En este Día de Acción de Gracias los refugiados no son bienvenidos en la mesa estadounidense

Los terribles ataques en París del pasado 13 de noviembre han generado fuertes reacciones contra los refugiados de las guerras de Siria, Irak y Afganistán. En las redes sociales está circulando una caricatura de un indígena estadounidense que le dice a un peregrino: "Lo lamento, pero no aceptamos refugiados". Mientras los estadounidenses nos preparamos para celebrar una de las fiestas nacionales más importantes de Estados Unidos, el Día de Acción de Gracias, se ha desatado una ola de xenofobia en todo el país. Paradójicamente, el Día de Acción de Gracias conmemora la ayuda y los alimentos proporcionados por los indígenas a los refugiados ingleses que llegaron en busca de una vida mejor, libre de toda persecución religiosa.


En el Congreso de Estados Unidos se presentaron al menos seis proyectos de ley diferentes para impedir que se destinen fondos federales al reasentamiento de refugiados de Siria e Irak, y para otorgar facultades a los estados para que les impidan ingresar a "su territorio". Es como si de pronto hubiera 50 "miniestados" que crean sus propios puestos de control fronterizos y detienen a todos los viajeros en busca de un sospechoso, es decir, de todos los sirios. Esto es básicamente lo que han solicitado hasta ahora 31 gobernadores de Estados Unidos. El gobernador de Kansas, Sam Brownback, emitió una orden ejecutiva que prohibe a los organismos del gobierno estatal cooperar de cualquier forma con las iniciativas de ayuda a refugiados sirios. El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, con el apoyo del senador demócrata Chuck Schumer, solicitaron que se suspendiera el programa para refugiados sirios.


En Europa, se están proponiendo políticas similares. Polonia anunció que ya no cumpliría con el compromiso asumido por la Unión Europea de aceptar refugiados sirios. Los partidos de extrema derecha de Francia y Holanda también han ganado terreno con el discurso en contra de la inmigración.


Peter Bouckaert, director de emergencias de Human Rights Watch, dijo en el noticiero Democracy Now!: "Es moralmente condenable y a la vez erróneo desde el punto de vista de los hechos equiparar a estas personas con terroristas". Bouckaert ha estado los últimos meses en los Balcanes y Grecia siguiendo de cerca la crisis de los refugiados. "De hecho, ellos están huyendo de los terroristas y han tenido que sufrir los horrores de las guerras de Irak, Siria y Afganistán. Muchos de ellos vienen con sus familias, intentando darles seguridad y un futuro mejor en Europa, y deberían ser bienvenidos. Ellos contribuirán a nuestra sociedad y tienen derecho al asilo", afirmó.


Si bien la caricatura del hombre indígena y el peregrino puede resultar graciosa, la crisis no lo es y las imágenes de las guerras y el éxodo de los refugiados son escalofriantes. Bouckaert fue una de las primeras personas que compartió la foto de Aylan Kurdi, el niño de tres años de edad que apareció tirado boca abajo en una playa de la localidad costera de Bodrum, en Turquía, tras haberse ahogado luego de que el precario bote en el que viajaba junto a su familia y otros refugiados sirios naufragara. En el mes de septiembre, la familia Kurdi estaba intentando llegar a Grecia desde Turquía, a tan solo unos 20 kilómetros de distancia al otro lado del Mar Egeo. Compraron pasajes en el bote de un contrabandista, que naufragó. Aylan, su hermano y su madre murieron ahogados junto con al menos otras dos personas. Las fotos del pequeño cadáver de Aylan, primero tirado en la arena y, luego, en brazos de un soldado turco, sacudieron la conciencia del mundo. Bouckaert indicó: "Esa sigue siendo la realidad de las playas de Europa, se siguen ahogando dos Aylan Kurdi por día".


Uno de los principales argumentos utilizados por quienes quieren negar el ingreso de refugiados sirios es que en la escena del crimen de los atentados de París se halló un pasaporte sirio, que presuntamente pertenecía a uno de los atacantes suicida, lo cual contribuye a la creencia de que yijadistas violentos pueden ingresar a Europa haciéndose pasar por refugiados.
Bouckaert explicó: "Si cerramos la puerta a estos refugiados, estaremos contribuyendo a la propaganda de victoria del ISIS. Y creo que es justamente por ese motivo que dejaron un pasaporte sirio falso en la escena de los ataques, porque les encantaría que le cerremos las puertas a la gente que está huyendo de su llamado califato islámico. Los valores estadounidenses se basan en acoger a refugiados. Nuestra herramienta más poderosa en la guerra contra el extremismo islámico son nuestros valores. No son nuestros aviones de combate ni nuestras bombas. La única forma de combatir esta brutalidad y esta barbarie es mediante nuestros valores".


Sin embargo, la respuesta de Estados Unidos, Francia y Rusia al terrorismo es destruir la ciudad de Raqqa, considerada la capital del autodenominado Estado Islámico, pero también el lugar donde viven cientos de miles de civiles que ahora se convertirán en refugiados atemorizados que seguirán a los millones que ya han huido para darse cuenta de que no tienen un lugar a donde ir. Además, están los refugiados de países como Irak y Afganistán, personas que huyen de las guerras libradas por Estados Unidos.


Han pasado casi 400 años desde aquel primer banquete de Día de Acción de Gracias en Massachusetts. Si se permite que continúen en pie políticas xenófobas como las que amenazan con impedir el ingreso de refugiados de estas guerras, éstas se convertirán en el vergonzoso centro de mesa de las celebraciones del Día de Acción de Gracias de este año.
________________________________________
Publicado el 20 de noviembre de 2015

Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Lunes, 09 Noviembre 2015 07:09

Cambios y reacción

Cambios y reacción

Lo más alarmante de que Donald Trump vaya a la cabeza en las preferencias de la contienda republicana para la candidatura presidencial, es pensar quiénes son esos millones que lo apoyan con tanto entusiasmo. ¿Quiénes son los que responden con tal exaltación a un mensaje xenofóbico que culpa a los otros por el fin de la grandeza estadunidense? ¿Cómo es que un bufón multimillonario tan peligroso se vuelve héroe para tantos?


No es tan extraño que una estrella de reality shows sea protagonista en una contienda electoral que a veces parece más un espectáculo producido y dirigido por patrocinadores empresariales que un ejercicio esencial de lo que aquí llaman democracia. Pero una clave mucho más importante para entender el fenómeno no consiste en analizar a Trump, sino los trumpistas.


Parte de esta clave está en el título de su nuevo libro, America lisiada; cómo volver a hacer grande a America. Volver a hacer, o hacer de nuevo, es un mensaje muy cuidadosamente diseñado. Estados Unidos está discapacitado, dañado, ha perdido su grandeza y hay que volver a hacerlo grande. Va dirigido a un amplio sector que percibe que el Estados Unidos de antes se ha perdido, que se desvanece.


¿Y quién tiene la culpa? Según Trump, los otros, los que no son de aquí, los inmigrantes y el resto del mundo donde Estados Unidos ha dejado de imponer su voluntad y ha cedido a otros (con Putin, con China, como también en el terreno del comercio internacional). Hay que sacar a los otros del país, hay que imponer la voluntad estadunidense de nuevo en el mundo, hay que volver a lo que era.


Trump y sus filas tienen toda la razón. Estados Unidos no es el de ayer aquí adentro (ni en su margen de maniobra allá afuera). Se está viviendo el fin de ese Estados Unidos definido por ser blanco, anglosajón y guiado por una visión semireligiosa protestante de lo que se llamaba el sueño americano. Y esto tiene implicaciones profundas.


