Lunes, 04 Febrero 2019 06:29

Estalla la Guerra Fría tecnológica

Estalla la Guerra Fría tecnológica

EE UU y China libran una batalla que condicionará la evolución de la economía mundial


A principios de semana, el departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos penales contra el gigante tecnológico Huawei por robo de secretos comerciales, obstrucción a la justicia, fraude bancario y por saltarse las sanciones estadounidenses contra Irán. Acusaciones que pueden dar paso a la extradición a EE UU de la vicepresidenta de Huawei, Meng Wangzhou, retenida en Canadá desde el pasado 1 de diciembre.


Es el último capítulo de un enfrentamiento cada vez más abierto entre EE UU y China a cuenta del desarrollo tecnológico y que ha ido ganando intensidad conforme van pasando los meses. Lo que empezó como los primeros pasos de una guerra comercial entre Estados Unidos y China en 2018, con la imposición de aranceles sobre un número creciente de productos, ha ido evolucionando hasta dejar ver la complejidad de la confrontación entre las dos potencias, donde EE UU ha puesto a las grandes compañías chinas del sector como ZTE, Tencent o Huawei, en el punto de mira de sus acciones. La nueva Guerra Fría es tecnológica.


“La gran diferencia es que 2019 es el año en que todo eso pasa ante el ojo público”, explica Zvika Krieger, director del centro del Foro Económico Mundial (WEF, en sus siglas en inglés) en San Francisco y experto en tecnología. “Hasta ahora, solo los conocedores del sector o las autoridades implicadas en estas cuestiones estaban al tanto de esa guerra tecnológica pero ahora el enfrentamiento es abierto”, reflexiona en una pausa entre reunión y reunión en el Foro de Davos. Tanto que la guerra tecnológica se convirtió en el elefante en la habitación de la cumbre de Davos, el tema no incluido en el programa oficial del que todo el mundo hablaba. “El enfrentamiento entre EE UU y China ha surgido en el 90% de las reuniones a las que yo he asistido”, confesaba en la estación suiza Carlos Pascual, antiguo embajador estadounidense y vicepresidente de la consultora de riesgos IHS Markit, que advertía de que algo ha cambiado para siempre en la relación entre las dos potencias. “Incluso si la guerra comercial se resuelve a lo largo de este mes –el ultimátum vence el 1 de marzo—y China promete comprar muchos más productos estadounidenses y abrir el acceso a su economía a la inversión extranjera, la guerra tecnológica no va a desaparecer”, sentenciaba.


Huawei, inmersa en una campaña global de relaciones públicas inédita en sus algo más de 30 años de historia, defiende su independencia de las autoridades de Pekín. “Somos una empresa que es 100% propiedad de sus empleados y cada año nos sometemos a una auditoría de la mano de KPMG”, clamaba su actual presidente, Liang Hua, en un encuentro poco habitual con los medios de comunicación en Davos. Pero resulta difícil imaginar que Huawei o cualquier otra compañía china puedan resistir las presiones de un régimen como el de Pekín, especialmente en aras de la seguridad nacional.


La emergencia de las empresas tecnológicas chinas en la economía global amenaza el dominio que hasta ahora tenían las empresas estadounidenses del sector. Huawei ya ha superado a Apple como segundo fabricante mundial de smartphones, solo por detrás de la coreana Samsung. Más aún, la compañía de Palo Alto, además, ha tenido que rebajar sus previsiones de ingresos por primera vez desde 2001, en pleno estallido de la burbuja tecnológica, por el impacto que la desaceleración china tiene en sus ventas.


Sistemas antagónicos


Las dimensiones de ese enfrentamiento van más allá de lo puramente sectorial y se adentran de lleno en la geopolítica. El modelo Silicon Valley, el Valle de Santa Clara cercano a San Francisco donde la innovación y el desarrollo tecnológico se han apoyado en una abundante financiación privada capaz de asumir riesgos, puede sucumbir ante el modelo Shenzen, la ciudad china que alberga a algunos de esos gigantes tecnológicos crecidos al amparo de la protección estatal, la transferencia forzosa de tecnología de las multinacionales que quieren hacer negocios en el país y cuantiosa mano de obra barata y formada. Son dos modelos contrapuestos, uno basado en la iniciativa privada y otro impulsado por el sector público, de un régimen autoritario, cabe recordar.


Para dar un impulso definitivo a ese modelo, en 2015 el primer ministro chino Li Keqiang puso en marcha el plan Made in China 2025 para dar un impulso definitivo a la industria del país. Tres años más tarde, el presidente Xi Jinping reformuló el plan para convertir a China en una superpotencia tecnológica —en la industria aeroespacial, la robótica, la biotecnología y la computación— en ese horizonte, con un presupuesto estimado de unos 300.000 millones de dólares (unos 260.000 millones de euros). Un programa que, como reconoce el propio Consejo de Relaciones Internacionales de EE UU en un reciente informe, representa “una amenaza existencial para el liderazgo tecnológico estadounidense”. Y Washington, de la mano de su presidente Donald Trump, ha pasado al ataque. “Los americanos no van a ceder la supremacía tecnológica global sin luchar y el caso Huawei demuestra que esa batalla ya ha comenzado”, aseguraba en una reciente entrevista Michael Pillsbury, director del centro de estudios sobre China del Hudson Institute y asesor de la Administración de Trump. Pillsbury acaba de publicar un libro sobre el tema La maratón de los cien años. La estrategia secreta de China para sustituir a EE UU como superpotencia global.


“A lo largo de 2018 la competición tecnológica se hizo extremadamente política. Este año, los inversores y los mercados van a empezar a pagar el precio de ese cambio”, advertía a principios de enero la consultora de riesgos Eurasia Group que dirige Ian Bremmer. Para Eurasia, de hecho, uno de los diez principales riesgos para este ejercicio es ese invierno en la innovación derivado de las tensiones entre EE UU y China, que van a obligar al resto del mundo a tomar partido por uno de los dos bandos y que van a provocar un freno en las inversiones y el desarrollo tecnológico a nivel global.


En esta ocasión el freno se puede producir en el desarrollo de las redes móviles de 5G, una tecnología que los expertos definen como cuantitativa y cualitativamente diferente a las anteriores generaciones de Internet móvil y que “va a ser radicalmente distinta a nada que le haya precedido, en términos de la innovación que va a propiciar”, explica Paul Triolo, jefe de Geotecnología de Eurasia Group. Si hacemos caso a la teoría que sostiene que cada revolución industrial ha ido precedida y asociada al desarrollo de una tecnología concreta que cambia la sociedad de forma radical, en el caso de la cuarta revolución industrial esa tecnología es el 5G. El desarrollo de coches sin necesidad de conductor o de ciudades inteligentes, por ejemplo, exige una enorme cantidad de datos, con disponibilidad casi inmediata, que solo las redes 5G pueden hacer posible. “La implantación del 5G es la clave para el desarrollo de la economía digital, el Internet de las cosas y determinará la evolución de la industrial. Es una tecnología en una generación”, sostiene Zvika Krieger.


Es ahí donde hay que enmarcar la campaña emprendida a lo largo del año pasado por las autoridades estadounidenses para persuadir a sus socios internacionales de vetar a Huawei del desarrollo de las redes de 5G. Los integrantes de la alianza de los Cinco Ojos [Five Eyes], un acuerdo de inteligencia firmado por EE UU, Canadá, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda, se han comprometido a vetar en sus países al gigante tecnológico chino, líder en el desarrollo de componentes para implantar esas redes, por amenaza a su seguridad nacional. A ese veto evalúan sumarse Alemania, Francia y Noruega por temor a que China pueda llevar a cabo operaciones de espionaje a través de los equipos de Huawei. La británica Vodafone ha anunciado que aplazaría la instalación de nuevo equipamiento de red básica de Huawei en todas sus operaciones europeas, con gran impacto en los países del Este. Previamente, British Telecom había declarado que eliminaría en un plazo de dos años todos los equipos de la empresa china utilizados en la red básica de la operadora móvil. La operadora alemana Deutsche Telekom ha alertado, sin embargo, que esas decisiones pueden provocar una demora en el desarrollo del 5G en Europa, previsto para 2020, de al menos dos años.


“Según ha ido escalando la confrontación comercial y tecnológica entre EE UU y China a lo largo del último año, impulsada por los temores económicos y de seguridad nacional de Estados Unidos y por los ambiciosos objetivos de desarrollo industrial, tecnológico y económico de China, cada decisión asociada con el desarrollo de las redes 5G se ha politizado”, explica Paul Triolo, en su último informe La geopolítica del 5G.


En esas circunstancias cada vez más voces del sector inciden en la necesidad de abordar esta cuestión desde un punto de vista multilateral y supranacional. En el mismo Foro de Davos, la canciller Angela Merkel defendió la necesidad de crear un organismo multilateral, una especie de OTAN tecnológica que aborde tanto las cuestiones de ciberseguridad, como el tratamiento de datos, la ética de la Inteligencia Artificial o la biogenética. “No hay ningún tipo de arquitectura internacional en ese ámbito y no puedo imaginar que cada país vaya en eso por su lado”, aseguró la canciller. “Hemos quedado [Europa] muy a la zaga en el desarrollo de las plataformas tecnológicas pero en cambio la Unión Europea ha sentado las bases para reglamentar el tratamiento de los datos y ese debe ser el rasero europeo para avanzar en la digitalización”, aseguró ante un abarrotado plenario del centro de Congresos.


