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EE UU forja una alianza de 10 países para combatir a los yihadistas

Occidente se moviliza para frenar el auge del yihadismo en Irak y Siria. Estados Unidos logró el viernes forjar una alianza de 10 Estados de la OTAN para combatir al llamado Estado Islámico (EI), el movimiento de radicales suníes que está sembrando el terror en Oriente Próximo. Esta coalición tendrá ahora que definir qué tipo de intervención desarrolla en la zona y, por encima de todo, intentará implicar a otros países vecinos interesados en neutralizar a los yihadistas. "Los derrotaremos, igual que hemos hecho con Al Qaeda", prometió solemnemente el presidente estadounidense, Barack Obama, al final de la cumbre que la Alianza Atlántica ha celebrado durante dos días en Newport (Gales, Reino Unido).
El líder estadounidense aprovechó el encuentro bienal de países aliados para poner en marcha este proyecto incipiente, al que se sumaron el viernes Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Polonia, Dinamarca, Canadá, Australia y Turquía. Los ministros de Exteriores y de Defensa de esos Estados se reunieron para darle forma y enviar un mensaje contundente al Estado Islámico, que ha decapitado a dos periodistas estadounidenses y amenaza con asesinar a un británico. Tanto el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, como otros dirigentes —en privado— trazaron una línea roja para esta misión: una intervención terrestre. "No habrá soldados sobre el terreno", señaló Kerry.


Aunque fue la decisión más importante de la cumbre, esta coalición central no lleva el sello de la OTAN, reacia a implicarse directamente en el avispero de Oriente Próximo. La organización, no obstante, prestará un apoyo indirecto. En primer lugar, político. El secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen, dio la bienvenida a las intervenciones de estos países en Irak. "Celebro esas decisiones porque la comunidad internacional debe hacer todo lo que pueda para parar al llamado Estado Islámico", aseguró. Más importante aún, la OTAN "ejercerá un papel de coordinación" entre los países que participen en el proyecto.


Rasmussen citó un plan para compartir inteligencia militar y específicamente para intercambiar información sobre los llamados "combatientes extranjeros", yihadistas (en buena medida europeos) que viajan a Oriente Próximo para enrolarse en el conflicto, a favor de los grupos más radicales. Y si el Gobierno de Bagdad lo solicita, los aliados desplegarán una misión de entrenamiento para las tropas iraquíes.


La amenaza que supone el EI monopolizó la cena que los jefes de Estado y de Gobierno celebraron la noche del jueves en el castillo de Cardiff. Fuentes conocedoras del encuentro aseguran que los líderes de los 28 Estados miembros coincidieron en que el EI grupo representa una amenaza para Occidente mucho mayor que la de Al Qaeda —poseen más dinero, más poder y una estrategia más sanguinaria— por lo que es necesario combatirlos directamente.


Para atraer a sus aliados europeos, Obama les recordó el efecto que este conflicto podría tener sobre Europa, sabiendo que la mayoría de los occidentales que combaten con los radicales suníes en Siria proceden del Viejo Continente y podrían regresar a él o influir en los círculos que dejan allí. El propio François Hollande recordó que su país había rehusado intervenir en Irak en 2003 pero que en esta ocasión había decidido unirse a la coalición. Aun así, matizó que la estrategia no se puede limitar bombardeos, sino que pasa por diseñar una estrategia a más largo plazo, que Obama cifró en dos o tres años. También destacó la necesidad de preparar a la opinión pública para operaciones de este tipo.


En público, los dirigentes aliados fueron mucho más precavidos. El líder británico, David Cameron, rehusó hablar sobre bombardeos británicos en la zona —Washington ha efectuado ya más de 100, según precisó Obama. "No estamos todavía en ese nivel", alegó Cameron. Hollande sí admitió abiertamente su intención de implicarse, aunque eludió concretar las operaciones en las que participará: "Estamos ya en discusiones, pero no voy a dar aquí detalles de lo que vamos a hacer". Al igual que el líder estadounidense, el francés subrayó la importancia de implicar a países vecinos como Jordania. "No puede ser una alianza que venga solo de Occidente, sería el peor servicio que podríamos hacer", advirtió.
Los plazos de esta coalición son aún difusos. Obama aseguró que no actuará "de la noche a la mañana", y anunció que el secretario de Estado emprenderá un viaje por Oriente Próximo para recabar apoyos.


De momento, Obama y sus aliados solo hablan de operaciones en Irak, aunque el Estado Islámico abarca también parte de Siria. En la cena de jefes de Estado, el líder estadounidense reconoció que, incluso si el problema remitiera en Irak, sigue quedando la guerra siria, de difícil solución. Tanto él como otros mandatarios insistieron en la importancia de que luchar contra los yihadistas suníes no implique en ningún caso un apoyo a su enemigo natural, el presidente sirio, Bachar el Asad, denostado por Occidente por iniciar el conflicto que está destrozando el país.

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Espíritu de Toluca: ¿sella Obama seguridad energética de Norteamérica, Comando Norte y Asociación Transpacífica?

La dupla anglosajona Estados Unidos/Gran Bretaña confiere dadivosos reconocimientos por el obsequio de los hidrocarburos de México al proyecto de la seguridad energética de Norteamérica, acompasado de su desmantelamiento cibernético/laboral/educativo y al inicio de su acoplamiento fiscal y judicial al más puro estilo anglosajón, que ahonda su imperativa homologación tripartita que se inició con el fallido TLCAN hace 20 años.


La revista del grupo Time Warner, a punto de ser vendido a ComCast –lo cual crearía un ominoso oligopolio de 57 por ciento de las cableras en Estados Unidos–, concedió una polémica portada a Peña como el salvador de México, el cual, paradójicamente, está empantanado en una protorrecesión y una grave crisis de seguridad y legitimidad que llevaron, una semana antes de la llegada de Obama, a la inaudita locuacidad de ex presidentes obligados al silencio trapense del sistema: Salinas fulminando contra sus enemigos ontológicos; retorno de Calderón cobrándose facturas con sus otrora correligionarios y contra Venezuela, y Zedillo increpado por legisladores de su partido por su regalo de los ferrocarriles a Estados Unidos.


¡Ahora sí que México se mueve antes de la llegada de Obama!

Otro galardón superlativo provino del megabanco BlackRock –ver Bajo la Lupa, Pedro Aspe: pieza fundamental de EU para la privatización de Pemex, http://www.jornada.unam.mx/2014/01/08/opinion/014o1pol y BlackRock: el mayor inversionista del mundo detrás de la privatización de Pemex http://www.jornada.unam.mx/2013/12/11/opinion/026o1pol–, que a través del británico Grupo Pearson controla a la revista The Economist y al Financial Times que publica The Banker, quien premió a Luis Videgaray como el mejor secretario de Hacienda del año, pese a la protorrecesión, a la inflación, al desempleo, al agravio fiscal y a la sequía de liquidez.

La entrega de los hidrocarburos de México bien vale todos los galardones por los agradecidos multimedia anglosajones.


No importa que días después Jude Webber, del mismo Financial Times (11/2/14), fustigue la decepcionante (sic) caída de la producción industrial: "Menos de una semana después de que México estaba celebrando su histórico ascenso en su tasa de deuda soberana por la calificadora Moody's, los decepcionantes (¡supersic!) datos ahogaron abruptamente el espíritu fiestero" (sic): inflación de 4.48 por ciento, producción industrial peor a lo esperado cuando la inseguridad se encuentra a la cabeza de las preocupaciones que eclipsan la economía, lo cual contrasta con el optimismo sonriente (sic) de Peña durante la cumbre de la Alianza del Pacífico.


