El catedrático de Medicina Nicolás Olea, autor de 'Libérate de tóxicos'. KIKE PARA

 El catedrático de Medicina Nicolás Olea pide más regulación para los disruptores endocrinos, presentes en todo tipo de objetos cotidianos

El ministerio de Sanidad recomendó hace dos semanas a niños y embarazadas que no consuman atún ni pez espada por la presencia de mercurio en estos pescados. “Esa recomendación llega 20 años tarde”, se queja Nicolás Olea (Granada, 1954). El catedrático de la Facultad de Medicina de Granada lleva dos décadas estudiando el impacto de los denominados disruptores endocrinos -aquellas sustancias químicas que alteran el equilibro hormonal- en la población. Uno de ellos es el mercurio, pero hay muchos más, presentes en objetos de consumo cotidiano. “Hemos detectado que muchos niños con déficit de atención o hiperactividad han tenido más exposición al mercurio durante el embarazo”, advierte. Ahora, el científico acaba de publicar Libérate de tóxicos (RBA), donde exige más regulación para estas sustancias.

Pregunta. ¿Estamos expuestos a contaminantes químicos?

Respuesta. Hay productos de los que tenemos constancia de su toxicidad: se llaman compuestos CMR (Carcinogénicos, Mutagénicos y Reprotóxicos) y la única exposición que existe es la profesional, muy regulada. Pero luego hay productos que contienen lo que llamamos disruptores endocrinos, es decir, que afectan y alteran el sistema endocrino, y que están presentes en todo tipo de objetos de consumo habituales: en los embalajes, en los cosméticos, en los textiles y hasta en los alimentos. Estamos expuestos a ellos a diario.

Pregunta. ¿Qué productos contienen disruptores endocrinos?

Respuesta. Los pesticidas y herbicidas usados en agricultura, los plásticos del envase alimentario, el papel y cartón reciclado, cosméticos, productos de higiene... Por ejemplo, los tiques de caja térmicos, aquellos que no tienen tinta ni cinta, están hechos de bisfenol A, que es un disruptor endocrino. Si lo tocas con las manos húmedas y luego comes, se produce una exposición oral y dérmica. Hay muchas mujeres jóvenes trabajando de cajeras, y este tóxico puede afectar a la fertilidad. Además, esos tiques se reciclan, de manera que contaminan todo el papel y el cartón reciclado. La Unión Europea los va a prohibir en enero. Pero en Francia se hizo en 2013. El bisfenol A se encuentra también en plásticos como el policarbonato, usado en envases de zumos, leche y agua, en utensilios para comer y hasta en biberones.

Pregunta. ¿Qué otras sustancias pueden afectar a la salud?

Respuesta. Los ftalatos, que son ablandadores de plásticos, y que en cosmética son los que retienen el aroma y hacen que el perfume dure más. Se prohibieron las tetinas, mordedores y chupetes de este material para niños, pero se mantienen en muchos productos de cosmética.

Pregunta. ¿Qué efectos tienen los disruptores endocrinos sobre la salud?

Respuesta. Afectan sobre todo a las mujeres, hay relación con más casos de cáncer de mama, endometriosis e infertilidad. En los niños causan déficit de atención e hiperactividad. Cualquier sistema hormonal se puede ver dañado por estos contaminantes ambientales, que causan problemas de tiroides, diabetes u obesidad.

Pregunta. ¿Qué otros productos pueden tener estos disruptores?

Respuesta. Cualquier alimento que esté envasado en plástico es susceptible de estar contaminado por este material: botellas de agua, envases alimentarios… La lucha por reducir los plásticos no solo es por el impacto ambiental sino por la transferencia del plástico al envase. Cuando bebes café de la máquina estás bebiendo también polietileno del vaso. Los cosméticos tienen ftalatos y parabenos, que son conservantes y se encuentran, por ejemplo, en el gel. Las cremas solares también son disruptores endocrinos: lo que hay que hacer es no tomar el sol de doce de la mañana a cinco de la tarde. Mientras, los aditivos antifuego contienen polibromados, presentes en los textiles y la electrónica, que afectan a la tiroides; ahora se están empezando a regular en la Unión Europea.

Pregunta. ¿Y algún material doméstico que los contenga?

Respuesta. Los perfluorados, presentes en el recubrimiento antiadherente de las sartenes y los aislantes en la ropa deportiva, así como en el papel resistente a la grasa que te dan en la carnicería o la pescadería. Los perfluorados producen obesidad en el cuerpo de los niños. La exposición ya ha ocurrido de forma inadvertida, sin tener en cuenta que tiene un efecto biológico. Y dar marcha atrás es muy difícil.

Pregunta. ¿Qué tipo de estudios realizan en la Universidad de Granada?

Respuesta. Nosotros trabajamos con grupos de gente voluntaria, que llamamos cohortes. Tenemos por ejemplo 3.600 niños de Asturias, País Vasco, Cataluña, Valencia, Baleares y Granada. Hemos analizado su orina durante 19 años y hemos visto la exposición real a estos disruptores endocrinos. También tenemos cohortes de embarazadas. Hacemos encuestas epidemiológicas y hábitos de consumo y vemos qué enfermedades aparecen. Y medimos la exposición a disruptores endocrinos en fluidos internos, orina y tejidos adiposos. Hemos medido los pesticidas persistentes y no persistentes, los residuos del plástico, de los cosméticos y de los textiles.

Pregunta. ¿Qué resultados han obtenido con los niños?

Respuesta. Una de las cosas que hemos visto con los niños es el alto nivel de mercurio. Peces como atún o pez espada, emperador, tiburón, marrajo, cazón, pintarroja... tienen muchísimo mercurio. Hemos visto que muchos niños con déficit de atención o hiperactividad han tenido más exposición al mercurio durante el embarazo. Hasta el año pasado en Valencia se ha recomendado a las embarazadas comer emperador dos veces en semana. El Mediterráneo está contaminado de plásticos y metales, y esto pasa sobre todo a los peces más grandes y más longevos. Ahora van a hacer 400.000 carteles para ponerlos en los centros educativos y avisar de que no conviene comer estos pescados.

Pregunta.  ¿Por qué la normativa no protege a los más vulnerables?

Respuesta. Porque los cambios son muy lentos. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Aesan) desaconsejó la pasada semana el consumo de pescados grandes para embarazadas y niños menores de 10 años, porque los niveles de mercurio que tiene el pescado son elevados. Pero hay estudios que ya lo demostraban hace 20 años. La Unión Europea ha presionado a España para lograrlo. Los niños están orinando más mercurio del recomendado.

Pregunta. ¿Los disruptores endocrinos afectan más a los niños?

Respuesta. Sí. Las fases de mayor susceptibilidad son embrión, feto y primera infancia, cuando los sistemas hormonales son más frágiles y se están formando. En los primeros mil días de una persona (de la gestación al segundo cumpleaños) se decide todo lo que va a pasar con el adulto: tendencia a la obesidad, problemas tiroideos, infertilidad… Por eso sobre todo en esta fase hay que cuidar la nutrición, la prevención de la violencia, los estímulos positivos y la contaminación ambiental.

Pregunta. ¿Cómo deberían actuar los consumidores?

Respuesta. Deberían informarse sobre lo que comen y consumen. Si esperamos que los legisladores actúen sobre el mercurio o los tiques de caja, pasan años. Tengo la sensación de que nos hemos comido todos los tiques de caja de Francia durante siete años.

Pregunta. ¿Y qué debería hacer el Gobierno?

Respuesta. Hay que actuar con cautela y de forma preventiva ante la incertidumbre. Cuando no hay pruebas suficientes de que algo es bueno, mejor ser cauteloso, porque si esperas a tener la evidencia pasados unos años el daño será irreversible. Hay que anticiparse a los riesgos. Tardar tanto en decidir que el pescado con mercurio es malo me parece un delito. Esa decisión llega 20 años tarde. La evidencia que había entonces es la misma que hay ahora. ¿Y ahora qué haces con este tipo de pescado? ¿Solo se permite a adultos bajo su responsabilidad?

Pregunta. ¿Pasará lo mismo con otras sustancias más adelante?

Respuesta. Todos niños españoles orinan plástico, que viene del consumo alimentario. Principalmente, bisfenol A. ¿Cuándo se va a prohibir? ¿En 10 años? Cuando lo publicamos nos dijeron que los niveles eran bajos. No admitimos que nos digan que es normal orinar plástico.

Por Miguel Ángel Medina

Madrid 19 NOV 2019 - 02:30 COT

Publicado enSociedad
Sábado, 16 Noviembre 2019 05:44

Antibióticos, armas de doble filo

Antibióticos, armas de doble filo

Los antibióticos insuflan enormes dosis de esperanza diaria. Gracias a ellos, ha aminorado el desvelo de la medicina contemporánea por las enfermedades que arrebataban vidas y que son controladas en nuestros días, cuando no sofocadas por completo. Si bien, la paradoja se adueña de un nuevo paradigma. Los antibióticos, “aliados” incondicionales de la medicina, se han tornado en armas de doble filo. Su eficacia queda entre las cuerdas por la proliferación de bacterias invulnerables a sus efectos.

