
ALAI AMLATINA, 03/06/2013.- Parafraseando el verso del poeta Ernesto Cardenal, veo con asombro la noticia de que el Presidente de Colombia Juan Manuel Santos anuncia que su gobierno solicitará el ingreso a la OTAN.
Dice la noticia que “en un acto de ascenso a miembros de la Armada, el Presidente Juan Manuel Santos, sostuvo que Colombia tiene derecho a pensar en grande, ya no a nivel regional, sino a nivel mundial”. La OTAN es una alianza militar, concebida para frenar al bloque soviético durante la guerra fría. En los últimos años la OTAN ha tenido intervenciones neocolonialistas como las bombas humanitarias en Belgrado, Afganistán, el bombardeo a Trípoli en Libia, y ahora, no oficialmente, en Siria. Si ligamos este anuncio a la recepción desmedida a Henrique Capriles y la firma del acuerdo de la Alianza para el Pacífico, no cabe duda que el Presidente Santos no se prepara para fortalecer a UNASUR como el espacio de paz que desean los pueblos de América Latina, sino que se prepara para ocupar el puesto de gendarme local en defensa del libre mercado y de los intereses estadounidenses.
¿Hacer la paz en el frente interno para golpear a sus enemigos ideológicos en el frente exterior? Y digo con precisión enemigos ideológicos, porque en materia de comercio o en materia de voluntades de los pueblos, la vocación es la unidad de la Patria Grande. Para qué entrar a la OTAN, si en ninguna parte de los Objetivos de Defensa de UNASUR se dice que hay que buscar alianzas fuera de la región para consolidar la paz en América del Sur. Más bien dice a la letra: a) Consolidar Suramérica como una zona de paz, base para la estabilidad democrática y el desarrollo integral de nuestros pueblos, y como contribución a la paz mundial. b) Construir una identidad suramericana en materia de defensa, que tome en cuenta las características subregionales y nacionales y que contribuya al fortalecimiento de la unidad de América Latina y el Caribe. c) Generar consensos para fortalecer la cooperación regional en materia de defensa.
La OTAN no es para fortalecer esta alianza. Estas tres acciones, Alianza del Pacífico, recepción a Capriles y solicitud de ingreso a la OTAN, anuncian vientos antidemocráticos y altamente riesgosos para nuestros pueblos. ¿Surgió el nuevo Santander ante el renacido Bolívar? Cuidado que la espada de Bolívar se ha empuñado para no volverla a dejar caer y la Patria Grande es la aspiración de nuestros pueblos.
Por Luis Varese ha sido Representante Adjunto del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, en Ecuador y funcionario de la ONU por 20 años.
BOLIVIA, VENEZUELA Y NICARAGUA REPUDIARON LA COOPERACION ENTRE COLOMBIA Y LA ALIANZA ATLANTICA
Santos acordó con la OTAN y abrió la polémica
Bolivia, Venezuela y Nicaragua repudiaron ayer los acuerdos de cooperación entre Colombia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El presidente de Bolivia, Evo Morales, calificó como una amenaza para el continente que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos vaya a iniciar un proceso de acercamiento a la OTAN. Por su parte, el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, consideró que los planes de Colombia constituyen una puñalada al proceso de integración latinoamericana. Morales pidió además al secretario general de la Unasur, el venezolano Alí Rodríguez, que convoque una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad del bloque para analizar el anuncio hecho por Santos.
“Este mes que comienza, el mes de junio, la OTAN va a suscribir un acuerdo con el gobierno colombiano, con el Ministerio de Defensa, para iniciar todo un proceso de acercamiento, de cooperación, con miras también a ingresar a esa organización”, había informado Santos el sábado. Sin embargo, la OTAN aseguró ayer que si bien está interesada en impulsar la cooperación con Colombia, y que está trabajando para ello, el país no cumple con los criterios geográficos para ingresar en un futuro en la Alianza Atlántica. Según establece el Tratado de la OTAN, la adhesión está abierta sólo a Estados del área del Atlántico Norte. A diferencia de su antecesor, Alvaro Uribe, Santos es el primer mandatario en celebrar un acuerdo con la Alianza Atlántica. El tema es de especial sensibilidad si se tiene en cuenta que la seguridad regional está en la agenda de la Unasur.
