Crisis climática y covid, fenómenos convergentes

Un reciente estudio de la Universidad de Cambridge desvela un mecanismo por el que el cambio climático habría influido en el surgimiento del SARS-CoV-2 y su paso de animales a humanos.

Según este trabajo, el calentamiento global y el incremento de gases de efecto invernadero han provocado durante el último siglo cambios en la vegetación de la provincia china de Yunnan (así como en Myanmar y Laos). Estas modificaciones han permitido que los murciélagos puedan extender sus hábitats y vivir en nuevos territorios. Su presencia está asociada a un mayor número de coronavirus.

La emergencia climática y la pandemia zoonótica son consecuencia de la actividad humana, que provoca degradación ambiental. La revista médica The Lancet ha monitorizado y reportado más de 40 indicadores globales que miden el impacto del cambio climático sobre la salud. En un editorial reciente, destaca que las causas de las crisis climática y la covid-19 tienen elementos comunes y sus efectos son convergentes.

En su informe de 2018The Lancet advertía ya de que si no se acelera la reducción de las emisiones de los gases de efecto invernadero, los sistemas de salud podrían verse desbordados para atender al previsible incremento de incidencia de enfermedades que se produciría.

Frenar los efectos del cambio climático ayudará a reprimir la aparición y la reaparición de enfermedades zoonóticas. Estas son más probables por la agricultura intensiva, el comercio internacional de animales exóticos y el aumento de la invasión humana en los hábitats de vida silvestre, que a su vez aumentan la probabilidad de contacto entre las personas y los patógenos.

El informe concluye afirmando que las decisiones que se tomen ahora deben abordar ambas crisis juntas para garantizar la respuesta más eficaz a cada una.

La realidad del calentamiento global

La mayor frecuencia histórica de acontecimientos extremos que estamos padeciendo (como la reciente borrasca Filomena enEspaña) está asociada a la nueva realidad de calentamiento global del planeta.

La temperatura media de la Tierra está continuamente subiendo porque hemos sustituido la fina manta natural de gases que estabilizaba la atmósfera por un edredón nórdico de gases. Estos son producto de la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas natural), generados desde hace poco más de un siglo.

Los observatorios científicos especializados del mundo llevan años midiendo que el incremento sostenido de temperatura afecta especialmente a la enorme masa de hielo de los polos, que se derrite, y a la vasta extensión de agua de los océanos, que se evapora.

El calentamiento global ha modificado los gradientes a gran escala, más o menos estables, de temperatura, presión y salinidad, originando el cambio climático.

Los pasados días de penalidades añadidas por el temporal de nieve y frío que trajo la borrasca Filomena han sido propicios para que algunos, incluidos políticos, cuestionen el cambio climático.

De las varias propuestas divulgativas y sencillas posibles para ayudar a entender la diferencia entre clima y tiempo meteorológico a mí me gusta la de una persona (clima) que da un largo paseo de ida y vuelta por una amplia playa sujetando a un perro (tiempo meteorológico) con un correa extensible. La trayectoria de sucesos de la persona (clima) es casi lineal, coherente y previsible. La del perro (tiempo meteorológico) arbitraria, caótica y muy poco previsible. Ambos tienen una ligadura física y cierran juntos el ciclo.

El motor del clima

El esquema básico de un motor térmico consta de un foco caliente, un foco frío y un fluido (gas-líquido) al que se obliga a realizar ciclos entre ambos focos sometido a gradientes (diferencias) de temperatura y presión.

La Tierra recibe la energía térmica del Sol, pero su forma esférica, la rotación diaria y la inclinación (23,5⁰) de su eje respecto del plano de la órbita solar hace que durante todo el año caliente mucho más la zona intertropical del ecuador y bastante menos los polos.

Cuando se calienta el aire, se vuelve más ligero y asciende dejando una depresión. Por el contrario cuando se enfría, se vuelve más denso, desciende y aumenta la presión. Así, en cada hemisferio, el aire de las capas bajas de la atmósfera se movería desde los polos al ecuador y en capas más altas cerraría el ciclo moviéndose desde el ecuador a los polos.

Pero el movimiento de rotación de la Tierra alrededor de su eje rompe esa simetría originando en cada hemisferio dos zonas intermedias de alta y baja presión y desviando la dirección de los vientos como se muestra en la figura 1. Es la circulación general de vientos en la atmósfera terrestre.

Los océanos ocupan casi dos tercios de la superficie terrestre y tienen una alta capacidad calorífica; absorben la mayoría del calor en exceso. Su densidad depende de la temperatura y de la salinidad, que a su vez varían por la congelación, evaporación o aporte de agua dulce.

Las aguas más cálidas y menos salinas se desplazan en capas superficiales empujadas por los vientos. Cuando llegan a zonas muy frías y aumenta la salinidad, precipitan hacia el fondo. En aguas más templadas, donde el agua dulcifica, ascienden lentamente completando un largo ciclo, como se muestra en la figura 2. Es la circulación termohalina (o termosalina) que recorre los océanos, una autopista que transporta gratuitamente el calor para repartirlo por todo el planeta.

Cuando los focos se recalientan afectando en mayor medida a los polos, como estamos haciendo, los gradientes de temperatura, presión y salinidad varían, las corrientes generales de viento y la autopista de agua oceánica se modifican, el clima global cambia, los eventos extremos se multiplican por tierra, mar y aire y muchos ecosistemas y especies desaparecen.

El calentamiento global y las zoonosis

En capas altas de la atmósfera por encima del Ártico se forma una especie de gorro polar invernal de masas de aire gélidas que giran en contra de las manecillas del reloj, por eso se llama vórtice polar.

Cuando se produce un recalentamiento anómalo en el Ártico, como ha sucedido recientemente, el vórtice se expande. De esta forma, rodea de aire frío y empuja la corriente en chorro polar que circula por debajo y que puede alcanzar latitudes medias, llevando oleadas de frío extremo al norte de América, Europa o Asia. La alta humedad de la borrasca Filomena debida a la calidez del clima hace el resto para provocar la gran tormenta de nieve y frío que sufrió España.

Los datos científicos sobre el calentamiento global y su origen tienen ampliamente referenciadas al menos tres consecuencias que afectan a la generación y propagación de pandemias:

– El deterioro de hábitats, ecosistemas y extinción de especies de animales y plantas.

– El deshielo de glaciales y del permafrost, que libera patógenos peligrosos que están en hibernación permanente.

– La alta polución de la atmósfera, que incide en la mayor propagación de los virus y en la mortalidad.

En mayo de 2019, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) presentó el informe de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, en inglés), elaborado por 145 expertos de 50 países y basado en la revisión sistemática de alrededor de 15 000 fuentes científicas y gubernamentales.

El copresidente de la evaluación, el profesor Josef Settele (Alemania), afirmó:

“Los ecosistemas, las especies, las poblaciones silvestres, las variedades locales y las clases de plantas y animales domesticados se están reduciendo, deteriorando o desapareciendo. La red esencial e interconectada de la vida en la Tierra se está haciendo cada vez más pequeña y segmentada. Esta pérdida es un resultado directo de la actividad humana y constituye una amenaza directa para el bienestar humano en todas las regiones del mundo”.

El interesante informe del Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) Pérdida de naturaleza y pandemias afirma que el cambio climático amplifica las amenazas que afectan a la biodiversidad, favoreciendo la expansión de virus y bacterias, o de sus vectores. En hábitats bien conservados, los virus se distribuyen entre las especies y no afectan al ser humano al existir una relación equilibrada. Además, el informe señala que el deshielo del planeta libera virus de distintos tipos que han permanecido siglos retenidos.

Un estudio de la universidad de Harvard muestra que mueren más personas por la covid-19 cuando han estado expuestas a altos niveles de polución de partículas finas, que son las que generan sobre todo los vehículos de combustible fósil.

Para doblar la curva del aumento de la temperatura global solo existe una vacuna: parar cuanto antes la producción y quema de combustibles fósiles. Los daños producidos son ingentes y cada vez queda menos tiempo para actuar

Por Saturio Ramos | 19/02/2021

Publicado enMedio Ambiente
Fotografía cedida este miércoles por la NASA que muestra una simulación del rover Perseverance mientras aterriza de forma segura sobre la superficie de Marte. — NASA / EFE

Perseverance ha tocado la superficie del planeta a las 21.55 horas. Ahora comenzará a buscar signos de vida anterior y a recolectar muestras que serán devueltas a la Tierra en una misión posterior.