 

Todo comenzó un día cualquiera de trabajo en el sótano del laboratorio del hospital londinense St. Mary. Se había ausentado durante un mes de la ciudad y ansiaba continuar con su estudio sobre bacterias de estafilococo. La brisa otoñal, despojada de toda agradabilidad, comenzó a entrometerse en el interior. Al cerrar una de las ventanas, se percató de una placa de Petri descuidada, al abrigo de todo lo exterior que podría introducirse y ser detonante de una pérdida de cultivo de microorganismos. Era de esperar que estuviese contaminado. Lejos de deshacerse de su experimento arruinado, quiso conocer los efectos del hongo que había irrumpido en su cultivo. Lo examinó minuciosamente a través del microscopio y observó que no había bacterias alrededor de sus zonas de crecimiento. Intrigado, comenzó a estudiar aquel fenómeno sin ser portador ni de un ápice de conciencia sobre su trascendencia. Bendita curiosidad. Toda una serendipia se disponía a despertar uno de los mayores hitos de la medicina. Catalogó el hongo como Penicillium notatum.

Aquel septiembre de 1928 constituyó la génesis de un completo aluvión de investigaciones, pruebas y ensayos clínicos para completar y desarrollar el descubrimiento. La penicilina supuso una apertura de puertas hacia una lucha sin precedentes contra las infecciones bacterianas. Así, la medicina quedó a los pies del primer antibiótico que acogía el arsenal terapéutico. Resulta paradójico que un descuido del bacteriólogo Alexander Fleming fuera a salvar vidas incontables.

“Es una tragedia que haya infecciones provocadas por bacterias multirresistentes a todos los antibióticos del mercado”, sostiene Álvaro Pascual, director de la Unidad de Enfermedades Infecciosas, Microbiología y Medicina Preventiva del Hospital Virgen Macarena de Sevilla. Es un golpe de realidad en la que el desasosiego empaña la medicina contemporánea a menos de una década del centenario del hallazgo de la penicilina.

La cada vez más en auge resistencia antimicrobiana está generando un grave problema de salud pública a nivel mundial. La OMS dio parte del asunto en febrero de 2017, con la publicación de una lista de patógenos prioritarios que requieren con urgencia nuevos antibióticos para hacerles frente. José Miguel Cisneros, presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) hasta el pasado mes de junio, habla de la errónea asunción de la inmaculadas propiedades de los antibióticos: “Cambiaron tanto la historia de la humanidad que asumimos de manera equivocada y bastante generalizada que eran tan buenos como inocuos”.

Queda al descubierto una de las claves para comprender un problema difícil de explicar, en el que influyen multitud de variables y agentes de distintas disciplinas y sectores. Cabría preguntarse qué ha ocurrido para llegar a un punto en el que las bacterias han generado suficiente resistencia a los antibióticos como para poner en jaque a las maravillas de la medicina moderna.

“A mediados de los 90, las revistas científicas de prestigio comenzaron a publicar editoriales que anunciaban el fin de la era bacteriana”, recuerda Cisneros. Los antibióticos abrieron todo tipo de horizontes que dejaron vislumbrar aquellas posibilidades ya inherentes a la medicina del siglo XXI. Lo impensable a principios del siglo pasado, como realizar intervenciones quirúrgicas invasivas o introducir medicación al paciente a través de un catéter, se transformó en una realidad donde la contracción de infecciones en procesos clínicos dejó de ser una amenaza. Al menos, así se percibía.

“El desconocimiento sobre la genética bacteriana impedía conocer sus armas frente a los antibióticos. Ahora es cuando las estamos estudiando”, según la Lorena López, médica microbióloga y parasitóloga en el Hospital Macarena. Estos microorganismos disponen de una veloz capacidad de adaptación, así como primigenios mecanismos de resistencia natural de los que se han servido desde su surgimiento en el planeta. “La mayoría de estos mecanismos de resistencia se encuentran en unos fragmentos móviles de su ADN, quiere decir que no solamente los transmiten a sus hijas, sino que lo hacen de manera cruzada”, señala Álvaro Pascual. Esto no se supo hasta hace relativamente poco tiempo y despeja una primera variable para comprender la escalada de la multirresistencia antimicrobiana. El déficit de conocimiento sobre la genética de estos microorganismos hizo que la comunidad clínica los infravalorase. Ahora, son un asedio para la eficacia de los antibióticos.

El efecto dominó se desencadena con este desconocimiento. La hiperprescripción, la dispensación de antibióticos sin receta, el acopio de los mismos en el botiquín de casa, entre otros, son los efectos de una reacción en cadena que ha derivado en una cultura de uso desmedido e inapropiado de los antibióticos. Por ello, se reviste de necesidad hilvanar un manto de comunicación, divulgativa y eficaz, bajo el que se integren comunidad científica, autoridades políticas y ciudadanía. Las principales piezas de rompecabezas encajarían para construir una conciencia sólida que lidie de manera activa con un consumo indiscriminado de estos fármacos. “Es importante hacer un diagnóstico de la situación y que cada parte asuma su responsabilidad. Principalmente, la multirresistencia es un problema por falta de conocimiento y formación”, declara José Miguel Cisneros. De este modo, es manifiesta la necesaria formación multidisciplinar que aúne a todos los profesionales sanitarios, en virtud de la emisión de mensajes homogéneos que den lugar a una concienciación ciudadana que sustituya a las creencias generalizadas en torno a estos fármacos.

Rosario Cáceres, farmacéutica del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla, alude a ciertos casos acaecidos en la farmacia asistencial: “En alguna ocasión, cuando han acudido personas a la farmacia y tenían un evento próximo, nos han comentado que querían tomar un antibiótico para evitar caer enfermas. Incluso, nos han preguntado por antibióticos para tratar los piojos”. La fe ciega inhibe la percepción de estos medicamentos como armas de doble filo. La alfabetización en salud es esencial para no caer en errores tales como creer que los antibióticos son efectivos contra el resfriado o la gripe. De igual manera, el cumplimiento taxativo del tratamiento, respetar los intervalos de hora entre dosis y dosis, sin saltarse ninguna, es una buena baza para ralentizar la efervescencia de la multirresistencia. El cese de la sintomatología no debe ser motivo de suspensión de la toma del antibiótico en cuestión. “Si no se completa el tratamiento correctamente, el microbio no termina de morir y muchas veces puede volver con más fuerza en un posible ataque”, recuerda Rosario Cáceres.

Comprender este fenómeno requiere la asimilación de la ausencia de un único “culpable”. Cierto es que la ciudadanía tampoco ha de tener firme conocimiento sobre todo lo relativo a los antibióticos y sus posibles efectos perniciosos. No tiene por qué. Son los mismos profesionales de la salud quienes reúnen en sus manos la transmisión activa de la manera correcta de proceder durante un tratamiento antibiótico, al igual de las causas y consecuencias si no es cumplido con rigor. El presidente de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas (ESCMID), Jesús R. Baño, se muestra autocrítico: “No hemos enseñado bien para qué sirven los antibióticos y para qué no. Los médicos, desde Atención Primaria y los hospitales, debemos contribuir a que la población tenga un mayor nivel de conocimiento sobre ellos”.

La progresión de la medicina y la introducción de nuevos fármacos modifican constantemente los tratamientos terapéuticos. Por ello, la comunidad sanitaria debe estar al tanto de la puesta al día de las guías clínicas que indican las patologías para las que han de consumirse los antibióticos. En este sentido, Rosario Cáceres hace referencia a las prescripciones de antibióticos erróneas o innecesarias, claro síntoma de no seguir las novedades que dan un lavado de cara continuo al arsenal terapéutico: “Hay profesionales de la medicina, de la enfermería y de la farmacia que están al tanto de todas las novedades, pero hay otros que no. Esto también puede ser parte del problema”.

Radiografía a España y mirada a Europa

Un registro de infecciones por bacterias multirresistentes en hospitales de España, elaborado por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) en 2018, proporcionó una radiografía real en la que la magnitud y gravedad de esta problemática es más que evidente. “Medimos lo que pasaba en 82 hospitales españoles durante una semana y comprobamos que moría el 19,6% de las personas que se infectaban”, explica el presidente de la SEIMC hasta el pasado mes de junio. Del 12 al 18 de marzo del año 2018, fueron registradas todas las infecciones producidas por 11 tipos distintos de bacterias, con tal grado de resistencia que los antibióticos no fueron eficaces. Escherichia coli con el mecanismo de resistencia de producción de betalactamasas de espectro extendido (BLEE) —enzimas capaces de inactivar los antibióticos de la familia de betalactámicos como penicilinas, cefalosporinas, monobactámicos y carbapenémicos— Pseudomonas aeruginosa o Klebsiella pneumoniae con BLEE fueron las principales detonantes de las infecciones.

Un total de 903 pacientes presentaron infección, distribuidos por todos los hospitales participantes a excepción de uno. “Las estancias de estos 82 hospitales, de 15 comunidades autónomas, presentaban la cuarta parte del total de estancias hospitalarias, por lo que es una muestra muy representativa”, recuerda Cisneros. De esos 903 pacientes, 177 (19,6%) fallecieron durante los treinta días que siguieron su diagnóstico. Si se extrapolasen tales resultados al resto de hospitales del Estado, el número de pacientes con infecciones por bacterias multirresistentes en 2018 habría sido de 180.600. Y, el número de defunciones, de 35.400.

