos, la improvisación vs la impunidad, estuve tentado de votar por Keiko, pero básicamente porque leí que Castillo proponía el cierre de importaciones y eso no le hace ningún bien al país, pero cuando Keiko dijo en TV que su padre no fue un dictador, decidí invalidar mi voto”. Sobre el Gobierno que se avecina, Alexis espera moderación por parte de Castillo, “el plan de Castillo básicamente nos llevaría a una crisis económica dentro de una crisis sanitaria, yo espero moderación por su parte, no es una persona cerrada al intercambio de ideas, y creo que ha dejado ciertas propuestas radicales para tratar de mejorarlas, pero seguramente sea un gobierno inestable y con muchos intentos de vacancia”.

Lucía Muñoz Miranda

27 jul 2021 12:54


Será el primer presidente proveniente de un partido de izquierda 

Perú: asume Pedro Castillo en medio de una crisis social y económica

El maestro rural y líder campesino ganó con un discurso de cambio del modelo neoliberal, pero será un Congreso controlado por la derecha quien le tome juramento.

Por Carlos Noriega

27/07/2021

Desde Lima 

Este miércoles, en el día del bicentenario de la independencia, con toda la carga simbólica que eso tiene, juramentará como presidente Pedro Castillo. Será una jornada histórica. No solo por coincidir con el bicentenario, sino también por el significado que como reivindicación histórica para los sectores rurales, andinos y populares excluidos durante doscientos años de República tiene la llegada a la presidencia de un campesino, maestro rural y sindicalista que viene de una región andina que está entre las más pobres del país. Y por tratarse del primer presidente elegido proveniente de un partido de izquierda. Castillo, que ganó con un discurso de cambio del modelo neoliberal, juramentará ante un Congreso controlado por la derecha. El nuevo presidente llega al día de su jura sin que se conozca su gabinete ministerial.

A la histórica toma de mando de Castillo asistirá el presidente argentino Alberto Fernández. Ambos se reunirán luego de la asuncióción del presidente peruano. Hace unas semanas tuvieron un encuentro por zoom, en el que participaron otras personalidades progresistas de la región, en el que hablaron sobre la unidad regional y trabajar juntos en esa línea. A la jura de Castillo también asistirán los presidentes de Bolivia, Luis Arce; de Colombia, Iván Duque, de Chile, Sebastián Piñera; y de Ecuador, Guillermo Lasso; y el rey de España, Felipe VI. 

Obstáculos

El primer gran reto de Castillo será darle estabilidad y gobernabilidad a su gestión, en un contexto de polarización y movidas golpistas de una extrema derecha que no acepta su triunfo. Deberá hacerlo con un Congreso opositor, en buena parte hostil, en el que tendrá problemas para hacer aprobar sus propuestas de cambio, y con los poderes económico y mediático en contra. Otros retos inmediatos serán enfrentar la grave crisis sanitaria y económica por la pandemia. Hay más de dos millones de nuevos desempleados, en 2020 el PIB cayó 11 por ciento y la pobreza subió de 21 a 31 por ciento, lo que significa 3,3 millones de nuevos pobres. El gobierno saliente ha anunciado una recuperación económica con un crecimiento de 10 por ciento para este año, pero ha admitido que la recuperación del empleo marcha a un ritmo más lento que este crecimiento del PIB.

Programa

Castillo ha indicado que sus prioridades serán salud, educación y agricultura. El economista Pedro Francke, principal asesor económico de Castillo y voceado como ministro de Economía, ha señalado que se renegociarán los contratos con las empresas mineras para crear una sobretasa impositiva a las ganancias extras que vienen teniendo por el aumento de los precios internacionales de los minerales. Ha indicado que se debe incrementar la inversión pública, ampliar los créditos a la agricultura y a las micro y pequeñas empresas, y que las políticas públicas deben tener un importante componente redistributivo. Se ha anunciado que se priorizarán obras de infraestructura en salud, educación y caminos rurales. Castillo ha asegurado que no habrá estatizaciones.

La pandemia del coronavirus ha dejado en evidencia la precariedad del sistema de salud, desfinanciado por tres décadas de neoliberalismo. En el nuevo gobierno tienen claro que avanzar con la vacunación para controlar los contagios es fundamental para la reactivación de la economía. El gobierno saliente deja un proceso de vacunación que ha tomado un buen ritmo y 98 millones de dosis de vacunas, de distintos laboratorios, aseguradas. El objetivo es vacunar a toda la población para fin de año. El voceado ministro de Salud, el médico Hernando Cevallos, ha anunciado una importante inversión en la salud pública con el objetivo principal de mejorar el primer nivel de atención, muy deteriorado. Los casos de contagios y muertes por el coronavirus vienen descendiendo, pero Cevallos ha advertido que el país debe prepararse para una posible tercera ola de la pandemia.

La propuesta de Castillo de una Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución que viene de la dictadura de Fujimori ha encontrado la cerrada oposición de la derecha política, económica y mediática, que se ha puesto en pie de lucha para defender la Constitución fujimorista que da una serie de beneficios a la inversión privada y reduce al Estado a un rol subsidiario de lo privado. La derecha tiene los votos para bloquear la propuesta en el Congreso. El gobierno podría convocar un referéndum sobre el tema con las firmas del 10 por ciento del padrón electoral, es decir 2,5 millones de firmas.

El líder izquierdista reemplaza al saliente presidente Francisco Sagasti, un intelectual de centro que asumió el cargo hace ocho meses designado por el Congreso en medio de una grave crisis política. Sagasti cierra un convulso quinquenio que ha tenido cuatro presidentes -uno de ellos duró menos de una semana- y dos Congresos. Con Castillo se abre una nueva etapa, con la esperanza del cambio.    

Página12

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El 11 de julio en Cuba: una reflexión tentativa

A dos semanas de las protestas, el gobierno cubano viene realizando operaciones de control de daños que si bien van más allá de la reacción inicial, principalmente represiva, no han abandonado esa vía. En cualquier caso, es difícil superar la prueba de fuego de la actual dirección cubana sin prestar oídos a los reclamos legítimos de la población.

