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Martes, 09 Marzo 2021 15:40

8 MARZO-2021 - textos

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Mujeres perdidas

*Decirle a una mujer que es una perdida es decirle que ha incumplido con todo lo que se esperaba de ella, así que nosotras queremos reivindicar ese perderse de las mujeres, porque han fracturado el molde patriarcal que las acecha. En Relatos de Mujeres Perdidas presentaremos tres narraciones acerca de la sensación de sin-sentido y pérdida de toda esperanza, que nos hace revolcarnos mujer adentro para encontrarnos, en nuestros propios cantos y con nuestras garras.

Estas narrativas están hiladas como un tritono disonante y subversivo. Esa figura musical se ha considerado siniestra desde el Medioevo, y las mujeres que aquí tejen sus historias, se han hecho cada vez más feministas y más siniestras. En sus historias perdidas encontraron algo de conexión con su identidad y potencia, así que aquí está la segunda entrega de nuestro cuarto tritono.

 

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La no utopía feminista

8 de marzo 2021

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6 de marzo 2021 
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Libros, ensayos, reflexiones.

 

Reflexiones en torno a ideas y prácticas del entre-mujeres a principios del siglo XXI

Francesca Gargallo

 

 

 

Lunes, 08 Marzo 2021 06:16

La no utopía feminista

La no utopía feminista

Hoy pocos creen en las utopías. Se han devaluado las mesiánico-proféticas y las civiles. Campanella y Moro están buenos como referencia a lo que no se cumplió. Ni los marxistas recalcitrantes piensan ya viable un paraíso proletario. "No hay tal lugar", diría Quevedo. Somos menos inocentes. Los problemas se han incrementado. El futuro se contrae aprisa. Hay pronósticos discretos, si no catastrofistas. Mas contra viento y marea perviven las luchas de liberación. El futuro será lo que sea, pero si no es libre, de poco servirá en un planeta que se calienta enfriándose, se inunda y seca, telúrico y contaminado, donde los humanos cada día valemos menos.

Las revoluciones ya sólo pueden venir de dentro, desde lo tan cercano que no lo vemos (en nuestro barrio, nuestro hogar, nosotros mismos). Y son emprendidas, como enseñaron los zapatistas de Chiapas, por personas libres. Se liberaron primero, perdieron el miedo, y entonces se rebelaron para hacer su libertad liberadora.

La llamada emancipación femenina, en su etapa actual tan irritante para el estado de cosas y su orden, saca a la calle con estruendo una humillación larvada en la casa, la escuela, el trabajo o la calle misma. Desde sus grandes desarrollos en el siglo XX, el feminismo confronta a las familias, las iglesias y las escuelas, pero nunca antes las mujeres movilizadas se mostraron dispuestas a morder la mano que se acerque.

Los proyectos de lucha feminista serán pedagógicos de ida y vuelta, o no serán. El proceso de las mujeres modernas para acceder a la vida profesional, la educación intensiva, la autodeterminación en las afinidades electivas, el derecho al placer sexual o las opciones en artes y deportes, implica reducar a las sociedades, las familias, las comunidades. Y esto se logrará también en la medida de su agilidad intelectual para adaptarse a lo que no ha sucedido.

El patriarcado reinó demasiado tiempo, presa de su propio juego. La crisis de la masculinidad alcanza ya al magnate, al jefe religioso, al mando armado, al señor de medio pelo y al de a tiro pobre. El varón siempre llevó una ventaja extra, situación tan arraigada que apenas ahora vemos su absurdo. Para generaciones de hombres fue impensable otra manera.

Hasta el Siglo de las Luces, las Floras Tristán eran pocas. Más acá, después de la habitación propia de Virginia Woolf y el sufragio para todas, la apropiación femenina de su vida ha presionado a los Estados para legalizar los derechos específicos del cuerpo, la concepción, la seguridad personal y el acceso igualitario a todo lo que los hombres pueden. Y van por más. Antes avergonzadas de serlo, cada día más mujeres se asumen como violadas, aun las que en sentido estricto no lo sean. Establecieron una radical solidaridad selectiva: el anticlub de Toby.

Hacen el esfuerzo de rescribir la Historia, desenterrar artistas, científicas y heroínas del panteón humano. Pero entre más atrás nos vamos del siglo XX se torna más difícil encontrar mujeres de trascendencia realizada. Sor Juana era excepcional dentro de lo excepcional. La historia de Artemisia confirma que las oportunidades corresponden al varón. Pocas llegaban a reinas, ninguna a presidenta (Isabel Primera y Catalina La Grande mandaban como hombres). Hasta hace poco, podían dirigir un monasterio, pero no un instituto de sicoanálisis o genética.

En menos de un siglo esto ha cambiado. Lo "impensable" comienza a ocurrir y acelera su frecuencia. No lo suficiente, y nuevos obstáculos se suman a los tradicionales, siendo el mayor de todos la violencia específica contra ellas: sicológica, sexual, laboral o criminal. Feminicidas y agresores van en sentido contrario: entre más se revaloran las mujeres, menos las consideran siquiera humanas.

Hoy se exhibe a los acosadores de la élite y aunque no paguen cárcel, multa o castigo corporal (pues la sociedad sigue siendo cómplice) ocasionalmente se les condena a la vergüenza pública, al modo de las comunidades indígenas. Pero esta será una etapa. Una permanente revancha llevaría el conflicto de género a un callejón sin salida, como en las guerras. Pocas mujeres piden o quieren un mundo sin padres, parejas, hijos, nietos, maestros y alumnos varones. Demandan que los abusos de los hombres sean punibles, y que se reduquen más mujeres. No olvidemos, las feministas de cualquier generación han sido y son personas previamente liberadas. Las esclavas no marchan.