 

Siete meses y 470 millones de kilómetros después de partir de Cabo Cañaveral (Estados Unidos), el rover de la NASA Perseverance ha aterrizado a las 21.55  horas de este jueves con éxito en Marte para realizar una misión en la que España y su ciencia jugarán un papel crucial que determinará los futuros viajes tripulados al planeta rojo. 

Lanzado el 30 de julio de 2020, Perseverance tiene tres objetivos: buscar señales de antigua vida, dar soporte a futuras misiones tripuladas, y recoger muestras de roca y sedimentos para enviarlo a la Tierra en 2026 en una misión conjunta con la ESA, la agencia espacial europea. También transporta un experimento tecnológico, el helicóptero Ingenuity, que intentará realizar el primer vuelo controlado y con motor en otro planeta. "Hola, mundo. Primer vistazo a mi hogar", ha afirmado la NASA en un tuit donde se muestra la primea imagen captada del planeta rojo.

El vehículo -de seis ruedas, cerca 3 metros de largo y de 1.025 kilogramos- buscará en Marte señales de vida microbiana pasada y recogerá muestras seleccionadas de rocas y sedimentos para su envío futuro a la Tierra.

El robot científico descendió sobre Marte tras reducir en siete minutos una velocidad de 20.000 kilómetros por hora y con ayuda de una grúa aérea que le permitió bajar suavemente, una operación que los científicos de la NASA habían calificado de peligrosa.

"¡Qué equipo tan increíble para trabajar a través de todas las adversidades y desafíos que conlleva el aterrizaje de un rover en Marte, además de los desafíos de covid!", señaló poco después del amartizaje el administrador interino de la NASA Steve Jurczyk.

Perseverance lleva dos micrófonos, que por primera vez captarán el sonido de Marte, y un helicóptero de cuatro patas y menos de 2 kilos de peso, el Ingenuity Mars, que intentará llevar a cabo el primer vuelo controlado y con motor en otro planeta.

El rover catalogará la geología y el clima de Marte y, para ello, transporta taladros que perforarán las piedras para extraer en unos tubos del tamaño de unos cigarros una treintena de muestras, de las cuales espera poder llevar varias de vuelta a la Tierra. Asimismo, allanará el camino para la futura exploración humana más allá de la Luna.

Equipado con los mejores instrumentos tecnológicos 

Uno de ellos es MEDA (Analizador de la dinámica ambiental de Marte), desarrollado por el Centro de Astrobiología (INTA-CSIC), con participación de Alter Technology, Airbus, Alter Technology, Airbus CRISA, y AVS entre otras empresas, y que está encargado de caracterizar el clima de Marte, algo crucial para las futuras misiones tripuladas. 

De hecho, MEDA es el único instrumento que no pertenece al programa científico de exploración de Marte sino que está vinculado al programa de exploración humana, explica José Antonio Rodríguez Manfredi, investigador principal de MEDA y responsable ante la NASA del instrumento y de los descubrimientos que pueda hacer.

MEDA es la tercera estación medioambiental española operativa en el planeta, junto a TWINS (de la misión InSight de la NASA) y REMS (que opera desde el Curiosity), que también fueron lideradas por el equipo de Rodríguez Manfredi del INTA-CAB.

"Contar con tres estaciones en tres ubicaciones distintas con tecnología afín y controladas por nosotros, es como tener una mini red meteorológica, y eso nos va a proporcionar modelos de predicción meteorológica del planeta, que es algo realmente interesante. Pueden parecer pocas pero es un primer paso" y sitúa a España en "una posición privilegiada" en la exploración marciana, destaca Rodríguez Manfredi.

En comparación con sus predecesoras, MEDA es una estación de última generación, capaz de obtener mejores medidas de la dirección y velocidad del viento, la humedad relativa, la presión atmosférica, la radiación solar ultravioleta, las propiedades del polvo, y la temperatura del suelo y del aire. Además, cuenta con una cámara para tomar imágenes del cielo marciano. 

En el futuro, las misiones serán entre 15 y 20 veces más pesadas que esta y llevarán vidas humanas a bordo, por eso, saber cómo es la atmósfera marciana para que el proceso de entrada de una nave tripulada sea seguro, "es una información clave para cualquier agencia espacial", asegura el científico.

En cuanto al lugar de aterrizaje, la NASA ha escogido al cráter Jezero, de 49 kilómetros y al norte del ecuador marciano, un lugar en el que en algún momento hace entre 3.000 y 4.000 millones de años hubo el delta de un río, lo que le convierte en el lugar idóneo para hallar posibles trazas de vida pasada bien conservadas, explica Rodríguez Manfredi.

Además, al estar cerca del ecuador, las temperaturas son más cómodas, y al ser un cráter, "pensamos que con relativo poco esfuerzo podremos coger unas muestras que hasta la llegada del meteorito estaban en el interior del planeta y tras la explosión salieron despedidas a la superficie, concluye.

Perseverance cuenta con más tecnología española: 'SuperCam', un sistema de calibración diseñado por un consorcio de universidades españolas lideradas por la Universidad de Valladolid, que combina técnicas espectroscópicas y de imagen, situadas en la parte superior del mástil, con las que es posible observar a distancia las rocas y la superficie marcianas y establecer su composición química y mineralógica.

La nave espacial ha tenido que ejecutar de forma perfecta y rápidamente una compleja serie de maniobras autoguiadas para frenar su descenso, evitar los innumerables peligros de la superficie y plantarse suavemente sobre sus seis 


Diez claves sobre el rover Perseverance y otras nuevas misiones a Marte

Tras la llegada de las naves emiratí y china a la órbita de Marte, le toca ahora el turno a la estadounidense, que después de "siete minutos de terror" ha colocado directamente el rover Perseverance en la superficie del planeta rojo para buscar restos de vida. Resolvemos algunas dudas frecuentes sobre esta nueva misión de la NASA.

MADRID

18/02/2021 19:49 Actualizado: 18/02/2021 22:32

Sinc

  1. ¿Por qué están llegando ahora tantas misiones a Marte?

Porque salieron a la vez, aprovechando una "ventana" de lanzamiento que ocurre cada 26 meses en la que la distancia entre la Tierra y Marte es menor. Esto facilita las operaciones, permite ahorrar combustible y, por tanto, costes a la hora de mandar naves al planeta rojo. Esa ventana estuvo abierta a finales de julio de 2020: el 19 despegó la sonda Hope emiratí, el 23 la nave china Tianwen-1 y el 30 el roverPerseverance de la misión Mars 2020 estadounidense.  

Ahora están llegado, respectivamente, el 9, 10 y 18 de febrero. Desgraciadamente el rover de la misión europea y rusa ExoMars, que también estaba previsto que despegara el verano pasado y que llegara ahora, no lo pudo hacer y tendrá que esperar a que se abra la próxima ventana en 2022.  

  1. ¿En qué se diferencian las tres misiones actuales?

La sonda Hope de Emiratos orbitará alrededor de Marte durante un año marciano (dos terrestres) para estudiar su meteorología. La china Tianwen-1 también mantendrá un orbitador, pero además, a partir de mayo dejará caer un "aterrizador" con un rover, que descenderá de esa plataforma para explorar la región de Utopia Planitia, en cuyo subsuelo hay agua helada. Por su parte, la misión estadounidense va a colocar a Perseverance, el vehículo más grande y sofisticado jamás enviado a aterrizar en otro planeta, mediante un método diferente.

  1. ¿Otra vez los "siete minutos de terror" con Perseverance?

Sí, se repite el sistema de aterrizaje utilizado con el rover Curiosity y el módulo Insight porque ha funcionado bien. Los ingenieros de la NASA denominan así a los siete minutos que tarda la nave en desacelerar de forma automática desde los 19.500 km/h a los que entra en la atmósfera de Marte hasta los aproximadamente 3 km/h con los que se posa en su superficie. 

Como las señales de radio tardan unos 11 minutos en llegar a la Tierra (más de lo que dura todo el descenso) no se pueden gestionar los comandos en directo, así que todas las fases están perfectamente programadas y sincronizadas: separación de la etapa de navegación o crucero, entrada en la atmósfera, despliegue de un paracaídas de 21,5 m de diámetro, soltar el escudo térmico, activar la novedosa solución TRN (terrain relative navegation) para sondear el mejor punto de aterrizaje, separación de la carcasa del rover, un sistema de grúas (skycrane) lo descuelga y, finalmente, lo deposita en el suelo, mientras que el skycrane activa sus propulsores para alejarse y estrellarse lejos del Perseverance. 

