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Lunes, 01 Abril 2013 18:46

Reescribiendo la historia afrocolombiana

Escrito por William Mina Aragón
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La independencia para los afros de la diáspora aún no ha concluido. ¿Cuál independencia? ¿Cuáles bicentenarios, cuál libertad económica, política? Diríamos que la independencia es un proyecto de libertad que va más allá de una carta constitucional y que aún no termina. La independencia mental no ha sucedido en muchos, y por ello, desde hace mucho tiempo se escucha el eco para exhortar a los que todavía yacen dormidos ante el aporte cultural afro a los componentes de la memoria colectiva colombiana más allá del deporte y la música.

 

La sumatoria de enajenaciones socio históricas y bio antropológicas fueron las que permitieron el olvido voluntario del acervo cultural de los descendientes de africanos en la literatura, la medicina, la ecología, la técnica, el arte de gobernar, la ética, etc. Y por consiguiente, se construyó una historia oficial, académica e intelectual regida por un sólo idioma, una sola raza y una sola religión, una sola visión del mundo, un sistema jurídico romano, anglofrancés, una estética occidental que ha ridiculizado las otras bellezas, una seudo ética mentirosa y cínica que invoca lo divino pero que sólo enaltece la deshonestidad. Una teoría de la justicia pensando sólo en los intereses de élites y clases elegidas y un Estado que siempre fue burocrático y patrimonial, más nunca una Nación-Patria. Ideales de igualdad y libertad pensado sólo en unos estratos y en unas clases sociales específicas, unos ideales de sociedad democrática ignorando y excluyendo a grupos sociales: indígenas, afro, campesinos. Unos ideales de una sociedad democrática y participativa sin los otros, sin otros lenguajes, sin otros discursos, sin otras prácticas y saberes diferentes para otear "la vida y ver lo real". Unos ideales de una sociedad democrática sin otros ciudadanos, una cultura seudo democrática con una sola música y un sólo ritmo, sin chirimía y tambores; un proyecto libertario sin Benkos Biohó, sin Domingo Criollo, sin Barule, sin Polonia y pensando sólo en Bolívar, Nariño, Santander y la Pola es sólo un proyecto de independencia miope, reduccionista y maniqueo. He aquí el reto a asumir y a vencer para reimaginar y reinventar la etnohistoria, la cultura etnopedagógica y construir con la metodología interdisciplinaria una síntesis de todo el legado cultural afrocolombiano justo hoy cuando nos aproximamos a los veinte años de ser aprobada la ley 70 de 1993*.

 

La escuela, el colegio, la universidad se construyó y se instituyó bajo dicha invisibilidad, bajo el estatuto académico de dichos prejuicios. Y son dichos estereotipos o alienaciones psíquicos-mentales lo que impide que pensemos lo esencial y el paradigma original de lo propiamente africano-colombiano hoy.

 

Somos muchos los herederos intelectuales en la universidad del legado libertario de Piar, Infante, Rondón, Padilla, Romero, y desde acciones contestatarias civilizadas queremos irradiar en el aula de clases, en la calle, en el parlamento y en la plaza pública el referente liberador de la historia política y cultural colombiana. Para construir pensamiento crítico y transformador, para despertar conciencia, para auto reflexionar viendo nuestras potencialidades y errores pudiendo así engrandecer nuestra historia con aquellos héroes, líderes, pensadores, intelectuales, de los que nunca nos hablaron y que contribuyeron al proyecto libertario nacional de la independencia de Colombia del imperio español, para que las nuevas generaciones de jóvenes afro vean la complejidad de luchas por ser libres los afro desde África, pasando por el Caribe, por Estados Unidos, por América Latina y por supuesto en Colombia. Es una historia visible y palpable hecha por palanqueros, y cimarrones que dieron como resultados insumisiones, insurgencias, revueltas y motines forjadores de autonomía y principios libertarios.

 

Estamos reescribiendo y repensando la historia de Colombia y la nuestra para ser libres, para sensibilizar a los no afros y al pueblo colombiano en general. No se trata de revanchismo sino de ver la otra cara de ese espejo enterrado que es Colombia con sus afros, e indígenas que siempre permaneció oculto. Es el rostro de la cultura propia "sin odios, sin rencores" como diría nuestro amado poeta Jorge Artel, mostrándonos lo bello y caritativo de cada cultura sin que ninguna sea impuesta desde la coacción simbólica. El día que esto suceda nacerá la verdadera Colombia y se expresará nuestra auténtica identidad intercultural; nacerá el verdadero mestizaje y al fin como dijo el poeta andaremos por "los países de Colombia" para que el vector resultante de esa historia sea una hermandad tejida sobre músicas, religiones, poéticas y meta relatos diversos. Creo que ese es el intento de los libros de Claudia Mosquera Rosero, Sergio Mosquera, Oscar Maturana, Juan Zapata Olivella y de Manuel Zapata Olivella referido a dimensionar el rol de los afrocolombianos en el proyecto libertario.

 

• Artículo 1º. La presente ley tiene por objeto reconocer a las comunidades negras que han venido ocupando tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacífico, de acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción, el derecho a la propiedad colectiva, de conformidad con lo dispuesto en los artículos siguientes. Así mismo tiene como propósito establecer mecanismos para la protección de la identidad cultural y de los derechos de las comunidades negras de Colombia como grupo étnico, y el fomento de su desarrollo económico y social, con el fin de garantizar que estas comunidades obtengan condiciones reales de igualdad de oportunidades frente al resto de la sociedad colombiana.


Información adicional

  • Autor:William Mina Aragón
  • Edición:188
  • Fecha:Febrero 20 - Marzo 20 de 2013
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