El orgullo de resistir copó las calles de Chile

Con las calles tomadas y las universidades cerradas, las centrales obreras declararon un paro general de 48 horas para sumar fuerza a la protesta, que desafía a la represióncomo quieras .

 

 La cordillera se tiñe de atardecer como si se sonrojora cuando los minutos empiezan a descontar hacia el toque de queda. Parece inclinada de vergüenza sobre La Alameda, parece que buscara el abrazo de los miles de manifestantes que desbordan esa avenida central de Santiago de Chile, radiantes de orgullo por resistir en la calle frente a los carros de asalto, las fuerzas policiales y militares que exhiben las armas largas, las gafas que les borran la cara y los gases lacrimógenos para amedrentar a quienes no se amedrentan porque se organizan. Todo el día hubo asambleas en universidades, en la puerta de los ministerios, en la calle, en los centros de estudiantes, en los sindicatos. Se discute al mismo tiempo que se toma la calle, se organizan cuidados colectivos al mismo tiempo que se desafía al miedo. Se declara una huelga general de 48 horas al mismo tiempo que la huelga se desenvuelve de muchas maneras, al mismo tiempo, siempre en la calle.

Las escuelas públicas cerradas, las privadas libradas a su arbitrio. Las universidades cerradas por decisión de sus autoridades, para evitar que se conviertan en ratoneras ahora que el “Estado de Emergencia” permite a las fuerzas armadas entrar a sus claustros para reprimir o apresar, docentes, no docentes y estudiantes. Las calles tomadas desde el mediodía desde hace cinco días. En Concepción, una de las ciudades más golpeadas por la represión, ayer a la tarde se agitó una fiesta electrónica contra el toque de queda. En los barrios populares del sur de Santiago se bailó la cueca. En todos lados sonaron cacerolas y las bicicletas jaquearon el transporte público.

Aunque algunos gremios ya realizaron jornadas de paro -los portuarios de Valparaiso, por ejemplo-, la Central Única de Trabajadores y Trabajadoras (CUT) junto a la articulación Unidad Social en la que participan otras organizaciones sociales declaró una huelga de 48 horas que comienza hoy y que prepara una movilización masiva desde Plaza Italia hasta la estación Los Héroes a partir de las 10.30 de la mañana. La revuelta agita a Chile que no puede terminar de contar a sus muertos y muertas. La Fiscalía Nacional ha entregado la identificación de 7 de los 15 que reconoce, 8 cuerpos más fueron encontrados calcinados en una fábrica y un supermercado. En la región metropolitana, además, hay tres denuncias formales de abuso sexual por parte de uniformados a detenidas. La desnudez forzada parece ser una práctica recurrente de las fuerzas represivas.

No sólo Santiago está ensangrentada y sin embargo, la calle no se abandona. El miedo cambió de bando, dicen las paredes y eso es una vibración que sacude más que los terremotos y una demanda más clara que el agua de deshielo que baja de las altas cumbres: bajen las armas.

Camilo Piñeros, estudiante de medicina de 6to año, es parte de la auto organización de profesionales y estudiantes de la salud para atender personas heridas que saben que van a llegar porque ya se contaron por centenas desde el viernes pasado. “Nos dividimos en en macro regiones: oriente, poniente, norte y sur, ubicamos lugares de acopio de materiales de primeros auxilios y estamos conectades -con e, sí, que aquí es regla entre estudiantes- por whatsapp”. Ahora que se acerca la hora en que las armas tienen permiso gubernamental para disparar esperan con calma porque saben cómo responder en caso de emergencia.

En la Plaza Italia, centro neurálgico de Santiago, hay jóvenes y viejas, trabajadoras formales y trabajadores informales, dirigentes sindicales, amas de casa, docentes de todos los niveles, estudiantes, artistas, padres, hijes. Una incontable cantidad de pañuelos verdes feministas y otro tanto de los amarillos, los que dicen “No + AFP” -denunciando el saqueo de la jubilación privada. Hay, sobre todo, una rebeldía que no se calma ni con las balas, ni las muertes que se lloran colectivamente, ni con los gases que nunca dejan de picar en la garganta. La decisión es certera y fue tomada en asambleas y en la propia calle sin ningún planteo orgánico: esto no se va a detener hasta que los milicos y “los pacos” (carabineros) no se vayan de la calle. Está pintado en cada pared de esta inmensa ciudad y anda de boca en boca. Con las armas en la calle no hay nada que hablar con las instituciones y mucho que movilizar para sacudirlas.

“Me vine con mi hija de 9 porque ella estaba asustada. Asustada de los milicos, asustada de los gases, con pesadillas. Van cinco días de movilización y la traje para que no tenga miedo. Porque pueblo que lucha no teme, y ahí está, contenta con su silbato”, dice Camila que es enfermera y ayer participó de la asamblea frente al ministerio de Salud que siguió con la movilización de profesionales y estudiantes del sector hacia Plaza Italia. A su lado, cuatro estudiantes del último año de obstetricia con los delantales blancos que usan en sus prácticas, ninguna tiene más de 24; todas están endeudadas, calculan, hasta el 2040. Pero ahora quieren hablar de otra cosa, quieren hablar del colapso del sistema de salud. “El 80 por ciento de la población usa la salud pública pero la inversión no alcanza ni para cubrir al 30 por ciento. Los hospitales no pueden colapsar ahora con les herides porque los hospitales están colapsados hace tiempo. Tenemos que hospitalizar en pasillos, no hay especialistas; donde debería haber 20 profesionales hay 10... Eso es violencia estructural, no se trata de los famosos 30 pesos, se trata de 45 años de políticas económicas neoliberales que se llevan nuestro dinero al sector privado para después fugarlo”. Esa es la descripción de Iara, Camila, Paula y Evelyn del funcionamiento de las Administradoras de Fondos de Pensión, un lento saqueo a toda la población “para después cobrar una jubilación ínfima”, insiste Iara.

Evasión popular

Faltan 17 minutos para el toque de queda y desde los barrios altos, esos que aquí se llaman “pijos” porque es donde las casas son amplias y los autos también -como las deudas-, centenares de bicicletas bajan por la avenida Providencia. “Evade”, dicen los carteles que llevan pegados en los manubrios. Es una palabra clave que también se pinta sobre las paredes y en lo que queda de los vidrios de las paradas de los colectivos –“las micros”- sobre La Alameda. Fue lo que empezaron a hacer hace más de una semana les estudiantes de escuelas secundarias, evadir el aumento del metro saltando por encima de los molinetes. Una acción directa que detonó este “¡Chile despertó!” que no deja de corearse.

Y es que evadir es la primera acción de libertad que imaginan quienes entran en la manga de vacas hacia la expropiación de su tiempo y sus saberes por más de la mitad de la vida que significa estudiar en este país. Hay que tener mucho dinero para hacer desde una tecnicatura, terciaria o carrera profesional sin contraer un Crédito con Aval del Estado que pague los estudios y que se devolverá cuando se empiecen a cobrar los primeros sueldos. “Yo soy profesor de Educación Física, me recibí en 2014, tuve que pedir 6 millones para estudiar, voy a terminar pagando 20, al paso que voy, será en 2036”. Porque aunque Álvaro Barrientos quisiera adelantar cuotas de su CAE, apenas si puede sostener la vida cotidiana sin contraer otras deudas. Está sentado en una plaza en la comuna de Providencia, aunque se aproxima la militarización de la ciudad que viene sucediendo desde hace cinco noches, hay un micrófono abierto y una banda tocando, centenares de personas en el pasto, niñes que juegan con las cacerolas de las protestas y una sensación que no se parece en nada a la furia sino más bien a otra palabra que también anda de cartel en grafiti: dignidad.

Vonni Basualdo, joven estudiante de pedagogía en matemática, sentada en la misma plaza que se ocupó porque “les vecines” también se organizaron por whatsapp después de encontrarse en la calle para recuperarla, asiente. “Es contra la precariedad de la vida y a favor de la dignidad. Esto no se termina. Que saquen los milicos y después igual va a estar difícil, porque el pueblo cada vez está más informado, saben que hay problemas estructurales: la educación, la salud, las AFP y ya no queremos más parches.”

Asambleas instituyentes

Javiera Manzi es vocera de la Coordinadora Feminista 8M, parte de la organización del paro transnacional que modificó los 8 de marzo desde 2017. Ayer, fue protagonista de dos asambleas, la primera, de la Coordinadora. La segunda, en la Federación de Estudiantes de Chile, convocó a más de 60 organizaciones sociales, sindicatos, mapuche, feministas, territoriales. Ahí, como en cada asamblea de las que se vienen organizando por sectores o por territorios, se pusieron en común las evaluaciones de lo actuado y la imaginación de lo por venir. “La violencia se expresa de manera diferenciada sobre nuestros cuerpos de mujeres y disidencias, nuestra lucha es anticapitalista y antipatriarcal y queremos que nuestras demandas estén en primera línea. Nosotras hicimos la primera huelga feminista este año y fue la movilización más masiva desde la dictadura. Juntarnos con otras organizaciones es una necesidad ahora porque no es momento de cerrarse sino de abrirse. Las asambleas son instituyentes de una autoridad que fundamos juntes y por ese camino es que queremos seguir transitando”, dice agitada entre el final de una actividad, el sonido de las cacerolas de fondo y otra asamblea en su barrio que también la espera.