La razón del poder masculino está en bancarrota. Eso es nuevo. Pero no es cuestión de "derrota" de género, sino de cambio de mentalidad. Como ante la esclavitud, considerada natural durante siglos. Para abolirla hubo que verla con vergüenza.

Quizás se deploren el sectarismo feminista, su ideologización del lenguaje, la insolencia pequeñoburguesa, la imposición mecánica de cuotas de género. Pero hoy denuncian y son escuchadas. El sueño feminista será molesto, agresivo o pesadilla hasta que las sociedades sean horizontales y les quepan todas las libertades, sin faltar ninguna.

Publicado enSociedad
Domingo, 07 Marzo 2021 13:09

8 MARZO-2021

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Mujeres perdidas

*Decirle a una mujer que es una perdida es decirle que ha incumplido con todo lo que se esperaba de ella, así que nosotras queremos reivindicar ese perderse de las mujeres, porque han fracturado el molde patriarcal que las acecha. En Relatos de Mujeres Perdidas presentaremos tres narraciones acerca de la sensación de sin-sentido y pérdida de toda esperanza, que nos hace revolcarnos mujer adentro para encontrarnos, en nuestros propios cantos y con nuestras garras.

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 En conmemoración a la lucha por los derechos de la mujer

 

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Feminismos a tus oídos

Hablaremos de feminismo, de sus olas y de sus luchas. Generalmente se asocia el inicio del feminismo con el derecho al voto, pero el movimiento es muchísimo más antiguo y abarca miles de derechos y luchas de las mujeres. Hablar de feminismos es hablar de mujeres que se dieron cuenta que no eran tratadas de la misma manera que los hombres de su entorno.

 

 

Primera Ola

 

Sin derechos civiles para las mujeres no hay igualdad. Hablaremos de las primeras mujeres, generalmente se relaciona con las sufragistas, pero históricamente son aquellas mujeres que en el siglo de las luces empiezan a cuestionarse los imaginarios de la naturaleza de la mujer y la jerarquía de los sexos.

 

Segunda Ola

Sin derechos políticos para las mujeres no hay paz ni democracia. Las sufragistas exigían el sufragio universal, la educación superior y acceso a las profesiones y a cargos de todo tipo, igualdad de condiciones con los hombres tanto en sus deberes y derecho en el matrimonio como en el trabajo.

Tercera Ola

Lo personal es político. Feministas del siglo XX, mujeres más estudiadas y supuestamente con más igualdad ante las leyes. El discurso feminista deja de ser homogéneo, debates llevan a diversos conceptos y construcciones de los feminismos. Se avanza en el uso de anticonceptivos, se aprueba el divorcio.

Cuarta Ola

Vivas nos queremos. Feministas del siglo XXI. ¿Qué buscan? ¿Cuáles son las metas y las luchas? Los feminismos en la actualidad son diversos han ampliado el concepto mismo de ser mujer, aparece el transfeminismos, la teoría queer, el movimiento fem y los ecraches.


 

Libros, ensayos, reflexiones.

 

Reflexiones en torno a ideas y prácticas del entre-mujeres a principios del siglo XXI

Francesca Gargallo

 

 

 

Sábado, 06 Marzo 2021 15:59

8 M-2021

 

Feminismos a tus oídos

Hablaremos de feminismo, de sus olas y de sus luchas. Generalmente se asocia el inicio del feminismo con el derecho al voto, pero el movimiento es muchísimo más antiguo y abarca miles de derechos y luchas de las mujeres. Hablar de feminismos es hablar de mujeres que se dieron cuenta que no eran tratadas de la misma manera que los hombres de su entorno.

 

 

Primera Ola

 

Sin derechos civiles para las mujeres no hay igualdad. Hablaremos de las primeras mujeres, generalmente se relaciona con las sufragistas, pero históricamente son aquellas mujeres que en el siglo de las luces empiezan a cuestionarse los imaginarios de la naturaleza de la mujer y la jerarquía de los sexos.

 

Segunda Ola

Sin derechos políticos para las mujeres no hay paz ni democracia. Las sufragistas exigían el sufragio universal, la educación superior y acceso a las profesiones y a cargos de todo tipo, igualdad de condiciones con los hombres tanto en sus deberes y derecho en el matrimonio como en el trabajo.

Tercera Ola

Lo personal es político. Feministas del siglo XX, mujeres más estudiadas y supuestamente con más igualdad ante las leyes. El discurso feminista deja de ser homogéneo, debates llevan a diversos conceptos y construcciones de los feminismos. Se avanza en el uso de anticonceptivos, se aprueba el divorcio.

Cuarta Ola

Vivas nos queremos. Feministas del siglo XXI. ¿Qué buscan? ¿Cuáles son las metas y las luchas? Los feminismos en la actualidad son diversos han ampliado el concepto mismo de ser mujer, aparece el transfeminismos, la teoría queer, el movimiento fem y los ecraches.

La estatua de Mary Wollstonecraft 'Madre del feminismo' de la artista Maggi Hambling, en Newington Green, Londres.  — Paul Childs / REUTERS

Mary Wollstonecraft, autodidacta inglesa, feminista, pensadora y defensora de la Revolución francesa, publicó los 'Derechos del Hombre y de la Mujer' poniendo la educación al centro de la igualdad de género. Se adelantó a sufragistas y filósofos.