Y algunos sectores viven este fin con consecuencias dramáticas. Una nueva investigación de los economistas Anne Case y Angus Deaton (quien ganó el premio Nobel de economía este año) de Princeton sacudió al país en los últimos días al encontrar un dramático e inesperado incremento en la tasa de mortalidad entre hombres blancos de entre 45 y 54 años de edad en Estados Unidos por alcoholismo, drogas, suicidio y más.


Los datos revelan que los más afectados son hombres blancos con estudios sólo hasta preparatoria y que enfrentan marginación en la fuerza laboral. Los investigadores señalan que entre los factores de este incremento de la tasa de mortalidad –fenómeno tan único en Estados Unidos– es la reducción en oportunidad económica para este sector, el incremento en la desigualdad y que el sueño americano no se cumplirá para ellos (es decir, que cada generación será más próspera que la anterior).


No se ha detectado algo parecido en un desplome de la expectativa de vida en el mundo desarrollado desde los primeros días de la epidemia del sida, y es parecido –aunque menos grave– a lo que sucedió en Rusia después del colapso de la Unión Soviética.


Ese sector fue, hace unas décadas, el símbolo del sueño estadunidense –los que obtenían empleos de por vida en el sector industrial y, en gran parte por los sindicatos, lograron una vida estable de clase media. Pero desde finales de los años 70 esto se ha revertido por el desmantelamiento del sector industrial, el traslado de producción al extranjero, acelerado por acuerdos de libre comercio, y una guerra abierta contra los sindicatos– y con ello este sector ha visto un desplome en ingresos y oportunidades.


Paul Krugman, economista premio Nobel, lo resume así: "los datos muestran una sociedad apremiada por la desesperanza... Algo terrible le sucede a la sociedad blanca estadunidense".


Trump tiene un eco entre este sector. El veterano periodista y columnista Harold Meyerson, del Washington Post, señala que Trump obtiene su apoyo principalmente de republicanos de clase trabajadora, quienes son atraídos por su oposición a acuerdos comerciales, su apoyo del Seguro Social y Medicare (programas de bienestar social) y su denigración de los inmigrantes; un programa similar al de los partidos racistas-populistas de derecha de otros países con apoyo de trabajadores como el Frente Nacional en Francia.


Por supuesto, no todos los trabajadores blancos están con Trump. De hecho, el mensaje del socialista democrático Bernie Sanders, del lado demócrata, también está generando apoyo sorprendente (para las cúpulas) entre amplios sectores de trabajadores blancos y de todos los colores. Pero lo de Trump también se nutre con el otro gran cambio en este país: el fin del Estados Unidos blanco.


La Oficina del Censo de Estados Unidos proyecta que para 2044 los blancos pasarán a ser una minoría más en este país; o sea, que será un país de mayoría de minorías, con los blancos como la minoría más grande, pero ya no superarán el 50 por ciento de la población (los blancos actualmente representan 62 por ciento).


En los últimos 50 años han llegado 59 millones de inmigrantes a Estados Unidos (el porcentaje de los nacidos en el extranjero de esta población está a un nivel casi récord: 14 por ciento). Y durante ese tiempo, estos inmigrantes y sus descendientes representan 55 por ciento del crecimiento de la población, y con ello están transformando la composición racial y étnica del país, reportó el Centro de Investigación Pew este año.


El cambio asusta, y no es nada nuevo que un político utilice el miedo para transformarlo en reacción; son reaccionarios pues. Tal vez el fenómeno Trump es más bien la confirmación de que su Estados Unidos está por desaparecer y está naciendo otro en el que él y otros políticos como él serán relegados a ser una minoría irrelevante.


El gran cómico Stephen Colbert escribió un libro hace unos años en el que se burlaba de la arrogancia infantil de los que ya (ojalá) perdieron el futuro. El título: America otra vez: rehacer la grandeza que nunca no fuimos.

Publicado enInternacional
Lunes, 09 Noviembre 2015 06:54

Viviendo al filo de la deportación

Viviendo al filo de la deportación

Después de la tragedia de traslado que vive el indocumentado en su travesía hacia Estados Unidos le espera el limbo migratorio, en este país que ve como objetos y mano de obra barata a los millones que se van hacinando con los años en las áreas marginales de este enorme corral que tiene apariencia de la tierra del nunca jamás, pero que en realidad es una mazmorra hedionda a xenofobia.

Ese peregrinar que no acaba: ser expulsados de sus países de origen por gobiernos corruptos, por un sistema colonizado y desigual que los margina y los avasalla, y por una sociedad indolente y egoísta que carece de humanidad y capacidad de reacción. Así es la vida de los parias que también son perseguidos y violentados en el país de traslado, de los cuales pocos sobreviven al genocidio migratorio y les queda el estigma de sus vidas convertidas en lastres, en profundas heridas incurables. No hay nada material que logre llenar el vacío de lo que se perdió para siempre.

Al otro lado de la frontera, en este chiquero de porquería, no los espera ningún sistema inclusivo, ninguna oportunidad de desarrollo y también son perseguidos por las autoridades migratorias, explotados laboralmente e imperceptibles para la sociedad que tiene la jactancia de proclamarse diversa y enriquecedora de culturas.

El indocumentado no existe en ningún lugar como ser humano. Es un bulto. Es una herramienta de trabajo. Es un volcán de despojos que el sistema quiere lanzar al vertedero más lejano para que queden limpias las calles de tanta miseria y luzcan los rascacielos el poderío anglosajón. El indocumentado es una hilera de niños cortando hortalizas de sol a sol en los campos de
cultivo, muchedumbres trabajando tres turnos al día en fábricas de chimeneas humeantes en la época del frío. Adolescentes marginados sin oportunidad alguna para soñar. Ancianos sin beneficio de jubilación. Enfermos que mueren en soledad porque el sistema de salud les niega atención médica.

A nosotros los indocumentados no nos ven como seres humanos, los estudiosos nos ven como el párrafo de un texto, representamos la oportunidad para una ponencia que les abulte los títulos, que les acerque los contactos, que les dé apariencia de intelectuales, de tener conciencia. Para los políticos somos un trampolín. Los cineastas y narcotraficantes nos ven como mercancía segura. Los comerciantes como el nacimiento de oro verde. La familia que se quedó, como remesas.

El sinsabor de no tener documentos que permitan la movilidad, la oportunidad de un trabajo con beneficios laborales, que obligan a vivir con el temor constante de una deportación hacen del migrante una psicosis que ni los más prestigiosos psicólogos y psiquiatras pueden comprender. Es que para entender al migrante indocumentado hay que ser migrante indocumentado. Solo el que es paria entiende a los parias.

Son silencios, oscuranas, sueños frustrados. Son sensaciones, emociones, sentimientos, son tacto. Son recuerdos, son pesadillas, insomnios. Más allá de esa espalda que trabaja, de esas manos grietadas, de esa boca que intenta mascullar el idioma extranjero por necesidad, hay un ser humano sensible, que ama, que crea, que aporta. Que son parte de un todo.

Se van obligados porque el país de origen los lanzó fuera de la entraña, en la intemperie se vuelven migrantes, por las circunstancias indocumentados y extranjeros. No tienen un sitio estable, un lugar donde formar un hogar, porque el sistema no se los permite, siempre tienen un pie aquí y el otro allá. No son de allá porque se fueron, no son de aquí porque no existen para el sistema. ¿Qué son entonces los migrantes indocumentados? Son un limbo migratorio. Un caos que explota constantemente como volcán.