Merkel se refería a la puesta en marcha del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR, en sus siglas en inglés) que entró en vigor a finales de 2018. Una decisión encaminada a proteger el tratamiento de los datos de los consumidores que fue inicialmente rechazada por los gigantes tecnológicos pero que ahora ven como tabla de salvación para recuperar la confianza de los consumidores. “Personalmente pienso que es un fantástico inicio para empezar a tratar la privacidad como un derecho humano. Espero que en Estados Unidos hagamos algo similar y que el mundo avance hacia unos estándares comunes en este ámbito”, confesaba el primer ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, en uno de los debates celebrados en la ciudad suiza. California ha puesto en marcha su propio GDPR pero no hay ninguna iniciativa a nivel estatal en Estados Unidos para garantizar la privacidad de los usuarios y cada vez más voces admiten que en este ámbito no cabe la autorregulación.


“El mercado no discrimina sobre el uso correcto o erróneo de las tecnologías. Por ejemplo, el uso del reconocimiento facial por parte de la Policía de Nueva Delhi ha permitido identificar en apenas cuatro días a casi 3.000 niños desaparecidos. En otros casos, el uso del reconocimiento facial puede utilizarse para invadir la privacidad y con sesgo político”, admitió Nadella. “Apoyamos cualquier tipo de regulación que ayude a que el mercado no se convierta en una carrera hacia el fondo”, afirmó.


Para Krieger, hay cuestiones que se deben abordar sin dilación: “No hay transparencia en cómo se recogen los datos, ni en cómo se usan por parte de las empresas. No se puede monitorizar su uso posterior ni se les puede sacar dinero”. Dos años después de montar el centro del WEF en San Francisco, para este experto tecnológico, que fue el primer representante del Departamento de Estado en Silicon Valley, las empresas son las que tienen ahora más urgencia en establecer reglas claras para su funcionamiento, en línea con la reivindicación de Merkel.


Preocupación añadida


Aunque la canciller tenía en mente la necesidad de proteger la privacidad de los usuarios y de responder a los cada vez más habituales y devastadores ataques informáticos cuando apelaba en Davos a la creación de una OTAN de la ciberseguridad, las empresas tienen otra preocupación añadida. La creación de algún tipo de arquitectura global que haga frente a los desafíos de la nueva realidad tecnológica puede resultar decisivo para evitar lo que los expertos llaman la balcanización de Internet, el temor a una fragmentación de la Red que haga incompatibles unos sistemas con otros. Y el riesgo crece en el actual escenario donde confluyen la confrontación de EE UU y China y el desarrollo de una tecnología disruptiva y revolucionaria como el 5G.


“Un ecosistema del 5G dividido aumentará el riesgo de que la tecnología global se divida en dos esferas de influencia separadas, divididas políticamente y sin posibilidad de que operen entre ellas. Una, impulsada por Estados Unidos y desarrollada tecnológicamente en Silicon Valley, y otra, liderada por China y respaldada por su eficiente red de plataformas digitales”, apunta el informe de Eurasia sobre la geopolítica del 5G.


Una preocupación de primera magnitud para el sector y que Zvika Krieger ratifica. “Lo más preocupante es que la interoperabilidad de la Red se mantenga y ahí el sector público, los Gobiernos, deben asumir la responsabilidad y el liderazgo”. A su juicio, China es la primera interesada en que se proteja la interoperabilidad de Internet y ha mostrado su disposición a cooperar en este ámbito.


Pero no a cualquier precio. En el mismo escenario en el que Merkel había apelado a la cooperación internacional, el vicepresidente chino, Wang Quishan, defendía poco después el modelo chino de desarrollo tecnológico. “Es imprescindible respetar la soberanía nacional y evitar la hegemonía tecnológica, interfiriendo en cuestiones domésticas de otros países y llevando a cabo actividades tecnológicas que minen la seguridad nacional de otros países”, decía al auditorio. “Tenemos que respetar las elecciones independientes sobre el modelo de gestión tecnológica y las políticas públicas que haga cada país y el derecho a participar en el sistema de gobernanza global como iguales”. La Guerra Fría tecnológica sigue en pie.

3 FEB 2019 - 12:59 COT

La inteligencia artificial llega a un problema matemático sin solución

Un sencillo problema de inteligencia artificial se ha topado con una pregunta sin respuesta matemática porque está vinculada a las paradojas lógicas de hace 80 años del científico Kurt Gödel.

Matemáticos que estaban trabajando en un problema de aprendizaje automático llegaron a la conclusión de que la cuestión de la “capacidad de aprendizaje”, si un algoritmo puede extraer un patrón de datos limitados, está vinculada a una paradoja conocida como la hipótesis del continuo.

Gödel, de origen austriaco, demostró que la afirmación no puede probarse como verdadera o falsa, utilizando un lenguaje matemático estándar. El resultado más reciente sobre la cuestión apareció publicado en Nature Machine Intelligence.

“Para nosotros fue una sorpresa”, dice citado por Nature, Amir Yehudayoff, del Instituto de Tecnología Technion-Israel en Haifa, coautor del artículo.

Este especialista dice que aunque hay una serie de preguntas técnicas de matemáticas que se sabe que son igualmente “indecidibles”, no esperaba que este fenómeno apareciera en un problema relativamente simple en el aprendizaje automático.

Los investigadores a menudo definen la capacidad de aprendizaje en términos de si un algoritmo puede generalizar su conocimiento. El algoritmo recibe la respuesta a una pregunta de “sí o no”, como “¿esta imagen muestra un gato?” para un número limitado de objetos y luego tiene que adivinar la respuesta para los nuevos objetos.

Yehudayoff y sus colaboradores llegaron a su resultado mientras investigaban la conexión entre capacidad de aprendizaje y “compresión”, lo que implica encontrar una manera de resumir las características principales de un gran conjunto de datos en uno más pequeño. Los autores descubrieron que la capacidad de la información para comprimirse de manera eficiente se reduce a una cuestión en la teoría de conjuntos: colecciones matemáticas de objetos, como los conjuntos en los diagramas de Venn.

En particular, se relaciona con los diferentes tamaños de conjuntos que contienen infinitos objetos.

Teoría de conjuntos

Georg Cantor, fundador de la teoría de conjuntos, demostró alrededor de 1870 que no todos los conjuntos infinitos son creados iguales: en particular, el conjunto de números enteros es “más pequeño” que el de todos los números reales, también conocido como el continuo. (Los números reales incluyen los números irracionales, así como los racionales y los enteros). Cantor también sugirió que no puede haber conjuntos de tamaño intermedio, es decir, más grandes que los enteros pero más pequeños que el continuo. Pero no pudo probar esta hipótesis de continuidad, y tampoco lo hicieron muchos matemáticos y lógicos que lo siguieron.

Sus esfuerzos fueron en vano. Un resultado de 1940 de Gödel (que fue completado en la década de los 60 por el matemático estadunidense Paul Cohen) mostró que la hipótesis del continuo no se puede probar ni verdadera ni falsa a partir de los axiomas estándares (las afirmaciones que se consideran verdaderas) de la teoría de conjuntos, que se toman comúnmente como la base de todas las matemáticas.

El trabajo de Gödel y Cohen sobre la hipótesis del continuo implica que pueden existir universos matemáticos paralelos que sean compatibles con la matemática estándar, uno en el que la hipótesis del continuo se agrega a los axiomas estándarés y, por lo tanto, se declara verdadero y otro en el que se declara falso.

En su reciente artículo, Yehudayoff y sus colaboradores definen la capacidad de aprendizaje como de hacer predicciones sobre un gran conjunto de datos mediante el muestreo de un pequeño número de puntos de datos.

El vínculo con el problema de Cantor es que hay infinitas formas de elegir el conjunto más pequeño, pero se desconoce el tamaño de ese infinito.

Los autores continúan demostrando que si la hipótesis del continuo es cierta, una pequeña muestra es suficiente para realizar la extrapolación. Pero si es falso, ninguna muestra finita puede ser suficiente. Así muestran que el problema de la capacidad de aprendizaje es equivalente a la hipótesis del continuo. Por lo tanto, el problema de la capacidad de aprendizaje también se encuentra en un estado de limbo que sólo se puede resolver eligiendo el universo axiomático.

El resultado también ayuda a proporcionar una comprensión más amplia de la capacidad de aprendizaje, dice Yehudayoff. “Esta conexión entre la compresión y la generalización es realmente fundamental si quieres entender el aprendizaje”.

 

Idiomas con cinco hablantes: la lucha contra la extinción de las lenguas indígenas



El 95% de las lenguas del mundo podrían desaparecer en 2100, según la ONU, si no se insertan proyectos educativos estables. Desde México hasta Chile, hacemos un repaso de las menos habladas y del problema que supone dejar morir un idioma.

 

El yagán es un idioma originario de una tribu nómada de la Patagonia, entre Argentina y Chile. Actualmente solo queda una hablante y tiene 90 años, Cristina Calderón, que vive en la isla Navarino. Al morir su hermana se quedó sin nadie con quien practicarlo y pese a que se está elaborando un diccionario para que no caiga en el olvido, ya es una lengua muerta.

Si compras material de montaña es muy probable que acabes en la marca Quechua; si te vas de vacaciones a Perú subirás al Machupichu o si viajas a Chile es probable que haya mil puestos de venta de ponchos y flautas andinas. Es una evidencia que los pueblos originarios de América son un recurso exitoso del marketing, pero cuando las ventas ya no importan, los datos son reveladores: el 40% de las lenguas habladas en el mundo están en riesgo de extinción, según el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas.