Jude Webber cita al taciturno economista en jefe del banco británico Barclays: La economía pierde energía, pese a las reformas del año pasado.
Cabe recordar que, contra todo protocolo, Peña y Videgaray acudieron en forma insólita a las oficinas del Financial Times a entregar el plan del obsequio de los hidrocarburos de México, el cual fue aprobado meses más tarde por un inconsciente Congreso.


Todos los premios artificiales del mundo no pueden ocultar dos situaciones desfavorables para la alucinante salvación (sic) de México en medio del naufragio global: 1) la grave crisis financiera que se ha acentuado: baste leer el sensible barómetro del alza en las tasas de interés de largo plazo, acompasado de la crisis en los mercados emergentes, producto de la prestidigitación monetarista de la Reserva Federal; y 2) la puesta en la picota del shale gas (esquisto/lutita/grisú) de Norteamérica (Ver Bajo la Lupa 9, 12 y 16/2/14), lo cual propende al alza del gas natural, del que depende la electricidad en México.


Pero nada se asemeja a los laureles de la visita de Obama –casi nadie se fija en el premier canadiense Stephen Harper– al feudo peñista: Toluca, lo cual comporta un enorme significado simbólico y que bajo el espíritu de Toluca –similar al antidemocrático espíritu de Houston que catalizó al disfuncional TLCAN (http://www.jornada.unam.mx/2014/01/15/opinion/024o1pol) cuando sus tres firmantes norteamericanos son evocados desdeñosamente– es susceptible de sellar, dos meses después de la aprobación de la suicida reforma Peña/Vidagaray/Aspe, la seguridad energética de Norteamérica: un verdadero triunfo geopolítico de Estados Unidos

(http://www.jornada.unam.mx/2013/12/18/opinion/022o1pol), al unísono de la incrustación de México (Canadá es ya miembro añejo) al Comando Norte/NORAD y uno de cuyos apéndices lo representa el CiberComando, del que el "México neoliberal itamita" forma parte, quizá sin saberlo, mediante la entrega masoquista de sus telecomunicaciones.


¿Se atreverán los galardonados mexicanos a tocar la estancada reforma migratoria, la humillación de la transfrontera militarizada, el flagrante espionaje de la NSA y las ultrajantes visas unidireccionales anglosajonas?


Todo el paquete de la seguridad energética de Norteamérica/Comando Norte/CiberComando –con las recientes reformas laboral, educativa, fiscal y judicial en México– constituye el andamiaje para incrustar a la proestadunidense Alianza del Pacífico en el seno de la Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), que en su conjunto está diseñada para contener a los BRICS a niveles local/regional/global: específicamente contra Brasil y China

.
Doce estados miembros prospectivos, con los tres miembros del TLCAN, forman parte de las negociaciones con cartas marcadas del TPP, padre putativo de la Alianza del Pacífico que acaba de absorber a Costa Rica y al que Israel (¡supersic!) fue incorporado como observador a solicitud de Peña (Israelenlinea.com, 12/2/14).


Wikileaks (13/11/13) publicó el texto del borrador secreto (¡supersic!) del Capítulo de derechos de propiedad intelectual del TPP, el máximo tratado económico del planeta con más de 40 por ciento del PIB mundial, y que ha sido estigmatizado por la sociedad civil global debido a sus deletéreos efectos en servicios de Internet, editores, medicamentos, libertades civiles y patentes biológicas.


Su sección Cumplimiento detalla las nuevas medidas de orwelliana vigilancia policiaca de los polémicos SOPA y ACTA (ver Bajo la Lupa, Ciberseguridad: momento pre-11/9, según el Pentágono, http://www.jornada.unam.mx/2012/10/21/politica/016o1pol) con sus tribunales supranacionales de litigio ante quienes los juzgados soberanos nacionales deberán someterse, sin salvaguardas para los derechos humanos y sin resguardos ambientales.


Los óptimos negociadores de Obama en el TPP fueron también premiados con millonarias gratificaciones por los supremos beneficiados de la bancocracia plutocrática: Bank of America y Citigroup (http://www.republicreport.org/2014/big-banks-tpp), lo cual delata su carácter eminentemente financierista.


No todos los rimbombantes proyectos esquemáticos que ha esgrimido Estados Unidos han sido exitosos, como resaltan los múltiples fracasos sonoros del ALCA, TLCAN, ASPAN, Plan Puebla Panamá (PPP) y Plan Mérida, cuyas sombras fantasmagóricas planearán sobre el militar y financierista espíritu de Toluca, en par¬ticular del lado del más valetudinario de los tres: el "México neoliberal itamita", con todo y sus premios etéreos.


www.alfredojalife.com
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Domingo, 10 Noviembre 2013 06:19

El mundo se libera de EU


Durante el más reciente episodio de la farsa de Washington que ha dejado atónito al mundo, un comentarista chino escribió que si Estados Unidos no puede ser un miembro responsable del sistema mundial, tal vez el mundo deba separarse del Estado rufián que es la potencia militar reinante, pero que pierde credibilidad en otros terrenos.


La fuente inmediata de la debacle de Washington fue el brusco viraje a la derecha que ha dado la clase política. En el pasado se ha descrito a Estados Unidos con cierto sarcasmo, pero no sin exactitud, como un Estado de un solo partido: el partido empresarial, con dos facciones llamadas republicanos y demócratas.


Ya no es así. Sigue siendo un Estado de un solo partido, pero ahora tiene una sola facción, los republicanos moderados, ahora llamados nuevos demócratas (como la coalición en el Congreso ha dado en designarse): existe una organización republicana, pero hace mucho tiempo que abandonó cualquier pretensión de ser un partido parlamentario normal. El comentarista conservador Norman Ornstein, del Instituto Estadunidense de Empresa, describe a los republicanos actuales como una insurgencia radical, ideológicamente extremista, que se burla de los hechos y de los acuerdos, y desprecia la legitimidad de su oposición política: un grave peligro para la sociedad.
El partido está en servicio permanente para los muy ricos y el sector corporativo. Como no se pueden obtener votos con esa plataforma, se ha visto obligado a movilizar sectores de la sociedad que son extremistas, según las normas mundiales. La locura es la nueva norma entre los miembros del Tea Party y un montón de otras agrupaciones informales.


El establishment republicano y sus patrocinadores empresariales habían esperado usar esos grupos como ariete en el asalto neoliberal contra la población, para privatizar, desregular y poner límites al gobierno, reteniendo a la vez aquellas partes que sirven a la riqueza, como las fuerzas armadas.


Ha tenido cierto éxito, pero ahora descubre con horror que ya no puede controlar a sus bases. De este modo, el impacto en la sociedad del país se vuelve mucho más severo. Ejemplo de ello es la reacción violenta contra la Ley de Atención Médica Accesible y el cierre virtual del gobierno.