En relación al segundo registro de bacterias multirresistentes, que dio a conocer la SEIMC en el pasado mes de mayo, confirma la magnitud y gravedad de estas infecciones en España. En esta ocasión, participaron 133 hospitales, un 62% de participación más que en el 2018. Este compendio de datos, registrados la semana del 4 al 10 de marzo de 2019, estima que en este año 221.958 pacientes sufrirán una infección por bacterias multirresistentes. De estos, más 26.271 fallecerán los días 30 días siguientes al diagnóstico. “Estos resultados instan a las autoridades sanitarias a poner los recursos necesarios para hacer frente a este reto. El Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos es la herramienta para ello, pero carece de la financiación adecuada”, indicó José Miguel Cisneros en el XXIII Congreso Nacional de la SEIMC, celebrado del 23 al 25 de mayo en Madrid.

Cisneros es contundente en sus argumentos: “España es el primer país del mundo en consumo de antibióticos en humanos y animales, sin ninguna razón epidemiológica que lo justifique”. Echando un vistazo al Eurobarómetro Especial sobre Resistencia Antimicrobiana, que lleva publicándose desde 2009, pasando por los años 2013, 2016 y 2018, puede avistarse cierta descompensación en cuanto a la conciencia existente entre la población española encuestada y la media europea. Sí que existe cierto descenso en el porcentaje referido al consumo de antibióticos o la creencia de su eficacia contra resfriados o gripe desde el primer año de su publicación. En cuanto a la recepción de información de no tomar estos fármacos innecesariamente, España experimenta un descenso porcentual drástico en este sentido, pues un 57% de españoles y españolas encuestados afirmaron haber recibido información al respecto en el año 2009. En contraposición, los años venideros muestran un porcentaje que no supera el 23%.

Son numerosas las variables de la ecuación que ha dado como resultado una de las problemáticas más acuciantes de la salud pública mundial. La sobreexposición de antibióticos a animales de consumo humano y el deficiente control de vertidos de la industria farmacéutica en ríos y suelos también son eslabones de una cadena compleja de responsabilidades que deriva en una multirresistencia de las bacterias que hace tambalear a la flamante medicina contemporánea desde sus propios cimientos. Si bien, y como se argumentará en la siguiente entrega de este reportaje, Multirresistencia en la compra y el medio ambiente, la ciudadanía tiene mucho que aportar al freno de este fenómeno.

Por María Ibáñez

2019-11-16 06:30

Publicado enSociedad
Qué supone la salida de EEUU del Acuerdo de París

 El Gobierno de Trump ha comunicado de manera oficial a la ONU que abandona el tratado internacional contra el cambio climático. Su salida puede suponer un aumento de las emisiones y vuelve a activar las alertas por un posible efecto contagio en otros gobiernos negacionistas del planeta.

 

Trump ha dado el paso. Lo que ya anunció hace dos años se hace oficial y Estados Unidos inicia los trámites para abandonar el Acuerdo de París, el acuerdo internacional contra la crisis climática que fue firmado por 195 estados en 2015 en el que se establecía una hoja de ruta para tratar de evitar que la temperatura del planeta aumente más de dos grados a finales del siglo XXI.

"Hoy comenzamos el proceso formal de retirada del Acuerdo de París. Estados Unidos está orgulloso de su tradicional liderazgo mundial en la reducción de todas las emisiones, impulso de la adaptación, crecimiento de nuestra economía y garantía de energía para todos nuestros ciudadanos", anunciaba este lunes Mike Pompeo, secretario de Estado del país norteamericano.

Nada más llegar al poder, el político republicano, en un alarde de sus planteamientos negacionistas, anunció que abandonaría los acuerdos de París de 2017 tan pronto como la legislación se lo permitiera. Y así ha sido, en tanto que este tratado expone que cualquiera de las partes puede retirarse a partir del 4 de noviembre de 2020, siempre y cuando envíe una notificación formal a la ONU un año antes. Trump no ha fallado en los tiempos y ha anunciado a las Naciones Unidas que abandona los compromisos climáticos que se acordaron en 2015 en la capital francesa. Pero, ¿qué supone la salida de EEUU?

Sin frenos a las emisiones

Estados Unidos es, a nivel mundial, el segundo país más contaminante del mundo, sólo por detrás de China. Tanto, que se calcula que el país norteamericano es el responsable de cerca del 15% de las emisiones globales. Ante esto, el Acuerdo de París se presenta como uno de los escasos mecanismos internacionales que establece mecanismos para la reducción de las emisiones. Tanto, que Obama –el presidente que firmó el tratado– fijó compromisos para una reducción de las emisiones de CO2 de algo más del 25% para 2030. Sin embargo, la retirada de EEUU hace que ese escenario se vuelva aún más lejano.

“En parte el negacionismo de Trump tiene que ver con los vínculos de su administración con la industria de los combustibles fósiles”, opina Héctor de Prado, responsable de Justicia Climática de la organización Amigos de la Tierra, que señala a las repercusiones que puede tener su salida en cuanto a los compromisos financieros del tratado parisino que establecía, a grandes rasgos, que los países más contaminantes deberían destinar un porcentaje de sus fondos a financiar la adaptación y la resiliencia al cambio climático de los estados del cono sur.

“Es importante porque Estados Unidos aporta cerca del 21% del replenishment de los fondos del Global Environment Facility (Fondo para el Medio Ambiente Mundial) que empezó en París. Su retirada puede tener consecuencias nefastas para muchos países”, expone el ecologista. "La moraleja aquí es que uno de los mayores 'donantes' se retira, y lo que es peor, antes de haber completado íntegramente su promesa, con las evidentes implicaciones que eso conlleva tanto a países como a inversores", añade.

"Trump tiene vocación de genocida y usa la salida del Acuerdo de París para desviar de los problemas político que enfrenta con el impeachment.  Su decisión va a afectar a la vida de millones de personas en todo el mundo, perjudicando gravemente los derechos humanos, como el derecho al agua, a la alimentación, a la salud, entre otros", valora Tom Kucharz, miembro de Ecologistas en Acción.

La salida no es irrevocable

No todo es negro. En esta noticia que reafirma la línea discursiva de Trump en materia climática hay algunas aristas a las que la sociedad norteamericana –y el resto del mundo– puede agarrarse. Tanto es así que, el abandono del acuerdo no es irrevocable. Es decir, la llegada de un nuevo presidente a la Casa Blanca, sea de manera anticipada o no, podría suponer que los EEUU volvieran a ratificar los compromisos de París.

En cualquier caso, la decisión de abandonar el multilateralismo medioambiental podría contrarrestarse dentro de los propios poderes estatales de EEUU, ya que los gobiernos de los diferentes estados tienen capacidad de impulsar sus propias medidas anticontaminación, como el reciente caso de la ciudad de Nueva York, que ha prohibido la circulación de coches en una de las avenidas principales de Manhattan. “Vemos que hay estados con políticas ejemplares en cambio climático y otros que son todo lo contrario. Quizá, esa capacidad interna sea más relevante a veces que estar en el acuerdo de París”, opina Javier Andaluz, portavoz de Ecologistas en Acción.

"Hay decisiones del gobierno de Estados Unidos que agravarán igual o mas el calentamiento global que la salida del Acuerdo de París, como por ejemplo la reactivación de proyectos como los oleoductos Keystone XL y Dakota Access Pipeline en tierras sioux o el Plan Energético América Primero, una apuesta decidida por la extracción y el uso sin límites de los combustibles fósiles. La administración Trump ha eliminado o está intentando eliminar restricciones a las tecnologías de perforación del fracking y reduciendo el gasto en las agencias públicas de regulación y control de temas medioambientales", añade Kucharz.

Efecto contagio

La posibilidad de que el discurso de Trump pueda calar en otros gobiernos conservadores como el de Bolsonaro en Brasil vuelve a saltar a la palestra. Pero no solo eso, sino que algunos estados euroescépticos pueden sumarse a la situación de bloqueo. Sobre todo, si se tiene en cuenta que EEUU no saldrá del acuerdo hasta el próximo año, por lo que Trump mantendrá su asiento en la próxima Cumbre del Clima de Madrid (COP 25) desde el que podrá incendiar los debates y frenar la ambición de los acuerdos que se puedan alcanzar. “El hecho de que desde dentro propague la idea de que la lucha contra el cambio climático es una patraña es muy peligroso”, argumenta De Prado.

En cualquier caso la salida de Trump, que hasta ahora era un gran escollo en este tipo de cumbres, puede tener aspectos positivos de cara a las futuras negociaciones. “No es necesariamente una mala noticia para el cambio climática. Él fortalece claramente los intereses negacionistas y, en ese sentido, que se vaya puede suponer que se desatasquen algunas de las negociaciones por el clima”, opina Andaluz, centrándose en cómo podrían transcurrir las futuras cumbres sin la presencia de representantes estadounidenses.

No obstante, el abandono de EEUU y de cualquier otro estado que decida seguir sus pasos debería llevar a la ONU, según los colectivos ecologistas, a activar mecanismos sancionadores para aquellos ejecutivos que no cumplan en materia climática. 

madrid

05/11/2019 17:53 Actualizado: 05/11/2019 18:42

alejandro tena

Publicado enMedio Ambiente
La copa inventada por Leona Chalmers en la década de los treinta.

