Este es el hombre que tras 59 años podría ocupar el lugar de los Castro en Cuba


Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de Cuba y exprofesor universitario de 57 años podría convertirse en el nuevo presidente de la Isla en los próximos meses. Raúl Castro culminará su segundo mandato el 19 de abril por una disposición que limita el tiempo de los cargos a dos quinquenios.

En febrero de 2013 Díaz-Canel se convirtió en el primer dirigente nacido después del triunfo de la Revolución en alcanzar el cargo de primer vicepresidente, al tiempo que era miembro del Buró del Partido Comunista de Cuba (PCC), máxima instancia de poder en el país.


Todo parece indicar que sería el próximo presidente de Cuba, ya que en sus últimas presentaciones públicas se ha mostrado a favor de la continuidad del socialismo y la Revolución, a pesar de que en las elecciones en la mayor de las Antillas no se promueven campañas políticas.


Díaz-Canel es miembro del Buró Político del PCC desde 2003. También fue primer secretario del Partido en las provincias de Villa Clara y Holguín y ministro de Educación Superior hasta 2012. Ese mismo año asumió como vicepresidente del Consejo de Ministros hasta 2013.


En declaraciones a la prensa en noviembre de 2017, precisó que "habrá presidentes en Cuba siempre defendiendo la Revolución y serán compañeros que saldrán del pueblo, los elegirá el pueblo".


Díaz-Canel proviene de una familia del centro de la Isla, hijo de una maestra normalista y de un trabajador de una planta mecánica en Santa Clara. Se graduó como Ingeniero Electrónico e inició su vida laboral en la Fuerzas Armadas Revolucionarias.


Luego pasó como profesor a la Universidad Central Marta Abreu, donde también fue dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas hasta que en 1994 fue designado primer secretario del Comité Central en esa provincia.


Durante este mandato, Villa Clara vivió una serie de transformaciones positivas en su vida cultural como la creación del centro El Mejunje, uno de los primeros locales en acoger espectáculos de travestismo en Cuba. Además, la ciudad se convirtió en el epicentro del movimiento de rock de la Isla.


En 2009 pasó a La Habana como ministro de Educación Superior y en 2012 inició sus funciones como vicepresidente del Consejo de ministros. En ambas labores mantuvo un prestigio de transformador, siempre abierto a nuevas ideas.


El propio Raúl Castro anunció a Díaz-Canel como vicepresidente primero del Consejo de Estado, en sustitución del histórico José Ramón Machado Ventura, uno de los guerrilleros de la Sierra Maestra.


Raúl Castro ejerce el cargo máximo desde 2008 en reemplazo de su hermano Fidel. En 2013 inició su segundo periodo y aseguró que al terminar su mandato (2018) habría un nuevo presidente en la Isla.

Por: SputnikNews | Sábado, 20/01/2018 11:06 AM

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Tarek William Saab: ¿Futuro Presidente de Venezuela?

1. “El tercer hombre más importante de la República”


“Soy el tercer hombre más importante de la República”, dijo el Defensor del Pueblo Tarek William Saab (TWS) la semana pasada a una periodista internacional. Presumiblemente, el primero es Maduro, el segundo Tarek el Aissami y el tercero es el ombudsman. Lo que a primera vista podría parecer una flor retórica de la exuberancia arábica tropical, no lo es. Las arenas movedizas de la política venezolana se han tragado a muchos pretendientes a la máxima investidura. Sin embargo, ahí está el poeta Tarek, aprovechando al máximo la descomposición del bloque madurista y del bloque opositor, para aumentar sigilosa y pacientemente su base de poder.


2. Fidel Castro, Raúl Baduel y Tarek


Los astros no están mal alineados para el joven y ambicioso abogado Tarek. Después de los años de trabajo en defensa de los derechos humanos (1993-98) ascendió a diputado y Constituyente Nacional (1999-2000). El primer hito de su carrera llegó, cuando el Commandante Fidel Castro le comentó, que algún día podría ser el sucesor de Hugo Chávez. Una enorme muestra de confianza de Fidel que nunca tuvo con el General Baduel. El General pasó exitosamente la difícil prueba de vinos a que Fidel le sometió una noche en la isla tropical, pero Fidel nunca lo consideró un posible sustituto de Chávez. El elogio de Fidel para Tarek, sin embargo, venía con un caveat (limitante). Que tenía que asimilar más experiencia en la política práctica para poder soñar con la silla presidencial. Tal experiencia se la ganó como gobernador de Anzoategui (2004-20012), donde superó un complot de asesinato (TWS dixit) y logró controlar la importante zona petrolera.


A un año y medio de la muerte de Hugo Chávez (diciembre de 2014), fue elegido por la Asamblea Nacional como 4º Defensor del Pueblo de Venezuela, siguiendo a su predecesora Gabriela Ramírez. Al acordar el régimen socialdemócrata madurista, importantes sectores de la derecha venezolana y la Internacional Socialista (IS) europea, implantar la modalidad política de “casa por cárcel” cual vía para un nuevo Pacto de Puntofijo de la caduca clase política venezolana, el cargo institucional de Tarek se convirtió en un puesto de oro. “Es mal poeta, pero buen político”, juzgó alguna vez un bardo competidor, estrecho amigo del Commandante Douglas Bravo; habitualmente alcoholizado, pero lúcido. En efecto, el hecho de que Tarek William Saab haya sobrevivido políticamente a las porquerías de guerra sucia, que le aplicó el teniente anticomunista Diosdado Cabello, indican que el trovador espiritualizado tenía razón.


3. La hora del poeta


Todas las instituciones centrales del Estado en Venezuela están deslegitimadas, con sus líderes “quemados” políticamente: la Asamblea Nacional, la Presidencia, el Tribunal Superior de Justicia, el Consejo Nacional Electoral y las Fuerzas Armadas. Todas, menos una: la Defensoría del Pueblo. Y por la vía de concertación nacional escogida por la clase política --cárcel por casa por repartición de poder negociada-- Tarek está en la caseta de cobro de los arrieros. No ha cometido el “error” de realpolitik, de enfrentar frontalmente a la mafia madurista, como lo hizo honorablemente Luisa Ortega y tampoco se ha plegado a la derecha como hizo equivocadamente el gobernador de Barquisimeto, Henry Falcón. Puede jugar al fiel de la balanza entre las fracciones de la derecha y las múltiples fracciones del oficialismo: los ultras de Cabello, los centristas de Maduro, los fragmentados militares y los chavistas originarios. Puede, y lo está haciendo.


Se trata, por supuesto, de un juego arriesgado, porque en la fauna de la democracia protagónica y proactiva tropical, las víboras y depredadores sobran. Sin embargo, la naturaleza hermafrodita del cargo (ni-ni) que ostenta Saab --ni totalmente Estado, ni totalmente Pueblo-- facilita el juego equilibrista requerido. De tal manera, que no puede descartarse que post mortem el prognóstico del Commandante Fidel podría materializarse para “el tercer hombre más importante de la República”.

