Home » “Es necesario librar una batalla contra el miedo”

“Es necesario librar una batalla contra el miedo”

“Es necesario librar una batalla contra el miedo”

“En la actual situación política del Planeta, cuando la paz y la supervivencia de nuestra especie penden de un hilo, cada decisión, más que nunca, debe ser cuidadosamente elaborada y aplicada, de modo que nadie pueda dudar de la honestidad y la seriedad con las que muchos de los dirigentes más responsables y serios luchan hoy por enfrentar las calamidades que amenazan al mundo”.

En Colombia vivimos tiempos decisivos en medio de vientos huracanados. En ocasiones pareciera que estuviéramos cerca de iniciar una nueva fase en la historia del país, como puede desprenderse del posible cese de la confrontación fratricida que durante más de cincuenta años bate el territorio nacional. Pero a veces la cercanía parece más un espejismo, pues acontecimientos inesperados alejan de nuevo el acuerdo del fin del conflicto, así como la superación de una cultura del estigma y el odio.

El pasado 9 de abril, se produjo una asombrosa marcha por la paz en Bogotá. Las organizaciones sociales ligadas a partidos y movimientos políticos de izquierda, o democráticos, congregaron fuerzas en una marcha que reveló la potencia que arroja la unidad de quienes anhelan cambios concretos en la senda por vida digna. Los medios masivos y oficiosos de comunicación visibilizaron el acontecimiento evidenciando el temor que suscitó la marcha por la paz en los sectores cuya prosperidad económica ha estado ligada a la injusticia y la guerra.

El 15 de abril fueron acribillados once militares en el Cauca y el clima de optimismo que se respiraba con los avances del proceso de paz, perdió temperatura. Volvieron los bombardeos de la aviación militar y en mayo, Román Ruiz y Jairo Martínez, comandantes de las Farc que adelantaban acciones de pedagogía de paz en los frentes guerrilleros, fueron despedazados por las bombas junto a cuatro decenas de sus compañeros.

El 19 del mismo mes el PDA celebró sus elecciones internas para elegir los delegados para su Congreso Nacional; allí, la formación política Vamos por los derechos –liderada por Iván Cepeda Castro en el Senado y Alirio Uribe Muñoz en la Cámara de Representantes–, irrumpió como potente tendencia y obtuvo una votación sorprendente que le permitió participar en el Congreso Nacional del PDA con 82 delegados de los 766 que integraron el mismo.

Igualmente Uribe Muñoz, presentó públicamente la relación de defensores de derechos humanos asesinados en el periodo 2009-2015, señalando el nombre de la víctima, el lugar de los hechos, el tipo de defensor, la fecha del atentado y la organización a la que pertenecía. En total se reportan 335 homicidios de defensores en tal periodo.

Unos días antes, el 21 de mayo, las Farc habían suspendido el cese al fuego unilateral que mantenían desde el 20 de diciembre de 2014, y la matanza en el país una vez más fue en ascenso.

Al comenzar el mes de julio solicitamos una entrevista a Alirio Uribe, reuniéndonos con él en un par de ocasiones, en medio de una apretada agenda que apenas le permite respiro. Aquí el diálogo sostenido.

Héctor Arenas –HA–. Usted ha bregado por la unidad de una izquierda atomizada por los dogmas, las ambiciones y los intereses personales o grupales, en este sentido ¿cómo evalúa los resultados de Vamos por los derechos en el Congreso Nacional del PDA?
Alirio Uribe Muñoz –AUM– Pienso que avanzamos como expresión ética y política. Vamos por los derechos se enraíza en un trabajo comprometido con los derechos humanos. Anhela contribuir con su defensa del proceder ético a la revitalización del PDA –un partido de oposición que se ha mantenido durante diez años como una minoría– y sobre todo trabaja con el propósito de proyectar en el escenario político nacional una nueva cultura política ligada a la ética, el alcance de lo justo y a la exigibilidad de los derechos.

Heredamos una cultura política sectaria que tiene una fuerte presencia en los partidos tradicionales, y que de manera infortunada no está ausente del todo en las nuevas formaciones que tienen la misión de transformar de verdad nuestras costumbres políticas.