Es como verse obligado a caminar todos los días a todas horas sobre una cuerda floja que cuelga sobre un abismo. Es paranoia, ansiedad, depresión profunda, frustración, ira. Eso de carácter humano que no ve el sistema ni la sociedad. Que solo nos catalogan como estadísticas y números. Somos recovecos, ríos frescos, arboledas, somos cultura, tradiciones, somos poesía. Una hermosa diversidad rechazada por extranjera.

Y se casan y tienen hijos y se vuelven abuelos en el mismo limbo migratorio. Así hacen sus vidas los parias que se ven obligados a migrar. Entonces a consecuencia también se aprende a vivir el instante, el ahora, sin hacer planes, totalmente fuera de la zona de confort, porque siempre se vive al filo de la deportación.

¿Por qué se le teme tanto a la deportación? Porque el país de origen no ofrece esa oportunidad de vida integral a los deportados, a los que en ensueños desean regresar, llegan a un lugar de donde salieron obligados y que los vuelve a echar fuera. A un lugar donde no existen más porque se fueron. Llegan a otro limbo y si deciden quedarse serán extranjeros en su propio país. Dolor doble para el que vuelve. Una nueva herida.

Es compleja la tragedia migratoria, para entenderla hay que hacerlo con carácter humano y no acusador. Los indocumentados somos los parias de los parias, no existimos en ningún lugar. Estamos obligados a intentar florecer en cualquier lugar y a hacer de la atmósfera nuestro modo de sobrevivencia.

Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Noviembre 05 de 2015.

Estados Unidos.

Publicado enInternacional
Bogotá y su entorno: las brechas se acentúan

Demografía y migraciones

 

Entre el 2011 y el 2014 es claro el proceso de envejecimiento de la población que habita en Bogotá (figura 1). Esta tendencia abre la discusión sobre la mejor manera de utilizar el llamado "bono demográfico". Se llama bono porque en el caso colombiano la dinámica de la población tiene ventajas. La primera es la disminución de la población infantil, y ello facilita la cobertura y la calidad de los servicios básicos (educación, salud, etcétera). Es el momento para que Bogotá impulse la calidad de los servicios sociales e intensifique la atención a la población de menor edad. La segunda ventaja, que también es evidente en la figura, es el aumento de la población joven en edad de trabajar. Por ahora es importante aprovechar las ventajas derivadas de estos cambios en la estructura de la población.

 

 

En el futuro estos cambios demográficos pueden generar problemas porque la disminución de la base de la pirámide hará que con el paso del tiempo los jóvenes deban responder por una población adulta proporcionalmente mayor.

El crecimiento de la población por localidades es muy diverso (figura 2). Entre 2011 y 2014 las que más población atrajeron fueron Usme (entre 2011 y 2014 la población creció 3,39%), Bosa (2,43%), Fontibón (2,33%) y Suba (2,33%). Y las de menor crecimiento fueron San Cristóbal (0,18%) y Rafael Uribe (0,24%).

Estos cambios tienen relación con las variaciones del precio del suelo, y con los equipamientos que ofrecen las distintas localidades. Cuando una zona se deteriora, las personas tienden a alejarse. En los barrios de mayor valorización se produce un doble fenómeno. Los hogares que llegan buscando un mejor nivel de vida están dispuestos a pagar más. Este proceso expulsa a las familias de menores ingresos que no pueden pagar el mayor predial derivado del crecimiento del catastro, ni las nuevas tarifas de los servicios públicos asociadas a un aumento del estrato. La administración Petro ha tratado de evitar esta dinámica de gentrificación, pero ello no siempre es posible. Desde el punto de vista de la migración intermunicipal en la región, la EM 2014 permitiría lanzar la hipótesis de que existe un aumento de la demanda de suelo en los municipios cercanos debido al alza de los precios en Bogotá.

En la EM 2014, el 41,3 por ciento de los hogares dicen que la principal razón para cambiar de localidad es mejorar la vivienda. El 28,9 por ciento de los hogares dice que el cambio se debe a "razones familiares".

 

La distribución de la población por estratos

 

Tal y como se observa en el cuadro 1, la población cada vez se concentra más en los estratos 2 y 3. En el 2014 el 77,3 por ciento de las personas estaban clasificadas en dos estratos. Como se ha mostrado en otros estudios de la SDP la agrupación por estratos ya no discrimina, y esta acumulación de personas, hogares y viviendas en los estratos 2 y 3 desvirtúa completamente el objetivo inicial de la estratificación. Los estratos 5 y 6 apenas incluyen el 4,5 por ciento de las personas. Esta distribución genera cada vez más asimetrías en los subsidios cruzados de los servicios públicos, porque las personas que contribuyen disminuyen en términos relativos frente a quienes reciben subsidios.

 

 

Recomposición de los hogares y demanda de vivienda

 

Los hogares unipersonales han aumentado. En el estrato 6 el cambio es significativo: de 25,7 por ciento en el 2011 a 34,9 en el 2014. En el conjunto de la ciudad el porcentaje pasó de 11,5 a 14,5. La tendencia ascendente se ha presentado en todos los estratos (figura 3). El aumento de los hogares unipersonales presiona la demanda de vivienda. Además de que el fenómeno es general y se presenta en todos los estratos, sí existe una relación entre el nivel socioeconómico y la existencia de hogares unipersonales.

No conocemos la tendencia de los municipios de la Sabana pero sí la diferencia entre ellos (figura 4). En Tenjo el 23,3 por ciento de los hogares son unipersonales. En Sibaté, el porcentaje es del 6,6. La gráfica es un buen punto de partida para plantear hipótesis. Algunas relacionadas con la tradición de los municipios, otras con el nivel socioeconómico de los habitantes, otras con los factores culturales, otras con la incidencia que tienen las dinámicas de Bogotá.

En los municipios cabecera de provincia (SDP 2015, p. 50), las diferencias no son tan marcadas. En Gachetá, el 24,9 por ciento de los hogares son unipersonales, y en Girardot y Villeta del 14. Estos son los porcentajes más bajos.

 

 

 

Tenencia de la vivienda

 

Al observar el tipo de tenencia, el arriendo ha pasado de 41,4 por ciento a 46,8 (figura 5). La tendencia ascendente se presentó en todos los estratos. Estos cambios no son buenos o malos en sí mismos. Depende de la calidad de la vivienda, y de las condiciones de vida de cada hogar.

El resultado llama la atención sobre la necesidad de tener una política pública más estructurada sobre la vivienda en arriendo. Los gobiernos nacional y distrital han puesto el énfasis en la vivienda propia, y se ha dejado de lado la relevancia de la vivienda en arriendo. Las metas suelen tener como referencia la vivienda propia. En parte, porque las familias también la consideran como una expresión de un mejor estándar de vida.

En los municipios de la Sabana las diferencias son grandes. En Tabio el 60,4 por ciento de los hogares viven en arriendo. El porcentaje menor se observa en Chía (31,2%) (SDP 2015, p. 58). Y los porcentajes máximos y mínimos en los municipios cabecera de provincia son: Ubaté (52,7%) y Medina (35,2%).

El porcentaje de viviendas tipo apartamento pasó de 57,2 por ciento en el 2011 a 61,2 en el 2014. Y las casas disminuyeron su participación del 38,8 por ciento al 35 (SDP 2015, p. 67). La tendencia ascendente se observa, incluso, en los hogares pobres. El proceso tiene dos explicaciones. La primera es el aumento del precio del suelo, que es una expresión de su escasez relativa. La otra explicación habría que buscarla en las políticas distritales que han estimulado la densificación.