 Miércoles, 12/07/2017 09:45 PM |

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Lunes, 10 Abril 2017 08:11

Cuba: las reformas se congelan

Cuba: las reformas se congelan

La política de Raúl Castro de avanzar en las reformas “sin prisa pero sin pausa” podría haber dado ya todo lo que podía dar de sí. Los pasos siguientes provocarán un efecto dominó: cualquier ficha que se toque obligará a cambiar muchas más.


Si el 2015 fue el año del “deshielo” entre Cuba y los EEUU, el 2017 podría considerarse como el de la “congelación” de las reformas iniciadas en 2008. Las PYMES, las cooperativas, el trabajo autónomo, la unificación monetaria, la inversión extranjera, los cambios previstos en la constitución, la ley de prensa, la de cine, la que reconoce los derechos de la comunidad LGBTI, todo parece haber sido puesto en modo hibernación.


La política del Presidente Raúl Castro de avanzar las reformas “sin prisa pero sin pausa” podría haber dado ya todo lo que podía dar. Los pasos siguientes provocarán un “efecto dominó”, cualquier ficha que se toque obligará a cambiar muchas más. Por ejemplo, la dualidad monetaria y la apertura de formas de trabajo privadas están íntimamente ligadas, si se quiere evitar una catástrofe social.


El economista Juan Triana, del Centro de Estudios de la Economía Cubana, asegura que la unificación de la tasa monetaria podría provocar el cierre de más del 60% de las empresas estatales, las cuales se benefician de un cambio artificial. Cuando estas empresas necesitan importar el Estado les reconoce la paridad entre el peso cubano y el dólar, mientras el cambio real es de 24 a 1. Si la moneda y las tasas de cambio se unificaran esas empresas serían incapaces de comprar los insumos necesarios para seguir produciendo.


El mismo Triana asegura que la unificación de tasas cambiarias y la quiebra masiva de empresas estatales terminarían destruyendo alrededor de 2 millones de puestos de trabajo. Para poder reinsertarse, esos futuros desocupados necesitarán de un mercado laboral más flexible que el actual. Hoy el trabajo autónomo está limitado a 200 oficios, algunos tan raros como el “Servicio de coche de uso infantil tirado por animales”, el “Desmochador de palmas”, el “Forrador de botones”, el “Limpiador y comprobador de bujías” o el “Pelador de frutas naturales”, actividades que no ofrecen grandes posibilidades de absorber mucha mano de obra.


El economista cubano Omar Everleny Pérez considera que el Estado debería hacer una lista de los oficios prohibidos y permitir ejercer a todos los demás. Incluso es destacable que, habiendo graduado las universidades 1,2 millones de personas, estos no puedan trabajar de forma autónoma en temas ligados a su profesión. Esa prohibición genera que arquitectos, ingenieros, dentistas, etc. trabajen clandestinamente para completar los magros salarios que paga el Estado.


Para unificar la moneda y cerrar las empresas improductivas, el gobierno necesita de formas empresariales privadas, nacionales o foráneas, capaces de absorber a los desocupados. Sin embargo, las inversiones extranjeras se aprueban a cuentagotas, no se autorizan nuevas cooperativas y ni siquiera existen mecanismos para abrir una PYME. Todo esto ocurre a pesar de que hace un año el Presidente Raúl Castro aseguró, en el Congreso del Partido Comunista, que “La empresa privada actuará en límites bien definidos y constituirá un elemento complementario del desarrollo del país”.


Varios factores podrían estar pesando en la parálisis reformista, uno muy importante tiene que ver con las inciertas relaciones internacionales de la isla. El abastecimiento de petróleo venezolano se sigue reduciendo y provoca serias dificultades en el aparato productivo y de servicios de Cuba. La mitad del crudo que consumía el país, unos 100 mil barriles diarios, llegaba desde Venezuela a cambio del trabajo de los médicos cubanos en ese país. Los envíos petroleros redujeron en un 50% y ya se sienten sus efectos, el 1 de abril se dejó de vender gasolina Premium y, por temor a la escasez, han aumentado las colas de vehículos para comprar el combustible de menor octanaje.


Tampoco es sencillo para La Habana planificar el futuro sin conocer cuál será la estrategia de la administración de Donald Trump respecto a Cuba. Lo único concreto que ha dicho La Casa Blanca es que toda la política de acercamiento de Barack Obama está siendo revisada, en busca lograr un mejor acuerdo. Durante los últimos 60 años, el vecino del norte ha determinado muchos de los movimientos de la Revolución Cubana, cuya principal divisa fue sobrevivir a todos los intentos de Washington por aniquilarla, organizando una invasión, financiando opositores, ejecutando atentados y, sobre todo, cercándola económica y financieramente.


En lo interno se prepara el traspaso del poder de la generación histórica a la que hoy ronda los 60 años de edad. El Presidente Raúl Castro prometió dejar el cargo a inicios de 2018 y el candidato del PCC, Miguel Díaz Canel, fue ascendido a Vicepresidente Primero del gobierno. Aunque debe ser elegido por el parlamento, su nombramiento es casi seguro dado que el 90% de los 600 diputados son comunistas.


Asegurar la gobernabilidad tras la salida de los históricos puede ser importante pero si las reformas no dan pasos determinantes en los próximos meses, la tarea que dejarán a Díaz Canel y su equipo será en extremo compleja. Los cambios económicos que el gobierno planea tendrán, para bien y para mal, mucha repercusión social y en la población persisten diferentes puntos de vista sobre algunos de ellos.

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Humberto de la Calle: “Colombia tiene que doblar la página del conflicto”

El jefe negociador con las FARC defiende "una coalición amplia" para las presidenciales de 2018

Humberto de la Calle (Manzanares, Caldas, 1946), jefe del equipo negociador del Gobierno colombiano con las FARC, es uno de los probables candidatos a las elecciones presidenciales de 2018. En su opinión, el acuerdo y el fin de la guerra darán paso a un nuevo modelo de país. Esta semana estará en Madrid, donde fue embajador hace dos décadas, para hablar del proceso de paz.


Pregunta. ¿Comprende las razones de la polarización social que no cesa tras el acuerdo?


Respuesta. Plenamente. Lo que voy a decir es un tanto paradójico, pero la victoria del no [en el plebiscito del pasado octubre] tuvo un efecto afortunado, y es habernos permitido incorporar muchas de las pretensiones del no en un nuevo acuerdo. Hay que reconocer que las FARC son una organización muy impopular. Los colombianos han insistido en la necesidad de castigo carcelario ordinario para los máximos responsables y hay una resistencia muy grande a la participación política de esos máximos responsables de los graves crímenes que han cometido las FARC. Es un hecho y hay que comprenderlo.