La resolución 71/178 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) declaraba el 2019 como el Año de las Lenguas Indígenas. "Actualmente hablan alguna lengua indígena el 6,5% de los mexicanos. En el s.XIX eran en torno al 70%", dice Yásnaya Elena Aguilar, lingüista, escritora y activista por la defensa de los derechos y la cultura indígena.
Si ahora están en riesgo casi la mitad de los lenguajes del mundo, para 2100 —si aún queda algo para entonces— el 95% de las lenguas habrán desaparecido. Naciones Unidas calcula que son 2680 lengua las que están en riesgo de desaparición.


En México ya han sido borradas del mapa más de cien idiomas, muchos de los cuales eran hablados por unos pocos cientos de personas, que a su vez, siempre han sido comunidades desfavorecidas. Desde el cocomaque en Guerrero hasta el vacoreque en Sinaloa, idiomas que nunca traspasaron fronteras, fueron condenados y que han caído en el olvido.


Gravedad en que una lengua desaparezca


Un estudio dirigido por Manuel Ordorica Mellado en el año 2000 revelaba a través del índice de Thompson que hay poblaciones que luchan a favor de preservar sus idiomas mediante la natalidad: si tienen descendencia, su lengua evitará la defunción. Esta es una medida que solo puede funcionar en comunidades de más de 500 personas. En ámbitos de menos personas, las decisiones unilaterales sin apoyo gubernamental no tienen futuro. De las 50 lenguas analizadas, 11 tienen sus días contados.


"Al extinguirse una lengua se extingue una cultura y una cosmovisión, perdiéndose una serie de rasgos y categorías que son relevantes a la cultura universal en sí", cuenta Soledad Chávez Fajardo, profesora del Departamento de Lingüistica de la Universidad de Chile.

"Yo diría que todas están en riesgo de extinción, solo que a diferentes niveles. Mientras no haya una política real que amplíe el uso y se ejecute la Ley General de Derechos Linguisticos de los Pueblos Indígenas de México seguirán en peligro" nos dice Aguilar. "Después de 300 años de colonialismo español se hablaban diferentes lenguas pero en dos siglos se redujo a un 6,5%. Claramente ha habido un proyecto orquestado desde el Gobierno con proyectos de castellanización" arguye la lingüista.


Siempre hay alguien peor que tú, y en las lenguas indígenas, por difícil que parezca, también hay 'privilegiados'. 1,5 millones de mexicanos hablan náhuatl, un dato situado a años luz de de los 6 hablantes que tiene el ayapaneco o los 5 que tiene el kiliwa.

En Ecuador, por ejemplo, se conserva con relativo éxito el quichua —unos dos millones de hablantes entre Ecuador y Colombia—, pero otros como el shuar, uno de los lenguajes de los jívaros del Amazonas, apenas 35.000 personas lo hablan. A mitad del s.XX un 14% de la población ecuatoriana hablaba lenguas indígenas, un dato que, en 1990, había descendido hasta el 3,7%, según el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL).


En el caribe encontramos la cultura malecu, originaria de Costa Rica, que sobrevivió a la colonización española e incluso consiguió evitar el contacto con ellos. En la actualidad, apenas quedan más de 300 adultos repartidos por tres territorios del país que hablen esta lengua.


"En Chile la situación es crítica. Una en peligro de extinción es el kolla, que tiene un grupo de hablantes muy minoritario", analiza Chávez Fajardo. "Otra es la kawèskar, que habita la zona austral del país. Practicamente no quedan hablantes, en el 2000 solo quedaban 17. Eso por no hablar de las que han desaparecido: picunche, changos, chonos, cacán, kunza, aonikenk o el sel'nam", declara.


Iniciativas para evitar el olvido


"La utilidad de un idioma reside en que existen y son el medio cognitivo de muchas personas, además de que generan identidad y lingüisticamente dan cuenta de una gran diversidad", concluye Yásnaya Elena.


Octavio Paz defendía que para entender México es imposible obviar su pasado prehispánico. Muchas plataformas de América Latina en defensa de la riqueza lingüística del territorio consiguen poco a poco implementar medidas y proyectos que recuperan sus idiomas, al borde del ostracismo.
Wiñaypacha es una película peruana, la primera de su cine grabada en aymara, un idioma que en Bolivia es cooficial. También aparecen con cuentagotas proyectos educativos que promueven estas lenguas entre los alumnos más jóvenes o incluso escuelas bilingües que apenas cuentan con financiaciones estatales.

07/01/2019 08:53 Actualizado: 07/01/2019 08:5
@josecarmonagilo

Publicado enSociedad
Jueves, 06 Diciembre 2018 06:02

Qué es Freud

Qué es Freud

Freud es un pensador a contramano, un pensador contra-moderno. Se trata nada más y nada menos que de aquel pensamiento que le dio a la Modernidad la posibilidad de pensarse a sí misma.

 ¿Cómo decir en dos palabras, o en diez, quince minutos y de una manera simple, qué es Freud? Nótese que dije qué es Freud, y no quién es Freud. Si estamos hoy acá es para festejar su pensamiento, no para homenajear a su persona. Si se trata de festejar, es porque hay algo vivo. Se trata nada más y nada menos que de aquel pensamiento que le ha dado a la Modernidad, nuestra época, la posibilidad de pensarse a sí misma. Nótese que de esta manera no hay modo de pensar la subjetividad sin la época, y no hay modo de entender la época, el mundo, sin dar con las ruinas y vestigios, con la historia -trágica- moderna, que determina este presente. Allí está, como materia pre-formada todo aquello que hace parte del descubrimiento de Freud: el inconsciente. La Modernidad es esa época, la nuestra, que empuja contra si misma: progreso y destrucción van juntos. La Modernidad, que no deja de hablar del hombre y sus derechos universales al mismo tiempo que lo asesina en nombre de alguna particularidad. Que cada quien sea particular puede tornarse muy inquietante; y la vida marchitarse bajo algún rasgo. Lo evidente no es obvio. El fondo de violencia que no cesa, que es permanente y continuo, sobre el que cada quien tiene que hacer soportar su existencia, será absolutamente interrogado por Freud. Si Freud primero se pregunta, y después escribe, ¿Por qué la Guerra? es porque la existencia se da siempre sobre ese fondo. La vida transcurre entre la que pasó y la próxima. La crisis (y aquí bien lo sabemos) no es una excepción, es la regla (del sistema). Aunque no sea ni tan obvio ni tan evidente. Ahora estamos, por ejemplo, en el tiempo de las guerras comerciales globales, cuando no estamos dentro de alguna guerra comercial familiar. Digamos al pasar, así lo entiendo, que no hay análisis que no haya modificado la relación de cada quien con el dinero y su amplio circuito; y que un análisis podría producir que algo (no alguien) pierda valor.

¿Por qué la inseguridad y el terror son globales desde que existe Occidente? Porque hay Occidente –un mundo global– desde que hay Conquista: de unas lenguas sobre otras, de ciertas categorías mentales, un sistema, sobre otras formas de vida. Hay acumulación posible de riqueza para algunos sólo porque hay una permanente producción extensiva de pobreza. También porque a la época le es intrínseca, lo que Freud llama la pulsión de muerte: ¿quién no ha vivido el miedo como un lugar de refugio? ¿Quién no le ha tenido miedo al miedo? ¿El que imparte terror está él mismo aterrorizado? El miedo es moneda corriente y la amenaza algo constante; y cada quien tiene su manera singular de hacerlo pasar por su cuerpo. El pánico es moneda corriente, aunque no siempre fue así. Donde no estaba, la globalización-la civilización, lo ha llevado. No hay ciudad occidental sin pánico: es allí donde vivimos, con el pánico y el terror naturalizados. Y será justamente allí que el psicoanálisis, y su invento, se interponen, toda vez que se pregunta, en su práctica, y de manera singular cada vez, cuáles son las condiciones de vaciamiento para un cuerpo colonizado por el miedo, el terror, la inseguridad, la amenaza, la vergüenza y el desamparo.


Pero sigamos con lo vivo de aquel pensamiento. Para que un pensamiento esté vivo, muerto el pensador-el autor, tiene, ese pensamiento, que necesariamente haber abierto un campo de interrogación que no se detiene. Y a esto se le ha dado el nombre de discurso. En este sentido el psicoanálisis lo es, tanto como el capitalismo. Sólo que no son el mismo. Y qué es un discurso sino una cierta relación social a la palabra. Una de las diferencias que podemos trazar entre uno y otro, es que abren, uno y otro, hacia formas de relación con la palabra que no son la misma. No alcanza para definir qué es el psicoanálisis con afirmar que se trata de una práctica de la palabra. No es lo mismo una relación crítica a la palabra, que una de obediencia, por ejemplo. No es la misma aquella que sostiene un pacto con la verdad, una voluntad de saber, que aquella con la que se comercia, incluso en el amor. No es lo mismo la circulación de la palabra cuando se está dispuesto a perder, que cuando sólo se trata de ganar. Y convengamos que si alguien quiere analizarse es porque querría, justamente, poder perder algo, aunque más no sea un poco de miedo. El pensamiento vivo de Freud está medido por el alcance crítico de las preguntas que se formula.