Cuando empezaron el proyecto hace dos décadas, las primeras impulsoras de la copa menstrual de silicona tuvieron que superar miradas de asco y de desconfianza

 

"Nadie hablaba de la regla. Fuimos bastante radicales. Montábamos casetas en festivales y ferias y lo llamábamos la 'zona de repulsión"

 

A principios de la década de 2000, llegó un momento en el que parecía que ningún baño público se libraba de la campaña de guerrilla de las fans de las copas menstruales, que inundaron los baños de Reino Unido con pegatinas de la marca Mooncup. En los aseos de festivales, de las universidades, de clubes y de bares, si alguien se sentaba en un inodoro y se bajaba las bragas, lo más probable es que tuviera enfrente un adhesivo de color blanco que promovía una regla "más segura, más eco y más barata". Solo que, en aquel momento, esquivaban las palabras "periodo" y "regla".

En 2002, cuando dos emprendedoras de Brighton lanzaron Mooncup, la primera copa menstrual de silicona reutilizable, esos términos todavía eran un tabú. "A la gente le revolvía nuestro proyecto", explica Eileen Greene, una de las fundadoras y directoras de la empresa. "Nadie hablaba de la regla. Fuimos bastante radicales. Montábamos casetas en festivales y ferias y lo llamábamos la 'zona de repulsión'; se formaba un semicírculo alrededor del puesto y la gente ni siquiera se acercaba".

17 años después, el cambio es impresionante. The Guardian se reunió con Greene y Kath Clements, otra de las directoras de Mooncup, que se unió al proyecto en 2005, en sus oficinas de Brighton. Sin lugar a dudas, la empresa ha crecido desde que fue fundada en una habitación de una finca del barrio de Whitehawk por dos personas que trabajaban rodeadas de montones de folletos, copas menstruales y pegatinas. Ahora, 40 personas trabajan en Mooncup, que cuenta con una oficina acorde con la envergadura del proyecto y una cocina con una larga mesa de madera donde todos los días los trabajadores se reúnen para compartir la comida vegetariana que ellos mismos preparan allí. También hacen yoga y meditación. "Es lo que siempre hemos hecho", señala Greene.

Si no sabe lo que es una copa menstrual, visualice un cuenco para un huevo cocido, solo que en este caso de silicona y flexible, que cuando se introduce en la vagina, recoge el flujo menstrual. Se puede cambiar cada ocho horas, pues tiene capacidad para almacenar el triple de sangre que un tampón. Cuando te la sacas, tiras la sangre, la lavas (con una botella de agua si no quieres hacerlo en el lavabo de un baño público) y te la vuelves a poner. Una copa menstrual dura unos 10 años, por lo que el precio de 22 libras esterlinas –unos 25 euros– se amortiza en unos seis meses con lo que ahorras en compresas y tampones.

Una amiga ha utilizado una copa menstrual desde que es adolescente. Ahora tiene treinta y pico y, desde que la tiene, su regla le ha costado unas 40 libras esterlinas –alrededor de 46 euros–. Las copas menstruales también son beneficiosas para el medioambiente. Se calcula que todos los años unas 200.000 toneladas de productos sanitarios relacionados con el periodo (compresas, tampones y demás) terminan en los vertederos de Reino unido.

Las copas menstruales se están poniendo de moda. En los últimos cinco años, las ventas han aumentado un 98%. El éxito de Mooncup no solo refleja el poder de los negocios éticos sino también del marketing del boca a boca en un sector dominado por las multinacionales. No hay que olvidar que el suyo ha pasado de ser un producto de nicho que se vende en las tiendas de alimentos saludables comercializarse en cadenas de farmacias como Boots o en la tienda de ropa online Asos.

Octubre ha marcado un punto de inflexión importante: por primera vez desde el lanzamiento del producto, el envase ha sido rediseñado para mostrar la copa menstrual en la parte delantera de la caja. "Hasta ahora habíamos apostado por una caja blanca con una flor", sostiene Greene. "Que era una forma de decir: 'Mira, esto no da miedo'. Ahora, creemos que podemos ser más directas".

En la última década se ha producido un cambio cultural muy drástico que se ha alejado de la discreción y de los eufemismos que rodeaban todo lo relacionado con el ciclo menstrual de la mujer. "En 2015, ya se empezó a notar que los tabúes que rodeaban todo lo relacionado con la regla empezaban a desvanecerse", afirma Clements.

Señala el caso de la tenista Heather Watson, que no dudó en afirmar que obtuvo un mal resultado en el Open de Australia porque tenía la regla, y el de la baterista Kiran Gandhi, que corrió la maratón de Londres con el pantalón manchado de sangre. Para ella, se trata de dos momentos clave que cambiaron el discurso sobre la menstruación. "Nosotros también hemos desempeñado un papel en el cambio de percepción, hemos intentado que se hable de la regla de otra manera", indica. Sin embargo, subraya que se trata de un cambio que concierne a Reino Unido: "No es el caso de muchos otros países".

La primera copa se inventó en 1937

La primera copa menstrual la inventó una actriz estadounidense, Leona Chalmers, quien la patentó en 1937. Desde entonces, se fabricaron con materiales como caucho y látex. A finales de la década de los noventa, Green oyó a hablar por primera vez de este producto. Mientras participaba en un evento de Critical Mass (un grupo cuyos miembros se reúnen para compartir un trayecto en bicicleta y reivindicar que este medio de transporte sea más seguro), una mujer le habló de este invento. "Pensé 'caramba, nunca he oído hablar de algo así", afirma.

Un año después, Greene se fue de viaje por Australia. "Estaba acampando en el parque nacional de Boonoo Boonoo y tenía enfrente a una familia británica. Había una mujer lavando compresas reutilizables en un cubo, algo que no era frecuente y que me intrigó". Esa mujer era Su Hardy y Greene le habló sobre la copa menstrual. A Hardy le interesó tanto ese invento que cuando regresó al Reino Unido consiguió importar una copa menstrual de Estados Unidos. "En esa época, las copas menstruales eran de goma y bastante rudimentarias. Comenzó a importarlas a pequeña escala y luego a venderlas a amigas de amigas. Estaban bien, pero algunas mujeres tuvieron una reacción alérgica al látex, así que eso le hizo pensar: '¿Cómo puedo mejorarla?' Y se le ocurrió la idea de hacerla con silicona de uso médico. Lo convirtió en un producto del siglo XXI".

Por aquel entonces Hardy ya se había mudado a Brighton e impulsaba el proyecto desde su casa. "Fueron unos inicios muy caóticos", señala Clements. "Ni siquiera podía levantarme de la silla." Las pegatinas fueron idea de Hardy. "La cruzada de una sola mujer", dice entre risas Clements. "Ella andaba por ahí pegándolas en baños públicos. Todos los días, corría a la oficina de correos con esta cesta de mimbre llena de pedidos. Cada Mooncup venía con una pegatina, así que nuestras usuarias también empezaron a pegarlas."

"Se trata de un concepto muy diferente al de las compresas y los tampones que siempre hemos utilizado. Para que alguien se anime a utilizar las copas menstruales, es necesario que otra mujer se lo recomiende", agrega.

Como era previsible, las consumidoras, que tienen una relación con las marcas de tampones que se remonta al instituto, reaccionaron con reservas. "Tengo muy buen recuerdo de la mujer que promocionaba los tampones y que vino a mi instituto, lo cual te demuestra lo astutos que eran", indica Clements. 

Tiene que ser doloroso, entonces, ver cómo las compañías de la competencia inundan el mercado con copas menstruales. ¿Qué les parece que Tampax haya lanzado su propia copa menstrual? "Han visto una oportunidad de negocio, han entendido que los tiempos están cambiando y se han subido al carro", responde Greene. El producto de Tampax, sin embargo, viene con un recipiente de plástico y está envasado también en plástico. "Hubiera sido deseable que se centraran en eliminar el plástico de un solo uso. Eso sería un enfoque ambiental inteligente, en lugar de añadir otro producto a la gama".

En cuanto a las demás marcas, Clements cree que vale la pena celebrar, aunque con prudencia, que los esfuerzos de su compañía han servido para transformar el pasillo de productos de higiene femenina de los supermercados. Sin embargo, advierte de que las empresas también deberían pensar en "dónde fabrican y si le añaden colores". "Además, he visto algunas marcas que dicen que es aconsejable cambiar la copa menstrual todos los años, y algunas que vienen en envases de plástico", añade.

Greene señala que la aversión por los residuos es la razón por la que Mooncup no ampliará su gama de productos. "No haremos toallitas o productos para limpiar la copa menstrual, toda esa parafernalia del consumismo, porque simplemente no son necesarios".

Cuando Hardy se jubiló en 2014, traspasó la propiedad del negocio a los empleados. También hay transparencia salarial. "A veces olvido que se trata de una práctica bastante radical", dice Clements. ¿Esta transparencia ha generado tensiones?, pregunto. Reconoce que a veces es complicado: "Para muchas personas, las conversaciones sobre dinero se convierten en algo muy personal". También le pregunto si la decisión de vender en Asos produjo alguna tensión, habida cuenta de las críticas a la trayectoria de la empresa en materia de derechos de los trabajadores y a sus almacenes, que los sindicatos han calificado de "oscuros molinos satánicos". "Es evidente que se esfuerzan por mejorar", dice Greene. "Nos pareció que era una oportunidad de llegar a un nuevo grupo demográfico".