La observación del comentarista chino no es del todo novedosa. En 1999, el analista político Samuel P. Huntington advirtió que para gran parte del mundo Estados Unidos se convertía en la superpotencia rufiana, y se le veía como la principal amenaza externa a las sociedades.
En los primeros meses del periodo presidencial de George Bush, Robert Jervis, presidente de la Asociación Estadunidense de Ciencia Política, advirtió que a los ojos de gran parte del mundo el primer Estado rufián hoy día es Estados Unidos. Tanto Huntington como Jervis advirtieron que tal curso es imprudente. Las consecuencias para Estados Unidos pueden ser dañinas.


En el número más reciente de Foreign Affairs, la revista líder del establishment, David Kaye examina un aspecto de la forma en que Washington se aparta del mundo: el rechazo de los tratados multilaterales como si fuera un deporte. Explica que algunos tratados son rechazados de plano, como cuando el Senado votó contra la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidades en 2012 y el Tratado Integral de Prohibición de Ensayos Nucleares en 1999.


Otros son desechados por inacción, entre ellos los referentes a temas como derechos laborales, económicos o culturales, especies en peligro, contaminación, conflictos armados, conservación de la paz, armas nucleares, derecho del mar y discriminación contra las mujeres.
El rechazo a las obligaciones internacionales, escribe Kaye, se ha vuelto tan arraigado que los gobiernos extranjeros ya no esperan la ratificación de Washington o su plena participación en las instituciones creadas por los tratados. El mundo sigue adelante, las leyes se hacen en otras partes, con participación limitada (si acaso) de Estados Unidos.


Aunque no es nueva, la práctica se ha vuelto más acentuada en años recientes, junto con la silenciosa aceptación dentro del país de la doctrina de que Estados Unidos tiene todo el derecho de actuar como Estado rufián.


Por poner un ejemplo típico, hace unas semanas fuerzas especiales de Estados Unidos raptaron a un sospechoso, Abú Anas Libi, de las calles de Trípoli, capital de Libia, y lo llevaron a un barco para interrogarlo sin permitirle tener un abogado ni respetar sus derechos. El secretario de Estado John Kerry informó a la prensa que esa acción era legal porque cumplía con las leyes estadunidenses, sin que se produjeran comentarios.


Los principios solo son valiosos si son universales. Las reacciones serían un tanto diferentes, inútil es decirlo, si fuerzas especiales cubanas secuestraran al prominente terrorista Luis Posada Carriles en Miami y lo llevaran a la isla para interrogarlo y juzgarlo conforme a las leyes cubanas.


Sólo los estados rufianes pueden cometer tales actos. Con más exactitud, el único Estado rufián que tiene el poder suficiente para actuar con impunidad, en años recientes, para realizar agresiones a su arbitrio, para sembrar el terror en grandes regiones del mundo con ataques de drones y mucho más. Y para desafiar al mundo en otras formas, por ejemplo con el persistente embargo contra Cuba pese a la oposición del mundo entero, fuera de Israel, que votó junto con su protector cuando Naciones Unidas condenó el bloqueo (188-2) en octubre pasado.


Piense el mundo lo que piense, las acciones estadunidenses son legítimas porque así lo decimos nosotros. El principio fue enunciado por el eminente estadista Dean Acheson en 1962, cuando instruyó a la Sociedad Estadunidense de Derecho Internacional de que no existe ningún impedimento legal cuando Estados Unidos responde a un desafío a su poder, posición y prestigio.


Cuba cometió un crimen cuando respondió a una invasión estadunidense y luego tuvo la audacia de sobrevivir a un asalto orquestado para llevar los terrores de la Tierra a la isla, en palabras de Arthur Schlesinger, asesor de Kennedy e historiador.


Cuando Estados Unidos logró su independencia, buscó unirse a la comunidad internacional de su tiempo. Por eso la Declaración de Independencia empieza expresando preocupación por el respeto decente por las opiniones de la humanidad.


Un elemento crucial fue la evolución de una confederación desordenada en una nación unificada, digna de celebrar tratados, según la frase de la historiadora diplomática Eliga H. Gould, que observaba las convenciones del orden europeo. Al obtener ese estatus, la nueva nación también ganó el derecho de actuar como lo deseaba en el ámbito interno. Por eso pudo proceder a librarse de su población indígena y expandir la esclavitud, institución tan odiosa que no podía ser tolerada en Inglaterra, como decretó el distinguido jurista William Murray en 1772. La avanzada ley inglesa fue un factor que impulsó a la sociedad propietaria de esclavos a ponerse fuera de su alcance.


Ser una nación digna de celebrar tratados confería, pues, múltiples ventajas: reconocimiento extranjero y la libertad de actuar sin interferencia dentro de su territorio. Y el poder hegemónico ofrece la oportunidad de volverse un Estado rufián, que desafía libremente el derecho internacional mientras enfrenta creciente resistencia en el exterior y contribuye a su propia decadencia por las heridas que se inflige a sí mismo.


El libro más reciente de Noam Chomsky es Power Systems: Conversations on Global Democratic Uprisings and the New Challenges to U.S. Empire. Interviews with David Barsamian (Conversaciones sobre levantamientos democráticos en el mundo y los nuevos desafíos al imperio de Estados Unidos). Chomsky es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts en Cambridge, Mass., EU.


2013, Noam Chomsky


Traducción: Jorge Anaya

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Sábado, 27 Julio 2013 07:02

La CIA y el control del clima

La CIA y el control del clima

La CIA estadunidense está financiando un estudio sobre geoingeniería (manipulación climática) que durará 21 meses, con un costo inicial de 630 mil dólares. Lo ejecuta la Academia Nacional de Ciencias, con participación de la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de ese país. (revista Mother Jones 17/7/2013).

 

El interés de la CIA por el clima no es nuevo, pero esta participación es significativa, debido a las implicaciones bélicas que tiene la posibilidad de manipular el clima y a la presión que están ejerciendo los proponentes de la geoingeniería en ese país para avanzar en experimentación de esas técnicas, pese a existir una moratoria en Naciones Unidas contra su aplicación.

 

El proyecto analizará diferentes propuestas de geoingeniería, como manejo de la radiación solar y remoción de dióxido de carbono de la atmósfera; también estudiarán los efectos de la “siembra de nubes” y otras formas de manipular el tiempo atmosférico para provocar lluvia, sequías o controlar huracanes. Según descripción oficial harán una evaluación técnica de los impactos de esas tecnologías, desde el punto de vista ambiental, económico y de seguridad nacional.

 

Estos últimos son los aspectos que preocupan a la CIA, que en documentos anteriores ha calificado el cambio climático y el control del clima como factores de importancia geopolítica estratégica y de seguridad nacional. Pese a ello, los republicanos votaron por desaparecer el departamento de cambio climático de la CIA, lo que según la agencia la motivó a financiar esta iniciativa. Las razones podrían ir mucho más allá, ya que el control del clima es un proyecto militar de larga data en ese país, que realizó experimentos ya durante la guerra de Vietnam, provocando lluvia por meses seguidos para anegar los cultivos y caminos de los vietnamitas. En el mismo sentido, la Fuerza Área estadunidense publicó en 1996 un documento titulado Weather as a Force Multiplier: Owning the Weather in 2025 (El tiempo como multiplicador de la Fuerza: poseyendo el tiempo en 2025), cuyo título refleja claramente sus intenciones.