Dicho esto, sigamos yendo hacia lo que es el descubrimiento freudiano, y hacia su invento, el consultorio, su práctica. Digamos que, como todo descubrimiento, el de América por ejemplo, se trata de algo que estaba ya ahí. Sólo que cubierto en la oscuridad, censurado y reprimido, negado y rechazado: el inconsciente son las formas paradojales de retorno al desnudo de la historia en el presente, y el análisis, su invento, el lugar donde será puesto en descubierto. Si Freud pudo construir un saber acerca del sufrimiento, del pathos, fue por haber sabido interrogarse acerca de lo que estaba allí haciéndolo posible. ¿Y cuál fue su mérito? El de hacerse las preguntas que no estaban. Nada muy distinto de lo que pasa en un análisis. Esas preguntas van guiando una lectura. Convengamos que si se trató de un gran escritor, tal cosa no existe sin que haya un gran lector. Su obra es un tejido heterogéneo y conflictivo que corre en diagonal atravesando la lengua, la historia de las religiones, de la filosofía, de la literatura, de la ciencia. Freud se mueve como un arqueólogo en un campo que es el de la historia, de la economía, de la política, un campo pulsional.


Abrir los textos, la obra de Freud, es encontrarse con un texto maravilloso. Tiene de maravilloso que está lleno de preguntas exquisitas. Una al azar: se pregunta por los sueños en los que el soñante aparece desnudo, inquieto por su desnudez, lleno de pudor y vergüenza. Sueños que provocan confusión, malestar y desazón. Sueños que atañen particularmente a hombres, hombres que exhiben la carencia de un atributo (fálico), expuestos entonces a un desfallecimiento posible. Se trata de la verdad desnuda, hasta de la verdad como desnudez. Se trata de la insoportable vergüenza del durmiente y la aparente indiferencia de su entorno. El durmiente es el único que se ve desnudo; y al verse desnudo está solo. Digamos que no hay análisis que no haya implicado para cada quien darle algunas vueltas a la palabra solo, tanto como a aquel atributo de poder. Digamos también que Freud dejó abierta la pregunta acerca de cómo se las arregla el hombre, con qué tipo de sustituto, ante su desfallecimiento posible. Así es la época: nos deja en la intemperie. Así es el mundo dominado por el hombre: un mundo desfalleciente, lleno de carencias y de sustitutos. La interpelación que el feminismo lleva adelante hoy, digamos que tiene como antecedente necesario la pregunta que Freud se hizo y las incompletas interpretaciones que formuló. Las mujeres, no todas, han decidido no dejarse tomar como ese sustituto, incluso a ellas mismas. La libido en Freud es siempre masculina porque en la modernidad, el campo del placer, está movido siempre por una carencia. Y hay un correlato que vive en cada cuerpo entre esa carencia y la modernidad, o sea el capitalismo, un sistema, globalizado: se llama síntoma. Todo análisis se ocupa del o la soñante, o sea de la manera singular en la que cada quien se las arregla con su carencia, con su desnudez y su deseo. De las maneras siempre singulares en las que cada quien se toma como mercancía, como moneda de cambio, en el placer y en el amor. ¿Por qué lo más propio, lo que más nos identifica, permanece desconocido?


Freud es un pensador a contramano, un pensador contra-moderno. Allí donde se quiere hacer creer que cada quien es una unidad, Freud interpreta. Estamos divididos, por ejemplo, entre el placer o el amor que esperamos, el que damos y el que obtenemos.


Si las preguntas que Freud se hace son exquisitas, sus textos están hechos para ser masticados, suave y lentamente. Hay tanto un saber de la verdad, como un sabor verdadero. No alcanza con saber si no hay sabor; y no hay sabor sin una cierta relación con la verdad. Así es la vida. Y para darle sabor Freud produjo su invento, una práctica. El invento es en apariencia sencillo, solo se trata de hablar y de escuchar, solo que ni una cosa ni la otra son sencillas. Hablar para que lo reprimido, lo censurado, aquello que ensombrece una vida retorne, y se haga entonces descifrable. Hablar para que pueda surgir una pregunta hasta entonces inexistente, una pregunta que disloca todo lo conocido, que es agitadora y rebelde. El invento tiene como efecto que una vida, salida de las sombras en las que la época nos fija, pueda dirigirse hacia lo inesperado, la sorpresa. Una vida analizada, como efecto de aquel invento, es una vida que se habrá llevado hacia lugares antes impensados. El destino no es más que el lugar en la que la época fija a cada uno y a cada cuerpo. Que alguien pueda asociar libremente –nótese el uso de la palabra libertad– para ser escuchado atentamente (de manera flotante, no fija), aunque es simple, produce efectos inesperados. Dado que el pensamiento es obediente y dependiente, la asociación libre termina por deconstruir los cimientos de ese mismo pensamiento. El invento de Freud, un análisis, abre a la posibilidad de pensar de otra manera, abre la posibilidad de preguntarse, dado que no es obvio, qué es pensar


Antes de finalizar quiero leerles una cita de Freud. Entiendo, espero, que por lo dicho hasta aquí, se la podrá seguir en su agudeza y en su complejidad. Está sacada de un escrito cuyo título no es ingenuo, como no es ingenuo que haya decidido leerla hoy y en este particular contexto en el que estamos viviendo, un título que es casi una denuncia (tanto como un manifiesto): “Las resistencias al psicoanálisis”:


“Pero en suma, el hombre se ve obligado a exceder psicológicamente sus medios de vida, mientras que por otro lado sus exigencias pulsionales insatisfechas le hacen sentir las imposiciones culturales como una constante opresión. Con esto la sociedad sostiene un estado de hipocresía cultural (preguntémonos: ¿todo Estado es hipócrita?) que necesariamente será acompañado por un sentimiento de inseguridad y por la imprescindible precaución de prohibir toda crítica y discusión al respecto (...) debido a esta crítica, el psicoanálisis fue tachado de enemigo de la cultura, condenándoselo como peligro social. Semejante resistencia no puede gozar de vida eterna, ninguna institución humana podrá escapar a la influencia de una crítica justificada, pero hasta ahora la actitud del hombre sigue siendo dominada por este miedo que desencadena las pasiones y menoscaba la pretensión de argumentar lógicamente.”


Ahora sí, y para finalizar, una cita de Lacan que explica por qué, para preguntarse qué es Freud, debíamos pasar por la modernidad, por la época en la que nos toca vivir: “No reconocer la filiación o la paternidad cultural que hay entre Freud y cierto vuelco del pensamiento, manifiesto en ese punto de fractura, de división, que se sitúa hacia el final del siglo XVII, equivale a desconocer totalmente a qué tipo de problemas se dirige la interrogación freudiana” (13-1-60).
* Psicoanalista. Miembro del Colectivo Zona de Frontera.


Presentación para la mesa “Freud y la verdad”, compartida con Cynthia Szewach y Carlos Gutiérrez (coordinada por Adriana Abeles), dentro de la semana “Freud por ...venir”, organizada por la Municipalidad de San Isidro y Fundación Campos del Psicoanálisis.

Sábado, 17 Noviembre 2018 06:09

Una ventana al futuro

Una ventana al futuro

Cientos de hombres y mujeres encapuchados miran hacía una de las tres pantallas que tienen de frente. En ellas pueden ver Reed, México Insurgente, película dirigida por Paul Leduc en 1970. La proyección se realiza en Cinema Infantil Emiliano Zapata 3D, una de las dos salas habilitadas en el Caracol de Oventik para la realización del Festival de cine Puy ta cuxlejaltic (Caracol de nuestra vida), convocado por el EZLN. La escena acontece en los primeros días de noviembre de 2018.

Al festival acudieron personas referentes del cine del México contemporáneo. Se trató de otra de las muchas iniciativas que el zapatismo ha lanzado para dialogar con los otros mundos, pero también para expandir el mundo en las propias cabezas, como dijera el subcomandante Galeano.


En el archivo histórico, alojado en la página Enlace Zapatista, se contabilizan más de mil 700 entradas a documentos publicados entre el 31 de diciembre de 1993 y noviembre de 2018. Una revisión rápida a éste alcanza para esbozar el aporte histórico del EZLN a las luchas en México y el mundo: la guerra, los distintos procesos de diálogo, la Convención Nacional Democrática, consultas, foros especiales sobre derechos y cultura indígenas y sobre la reforma del Estado, encuentros nacionales e internacionales con sociedad civil, intelectuales, pueblos originarios y organizaciones sociales; el Frente Zapatista de Liberación Nacional, su participación en la fundación del Congreso Nacional Indígena (CNI), Caravanas y recorridos por todo el país, la Marcha del Color de la Tierra, las Juntas de Buen Gobierno (JBG) y los Caracoles, la Otra campaña, las movilizaciones en solidaridad con distintos sectores sociales, la Escuelita zapatista, coloquios y seminarios, CompArtes y ConCiencias, encuentros de mujeres y recién, junto al CNI, el proceso del Concejo Indígena de Gobierno.


En 2003, a propósito de los 20 años de formación del EZLN y 10 de su aparición pública, el difunto subcomandante Marcos contó que los tres pilares de esa etapa del zapatismo fueron: 1) el eje de fuego (acciones militares); 2) el de la palabra, (encuentros, diálogos, comunicados y silencios), y 3) el que podía considerarse la columna vertebral: la forma en que se va desarrollando la organización de los pueblos zapatistas.


En el mismo año se dio un paso fundamental en el tercer eje: el ejército zapatista entregó a sus bases de apoyo la totalidad de la administración y mando en los territorios. Los antiguos Aguascalientes se convirtieron en Caracoles, y nacieron con ellos cinco Juntas de Buen Gobierno. El poder popular se organizó en cuatro instancias territoriales (pueblo, región, municipio y zona) y tres niveles de autoridades autónomas (comunitarias, municipales y las JBG). Sin embargo, la máxima son los pueblos y sus asambleas.