 

Guste o no, le pese a quién le pese, el 11 de julio del 2021 quedará grabado de manera indeleble en el imaginario nacional. Para la mayoría de los cubanos, fue un día triste que preferirían no tener que recordar, pero ahí está. La información sobre lo que pasó está aún demasiado dispersa y teñida por el ambiente de noticias falsas y contra réplicas del gobierno cubano como para hacer algo más que lo que me propongo: una reflexión tentativa. Por lo que se sabe hasta ahora, ese domingo ocurrieron a lo largo y ancho del territorio nacional manifestaciones masivas contra el gobierno, algunas de ellas devenidas violentos disturbios, un hecho sin precedentes en Cuba que tomó a muchos observadores y hasta a las propias autoridades por sorpresa. Quedó así una imagen de ingobernabilidad y violencia que objetivamente perjudica al gobierno cubano y que será difícil de borrar aún en un escenario favorable que no aparece en el horizonte.

Pero si a alguien no debieron tomarle por sorpresa estos hechos fue precisamente a ese liderazgo que desde hace meses viene denunciando que se estaba gestando un «golpe blando» o una «revolución de colores» diseñada por el sempiterno enemigo estadounidense. Quizás a causa de la sorpresa, la reacción gubernamental inicial estuvo signada por una perniciosa tendencia a responder preferentemente con herramientas represivas y con la repetición ad infinitum de una estrategia comunicativa cuya inoperancia parece cada vez más evidente.

En buenas cuentas, lo que sí es asombroso, dadas las penurias a que ha sido sometida la población cubana, sobre todo desde el inicio de la pandemia, es que estos disturbios no se hubieran producido antes. Pero sucedieron, han tenido repercusiones muy negativas y el relativamente nuevo liderazgo cubano está en crisis apenas a tres meses de haber celebrado el VIII Congreso del Partido Comunista Cuba, y a dos años de haberse aprobado una nueva Constitución. No deja de ser recordatorio de situaciones previas a los colapsos anteriores en los países socialistas de Europa Oriental. 

Pero este caso es diferente. Cuba es un país del Tercer Mundo y en él hubo una revolución nacional liberadora después de años de opresión neocolonial. Esa revolución se radicalizó en un agudo enfrentamiento con el imperialismo estadounidense, al que pudo resistir en una serie de enfrentamientos. En ese proceso adoptó un modelo socialista que ofreció amplios beneficios populares al menos en sus primeras tres décadas gracias a su alianza con la Unión Soviética.

Si estos disturbios no se produjeron antes, ello se debe a los logros sociales en sus años iniciales y a la trayectoria internacional del país, que lo llevó no solo a sobrevivir el enfrentamiento con Estados Unidos sino a jugar un papel excepcional en la política internacional, y particularmente en el hemisferio occidental, durante la Guerra Fría y después. Todo ello le dio al gobierno actual un sustancial capital político y margen de maniobra, basado en su consigna «Somos Continuidad», que evocaban el increíble liderazgo de Fidel Castro durante 47 años. 

Sin duda, estos logros y éxitos están en la base de la resiliencia del régimen cubano y en la tolerancia estoica de los ciudadanos ante las dificultades excepcionales que sufren, que objetivamente están provocadas en gran parte por el bloqueo estadounidense, aunque también por insuficiencias y errores en las políticas gubernamentales. Un elemento adicional, que no ha sido objeto de mucho análisis por observadores del drama cubano, es que no han salido a la luz informaciones que nos permitan valorar la participación o papel de los distintos sectores de oposición en Cuba, algunos de ellos, pero no todos, vinculados a la realmente existente política de subversión fomentada oficial y extraoficialmente desde Estados Unidos. 

Algo sí aparenta ser evidente: si bien al parecer hubo algunas participaciones visibles de líderes de los conocidos movimientos Movimiento San Isidro y 27N prácticamente fue nula la de los activistas más promovidos desde territorio estadounidense, y ninguno parece haber estado en posición de capitalizar las manifestaciones. Quizás haya que buscar la explicación de este fenómeno en recientes investigaciones sobre revoluciones sociales y durabilidad autoritaria, como la de Jean Lachapelle, Steven Levistky, Lucan A. Way, y Adam E. Casey, publicada recientemente en la revista World Politics, en las que se intenta explicar la estabilidad de regímenes como el cubano.

A pesar de lo anterior, no cabe duda de que los disturbios fueron azuzados en redes sociales, particularmente por operadores e influencers que no viven en Cuba, muchos de ellos residentes en Miami, donde el anticastrismo sigue siendo una industria local importante, financiada tanto por fondos federales como privados. No dejan de tener razón los que argumentan que las redes sociales se han convertido en un elemento tóxico en la realidad nacional pues se gastan millones de dólares en lanzar campañas desestabilizadoras de noticias falsas. 

Aunque el «empujón externo» pudo haber sido el factor detonante, también es cierto que no habría sido efectivo si no existiera un caldo de cultivo en los siguientes factores endógenos, resultado de errores y cálculos erróneos del gobierno cubano:

  1. Deterioro de la situación social en barrios empobrecidos; 
  2. Enormes dificultades para conseguir alimentos; 
  3. Reciente deterioro de la situación sanitaria después de varios meses de una política muy exitosa contra la pandemia de covid-19; 
  4. Tendencia a desconocer, limitar y hasta criminalizar el disenso.
  5. Ineficiente estrategia comunicativa que tiende a ocultar errores e insuficiencias propias mediante el argumento de que «la culpa la tiene el bloqueo»;

El gobierno ha subestimado y sigue subestimando hasta que punto sus propias acciones o falencias, estas últimas percibidas o reales, provocan el malestar ciudadano, pues se ha enfocado en que el estímulo exógeno a un estallido social es el único o al menos el principal causante. 

No cabe duda de que la política de medidas coercitivas unilaterales contra Cuba, que ya llevan casi 60 años en vigor, son una suerte de «guerra económica» contra una «plaza sitiada», como argumentara Peter Beinart en el New York Times del 15 de febrero en una columna titulada «La otra guerra permanente de Estados Unidos». Beinart critica las políticas de sanciones económicas argumentando que Washington usa ese tipo de estrategia contra países como Cuba y es equivalente a hacer la guerra por otros medios, con muy pocas posibilidades de éxito en el objetivo propuesto: el «cambio de régimen».

Por supuesto, el gobierno estadounidense ha rechazado las acusaciones cubanas, pero lo cierto es que la administración de Joe Biden mantuvo las sanciones impuestas a Cuba por el gobierno republicano de Donald Trump entre 2017 y 2021, 247 en total, incluso en plena pandemia. Se trata de una política de presión máxima que empobrece al pueblo cubano mientras acosa a su gobierno y no logra su objetivo confeso de derrocar al régimen. Lo ha hecho a pesar de prometer exactamente lo contrario durante la campaña electoral. 