 

Estos intereses convergen con los de un grupo pequeño pero influyente, de climatólogos y otros científicos de países del Norte, que alegan que la geoingeniería es necesaria porque no se puede reducir rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero (como si sus países no fueran quienes tienen que tomar las medidas principales para ello). O, como declaró David Keith, un conocido promotor de la geoingeniería, porque es un plan “barato y fácil”. (MIT Technology Review, 8/2/2013).

 

Sí, barato y fácil para los que han causado el cambio climático con su sobreconsumo de recursos e industrialización basada en petróleo, porque en lugar de reducir realmente sus emisiones, podrían seguir calentando el planeta y además hacer un jugoso negocio con nuevas tecnologías que manipulen el clima de todos, para bajar o subir la temperatura según convenga a los intereses económicos y bélicos de quienes las controlen.

 


Bajo el término “manejo de la radiación solar”, la meta es disminuir la cantidad de rayos solares que llegan a la Tierra. Por ejemplo, a través de construir enormes nubes volcánica artificiales, inyectándolas con partículas azufradas. Otras propuestas incluyen blanquear las nubes, colocar trillones de espejos en el espacio para reflejar la luz del sol o la más reciente, del mismo David Keith, dispersar ácido sulfúrico desde aviones en la línea ecuatorial para que se mezcle con las nubes. En “remoción de dióxido de carbono” se incluyen otras técnicas, como máquinas o árboles artificiales que absorban carbono de la atmósfera (que por cierto no saben dónde depositarán luego para que permanezca por siempre). La más conocida es la fertilización oceánica: verter nanopartículas de hierro o urea en el mar para provocar florecimientos de plancton, que absorban dióxido de carbono y lo lleven al fondo.

 

Las técnicas de geoingeniería son solamente teóricas salvo alguna, como la fertilización oceánica, de la cual se conocen experimentos legales e ilegales, que mostraron que además de no servir para su propósito –el carbono no permanece en el fondo de mar– los impactos pueden ser enormes, con disrupción de la cadena alimentaria marina, anoxia (falta de oxígeno) en capas marinas, crear algas tóxicas, etcétera.

 

La geoingeniería, para tener impacto en el clima global, tendría que aplicarse a mega escala, disrumpiendo un ecosistema global poco conocido, altamente dinámico y en interacción con toda la vida en el planeta. No existe por tanto una etapa experimental. Lo que se haga en pequeña escala no mostrará la acción sobre el clima global, aunque podría tener impactos negativos graves en la zona o en la región. Y si se hace a gran escala, no es experimental, es despliegue y es irreversible.

 

Por ejemplo, las nubes volcánicas artificiales no se pueden retirar, hasta que las partículas caigan a la tierra, lo cual es tóxico. Esta técnica empeoraría además el agujero en la capa de ozono y la acidificación de los mares, dos problemas globales muy graves. Si realmente lograran disminuir la cantidad de luz solar que llega al Norte, producirían sequía extrema en África y disrupción de los monzones en Asia, colocando en peligro las fuentes alimentarias de 2 mil millones de personas.

 

Imaginen si la CIA pudiera decidir sobre el termostato global. La geoingeniería es tan riesgosa, tanto por sus efectos climáticos como por su potencial uso hostil contra otros países, que lo único sensato es prohibir internacionalmente su uso.

 


Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

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China y EEUU establecen un nuevo modelo de relaciones basado en el "respeto entre grandes países"

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su homólogo chino, Xi Jinping, acordaron el viernes trabajar juntos para resolver las disputas sobre la seguridad cibernética, un asunto que ha tensado las relaciones entre las dos principales potencias mundiales. Al comienzo de una cumbre de dos días en una lujosa hacienda en el desierto del sur de California, Obama dijo que su país saluda "el ascenso pacífico" de China, pero dejó claro que debe jugar con las mismas reglas en el orden económico mundial que los demás países.

 

Estados Unidos sostiene que piratas informáticos chinos han accedido a secretos militares de Estados Unidos, una acusación negada por China, al tiempo que la Casa Blanca afronta preguntas en casa sobre la propia vigilancia electrónica y de las comunicaciones del Gobierno sobre sus ciudadanos. Obama no dejó de lado el asunto del ciberespionaje en el primer día de reuniones a puerta cerrada, pero adoptó una línea de precaución en la rueda de prensa, y no llegó a puntar el dedo directamente a Pekín ni amenazó con represalias.

 

En la primera visita de Xi a EEUU desde que asumió la presidencia el marzo, ambos trataron de dar la impresión de un tono constructivo durante una cumbre considerada una ocasión para conocerse. Pero centrándose en las principales preocupaciones de Estados Unidos, Obama dijo que Washington busca "un orden económico internacional en el que los países jueguen con las mismas reglas, donde el comercio sea libre y justo y donde Estados Unidos y China trabajen juntos para abordar temas como la ciberseguridad y la protección de la propiedad intelectual".

 

Xi estuvo de acuerdo en la necesidad de resolver la seguridad cibernética de "un modo pragmático", pero fue rápido a la hora de desviar las culpas, asegurando que China también es víctima de estos ataques. Además expresó sus esperanzas de que China y Estados Unidos puedan establecer un nuevo modelo de relaciones entre "grandes países", refiriéndose a su deseo de que Pekín sea tratado con más respeto en línea con su creciente influencia internacional. "Las relaciones entre nuestros dos países están en un nuevo punto de comienzo histórico", dijo Xi, describiendo las conversaciones como una oportunidad para "delinear el futuro" de las relaciones entre China y Estados Unidos.

 

Obama dio la bienvenida a Xi bajo un intenso calor, y ambos líderes posaron con una sonrisa para las fotografías mientras estrechaban sus manos ante unos cuidados jardines y unas montañas desérticas a la distancia. Ambos utilizaron trajes sin corbatas. Los encuentros de alto nivel entre China y Estados Unidos en las últimas décadas no han logrado igualar la pionera visita del presidente Richard Nixon a la China comunista en 1972 que puso fin a décadas de tensión entre Washington y Pekín.

 

Funcionarios de Estados Unidos creen que Obama y Xi desarrollarán una relación personal, algo que no ocurrió entre los presidentes estadounidenses y el predecesor de Xi, Hu Jintao, lo que podría ayudar a disminuir las tensiones en una de las relaciones bilaterales más importantes del mundo. La voluntad de dejar de lado la pompa tradicional y el diálogo protocolar de una visita a la Casa Blanca parece ser una señal de un nuevo enfoque de Xi, quien como presidente designado se reunió con Obama en Washington en febrero de 2012.

 

Por REUTERS  CALIFORNIA 08/06/2013 12:02 Actualizado: 08/06/2013 12:12

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Lunes, 11 Febrero 2013 06:48

“Salvando” a Estados Unidos

“Salvando” a Estados Unidos

Después de esta última semana queda claro que para defender y salvar a este país del enemigo” a veces es necesario violar, destruir y anular los derechos y libertades que, dicen, definen a esta “nación indispensable”.

 

Observar la audiencia ante el Senado para la ratificación de John Brennan como próximo jefe de la CIA (agencia donde trabajó durante 35 años antes de ser el asesor antiterrorista del presidente Barack Obama) fue escalofriante porque muy tranquilamente afirmó que, en efecto, el gobierno de Obama se atribuye el derecho –sin formular acusaciones formales, sin orden judicial, sin tener que presentar pruebas, sin supervisión ni consulta de otro poder gubernamental– de asesinar a cualquiera que considere “terrorista”, aun si es ciudadano estadunidense, en cualquier parte del mundo (aparentemente incluido, y nadie aclara lo contrario, dentro del país).