En las diferentes generaciones de la Escuelita zapatista, las bases de apoyo mostraron a miles de personas los resultados de su proceso organizativo. Explicaron ahí cómo se organizan de forma diferente atendiendo a las necesidades primordiales y modos de cada pueblo, pero siempre respetando los siete principios del mandar obedeciendo, servir y no servirse, representar y no suplantar, construir y no destruir, obedecer y no mandar, proponer y no imponer, convencer y no vencer, y bajar y no subir.


Rosalinda, una ex integrante de la JBG de la Zona Altos de Chiapas, nos cuenta en uno de los libros La libertad según [email protected] zapatistas (https://goo.gl/A8V1Xg), algunos de los principales logros en materia educativa y de salud alcanzados sólo en esa zona. Ahí existe un Sistema de Educación Autónoma Zapatista de Liberación Nacional, el cual agrupa a 496 promotores y promotoras, 157 escuelas primarias autónomas y una secundaria. Asimismo, existe una clínica central, 11 microclínicas y 40 casas de salud comunitaria.


Una de las bases principales del proyecto zapatista es la tierra. En palabras del subcomandante Moisés, se trata de la base de la resistencia económica del zapatismo. Es la que garantiza su capacidad autogestiva y sobre la que ensayan un mundo poscapitalista, uno de alma agraria. El trabajo colectivo también es clave en su proceso, por medio de este logran financiar la organización, conformar cooperativas de pan, de ganado, de zapatos. Incluso se han construido instituciones bancarias, como el Banco Autónomo Comunitario, que apoya a las familias en situaciones de emergencia.


El mundo, muy otro, que han construido los pueblos originarios zapatistas, es un referente de organización y resistencia. Tenemos ahí una ventana al futuro con su propia historia. Un ejemplo concreto de que los mundos fuera del capitalismo son posibles… y urgentes. Ahora que el EZLN cumple 35 años de existencia, 25 de su aparición pública y 15 de la creación de las JBG, miremos y celebremos su existencia recordando siempre a Mariátegui: ni calco ni copia, sino creación heroica.

Raúl Romero, sociólogo

 

Sociólogo.

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La minga: aprender sin escuela, sin esperar aprender

Los saberes son bienes comunes que no desaparecen al compartirse. El que los transmite no se despoja de ellos al compartirlos. En este caso son saberes para vivir mejor. […] Estos espacios no se organizan con la lógica del capital. Se organizan desde abajo, con cooperación horizontal. Sin jefes, ni controladores. No circulan con las reglas del capital: tanto tiempo, tantos títulos, a tanto la hora, cada uno paga tanto. Y generan otros sentimientos: fraternizan, dan sentido a la existencia, el otro aparece como alguien que hace más grata la vida. No como un competidor que debes acabar antes que te acabe.

 

Llega el día miércoles y como todos los miércoles en el área rural de Cachipay y de Zipacón (Cundinamarca), nos alistamos para participar en la minga que comienza a las nueve a.m. Se trata de un colectivo diverso que se reúne cada semana en torno a la labor conjunta, bajo el signo de la fraternidad y la alegría en diferentes espacios. La minga es un bien común y cada minga es diferente. Por temporadas pueden concurrir unos y no otros, dependiendo de la vida de cada participante y sus exigencias; en ocasiones vienen seres que viajan, personas interesadas en conocer la experiencia, echar una mano y quizás compartir un saber.

 

Esta vez la minga es en Trinitaria, en la vereda Laguna Verde, en casa de Zarabanda Opalina, quien tiene un niño de seis años y una niña de casi tres. Después de tres años de labor están cerca de terminar su hogar en bioconstrucción con materiales de la región. Una forma de respetar la naturaleza, de disminuir de manera notoria los costos en dinero de la obra y de incursionar en una estética armónica con un entorno de belleza asombrosa por la diversidad de expresiones de la vida.

 

El clima primaveral y la abundancia de aves y de cantos, de especies frutales y de flores, han ejercido desde hace muchos años una fuerte atracción por esta geografía de naturaleza exuberante ubicada en la ladera occidental de la Cordillera Oriental. En apenas unos centenares de metros es posible elegir entre las tierras más cálidas o las zonas frescas de la partes altas de las montañas. En Trinitaria la atmósfera es fresca y húmeda en la temporada de lluvias. Pero en un día invernal no es improbable que el sol irrumpa entre la niebla con todo el esplendor de la Cordillera Andina.

 

El primero en llegar es Arnulfo, quien con su vitalidad, alegría y la lozanía de su piel, no revela en absoluto los sesenta y cinco años que ha cumplido. Atribuye su formidable salud a las caminatas que realiza por la región cada fin de semana, acompañado de personas que vienen desde la ciudad, visitantes que aprecian su extraordinario conocimiento de las plantas y el privilegio de visitar su jardín, el que alberga una asombrosa variedad de orquídeas, bromelias y plantas medicinales. Hace casi diez años renunció a la ciudad y a los negocios y se vino a las montañas. Minutos después llega Jorge, un joven nativo de la región que sabe de plantas y de cocina, ha apoyado diversos procesos; su vida no la guía por el dinero. Entre sus saberes cuenta, además, con el arte de hacer pequeñas esculturas con rocas superpuestas, que hace poco aprendió.

 

La tercera en llegar a Trinitaria es Manuela, llega acompaña con su padre Víctor que vino a visitarla, y con un grupo de tres artistas que también ha invitado. Manuela ha fungido como el espíritu de la minga. Su carácter dulce y su disposición permanente a echar una mano allí donde se precisa han generado una dinámica fraterna en el colectivo. Muy pocos podrían adivinar que detrás de su apariencia de joven rebelde, con su corte de cabello alejado de la estética normalizada, con su sonrisa blanca y transparente, su piel bronceada por el sol de Peña Negra, y con su overol de trabajo en escultura y dibujo, habitó hasta hace poco tiempo una abogada muy capaz y responsable que vestía de sastre y acudía puntual a su horario de trabajo en una entidad oficial. Manuela dejó trabajo y ciudad y se vino a la vereda hace cinco años.

 

Un tesoro del proceso de la minga radica en la comunicación, que permite conocernos y descubrir diferentes dimensiones que el ritmo trepidante de la vida cotidiana en la ciudad no facilita. Nos vamos conociendo en la labor y compartiendo los alimentos que cada uno prepara y trae. De este modo el espacio fraterniza y gesta complicidades en almas afines, o con proyectos o trayectos que reúnen.

 

Manuela, con la confianza labrada entre todos, me pide que me ocupe de los invitados que ha traído porque vienen a conocer y no se quedaran a trabajar en la minga, mientras ella acude a la casa de Trinitaria para unirse a la labor que ya han iniciado Zarabanda, Arnulfo y Jorge: limpiar el barro que recubre las guaduas de la estructura de la vivienda y su suelo de tablas.

 

Invito al pequeño grupo que llegó con Manuela a un café en Riohaché Payko, un espacio colindante con Trinitaria al cual pertenezco y cuyo acento está en investigar y promover prácticas de educación alternativa y, también, de alternativas a la educación. Primero les escucho: Víctor trabaja en Bogotá en la Fundación Pepazo y desde hace años apoyan procesos de emprendimientos comunitarios dirigidos a mejorar, entre todos, la vida de todos. Felipe es psicólogo egresado de la U. Nacional, además de fotógrafo, y forma parte de un colectivo ubicado en Anolaima: Accionart. César es historiador no académico y durante años ha adelantado una minuciosa investigación sobre la historia regional de esta geografía. Fausto es italiano y vive en el país Vasco donde tiene una tienda de pastas y salsas. A él le pregunto si viene como parte de un proyecto de una Ong, de una ecoaldea. y me responde: tengo sesenta y cinco años, mi salud está quebrantada, y mi único proyecto es vivir cada día que puedo de la mejor manera. Su franqueza ruda me agrada y les propongo narrarles de modo breve el trabajo de cuatro años en la zona, mientras caminamos por la zona de huertas, de restauración de bosque y biblioteca veredal, para concluir el recorrido en Trinitaria. Me han dicho que deben regresar en media hora a Anolaima.

 

Mientras caminamos entre las arracachas, el maizal, los frijoles y arvejas, los yacones, albacas, tomates, lechugas, rosales y anturios, ocobos y cauchos, les comento que hace una semana estuvimos en la minga con Manuela, Anna, Arnulfo y Leo en la escuelita veredal de Cartagena, ubicada a quince minutos de Trinitaria. Todos ellos, como la gran mayoría de integrantes de la Red de Permacultura del Tequendama, comparten el carácter de seres fugados de la urbe y del sistema imperante. Leo es, entre otras muchas cosas, un extraordinario maestro de música, con un muy valioso camino de evolución espiritual. Renunció a su trabajo en una universidad pública por diversas razones, una de ellas: no verse inmerso en las miasmas de la politiquería que ha capturado buena parte de las academias y afecta al delicado trabajo de enseñanza que no sólo tendría que estar libre de los juegos de poder, sino que tendría que contar con todo el reconocimiento, el cuidado y acompañamiento a su alquímica forja de seres libres y creadores. Con sus ahorros consiguió un pequeño terreno en Peña Negra y ahora inicia la construcción de su casa, al tiempo que enseña música a un grupo de cinco niños de la Red de Permacultura en el hogar fraterno que le ha acogido mientras termina su vivienda: Gaiacpa, Jardin del Alma, liderado por un ser decisivo para el tejido comunitario de la red y sus emprendimientos: Girasol.