¿Qué sigue después de estas movilizaciones, de esta insurrección que no parece poder calmarse con medidas o con “parches”, como le dicen los estudiantes al resultado de las movilizaciones de 2011 por la reforma educativa? “Necesitamos una Asamblea Constituyente porque la Constitución actual es una trampa neoliberal, un entramado jurídico que obstaculiza las reformas que necesitamos en Chile”, dice Benjamín Núñez, estudiante de Derecho, apenas terminada la asamblea tripartita de la Universidad de Chile donde participaron funcionarios/as, estudiantes, no docentes y trabajadores y trabajadoras a honorarios -un equivalente a monotributistas- que en la UdeCH son más de 10 mil. “Pero no puede ser una asamblea con representantes de partidos políticos, tiene que ser una gran discusión política abierta, un cabildo abierto para que todos y todas podamos diseñar el territorio que queremos”

El movimiento en la calle es autoconvocado pero no está acéfalo, hace sonar cacerolas pero no le faltan palabras; es urgente pero tiene el tiempo que precisa para detener la vida cotidiana y poner ahí la cuña de la desobediencia. Los plazos que pone la calle están expresados en las paredes y con esa poesía propia de la revuelta dice: “Hasta que valga la pena vivir”.

Publicado enCrisis Chile
EEUU consagra su hegemonía militar en el mundo y triplica los recursos bélicos de su rival, China

El ranking de Global Firepower constata la supremacía del ejército de EEUU, por su arsenal atómico y sus operativos bélicos en el ámbito naval y aéreo, por delante de Rusia y China, que acorta distancias con sus presupuestos de crecimientos anuales intensos. 

La multinacional armamentística y consultora de seguridad Global Firepower acaba de publicar su ranking 2019 sobre el poder militar en el mundo. Una fuente de datos a la que acuden tanto los expertos en asuntos de Defensa, como altos cargos de los ejércitos de todo el planeta, o investigadores en su cometido de acceder a los últimos movimientos tácticos en un tema sobre el que la práctica totalidad de las naciones guarda una escrupulosa ocultación. Impera la ley del silencio. Sin embargo, esta corporación se ha convertido en la más recurrente referencia sobre la capacidad real de los distintos ejércitos. Hasta el punto de haber superado las históricas bases de datos de la CIA.

Su clasificación diagnostica 55 factores que determinan su nota final. Es su Índice de Poder que analiza en 137 países, después de que en esta edición se sumara a su repertorio Moldavia y que, en esta ocasión -según resaltan los autores del estudio- ha cambiado su metodología para ganar en precisión, enfatizan.

Los datos que manejan son el resultado de su acceso a una amplia variedad de especificidades de la capacidad armamentística de cada país. Con especial atención -destacan- a la productividad y eficiencia de la mano de obra que contribuye a la escalada y a la modernización de los distintos ejércitos, así como a parámetros geográficos, el acceso a fuentes naturales o el estatus de las industrias vinculadas a la producción de los arsenales militares.

En su calificación también otorgan puntuaciones específicas adicionales a las naciones con la vitola de potencias atómicas o a los socios de la OTAN, con el propósito de calibrar su valoración real dentro de una organización que comparte recursos operativos, financieros y estratégicos y que tienen fijado en sus estatutos un concepto de defensa colectiva en caso de ataque a alguno de sus miembros.

El ranking de Global Firepower constata la supremacía militar de EEUU y Rusia. En consonancia a otros informes metodológicos que otorgan a las dos grandes superpotencias nucleares el cetro del poder bélico mundial. Aunque ambas redujeron sus arsenales atómicos en 2018; una especie de tregua momentánea, un paso hacia atrás para tomar impulso. Porque en las dos se avecina un inminente incremento de sus censos armamentísticos, al calor de sus respectivos procesos de modernización de sus ejércitos, que elevarán en próximos años, aún más, su poder nuclear en una carrera sin cuartel a la que ha dado alas sus sendos abandonos -propiciado por la salida unilateral, una vez más, de la Administración Trump- de los tratados de no proliferación.

El resto de las siete potencias atómicas, en cambio, aumentaron su capacidad destructiva. De forma que, al inicio de este año, había 13.865 cabezas nucleares. Así lo atestigua el Instituto Internacional de Estudios para la Paz (SIPRI, según sus siglas en inglés), un "think tank" con sede en Estocolmo y considerada la máxima autoridad independiente en la vigilancia armamentística de las grandes potencias.

La metodología de Firepower concede una nota de 0,0000 a la "meta inalcanzable, en realidad", según reconocen, de una supremacía plena. Pero que, sin embargo, sirve para evaluar bajo unos mismos parámetros, la capacidad armamentística de cada país analizado. Cuanto más próximo esté una nación de esta calificación, más capacidad militar posee.

Con estos criterios, estos son los veinticinco ejércitos más poderosos del planeta, por orden decreciente.

25. Arabia Saudí 

Rating de su Índice de Poder: 0,4268. Con una población de 33 millones de habitantes, destina 230.000 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 848 aviones, las decimosegundas del mundo, de los que 244 son de combate; 1.062 tanques y vehículos acorazados; 55 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 70.000 millones de dólares.

24. Polonia

Rating de su Índice de Poder: 0,4059. Con una población de 38,4 millones de habitantes, destina 105.000 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 469 aviones, en el puesto vigesimoséptimo del mundo, de los que 93 son de combate; 1.100 tanques y vehículos acorazados; 83 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 9.360 millones de dólares. Miembro de la OTAN.

23. Vietnam

Rating de su Índice de Poder: 0,3988. Con una población de 97 millones de habitantes, destina 5,4 millones de efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 318 aviones, en el puesto trigésimo tercero del mundo, de los que 108 son de combate; 2.575 tanques y vehículos acorazados; 65 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 3.365 millones de dólares.

22. Taiwán

Rating de su Índice de Poder: 0,3956. Con una población de 23,5 millones de habitantes, destina 1,8 millones de efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 837 aviones, en el puesto decimotercero del mundo, de los que 286 son de combate; 1.885 tanques y vehículos acorazados; 87 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 10.725 millones de dólares.

21. Canadá

Rating de su Índice de Poder: 0,3941. Con una población de 35,8 millones de habitantes, destina 94.000 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 384 aviones, en el puesto trigésimo primero del mundo, de los que 53 son de combate; 80 tanques y vehículos acorazados; 63 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 21.200 millones de dólares. Miembro de la OTAN.

20. España

Rating de su Índice de Poder: 0,3921. Con una población de 49,3 millones de habitantes, destina 139.500 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 522 aviones, en el puesto vigésimo tercero del mundo, de los que 136 son de combate; 327 tanques y vehículos acorazados; 46 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 11.600 millones de dólares. Miembro de la OTAN.

19. Australia

Rating de su Índice de Poder: 0,3277. Con una población de 23,4 millones de habitantes, destina 79.700 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 467 aviones, en el puesto vigésimo octavo del mundo, de los que 78 son de combate; 66 tanques y vehículos acorazados; 47 buques de guerra (dos de ellos portaviones) y un presupuesto destinado a Defensa de 26.300 millones de dólares.

18. Corea del Norte

Rating de su Índice de Poder: 0,3274. Con una población de 25,3 millones de habitantes, destina 7,58 millones de efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 949 aviones, en el puesto undécimo del mundo, de los que 458 son de combate; 6.075 tanques y vehículos acorazados; 967 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 7.500 millones de dólares. Potencia nuclear.

17. Israel

 Israel. Rating de su Índice de Poder: 0,2964. Con una población de 8,4 millones de habitantes, destina 615.000 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 595 aviones, en el puesto décimo octavo del mundo, de los que 253 son de combate; 2.760 tanques y vehículos acorazados; 65 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 19.600 millones de dólares. Potencia nuclear no reconocida.

16. Indonesia

Rating de su Índice de Poder: 0,2804. Con una población de 262,7 millones de habitantes, destina 800.000 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 451 aviones, en el puesto trigésimo del mundo, de los que 41 son de combate; 315 tanques y vehículos acorazados; 221 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 6.900 millones de dólares.

15. Pakistán

Rating de su Índice de Poder: 0,2798. Con una población de 207,8 millones de habitantes, destina 1,2 millones de efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 1.342 aviones, en el puesto séptimo del mundo, de los que 348 son de combate; 2.200 tanques y vehículos acorazados; 197 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 7.000 millones de dólares. Potencia nuclear.

14. Irán

Rating de su Índice de Poder: 0,2606. Con una población de 83,02 millones de habitantes, destina 873.000 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 509 aviones, en el puesto décimo séptimo del mundo, de los que 142 son de combate; 1.634 tanques y vehículos acorazados; 398 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 6.300 millones de dólares.