 

Brennan, el arquitecto de la estrategia de ataques selectivos con aviones no tripulados (drones) como principal instrumento de la guerra contra el terrorismo, insistió en que todo esto es justificable por ser necesario para la defensa de Estados Unidos. Y cuando se le preguntó cómo puede asegurar que no se cometan abusos de este poder extraordinario, su respuesta esencialmente fue: “confíen en nosotros”.

 

Para varios observadores, este espectáculo llamó la atención sobre todo por eso de que ciudadanos estadunidenses pueden ser (y ya han sido) objetivos de estas misiones de lo que esencialmente son escuadrones de la muerte aéreos. Según la ley, el gobierno no puede privar de la vida a ningún ciudadano sin un proceso legal que respete los derechos fundamentales del acusado, incluido el de defenderse ante las acusaciones. Esto no es un asunto hipotético; ya ha sucedido: el ciudadano estadunidense Anwar Awlaki fue asesinado por un drone en septiembre de 2011, y dos semanas después su hijo de 16 años fue abatido en la misma forma.

 

A otros les importó lo parecido que es todo esto con lo que sucedió con Bush, y que tanto criticó en ese tiempo Obama. Señalan que de nuevo el Ejecutivo se otorga poderes extraordinarios sin aprobación legislativa o judicial para realizar acciones en nombre de la guerra contra el terror, incluida la elaboración de justificaciones legales secretas para todo. La revelación, por NBC News, de un memorando del Departamento de Justicia girado la semana pasada para justificar el asesinato de integrantes de Al Queda y “grupos asociados” –incluida una muestra del genio de los abogados del país, con un argumento de que no son asesinatos– es muy parecida a los documentos del Departamento de Justicia de los tiempos de Bush, cuando se elaboró la famosa justificación legal de la tortura.

 

En la justificación legal se afirma, como reportó La Jornada la semana pasada, que “una matanza legal en defensa propia no es un asesinato. En la opinión del Departamento (de Justicia), una operación letal realizada contra un ciudadano estadunidense cuya conducta represente una amenaza inminente de ataque violento contra Estados Unidos sería un acto legítimo de autodefensa nacional, que no violaría la prohibición del homicidio. Igualmente, “el uso de fuerza letal, consistente con las leyes de guerra, contra un individuo que es un objetivo militar legítimo, sería legal y no violaría la prohibición de asesinato”.

 


Algunos cálculos independientes son que entre 2 mil y más de 3 mil personas han sido asesinadas en ataques con drones sólo en Pakistán desde 2004. La gran mayoría en el gobierno de Obama, después de 2008.

 

Entonces, ahora estamos en una coyuntura en la que se afirma que por el bien del país se requieren escuadrones de la muerte aéreos que realizan misiones de asesinato extrajudicial decididos por el presidente y su equipo.

 

Además, nuevas medidas en las leyes autorizan la detención indefinida de cualquiera, incluso de estadunidenses, bajo custodia militar si el gobierno determina que uno es integrante de Al Qaeda o “grupos asociados”, o si uno ha brindado apoyo a esas agrupaciones. El gobierno puede detener a cualquiera con esa justificación hasta “el fin de hostilidades”, o sea, para siempre, ya que esa “guerra contra el terrorismo” no tiene, por definición, un fin.

 

Más aún, si uno revela los documentos secretos que contienen las órdenes para ejecutar estos actos, incluidas las justificaciones “legales”, puede ser enjuiciado conforme a la Ley de Espionaje de 1917. Tampoco estamos hablando de un asunto hipotético: el gobierno de Obama ha empleado esta antigua ley (de tiempos de la Primera Guerra Mundial) en siete ocasiones, más que todos sus antecesores combinados. La razón oficial: por bien del país, para proteger al pueblo.

 

Todo esto en nombre de la libertad, los derechos humanos, la paz y la justicia, no sólo aquí, sino a nivel mundial. De hecho, en uno de los actos de despedida como secretaria de Estado, Hillary Clinton afirmó: “entonces, cuando digo que verdaderamente somos la nación indispensable, no es un alarde ni una consigna vacía. Es un reconocimiento de nuestro papel y nuestras responsabilidades. Por eso, los que dicen que estamos en declive están absolutamente equivocados”.

 

Pero parece que para permanecer como la “nación indispensable” se tienen que pasar por alto garantías constitucionales, leyes contra el asesinato tanto de ciudadanos como de extranjeros, detenciones indefinidas sin cargos, algo muy parecido a las desapariciones en otros regímenes, y las normas establecidas en el derecho internacional.

 

De cierta manera, esto recuerda esa famosa frase de un oficial estadunidense al entonces corresponsal de guerra de Ap Peter Arnett en la guerra en Vietnam, al ser interrogado sobre por qué se dio la orden de bombardear un pueblo llamado Ben Tre en 1968 sin importar las bajas civiles: “se volvió necesario destruir el pueblo para salvarlo”.

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Sábado, 24 Noviembre 2012 06:51

Ganó Obama; ¿qué pasará ahora?

Ganó Obama; ¿qué pasará ahora?

Obama ganó las elecciones estadunidenses con un margen significativo tanto en la votación popular como en el Colegio Electoral. Los demócratas ganaron todos los competidísimos asientos en el Senado, excepto uno. Esto alivió a los demócratas, quienes se habían preocupado, y sorprendió a los republicanos, quienes se sentían seguros de la victoria. Ahora todo el mundo quiere saber lo que esto significa en el futuro inmediato de Estados Unidos y del mundo. La respuesta no es simple.

 

Comencemos con la política exterior. El gobierno estadunidense sigue empeñado en proseguir una política imperial por todo el mundo. El problema que enfrenta es muy simple. Su capacidad para hacerlo ha decaído dramáticamente, pero las élites (incluido Obama) no quieren reconocerlo. Siguen hablando de Estados Unidos como la nación “indispensable” y como el “más grande país” jamás visto. Esto es una contradicción que no saben como manejar. En cuanto al ciudadano estadunidense ordinario, una sondeo de salida, que preguntó qué motivaba los votos de los encuestados, encontró que solamente 4 por ciento dijo que la política exterior. Sin embargo, casi todos los ciudadanos ordinarios siguen creyendo el mantra de que Estados Unidos es el ejemplo dorado del mundo.

 

Por tanto, es de esperarse que Obama continúe haciendo lo que ha estado haciendo: hablar duro, pero actuar con prudencia vis-à-vis Irán, Siria, Israel, Egipto, Pakistán, China, México y, de hecho, con casi todos los países. Esto, por supuesto, exaspera a casi todos los otros países y a toda suerte de actores políticos por todo el mundo. No podemos garantizar que Obama pueda seguir caminando por esta angosta cuerda floja sin caerse, especialmente cuando Estados Unidos ya no controla en realidad lo que hace la mayor parte de los actores. Obama es casi tan indefenso también en lo relacionado con la economía –la estadunidense y la economía-mundo. Dudo que pueda reducir seriamente el desempleo en Estados Unidos, y en 2014 y 2016 esto puede ayudar al rebote republicano. El punto crucial en el momento es el mal llamado acantilado fiscal. El punto real aquí es quién va a soportar la carga más enorme de la decadencia económica estadunidense.