P. ¿Eso se puede revertir?


R. El camino correcto es el cumplimiento cuidadoso y estricto de los acuerdos. Más allá de comprender las reticencias de muchos colombianos, lo que hay que hacer es doblar la página del conflicto y continuar cumpliendo un acuerdo de Estado. Camino que si se retrotrae implicaría graves riesgos y un retroceso enorme que sería una calamidad.


P. ¿Cómo influirá el acuerdo en las próximas elecciones?


R. El acuerdo mostrará en la práctica su cara positiva y los hechos serán más elocuentes que las palabras. Hay siempre riesgos de soluciones autoritarias, de desconocer los valores centrales de tolerancia y de respeto a las ideas de los demás. Luego, creo que a partir del acuerdo se abren dos caminos. Y esa discusión estará siempre presente hasta 2018 y de ahí en adelante, porque una cosa es el fin del conflicto y otra la implantación de una paz firme, que es un proceso de una década o década y media.


P. ¿Será candidato?


R. No he tomado una determinación, pero lo que pienso es lo siguiente. Yo sí creo que hay cosas en riesgo en Colombia. No solo el acuerdo en sí mismo y en sus aspectos militares, sino en lo que significa de oportunidad para un modelo de país, que se basa en el diálogo, en el respeto, en el tratamiento razonable de los conflictos que seguirán en Colombia. Hay demasiados valores de una democracia liberal para defender. Y creo que todo esto está en riesgo si tomamos el camino del autoritarismo. Es una discusión que exige una coalición amplia no solo de fuerzas políticas que han estado a favor del acuerdo, sino también de múltiples expresiones independientes. Me parece que hay una creciente aparición de indignados, de personas que están terriblemente insatisfechas con el sistema político y que buscan un nuevo horizonte. Esto hay que configurarlo, y lo que yo pueda ser para ese propósito lo haré. Las decisiones no son producto del narcisismo y de la vanidad, sino de la necesidad. Creo que hay que configurar ese bloque político y creo que lo debe liderar la persona que sea más útil y que esté mejor dotada para esa tarea. Eso lo resolveremos más adelante.


P. ¿Teme el escenario de un Gobierno que dé marcha atrás?


R. Categóricamente, sí. Un senador importante del Centro Democrático dijo ‘si ganamos vamos a echar atrás el acuerdo’. Después, el expresidente Álvaro Uribe matizó, diciendo no se trata de echar atrás el acuerdo, sino que hay puntos inaceptables. Y resulta que esos puntos son el corazón del acuerdo. Dar marcha atrás en esto me parece que pone en riesgo la consecución de la paz. Pero detrás de eso hay mucho más. Mis más de 140 horas de discusión con los voceros del no yo entendí que ya el problema no son solo las FARC. Las FARC son una circunstancia muy concreta, pero detrás de eso hay un modelo de país. Esto me parece que es lo que está en juego, y me parecería extraordinariamente peligroso que, so pretexto de echar atrás el acuerdo con las FARC, entremos en una fase de populismos de derechas o de izquierdas que lo que buscan es menoscabar las ideas centrales de la democracia liberal.


P. ¿Cree que el acuerdo tiene fallos?


R. Sigo pensando que el proceso de discusión con el no fue útil. El nuevo acuerdo es extraordinariamente equilibrado.


P. Pero hay retrasos. ¿Cumplirán el calendario?


R. Ha habido esas dificultades logísticas en las zonas que son lamentables pero explicables. Hay una desproporción de algunos críticos, que prestan demasiada atención a esas dificultades y no observan que el Estado por su lado ha cumplido lo que realmente es lo sustancial. Lo grueso se está cumpliendo dentro de los términos previstos. Siempre puede haber elementos prácticos, ahora se dice que los containers no están listos, que hay unas cajas más pequeñas para recibir las armas. Me parece que este no es un problema de principios. A esto hay que ponerle sentido común. Se va a cumplir la dejación de armas y se va a cumplir mayormente en el cronograma previamente dispuesto [en junio].


P. ¿Cómo será el desembarco de las FARC en política?


R.Yo creo que van a introducir un elemento ideológico radical en Colombia de izquierda, lo cual me parece bien, porque va a obligar a los partidos también a modernizarse. Las FARC han recibido un rechazo muy grande de la sociedad colombiana por los crímenes que han cometido. Es una circunstancia que tenderá a cambiar. Los colombianos tenemos que acostumbrarnos a discutir con las FARC. Lo que sería ideal es que las FARC encuentren un nicho razonable porque un fracaso rotundo en materia electoral podría ser un riesgo también que implicara un deseo de desistir en lo que se venía planteando. Yo creo que vamos a ser capaces los colombianos de convivir con esta situación y las FARC cada vez deberán estar más entrenadas para entender los retos de la democracia y también los reveses de la misma.


P. También hay una negociación con el ELN, que en febrero puso una bomba en Bogotá.


R. Va a ser seguramente más difícil. Lo que confiaría es que el ELN entendiera que la hora de las armas ha pasado. Que movimientos armados para la política generan una carga conservadora que solo beneficia al statu quo. La guerrilla en Colombia es la mejor disculpa para el statu quo.


P. Los asesinatos de líderes sociales no cesan.


R. Es extraordinariamente preocupante, quizá en este momento sea mi máxima preocupación, porque en el pasado hemos visto tras intentos de reconciliación una arremetida contra líderes de recuperación de tierras, líderes sociales, defensores de derechos humanos. El caso más reciente es lo que ocurrió con la Unión Patriótica y es algo que no se puede repetir, porque sí podría dar al traste con la implementación real de los acuerdos. El Estado está utilizando los resortes necesarios, pero hay que ir más allá. Yo pensaría que en todas las localidades, todas las fuerzas políticas, incluidas las enemigas del acuerdo, deberíamos hacer pactos locales de no uso de la violencia con el ánimo de proteger a los líderes sociales que hoy están en riesgo. Hay que reconocer que el número de personas que han sido atacadas por fuerzas extremas es abultado, y ese es un camino que no podemos permitir los colombianos, y ese es el punto crítico de los desafíos del posconflicto.


P. El caso Odebrecht y la corrupción también marcarán la campaña.


R. Sin duda va a ser también determinante. Lo que hay es una especie de oleada de indignación absolutamente entendible y razonable. Me parece que hay que entender eso, revertirlo y yo creo que va a pesar más allá del clímax de Odebrecht, creo que ese tema va a ser fundamental y me parece que va a canalizar masas importantes de votación independientes por fuera de los partidos. Sin olvidar la inequidad. Colombia es uno de los países más inequitativos de Latinoamérica. Mi opinión es que el acuerdo con las FARC no es solo un acuerdo militar para una paz chiquita. Es una oportunidad para atacar esos males estructurales en Colombia.

Bogotá 5 MAR 2017 - 21:27 COT

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Sábado, 31 Diciembre 2016 07:56

Tormentas de verano en EE.UU.

