Con vistas a una nueva edición de la Asamblea General de la ONU, los jefes de Estado y de Gobierno inauguraron la reunión en la que revisarán y ratificarán los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que fueron convenidos por la entidad internacional en otra cumbre en el año 2000 pero que se vieron seriamente afectados por la recesión global. Las promesas de los países más ricos del planeta de aumentar la asistencia a los más necesitados fueron las conclusiones sobresalientes de la primera jornada.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, inauguró la cumbre en la sede de Naciones Unidas con un llamado a reyes, presidentes y primeros ministros a mantener la promesa hecha hace una década de recortar la pobreza y el hambre o la mortalidad infantil y maternal para dentro de cinco años.
Sentados entre los asistentes pudo verse hoy a mandatarios como el presidente de Bolivia, Evo Morales, el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, y la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, recientemente designada jefa de la nueva agencia ONU Mujeres.
En su discurso en la jornada inaugural, el presidente de Francia y primer representante de un país desarrollado en hablar ante el resto de los participantes, Nicolás Sarkozy, urgió a sus pares mundiales a no recaer en los “viejos hábitos” de desatender el problema de la indigencia global, tanto más ahora que la economía del planeta comienza a recuperarse del colapso financiero iniciado a fines de 2008.
En ese sentido, prometió incrementar la ayuda de su país a los más vulnerables e instó a otras naciones a cumplir las metas de la ONU de reducción de la pobreza para el año 2015.
Ban Ki-moon defendió los logros hasta aquí de los OMD como “innegables”, pero advirtió que deben protegerse estos avances.
“No deberíamos ajustar nuestros presupuestos a costa de los pobres”, dijo Ban, que pidió a la comunidad internacional que su compromiso “sea verdadero”.
Diez años después de que gobernantes de todos los países fijaran las metas más ambiciosas para ayudar a los pobres del mundo, delegaciones de 140 gobiernos revisarán los objetivos de aquí al jueves.
El encuentro se seguirá a partir de ese día con la Asamblea General de la ONU, en la cual los líderes mundiales exponen su opinión no sólo sobre pobreza sino sobre asuntos internacionales y de sus respectivos países o regiones.
Entre los OMD figuran la reducción drástica del hambre y la pobreza, así como de la mortalidad de mujeres y niños, la mejora de la educación y la protección medioambiental y la lucha contra el sida.
El presidente estadounidense, Barack Obama, tiene previsto hablar ante la cumbre el miércoles.
La presencia de los mandatarios del mundo entero transformó, como cada año, el escenario de la ONU y sus alrededores. Un amplio despliegue de la policía rodeó el edificio, que bloqueó con rampas y otros dispositivos, y las calles más cercanas a la sede del organismo.
Imposible parar pobreza sin un cambio político y económico: Morales
Nueva York. El presidente de Bolivia, Evo Morales, remarcó hoy que la lucha contra la pobreza no será posible si no se cambia el actual sistema político y económico: “Si no cambian las condiciones nunca la podremos superar”, dijo el presidente boliviano.
Morales, presente en la cumbre de la ONU de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, arremetió contra los países ricos por querer apropiarse de los recursos naturales de los países en desarrollo y les pidió que cumplan con su compromiso de asignar el 0.7 por ciento del producto interior bruto a la ayuda al desarrollo. “No se trata de hacer un regalo sino que es parte de la deuda que tienen”, apuntó Morales.
El mandatario reclamó que todos los servicios básicos, desde la energía a las comunicaciones o el agua, sean derechos humanos y no un “negocio privado”.
Morales llamó a la creación de un banco que abarque “todos los países del sur” de América, Asia y África.
Dpa
Jornada, México. Publicado: 20/09/2010 14:37


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