Es evidente que se estaba creando una tormenta perfecta a 90 millas de las costas norteamericanas. Es interesante que apenas una semana después de que el presidente Biden calificara a Cuba como un «Estado fallido», la Casa Blanca anunció dos medidas que, de materializarse, aliviarían parcialmente las tensiones en Cuba: el restablecimiento del envío de remesas y la reapertura de los servicios consulares en La Habana. Ambas medidas fueron parte del acoso de Trump. Si estas propuestas logran atravesar el «campo minado» del proceso de toma decisiones sobre Cuba en Washington y una difícil negociación con el gobierno cubano, esto puede significar que el gobierno de Biden reconoce tácitamente que continuar las sanciones exacerba la crisis cubana y podría provocar un estallido social incontrolable, lo que no está en el interés nacional de Estados Unidos porque, entre otras, podría estimular la peligrosa idea de intervenir militarmente.

En todo caso, Biden ha mostrado que no es Barack Obama en lo que a Cuba respecta. Pero eso es un síntoma de debilidad de su liderazgo, lo que puede tener repercusiones en América Latina y el Caribe, región en la que Cuba y las izquierdas que la apoyan siguen teniendo importancia, como lo han mostrado los recientes procesos políticos en México, Argentina y Bolivia e incluso en Ecuador. 

Durante seis meses, el gobierno de Estados Unidos estuvo posponiendo el cumplimiento de las promesas de campaña y quedó atrapado en el estrecho marco de la variante trumpista de la política republicana hacia Cuba, que está basada en una ilusión: que mediante la aplicación de medidas coercitivas unilaterales extremas se logrará acabar con el régimen surgido en 1959. Los acontecimientos en el terreno y las decisiones y propuestas de otros actores la han puesto en una posición imposible. El resultado neto es que muy probablemente durante los próximos tres años se mantendrán sanciones contra Cuba que empobrecerán aún más al pueblo cubano y acosarán a su gobierno, que tendrá que convencerse de que solo una política económica eficaz que fomente el desarrollo de las fuerzas productivas podrá sacar al país de su actual crisis.

Al momento de escribir estas líneas, a dos semanas escasas de las protestas, se observa al gobierno cubano realizando operaciones de control de daños que trascienden la reacción inicial, principalmente represiva, aunque no parece haberla abandonado. Para continuar controlando el daño es imprescindible evaluar correctamente la situación política y social, y no cometer el error de culpar solamente a los factores externos sin atender autocríticamente los internos. Se debe acometer con urgencia las reformas prometidas, especialmente en lo que se refiere al suministro de alimentos. 

Un problema adicional que le complica la situación es cómo enfrentar a actores violentos que se aprovecharon de la situación para propiciar disturbios sin que, al mismo tiempo, se cree la imagen, tanto dentro de la sociedad cubana como en el entorno internacional, de una represión desmedida contra manifestantes pacíficos. Hay reportes de que se están produciendo juicios sumarios sin las adecuadas garantías procesales. Las sanciones impuestas en estos juicios oscilan entre diez meses y un año. Muchos de los condenados no parecen haber cometido actos violentos. Seguir por este camino alienará aún más a aquellos sectores todavía identificados con la Revolución pero que se oponen a la represión desmedida. Dentro de la sociedad cubana, la experiencia de haber debatido y aprobado una nueva Constitución que contiene importantes elementos de respeto por el debido proceso no es un hecho menor. Entre los ciudadanos existe un mayor nivel de exigencia en el cumplimiento de la ley a que las autoridades policiales están obligadas.

En cuanto a la estrategia de comunicación, esta debe buscar el adecuado balance para sumar y recuperar apoyos y evitar perderlos aún más. Hay una evidente erosión de la capacidad de convencimiento del argumento de que todo se debe al bloqueo, más allá de que este sea una verdad comprobable. El abuso de ese argumento sin enfocarse autocríticamente en sus errores conduce al gobierno a una pérdida aún mayor de credibilidad. Las autoridades deben intentar superar dos obstáculos político-ideológicos importantes: el primero es que aún prevalece en la burocracia la vieja mentalidad estrecha del socialismo como un modelo estatista basado en la planificación centralizada, que minimiza el papel del mercado en la asignación de recursos; el segundo nace de concepciones que definen el socialismo en términos autoritarios, desconociendo o criminalizando el disenso de los que recomiendan cambios en el modelo social para hacerlo más eficiente económicamente y más democrático y respetuoso del Estado de derecho que se estableció por la Constitución del 2019. 

Esta tendencia arremete contra todo el que disiente endilgándole muchas veces epítetos como el de «centrista», que se intenta convertir en sinónimo de contrarrevolución. 

Las interpretaciones que se le están dando desde los medios oficiales a lo acontecido el domingo 11 de julio demuestran ese punto. Hay un intento de desprestigiar, disminuir y hasta criminalizar a todos los que se sumaron a las protestas, calificándolos de «anexionistas», criminales o «confundidos». Es claro que notados quienes participaron caben en esas descripciones. Hay demandas reales hechas de forma pacífica, cuyo desconocimiento puede ser arriesgado. 

A ello habría que añadir que el discurso oficial justifica el uso de la violencia represora y esto impacta negativamente en sectores de la población que se mantienen al margen, pero observan con consternación todo lo que sucede. Un ejemplo que viene al caso es el de intelectuales y artistas que han hecho públicas sus condenas. Los acontecimientos han repercutido negativamente en la imagen internacional de Cuba. Se percibe que las autoridades, incluso las de seguridad, fueron tomadas por sorpresa. También existe la apreciación de que se está ocultando el nivel de la represión. 

A estas alturas no hay todavía una cifra de detenidos ni una información de cuántas manifestaciones se produjeron, cuántas fueron pacíficas, cuántas generaron disturbios, ni cuántos ciudadanos participaron. Y, por supuesto, hay voces que reclaman la liberación de todo el que protestó pacíficamente, entre ellas las del cantautor Silvio Rodríguez, muy respetado en círculos gubernamentales.