 

Nadie sabe qué pensaría Mary Wollstonecraft (1759-1797) del lío que se ha armado con la inauguración, en su merecido honor, de la estatua de una mujer desnuda en un parque del norte de Londres, donde ella y un grupo de mujeres abrieron una escuela para educar a niños y niñas con igualdad en 1780. Por entonces tenía 21 años, trabajaba de asistenta en Bath pero tuvo que regresar a Londres para cuidar de su madre moribunda y de sus hermanos (era la segunda de siete). El padre, empobrecido y violento, descargaba en su familia los efectos del fracaso de sus negocios y el exceso de la bebida.

Mary aprendió sola a leer, a escribir, francés y alemán y atendía charlas o conferencias a las que tenía acceso a través de familias conocidas. El experimento educativo de 1780 y su aspiración a ser profesora se torcieron; se fue a Irlanda para trabajar de niñera en una familia acomodada.

Regresó a Londres en 1787 con el objetivo de hacerse escritora. "Seré la primera de un nuevo género", escribió a una de sus hermanas. El editor Joseph Johnson le proveyó trabajo de traductora del francés y del alemán y con él empezó a publicar sus propias obras; tradujo Of the Importance of Religious Opinions y Elements of Morality, for the Use of Children.

La experiencia en Irlanda brotó en 1788 en Original Stories from Real Life como la muerte de una amiga surgió en la novela Mary: A Fiction.

La educación de las niñas para que, de mayores, sean iguales a los hombres era al centro de su pensamiento y discusiones. Publicó en 1790 Vindication of the Rights of Men en respuesta a los críticos ingleses de la Revolución francesa. Este fue el texto que la dio a conocer como pensadora, escritora y filosofa.

Se hizo famosa como teórica de los derechos sociales y políticos, en lugar de naturales, de las personas. Se profesionalizó. Durante este tiempo en Londres se enamoró del artista casado Henry Fuseli con el que estaba dispuesta a vivir en un triangulo amoroso que escandalizó a la esposa de Fuseli. Mary, rechazada, optó por irse a París a ver y defender en persona la Revolución de la que tanto se hablaba en Inglaterra.

En 1892, a los 33 años, publicó Vindication of the Rights of Women, que con el de los hombres se convirtió en una especie de precursora de los Derechos Humanos antes que estos adquiriesen el término contemporáneo.

En Francia se incorporó al grupo de ingleses revolucionarios, entre ellos Helen Maria Williams, en un periodo de convulsión revolucionaria entre girondinos y jacobinos, y la guillotina y el terror como arma contra los opositores. Vio como Luís XVI era conducido a la Asamblea Nacional para ser juzgado.

En París se enamoró del revolucionario americano Gilbert Imlay con el que tuvo una hija, Fanny Imlay, nacida en mayo de 1794. Mary escribía a sus hermanas identificándose como  "señora Imlay" pretendiendo ser parte de un matrimonio que no existía.

El invierno de 1794-95, el que congeló el río Sena, pilló a Mary sola con su bebé mientras publicaba su análisis de la revolución y defendía el orden social basado en la razón en el que deberían vivir los hombres y mujeres en igualdad.

En abril de 1795 Mary llegó a Londres en busca de Gilbert, viajó a Suecia, Noruega y Dinamarca publicando cartas de estos países que han venido a ser un pionero libro de viajes.

El rechazo de Gilbert a formar la familia que ella deseaba la llevó a dos intentos de suicidio hasta que el círculo literario del editor Joseph Johnson, de nuevo, y las escritoras Mary Hays, Elizabeth Inchbald y Sarah Siddons la acogieron en el grupo en el que conoció a William Godwin; se casaron en marzo de 1797 y en agosto nació su segunda hija, Mary, que con el tiempo se convertiría en Mary Shelley, autora de un libro tan conocido como Frankestein, publicado en 1818.

A raíz del parto, Mary sufrió una infección de placenta que la llevó a la muerte con 38 años, a los pocos días de ser madre por segunda vez; la primera reconocida socialmente como legítima. Un concepto, el de la legitimidad, que ella disputa, pero al que se aviene en su relación con su primer marido. Godwin defendía la abolición del matrimonio, sin embargo, escribió emotivas y elaboradas razones para justificar su cambio de opinión.

El viudo de Mary Wollstonecraft publicó Memoir al año siguiente, en 1798, del fallecimiento de ella, la biografía de la mujer que vivió contra las normas de su tiempo.

Transcurrió tiempo para que las sufragistas pusieran de nuevo el énfasis en la educación de las mujeres para votar por sus propias convicciones, y más tiempo para que el feminismo rescatara a la escritora y filosofa revolucionaria que ahora vuelve a escandalizar con motivo de una estatua en su honor.

La escultora Maggi Hambling defiende la figura plateada de un conjunto de formas femeninas de las que emerge una mujer desnuda como un homenaje a lo esencial en Mary (sus ideas) y lo que comparte con todas las mujeres. "Si se la viste, se le añaden elementos que la diferencian de otras mujeres; es un homenaje a ella; no una representación de ella", ha explicado la artista a la BBC.

Otras mujeres, en cambio, aducen que no se identifican con la imagen ni con los valores ideológicos que representa la feminista y precursora de los Derechos Humanos en la figura que surge desnuda en el parque donde Mary en su día fracasó como profesora y triunfó como pensadora.

12/11/2020 10:07 Actualizado: 13/11/2020 07:15

 

Publicado enCultura
Un empleado de NDP Technology en Ciudad Juárez, 9 de marzo de 2020Jose Luis Gonzalez / Reuters

Un día después de la histórica protesta para denunciar la violencia de género en el contexto del Día Internacional de la Mujer, millones de mujeres mexicanas se sumaron al paro nacional 'Un día sin nosotras', y se ausentaron del espacio público para visibilizar la importancia que tienen en la sociedad y economía del país latinoamericano.