Al margen del hecho de que algunas mujeres todavía puedan sentir aprensión ante la idea de un contacto tan directo con la sangre menstrual (que según las usuarias es mínima), las críticas a Mooncup son escasas. Pero no es aconsejable su uso en lugares donde no hay agua limpia para esterilizarla, o si a una determinada usuaria le recomiendan no usar un producto interno, explica Greene.

Hacia una publicidad "más feminista"

En los últimos años, la compañía ha apostado por anunciarse y ha trabajado con una agencia de publicidad que funciona como una cooperativa. Sin embargo, las directoras de Mooncup no quieren comprometer sus valores éticos. Muchas personas les han transmitido que creen en su causa, y por ello decidieron apostar por una estrategia diferente. Primero, lanzaron unos carteles que reivindican el amor hacia la vagina. Recibieron criticas, ya que muchas personas se quejaron a la Autoridad de Estándares de los Anunciantes por el uso de la palabra "vagina".

Más tarde, en 2015, llegó la campaña Period drama ("el drama de la regla"), que parodiaba a Poldark [una serie de época del Reino Unido]. El anuncio mostraba a una frágil dama que montaba a caballo agarrada a un hombre. Cabalgaban para ir a buscar tampones, cuando lo único que hubiera necesitado era una copa menstrual. "Nuestro objetivo era iniciar otro tipo de conversaciones feministas, más profundas, en el sector de los anuncios", indica Clements. De hecho, grabar el anuncio se convirtió en un drama feminista en sí. "Cuando el entrenador del caballo se percató de que se trataba de un spot de un producto de higiene femenina, decidió no rodarlo, pues pensó que eso dañaba la reputación del animal", explica Clements riendo.

No puedo finalizar la entrevista sin compartir con las fundadoras la única historia negativa que me han contado de su producto, la única negativa que conseguí tras entrevistar a decenas de consumidoras que están fascinadas con los beneficios de la copa menstrual y quieren que todo el mundo lo sepa. Una amiga me contó que en diez años solo se manchó una vez de sangre mientras llevaba una copa menstrual pero que fue "apocalíptico". "Con un tampón te puedes manchar un poco", me contó, "pero con una copa menstrual pierdes un volumen de sangre equivalente a una taza pequeña de café".

"Hmm," reflexiona Clements. "Normalmente te manchas cuando las utilizas por primera vez. Y por eso tenemos un teléfono para resolver las dudas de las consumidoras. A veces, se las introducen demasiado profundamente en la vagina, ya que es donde pondrías un tampón, y lo haces de forma instintiva. La tienes que introducir más abajo, para sellar la salida". El caso parece haberla dejado preocupada y promete indagar más sobre esta posibilidad.

De cara al futuro, Mooncup tiene que promover la nueva presentación de la caja con orgullo y llegar al mayor número de mujeres posible. ¿A Clements y Greene les aburre hablar de la regla todo el día? "Es divertido si has estado trabajando en la caseta de un festival durante unos días", dice Clements. "Al final de la semana, a menudo no sabes los nombres de las personas pero conoces el historial ginecológico de todas".

Por Jenny Stevens

05/11/2019 - 22:02h

Traducido por Emma Reverter

Publicado enSociedad
Martes, 05 Noviembre 2019 06:19

La mujer resistente al alzhéimer

 María Nelly (derecha), una de las pacientes con alzhéimer hereditario de Antioquía (Colombia) que participa en el estudio de esta enfermedad liderado por Francisco Lopera, junto a su hija Yaned. Steve Russell/Getty Images

 El hallazgo de una paciente casi inmune a la demencia hereditaria temprana abre el camino hacia nuevos tratamientos

Durante generaciones, miles de habitantes de la región colombiana de Antioquia han vivido una de las peores maldiciones que puedan imaginarse. Todos ellos tienen una mutación en el gen de la presenilina 1 que hace que con un 99,9% de probabilidades desarrollen alzhéimer poco después de cumplir los 40 años. El hecho de que gran parte de Antioquia haya sido una región de difícil acceso durante siglos ha favorecido el aislamiento de sus habitantes y ha extendido la enfermedad debido a que muchos están emparentados. Desde que el neurólogo colombiano Francisco Lopera descubrió esta situación hace 30 años, este departamento se ha convertido en el epicentro de la búsqueda del primer tratamiento efectivo contra el alzhéimer hereditario y, posiblemente, también contra su variante esporádica, la más común.

El alzhéimer es devastador por muchas razones. Comienza de forma silenciosa unos 20 años antes de que aparezca ningún síntoma y una vez se diagnostica es demasiado tarde para revertirlo. Aunque se han hecho múltiples intentos de conseguir un fármaco efectivo aún no existe ninguno y muchas grandes farmacéuticas han desistido de desarrollar nuevos fármacos tras resultados negativos. Su incidencia va en aumento por el envejecimiento de la población. Solo en España 800.000 personas sufren la enfermedad y cada año se diagnostican 40.000 casos nuevos, según la Sociedad Española de Neurología. Ni siquiera están claras sus causas.

“En Colombia conocemos ya unos 6.000 miembros de la misma familia, todos emparentados, que tienen esta mutación, así que podemos hacer estudios estadísticamente significativos para demostrar si un fármaco contra el alzhéimer funciona o no”, explica Kenneth Kosik, investigador de la Universidad de California en Santa Bárbara. En 2013 arrancó en Antioquia un ensayo clínico con casi 300 personas, unas con la mutación, otras sin ella, para demostrar si el fármaco crenezumab, desarrollado por la biotecnológica californiana Genentech, propiedad de Roche, puede evitar el alzhéimer. Es un estudio casi imposible de realizar en ningún otro lugar del mundo, pues aquí los médicos saben quién desarrollará alzhéimer con casi total seguridad. Los resultados se esperan para 2022, pero gracias a los análisis médicos de los participantes se ha identificado a la única persona resistente a la mutación patológica y la enfermedad que provoca.

Se trata de una mujer que ahora tiene 73 años y que es la primera entre 6.000 portadores conocidos de la mutación que llegó a los 70 años sin rastro de alzhéimer, explican Lopera, Kosik y otros investigadores de Colombia y EE UU en un estudio publicado hoy en Nature Medicine. La mujer ha pedido a los médicos y científicos que no desvelen su identidad porque quiere mantener su anonimato.

Cuando los responsables del trabajo estudiaron el cerebro de esta mujer, vieron que estaba atestado de proteína beta amiloide, el primer marcador molecular del alzhéimer. Estas placas seniles se empiezan a formar 10 o incluso 20 años antes de que la persona sienta ningún síntoma. Pero para que alguien tenga alzhéimer diagnosticado debe haber un segundo marcador que aparece posteriormente: los ovillos de proteína tau que impiden que las neuronas se comuniquen entre sí y que, por un mecanismo que aún no está claro, podrían desencadenar la muerte neuronal y la destrucción de la memoria que caracteriza la enfermedad, que es la principal causa de demencia a nivel mundial. La paciente colombiana tenía unos niveles de tau muy bajos y no desarrolló alzhéimer.

Los investigadores han averiguado cómo se origina la resistencia de esta paciente al alzhéimer a nivel molecular. Esta mujer lleva dos copias del gen APOE 3 Christchurch, una variante rarísima del gen APOE 3. El APOE es el gen que más contribuye al alzhéimer y existen tres alelos, o variantes. La 2 da menos riesgo de lo normal de sufrir alzhéimer, la 4 lo aumenta significativamente, y la 3 es más o menos neutral. Después de analizar el cerebro de la paciente con máquinas de resonancia magnética, secuenciar su genoma y realizar otras pruebas, la colombiana Yakeel Quiroz, investigadora del Hospital General de Massachusetts, en Boston, ha desarrollado un anticuerpo que imita el efecto de la mutación que llevaba esta paciente. Esto ha desvelado cómo puede ejercer su función protectora.

 “Lo que hemos visto es que la proteína que genera el gen APOE de esta paciente interfiere en la unión de las proteínas APOE y HSPG, que fomenta la acumulación de proteínas amiloides y también tau”, explica Quiroz. Esto puede explicar por qué aunque su cerebro mostraba el primer marcador clásico del alzhéimer, no había muestras del segundo y las neuronas conservaban toda su funcionalidad a pesar de que en teoría el cerebro debería estar devastado por el alzhéimer desde hace 30 años. En su estudio, los investigadores dicen que se podría desarrollar un anticuerpo similar u otra molécula que reproduzca este mecanismo para probar si funciona como primer tratamiento contra el alzhéimer hereditario y, posiblemente, también el esporádico.