13. Brasil

Rating de su Índice de Poder: 0,2487. Con una población de 208,8 millones de habitantes, destina 1,6 millones de efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 706 aviones, en el puesto décimo sexto del mundo, de los que 43 son de combate; 437 tanques y vehículos acorazados; 110 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 29.300 millones de dólares.

12. Egipto

Rating de su Índice de Poder: 0,2283. Con una población de 99,4 millones de habitantes, destina 920.000 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 1.092 aviones, en el puesto noveno del mundo, de los que 211 son de combate; 2.160 tanques y vehículos acorazados; 319 buques de guerra (de los que dos son portaviones) y un presupuesto destinado a Defensa de 4.400 millones de dólares.

11. Italia

Rating de su Índice de Poder: 0,2277. Con una población de 62,2 millones de habitantes, destina 357.000 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 831 aviones, en el puesto décimo cuarto del mundo, de los que 94 son de combate; 200 tanques y vehículos acorazados; 137 buques de guerra (de los que cinco son portaviones) y un presupuesto destinado a Defensa de 29.200 millones de dólares. Miembro de la OTAN.

10. Alemania

Rating de su Índice de Poder: 0,2097. Con una población de 80,4 millones de habitantes, destina 208.641 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 613 aviones, en el puesto vigésimo sexto del mundo, de los que 122 son de combate; 900 tanques y vehículos acorazados; 81 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 49.100 millones de dólares. Miembro de la OTAN.

9. Turquía

Rating de su Índice de Poder: 0,2089. Con una población de 81,2 millones de habitantes, destina 735.000 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 1.067 aviones, en el puesto décimo del mundo, de los que 207 son de combate; 3.200 tanques y vehículos acorazados; 194 buques de guerra y un presupuesto destinado a Defensa de 8.600 millones de dólares. Miembro de la OTAN.

8. Reino Unido

Rating de su Índice de Poder: 0,1797. Con una población de 65,1 millones de habitantes, destina 233.000 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 811 aviones, en el puesto décimo quinto del mundo, de los que 129 son de combate; 331 tanques y vehículos acorazados; 76 buques de guerra (un porta-aviones) y un presupuesto destinado a Defensa de 47.500 millones de dólares. Miembro de la OTAN. Potencia nuclear.

7. Corea del Sur

Rating de su Índice de Poder: 0,1761. Con una población de 51,4 millones de habitantes, destina 5,8 millones de efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 1.614 aviones, en el puesto quinto del mundo, de los que 406 son de combate; 2.654 tanques y vehículos acorazados; 166 buques de guerra (un porta-aviones) y un presupuesto destinado a Defensa de 38.300 millones de dólares.

6. Japón

Rating de su Índice de Poder: 0,1707. Con una población de 126,1 millones de habitantes, destina 303.157 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 1.572 aviones, en el puesto sexto del mundo, de los que 297 son de combate; 1.004 tanques y vehículos acorazados; 131 buques de guerra (de los que cuatro son portaviones) y un presupuesto destinado a Defensa de 47.000 millones de dólares.

5. Francia

Rating de su Índice de Poder: 0,1584. Con una población de 67,3 millones de habitantes, destina 388.635 efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 1.248 aviones, en el puesto octavo del mundo, de los que 273 son de combate; 1.004 tanques y vehículos acorazados; 118 buques de guerra (de los que cuatro son portaviones) y un presupuesto destinado a Defensa de 40.500 millones de dólares. Miembro de la OTAN. Potencia nuclear.

4. India

Rating de su Índice de Poder: 0,1065. Con una población de 1.296,8 millones de habitantes, destina 3,4 millones de efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 2.082 aviones, en el puesto cuarto del mundo, de los que 520 son de combate; 4.184 tanques y vehículos acorazados; 295 buques de guerra (un porta-aviones) y un presupuesto destinado a Defensa de 55.200 millones de dólares. Potencia nuclear.

3. China

Rating de su Índice de Poder: 0,0673. Con una población de 1.384,6 millones de habitantes, destina 2,6 millones de efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 3.187 aviones, en el puesto tercero del mundo, de los que 1.222 son de combate; 13.050 tanques y vehículos acorazados; 714 buques de guerra (un porta-aviones) y un presupuesto destinado a Defensa de 224.200 millones de dólares. Potencia nuclear.

2. Rusia

Rating de su Índice de Poder: 0,0639. Con una población de 142,1 millones de habitantes, destina 3,5 millones de efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 4.078 aviones, en el puesto segundo del mundo, de los que 869 son de combate; 21.932 tanques y vehículos acorazados; 352 buques de guerra (un porta-aviones) y un presupuesto destinado a Defensa de 44.000 millones de dólares. Potencia nuclear.

1. EEUU

Rating de su Índice de Poder: 0,0651. Con una población de 329,2 millones de habitantes, destina 2,1 millones de efectivos a su ejército (cifra estimada). Dispone de unas fuerzas aéreas de 13.398 aviones, en el puesto primero del mundo, de los que 2.362 son de combate; 6.287 tanques y vehículos acorazados; 415 buques de guerra (de los que 24 son portaviones) y un presupuesto destinado a Defensa de 716.000 millones de dólares. Miembro de la OTAN. Potencia nuclear.

 

madrid

23/10/2019 07:56 Actualizado: 23/10/2019 07:56

Por DIEGO HERRANZ

Publicado enInternacional
Rusia y Turquía acuerdan el control conjunto de la zona kurda en Siria

Fuerzas ruso-turcas patrullarán el área después de un plazo de seis días para que las milicias kurdas la abandonen totalmente

Rusia impone sus condiciones para el futuro de Siria. El presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, acordaron este martes en la ciudad rusa de Sochi la creación de una zona de amortiguación a lo largo de la frontera entre Turquía y Siria “libre” de combatientes kurdos, que Ankara considera terroristas. Putin ha concedido a Erdogan su ansiada franja territorial en el noreste de Siria --de hasta unos 30 kilómetros hacia adentro--, pero no tan amplia como el líder turco quería. Y ciertas limitaciones con beneficio para Moscú: después de un plazo de seis días para que las milicias kurdas la abandonen totalmente, fuerzas ruso-turcas patrullarán el área.

“Hemos firmado un memorando histórico con Putin para la integridad territorial y política de Siria y el regreso de los refugiados”, aseguró Erdogan con media sonrisa junto al líder ruso. Además de desplazar a los combatientes kurdos, Ankara quiere controlar los territorios del noreste de Siria para reubicar a la mitad de los casi cuatro millones de refugiados que viven en Turquía. En una comparecencia, tras una reunión de más de seis horas en la que se debatió cómo Ankara y Moscú, junto al resto de actores regionales, se dividirán el control de Siria, Putin aseguró que el pacto puede ser un “punto de inflexión”. A su lado, Erdogan se afanó por resaltar su “amistad” y cooperación con el presidente ruso y su intención de “respetar la integridad y soberanía de Siria”.

Según los términos del acuerdo, las fuerzas kurdas sirias tienen 150 horas para retirarse a más de 30 kilómetros de la frontera, dejando atrás el territorio que habían controlado hasta principios de este mes, cuando Estados Unidos --que había sido su protector y aliado en la lucha contra el autodenominado Estado Islámico (ISIS)-- comenzó a retirar sus tropas. La guardia fronteriza leal al régimen de Bachar el Asad y la policía militar rusa garantizarán que las milicias kurdas han abandonado el territorio. 

El pacto, firmado en la ciudad balnearia de Sochi, donde el presidente Putin tiene su residencia de verano, se alcanzó pocas horas antes de que finalizase el plazo del alto el fuego que Erdogan acordó la semana pasada con el vicepresidente de EE UU, Mike Pence. Una tregua a la que accedió tras el rechazo internacional a la ofensiva que Turquía comenzó en el norte de Siria justo después de que Washington anunciara la retirada de las fuerzas que ha mantenido en la zona siria en manos de los kurdos.

El pacto entre Ankara y Washington incluía la retirada de las Fuerzas Democráticas Sirias, lideradas por los kurdos, de una importante franja de terreno 120 kilómetros de largo, entre las ciudades fronterizas de Tal Abiad y Ras el Ain. Zonas en las que los combatientes kurdos habían logrado forjar su propia región autónoma.

A medida que las tropas de EE UU se retiran, Ankara y Moscú buscan capitalizar el reequilibrio de poder en la región. Pero el acuerdo entre Erdogan y Putin, que no marca ningún límite temporal, supone sobre todo una victoria para el líder ruso. Moscú, que empezó a intervenir en el conflicto sirio en 2015 para apoyar a su aliado Bachar el Asad, había empezado patrullar la semana pasada partes del norte de Siria para evitar el enfrentamiento entre tropas leales al régimen El Asad y fuerzas afines a Ankara. Ahora, con este nuevo plan, consolida la influencia. Patrullas fronterizas sirias y fuerzas rusas ayudarán a “limpiar” el área de milicianos kurdos, según explicó el ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu. Lo que implica que tomarán el control conjunto de una vasta franja de territorio antes en manos de los kurdos.