Se trata de una cultura política más ligada al ejercicio del poder por parte de personalidades, que a la construcción colectiva de horizontes y la búsqueda del consentimiento y la participación por parte de los militantes y de las bases sociales que experimentan las consecuencias de las decisiones tomadas.

HA. En este Congreso fueron evidentes expresiones de descontento por la imposibilidad de deliberar durante, y por la sensación de que las decisiones habían sido tomadas en acuerdos previos…
AUM. Si sesiona un Congreso Nacional con representantes electos por las comunidades, no debería suceder que las decisiones sean tomadas en acuerdos discretos entre los sectores más fuertes y visibles del Partido, y después buscar su legitimización en las sesiones del Congreso. Lo deseable es que las agendas temáticas y las deliberaciones abiertas nutran los horizontes de un Partido nacido con el objetivo de democratizar un régimen político enfermo de intolerancia, de prácticas clientelares y de ausencia de construcciones colectivas.

Al así proceder, mucha gente que viene de las regiones y las localidades, con enorme esfuerzo, se siente lesionada en su justísimo anhelo de descentralizar y de ver reflejadas sus demandas en la política del Partido; muchos participantes jóvenes que anhelan madurar sus vocaciones políticas en atmosferas pujantes por la intensa y libre deliberación –además de mujeres, indígenas, afros, y otros– perciben un clima enrarecido por los acuerdos de pasillo cuyos defensores apellidan de “real politik”, los que no permiten construir acuerdos de cooperación que enriquezcan su trabajo ejemplar.

HA. EL PDA no ha logrado presentarse como la alternativa creíble al bipartidismo. En España una organización de reciente irrupción, Podemos, ha logrado en mucho menos tiempo, mucho más…
AUM. El PDA es un partido muchísimo más democrático que las otras formaciones partidarias de Colombia, pero eso no significa que no esté lejos de ser un partido ejemplarmente participativo y democrático. El PDA tiene en su haber el mandato popular, que es un valor notable: los 418.000 votos que respaldaron la elección de los 766 delegados a su Congreso. Este procedimiento democrático constituye una extraordinaria fortaleza, pero sería ingenuo desconocer que hay sectores que aún privilegian los conciliábulos por sobre las consultas transparentes y las deliberaciones abiertas.

En mi consideración, el éxito de este Congreso se medirá en octubre de este año. En ese momento será visible si el PDA tuvo la capacidad de abordar los temas correctos, enviar los mensajes adecuados, y elegir los candidatos justos en la contienda por el poder local y regional.

El año que viene está prevista la firma de los acuerdo de paz. Eso significa abrir un nuevo horizonte en el escenario electoral del 2018; tendremos que examinar conjuntamente la manera de continuar forjando una amplia unidad de las fuerzas democráticas y definir con quien iremos a la campaña presidencial.

Es necesario avanzar en la tarea de construir un modelo político que permita la más amplia expresión de consentimiento, la más amplia participación creadora. Un modelo que permita que las decisiones sean tomadas en función de servir a las mayorías y no a los intereses grupales, sean de derecha o sean de izquierda.

HA. Casi que desde el inicio del proceso de paz los medios masivos de comunicación antes que acompañarlo promueven un clima de opinión adverso al mismo…
AUM. Las encuestas de Gallup de comienzo de julio pasado fueron estructuradas con preguntas dirigidas a crear un clima adverso al proceso, y la ofensiva de varios medios masivos dirigida a cercar al Presidente con relación al proceso de paz, parecieran destinarse a una eventual ruptura…

Por esta razón es muy importante el anuncio del guerrilla de las Farc de un nuevo cese unilateral de fuego que, ojalá, desemboque en un cese de fuego bilateral y definitivo. Sería también muy deseable que el Eln se vinculase al proceso de paz.

Cabe también la hipótesis de que el clima de tensión gestado obedezca a que las partes están en la última fase de la negociación e intentan mostrar una fortaleza que les produzca beneficios en el acuerdo final, pero preocupa que esta situación suceda en vísperas de las elecciones de octubre; el Procurador pidió el fin de las negociaciones y con el clima de opinión contrario a la paz, y favorable a la solución militar, el voto de los partidos de derechas se multiplica; creo que la extrema derecha actúa pensando en capitalizar políticamente una eventual ruptura.