 

A muchos puede no asombrar, pero a otros sí: los talleres de inmersión en la música funcionan los martes, y los miércoles Mimby, Aluna, Manu, Mauli, Tzie, Ainoa, están preguntando: ¿cuándo es que vuelve a haber taller de música?


El reconocimiento a la labor de Leo por parte de los entornos familiares de los niños se hace, una parte en dinero y otra en trueque o en Ibis: la moneda local que está funcionando para potenciar las diversas labores y posibilidades de los integrantes de la red. Los trueques y los ibis ayudan a no depender tanto del dinero. Así Leo recibe por su invaluable labor: quinua, cremas dentales artesanales, tortas con frutos orgánicos, mambe, cremas de caléndula, etcétera.

 

Anna, pedagoga de la Universidad de Barcelona, llegó hace un par de años interesada por conocer experiencias de educación alternativa. En Medellín, Daniela Cardona, una chica vinculada a la Centro de Estudios Estanislao Zuleta y vinculada a Confiar, le habló de la región. Anna vino por un par de días, sucumbió a la magia del bosque andino tropical y con sus últimos ahorros adquirió un predio en uno de los proyectos que existen en la zona: Samay. Ahora construye allí su casa en bioconstrucción, junto a su amiga, hermana, maestra y cómplice: Melissa.

 

Creo –le confieso al pequeño grupo al que narro el proceso de Riohaché–, que comulgamos a diario con ruedas de molino. Habitamos en el peor sistema para todos, como si fuera lo más normal del mundo. Pero muchas mujeres y hombres están desertando. Prefieren renunciar a los ingresos fijos y tener tiempo para sí. Prefieren reducir al máximo la necesidad de dinero y encontrar el alimento, el abrigo y la salud con formas de cooperación fraterna. Cada vez más gente comprende que habitamos un sistema que ha elevado el absurdo hasta umbrales delirantes, y no esperan ya que ningún poder estatal ayude a resolver sus necesidades. Prefieren buscar un mínimo de cordura en el trabajo con la tierra, en erosionar el poder en la vida cotidiana en casa, en el conocimiento de sí, en la creación de espacios de comunicación, cooperación y coordinación de iniciativas que sirven a la tierra, a la vida y su dignidad. En participar, en la revolución relacional que está teniendo lugar con base en la liberación del ser femenino. Hay una (re)evolución cultural antes que política, vinculada al volver a habitar la tierra de modo sostenible.

 

Hace ocho días llegamos a la escuela veredal y saludamos a Luz Marina y Francy, las profesoras de planta. Ellas nos indicaron las labores que estaban precisando: cortar las guaduas que amenazan con tumbar los cables de alta tensión de la energía, arreglar la huerta, limpiar el área aledaña a la quebrada que baja junto a la escuela.

 

Estas dos profesoras son una invaluable excepción a lo que sucede con buena parte del cuerpo profesoral en las áreas rurales de Cundinamarca: las dos viven cerca de la escuela en la que laboran. Muchas profesoras y profesores vienen desde muy lejos: desde Facatativa, Mosquera, Funza e incluso Bogotá. Las distancias afectan no solo sus economías, sino su energía para ejercer las artes exigentes y decisivas del maestro. Esta es una situación no resuelta por los encargados gubernamentales de la educación, realidad que incide en alto grado en la calidad del proceso formativo. Si no se habita en los lugares en los que viven niños y jóvenes, es muy difícil desarrollar dinámicas educativas que permitan a los estudiantes conocer sus entornos, cuidarlos, defenderlos, y aprender los oficios que les permitan habitar en ellos.

 

La profesora Luz Marina se ganó a pulso el reconocimiento profundo de sus estudiantes y sus familias. El año pasado se empeñó en demostrar que los viajes son una experiencia de aprendizaje de extraordinaria potencia formativa y decidió, alentada por el sueño entusiasta de de sus chicos, a realizar una tarea imposible: viajar con las niñas y niños a conocer el mar. Ni siquiera buena parte de las madres y padres de las niñas y niños lo conocen. Era una responsabilidad tremenda. Luz Marina desplegó una energía huracanada, no se arredró ante las negativas y las indiferencias, y obtuvo apoyos decisivos e inesperados de gente que no la conocía, como una fundación de mujeres en San Andrés que les facilitó el hospedaje en la isla y logró que no tuviesen que pagar el impuesto de entrada. Llevaron en sus equipajes, para preparar con sus propias manos, los mercados que allegaron las familias. Y por encima de la incredulidad de casi todos pudieron viajar, llorar de júbilo ante el espectáculo sobrecogedor del mar Caribe, y regresar sanos y salvos de la más audaz y hermosa aventura acometida en sus breves vidas.

 

Pedro, el rector de la Institución Educativa Cartagena, ha logrado abrir canales de comunicación y cooperación con diversos actores locales en beneficio de su estudiantado. Los niños y los jóvenes han podido viajar y conocer el modo de vida urbano en sectores socioeconómicos diferentes a los de sus veredas, y jóvenes de la capital han venido por temporadas a vivir en Laguna Verde. Para los dos grupos la experiencia ha sido transformadora. Dos mundos que se ignoran: el urbano y el rural, y dos universos distanciados por la economía, pudieron saludarse y conocerse. También la Universidad del Rosario se vinculó a la experimentación y los jóvenes de la vereda tuvieron la oportunidad de tomar un curso intensivo de emprendimiento, junto a jóvenes de primeros semestres de diversas universidades de Bogotá. Algunas de las jóvenes que viajaron desde la vereda regresaron con una determinación invencible: estudiar, estudiar, estudiar, como forma de traspasar los encierros que limitan de modo inexorable los porvenires posibles. No es un cambio de actitud banal, más cuando acontece en un medio en el que el conocimiento es contemplado como algo no práctico, ni útil, además de aburrido.

 

Hace dos meses Manuela, con Diana y Alejandro, padres de la niña Ainoa, e integrantes del proyecto Ecocirco, ubicado en la vereda Cayunda, realizaron un taller de pintura con los niños de la escuela y elaboraron un bello mural en la pared frontal de la escuela.

 

Las profesoras Luz Marina y Francy vienen periódicamente con sus estudiantes a Riohaché Payko, llevan libros de la biblioteca, realizan para ello una caminata que les permite, además, recuperar el bellísimo entorno natural como senda de aprendizajes no formales.

 

La Minga nos enseña a todas y a todos que cuando brota la cooperación es posible hacer mucho con poco. Cuando aprendemos a brindar sin esperar nada a cambio. Para decirlo con Martí: el deber ha de cumplirse sencilla y naturalmente. Está germinando, como ya está dicho, una (re)evolución cultural antes que política, se está dando desde abajo, como movimiento social antes que político. Es mejor conversar con el azadón en la mano que participar en las interminables discusiones urbanas en las que rivalizan los egos y las doctrinas y cada uno vuelve a casa sin llevar consigo, por lo menos, el goce de ayudar donde se precisa, sin el placer de producir de modo conjunto, sin al menos haber sembrado una lechuga o un arbolito.


Mientras comenzamos la labor con el corte de las guaduas, Manuela y Anna convocan, junto a las profes y los niños, al arreglo de la huerta. Acuden entusiastas, incluida la pequeña y brillante Ruth, hija de la profesora Luz Marina. Arnulfo y Leo se vinculan a la labor con los niños en la huerta.

 

Hay una evolución espiritual que es más decisiva en los escenarios formativos que todos los doctorados del mundo. Para nuestro infortunio, una parte no despreciable de la academia se precipitó en el juego de apariencias de los estudios y escritos para ascender en los escalafones y las tablas de ingresos. No se estudia porque se ama el oficio sino para ubicarse mejor en el escenario de los puntajes que miden los rangos salariales y la posibilidad de adquirir mejores autos. No se escribe sobre lo que se comprende y lo que se aporta al vivir mejor sino para sumar puntos, o incrementar ingresos en el marco de la feroz competencia en la que no se repara en medios, con tal de obtener fines. La lógica del capital ha permeado la vida académica y las consecuencias son pavorosas.

 

Junto a la huerta de la escuela hay una estructura de tanques y tubos que sirve para purificar el agua que baja de la montaña y toman los niños. Fue instalada en tiempos de la anterior gobernación. Cuando la instalaron, se fueron y nunca explicaron cómo funcionaba. Al mes volvieron a tomarse una foto junto a la planta de tratamiento, y volvieron a irse sin capacitar a los funcionarios del colegio en su manejo. Aún no ha sido posible poner en funcionamiento la planta y los niños toman el agua sin tratar.

 

Este tipo de actuaciones no son excepcionales en los asuntos públicos. Falta el amor. Están ausentes las moléculas de amor indispensables para desatar dinámica de perfeccionamiento en las comunidades. Contratan para girar presupuestos a las personas o entidades aliadas que antes o después remuneran a quien les contrató. Lo importante es figurar, lo importante es la foto que demuestra que se montó la estructura y que permite cobrar. No importa si quedó funcionando o no.

 

Nuestra caminata por Riohache conversando nos condujo hasta Trinitaria, y los visitantes se asombran ante la sencilla y hermosa estructura de guadua en la que ahora laboran los mingueros. Les proponemos compartir algo del alimento que cada uno de los participantes de la minga ha traído y expresan su malestar por no haber contemplado traer algo para compartir.