El porcentaje de viviendas con problemas constructivos (grietas, humedades hundimientos, fallas en tuberías) ha disminuido. El déficit de vivienda (cuantitativo y cualitativo ) disminuyó, y entre 2011 y 2014 pasó de 11,8 por ciento a 9,1. En el estrato 1 el cambio fue significativo, y se redujo de 15,7 por ciento al 7,4. La situación de Bogotá contrasta con la de Soacha. Allí en el 2014 el déficit cuantitativo era de 24,6 por ciento y el cualitativo de 10,8 (SDP 2015, p. 91).

 

 

Pobreza y convergencia

 

Entre 2011 y 2014 la incidencia de la pobreza monetaria (por línea de pobreza - LP) se redujo de 17,3 por ciento al 15,8. La pobreza extrema pasó de 4 por ciento al 4,1. La conjunción de ambos resultados muestra que la reducción de la pobreza se va haciendo más difícil a medida que la incidencia disminuye. Esta afirmación es válida para Bogotá y para Bucaramanga, que son las ciudades con menores niveles de pobreza. Las políticas focalizadas tienen un límite, así que para eliminar la pobreza extrema es necesario recurrir a otro tipo de medidas, que sean más estructurales. Unas tienen que ver con el área metropolitana. Los municipios cercanos a Bogotá tienen que converger en términos de calidad de vida. Si las diferencias entre municipios se mantienen, todos los días continuarán llegando a Bogotá personas en situación de pobreza extrema, y este flujo hace que la incidencia no baje. Y otras medidas están relacionadas con la reducción de las desigualdades. El coeficiente de Gini no baja. El crecimiento pro pobre requiere que el desarrollo esté acompañado de una mejor distribución del ingreso y de la riqueza.

En algunas localidades la incidencia de la pobreza aumentó. En Santa Fe pasó del 22 por ciento al 23,2, en Fontibón de 8,8 a 9,1, en Barrios Unidos de 9,8 por ciento a 10,2, en Teusaquillo de 3,5 a 4,3, en Puente Aranda de 10,1 por ciento a 12,5. Estos datos indican que los logros que se obtienen en la lucha contra la pobreza se pueden reversar. Y una de las formas de evitar que esta situación se presente es impactando las dimensiones estructurales y, sobre todo, disminuyendo la concentración del ingreso y de la riqueza.

La falta de convergencia entre Bogotá y los municipios de la Sabana es clara en la figura 6. En Soacha la incidencia de la pobreza es 35,5 por ciento, más del doble que la de Bogotá (15,8%). En Sibaté es de 37,6por ciento. Las diferencias tan grandes con respecto a Bogotá ponen en evidencia la necesidad de integrar las políticas metropolitanas. La calidad de vida debería ir mejorando y convergiendo, de tal manera que las brechas vayan disminuyendo.

En la gráfica el municipio con menos pobreza es La Calera (11,3%). Es necesario preguntarse por qué entre Bogotá y La Calera sí hay convergencia, y entre Bogotá y Soacha no. Es claro que Bogotá, como polo atractor, no ha logrado que las brechas entre los municipios se reduzcan. Estos resultados muestran que es necesario consolidar políticas metropolitanas y regionales. Ya se ha dado un primer paso con la creación de la Región Administrativa de Planeación Especial (Rape), en la que participan Bogotá y los departamentos de Cundinamarca, Tolima, Meta y Boyacá. Desde la Nación, en coordinación con la región, se deben definir políticas de largo plazo sobre las modalidades de poblamiento y ordenamiento del territorio. Las tendencias actuales no son sostenibles.

* La EM permite por primera vez contar con información de los municipios de la región, lo que posibilita comparar la situación de Bogotá con la de los otros 31 municipios. La encuesta se convierte, además, en una línea de base fundamental para estudios posteriores. Las frecuencias principales que resultan de la misma ya se pueden consultar en la página de la SDP: Secretaria Distrital de Planeacion, SDP., 2015. Encuesta Multipropósito, Bogotá, Ciudad de Estadísticas, Nº 70, SDP, Bogotá.

Publicado enEdición Nº 218
Propone la Agencia Espacial Europea construir una aldea lunar

La Agencia Espacial Europea (ESA) propuso construir una audaz aldea lunar internacional, que podría ser edificada por robots y permitiría el regreso del hombre al satélite tras décadas de ausencia.


El nuevo director general de la ESA, Johann-Dietrich Woerner, defendió su idea de Moon Village (aldea lunar) ante la comunidad espacial reunida en el 66 Congreso Internacional de Astronáutica, organizado en Jerusalén la semana pasada. El proyecto ya había sido mencionado por Woerner en una entrevista con la BBC, poco después de asumir funciones, en julio.
La idea está sobre la mesa, declaró Franco Bonacina, portavoz del director general de la ESA. Pero todavía no existe un documento que describa el programa.


La expresión aldea lunar no quiere decir que se vaya a construir en la Luna un pueblo con escuelas, iglesias y casas, aclaró. Es un concepto que prevé una participación internacional para realizar misiones diversas y variadas en la Luna, tal vez en el lado oscuro. Las instalaciones no tienen por qué estar concentradas en un solo lugar.


Woerner, ex jefe de la Agencia Espacial Alemana, parte de que la aventura de la Estación Espacial Internacional (EEI), lanzada en 1988, debería normalmente concluir hacia 2024.


Hay que pensar en lo que queremos hacer después. De allí la idea de incitar a la comunidad internacional a realizar algo juntos sobre la Luna, explicó Bonacina. Se trata de reunir y federar ideas en torno al satélite de la Tierra, que todavía tiene mucho que enseñarnos.


El director general de la ESA, para quien el espacio carece de fronteras, quiere que todos participen en esta aldea lunar, señaló Bonacina. China, que no participa en la Estación Espacial Internacional pero conduce un ambicioso programa lunar, podría ser bienvenida.


El programa estadunidense Apolo permitió al hombre dar su primer paso en la Luna el 21 de julio de 1969. Sin embargo, desde diciembre de 1972 ningún ser humano volvió a pisar el satélite.


Por el contrario, desde los años 90, varias sondas fueron enviadas alrededor de la Luna, entre ellas la europea SMART1 en 2003.


Bernard Foing, investigador principal de la misión SMART1 y director del grupo internacional para la exploración lunar, describe lo que podría ser la aldea.


Habrá una etapa de aldea robótica. Luego una de estación habitada. Y ello también nos permitirá preparar expediciones aún más lejanas, explicó.


Es un plan progresivo que comienza con misiones orbitales. Un jalón importante será la misión estadunidense Orión, en la que colabora la ESA, agregó.


Para el horizonte 2021/2023, la cápsula transportará a cuatro astronautas en órbita alrededor de la Luna.
Con Orión, la NASA aspira sobre todo a una misión habitada a Marte.


La ESA colabora además con la misión rusa Luna 27, prevista para 2020. La misma prevé el envío de un alunizador que exploraría las regiones polares del satélite, donde hay depósitos de hielo.


En el polo sur hemos localizado lugares que contienen hielo en el subsuelo cercano, que están bastante bien iluminados y ofrecen una buena posibilidad de comunicación, precisó Foing. Todos elementos necesarios para instalar una base habitada.