Cámaras y micrófonos grabaran imágenes y sonidos durante todo el descenso. Si todo va bien, a las 21:55 h (hora peninsular española) del 18 de febrero, el rover estará en el suelo de Marte, pero cualquier mínimo error o evento meteorológico inesperado (una tormenta de arena, por ejemplo) podría alterar los planes: el amartizaje podría ser más violento de lo esperado o en un lugar distinto al previsto. La NASA retransmitirá el acontecimiento en español, además de otros medios e instituciones.  

  1. ¿Dónde aterriza? 

En el cráter Jezero, de unos 50 km de diámetro y situado en la zona ecuatorial de Marte. Los científicos piensan que hace millones de años estaba inundado de agua: era un lago donde desembocaba un río. Este transportaba compuestos arcillosos que tienden a atrapar y preservar la materia orgánica, por lo que el delta es un buen lugar para encontrar restos de vida marciana si es que la hubo.

  1. ¿Cuál es el objetivo de Perseverance?

El principal es buscar evidencias de vida microbiana antigua en Marte, particularmente en rocas conocidas por su capacidad de preservar restos biológicos durante largos periodos de tiempo, pero Perseverance también va a explorar un entorno novedoso y tomar muestras. 

Será la primera misión que recoja y almacene rocas y regolito (pequeños fragmentos, polvo y arena de la capa superficial) del suelo marciano para su posible retorno a la Tierra en futuras misiones. Además, el rover caracterizará la geología, el clima presente y pasado del planeta, sus condiciones de habitabilidad y preparará el camino para las siguientes exploraciones robóticas y humanas. 

  1. ¿Cuántos instrumentos científicos lleva? 

Siete, y en el desarrollo de dos de ellos (MEDA y SuperCam) han participado centros de investigación españoles. En conjunto, servirán para cumplir los objetivos de la misión realizando experimentos sin precedentes y probando nuevas tecnologías. Son estos:

Mastcam-Z: sistema de cámaras para captar imágenes panorámicas, estereoscópicas y hacer zoom (Universidad Estatal de Arizona).

SuperCam: instrumento equipado con una cámara, un láser y espectrómetros para analizar a distancia la composición química y mineralógica de compuestos, incluidos los orgánicos. Podrá, por ejemplo, examinar muestras como la punta de un lápiz a siete metros. Se ha construido en el Laboratorio Nacional de Los Álamos en Nuevo México en colaboración con el instituto IRAP francés y la Universidad de Valladolid, que ha desarrollado su sistema de calibración.

PIXL: un espectrómetro fluorescente de rayos x para analizar con precisión la composición química del material de la superficie marciana (Laboratorio JPL de la NASA).

SHERLOC: espectrómetro Raman con láser ultravioleta para detectar compuestos orgánicos y otras sustancias. Incluye una cámara de alta resolución para tomar imágenes microscópicas a color del suelo de Marte (También del 

MOXIE: experimento para producir oxígeno a partir de CO2 marciano. Si tiene éxito, sería una forma con la que los astronautas podrían generar combustible en Marte para regresar a la Tierra (Instituto de Tecnología de Massachusetts, MIT).

MEDA: estación meteorológica made in Spain con sensores que medirán la temperatura, velocidad y dirección del viento, presión, humedad relativa, radiación solar, así como el tamaño y forma del polvo. El investigador principal es José Antonio Rodríguez-Manfredi del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA).

RIMFAX: generador de imágenes de radar de lo que hay bajo la superficie marciana, proporcionando una resolución a escala centimétrica de la estructura geológica del subsuelo (Instituto Noruego de Investigación en Defensa). 

Además de los siete instrumentos, el rover cuenta con un taladro perforador (coring drill), un retroreflector láser de fabricación italiana (parecido a los que dejaron los astronautas en la Luna y que ayudará a posicionar al vehículo desde el espacio en el futuro), un depósito para muestras (coaching system) donde se almacenará y sellará en tubos la arena o rocas recogidas en la superficie marciana para traerlas a la Tierra en una próxima misión de la NASA, así como el pequeño helicóptero Ingenuity

  1. ¿Para qué va a servir el helicóptero?

Es un demostrador tecnológico que viaja en la "panza" del Perseverance. Ingenuity será la primera aeronave que volará de forma controlada en otro planeta. Es una misión independiente, de alto riesgo pero también con posibles recompensas. 

Si la pequeña nave tiene dificultades, la recogida de datos científicos de la misión principal no se verá afectada, pero si vuela tal y como está diseñada, además de proporcionar imágenes en alta resolución del planeta rojo desde ángulos inéditos (como si fuera un dron), puede servir de referencia para futuros proyectos. Las próximas misiones a Marte podrían recurrir a helicópteros de segunda generación para añadir una dimensión aérea a sus exploraciones. 

  1. ¿Cómo es de grande el rover? 

Es del tamaño de un automóvil y pesa 1.025 kilogramos. Mide unos tres metros de largo, 2,7 metros de ancho y 2,2 metros de alto. Su estructura y la de sus equipos asociados (etapa de navegación, etapa de descenso y escudo térmico) se basan en el diseño de su predecesor, el rover Curiosity, que continúa explorando la superficie de Marte. 

  1. ¿Cuánto ha costado la misión?

Según la Planetary Society, una organización internacional dedicada a promover la exploración y divulgación del espacio, el coste de la Mars 2020 Perseverance se estima en unos 2.700 millones de dólares, incluyendo unos 2.200 para desarrollar la nave, 243 para el lanzamiento y 300 para las operaciones científicas que se llevarán a cabo durante los al menos dos años (un año marciano) de operación del rover

  1. ¿Por qué se llama Perseverance?

Este nombre, sugerido por un estudiante de Secundaria con 13 años, Alexander Mather, salió ganador en el concurso escolar "Nombra al rover", organizado por la NASA para bautizar a la misión. Los responsables de la agencia consideraron que "Perseverance" (perseverancia en español) capta muy bien el espíritu de la exploración espacial.

Las redacciones de los estudiantes finalistas en ese concurso, junto a los 10.932.295 nombres y apellidos de personas que participaron en otra campaña, llamada "Envía tu nombre a Marte", se grabaron en tres microchips de silicio que viajarán por el planeta rojo a bordo del Perseverance.

Cóndor andino (Vultur gryphus) vuela en el Parque Nacional Natural Puracé, en Puracé, Colombia. Es un ave sagrada para las comunidades indígenas y es quien les lleva mensajes sobre diferentes sucesos. Foto Afp

Esta especie emblemática andina está en peligro crítico de extinción en Colombia y casi amenazado a escala global

 

Una cámara escondida registra el ritual. El indígena Rosendo Quirá agita en silencio una planta medicinal para atraer al cóndor hacia el señuelo. El ave se aproxima entre la bruma a un desfiladero de más de 3 mil 200 metros sobre el nivel del mar.

Quirá sobresale por sus conocimientos ancestrales entre un grupo de 300 voluntarios, varios de ellos indígenas, que se desplegaron el fin de semana en un centenar de puntos de Colombia para levantar el primer censo de esta especie emblemática de los Andes.

Médico tradicional de la reserva indígena de Puracé, este hombre de 52 años deja algo de carne sobre una piedra y usa un ramo de salvia para rociarlo con una infusión. Con la otra mano, sostiene una vara y lleva una mochila terciada con plantas curativas.

Al poco tiempo, entre las nubes que oscurecían este resguardo –ubicado en el suroeste del país– aparece un ave de unos tres metros de envergadura, que desciende sobre este sitio para aprovechar la ofrenda de carne. Los indígenas kokonukos consideran sagrados a ambos: el cóndor y la piedra donde se posa.

Cerca está la cámara que disimularon los biólogos. Con ayuda de los nativos, pretenden contar los cóndores para ayudar a su conservación.

"Necesitamos saber cuántos hay en el país y en qué estado se encuentran", explicó a la Afp la bióloga Adriana Collazos, quien instaló el aparato que se activa con el mínimo movimiento.

El inédito censo es una iniciativa de Parques Nacionales Naturales de Colombia y la Fundación Neotropical, entre otras ONG ecológicas.

Aunque expertos estiman que alrededor de 130 cóndores viven en los Andes colombianos, esta población de aves monógamas nunca había sido censada. Los indígenas de Puracé aseguran que en su territorio vive al menos una pareja, pero algunos dicen haber avistado otro individuo, una hembra solitaria. La cámara acabará con la duda.