Este vacío de información provoca que tanto la ciudadanía como actores externos puedan ser desinformados por aquéllos que tienen el evidente propósito de erosionar el liderazgo cubano. No se tiene en cuenta que en la ciudadanía ya se ha arraigado la idea de que la protesta pública pacífica es legítima y debe ser protegida por la ley, ante cuyo precepto el gobierno parece tener una actitud negativa, cuando reacciona proclamando que «la calle pertenece a los revolucionarios». Esa no es la respuesta más conveniente ni desde el punto de vista interno ni del externo, además de que atenta contra el Estado socialista de derecho. 

En resumen, estas manifestaciones son inéditas y llaman la atención sobre problemas internos de la sociedad cubana agudizados por las medidas coercitivas unilaterales del gobierno estadounidense, que empobrecen al pueblo y acosan al gobierno cubano.

Esto es un reto de gran magnitud para un liderazgo político cubano que, a pesar de que ya ha sido puesto a prueba, está en proceso de consolidación en condiciones excepcionalmente adversas, no solo por la pandemia. Los desafíos son sumamente complejos, pero son también decisivos. Los líderes cubanos harían bien en considerar que, en situaciones similares en otros contextos, la estrategia exitosa seguida por homólogos políticos afines ha tenido como divisa sumar y no restar; escuchar y no hacer oídos sordos a los reclamos legítimos.

Julio 2021

y

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El pase sanitario en Francia genera resistencia en medio de la cuarta ola

La variante Delta avanza al mismo tiempo que la oposición a las medidas se torna más dura

Existe una heterogeneidad de manifestantes: los chalecos amarillos, hostiles a todo lo que provenga del Estado, los antimáscaras, los antivacunas, los antipase sanitario y los anticuarentena. El gobierno apuesta a la dinámica ascendente de la vacunación.  

 

Un narrador perverso parece estar escribiendo sobre la piel de la realidad la novela del virus covid-19. Estimuladas por la pandemia, las situaciones son un brasero de contradicciones. Al cabo de cuatro días y cuatro noches de debates a menudo encarnizados, el Parlamento adoptó esta madrugada la extensión del pase sanitario (vacunación completa -las dos dosis-, prueba PCR negativa, o certificado de restablecimiento) necesario para ingresar en los lugares públicos con capacidad para más de 50 personas y que impone, además, la vacunación obligatoria para el personal de los hospitales y el aislamiento de las personas positivas. 

Tensiones por el pase sanitario

El pase debería entrar en vigor a principios de agosto, pero el trabajoso camino que tuvo que atravesar para ser aprobado traduce perfectamente las tensiones que genera tanto en la sociedad como en la clase política. El fin de semana pasado decenas de miles de personas volvieron a manifestar en toda Francia contra el pase sanitario y lo que muchos consideran como la “dictadura perfecta” porque, como lo expresa Anne, una mujer de 40 años empleada de banco, ”con eso del pase y la excusa de que nos van a curar o proteger, lo que va a ocurrir es que terminaremos todos en un fichero, vigilados, retratados, radiografiados y controlados”. Sin embargo, pese a la oposición y a la repetida destrucción de los centros de vacunación, Francia sobrepasó este martes el umbral del 50% de la población con un “esquema de vacuna completo”, es decir, las dos dosis de las vacunas disponibles (Moderna, AstraZeneca o Pfizer) o una de Janssen. Según la Dirección General de la Salud, 40.719.515 personas recibieron una dosis (60,4 % de la población) y 34.026.476 las dos (50,5 % de la población).

Los Jóvenes no vacunados

Aun se está lejos del porcentaje requerido para llegar a la inmunidad colectiva (90%) y el gobierno apuesta a que se mantenga la dinámica ascendente para completar el esquema lo más pronto posible en un momento crucial: con cada semana que transcurre la variante Delta del virus multiplica por dos los contagios. Aunque tiene perfiles distintos a las precedentes, hoy se admite que la “cuarta ola” ya se está desplegando en el país. En las ultimas 24 horas se registraron casi 23.000 nuevos casos contra poco más de 10 mil hace una semana. Esas infecciones recientes afectan, sobre todo, a los jóvenes que no se han vacunado. Todo parece ir en ascenso, de forma contradictoria: en la semana del 19 de julio se vacunaron 4,7 millones de personas en lo que fue, según el Ministerio de Salud, ”la mejor semana desde el principio de la campaña de vacunación en diciembre de 2020”. Sin embargo, la ola del virus crece al mismo tiempo que la oposición a las medidas se torna más dura. 

Movilizados 

La contestación federa a decenas de miles de personas movidas por razones distintas: los chalecos amarillos, hostiles a todo lo que provenga del Estado, los antimáscaras, los antivacunas, los antipase sanitario y los anticonfinamiento, cuyas reivindicaciones suelen ser un extraño cóctel de ideas proteiformes (complotistas, sospechas sobre la existencia de “un ente superior que controla a los gobierno”, certezas extraídas de los libros que difunden la idea de un colapso generalizado (el mundo se acaba). A sus 47 años y con un pasar confortable como agente inmobiliario, Etienne está muy convencido de que “las personas que se han vacunado morirán dentro de dos años. Es la lógica imparable de la humanidad. Los recursos se acaban, no alcanzan para todos. Hay que renovar la humanidad, una guerra a escala global no es posible y el virus y la vacuna han sido la coartada perfecta. Primero mataron a los viejos y ahora a los jóvenes rebeldes que no aceptan la vacunación”. 

Las expresiones que más se escuchan en las manifestaciones son “Libertad”, ”abajo la tiranía”. Dominique, un panadero de París, denuncia ante PáginaI12 “la transferencia de las lógicas de dominación: se recurrió a la lógica sanitaria para frenar el virus y, desde hace un par de semanas, con el anuncio de los rigores del pase sanitario, pasamos a la lógica de la seguridad”. 

Hay grupúsculos dentro de los anti vacunas que pusieron el pie más allá de la retórica y pasaron a la acción violenta: golpean y persiguen a los periodistas o destruyen o incendian los centros de vacunación (más de 15). Al frente de los anti se coló un oportunista oriundo del partido de extrema derecha dirigido por Marine Le Pen. Se trata de Florian Philippot, ex número dos de la ultraderecha y fundador del movimiento Patriotas. Philippot se autodefine como el “impulsor”, el “creador” del movimiento de los antivacunas. Es el quien grita en los megáfonos o los micrófonos “abajo la dictadura sanitaria, viva la libertad”, ”abajo el apartheid" (entre vacunados y no vacunados). Y en esa masa de ideas dispares y causas comunes están los resistentes, los tiernos, los que aceptan “el destino que se les impone, el destino de ser parias de la vacuna, excluidos de la sociedad”. 