 

En ese momento Facundo nos dice que si le facilitamos unos huevos, un poco de sal y de harina él puede enseñar a hacer la pasta, los tallarines. El pequeño Tzie y Arnulfo se entusiasman con la propuesta y acomodamos una mesa para realizar el taller inesperado. Entre Fausto y Arnulfo se genera una empatía por la edad, el humor y el saber que comparten sobre especies vegetales alimenticias. Al taller se vincula como observadora la pequeña Jadeina. La prisa del regreso desaparece y el grupo se reúne en torno al aprendizaje. El ánimo de Fausto varía, le alegra la compañía y el reconocimiento que genera su enseñanza. Con la ayuda de Arnulfo deciden ir hasta la preparación de la pasta, revelando los secretos para que los tallarines queden al dente, finalizando su cocción con una salsa maravillosa elaborada con los frutos de la huerta que Arnulfo cosecha en unos instantes. Fausto ignoraba que actúa muy bien como maestro. Hoy la minga ha devenido en espacio de aprendizaje intergeneracional. Los saberes son bienes comunes que no desaparecen al compartirse. El que los transmite no se despoja de ellos al compartirlos. En este caso son saberes para vivir mejor. El Buen Vivir lo llaman en el sur los Aymaras. Los bienes comunes circulan recreando, sirviendo a otros saberes. Estos espacios no se organizan con la lógica del capital. Se organizan desde abajo, con cooperación horizontal. Sin jefes, ni controladores. No circulan con las reglas del capital: tanto tiempo, tantos títulos, a tanto la hora, cada uno paga tanto. Y generan otros sentimientos: fraternizan, dan sentido a la existencia, el otro aparece como alguien que hace más grata la vida. No como un competidor que debes acabar antes que te acabe.

 

Recuerdo, al terminar de escribir estas notas, las mingas en las que algunas de las mujeres nos han enseñado –a algunos de los hombres– la dureza que tiene y lo normalizado que permanece el patriarcalismo; o los niños y las niñas han enseñado a los adultos un poco de la sensibilidad, el juego creador, la ternura y el aprender a valorar lo que vale, y no valorar lo que no vale, que tanta falta nos hace. Recuerdo los aprendizajes, de la mano de Casilda Rodrigañez, que nos ha revelado el engaño de hacernos creer que el egoísmo y la competencia son parte de la esencia humana; que ha desnudado los efectos tremendos de la represión temprana de los deseos de amar y ser amados. El mismo patriarcalismo que ha condenado la libertad sexual de la mujer y que denunció y enfrentó, en la escritura y en su vida, Alexandra Kollontay. La confusión entre amar y poseer, entre amar y dominar, que tanto sufrimiento y violencia engendra. Son parte de una cultura y de una economía que se derrumba sin remedio por su incapacidad manifiesta de acompañar y preservar la vida, por su incapacidad absoluta de abrir cauce al caudal creador de la humanidad, que ya no cabe en los rígidos y estrechos marcos y represas establecidas por la lógica del capital, y su escasez artificial instaurada. 

 

Causas del atraso científico en América Latina

Llaman mucho la atención las similitudes que tienen las naciones de América Latina en su desarrollo científico y tecnológico. En 2016, el gasto en investigación y desarrollo (GIDE) estimado para la Región representó en promedio apenas 0.48 por ciento del producto interno bruto (PIB), mientras entre los países que integran la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) el porcentaje promedio fue de 2.38 por ciento en 2014. Algo semejante se observa cuando se examinan indicadores como el número de investigadores, las patentes, etcétera. Si bien no puede hablarse de uniformidad pues cada nación tiene su historia y particularidades, resulta inevitable preguntarse por qué se ha producido y permanece abierta esta enorme brecha.


Desde luego los factores políticos tienen su papel en cada nación. Por ejemplo, en 2014 Brasil destinaba 1.14 por ciento de su PIB a investigación y desarrollo (el más alto en América Latina), pero luego del golpe contra la presidenta Dilma Rousseff se han producido continuos recortes al presupuesto para la ciencia, que en 2017 llegaron a ser 44 por ciento menores respecto del año previo, por lo que el GIDE en 2018 podría caer debajo del uno por ciento. Aunque en otra dimensión, en México este gasto alcanzó 0.54 por ciento del PIB en 2014, pero también, por los continuos recortes realizados desde que llegó José Antonio Meade a la Secretaría de Hacienda, en 2018 este indicador se situará por debajo del medio punto porcentual.


Pero además de los efectos de la inestabilidad política que caracteriza a la región hay un denominador común que es la escasa presencia del sector privado en la estructura del gasto. En todos los países de América Latina, sin excepción, la mayor parte de los recursos provienen de fuentes gubernamentales. Así el gasto público es de 94 por ciento en Costa Rica y la aportación privada es de 2 por ciento (el restante 4 por ciento es de otras fuentes), Panamá (81/11), Argentina (76/17), México (67/20), Brasil (61/26) y Chile (43/33). Para tener algunos puntos de referencia, en Japón la relación porcentual entre el GIDE público y el privado es completamente al revés (15/78), China (21/75), Corea (24/75), Alemania (28/66) y Estados Unidos (24/64).


Aunque suene a lugar común, lo anterior muestra claramente que el desarrollo industrial en Latinoamérica tiene que ver muy poco con la ciencia y la tecnología... Lo que ya no es lugar común (creo) es romper el silencio y responder a la pregunta de ¿por qué? Es evidente que en pleno siglo XXI existe una distorsión en el desarrollo económico de la región. Es difícil pensar que nuestros países hayan decidido emprender una ruta de atraso científico-técnico de manera voluntaria y más o menos uniforme. La semejanza en los indicadores citados, obliga a pensar que hay una causa común.


Una explicación posible es que se ha impuesto un modelo de desarrollo económico para América Latina. La imposición proviene históricamente de las grandes potencias y en particular de la nación dominante en todo el continente: Estados Unidos de América.


Ya lo he dicho en otro momento, no estoy tratando de descubrir el hilo negro, pero no entiendo el silencio en torno a estos hechos, de los cuales es necesario hablar abiertamente, pues nos permiten una explicación racional de las causas del atraso económico y, por tanto, del rezago científico-técnico de México y el resto de los países latinoamericanos. Hemos sido diseñados por los grandes centros industriales primero como productores de materias primas (países bananeros) y luego como maquiladores. Para eso no se necesita mucha ciencia. Además, mantener este modelo nos convierte en mercado cautivo de los productos de alta tecnología y servicios de conocimiento intensivo... Un negocio redondo.


Lo anterior debe conducirnos a no olvidar que la tarea primordial para todos los países de América Latina debe ser la unidad para acabar con un modelo de desarrollo impuesto que perpetúa la dependencia, e impulsar la cooperación científica y tecnológica para enfrentar y resolver nuestros problemas más apremiantes y contribuir desde nuestra propia mirada al avance del conocimiento universal.


Nota: Algunos de los datos incluidos en este artículo fueron tomados del Informe General del Estado de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación 2016, elaborado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Imágenes inusuales de Stephen Hawking a los 19 años, en 1961 (en la imagen izquierda, de blanco con un palo de criquet; al centro, en la derecha), lo muestran como alumno de una escuela de verano para astrofísicos del Observatorio Real de Greenwich, en Sussex. Foto Afp

El pasado 14 de marzo se dio a conocer la noticia de la muerte de Stephen Hawking cuando contaba con 76 años de edad. El físico realizó grandes contribuciones a la comprensión y popularización del conocimiento sobre el origen y evolución del Universo, lo que lo convirtió en el científico más famoso después de Albert Einstein. Aunque hasta ahora no hay información real sobre las causas de su fallecimiento, desde muy joven se le había diagnosticado una enfermedad terrible, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que le ocasionó muy serias limitaciones físicas durante su vida adulta, las cuales, sin embargo, no disminuyeron su enorme capacidad intelectual. El curso atípico que tomó su padecimiento constituye un gran misterio que probablemente ayudará en el futuro a entender mejor la relación entre lo normal y lo patológico.

A partir de Roger Penrose, Hawking contribuyó al renacimiento de la teoría general de la relatividad con el empleo de nuevas técnicas matemáticas que ayudaban a entender algunas singularidades en el Universo, lo que obligaba al surgimiento de una nueva física. Al vincular la teoría cuántica y la relatividad, Hawking demostró que un agujero negro en realidad no sería completamente negro, pues emite una radiación con una temperatura bien definida que dependía inversamente de su masa. La radiación (a la que se conoce como radiación de Hawking) causaría que los agujeros negros se “evaporen”. Este proceso sería muy lento y prácticamente inobservable, excepto en los “miniagujeros” del tamaño de los átomos, los cuales, algunos piensan, no existen. El astrofísico inglés nunca recibió el Premio Nobel, pues para lograrlo se requiere que las teorías físicas tengan corroboración experimental, algo que no ha ocurrido, pero a pesar de esto nadie pone en duda su genialidad.

A Stephen Hawking se le diagnosticó ELA cuando tenía 21 años. Es una enfermedad neuromuscular progresiva, generalmente fatal, que ataca a las neuronas motoras en la médula espinal y la parte inferior del cerebro, las cuales transmiten señales a los músculos voluntarios de todo el cuerpo. La mayoría de los pacientes con esta condición mueren en un lapso de cinco años, y de acuerdo con algunas asociaciones médicas, la expectativa de vida promedio después del diagnóstico es de 14 meses. Sin embargo, el autor de la Breve historia del tiempo sobrevivió a la enfermedad 55 años, lo que lo convierte en un caso excepcional.

En un artículo que aborda la enfermedad de Hawking publicado en el British Medical Journal (BMJ) en junio de 2002, el editor y periodista británico Roger Dobson pregunta al neurólogo Nigel Leigh el por qué de la sorprendente sobrevida del astrofísico: “Hemos encontrado que la supervivencia en pacientes más jóvenes es notablemente mejor, en algunos casos más de 10. Entre las personas de 50 y 60 años hay un 50 por ciento de posibilidades de sobrevivir cuatro años, más o menos. Es una patología diferente si comienzas joven y nadie sabe por qué”.