Tormentas de verano en EE.UU.

Trump acusó a su predecesor de poner “obstáculos en el camino” del pase de mando, apuntando contra movidas de política exterior que parecen ideadas para marcarle la cancha a partir del 20 de enero, cuando asuma el cargo.


Hay chispas en Washington y no provienen de los fuegos artificiales: la transición entre Barack Obama y Donald Trump, que había comenzado tranquila, se tensionó en los últimos días luego de que el presidente electo criticara públicamente algunas de las decisiones que está tomando el actual mandatario en sus últimas semanas de gobierno. A través de twitter, como siempre, Trump acusó a su predecesor de poner “obstáculos en el camino” del pase de mando, apuntando contra movidas de política exterior que parecen ideadas para marcarle la cancha a partir del 20 de enero, cuando asuma el cargo.


Desde el gobierno saliente, acusan al republicano de haber interferido en las tareas de la actual administración, excediéndose del rol que se espera de un presidente electo antes de comenzar su mandato. Todo, en el marco de una escalada en las relaciones bilaterales con Rusia, a quien las autoridades demócratas acusan de haber interferido en la elección para beneficiar al magnate.


La relación entre Trump y Obama había comenzado bien luego de la elección, cuando ambos compartieron una extensa reunión y una breve conferencia de prensa en la Casa Blanca. Allí ambos se manifestaron gratamente sorprendidos por el otro (era la primera vez que se conocían personalmente) y dijeron que trabajarían en conjunto para garantizar una transición armoniosa.


Durante varias semanas, así funcionó todo. La administración federal se mantuvo al margen de las denuncias por irregularidades en el sistema de voto electrónico que hacían algunos sectores del Partido Demócrata, exigiendo recuentos en algunos de los estados que resultaron clave para el triunfo republicano. Los dos mandatarios, el electo y el saliente, mantuvieron una relación telefónica fluida en todo este tiempo.


Una fuente de discordia fue la decisión de Obama de cambiar el histórico veto de Estados Unidos a una resolución de Naciones Unidas crítica de los asentamientos israelíes en Cisjordania. Trump acusó a su predecesor de haberlo hecho para marcarle la cancha y dificultar su tarea una vez que asuma y asumió públicamente el compromiso de revertir esa posición a partir del 20 enero. Una serie de posteos al respecto también echaron dudas sobre el compromiso del próximo gobierno con los organismos internacionales y las instancias de multilateralismo para resolver conflictos de política exterior.


Pero lo que hizo estallar la relación fue el informe de las agencias de inteligencia norteamericanas confirmando la intervención de hackers rusos en la campaña para perjudicar a la rival de Trump, Hillary Clinton: mientras el presidente acusaba públicamente a Vladimir Putin de estar atrás del ataque al sistema político estadounidense, el presidente electo desestimaba el valor y la veracidad de esa información y acusaba al gobierno de utilizarla para desacreditar su legitimidad, minada por la desventaja nacional de más de tres millones de sufragios que arrojó el recuento definitivo del voto popular. Desde la Casa Blanca anunciaron y aplicaron medidas retaliatorias contra Moscú: en un acto inédito desde el final de la Guerra Fría, Obama decidió echar del país a 35 diplomáticos rusos acusados de espionaje.


Trump reaccionó: “Trato de no darle importancia a las muchas declaraciones agresivas del presidente O y sus bloqueos en el camino. Pensé que ésta sería una transición suave... ¡NO!”. El intercambio escaló incluso a nivel personal: el mandatario, en una entrevista, aseguró que él, a diferencia de Clinton, hubiera ganado las elecciones contra Trump. La respuesta del republicano: “Obama dice que piensa que me hubiera ganado. El puede decir eso, yo digo que DE NINGUNA MANERA. Perdemos empleos, ISIS, Obamacare, etc... El presidente Obama hizo campaña fuerte (y en persona) en los más importantes swing states y perdió. Los votantes querían HACER AMERICA GRANDE DE NUEVO”. Por Twitter, claro.


Pero en el peor momento de la escalada, el clima navideño imperante y la razón mediaron para bajar los ánimos. Los dos dirigentes volvieron a hablar por teléfono el miércoles; tuvieron lo que Trump llamó una “muy muy buena charla” que “cubrió un montón de terreno” respecto a los temas en la agenda. “Nuestros equipos se llevan muy bien y nosotros nos llevamos muy bien, excepto un par de cosas que dijo y yo le contesté. Pero hablamos de eso, nos reímos de eso y nadie va a saber jamás lo que dijimos porque nunca vamos a hablar mal del otro”, agregó el presidente electo.


La Casa Blanca complementó: “La llamada de hoy, como todas las anteriores, fue positiva y estuvo enfocada en garantizar una transición exitosa”. A través de un comunicado, el vocero del presidente agregó que “hay un compromiso mutuo de mantenerse en contacto durante las próximas semanas y mantener a los equipos trabajando juntos hacia un cambio de manos exitoso el 20 de enero”. Al parecer, el año nuevo, en Washington, comenzará en paz. De no mediar ninguna sorpresa, lo cual, estando Trump de por medio, ya es mucho suponer.

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Sábado, 12 Noviembre 2016 06:24

Retoman el diálogo político en Venezuela

Retoman el diálogo político en Venezuela

Delegados del gobierno y de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) celebraron su segunda reunión, tras iniciar el diálogo el 30 de octubre, para evaluar avances en temas como derechos humanos, situación económica y justicia.

 

El gobierno de Nicolás Maduro y la oposición reanudaron ayer, a instancias del Vaticano, un diálogo que busca resolver la profunda crisis de Venezuela, en un campo minado al estar en disputa la continuidad del chavismo en el poder.


Delegados del gobierno y de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) celebraron su segunda reunión, tras iniciar el diálogo el 30 de octubre, para evaluar avances en temas como derechos humanos, situación económica y justicia, abordados en mesas separadas. El presidente Maduro, afirmó ayer que está dispuesto a mantener el diálogo emprendido con la oposición para resolver la crisis política, pero “sin bravuconerías ni ultimátums. “Yo he hecho todo lo posible e imposible para que haya diálogo de paz con la derecha y estoy dispuesto a seguir, pero sin ultimátum, sin bravuconerías’’, aseguró el mandatario en su programa radial La hora de la salsa.


La declaración se produce en la antensala de la segunda reunión de la mesa de conversaciones bilaterales, convocada con el fin de analizar los avances de cuatro mesas temáticas. El diálogo entre el gobierno y la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) fue instalado el pasado 30 de octubre con el acompañamiento del Vaticano y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).