En cambio, la OTAN explicó que está preparando un acuerdo que permitiría el intercambio de información clasificada entre la Alianza y Colombia, que sería el precursor de cualquier posible futura cooperación con el país que los aliados desarrollen a través de la OTAN. Pero a pesar de los impedimentos para convertirse en miembro pleno, Morales recalcó las consecuencias que podrían tener para la región los vínculos entre la alianza militar y Bogotá. “Quiero que sepan: es una agresión, una provocación, una conspiración a gobiernos antiimperialistas, a Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, y no lo vamos a permitir”, sostuvo. Además consideró que la OTAN es utilizada por Estados Unidos y Europa para invadir a otros países y hacerse de sus recursos naturales.
“Es una puñalada al corazón de los pueblos de nuestra América, es una decisión a la que no le encontramos ni pies, ni cabeza”, cuestionó Ortega, durante un acto celebrado en la plaza de la Revolución en Managua, con motivo de la visita del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a Nicaragua. “Es inadmisible que un país como Colombia, que es una potencia militar, busque un acercamiento con la OTAN, que es conocida por bombardear, asesinar, destruir a otros pueblos, cuando la región se ha esforzado por propiciar la paz”, agregó. Destacó también que ningún país en América latina aplaudió la decisión de Santos. Nicaragua y Colombia mantienen tensas relaciones luego que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) resolviera el año pasado una disputa limítrofe entre ambos países, en la que reconoció el dominio de Bogotá sobre el archipiélago de San Andrés e islas adyacentes y adjudicó a Managua mayor soberanía en el mar Caribe.
Ortega habló sobre el tema tras suscribir varios acuerdos de cooperación con Maduro, quien por su parte exhortó durante su intervención a los países latinoamericanos y del Caribe a fortalecer la unidad y a declarar al continente libre de la intervención de ejércitos extranjeros, extrarregionales y de armas nucleares. “Hay quienes pretenden ahora traer a los ejércitos invasores del mundo para América latina; eso contradice la doctrina y la legalidad internacional sobre la cual se basa la unión en el hemisferio”, advirtió Maduro. “Los promotores de esa iniciativa pretenden enrarecer las aguas de las relaciones políticas entre los gobiernos de la región para emprender una ofensiva feroz e imponer los modelos de dominación que han sido rechazados durante siglos por nuestros pueblos”, añadió, además de manifestar que está en juego la defensa estratégica de los pueblos de América latina y el Caribe.
El ministro colombiano de Defensa, Juan Carlos Pinzón, ahondó ayer en el asunto al señalar que su país se acercó a la OTAN porque tiene unas fuerzas militares respetuosas del Derecho Internacional. “Así como en otros aspectos el país está pensando en grande, en materia de seguridad también”, señaló.
“Cuando internamente Estados Unidos ya no puede dominarnos a países, a gobiernos, a pueblos antiimperialistas, ¿cómo es posible que Colombia pida ser parte de la OTAN? ¿Para qué? Para agredir a Latinoamérica, para someter a Latinoamérica, para que nos invada la OTAN como ha invadido en Europa y Africa”, insistió Morales.
La política de Santos es percibida como un capítulo más en las provocaciones hacia la región, que incluye el encuentro con el vicepresidente estadounidense Joe Biden y la reunión que mantuvo con el líder opositor venezolano Henrique Capriles la semana pasada. Con Biden acordó el ingreso de Estados Unidos a la Alianza del Pacífico, el bloque político-comercial que busca hacer contrapeso al Mercosur, como miembro observador. La visita de Capriles, por otra parte, fue entendida como un mensaje a Maduro, en momentos en que la oposición venezolana se encuentra realizando una campaña internacional para desprestigiar al gobierno.



Leave a Reply