Alerta sobre el futuro

"Si él se acerca es porque estamos bien espiritualmente, si no se acerca, es porque en algo estamos fallando", celebra Quirá tras el encuentro con el cóndor.

Para su pueblo, esta ave es "el mensajero del sol": alerta sobre futuras amenazas, anticipa cambios en el clima y, en su caso particular, le ha indicado entre sueños recetas para sanar enfermos.

Una de las aves voladoras más grandes del mundo, el cóndor de los Andes está en peligro crítico de extinción en el país y casi amenazado a escala global, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

La especie, que sólo pone un huevo cada dos o tres años, se distribuye desde Venezuela hasta el sur de Argentina y Chile. En promedio pesa entre 9 y 15 kilos.

La expansión de la agricultura y la ganadería hacia los territorios de alta montaña donde vive el cóndor es la principal amenaza para su conservación.

A finales de 2018 una pareja de cóndores fue encontrada agonizando por envenenamiento en el centro del país, donde es usual que los ganaderos recurran a esta técnica para proteger a sus animales de eventuales ataques de estas aves, que son carroñeras pero en ocasiones atacan animales vivos o liquidan a los moribundos.

La pareja fue rehabilitada y liberada meses después.

"Conocer las poblaciones de las especies es un punto básico para proponer estrategias de conservación", explicó Fausto Sáenz, director científico de la Fundación Neotropical.

Sáenz aspira a tener los primeros resultados del censo dentro de tres semanas.

El conteo, explica, permitirá que futuros esfuerzos de repoblación mantengan un balance saludable entre machos y hembras. Casi la mitad de los cóndores que hoy están en Colombia fueron criados en cautiverio y liberados en la región andina como parte de estas iniciativas.

Aunque consideran que las cámaras molestan a este animal "sagrado", los indígenas de Puracé colaboran con el censo ya que son conscientes de su importancia para la conservación del cóndor.

"No tener ese símbolo sería una pérdida fatal para nuestro resguardo", sentenció Javier Jojoa, gobernador interino de la reserva de Puracé. Pronto sabrán qué tan próxima puede estar esa amenaza.

Publicado enColombia
Antioxidante en el té verde aumenta niveles de una proteína natural contra el cáncer

Llamada "guardiana del genoma", es capaz de reparar el daño en el ADN o destruir las células enfermas

 

 Un antioxidante que se encuentra en el té verde puede aumentar los niveles de p53, proteína natural contra el cáncer, conocida como la "guardiana del genoma" por su capacidad para reparar el daño del ADN o destruir las células cancerosas, según una nueva investigación publicada en la revista Nature Communications.

El estudio de la interacción directa entre p53 y el compuesto del té verde, galato de epigalocatequina (EGCG), apunta a un nuevo objetivo para el descubrimiento de fármacos contra el cáncer.

"Las moléculas p53 y EGCG son extremadamente interesantes. Las mutaciones en p53 se encuentran en más de 50 por ciento de los cánceres humanos, mientras EGCG es el principal antioxidante en el té verde, una bebida popular en todo el mundo", explicó Chunyu Wang, autor correspondiente y profesor de ciencias biológicas en el Instituto Politécnico Rensselaer.

De acuerdo con la revista Nature Communications, la interacción directa entre la p53 y el compuesto del té verde, galato de epigalocatequina apunta al descubrimiento de fármacos contra el cáncer.

"La P53 tiene varias funciones anticancerígenas bien conocidas, que incluyen detener el crecimiento celular para permitir la reparación del ADN, activar este proceso e iniciar la muerte celular programada, llamada apoptosis, si el daño de ese material genético no se puede reparar", precisa el estudio.

"Un extremo de la proteína, conocido como dominio N-terminal, tiene una forma flexible y, por tanto, puede potencialmente cumplir varias funciones dependiendo de su interacción con múltiples moléculas", agrega la investigación.

El galato de epigalocatequina es un antioxidante natural, lo que significa que ayuda a deshacer el daño casi constante causado por el metabolismo del oxígeno.

Los expertos descubrieron que la interacción entre el galato de epigalocatequina y la p53 preserva la proteína de la degradación.

“Normalmente, después de producirse dentro del cuerpo, la p53 se degrada rápidamente cuando el dominio N-terminal interactúa con una proteína llamada MDM2.

Este ciclo regular de producción y degradación mantiene los niveles de la p53 en una constante baja, argumentan los investigadores.

Mieloma múltiple

Por otro lado, investigadores de la Universidad de Uppsala, en Suecia, muestran en un nuevo estudio que la inhibición de la proteína EZH2 puede reducir el crecimiento de células cancerosas en el mieloma múltiple, según publican en la revista Cell Death & Disease.

La reducción se debe a cambios en el metabolismo de las células cancerosas. Estos cambios pueden usarse como marcadores para discriminar si un paciente respondería al tratamiento por inhibición de EZH2.

El mieloma múltiple es un tipo de cáncer de la sangre en el que las células inmunitarias crecen de forma descontrolada en la médula ósea.

Es muy difícil de tratar y todavía se considera incurable, por lo que es urgente identificar nuevas dianas terapéuticas en las células cancerosas.

El neurocientífico Alysson Muotri con una placa de organoides cerebrales

Un experimento que mezcla la especie extinguida con la actual da pistas sobre lo que nos hace humanos.

Preguntarse qué fue cambiando en el cerebro que hizo a los humanos modernos tan diferentes de sus parientes más próximos en la evolución, los neandertales y los denisovanos, forma parte de la curiosidad natural, de los especialistas desde luego, pero también de cualquiera que esté interesado en lo que somos.

Ahora existe la posibilidad de experimentar en laboratorio con los genes y las células madre para dar lugar a los llamados organoides cerebrales o neuronales. En este aspecto concreto, los científicos han empezado por introducir un solo gen de neandertal para ver cómo influye en el neurodesarrollo inicial.

Según una definición, los organoides, en general, son órganos en miniatura desarrollados en el laboratorio para la investigación de enfermedades y nuevos tratamientos. Otra los define como cultivos tridimensionales derivados de células madre que presentan una estructura y funcionamiento similares a los órganos. Los cerebrales a veces se llaman de forma simplificada cerebros in vitro o de laboratorio, aunque no lo sean.

Como los cerebros son órganos que no pueden fosilizarse, los paleontólogos ven limitada su capacidad de conocer cómo era el cerebro de un neandertal, por ejemplo. Así que han entrado los biólogos para desarrollar organoides cerebrales con células madre de nuestra especie, el Homo sapiens, pero con el añadido de un gen característico de los neandertales, una especie extinguida.

NOVA1, el gen arcaico que cambia el cerebro humano

El resultado ha sido espectacular, en el sentido de que los organoides cerebrales humanos con la variante neandertal de un solo gen han resultado ser muy distintos de los que no lo tienen, aunque esto por sí solo no signifique mucho. Este gen arcaico, llamando NOVA1, sigue existiendo en los humanos actuales, pero es ligerísimamente diferente (solo cambia un nucleótido entre varios miles de pares de bases) y se sabe que ejerce el control de otros muchos durante el desarrollo temprano del cerebro.

Es uno de los 61 genes hallados que son diferentes en los humanos actuales y los parientes más cercanos extinguidos. Con la nueva y poderosa técnica CRISPR de edición genética se introdujo en células madre la mutación tipo neandertal y de ellas se derivaron células cerebrales hasta formar un organoide. Estos "minicerebros" que se cultivan en placas Petri resultaron ser muy distintos, incluso a la vista, de los humanos no modificados, resalta la Universidad de California, donde trabaja el director del experimento, Alysson Muotri.

Este investigador asegura que "es fascinante ver cómo la alteración de un solo par de bases en el ADN humano puede cambiar las conexiones cerebrales. No sabemos exactamente cuándo y cómo ocurrió este cambio en nuestra historia evolutiva, pero parece ser significativo y podría explicar algunas de nuestras capacidades modernas en el comportamiento social, el lenguaje, la adaptación, la creatividad y el uso de la tecnología".

El especialista ha hecho el trabajo, que se publica en la revista Science, en colaboración con un amplio equipo de investigadores de otros países e instituciones.

Los neandertales y denisovanos vivieron en diversas regiones, entre ellas Europa, en el Pleistoceno, y parece que los denisovanos son más antiguos que los neandertales, que se extinguieron hace solo 11.700 años, pero también más parecidos entre ellos que a los humanos modernos. Los organoides cultivados en este experimento son más pequeños y rugosos que los puramente humanos y también son diferentes en aspectos morfológicos como la proliferación de las células neuronales y la conexión entre ellas, así como en su actividad eléctrica.