La MUD insiste en un referendo revocatorio contra Maduro -suspendido en octubre-, pero plantea como alternativa unas elecciones generales en el primer trimestre de 2017. Pero el mandatario, cuyo período finaliza en enero de 2019, reiteró que la agenda electoral ya está definida, dando a entender que no puede haber modificaciones. “En unos meses tenemos elección de gobernadores, vamos a prepararnos para ganarlas’’, sostuvo. “Queremos que esta sea una mesa de diálogo victoriosa (...), que podamos navegar las aguas de lo que queda del año 2016, los años 2017 y 2018. Naveguemos en paz’’, exhortó Maduro.


En la misma línea el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, descartó un adelanto de los comicios presidenciales. “No hay referéndum ni hay elecciones generales, aquí lo que hay es revolución, felicidad y tranquilidad para nuestro pueblo’’, aseguró ayer ante miles de partidarios en Mérida (oeste).Otro punto planteado por la MUD es la liberación de lo que consideran presos políticos, pero Cabello rechazó que el diálogo se convierta en una ley de amnistía’’. “No puede convertir, la derecha venezolana, el diálogo en una ley de amnistía para que salgan los asesinos’’, dijo.


La oposición exigió resultados concretos del diálogo para ayer, bajo amenaza de retirarse de la mesa y retomar su ofensiva contra Maduro que incluye una marcha al palacio presidencial de Miraflores, suspendida el 3 de noviembre. Ante ello, Cabello señaló que el chavismo está preparado para contener una movilización opositora hacia Miraflores. “Si ustedes nos quieren ver en la calle, provoquen a este pueblo’’, desafió. Maduro había anunciado que el gobienro entregaría en la cita un documento con su visión de una salida a la crisis, y solicitó a la oposición no levantarse de la mesa. “Quiero que estén sentados en el proceso de diálogo que se inicia, hay que tener paciencia’’, dijo el mandatario en su programa radiofónico.


El diálogo se abrió cuando la tensión estaba al tope por la suspensión, el 20 de octubre, de un referendo con el que la MUD buscaba revocar el mandato de Maduro. De no fructificar el proceso, el conflicto podría escalar de nuevo. A la cita asistieron el enviado del papa Francisco, monseñor Claudio María Celli, y los ex gobernantes José Luis Rodríguez Zapatero (España), Leonel Fernández (República Dominicana) y Martín Torrijos (Panamá), y el ex presidente colombiano Ernesto Samper, secretario general de Unasur.


Luego de la tregua de once días, la oposición, que quiere evitar que el gobierno use el diálogo para ganar tiempo, acudió a la mesa exigiendo resultados concretos. “Venezuela es una olla de presión y la válvula, que era el revocatorio, la soldaron. La MUD busca en la mesa la solución electoral. O nos devuelven el referendo o se activa un acuerdo para adelantar elecciones’’, declaró el portavoz de la MUD, Jesús Torrealba. Sin embargo, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) negó una acción legal que buscaba reactivar la consulta, al declarar inadmisible un recurso presentado por la MUD, según un fallo difundido ayer.


“No estoy obsesionado con elecciones, mañana eso lo decidirá el pueblo en el 2018. Resolver lo económico, esa es mi obsesión’’, declaró Maduro. Pero para la oposición un cambio de gobierno es la única salida a la devastación económica del país petrolero, agobiado por la falta de alimentos y medicinas, y una inflación que rondará este año 475 por ciento según el FMI. “Somos escépticos. Los venezolanos necesitamos señales de cambio. Estamos al límite, la situación económica es una bomba que puede explotar’’, declaró el ex candidato presidencial Henrique Capriles.


Analistas ven improbable que el gobierno acepte reactivar el referendo o adelantar elecciones. Según Luis Vicente León, presidente de Datan lisis, ello implicaría la salida del chavismo del poder, dada la impopularidad del 76,4 por ciento que tiene Maduro, según la firma Venebarómetro. “Parece que la tendencia de la oposición es negociar imposibles’’, declaró el politólogo socialista Nícmer Evans, fuerte crítico de Maduro. Para Evans la MUD cometió el error de paralizar, antes de ver logros del diálogo, la movilización en la calle, quedándose sin mecanismo de presión. “Lo demás es pedirle al otro que entregue todo (el poder) a cambio de nada’’, agregó Evans.


Además de la desactivación de las protestas, la presión internacional bajó con el diálogo, apoyado incluso por Estados Unidos. Pero la elección de Donald Trump abre ahora interrogantes sobre la actitud hacia el proceso de conversaciones. Los analistas ven más factible avanzar en otras áreas. La MUD también exige un canal humanitario de suministro de alimentos y medicinas. Además, la sustitución de autoridades electorales y de justicia -a las que acusa de oficialistas- y la restitución del Parlamento, de mayoría opositora pero declarado en desacato por la corte suprema.

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Las FARC desaparecen como grupo armado sin dar detalles de cómo será su futuro político

La X Conferencia de la guerrilla termina con un cúmulo de buenas intenciones pero pocas concreciones después de 52 años de guerra


A las 18.00 de la tarde del 23 de septiembre de 2016, las FARC-EP dejaron de existir como grupo armado. “Por fin tenemos una segunda oportunidad sobre la Tierra”, ha dicho Timochenko, comandante en jefe de la guerrilla más antigua de América Latina, sobre el gran escenario que corona el recinto donde desde hace una semana se celebra la X Conferencia de la insurgencia. Acompañado de todo el Estado Mayor y el Secretariado, los órganos de dirección del diario, volvió a dar por acabada la guerra, jaleó a la paz de Colombia y refrendó, en nombre de sus camaradas, los acuerdos de paz negociados en La Habana durante los últimos cuatro años. No dio, sin embargo, muchos detalles de lo que será la futura formación política.


En las sabanas del Yarí, al suroriente del país, donde la guerra vivió sus peores momentos durante este medio siglo de confrontación, Timochenko ha entregado un discurso de reconciliación nacional con pocas sorpresas, ante una multitud de camaradas y unos cuantos invitados especiales como el portero René Higuita, Piedad Córdoba, exsenadora e Imelda Daza, líder de la Unión Patriótica, entre otros. Tras siete días de trabajo, con sesiones maratónicas en las que han participado más de 200 delegados llegados de distintos bloques de Colombia y otra multitud de guerrilleros invitados, no ha querido adelantar cómo será la formación política que se empezará a construir tras este evento. Ha sido Iván Márquez, miembro del Secretariado y jefe negociador en Cuba, momentos antes, el encargado de anunciar que “a más tardar” el próximo mayo se celebrará el Congreso fundacional, “si se implementan los acuerdos de La Habana”.


La guerrilla tiene asegurados cinco curules (escaños) en el Parlamento después de las elecciones presidenciales de 2018, pero muchos de sus responsables saben que el plazo es demasiado corto para consolidar el apoyo popular necesario. Al Congreso se llegará con una nueva y ampliada dirección, según ha avanzado Márquez, que será la responsable del programa, el estatuto y la línea política, además de definir su funcionamiento. “Comenzará con los ya excombatientes guerrilleros pero tendrá que ampliarse a otros sectores”, ha asegurado el comandante Pastor Alape. “Habrá debates internos, espacios asamblearios y de dirección en un marco de democracia interna. No será una organización vertical”.