Quiroz advierte de que es muy pronto para que este descubrimiento pueda ayudar a las personas que sufren la enfermedad en la actualidad y explica que es necesario aún mucho trabajo. El siguiente paso es caracterizar a la perfección el mecanismo molecular detrás de este efecto protector y, a continuación, empezar un ensayo clínico en pacientes con una molécula que lo imite para ver si también puede proteger a personas que no tienen la mutación de esta paciente. Aunque a nivel molecular el alzhéimer hereditario y el esporádico son muy parecidos, dice Quiroz, también hay que demostrarlo. Es un proceso que en el mejor de los casos puede llevar cinco o incluso 10 años, señala. “La paciente tiene ahora 73 años y vemos que ha empezado a mostrar signos de demencia leve, pero aún así es espectacular, pues debería haber sufrido la enfermedad hace 30 años. Si pudiéramos imitar lo mismo en la población general retrasaríamos la aparición de la enfermedad tres décadas”, resalta. Quiroz añade que tiene hijos, por lo que probablemente hay más personas que llevan su mutación protectora y ahora están intentando encontrarlas.

Otro de los objetivos es encontrar la familia en la que se originó la mutación que condena a sufrir alzhéimer. Kosik explica que su equipo piensa que la variante genética llegó a América desde España con los conquistadores, hace 500 años. Su equipo está colaborando con científicos españoles para intentar localizar familias españolas en las que también haya alzhéimer hereditario, quizás debido a la misma variante en el gen de la presenilina 1. Otra opción es que esa mutación "se haya extinguido", reconoce.

Expertos independientes consultados sobre el trabajo destacan su interés, pero piden cautela. “El trabajo abre claramente un enfoque terapéutico”, opina Alberto Rábano, director del banco de cerebros de la Fundación CIEN, con 155 órganos donados por pacientes del Centro Alzhéimer Fundación Reina Sofía. El experto destaca que este trabajo refuerza la idea de que es la acumulación de la segunda proteína patógena, la tau, la que desencadena la dolencia. “Hay que tener mucha prudencia porque aquí solo se muestra una de las posibles vías por las que aparece la enfermedad, pero tener una sola forma de evitar la acumulación de proteína tau es algo muy importante. Un fármaco de este tipo sería el que habría que dar a las personas con deterioro cognitivo leve a las que hoy en día no podemos ofrecer nada. Este descubrimiento nos obliga a explorar este camino”, resalta.

Desde el punto de vista del conocimiento de la enfermedad, el estudio es importante porque “muestra que hay factores genéticos protectores ante la dolencia”, destaca Jesús Ávila, director científico de la Fundación Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas. Ávila señala que en 2012 se identificó otra mutación en personas de Islandia que les protegía de los efectos de otra forma de alzhéimer hereditario, en este caso provocado por un defecto en el gen de la proteína precursora amiloidea. Al igual que en Antioquia, este tipo de defectos se hicieron más prevalentes en los islandeses debido al aislamiento de su población y la consanguineidad.

Carlos Dotti, experto en alzhéimer del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, explica que “estos mecanismos no solo están presentes en esta paciente gracias a su mutación, sino que también están fuertemente operativos en individuos de edad avanzada”. “La mayoría de personas de más de 80 años no desarrolla alzhéimer a pesar de que en muchos de ellos la cantidad de placas de amiloide es muy alta, tanto o más que en individuos que sí desarrollaron demencia. Una de las explicaciones más lógicas a la falta de demencia en un ambiente con gran cantidad de amiloide es la robustez de mecanismos de defensa. Lamentablemente, no hay trabajos que demuestren la importancia en los mecanismos de resiliencia para evitar el desarrollo de alzhéimer, pero este estudio sugeriría que mecanismos parecidos al que protege a esta señora podrían estar involucrados”, añade.

Por Nuño Domínguez

5 NOV 2019 - 04:02 COT

Ecoansiedad: cuando el colapso climático produce depresión

Algunos científicos británicos han reclamado, a través de una carta, apoyo psicológico para poder afrontar la realidad de sus propias investigaciones. La crisis climática, un problema multidimensional, también puede tener graves consecuencias negativas para la salud mental: ansiedad, depresión o, incluso, suicidios.

 

La crisis climática está derritiendo los polos, extinguiendo especies, colapsando ecosistemas, enturbiando los aires de gases contaminantes, provocando conflictos humanitarios y dando pie a pugnas por el control de unos recursos cada vez más escasos. La situación de emergencia es total. Los efectos del calentamiento global se extienden como un cáncer sin dejar ni un poso de naturaleza inmaculada. Pero las consecuencias del antropoceno –una época geológica marcada por los impactos del ser humano en la naturaleza– también llegan a las mentes, que se ven acorraladas por una suerte de ansiedad que nace de la mezcolanza de miedos y frustraciones ante el colapso de la vida que anuncia la ciencia.

El conocimiento de la encrucijada climática y el estudio intensivo puede suponer, si no hay un tratamiento emocional oportuno, un problema para la salud mental de aquellas personas que guardan un cierto apego con la naturaleza y los entornos. Tanto es así, que el pasado mes de septiembre los científicos británicos Timothy A.C. Gordon, Andrew N. Radford y Stephen D. Simpson publicaron una carta en la revista Science en la que reclamaban apoyo psicológico para poder digerir los resultados negativos de algunas de sus investigaciones.

“La ilusión generalizada de que los científicos deben ser observadores desapasionados está peligrosamente equivocada. Por el contrario, el dolor y la recuperación postraumática pueden fortalecer la resolución e inspirar la creatividad científica. Para comprender y encontrar soluciones para nuestros ecosistemas naturales cada vez más dañados, los científicos ambientales deben poder llorar y recibir apoyo a medida que avanzan”, escribían los expertos.

Esta situación, no obstante, no se restringe sólo a personas vinculadas a la ciencia y al estudio académico del cambio climático. La creciente ola ecologista ha provocado que la ecoansiedad también afecte a la salud mental de algunas personas concienciadas con el devenir del planeta. “Te sientes muy pequeño, sin capacidad de hacer nada”, expone Paula Mancebo, una joven de 20 años que se ve atosigada por un sentimiento depresivo fruto de la coyuntura ecológica del momento. “Tengo épocas de no poder dormir y tener pesadillas sobre el tema”, añade.

En cierta medida, ese desasosiego emocional va ligado una sensación de frustración debido al escaso poder de las acciones individuales. “En mi caso va asociado a un fuerte sentimiento de culpa, especialmente cuando hay una noticia de una catástrofe natural o aprendo algo nuevo sobre el tema”, explica esta estudiante, que ha visto en la creciente movilización social climática una buena válvula de escape.

Alejandro Martínez, uno de los portavoces de Fridays For Future (FFF) también reconoce padecer una congoja emocional derivada de la incertidumbre climática del momento. “Los mayores picos de ansiedad vienen en ese momento en el que leo algún informe o algún reportaje y contrasto con la falta de voluntad política para buscar soluciones”, argumenta, para describir la aflicción como “una especie de opresión” que dice sentir “de una forma muy continuada”.

Más calor, más suicidios

Las acciones del ser humano sobre la tierra, supeditadas al uso constante de combustibles fósiles, están provocando un aumento de las temperaturas de la Tierra. Sin embargo, la subida de los termómetros globales no sólo está empezando a desvelar repercusiones materiales y físicas, sino que también empieza a causar estragos en la salud mental.

Así lo refleja una investigación científica publicada por la revista Natureque refleja cómo las subidas de temperaturas guardan una relación con un aumento de la tasa de suicidios (del 0,7% en los condados de EEUU analizados y del 2,1% en las regiones mexicanas estudiadas).

Aunque se trata de cifras difícil de vincular, los análisis de esta investigación reflejan también cómo durante los meses en los que el calor incrementa los comportamientos sociales, estudiados a través de comentarios en las redes, se tornan más pesimistas. ”El análisis del lenguaje depresivo en más de 600 millones de actualizaciones de redes sociales sugiere que el bienestar mental se deteriora durante los períodos más cálidos”, defiende el estudio.

Las depresiones y los picos de estrés se podrían convertir en un problema social cada vez más común como resultado del incremento de catástrofes naturales que traerá consigo el cambio climático. Aunque los suicidios por causa del aumento de las temperaturas son una de las consecuencias más estudiadas por los expertos, la lista de elementos traumáticos es bien grande. Entre ellos, la psicóloga Susan Clayton cita en un reciente artículo los efectos que las migraciones forzadas pueden tener en las mentes, además de los conflictos emocionales ligados a la falta de acceso a los recursos naturales.

Esta es una realidad importante, si se tiene en cuenta el último informe de las ONU que estimaba que el cambio climático y la subida de los niveles del mar podría obligar a cerca de 1.500 millones de personas a verse desplazadas de sus territorios.

Tejer mecanismos de resiliencia

La realidad de la catástrofe se presta difícil de afrontar y, en ocasiones, la ciudadanía recurre al zapping cuando los huracanes desolan ciudades costeras y se dedica a pasar con desgana las páginas que recogen los últimos informes científicos. En cierta medida, esta evitación de la realidad climática ha llevado a las sociedades a entender los fenómenos meteorológicos como problemas aislados y disociados de las acciones globales de los seres humanos, tal y como denunciaba Naomi Klein en La doctrina del Shock.