 

En estos asuntos Obama fue electo sobre promesas populistas, aunque de hecho mantenga una posición de centroderecha. Le está ofreciendo a los republicanos un trato: impuestos mayores para los ricos, junto con significativos recortes en salud y, tal vez, en los gastos de las pensiones para la mayoría de la población. Ésta es la versión estadunidense de la austeridad.

 

Y es un trato muy malo para la vasta mayoría de estadunidenses, pero Obama lo ejerce con vigor. El trato, sin embargo, puede derrumbarse si el ala derecha republicana se niega estúpidamente a seguirlo. Las élites de negocios en Estados Unidos están presionando a los republicanos para que acepten el acuerdo. Los sindicatos y los liberales (dentro y fuera del Partido Demócrata) pujan contra el trato. Hasta ahora la puja liberal contra el convenio es más débil que la élite de negocios en pro del trato. Esencialmente, es ésta una lucha de clases de lo más tradicional y 99 por ciento no siempre gana estas luchas.

 

En los llamados aspectos sociales, que fueron un verdadero punto de división entre republicanos y demócratas en las elecciones, la población votante derrotó a los trogloditas, sin levantar las manos. El matrimonio entre parejas gay ganó en las elecciones en cuatro estados y el viraje en la opinión pública indica que la tendencia continuará.

 

Más importante fue el voto totalmente en favor de Obama y los demócratas entre los afroestadunidenses y los latinos. Parece que los feroces intentos de los gobernadores republicanos por impedir el voto de estos grupos estimuló una reacción, por la que incluso votaron más de ellos que antes. Para los latinos, el punto clave fue la reforma migratoria. Y las figuras importantes del Partido Republicano (incluido Jeb Bush, él mismo un potencial candidato presidencial en el futuro) está diciendo ahora que, a menos que los republicanos cooperen con la reforma migratoria, no podrán confiar en ganar las elecciones nacionales (y las de muchos estados). Mi suposición es que alguna legislación relacionada podrá ser aprobada en el Congreso.

 


Obama ha sido un gran desencanto para el enorme grupo de sus simpatizantes motivado por las preocupaciones ambientales y ecológicas. Él habla con buena línea, pero ha hecho muy poco. Una razón es que otro grupo de simpatizantes –los sindicatos– ha estado arguyendo en la dirección contraria por el riesgo que esto implica en términos de empleo. Obama parlotea y seguramente seguirá parloteando. Marginalmente esto es mejor que Romney, que habría cerrado las agencias que aún protegen el ambiente.

 

En cuanto a los puntos relacionados con las libertades civiles el récord de Obama ha sido malo, de hecho, de algún modo, peor que el de George W. Bush. Ha actuado agresivamente contra los denunciantes. No ha cerrado Guantánamo y apoya con decisión la ley patriota. Ha utilizado drones (aviones no tripulados) para asesinar supuestos enemigos de Estados Unidos. En estas acciones ha tenido el respaldo de casi todos los miembros del Congreso y las cortes en general. No hay razón para asumir que cambiará su conducta a este respecto.

 

Una razón importante invocada cada cuatro años para respaldar al candidato demócrata a la presidencia son las designaciones a la Suprema Corte. Es cierto que si Romney hubiera sido electo y un juez no conservador hubiera muerto o renunciado, la Corte se habría movido bastante a la derecha por una generación.

 

¿Qué sucederá ahora que religieron a Obama? Hay cuatro magistrados mayores de 70 años. No hay una edad obligatoria para retirarse. Ninguno de los cuatro parece a punto de renunciar, ni siquiera el magistrado Ginsburg, quien ha estado enfermo. La oportunidad de que Obama haga un cambio sustancial depende, sin embargo, de que el magistrado Kennedy renuncie o fallezca, o de si el magistrado Scalia se muere (ciertamente, no renunciará). Esto es por completo impredecible. Pero si esto sucede, la relección de Obama, de hecho, habrá hecho una diferencia.

 

Finalmente, ¿cuál es el futuro de la política estadunidense? Éste es el elemento más incierto de todos. El Partido Republicano parece estar comenzando una guerra civil interna entre los conservadores del partido del té y todos los demás. Y todos los demás se dan cuenta de que los republicanos quemaron sus oportunidades de ganar el senado por derrotas en las elecciones primarias de “seguros ganadores” ante los candidatos bastante extremistas con respaldo del partido del té. Sólo 11 por ciento de los votos en favor de Romney provinieron de votantes no blancos. Y los porcentajes de votantes latinos crecen incluso en los estados republicanos, como Texas y Georgia. Pero si los republicanos comienzan a hablar con línea más centrista, ¿perderán una parte significativa de su base, que se abstendrá de votar?

 

Los demócratas tienen un problema semejante, aunque no tan serio. Sus votos provinieron de una “coalición arcoiris” –mujeres (en especial las solteras y las trabajadoras), afroestadunidenses, latinos, judíos, musulmanes, budistas, hindúes, sindicalistas, jóvenes, pobres y personas ilustradas. Sus demandas son bastante diferentes de las preferencias de quienes controlan el partido, incluyendo a Obama. Esta vez la base se mantuvo leal. Aun aquellos que apoyaban candidatos de terceros partidos parecieron hacerlo sólo en los estados donde los demócratas no podían perder. No hubo algún estado que promoviera el vaivén mediante el cual los candidatos de algún tercer partido inclinaran la votación.

 

¿Será que ahora los liberales dentro del partido se moverán a terceros partidos? Parece poco probable en este momento, pero no es imposible. Depende en parte de qué tan dramática sea la caída de Estados Unidos en los próximos cuatro años. Depende de qué tanto ceda Obama en los puntos “populistas”.

 

El fondo del asunto es que la relección de Obama ha hecho alguna diferencia, pero mucho menos de lo que afirma él o lo que temían los republicanos. Una vez más, le recuerdo a todos que estamos viviendo un caótico mundo en transición, en el que los virajes alocados de todo tipo son parte de nuestra realidad actual, incluidas las lealtades políticas.

 

Traducción: Ramón Vera Herrera

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Primera gira asiática del relegido Obama para contener a China

Mientras suceden cosas muy extrañas en el ejército de Estados Unidos, que huelen a una purga” masiva, Obama realiza su relevante viaje de cuatro días a Asia que comprende a un vecino de China –Myanmar (con una frontera común de 2 mil 185 kilómetros)– y a otros dos muy cercanos: Camboya y Tailandia.

 

En medio del grave “affaire multisexual/cosmopolita” de los generales Petraeus/Allen –salpicado de una “explosión impresionante” en Indianápolis el 10 de noviembre que ha sido ocultada (Le Monde, 15/11/12)–, del delicado “despeñadero fiscal”, la asombrosa “petición” de secesión de 20 estados de Estados Unidos encabezados por Texas (Russia Today, 14/11/12), y del infanticidio de palestinos que libra el premier israelí Netanyahu en Gaza (el “mayor campo de concentración del mundo”), la primera gira que realiza el relegido Obama ha sido conspicuamente a Asia: con el fin de “contener” a la superpotencia emergente China, en aplicación del “pivote” de Estados Unidos (Ver Bajo la Lupa, 4 y 18/12/11; 4/1/12; 27/5/12; 23/9/12 y 14/11/12).