“Es clave garantizar la soberanía e integridad de Siria”, recalcó Putin. El Kremlin, jugador principal en el tablero de la guerra siria, es, junto a Irán, el principal aliado y valedor del régimen El Asad. “Es importante que Turquía entienda y comparta ese punto. Los turcos tendrán que defender la paz y la calma en la frontera junto con los sirios. Esto solo se puede hacer en una atmósfera de respeto mutuo y cooperación", aseveró el presidente ruso. Putin insistió en que Erdogan y El Asad tienen que dialogar. Algo a lo que el presidente turco no se ha mostrado muy partidario. Hasta ahora. Esto brindaría a Putin la posibilidad de solidificar el poder de El Asad. Y supone una forma de dar un halo de legitimidad al régimen sirio. También de cara a las negociaciones sobre el futuro del país en otras mesas de diálogo internacionales.

Integridad territorial

Que Ankara y Damasco se sienten a negociar es difícil. Erdogan ha exigido durante años que El Asad abandone el poder, aunque con el paso del tiempo su actitud pública se ha vuelto menos hostil. El Asad, durante una visita a las tropas sirias en el bastión rebelde de Idlib hecha pública este martes en los medios sirios, declaró que Erdogan es un “ladrón” que está “robando la tierra” y dijo que estaba listo para apoyar cualquier “resistencia popular” contra la invasión de Turquía.

El líder turco contestó en Sochi. Y aseguró que no tiene ninguna intención de quedarse con territorio “de otros” y que su intención es crear una “zona segura libre de terroristas”. “Queremos mantener la soberanía y la integridad territorial de Siria”, dijo Erdogan. “Estamos planificando cuidadosamente todos nuestros pasos”, remachó.

Erdogan aspiraba a una ganancia mucho mayor, pero sale de Sochi contento. Su propuesta inicial de “zona segura” tenía más de 440 kilómetros de largo y 32 de ancho, un área en la que aspiraba a establecer una docena de puntos de observación tripulados por unidades de combate. Y, sobre todo, es parte de su plan para reasentar refugiados.

Mientras, Putin sigue aprovechando las actuaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, y las grietas en el frente común occidental para estrechar aún más sus vinculos con Turquia, miembro de la OTAN. En lo que va de año, el presidente turco y su homólogo ruso se han reunido ocho veces.

Por María R. Sahuquillo

Sochi 23 OCT 2019 - 03:57 COT

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China supera a EEUU en el ranking mundial de la riqueza

El banco suizo Credit Suisse publicó el Informe Anual Global de Riqueza 2019. Según el estudio, durante el año pasado, la riqueza mundial creció un 2,6%, a 360 billones de dólares, y el nivel de bienestar por adulto alcanzó el nivel récord de 70.850 dólares.

En todo el mundo, hay 47 millones de millonarios, 1,1 millones más que el año pasado. "En los últimos 10 años, la creación de nuevas fortunas se ha concentrado en China y Estados Unidos. Este año, Estados Unidos continuó manteniendo su posición de liderazgo en la creación de riqueza desde 2008: ahora el 40% de todos los millonarios en dólares del mundo vive en este país", señalan los economistas.

Sin embargo, por primera vez en la historia, China superó a Estados Unidos en términos del número de ciudadanos en el ranking del 10% mundial de personas más ricas del planeta: 100 millones de personas en comparación contra los 99 millones de ciudadanos estadounidenses. Al mismo tiempo, en Estados Unidos, el número de millonarios ha aumentado en más del 50% del incremento total: 675.000 personas.

En términos de crecimiento promedio del bienestar por adulto, Suiza ocupó el primer lugar (17.790 dólares), seguido de Estados Unidos (11.980 dólares), Japón (9.180 dólares) y los Países Bajos (9.160 dólares).

La mayor disminución se observó en Australia (en 28.670 dólares), principalmente debido al impacto del tipo de cambio. Los indicadores disminuyeron significativamente también en Noruega (en 7.520 dólares), Turquía (en 5.230 dólares) y Bélgica (en 4.330 dólares).

55.920 personas con capital privado extragrande (más de 50 millones de dólares por persona) poseen al menos 100 millones de dólares. Por su parte, 4.830 personas tienen activos netos por un valor de más de 500 millones de dólares.

Norteamérica lidera entre todas las regiones en términos del número de millonarios, 84.050 (50% a nivel mundial), mientras que en Europa hay 33.550 (20%) y 22.660 viven en la región de Asia y el Pacífico, excluyendo China e India.

Credit Suisse afirma que "a principios de este siglo, la desigualdad en la distribución de la riqueza ha disminuido en la mayoría de los países. Hoy, el 90% de las personas más pobres representa el 18% de la riqueza mundial, en comparación con el 11% en 2000. Aunque todavía es demasiado pronto para hablar de una tendencia hacia una disminución de la desigualdad en la propiedad, los datos disponibles indican que la mayor diferencia se registró en 2016 y en el futuro cercano este resultado no se repetirá"

07:45 23.10.2019URL corto

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Lunes, 21 Octubre 2019 06:21

Mil días

El presidente Donald Trump cumplió la semana pasada mil días al frente de la Casa Blanca, tiempo en el que ha hecho más de 13 mil 400 declaraciones falsas o engañosas, según conteo del Washington Post. La imagen es del fin de semana.Foto Ap

El miércoles pasado se cumplieron mil días de Trump en la Casa Blanca y la pregunta desde hace tiempo no es cuál es el último hecho o comentario del presidente más mentiroso, corrupto, xenofóbico, racista, antimigrante, antintelectual, anticiencia, y peor hostigador de mujeres en la historia moderna del país, sino cómo se le ha permitido proceder más allá de su día mil uno.

El multimillonario populista, quien preside en la era de mayor concentración de riqueza en el último siglo, ha proclamado ser la bandera nacional; toda crítica y acusación en su contra es calificada de traición y antipatriótica. No sólo se proclama como el elegido y juega con la noción de que tal vez debería ser líder vitalicio, sino que se autoelogia al considerarse alguien con "sabiduría sin paralelo" y "un genio muy estable". Quien lo cuestione –incluidos legisladores, jueces, fiscales, denunciante formales, comentaristas– son calificados de enemigos de Estados Unidos. Trump ha superado las alturas desde donde se cayó Richard Nixon, quien en una entrevista famosa con David Frost declaró que "cuando el presidente lo hace, eso implica que no es ilegal", al responder a actos ilícitos ordenados por el presidente.

Este régimen –con el cual se han agotado todos los adjetivos para calificarlo– ha transgredido todas las normas que supuestamente definen el poder federal en este supuesto "faro de la democracia". El presidente ha llegado a ser calificado de "autócrata" y hasta protofascista por representantes del propio establishment; un reconocido almirante acaba de declarar que este presidente está atacando a "la república" estadunidense.

Sus agresiones contra supuestas instituciones sagradas, incluyendo altos mandos del Pentágono, la llamada "comunidad de inteligencia" y partes del Poder Judicial de este país, su abierta obstrucción a investigaciones de fiscales federales, la imposición explícita de sus intereses políticos y económicos por encima de los del país (incluido recientemente en el caso de Ucrania como en su incesante promoción de sus negocios), su cuestionamiento de la lealtad patriótica de opositores políticos y su declaración de que los medios son los "enemigos del pueblo" son marcas registradas de su régimen.

Durante sus mil días en la Casa Blanca Trump ha hecho más de 13 mil 400 declaraciones falsas o engañosas (https://www.washingtonpost.com/ graphics/politics/trump-claims-database/).

Junto con las dos decenas de mujeres que lo han acusado de comportamiento sexual inapropiado, que incluye intentos de violación sexual; un nuevo libro revela otras 43 en esta lista.

Ni hablar de las violaciones de derechos humanos de niños y familias inmigrantes tan ampliamente documentados, ni los ataques contra los derechos fundamentales de las mujeres y de la comunidad gay, la anulación de normas ambientales y laborales, como el apoyo casi explícito a sectores racistas ultraderechistas, entre tanto más.

¿Cómo es posible que se haya permitido todo esto? es la pregunta que –a pesar de acciones de protesta (algunas masivas), investigaciones oficiales y denuncias formales– sigue en el aire.

Algunos señalan que Trump enfrenta una coyuntura en la cual se está debilitando repentinamente, con generales, almirantes, diplomáticos y otros ex altos funcionarios denunciando públicamente sus políticas desastrosas, mayor disidencia en su propio partido, y una reducción en la tasa de aprobación en las encuestas, todo mientras se acelera el proceso de impeachment; de hecho, por primera vez la mayoría favorece que sea destituido de su puesto.

Pero por ahora sigue siendo el rey. Todo esto ya no es culpa sólo de este conductor de reality show, que nunca ha ocultado quién es o cuál es su juego, sino de todos los que lo siguen tolerando y han decidido actuar bajo reglas de un juego que el propio Trump ha destrozado.

Tal vez el único premio de consolación para los demás es que, por ahora, todo estadunidense –y todo aliado internacional de este presidente– tiene anulada la autoridad (y arrogancia) moral para criticar a otros pueblos y sus gobiernos.