"Parece que cualquiera de las cosas que han podido medir ha dado resultados diferentes", comenta en la misma revista Arnold Kriegstein, que no ha participado en el trabajo. Sin embargo, añade, como los organoides representan únicamente los primeros estadios de desarrollo de un órgano, en este caso el cerebro, es difícil saber cómo se manifestarían los cambios en un cerebro más maduro. Que los organoides resultantes de la mezcla sirvan para saber algo del cerebro neandertal tampoco está claro, porque la variante humana actual sería el resultado de muchas mutaciones y quitarla puede hacer inviable el desarrollo cerebral, como señala Gray Camp, de la Universidad de Basilea, en la revista Nature, que se ha hecho eco del estudio.

Solo se ha insertado un gen arcaico, por lo que lo obtenido es también solo un indicio de la forma en que la sustitución de genes antiguos por otros similares condicionó la evolución de nuestra especie. En realidad, lo que los investigadores presentan, con precaución e ilusión, es una plataforma científico tecnológica que permitirá ir añadiendo, solos o en compañía, los otros 60 genes que diferencian a los neandertales de los humanos para saber algo más de por qué estas dos especies fueron tan parecidas y al mismo tiempo tan diferentes.

 

madrid

16/02/2021 07:15

Por Malen Ruiz de Elvira

La nueva teoría de investigadores de Harvard sobre el meteorito que terminó con los dinosaurios

Fue desarrollada a partir de simulaciones gravitacionales

El impacto del meteorito de Chicxulub provocó hace 66 millones de años la extinción del 75% de las especies, incluidos los dinosaurios, y cambió para siempre la historia de la Tierra. ¿De dónde vino y cómo llegó a nuestro planeta? En busca de esa respuesta expertos de la Universidad de Harvard desarrollaron una nueva teoría que podría arrojar luz sobre un evento catastrófico que aún plantea muchas dudas.

La investigación fue realizada por Avi Loeb y Amir Siraj. Su trabajo aparece publicado este lunes en Scientific Reports

Los investigadores de la prestigiosa universidad de Estados Unidos explican que el impacto de aquel "asteroide o cometa" dejó un cráter en el Golfo de México de más de 180 kilómetros de diámetro y casi 20 de profundidad. Sobre el modo en que llegó a la Tierra sostienen, a través de análisis estadístico y simulaciones gravitacionales, que una fracción significativa de un tipo de cometa originado en la nube de Oort -una esfera de deshecho espacial situada en los márgenes del Sistema Solar- se desvió de su ruta orbitacional debido al campo gravitacional de Júpiter.

Según su teoría, esa fuerza desplazó el cometa hacia el Sol, que a su vez lo rompió en más fragmentos, un fenómeno que aumenta el número de cuerpos que, como Chicxulub, pueden entrar en la órbita terrestre y caer en la Tierra una vez entre 250 y 750 millones de años, aproximadamente.

El papel de Júpiter

"Básicamente, Júpiter actúa como una máquina de 'pinball'. Júpiter impulsa estos cometas entrantes (llamados de periodo prolongado) hacia órbitas que les acercan mucho al sol", explica Siraj en el comunicado que da cuenta del estudio.

Dado que estos cometas de periodo prolongado pueden tardar hasta 200 años en orbitar alrededor del sol, los expertos los han denominado como "rumiantes solares".

"Cuando hablamos de estos rumiantes solares -prosigue Siraj-, lo importante no es tanto que se derritan, que afecta relativamente poco a la masa total, sino el hecho de que, al estar tan cerca del sol, la parte más próxima del cometa es sometida a una mayor fuerza de atracción gravitacional que la que está más alejada, lo que genera una fuerza de marea".

El investigador destaca que eso provoca que el gran cometa se rompa en fragmentos más pequeños y, al salir de la órbita, "existe una probabilidad estadística de que éstos impacten con la Tierra".

Los cálculos de Loeb y Siraj sugieren que la probabilidad de que cometas de periodo prolongado impacten en nuestro planeta es de "un factor de en torno a 10". En línea con los estudios de otros astrónomos, indican que hasta el 20% de éstos se convierten en "rumiantes solares,

Asimismo, afirman que el "nuevo ratio de impacto" es consistente con la edad del cráter de Chicxulub, lo que ofrece una explicación satisfactoria sobre su origen y la de otros "cometas de impacto" similares.

"Lo que exponemos es que, si rompes un objeto cuando está cerca del sol, esto puede dar lugar a una serie de eventos apropiados y también el tipo de impacto que acabó con los dinosaurios", subraya Loeb.

Trabajadores de la salud en Lima reciben la vacuna provista por el laboratorio chino Sinopharm, cuyo primer embarque de 300 mil dosis llegó el domingo pasado.Foto Afp

Algo que ha contribuido en el pésimo manejo desinformativo de las vacunas anglosajonas es que desde julio de 2020 la británica AstraZeneca está exenta de daños y perjuicios y/o reclamaciones de responsabilidad ( liability claims) con su polémica vacuna contra el Covid-19 en la mayor (sic) parte de los países en los que había concretado acuerdos de suministro (https://reut.rs/3rCLbVs).

Ignoro si en México se plegaron a tan inusitada obligatoriedad que no existe para otro tipo de medicamentos. Para quienes duden de la ideologización y geopolitización de las guerras de las vacunas (https://bit.ly/36XksLp): Ruud Dobber, ejecutivo de AstraZeneca, había comentado que no podemos simplemente correr el riesgo de que en cuatro años (sic) la vacuna muestre efectos colaterales.

Astra exige hasta indemnizaciones (¡mega-sic!), ya que para la mayoría de los países es aceptable cargar el riesgo en sus hombros porque es de su interés nacional. ¡Uf!

EU tiene ya una ley que excluye los reclamos de daños de productos que ayudan a controlar las crisis de salud pública de su Enmienda PREP (Public Readiness and Emergency Preparedness) de 2005, desde cuando el polémico doctor Richard Hatchett (RH), consejero salubre de Baby Bush y del secretario del Pentágono, Donald Rumsfeld, ideó el confinamiento obligatorio para la población civil (sic) sana (https://bit.ly/3p5ituw) en una guerra biológica.

La premonitoria Enmienda PREP de hace 16 años vence en 2024 y seguramente será renovada debido al inmenso poder del Big Pharma (https://bit.ly/2OescSu) que ostenta una fabulosa capitalización de mercado de un trillón de dólares (en anglosajón).

Hoy Hatchett destaca como jefe ejecutivo de la polémica CEPI (Coalition for Epidemic Preparedness Innovations; https://cepi.net/), asociación global (sic) lanzada en 2017 para desarrollar vacunas con el fin de frenar epidemias futuras.

La CEPI –con tres sedes geopolíticas en Oslo, Londres y Washington DC– calcula que el costo global anual (sic) de una pandemia es de 570 mil millones de dólares. De nueva cuenta, aparece con la CEPI el ubicuo y controvertido Bill Gates y su filantrópica fundación (https://bit.ly/3tLK4om).

La CEPI –agrupación público /privada /filantrópica (sic)– fue fundada en 2016 (tres años antes del brote del Covid-19) en Davos por los globalistas del Foro Económico Mundial, la caritativa fundación británica Wellcome Trust y la fundación de Bill Gates.

El 18 de octubre de 2019 se realizó el premonitorio Event 201, bajo el patrocinio de Gates, de la bélica Universidad Johns Hopkins y el Foro Económico Mundial globalista de Davos (https://bit.ly/3cYAk4a). Ya en julio pasado los funcionarios de la Unión Europea habían comentado que los daños y perjuicios y/o reclamos de responsabilidad eran puntos contenciosos para asegurar los acuerdos de suministro de las vacunas de Pfizer, Sanofi y Johnson&Johnson.

La empresa privada AstraZeneca goza del apoyo público del gobierno británico para su producción y desarrollo, además del apoyo inicial del gobierno de EU por mil 200 millones de dólares, pese a que aún no cuenta con la aprobación de la FDA de EU (https://bit.ly/3jCkj5c). ¡Vaya contradicción: EU la financia, pero la FDA no la aprueba aún!