 

Ante una audiencia del think tank Centro de Estudios Internacionales de Seguridad (CICS, por sus siglas en inglés), Tom Donilon, consejero en Seguridad Nacional de Obama, recalcó que el viaje “habla de la importancia que coloca en la región asiática y en su centralidad”, ya que “Estados Unidos es una potencia del océano Pacífico, cuyos intereses están inextricablemente vinculados con el orden político, económico y la seguridad de Asia”, por lo que “el éxito de Estados Unidos en el siglo XXI está ligado al éxito de Asia”.

 

Edward Luce, del Financial Times (18/11/11), aduce que detrás del peregrinaje se encuentra el “mayor juego (¡supersic!) que será siempre sobre el ascenso de China”, cuando el “principal legado diplomático de Obama en 2006” habrá sido el “requilibrio de Estados Unidos en Asia”.

 

A su juicio, el grave problema radica en la espada de Damocles de Medio Oriente que pende sobre la cabeza de Obama en el estrecho de Ormuz.

 

Edward Luce señala el redespliegue del Pentágono a un nuevo 60 por ciento de sus efectivos para su armada en Asia Pacífico, que cuenta con una nueva base en Darwin (Australia) con 2 mil 500 marines. Apunta la “paranoia (sic) de China sobre las intenciones de Estados Unidos”, exacerbada por la nueva “Asociación Transpacífica” (TPP, por sus siglas en inglés), que pretende desmantelar las barreras comerciales asiáticas en detrimento de China, política confrontativa de “ejes” a la que se sumó insensatamente, a mi juicio, el presidente saliente de México con su incorporación a la “Alianza del Pacífico” sometida a los designios de Estados Unidos.

 

No es ningún secreto que la relación entre Estados Unidos y China “se deterioró desde 2009”, y Edward Luce rememora el fallido ofrecimiento de Obama para un “G-2 con China” (ver Bajo la Lupa, 23/1/11, 5/6/11, 10/8/11 y 24.8.11) para “manejar los desafíos comunes, como el cambio climático e Irán (sic)”, que fue desechado por la dupla saliente Hu Jintao/Wen Jiabao de China (ver Bajo la Lupa, 18/11/12).

 

El analista británico Edward Luce abulta el “alcance naval de China” y su “área de negación” que se extiende cada año, lo cual ha reclamado una “mayor presencia de Estados Unidos de parte de sus vecinos”. Considera que en este juego de posicionamientos navales de Estados Unidos y China, Obama ostenta mayores cartas que el nuevo mandarín Xi Jinping (ver Bajo la Lupa, 19/11/12).

 

Sigue un punto muy atrayente de Edward Luce, que suena a un quid pro quo impronunciable entre Estados Unidos y China y que se centra en la carta energética que puede manejar Obama para que prevalezca el poder de Estados Unidos.

 

Sucede que “Estados Unidos importa la décima parte de su petróleo de Medio Oriente y se recortará a cero (¡supersic!) cuando Obama deje el cargo”, mientras que China “importa la mitad de su petróleo de Medio Oriente, que aumentará (...) en 2020”. Más diáfana ni el agua fresca: o negocia China bajo las condiciones coyunturales de Estados Unidos u Obama es capaz de desestabilizar todo Medio Oriente con el fin de elevar el precio del petróleo, cuando Estados Unidos se dirige a la autosuficiencia energética mediante la extracción depredadora y contaminante del gas de esquisto (gas shale). Como que suena a chantaje geopolítico.

 


Vienen los matices nada sutiles ya que, según Edward Luce, Medio Oriente “nunca podrá estar estable sin un arreglo árabe-israelí”, como lo supo Obama en 2009, cuando “fue humillado (sic) por Netanyahu”.

 

Agrega que “tampoco la política de pivote en Asia puede sobrevivir a una guerra con Irán”.

 

Obama puede alcanzar un gran bazar con China: una “confianza estratégica” en Medio Oriente cuando “su camino a Xanadú pasa por Teherán y Jerusalén”, mientras “intenta lidiar con el ascenso de China entre presupuestos de defensa planos o decrecientes y la amenaza constante de una guerra en Medio Oriente”, tan desafiante en sus consecuencias como el despeñadero fiscal.

 

Russia Today (19/11/12) destaca la primera visita de un presidente de Estados Unidos a Myanmar, la cual “forma parte de la política de pivote en la región”, mediante la cual “Estados Unidos desafía a China en su esfuerzo por ganar hegemonía en la región de Asia Pacífico”.

 

El portal ruso cita a Brian Becker, coordinador nacional de ANSWER Coalition, quien arguye que “la política de Estados Unidos en la región de Asia Pacífico consiste en la prescripción de un primer golpe militar potencial contra China”, la que después de las “lecciones aprendidas en Libia y en Medio Oriente cesó de apaciguar las ambiciones foráneas de Estados Unidos y ahora recalibra su política”.

 

Brian Becker llega hasta considerar que la “verdadera agenda de Estados Unidos” consiste en “un género de estrategia desintegradora (sic) en China para derrocar y sustituir al Partido Comunista, desestabilizando a China, cuyo ascenso consideran una amenaza directa a su hegemonía mundial”.

 

Con su estilo apacible, la agencia Xinhua (20/11/12) aduce que “China espera que la visita de Obama a Myanmar conduzca a la paz”. Hasta suena a sarcasmo.

 

Se celebraron dos cumbres simultáneas en Phnom Penh, la capital de Camboya, eclipsadas por las atrocidades en Gaza: 1) la del “ASEAN +3” (10 países del “sureste” asiático sumados de tres del “noreste” asiático: China, Japón y Corea del Sur), y la del “este de Asia” 18 –que incluye a los 10 del ASEAN más ocho de la región Asia Pacífico: Australia, China, India, Japón, Nueva Zelanda, Corea del Sur, Rusia y Estados Unidos–, a la que concurrió Obama. El Financial Times (20/11/12) resalta que la primera cumbre concluyó con alta tensión sobre disputas territoriales que confrontaron a Filipinas contra China y Camboya.

 

Lo relevante de la otra cumbre del este de Asia-18 fue el anuncio de iniciar negociaciones de libre comercio el año entrante (Bangkok Post, 20/11/12). A mi juicio, lo más relevante fue la reunión de Obama con el premier chino Wen y el premier japonés Yoshihiko Noda (Voice of America, 20/11/12).

 

Wen “apremió a una mayor cooperación en el este de Asia” (Xinhua, 19/11/12), que contempla un acuerdo regional de divisas swap (“Iniciativa Chiang Mai”), la creación de una “comunidad del este de Asia”, y la promoción de una infraestructura (sic) trasnacional.

 

Sigue el acordeón de las dos letras “C” entre Estados Unidos y China, “cooperación y competencia”, ahora expuestas bajo la espada de Damocles del petróleo de Medio Oriente: el as abierto del póker global de Obama.

 

¿Como replicará el nuevo mandarín Xi y cual será la postura determinante de Rusia?

 

Desde hace mucho Estados Unidos ya no juega solo.

 

alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalife

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Lunes, 12 Noviembre 2012 07:17

Guerreros

Guerreros

Desfiles, banderas, himnos, medallas, conciertos, reconocimientos en espectáculos deportivos, elogios y homenajes a los que se sacrificaron” para “defender la libertad” decoran el panorama estadunidense para festejar el Día de los Veteranos, aquellos jóvenes que los políticos escondidos detrás de sus escritorios enviaron a matar a otros jóvenes en grandes batallas y guerras que han marcado de manera incesante la historia de este “país imprescindible” para el mundo, como suele decir el comandante en jefe recién relecto.