Monique recopila con una inaudita paciencia creativa todo lo que va a hacer para que no la obliguen a vacunarse. La mujer de 57 años, con una carrera sólida en un centro comercial y dos hijos, dice: "a mi no me pondrán de rodillas. Ya pedí la jubilación. ¡ No pasarán !. Por las dudas, también compré un aparato para hacer el pan en mi casa, al cine no me hace falta ir porque para eso está Netflix, la comida se la pido a Uber Eats o la encargo por internet al supermercado y nadie me va a prohibir pasear por la calle. Jamás seré una cobaya de esta gente. Elijo con plena lucidez vivir de otra manera para que mi sistema inmunitario permanezca intacto”.

Los anti se han organizado con astucia. Ya existe un anuario de Francia con la lista de comercios, restaurantes, empresas y servicios que no exigen el pase sanitario y todo un dispositivo de ayuda mutua destinado a las personas que no “seguirán al rebaño de los vacunados”. Hay dos luchas instaladas: la del gobierno ante la urgencia de evitar que la extensión del virus vuelva a contaminar a los más frágiles, y la de los antivax, empeñados en que sus cuerpos “sociales y genéticos” (Monique) no sean contaminados por la vacuna.

27/07/2021

Desde París

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Hemos hecho magia, milagro, guerrilla y hemos logrado traer repuestos, partes, pero ha sido mucho más difícil, expresa el diplomático. Foto La Jornada

En medio de la peor crisis diplomática que ha sufrido la república bolivariana en décadas, el diplomático afirma: "Logramos contener la pandemia" // Agrega que la administración Biden parece reconocer que Caracas derrotó los intentos de golpe de Estado y ha disminuido las presiones en su contra

 

El canciller venezolano, Jorge Arreaza, ha dedicado los últimos cuatro años de su vida a sortear la peor crisis diplomática que ha sufrido su país en décadas. Durante ese tiempo ha enfrentado el bloqueo comercial, la confiscación de empresas estratégicas y depósitos en el exterior, y el reconocimiento del gobierno paralelo de Juan Guaidó por parte de Washington y la Unión Europea.

En entrevista con La Jornada, el ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, que estuvo en la Ciudad de México para participar en la vigésimo primera Reunión de Cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), indicó que la administración de Joe Biden parece reconocer que su país derrotó los intentos de golpe de Estado y las operaciones de mercenarios y ha disminuido las presiones en su contra.

Lo que Estados Unidos (EU) ha hecho para perjudicar a Venezuela va –señala el canciller– mucho más allá del bloqueo económico. Es –asegura– una persecución, que ha traído a su país grandes sacrificios a su pueblo, agravados por la pandemia.

A continuación, partes sustanciales de esta conversación con el diario.

–La pandemia ha tenido para América Latina costos muy graves. ¿Qué ha hecho Venezuela para enfrentarla?

–Ha sido muy difícil, porque estamos en una situación muy compleja por el bloqueo y las sanciones. Para que Venezuela pueda importar mascarillas o pruebas diagnósticas o ventiladores o antivirales o vacunas, tiene que pagar. Y el sistema financiero del mundo no trabaja con Venezuela, nos rechaza. Tenemos nuestro dinero bloqueado en el exterior. Han tratado de llevar nuestra producción petrolera a cero.

“Y, en medio de esta guerra, nos toma la pandemia por sorpresa. Para Venezuela es mucho más caro que para Colombia, o para Brasil, o para México, comprar un medicamento o una vacuna, por las circunstancias.

“El presidente Maduro, en enero de 2020, vio la dificultad que se venía cuando en China estaban abordando el coronavirus. Organizó una comisión de altísimo nivel, con un equipo científico que lo apoya, y comenzamos a tomar acciones tempranas como cuarentenas, medidas sanitarias indispensables y tratamientos.

“En Venezuela, si te enfermas, tus tratamientos son gratuitos. Si vas a los hospitales o a terapia intensiva, es tu derecho ser atendido, recibir los antivirales y las pruebas diagnósticas. Tenemos un sistema tecnológico, Sistema Patria, donde están registrado más de 20 millones de venezolanos, y el médico va a tu casa a buscarte.

“Tenemos otro método que el presidente Maduro diseñó, con asesoría, por supuesto. El siete por siete. ¿Qué quiere decir eso? Una semana de confinamiento, donde no abren los comercios y hay muchas restricciones en tránsito, y una semana de flexibilización. Es un método muy flexible, único en el mundo.

“Hicimos grandes esfuerzos. Por eso hemos visto que, mientras en Brasil hubo momentos en que fallecían casi 5 mil personas diarias, en Colombia más de mil, en Venezuela tenemos menos de 4 mil personas fallecidas en el año.

"Hemos contado con la solidaridad de China, Rusia, Turquía y Cuba, que mandó médicos y nos está enviando vacunas. Gracias a todos esos factores hemos logrado contener la pandemia. Pero, si tuviésemos a disposición nuestros recursos, ya todos los venezolanos estuvieran vacunados hace rato."

–¿Resistió su sistema de salud pública la crisis?

–Esta pandemia fue la prueba de fuego de la Misión Barrio Adentro y de los Centros Diagnósticos Integrales (CDI). Por más problemas que tengamos por el bloqueo y por falta de recursos, ahí están el médico en tu barrio, el CDI muy cerca de tu casa y los hospitales.

“Logramos contener la epidemia. Se vaticinaba en los grandes medios del mundo y en las ONG que ‘Venezuela va al colapso total con la pandemia. Va a ser el epicentro del virus en América Latina, porque no hay inversión en salud, no hay inversión de nada’. Y resulta que Venezuela no ha estado siquiera cerca de ser el epicentro de nada en lo que respecta a la pandemia en América Latina.

Nuestro sistema de salud tuvo la resistencia para enfrentar este reto. Más buenas políticas muy bien direccionadas y, también, una conciencia ciudadana muy importante.”

–¿Cual es la magnitud de bloqueo económico contra Venezuela?