Bajo la leyenda "El nueve, ninguna se mueve", miles de mujeres enviaron un poderoso mensaje en rechazo ante las violencias que padecen a diario en ese país y para poner sobre la mesa las demandas de la agenda feminista, que contemplan la interrupción voluntaria del embarazo, los salarios inequitativos, los derechos para las encargadas de los cuidados, entre otros.

 

 

Un alumno de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez en un aula vacía, México, el 9 marzo 2020.Jose Luis Gonzalez / Reuters

 

La ausencia de mujeres en el espacio público fue notoria en los 32 estados de la República. En las calles, escuelas, empresas, restaurantes, estaciones de transporte público y centros comerciales fue notorio el vacío dejado por ellas.

 

Estudiantes de la Universidad Autónoma de Baja California en Tijuana, 9 de marzo de 2020, Guillermo Arias / AFP

 

Las redacciones de los medios de comunicación de Ciudad de México, Puebla, Monterrey y Veracruz lucían vacías ante la ausencia de miles de mujeres que se quedaron en sus casas como parte del paro nacional.

 

La redacción del periódico ABC sin mujeres, en Monterrey, Nuevo León, el 9 de marzo de 2020.Daniel Becerril / Reuters

 

Desde el sector financiero, estimaban entre 34.000 y 43.000 millones de pesos (de 1.628 a 2.058 millones de dólares) las perdidas económicas en el marco del paro 'un día sin nosotras'.

 

Vista general de la empresa de ensamblaje NDP Technology, en Ciudad Juárez, 9 de marzo de 2020.Jose Luis Gonzalez / Reuters
 

Las mujeres se ausentaron de ir a trabajar a los comercios, fábricas, bancos, maquilas, ensambladoras, organizaciones, instituciones públicas y de los entrenamientos en los equipos de fútbol femenil.

 

Vista general de las calles durante la protesta en Monterrey, Nuevo León, el 9 de marzo de 2020.Daniel Becerril / Reuters

 

No obstante el masivo paro que se vivió en todo el país, millones de mujeres no pudieron sumarse a 'un día sin nosotras' debido a las posibles repercusiones que tendría en su vida, como una jornada descontada de su salario. Cuatro de cada diez mujeres pensaban que habría sanciones en caso de sumarse al paro, según una encuesta de El Financiero difundida el pasado viernes.

 

Sala de redacción de Multimedios Televisión en Monterrey, 9 de marzo de 2020. Daniel Becerril / Reuters

 

Indignación

Los recientes feminicidios de Ingrid Escamilla, una joven de 25 años que fue apuñalada y desollada por su pareja, y de Fátima, una niña de siete años que fue encontrada tirada en una bolsa, con signos de tortura, encendieron las alarmas sobre la brutal violencia que viven las mujeres en el país latinoamericano.

El año pasado, México registró 51.146 denuncias por violencia sexual en contra de las mujeres, lo que implicó un aumento del 19,1 % con respecto a 2018. También en 2019, mataron a 10 mujeres cada día. Hace tres años, el promedio era de siete.

Además, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) refleja que el 66,1 % de las mujeres de 15 años o más han sufrido al menos un incidente de violencia emocional, económica, física, sexual o de discriminación a lo largo de su vida, en al menos un ámbito, ya sea en la comunidad, en el entorno laboral, familiar, escolar o en pareja.

Las agresiones en la calle documentadas por la ENDIREH son principalmente de tipo sexual, como piropos groseros u ofensivos; intimidación, acecho; abuso sexual; violación e intento de violación.

Ante esta violencia cotidiana, millones de mujeres inundaron las calles de México el domingo durante la marcha del 8M y, en contraste, este lunes le hicieron ver al país la importancia que tienen en la sociedad, al evidenciar el peso específico de su ausencia.

Publicado enInternacional
Las feministas de todo el mundo convocan una huelga mundial de mujeres el 8 de marzo de 2020

En respuesta  a las promesas incumplidas hechas por los gobiernos para promover los derechos humanos, la igualdad, el desarrollo y la paz para todas las mujeres, más de 95 organizaciones feministas de más de 36 países en todo el mundo hacen un llamado a la Huelga Global de las Mujeres en el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo de 2020). Bajo el lema “Si las mujeres se detienen, el mundo se detiene”, la huelga llama a las mujeres de todos los rincones del mundo a detener o ralentizar su trabajo formal o de cuidado y unirse para exigir los derechos humanos de las mujeres.

“El 8 de marzo, forjaremos una alianza para defender y reclamar el poder colectivo de las mujeres para exigir nuestros derechos humanos”, explica Fatima Burnad, fundadora de la Sociedad para la Educación y el Desarrollo Rural y miembro del Consejo Regional del Foro de Asia y el Pacífico sobre la Mujer, el Derecho y el Desarrollo (APWLD), una red de organizaciones feministas que inició la huelga de este año. “Las mujeres se retirarán del trabajo formal y el trabajo de cuidado. No haremos las tareas domésticas, la responsabilidad doméstica y, cuando sea necesario, pediremos a los socios y aliados masculinos que muestren solidaridad quedándose a cargo del hogar, la familia y la comunidad. Reuniremos a mujeres y aliados en nuestras redes y comunidades para manifestarnos, alzar nuestras voces y unirnos”.

