Tras los acontecimientos del 30 de septiembre, el Ministerio de Relaciones Exteriores se convirtió en uno de los responsables para que el país no pierda su buena imagen internacional. La sublevación de policías y la denuncia de un intento de golpe de Estado conmocionaron a los países de la región, los cuales, en un esfuerzo sin precedentes, emprendieron una campaña en defensa de la democracia ecuatoriana.
Para Ricardo Patiño, ministro de Relaciones Exteriores, la reacción internacional fue un hito en la historia, porque demostró que la comunidad internacional confía en Ecuador y en la política de su Gobierno, al punto que los miembros de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) emitieron resoluciones para la defensa del orden constituido en las naciones de la región.
Patiño asegura que, si bien los grupos contrarios al régimen no lograron sus objetivos, entre ellos, consolidar el golpe de Estado y el asesinato del presidente de la República, Rafael Correa, la alerta se mantiene. También es un llamado de atención para consolidar las políticas internas y externas del país.
¿Ecuador debe mantener una vigilia por la democracia?
El país debe mantenerse alerta, los hechos del 30 de septiembre no son aislados. Desde Ecuador se realizó una invitación para mantener una vigilia por la democracia a nivel nacional y de la región. El objetivo es que la democracia y los procesos de gobierno no se vean amenazados. Cabe reiterar que la democracia se vio amenazada con la insubordinación policial y el intento de golpe de Estado que pusieron en riesgo la vida del Presidente, la seguridad, las operaciones aéreas.
Hay que cuidar la democracia, hay que mantener una vigilia por un tiempo prudencial, por lo menos a mediano plazo, porque quienes intentaron el golpe están libres por ahí, hay quienes están siendo procesados y hay otros que están detrás, que serían los que estaban financiando los actos.
Son estas las razones por las cuales creemos que la comunidad internacional debe ayudarnos y mantener una vigilia por la democracia para que las decisiones que se tomen, incluso desde el ámbito internacional, puedan disuadir al máximo nuevas intentonas de golpe.
¿Lo que pasó en Honduras fue un llamado, ahora lo de Ecuador se convierte en una nueva alerta?
Lo que está en juego no es solo la democracia en Ecuador, es la democracia en América Latina. En este punto cabe recordar que ya lo dijeron presidentes como Evo Morales (Bolivia) y Rafael Correa (Ecuador) que son cuatro intentos de golpe de Estado en América Latina, en los últimos ocho años. En Venezuela fracasó el intento de golpe en 2002, en Bolivia en 2008, en 2009 se consolidó en Honduras y en 2010 fracasó en Ecuador.
Resulta que estos cuatro países son miembros de la ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de América) y son los cuatro países donde se están haciendo importantes rupturas y quiebres con relación a lo que era la anterior situación política y económica.
¿Qué intereses hay detrás de los intentos de golpe de Estado?
Lo que puede percibirse es una fuerte reacción de las oligarquías nacionales y, con seguridad, de las oligarquías mundiales, de los grupos de poder en el mundo que no están contentos con que una región importante como América Latina se le vaya de las manos, porque comenzamos a actuar con soberanía y en función de los intereses de nuestros países.
Un ejemplo es el significado que tiene para ellos, pese a que Ecuador es una nación muy pequeña, cuando nuestro país redujo el stock de su deuda externa en bonos, que es lo que manejan los banqueros internacionales en un 70 por ciento, y se lo redujo haciendo una auditoría de deuda. El Ecuador reconoció el 30 por ciento de esa deuda. Si esto se repitiera en otros países podría ser muy grave para la banca internacional.
Cuando se hizo la auditoría de la deuda no fue por la crisis o pidiendo perdón, fue exigiendo que a través de aquella acción los banqueros reconocieran que la deuda era ilegítima y por eso casi sin chistar aceptaron la exigencia de Ecuador; el proceso se hizo hace dos años. Eso significó (en proporción para el mundo, es pequeño, pero para nosotros es importante) que el país pague 1.200 millones de dólares de deuda, cuando en 2006 eran 3.600 millones de dólares en servicio de la deuda.
¿Descartan la injerencia de Estados Unidos?
Aquí cabe diferenciar dos aspectos: uno, se descartó la injerencia del gobierno de Barack Obama o gente de su gabinete; y dos, de lo que se habla es de los grupos de poder, los que están detrás, que son mucho más antiguos que el presidente de los Estados Unidos, que tienen controlado el mundo desde hace décadas. Estos grupos tienen sus maneras, sus formas, sus estrategias, a través de la cuales actúan.
Son grupos de poder económico, político; son grupos de derecha, no solo de Estados Unidos, sino de otros países que actúan al margen de los gobiernos y las leyes. Cuando se habla de la democracia de América Latina, de la democracia en Ecuador que está en riesgo, lo decimos porque sabemos que no estamos en un juego de niños, estamos haciendo un cambio profundo en el país.