Por lo menos hasta que ya no dejen pasar un día más a este régimen.

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Domingo, 20 Octubre 2019 06:12

El analista de arriba y la calle

El analista de arriba y la calle

 Los pueblos y los sectores populares, las mujeres y los varones de abajo, están ganando las calles en todo el mundo. En Barcelona y en Hong Kong, en París y en Quito, y en un largo etcétera imposible de abarcar en pocas líneas. A mi modo de ver, este sólo hecho da para celebrar, para el regocijo de quienes deseamos el fin del capitalismo, porque éste no sucederá sin confrontación y lucha de calles, entre otras formas similares de pelea.

La poderosa reorganización de los aparatos represivos los ha hecho casi invulnerables a la protesta, de modo que desbordes como los que vimos en periodos anteriores (siempre recuerdo el mítico Cordobazo de 1969, cuando obreros y estudiantes derrotaron en la calle a la policía del régimen militar), son cada vez más infrecuentes. Por eso la lucha de calles, es tan importante, como escuela y como horizonte.

Es cierto, por otro lado, que con marchas y acciones directas no es posible trascender el sistema, que hacen falta por lo menos dos cuestiones centrales: una crisis sistémica profunda, como las que se registraron en Europa hacia el final de la guerra de 1914-1918, y una potente organización de los pueblos, no sólo para afrontar la crisis, sino de modo muy especial para construir los mundos otros llamados a expandirse mientras vamos deshidratando la hidra capitalista.

Los pueblos organizados y los militantes celebramos las pequeñas victorias, la multiplicación de caracoles en Chiapas o el frenazo al paquetazo del FMI en Ecuador. Nos conmovemos con esos miles que arañaron las piedras, literalmente hasta sangrarse, para erigir barricadas con adoquines y trozos de edificios en Quito. Nos indignamos con la represión que provocó una decena de muertos y mil 300 heridos.

Festejamos los avances. "En Loja y Azuay se crearon asambleas populares autónomas, espacios organizativos de abajo para construir poder popular, dar continuidad al proceso y articular planes y acciones", nos dice un militante contra la minería del sur. Valora, de forma muy especial, que los 12 días de lucha hayan sido la primera experiencia para toda una generación, porque no está pensando en tomar el palacio, sino en la continuidad de la pelea.

Otros compas estiman la trascendencia de que haya emergido una nueva generación de militantes y dirigentes indígenas y populares, así como la importancia del protagonismo masivo de las mujeres. En paralelo, se emocionan con los estudiantes que armaron centros de acopio, albergues y cocinas comunitarias, "integrando así una lucha campo-ciudad".

Son los temas estratégicos que deberían preocuparnos, porque de ellos depende el futuro, y no si la acción favorece a tal o cual potencia global, a tal o cual político que quiere llegar o volver al palacio.

Por eso nos indigna, por lo menos a quien esto escribe, cuando el analista de arriba se limita, desde su escritorio, a censurar a los dirigentes, sean de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), del pueblo mapuche o del EZLN, porque no hicieron lo que ellos consideran oportuno o necesario.

Los pueblos no son acarreados por los dirigentes, como suele creer el analista de arriba, porque no se molesta en preguntar y, sobre todo, en escuchar razones de la gente común. Si lo hiciera, descubriría una lógica propia, diferente por cierto a la del académico o del político profesional, porque responde a necesidades concretas que no pasan por la academia y la literatura especializada.

Sinceramente, me parece insignificante, por decirlo en tono amable, si la lucha nuestra beneficia a China, a Rusia o a Estados Unidos. Son tres potencias imperiales que están dispuestas a masacrar pueblos, para seguir acumulando poder y capital.

Me parece igualmente poco importante si una lucha de abajo, con toda su cuota de dolor y sangre, termina beneficiando a tal o cual candidato a la presidencia. No es ése el camino de los pueblos. Todo lo que fortalezca el protagonismo y la organización de los de abajo es muy positivo, más allá de consecuencias que nunca se pueden medir a priori.

Hubo un tiempo en que el analista de arriba era, sistemáticamente, parte del sistema. En las pasadas décadas, sobre todo a partir de la caída del socialismo real y de las derrotas de la revoluciones centroamericanas, han surgido multitud de analistas que se dicen de izquierda, pero no se manchan las manos, ni ponen el cuerpo en las barricadas, ni escuchan a los pueblos.

Se sienten portadores de la verdad, cuando deberían ser apenas trasmisores del pensamiento y la acción colectivas. No puede haber análisis valederos que subestimen a los pueblos. Siempre fue y será una actitud propia de la derecha, funcional al sistema.

No se vale que unos pongan los muertos y otros usen los cuerpos ultrajados como escaleras, materiales o símbolos. "No queremos ser escaleras de ustedes", dicen los aymaras a los políticos corruptos. Sólo sirven los análisis nacidos del compromiso, no con los de abajo, sino abajo y a la izquierda.

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 Madres de falsos positivos, víctimas de ejecuciones extrajudiciales a manos del Ejército colombiano, hablaron en tribunal de paz JEP

15 familiares de víctimas de ejecuciones extrajudiciales comparecieron en el Tribunal de Paz y exigieron investigar a funcionarios del Gobierno

 

“Llevo 15 años en la lucha por la verdad”, "llevo 10, 11…" "Vinimos a decir que nuestros hijos, hermanos, esposos no eran guerrilleros, ni criminales". "Que los militares que los ejecutaron no están diciendo la verdad, y que nosotras estamos recibiendo amenazas". Las voces de los familiares de las ejecuciones extrajudiciales de Soacha, el asesinato sistemático de civiles que eran presentados después como guerrilleros caídos en combate y uno de los hechos más vergonzosos para el Ejército de Colombia, se escucharon en el Tribunal de Paz este jueves. Sus relatos se fueron sumando como un coro de injusticias acumuladas durante muchos años.

Cada vez que narraban sus historias y alguno se quebraba o apretaba el cuerpo para contener el llanto, algunos de los oyentes a esa audiencia inédita bajaban la cabeza. Colombia conoce sus casos pero no lo que soportaron estas familias después del asesinato de sus hijos. Eran las víctimas, pero pedían perdón por llorar.

Tras la firma del acuerdo de paz, 162 militares —desde soldados hasta generales— han acudido a este tribunal a contar voluntariamente su participación en este caso llamado 03 o Muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado. Buscan beneficios jurídicos a cambio de entregar información y reparar. Esta vez les correspondía a las víctimas hacer observaciones al caso que lleva la justicia.

“Vinimos a decirle a la JEP que los militares no están diciendo la verdad. No queremos pañitos de agua tibia, queremos saber quiénes son las cabezas, esclarecer los hechos, limpiar el nombre de nuestros hijos”, dijeron antes de comenzar la audiencia. Después, rezaron tomadas de las manos. Pedían fuerzas para relatar una vez más lo vivido y solicitarle al tribunal que llame también a civiles para que declaren, incluidos los expresidentes Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, presidente y ministro de Defensa, durante la época de las ejecuciones.

“Aquí hay algo mucho más grande. Hay que mirar el papel del Cuerpo Técnico de Investigaciones; escuchar también a Medicina Legal (instituto forense del país). Es muy raro que sea la misma médica forense la que haya firmado los documentos de todos estos muchachos o que el CTI haya hecho levantamientos a muchachos con botas nuevas y al revés”, comenzó con aplomo Jaqueline Castillo, después de contar cómo mataron a su hermano Jaime Castillo y ella viajó a rescatar el cuerpo de una fosa común.

Cada víctima intervino con la imagen de su hijo al costado. Como su fortaleza. “Vengo a contar quién era”, repetían. Aún recuerdan con dolor cuando el expresidente Uribe dijo que estos eran delincuentes y él tuvo que rectificar sus palabras bajo orden judicial. El clamor compartido de las madres es que las investigaciones lleguen a niveles más altos, que se establezcan las responsabilidades en la cadena de mando, no solo a quienes dispararon; y que se investigue también la desaparición forzada de la que fueron víctimas sus familiares.

Un fenómeno nacional

“El caso de los jóvenes de Soacha ilustra un fenómeno nacional. Hoy sabemos que ocurrió en todo el país, menos en la isla de San Andrés. Al menos 2.248 personas fueron ejecutadas de esta forma y creemos que la cifra se queda corta. Todo esto es gracias al coraje de ustedes”, les dijo, empática, la magistrada Catalina Díaz a las madres.

Fueron relatos desoladores y revelaron el espíritu humilde de todas las víctimas. Jóvenes que aceptaban trabajos para ayudar a su familia o incluso, vaya paradoja, soñaban con ser soldados. No es extraño. En los barrios más pobres de Colombia entrar al Ejército o a la policía es la vía más expedita para tener un ingreso económico. Y ante la falta de acceso a la universidad, en un país donde un semestre puede costar 2.000 dólares, esa era la única aspiración. De ese caldo de inequidad se valían los reclutadores que los engañaron.