No hay que olvidar que a finales de junio el delegado del gobierno de los Estados Unidos para el proceso de paz, el señor Bernard Aronson, fue citado por el partido Republicano a un debate titulado: Colombia ¿paz con las Farc?, el que coincidió con la llegada del Ministro Pinzón a la embajada de los Estados Unidos. Es posible que el presidente Obama y el Partido Demócrata estén de acuerdo con el proceso de paz y los Republicanos no. Hay que tener presente que en muchos asuntos importantes no hay unidad monolítica en el Estado ni en las fuerzas políticas de aquel país.

HA. ¿Cómo restablecer la fe colectiva en la paz de Colombia? ¿Cómo trascender la dinámica de las conferencias que no alcanzan el alma nacional?
AUM. Creo que es necesario librar una batalla contra el miedo. La guerra y el miedo son los pilares sobre los que se ha sostenido el gobierno de los peores.

No hay que olvidar que el quiebre del cese al fuego se tradujo en un incremento de la matazón de gente, los bombardeos, y el desplazamiento. El Centro Democrático publicó un informe sobre las muertes y los atentados, la violencia vivida en los mil días transcurridos desde que inicio el proceso de paz. Podríamos leer este informe en positivo y decir que precisamente esa violencia detallada allí es la que queremos que cese, alcanzando el fin del conflicto armado.

Pero tampoco olvidar que el país vivió ocho años de barbarie con el gobierno de Uribe, y a continuación llegaron ocho años del gobierno de Santos, con una atmosfera menos represiva, pero sin variar el modelo económico en lo relacionado con la concentración de la riqueza y el favorecimiento de las multinacionales. Es necesario construir conciencia colectiva sobre las relaciones entre el modelo económico y el estado de guerra.

Y en ese camino es indispensable recrear el Estado y la forma de acceder al poder estatal en sus diversos niveles: nacional, regional y local. Reformas como el voto obligatorio no significan variar los problemas de fondo. Nadie garantiza el voto consciente de los ciudadanos obligados a votar.

Aún más. Es necesario que las campañas políticas sean financiadas por el Estado, si ese paso no se da, el poder económico, legal e ilegal, seguirá predominando en la imposición de candidatos.

Y de manera simultánea, es indispensable construir poder popular local que acompañe la exigencia del fin del conflicto y la construcción de la paz.

HA. José Martí decía “De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace, ganémosla a pensamiento” ¿Qué papel juega la comunicación en estas tareas?
AUM. Tenemos derecho a ser informados, pero la concentración de la propiedad de los medios masivos sólo nos permite escuchar la voz de los poderes económicos; y no sólo sucede eso, sino que abundan las campañas de distorsión sobre lo que sucede, los ocultamientos, la estigmatizaciones.

Es necesario, entonces, construir medios que nos permitan difundir las verdades que los medios masivos nos niegan; pero hay una lamentable división y una penosa descoordinación en lo esfuerzos comunicativos de las diferentes organizaciones sociales y las expresiones políticas de izquierda, que es necesario remediar.

Hasta ahora no ha sido posible estructurar una escuela política que sirva a todos. Importantes organizaciones sindicales aún siguen pagando pautas en diarios principales y la eficacia comunicativa de estos mensajes es muy dudosa; mientras tanto, valiosos esfuerzos comunicativos continúan ejerciendo su tarea en medio de grandes dificultades.

Todavía hoy no es extraño encontrar que los candidatos de izquierda a las corporaciones públicas, caigan en el juego de los asesores de imagen y de las agencias de publicidad; un juego donde los menos poderosos en capital siempre pierden. De ahí que sea necesario reunir las valiosas capacidades presentes al interior de nuestros movimientos y recuperar la imaginación creadora para comunicarnos con la gente y escuchar las voces silenciadas.

En medio de todos estos vacíos hay una tarea estratégica pendiente: definir el país que queremos y buscar la unidad en función de ese país.

Información adicional

Alirio Uribe Muñoz, Representante a la Cámara PDA
Autor/a: Héctor Arenas A.
País:
Región:
Fuente:

Leave a Reply

Your email address will not be published.