–Hay que explicarlo desde lo más doloroso: el ver niños que murieron porque no se pudieron hacer sus operaciones de trasplante de médula, que financiaba PDVSA (la compañía petrolera estatal) a través de Citgo (la empresa petrolera venezolana asentada en EU) que nos la robaron.

“O que no podamos importar los repuestos de las máquinas de radioterapia de los aceleradores lineales. Y entonces se forman colas de pacientes y mueren personas de cáncer. O, que un momento dado, no podíamos traer los medicamentos para los tratamientos de diabéticos o para diálisis. Luego, lo resolvimos con Rusia.

"Hemos aprendido a lidiar con eso. Pero siempre es más caro. Un buque que toque puerto venezolano está amenazado de sanciones. El seguro que nos cobran es tres veces mayor que el que paga cualquier país en el mundo. El flete que cobran es mucho más costoso. Comerciar con Venezuela es un peligro para quien lo hace, por la persecución que vivimos. No es sólo un bloqueo, es una persecución."

–¿De qué tamaño es el monto de los bienes expropiados a Venezuela?

–Es casi incalculable. Tenemos casi 6 mil millones de dólares bloqueados, bien sea en cash o en oro en Estados Unidos, Europa y Reino Unido. Pero, lo más grave, es lo sucedido con nuestra empresa en Estados Unidos, Citgo, que tiene un valor de entre 15 mil y 20 mil millones de dólares: se la tomaron.

"Pero, habría que calcular, cuál es el impacto de haber agredido a Pdvsa. Nuestra producción cayó hasta 300 mil barriles, cuando producíamos casi 3 millones diarios. La estamos recuperando. Hemos hecho magia, milagro, guerrilla y hemos logrado traer repuestos, partes, piezas, pero, ha sido mucho más difícil, mucho más costoso y ha tomado mucho más tiempo. ¿Cuánto se dejó de producir?: decenas de miles de millones de dólares."

–¿Ha habido cambios hacia la relación con Estados Unidos a raíz de la salida de Donald Trump?

–No sólo es el hecho de que haya otro presidente en Estados Unidos, sino de que derrotamos los golpes de Estado, el intento de imponer un gobierno paralelo, las operaciones mercenarias, a una parte de la oposición muy violenta. Hay una realidad y el gobierno del presidente Biden parece reconocer esa realidad. Hay menos presión.

–Durante muchos años, las relaciones entre México y Venezuela fueron muy difíciles. ¿Cómo son ahora?

–A pesar de las diferencias que tuvimos con gobiernos anteriores, logramos crear con México y otros países la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Hubo tolerancia ideológica y política. Eso habría que promover. En estos últimos años fue muy duro con Peña Nieto, el Grupo de Lima y Estados Unidos, que dirigía la orquesta para agredir y aislar a Venezuela.

“Desde su campaña como candidato, al presidente López Obrador le preguntaban por Venezuela y él decía ‘pero si yo voy a ser presidente de México, no de Venezuela’. Le insistían que si Nicolás Maduro. Y López Obrador respondía: ‘ya veremos. Él es el Presidente de ese país. Yo no me meto que si lo eligieron o no lo eligieron’.

"Él fue siempre muy respetuoso de la Doctrina Estrada, de la Constitución mexicana. Volvió a lo que fue la tradición política mexicana del respeto a los procesos internos y la soberanía de los países. Tenemos una relación solidaria, respetuosa. Sabemos que el presidente López Obrador está contra las sanciones, contra el bloqueo. Pone a su país al servicio de Venezuela para el diálogo. Estamos muy agradecidos, sin que podamos decir que esas cosas que inventan, que es nuestro aliado, nuestro amigo. Respeto es lo que nos ha dado el gobierno de México."

–¿Hay fecha para ese diálogo?

–En los próximos dos meses debemos ver resultados. A lo mejor me toca venir a mí y podemos volver a estar con La Jornada.

Obtienen la mayor base de datos de proteínas, lo que "cambiará la investigación en biología"

Luego de 50 años de estudios, sólo se conoce 17 por ciento de los aminoácidos del proteoma humano

Afp

Periódico La Jornada

Martes 27 de julio de 2021, p. 6

París. Científicos anunciaron en la revista Nature la disponibilidad de la mayor base de datos de proteínas que forman las estructuras de la vida, lo que "cambiará fundamentalmente la investigación en biología", según especialistas.

Cada célula de un organismo viviente ejecuta su función con la ayuda de proteínas que dan de forma permanente instrucciones para mantener en buena salud a la célula y combatir las infecciones.

A diferencia del genoma –la secuencia de los genes que codifican la vida celular–, el proteoma humano cambia de manera constante en respuesta a instrucciones genéticas y estímulos exteriores.

La comprensión del funcionamiento de las proteínas, a través de la forma que adopten al interior de las células, es un verdadero desafío.

Los científicos se han aplicado a determinar a través de experimentos su función precisa. Sin embargo, después de 50 años de investigación, sólo se conoce 17 por ciento de los aminoácidos, o componentes del proteoma humano.

Los investigadores de Google DeepMind y del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) revelaron el jueves una base de datos, de libre acceso, de 20 mil proteínas manifestadas por el genoma humano. A las que se agregan 350 mil de 20 organismos, como bacterias y ratones, utilizados para la investigación.

Esta base fue obtenida gracias a un programa de aprendizaje automático capaz de predecir con precisión la forma de una proteína a partir de su secuencia de aminoácidos.

El programa AlphaFold se entrenó con base en 170 mil estructuras conocidas de proteínas y luego predijo la forma de 58 por ciento de todas las del proteoma humano, lo que más que duplicó el número de estructuras de proteínas humanas conocidas con precisión.

Las aplicaciones potenciales de estos datos van de la investigación sobre enfermedades genéticas a la ingeniería de cosechas resistentes a la sequía.

Según Paul Nurse, premio Nobel de Medicina y director del Instituto Francis Crick, este avance es "un gran paso para la innovación en biología".

John McGeehan, director del Centro de Innovación de Enzimas de la Universidad de Portsmouth, subrayó que "lo que tomaba meses y años en cumplirse fue realizado en un fin de semana por AlphaFold".

La capacidad de predecir con un programa informático la forma de una proteína a partir de su secuencia de ácidos aminados ya se aplica en algunos sectores de la investigación.