Esta otra práctica, la de negacionismo, se asocia a un mecanismo de “indefensión aprendida”, según explica Miguel López-Cabanas, doctor en psicología. “Hay un cierre perceptivo del riesgo, que es lo que pasaba con el tabaco hace muchos años”, expone el experto. “Se puede producir el fenómeno de ansiedad si ese riesgo se ve que es tan elevado y no se puede hacer nada para evitarlo”, añade.

En ese sentido, se debe trazar un eje de actuación que permita evitar la caída en el negacionismo, pero que también sea capaz de que los individuos no se sientan desbordados por un problema tan multidimensional como el cambio climático. Así lo entiende este experto en psicología social, que pone énfasis en la necesidad de desarrollar resiliencia para amortiguar el impacto emocional que puedan generar los cambios provocados por una crisis climática cada vez más irreversible.

"Es preciso que se que se den todos los datos reales y las proyecciones de los mismos, pero también hay ofrecer alternativas para fomentar conductas de afrontamiento. Eso se desarrolla informando, formando y empoderando a la población", comenta. 

"Hay que tener el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad", zanja citando a Gramsci.

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 El químico estadounidense David Liu, de la Universidad de Harvard. En vídeo, charla TED en la que explica cómo se pueden evitar las enfermedades genéticas. FOTO: CASEY ATKINS | VÍDEO: TED

El método podría corregir el 89% de las 75.000 variantes genéticas asociadas a enfermedades, según sus autores

 

Al químico californiano David Liu le prohibieron la entrada en el casino del hotel MGM Grand, en Las Vegas, cuando tenía 29 años. Ganaba demasiado dinero apostando en la mesa del blackjack, el juego de cartas en el que hay que sumar una puntuación lo más cercana a 21, pero sin pasarse. Triunfaba utilizando “matemáticas simples”, según aseguró por entonces en una entrevista con la revista de su universidad, la de Harvard, en EE UU. Hoy, Liu es uno de los mejores científicos del planeta. Y acaba de descubrir una nueva técnica para modificar con una precisión sin precedentes la información genética de los seres vivos.

Las células humanas tienen su manual de instrucciones escrito con cuatro letras (ATTGCTGAA…) en dos metros de ADN plegados de manera asombrosa. Las herramientas de edición genética, como la técnica CRISPR que ha revolucionado los laboratorios desde 2012, son capaces de buscar una secuencia concreta de letras y cortarla de manera específica con una especie de tijeras moleculares, insertando nueva información como si fuera un procesador de textos. El problema es que, a menudo, la operación falla y se generan mutaciones no deseadas. Como resultado, la mayor parte de las 75.000 variantes genéticas humanas asociadas a enfermedades no se pueden corregir actualmente en el laboratorio, según los cálculos del equipo de Liu. Su método, afirman, puede reparar el 89%.

La técnica, bautizada prime editing (“edición de calidad”), es “elegante y fascinante”, en palabras del genetista Lluís Montoliu, del Centro Nacional de Biotecnología, en Madrid. “Estamos ante una propuesta disruptiva, algo nuevo, que no existía y que obligará a revisar las posibilidades terapéuticas derivadas de la edición genética”, celebra. El equipo de Liu publica hoy en la revista Nature los resultados de 175 experimentos en células humanas en el laboratorio, incluyendo la corrección de las causas genéticas de trastornos como la anemia de células falciformes y la enfermedad de Tay-Sachs.

En una célula, las instrucciones contenidas en el ADN se traducen a otro lenguaje, el ARN, como paso intermedio para dirigir la fabricación de proteínas, por ejemplo la hemoglobina que transporta el oxígeno en la sangre o los anticuerpos que defienden al organismo del ataque de virus y bacterias. En la técnica CRISPR habitual, los científicos diseñan una molécula de ARN complementaria a la secuencia de ADN que quieren editar y añaden una proteína Cas9, que actúa como unas tijeras. Esta máquina molecular es capaz de encontrar el tramo de ADN deseado y cortarlo, añadiendo si es preciso otro fragmento de ADN con nueva información sintetizada por los científicos.

La estrategia de David Liu es diferente. El californiano, según explica Montoliu, ha inventado “una nueva proteína quimérica”, que utiliza una variante de las tijeras Cas9 capaz de cortar una sola de las dos cadenas que forman la característica doble hélice del ADN, evitando así mutaciones indeseadas.

Para dirigir su máquina molecular a un lugar concreto del genoma, Liu utiliza una guía de ARN y “nada menos que una transcriptasa reversa, una proteína que usan fundamentalmente los virus para copiar su ARN en ADN, invirtiendo el flujo canónico de la información genética, que parte del ADN y se copia a ARN, para acabar convirtiéndose en una proteína”, detalla Montoliu. “La guía de ARN en este caso se extiende y tiene un extremo nuevo, más largo, que es usado como molde por la transcriptasa reversa para copiar nuevo ADN con la secuencia correcta, con la mutación corregida”, añade el investigador. El prime editing escribe nueva información genética directamente en el genoma.

“Se necesita mucha más investigación en una amplia variedad de tipos celulares y organismos para entender mejor el prime editing y perfeccionarlo”, reconoce el equipo de Liu en su publicación en la revista Nature. Montoliu también es cauto, a la espera de que otros laboratorios del mundo ensayen la nueva herramienta. “Esa será la prueba del nueve que nos dirá si este procedimiento innovador para editar genomas va a tener posibilidades y recorrido terapéutico o si se va a quedar como una más de las decenas de propuestas con variantes alternativas de CRISPR que conocemos cada semana”, zanja.

 

“Un avance fascinante”

 

El año pasado nacieron en China los dos primeros bebés cuyo genoma fue modificado para que fuesen inmunes al virus del sida. Este avance logrado por el polémico científico He Jiankui fue recibido con alarma por la comunidad científica porque la técnica de edición genética CRISPR aún no es perfecta y puede generar mutaciones no deseadas en otras partes del genoma. El equipo de Liu ha demostrado en líneas celulares de laboratorio que el prime editing genera menos errores de edición en los lugares a los que va dirigido, aunque no ha analizado si hay errores fuera de sitio, advierte Hilary Sheppard, bióloga molecular de la Universidad de Auckland (Australia) en opiniones recogidas por Science Media Centre. “Este es un avance fascinante que podría solucionar algunos de los problemas actuales de la edición genética, aunque aún queda tiempo hasta demostrar que puede corregir errores en el tipo de células esperado y en contextos clínicos”, explica la investigadora.

 

Por Manuel Ansede

22 OCT 2019 - 01:37 COT

Descubren mecanismo cerebral que amplifica o disminuye la sensación de dolor

La amígdala central tiene esa función, así como la de decodificar las emociones

Washington. La percepción del dolor es esencial para la supervivencia, pero la intensidad que una persona siente puede amplificarse o disminuir. Los soldados heridos en combate, por ejemplo, a menudo manifiestan no haberlo experimentado en el momento.

Un nuevo estudio publicado el martes en la revista científica estadunidense Cell Reports da cuenta del funcionamiento del circuito cerebral causante del aumento o la atenuación de las señales de dolor, y compara el mecanismo con un termostato que regula la temperatura de una habitación en una casa.

Yarimar Carrasquillo, principal autora del trabajo e investigadora del Centro Nacional para la Salud Integradora y Complementaria (NCCIH, por sus siglas en inglés), explicó que la región del cerebro en la que se produce este mecanismo es la amígdala central, estructura que cumple una función esencial en la decodificación de las emociones.

Según el estudio, la amígdala parece tener un doble papel.

Carrasquillo y sus colegas descubrieron en ratones que la actividad en las neuronas que expresan la proteína quinasa C-delta amplifican el dolor, mientras las que expresan somatostina inhiben la cadena de transmisión en los nervios utilizados para comunicar el dolor.

Sentir dolor es una advertencia esencial para que una persona sepa que necesita ayuda; por ejemplo, en casos de apendicitis o un ataque cardiaco.

La insensibilidad pone en peligro a las personas

Las personas que nacen con insensibilidad al dolor no perciben la gravedad de sus lesiones y en consecuencia están en mayor peligro de muerte.

Sin embargo, no todos los dolores resultan útiles. Según un estudio de 2012, cerca de 11 por ciento de los adultos estadunidenses sufre de dolor físico crónico.

Ese tipo de afección con frecuencia genera dependencia a poderosos analgésicos como los opiáceos, o promueve en pacientes la automedicación mediante productos inadecuados o ilegales.

"La reacción sana es: sientes dolor, te dice que algo está mal, recibes un tratamiento y la molestia se va", aseguró Yarimar Carrasquillo.

"En el caso del dolor crónico (...) el sistema está bloqueado. Si podemos identificar qué es lo que lo obstruye, podemos revertir el fenómeno."

Escanea y asómate al horror: llegan las apps que te dicen la mierda que te metes

Ya no hace falta tener un posgrado en nutrición para entender las etiquetas de los alimentos o los cosméticos. Llegan nuevas aplicaciones para móviles que descifran lo que llevan los productos que consumes, así como sus posibles peligros.

Una persona lleva varios minutos paralizada en el pasillo de las latas. Una lista interminable de ingredientes ininteligible, conservantes con nombres imposibles, un jeroglífico escrito con letras microscópicas, muchas veces con su nombre científico en latín... La tarea de saber qué contienen los productos procesados que te comes o los cosméticos que te echas encima nunca ha sido sencilla.