Las madres revelaron también lo que han padecido buscando justicia durante estos años, cómo fueron ellas las propias investigadoras, cómo excavaron para exhumar a sus hijos y contaron los hechos absurdos de los que han sido víctimas. “Como en Colombia no te dan trabajo si no tienes la libreta militar, mi otro hijo tuvo que entrar a prestar el servicio militar”, contó Rubiela Giraldo, otra de las madres. “Ahora está enfermo. Dice que siente rabia y asco por portar el uniforme de quienes mataron a su hermano”. Por eso pidieron que sus familiares estén exentos del servicio militar, que en Colombia es obligatorio.

También recordaron que ellas siguen pagando deudas millonarias por tener los restos de sus hijos en los cementerios. “Si los militares hicieron vaca (reunieron dinero) para matarlos, entonces que junten plata para pagar las deudas de los cementerios”. Exigieron que el Ejército reanude un proyecto de mausoleo que les había prometido. Hubo también revelaciones macabras, como la de Luz Marina Bernal quien dijo que a su hijo se lo entregaron sin brazos ni piernas; o como la existencia de un falso positivo que está desaparecido, además de las amenazas de muerte que han recibido por denunciar.

La audiencia también sirvió para recordar a sus familiares con ternura. Sus sueños truncados: de ser cantantes, veterinarios, de entrar a la universidad, de comprar una casa. Y sobre todo, lo que han perdido las familias con su muerte: “Jony Duvián era el payaso, el que nos hacía reír. Después de que me lo mataron en mi casa ya no se baila. Todo eso murió”, dijo Zoraida Isabel Muñoz. Y al final, hubo espacio para la ironía a través de redes sociales: “Aquí terminan nuestras intervenciones. Gracias por soportar nuestros relatos. Pero este es su país”.

Lo que sigue

El proceso que sigue se avizora largo. La Jurisdicción Especial para la Paz priorizó 6 regiones de Colombia y aún falta más investigación sobre otros batallones del Ejército. En el caso 03 Muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado, los magistrados tendrán que contrastar las versiones de los militares; recabar más información y llamar a otros comparecientes. Algunos civiles han solicitado acogerse al Tribunal.

“Nuestra tarea es enorme pero no vamos a ahorrar ningún esfuerzo en la contrastación lo que han dicho, con los reclamos que ustedes tienen, cruzar la información que venga de la justicia ordinaria. Pero aunque nos duela como sociedad, es mejor reconocer lo que pasó para que no se repita”, agregó la magistrada, Catalina Díaz.

Sobre la petición de llamar a Uribe y Santos a declarar, el magistrado Oscar Parra aclaró que la Jep no tiene jurisdicción para juzgar a expresidentes. “Ahora bien- dijo- todo tipo de solicitudes en un proceso judicial tienen que ser analizadas y contestadas. Estas serán valoradas por la Sala de Reconocimiento de la JEP en el momento pertinente”.

Por Catalina Oquendo

Bogotá 18 OCT 2019 - 11:52 COT

Publicado enColombia
Sábado, 19 Octubre 2019 06:23

Elogio del tumulto

Elogio del tumulto

 

15M, conflicto independentista... Nuestra democracia tiene fobia al conflicto y sin embargo el conflicto es fuente de toda vitalidad y justicia social.

"De los tumultos surgieron en Roma todas las buenas leyes" (Maquiavelo)

 

¿Cuál es la principal aportación de Maquiavelo al pensamiento político? Según el filósofo francés Claude Lefort, es la idea de división social. No hay armonía en ningún sitio, toda sociedad se encuentra dividida entre los Grandes que quieren dominar y el pueblo que rechaza ser dominado. Entre ambos hay desunión, tumulto y conflicto. La vitalidad y la justicia de cualquier sociedad se juega siempre en la disposición que da a esa división insuperable.

¿Será el conflicto absorbido, sofocado o tendrá alguna vía abierta para desplegarse? De la respuesta a esta pregunta se deducen según Maquiavelo-Lefort los tipos de organización social: el principado, en el cual las instituciones están por encima de la sociedad y se protegen de sus agitaciones; la república, en la cual la ley se deja afectar por el conflicto y se transforma para darle una respuesta; la anarquía, donde el conflicto no tiene ninguna respuesta y corre el riesgo de pudrirse o convertirse en guerra civil.

En la primera opción, la ley es propiedad de los Grandes y su avidez de poder y riqueza no encuentra ningún freno, la sociedad queda sometida. En la segunda, la rapacidad de los Grandes encuentra un límite, el conflicto del pueblo logra modificar las leyes establecidas, su deseo de no ser gobernados se inscribe en derecho (la creación del tribuno de la plebe en Roma, por ejemplo). En la tercera, la situación se detiene, se estanca o se pudre al no encontrar ninguna forma de elaboración.

Pueblo es lo que no quiere ser dominado. La república es la imposición de la cosa pública al partido de los ricos. Sólo el tumulto, el conflicto que viene de abajo, da lugar a la generación de nuevas leyes y a la libertad política; es el mayor factor de cambio histórico.

Nuestra organización social no se parece en nada a una república, sino que encaja perfectamente con la definición del principado. Pretende ignorar que hay división entre dominantes y dominados, entre gobernantes y gobernados, es ciega al hecho de que siempre hay división, que la división es insuperable. Piensa la arquitectura institucional como una "solución" y un "sistema armónico" donde cada cosa tiene su lugar y su función establecida por siempre jamás: la gente vota, los partidos legislan, la Constitución marca las reglas de juego de la vida en común, los gobernantes disponen y los gobernados acatan.

¿Y si desacatan? Ningún conflicto tiene razón de ser: es un disfuncionamiento, una anomalía, una locura irracional, algo que no debería ser y que no pasaría "si el pueblo entendiese" (la complejidad de la situación, las exigencias de Bruselas, la necesidad de expresarse en los cauces de la ley, etc.). Un poco de pedagogía, vía antidisturbios o tribunal supremo, servirán para explicarle bien las cosas.

Tres ejemplos

Lo llaman democracia pero no lo es. Lo nuestro es más bien un sistema cerrado y al servicio de las exigencias de explotación y poder de los Grandes, una oligarquía con algunos mecanismos internos (pocos) de control recíproco entre los oligarcas, una cultura consensual que tiene verdadera fobia y pavor al conflicto, esto es, al motor de la vitalidad social y de la justicia, un poder elevado sobre la gente común que no se deja afectar o transformar por las reivindicaciones populares.

Algunos ejemplos recientes:

-cuando el rechazo de cómo somos gobernados se expresó en el 15M, el conflicto abierto no afectó para nada a las estructuras de poder ni se tradujo en ninguna ley (ni siquiera la razonabilísima propuesta de ley sobre la vivienda de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca apoyada en miles de firmas y consenso social). El 15M fue reprimido por una parte a través de cargas policiales, heridos y detenidos, sistemas de penalización administrativa vía multas, procesos penales, hasta la ley mordaza finalmente que considera delito gestos activistas básicos como testimoniar sobre la brutalidad policial o circular convocatorias.

Por otra parte, el conflicto fue absorbido por vías de cooptación más sutiles: una cierta incorporación por parte de los políticos de algunas palabras, algunos gestos, algunas demandas, pero sin afectación alguna, sin que esa "integración" supusiese cambio real alguno. Puro maquillaje, cosmética, gestos simbólicos disociados de cambios materiales. Ninguna modificación sustancial en el ámbito institucional. Sólo nuevos condimentos para el "relato" político: símbolos, guiños comunicativos, retóricas y algunos detalles menores (transparencia, primarias).

Sofocando (vía represión o cooptación) el conflicto propuesto por el 15M, se perdió una oportunidad de reinventar nuestra democracia (que no lo es). Los problemas señalados por el 15M no se elaboraron creativamente, simplemente se han congelado y ahora se pudren. Hasta el próximo tumulto.

-el 1 de octubre de 2017, dos millones de personas acuden a votar en un referéndum simbólico por la independencia. Es un gesto de desobediencia que llama la atención sobre la extensión de malestar con respecto a un tipo de encaje territorial, a un tipo de democracia de muy baja intensidad. No se trata simplemente de una cuestión nacional, nacionalista o identitaria, es algo evidente para quien tenga oídos y los use para escuchar. Se expresa ahí un rechazo del sistema político español, hay un deseo de otra situación, de otras reglas de juego, de una república, etc. La respuesta es… ninguna. La represión del 1 de octubre primero, la judicialización de la política después.

Según Maquiavelo, si la vida de Roma fue larga y justas muchas de sus leyes se debió a que la sociedad y la institución era permeable al conflicto. En nuestra sociedad la ley -un instrumento para la vida en común- se convierte en un fetiche sagrado, es decir que no se puede profanar, es decir que no se puede tocar. Al revés, en su nombre se pone fin a todo lo que interrumpe el orden.

Sofocando el conflicto abierto el 1 de octubre, se cierra una oportunidad de reinventar el encaje territorial, las reglas de juego de la convivencia, las hechuras mismas del Estado y el significado mismo de España, algo que no sólo se desea en Catalunya. El conflicto que no encuentra ninguna respuesta o forma de elaboración se pudre, amenaza convertirse en conflicto horizontal entre la propia gente de abajo.