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Cuba debe caminar hacia una nueva etapa de su revolución

No se puede ser insensible al dolor que por falta de alimentos y de medicamentos ahoga a gran parte del pueblo cubano. Tampoco podemos pasar por alto las manifestaciones realizadas, en las que se ha pugnado y clamado por comida y por fármacos, pero también por libertad, y algunos hasta por el fin de la dictadura.

Lamentablemente, el Estado cubano carece de recursos financieros para superar esta crisis; por lo que la cooperación solidaria internacional y una apertura general les urge, pues les permitiría obtener créditos y empréstitos, para ir resolviendo la situación y tener tiempo para planificar su nueva era.

Sobre la situación cubana se ha divulgado muchísimo.

En este espacio hago un breve análisis sobre las causas y las posibles soluciones.

Profeso el respeto, la libertad y la democracia para la convivencia pacífica, bajo el estado de derecho, y sustento la tolerancia en todos los órdenes.

Por supuesto que el principal problema u obstáculo inicial del proceso revolucionario cubano ha sido el bloqueo o embargo de los Estados Unidos de América hacia Cuba, mismo que fue ordenado hace casi 60 años por el entonces presidente John F. Kennedy como represalia "leve", en lugar de invadir Cuba, como se lo aconsejaba el Pentágono.

Sin embargo, el daño provocado por el bloqueo ha sido atroz durante cerca de seis décadas. Por esa razón casi la totalidad de países miembros de Naciones Unidas, reiteradamente han solicitado su anulación, México incluido desde siempre; menos Estados Unidos e Israel, como ocurrió recientemente.

Pero seamos sinceros: no únicamente el bloqueo tiene a Cuba con tanta necesidad, escasez y pobreza.

No podemos dejar de comentar, con la mejor intención, lo errático de muchas de las estrategias gubernamentales en lo económico, lo social y lo político, pues no han sido plenamente benéficas para el pueblo, que padece mucho y posee muy poco.

Cuando fui embajador de México en Cuba en varias ocasiones conversé con el entonces comandante en jefe, Fidel Castro Ruz, y en alguna de ellas lo hice sobre la necesidad de una apertura general, económica, política y social.

Siempre he pensado que no existe un gobierno en el mundo que quiera la ruina para su pueblo, y es el caso del de Cuba, donde sus gobernantes han creído en las bondades de sus estrategias, pero al no ver los mejores resultados, es muy válido que piensen en rectificar y en cambiar; de allí la necesidad urgente de que innoven y diseñen mejores políticas públicas, acordes con las del mundo actual, preservando su soberanía, en democracia, buscando el desarrollo integral, con inversiones que impulsen su crecimiento económico, la generación de empleos y riqueza.

Eso sería verdaderamente trascendental.

Desde mi punto de vista, en Cuba ha llegado el momento del cambio en todos los órdenes, es decir de una nueva etapa de su revolución, como hicieron los chinos bajo el liderazgo de Deng Xiao Ping. No se trata de un regreso al capitalismo salvaje, pero sí de uno con sentido social y con justicia distributiva en el que pague más impuestos quien gane más, como existe en las naciones nórdicas, o de un socialismo democrático con economía capitalista abierta y mixta, como en lo económico viene sucediendo en China, aunque a ellos también les falta la democratización política.

Por lo anterior, considero que es urgente: 1. Un mayor diálogo, sin represión y sin coartar las libertades; 2. Una amplia apertura de su economía, más eficaz, más rápida y menos gradual que la que hasta hoy está en operación; 3. Autorizar la existencia de partidos políticos, para arribar a un régimen democrático con elecciones libres, más allá del partido único; 4. El libre tránsito dentro del país y el extranjero como parte de sus libertades y derechos humanos; 5. La libre adquisición de bienes y servicios, muebles e inmuebles, sin restricciones, para quienes dispongan de recursos económicos, pues ello reactivaría la economía; 6. Impulsar más aún la agricultura y la ganadería, y fomentar la industrialización y el turismo; 7. Continuar, con mayor fuerza, los avances en educación, investigación científica y tecnológica, en salud y medicamentos; 8. Permitir y tolerar la operación ilimitada de Internet y de las redes sociales, pues se trata de un avance mundial que propicia la libre expresión, y que no debe restringir o bloquear ningún gobierno, aunque requieren de regulaciones, para evitar difamaciones y calumnias; pero es preferible la expresión a la censura;9. Dialogar y tomar acuerdos con Estados Unidos, para lograr cambios de actitudes de su gobierno hacia la isla, y operar cambios del régimen cubano hacia el gobierno estadunidense.

Muchas de estas adecuaciones requieren de reformas constitucionales y legales, pero significarían un cambio muy importante para destrabar, resolver y avanzar.

Confío en el talento y en la visión del presidente Miguel Díaz-Canel para empeñarse y lograrlo; confío también en que el presidente Joe Biden cambie y mejore su discurso y sus estrategias para con Cuba, pues dada su experiencia y madurez, es de esperar que busque negociaciones y acuerdos con el gobierno cubano, y que decrete el fin del bloqueo, dándole continuidad al proceso de apertura iniciado por el presidente Barack Obama, quien restableció las relaciones diplomáticas con Cuba.

La comunidad cubana en el exterior deberá abandonar el radicalismo y desempeñar una función de participación madura y abierta con diálogo civilizado para contribuir a la distensión.

La dirigencia cubana deberá, también, flexibilizar sus actitudes con sus hermanos de la diáspora residente en el extranjero.

Lo deseable es que esta crisis encuentre cauces de solución pacífica lo más pronto posible, sin violencia, en bien del pueblo cubano y por la tranquilidad y la paz de la región de la que formamos parte.

En crisis anteriores México fungió como mediador.

Debe imponerse la fuerza de la política, y jamás la política de la fuerza.

 

Heriberto M. Galindo Quiñones,fue embajador en Cuba, cónsul general en Chicago, dos veces diputado federal y recientemente senador de la República

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Perú: Pedro Castillo le dejó claro a su propio partido que hará alianzas con la derecha

En la perspectiva de gobernar con un sector de la derecha política pro empresarial, el presidente electo Pedro Castillo confronto a Vladimir Cerrón y a un sector de su partido Perú Libre, dejando en claro que no permitirá la imposición partidaria en la designación de los nuevos funcionarios públicos ni en la línea política del nuevo gobierno.