Marcamos 25 años desde los compromisos asumidos por los gobiernos del mundo con los derechos de las mujeres en la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer de 1995, conocida como la Plataforma de Acción de Beijing. Aún así, la opresión estructural contra las mujeres, ya sea patriarcado, neoliberalismo, globalización, militarismo, fundamentalismo o destrucción ambiental, persiste en todo el mundo:

  • Las mujeres y las niñas continúan realizando más de las tres cuartas partes de la cantidad total de trabajos de cuidados no remunerados, mientras que el trabajo doméstico es comúnmente mal remunerado y se realiza en condiciones de trabajo precarias.
  • A las mujeres de todo el mundo se les paga el 63% de la cantidad que se les paga a los hombres. La brecha salarial global tardará 202 años en cerrarse.
  • El 70% de las mujeres han experimentado violencia física y/o sexual por parte de una pareja íntima en su vida.
  • El 80% de las personas desplazadas por el cambio climático son mujeres.

A la luz de estas inconcebibles desigualdades, desde Argentina hasta Indonesia, desde Serbia hasta Canadá y desde Pakistán hasta Uganda, los movimientos sociales, las comunidades y las organizaciones de todo el mundo han respaldado la huelga, uniendo a las mujeres en solidaridad global para actuar y conectar sus luchas contra las desigualdades sistémicas.

“Como trabajadoras domésticas, hacemos un llamado a las mujeres que han sufrido violencia y acoso en el trabajo y que han sido explotadas de muchas maneras, para defender sus derechos, y aquellas mujeres que no han experimentado tales abusos, para que se movilicen en solidaridad”, dice Ida LeBlanc, Presidenta de la Unión Nacional de Empleadas Domésticas de Trinidad y Tobago y miembro de la Red Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Red- DESC.

Las demandas comunes de las mujeres en huelga se reflejan en una declaración política que contiene las demandas de transformaciones estructurales: trabajo decente y salarios dignos; acabar con la violencia de género; acceso justo a recursos, poder y oportunidades; soberanía alimentaria para todos y justicia climática.

Con el fin de globalizar de manera efectiva el Women’s Global Strike 2020, el sitio web proporciona a los participantes y simpatizantes recursos en cinco idiomas, incluida una lista de eventos, recursos sobre cómo manifestarse, un kit de campaña descargable multilingüe, una galería de fotos y la declaración política en 8 idiomas diferentes.

Quiénes Somos

El llamado a una huelga mundial dirigida y liderada por las mujeres fue iniciada por feministas, sindicalistas y activistas en la Asamblea General del Pueblo celebrada en 2015, en Nueva York. Esta convocatoria de una huelga mundial de mujeres el 8 de marzo de 2020 ha sido iniciada por el Foro de Asia y el Pacífico sobre la Mujer, el Derecho y el Desarrollo (APWLD), una red líder de organizaciones feministas y activistas con base en Asia y el Pacífico.

La red internacional Red- DESC por los Derechos Económicos, Sociales y Culturales está conectando las luchas para escalar la Huelga Global de las Mujeres a nivel global. La Red-DESC es una red global que promueve la solidaridad y la acción colectiva para avanzar un movimiento global por la justicia social, y une a 298 organizaciones, movimientos sociales y defensoras y defensores en 77 países en cinco regiones.

18 febrero 2020 

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Publicado enSociedad
Desde 1903, sólo 17 mujeres han recibido el Nobel de física, química o medicina: Unesco

En contraste, 572 hombres han sido galardonados en esas disciplinas // En todo el mundo, únicamente 28 de cada 100 investigadores son del sexo femenino

 

Desde que la científica Marie Curie fue reconocida con el Premio Nobel de Física en 1903, sólo 17 mujeres han obtenido ese galardón en los campos de la física, la química o la medicina, en comparación con 572 hombres premiados, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) al conmemorar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Agrega que únicamente 28 por ciento de todos los investigadores en el mundo son mujeres, mientras sólo 35 de cada 100 personas que hoy se forman en los campos de las ciencias, las matemáticas y las ingenierías son alumnas.

En su informe Descifrar el código: la educación de las niñas y las mujeres en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), advierte que estas condiciones de desigualdad "no se dan por casualidad", pues muchas niñas enfrentan discriminación, sesgos de género, normas sociales y bajas expectativas en cuanto a su educación y los temas que estudian, lo que fomenta la existencia de una barrera para tener acceso a las llamadas disciplinas STEM.

La distribución de la matrícula de estudiantes femeninas en educación superior en 110 países revela que 27 por ciento está inscrita en carreras de comercio, administración y derecho; 14 por ciento, en educación, y 15 por ciento en artes y humanidades. En contraste, la matrícula es especialmente baja en tecnología, información y comunicaciones, con sólo 3 por ciento de mujeres inscritas; ciencias naturales, matemáticas y estadísticas (5 por ciento); ingeniería, manufactura y construcción (8 por ciento ), y en salud y bienestar (15 por ciento).

Datos recientes, subraya la Unesco, revelan que las desventajas que enfrentan las niñas en el acceso a las disciplinas STEM son el resultado de la interacción de múltiples factores que incluyen las normas sociales, culturales y de género, las cuales influyen en la forma en que las niñas y los niños son criados, aprenden e interactúan con sus padres, su familia, sus amigos, sus profesores y la comunidad, y las cuales conforman su identidad, sus creencias, su conducta y sus elecciones.

Temas masculinos

A menudo se cría a las niñas con la idea que las disciplinas STEM son "temas masculinos y que las aptitudes femeninas en estos campos son innatamente inferiores a las de los varones, lo que puede minar la confianza, el interés y el deseo de las niñas de comprometerse en el estudio de dichas materias", por lo que destaca que la escuela es clave para revertir este proceso.