-un tercer ejemplo que no me resisto a poner aunque sea de otra índole: el caso de Podemos. Los líderes de Podemos nos han abrasado los oídos desde su aparición con sus lecturas tan sabias sobre Maquiavelo. Pero, ¿qué encontraban en Maquiavelo? Lo más banal: que lo político es una técnica, que el poder lo es todo, la separación entre moral y política, el juego de tronos (ganar o morir). Ni rastro de la idea más fecunda del florentino: dar espacio a lo que disiente, la fecundidad del conflicto. Todo lo contrario, en un proceso alucinante y un tiempo récord, se ha laminado y expulsado a todos los que pensaban distinto ¡y todo ello sin quitarse el 15M de la boca! La misma cultura política de fobia a la división.

Resultado: se pierde la oportunidad de reinventar la forma-partido y lo que queda de Podemos es una cosa homogénea, por tanto rígida, por tanto débil, por tanto en vías de extinción. A falta de un verdadero balance autocrítico, encarnado, con efectos y no sólo retórico, Íñigo Errejón va por el mismo camino.

Sin conflicto, ni vitalidad ni justicia

Tanto a izquierda como a derecha, "el gobierno es permanentemente enemigo del cambio". La derecha odia con todas sus fuerzas (casi físicamente) cualquier anomalía: desde los manteros hasta las casas okupadas pasando por toda expresión popular ingobernable. La izquierda por su parte tiende a la hipocresía: su sueño -el sueño más que evidente de Pedro Sánchez por ejemplo- es gobernar como la derecha pero con los votos (y la legitimidad) de la izquierda. Y la Nueva Política, por su parte, fetichiza las nociones de "orden" y "estabilidad" como si se pudiese imponer la cosa pública al partido de los ricos (que es trasversal a todos los partidos) sin ningún conflicto o inestabilidad de por medio.

Unos y otros hablan del Estado del bienestar, pero olvidan que este fue justamente un efecto de la división social y la capacidad de conflicto de la gente de abajo. En medio de condiciones muy duras, las luchas obreras consiguieron la reducción de la jornada de trabajo, el aumento de salario, derechos sociales, etc. Nada de armonía, uno se divide en dos: hay patrones y hay obreros, el tumulto se expresa como lucha de clases y el "reformismo" es justamente la plasticidad de la ley en su regulación. Todo eso -con los infinitos claroscuros de la dialéctica entre lucha e integracion de los que no nos vamos a ocupar aquí- ya no existe. El sistema no reconoce la división social, ahora somos todos "empresarios de nosotros mismos". El neoliberalismo desmantela todas las mediaciones que respondían creativamente al conflicto y ya no hay espacio alguno para el resto popular ingobernable. El capitalismo hoy se ha desbocado por ausencia de conflicto.

Si nuestra democracia es tan raquítica y suscita tan poco entusiasmo se debe precisamente a esto: no se deja afectar por los tumultos de abajo, no quiere saber nada de la energía del demos, es incapaz de ninguna fluidez o plasticidad instituyente a no ser que lo pida el Banco Central, convierte lo que es producto y herramienta (la ley) en el factor determinante y primero. El Estado de Derecho, que nació para poner límites a la arbitrariedad del poder, se convierte hoy en un sistema cerrado y sacralizado, enemigo de toda energía instituyente. No nos hemos librado aún de la teología en política.

Desafectada, a esa democracia se la puede llevar el viento, el viento de cualquier "posfascismo" actual. Pero la responsabilidad cae toda del lado de quienes han sostenido una concepción puramente consensual de la democracia.

¿Hay esperanza? Ninguna, mientras seamos pueblo iluso, creyendo que las cosas cambian solas, por la gracia de políticos buenos o de las astucias de la razón en la historia. Alguna, si somos pueblo negativo y desconfiado, pueblo-plebe. "Es una opinión plebeya y un punto de vista negativo suponerle al gobierno una mala voluntad" (Hegel). Es justo el punto de vista que necesitamos, todo el rato. La plebe es justamente el pueblo cuando se hace valer, el que grita "no nos representan", el que sabe que las leyes justas son siempre fruto del tumulto y las ganas de libertad de abajo.

La democracia no es una sociedad armónica o armonizada (tampoco bajo los modelos utópicos de la autogestión o la democracia digital), sino la sociedad que abre paso al conflicto, una sociedad efervescente y abierta al cambio que subordina lo instituido a lo instituyente, esa sociedad que experimentando la inestabilidad consigue obtener la mayor estabilidad, en la que cualquiera (y no sólo los que monopolizan la cosa pública) puede hablar, actuar y ser tenido en cuenta, la sociedad donde la pregunta por la vida buena y la justicia se mantiene abierta, donde la ley es puesta en juego por el conflicto sin ser exactamente su producto. Democracia es sostener la división social, la posibilidad infinita de la división.

En "Mientras dure la guerra", la última película de Amenábar, el personaje de Franco explica su decisión de alargar la guerra en la necesidad de exterminar al otro. "Si no en dos días estaremos en las mismas, los españoles siempre están a la gresca". Es el espíritu de cruzada que aún pervive: hay que suprimir el mal. Pero no se trata de cambiar el franquismo por el imperio de la ley sacralizada e intocable, sino justamente de aprender a convivir con la gresca y elaborarla. Así y sólo así enterraríamos de una vez por todas los restos del dictador. Hay que romper la representación dominante que ve en la división y el conflicto el principio de la decadencia y el declive. El mal es el acicate del bien, de los tumultos surgieron en Roma todas las buenas leyes.

"La república es superior a todos los demás regímenes: se presta al movimiento" (Lefort-Maquiavelo).

Por Amador Fernández-Savater

Interferencias

 

Gracias por las conversaciones a Diego, a Hugo, a las amigas del taller de los lunes.

 

Referencias:

Maquiavelo: lecturas de lo político, Claude Lefort, Trotta.

Claude Lefort, la inquietud de la política, Edgar Straehle, Gedisa.

La democracia contra el Estado, Miguel Abensour, Colihué.

Fuente: http://www.eldiario.es/interferencias/Elogio-tumulto_6_953014711.html

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¿De qué ha servido la revuelta en Ecuador?

Para todas esas personas que hacen de lo colectivo el centro de sus vidas, los sucesos del Ecuador serán como la estrella polar para los navegantes: referencia y horizonte, guía y orientación en estos tiempos de caos y confusión.

Los grandes virajes estratégicos, esos que influyen a lo largo de décadas, se producen siempre abajo, a través de la irrupción de los sectores populares en el escenario político, que transforman al modificar las relaciones entre clases, grupos sociales, géneros y generaciones.

Así sucedió con el Caracazo de 1989, que abrió un período de levantamientos populares y comenzó a erosionar el Consenso de Washington, creando las condiciones para impugnar el neoliberalismo privatizador. Del mismo modo, auscultando los latidos de la acción colectiva, consideramos que Junio 2013 fue el comienzo del declive del progresismo, cuando millones ganaron las calles para cuestionar la perpetuación de la desigualdad.

¿Qué importancia tiene, entonces, la revuelta de doce días de los pueblos originarios, trabajadores y estudiantes en Quito?

En primer lugar, la revuelta abre una brecha entre conservadurismo y progresismo, entre derechas y pretendidas izquierdas. Uno de los lemas más coreados en las calles fue “Ni Correa ni Moreno”. Rechazaron y frenaron el paquete del FMI, la política de trasladar la deuda del Estado a los trabajadores, elevando precios e impuestos.

Pero en la misma revuelta, recordaron que el Gobierno de Rafael Correa, durante una larga década, reprimió a las organizaciones indígenas, de trabajadores y estudiantes. Esa memoria estuvo presente y llevó a los manifestantes a crear una guardia que sacó de las marchas a los encapuchados correístas, que sólo estaban allí para derrocar a Moreno y facilitar el retorno de su líder.

Debemos destacar que es la primera vez, en toda la región, que los pueblos abren una brecha en la polarización existente entre ambos sectores que pretenden la hegemonía. Por eso considero que estamos ante un viraje estratégico, que se consolidará o no, dependiente de cómo actúen cada uno de los protagonistas. En este sentido, recordemos que la propia Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) no estuvo nada fina ante el Gobierno de Lucio Gutiérrez (2003-2005), aceptando colaborar con su gestión.

En segundo lugar, se produjo una reactivación y reorganización del campo popular. Durante la revuelta, todos los sectores, duramente castigados por el Gobierno de Correa, volvieron a activarse.

En Loja y Azuay, por ejemplo, se crearon Asambleas Populares Autónomas, “espacios organizativos para construir poder popular, dar continuidad al proceso levantado y articular planes y acciones”, como destaca el activista antiminero Paúl Jarrín. Los estudiantes “armaron centros de acopio, albergues y cocinas comunitarias, integrando así una lucha campo-ciudad”, y las calles y plazas fueron espacios de formación y de relación inter-generacional, donde fue posible que las camadas que nacieron después de 2000 realizaran su primera experiencia de lucha junto a las generaciones anteriores.