 

Esta primera escaramuza publica entre Castillo y Cerrón se dio en el marco del primer Congreso Nacional de Perú Libre, el cual se desarrolló el pasado sábado 24 de julio en la ciudad de Lima. En este evento, denominado: “expectativas, objetivos y metas irrenunciables del gobierno”, participaron los máximos dirigentes de Perú Libre y el conjunto de sus Congresistas electos en el pasado proceso electoral.

Acá quedo demostrado lo que ya diversos sectores de la prensa venían especulando desde hace un tiempo atrás, o sea, que existirían dos facciones en el seno de Perú Libre: quienes seguirían a Pedro Castillo y quienes se alinean con Vladimir Cerrón, secretario general de esta agrupación política. Esta división, al parecer, también se expresaría en el bloque parlamentario.

En su intervención Pedro Castillo empezó agradeciendo el apoyo de Perú Libre en la campaña presidencial pasada, pero dijo que “no estaba obligado a seguir posiciones radicales”, esto para cuestionar los planteamientos que algunos seguidores de Cerrón han venido haciendo y que, a pesar de sus límites, escandalizan a los medios de comunicación.

Sobre el cambio de Constitución vía Asamblea Constituyente, Castillo fue muy enfático al señalar que “la Constitución se cambiará (solo) si el pueblo lo pide”. Sobre la denominada “gobernabilidad”, el presidente electo manifestó que “él está hablando con todas las fuerzas políticas dispuestas a dialogar”, esto incluye, obviamente, a los diversos partidos de la derecha pro empresarial como Somos Perú de Salaverry, el Partido Morado de Julio Guzmán o el nacionalismo de Ollanta Humala. En esa perspectiva y en función de construir el ya anunciado gobierno de unidad nacional o de “todos los peruanos”, Castillo dijo también que “no puede aceptar planteamientos de un solo partido y que no puede designar funcionarios en el Gobierno solo por ser de Perú Libre”.

De esta manera, oficializó ante los militantes de Perú Libre y ante sus seguidores, sus intenciones políticas de gobernar junto a la derecha. Esto ya lo había mencionado antes, sin embargo, el hecho de que ahora lo haya dicho en un evento institucional del partido y frente a Vladimir Cerrón – incluso desafiando su autoridad - pone en evidencia la determinación del profesor cajamarquino para llevar a la práctica su orientación política.

Al parecer, la posición de Castillo seria la mayoritaria en el seno de la bancada de Perú Libre la cual cuenta con 37 Congresistas, por esa razón, en la mañana del domingo 25 de julio se formalizo su lista parlamentaria para dirigir la mesa directiva del Congreso, la cual está encabezada por un representante de Somos Perú (partido del empresario y político Daniel Salaverry); un representante de Perú Libre; una representante de Juntos por el Perú y una representante del Partido Morado del derechista Julio Guzmán. Y para que no queden dudas de su apoyo a esta lista y de su política de unidad con la derecha parlamentaria, horas más tarde, Pedro Castillo hizo público a través de sus redes sociales lo siguiente: “Anunciamos la formación de una coalición por la gobernabilidad con la presentación de una lista para la mesa directiva plural, paritaria y descentralizada. Integran José Enrique Jeri (Somos Perú), José María Balcázar (Perú Libre), Ruth Luque (Juntos por el Perú) y Flor Pablo (Partido Morado)”.

Con esto, la propuesta que Vladimir Cerrón y sus seguidores venían voceando para presidir el Congreso, quedo desestimada por el mismo presidente electo. Recordemos que Vladimir Cerrón y sus allegados manifestaron públicamente su intención que Valdemar Cerrón (hermano de Vladimir Cerrón) presida la lista para dirigir la mesa del congreso acompañado mayoritariamente del partido Perú Libre.

Este proceder de Castillo ha causado revuelo en las filas de Perú Libre, quienes bajo la dirección de su secretario general, se aprestaban a dirigir el nuevo gobierno (poniendo a los nuevos funcionarios públicos), bajo una orientación política basada en la conciliación de clases y en el respeto al estado burgués, muy similar a la que ahora está llevando a la práctica Pedro Castillo, pero donde ellos pretendían ser la voz cantante o, como se dice coloquialmente, “los que cortan el jamón”. No es por tanto una diferencia estratégica o de principios lo que separa a Cerrón de Castillo, es más bien una disputa por el control del aparato público, donde Castillo, para quedar bien con la gran burguesía y sus medios de comunicación a empezado a separarse de Cerrón y de sus delirios políticos barnizados de radicalismo verbal.

De concretarse esta ruptura, definitivamente tendrá una expresión en el bloque parlamentario donde seguramente los 37 votos con los que hoy cuenta Castillo se reducirían, esto lo haría mucho más permeable y frágil de lo que ya es ahora.

Al parecer, y pensando precisamente en construir una popularidad y un liderazgo fuerte que le permitan sortear estas limitaciones, es que Castillo anuncio en el ya citado congreso de Perú Libre que durante su gestión como presidente de la Republica se bajará el sueldo y que hará lo propio con los sueldos de los Congresistas y los Ministros.

Esta medida seguramente caerá bien en el grueso de la población que mayoritariamente deplora el accionar de la denominada “clase política” y en la mayoría de sus votantes, sin embargo, no le será suficiente para superar las diferencias que ya se han abierto en el seno de Perú Libre, las cuales volverán a manifestarse en los próximos días cuando se anuncien los nombres del primer Consejo de Ministros del denominado gobierno del “Perú profundo”, para lo cual, Vladimir Cerrón y sus seguidores ya han anunciado a Roger Najar como el nuevo premier, sin que este aun goce de la venia de Castillo.

Dos posibilidades empiezan a flotar entonces en el devenir a corto plazo de Perú Libre: la primera tiene que ver con que Cerrón y sus seguidores se asimilen al rol secundario que Castillo y sus nuevos aliados les pretenden dar en su gobierno de ancha base y de conciliación con la burguesía, y la segunda es que pasen a la ofensiva y confronten al nuevo presidente, lo cual significaría una eventual ruptura en un partido de raíces provincianas que llego al gobierno en un momento de alta crisis orgánica y mostrándose como la novedad, sin embargo, en la práctica vemos que reproduce la misma fragilidad y los vicios de los viejos partidos de la izquierda reformista y conciliadora.

Por José Rojas Militante de la Corriente Socialistas de las y los Trabajadores "CST" de Perú

Lunes 26 de julio

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