Las Lomas, esa inmensa montaña con ventanas, ese laberinto de escaleras que conducen al cielo, fue conquistada el 1º abril de 1961 por 3.200 familias desplazadas por la violencia de los años 50. Y allí, frente al Quiroga, entre la Avenida Caracas y la Carrera Décima (en la ciudad de Bogotá), a la loma le crecieron casas y calles, parques y colegios. Todo en precario equilibrio, sin el menor apego a las normas.
“En el principio de los 90, el rap se subió a la loma de la mano de un parchecito medio pandillero y vicioso que sacaba grabadora a la calle y echaba piso*. Todavía estábamos rechiquis para lanzarnos a bailar, pero nos pillábamos cómo era el vuelto de los pasos con ese ritmo que tenía locos a todos. El rap ya había rayado a la gente de Las Cruces y La Victoria, y llegó a La Loma para quedarse.
La música la enviaban de Estados Unidos en casete y uno caía por Rumba Latina o Atlántida, que eran las discotecas de moda al sur, y se detallaba los nuevos pasos para rivalizar en los retos. Fue entonces cuando fundamos Tormenta Rap. Éramos El Padrino (René), Giovanni, Yesid y Milena. Nosotros veníamos de un proceso comunitario que había dado origen a la Asociación de Vecinos de Granjas de San Pablo, el Jardín Comunitario Mafalda, la Biblioteca Comunitaria Manuela Beltrán y el Grupo Juvenil Nuevo Amanecer (JUNAN), del cual hacíamos parte.
Y el cerro se llenó de pelados que vestían ancho y escuchaban rap en todas las esquinas. Así que asomó (digamos que como en 1995) Energía Rap, integrado por Extraño, Chopper, Edwin y L’tos. En 1996, la Alcaldía de Mockus organiza Rap a la Torta (antecesor de Hip Hop al Parque) y participamos. La escena es esa época era muy limitada: Gotas de Rap, La Etnia, Contacto y otros 10 parches centrados en Las Cruces. Junto con la Alcaldía, montamos el 1º Encuentro Musical Juvenil de la localidad de Rafael Uribe Uribe, en 1997. Pero sería en 1998 cuando integramos Impacto Creciente con Chopper, Extraño, Giovanni Pineda y El Padrino (Rene Pineda).
Lo organizativo avanzó mucho en estos años, le dimos cuerpo a la Asociación Juvenil para el Desarrollo Comunitario (AJUDESCO), avanzamos en la conformación de la Red de Organizaciones Juveniles de Rafael Uribe, y nos hicimos cargo de la Biblioteca Comunitaria Manuela Beltrán y el periódico El Atravesado. Por esta época abrimos el Centro Juvenil que integraba un gimnasio, juegos de salón, escuela de rap, escuela de salsa, escuela de música folclórica y un café internet.
En 2004 editamos nuestro primer disco y le dimos paso al Festival Musical Rapjudesco, el cual se realiza todos los años bajo el lema: ’Cultura de resistencia para revolucionar las Ideas’. Hoy en día estamos integrados en el Centro de Información Juvenil Comunitaria (CINJUDESCO), con un estudio de grabación donde le producimos a nuevos grupos de rap, mantenemos la escuela de rap, salsa y chirimía, hemos grabado a nuestros pelados en la serie: Novatos Escuela Rapjudesco y Perseverancia entre las dunas.
El nuestro es un proceso donde avanza lo organizativo de la mano de lo musical. No hemos pretendido volvernos estrellas. Nuestro propósito es hacer movimiento juvenil y movimiento de la cultura hip hop. Estamos por una negociación del conflicto colombiano, una salida en que la sociedad participe, y se privilegie el acuerdo sobre mentalidad de guerra. Somos un proceso de resistencia, desde los barrios (el territorio sur), desde la vida y contra las amenazas a los pelados y los vecinos del sur. Bueno, ahí quedamos.
* Se refiere al break dance, también conocido como Bboying, baile que integra compases rítmicos originados en danzas afro, movimientos de las artes marciales, gimnasia y pasos de ritmos latinos y rock and roll.


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