La ministra de Educación de Finlandia, Li Andersson, fotografiada en el Parlamento en noviembre de 2019. manuel vázquez

La ministra responsable de un sistema educativo modélico en el mundo defiende aprendizaje de habilidades creativas y la originalidad en la resolución de problemas

 

A Finlandia peregrinan docentes y gestores educativos de todos los países desde que el todopoderoso informe PISA (la prueba de la OCDE que mide la destreza de los estudiantes de 15 años en ciencias, matemáticas y comprensión lectora) encumbrara a sus escolares entre los mejores del mundo. Al frente del estandarte de la nación nórdica está Li Andersson, que con 32 años es casi la benjamina de un gabinete de centro izquierda con altísimo peso de mujeres (12 frente a siete hombres). La entrevista tiene lugar en la última semana de noviembre en la sede del parlamento, días antes de la difusión del último informe PISA. Con su aprendizaje por proyectos, pocas horas lectivas y escasas tareas que llevar a casa, el sistema educativo finlandés permanece en los puestos de cabeza del mundo, codeándose con los países asiáticos, que por el contrario, aplastan a los alumnos con deberes ingentes y largas jornadas escolares. Pero desde 2006 Finlandia empeora paulatinamente sus marcas. En los últimos años, los recortes impuestos por el gobierno conservador saliente han impactado el sistema. Algo que Andersson planea revertir.

Pregunta. ¿Por qué la educación en Finlandia es una de las mejores del mundo?

Respuesta. Hay varias cosas importantes, pero una de ellas es, definitivamente, la educación de nuestros profesores. Todos, independientemente de que enseñen en primaria o secundaria han de tener un título universitario y además poseen un alto grado de autonomía y de elección de los métodos con los que enseñan. Algo que enfatizaría también es la equidad. El sistema finlandés es casi completamente público. Hemos conseguido asegurar una organización por la que los padres pueden confiar en que cualquier colegio es uno de los mejores del mundo, no hay diferencias entre un centro y otro. Eso es muy importante porque en muchos países ves esa especie de división donde el sistema educativo empieza a ser más desigual y entonces maestros y padres comienzan a escoger los colegios a los que quieren ir. Es muy difícil para los gestores revertir esa situación.

Pregunta. ¿A qué se debe el progresivo empeoramiento del país en los resultados del informe PISA?

Respueta. Hay varias razones. Sin duda una de ellas es que los cambios más rápido sen PISA es que el entorno familiar de los estudiantes afecta su aprendizaje más que antes. [En 2009 la diferencia en el aprendizaje entre alumnos de familias ricas y pobres era la menor de toda la OCDE] Las diferencias socioeconómicas están creciendo y creo que no les hemos dado a los colegios las herramientas suficientes para responder a los cambios que se dan en la sociedad cuando crece la desigualdad. Pienso que en Finlandia, igual que en otros países nórdicos, aunque a la mayoría de la población le va bien y hay una clase media amplia, no hemos conseguido ni con las políticas educativas ni con las sociales romper esa tendencia. Otra cosa que estamos viendo es un declive en las habilidades lectoras, especialmente en la comprensión.

Pegunta. Aunque ustedes tienen los niveles de alfabetización más altos del mundo.

Respueta. Sí, la lectoescritura es importante porque afecta al aprendizaje en todas las asignaturas en la escuela y no solamente en niños. Tiene que ver con grandes cambios en la sociedad, cambios en lo que leemos y cómo pasamos nuestro tiempo en comparación de como lo hacíamos antes. Creo que es importante que podamos reforzar más que antes la lectoescritura en escolares que provienen de familias con bajo nivel educativo.

Pregunta. Se ha rebajado la financiación para la educación en los últimos años y la ratio de alumnos por profesor ha crecido. ¿Qué va a hacer?

Respuesta. Finlandia no se ha recuperado tras la crisis del euro, pero eso ha cambiado con los primeros presupuestos de este Gobierno. Por primera vez desde hace muchos años el gasto en educación crecerá con 400 millones para 2020. Inyectaremos financiación a cada uno de los tramos educativos, desde la educación infantil hasta las universidades. Esta era la promesa electoral más importante de todos los partidos que forman parte del Gobierno.

La ministra de Educación ha lanzado el día de la entrevista un programa dotado de 180 millones para eliminar y prevenir las desigualdades en el aprendizaje en la educación básica (de 7 a 16 años), sean estas regionales, por la procedencia socioeconómica de los alumnos o por su condición de inmigrantes. El plan rebajará los ratios de alumnos en primaria y reforzará la formación de profesores. Andersson, graduada en Sociología, ostenta también la presidencia de la Alianza de la Izquierda, uno de los cinco partidos que conforman el primer ejecutivo de centro izquierda en 20 años. En una situación inédita en el mundo porque todas esas formaciones políticas están lideradas por mujeres, menores de 35 años en su mayoría. Una de ellas, al frente de los socialdemócratas vencedores de las elecciones de mayo, es Sanna Marin, la primera ministra más joven del mundo, llegada al poder tras la dimisión de su correligionario Antti Rinne, enfrentado a una moción de censura. Rinne declaró a EL PAÍS que para 2020 quería que todos los alumnos cursen obligatoriamente la enseñanza secundaria superior, hasta los 18 años, La empleabilidad, según sus datos, mejora con la educación.

Pregunta. Han cambiado el currículo de tal manera que los alumnos deciden qué quieren estudiar y cómo.