Para empezar, haría falta una lupa, una base de datos memorizada sobre miles de elementos químicos y nutrientes, y un algoritmo que los procese a toda velocidad para saber si un producto presenta algún tipo de peligro para la salud. Es precisamente lo que hace la aplicación para móviles Yuka, lanzada por tres desarrolladores franceses en 2017 y que, según afirman, cuenta ya con cerca de diez millones de usuarios. Desde este verano, también está disponible en España.

Con esta app gratuita en su versión básica, las personas que quieran saber qué contienen los alimentos y los cosméticos que consumen solo tienen que escanear el código de barras y asomarse al horror. En efecto, gran parte de los productos procesados que consumimos a diario contienen tóxicos, pueden ser cancerígenos, producir sobrepeso o problemas coronarios en distintos grados. Aunque también hay sorpresas: Yuka también permite descubrir productos razonablemente sanos en las góndolas de los supermercados. Y ofrece alternativas menos perjudiciales para la salud.

“Claro, ahí está el negocio”, señala el desconfiado lector. No, al menos si creemos a los creadores de Yuka. Una de las particularidades de esta app es que se proclama “100% independiente”. Según explican en su propia página, “la aplicación no hace ningún tipo de publicidad” y la financiación se realiza, sostienen, fundamentalmente a través de su versión premium y otros servicios adicionales. Además, siempre según su versión, “por razones éticas, Yuka no vende ni utiliza ningún dato personal”.

Mi desodorante es letal

Un paseo por la nevera o por el baño móvil en mano puede acabar muy mal. Un rápido escaneo al desodorante Nivea for Men arroja un “riesgo alto”, con una puntuación de 0/100, es decir, que no puede ser más malo. “La revolucionaria crema para la piel del hombre” contiene BHT (Butilhidroxitolueno), un antioxidante que “ha mostrado efectos de interrupción endocrina” y que “también podría tener efectos en las hormonas sexuales y afectar a la fertilidad y el desarrollo”. Y también tiene “Aluminium Chlorohydrate”, sales de aluminio vinculadas, según un estudio publicado por el International Journal of Cancer en 2016, con efectos cancerígenos, siempre según los resultados que ofrece esta app.

La crema con la que cuidas las irritaciones del culo de tu bebé debería ser algo 100% seguro, pero resulta, según los cálculos de Yuka, que Mitosyl de Laboratorios Sanofi Aventis solo es un 8% seguro. Contiene “Petrolatum”, un aceite mineral derivado del petróleo de “riesgo alto” clasificado como “posible cancerígeno humano”.

¿Va a pillar un cáncer tu hijo por usar Mitosyl? Pues, probablemente no. Debería “nadar en una bañera de Petrolatum para que tenga algún efecto”, diría el gabinete de prensa de Sanofi Aventis. Pero ¿qué ocurre cuando casi todos los elementos que comemos o que nos untamos tienen algún ingrediente considerado nocivo para la salud? ¿No es mejor limitar este consumo si tenemos la información y hay alternativas? 

Para calcular la idoneidad de los productos, la calidad nutricional representa el 60% de la nota final, con un método basado en Nutriscore, un semáforo de calidad nutricional que se rige por el Programa Nacional de Nutrición y Salud de Francia, de pronta aplicación en España. La presencia de aditivos representa el 30% de la puntuación y determina la peligrosidad final del producto con tres colores: sin riesgo (pastilla verde), riesgo limitado (pastilla amarilla), riesgo moderado (pastilla naranja), riesgo elevado (pastilla roja). Y el 10% final de la nota corresponde al origen orgánico o ecológico de los productos utilizados.

Desde enero de 2018, Yuka ha ido construyendo su propia base de datos. Hoy cuenta con un registro de 450.000 productos alimenticios y 150.000 cosméticos. Y si la aplicación no reconoce el producto, el usuario puede incorporarlo a la base de datos. Una foto de la mercancía, del código de barras, otra de los ingredientes y cuatro horas de espera son suficientes para conocer la peligrosidad de casi cualquier alimento o cosmético. Las bebidas alcohólicas o la leche de fórmula para bebés son algunos de los productos que no incluye Yuka en sus bases de datos.

Un mercado en disputa

De forma paralela, otras aplicaciones similares han ido saliendo al mercado. Una de ellas es myHealth Watcher, que también hace gala de ser “100% independiente” y colaborativa: “Bajo ninguna circunstancia myHealth Watcher realizará cambios en sus algoritmos de recomendación a propuesta de fabricantes o marcas”, afirman desde esta empresa. La particularidad de esta app es que permite personalizar perfiles para cada miembro de la familia incluyendo información de alergias e intolerancias, y dietas vegetarianas o veganas.

Otra aplicación es El CoCo, un “proyecto autofinanciado y 100% independiente”, según su propia definición. Esta app “calcula el grado de procesamiento de cada producto y te avisa cuando son ultraprocesados” utilizando también, entre otros, el sistema Nutriscore.

Yuka y El CoCo dan más valor a los aditivos y conservantes, y Yuka es la que más valora el hecho de que los productos sean ecológicos. Sin embargo, ninguna de las aplicaciones tiene en cuenta el efecto de estos alimentos o cosméticos en el medio ambiente o en el entorno laboral o social donde son producidos o la huella ecológica de su transporte o de su embalaje.

¿Sirve de algo conocer los efectos nocivos de un producto? ¿Ayuda a que los consumidores cambien sus hábitos o para que las empresas comiencen a buscar alternativas más sanas? El ejemplo del tabaco no invita al optimismo. Sin embargo, las personas preocupadas por los productos que consumen y su impacto en la salud nunca han tenido tan fácil identificar la mierda que se meten.

Martín Cúneo

@MartinCuneo78

2019-10-15 06:00

Publicado enSociedad
Reclusos del EPCAMS de San Isidro. Popayán, demandan alimentación adecuada

Señor teniente coronel Darío Antonio Balen Trujillo

Director Del Establecimiento Penitenciario “EPCAMS” de San Isidro. Popayán

Acudimos a usted con el derecho de petición basado en el artículo 23 de la C.N de la C.C.A. Nosotros los privados de la libertad de este penal nos dirigimos a usted con el fin de manifestarle con mucho respeto, mediante el derecho de petición, nuestra inconformidad en cuanto a la vulneración y violación del suministro de nuestros alimentos.

Nosotros los reclusos: Luis Aníbal García Gómez, Leonardo Fabio Vásquez Ceballos, Carlos Mario Kerkelen, Yeiner Andrés Zapata Rueda, Luis Eduardo Higuita López, Cristian Camilo Higuita Giraldo, Luis Gerardo Flor, Hernán Darío Ardila Mora, Alejandro Ríos, actualmente recluidos en el pabellón 6 de este penal.

Le queremos informar que el día viernes 27 de septiembre del presente año nos vimos obligados a realizar una protesta pacífica en la que nos rehusamos en recibir la alimentación que suministra el consorcio alimenticio encargado del penal, dicha protesta se hizo con el fin de exigir un buen trato en el ámbito alimenticio ya que en ocasiones no cumplen con la línea exigida en base a la alimentación.

Señor Kemer Ramírez Cárdenas

La presente es con el fin y el buen deseo que tenemos, que nos brinden una mejor atención en los alimentos y en una proporción adecuada.

Ya que la misma está estipulada en el cumplimiento de la ley tal como lo interpone la Corte Suprema en uno de los aspectos que contribuyen a la protección y garantía de los derechos de la vida, la salud y la integridad de los reclusos. Hacemos énfasis en el suministro de una alimentación sana, adecuada y suficiente, pues se observa el deterioro de víveres, cantidad, calidad y valor nutricional. El desperfecto y pasado de tiempo de los alimentos ha provocado la aparición de enfermedades en los internos debilitando en cada uno el sistema inmunológico y daños intestinales en el organismo e incluso en casos de ausencia total. Se podría considerar esto como una modalidad de tortura o maltrato en contra de lo previsto en la constitución y en los instrumentos internacionales de los derechos humanos.

Además el estado tiene el deber constitucional de proporcionar a los reclusos la alimentación adecuada y suficiente en mejores condiciones de higiene garantizando así la protección de los derechos y la integridad de los reclusos. Usted bajo su cargo condicional podrá también autorizar el suministro de una alimentación especial de acuerdo con los requerimientos médicos de cada interno.

Tenga en cuenta que por la mala alimentación ya tenemos en el pabellón penitenciario 17 personas enfermas entre el 26 al 28 de septiembre del presente año, sin contar con que también hayan enfermado en los demás pabellones, esto debido al suministro de un pollo descompuesto y en malas condiciones que suministro la señora Alicia Bejarano, encargada del Copast o Uspec.

Por este medio explicito queremos sugerir que no se viole más la integridad y la dignidad como seres humanos ,que se respeten los derechos fundamentales y constitucionales teniendo en cuenta que de una sana y buena alimentación balanceada depende mucho la salud de todo ser humano. No siendo más en el escrito ,agradecemos su mayor interés y disposición en el asunto ,porque aunque reconocemos que estamos pagando penas justificables merecemos un trato digno en el ámbito social .Esperamos de su parte una pronta y favorable respuesta..

Muchas gracias.

Atte. Reclusos del pabellón

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