
La inflexibilidad del gobierno que preside Álvaro Uribe, ante las demandas de los trabajadores de la Justicia, en paro desde el pasado 4 de septiembre (hace 35 días), lo ha llevado a decretar el estado de conmoción interior, como medida para romper el cese de los trabajadores. Medida que muy bien conocen los colombianos, pues vivieron bajo ella, con el nombre de Estado de Sitio, desde el 9 de abril de 1948, hasta 1991 cuando aprobaron la nueva Constitución Política.
El decreto de conmoción lo dio a conocer Uribe al país este jueves 9 de octubre, en horas de la noche. El pasado domingo 5 de octubre, como medida previa para romper a los trabajadores, había decretado un reajuste unilateral que no fue aceptado por los huelguistas. Apenas esta misma semana, en una asamblea de la sociedad de banqueros, una de las personas más ricas del país se había pronunciado contra el paro, llamando a tomar medidas que acabaran el paro.
Para las solicitudes de los trabajadores solo ha existido una respuesta de parte del Gobierno: “no alcanza el dinero”. Sin embargo estos reclaman mucho más que billete, entre otros aspectos: independencia real de la Rama de la Justicia cada vez más controlada o interferida por el Ejecutivo, seguridad industrial pero también para sus vidas, constantemente sometidas a riesgos y amenazas en un país plagado de sicarios, además de otros aspectos no menos importantes.
Pero la medida también podría significar, una mayor militarización de campos y ciudades, en momentos que otros veinte mil trabajadores, en este caso de la caña de azúcar, sostienen un paro desde hace un mes, y cuando se anuncian más protestas y paros por toda Colombia con motivo del 12 de octubre, triste fecha que recuerda la invasión del Continente hace más de 500 años.
La medida aprobada por el Gobierno faculta al Consejo Superior de la Judicatura para que cree, suprima, traslade, nombre y posesione a funcionarios que garanticen la prestación del servicio. Así mismo, permitirá a notarios asumir procesos de jurisdicción voluntaria, incluidos los de adopción, y se dictarán disposiciones para revivir la ley de pequeñas causas, que hace unas semanas fue declarada inexequible por la Corte Constitucional.
La medida, según manifestó el presidente Uribe esta noche, busca superar la congestión en la administración de justicia, no solo frente a esta situación coyuntural, sino de manera permanente.
El movimiento sindical reacciona
Apenas conocida la noticia, la dirección de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia reaccionó. Y lo hizo de manera activa. Determinó:
1. Unificar todos los conflictos que por diferentes motivos padece el movimiento sindical colombiano y coordinar para una misma fecha todas las acciones sociales de carácter civil y democrático, entre ellos el PARO NACIONAL.
2. Convocar a los partidos políticos, al movimiento sindical, a intelectuales, artistas, gremios, estudiantes, pensionados y a todos los demócratas a movilizarse en defensa del ESTADO SOCIAL DE DERECHO.
3. Llamar a la comunidad internacional a que en la embajadas de Colombia en el mundo, exijan el cese de asesinatos a los dirigentes sindicales y sociales y respeto a la democracia, y el derecho fundamental a la vida.
4. Rechazar el estado Conmoción Interior declarado por el presidente de la República porque es una medida de carácter fascista de respuesta a las querellas del movimiento sindical.
Recordaron, así mismo, que la política del gobierno nacional ha agudizado la difícil situación de otros sectores y se encuentran próximos a estallar conflictos laborales en los sectores de salud, educación, organismos de control fiscal y estatales.



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