Home » Un último esfuerzo en las negociaciones. Ronda de Doha de la OMC

Un último esfuerzo en las negociaciones. Ronda de Doha de la OMC

Hillary Clinton, por ejemplo, pidió un ‘receso’ para todos los acuerdos comerciales.


 


Además, algunos actores clave en esta Ronda no estarán mucho tiempo más en sus puestos. El comisario de Comercio de la Unión Europea, Peter Mandelson, y el director general de la OMC, Pascal Lamy, finalizarán su mandato en 2009, y el canciller brasileño Celso Amorim y el ministro de Comercio de India Kamal Nath tal vez no se encuentren en los mismos cargos después de ese año.


 


Algunos de esos actores clave pretenden finalizar en abril las ‘modalidades’ (el marco principal y las cifras) para la liberalización del comercio de productos agrícolas e industriales, de manera que pueda llegarse a diciembre con un acuerdo completo.


 


A más tardar en mayo o junio debe lograrse a un acuerdo sobre modalidades. De lo contrario, todas las negociaciones podrían ‘congelarse’ hasta que se instale un nuevo presidente en Estados Unidos y obtenga una nueva “autoridad de vía rápida” (fast track authority) para negociar tratados comerciales, lo que pudiera llevar algunos años.


 


El 8 de febrero, los presidentes de los grupos de negociación sobre estos temas produjeron dos nuevos textos, sobre agricultura y productos industriales. Desde entonces ha habido más conversaciones para tratar de reducir las diferencias entre los países, en torno a distintos puntos.


 


Pero las diferencias persisten e incluso se ampliaron. Por ejemplo, la Comisión Europea ha sufrido fuertes presiones de veinte de sus estados miembros, encabezados por Francia, para no proponer mejores ‘ofertas’ de reducción de sus aranceles agrícolas. Acto seguido la Unión Europea endureció su posición en varios sectores, por ejemplo rechazando la reducción arancelaria promedio de 54 por ciento en agricultura para los países desarrollados, propuesta por el presidente de las negociaciones en ese sector.


 


También hay numerosos puntos sin resolver sobre la solicitud del Grupo de los 33 países en desarrollo de que se les permita reducir poco o nada sus aranceles a los productos alimenticios, debido a la necesidad de proteger a sus agricultores de las importaciones baratas. Además, desean utilizar una ‘salvaguardia’ simple para elevar sus aranceles agrícolas por encima de las tasas obligatorias cuando haya un aumento de las importaciones o un aumento de los precios sobre ciertos niveles.


 


Estados Unidos ha mantenido silencio acerca de si puede reducir el nivel máximo de sus subvenciones agrícolas que provocan distorsiones en el comercio a una cantidad cercana a la de su nivel actual real (unos 11.000 millones de dólares). Sólo ha aceptado ‘considerar’ una cifra de 16.400 millones de dólares, estimada como demasiado alta por otros países.


 


Muchos creen que el gobierno de Estados Unidos no puede hacer una oferta mejor debido a la existencia de un grupo agrícola fuerte que desea mantener elevados los subsidios en este sector, y además, este es un año electoral.


 


La situación también es complicada en el otro tema principal ­­–productos industriales–­ debido a la cantidad de países desarrollados y en desarrollo que deben reducir sus aranceles en este sector.


 


El texto del 8 de febrero, del presidente, sobre este tema propuso la utilización de una fórmula y un coeficiente que reduzcan los aranceles industriales de los países en desarrollo en tasas muy altas, tanto como 55 – 60 por ciento para países como India, Indonesia y Brasil. Esto provocó protestas, sobre todo porque la propuesta también autoriz reducciones arancelarias más indulgentes de 25 – 30 por ciento a países desarrollados como Estados Unidos, la Unión Europea y Japón.


 


Las conversaciones sobre este tema en los últimos días no llevaron a resultados concretos. De hecho, hubo mayor confusión y animosidad cuando se presentaron varias propuestas nuevas en esta última etapa.


 


Mientras tanto, los países desarrollados lanzaron un ataque en otro frente. Están presionando a los países en desarrollo para que abran sus mercados de servicios a empresas extranjeras, en especial en las áreas de finanzas, telecomunicaciones y energía. Esos compromisos por parte de los países en desarrollo deben figurar en un texto y posteriormente ser elaborados en una conferencia ministerial para ‘señalar’ sus ofertas.


 


Pero los países en desarrollo están remisos a este tipo de texto o conferencia. Argumentan que, si los países ricos no acceden a abrir sus mercados agrícolas o reducir sus subsidios agrícolas, sería injusto pedirles a los países en desarrollo que abran sus mercados de servicios. “Primero muestren qué harán en agricultura, luego les haremos saber si podemos hacer algo en servicios”, afirman.


 


En respuesta, Estados Unidos y la Unión Europea alegaron que los países en desarrollo deben indicar en primer lugar qué están dispuestos a hacer en materia de servicios y productos industriales. De lo contrario, ellos no pueden hacer más en agricultura.


 


Así marchan las negociaciones de Doha. Es poco probable que haya un pronto avance real, y si esto continúa uno o dos meses más, será demasiado tarde.


 


Ya antes han llegado y pasado los plazos en la Ronda Doha de la OMC, y este es un plazo más. Pero esta vez, al menos algunos sienten una verdadera desesperación debido a las próximas elecciones de Estados Unidos. Para muchos países en desarrollo, sin embargo, es más importante corregir el contenido del acuerdo que cumplir un plazo para adecuarse al calendario político estadounidense. Temen que los forzarán a aceptar un tratado injusto por la presión de cumplir ese plazo.


 


En los próximos dos meses seguramente sabremos si finalmente se firma un acuerdo –­y si es en términos justos o injustos–­ o si las negociaciones de la OMC se congelarán hasta que haya un nuevo ocupante –o una ocupante–­ en la Casa Blanca.


 


*   A partir de la presente edición del periódico desde abajo, fruto de un acuerdo con los compañeros de Agenda Global de Uruguay, mes tras mes incluirémos sus análisis en nuestra  publicación. Estamos seguros de que este aporte será bien recibido por nuestros lectores, quienes sabrán valorar la calidad de los escritos provenientes de Montevideo.


**      Martin Khor es director de Third World Network (TWN).

Información adicional

Autor/a:
País:
Región:
Fuente:

Leave a Reply

Your email address will not be published.