El desempeño bursátil de AstraZeneca, con todo tipo de alicientes de los gobiernos anglosajones, ha sido más que mediocre (https://cnn.it/3a2OEXa), así como Pfizer (¡menos 3 por ciento!: https://cnn.it/3rD1wJM), frente al alza antigravitatoria de Moderna ¡con 741 por ciento! (https://cnn.it/2OoeNre)

Hace casi dos meses News18 fustigó que los estadunidenses no pueden entablar juicios a las vacunas de Pfizer y Moderna en caso de efectos colaterales: el gobierno de EU otorgó a esos laboratorios inmunidad (sic) de daños y perjuicios y/o reclamos de responsabilidad en caso de que algo (sic) sin intención maligna (sic) ocurra con sus vacunas del Covid.

De forma sarcástica, News18 pregunta quién es el culpable si alguien desarrolla una reacción alérgica a tales vacunas. Y contesta: Nadie, ya que en los tribunales de EU nadie será culpabilizado. ¡No, bueno!

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Un hombre corre en Nueva Delhi (India), una de las ciudades del mundo más golpeadas por la polución.SOPA Images / getty

Un estudio calcula las muertes que se pueden evitar con las medidas necesarias para cumplir el Acuerdo de París

Salvar millones de vidas y frenar el avance del cambio climático para dejar el calentamiento dentro de los límites menos catastróficos posibles. Es la receta que proponen los responsables de un estudio en el que se calculan los beneficios para la salud humana que pueden tener políticas climáticas relacionadas con las modificaciones en la dieta, la reducción de las emisiones que empeoran la calidad del aire y la movilidad.

El informe se centra en nueve países responsables del 70% de las emisiones de efecto invernadero mundiales y en los que vive el 50% de la población mundial, entre los que figuran los dos principales contaminantes del planeta: China y Estados Unidos. Los autores calculan que solo en esos nueve países se podrían salvar hasta 6,4 millones de vidas al año con la mejora de la dieta a partir de 2040. También, las políticas de reducción de la contaminación del aire propuestas evitarían 1,6 millones de muertes anuales y las de movilidad activa (como desplazarse más en bicicleta y andando) 2,1 millones de fallecimientos.

Para llegar a esas cifras los autores de este estudio publicado en la revista The Lancet Planetary Health parten de un escenario de cumplimiento del objetivo del Acuerdo de París de lograr que el incremento de la temperatura media del planeta se quede por debajo de los 2 grados respecto a los niveles preindustriales. Para cumplir esa meta se necesita que durante la segunda mitad de este siglo se alcancen las emisiones netas cero; y todos los países firmantes del pacto climático deben presentar planes de reducción de sus gases de efecto invernadero.

Los autores traducen esas medidas en beneficios para la salud de la población y proyectan las vidas que se pueden salvar. El ámbito en el que ven más margen de acción es en el referido a los cambios en la alimentación, que se debe transformar hacia un mayor consumo de frutas y verduras y la reducción en el consumo de carne roja y alimentos procesados, con lo que se acercan a las dietas flexiterianas (cercana a la vegetariana pero con proteína animal de forma ocasional). El estudio tiene en cuenta las diferencias locales, lo que hace que se proponga una reducción del consumo de carne roja dispar: mientras que en Suráfrica, el Reino Unido, el Brasil, China, Alemania y los Estados Unidos se plantea una disminución de entre el 86% y el 92%, en la India no se defiende que se baje debido a la poca cantidad de esta proteína que se consume allí.

Respecto a las políticas climáticas que llevarían a la mejora de la calidad del aire, el análisis apunta a que, si se cumple la meta de los 2 grados del Acuerdo de París, las concentraciones de las partículas PM2,5 relacionadas con los combustibles fósiles caerán un 73% en 2040 de media en los nueve países analizados. Esto haría que se evitan hasta 1,6 millones de muertes anuales. Por último, en lo que se refiere a la movilidad, los mayores beneficios para la salud de sus ciudadanos del aumento de los desplazamientos a pie o en bicicleta se lograrían en Estados Unidos, Suráfrica, China y el Reino Unido.

“En el fondo, el Acuerdo de París se puede considerar como un tratado de salud pública”, explica María Neira, directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS. La Organización Mundial de la Salud, explica esta doctora, lleva décadas incidiendo en la relación entre cambio climático y contaminación y los problemas de salud. Pero Neira admite que en los últimos años se ha producido un boom de estudios de este tipo. “En la OMS ponemos también mucho énfasis en los argumentos positivos; es decir, que la gente vea el cambio climático como un problema, pero que también vea que existen soluciones que son positivas para la salud”, señala relación con el informe de The Lancet, una publicación con la que su organización colabora desde hace años. “Las políticas contra el cambio climático tienen beneficios que también nos ayudarán a evitar vulnerabilidades respecto a las pandemias o la calidad del aire, y que suponen beneficios económicos”, añade Neira.

“El cambio climático es un problema de salud”, resume Julio Díaz Jiménez, investigador de la Escuela Nacional de Sanidad en Instituto de Salud Carlos III. Díaz también aprecia en los últimos años un incremento de los estudios y artículos en los que se relaciona el calentamiento global, la contaminación y los problemas de salud. “Durante años hizo mucho daño que se relacionara el cambio climático solo con los osos polares y la pérdida de biodiversidad”, añade este investigador, quien aplaude la proliferación de análisis que ponen la salud en el punto de mira.

Sin embargo, Díaz cree que se debe dar un salto más y pasar de los informes con “un enfoque global” a afrontar los impactos con un “enfoque local”. Por ejemplo, se tendría que intentar que los científicos vayan más allá de los modelos en los que se cifran las muertes prematuras causadas por la polución de forma global, para analizar estos problemas de forma local y así para poder aplicar planes de acción concretos. Además, este investigador pide más acción de los políticos en esa línea y plantea, por ejemplo, la necesidad de que España cuente con un observatorio de salud y cambio climático que permita tomar decisiones.

Víctimas de los combustibles fósiles

El estudio de The Lancet ha coincidido con otro artículo, este publicado en la revista Environmental Research, en el que se afirma que la contaminación generada por los combustibles fósiles está detrás del 20% de las muertes anuales en el mundo, lo que supone alrededor de ocho millones de personas fallecidas cada año. La OMS señala desde hace años que anualmente mueren en el planeta siete millones de personas por la mala calidad del aire y que el 75% son responsabilidad de los combustibles fósiles. El estudio publicado ahora eleva más esa cifra partiendo de los datos de 2012 y 2018 y de un nuevo modelo de contabilización. En España, se cifra en 44.603 personas mayores de 14 años las mueren cada año como consecuencia de la contaminación atmosférica por las partículas PM2,5 asociadas a los combustibles fósiles.

Por Manuel Planelles

Madrid - 10 feb 2021 - 06:44 UTC

Publicado enMedio Ambiente
Miércoles, 10 Febrero 2021 05:21

Mutación del coronavirus: el nuevo enemigo

Ilustración: Mekakushi/ Fotos: Getty Images y GTRES

El coronavirus se está convirtiendo en todo un portento de la infección. Con las nuevas mutaciones se va perfeccionando y logra colarse con más facilidad en nuestro organismo. Y, por tanto, se vuelve más letal. ¿Estamos viendo la antesala del coronavirus del futuro? Hablamos con expertos de todo el mundo para buscar respuestas.

Tres nuevos mutantes se han lanzado al unísono a la conquista del mundo. Tienen dos cosas en común: comparten una misma mutación muy concreta, la N501Y, y las tres tienen la habilidad para propagarse de forma más efectiva que las versiones anteriores del virus –hasta un 56 por ciento más–, lo que les permite contagiar a muchas más personas y a más velocidad. Además, existe el temor de que debiliten el efecto de algunas de las vacunas. Y de que las personas que ya han pasado la COVID-19 puedan volver a contagiarse.

De momento, los casos identificados ya evidencian que algunas de estas mutaciones han llegado a España. El Ministerio de Sanidad, de hecho, admite que «el riesgo de nuevas introducciones y su diseminación se considera muy alto». Y esto implica que el virus podría cobrarse muchas más vidas. Veamos por qué.

Las mutaciones en sí no son nada extraño. Todos los virus mutan. Si resultan dañinas para el virus, acaban con él. Si le son útiles, se sigue multiplicando hasta consolidarse en una población. Y si lo ayudan a contagiar a muchas más personas de una forma mucho más fácil, el virus se propaga más allá de toda medida. Y eso es justo lo que ha pasado.