En ningún momento, a lo largo de la semana, ha habido duda de que la “línea histórica de cohesión” de las FARC, en palabras de los comandantes, se iba a torcer. La esperada aprobación unánime de los documentos de La Habana confirma que la insurgencia tiene en los acuerdos el punto de apoyo sobre el que sujeta cualquier paso a dar a partir de este momento. “La llegada de la guerrilla a las zonas veredales se hará cuando todo lo acordado esté en firme, incluida la ley de amnistía”, ha insistido Carlos Antonio Lozada, miembro del Secretariado. A partir del denominado Día D, el 26 de septiembre con la rúbrica en Cartagena, las FARC tendrán 30 días para comenzar con el traslado. La comandancia confía en que el Congreso recurra a los mecanismos de tramitación rápida de los que dispone para que se cumplan los plazos firmados en los acuerdos.


El llamamiento a una gran convergencia de fuerzas para implementar los puntos del proceso de paz que ha hecho Timochenko ya había resonado con fuerza en las ruedas de prensa de la Conferencia. Alape y Lozada se habían encargado de explicar que el partido que surja buscará alianzas con diversos sectores “y no solo los de izquierda”. El objetivo final, en palabras de Márquez, es “propiciar un proceso constituyente que conduzca a la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente”. Desde que comenzara el proceso de paz en Cuba, y especialmente en sus etapas finales, las FARC han luchado por un cambio en la Carta Magna. Aceptaron el plebiscito del próximo 2 de octubre como mecanismo de refrendación tras largas discusiones, pero en la clausura han reconfirmado que no se conforman con la modificación que dará rango constitucional a lo pactado.


“Llega una gran transformación política, social y cultural que los colombianos no alcanzan a imaginar”, ha dicho el comandante en jefe. Las FARC transitarán a la legalidad como formación política para que “no sea necesario volver a alzarse en armas” y tendrán que adaptarse a lo que denominan “la democracia burguesa” desde dentro. A la espera de lo que se concluya en el Congreso del próximo mayo, líderes como Alape ya han adelantado que no buscarán “la transformación hacia el socialismo”. La guerrilla ha ido cambiando su discurso bélico hacia uno más político en el que ya se atisban claras estrategias para no vincularse con una única opción ideológica. “Cuando llegue el momento nos acogeremos a la ley de partidos vigente en Colombia y tendremos que dar soporte de nuestros ingresos”, ha añadido Lozada reafirmando la intención de formar parte del sistema con el que no están del todo de acuerdo.


En la distancia que han querido marcar con el Estado al que se van a incorporar ha habido un punto de encuentro: las víctimas. “Tendrán su reconocimiento y en el esclarecimiento de la verdad, a través de la Justicia Especial, se determinarán las responsabilidades en el conflicto, incluidas las nuestras”. El comandante en jefe de las FARC también ha tenido un recuerdo para el presidente Juan Manuel Santos por “haber iniciado las negociaciones y por su empeño en la firma final”.


Termina medio siglo de confrontación fratricida en Colombia. La guerra que ha dejado cerca de ocho millones de víctimas. Las armas de las FARC se entregarán al mecanismo de verificación de la ONU y se fundirán en tres monumentos que ratifiquen la no repetición. Falta que la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) inicie su proceso para que de verdad los fusiles y las balas dejen de silbar en América Latina.

Llanos del Yarí 24 SEP 2016 - 03:21 COT

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Moscú y Damasco ultiman una propuesta para resolver la guerra siria


Rusos, turcos y sirios están negociando desde hace varias semanas una salida a un conflicto que ya dura cinco años y medio. La voz dominante la tiene Moscú, adonde acuden continuamente turcos y sirios para presentar sus propuestas. Las ideas que se discuten se han publicado esta semana en la prensa árabe.


JERUSALÉN – Vladimir Putin declaró el viernes a la agencia de noticias americana Bloomberg que se están produciendo avances significativos, sin duda el progreso más sustancial hasta la fecha, para resolver la crisis siria. “Muy pronto podremos alcanzar un acuerdo y presentarlo ante la comunidad internacional”, adelantó optimista el presidente ruso.

El diálogo a tres bandas halló un impulso el 19 de agosto y desde entonces rusos y americanos se han mostrado discretamente satisfechos. Ese día el presidente turco Recep Tayyip Erdogan viajó a San Petersburgo para reunirse con Putin y normalizar las relaciones bilaterales, y ese mismo día, y no por casualidad, una destacada delegación de los servicios de inteligencia civiles y militares sirios viajó a Rusia.


Algunos detalles de la negociación en marcha se han publicado esta semana en la prensa árabe. El recuento más detallado apareció el jueves en Al Safir, un diario de centro izquierda libanés afín al gobierno de Damasco. Según Al Safir, las fuentes de la información que viene a continuación son rusas y occidentales, aunque lo más probable es que en realidad sean sirias.
En una primera fase, el plan prevé la creación de un gobierno de transición tripartito que estaría integrado por elementos independientes, representantes de la oposición “moderada” y del gobierno. El periódico no indica qué quiere decir la palabra “moderado” y esto puede constituir una dificultad que no será fácil de resolver necesariamente.

Turquía, que también participa en las negociaciones, ha pedido a Damasco que en el futuro gobierno estén representados los grupos étnicos o sectarios, quizá con la idea de que los turcomanos sirios, históricos aliados de Turquía, participen en el proceso, pero esta propuesta ha sido rechazada por el presidente Bashar al Asad, que no acepta la idea de considerar su país desde un punto de vista sectario.

Por su parte, Asad exige mantener durante la transición el control directo sobre cinco ministerios, que son Defensa, Exteriores, Interior, Finanzas y Justicia. Las demás carteras podrían pasar a manos de los independientes y de la oposición “moderada”. Así mismo se crearían tres vicepresidencias que se repartirían entre las tres partes personadas en la negociación.

En el momento en que las tres partes rubricaran el acuerdo, se dejarían discurrir dieciocho meses para llevar a cabo una serie de reformas constitucionales, aunque en ningún caso se tocarían las competencias del presidente. Al término de ese año y medio se celebrarían elecciones legislativas y presidenciales y se formaría un gobierno democrático.
Se ha de destacar que el actual gobierno sirio exige que en esas primeras elecciones presidenciales pueda participar el presidente Asad, y al parecer esta petición cuenta con posibilidades de ser aceptada. Asad, sin embargo, no podría concurrir a comicios posteriores.


Si el proyecto tira adelante, Damasco ha propuesto que se celebre un congreso en la capital siria que contaría con la presencia de la oposición del exilio. Los representantes de la oposición recibirían garantías de Moscú en lo referente a su seguridad personal durante su estancia en Damasco para participar en el congreso. De esta manera, Damasco sustituiría a Ginebra como lugar de negociaciones entre el gobierno y los opositores.