La causa de la ELA no se conoce. La evidencia disponible sugiere que tanto la genética como el medioambiente juegan algún papel en el desarrollo de la enfermedad. Más de 90 por ciento de los casos son del llamado tipo esporádico, donde ocurren al azar, sin que existan factores de riesgo claramente asociados y sin antecedentes familiares del padecimiento. La causa genética corresponde a 5 o 10 por ciento de los casos. Hay cerca de una docena de genes que se han relacionado con la patología; uno de ellos es el C9ORF72, que se asocia con la atrofia de los lóbulos fronto-temporales del cerebro y ocasiona demencia, lo cual, obviamente, no corresponde con el astrofísico.

En el artículo del BMJ citado, se le preguntó al propio Hawking por qué su condición había evolucionado de manera diferente a un caso típico de ELA, a lo cual respondió: “Creo que la enfermedad de la neurona motora es un síndrome que puede tener diferentes causas. Tal vez mi variedad se deba a una mala absorción de vitaminas”. El profesor Hawking –continúa el texto– complementa su dieta “con tabletas de minerales y vitaminas diarias, y se dice que el zinc, las cápsulas de aceite de hígado de bacalao, el ácido fólico, el complejo de vitamina B, la vitamina B-12, la vitamina C y la vitamina E fueron particularmente útiles. También sigue una dieta libre de gluten y aceite vegetal”.

Otro genio, el médico y filósofo francés Georges Canguilhem, documentó de manera brillante en 1943 la estrecha relación entre lo normal y lo patológico. Desde esa perspectiva cabría preguntarse si la genialidad de Hawking podría haberse expresado del mismo modo en ausencia de la enfermedad, o si ésta tuvo alguna relación con su genialidad.

Trump quiere privatizar la Estación Espacial Internacional

La administración de Donald Trump quiere convertir la Estación Espacial Internacional (EEI) en una especie de empresa inmobiliaria en órbita, no administrada por el gobierno, sino por la industria privada.

La Casa Blanca planea dejar de financiar la estación después de 2024, y poner fin al apoyo federal directo del laboratorio orbital. Pero no tiene la intención de abandonar por completo el laboratorio en órbita –que la Nasa comparte con otras agencias espaciales– y prepara un plan de transición que podría entregar la estación al sector privado, según un documento interno de la Nasa obtenido por The Washington Post.

"La decisión de terminar con el apoyo federal directo para la EEI en 2025 no implica que la plataforma en sí será desorbitada en ese momento; es posible que la industria continúe operando ciertos elementos o capacidades de la EEI como parte de una futura plataforma comercial", dice el documento.

Además, "la Nasa ampliará las alianzas internacionales y comerciales en los próximos siete años con el fin de garantizar el acceso humano continuo y la presencia en la órbita baja de la Tierra".

Para garantizar la transición, la Casa Blanca prevé solicitar un "análisis del mercado y planes de desarrollo" al sector privado.

Estados Unidos ha gastado casi 100 mil millones de dólares para construir y operar el complejo orbital, que le cuesta a la Nasa entre 3 mil y 4 mil millones de dólares anuales.

El propósito es privatizar la EEI, ubicada en la órbita baja terrestre, que es dirigida por la agencia espacial estadunidense y desarrollada de manera conjunta con la agencia espacial rusa.

Esta base es utilizada por una tripulación internacional –especialmente con la colaboración de las agencias espaciales europea, japonesa y canadiense– para desarrollar la investigación científica del universo espacial.

El gobierno estadunidense incluirá en su presupuesto de 2019 150 millones de dólares "para hacer posible el desarrollo y la maduración de entidades y de capacidades comerciales que garanticen que los que tomen el relevo de la EEI sean operacionales" en tiempo y hora.

Desde la presidencia de George W. Bush, la Nasa comenzó a subcontratar ciertas operaciones, como los vuelos de abastecimiento, ahora en manos de empresas privadas como SpaceX y Orbital ATK, cuya tendencia se acentuó en el gobierno de Barack Obama.

En riesgo, único puesto de EU

Expertos en la exploración espacial reaccionaron con inquietud ante la noticia. El senador Bill Nelson, demócrata por Florida y ex astronauta se manifestó en contra de "apagar las luces y abandonar el único puesto de avanzada que tenemos en el espacio".

El historiador de la Nasa retirado Roger Launius opinó que tal decisión afectará a todos los demás países involucrados en el proyecto. Rusia es uno de los principales involucrados, además de Japón y Canadá.

Pero, trasladarlo todo al sector comercial es un cambio drástico, expresó Mike Suffredini, ex especialista del programa espacial de la Nasa, actual gerente de Axiom Space en Houston.

Advirtió que el gobierno estadunidense necesita participar hasta cierto punto en la EEI hasta que sea desmantelada. Ninguna empresa aceptará el riesgo de ser responsable en caso de que el proyecto colapse, añadió.

El domingo, Rusia canceló el lanzamiento de una cápsula de carga no tripulada que debía llevar toneladas de suministros a la EEI. Los preparativos para el lanzamiento de la nave espacial Progress desde el complejo de Baikonur, en Kazajistán, parecían avanzar sin problemas hasta menos de un minuto antes de la hora prevista para el despegue.

Roscosmos, agencia espacial rusa, explicó que la operación se canceló por un comando automático que estaba siendo investigado; el lanzamiento fue reprogramado para hoy. Esta misión va a probar una ruta más rápida hasta la estación orbital, anclándose al laboratorio 3.5 horas después de su partida y tras dar apenas dos vueltas alrededor de la Tierra.

La científica Marie Curie, modelo para la emancipación femenina

Un viejo teléfono, una lámpara verde y un pesado escritorio de madera: el tiempo parece haberse detenido en el despacho de Marie Curie, de cuyo nacimiento se cumplieron 150 años ayer. El cuarto de altos ventanales en el que trabajó la famosa científica es parte del Museo Curie, ubicado en el distrito V de París. Al lado está su laboratorio químico privado, con vistas a un pequeño jardín. El museo, algo escondido, es sobre todo para amantes de la ciencia.

Pero a tan sólo cinco minutos se encuentra el Panteón, que con motivo de este aniversario dedicó una exposición a la premio Nobel de Física y Química. Por allí pasan cada año unos 600 mil visitantes, pues es el lugar en el que Francia rinde homenaje a los héroes de la nación. Son sobre todo hombres, como los filósofos Voltaire y Jean-Jacques Rousseau o los escritores Víctor Hugo y Émile Zola. Pero desde 1995 también reposan allí los restos de Marie Curie (1867-1934) y de su esposo, Pierre Curie (1859-1906).

"Es la científica más famosa del mundo", apunta Nathalie Huchette, responsable de la exposición. "Es la única mujer que consiguió dos premios Nobel".

En 1903 le fue concedido el Nobel de Física junto a su marido y al francés Antoine-Henri Becquerel por el descubrimiento e investigación de la radiactividad. En realidad el comité iba a otorgárselo sólo a Becquerel y Pierre Curie, pero este último peleó para que también Marie fuera reconocida.

En 1911, ya en solitario, la científica de origen polaco recibió el Nobel de Química por haber descubierto el radio. Fue la primera mujer en ser reconocida en el Panteón por sus logros y tuvieron que pasar dos décadas hasta que se concedió ese honor a Geneviève de Gaulle-Anthonioz y Germaine Tillion, luchadoras de la resistencia. “Destacó en un mundo de hombres. Abrió un camino para las mujeres.

"Fue un modelo para la emancipación femenina", explica Huchette. Tras la prematura muerte de Pierre en un accidente, en 1906, tuvo que luchar sola contra muchos prejuicios.

Campañas de difamación

"Era mujer y extranjera, por lo que no fue muy bien recibida en Francia en 1910 y 1911. Fue objeto de campañas de difamación en la prensa conservadora y de extrema derecha. Y no fue aceptada en la Academia de las Ciencias".

Maria Sklodowska nació en Varsovia en el seno de una familia de maestros. Fue la pequeña de cinco hermanos y su madre murió cuando todavía era una niña. Durante años trabajó para ayudar a una de sus hermanas a estudiar en París, a cambio de que después ella hiciera lo mismo por Marie.

La futura premio Nobel llegó a la capital francesa con 24 años y allí estudio física, química y matemáticas.

Conoció a Pierre en 1894 y la ciencia los unió en el laboratorio y en la vida. Trabajaron juntos y tuvieron dos hijas: Irène y Ève. La primera también se dedicó a la ciencia, se casó con un asistente de Marie, Frédéric Joliot, y juntos ganaron el Nobel de Química en 1935. Durante la Primera Guerra Mundial, Madame Curie y su hija Irène pusieron en marcha un servicio de unidades móviles de radiografía que pasaron a llamarse las "pequeñas Curie". La radiactividad que descubrió fue posiblemente la que provocó su muerte, en 1934, debido a las prolongadas exposiciones a materiales radiactivos, sobre cuyos efectos adversos no se sabía entonces tanto.

Tampoco su Polonia natal la olvidó en este aniversario. Allí se celebraron exposiciones y actos culturales en varias ciudades, mientras la Universidad de Varsovia organizó una conferencia científica.

La Universidad Curie de Lublin también le rindió homenaje y en la capital se colocó una corona de flores ayer ante el monumento que recuerda al matrimonio.

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