En Europa preocupa sobre todo la variante descubierta en Gran Bretaña, la B.1.1.7, tanto por su cercanía como por el elevado número de conexiones entre las islas y el continente. Pero ni la variante B.1.351, identificada en Sudáfrica, ni otra más, perteneciente al linaje B.1.1.248 y descubierta en Brasil y Japón, son menos inofensivas que su prima británica. Al contrario. Estas dos últimas portan una mutación más en su genoma, la E484K, que podría resultar endiabladamente peligrosa: se cree que puede debilitar el sistema inmunitario y, posiblemente, también el efecto de algunas vacunas. Los fabricantes de las vacunas hoy disponibles confían en que sus inmunizantes sigan siendo eficaces, aunque admiten que alguna podría precisar de una actualización.

El virus ha mejorado el acceso a nuestras células

La mutación N501Y que comparten estas tres nuevas variantes es clave y se sitúa en las espículas de la corona, esa especie de pinchos externos, que son un lugar estratégico del patógeno. Con las espículas es con lo que el Sars-CoV-2 se fija a la célula huésped y se introduce en ella. El cambio en su código genético le ha facilitado al virus ese anclaje, según barajan los científicos.

Es cierto que, una vez que han infectado al huésped, estas nuevas variantes no provocan cuadros más graves, pero el hecho de que puedan contagiar a más personas significa que al final pueda morir más gente. El matemático Adam Kucharski, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, ha calculado la cruel lógica del crecimiento exponencial: «Si un virus solo mata al 1 por ciento de los infectados, pero infecta a un número enorme de personas, llevará a un número mayor de muertes que otro que mate al 2 por ciento de los infectados, pero que infecte a pocas personas».

Y el médico Eric Topol, del Instituto Scripps, con sede en California, escribió recientemente en Twitter: «Si nos queremos tomar el B.1.1.7 (la mutación británica) en serio, deberíamos vacunar las 24 horas del día como si fuese una emergencia. Porque lo es».

Allí donde los mutantes llegan, en poco tiempo desplazan a sus parientes menos transmisibles. No hay más que ver la velocidad a la que se han propagado en Gran Bretaña, Sudáfrica o Brasil. «El año pasado veíamos que siempre había una docena de variantes distintas del Sars-CoV-2 circulando al mismo tiempo –cuenta Tulio de Oliveira, genetista al frente de uno de los mayores laboratorios de secuenciación de Sudáfrica en la Universidad de KwaZulu-Natal–. Pero ahora observamos que el 90 por ciento son solo de la nueva variante».

La pregunta clave es: ¿todavía podemos detener a los mutantes? Y, de ser así, ¿de qué manera?

En todos los lugares donde se secuencia el genoma del virus, los investigadores ya se topan con la presencia de la variante británica. Al mismo tiempo, la B.1.351 sudafricana ya se ha propagado por la vecina Botsuana y hasta se ha identificado en Gran Bretaña, como si fuese el comienzo de una pelea por la hegemonía de la isla entre ambos mutantes.

Por su parte, una versión brasileña del virus apareció en Japón a comienzos de enero. Y no dejan de acumularse evidencias que señalan su enorme peligro: esta variante y la sudafricana pueden reinfectar a quienes ya pasaron la COVID-19.

De ser así, esto significaría que no hay inmunidad, o solo una inmunidad parcial, contra estos mutantes. Las investigaciones tienen que decir la última palabra. De momento, nadie sabe exactamente qué implicaciones tendría esa hipótesis.

Sí hay una idea que va tomando forma: que la combinación entre esa mutación compartida por las distintas variantes y ciertas alteraciones en el genoma del virus ha producido verdaderos artistas de la infección. ¿Lo que estamos viendo es el coronavirus del futuro? ¿Todas las variantes mutarán hacia una transmisibilidad más rápida, a una perfección letal?

«Es posible que en estos momentos el virus esté buscando su configuración ideal, sí», dice Cillian de Gascun, director del Laboratorio Nacional del University College de Dublín. El hecho de que la misma mutación haya aparecido en las distintas variantes, de forma independiente entre sí, apunta a que «es una configuración que al virus le gusta –dice De Gascun–. Y no hay razón para creer que no se volverá más eficiente con el tiempo».

En los grandes laboratorios de alta seguridad de Sudáfrica, y en los de los fabricantes de vacunas, se trabaja bajo gran presión para dilucidar si está justificado el mayor de los temores: que las vacunas puedan ser menos eficaces contra las mutaciones. A grandes rasgos, en estas pruebas se expone el virus al suero de personas vacunadas. Si sobrevive, la humanidad tiene un grave problema.

El epidemiólogo Adam Kucharski aconseja tratar el asunto «como a una amenaza nueva y no pensar: ‘Bueno, ya tenemos un montón de casos de COVID, ahora nos vienen unos cuantos más, eso es todo’». Es posible, añade, que los conocimientos adquiridos hasta la fecha y los métodos con los que hemos combatido la epidemia ya no sirvan.

Pero ¿cómo es posible que hayan surgido casi de forma simultánea variantes tan malignas del virus?

Veamos qué ha pasado. En el año transcurrido desde el descubrimiento del virus ha tenido lugar una verdadera carrera entre el Sars-CoV-2 y el sistema inmunitario humano: el virus, que en un primer momento es un perfecto desconocido para las defensas del cuerpo, infecta a las células; el sistema inmune reacciona, aprende a reconocer al enemigo y desarrolla unos anticuerpos que hacen al virus inofensivo. Si el Sars-CoV-2 vuelve a atacar a esa misma persona, el virus no tiene ninguna posibilidad y es neutralizado.

Sin embargo, una alteración aleatoria en el código genético del intruso ha resultado serle de gran ayuda. Con esa carambola, el virus logra pasar inadvertido al sistema inmunitario. Es decir, el organismo se ve obligado a empezar a construir sus defensas de nuevo. Parece que lo que ha transformado realmente al virus y lo ha hecho más fácilmente transmisible es una combinación de otras mutaciones, sumada a la N501Y.

Sudáfrica, Brasil… las casualidades no existen

Lo que muchos virólogos no consideran fruto de la casualidad es que esas mutaciones se hayan originado en zonas del mundo donde la primera ola avanzó de forma casi imparable: en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, y en Manaos, Brasil, regiones con precarios sistemas sanitarios y mucha pobreza. «Donde había un elevado número de personas infectadas, el virus ya no llegaba a tanta gente como antes –explica Emma Hodcroft, epidemióloga del Instituto de Medicina Social y Preventiva de la Universidad de Berna, en Suiza–. En esa situación tiene mucho que ganar con una mutación que le permite infectar otra vez a las mismas personas».

En Alemania, por ejemplo, donde la primera ola golpeó con relativa suavidad, sería más improbable que el Sars-CoV-2 mutase de esa manera. Pero en otros rincones del planeta la evolución del virus ha tenido lugar a cámara rápida. Por eso, el profesor de genética Tulio de Oliveira cree posible que se hayan desarrollado mutantes similares en otros lugares: «No me sorprendería que esta clase de variantes aparecieran en países que han tenido la pandemia fuera de control por mucho tiempo, como España, Italia, Estados Unidos o Rusia».

También puede surgir un mutante adaptado a su huésped en el caso de que un patógeno pueda vivir y multiplicarse durante mucho tiempo en el cuerpo de una persona cuyo sistema inmune se encuentra debilitado, como ocurre con los pacientes sometidos a quimioterapia o radioterapia. «En esos casos, el virus tiene mucho margen para descubrir cómo convivir con el sistema inmunitario –explica Hodcroft–. Se acaba aprendiendo todos los trucos».

Por lo tanto, los mutantes que sobreviven y se multiplican son aquellos especialmente hábiles a la hora de burlar al sistema inmune. Pero si alguien le hubiera preguntado a esta epidemióloga hace un par de meses por la probabilidad de que pudieran surgir de esta manera mutaciones peligrosas del Sars-CoV-2 habría respondido: «Esa no es una de nuestras principales preocupaciones en estos momentos». Ahora piensa diferente: «Si permitimos cifras de casos tan elevadas, aumentamos la probabilidad de que se produzcan esos escenarios tan especiales».

Burlando al sistema inmune

Tulio de Oliveira descubrió la mutación sudafricana gracias a los sanitarios de un hospital sudafricano. «Se dieron cuenta de que la segunda ola estaba siendo mucho más rápida que la primera y les pareció raro», cuenta el genetista. Le enviaron once muestras y él y su equipo las secuenciaron. Los resultados estuvieron listos el 1 de diciembre.