 

Pero detrás del festejo, los ritos y los honores, está el rostro de los veteranos de guerra, casi siempre de clases populares, que han regresado a un país cada vez más cansado de guerras y que en su gran mayoría ni se fija ya en esos conflictos, ofreciéndoles una bienvenida poco entusiasta con menos empleo y sin remedio para sus heridas tanto abiertas como ocultas. El presupuesto de “defensa” de Estados Unidos es de más de 700 mil millones de dólares al año, lo que representa algo así como la mitad del gasto militar mundial, pero para demasiados veteranos el costo es incalculable, hasta inaguantable.

 

Los veteranos de ese poder militar supremo hoy día suman 21 millones 500 mil (cifras de 2011, las más recientes del censo de Estados Unidos), un millón 600 mil mujeres, 2 millones 300 mil afroestadunidenses, un millón 200 mil latinos. Los veteranos vivos de los tiempos de la guerra de Vietnam suman 7 millones 500 mil (no todos fueron a la guerra, pero sirvieron en las filas armadas en esa época); un millón 800 mil son de los tiempos de la Segunda Guerra Mundial, 2 millones 400 mil de la guerra en Corea y sólo 5 millones 400 mil son veteranos de tiempos de paz.

 

Los más recientes son los que estaban en el servicio militar en el periodo de las largas guerras del Golfo y Afganistán (de 1990 a 2012), que suman más de 5 millones; dos y medio millones de ellos participaron en las guerras de Irak y Afganistán.

 

Pero estas estadísticas no cuentan todo el cuento.

 

Según una investigación de la Alianza para la Política sobre Drogas, aproximadamente 30 por ciento de los veteranos de las guerras de Irak y Afganistán reportan síntomas de estrés postraumático, daños traumáticos al cerebro, depresión, enfermedad mental o algún tipo de discapacidad cognitiva. Si no obtienen tratamiento, estas condiciones contribuyen al abuso y adicción de drogas, y con ello están más expuestos a ser “víctimas de la guerra más larga del país: la guerra contra las drogas”.

 

Para Daniel Robelo, coordinador de investigaciones de esa organización, los integrantes del servicio militar han tenido que pagar un alto precio durante la última década de guerra, “y los militares les han recetado cualquier droga que necesiten para que sigan luchando, pero el cuento es diferente cuando regresan a casa. Arrestamos a muchos veteranos por cuestiones de drogas, los encarcelamos durante demasiado tiempo y los dejamos con fichas criminales que les hacen casi imposible conseguir empleo, vivienda, educación y otros servicios, creando frecuentemente un círculo vicioso de adicción y encarcelamiento”.

 


Por otro lado, más veteranos militares se suicidan cada año que todos los soldados muertos en Irak y Afganistán combinados desde que iniciaron esas guerras, reportó hace unos meses el columnista Nicholas Kristof del New York Times; esto es, más de 6 mil 500 cada año. Por cada soldado muerto en los campos de batalla este año, aproximadamente 25 veteranos se suicidan. Los veteranos se suicidan a un ritmo promedio de uno cada 80 minutos.

 

Casi una de cuatro personas sin techo en el país es veterano militar y casi un tercio de los hombres sin techo son veteranos, según la Coalición Nacional para Veteranos sin Techo. La Secretaría de Vivienda y Desarrollo Urbano del gobierno federal calculó en 2011 que 67 mil veteranos militares estaban sin techo en cualquier noche en Estados Unidos. De éstos, 47 por ciento sirvieron en Vietnam, y 17 por ciento en la era postVietnam.

 

Ni hablar de los veteranos que regresan sólo para encontrar que han perdido sus casas por la crisis hipotecaria, o que al retirarse no encuentran empleo por la crisis económica. Y esto empeora con el retiro de tropas de los campos de batalla en Irak y Afganistán, al sumarse más de un millón de veteranos a la fuerza laboral en los próximos cinco años, según cálculos oficiales. La tasa de desempleo en los veteranos militares entre 20 y 24 años de edad ha registrado promedios hasta de 30 por ciento, y 12 por ciento en general, comparada con 8 por ciento en la población en general.

 

¿Y quién da las órdenes para crear a los veteranos? Los dos comandantes en jefe durante los últimos 12 años de guerras –George W. Bush y ahora Barack Obama– no son veteranos militares y no participaron en ninguna guerra. Como señala Aaron O’Connell, profesor en la Academia Naval de Estados Unidos y oficial de reserva de los marines, “la mayoría del discurso político sobre asuntos militares proviene de civiles, quienes son más vehementes sobre ‘apoyar a nuestras tropas’ que las propias tropas”. En un artículo publicado en el Times, señala que hay menos veteranos en el Congreso hoy día que en cualquier otro momento desde la Segunda Guerra Mundial. Aproximadamente 4/5 de todos los legisladores federales son no veteranos.

 

Muchos veteranos han cuestionado las guerras y las políticas bélicas de las que fueron parte durante las últimas décadas, incluidos los Veteranos de Irak contra la Guerra (www.ivaw.org), así como sus compañeros Veteranos de Vietnam contra la Guerra, que se fundó en 1967 (www.vvaw.org) y los Veteranos por la Paz (www.veteransforpeace.org). De hecho, la creciente rebelión de veteranos en Vietnam fue parte clave del movimiento de paz hace más de 40 años, algo que sus contrapartes intentan hacer hoy día. Cada vez más desean festejar un día en el cual ya no haya veteranos de guerra.

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Gadaffi murió asesinado por un agente francés
El diario italiano ‘Corriere della Sera’ reveló este domingo que el ex líder libio Muammar al Gadaffi murió asesinado por un agente de la inteligencia francesa y no por un miembro de las bandas opositoras armadas, tal como aseguran las versiones oficiales.
 

Fuentes diplomáticas en la capital de Libia, Trípoli, han señalado que el responsable de la muerte de Gadaffi es un agente extranjero y, muy probablemente, un agente francés.

 
El espía galo se habría infiltrado en las filas rebeldes, bajo las órdenes del entonces presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, para llevar a cabo el asesinato cuando las circunstancias lo permitieran.

 
Esta versión concuerda con la del ex primer ministro libio Mahmoud Jibril, que en una entrevista a la televisión egipcia ha denunciado que Gadaffi fue asesinado “por un agente extranjero que se infiltró en las brigadas revolucionarias”, apunta la cadena Al Arabiya.
 

Gadaffi murió el 20 de octubre de 2011. La OTAN divisó un convoy gubernamental y lo bombardeó, aunque sin saber que Gadaffi iba en su interior. Poco después, un grupo de rebeldes llegó al lugar y encontró al coronel.

 
En este punto, las informaciones se vuelven confusas. Un vídeo difundido en Internet muestra al ex mandatario ensangrentado que, casi incapaz de andar, es trasladado y golpeado por los rebeldes a un vehículo. Entonces se escuchan disparos y la imagen se vuelve borrosa.

 
Hasta ahora la muerte del ex dirigente se ha atribuido a Omran Shaban, de 22 años de edad, que supuestamente encontró al coronel en un tubo de drenaje en Sirte y le disparó con la pistola de oro del ex mandatario.


 1 Octubre 2012
 
(Con información de Europa Press)

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