Para poner en marcha el proceso, el gobierno de Asad exige que Moscú garantice a todos los miembros del Estado, funcionarios, políticos y militares, así como a las milicias que han combatido contra los insurgentes al lado del ejército, que no sean procesados por ningún tribunal extranjero, incluida la Corte Penal Internacional.

Es dudoso que Moscú pueda realizar una garantía de esta naturaleza, aunque detrás de la petición puede estar el deseo de las personas más relevantes del gobierno y del ejército de hallar refugio en Rusia según lo que ocurra más adelante.
El periódico de Beirut indica que Moscú está preparando un encuentro entre Asad y Erdogan que se celebrará en la capital rusa en la segunda mitad de septiembre, bajo el patrocinio de Vladimir Putin. Existen numerosos indicios de que Erdogan está tratando de normalizar las relaciones con Damasco, que en otro tiempo, antes de la guerra, fueron ejemplares.

Erdogan y Asad incluso habían veraneado juntos y se consideraban amigos, pero todo eso cambió cuando se inició la revuelta y Erdogan adoptó una posición muy beligerante que ha agravado el conflicto al permitir la entrada masiva de armamento para los grupos yihadistas que han operado en Siria, incluido el Estado Islámico y el Frente al Nusra (Al Qaeda).

En el momento actual es razonable pensar que resultaría muy difícil, probablemente imposible, que el gobierno de Damasco recuperara todo el territorio que ha perdido durante la guerra, máxime si se tiene en cuenta que los rebeldes cuentan con un suministro garantizado de armas por parte de Estados Unidos, Turquía, Arabia Saudí y sus aliados.


Después de cinco años y medio de conflicto, Rusia y Turquía pueden adoptar una posición constructiva que permita ser moderadamente optimista, aunque tal y como está el panorama resulta difícil esperar que de la noche a la mañana se puede crear una democracia liberal modélica en Siria, máxime teniendo en cuenta el desastre democrático del vecino Irak.

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El impeachment amenaza ahora al propio Temer

El magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil Marco Aurelio Mello presentó una acción que pide a la Cámara de Diputados la instalación de una comisión especial que revise un pedido de impeachment (juicio político) contra el presidente interino del país, Michel Temer, informó el martes la corte.


La decisión fue tomada luego de que el propio tribunal decidió estudiar una solicitud presentada por un abogado en que se exige la apertura de un proceso de impeachment similar al sufrido por la presidenta Dilma Rousseff, pues Temer, en su calidad de vicepresidente, firmó el año pasado cuatro decretos económicos que modificaron los presupuestos del Estado sin la aprobación del Congreso.


El recurso se basa en que Temer firmó decretos de créditos suplementarios del mismo tipo de los que suscribió Rousseff, lo que sirvió de argumento para la petición de juicio político de la mandataria. Temer sustituyó el 12 de mayo pasado a Rousseff, quien fue suspendida temporalmente por el Senado con el alegato de maquillar los balances públicos de 2014 y 2015.


Mello resolvió sobre un recurso presentado por el abogado Mariel Marley Marra, de Minas Gerais, contra la decisión del entonces presidente de la cámara baja, Eduardo Cunha –actualmente suspendido– de archivar el pedido de juicio político contra Temer.


Ahora la decisión de cuándo poner la acción a consideración del pleno del STF la tiene el presidente de la corte, el juez Ricardo Lewandowski. Las sesiones plenarias se llevan a cabo los martes y miércoles.


Según el sitio de Internet del diario O Estado de Sao Paulo, Lewandowski todavía no ha definido una fecha para incluir el caso en la agenda del pleno de la corte.


En otro orden, el director general de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN), Wilson Roberto Trezza, habría presentado su dimisión después de que el gobierno interino de Temer decidió la recuperación del antiguo gabinete de seguridad institucional sin consultarlo.


El diario Folha de Sao Paulo informó que la renuncia fue presentada el lunes pasado durante una reunión con el nuevo ministro de Seguridad, general Sergio Etchegoyen, aunque su salida definitiva se dará hasta el final de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, en agosto.


El Instituto Lula, que representa al ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva, desmintió acusaciones hechas en la televisión por el ex senador del Partido de los Trabajadores (PT), Delcidio Amaral, sobre una supuesta obstrucción a la justicia del ex mandatario.


El presidente del PT, Rio Falcao, anunció que Rousseff y Lula emprenderán en breve una gira por varios países para denunciar el golpe en Brasil.


En tanto, como parte de los cambios en el gobierno interino fue designado presidente del Banco Central el economista Ilan Goldfajn, anunció el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles. El nombramiento debe ser aprobado por el Senado.

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Miércoles, 30 Marzo 2016 06:35

“La Revolución Cubana ha prevalecido”

“La Revolución Cubana ha prevalecido”

Anderson analiza la relación de fuerzas dentro de la dirigencia cubana al tiempo que pone de relieve la consistencia de las especificidades culturales históricas de Cuba como elemento clave de la resistencia del nuevo modelo.

 


Hasta la incertidumbre del futuro es exuberante en Cuba. El acercamiento con los Estados Unidos, la visita del presidente norteamericano Barack Obama, la paulatina apertura económica, los gestos de reenganche cultural con los representantes más famosos del capitalismo –Rolling Stones, Chanel, Google– y la efervescencia inagotable de La Habana diseñan un frente de transformaciones cuyo alcance se desconoce. Pocos entienden mejor a Cuba y su Revolución que el gran periodista norteamericano Jon Lee Anderson. Autor, de la hasta ahora más completa, rigurosa y memorable biografía de Ernesto Che Guevara (Che Guevara, Una vida revolucionaria, editorial Anagrama, 1997) Anderson pertenece a esa dinastía de cronistas que lo que cuentan y piensan está arrancado de la vida. Cero periodismo falso de sillón, nada de ese periodismo inmóvil y pedante cuya fuente es internet. Anderson vive y narra. Fue corresponsal en Cuba en los años posteriores a la caída del Muro de Berlín (1989) y ha recorrido luego los conflictos del mundo contemporáneo como pocos.

Miembro del staff de la revistaThe New Yorker, en estas semanas de delirio que Cuba vivió entre la visita del presidente Barack Obama y el concierto de los Rolling Stones, Anderson estuvo en la capital Cubana. En esta entrevista exclusiva Anderson analiza la relación de fuerzas dentro de la dirigencia cubana al tiempo que pone de relieve la consistencia de las especificidades culturales históricas de Cuba como elemento clave de la resistencia y de la elaboración de un nuevo modelo social y económico. “En Cuba no abrirán McDonald’s como en Praga y Varsovia”, pronostica el periodista norteamericano.

–Exactamente una semana después de la visita de Barack Obama a Cuba, Fidel Castro publicó un texto donde dice, entre otras cosas, “No necesitamos que el imperio nos regale nada”. ¿Se trata de una ruptura con su hermano Raúl?