Estos grupos tienen sus sirvientes internos, marionetas en los países que les sirven como abogados, como políticos y que le sirven para infiltrarse en la Asamblea, en el Gobierno. En el Gobierno están infiltrados, por supuesto, grupos de gente que le sirve al imperio, a grupos de poder, extranjeros infiltrados en la Policía.
¿Cómo depurar a las instituciones del Estado y evitar esos grupos?
Lo estamos haciendo, y esa depuración, en parte, genera estas reacciones (sublevaciones, intentos de golpe), ya que son personas que obedecían a grupos vinculados con la CIA y que decidían aspectos como quiénes eran los jefes policiales que operaban en nuestro país en determinadas áreas. Ahora ya no tienen las prebendas, antes tenían un poder y un control sobre la Policía que ahora ya no tienen. Y por supuesto que hay una red que se establece entre ellos y hemos estado depurando por todos lados, en la Policía, al Gobierno desde el Ministerio de Finanzas, porque ese era el vínculo que había entre grupos de corrupción y de tramitadores. Por estos y otros hechos, considero que lo del 30-S no es un caso aislado, sabemos que no se trató sobre un tema de condecoraciones, sabemos de la utilización y manipulación de policías.
¿El objetivo era matar al Presidente y acabar con el proyecto político?
Yo no sé si eso se quiso desde el principio. Creo que, pensándolo bien (a veces dicen que es bueno pensar mal, para acertar, pero acostumbro pensar bien), al principio ese no era el objetivo. Al final, cuando los intentos de desestabilización para dar un intento de golpe de Estado se dañaron es cuando quisieron matar al Presidente.
¿Cómo percibe la reestructuración del Sistema de Inteligencia Nacional, qué están haciendo desde el Gobierno?
Yo no quisiera ahondar en ese tema. Primero, no lo sé, y aunque lo supiera, podría cometer algún error al hacer una vocería sobre un aspecto que yo no trato. Yo he podido sugerir algunas ideas, que ahora no se me ocurre decírselas, es un tema de inteligencia.
¿Internacionalmente cómo afectó el 30-S al Ecuador, tuvieron reportes de baja del comercio?
Las actividades económicas siguen más o menos en su curso normal, evidentemente que esto debe haber producido una reacción de la comunidad internacional y de los inversionistas, otra vez vuelve la inestabilidad a un país que había recuperado una estabilidad, esto asusta al inversionista y a la comunidad internacional. A buena hora que esto se frustró el mismo día y la situación no se complicó.
En otro tema, ¿cómo va el proceso de traspaso de la presidencia pro témpore de la Unasur a Guyana?
Avanza, equipos de Ecuador ya se encuentran en Guyana trabajando en el traspaso de toda la información. Al momento se analizan los mecanismos para la convocatoria de traspaso de la presidencia.
¿Cuál es la evaluación que tiene de Unasur, tras un año de trabajo en la presidencia pro témpore?
Ecuador tiene una presencia muy fructífera con relación a Unasur. En primer lugar, los países que han adscrito el tratado de Unasur, con una iniciativa muy fuerte por parte de la cancillería ecuatoriana, que logró una relación muy cercana entre los gobiernos, consolidó la confianza y la necesidad de un trabajo conjunto. Cuando llegamos a la presidencia de la Unasur habían tres consejos, ahora hay siete.
¿Cuáles son los puntos de trabajo más importantes?
Hay acciones importantes, como la confianza política, a través de la cual se logró la creación del Comité de Defensa de Unasur, con el que se busca reducir los presupuestos de defensa y los gastos de compra de armamento en América Latina. En temas de soberanía se trabajó para evitar problemas con la presencia militar norteamericana en las bases militares de Colombia. Además, se ampliaron acuerdos para lograr la integración energética, vial. En lo social, reaccionamos ante la pandemia de la gripe AH1N1, con el reparto de vacunas a la población. Otro punto es que logramos palpar y soportar la crisis financiera internacional; porque también somos más dependientes de nosotros mismos, toleramos mejor a la crisis, porque tenemos un nivel de dependencia menor con Estados Unidos.
¿Cómo va la consolidación del Banco del Sur?
A mí me preocupa que todavía algunos países no hayan ratificado el tratado constitutivo del Banco del Sur, eso ha demorado más que la consolidación de Unasur; es una decisión política de los presidentes, se debe contar con el apoyo de siete, de los nueve países de la región. Esperamos la respuesta de Brasil, Argentina y Uruguay.
¿Cómo va el proceso de reestructuración interna de la cancillería?
Hemos informado a los trabajadores empleados que reaccionaron favorablemente con el proceso. El paso siguiente será crear la Escuela de Estudios Internacionales, que reemplazará a la Escuela de Cancillería. La escuela pasará a formar parte del Instituto de Altos Estudios Nacionales.
Julia Chávez
Reportera


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