El analista Decio Machado enfatiza en el papel de las mujeres y de los estudiantes, que construyen nuevos liderazgos, así como la aparición de dirigentes jóvenes en la Conaie, tan necesitada de renovar a viejos y gastados cuadros. “El movimiento de estudiantes, de mujeres y especialmente de los indígenas estuvo dirigido por una nueva generación de militantes sociales que nada tienen que ver con el correísmo e incluso lo repudian”, señala.

Tan importante como esa re-organización de abajo arriba, es el papel de “amplios sectores de la sociedad quiteña y de otras localidades del país que expresaban diariamente su solidaridad con los movilizados entregándoles medicamentos para los enfermos y heridos, mantas, alimentos, zapatos, agua y comida”.

En tercer lugar, habría que hablar de la impronta que esta irrupción tendrá en toda la región. No será una influencia inmediata ni directa. Recordemos que el Caracazo, punto de inflexión del neoliberalismo, recién comenzó a impactar varios años después, cuando se produjo el Ya Basta! del zapatismo cinco años después, y las revueltas de fines de la década de 1990 en Perú, Paraguay y el propio Ecuador, precursoras de las grandes insurrecciones bolivianas de 2003 y 2005 y de la revuelta argentina de 2001.

Los tiempos de la historia de abajo no son lineales, se maceran lentamente al calor de los fogones, allí donde se debaten y se toman las decisiones colectivas que cambian los rumbos del mundo. Para todas esas personas que hacen de lo colectivo el centro de sus vidas, los sucesos del Ecuador serán como la estrella polar para los navegantes: referencia y horizonte, guía y orientación en estos tiempos de caos y confusión.

Por Raúl Zibechi


publicado

2019-10-18 11:10

Publicado enCrisis Ecuador
Viernes, 18 Octubre 2019 06:18

Trump se derrumba, Putin acecha

Trump se derrumba, Putin acecha

En días pasados solía yo comparar la presidencia de Trump con las dictaduras árabes. El estadunidense se solazaba en compañía del egipcio Sisi (60 mil presos políticos) y sus febriles diatribas tenían mucho en común con las de Muammar Kadafi, a quien no conoció, pero que también fue "autor" de un libro que nunca escribió (en cambio Tony Blair y Kadafi intercambiaron besos en la mejilla). Sin embargo, en la semana anterior he comenzado a darme cuenta de que el orate de la Casa Blanca tiene mucho más en común con la Roma antigua.

Mi antiguo profesor de clásicos me dijo –cuando lo llamé melodramáticamente por mi celular desde el Foro Romano, durante la ocupación estadunidense de Irak, en tiempos de George W. Bush– que los romanos eran un pueblo desenfrenado, pero no se habrían impresionado con el manejo estadunidense de la campaña en Irak.

Tenía razón, pero ahora estoy convencido de que hay algo claramente "desenfrenado" en la presidencia de Trump. El odio, las amenazas, la furia, tienen mucho en común tanto con la república romana (la versión romana de la "democracia" popular) como con el imperio, en el que varios emperadores mostraron ser tan dementes como Trump.

Catón el Censor, hombre peligroso, terminaba cada uno de sus discursos con las palabras Carthago delenda est, "Cartago debe ser destruida". ¿No es exactamente el lenguaje de Trump? ¿No dijo que podría "borrar a Afganistán de la faz de la tierra", que podría "destruir por completo" a Corea de Norte, que Irán "será arrasado" si ataca a Estados Unidos?

Catón logró lo que quería. Cartago fue arrasada, sus pobladores vendidos como esclavos, aunque sus tierras no estaban sembradas de sal, como más tarde afirmaron historiadores ingleses. Hasta ahora Trump ha sido más Cicerón que Catón, y Pompeo más Plinio que Pompeyo. Hasta ahora.

Pero la retirada estadunidense de Siria, la mayor desgracia de su ejército, sólo superada por su nuevo papel como mercenario de Arabia Saudita –porque la nueva llegada de los militares estadunidenses al reino será pagada por el régimen que masacró a Jamal Khashoggi–, tiene oscuros ecos en la antigüedad.

Al contrario de la versión hollywoodense de su historia, el imperio romano no se derrumbó en un par de días. Los godos, ostrogodos y visigodos no engulleron Italia en un fin de semana. La caída del imperio llegó poco a poco, en el curso de años, en pequeños incrementos: legiones en el olvido, aliados tribales sin paga… y luego traicionados.

Una de las provincias romanas más problemáticas era Cilicia. Siempre cambiaba de manos. Su pueblo se alió con Roma y luego fue abandonado, cuando las legiones se fueron o los impuestos se agotaron. Cilicia, por infortunada coincidencia, estaba casi exactamente sobre el borde occidental de la actual frontera entre Turquía y Siria (kurda). Aún quedan algunas ruinas romanas en esa antigua provincia, para recordar a sus ejércitos actuales –que sin duda se han dado cuenta– cuál sería su destino. Dudo que haya un solo soldado estadunidense en Siria que sepa esto… y, desde luego, ellos deben negociar su salida de esa tierra igualmente antigua. La memoria institucional, ya no digamos la histórica, ha sido borrada desde hace mucho por la Internet.

El imperio romano cayó en pedazos. Los senadores, que vivían en las ruinas de la vieja república, sabían que algo andaba mal. El pueblo entendió su caída solo en etapas. Los grandes caminos romanos dejaron de ser reparados. Las legiones ya no podían avanzar tan rápido (aun si se mantenían leales a Roma). Luego el servicio de correos procedente del norte de África comenzó a fallar hasta detenerse. El trigo para el pan –venido con frecuencia del actual valle de Bekka, en el este de Líbano– dejó de llegar a la capital.

En medio de los disturbios populares en Roma, donde líderes rivales se amenazaban unos a otros, estos asuntos pasaban a menudo inadvertidos. Por desgracia, el juicio político no era opción en el mundo antiguo.

Pero la espada (o el veneno) podía hacer su trabajo. Los enemigos políticos eran acusados de traición. "¡Crucifíquenlos!" ¿No es eso lo que Trump dice de los medios estadunidenses, de los demócratas o de quien se atreva a enfrentar sus abominables mentiras y sus ataques a la democracia de su país?

No, no sugiero que el imperio estadunidense nos dejará de la misma forma. Pero el deplorable abandono de los kurdos, la semana pasada, la debilidad de Trump al permitir que los turcos –y sus perversos aliados "árabes"– se abran camino hacia el norte de Siria a base de masacres, tendrá el mismo efecto que tuvo en la antigüedad. Si ya no puede uno confiar en Roma, ¿a qué imperio volverá los ojos?

Sí, al de Putin, claro. Puede que sea un tirano, pero al menos está cuerdo. Y sus legiones se mantuvieron fuera de la guerra en Siria y salvaron al régimen de Assad. Limpiaron de minas de Isis las carreteras –restauraron los caminos, algunos de los cuales (increíblemente) eran caminos romanos– y aprendieron árabe. Tal vez, de hecho, Putin ahora desempeña el papel del antiguo imperio romano de Oriente, el cristiano, que sobrevivió en Constantinopla/Bizancio cientos de años después de la caída de Roma. Todo Medio Oriente es ahora su imperio, todas sus capitales dan la bienvenida al emperador: Teherán, El Cairo, Ankara, Damasco, Riad, Abu Dhabi.

Hace más de 20 años estuve en Washington, tratando de encontrar al fabricante de misiles que produjo el cohete que Israel disparó hacia una ambulancia civil en el sur de Líbano y con el que mató a todos los que iban en ella. Y me estremeció ver cuánto se parece Washington a Roma. Sus grandes palacios de Estado (excepto el Departamento de Estado mismo, claro) habían sido modelados a propósito sobre la arquitectura romana.

Washington no fue construida como capital de un imperio físico –más bien filosófico, sospecho, en mis momentos más amables–, pero se ve (al igual que Viena, Berlín, París, Londres) como si los primeros estadunidenses de la era de la independencia intuyeran que algún día sería la capital de la nación más poderosa de la tierra. Bueno, lo fue.

Pero Trump ha cambiado todo eso. Para desesperación de sus pocos amigos (los no "desenfrenados") y gozo de sus enemigos, ha degradado a su país. Los sirios, cuya historia se remonta mucho más atrás que la de los estadunidenses, han vuelto a aplicar su vieja política: esperar. Y esperar. Y luego marchar sobre Manjib en el momento en que los estadunidenses se vayan. Eso es lo que los enemigos de Roma hicieron cuando las fronteras del imperio se derrumbaron en Germania y luego en las Galias y en los Balcanes –de todos los lugares– y más tarde en Palmira y en la actual Siria.

En cuanto a la noble arquitectura washingtoniana, ahora ocupa su lugar junto a la vieja capital del imperio austrohúngaro, donde los espléndidos edificios vieneses de Estado parecían avergonzados de su majestuosidad. Los poderosos e históricos muros que hay que estudiar ahora son los del Kremlin.

Traducción: Jorge Anaya

Publicado enInternacional
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