Respuesta. Ha habido malos entendidos con esto. El currículo se modifica cada 10 años, no queremos hacer cambios veloces para estar seguros de que el sistema educativo no está en un proceso de mutación continuo, primero necesitas saber como están funcionando ciertas cosas. El último currículo comenzó a aplicarse en 2016. Las asignaturas son las mismas pero hay algunas competencias transversales que los niños aprenderán como parte de la metodología de enseñanza de todas las materias y una de ellas es enseñarles a tener más seguridad, más autonomía como educandos. Pero no es algo que se espere que los niños sepan de antemano, así que no puedes darles a ellos la responsabilidad de escoger la manera en la que aprenden, por ejemplo. Realmente necesitan un maestro que les enseñe cómo asumir la responsabilidad individual de su aprendizaje. La razón de que se implantara esta competencia tiene que ver con la sociedad actual y el mercado de trabajo. No se trata de realizar determinadas tareas cuando te las piden, sino poseer habilidades conectadas con la creatividad o la originalidad en la resolución de problemas. También tenemos una semana en cada periodo lectivo en el que se aprende y analiza un fenómeno que no puede ser estudiado a través de asignaturas aisladas como Matemáticas o Geografía, se necesita combinar contenidos de diferentes áreas…

Pregunta. ¿Como el cambio climático?.

Respuesta. Sí, es un buen ejemplo. El mundo de hoy y sus problemas son tan complejos que no puedes enseñarlos solo con el punto de vista de una asignatura o dos.

Preguntya. Finlandia no es el país que más gasta en educación [6,9% del PIB] pero obtiene resultados excelentes. ¿Por qué?

Respuesta. Debo enfatizar el papel de los profesores porque además tenemos programas de formación continua para ellos, pueden aprender nuevas habilidades durante toda su carrera. No se quedan con la formación inicial. Eso tiene realmente grandes implicaciones para todo el sistema y también cuando hemos examinado los resultados de Finlandia hay diferencias basadas en cuántos profesores con titulaciones universitarias hay en determinados colegios, por lo que puedes probar científicamente que la educación de los profesores tiene un gran impacto en el aprendizaje de los alumnos.

Pregunta. ¿Cuáles son las debilidades del sistema educativo finlandés?

Respuesta. Los recortes de financiación han sido muy destructivos. Es importante que nos aseguremos de que la profesión de profesor siga siendo atractiva, porque estas rebajas también afectan al hecho de que convertirse en enseñante sea atrayente. Otra cosa con la que estamos luchando tiene que ver con la participación en la enseñanza de los niños pequeños, que es menor que en otros países nórdicos y que la media europea. Aquí la educación obligatoria comienza a los siete años. Estamos trabajando para que haya más participación en la etapa preescolar porque especialmente para los niños de familias más desfavorecidas o inmigrantes es muy importante la educación temprana. Desarrollan habilidades sociales que necesitarán luego en el colegio, y también las destrezas de lenguaje fundamentales para aprender.

Publicado enSociedad
Martes, 12 Noviembre 2019 06:29

La revolución de Silvia Federici

La revolución de Silvia Federici

Sobre los planteamientos de la feminista anticapitalista Silvia Federici

En estos años convulsionados de los feminismos en América Latina, las palabras de Silvia Federici resuenan en talleres y asambleas. Se han hilado con murales y cantos creados en calles desbordadas: “Somos las nietas de todas las brujas que nunca pudieron quemar” se teje con su investigación sobre la caza de brujas. “No es amor, es trabajo no pago” es una de las consignas en los paros internacionales del 8 de marzo.

La revolución feminista inacabada. Mujeres, reproducción social y lucha por lo común, (1) publicado este año en Montevideo, reúne una serie de artículos que Federici escribió en la primera década del siglo XXI. Si su libro Calibán y la bruja nos permite una mirada larga sobre las luchas de las mujeres en la “transición” del feudalismo al capitalismo, ubicando la caza de brujas de los siglos XVI y XVII como suceso fundante y política de guerra contra ellas y las comunidades, esta compilación propone una lectura feminista sobre los problemas y los desafíos actuales para pensar la transformación desde la reproducción social.  

Feminista comunera  

En un artículo sobre la obra de Federici, Raquel Gutiérrez (2) la define como feminista comunera, poniendo de relieve una forma particular de entender las prácticas feministas. Federici comprende el feminismo como la lucha contra la opresión y la explotación desde la reproducción de la vida y los esfuerzos por “producir lo común”, concepto que refiere a las relaciones de cooperación que colocan la vida en el centro y no están plenamente subordinadas a las lógicas dominantes. 

Su pensamiento desordena las formas canónicas de comprender la transformación social, da pistas para recrear nuestros puntos de partida y nuestros anhelos. No se trata de una perspectiva abstracta, deslocalizada y descarnada que se desentiende de los procesos de lucha concretos; por el contrario, piensa desde las luchas.  

Sus indagaciones sobre el trabajo doméstico –históricamente invisibilizado y considerado no trabajo– habilitaron una comprensión más amplia sobre la noción misma de trabajo y los rasgos de la división sexual del trabajo. Asimismo, permitieron comprender que el mundo reproductivo es clave en el sostenimiento de la esfera productiva, ya que allí se (re)produce la fuerza de trabajo. 

Por lo tanto, Federici plantea que “el reconocimiento del trabajo doméstico ha posibilitado la comprensión de que el capitalismo se sustenta en la producción de un tipo determinado de trabajadores –y, en consecuencia, de un determinado modelo de familia, sexualidad y procreación–, lo que ha conducido a redefinir la esfera privada como una esfera de relaciones de producción y como terreno para las luchas anticapitalistas”. 