Lunes, 12 Octubre 2015 14:04

Pregúntenle al oso polar

Pregúntenle al oso polar

Si consideramos utopía la idea de lo que debería ser, podemos tildar de utópica la idea de una relación humana con la Tierra como una igual, con derechos. Y en ella, las bestias. No fue ocurrencia de dos geógrafos franceses designar al oso polar como animal geopolítico. En un adelanto de su libro sobre el Ártico, Farid Benhammou y Rémy Marion discuten las perspectivas del área en el futuro cercano (Le Monde Diplomatique, septiembre de 2015, edición francesa). Su devenir impactará al mundo entero, y ya sesiona un Consejo del Ártico formado por las ocho naciones circumpolares y sus comunidades originarias en América, Asia y Europa. Predominan las dos grandes potencias. Y la tercera, China, encabeza la cola mientras crece el número de pretendientes sureños. En tal Consejo saben que lo que sea malo para el oso lo será para el resto del planeta. Resulta más que simbólico plantear que no habrá democracia viable si no se escucha a los pueblos y a la naturaleza.

La concepción de la Pachamama (bajo nombres y marcos míticos diversos) aún inspira millones de vidas. No nació ayer ni morirá mañana. Al no ser mayoritaria en las relaciones de los humanos entre sí y con la naturaleza, recibe trato de marginada, negada, exilada, prohibida. Y no obstante pervive en los territorios indígenas de América y en los pueblos originarios del Ártico.


Con el término quechua Pachamama, los pueblos andinos históricos atribuían un carácter divino al mundo natural, y lo asociaban a la fertilidad, lo agrícola, lo femenino. Aún hoy, los mapuche hablan de Ñuke Mapu para expresar algo similar; no la consideran diosa pero significa la unidad de los seres, del pueblo mapuche y de la Tierra en sí. Qtxu' Tx'otx' en mam, Qanan Ulew en k'iche'. Para esta Madre, dicen los tojolabales, los humanos somos sólo algunos de sus huéspedes. El tseltal piensa que el equilibrio se conserva por el trabajo en común de los guardianes de la Tierra y las fuerzas naturales.


Entonces, si existe en la práctica, quizás no debamos llamarla utopía. Antigua, no anticuada, plantea un proyecto de futuro para la humanidad, alternativo a otros de mejor cartel y mayor poder. Pensar el mundo natural como unidad más que humana –por encima del parloteo capitalista de apropiación y extracción– representa un llamado a la cordura para una civilización global que la pierde aceleradamente. El concepto de que somos inseparables de los demás seres es aceptado ahora en espacios diversos y distantes, hilo de esperanza más que sueño guajiro. (Y si bien la Guajira real y sus pobladores indígenas se encuentran bajo amenazas extremas, participan en el sueño que se sueña con las manos y cosecha tanto frutos como pensamientos útiles). No importa que alguien la haga moda o demagogia, a nadie le hace daño considerar imaginable un equilibrio con los otros seres.


En un texto reciente en Página 12, el pensador portugués Boaventura de Sousa Santos propone una lectura sobre la utopía para ser leída en 2050 sin tomarle prestado nada a la literatura distópica: Algún día, cuando se pueda caracterizar la época en que vivimos, la principal sorpresa será que todo se vivió sin antes ni después, sustituyendo la causalidad por la simultaneidad, la historia por la noticia, la memoria por el silencio, el futuro por el pasado, el problema por la solución. Así, las atrocidades bien pudieron atribuirse a las víctimas; los agresores fueron condecorados por su valentía en la lucha contra las agresiones; los ladrones fueron jueces; los grandes responsables políticos pudieron tener una cualidad moral minúscula en comparación con la magnitud de las consecuencias de sus decisiones. Fue una época de excesos vividos como carencias; la velocidad fue siempre menor de lo que debía ser; la destrucción siempre justificada por la urgencia de construir. El oro fue la base de todo, pero estaba asentado en una nube. Todos fueron emprendedores hasta demostrar lo contrario, pero la prueba de lo contrario fue prohibida por las pruebas a favor. Hubo inadaptados, aunque la inadaptación apenas se distinguía de la adaptación: tantos eran los campos de concentración de la heterodoxia dispersos por la ciudad, por los bares, por las discotecas, por la droga, por Facebook.


Tras un análisis en futuro del poco esperanzador presente, Sousa dos Santos pregunta dentro de 35 años: ¿Por qué persistimos, después de todo? Porque estamos reaprendiendo a alimentarnos de la hierba dañina que la época pasada intentó erradicar recurriendo a los más potentes y destructivos herbicidas mentales: la utopía.


Volverá a ser pensable cuando hayamos escarmentado. Ya Raúl Zibechi reconocía en su saludo a los indignados en Nueva York que, en tanto la civilización del dinero está mostrando todas sus miserias, nuestros corazones se vuelven a la experiencia de los pueblos indios, a sus formas de vida colectiva, sencilla, en diálogo con la Tierra de la que formamos parte. Ellos son inspiración y fuente de esperanza".

Publicado enSociedad
Miércoles, 07 Octubre 2015 06:29

Motores económicos del deterioro ambiental

Motores económicos del deterioro ambiental

¿Cuáles son los motores de la degradación ambiental? Esta es una pregunta recurrente en todos los debates sobre medio ambiente. En esta discusión aparece con frecuencia el papel de las grandes corporaciones internacionales, en especial las directamente vinculadas al lobby de los combustibles fósiles. Hoy la mentira de la compañía Volkswagen para hacer aparecer a sus vehículos como más eficientes y menos contaminantes nos recuerda la importancia de afinar el análisis sobre las causas y motores de la degradación ambiental.


En 2005 se publicaron los resultados de la Evaluación de ecosistemas del milenio (EEM), ejercicio patrocinado por Naciones Unidas para estudiar los principales ecosistemas en el mundo. El principal resultado fue descubrir que en la segunda mitad del siglo XX la actividad humana había alterado los ecosistemas del mundo como nunca antes en toda la historia. Alrededor de 60 por ciento de los servicios de los ecosistemas del mundo están siendo degradados o explotados de manera insostenible.


Al tratar el tema de las causas o motores de este proceso de degradación, el estudio consideró varios enfoques alternativos. Después de discutir brevemente problemas de escala, horizontes temporales y esquemas de jerarquización, la EEM se decidió por clasificar en motores directos e indirectos a las fuerzas que impulsan la degradación ambiental. Los motores directos, según la EEM, son aquéllos que de manera inmediata contribuyen al deterioro ambiental: apertura de carreteras, obras de infraestructura, plantaciones comerciales en lugar de bosques, incendios, etcétera. Los motores indirectos, siempre según la EEM, son el crecimiento económico y el aumento de la población. Y en unas cuantas páginas, el EEM dispuso de estos dos fenómenos.


Desde 2005 la gran mayoría de las organizaciones internacionales que trabajan sobre el deterioro ambiental han adoptado esta clasificación. Es también la opinión de mucha gente y casi se ha vuelto un lugar común citar estas dos causas del deterioro ambiental. Pero un examen rápido de lo que está detrás de estos motores revela que las cosas son más complicadas.


Para empezar, el crecimiento económico no ha sido un proceso regular. Entre 1945-1975 la tasa de crecimiento en la mayoría de los países fue alta, pero entre 1975-2000 el ritmo de crecimiento se redujo casi por la mitad. Además, las crisis se multiplicaron y el crecimiento descansó cada vez más en episodios de inflación en los precios de algunos activos clave (fenómenos llamados burbujas). Hoy se anuncian años de estancamiento en la economía mundial y la pregunta obligada en el contexto de una reflexión sobre los motores del deterioro ambiental es directa: ¿el estancamiento económico es bueno para el medio ambiente?


