El afán implacable de las grandes empresas tecnológicas por expandir la construcción de centros de datos a todos los continentes ha desencadenado un creciente movimiento de resistencia masiva –desde Estados Unidos hasta Irlanda, y desde Chile hasta Malasia–

La revolución de la IA ha reforzado considerablemente el poder de clase de la clase capitalista trasnacional. Foto Europa Press
















































































































































































































































































































































































































