La reproducción social, tema central de La revolución feminista inacabada, refiere a “los múltiples espacios donde se producen y reproducen los alimentos, donde se cuida, se capta y se usa el agua, donde se genera y gestiona la vida cotidiana, se crían las nuevas generaciones y se dota de sentido a la existencia”.  

El debate sobre el trabajo reproductivo y su invisibilización es una de las críticas feministas centrales al pensamiento de Marx. Esta crítica es retomada en el libro. A partir del mundo reproductivo, la autora hace una lectura de la crisis actual de la reproducción social en la economía global y los desafíos que se abren para la lucha feminista en este escenario. Se plantea, entonces, un importante desplazamiento desde la producción de bienes y mercancías hasta la reproducción de la vida como centro, revolucionando así el modo de entender la transformación. 

No obstante, este desplazamiento no se desentiende de las viejas preguntas acerca de qué cambios sociales precisamos: las reordena a partir de otro punto de partida, en el que la pregunta fundamental es cómo nos reapropiamos y recreamos las condiciones para la reproducción de la vida. Esto conlleva un segundo desplazamiento, que es desbordar el binomio Estado ‑ mercado para visibilizar otro terreno: las relaciones sociales de cooperación o prácticas de producción de común. 

Federici insiste en que no hay común sin comunidad y recuerda que nadie está dispuesto a luchar sin una comunidad que le dé sustento. En su pensamiento lo común no se reduce a los bienes comunes, sino que se piensa como relaciones sociales de cooperación que se heredan o recrean, y nos permiten sostener la vida y desplegar luchas: “Lo que necesitamos es un resurgimiento y un nuevo impulso de las luchas colectivas sobre la reproducción, reclamar el control sobre las condiciones materiales de nuestra reproducción y crear nuevas formas de cooperación que escapen a la lógica del capital y del mercado. Esto no es una utopía, sino que se trata de un proceso ya en marcha en muchas partes del planeta y con posibilidades de expandirse”.  

Una revolución inacabada  

El libro se interesa también por las formas de resistencia de las mujeres y por cómo las luchas feministas hacen frente al despojo producido por la globalización. Federici recuerda que las mujeres protagonizan la resistencia ante el ataque sistemático a las condiciones materiales de la reproducción social. Por eso la globalización es, en esencia, una guerra contra ellas. 

La autora invita a hacer una lectura política de este proceso, como respuesta al ciclo de luchas que en los sesenta y los setenta cuestionó tanto la división internacional como la división sexual del trabajo, lo que causó una crisis histórica para la ganancia del capital y dio lugar a una revolución social y cultural. Las mujeres protagonizaron ese tiempo de revueltas, por lo que “no es accidental que todos los programas relacionados con la globalización hayan hecho de las mujeres su blanco principal”. 

El ajuste estructural ha destruido la subsistencia de las mujeres, que han sido desplazadas de la agricultura, el empleo público, los servicios sociales, al tiempo que han sido empujadas a trabajos esclavizantes y han pagado con su salud la mínima autonomía que logran conseguir al acceder a un salario. De este modo, los planes de ajuste recaen sobre las mismas mujeres que luego las políticas de las agencias internacionales y estatales pretenden salvar, colocándolas previamente en el lugar de víctimas, lo que posibilita la posterior cooptación política a través de programas en clave capitalista.  

A partir de este diagnóstico, Federici hace una lectura crítica de las expresiones del feminismo liberal que optan por la estrategia de la participación política y la incursión en las instituciones. Sostiene que la globalización es especialmente catastrófica para las mujeres, no porque sea dirigida por agencias con predominio masculino, sino por sus propios objetivos. 

Advierte que los intentos de mejorar la condición de las mujeres incorporando en los organismos una “perspectiva de género” tienen además un “efecto mistificador, al permitir a estas agencias cooptar las luchas que realizan las mujeres contra la agenda neoliberal”. Por lo tanto, es necesario luchar contra la globalización capitalista y las agencias y los organismos internacionales que la impulsan. 

Federici no se opone a exigir políticas de resarcimiento en lo inmediato, pero afirma que en el largo plazo las feministas tenemos que reconocer que no podemos esperar ninguna mejora sustantiva de nuestras condiciones de vida proveniente del capitalismo. Recuerda que “si la destrucción de nuestros medios de subsistencia es indispensable para la sobrevivencia de relaciones capitalistas, este debe ser nuestro terreno de lucha”, y agrega que “la liberación de las mujeres requiere de condiciones materiales específicas, empezando con el control sobre los medios básicos de producción y subsistencia”.  

En el libro se abordan desafíos y problemas políticos que dialogan e iluminan nuestras prácticas de hoy. Pensar lo común como alternativa al binomio Estado ‑ mercado abre un horizonte de deseo nuevo, distinto para nuestras luchas. Nos invita a disponer de nuestra energía no sólo en la demanda, sino en la construcción aquí y ahora de esos otros mundos con los que soñamos. Ubicar la reproducción de la vida en el centro nos permite ver que nuestra capacidad de crear y cuidar es lo que sostiene el mundo, y si podemos sostenerlo, podemos transformarlo.

 

Notas

(1) Silvia Federici (2019). La revolución feminista inacabada. Mujeres, reproducción social y lucha por lo común. Montevideo: Minervas Ediciones

(2) Mexicana. Matemática, filósofa y socióloga. Fue parte del levantamiento popular ‑ comunitario conocido como “guerra del agua”, que aconteció en Cochabamba en 2000. 

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