Pidiendo disculpas a los lectores, hacemos abstracción momentánea de los temas claves de la desigualdad y la pobreza, dos variables afectadas negativamente por la crisis; pasamos a ver qué pasa en materia de deterioro ambiental. En algunas industrias contaminantes cuya contribución al deterioro ambiental se encuentra fuertemente correlacionada con el ritmo de actividad, es posible que la contracción económica haya reducido su aportación negativa. Pero, al mismo tiempo, es posible que la crisis haya retrasado la adopción de nuevas y más eficientes tecnologías. En otros casos, como en el de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el panorama es más complicado. En la Unión Europea las emisiones han mantenido su tendencia a la baja, pero no por la crisis, sino porque varios países adoptaron una política industrial y un régimen regulatorio que claramente definieron como prioridad la transición hacia las energías renovables. En países como Estados Unidos, las emisiones han seguido creciendo a pesar de la crisis, aunque a un ritmo más lento, precisamente porque no hay una política energética que asegura o acelere la transición hacia un perfil bajo en combustibles fósiles.


En cuanto al aumento de población, típicamente identificado como el otro motor del deterioro ambiental, hay que decir que la tasa de crecimiento demográfico ha mantenido una tendencia a la baja y hoy apenas supera el uno por ciento. Sigue en aumento el número de países que atraviesa por su transición demográfica (proceso en el que las tasas de mortalidad y de natalidad decrecen casi a la par). Hoy el principal fenómeno demográfico es el de la urbanización. Y eso trae consigo cambios importantes en materia de patrones de consumo y acceso a mercados.


Hablar de crecimiento y de población en general no ayuda gran cosa. Es más importante comenzar a hablar de la macrocefalia e inestabilidad del sector financiero mundial, de la concentración de poder de mercado en casi todas las industrias del planeta, de los crecientes niveles de desigualdad y de la evolución de variables económicas como tasas de rentabilidad y salarios. Sin entrar en este nivel de análisis muy poco vamos a entender sobre los motores del deterioro ambiental.


Twitter: @anadaloficial

Publicado enMedio Ambiente
Miércoles, 30 Septiembre 2015 06:17

La nueva fuerza en el mercado laboral alemán

La nueva fuerza en el mercado laboral alemán

Ulrich Benke está entusiasmado con su nuevo aprendiz. Asegura que es muy trabajador: "Me gustaría poder decir lo mismo de algunos de mis discípulos alemanes". Yamusa Sylla, un muchacho guineano, llegó solo con 15 años a Alemania como refugiado. Ahora, el joven habla perfecto alemán y está aprendiendo el oficio de metalúrgico en la empresa de Benke en Schwerte, en Renania del Norte-Westfalia. Benke está contento de contar con Yamusa, ya que le cuesta encontrar buenos aprendices.


Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), este año llegarán a Europa un millón de personas en busca de asilo, unas 800.000 a Alemania, la mitad menores de 25 años.


Los refugiados pueden contribuir a paliar algo el problema demográfico de Alemania y de Europa. Se prevé que ya entre 2013 y 2020 la población en edad de trabajar se reduzca en 7,5 millones de personas (un 2,2%) en el continente. Así, Europa tiene que recurrir a refugiados como Sylla también por su propio interés.


Actualmente, los demandantes de asilo son mejor acogidos en Alemania que en la década de 1990. Una de las razones es que entonces la presión demográfica aún no era tan grande. Y es que, en comparación con la situación internacional, el envejecimiento de la población alemana es particularmente dramático. Hace poco, la Fundación Bertelsmann calculaba que si la mayor economía de Europa quiere mantener estable hasta 2050 su número de trabajadores y su sistema social, necesita cada año medio millón neto de inmigrantes. Este año, la economía alemana es incapaz de cubrir decenas de miles de plazas en prácticas porque no hay solicitudes. El número de titulados de grado medio desciende, y cada vez más jóvenes optan por una carrera universitaria.


"Los jóvenes [refugiados] están muy motivados", asegura Berthold Schröder, presidente de la Cámara de Oficios de Dortmund. Un proyecto piloto está formando a 20 demandantes de asilo, cinco de ellos sirios. Aprenden carpintería, construcción y reparación de tejados, electricidad o electromecánica. Previamente reciben cursos intensivos de matemáticas y alemán, y han seguido una "orientación intercultural". Algunos han obtenido un título alemán de grado medio. Mientras dura la formación, se "tolera" su presencia en el país, aunque todavía no se haya reconocido su condición de refugiados.


También en otras ciudades hay proyectos como el de Dortmund. La asociación Berliner Stadtmission forma a refugiados como montadores y vendedores de bicicletas. Los emigrantes llevan ya dos meses reparando bicicletas que la gente ha donado en un taller cercano a la estación central.


No obstante, los refugiados no empiezan como aprendices desde el primer momento. "Antes que nada queremos preparar a las personas para el aprendizaje", explica Thomas Jaeger, de la Berliner Stadtmission. El proyecto trabaja con la denominada "cualificación para el ingreso" (EQ, por sus siglas en alemán). "Se trabajan también la puntualidad, la organización y la seriedad", explica.
Un efecto positivo
El ministro del Interior federal, Thomas de Maizière (democristiano), asume que Alemania necesita inmigrantes jóvenes, pero recalca que deben ser cualificados. Entre los refugiados hay muchos bien preparados, "pero en ningún caso tantos como nos esperamos", declaraba De Maizière hace poco en un congreso de demografía en Berlín.


En la historia de Alemania ha habido casos de inmigración planificada, como en la década de 1960, pero también no planificada, como en la década de 1990, cuando fueron acogidos los refugiados de los Balcanes. Toda la migración ha tenido algo en común: hasta ahora nunca ha provocado un aumento del paro, un descenso de los salarios o un incremento de los costes sociales. "Es algo que no se puede demostrar. El efecto de la migración sobre el mercado laboral es positivo, aunque muy limitado", precisa Holger Bonin, experto en mercado de trabajo del Centro para la Investigación Económica Europea de Mannheim. Lo mismo se observa a escala internacional. Incluso cuando, tras la caída del Telón de Acero, en Israel la población activa aumentó de golpe un 30%, el efecto sobre el mercado laboral solo duró un año y medio.


La experiencia de anteriores crisis migratorias ha mostrado que los inmigrantes "pueden proporcionar una valiosa contribución al bienestar social y económico de un país", señala la OCDE en su último informe sobre migraciones. Sea como sea, Yamusa Sylla está a gusto entre los 20 trabajadores de la fábrica de Schwerte. A lo mejor cuando acabe el grado medio puede hacer el superior: "O hasta montar mi propia empresa".


Con información de Stefan von Borstel, Martin Greive y Benno Müchler.


Traducción de News Clips.

Publicado enEconomía
"La raza humana tendrá que salir de la Tierra si quiere sobrevivir"

El reconocido físico británico vista Tenerife para presentar el festival Starmus y reflexiona sobre el origen del universo, la importancia de la ciencia y su enfermedad en una entrevista exclusiva con EL PAÍS

"Merry Christmas". La emblemática voz metálica del científico más famoso del planeta suena en medio del paseo marítimo de la playa del Camisón, en Tenerife, provocando las carcajadas de los turistas que se arremolinan a su alrededor, susurrándose unos a otros: "Es Stephen Hawking", a medida que se los iba cruzando por el camino. "Es una broma que suele hacer para que la gente se ría", explica una de las responsables del equipo que le sigue a todas partes. Hawking (Oxford, 1942) se encuentra en la isla canaria para presentar la tercera edición del festival científico Starmus, que se celebra cada dos años y que en su edición de 2016 reunirá a una docena de premios Nobel entre otras figuras reconocidas de la ciencia, la divulgación y la exploración espacial.