–Es un poco lo que hemos estado viendo de parte de Fidel Castro desde el principio de la negociación con Estados Unidos que inició Raúl. Fidel Castro manifiesta al mismo tiempo su recelo y su respeto ante las decisiones tomadas por su hermano. Fidel se expresa desde su estatus de líder histórico de la Revolución. La gente, en Cuba, sabe que es así: él no está de acuerdo con todo esto. A medida que uno sube en la escala del poder hay más matices. Pero no creo que en ningún caso esto signifique une ruptura. Más bien, la critica tiene su espacio y Raúl ha avanzado con eso. No hay ruptura en el sistema, se trata más bien de un reafincamiento del sector más doctrinario de la Revolución cubana. En realidad, lo que Fidel está expresando es justamente de qué se trata la Revolución cubana, es decir, el orgullo nacional, el espíritu soberanista. Este es el país que menos soberanía tenía hasta que vino la Revolución. Entonces, en el fondo, aunque la parte socialista de la Revolución entre en una fase menguante, los históricos reivindican la esencia soberanista y dicen: frente a ustedes siempre estaremos en alerta y en vigilia. Fidel Castro es más escéptico ante este proceso.


–Usted conoce muy bien este país, ¿para usted la Revolución Cubana tiene un destino o está llamada a desaparecer?


–Es muy prematuro para que me ponga en plan de oráculo. Yo diría no obstante que hasta el momento la Revolución ha prevalecido, aunque no sea la misma Revolución. De hecho, la Revolución cubana ha tenido muchas etapas. Si comparamos la etapa de hoy con el 63, o con la del 83, veríamos grandes diferencias. Yo viví aquí justo después del colapso de la Unión Soviética y vi a la Revolución en aprietos. Esto no se siente hoy en día. El factor diferente entre hoy y hace 30 años es el factor de la globalización, de la cual, parece, nadie está a salvo. Un país isla como Cuba yo creo que puede perdurar más tiempo al margen de la gran corriente globalizadora, también por su historia revolucionaria independentista. Los cubanos han aprendido a resolver las cosas por si mismos y creo que esto va a incidir mucho en el futuro. De alguna manera, Fidel quiso decir que los cubanos no están aquí patas arriba. Hay un sector de la población cubana que siempre reclama cambios, muchos se quieren ir, otros regresan. Por primera vez estamos con un flujo en ambas direcciones. Creo que en este momento hay una mezcolanza de corrientes. En Cuba hay porvenir económico. Si bien está combatido y es difícil, por primera vez se vislumbran posibilidades de cambio, se ven posibilidades de porvenir material dentro de la isla incluso para los jóvenes. Lo que los revolucionarios históricos como Fidel tienen que medir es saber hasta qué punto nos abrimos a los gringos para que nos den lo necesario para seguir manteniendo el bote a flote. La pregunta es: ¿en qué momento se pone peligroso, en qué momento comenzamos a perder las lealtades de la población, en qué momento el Estado se repliega tanto que hay más ciudadanos que dependen más de su cuentapropismo que de nosotros, en qué momento perdemos el alma y los corazones de la gente? Este es el gran vía crucis que tiene Cuba y la Revolución en este momento. Pero no hay que olvidar que lo ha tenido desde hace un cuarto de siglo. Fidel era un personaje muy fuerte y muy carismático que logró hacer que siguiera tirando hasta que vino Chávez y reemplazó a la URSS en términos prácticos, en bonanza material. Con eso lograron emparchar muchas de las cosas que se habían deteriorado. También han tenido que ir viendo hasta qué punto se abrían al turismo. Si bien el turismo trae bienes económicos, también trae consigo un deterioro cultural, y no sólo en Cuba, sino en cualquier lado. ¿Entonces qué te queda de autóctono? Finalmente, ese es el gran reto. Ahora lo enfrentan con los norteamericanos. La fuerza arrolladora de la cultura y la economía norteamericana es tal que pocos resisten a ella. Lo que está ocurriendo es muy interesante. Los dos hermanos siguen vivos y Raúl está lidiando con todo esto. Fidel es más reacio, por razones obvias. Es como el viejo sabio, como el abuelo que le dice a los chicos que no acepten caramelos de los extraños que los paran en la esquina. ¡Cuidado con ellos porque te llevan!


–Hay como una suerte de apuesta malsana en el capitalismo occidental con respecto a Cuba. Unos apuestan por una suerte de “capitalismo del caribe”, otros por un destino semejante al que conocieron Polonia o República Checa después de la caída del Muro de Berlín.


–No lo creo. Hay que recordar que mucho antes del diferendo con Estados Unidos los cubanos pelearon durante décadas contra los españoles. Acá hay un espíritu duro con el que llega de afuera que data del siglo antepasado. Ellos tienen un gran espíritu nacional y no creo que esto cambie por más que haya atractivos en el gran país del Norte. En la medida en que los cubanos tengan posibilidades de ir y venir, de sacar lo que quieren de la relación con Estados Unidos, sin tener que cambiarlo todo a cambio de esa misma relación, todo esto será saludable para la economía cubana. Con tal de que la nomenclatura pueda servir como guardianes de la cultura cubana, de que estén conscientes de todo lo que pueden perder, yo creo que Cuba tiene un gran futuro, inclusive con cultura propia. Ellos no tienen por qué abrir un McDonald’s si no quieren. Pueden entregar porciones, como lo hicieron durante el período especial, a italianos, a españoles, a chinos, o a canadienses, menos a los gringos. Todo esto no tiene por qué ser tan politizado. Necesitan ayuda técnica y tal vez gestionaria en determinadas cosas. Por lo demás, pueden ir solventando su futuro como quieran. ¡Yo no veo que esto vaya a ser República Checa o Polonia! Hay mucha gente que está convencida de que esto ya se terminó, pero conociendo a Cuba y a los cubanos no creo que esto sea así. No habrá McDonald como en Praga o Varsovia.


–Acaso, a escala global y particularmente latinoamericana, ¿no se está jugando en Cuba la reelaboración de un nuevo mode- lo de desarrollo económico y humano, una suerte de equilibrio mixto entre un liberalismo menos voraz y un socialismo más abierto?


–Sí, yo creo que sí. Cuando uno analiza el discurso de los revolucionarios cubanos no es muy distinto al de las reivindicaciones de los países socialdemócratas de Escandinavia. Cuando se refieren a las conquistas del socialismo están hablando de mantener el papel del Estado en propiciar la salud, la educación, la seguridad y la vivienda para sus ciudadanos. Su gran reto es entonces cómo solventar esto. El mismo reto enfrentan los países socialdemócratas del norte que ven cómo todo esto se va minando. En Cuba, el futuro será mixto. Diría, que, en buen cubano, el futuro será sincrético. Habrá un poco de santería y socialismo..

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