«En todas encontramos el mismo virus, algo ya de por sí extraño», cuenta el investigador. Pero lo más destacable fue que ese virus se diferenciaba mucho de otras variantes conocidas: hallaron 23 mutaciones, entre ellas, la N501Y y la E484K, capaces de burlar al sistema inmune. De Oliveira informó a su jefe y a la Organización Mundial de la Salud.

El genetista le preguntó a su colega Susan Engelbrecht, directora de un laboratorio en Stellenbosch, en el Cabo Occidental, si podría analizar sus muestras en busca del mutante. De Oliveira se apostó una botella de vino con ella a que lo encontraría en más de la mitad. «Imposible –dijo Susan–. Entre Stellenbosch y el foco del hospital hay 700 kilómetros». «Esa noche –cuenta De Oliveira– me mandó un mensaje: ‘Has ganado’».

También le pidió a Andrew Rambaut, colega en Edimburgo, que mirara esos resultados tan extraños. Un par de días más tarde recibió un mensaje de Rambaut para informar de un hallazgo igual de inquietante en Gran Bretaña: la misma mutación, N501Y, aunque en otro linaje del virus.

El ejemplo británico permite apreciar lo que puede hacer una variante más transmisible del virus, en este caso la B.1.1.7, y demuestra de forma muy clara que un confinamiento a medias no sirve contra ella: en noviembre, cuando ya había limitaciones pero las escuelas seguían abiertas y mucha gente iba al trabajo como si nada, el mutante siguió propagándose a toda velocidad. Solo ahora, con un confinamiento estricto, el número de casos apunta a un descenso, aunque más lento que con las variantes anteriores.

«Sé que la gente está agotada –dice Jeffrey Barrett, del Instituto Wellcome Sanger de Cambridge, donde secuencian el genoma de miles de muestras del virus–. Pero debemos adoptar y mantener las restricciones más severas posibles para reducir los contagios».

Para comprobar lo que ocurre si se relajan las medidas contra la nueva variante, lo mejor es fijarse en el ejemplo de Irlanda, donde los contagios aumentaron a velocidad de vértigo tras las Navidades. Las secuenciaciones muestran que la proporción de B.1.1.7 entre las muestras positivas ha pasado de menos del 10 por ciento en Navidad al 45 por ciento a mediados de enero.

Desde Dublin, Patrick Mallon –profesor de Microbiología en el University College e infectólogo en el St. Vincent’s University Hospital– piensa que fue un error dejar que el número de casos se mantuviera en niveles bajos en vez de intentar reducirlos a cero. «Lo que pasa en Irlanda –advierte– evidencia lo vulnerables que son los países que intentan convivir con el coronavirus, y los riesgos de mantener esa estrategia con las nuevas variantes».

Un posible modelo para el abordaje de la nueva amenaza mutante puede ser Dinamarca. El país se vio afectado hace meses por una variante del virus surgida en visones que podía infectar a seres humanos y a mediados de diciembre se identificaron los primeros casos provocados por la B.1.1.7. Pero el Gobierno reaccionó de forma rápida y decidida.

El país se encuentra sometido a confinamiento desde el 11 de diciembre. El número de casos está bajando. El índice de reproducción, que refleja a cuántas personas infecta de media cada contagiado, está en el 0,9, cifra que no tranquiliza a expertos como Tyra Grove Krause, del Statens Serum Institute de Copenhague. «Necesitamos bajar del 0,7 para evitar un crecimiento exponencial en febrero y marzo, cuando la nueva variante empiece a imponerse en el país», dice Krause.

No es fácil explicarle a la población por qué es tan importante seguir manteniendo el confinamiento en estos momentos, con el número de casos en descenso, reconoce Krause. «Pero no hay otro remedio, la amenaza está a la vuelta de la esquina».

© DER SPIEGEL / M. BARTSCH, F. BOHR, R. VON BREDOW, H. GUDE, V. HACKENBROCH, M. KNOBBE, K. KULLMANN, C. SCHMERGAL, T. SCHULZ, G. TRAUFETTER Y S. WINTER
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Una de cada cinco muertes prematuras en todo el mundo se debe a la contaminación

Una investigación de la Universidad de Harvard y el University College London estima que cada año se producen 8,6 millones de decesos por la presencia en el aire de material particulado PM2,5, el cual se vincula a la quema de combustibles fósiles como el carbón, el diésel o la gasolina.

 

El impacto en la salud generado por la quema de combustibles fósiles es cada vez más evidente. Una nueva investigación científica publicada este martes por la revista Environmental Research revela que una de cada cinco muertes prematuras que se producen al año tienen que ver con la contaminación del aire asociada al diésel, la gasolina o el carbón. En total, la polución provoca cada año 8,6 millones de decesos en todo el planeta, según este nuevo informe realizado por expertos de la Universidad de Harvard y el University College London.

Los datos elevan notablemente las cifras que hasta ahora se habían consensuado. Tanto es así que en el último gran informe científico, realizado en 2015, se estimaba que la cifra de muertes prematuras asociada a la contaminación generada por la quema de combustibles fósiles era de 4,2 millones. Este importante repunte no se debe tanto a un incremento de la polución como a un cambio metodológico, el cual ha dado una mayor importancia al impacto en la salud generado por las partículas PM2,5, asociadas por la quema de elementos como el carbón o el diésel. De esta forma los expertos no solo hablan de mortalidad, sino que estiman que el 18% de la población del planeta vive expuesta a estas partículas asociadas al desarrollo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

"Esperamos que al cuantificar las consecuencias para la salud de combustión de combustibles fósiles, podamos enviar un mensaje claro a los responsables políticos y las partes interesadas del beneficios de una transición a fuentes de energía alternativas", ha valorado Joel Schwartz, profesor de epidemiología ambiental de la Universidad de Harvard que ha participado en la elaboración del informe.

Según la investigación, las regiones de Asia del este son las que mayores índices de mortalidad prematura registran, con un total de 1,6 millones de muertes anuales por la mala calidad del aire. Le sigue el continente europeo, donde se contabilizan 1,4 millones de defunciones; EEUU, que tiene 355.000 muertes al año; África, con 194.000 muertes; y Sudamérica, con otras 187.000. Las zonas del oeste asiático y Oriente Próximo sufren 95.000 óbitos; Centroamérica y las islas caribeñas contabilizan 94.000 decesos; y Canadá y Australia suman 40.000 muertes anuales.

La investigación también revela cómo las restricciones a la quema de combustibles fósiles tienen una incidencia positiva en la salud pública. El caso de China es, quizá, el más llamativo, en tanto que en 2012 se contabilizaban, con este mismo método de análisis, 3,9 millones de muertes y seis años después, cuando el Gobierno puso freno al uso del carbón y apostó por las renovables y la movilidad eléctrica, la cifra de decesos se situó en los 2,4 millones. De esta forma, las políticas dirigidas al impulso de energías limpias consiguieron que el país asiático redujera un 38% la mortalidad asociada a la mala calidad del aire.

El 7% de la mortalidad infantil

Los menores de cinco años son, según los expertos, "biológicamente y neurológicamente más susceptibles a los efectos adversos generados por la contaminación". Sus sistemas respiratorios e inmunológicos, todavía inmaduros, les sitúan en una situación de riesgo frente a los gases y partículas fósiles. De hecho, la principal causa de mortalidad infantil en el mundo está relacionada con enfermedades respiratorias, con 18.997 defunciones anuales, de las que el 7,2% se relacionan estrechamente con la exposición a material particulado PM2,5.

Europa es el continente que mayor porcentaje de óbitos infantiles registra por causa de estas partículas liberadas a la atmósfera tras la quema de combustibles: el 13,6% del total. Le siguen Norteamérica (6,6%) y Sudamérica (5,7%). La cifra de menores que viven expuestos a la mala calidad del aire es aún más alarmante si se atiende a los datos manejados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien advierte de que el 93% de los niños del mundo respira diariamente niveles de contaminación elevados.

Ella Kissi-Debrah –una menor británica que falleció por afecciones respiratorias– se ha convertido en la cara visible de problema global, después de que un tribunal de Reino Unido sentenciase el pasado mes de diciembre que los altos niveles de polución que había en la zona donde vivía habían sido una causa determinante para su muerte. Se trata del primer caso en todo el mundo en el que la Justicia vincula un deceso con la mala calidad del aire.

madrid

09/02/2021 08:55

Por Alejandro Tena@AlxTena

Publicado enMedio Ambiente