El físico, recientemente retratado en la oscarizada película sobre su vida La teoría del todo, escribe gracias a un sensor en la mejilla, donde está uno de los pocos músculos que aún puede mover debido a la enfermedad neurodegenerativa que padece. A pesar de contar con varios programas informáticos que le ayudan a agilizar el proceso de escritura, en ocasiones, dicen sus acompañantes, puede tardar dos horas en contestar una simple pregunta. Eso sí, tiene un botón especial para hacer chistes con un solo click.

En la calle, una mujer en bañador le grita "¡gracias por tu sentido del humor, Stephen!", prueba del carisma del científico, que ha calado en el imaginario colectivo global mucho más allá de los aficionados a la ciencia. Siete personas acompañan al físico en este viaje, entre asistentes, médicos y personal de su confianza, siempre pendientes de su frágil salud de hierro, que le ha mantenido vivo hasta los 73 años "contra todo pronóstico". Así lo explica en esta entrevista exclusiva con EL PAÍS, que ha tenido ocasión de pasar un día junto a él y al organizador de Starmus, el físico Garik Israelian. Hawking nos habla de la necesidad de conquistar el espacio para sobrevivir como especie, del peligro que supone el desarrollo de la inteligencia artificial o del futuro que les espera a los jóvenes científicos de España.


Pregunta. Tiene una agenda vertiginosa de viajes, conferencias, entrevistas, festivales... casi como una estrella de rock. ¿Por qué lo hace?


Respuesta. Siento el deber de informar a la gente sobre la ciencia.

P. ¿Hay algo que le gustaría hacer en la vida y que aún no ha hecho?

R. Viajar al espacio con Virgin Galactic.

P. Uno de sus últimos libros se centra en la teoría del todo, que uniría la relatividad y la física cuántica. ¿Sobre qué tratará el siguiente?

R. Puede que mi nuevo libro trate sobre mi supervivencia, en contra de todo pronóstico.

P. España, al igual que otros muchos países, ha visto cómo se recorta el presupuesto para la ciencia, y muchos científicos jóvenes han tenido que emigrar para encontrar trabajo. ¿Qué le diría a un joven español que esté planteándose ser científico?

R. Que se vaya a Estados Unidos. Allí valoran la ciencia porque se amortiza con tecnología.

P. Recientemente puso en marcha una iniciativa muy ambiciosa para buscar vida inteligente en nuestra galaxia. Sin embargo, hace unos años dijo que sería mejor no establecer contacto con civilizaciones extraterrestres, porque podrían llegar a exterminarnos. ¿Ha cambiado de opinión?

R. Si los extraterrestres nos visitaran, el resultado se parecería mucho a lo ocurrido cuando Colón desembarcó en América: a los nativos americanos no les fue bien. Estos extraterrestres avanzados podrían convertirse en nómadas, e intentar conquistar y colonizar todos los planetas a los que pudiesen llegar. Para mi cerebro matemático, de números puros, pensar en vida extraterrestre es algo del todo racional. El verdadero desafío es descubrir cómo podrían ser esos extraterrestres.

P. Hace poco dijo que la información puede sobrevivir a un agujero negro. ¿Qué significa eso para el ciudadano medio?

R. Caer en un agujero negro es como precipitarse por las cataratas del Niágara con una canoa: si remas lo suficientemente rápido, puedes escaparte. Los agujeros negros son la máquina de reciclaje definitiva: lo que sale es lo mismo que entró, pero procesado.


P. En el año 2015 la teoría de la relatividad general cumplirá cien años. ¿Qué le diría a Albert Einstein si pudiese hablar con él, y qué espera de esa ciencia en los próximos cien años?


R. Einstein escribió un artículo en 1939 en el que afirmaba que la materia no podía comprimirse más allá de un cierto punto, descartando la posibilidad de que existiesen agujeros negros.


P. ¿Por qué cree que deberíamos temer la inteligencia artificial? ¿Es inevitable que los humanos creen robots capaces de matar?


R. Los ordenadores superarán a los humanos gracias a la inteligencia artificial en algún momento de los próximos cien años. Cuando eso ocurra, tenemos que asegurarnos de que los objetivos de los ordenadores coincidan con los nuestros.


P. ¿Cuál cree que será nuestro destino como especie?


R. Creo que la supervivencia de la raza humana dependerá de su capacidad para encontrar nuevos hogares en otros lugares del universo, pues el riesgo de que un desastre destruya la Tierra es cada vez mayor. Así las cosas, me gustaría despertar el interés del público por los vuelos espaciales. He aprendido a no mirar demasiado adelante, a concentrarme en el presente. Aún hay muchas más cosas que quiero hacer.


P. ¿Qué le diría al presidente del Gobierno español, que ha aprobado grandes recortes a la ciencia en los últimos años?


R. Los españoles tienen mucho interés en la ciencia y en la cosmología. Han sido grandes lectores de mi libro Breve historia del tiempo. Es importante que todos tengamos buenos conocimientos de ciencia y tecnología. La ciencia y la tecnología están cambiando drásticamente nuestro mundo, y es fundamental asegurarse de que esos cambios se producen en las direcciones correctas. En una sociedad democrática, eso significa que todos tenemos que tener unos conocimientos elementales sobre ciencia, de manera que podamos tomar nuestras propias decisiones con conocimiento de causa y no dejarlas en manos de expertos.


Los ordenadores superarán a los humanos en los próximos cien años. Cuando eso ocurra, tenemos que asegurarnos de que sus objetivos coincidan con los nuestros"


Por supuesto, hay que simplificar. La mayoría de la gente no tiene tiempo para dominar los detalles puramente matemáticos de la física teórica. Pero creo que todo el mundo puede, y debe, tener una idea general de cómo funciona el universo y de nuestro lugar en él. Esto es lo que he intentado transmitir en mis libros y en mis conferencias.

P. ¿Cree que se puede ser un buen científico y creer en Dios?

R. Utilizo la palabra "Dios" en un sentido impersonal, igual que hacía Einstein, para referirme a las leyes de la naturaleza.

P. Usted ha dicho que no hace falta Dios para explicar el Universo tal como es. ¿Piensa que algún día los seres humanos abandonarán la religión y a Dios?

R. Las leyes de la ciencia bastan para explicar el origen del Universo. No es necesario invocar a Dios.

P. Muchas personas tienen que usar silla de ruedas a causa de enfermedades como la esclerosis lateral amiotrófica y muchas otras. A menudo se enfrentan a numerosas dificultades para llevar una vida normal. Por ejemplo, no pueden viajar en avión en sus propias sillas de ruedas [Hawking suele viajar en barco]. Puesto que usted mismo ha experimentado esas dificultades, ¿tiene algún mensaje para ellas sobre la vida y cómo vivirla?

R. A pesar de que he tenido la desgracia de sufrir una enfermedad de la neurona motora, he sido muy afortunado en prácticamente todo lo demás. Tuve la suerte de trabajar en física teórica, uno de los pocos campos en los que la discapacidad no era un obstáculo serio, y de que me tocase el gordo con la popularidad de mis libros. Mi consejo para otras personas con discapacidades sería que se concentrasen en cosas que su minusvalía no les impida hacer bien, y que no se lamenten por aquellas con las que interfiere.
Todo está en la mente. Tengo que admitir que, cuando no sigo el hilo de una conversación, suelo sumirme en reflexiones sobre física y agujeros negros. De hecho, en cierto modo mi discapacidad ha sido una ayuda. Me ha liberado de dar clases o participar en aburridos comités, y me ha dado más tiempo para pensar e investigar.

P. Muchos científicos de talla mundial, entre ellos 12 premios Nobel, participarán en Starmus 3 para mostrarle sus respetos. Va a ser un acontecimiento histórico. ¿Hay algo especial que quiera ver en Starmus 3?

R. Starmus 3 no trata solo de agujeros negros, campo en el que he realizado un trabajo importante, sino que también abarca la música y el arte. Starmus 3 es el lugar donde la ciencia seria se encuentra con un público más amplio; donde se celebran el pensamiento intelectual, los matices y la complejidad; donde se explora la forma en que trabajan los científicos y donde se fraguan nuevas ideas.

Viernes, 25 Septiembre 2015 06:06

Tres despachos sobre los refugiados

Tres despachos sobre los refugiados

Tesis. Polonia y otros países de Europa del este no quieren a los refugiados, porque aún no han hecho conciencia de sus crímenes contra los judíos en la Segunda Guerra Mundial y después. Así Jan T. Gross, reconocido historiador de Princeton –que en 1969, tras la campaña antisemita del gobierno socialista polaco, se refugió en Estados Unidos– explica la vergonzosa y llena de xenofobia actitud de gobiernos y sociedades de la región hacia las víctimas de guerras en Medio Oriente: Son incapaces de ayudar a la gente que huye del mal, porque no trabajaron su propio pasado de asesinar y/o entregar los judíos a los nazis (Project Syndicate, 13/9/15). Gross, figura clave en cuestionar nuestra eterna victimización y confrontarnos con el pasado incómodo –en Los vecinos (2001) escribió de un pogromo de la comunidad judía a manos polacas (1941); en El miedo (2008), de por qué aún después de la guerra en Polonia reinaba el antisemitismo; en La cosecha dorada (2011), de cómo lucrábamos con el Holocausto–, va tan lejos como para afirmar que polacos orgullosos de su resistencia antinazi y salvar a muchos judíos (vide: Yad Vashem) mataron durante la guerra más judíos que alemanes (véase su nota de pie). Contrastando la cerrazón centroeuropea con la apertura alemana, recuerda que después de 1945 los judíos sobrevivientes –igual que hoy los musulmanes– preferían huir a los campos de refugiados en Alemania que quedarse en Polonia o Hungría (pero olvida que estos campos eran gobernados por los aliados y que alemanes rechazaban incluso a... otros alemanes que venían al Heimat desplazados de terrenos que hoy son Polonia, como bien recuerda Günter Grass en Sobre la finitud, su libro póstumo. The Guardian, 31/8/15).


Antítesis. "El problema no es el Holocausto, sino que Polonia y otros países del Este (a diferencia del Oeste) no tuvieron colonias y flujos migratorios (durante la gran coyuntura capitalista) y no conocieron procesos de asimilación y acercamiento al 'otro'; nada de lo que pasa es nuestra culpa: cuando se crearon Libia o Siria también éramos colonizados (por Alemania/Austro-Hungría/Rusia); nuestra postura no es fruto de 'egoísmo', sino de 'diversos factores'". Este es un resumen del pensée unique (término redescubierto por Ignacio Ramonet y desarrollado en un tomo donde también se analiza el discurso mainstream sobre los refugiados e inmigrantes: Pensamiento crítico vs pensamiento único, 1998) respecto a la crisis en curso y/o la voz de Gross, emitido por think-tanks liberales (A. Smolar/Fundación Batory, M. Zaborowski/CEPA). Si bien hay matices –uno sí habla de causa-efecto entre nuestra presencia militar en Afganistán e Irak y los refugiados (Gazeta Wyborcza, 15/9/15), otro lo niega (Polityka, 16/9/15)–, las voces realmente críticas (como la de J. Zakowski: Polityka, 15/9/15 y Gazeta Wyborcza, 21/9/15) que recuerdan nuestra gran responsabilidad por desmantelar Irak y abrirle el camino a Isis (donde tuvimos una zona de ocupación y un virrey soñando con nuestro petróleo y contratos a reconstruir lo que destruimos), o la larga lista de tropas de Europa del este (búlgaras, checas, eslovacas, estonias, georgianas, húngaras, letonas, lituanas, macedonias, polacas y rumanas) que fueron a la guerra junto con G. W. Bush, son (casi) ausentes, algo que resalta frente a la carta de personajes ilustres centroeuropeos (Krytyka Polityczna, 20/9/15) que llaman a ayudar aunque no es nuestra culpa (extraña mezcla de políticos detrás de hazañas neocoloniales, promotores de democratización por bombas y mentes críticas como Z. Bauman o A. Heller).


Síntesis. "Si bien no tuvimos colonias (aunque Ucrania y Bielorrusia se califican: otro tema no trabajado), 'tuvimos' al Holocausto (un proyecto colonial del que fuimos víctimas y copartícipes), pero tampoco aprendimos". Esa ya es una conclusión al observar la reacción de gran parte de los polacos. Una vergüenza. ¿O cómo calificar –algo que también cita Gross– la ola de comentarios racistas y criminales debajo de los textos sobre refugiados (¡Sirios a Auschwitz!, Recomiendo el hotel Auschwitz, sólo hay que reconectar el gas, etcétera), ante la cual GW, el principal periódico, se vio forzado a desactivarlos? E hipocresía. ¿O cómo calificar que mientras con una mano GW quitaba los minicomentarios con la otra subía uno grande (respuesta a cómo era posible no vincular nuestras intervenciones con refugiados) la película coproducida por él Karbala, estrenada el 11-S (claro...), sobre el heroísmo de soldados polacos (y un batallón de búlgaros) en Irak frente a las hordas chiítas, nuestra más grande batalla desde la Segunda Guerra, donde somos víctimas, y los iraquíes –los mismos que hoy resisten a Isis– unos zombis? O que mientras GW y sus intelectuales se indignan con los haters no ven que la mayoría de ellos (gente joven y educada...) es producto del pensée unique y las narrativas a la Huntington-Fallaci que ellos mismos privilegiaban en los últimos años, un ruido intelectual en que se perdían las voces de Ryszard Kapuscinski u otros escritores afines a Levinas y su idea del encuentro con el otro –o el ausente: en el caso polaco, con un judío–, fuerte tendencia en los 90, algo que supuestamente no conocimos y que ahora nos hace falta.


Coda. Slavoj Zizek, otro centroeuropeo que también trató el tema de los refugiados, pero criticando a Europa del oeste a pesar de su aparente apertura (véase: La inexistencia de Noruega, en Página/12, 11/9/15), tiene su propia interpretación de la triada dialéctica hegeliana:


• en vez de juntar habitualmente tesis y antítesis en una unidad superior –síntesis–, prefiere interponerlas;


• en vez de preservar los elementos de la verdad y resolver sus contradicciones internas, asume que hay entre ellos un hueco irreconciliable;


• la síntesis la obtiene sólo gracias al desplazamiento de paralaje.


Ese es justamente el caso nuestro: a) las diferentes interpretaciones no se suman en una unidad positiva; b) el círculo vicioso de victimización y alejamiento de culpas agrava sus contradicciones, c) sólo mirar desde una perspectiva diferente –paralaje– permitirá hacer conciencia de los crímenes de ayer y hoy.


El autor es Periodista polaco


Twitter: @periodistapl

Publicado enInternacional